
OpenAI necesita más chips para entrenar y resolver la inferencia de sus modelos de inteligencia artificial (IA). Los centros de datos que administra junto a sus socios, entre los que se encuentran Oracle, SoftBank y CoreWeave, están repletos de servidores con chips de Nvidia . Sin embargo, las instalaciones que está construyendo actualmente en Texas, Nuevo México, Wisconsin, Ohio o Michigan, con toda probabilidad apostarán también por circuitos integrados de la propia OpenAI y Google. A finales de agosto el laboratorio de IA que dirige Sam Altman presentó Jalapeño , un chip optimizado para tareas de inferencia. Que OpenAI ya tenga sus propios semiconductores para IA no implica que vaya a dejar de comprar a Nvidia sus GPU. Al menos por el momento no ha confirmado que esta sea su intención. Además, como acabo de mencionar, Jalapeño es un chip para inferencia, de manera que las GPU de Nvidia siguen siendo importantes en el proceso de entrenamiento de sus modelos de IA. Lo que es evidente es que OpenAI quiere reducir su dependencia de la compañía liderada por Jensen Huang. Las GPU de Nvidia tienen un coste muy alto y su disponibilidad oscila mucho debido a las dificultades que tiene TSMC, que es la empresa que las fabrica, a la hora de dar respuesta a la demanda. Además, controlar la fase de diseño de la lógica de estos chips le permitiría optimizarlos para entrenar sus propios modelos y resolver sus cada vez mayores necesidades de inferencia. Google, de competidor a socio Según The Information , OpenAI está negociando con Google la compra de sus procesadores para ampliar sus recursos de computación. Si este acuerdo finalmente se concreta, el laboratorio de Sam Altman usará los circuitos integrados de Nvidia, los de Google y también sus propios chips. Esta apuesta es muy contundente, y, en cierto modo, sorprendente en un escenario en el que todavía no está claro ni que OpenAI ni los demás laboratorios de IA vayan a conseguir resolver la tensión que existe entre la necesidad de ser rentables y la de continuar invirtiendo una fortuna en infraestructura. En Xataka Construir máquinas capaces de estudiar el universo cuesta miles de millones. El CERN ha calculado cuánto dinero nos devuelven OpenAI y Google son competidores directos en el mercado de los modelos de IA No obstante, hay algo más que no podemos pasar por alto: OpenAI y Google son competidores directos en el mercado de los modelos de IA. A priori podríamos pensar que a Google no tendría que interesarle vender sus TPU ( Tensor Processing Units o Unidades de Procesamiento Tensorial) a uno de sus mayores competidores, pero si analizamos el escenario actual con cuidado nos daremos cuenta de que no tiene por qué ser así . OpenAI alquila chips a Google desde 2025, por lo que este probable acuerdo de compra es un paso más hacia la estabilización de la relación comercial que mantienen estas dos compañías. {"videoId":"x8jpy2b","autoplay":false,"title":"¿Qué hay DETRÁS de IAs como CHATGPT, DALL-E o MIDJOURNEY? | INTELIGENCIA ARTIFICIAL", "tag":"Webedia-prod", "duration":"1173"} Para Google la venta de sus procesadores TPU puede ser una fuente de ingresos muy importante. De hecho, OpenAI no es el único laboratorio de IA que está intentando reducir su dependencia de las GPU de Nvidia. Anthropic está recorriendo este mismo camino. Y los laboratorios de IA chinos también debido a la imposibilidad de acceder a los chips más potentes de Nvidia como consecuencia de las restricciones a la exportación impuestas por el Gobierno de EEUU. Sea como sea, si finalmente la compra prospera, OpenAI gana. Y Google gana. La única que no gana es Nvidia. Imagen | TSMC Más información | The Information En Xataka | Estos dos problemas han desconcertado a los matemáticos durante décadas. Un genio los ha resuelto de un plumazo - La noticia OpenAI va a comprar chips de IA a Google. La carrera por la computación no entiende de rivales fue publicada originalmente en Xataka por Laura López .
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