,,nota ,,de ,,transcripci,n 99 ,las cursivas se muestran entre subrayados y las versalitas se han convertido a ,,may,,sculas4 99 ,los errores de imprenta han sido corregidos4 99 ,la ortografa del texto original ha sido modernizada de acuerdo con las normas publicadas en #bjaj por la ,real ,academia ,espaola4 99 ,se han desplazado muy ligeramente algunas ilustraciones para que no interrumpan un prrafo4 99 ,las notas a pie de pgina han sido renumeradas y colocadas al final del libro4 99 ,las pginas en blanco han sido eliminadas4 ,,el ,,para,,so ,,perdido ,,por ,,john ,,milton ,ilustracin ,,el ,,para,,so ,,perdido ,,por ,,john ,,milton1 ,,seg,n ,,el ,,texto ,,de ,,las ,,ediciones ,m,s ,,autorizadas ,,nueva ,,traducci,n ,,del ,,ingl,s1 ,,anotada ,y ,,precedida ,,de ,,la ,,vida ,,del ,,autor por ,,don ,,cayetano ,,rosell1 ,,ilustrada ,,por ,,gustavo ,,dor ,,con ,,cincuenta ,,magn,,ficas ,l,,minas ,,grabadas ,,sobre ,,boj ,,barcelona ---- ,,montaner ,y ,,sim,n1 ,,editores ,,calle ,,de ,,casanova1 ,n,,mero #h #ahgc4 ,esta traduccin es propiedad de los editores1 quienes perseguirn ante la ley a quien intentare reimprimirla4 ,se reservan tambin los mismos derechos respecto a la ilustracin que acompaa a la obra1 por ser nicos propietarios de ella en ,espaa4 ,,vida ,,de ,,juan ,,milton ,,por ,,roberto ,,vaughan ,en los principios del reinado de ,isabel viva en ,holton1 pueblo de ,oxfordshire1 o cerca de l1 uno de los mejores hacendados que se llamaba ,milton4 ,parece que un antecesor suyo fue hombre de cierta posicin entre las personas visibles de aquella tierra1 pero que habiendo abrazado la causa de los vencidos en las guerras de las ,rosas1 se vio reducido a muy triste condicin4 ,el ,milton de que hemos hablado envi1 sin embargo1 a su hijo ,juan ,milton a educarse en ,oxford4 ,el padre se adhiri al partido vencedor antes de la ,reforma3 el hijo1 mientras estaba estudiando en ,christchurch1 renunci a la fe de sus mayores y se hizo protestante2 por lo cual su padre le deshered1 y rompi con l abiertamente4 ,pero aunque el joven ,milton qued realmente por este motivo1 abandonado1 no parece que se desanimara1 pues vemos que dejando a ,oxford algunos aos despus1 figura en ,londres1 donde se coloc en casa de un escribano1 o curial como decimos ahora1 con el propsito de obtener un oficio pblico4 ,casose por los aos de #afjj1 y si damos crdito a ,philips1 nieto de este ciudadano ya establecido1 su mujer fue de la familia de los ,castons1 originaria del pas de ,gales2 y siendo esto as1 ,juan ,milton el poeta1 como fruto de este matrimonio1 debi llevar lo mismo que ,shakespeare1 algo de sangre cltica en sus venas1 y en su ardiente temperamento algo tambin del fogoso y emprendedor carcter de un pueblo a quien describe como una antigua y altiva raza1 de cuyas aejas e interesantes ficciones estuvo siempre prendado4 ,pero ,antonio ,wood dice1 refirindose a ,aubrey1 que conoci aquella familia1 que la madre del poeta fue ,sara1 de la antigua casa de los ,bradshaws4 ,nosotros1 sin embargo1 nos inclinamos a creer que aunque ,philips no sea1 digmoslo as1 testigo tan abonado como ,aubrey1 no haba de haberse equivocado en punto tan peculiar a la historia de la familia1 sobre todo habindose propuesto escribir la vida de ,milton4 ,mistress ,philips1 hermana del poeta1 indudablemente deba saber cmo se llamaba su madre cuando soltera4 ,posible es1 no obstante1 que tanto ,philips como ,aubrey tengan razn4 ,la abuela de ,milton por parte de madre pudo muy bien llamarse ,bradshaws1 y estar casada con ,caston2 y siendo as1 la relacin de los ,miltons con los ,bradshaws no era quimrica4 ,adems es muy difcil que ni ,philips ni ,aubrey hubieran tan positivamente afirmado lo que aseguran1 sin bastantes pruebas1 y en este punto no tenemos necesidad de suponer lo que ellos dan como cierto4 ,philips1 como realista que fue siempre1 no se cuidara de realzar mucho el nombre de ,bradshaws1 y ,aubrey participara1 por la inversa1 del mismo sentimiento4 ,andando el tiempo despus de este matrimonio1 la casa de los ,bradshaws radic en el ,lancashire y ,cheshire1 en cuyos condados no era raro que emparentasen con los ,welsh4 ,de este matrimonio nacieron seis hijos1 tres de los cuales murieron en la infancia2 de los otros que quedaron1 fue uno ,juan el poeta1 que naci en ,londres1 en ,bread-,street1 el #i de septiembre de #afjh1 crindose con una hermana algo mayor en edad que l1 y con un hermano que tena siete aos menos4 ,la residencia de esta familia durante los primeros aos de ,milton fue en el centro de la ciudad1 siendo ,bread-,street una calle que parta de la de ,cheapside4 ,la casa se distingua de las dems por la ensea o muestra1 del guila desplegando las alas1 puesta sobre la puerta1 distintivo que en aquellos tiempos1 y sobre todo en las casas de negocios1 equivala a lo que los nmeros ahora4 ,del ,bread-,street de las juventudes de ,milton no queda el menor vestigio2 desapareci completamente de resultas de un gran incendio en #afff2 pero se edificaron nuevas casas en los antiguos solares1 de manera que la calle qued la misma2 y cuando pasamos por ella cerramos los ojos a las actuales construcciones1 y nos figuramos aquellos altos edificios de madera y yeso1 pintados muy primorosamente1 cuyos pisos bajos1 pesados y sombros1 se destinaban a las oficinas1 y los superiores para habitacin de las familias1 aun en el caso1 que era lo ms comn1 de que fuesen ricas4 ,dice ,milton de su padre1 con cierto orgullo que le honra mucho1 que era un hombre de la ms cabal integridad4 ,ms adelante aade3 ,desde mis primeros aos y por la infatigable diligencia y cuidado de mi padre 7a quien ,dios tenga en el cielo71 me ocup en el estudio de las lenguas y de algunas ciencias1 conforme a mi edad1 y con varios maestros y profesores1 as en mi casa como en las escuelas4 ,y por ltimo concluye diciendo3 ,mi padre me destin cuando era pequeo al estudio de las humanidades1 y tanto en la escuela de gramtica1 como en casa1 hizo que diariamente se me instruyese4 ,sabemos tambin1 porque lo afirman otros1 que ,milton el padre fue un hombre de grande instruccin1 y no solo aficionado a la msica1 sino excelente compositor4 ,algunos cantos escritos por l se conservan an entre nuestra msica de iglesia1 y en su tiempo se oa tambin tararear algunos en bocas de las nieras4 ,aubrey le califica de hombre ingenioso1 y su nieto ,philips recuerda que a pesar de lo enfrascado que estaba en los negocios1 saba hurtar algn tiempo para distraerse en aquel entretenimiento4 ,vivi hasta edad muy avanzada1 pues contaba al morir ochenta y cuatro aos4 ,en cuanto a la compaera que le ayud a sobrellevar los cuidados de la vida1 ,milton escribe que era una excelente madre1 conocida en la vecindad por su buena ndole y espritu caritativo4 ,el ministro de la parroquia en que estaba comprendida ,bread-,street1 era hombre de alguna distincin entre el clero puritano1 y en casa de ,milton reinaban costumbres que no desdecan del sentimiento religioso2 sin embargo1 no tenemos razn ninguna para suponer que ,milton fuese un fantico ni hiciese extremada ostentacin de las prcticas piadosas4 ,el espritu grave y religioso de que tan evidentes muestras dio en sus postreros das1 fue caracterstico en l desde sus primeros aos2 pero el puritanismo que pblica y privadamente profesaba no tena nada de adusto ni repulsivo4 ,llevaba siempre el cabello largo1 de tal manera1 que a juzgar por este indicio1 ms tena de caballero que de cabeza redonda#a4 ,era muy dado a la lectura de ,shakespeare1 que ni en su lengua ni en ninguna otra poda darse poesa ms acomodada a su genio4 ,perteneca1 en fin1 al partido puritano1 en cuanto el puritanismo representa la religin y la libertad2 pero no iba ms all4 ,tenemos datos para asegurar que el talento de ,milton comenz a desarrollarse muy temprano1 pues a la edad de diez aos1 su familia se admiraba ya de que fuese un muchacho tan despierto1 y se lean con asombro los versos que ya por entonces compona4 ,en aquellos tiempos religiosos1 nada ms natural que el propsito de sus padres de que el joven se consagrase a la ,iglesia4 ,milton mismo refiere que tales eran las intenciones que se tenan respecto a l1 y que por aquel mismo rumbo se encaminaba su inclinacin2 y sin duda con esta mira1 fue enviado a la escuela de gramtica de ,san ,pablo1 establecimiento muy floreciente entonces1 y distante unos cinco minutos de donde viva4 ,cosa de diez aos tendra ,milton1 cuando de la enseanza domstica pas a frecuentar una escuela pblica2 y el ardor con que se dedic a los estudios en aquellas aulas1 l mismo nos lo encarece4 ,hablando de las humanidades1 por cuyo estudio su padre le sac de casa1 dice3 ,con tanto afn las tom1 que desde los doce aos no dejaba los libros para acostarme antes de media noche1 y esta fue la primera causa de mi padecimiento de la vista1 a cuya debilidad natural se unan frecuentes dolores de cabeza2 con lo que cada vez ms embebecido en el estudio1 no lo dejaba de la mano1 ni en el aula a que asista1 ni con los maestros que tena en casa4 ,luego que hube aprendido varias lenguas y me aficion algn tanto a las dulzuras de la filosofa1 me enviaron a ,cambridge4 ,esto mismo aseguran ,aubrey y ,philips1 hablando de l1 y por su parte lo confirma ,wood4 ,as pas ,milton de la niez a la juventud1 y este tributo de agradecimiento rindi al celo y liberalidad con que su padre foment sus buenas disposiciones4 ,copiaremos aqu las siguientes palabras que dirigi al mismo autor de sus das en una poesa latina3 ,cuando por vuestra generosidad salud la elocuencia de la lengua de ,rmulo y las delicias del ,lacio1 y o las sublimes palabras que salan de los labios de ,jove1 proferidas por los griegos magnilocuentes1 me previnisteis que aadiese las flores que son ornamento del galo1 y el habla que los nuevos italianos1 introduciendo barbarismos en su idioma1 sacan de su boca degenerada1 y los misterios que pronuncia el profeta de ,palestina4 ,dichoso el joven a quien su padre enriqueca con tales conocimientos1 y que tan grata memoria conservaba de la casa en que se educ6 ,en su vida escolar ,milton parece que fue tambin muy afortunado4 ,mr4 ,gill1 director a la sazn de la escuela de ,san ,pablo1 era un hombre muy apto para la profesin del magisterio1 y tena un hijo que por algn tiempo estuvo de auxiliar en la escuela y con quien ,milton contrajo una estrecha amistad4 ,no era seguramente este joven el que ,milton hubiera elegido por amigo2 no tena la gravedad que requera aquel cargo1 y sus modales bruscos y desconcertados le perjudicaban a l tanto como a su padre2 pero teniendo diez aos ms que ,milton1 conoca perfectamente los clsicos1 haba publicado versos griegos y latinos y era tan til a los jvenes estudiantes1 que ,milton aos adelante se vio obligado a hablar de l con mucho agradecimiento4 ,es de suponer que sometiera a la experiencia y criterio del que se consideraba como compaero suyo alguno de sus ensayos en verso1 y que le debiese estmulos y ayuda en las dificultades que le ocurrieran4 ,el #ab de febrero de #afbe entr ,milton en el colegio de ,cristo1 de ,cambridge1 como pensionado menor1 que era una posicin media entre los estudiantes aventajados1 que pagaban ms1 y los inferiores que satisfacan menos4 ,todos reciban la misma educacin1 pero la diferencia de honorarios que pagaban estableca distincin en sus respectivos privilegios4 ,los estudiantes y agregados del colegio de ,cristo en aquella poca venan a ser unos doscientos cincuenta2 los de la ,universidad se acercaban a tres mil4 ,en el colegio de ,cristo el profesor ms notable era ,jos ,meade1 conocido entre los telogos por su ,clavis ,apocalyptica y sus estudios en esta materia1 y ahora ms familiar a los que estudian la ,historia de ,inglaterra1 a causa de sus cartas llenas de noticias y ancdotas de aquel tiempo4 ,muchas de estas cartas se han impreso poco ha4 ,meade poda decir con razn3 s muy bien lo que pasa en el mundo2 y afortunadamente para los que le trataban1 su ingenio natural estaba siempre pronto a comunicarles cuanto a fuerza de afanes adquira4 ,era1 por decirlo as1 un peridico ambulante en aquel colegio2 y si los que estaban en l ignoraban algo de lo que aconteca en el parlamento1 en la corte o fuera de ella1 a su poca solicitud deban atribuirlo4 ,seguros estamos de que ,milton no incurrira en tal falta4 ,otro profesor del colegio de ,cristo era ,guillermo ,chappell que durante algn tiempo fue maestro de ,milton4 ,chappell saba disputar en latin1 segn la moda escolstica que privaba an1 con mucha sutileza y facilidad2 pero en materias eclesisticas era de la escuela de ,laud1 y no parece que posea las mejores disposiciones para inspirar profundidad e independencia a los entendimientos4 ,la permanencia de ,milton en ,cambridge dur por espacio de siete aos1 desde #afbe1 en que l tena diez y siete de edad1 hasta #afcb en que cumpli veinte y tres4 ,bajo el aspecto de los negocios pblicos aquellos aos fueron memorables4 ,jacobo ,i haba muerto2 ,carlos haba continuado sus luchas con el ,parlamento1 y determindose por fin a dar el arriesgado paso de gobernar a ,inglaterra1 sin contar con las ,asambleas4 ,a la guerra con ,espaa se haba aadido la de ,francia1 que despus de ocasionar una y otra en el pas mil trastornos y calamidades1 tuvieron un xito desgraciado4 ,el duque de ,buckingham haba cado bajo el pual de ,felton1 y el gobierno vino a parar a manos de ,carlos y ,laud4 ,resonaban ya en los odos del pueblo los nombres de los jefes de los ,comunes1 los ,eliots1 los ,cokes y los ,seldens1 y la persecucin de que eran objeto los hombres de aquella clase excitaba donde quiera murmuraciones de toda especie4 ,los principales de entre los parlamentarios circulaban mil pronsticos respecto al estado de los negocios1 que a la sazn1 segn decan1 no iban tan mal como antes3 de todos modos no puede recordarse sin satisfaccin que aquellos hombres consignasen la peticin de derechos en nuestro cdigo poltico1 como punto que haba de hacer poca en nuestra historia constitucional4 ,los sucesos que en este intervalo ocurrieron en ,cambridge1 no merecen especial mencin4 ,la eleccin de ,buckingham para el cargo de ,canciller1 secundando los deseos del rey1 produjo en la mitad de la ,universidad un sentimiento de humillacin1 y predispuso a la otra a demostraciones de adulacin que tuvieron no poco de ridculo4 ,entonces1 o poco despus1 se verific la instalacin de ,su ,gracia con todos los honores y oficiosidades que en aquella ocasin parecieron oportunas4 ,y a consecuencia de esto el ,rey y la ,reina favorecieron a la ,universidad con su visita1 hacindose alarde entonces de un servilismo de fidelidad que no poda engaar a los que vean la realidad de las cosas4 ,la serie de estudios que se daban cuando ,milton estaba en ,cambridge1 constitua un perodo de transicin entre las antiguas formas de la ,edad media1 y lo que con el tiempo se haba ido progresando4 ,en la enseanza de las matemticas1 la fama de la ,universidad era nula1 pues hasta unos treinta aos despus de haber salido ,milton de ella no hubo ctedra particular de aquella ciencia4 ,explicbanse elementos de geometra1 pero se daba el primer lugar a la filologa1 la teologa y la filosofa1 refirindose principalmente esta ltima a la lgica y la metafsica4 ,dbanse las lecciones por profesores de la ,universidad1 a las que asistan con ms o menos asiduidad los estudiantes de los diferentes colegios4 ,el cargo de profesor en estos1 aunque se provea sistemticamente1 no poda sustituir al de los profesores universitarios como en tiempos posteriores4 ,los estudiantes de cada colegio estaban divididos en secciones1 y estas dirigidas respectivamente por distintos profesores4 ,tantebase el mrito comparativo de los estudiantes no por medio de los exmenes1 como se acostumbra ahora1 sino en los certmenes que sostenan aquellos en latin en la capilla del colegio1 y estos certmenes en que iban turnando todos1 pero no muy a menudo1 adems de las lecciones que daban con el profesor y las que privadamente estudiaban1 venan a completar la rutina que se observaba en la educacin universitaria4 ,deberamos suponer1 aunque sin testimonio directo para ello1 que ,milton adquiri crdito en todas las clases con sus profesores1 que sostuvo con lucimiento los certmenes de la capilla1 y que no se mostr desidioso en su estudio privado4 ,no tenemos1 sin embargo1 datos autnticos para afirmar nada de esto1 pero estamos en libertad de presumirlo1 adems de que para nosotros es de todo punto evidente4 ,su sobrino ,philips dice que por su extraordinaria capacidad y por la aplicacin que haba manifestado en los ejercicios hechos por su grado1 era querido y admirado de toda la ,universidad1 especialmente de sus compaeros y las personas de ms talento de su casa4 ,aubrey afirma que era un estudiante muy aventajado en la ,universidad y desempeaba all todos los actos con extraordinario aplauso4 ,wood encarece an ms su alabanza1 aadiendo que durante sus estudios1 tres aos antes1 y lo mismo en el colegio1 acostumbraba a estarse hasta media noche encima de los libros1 lo cual fue la primitiva causa de que sus ojos comenzasen a cegar2 pues se dedicaba con infatigable empeo al estudio en que tanto aprovech1 y desempeaba los actos as del colegio como los acadmicos1 con admiracin de todo el mundo1 siendo adems un joven muy virtuoso y sobrio2 bien que muy persuadido de lo que era4 ,en #afdb uno de sus contrincantes le pinta como uno de los que ms alborotaban la ,universidad1 de manera que al fin1 fue expulsado de ella4 ,y a esto replica ,milton3 ,por esta gratuita mentira1 que hubiera podido ser creble en otro tiempo1 le doy las gracias1 pues me ha dado con ella ocasin para mostrarme pblicamente y de todo mi corazn agradecido a las extraordinarias consideraciones que se me guardaron sobre todos mis iguales1 y a la benevolencia de todos aquellos hombres tan doctos1 profesores del colegio en que viv algunos aos1 los cuales al salir de all1 despus de tomar dos grados1 como era costumbre1 expresaron de diferentes maneras cunta mayor satisfaccin les hubiera cabido en que hubiera continuado all1 as como por diferentes cartas suyas llenas de afecto y cariosos recuerdos1 antes de aquel tiempo y mucho despus1 pude convencerme de la singular estimacin que me profesaban4 ,debe tenerse presente que estas declaraciones se publicaron a los diez aos de dejar a ,cambridge1 cuando los que hubieran podido desmentirlas1 si no hubieran sido ciertas1 vivan en su mayor parte4 ,tiempo haba de venir en que ,milton se hiciera pblicamente partidario del ,parlamento1 y abogara por las grandes reformas que se haban realizado en la ,iglesia y el ,estado1 sin omitir las universidades2 y nada entonces ms natural que sus adversarios hubieran recordado su vida universitaria2 y dado este caso que poda servir de mvil para promover algn escndalo1 no solo lo hubieran promovido muchos1 sino complacdose en exagerarlo4 ,as aconteci1 que hallndose ,milton en el segundo ao1 tuvo una disputa con su profesor ,chappell en la cual medi el doctor ,bainbridge2 y el resultado parece fue que se oblig a ,milton a ausentarse por algn tiempo1 o que l mismo crey conveniente hacerlo4 ,pero no dur mucho esta ausencia3 ocurri al terminar la ,cuaresma de #afbf y no le ocasion la prdida del curso4 ,al regresar se hall con otro profesor llamado ,tovey4 ,pero estos hechos han servido de fundamento a algunas suposiciones4 ,el doctor ,johnson1 consecuente con el espritu de su crtica respecto a ,milton1 dice3 ,hay motivos para creer que ,milton no era mirado en su colegio con mucho afecto4 ,que no obtuvo distincin alguna1 est probado2 mas el despego con que se le trat fue algo ms que negativo3 vergenza nos da referir lo que tenemos por muy cierto1 a saber1 que ,milton era uno de los peores estudiantes de una ,universidad en que se impona la pblica infamia del castigo corporal4 ,para nosotros nada ms infundado que la primera parte de esta asercin1 es decir1 que ,milton fuese mirado con despego por las personas de su colegio2 y en cuanto a la otra insinuacin referente al ominoso castigo que pudo imponrsele1 es no menos improbable4 ,la nica razn aparente que hay para semejante imputacin1 se encuentra en los manuscritos de ,aubrey4 ,citando como autoridad a ,cristbal ,milton1 dice el mismo ,aubrey que nuestro poeta recibi algunos malos tratos de manos de ,chappell2 y sobre la expresin malos tratos se encuentra interlineada la de le peg azotes4 ,de dnde se sacase este dato1 no se sabe2 no cabe duda que tanto en ,cambridge como en ,oxford seguan aplicndose estos castigos infamantes2 pero con menos frecuencia que en tiempos antiguos1 y sobre todo a jvenes mayores de diez y seis aos4 ,pues bien3 en la primavera de #afbf ,milton tena diez y ocho2 as que1 examinando el caso imparcialmente1 antjasenos que esta es una de tantas invenciones como se echaron a volar contra el escritor que se atrevi a combatir sin miramiento ni reparo alguno las preocupaciones y ruindad de los hombres de aquella poca#b4 ,lo evidente es que la juventud de ,milton1 sin afectar pureza1 rectitud ni virtudes de ningn otro gnero1 se distingui por su gravedad y por la castidad de sus costumbres4 ,pero su gravedad era la que debe tener todo hombre1 sin mezcla alguna de intolerancia ni de altivez4 ,en cuanto a su castidad1 no solo fue un hecho1 sino hecho nacido del convencimiento que an el hombre ms puro estimara como demasiado ideal y mstico para profesado en un mundo como el nuestro4 ,en su opinin la falta de esta virtud era ms reprobable en el hombre que en la mujer1 porque arguye debilidad de naturaleza en quien debe ser ms fuerte y ejercer ms dominio sobre sus pasiones4 ,en sus versos a ,hobson manifiesta que a veces tena sus ratos de buen humor1 y en la epstola a su amigo ,diodati1 en la primavera de #afbf1 confiesa que mientras estuvo en ,londres iba alguna vez a las funciones de los teatros4 ,en tiempos posteriores1 como le acusasen algunos de sus mulos porque escriba como hombre demasiado familiarizado con los espectculos escnicos1 crey deber replicar en los siguientes trminos3 ,pero desde el momento en que se haca preciso echar mano de los afeites1 del peluqun o de la cartula que se ven en las comedias no era extrao que en el colegio hubiera tantos telogos o aspirantes a telogos1 que subiesen a las tablas y retorciesen y atormentasen sus miembros clericales con todas las livianas posturas y gesticulaciones de los polichinelas1 bufones y payasos1 prostituyendo la dignidad de aquel ministerio1 tuvisenlo o no lo tuvieran1 en presencia de los cortesanos y de las damas1 de los lacayos y de las doncellas8 ,all donde ellos representaban tan sin escrpulo entre los otros estudiantes mozos1 yo era espectador3 se crean galanes1 y yo los tena por locos2 ellos se divertan as1 y yo me rea de ellos2 ellos disparataban1 y yo pasaba un mal rato2 y cuando daban en afectar aticismo1 ellos embrollaban un prrafo1 y yo los silbaba sin compasin4 ,todo parece que se refiere a la gran representacin que se dio delante del rey y la reina en ,cambridge en #afbi4 ,la descripcin indica la idea que ,milton pudo adquirir del drama1 y nos la da asimismo de los estudiantes del colegio de ,cristo cuando aade1 con otros estudiantes mozos1 y manifiesta el desagrado con que vio aquella disparatada representacin1 hasta que por ltimo no pudo reprimirse y solt una estrepitosa silba4 ,en resumen1 aunque ,milton no ejerci el sacerdocio en la ,iglesia anglicana1 no por eso dej de considerarse como sacerdote bajo cierto aspecto4 ,el sacerdocio a que aspiraba era el de la poesa2 la inspiracin que anhelaba era la que recibieron los antiguos profetas1 inspiracin de que se hacan dignos aun siendo seglares1 pero que los elevaba al goce de los ttulos ms sagrados4 ,en su concepto1 un poeta tan excelente como l esperaba que llegara a ser1 deba tener en su carcter algo de divino4 ,el cantor de las ,bacanales no era mucho que se confundiera con las ,bacantes2 pero un poeta que se remonta en su imaginacin a cosas celestiales1 no puede vagar por la tierra1 no puede considerarse como terrestre4 ,el mal inseparable de nuestra naturaleza le da aptitud para pintar el mal2 pero si ha nacido para imprimir en los hombres el sentimiento del bien1 debe dirigir el vuelo a las sublimes regiones donde el bien impera4 ,en todas las artes los sentimientos verdaderamente religiosos proceden de hombres religiosos tambin4 ,el genio desprovisto de santidad puede llegar al arca1 mas no tocar a ella sin profanarla4 ,por ms que uno se distinga en otros gneros1 si carece de facultades especiales para este1 jams conseguir xito alguno4 ,en artes1 como en religin1 el hombre natural no puede tratar de asuntos espirituales4 ,la doctrina admitida es que los hombres de facultades poticas o artsticas son seres dotados de grande imaginacin y sensibilidad1 y por consiguiente se elevarn o descendern alternativamente a impulsos de su capricho1 hallndose aun lo moral y lo religioso sujeto a esta ley de su naturaleza1 o ms bien a esta falta de toda ley4 ,la vida de ,milton no es la nica que prueba semejante inconstancia e irregularidad3 tan persuadido estaba de este defecto1 que a l precisamente debi la profunda conviccin que toda la vida le sirvi de norma4 ,as es que reflexionando sobre esto1 escriba3 ,he llegado a adquirir el convencimiento de que si uno1 realizando sus esperanzas1 consigue escribir con acierto cosas dignas de loa1 debe ser por s un verdadero poema1 es decir1 una composicin1 un dechado de todo lo mejor y ms honroso1 sin creer que pueda celebrar altos hechos de hroes o pueblos famosos1 mientras no lleve en s la experiencia o la prctica de todo lo que es loable4 ,qu extrao1 pues1 que un joven como el de ,cambridge1 que pensaba de esta manera1 y tan juicioso y firme era en sus propsitos1 viviese en cierto modo apartado de todos los dems8 ,por qu hemos de maravillarnos si se lamentaba de la ausencia de personas que abrigasen estos pensamientos o inclinaciones entre los que se hallaban a su lado#c8 ,que la antipata y reserva consiguientes a tal aislamiento sean prueba evidente de su altiva condicin y excesivo amor propio1 con razn habr quien lo presuma4 ,en ciertas situaciones1 para hacerse enemigos1 no se necesita ms que infundir la sospecha de que a todos juzgamos inferiores2 y es indudable que por esta causa ,milton debi sufrir mucho en los primeros tiempos del colegio4 ,en su aspecto deba sin duda haber algo de altivez1 aunque fuese una apariencia que proviniera de otra causa2 su amor propio deba ser grande1 pero natural1 inteligente1 el que su inteligencia no le vedaba mostrar1 aun proponindose no ocultarlo4 ,su superioridad era tan verdadera1 que hubiera sido en l una afectacin fingir que no estaba penetrado de ella4 ,todos saben que por su excelente complexin y la belleza de sus facciones1 se le dio alguna vez el nombre de la seorita del colegio de ,cristo4 ,pero tampoco se ignora que era diestro en la espada1 y ,wood afirma que era de afable semblante1 de gallardo y varonil continente1 y animoso y resuelto en sus palabras4 ,siendo muy joven1 empez el estudio del hebreo4 ,las primeras poesas que se conservan de su pluma1 son una parfrasis de los salmos #aad y #acf4 ,estos ensayos los hizo1 segn confesin propia1 a los quince aos4 ,en ellos se advierte un tono robusto y vigoroso1 como el que caracteriza sus escritos posteriores2 el que sigue en orden de tiempo pertenece a un ao despus de su llegada a ,cambridge4 ,es una poesa titulada3 ,a la muerte de un hermoso nio4 ,el nio era un hijo de su hermana2 los versos manifiestan grande imaginacin1 y estn llenos de conceptos y expresiones de que solo es capaz un verdadero poeta4 ,hallamos a continuacin el ,tiempo de vacaciones1 que se escribi cosa de un ao despus1 y que es sumamente interesante como indicio de la facilidad con que el joven poeta aplicaba la lgica escolstica y el artificio propio de aquel asunto4 ,el himno que viene luego1 se titula3 ,a la maana del nacimiento de ,cristo y es de muy distinto gnero2 es una exuberante exposicin propia de tal asunto1 y a juicio de ,mr4 ,hallam1 el himno ms bello que tiene la lengua inglesa4 ,se compuso para la ,navidad de #afbi4 ,sguense otras composiciones ,a la ,circuncisin y ,a la ,pasin2 pero al llegar al octavo verso de esta ltima1 el poeta no pas adelante1 y algn tiempo despus manifest la razn que tuvo para hacerlo as3 ,convencido el autor de que este asunto era muy superior a la edad que entonces tena1 y no estando satisfecho de la manera con que lo empez1 lo dej interrumpido aqu4 ,los crticos han considerado exacto este juicio4 ,sus diez y seis versos ,a ,shakespeare se suponen escritos en una hoja en blanco de un ejemplar de las obras del gran dramtico1 ejemplar probablemente de la primera edicin en folio4 ,en #afcb los hallamos con otros del mismo gnero al principio de la segunda edicin de las mismas obras1 pero se imprimieron annimos2 la circunstancia1 sin embargo1 de su aparicin es interesante1 por ser los primeros versos de ,milton que en concepto nuestro se dieron a la imprenta4 ,otros escribi por el mismo tiempo al or una ,msica solemne4 ,son enteramente del corte de los de ,milton4 ,la marquesa de ,winchester era una seora de extremada hermosura1 muy querida de todo el mundo por su benevolencia1 y respetada por sus relevantes dotes4 ,una inflamacin de la cara que le baj a la garganta1 acab repentinamente con ella a la sazn que se hallaba en cinta4 ,fue su muerte muy sentida1 y con este motivo escribieron versos laudatorios a su memoria ,ben ,jonson1 ,devenant y otros ingenios muy conocidos4 ,milton insert tambin una composicin en su corona fnebre con el ttulo de ,epitafio a la marquesa de ,winchester4 ,de esta composicin nicamente diremos que el joven poeta del colegio de ,cristo no pudo en esta ocasin competir con los veteranos del arte1 concluyendo por aadir el soneto que hizo al entrar en ,la edad de los veintitrs aos1 sus versos ,al tiempo y los dirigidos ,a ,hobson1 para completar el catlogo de las composiciones inglesas ms conocidas de ,milton durante los siete aos que residi en ,cambridge4 ,pero las latinas que compuso mientras fue estudiante1 no deben pasarse por alto2 y si ninguna de ellas se dio por entonces a la imprenta1 indudablemente consisti en que eran ejercicios de escuela1 ms bien que primicias de su genio potico4 ,no debi ,milton quedar muy satisfecho de la preparacin que recibi en ,cambridge2 pero recurdese que ,gibbon tampoco tuvo que agradecer mucho en este concepto a la ,universidad de ,oxford1 un siglo despus1 y que lo mismo puede decirse en nuestros tiempos de un hombre tan eminente como el poeta ,wordsworth4 ,la verdad es que en los mejores colegios y en los tiempos ms florecientes1 el joven cuya educacin no pasa de la ayuda que pueden prestarle los profesores1 consigue muy poca cosa4 ,algo ciertamente debi ,milton a su maestro ,tovey1 pero ms1 inmensamente ms al magisterio de la sociedad y de los libros1 que fueron los que ejercieron influencia en la voluntaria propensin de su naturaleza4 ,las inclinaciones que se desarrollan en el alma estn ms o menos en armona con las disposiciones de cada cual4 ,educar el entendimiento1 es dar direccin a sus facultades1 y donde no hay facultades1 mal pueden ser dirigidas4 ,todo talento privilegiado debe estar convencido de esta verdad2 y as sucedi exactamente con el que haba de llegar a ser autor del ,,para,,so ,,perdido4 ,no parece que ,milton se apresur mucho a seguir su vocacin4 ,tan indeciso estaba en este punto1 aun en el postrer ao de su permanencia en ,cambridge1 que un amigo cuyo juicio miraba con alguna deferencia1 parece que le reconvino por aquella indecisin4 ,en una carta esmeradamente escrita1 trata de vindicarse a s mismo4 ,niega que se deje llevar exclusivamente de su amor a la ciencia2 y aunque no existieran motivos ms poderosos1 bastaban las consideraciones propias y las de familia1 y las del honor y la reputacin1 para tener un eficaz estmulo4 ,pero el amor de la ciencia1 que en s es tan provechoso1 puede infundir tal respeto a lo que debe hacerse1 que predisponga a un hombre a arrostrar la nota de ser el ltimo1 antes que incurrir en la censura de no haberse preparado suficientemente4 ,copi para su amigo el soneto que haba escrito al entrar en la edad de veintitrs aos1 como una prueba evidente de que no haba dejado de pensar en aquel asunto2 y el amigo entonces cobr fundadas esperanzas de verle adoptar el estado eclesistico4 ,milton no manifest en esta ocasin repugnancia alguna a hacerse clrigo1 pues no tena necesidad de hacerlo2 pero hay razones poderosas para presumir que ya entonces senta escrpulos en este particular1 pues contaba con motivos bastantes para justificar su conducta sin entrar en los pormenores que ,laud y los que le servan de instrumentos se esforzaban en presentar como otros tantos crmenes4 ,diez aos despus prescindi ya de reticencias1 pues deca1 segn hemos visto1 que sus padres y amigos le destinaban desde nio a la ,iglesia1 y que su inclinacin le encaminaba a lo mismo hasta que entrando en aos ms maduros y conociendo la tirana que se haba introducido en la ,iglesia1 vio claramente que el que se decidiera a recibir las rdenes1 deba suscribir a ser esclavo1 y adems a pronunciar votos1 que a no tener muy ancha la conciencia1 equivaldran a un perjurio o a la ausencia de toda fe4 ,crey pues preferible guardar un silencio vituperable antes que prometer lo que llevaba en s la violencia y la falsedad4 ,hablaba por consiguiente de s como de un hombre excomulgado por los prelados y a quien en cambio asista el derecho de criticar lo mismo a la ,iglesia que a sus pastores4 ,tenemos motivos para creer que hubo algunos momentos en que ,milton pens dedicarse a las leyes2 pero sus escritos en prosa y verso antes de dejar a ,cambridge1 sugirieron a sus amigos la sospecha de que su vocacin era escribir poesas que le diesen fama2 y tal a no dudarlo era el sueo de su imaginacin cuando se dejaba llevar de sus ilusiones4 ,a esta idea fue gradualmente acostumbrando tambin la prudente sagacidad de su padre4 ,hzole presente la pasin que este senta a la msica2 y qu mucho que hijo de semejante padre se hubiese apasionado por la poesa8 ,senta llegar a verse contrariado en esperanzas que tan empeadas tenan sus aficiones1 porque en su concepto las minas de platas del ,per eran nada comparadas con el don de producir versos inmortales4 ,su padre1 hombre generoso y cuerdo1 le ayud a realizar este anhelo con que viva1 coadyuvando a satisfacer esta necesidad de su naturaleza4 ,en tal estado ,milton dej a ,cambridge4 ,por aquel tiempo el notario se retir de su oficio1 y se estableci en el pueblo de ,horton1 en ,buckinghamshire1 con la intencin al parecer de acabar sus ltimos das en aquel retiro4 ,cmo se condujo con su hijo durante los cinco postreros aos de su vida1 l mismo lo declara en pocas palabras4 ,en la residencia1 dice1 a donde se retir para pasar su vejez1 tuve tranquilidad bastante para ocupar largo tiempo en el estudio de los autores griegos y latinos1 no sin que algunas veces reemplazase el campo por la ciudad1 ya con el objeto de comprar libros1 ya con el de adquirir algunas nociones de matemticas y msica1 que entonces eran todas mis delicias4 ,en aquellos cinco aos escribi ,milton su soneto al ,ruiseor1 el ,allegro y ,penseroso1 los ,arcades1 el ,comus y el ,lycidas4 ,el ,ruiseor est fundado en la credulidad de los campesinos1 que suponan1 si llegaba a sus odos el canto de aquel pjaro en la primavera1 antes que el del cuclillo1 que era seal de prosperidad en amores4 ,en cuanto al ,allegro y ,penseroso1 no necesitamos repetir que figuran entre nuestros primeros idilios poticos4 ,los ,arcades es una composicin incompleta3 la parte que falta probablemente estaba en prosa4 ,harefield1 residencia de la distinguida condesa viuda de ,derby1 donde pasaba la accin de aquel poema dramtico1 distaba solo unas cuantas millas de ,horton2 pero no hay razn alguna para suponer que ,milton fuese conocido de aquella familia2 lo probable es que la composicin fue escrita a ruegos de su amigo el msico ,enrique ,lawes2 por lo menos a una excitacin semejante no dudamos que se debi el origen del ,comus1 del que hablaremos en otra parte4 ,durante su permanencia en ,horton1 fue ,milton incorporado a la ,universidad de ,oxford1 porque en aquel tiempo la agregacin de un estudiante a cualquiera ,universidad1 le daba derecho para trasladarse a otra y ,oxford estaba ms prxima a ,horton que ,cambridge4 ,en ,horton adems1 y en aquel mismo intervalo1 ,milton perdi a su excelente madre4 ,fue sepultada en el presbiterio de la iglesia parroquial1 y al lado de su sepultura asisti ,milton y derram tiernas lgrimas con su desconsolado padre1 su hermana y su hermano1 al cubrir de tierra el atad y dirigir su ltima mirada a la estrecha mansin en que todos hemos de parar1 cumplidos que sean nuestros das4 ,al fin tambin de aquellos cinco aos de ,horton1 fue cuando ,eduardo ,king1 del colegio de ,cristo y amigo de ,milton1 pereci en el canal de ,san ,jorge1 suceso que inspir al poeta el canto con el nombre de ,lycidas4 ,el ilustrado joven cuya vida feneca as a los veinticinco aos1 se dedicaba a la carrera eclesistica2 y ,milton censuraba aquel propsito como para indicar claramente el disgusto con que vea el estado eclesistico y la esperanza de su amigo de fijar su porvenir en l4 ,cuando se reimprimi este monlogo en #afde1 el autor se atrevi a expresar todo su pensamiento1 y as puso la siguiente advertencia a la cabeza de la composicin3 ,en este canto el autor lamenta a su sabio amigo1 desgraciadamente ahogado en su travesa de ,chester al mar de ,irlanda1 en #afcg3 ,y con este motivo predice la ruina de nuestro corrompido clero1 que se hallaba entonces en su apogeo4 ,pero haba de trascurrir an algn tiempo hasta que se cumpliera esta profeca4 ,dos cartas de ,milton tenemos escritas por aquella poca a su amigo ,diodati1 que nos ponen hasta cierto punto de manifiesto sus costumbres y su vida ntima4 ,asegura a su amigo que tiene poca destreza para escribir cartas1 y que otra de las causas que influan en su negligencia como corresponsal1 era su poca habilidad para alternar el trabajo con el descanso porque en su opinin y por lo general1 el dedicarse a una cosa deba ser dedicarse a ella sin interrupcin hasta dejarla terminada1 o hasta que se pudiera tomar algn reposo natural4 ,que bajo cierto aspecto l no se aventurara a decir lo que ,dios poda no haberle concedido1 pero que un don por lo menos le haba inspirado1 a saber1 un ferviente amor a la belleza y un afanoso anhelo de buscarla donde quiera que se encontrase4 ,que estas eran sus aspiraciones1 y que si no las haba realizado con xito proporcionado a sus esperanzas1 su postrer esfuerzo deba ser rendir homenaje a aquellos que haban sido ms afortunados4 ,confiesa que con este designio haba ido templando sus alas volando despacio1 pero confiando hacerlo con algn tino4 ,no debe1 sin embargo1 suponerse que careciera de toda mira prctica2 lejos de eso1 tena intenciones de ocupar algn puesto en un colegio de abogados1 y aade que tendra mucho gusto en ver all a sus amigos y en pasear con ellos las noches de verano por aquellos alrededores4 ,no creemos fundada la suposicin de que obrase a impulsos de este pensamiento2 otro fue el que por entonces ocupaba toda su imaginacin4 ,sus estudios le haban sugerido mil ilusiones de lo pasado1 juntamente con los recuerdos de los ,alpes1 la tierra de los ,apeninos y los pases existentes ms all de estas regiones4 ,qu cosa ms natural que el deseo de recorrer aquellos pases1 visitar sus antiguas ciudades1 y detenerse ante los maravillosos monumentos que en ellos se conservan8 ,la quebrantada salud de su madre le haba obligado a aplazar la realizacin de estos deseos2 mas la circunstancia de que a poco de haber muerto1 se cas su hermano ,cristbal y pas a residir en compaa de su padre1 parece que le permiti poner por obra aquellos proyectos4 ,eran costosos porque haba resuelto viajar como un caballero1 llevando consigo a su criado4 ,su carioso padre es de suponer que contrariase menos aquel propsito que algunos otros2 ello es que le dio su consentimiento1 y que en mayo de #afch1 ,milton cruz el canal haciendo rumbo a ,pars4 ,haba tenido la precaucin de procurarse buenas recomendaciones1 y una de ellas era la de su distinguido vecino ,sir ,enrique ,wotton1 preboste de ,eton4 ,este seor se haba proporcionado recientemente un ejemplar del ,comus impreso por ,enrique ,lawes1 que le agrad sobremanera4 ,en ms de una ocasin haba hablado tambin con el autor1 y asegurdole que el placer que tena en tratarle le haca esperar que alguna vez beberan una botella juntos1 invitndole a hacer penitencia1 cuando pudieran reunir cierto nmero de buenos autores4 ,en una carta del anciano y cumplido preboste1 se lee esta postdata2 ,muy seor mo3 os envo esta por medio de mi lacayo1 para anticiparme a vuestra marcha y deciros lo agradecido que quedo a vuestra fina carta1 que he recibido1 interrumpiendo mis quehaceres1 que no son pocos1 y no queriendo valerme del correo ordinario4 ,en cualquiera parte que os establezcis y de que yo tenga noticia1 me alegrar1 y aprovechar la ocasin de discurrir con vos sobre algunas novedades1 a fin de mantener viva una amistad que apenas comenzada1 se ha interrumpido tan inesperadamente4 ,al llegar a ,pars1 una de las personas a quienes ,milton iba recomendado le proporcion una amistosa entrevista con ,lord ,scudamore1 el embajador ingls2 y atendiendo a sus distinguidas prendas personales1 el joven ingls fue presentado al sabio ,hugo ,grocio1 que estaba entonces de embajador de la reina de ,suecia en la corte de ,francia4 ,nada sabemos de lo que pas en esta entrevista1 sino que ,grocio dicen que recibi muy amable su visita1 y que conferenci con l muy prevenido en su favor por su buen aspecto1 y por los elogios que de l se le haban hecho4 ,pero ,grocio estaba a la sazn muy ocupado en el ilusorio proyecto de consolidar el protestantismo1 uniendo las iglesias episcopales de aquella creencia en ,inglaterra1 ,suecia1 ,dinamarca y ,noruega1 prescindiendo de todos los dems protestantes2 y si algo se indic a ,milton de tan desvariado proyecto1 seguros estamos de que su respuesta no sera muy satisfactoria4 ,milton permaneci en ,pars solo unos cuantos das2 de aqu se dirigi a ,niza1 donde se embarc para ,gnova y para ,liorna4 ,desde ,liorna se encamin por ,pisa a ,florencia1 y en esta ltima ciudad se detuvo dos meses4 ,era entonces ,florencia1 como siglos atrs haba sido1 el emporio de la civilizacin italiana2 casi en cada calle tena una academia o club que se compona de estudiantes1 poetas1 artistas y sabios asociados voluntariamente2 y a favor de las recomendaciones obtenidas en ,inglaterra y ,pars1 fcilmente fue ,milton admitido en las ms distinguidas de aquellas sociedades4 ,para merecer este privilegio1 era necesario presentar alguna produccin de su pluma1 y as lo hizo llevando algunas de las cosas que haba escrito en ,cambridge1 y otras que llev a cabo con aquel objeto4 ,hablando correcta y fcilmente el latin y el italiano1 poda conversar de igual a igual con sus nuevos amigos1 y estas reuniones parece que le fueron sumamente agradables4 ,cuando generosamente abogaba en tiempos posteriores por la libertad de la imprenta1 deca3 ,pudiera referir lo que he visto y odo en otros pases sujetos a la tirana de esta especie de inquisicin2 pases en que trat con hombres de gran ciencia1 que este honor me dispensaron1 los cuales me contemplaban feliz por haber nacido en tierra de libertad filosfica1 como suponan que era ,inglaterra1 al paso que ellos se lamentaban de la servil condicin en que viva la ciencia entre ellos2 que esto haba eclipsado la gloria de los ingenios italianos1 y que nada se haba escrito los ltimos aos en aquel pas1 sino bajezas y fanfarronadas4 ,alternando con personas de esta clase1 fue ,milton presentado y pudo hablar al gran filsofo de la poca4 ,all1 dice1 fue donde hall y visit al famoso ,galileo1 ya anciano y preso en la ,inquisicin1 por pensar en astronoma de distinto modo que pensaban los franciscanos y dominicos1 rbitros de la ciencia4 ,milton y ,galileo conversando uno con otro1 y ,galileo en un estado en que el joven tema llegar a verse1 privado de la luz1 enteramente ciego6 ,mas por entonces ,milton gozaba de la vista1 del esplendor del cielo de ,italia1 y cuando expiraba el da de las brillantes lumbreras que iluminaban as aquellas sabias reuniones y crculos de ,florencia1 porque es evidente que ,milton hall ingreso en los ltimos1 y que su corazn1 por ms reservado que fuese1 no poda enteramente librarse de la impresin que el encanto de aquellos crculos le causaba4 ,entre sus composiciones se hallan algunas escritas en ,florencia1 versos compuestos en su alabanza1 y que si no muestran gran genio en sus autores1 manifiestan por lo menos muy claramente la extraordinaria admiracin que se tribut al de ,milton4 ,desde ,florencia tom el camino de ,roma1 dirigindose por ,siena4 ,en ,roma contrajo desde luego amistad con ,lucas ,holstenio1 el conservador de la ,biblioteca del ,vaticano1 sin casi necesidad de recomendacin alguna4 ,holstenio haba estudiado tres aos en ,oxford1 hecho que explica en parte la corts acogida que ,milton recordaba con tanto agradecimiento1 pero la cortesa se troc pronto en admiracin1 as que el bibliotecario descubri la mucha ciencia de aquel extranjero1 y se convenci de la superioridad del que iba a juzgar de sus conocimientos4 ,tal importancia le concedi1 que hizo llegar sus elogios a odos del cardenal ,f4 ,barbarini1 pariente y primer ministro del ,papa4 ,pocos das despus el cardenal daba un gran concierto1 y entre otras muchas personas1 invit al extranjero que tanto haba fascinado a ,holstenio2 con cuya ocasin1 dice ,milton1 el cardenal1 saliendo hasta la puerta1 no solo me busc entre toda aquella multitud1 sino que cogindome de la mano1 me entr dentro con demostraciones las ms honrosas4 ,todo esto1 dijo a su amigo ,holstenio1 era debido sin duda a sus favores4 ,en casa del cardenal probablemente oy ,milton cantar a ,leonora1 notable por su juventud y su belleza1 y cuya voz y habilidad le daban una celebridad superior a todas4 ,milton demuestra el entusiasmo que sinti al or a aquella sirena1 dado que escribi no menos que tres composiciones en alabanza de la cantante4 ,dos romanos1 ,juan ,salsilo y ,salvaggi1 nombres olvidados ya en nuestro tiempo1 pero entonces muy conocidos1 compusieron en loor de ,milton versos llenos de hiprboles extravagantes2 mas los del primero fueron tan estimados del poeta1 que al saber ms adelante que estaba enfermo1 le dirigi una sentida composicin en versos latinos4 ,pasado que hubo dos meses en estudiar los monumentos de la antigua ,roma1 y en este ntimo trato con sus actuales moradores1 ,milton emprendi el viaje a ,npoles4 ,en el camino subi a su carruaje un ermitao1 que demostr ser hombre de alguna cultura literaria1 y habiendo quedado prendado del viajero como antes que a l le haba sucedido a ,holstenio1 al llegar a ,npoles vio que un hombre de tanto mrito no poda estar en aquella ciudad sin ser presentado a ,manso1 marqus de ,villa1 personaje de gran consideracin en aquel pas1 y ,mecenas de los talentos en los dems4 ,todo el que conozca la triste historia de ,torcuato ,tasso debe estar familiarizado con el nombre de ,juan ,bautista ,manso1 su constante y generoso amigo4 ,manso rayaba a la sazn en los ochenta aos3 recibi con mucha finura a ,milton1 y el resultado de esta entrevista lo dice el hecho de haberse constituido personalmente en gua del joven estudiante por todos los sitios que ofrecan algn inters en ,npoles y sus alrededores4 ,yo le merec1 dice ,milton1 todo el tiempo que permanec all las ms benvolas atenciones4 ,me acompaaba a los diferentes puntos de la ciudad1 yendo a buscarme al palacio del virrey1 y repetidas veces a mi casa para visitarme4 ,al despedirme1 me pidi mil perdones1 por no haber podido dispensarme ms atenciones como lo deseaba1 a causa de no haber disimulado yo mis sentimientos religiosos4 ,milton haba resuelto al salir de su casa no mezclarse para nada en cuestiones religiosas1 a no ser que otros las provocasen2 pero esta precaucin parece que no fue bastante para preservarle de algunas inconveniencias1 a veces hasta peligrosas1 pues cuando pensaba volver a ,roma1 le advirtieron algunos mercaderes de ,npoles1 que por ciertas cartas haban sabido lo preparados que estaban contra l los jesuitas ingleses1 si otra vez se presentaba en aquella ciudad4 ,pero tena que volver1 y no hubiera desistido de su vuelta1 porque manejaba bien la espada1 y nada tena que temer si se empeaba un lance de hombre a hombre4 ,en ,npoles fue donde llegaron a sus odos graves noticias sobre el conflicto que haba surgido en ,inglaterra entre el soberano y sus vasallos4 ,su deseo era haber ido a ,sicilia y despus a ,grecia1 pero en virtud de aquellas novedades1 escribe3 ,consideraba una deshonra que mientras mis compatriotas estaban combatiendo en mi pas por la libertad1 yo estuviese viajando por el extranjero por mi gusto1 y con un objeto puramente intelectual4 ,los escoceses haban destruido con incontrastable fuerza todas las innovaciones de ,laud y del rey4 ,inglaterra experimentaba grande simpata por lo que ,escocia haba hecho2 y si no haba comenzado la guerra civil al sur del ,tweed1 los hombres pensadores la vean como inminente4 ,prximo a dejar a ,npoles1 ,milton dirigi a ,manso una epstola en hexmetros latinos y en estilo ms sublime que cuanto la msica de ,tasso haba inspirado a este en su favor4 ,en contestacin ,manso envi a su amigo dos copas ricamente trabajadas1 y en ellas dos lneas que formaban una expresiva dedicatoria4 ,volv1 dice ,milton1 a ,roma1 a pesar de lo que se me haba dicho4 ,si alguien me pregunt lo que era yo1 no se lo ocult1 y si alguien atac en la ciudad papal la religin ortodoxa1 yo como antes1 y por espacio de dos meses1 la defend calorosamente4 ,en ,florencia como en ,roma reanud ,milton relaciones con sus antiguos amigos1 y pasado aquel tiempo1 se dirigi por ,bolonia y ,ferrara a vivir un mes en ,venecia4 ,desde ,venecia fue por ,verona y ,miln1 subiendo el monte de ,san ,bernardo1 a ,ginebra1 en la cual ciudad permaneci algunas semanas1 hasta que desandando el camino que haba llevado1 desde ,pars arrib a ,inglaterra cuando finalizaba junio1 tras una ausencia de un ao y tres meses poco ms o menos4 ,esta breve relacin de sus viajes la hizo cuando la parte que tom en los negocios pblicos le expuso a mil calumnias aventuradas1 y por esta razn concluye su resumen con las siguientes palabras3 ,de nuevo pongo por testigo a ,dios de que en todos aquellos puntos donde multitud de cosas se reputan legales1 viv libre e inclume de todo libertinaje y vicio1 teniendo siempre presente la mxima de que por ms que me ocultase a los ojos de los hombres1 no dejaran de verme los ojos de ,dios4 ,es digno de observarse que todas las poesas que escribi ,milton en ,italia1 as como casi todas sus composiciones de ,cambridge1 forman graves descripciones4 ,en su noble epstola a ,manso no hizo misterio alguno de la idea de escribir un poema pico1 y los versos que le dirigan sus amigos de ,roma y ,florencia1 indicaban harto claro que alguna expresin se le haba deslizado sobre tal propsito1 dado que no desconfiaban de que su genio acometiese alguna obra de aquella naturaleza4 ,en este tiempo1 sin embargo1 no se le haba ocurrido an tomar por asunto de un libro la prdida del ,paraso3 la historia del rey ,arturo y de los caballeros y damas que llenaban su corte caballeresca1 fue lo que sugera a su imaginacin animados y brillantes cuadros4 ,cuando volvi ,milton a ,inglaterra1 su padre haba dejado la casa de ,horton y trasladdose con su hijo ,cristbal a ,reading4 ,los gastos inevitables en el viaje que haba hecho el poeta1 no le impidieron comprar gran cantidad de libros1 de los cuales unos llev consigo y otros llegaron despus4 ,en realidad no tenemos motivos en que fundarnos para suponer que los recursos con que contaba fueran bastantes para asegurarle una modesta independencia4 ,en carrera comercial no pensaba1 y a la vida profesional estaba poco inclinado4 ,si su buen padre pudo sostenerle en trminos de que no tuviera que pensar ms que en sus libros y en sus obras literarias1 seguros estamos de que lo hara1 y parece evidente que en efecto lo hizo4 ,el primer paso que dio ,milton al volver a ,londres1 fue alquilar parte de una casa en ,st4 ,bride's ,churchyard4 ,all acomod sus libros y volvi de nuevo a sus estudios2 era esto a fines de #afci4 ,pero al ao siguiente le vemos tomar una casa con jardn1 es decir1 una casa aislada con un jardn alrededor en ,aldersgate ,street1 calle que se describe como una de las ms tranquilas y de las ms decentes de los arrabales de ,londres4 ,por este tiempo mistress ,philips1 su hermana1 qued viuda y volvi a casarse4 ,cuando viva en ,st4 ,bride's ,churchyard1 se encarg del cuidado y educacin del hijo ms joven1 mozo de nueve aos a la sazn y de grandes esperanzas1 y ahora recibi al sobrino ms pequeo como pupilo4 ,habindose comprometido a dirigir por s la educacin de aquellos dos sobrinos1 vemos que luego se encarg de algunos ms1 hijos de amigos suyos1 de quienes sin duda reciba buenos honorarios por sus servicios4 ,en este punto de la vida de ,milton1 ,johnson da una completa explicacin sobre el ningn afecto que le profesaba4 ,no permitis1 escribe1 que veneremos a ,milton2 prohibidnos ver con cierta plenitud de satisfaccin sus grandes promesas y sus pequeos cumplimientos2 hombre que se apresura a volver a su pas porque sus compatriotas pelean por su libertad1 y cuando llega al lugar de la accin1 emplea su patriotismo en una casa de pupilos4 ,milton nos dice que resolvi dejar en esta ocasin el xito de los asuntos pblicos1 primero a ,dios y despus a aquellos a quienes el pueblo haba encomendado esta empresa4 ,pero los escritos de ,milton constituyen su biografa2 y si ,johnson se hubiera tomado la molestia de leer sus obras en prosa con el cuidado que se merecen1 habra fijado su atencin en el siguiente pasaje1 y no hubiera abusado tanto de su humor satrico3 ,confiando en la ayuda de ,dios1 el pueblo ingls rechazaba la esclavitud con la ms justa de las guerras2 y aunque yo no reclame parte alguna en la alabanza que le es debida1 fcilmente puedo defenderme de la imputacin 7si alguna de esta naturaleza se me ha hecho7 tanto de timidez como de indolencia4 ,porque si no arrostr las penalidades y riesgos de la guerra1 fue porque en otra esfera poda con ms eficacia1 y con no menos peligro para m1 servir de algo a mis compatriotas y mostrar un espritu que ni se renda a la adversidad de la fortuna1 ni obraba por vil miedo a la calumnia o a la muerte4 ,desde que en mis primeros aos me consagr a los estudios ms liberales1 y me sent ms robusto de entendimiento que de cuerpo1 siendo extrao a las labores del campo1 en que cualquier soldado de vigorosa naturaleza me hubiera fcilmente excedido1 recurr a las armas que yo poda manejar con ms efecto1 y comprend que obraba cuerdamente al ejercitar as mis mejores y ms poderosas facultades en el servicio de mi pas y de su honrosa causa4 ,cualquiera otra conducta que hubiera seguido ,milton1 le hubiera expuesto a menos calumnias que las que arrostraba1 siendo un motivo de asombro para l y para todos1 que despus de tantos peligros no rodase su cabeza en un cadalso para castigo de su temeridad4 ,milton se mud juntamente con sus libros1 a ,st4 ,bride's ,churchyard1 en el otoo de #afci1 y de aqu a ,aldersgate ,street en #afdj1 y public su primer folleto contra el ,parlamento y la reforma eclesistica en #afda4 ,por espacio de once aos sigui ,carlos ,i gobernando a ,inglaterra sin contar con el ,parlamento1 y deliberadamente haba suspendido las leyes que a s mismo se impuso con su juramento al coronarse1 y con las solemnes promesas que despus hizo de mantenerlas4 ,el fin de todo gobierno es proporcionar seguridad a las personas y propiedades1 pero all no haba seguridad posible4 ,el rey esquilmaba a sus sbditos cuanto poda1 ejerca en todos los ramos del comercio el monopolio que ms le agradaba1 y detena1 desterraba o encarcelaba a su antojo a los tildados de descontentos1 fusenlo o no realmente4 ,nadie estaba seguro1 si no alegaba el mrito de la sumisin y del silencio1 y nadie era dueo de s1 ni an con semejantes mritos4 ,en los negocios eclesisticos predominaba el sistema romano sostenido por ,laud1 y la nica aspiracin de sus amigos era suprimir toda oposicin y libertad de pensamiento1 perpetuar la jerarqua ms aferrada a los intereses clericales1 imponer el rezo ingls no solo a los ingleses sino a los escoceses1 y asimilar el ritual anglicano al romano de tal manera1 que apenas se advirtiese entre ellos diferencia alguna4 ,esta era la poltica que con relacin a la ,iglesia miraba ,laud como la mejor y ms conforme al modo de ver de su soberano4 ,pero en #afci se sublev la ,escocia1 reprobando y proscribiendo1 en uso de sus fueros1 este orden de cosas4 ,llam el ,rey a sus sbditos ingleses para que le ayudasen a sofocar aquella rebelin2 mas la respuesta que le dieron fue que para obtener aquella ayuda1 era menester anular las leyes que regan1 y conceder la libertad que las mismas leyes otorgaban para corregir tantos abusos y fomentar los intereses de la nacin4 ,en #afda ,carlos emple cuantos recursos crey oportunos1 con la esperanza de orillar as aquellas dificultades1 pero en vano4 ,congreg una asamblea de pares en ,york2 disolvi el ,parlamento ,corto convocado en la primavera de #afdj1 y se vio obligado a pasar por la reunin de aquel ,largo ,parlamento tan memorable1 en noviembre del mismo ao4 ,pero aunque en ,escocia se haba desenvainado la espada contra el gobierno del ,rey1 ningn golpe le amenazaba an por parte de ,inglaterra2 y dado que ,milton se hubiera resuelto a esgrimir sus armas en esta contienda1 el partido que hubiera podido tomar durante los tres aos de su regreso de ,italia1 era el de emigrar a ,escocia1 y unirse en aquel reino a la bandera de los insurgentes4 ,en ,inglaterra1 por aquel tiempo1 la oposicin se reduca al principio a meras discusiones1 y uno y otro partido protestaban contra el pensamiento de emplear otros ningunos medios4 ,baste esto para aquilatar la justicia de las censuras que en el tono de mofa que hemos visto se permiti ,johnson4 ,estando en estos preliminares1 tuvo ,milton ocasin de comprender hasta qu punto influan en los realistas sus preocupaciones y yerros1 y cunto importaba ver si se podra encauzar bien a los mismos parlamentarios1 ya que se estaba en los principios de la contienda2 lo cual hubiera sido hacedero en el ,parlamento1 si sus paisanos le hubieran enviado a l2 pero en aquellas circunstancias el nico medio de poder prestar algn servicio al ,estado era la prensa1 y sus enemigos se hubieran alegrado mucho de verle comprometido en semejante agresin1 y echar mano de las groseras armas que la multitud poda manejar tan bien o mejor que l mismo4 ,la obra que ,milton dio a luz en #afda se titulaba3 ,de la ,reforma en ,inglaterra1 y de las causas que la han frustrado hasta ahora4 ,escrito a un ,amigo4 ,el autor haba manifestado en su ,lycidas que la condicin de la ,iglesia anglicana estaba muy distante de satisfacerle2 y vanse las elocuentes palabras con que describe el origen y principios de la ,reforma en el siglo ,,xvi3 ,mas para no recargar ms el cuadro de las iniquidades de la ,iglesia1 de cmo nacieron y de cmo tomaron cuerpo2 cuando recuerdo por fin despus de tantos siglos de tinieblas1 en que la negra sombra del error ha ocultado todas las estrellas del firmamento de la ,iglesia1 cmo la brillante y bendita ,reforma ahuyent con el divino poder la negra y pesada noche de la ignorancia y tirana anti-cristiana1 me parece que un nuevo e indecible jbilo debe animar el pecho del que lee u oye1 y que el suave placer de ojear el ,evangelio debe inundar su alma en celestial fragancia4 ,entonces se difundi la ,sagrada ,biblia hasta los ltimos rincones de que la profana falsedad y menosprecio la haban arrojado2 se abrieron las escuelas2 la ciencia divina y humana volvieron sus acentos a las lenguas que haban enmudecido2 los prncipes y ciudades se agolparon al punto bajo la nueva bandera de salvacin1 y los mrtires1 con la irresistible fuerza de su debilidad1 quebrantaron el poder de las tinieblas1 y triunfaron de la fiera rabia del antiguo dragn4 ,de este lenguaje deducir el lector el fervor y animacin de estilo con que est escrito el folleto4 ,el impulso que debi nacer de semejante cambio qued paralizado2 y las causas fueron varias1 entre ellas la injusta preferencia que se dio a los obispos1 cuya aficin a pomposas ostentaciones1 consecuencia natural de la falsa posicin en que se les colocaba1 dcese que los convirti en grandes corruptores1 en vez de ser1 como su ttulo lo indica1 padres espirituales de la ,iglesia4 ,esta publicacin debi ver la luz a principios de #afda4 ,fue seguida inmediatamente de otra1 ,la ,humilde ,manifestacin en favor del ,episcopado1 debida a la pluma de ,hall1 obispo de ,norwich1 excitado por el arzobispo ,laud para tomar parte en esta cuestin4 ,en respuesta al obispo apareci de all a poco una obra con el ttulo de ,smectymnuus1 nombre formado por las iniciales de los cinco telogos puritanos que se encargaron de escribirla4 ,esta contra-rplica puso en un conflicto al arzobispo ,usler4 ,milton contest a la ,institucin apostlica del ,episcopado1 escrita por su excelencia1 con dos tratados1 el uno sobre la ,prelaca episcopal1 y el otro que se deca ,razones del gobierno de la ,iglesia4 ,el obispo ,hall public entonces una defensa de su ,manifestacin1 a la cual tardaron poco en seguirse las ,advertencias de ,milton4 ,todos estos escritos aparecieron antes de expirar el ao #afda4 ,profunda fue sin duda la impresin que produjeron los folletos de ,milton4 ,en #afdb se dio a luz un volumen titulado3 ,modesta ,refutacin contra un ,libelo calumnioso y grosero1 el cual se consider generalmente como debido a la pluma del hijo del obispo ,hall4 ,a los infundados ataques que diriga esta obra contra el carcter privado de ,milton1 contest l victoriosamente en su ,apologa del ,smectymnuus4 ,el xito de las apasionadas controversias sobre este asunto se vio primero en la expulsin de los obispos de la ,cmara de los ,lores1 y finalmente en la supresin de aquella clase2 mas el demostrar hasta qu punto contribuyeron los escritos de ,milton a este resultado1 hara preciso detenerse en su anlisis1 y las condiciones de esta breve memoria nos impiden entrar en cuestiones semejantes4 ,pasados los borrascosos aos de #afda y #afdb1 hallamos a ,milton en sosegada compaa con sus pupilos1 o meditando sobre el gran poema que tena pensado1 y de que haba anticipadamente hablado con pomposos anuncios en su ,apologa del ,smectymnuus4 ,recordando los esfuerzos que le cost exponer sus opiniones sobre la educacin1 naturalmente tenemos curiosidad de ver cmo las pondra en prctica2 mas por desgracia los hechos estn muy lejos de corresponder a las esperanzas4 ,debemos suponer que bajo la direccin del autor del ,comus y del ,allegro y el ,penseroso1 sus pupilos estaran familiarizados con los ms acabados y brillantes modelos que poda ofrecer una biblioteca clsica4 ,no sucede nada de esto4 ,los libros que debiramos hallar en primer trmino1 tales como ,virgilio1 ,horacio y ,ovidio1 ceden el puesto a ,lucrecio1 ,manlio y otros prosistas de los inferiores y menos inteligibles en materia de lenguaje4 ,no se hable de ,tcito1 de ,livio ni de ,cicern4 ,en el curso de autores griegos1 no se tropieza con un solo trgico1 orador ni an historiador1 a excepcin de algunos fragmentos de ,jenofonte4 ,la idea de ,milton pareca ser que con adquirir el conocimiento de la lengua1 la comprensin de sus bellezas vendra por s4 ,debemos aadir que los discpulos de este nico establecimiento tenan que aprender hebreo y leerlo1 comparndolo con el caldeo y el siriaco4 ,no se olvidaban las lenguas modernas2 y los domingos1 ,milton acompaaba la lectura del ,nuevo ,testamento en griego con oportunas explicaciones1 con ciertas teoras de lectura y con algunas ideas respecto a la divinidad4 ,johnson pregunta satricamente1 qu grandes hombres produjo aquella admirable academia4 ,un preceptor de enseanza hubiera debido saber que el que lo es1 ha de aspirar a desenvolver la capacidad1 y que donde no hay germen alguno de esta capacidad de comprensin1 en vano es dirigirse a ella4 ,no dudamos que ,milton enseara muchas cosas que se pueden aprender en cualquier libro impreso4 ,un autor que deba pasar por bien informado1 dice que puso a sus sobrinos en disposicin de interpretar los autores latinos a primera vista en el espacio de doce meses1 y que as como era severo bajo un aspecto1 bajo otro se mostraba franco y familiar en su conversacin con aquellos de cuya educacin estaba encargado4 ,su sobrino ,philips aade que si sus pupilos hubieran recibido sus lecciones con la penetracin y profundidad1 el ingenio1 actividad y sed de saber de que estaba dotado el maestro1 hubieran sido unos prodigios de talento y ciencia4 ,por este ltimo sabemos adems que ,milton tena en este tiempo amigos personales que se contaban entre los pisaverdes de aquella poca1 y que de cuando en cuando se daba a bromear con ellos1 haciendo fiesta lo mismo para sus pupilos que para l4 ,en algunos de estos alegres das1 como ellos los llamaban1 y en otros de alguna ms sobriedad1 suponemos que ,milton haca lo que hacemos todos1 convencido a veces de que un hombre no es bien que est siempre solo2 pero la vida propiamente de calavera1 ni en aquella ocasin era compatible con el vivo inters que le inspiraban los asuntos pblicos1 ni con los propsitos que abrigaba de llegar a ser til y servir exclusivamente a su pas4 ,en aquellos das resida en ,forest ,hill1 unas cuatro millas de ,oxford1 una familia llamada ,powell4 ,era numerosa1 y el cabeza de ella1 ,ricardo ,powell1 un magistrado que viva con el desahogo de persona muy bien acomodada4 ,antes de que el padre del poeta abandonase a ,bread ,street1 haban existido relaciones y negocios de intereses de alguna cuanta entre l y ,powell1 y en estos asuntos pecuniarios tuvo ,milton alguna intervencin directa y legal4 ,al trasladarse los ,milton a ,horton1 debemos suponer que ambas familias1 a causa de la mayor proximidad1 se trataran con ms frecuencia2 mas sea de esto lo que fuere1 sabemos por el sobrino del poeta1 entonces en su compaa1 que por la pascua de ,pentecosts de #afdc1 emprendi un viaje por el pas1 cuyo objeto1 o no se saba1 o era con alguno ms que un mero pasatiempo4 ,ello fue que al cabo de un mes1 el que sali soltero volvi casado con ,mara1 la hija mayor de ,ricardo ,powell1 que entonces era juez de paz en ,forest ,hill1 cerca de ,shotover1 en ,oxfordshire4 ,milton tena que reclamar un dinero de su cuado al tiempo de su casamiento1 y que recibir1 creemos que con el importe de su deuda1 #ajjj libras por va de dote2 pero ni este ni aquella lleg a cobrar jams1 por razones que indicaremos luego4 ,entonces se mud a su nueva casa de ,barbican1 a la cual llev a su mujer1 acompandola algunos de sus parientes para pasar las fiestas de la boda1 que duraron algunos das1 y a que concurrieron tambin varios amigos de la novia4 ,mara ,powell es de creer que fuese una joven de bella figura y agradable trato1 pero ignoramos si tendra del mismo modo otras buenas cualidades4 ,a las pocas semanas de su llegada a ,londres1 se recibi una carta invitando a mistress ,milton a regresar por breve tiempo a su pas2 ella se mostr dispuesta a aceptar la invitacin1 y probablemente la provocara4 ,su esposo no puso dificultad en complacerla1 pero exigi que no difiriese su regreso ms all del da de ,san ,miguel4 ,san ,miguel lleg y la perezosa seora no pareca2 ,milton escribi una y otra vez1 y ninguna de sus cartas mereci respuesta2 despach un propio con este objeto1 y parece que se le despidi sin hacerle caso4 ,nuestro poeta era un hombre profundamente virtuoso3 lleg a lisonjearse con la esperanza de que casado sera feliz2 pero esta esperanza tard poco en desvanecerse4 ,a quin debe atribuirse la culpa de semejante desengao8 ,los hombres dados a la vida pblica pueden ser maridos cariosos1 mas por necesidad tienen que renunciar a la insistencia no interrumpida de su cario4 ,las mujeres que se casan con semejantes hombres1 deben no solo desear que sus maridos sean personas de suposicin1 sino apechugar con los inconvenientes que esto trae2 y hay pocas mujeres que transijan as consigo mismas4 ,atendiendo a la vida puramente intelectual a que estaba entregado ,milton1 a su ardiente temperamento y a la energa de voluntad que le caracterizaban1 preciso es confesar que las probabilidades de que hiciese un matrimonio feliz1 no eran muy grandes4 ,en favor de ,mara ,powell puede alegarse que su familia era de realistas2 que en su casa1 generalmente bulliciosa1 probablemente reinara mas animacin de la acostumbrada por la presencia de los caballeros que en aquel tiempo moraban cerca del ,rey en ,oxford2 y que la transicin de la vida domstica en casa de su padre1 a la que tena con ,milton en ,barbican1 no era para halagarla mucho2 pero por otra parte debe considerarse que los principios de ,milton y la vehemencia con que los profesaba1 eran tan conocidos1 que no podan ignorarse en ,forest ,hill1 siendo un error creer que su casa haba de ofrecer escenas divertidas1 y no ocupaciones formales y severas4 ,en la poca de este matrimonio1 la fortuna de los ,parlamentarios andaba un tanto decada2 para muchos1 y especialmente para los partidarios del ,rey en ,oxford1 era ms que probable que la balanza se inclinase en favor de los realistas1 tanto que el sobrino de ,milton1 ,philips1 supone que esta consideracin bast para que la familia tratase de cortar unas relaciones que1 segn el rumbo que tomaban las cosas1 podan llegar a serle perjudiciales4 ,si esto era realmente la causa que los mova1 no necesitamos decir ms para encarecer su egosmo1 injusticia y crueldad4 ,no puede1 sin embargo1 negarse1 a nuestro modo de ver1 que tanto ,juan ,milton como ,mara ,powell se equivocaron4 ,el desvo de ,mara ,powell a su nuevo estado1 parece que consisti no tanto en su amor a las diversiones1 dado que su carcter era ms flemtico que animado1 sino en su incapacidad para hacerse agradable a un hombre de talento4 ,podr decirse que ,milton hubiera debido considerar este defecto de antemano1 y abstenerse de contraer tal compromiso1 y en este punto la verdad es que no dej de equivocarse4 ,la familia1 con todo1 trat de persuadirle de que semejantes genialidades eran naturales en una joven1 mayormente tan a los principios1 y que poco a poco ira renunciando a ellas4 ,pero cualesquiera que fuesen los defectos que ,milton hallase en su mujer1 estaba resuelto a sufrir las consecuencias del paso que haba dado4 l no se separ de su esposa3 ella fue la que le abandon1 aadiendo al abandono el insulto1 no solo por su parte1 sino por la de sus amigos4 ,debemos recordar que ,milton vivi lo bastante para casarse con tres mujeres4 ,con la segunda fue completamente feliz2 el bello soneto que dedic a su memoria1 confirma sin duda esta asercin4 ,con su tercera esposa pas los diez ltimos aos de su vida en la ms estrecha unin1 y de esto no tendremos la menor duda al ver el magnnimo proceder con que se condujo respecto a ,mara ,powell y a sus inconsiderados parientes4 ,a medida que se acercaba a su edad media1 fue hacindose hombre ms activo y de ms firme resolucin1 y en sus ltimos aos abrig ideas desfavorables a la constancia y bondad de las mujeres4 ,pero por ms arraigada que estuviera en l la opinin de la superioridad que el sexo ms fuerte debe ejercer sobre el ms dbil1 el encanto que para l tena la naturaleza de la mujer1 y el homenaje que el hombre debe estar dispuesto a rendirla1 se ve cuando pinta a ,eva1 a la ,seora del ,comus1 y en otros varios de sus escritos4 ,profesaba evidentemente la opinin de ,sheridan1 que las mujeres son mucho peores y mucho mejores que los hombres4 ,solo ya1 y peor que si hubiera estado solo1 ,milton empez a idear medios para salir de tan difcil estado4 ,la cuestin se reduca a saber si el matrimonio es un lazo indisoluble1 excepto en los casos limitados por las leyes existentes1 y la conclusin que dedujo despus de mucho estudio y reflexiones1 fue que el divorcio poda apoyarse en otros fundamentos que los que a la sazn se tenan por tales4 ,en #afdd1 al ao siguiente de su matrimonio1 dirigi al ,parlamento un escrito titulado ,doctrina y disciplina del divorcio4 ,hall que la opinin que haba concebido sobre esta materia1 estaba autorizada por ,martin ,bucer en una peticin dirigida a ,eduardo ,,vi1 y se content con reimprimir el juicio de este reformista1 aadiendo un prefacio y una conclusin4 ,por este tiempo haban cobrado mucho ascendiente los ,presbiterianos1 y levantaron grandes clamores contra tan nueva doctrina4 ,intentaron que como desmoralizador de la sociedad1 fuese citado ,juan ,milton a la barra en la ,cmara de los lores2 pero sus seoras no tomaron la cosa tan a pechos1 y el acusado fue honrosamente despedido4 ,en #afde public ,milton otro tratado sobre el mismo asunto1 titulado ,tetrachorden1 que era una exposicin de los cuatro pasajes principales de la ,escritura relativos al particular4 ,otra publicacin se dio a luz en el mismo sentido con el ttulo de ,colasterion4 ,hubo algn escritor annimo que intent refutar la ,doctrina y disciplina del divorcio1 y la ltima produccin de ,milton en punto a esta controversia1 consista en una rplica a aquella refutacin4 ,nunca se retract de las opiniones que haba manifestado1 y los que las aceptaron fueron por algunos llamados ,miltonistas4 ,lo fundamental de su doctrina era que por la ley de ,moiss1 adems del adulterio1 existan otras razones de divorcio1 que deban tener presentes los magistrados cristianos como providencias de justicia1 y que no deban contrariarse las palabras de ,jesucristo2 finalmente1 que el prohibir absolutamente toda especie de divorcio1 excepto en los casos previstos por ,moiss1 era contra la razn de la ley4 ,la principal proposicin era esta3 que siendo la indisposicin1 la ineptitud o la contrariedad de nimo producidas por causas inmutables por su naturaleza1 un impedimento1 que pueden serlo perpetuo para los beneficios ms esenciales de la sociedad conyugal1 cuales son la tranquilidad y la paz1 establecen razn ms poderosa de divorcio que el adulterio1 con tal que los cnyuges se separen de mutuo consentimiento4 ,pero no fueron estas las nicas publicaciones que salieron de la pluma de ,milton durante los dos aos en que le vemos separado de su mujer4 ,en #afdd1 a ruegos de su amigo ,hartlib1 dio a luz su ,tratado sobre educacin1 que generalmente se ha considerado como una utopa sobre este asunto1 porque exige una multitud de conocimientos y de ilustracin en la juventud1 que solo pueden adquirirse a fuerza de aos y de experiencia4 ,rara vez acontece que los hombres de genio sean buenos preceptores3 adquieren fcilmente sus conocimientos1 las ms veces por intuicin1 y dan en la pretensin de medir la capacidad de los dems por la suya propia4 ,la lentitud y pasos graduales en que realmente consiste la educacin1 se reservan a los hombres de ms paciencia y por decirlo as1 de inferiores facultades4 ,el genio es impetuoso2 la rutina igual1 lo mismo maana que hoy1 y sabe bien hasta dnde se puede ir y dnde conviene detenerse4 ,pero el ao en que se public el ,tratado sobre educacin1 fue notable por la aparicin de una obra de extraordinario mrito1 la ,areopagtica o ,discurso por la libertad de la imprenta1 sin restricciones4 ,dirigi ,milton este escrito al ,parlamento1 que por cierto es de los en prosa el ms elocuente1 y el que consigna ms verdades de perpetua aplicacin y mximas ms dignas4 ,los hombres1 dice ,milton1 son virtuosos cuando rechazan el mal por voluntad propia1 no cuando se apartan de l por necesidad4 ,para m1 aade1 no es digna de alabarse la virtud fugitiva y enclaustrada1 jams combatida ni en peligro1 que no provoca ni acomete a su adversario1 sino que se fortalece en aquellos que conquistan la corona inmortal con mil afanes y fatigas4 ,el ,parlamento haba promulgado una orden para regularizar la imprenta1 en que se deca3 ,ningn libro1 folleto1 ni papel1 se imprimir en lo sucesivo1 que primero no obtenga la aprobacin y licencia de los designados a este fin1 o por lo menos de alguno de ellos4 ,milton acudi al ,parlamento para que examinase de nuevo esta orden1 y para recordarle que el someter a un autor a la ignorancia o capricho de los censores1 era invencin de tiempos modernos1 recomendndole tambin que no diese en la ilusin de suponer que semejante ley bastara para desterrar de la imprenta los malos libros1 pues por el contrario sostena que sus efectos podan ser ante todo desalentar a los hombres doctos y ahuyentar la verdad1 no solo haciendo intiles todos nuestros conocimientos1 sino imposibilitando cuantos descubrimientos pudieran hacerse en lo sucesivo tanto en lo civil como en lo religioso4 ,el principio1 aade1 de poner freno a la imprenta1 so pretexto de que no debe difundirse el error1 no bastaba para acabar con la controversia1 dado que ningn hombre puede refutar un error sin publicar este mismo error para refutarlo4 ,que no debe castigarse a los malos porque se suponga que son capaces de cometer maldades1 sino que debe esperarse a que estas se cometan1 y que lo mismo aconteca con los libros4 ,al discurrir as1 ,milton deseaba que la licencia absoluta de la imprenta fuese un indicio seguro de libertad1 mientras las leyes concernientes a la traicin1 a la sedicin1 a la difamacin y a la blasfemia no estuviesen ms en consonancia con aquel artculo4 ,la licencia para imprimir tal como se conceda1 era un ftil privilegio1 si el gobierno se reservaba el poder de castigar aquellas faltas como le pluguiese4 ,al defender ,milton que la libertad absoluta de imprenta deba hacerse efectiva1 debiera haber llevado su reforma a todos aquellos vicios que pudieran llamarse colaterales2 pero estaba an muy distante el siglo ,,xix para que se realizase aquella ilusin en nuestra historia4 ,milton1 sin embargo1 tena muchos amigos1 que sabedores de sus ideas en esta vital cuestin1 le instaban para que las publicase1 y muchos contestaban a sus exageraciones luego que lo pona por obra4 ,la influencia de aquel germen as defendido en el espritu de la legislacin1 si no era del todo decisiva1 no dejaba de ser considerable4 ,la accin de los censores durante el ,parlamento ,largo1 quedaba entorpecida y limitada por tan ilustradas opiniones2 un funcionario hubo que renunci tan odioso cargo1 y en tiempo de ,cromwell qued abolido4 ,milton defenda y expona de la siguiente manera sus argumentos y amonestaciones3 ,yo no he de ocultar ni a mis amigos ni a mis enemigos lo que por todas partes se dice1 que si volvemos a las represiones inquisitoriales y a las licencias1 y tenemos miedo de nosotros mismos1 y sospechamos de los dems hasta el punto de asustarnos con cada libro1 y temblamos ante cualquier papel antes de que sepamos su contenido2 si algunos de los que casi se conservan mudos1 nos prohben leerlo todo1 excepto lo que a ellos les agrade1 no es fcil adivinar que intentan ms una segunda tirana para la ciencia2 y en breve quedar fuera de toda duda que los obispos y los clrigos1 en el nombre y en los hechos son lo mismo para nosotros4 ,pero el poeta se entusiasma con su teora como con una visin proftica4 ,londres era para l un gran arsenal espiritual1 en que se estaban forjando armas de todas especies para llegar a aquel gran resultado4 ,me figuro en mi ignorancia una nacin noble y poderosa1 que sacude el sueo como un hombre vigoroso y rompe sus apretadas ligaduras2 se me representa como un guila que ensaya su poderosa juventud1 y fija sin deslumbrarse sus ojos en el ardiente sol del medioda1 avivando y purificndose su vista largo tiempo ofuscada en la fuente misma del esplendor celeste2 mientras el clamoreo de las aves tmidas y agrupadas1 as como de las que apetecen el crepsculo1 revoloteando alrededor y no comprendiendo aquella novedad1 predice con sus envidiosos gritos un ao de disturbios y divisiones4 ,nuestros lectores interpretarn este discurso1 y a fuerza de leerlo y analizarlo1 adquirirn una impresin exacta del sublime y proftico espritu que en l domina4 ,en #afde public ,milton una coleccin de sus poemas1 incluyendo todos los sonetos que haba escrito en el mismo ao4 ,los nuevos sonetos se referan a los clamores que se haban levantado a consecuencia de las publicaciones del autor sobre la cuestin del divorcio1 as como los que llevan el nombre de ,lorenzo1 ,ciriaco ,skinner y ,enrique ,lawes1 y los de ,lady ,margarita ,ley y ,una joven virtuosa4 ,en el prlogo de este tomo1 ,moseley1 el editor1 dice3 los poemas de ,spencer1 en estos ingleses1 estn imitados de tal manera1 que los aventajan en dulzura4 ,la joven en cuya alabanza est escrito uno de los nuevos sonetos1 suponen que se llamaba miss ,davis1 a quien ,milton1 hallndose viudo1 empez a dirigirse con nimo de hacer de ella una segunda esposa4 ,esta joven1 que se pinta como muy bella y de una familia respetable1 parece que dud antes de contraer semejante vnculo1 el cual aunque agradable para ella en ms de un sentido1 no poda menos de exponerla a murmuraciones y desdenes sociales4 ,al propio tiempo se verific un cambio repentino en las circunstancias de ,milton1 de tal naturaleza1 que no dejaba lugar a duda alguna3 por el verano de #afde obtuvieron los ,parlamentarios la victoria decisiva de ,naseby2 la causa realista qued vencida desde aquel da1 y entonces vieron los ,powells que la alianza con ,milton1 no solo era una cosa segura1 sino ventajosa4 ,el corazn de ,mara ,powell1 que es de presumir anduviese en vacilaciones1 con el rumor de que su marido solicitaba la mano de otra1 no debi quedar muy satisfecho de los nuevos acontecimientos4 ,en este estado se hallaban las cosas1 cuando ,milton devolvi una visita a cierto amigo llamado ,blackborough1 en ,st4 ,martin's-le-,grand4 ,no era ,blackborough el nico de los amigos de ,milton que deseaban dejase a la mujer con quien se haba reconciliado1 y esta visita dio ocasin para averiguar si podra tener lugar4 ,mistress ,milton tena su habitacin en lo interior de la casa2 se present repentinamente1 se arroj a los pies de su esposo y le rog con lgrimas y evocando pasados recuerdos1 que no la diese al olvido4 ,dcese que ,milton vacil al principio1 pero cedi por fin2 y al declarar que se olvidaba de lo pasado1 podemos estar ciertos de que as sucedera3 nadie por lo menos duda de que la reconciliacin de ,adn y ,eva por el poeta1 fue una viva reminiscencia de los sentimientos que le sugiri esta escena4 ,al ao siguiente ,mr4 ,r4 ,powell1 de ,forest ,hill1 estaba de guarnicin en la ciudad de ,oxford1 cuando ocurri su rendicin4 ,en el archivo de los ,papeles de ,estado hay un documento firmado por el general ,fairfax1 de #bg de junio de #afdf1 en que concede a ,powell libre salida con sus criados1 caballos1 armas1 efectos y todo lo necesario para dirigirse a ,londres o a otro cualquier punto1 segn lo creyese indispensable4 ,powell se encamin con toda su familia a la capital1 donde su cuado1 a quien tan bajamente haban insultado y desacreditado1 los recibi en su casa y los hosped en ella por espacio de algunos meses4 ,pocas semanas despus de su llegada1 naci el primer hijo de ,milton4 ,el ltimo poema latino de nuestro autor1 fue escrito a principios de #afdg4 ,era la ,oda a ,juan ,rouse1 el conservador de la ,biblioteca ,bodleiana4 ,a principios de #afdf1 muri en su casa el padre de su esposa1 y doce meses despus falleci tambin su propio padre1 que durante algunos aos permaneci tranquilamente en su compaa4 ,vindose sucesivamente libre de los individuos que formaban la familia de su mujer1 y con la muerte de su padre en mayor independencia de accin1 ,milton se mud a poco1 en #afdg1 desde su espaciosa casa de ,barbican a otra ms pequea en ,holborn4 ,esta casa de ,holborn1 dcese que tena accesorias a ,lincoln's ,inn ,fields1 sitio que en aquel tiempo corresponda a su nombre ms que al presente4 ,en la casa de ,holborn naci la segunda hija de ,milton1 ,mara4 ,en #afdh aadi nueve ,salmos a los que ya haba traducido4 ,aquel ao fue poco favorable a la tranquilidad de estudio de los ingleses que estaban identificados con los negocios pblicos4 ,el partido del ,rey qued derrotado en todas partes4 ,carlos fue hecho prisionero1 primero por los escoceses1 despus por los presbiterianos ingleses y ltimamente por los independientes4 ,los independientes1 y ,cromwell en especial1 no solo estaban dispuestos a respetar la vida del ,rey1 sino que1 a ser posible1 deseaban entrar con l en algn acomodamiento2 pero las dilaciones1 intrigas y engaos de su ,majestad1 adems de frustrar todo proyecto de aquella especie1 indignaron a los hombres que hubieran podido servirle1 y convencieron al ejrcito de que su vida no sera nunca ms que un tejido de conspiraciones contra la vida de las personas que se atrevieran a oponerse a su voluntad4 ,cules eran las ideas de ,milton respecto a los acontecimientos que podan producir semejante resultado8 ,dnde se hallaba cuando ,carlos compareci ante el ,supremo ,tribunal de ,justicia1 y dnde cuando su cabeza1 sin corona ya1 rod sobre el cadalso8 ,no lo sabemos2 lo que sabemos es que en su opinin1 como en la de sus compatriotas en lo general1 la guerra empeada no se haba suscitado contra la monarqua4 ,el objeto de la lucha haba sido establecer la monarqua sobre una base constitucional compatible con la libertad2 fracasado este intento1 la alternativa era una repblica2 y cuando esta sobrevino se oa decir a todos3 nosotros no hemos trado esto2 ello ha venido por s2 y convencidos como estamos de que hay una voluntad superior a todo nuestro poder1 nos conformamos con ella1 y en caso necesario demostraremos tener razn suficiente para hacerlo as4 ,milton era uno de los que explicaban en estos trminos su conducta4 ,muerto el ,rey1 los ,presbiterianos prorrumpieron en grandes gritos y fulminaron las ms amargas invectivas contra los ,independientes1 como perpetradores responsables de aquella muerte4 ,milton que hubiera perdonado esta inculpacin a los antiguos realistas o la gente ignorante del pueblo1 no poda tolerarla procediendo de aquel partido1 y por eso pocas semanas despus de la muerte del ,rey1 public su folleto titulado3 ,procedimiento de los ,reyes y los ,magistrados1 cuyo objeto1 segn parece1 era en cuanto se relacionaba con el castigo impuesto al ,rey1 ms bien reconciliar los nimos con aquel hecho1 que discutir la legitimidad de la sentencia que se haba pronunciado4 ,el argumento sin embargo1 va ms all de lo que indican estas palabras1 pues la proposicin se encaminaba a probar que es legal y en todos tiempos se haba sostenido que1 quien quiera que estuviese en el poder1 poda residenciar a un tirano o a un rey perverso1 y una vez adquirido el convencimiento de que lo era1 deponerle y condenarle a muerte1 si los magistrados ordinarios no se resolvan o se negaban a hacerlo4 ,despus qued demostrado que los ,presbiterianos1 tan censurados a la sazn por haber depuesto al ,rey1 fueron los que no solo le depusieron en el ,senado1 sino que en el campo alzaron contra l la cuchilla del verdugo4 ,la evidencia de los hechos y la irrebatible lgica de esta publicacin1 hirieron profundamente a los ,presbiterianos1 los cuales haban ya denunciado a ,milton1 y esta vez con mas energa que nunca2 pero el objeto del escritor fue no tanto granjearse la voluntad de aquel partido1 como reducirle a silencio exponiendo sus debilidades y su falta de sinceridad4 ,el trabajo de ,milton que en el orden de tiempo sigue a este1 fueron sus ,observaciones sobre los artculos de la paz con los irlandeses rebeldes4 ,estos artculos redactados por ,ormond1 el ,lord lugarteniente1 a nombre del ,rey1 demostraban que ,carlos1 faltando a sus ms solemnes compromisos1 se preparaba a llevar adelante sus intentos con ayuda de los catlicos irlandeses1 y a favor de cualquiera otra circunstancia de que pudiera aprovecharse4 ,las firmas que acompaaban a este pacto se haban puesto trece das antes de que el desdichado ,rey fuese pblicamente ejecutado4 ,tal es1 dice ,milton1 los frutos de mis estudios privados1 que ofrec gratuitamente a la ,iglesia y al ,estado1 y por los que recib por nica recompensa la impunidad1 aunque estos actos me procuraron la tranquilidad de conciencia y la aprobacin de los buenos1 poniendo en prctica la libertad de discusin de que yo era tan partidario4 ,sin trabajo ni merecimiento alguno lograron otros honores y utilidades2 pero nadie me vio solicitar cosa alguna para m mismo ni por medio de mis amigos2 ni se me hall jams en actitud suplicante a las puertas del ,senado1 ni haciendo la corte a los magnates4 ,yo acostumbraba a estar retrado en mi casa1 donde mis bienes propios1 parte de los cuales haban sido secuestrados durante las revueltas civiles1 y parte absorbidos por las opresoras contribuciones que haba satisfecho1 me proporcionaban escasa subsistencia4 ,cuando me vea libre de estas atenciones1 y pensaba que pronto gozara de un intervalo de paz no interrumpida1 volva mi pensamiento a una historia de mi pas que abrazase desde los tiempos primitivos hasta el presente4 ,esta historia inglesa era un asunto muy favorito de ,milton1 pero no llev su narracin ms all de la conquista4 ,como historia no tiene mucha importancia2 pero como obra en que ,milton revela sus pensamientos y su gran inventiva aplicada a una serie dada de sucesos1 a pesar de estar formada de fragmentos1 no deja de ser interesante4 ,las comparaciones que hace entre lo pasado y lo presente1 aunque entonces parecan inoportunas1 son ahora instructivas para nosotros4 ,mas haba de llegar da en que el hombre que nunca haba solicitado nada para s1 fuese elevado a una honrosa posicin por la desinteresada munificencia del ,estado4 ,el gobierno invit a ,milton a aceptar la plaza de secretario de ,lenguas extranjeras4 ,su ltimo opsculo haba hecho un servicio al pas1 y su competencia y aptitud para el destino vacante1 eran superiores a las de todos los dems a quienes hubiera podido concederse4 ,era presidente del consejo el gran jurisconsulto ,bradshaw1 y ya hemos visto que el mismo apellido tena la madre del poeta2 as que ,milton acept el destino el #ac de marzo de #afdi1 y dos das despus tom formalmente posesin de l2 pero en sus manos de seguro no sera una sine cura4 ,a juicio de muchos1 fue un gran crimen la ejecucin del ,rey1 y teniendo en cuenta sus efectos1 fue en verdad un grandsimo error4 ,por lo dems1 era un aviso a las testas coronadas para que no abusasen de su poder1 y cualquiera otro recurso que se hubiera empleado1 habra ofrecido extraordinarias dificultades4 ,pero con aquello se haba herido profundamente el sentimiento de la nacin1 y en mucho tiempo no poda ponerse remedio al mal4 ,en este estado la nueva repblica recibi un gran golpe con la publicacin del ,eikon ,basilike1 libro de devocin que se forj para presentar al ltimo rey como hombre singularmente devoto y santo en todos los actos de su vida privada4 ,a pesar de la dificultad de comunicaciones que haba entonces1 el libro se propag por todo el pas1 agotndose con sorprendente rapidez una edicin tras otra4 ,en contestacin al ,eikon ,basilike 7,la ,imagen real71 ,milton dio a luz uno de sus ms doctos escritos1 con el ttulo de los ,iconoclastas 7,los destructores de ,imgenes74 ,el objeto de esta publicacin era pintar la situacin del ,parlamento1 en oposicin al ,rey1 y demostrar la falsedad de las pretensiones que en favor del segundo se alegaban4 ,era otra gran ,demostracin1 y no poda menos de ser favorable a la repblica4 ,pero la conducta del ,parlamento y el ejrcito para con el ,rey no pareci tan ofensiva en el extranjero como interiormente4 ,a fines del mismo ao1 ,claudio ,saumaise1 ms conocido por ,salmasio1 public su ,defensio regia pro ,carolo ,primo ad ,carolum ,secundum4 ,el autor de esta obra era un erudito de los ms distinguidos1 que haba logrado gran celebridad1 el cual1 a vuelta de sus argumentos1 defenda resuelta y enfticamente el derecho divino de los reyes1 y apuraba todo su saber para probar que los soberanos ninguna responsabilidad contraen con sus sbditos1 sino nicamente con ,dios4 ,semejantes ideas1 poco dao podan hacer en ,inglaterra1 pero realzadas con los abusos que en la repblica se cometan1 fcilmente podan extraviar a los extranjeros4 ,tal impresin1 sin embargo1 produjo aquel escrito1 que en enero de #afej expidi el ,consejo una orden para que ,mr4 ,milton preparase una refutacin al libro de ,salmasio4 ,hecha en efecto esta1 se mand imprimirla1 y se acord dar gracias al autor2 y como la obra de ,salmasio estaba en latin1 en latin tambin apareci la respuesta1 llevando el ttulo de ,defensio pro ,populo ,anglicano4 ,gravemente equivocado estaba ,salmasio respecto a lo que aconteca en ,inglaterra1 y por la ligereza y menosprecio con que trataba a las personas que tena por adversarios1 incurri en mil indiscreciones que hicieron poco favor al concepto de sabio en que se le tena4 ,evidentemente nada estaba ms lejos de su imaginacin1 que le saliese al encuentro un antagonista como ,milton1 rival muy sagaz para descubrir hasta el menor descuido1 y una vez descubierto1 nada escrupuloso en manifestarlo4 ,aquel espritu servil1 y la arrogancia e insolencia del tono que se empleaba1 eran de tal naturaleza1 que ,milton no saba cmo dirigirse a l en trminos que pareciesen dignos4 ,tngase presente que todo el secreto de la oposicin consista en el sarcasmo1 el ridculo1 y los eptetos ms ignominiosos que un ingls poda hallar contra su adversario2 la agilidad y el vigor de la lucha traan a la memoria el arte y la impetuosa resolucin de un jefe de los antiguos atletas1 que se pona a dirigir la lucha2 a cada golpe que se asesta1 se convence uno de que el enemigo que est delante no merece piedad alguna1 y sin piedad se le tratar4 ,pero no le cegaba tanto la pasin1 que le privase de la lgica1 ni le impidiera valerse de las armas que le daba su ciencia4 ,la defensa de los derechos de la humanidad contra todo gnero de opresin es siempre justa1 y a veces se eleva a una sublimidad que le subyuga a uno con su fuerza y magnificencia4 ,era natural que una lucha entre dos gigantes como aquellos1 llamase la atencin de los sabios y de los hombres ilustrados de ,europa1 porque era espectculo raro el de aquellos dos combatientes1 puesto uno enfrente de otro4 ,algunos dicen que ,milton acab con su adversario1 el cual no volvi a mostrarse lo que antes era1 y muri al siguiente ao4 ,otros niegan que fuese as2 lo cierto es que semejante acometida no poda menos de ocasionar una gran lesin#d4 ,desde entonces variaron mucho los sentimientos del continente1 hostiles al ,parlamento ingls4 ,la fama de ,milton no conoci superior sino en la de ,cromwell1 y el talento de uno y el poder de otro se crea que eran los que haban elevado a ,inglaterra a su nueva posicin4 ,cuando ,milton recibi la orden del ,consejo para escribir esta obra1 su vista1 que haca diez aos iba gradualmente debilitndose1 en los dos ltimos se aminor de una manera alarmante4 ,los mdicos a quienes consult1 le previnieron que si se determinaba a emprender aquel trabajo1 empeorara su enfermedad hasta el punto de quedar ciego2 a lo cual respondi con la ms tranquila resolucin3 ,pues aunque ciegue6 ,y ceg1 en efecto1 como le haban pronosticado2 pero en los postreros instantes de su vida era un consuelo para l recordar la causa de aquellas tinieblas que se haban interpuesto entre sus ojos y el mundo visible2 diciendo en unos versos3 ,ciriaco1 en pocos das1 estos ojos1 antes claros1 privados de la luz1 han perdido su vista4 ,me preguntas qu me consuela de tan gran quebranto3 la conciencia1 amigo mo1 de haber perdido mis ojos en el nobilsimo empeo de defender la libertad4 ,ocho aos pasaron1 y nada ms volvi a orse de la polmica con ,salmasio2 mas no era creble que la ,defensa del pueblo de ,inglaterra1 tan celebrada de un extremo a otro de ,europa1 quedase sin respuesta alguna4 ,varias se dieron1 y no excitaron inters2 una que se public annima1 la atribuy ,milton al obispo ,bramhall2 sin embargo1 su autor fue un clrigo desconocido llamado ,rowland2 contra la cual escribi ,juan ,philips1 sobrino de ,milton1 una rplica que revis el mismo poeta antes de publicarse4 ,hemos visto que en #afdi se mud ,milton de ,barbican a ,holborn4 ,al hacerse cargo de su secretara1 pas a ocupar la habitacin que le estaba destinada en ,whitehall1 mas no sabemos por qu motivo1 se le mand desalojarla algn tiempo despus2 y en junio de #afea1 tom una linda casa en ,petty ,france1 en ,westminster1 contigua al palacio de lord ,scudamore1 que daba a ,st4 ,james ,park4 ,aqu sigui viviendo ocho aos1 hasta que vino la ,restauracin4 ,como la prdida de la vista le sobrevino poco a poco1 no es fcil determinar con exactitud la poca fija en que qued totalmente ciego4 ,uno de sus adversarios le supone ya en este estado en #afeb4 ,no basta esto para asegurarlo2 pero en la rplica que ,milton le dirigi1 dice lo bastante para dar por acaecida aquella desgracia en el mencionado ao4 ,en una carta escrita a un amigo en setiembre de #afed1 cuenta que por espacio de diez aos haba ido su vista debilitndose y enturbindose1 y aade cmo fue perdindola1 hasta que la luz se troc en una oscuridad completa1 como la que queda al apagarse una vela4 ,cuando por la maana1 dice1 me pona a leer1 segn mi costumbre1 padeca mucho de los ojos1 que me molestaban terriblemente1 hasta que con el ejercicio corporal adquiran alguna fuerza4 ,si miraba a una luz encendida1 la vea cercada de un disco luminoso4 ,una pequea sombra que me cubra la parte izquierda del ojo izquierdo tambin1 el cual comenz a resentrseme algunos aos antes que el otro1 me impeda ver todo lo que haba en aquella direccin4 ,hasta los objetos que tena enfrente parecan oscurecerse cuando cerraba el ojo derecho1 y este fue tambin durante tres aos acabndose lentamente1 y pocos meses antes de perder la vista del todo1 no sent novedad alguna2 ahora siento como unos densos vapores en la frente y las sienes1 que me oprimen y pesan sobre los prpados1 sobre todo despus de comer1 a la cada de la tarde4 ,ni debo omitir tampoco que antes de quedar totalmente privado de la vista1 cuando estaba en la cama y me volva de uno y otro lado1 al cerrar los ojos1 me salan de ellos rfagas lucientes2 ms adelante1 cuando poco a poco fui dejando de distinguir los objetos1 pareca que los colores1 proporcionalmente turbios y oscuros1 saltaban con cierto mpetu y con una especie de zumbido interior4 ,pero despus de #afeb1 estas postreras llamaradas de la luz que se le apagaba1 no volvieron a aparecer ms4 ,la nica obra en respuesta a su ,defensa del pueblo de ,inglaterra1 sobre la que ,milton decidi al fin no guardar silencio1 fue una publicacin titulada ,regii sanguinis clamor ad ,clum adversus ,parricidas ,anglicanos 7,grito que la sangre real levanta al cielo contra los parricidas ingleses74 ,el autor de esta obra era un tal ,pedro ,du ,moulin1 residente en ,inglaterra1 pero francs de nacimiento4 ,por l mismo sabemos que el manuscrito fue enviado a ,salmasio1 y que este encarg la impresin a uno llamado ,moore1 en latin ,morus1 escocs1 que era el director del colegio protestante de ,castres1 en ,languedoc4 ,el libro no lleva ms nombre que el del impresor1 pero la dedicatoria a ,carlos ,,ii est firmada por ,moro4 ,milton lleg a entender que ,moro haba tenido alguna parte en esta obra1 y contra l esgrimi la pluma1 considerndole su autor2 y como el escrito en cuestin estaba lleno de las ms duras apreciaciones sobre su carcter privado1 ,milton aprovech la ocasin para justificarse de semejantes diatribas1 y al propio tiempo para decir al mundo cul era su juicio respecto al carcter de los hombres que ms participacin tenan en el origen y conservacin de la repblica inglesa4 ,la importancia biogrfica de esta segunda ,defensa es muy grande2 de modo que en este concepto tenemos mucho que agradecer a la cndida malignidad de los enemigos de nuestro autor4 ,moro intent replicar2 ,milton contest2 a la contra-rplica aadi un suplemento2 pero la controversia estaba ya agotada4 ,en #afec qued ,milton viudo4 ,dcese que su esposa muri en su ltimo destierro4 ,durante los ltimos aos1 cuando estaba engolfado en cuestiones de tanto inters pblico y atrayndose la atencin de ,europa1 hay motivos para creer que su situacin domstica no era muy envidiable4 ,su esposa le haba dejado ciego y con tres hijas1 la ms pequea de dos aos1 y la mayor de ocho4 l mismo nos dice que a pesar de los servicios que haba hecho a la ,repblica1 haba estado muy lejos de enriquecerse4 ,sus rentas consistan en el sueldo de secretario1 que no llegaba a trescientas libras al ao1 y en sus recursos propios4 ,en #afee cuando1 ciego ya1 tuvo que echar mano de un auxiliar para su cargo1 se le dej reducido el sueldo a ciento cincuenta libras anuales1 que se le asignaron como vitalicio4 ,poco despus se nombr a su buen amigo ,andrs ,marvell como sustituto en su empleo oficial1 nombramiento que parece haberse hecho a indicacin suya4 ,tales eran sus circunstancias personales cuando contrajo segundo matrimonio1 y la persona con quien se enlaz fue miss ,woodcock1 hija del capitn ,woodcock1 de ,hackney4 ,cmo se condujeron los negocios domsticos de ,milton durante los tres ltimos aos1 no est averiguado2 pero que quedaron abandonadas las tres hijas1 lo cual no hubiera sucedido a tener una madre de no ms que regular inteligencia1 es muy verosmil4 ,con ,catalina ,woodcock vivi ,milton tan feliz como no lo haba sido hasta entonces1 y sus hijas suponemos que empezaron a dar seales de aprovechamiento bajo su direccin2 pero este rayo de luz que entr en casa del poeta deba durar muy poco3 quince meses despus de su matrimonio muri su esposa embarazada1 y la criatura no se logr4 ,el sentimiento que tuvo siempre ,milton por la prdida de esta virtuosa seora1 la expres en un bellsimo soneto4 ,ocho aos fecundos en acontecimientos haban de pasar1 antes de que ,milton volviera a casarse4 ,el alivio de trabajo que tena en su cargo de secretario1 le dejaba algn tiempo ms de que disponer2 segua ocupndose en la ,historia de ,inglaterra1 y ahora dio principio a los apuntes preparatorios para un diccionario latino reformado1 y a la reunin de materiales para una obra de ,teologa2 mas poco despus de haber enviudado segunda vez1 comenz a pensar en el asunto de la ,cada del ,hombre para el poema pico que de tiempo atrs meditaba4 ,segn su amigo ,aubrey1 empez esta grande obra en #afeh1 mas en esta poca todava no se consagraba a ella del todo1 sino a ratos4 ,en #afeh public el manuscrito de la obra de ,sir ,gualterio ,raleigh titulada el ,consejo del ,gabinete4 ,en #afei dio su importante tratado de la ,potestad civil de los casos eclesisticos1 y un vigoroso opsculo sobre los medios de suprimir los ,jornaleros de la ,iglesia4 ,en el mismo ao escribi tambin una carta a un amigo1 tocante a los trastornos de la ,repblica1 y otra al general ,monk en favor de una ,repblica libre1 exponiendo los medios que deban emplearse para asegurarla2 pero eran cartas confidenciales y breves que no llegaron a imprimirse4 ,el folleto dado a luz algunos meses despus bajo el ttulo de ,breve y fcil camino para establecer una ,repblica libre1 era de ms importancia y estaba dirigido a la nacin4 ,en este opsculo recomendaba con mucho empeo la excelencia de una ,repblica libre comparada con los inconvenientes y peligros de la restauracin monrquica en aquel pas4 ,otro fragmento public por entonces en contestacin a un sermn altamente realista1 predicado por un doctor ,mateo ,griffith1 que se deca ,capelln del ltimo ,rey4 ,en estos dos escritos protesta ,milton con toda su energa contra el restablecimiento del gobierno de los ,estuardos1 y en el mismo sentido segua clamando1 cuando los caones de ,dover ,castle anunciaban el desembarque de ,su ,majestad ,carlos ,,ii2 pero la nacin no le oa1 y la corte y el pueblo se apresuraban a realizar las fatdicas predicciones tantas veces anunciadas por ,cromwell1 reproducidas por ,milton al presente4 ,la parte sensata del pas estaba cansada de una guerra de facciones1 del desorden que cada vez introduca ms profunda perturbacin1 y anhelaba se realizasen sus esperanzas1 fundadas en las prudentes y patriticas intenciones del ,rey proscrito4 ,aquellas esperanzas iban a salir fallidas2 pero la experiencia vino demasiado tarde1 y lo hecho ya no poda menos de realizarse4 ,en los ocho aos que precedieron a la ,restauracin1 vivi ,milton en su aislado domicilio de ,petty ,france1 cerca del centro en que se agitaban todos aquellos aos las ruidosas cuestiones suscitadas entre la ,iglesia y el ,estado4 ,en aquel sola recibir a sus amigos1 entre los que nos figuramos or a ,ciriaco ,skinner discurrir libremente sobre los ltimos debates del ,parlamento o del club1 y sobre la marcha de los negocios pblicos4 ,en el mismo sentido resonaba all la honrada voz de ,andrs ,marvell1 que a veces haca tambin ingeniosas y profundas observaciones crticas acerca de la poesa y de la literatura en general4 ,all es de suponer que ,roberto ,boyle hablase a su ciego amigo de los nuevos experimentos filosficos1 pasando de los misterios de la naturaleza a las religiosas consideraciones que le inspiraba su supremo ,autor4 ,los escritos de ,milton prueban las relaciones personales que tena con los hombres ms distinguidos del ejrcito y del ,estado1 y que estos acudan de vez en cuando a visitarle4 ,la admiracin que causaba su genio1 lo mismo que el de ,bacon1 era mayor entre los extranjeros que entre sus compatriotas1 y en esa poca1 despus de ,cromwell1 el ingls que ms llamaba la atencin de los primeros1 y a quien manifestaban ms deseos de conocer1 era nuestro autor2 por lo que muchos emprendan un viaje y se dirigan a su modesta vivienda solo con este objeto4 ,pero todo cambi con la ,restauracin4 ,milton debi comprender que su vida no estaba segura2 haba terminado su carrera poltica1 y no bastaba en lo sucesivo su silencio para preservarle de las consecuencias de lo pasado4 ,abandon entonces a ,petty ,france y hall en ,bartolom ,close un asilo y un amigo4 ,a la proclamacin se sigui su encarcelamiento2 pero tena amigos de influencia deseosos de favorecerle1 como su cuado ,sir ,toms ,clarges1 ,morrice1 secretario de ,estado y primo del general ,monk1 ,andrs ,marvell1 que era individuo del ,parlamento1 dos distinguidos realistas1 regidores de ,york1 y sobre todo ,sir ,guillermo ,davenant4 ,aun entre sus enemigos haba algunos que consideraban su prdida de vista con lstima1 y su genio con respeto4 ,hay quien dice que algunos de sus amigos le dieron por muerto1 y fingieron hacerle exequias fnebres para frustrar la persecucin del gobierno que andaba en busca suya2 pero semejante recurso hubiera parecido sobrado cndido adems de no ser creble que ,milton se hubiera prestado a semejante farsa4 ,a ser cierta esta especie1 los ingenios de la corte de ,carlos no la hubieran dejado dormir tanto tiempo despus del suceso4 ,en junio de #affj resolvieron los ,comunes que los ,iconoclastas y su ,defensa del ,pueblo de ,inglaterra se quemasen por mano del verdugo1 y as se verific en el mes de agosto2 pero al mismo tiempo se pronunci sentencia de indemnidad1 absolviendo de la pena de muerte al autor1 aunque algunos meses despus1 no sabemos por qu causa1 le hallamos bajo la vigilancia del macero del ,rey4 ,sin embargo1 en breve fue puesto en libertad1 castigndole solo a pagar sus alimentos2 pago a que resisti con su carcter independiente y resuelto1 fundndose en que era excesivo1 y se modific el tanto antes prefijado4 ,al dejar la casa de ,bartolom ,close1 tom otra en ,holborn1 cerca de ,red ,lion ,square1 de donde a poco se traslad de nuevo a ,jewin ,street4 ,aqu public una obra sobre los ,accidentes y ,gramtica de la ,lengua ,latina1 y adems los ,aforismos del ,estado de un manuscrito que dej ,sir ,gualterio ,raleigh4 ,debemos aadir que en esta casa de ,jewin ,street contrajo ,milton su tercer matrimonio1 mas no parece que fuese con mucha anterioridad a #affd4 ,su amigo el doctor ,paget le recomend a ,isabel1 hija de ,mr4 ,roberto ,minshull de ,wistaston1 cerca de ,nantwich1 en ,cheshire1 como mujer que podra contribuir a su felicidad1 y se verific este enlace4 ,tena entonces ,milton cincuenta y seis aos1 y treinta menos su esposa4 ,su hija mayor contaba diez y ocho1 y la segunda diez y seis4 ,permaneci ,milton tanto tiempo sin casarse con la esperanza al parecer de que sus hijas adquirieran aficin y capacidad para el arreglo de la casa1 pero estas esperanzas debieron frustrrsele4 ,milton incurri al parecer en la falta de haberse conducido con sus hijas no tan dignamente como era de esperar de l2 conducta que por una y otra parte dejamos al juicio de los lectores4 ,a mistress ,foster1 nieta de ,milton1 se atribuye la declaracin de que su abuelo1 adems de la aspereza con que trataba a sus hijas1 miraba con tal indiferencia su educacin1 que no quiso que aprendiesen a escribir4 ,la mayor no poda leer por cierto impedimento que tena en la lengua1 pero las otras dos1 y ,dbora la ms joven lo dice as1 saban leer en ocho idiomas1 entre ellos el griego y el hebreo2 pero la ocupacin de verse obligadas a leer mucho en estas lenguas1 o por lo menos en una que no saban traducir1 deba ser tan desagradable como intil4 ,el sobrino del poeta1 ,philips1 refiere que luego que las jvenes concluan esta ocupacin1 iban todas tres fuera de casa a aprender algunas labores curiosas y entretenidas1 propias de mujeres1 especialmente el bordado en plata y oro4 ,el hecho de que ,milton al morir dej cuanto posea a su esposa1 excepto lo que podan reclamar sus hijas por la parte de su madre1 de la familia de los ,powells1 ha venido a confirmar los desfavorables informes que se tienen en el particular4 ,en cambio debe recordarse que mistress ,foster1 la nieta del poeta1 no es enteramente digna de crdito1 pues la asercin de que ,milton no quiso ensear a sus hijas a escribir1 es positivamente falsa1 dado que ,aubrey afirma ser ,dbora1 la ms joven1 la amanuense de su padre1 y que aprendi latin y a leer griego1 es decir1 a traducir una lengua y leer otra4 ,dbora adems asegura que aunque no fueron a colegio1 aprendan en casa con una maestra que se tom a este fin4 ,esto significa que estaban bajo la direccin de un aya4 ,a este gasto hay que aadir el del aprendizaje del bordado1 y la asignacin que tuvieron los cuatro o cinco aos antes de morir su padre1 en que dejaron de formar parte de la casa4 ,al fin de ese tiempo1 dice l que haba gastado la mayor parte de su fortuna en esta atencin1 y al mismo tiempo que haban sido descuidadas y poco afectuosas con l2 que no le cuidaban estando ciego1 ni hacan nada en obsequio suyo2 que en lugar de servirle de apoyo1 que tanto necesitaba1 se confabulaban con la criada para sisarle en la compra2 que haban inutilizado algunos de sus libros1 y vendido los dems a las prenderas2 y que ,mara1 la segunda1 sabiendo que su padre estaba para casarse1 deca que la mejor noticia que podran darle de l era que haba muerto4 ,la nueva mujer de ,milton tena veinte y seis aos de edad cuando se cas1 y ,aubrey1 que la conoci1 la pinta como una bella persona1 de carcter bondadoso y dulce4 ,por lo que de ella se dice1 debemos en efecto presumir que se distingua por sus atractivos personales4 ,sbese que profes a su marido gran respeto2 que los versos que se le ocurran a l de noche1 los escriba ella al dictado al siguiente da2 que procuraba complacerle en todo1 y que de hecho prob ser una excelente seora4 ,milton mismo confiesa que era una amante esposa1 y su hermano ,cristbal asegura que as como l se quejaba1 aunque sin acritud1 de que sus hijas le haban tratado con poco cario1 de su esposa deca que haba sido amable y cuidadosa4 ,al dejar para ella la propiedad de que poda disponer1 que1 sin embargo1 no le proporcionaba ms que los medios de una regular subsistencia1 daba a entender que satisfaca una deuda de gratitud4 ,en el convenio ltimamente hecho cuando se litig la herencia1 las hijas se contentaron con recibir cien libras cada una por su parte2 y al mismo tiempo las mil libras que segua debiendo la familia de ,powell1 reconocidas por personas que se obligaban a pagarlas como una deuda legtima1 quedaban a las hijas como objeto de reclamacin4 ,philips cuenta dice ,johnson1 que mistress ,milton persigui a las hijastras en vida de su marido1 y las despoj de lo suyo despus de muerto2 pero baste decir que ,philips nunca dijo semejante cosa1 ni es la primera vez que la ojeriza de ,johnson le lleva a incurrir en difamaciones de esta naturaleza4 ,la mejora hecha en favor de la viuda1 probablemente sugerida por ella misma1 es el nico cargo que puede hacrsele2 y por lo que hace a la persecucin que se le atribuye1 ,dbora bien poda dejar su casa1 aun recibiendo buen trato1 para ser adoptada1 como de hecho lo fue1 por mistress ,merien1 mientras sus dos hermanas difcilmente hubieran vivido cinco o seis aos al lado de su madrastra1 si tan mal se hubiera conducido con ellas4 ,en todo esto1 en lo que se dice del proceder de ,milton para con sus hijas y su primera mujer1 no es fcil asegurar en quin estuvo la falta1 pero no creemos aventurar mucho al decir que si l fue culpable con los dems1 estos lo fueron en mucho mayor grado para con l4 ,no sigui viviendo mucho tiempo en ,jewin ,street2 de all se traslad1 por ltimo1 a una casa situada en ,artillery ,walk1 que entonces era una hermosa calle que sala a ,bunhill ,fields2 pero no haba residido mucho tiempo en su nueva vivienda1 cuando le lanz de ella la peste1 que tan terriblemente invadi la metrpoli en #afee2 hubo de refugiarse por algn tiempo en una casa cualquiera de ,chalfont1 en ,buckinghamshire1 que haba alquilado para l su joven amigo ,wood1 el ,cuquero4 ,en este tiempo concluy o dej casi concluido su ,,para,,so ,,perdido4 ,las primeras noticias que tenemos de que ,milton intentase escribir un poema pico1 se refieren a la poca de su viaje al continente4 ,los elogios que le tributaron en ,florencia1 indican que algo de este propsito manifest a sus amigos de aquella ciudad4 ,en los versos que dirigi a ,manso en ,npoles1 pocos meses despus1 explcitamente declara su intencin1 pero el asunto que entonces le ocupaba1 era el ,rey ,arturo y el espritu caballeresco de aquellos tiempos4 ,en su tratado del ,gobierno de la ,iglesia1 publicado en #afda1 vuelve a hablar de su proyecto1 pero es con referencia tambin al ,rey ,arturo4 ,no sabemos cundo o por qu dej el asunto britnico por el bblico2 pero es lo cierto que en #afeh haba ya variado de resolucin1 pues algunos aos antes1 ,philips y otros amigos haban visto fragmentos del poema1 especialmente el ,apstrofe de ,satn al ,sol1 que apareci despus en el ,,para,,so ,,perdido4 ,es por consiguiente de suponer que ocho o diez aos antes se ocupaba el poeta en este asunto y estaba ms o menos resuelto a escribirlo1 y que unos siete aos antes de su publicacin1 era obra que resueltamente traa entre sus manos4 ,la primera forma que pens dar a su obra1 sabido es que era la de un drama2 los manuscritos de ,milton en ,cambridge1 nos dan por anteriores dos planes dramticos sobre la ,cada del ,hombre1 trazados de un modo semejante al de los antiguos misterios2 mas por fortuna abandon aquella idea1 en la cual parece que insisti muy poco4 ,la causa ms poderosa que le sugiri tan sublime asunto es probable que dependa de los nuevos pensamientos a que se entreg al regresar a ,inglaterra en #afci4 ,estando an en ,cambridge1 el disgusto con que vea el giro dado a los sucesos de la ,iglesia anglicana1 le apart del propsito de hacerse clrigo4 ,su ,lycidas manifiesta que pensaba as cuando estaba escribiendo aquel poema2 pero su residencia en ,horton y su viaje continental comprenden el intervalo que puede decirse ms brillante de su vida1 y si esta le hubiera sonredo despus del mismo modo1 es probable que el poema pico hubiera sido el caballeresco4 ,la lucha entre ,carlos y el ,parlamento1 que engendr la guerra civil y las graves cuestiones de la libertad civil y religiosa1 absorbieron su atencin1 y no solo avivaron el espritu religioso que descubri en sus primeros aos1 sino que le arraigaron ms en l1 y por decirlo as1 constituyeron sus ulteriores hbitos4 ,en otra parte hemos dicho que ,milton entreg el manuscrito del ,,para,,so ,,perdido a ,wood en ,chalfont1 y mencionado tambin la observacin del ,cuquero1 amigo del poeta1 que quien haba escrito el ,,para,,so ,,perdido1 bien poda escribir el ,paraso recobrado1 en lo cual alude al poema conocido despus con este nombre4 ,milton volvi a ,londres en #afff1 probablemente a principios de ao4 ,el retraso que experiment la publicacin en #affe por la peste1 continu en setiembre de #afff por el gran incendio de ,londres1 que paraliz1 como no poda menos de suceder1 toda empresa por parte de los autores y libreros4 ,pero ,milton haba escrito la mayor parte1 si no todo su ,paraso recobrado1 falto de libros en su humilde habitacin de ,chalfont1 as como su gran poema entre las incesantes distracciones producidas por la agitacin y los peligros que combatieron a la ,repblica los cinco primeros aos de su existencia1 y entre los temerosos acontecimientos que acompaaron a la ,restauracin2 pero desplegando toda su energa y aliento1 se introdujo en la ciudad donde la peste acababa de hacer tantos estragos sin perdonar morada alguna1 y donde a consecuencia del incendio1 estaban sembradas las calles de ruinas y confusin1 con el fin de hallar un librero bastante animoso para emprender la publicacin de un poema pico en diez libros4 ,hall1 sin embargo1 ,milton el hombre que buscaba en la persona de ,samuel ,simmons2 y todo el mundo sabe los trminos del convenio que se realiz entre el poeta y este editor4 ,al firmarse el contrato recibi el autor cinco libras1 y si se vendan los mil trescientos ejemplares de la primera edicin1 recibira otras cinco4 ,si de la segunda edicin se despachaba igual nmero1 percibira la misma suma1 y otro tanto de la tercera1 en el supuesto de que ninguna edicin haba de pasar de mil quinientos ejemplares2 de manera que la venta de ms de cuatro mil ejemplares no produjo al autor ms que veinte libras4 ,la primera edicin se anunci perfectamente encuadernada y al precio de tres chelines4 ,milton firm su convenio con ,simmons el #bg de abril de #affg2 el #bf de abril de #affi recibi las segundas cinco libras1 habindose agotado los mil quinientos ejemplares estipulados de la obra en aquellos dos aos4 ,la segunda edicin no se imprimi hasta #afgd1 en que1 como ya ,milton no viva1 nada pudo recibir2 as que todo lo que lleg a sus manos por producto del ,paraso perdido fueron diez libras4 ,la segunda edicin se vendi en el espacio de cuatro aos1 y al imprimir la tercera en #afha1 ,simmons entreg a la viuda de ,milton ocho libras1 importe del derecho de autor4 ,simmons vendi la propiedad al librero ,brabazon ,aylmer en veinticinco libras1 y en #afhc1 pas de ,aylmer a ,jacobo ,tonson en precio mucho mayor4 ,en el transcurso de veinte aos se publicaron seis ediciones1 y se vendieron de siete a ocho mil ejemplares4 ,en #afhh apareci una hermosa edicin en folio1 bajo los auspicios del gran jurisconsulto whig1 lord ,somers1 y con una lista que exceda de quinientos suscriptores1 entre los cuales figuraban los hombres ms distinguidos por su posicin y su fama literaria3 hechos que hacan ms honor al pblico de aquel tiempo que al comercio de librera4 ,la ,historia de ,inglaterra de ,milton1 que tanto le haba dado que pensar en ocasiones1 no se public hasta #afgj1 pero muy mutilada por el censor1 y1 segn dicen algunos1 con intercalaciones posteriores1 so pretexto de restablecer los pasajes suprimidos4 ,en #afga apareci el ,paraso ,recobrado1 juntamente con el ,hrcules ,sansn4 ,en #afgc el poeta dio a luz su tratado de la ,verdadera religin1 la hereja1 el cisma1 la tolerancia1 y que medios adecuados deban emplearse contra la preponderancia del ,papado4 ,por aquel tiempo1 el pas estaba cada vez ms alarmado1 y no sin razn1 por temor de que ascendiese al trono un papista1 y por el nuevo ascendiente con que amenazaba el romanismo4 ,milton excit a todos los protestantes para hacer causa comn contra el enemigo2 en el mismo ao reimprimi sus primeras poesas con algunas adiciones y correcciones1 y su ,tratado sobre educacin2 pero en la puntuacin y en algunos otros pormenores1 fue esta edicin menos esmerada que la primitiva4 ,en #afgd1 ltimo de su vida1 el venerable vate public sus ,cartas familiares en latin2 y una traduccin1 tambin en latin1 de la ,declaracin de ,poles en favor de ,juan ,,iii1 que se dio en el mismo ao1 se le atribuy asimismo4 ,durante sus ltimos aos1 ,milton sufra mucho de la gota1 de cuyas resultas se dice que muri4 ,el #h de noviembre1 a los sesenta y seis aos de edad y en su casa de ,bunhill ,fields1 pas su espritu a mejor vida4 ,parece que su muerte tuvo lugar sin que la precediesen grandes sntomas1 pero l haca mucho que tena el presentimiento de que no estaba lejana y hablaba de ella a su familia con la mayor entereza y serenidad1 y sin muestra alguna de temor4 ,sus restos fueron sepultados al lado de los de su padre1 en el presbiterio de ,san ,gil1 de ,cripplegate4 ,toland dice que a sus funerales concurrieron todos los hombres ilustrados y todos sus amigos de ,londres1 adems de una gran concurrencia del vulgo4 ,era ,milton de estatura ms bien pequea que alta4 ,la afeminada belleza que le distingua en su juventud1 se convirti en una regularidad varonil de facciones cuando creci en aos4 ,sus retratos manifiestan que llevaba partido el pelo en mitad de la frente1 con melenas que le caan por encima de los hombros2 era de color moreno claro1 y sus ojos pardos1 conservndose naturalmente abiertos aun despus de haber quedado ciego4 ,en la flor de su edad tena el cuerpo erguido y cierto aire de intrepidez4 ,un clrigo de edad1 que le vio en sus ltimos aos1 le pinta en una pequea habitacin1 sentado en una silla de brazos1 vestido de negro1 plido aunque no cadavrico1 con las manos y los dedos hinchados de la gota y untados de greda4 ,dcese que acostumbraba tambin a estar sentado con un levitn gris de abrigo a la puerta de su casa1 cerca de ,bunhill ,fields1 en los das de gran calor para tomar el fresco1 y que all lo mismo que en la sala1 reciba las visitas de las personas distinguidas que iban a verle4 ,no contrajo la gota por entregarse a una vida regalada1 dado que una de sus costumbres invariables era la sobriedad4 ,beba muy poco vino1 y era muy parco en la comida4 ,en sus primeros aos abusaba mucho de la vista y de la salud con el trabajo nocturno2 en lo sucesivo empleaba la noche de otro modo1 acostndose a las nueve y levantndose1 en verano a las cuatro1 y en el invierno a las cinco4 ,si no poda levantarse a esta hora1 haca que alguno le leyese1 y as que se levantaba1 prestaba atencin a la lectura de un captulo de su ,biblia hebraica4 ,segua estudiando hasta el medioda2 despus de dar un corto paseo1 coma1 tocaba un rato el rgano1 y cantaba1 o rogaba a su esposa1 que tena muy buena voz1 que le acompaase4 ,volva luego a sus quehaceres mentales hasta las seis2 de las seis a las ocho reciba a las visitas2 entre ocho y nueve tomaba una sopa de aceite y un corto alimento1 fumaba una pipa1 se beba un vaso de agua1 y se retiraba a descansar4 ,uno de sus bigrafos dice que era de carcter grave1 no melanclico1 no lo fue por lo menos hasta la ltima parte de su vida1 ni displicente1 ni moroso1 ni atrabiliario1 sino de nimo sereno1 de nimo que no descenda a cosas pequeas4 ,aubrey1 aunque asegura que era satrico1 lo cual no puede dudarse que lo fue en ocasiones oportunas1 ms adelante aade que aun durante sus ataques de gota estaba alegre y cantaba4 ,por su hija menor sabemos tambin que su padre era de un trato delicioso1 de una conversacin llena de vida1 no solo por lo interesante de los asuntos1 sino por su natural gracia y finura4 ,su vida1 que era sencilla y virtuosa1 sigui sindolo hasta el fin4 ,la mayor parte de los bigrafos de ,milton se lamentan de que distrajera su genio por espacio de veinte aos de la poesa1 y lo dedicara a la poltica2 pero la poltica que profesaba no era la comn2 haba llegado el tiempo crtico en que era preciso resolver si ,inglaterra haba de ser libre o no serlo1 patria de una enrgica libertad1 o triste imitadora de las serviles monarquas del continente4 ,haba all hombres nacidos1 no para servirse a s propios1 sino para servir a su pas y a la humanidad4 ,semejantes hombres pueden arrostrar mil penalidades1 y hallar1 sin embargo1 gusto en la esperanza de que cumplen con un deber2 pero estos forman comparativamente un nmero muy exiguo1 y ,milton entre estos pocos1 figuraba en primera lnea4 ,su poesa hace honor a su genio1 y sus servicios como patriota no son menos gloriosos a su dignidad moral4 l mismo nos dice que para proceder de manera que no tuviera que avergonzarse perpetuamente de s1 era indispensable subordinar su amor por la poesa al amor de su pas y de la libertad4 ,para usar de su propio concepto1 en aquella contienda secular nicamente pona la mano izquierda2 la derecha1 que era por su naturaleza ms diestra y vigorosa1 hallaba su verdadero empleo en cosas ms sublimes4 ,sin embargo1 sus escritos polticos1 que podan considerarse como una excepcin1 constituan un poderoso impulso bajo el aspecto de la libertad general1 impulso1 que como otros muchos no feneci1 segn comnmente se cree1 al asomar la ,restauracin4 ,sin la revolucin de #afdj1 difcilmente sabramos lo que haba acontecido desde #afhh4 ,pero nuestro insigne poeta1 como se ve en hombres ms a propsito que l para las cuestiones de estado1 mostraba mayor aptitud para destruir lo malo1 que para producir lo bueno que haba de sustituirlo4 ,segn la opinin general1 ,milton era un fervoroso republicano1 pero de hecho se inclinaba al gobierno ejercido por los ms ilustrados y virtuosos2 y la cuestin de si los ms sabios y virtuosos se hallan con preferencia en una repblica1 en una oligarqua1 en una monarqua1 o en todos estos sistemas combinados1 era cuestin secundaria que solo concerna a la relacin en que se hallan los medios con los fines4 ,juzgando de la monarqua por lo que casi siempre haba sido1 o ms bien por lo que haba sido recientemente en su pas1 no abrigaba esperanza alguna de salvacin por aquel camino4 ,de aqu la gran dificultad que se originaba para averiguar cmo construir la mquina de un gobierno democrtico de manera1 que ofreciese las mayores ventajas posibles y los menores inconvenientes anejos a esa misma utilidad4 ,nada ms distante de su pensamiento que la persuasin de que el mejor gobierno fuese el de la muchedumbre4 ,deseaba que cada pueblo fuese una ciudad1 y cada ciudad como ,florencia o ,venecia1 dotada de grandes poderes legislativos y administrativos2 sobre estos hubiera establecido1 no una cmara de los comunes1 sino un gran consejo1 de carcter permanente y revestido de la autoridad suprema1 y para dar consistencia a este consejo1 dice1 hubiera sido bien reformar y perfeccionar las elecciones1 no entregndolo todo al tumulto y clamoreo de una multitud ignorante1 sino concediendo a los ms justamente notables el nombrar a los que quisieran1 y adems de este nmero1 otros de ms selecta procedencia que eligiesen un nmero menor ms rigurosamente2 hasta que despus de purificar y mejorar por tercera y cuarta vez la eleccin1 quedasen solamente nombrados los que constituyesen el nmero debido1 y resultasen los ms dignos por el mayor nmero de votos4 ,intil es decir que ,milton no conoca la naturaleza humana1 pero de estos principios se deduce que le falt poco para acertar con las tendencias ms arraigadas y caractersticas del pueblo ingls4 ,sus instituciones1 como todas las de carcter natural y propio1 se haban deducido de su vida social4 ,de ninguna de ellas se haba echado mano porque nicamente se recomendase por la abstraccin de sus teoras o porque en el papel parecieran muy acertadas4 ,todo dimana de las exigencias1 y todo se adopta con tal que se acomode a estas2 pero para acomodarlas a la repblica de ,milton1 necesitaba la nacin olvidarse de casi todas las tradiciones1 formas y sentimientos de lo pasado1 y reemplazarlos con un orden de cosas que haban de hacerse1 mas no con un orden de cosas ya hechas4 ,exigir una combinacin de esta naturaleza de un hombre inteligente1 era demasiado2 mas exigirlo de un pueblo tan fiel a sus antiguas costumbres como el ingls1 no era en manera alguna razonable4 ,como poltico1 el gran vate proclamaba altas verdades1 pero la aplicacin de estas verdades a las actuales circunstancias1 peda un pensamiento y un temperamento ms flexible que el que ,milton poda llevar a la ciencia de la poltica4 ,cromwell comprendi que la mayora de la nacin1 bajo una u otra forma1 era realista1 y que dejar la futura suerte del gobierno al sufragio de la nacin1 equivala a votar la destruccin de la ,repblica4 ,milton equivoc el concepto de lo que la nacin poda hacer y lo que deba ejecutar4 ,cromwell1 que tena un gran instinto poltico1 vio lo que la nacin quera hacer abandonada a s misma1 y procedi con arreglo a este principio4 ,por lo que hace a sus creencias religiosas1 ,milton en lo sustancial no se apartaba de las de su tiempo y su pas4 ,la fe de su juventud era la de un puritano1 y aunque su piedad participaba de cierta ndole libre1 resultado natural de su especial inteligencia y modo de ver1 nunca dej de participar1 en lo importante al menos1 del espritu y del carcter puritanos4 ,a su muerte dej dos obras manuscritas1 una ,historia de ,moscovia1 publicada poco despus1 y un ,tratado completo de ,doctrina ,cristiana1 que permaneci ignorado hasta que se dio a luz1 traducido del latin1 en el primer tercio del presente siglo4 ,verdad es que hasta los cuarenta aos prximamente de edad1 ,milton fue trinitario y calvinista4 ,en punto a la ,trinidad1 su opinin admita algunas modificaciones1 pero no hay seguridad de esta circunstancia hasta que apareci el ,,para,,so ,,perdido1 es decir1 cuando se acercaba a los sesenta aos4 ,en este poema hay algunas expresiones oscuras y desusadas sobre las personas que comnmente se consideran como indistintas1 y formando una sola en la ,divinidad2 en la ,doctrina ,cristiana1 el ,hijo se representa como la suprema naturaleza creada1 pero creada al fin1 y el ,espritu ,santo1 cuando est representado como una persona1 se supone que es el ser ms inmediato al ,hijo4 ,debe1 sin embargo1 advertirse que semejante concepto no afecta en manera alguna a las opiniones de ,milton sobre otros puntos teolgicos2 modific en esto sus creencias1 pero en todo lo dems las conserv inalterables3 sigui creyendo en la cada del hombre y en las consecuencias que tuvo respecto al gnero humano2 en la ,redencin de ,cristo1 en el perdn por medio de su sacrificio1 en la justificacin por su ,justicia y en el poder regenerador del ,espritu ,santo4 ,la ,redencin1 segn l1 fue concebida por una ,trinidad de personas1 aunque no iguales entre s1 y por una ,trinidad de actos1 bien que estos no se produjeran por personas de la misma naturaleza y autoridad4 ,los crticos de ,milton suelen admirarse de que un drama tan maravilloso como el ,,para,,so ,,perdido estuviese fundado en datos tan incompletos como los que ofrecen los primeros captulos del ,gnesis2 pero la verdad es que el poeta no hall los materiales de su obra dentro de aquella pauta3 crea1 como muchos aventajados crticos creen an1 que la primera parte de la revelacin est formalmente expuesta en la ltima2 que el ,,para,,so ,,perdido no se funda en el ,gnesis1 sino que como la teologa del siglo ,,xvii1 est nicamente cimentado en la ,escritura4 ,hasta algn tiempo despus del en que floreci ,milton1 casi todos los cristianos1 sinceros creyentes1 procedan bajo el mismo espritu4 ,se ha alegado como un grave cargo contra ,milton que en sus ltimos aos no se sabe que formase parte de ,iglesia alguna1 ni profesase una forma dada de culto pblico2 pero los que esta acusacin propalan parece que se olvidan de que ,milton sostuvo sus controversias eclesisticas con el gran partido presbiteriano1 casi tanto como con la ,iglesia de ,inglaterra2 que en sus ltimos aos la nica ,iglesia permitida era esta ltima2 que el haberse afiliado en un culto cualquiera distinto del de esa ,iglesia1 hubiera equivalido a una violacin de la ley y a incurrir en la pena de multa y encarcelamiento4 ,ciertamente que si se hubiera concedido libertad de cultos1 apenas habra hallado ,milton iglesia cuyo credo estuviese conforme con el suyo2 que concedida semejante libertad1 dudamos que hubiera aprovechado la ocasin para valerse de ella4 ,hombres religiosos hay que convienen en un culto sin estar afiliados en ninguno4 ,ya hemos hablado bastante de la crtica del doctor ,johnson con respecto a ,milton4 ,el autor que no tiene escrpulo en decir a sus lectores que cree a ,milton capaz de forjar una oracin para el ,eikon ,basilike1 con el objeto de poder1 fundado en ella1 acriminar mejor al ,rey1 se priva de toda autoridad en cuanto se relaciona con la reputacin del autor del ,,para,,so ,,perdido4 ,mr4 ,de ,quincey1 aun siendo tory y nada afecto al puritanismo1 ha calificado la conducta de ,johnson respecto a ,milton con frases muy severas1 pero que no por eso dejan de ser exactas4 ,por lo que hace al doctor ,johnson1 dice1 he de perdonarle yo por la trivial consideracin del perjuicio que le irrogue8 ,el doctor ,johnson1 cuando juzgaba a ,milton1 obraba con malicia1 con falsedad y sin pudor alguno4 ,era hombre muy tentado de la falsedad1 y no tena la virtud de resistir a la tentacin4 ,lo que hay es que ,johnson ni capaz era de comprender a ,milton4 ,johnson tena su paraso en las calles de ,londres1 y no tena para qu hacer caso del que ,milton haba creado3 para ,milton1 la religin y el gobierno eran los grandes intereses de la humanidad2 para ,johnson la religin no tena ms influencia que intimidar y rebajar el alma en lugar de sublimarla e infundir en ella nobilsimas aspiraciones2 y en cuanto a gobierno1 los hombres deban darse por contentos del que ,jorge ,,iii tena la dignacin de darles4 ,la naturaleza humana pintada por ,johnson es una pobre naturaleza1 pobre para este mundo y pobre para el otro2 pintada por ,milton tiene facultades divinas1 y la perfeccin de que es capaz1 y que l reconoce1 es la profeca de su destino4 ,muy bien puede el poeta haberse remontado tanto a las regiones de lo ideal1 que se olvidara de cuanto le rodea2 pero el moralista que rebaja tanto la actualidad1 se priva de la fuerza que puede elevarle hasta lo ideal4 ,johnson puede analizar y considerar los seres humanos en su vida mundana como ninguno otro hombre1 pero seres humanos que puedan alternar con los ngeles1 estaba muy lejos de concebirlos4 ,preferible1 infinitamente preferible1 es soar con ,milton1 a no tener esperanza alguna como ,johnson4 ,pero qu decimos soar8 ,la fama del poeta es toda una realidad2 el mundo celestial en que su espritu penetr1 una realidad todava ms grande1 y los principios que de sus labios omos son los ms nobles que han salido jams del pensamiento humano1 y seguirn sindolo siempre4 ,,el ,,para,,so ,,perdido ,,libro ,,primero ,,argumento ,este primer libro contiene en breves palabras la exposicin o asunto de todo el ,poema3 la desobediencia del hombre1 y como consecuencia de ella1 la prdida del ,paraso donde moraba4 ,indcase tambin que el primer mvil de su cada fue la ,serpiente1 o ms bien ,satans1 personificado en ella2 el cual1 rebelndose contra ,dios y atrayendo a su partido numerosas legiones de ngeles1 fue por disposicin divina arrojado del cielo y precipitado con toda su hueste en el profundo abismo4 ,terminada esta exposicin1 el poema prescinde de los dems antecedentes1 y representa a ,satans con sus ngeles1 sumidos ya en el infierno1 que se describe aqu1 no como si estuviese situado en el centro del mundo 7porque debe suponerse que ni el cielo ni la tierra existan an1 y por lo tanto1 no podan ser mansin de rprobos71 sino en un lugar de extraas tinieblas1 llamado ms propiamente caos4 ,lanzado all ,satans1 con todos los suyos1 en medio de un lago ardiente1 herido del rayo y anonadado1 vuelve por fin en s como al despertar de un sueo1 llama al que yace junto a l y es su segundo en poder y jerarqua1 y ambos discurren sobre su miserable estado4 ,evoca el prncipe infernal a todas sus legiones1 hasta entonces tan abatidas como l4 ,levntanse a su voz unas tras otras3 su nmero1 su orden de batallar y sus principales jefes1 cuyos nombres son los de los dolos conocidos despus en ,canan y las comarcas circunvecinas4 ,en un discurso que ,satans les dirige1 los alienta con la esperanza de recobrar el cielo1 anuncindoles por ltimo la creacin de un nuevo mundo y de un nuevo ser1 conforme a una antigua profeca o tradicin que se conserva en el cielo1 pues era opinin de algunos ,santos ,padres que los ngeles existan mucho tiempo antes que este mundo visible4 ,para averiguar la verdad de esta profeca y lo que en su consecuencia debiera hacerse1 junta en consejo a los principales4 ,resolucin que adoptan4 ,el ,pandemonium1 palacio de ,satans1 construido de pronto1 surge del abismo1 y en l tienen su consejo los prceres infernales4 ,canta1 celeste ,musa1 la primera desobediencia del hombre1 y el fruto de aquel rbol prohibido1 cuyo funesto manjar trajo la muerte al mundo y todos nuestros males1 con la prdida del ,edn#e1 hasta que un ,hombre ms grande reconquist para nosotros la mansin bienaventurada4 ,en la secreta cima del ,oreb o del ,sina#f1 t inspiraste a aquel pastor#g que fue el primero en ensear a la escogida grey cmo en su principio salieron del caos los cielos y la tierra2 y si te place ms la colina de ,sin o el arroyo de ,silo#h1 que se deslizaba rpido junto al orculo de ,dios1 all invocar tu auxilio en favor de mi osado canto2 que no con dbil vuelo pretendo remontarme sobre el monte ,aonio#i1 al empearme en un asunto que ni en prosa ni en verso nadie intent jams4 ,y t singularmente oh ,espritu6 que prefieres a todos los templos un corazn recto y puro1 insprame tu sabidura4 ,t estabas presente desde el principio1 y desplegando como una paloma tus poderosas alas1 cubriste el vasto abismo1 hacindole fecundo4 ,ilumina mi oscuridad2 realza y alienta mi bajeza1 para que desde la altura de este gran propsito pueda glorificar a la ,providencia eterna1 justificando las miras de ,dios para con los hombres4 ,di ante todo1 ya que ni la celestial esfera ni la profunda extensin del infierno ocultan nada a tu vista1 di qu causa movi a nuestros primeros padres1 tan favorecidos del cielo en su feliz estado1 a separarse de su ,creador e incurrir en la nica prohibicin que les impuso1 siendo seores del mundo todo4 ,quin fue el primero que los incit a su infame rebelin8 ,la infernal ,serpiente4 ,ella con su malicia1 animada por la envidia y el deseo de venganza1 enga a la ,madre del gnero humano4 ,por su orgullo haba sido arrojada del cielo con toda su hueste de ngeles rebeldes1 y con el auxilio de estos1 no bastndole eclipsar la gloria de sus prceres1 confiaba en igualarse al ,altsimo1 si el ,altsimo se le opona4 ,para llevar a cabo su ambicioso intento contra el trono y la monarqua de ,dios1 movi en el cielo una guerra impa1 una lucha temeraria1 que le fue intil4 ,el ,todopoderoso le arroj de la etrea bveda1 envuelto en abrasadoras llamas2 y con horrendo estrpito y ardiendo1 cay en el abismo de perdicin1 para vivir entre diamantinas cadenas y en fuego eterno1 l que os retar con sus armas al ,omnipotente4 ,nueve veces haban recorrido el da y la noche el espacio que miden entre los hombres1 desde que fue vencido con su espantosa muchedumbre1 revolcndose en medio del ardiente abismo1 aunque conservando su inmortalidad4 ,condenado quedaba empero a mayor despecho1 toda vez que haban de atormentarle el recuerdo de la felicidad perdida y el interminable dolor presente4 ,dirige en torno funestas miradas1 que revelan inmensa pena y profunda consternacin1 no menos que su tenaz orgullo y el odio ms implacable2 y abarcando cuanto a los ojos de los ngeles es posible1 contempla aquel lugar desierto y sombro1 aquel antro horrible1 cerrado por todas partes y encendido como un gran horno4 ,pero sus llamas no prestan luz1 y las tinieblas ofrecen cuanta es bastante para descubrir cuadros de dolor1 tristsimas regiones1 lgubre oscuridad1 donde la paz y el reposo no pueden morar jams1 donde no llega ni aun la esperanza1 que donde quiera existe4 ,all no hay ms que tormentos sin fin1 y un diluvio de fuego alimentado por azufre1 que arde sin consumirse4 ,ilustracin3 ,el ,todopoderoso le arroj de la etrea bveda444 ,tal es el lugar que la ,justicia eterna haba preparado para aquellos rebeldes2 y all orden que estuviera su prisin en las ms densas tinieblas1 tres veces tan apartada de ,dios y de la luz del cielo1 cuanto lo est el centro del universo del ms lejano polo4 ,oh6 qu diferencia entre esta morada y aquella de donde cayeron6 ,presto divisa all el ,arcngel a los compaeros de su ruina1 envueltos entre las olas y torbellinos de una tempestad de fuego4 ,revolcbase tambin a su lado uno que era el ms poderoso y criminal despus de l1 conocido mucho ms tarde en ,palestina con el nombre de ,belzeb#aj4 ,el gran ,enemigo1 que as era llamado ,satn#aa en el cielo1 rompiendo el hosco silencio1 con arrogantes palabras comenz a decir3 ,si t eres aquel444 pero oh6 cun abatido1 cun otro del que1 adornado de brillo deslumbrador en los felices reinos de la luz1 sobrepujaba en esplendidez a millones de espritus refulgentes6444 ,si t eres aquel a quien una mutua alianza1 un mismo pensamiento y resolucin1 e igual esperanza y audacia para la gloriosa empresa1 unieron en otro tiempo conmigo1 como nos une ahora una misma ruina444 mira desde qu altura y en qu abismo hemos cado por ser l mucho ms prepotente con sus rayos4 ,pero1 quin haba conocido hasta entonces la fuerza de sus terribles armas8 ,y a pesar de ellas1 a pesar de cuanto el ,vencedor en su potente clera pueda hacer an contra m1 ni me arrepiento1 ni he decado1 bien que menguada exteriormente mi brillantez1 del firme nimo1 del desdn supremo1 propios del que ve su mrito vilipendiado1 y que me impulsaron a luchar contra el ,omnipotente1 llevando a la furiosa contienda innumerables fuerzas de espritus armados1 que osaron despreciar su dominacin4 ,ellos me prefirieron1 oponiendo a su poder supremo otro contrario2 y venidos a dudosa batalla en las llanuras del cielo1 hicieron vacilar su trono4 ,qu importa perder el campo donde lidiamos8 ,no se ha perdido todo4 ,con esta voluntad inflexible1 este deseo de venganza1 mi odio inmortal1 y un valor que no ha de someterse ni cede jams1 cmo he de tenerme por subyugado8 ,ni su clera ni su fuerza me arrebatarn nunca esta gloria3 humillarme y pedir gracia1 doblada la rodilla1 y acatar un poder1 cuyo ascendiente ha puesto en duda poco ha mi terrible brazo1 sera una bajeza1 una ignominia1 ms vergonzosa an que nuestra cada4 ,y pues1 segn ley del destino1 no pueden perecer la fuerza de los dioses ni la sustancia emprea1 y por la experiencia de este gran acontecimiento vemos que nuestras armas no son peores1 y que en previsin hemos ganado mucho1 podremos resolvernos a empear con ms esperanza de xito1 por la astucia o por la fuerza1 una guerra eterna e irreconciliable contra nuestro gran enemigo triunfante ahora1 y que en el colmo de su jbilo impera como absoluto ejerciendo en el cielo su tirana4 ,as habl el ngel apstata1 aunque acongojado por el dolor2 as se jactaba en alta voz1 mas posedo de una desesperacin profunda2 y de este modo le contest en seguida su arrogante compaero3 ,oh prncipe6 oh caudillo de tantos tronos1 que bajo tu ensea condujiste a la guerra a los serafines en orden de batalla1 y que mostrando tu valor en terribles trances pusiste en peligro al ,rey perpetuo del cielo1 contrastando su soberano poder1 dbase este a la fuerza1 al acaso o al destino6 ,harto bien veo y maldigo el fatal suceso de una triste y vergonzosa derrota que nos arrebat el cielo4 ,todo este poderoso ejrcito se halla en la ms horrible postracin1 y destruido hasta el punto que pueden estarlo los dioses y las divinas esencias1 pues el pensamiento y el espritu permanecen invencibles1 y el vigor se restaura pronto1 por ms que est amortiguada nuestra gloria1 y que nuestra dichosa condicin haya venido al ms miserable estado4 ,pero y si el vencedor 7forzoso me es ahora creerle todopoderoso1 pues a no serlo1 no habra conseguido avasallarnos71 si el vencedor nos conserva todo nuestro espritu y fortaleza para que mejor podamos sufrir y soportar las penas1 para aplacar su vengativa clera1 o prestarle un servicio ms rudo1 esclavos del derecho y de la guerra1 y donde ms pueda convenirle1 aqu1 en el corazn del infierno1 trabajando en medio del fuego1 o sirvindole de mensajeros en el negro abismo8 ,de qu nos servir entonces conocer que no ha disminuido nuestra fuerza ni menoscabdose la eternidad de nuestro ser para sufrir un castigo eterno8 ,a lo que con estas breves palabras replic el gran ,enemigo3 ,humillado ,querubn1 vileza es mostrarse dbil1 bien en las obras1 bien en el sufrimiento4 ,ten por seguro que nuestro fin no consistir nunca en hacer bien2 el mal ser nuestra nica delicia1 por ser lo que contrara la suprema voluntad a que resistimos4 ,si de nuestro mal procura su providencia sacar el bien1 debemos esforzarnos en malograr su empeo1 buscando hasta en el bien los medios de hacer el mal2 y esto fcilmente podremos conseguirlo1 de suerte que alguna vez le enojemos1 si no me engao1 y nos sea posible torcer sus profundas miras del punto a que se dirigen4 ,pero mira4 ,irritado el vencedor1 ha vuelto a convocar en las puertas del cielo a los ministros de su persecucin y de su venganza4 ,la lluvia de azufre que lanz contra nosotros la tempestad1 ha allanado la encrespada ola que desde el precipicio del cielo nos recibi al caer2 el trueno1 en alas de sus enrojecidos relmpagos y con su impetuosa furia ha agotado quizs sus rayos1 y no brama ya a travs del insondable abismo4 ,no dejemos escapar la ocasin que nos ofrece el descuido o el furor ya saciado de nuestro enemigo4 ,ves aquella rida llanura1 abandonada y agreste1 cercada de desolacin1 sin ms luz que la que debe al plido y medroso resplandor de estas lvidas llamas8 ,salvmonos all del embate de estas olas de fuego2 reposemos en ella1 si le es dado ofrecernos algn reposo2 y reuniendo nuestras afligidas huestes1 veamos cmo ser posible hostigar en adelante a nuestro enemigo1 cmo reparar nuestra prdida1 sobreponindonos a tan espantosa calamidad1 y qu ayuda podremos hallar en la esperanza1 si no nos sugiere algn intento la desesperacin4 ,as hablaba ,satn a su ms cercano compaero1 con la cabeza fuera de las olas y los ojos centelleantes4 ,de desmesurada anchura y longitud las dems partes de su cuerpo1 tendido sobre el lago1 ocupaba un espacio de muchas varas4 ,era su estatura tan enorme1 como la de aquel que por su gigantesca corpulencia se designa en las fbulas con el nombre de ,titn#ab1 o hijo de la ,tierra1 el cual hizo la guerra a ,jpiter1 y cual la de ,briareo#ac o ,tifn#ad1 cuya caverna se hallaba cerca de la antigua ,tarso#ae2 tan grande como el ,leviatn#af1 monstruo marino a quien ,dios hizo el mayor de todos los seres que nadan en las corrientes del ocano4 ,duerme tranquilo entre las espumosas olas de ,noruega1 y con frecuencia acaece1 segn dicen los marineros1 que el piloto de alguna barca perdida le toma por una isla1 echa el ancla sobre su escamosa piel y amarra a su costado1 mientras las tinieblas de la noche cubren el mar1 retardando la ansiada aurora4 ,no menos enorme y gigantesco yaca el gran ,enemigo encadenado en el lago abrasador2 y nunca hubiera podido levantar su cabeza1 si por la voluntad y alta permisin del ,regulador de los cielos1 no hubiera quedado en libertad de llevar a cabo sus perversos designios1 para que con sus repetidos crmenes atrajese sobre s la condenacin al fraguar el mal ajeno1 y a fin de que en su impotente rabia viese que toda su malicia solo haba servido para que brillase ms en el hombre1 a quien despus sedujo1 la infinita bondad1 la gracia y la misericordia1 y en l resaltasen al par su confusin1 sus iras y su venganza4 ,enderzase de pronto sobre el lago1 mostrando su poderoso cuerpo2 rechaza con ambas manos las llamas1 que abren sus agudas puntas1 y que rodando en forma de olas1 dejan ver en el centro un horrendo valle2 y desplegando entonces las alas1 dirige a lo alto su vuelo1 y se mece sobre el tenebroso aire1 no acostumbrado a semejante peso1 hasta que por fin desciende a una tierra rida1 si tierra puede llamarse la que est siempre ardiendo con fuego compacto1 como el lago con fuego lquido4 ,tal es el aspecto que presentan1 cuando por la violencia de un torbellino subterrneo se desprende una colina arrancada del ,peloro#ag o de los costados del mugiente ,etna1 las combustibles e inflamadas entraas que1 preadas de fuego1 se lanzan al espacio por el violento choque de los minerales y con el auxilio de los vientos1 dejando un ardiente vaco envuelto en humo y corrompidos vapores4 ,semejante era la tierra en que puso ,satn las plantas de sus pies malditos4 ,sguele ,belzeb1 su compaero1 y ambos se vanaglorian de haber escapado de la ,estigia por su virtud de dioses1 y por haber recobrado sus propias fuerzas1 no por la condescendencia del ,poder supremo4 ,ilustracin3 ,enderzase de pronto sobre el lago1 mostrando su poderoso cuerpo444 ,es esta la regin1 dijo entonces el precito ,arcngel1 este el pas1 el clima y la morada que debemos cambiar por el cielo1 y esta ttrica oscuridad por la luz celeste8 ,salo1 pues el que ahora es soberano1 solo lo que puede disponer y ordenar es lo que contempla justo2 lo ms preferible es lo que ms nos aparte de l2 que aunque la razn nos ha hecho iguales1 l se nos ha sobrepuesto por la violencia4 ,adis1 campos afortunados1 donde reina la alegra perpetuamente6 ,salud1 mansin de horrores6 ,salud1 mundo infernal6 ,y t1 profundo ,averno1 recibe a tu nuevo seor1 cuyo espritu no cambiar nunca1 ni con el tiempo ni en lugar alguno4 ,el espritu vivo en s mismo1 y en s mismo puede hacer un cielo del infierno1 o un infierno del cielo4 ,qu importa el lugar donde yo resida1 si soy el mismo que era1 si lo soy todo1 aunque inferior a aquel a quien el trueno ha hecho ms poderoso8 ,aqu1 al menos1 seremos libres1 pues no ha de haber hecho el ,omnipotente este sitio para envidirnoslo1 ni querr1 por lo tanto1 expulsarnos de l2 aqu podremos reinar con seguridad1 y para m1 reinar es ambicin digna1 aun cuando sea sobre el infierno1 porque ms vale reinar aqu1 que servir en el cielo4 ,pero1 dejaremos a nuestros fieles amigos1 a los partcipes y compaeros de nuestra ruina1 yacer anonadados en el lago del olvido8 ,no hemos de invitarlos a que compartan con nosotros esta triste mansin1 o a intentar una vez ms con nuestras fuerzas reunidas si hay todava algo que recobrar en el cielo1 o ms que perder en el infierno8 ,as hablaba ,satn2 y ,belzeb le respondi as3 ,caudillo de los nclitos ejrcitos1 que por nadie sino por el ,todopoderoso podan ser vencidos6 ,si otra vez oyen esa voz1 seguro vaticinio de su esperanza en medio de sus temores y peligros1 esa voz que ha resonado con tanta frecuencia en los trances ms apurados1 ya en el crtico momento del combate1 o cuando arreciaba la lucha1 y que era en todos los conflictos la seal indudable de la victoria1 recobrarn de pronto nuevo valor y vida1 aunque ahora giman lnguidos y postrados en el lago de fuego1 y tan aturdidos y estupefactos como ha poco lo estbamos nosotros4 ,ni esto es de extraar1 habiendo cado desde tan funesta altura4 ,no bien haba acabado de decir esto1 cuando el rprobo prncipe se dirigi hacia la orilla4 ,pesado escudo de etreo temple1 macizo1 ancho y redondo1 penda de sus espaldas1 cubrindolas con su inmenso disco1 semejante a la luna1 cuya rbita observa por la noche a travs de un cristal ptico el astrnomo toscano1 desde la cima del ,fisole#ah o en el valle del ,arno1 para descubrir nuevas tierras1 ros y montaas en su manchada esfera4 ,la lanza de ,satn1 junto a la cual parecera una caa el ms alto pino cortado en los montes de ,noruega para convertirlo en mstil de un gran navo almirante1 le ayuda a sostener sus inseguros pasos sobre la ardiente arena1 pasos muy diferentes de aquellos con que recorra la azulada bveda4 ,una zona trrida1 rodeada de fuego1 le martiriza con sus ardores2 pero todo lo sufre1 hasta que llega por fin a la orilla de aquel inflamado mar4 ,detinese all1 y llama a sus legiones1 especie de ngeles degenerados1 que yacen en espeso montn1 como las hojas de otoo de que estn cubiertos los arroyos de ,valleumbrosa#ai1 donde los bosques de ,etruria forman elevados arcos de ramaje2 o como los juncos flotan dispersos por el agua1 cuando ,orin#bj1 armado de impetuosos vientos1 combate las costas del mar ,rojo2 del mar cuyas olas derribaron a ,busiris#ba y a la caballera de ,menfis1 que persegua con prfido encono a los moradores de ,goshen#bb1 los cuales vieron desde la segura orilla cubiertas las aguas de enemigas aljabas y ruedas de sus destrozados carros4 ,as esparcidas1 desalentadas y abyectas1 llenaban el lago aquellas legiones1 asombradas al contemplar su horrible transformacin4 ,y ,satn alz su voz1 de modo que reson en todos los mbitos del infierno3 ,prncipes1 potentados1 guerreros1 esplendor del cielo1 que un da fue vuestro1 y que habis perdido6 ,que tal estupor se haya apoderado de unos espritus eternos6 ,o es que habis elegido este sitio despus de las fatigas de la batalla1 para dar reposo a vuestro valor1 porque tan dulce os es dormir aqu como en los valles del cielo8 ,habis jurado acaso adorar al vencedor en esa actitud humilde8 l os contempla ahora1 querubines y serafines1 revolcndoos en el lago con las armas y banderas destrozadas1 hasta que sus alados ministros observen desde las puertas del cielo su ventajosa posicin1 y bajen para afrentarnos1 vindonos tan amilanados1 o para confundirnos con sus rayos en el fondo de este abismo4 ,despertad3 levantaos1 o permaneced para siempre envilecidos6 ,oyronle1 y avergonzados1 se levantaron1 apoyndose sobre un ala1 como el centinela que debiendo velar1 es sorprendido al dejarse vencer del sueo por su severo jefe1 y1 sooliento an1 procura parecer despierto4 ,no ignoraban cun desgraciada era su situacin1 ni dejaban de experimentar acerba pena2 pero todas aquellas innumerables falanges obedecen al punto a la voz de su general4 ,ilustracin3 ,oyronle1 y avergonzados1 se levantaron4 ,as como1 agitando al aire su poderosa vara el hijo de ,amram#bc1 en das aciagos para ,egipto1 atrajo en alas del viento de oriente la negra nube de langostas que1 cayendo como la noche sobre el reino del impo ,faran1 ennegrecieron toda la tierra del ,nilo2 as en innumerable muchedumbre revoloteaban bajo la bveda del infierno los ngeles protervos1 cercados de llamas por todas partes1 hasta que1 levantando su lanza el gran caudillo como para sealarles el punto adonde haban de dirigir su vuelo1 precipitronse con movimiento uniforme sobre la tierra de endurecido azufre1 y ocuparon la llanura toda4 ,no sali nunca multitud tan grande de entre los hielos del populoso ,norte1 para cruzar el ,rin o el ,danubio1 al arrojarse sus brbaros hijos como un diluvio sobre el medioda1 y extenderse desde las costas de ,gibraltar hasta los arenales de la ,libia4 ,de cada escuadrn y de cada hueste acuden al punto los guas y capitanes adonde se hallaba su supremo jefe4 ,asemejbanse a los dioses por su estatura y sus formas1 superiores a las humanas2 prncipes reales1 potestades que en otro tiempo ocupaban sus tronos en el cielo1 aunque en los anales celestes no se conserve ahora memoria de sus nombres1 borrados ya1 por su rebelin1 del libro de la vida4 ,no haban adquirido an denominacin propia entre los hijos de ,eva2 pero cuando errantes sobre la tierra1 con superior permiso de ,dios para probar al hombre1 corrompieron a la mayor parte del gnero humano a fuerza de imposturas1 inducindole a que abandonara a su ,criador1 a que venerase a los demonios como deidades1 y a transformar con frecuencia la gloria invisible de ,aquel a quien deban el ser en la imagen de un bruto1 para tributarle brillantes cultos de pomposa adoracin y oro2 entonces fueron conocidos con varios nombres1 y en el mundo pagano bajo las formas de varios dolos4 ,dime oh ,musa6 cules eran2 quin fue el primero1 quin el ltimo1 que sacudi el sueo en aquel lago de fuego para acudir al llamamiento de su soberano2 cmo los ms cercanos a l en dignidad fueron presentndose en la desnuda playa1 mientras la confusa multitud an permaneca alejada4 ,los principales eran aquellos que1 saliendo del abismo infernal para apoderarse en la tierra de su presa1 tuvieron mucho despus la audacia de fijar su residencia cerca de la de ,dios1 y sus altares junto al suyo2 dioses adorados entre las naciones vecinas1 que se atrevieron a disputar su imperio a ,jehov1 cuando fulminaba sus rayos desde ,sin y asentaba su trono entre los querubines4 ,hasta en el mismo santuario llegaron no una vez sola a introducirse2 y oh abominacin6 profanaron con un culto maldito las ceremonias sagradas y las fiestas ms solemnes1 y a la luz de la verdad osaron oponerse con sus tinieblas4 ,adelntase primero ,moloc1 rey horrible#bd1 manchado con la sangre de los sacrificios humanos y destilando lgrimas paternales1 aunque con el estrpito de tambores y timbales no fueran odos los gritos de los hijos arrojados al fuego para ser despus ofrecidos al execrable dolo4 ,los ,ammonitas le adoraron en la hmeda llanura de ,rabba1 en ,argob y en ,basn1 hasta las extremas corrientes del ,arnn2 y no contento con tan dilatado imperio1 indujo por medio de engaos al sabio ,salomn a que le erigiera un templo frente al de ,dios1 en el monte del ,oprobio#be1 consagrndose luego un bosque en el risueo valle de ,hinnn#bf1 llamado desde entonces ,tophet y negro ,gehenna1 verdadero emblema del infierno4 ,a ,moloc segua ,chams#bg1 obsceno numen de los hijos de ,moab1 desde ,aroax hasta ,nebo y el desierto ms meridional de ,abarim2 en ,hesebn y ,horonaim1 reino de ,sen1 allende el floreciente valle de ,sibma1 tapizado de frondosas vides1 y en ,eleal1 hasta el ,asfaltite4 ,llambase tambin ,por1 cuando en ,sittim incit a los israelitas que bajaban por el ,nilo a que le hicieran lbricas oblaciones1 que tantas calamidades les produjeron4 ,de all propag sus lascivas orgas hasta el monte del ,escndalo1 cercano al bosque del homicida ,moloc1 donde se unieron la disolucin y el odio1 hasta que el piadoso ,josas los desterr al infierno4 ,con estas divinidades llegaron aquellas que desde las orillas del antiguo ufrates hasta la corriente que separa a ,egipto de las siriacas tierras1 son generalmente conocidas con los nombres de ,baal y de ,astarot#bh1 varn el primero y la segunda hembra1 pues los espritus se transforman a su antojo en uno u otro sexo1 o se apropian ambos a la vez1 porque su esencia es sencilla y pura1 que no est enlazada ni sujeta con msculos ni nervios1 ni se apoya en la frgil fuerza de los huesos1 como nuestra pesada carne1 sino que toma la forma que ms le place1 ancha o estrecha1 brillante u opaca1 y as pueden realizar sus ilusiones y satisfacer sus afectos de amor o de odio4 ,por estas divinidades abandonaron a menudo los hijos de ,israel a quien les daba vida1 dejando de frecuentar su altar legtimo para prosternarse vilmente ante brutales dioses2 y a esto se debi que rendidos sus cuellos en lo ms recio de las batallas1 sirvieran de trofeo a la lanza del enemigo ms despreciable4 ,tras esta turba de divinidades apareci ,astoret#bi1 a quien los ,fenicios llaman ,astart1 reina del cielo1 con una media luna por corona2 a cuya brillante imagen rinden himnos y votos las vrgenes de ,sidn1 a la luz del astro de la noche4 ,los mismos cantos resonaban en ,sin1 donde se elevaba su templo en el monte de la iniquidad1 templo que edific el afeminado rey#cj1 cuyo corazn1 aunque generoso1 cedi a los halagos de idlatras hermosuras1 e inclin la frente ante su infame culto4 ,en seguida iba ,tamuz1 cuya herida1 que se renueva anualmente1 congrega en el ,lbano a las jvenes sirias1 para dolerse del infortunio del dios2 las cuales durante todo un da de verano entonan plegarias amorosas1 mientras el ro ,adonis1 deslizndose mansamente de su nativa roca1 lleva al mar su purprea linfa1 que se supone enrojecida con la sangre de ,tamuz#ca1 a consecuencia de su anual herida3 amorosa fbula1 que comunic el mismo ardor a las hijas de ,sin1 cuyas lascivas pasiones conden ,ezequiel bajo el sagrado prtico1 al descubrir en una de sus visiones las negras idolatras de la infiel ,jud4 ,vease en pos al que llor amargamente cuando al pie del arca cautiva cay su grosero dolo mutilado1 cortadas cabeza y manos1 en el umbral de la puerta de su propio santuario1 donde rodaron sus restos con mengua de sus adoradores#cb4 ,dagn es su nombre1 monstruo marino que tiene de hombre la mitad superior del cuerpo y de pescado la inferior2 mas a pesar de ello ostentaba un alto templo en ,azot1 y era temido en toda la costa de ,palestina1 en ,gat1 en ,ascaln y ,ascarn1 y hasta en los lmites de la frontera de ,gaza4 ,seguase ,rimmn1 cuya deliciosa morada era la bella ,damasco1 en las frtiles orillas del ,abbana y del ,farfar1 apacibles y cristalinos ros4 ,tambin este fue osado contra la casa de ,dios3 por el leproso que perdi una vez#cc1 se gan un rey1 a ,acaz#cd1 su imbcil conquistador1 a quien apart del ara del ,seor1 poniendo en su lugar otra al estilo sirio1 sobre la cual deposit ,acaz sus impas ofrendas1 adorando a los dioses a quienes haba vencido4 ,aparecieron despus en numerosa cohorte aquellos que bajo nombres un da famosos1 ,osiris1 ,isis1 ,orus#ce y su squito de monstruos y supersticiones1 abusaron del fantico ,egipto y de sus sacerdotes1 los cuales se forjaron divinidades errantes1 encubiertas bajo formas de irracionales ms bien que de humanas4 ,ni se libr ,israel de aquel contagio1 cuando transform en oro prestado el becerro de ,oreb2 crimen en que reincidi un rey rebelde en ,betel y en ,dan#cf1 presentando bajo la apariencia de aquel pesado animal a su creador1 ,jehov1 que al pasar una noche por ,egipto1 aniquil de un solo golpe a sus primognitos y a sus rumiantes dioses4 ,el ltimo fue ,belial#cg4 ,nunca cay del cielo espritu ms impuro ni ms torpemente inclinado al vicio por el vicio mismo4 ,no se elev en su honor templo alguno ni humeaba ningn altar2 pero quin se halla con ms frecuencia en los templos y los altares1 cuando el sacerdote reniega de ,dios1 como renegaron los hijos de ,el1 que mancharon la casa divina con sus violencias y prostituciones8 ,reina tambin en los palacios1 en las cortes y en las corrompidas ciudades1 donde el escandaloso estruendo de ultrajes y de improperios se eleva sobre las ms altas torres2 y cuando la noche tiende su manto por las calles1 ve vagabundear por ellas a los hijos de ,belial1 repletos de insolencia y vino4 ,testigos las calles de ,sodoma y la noche de ,gabaa#ch1 cuando fue menester exponer en la puerta hospitalaria a una matrona para evitar rapto ms odioso4 ,estos eran los principales en grado y podero2 los dems sera prolijo enumerarlos1 aunque muy clebres en lejanas regiones3 dioses de ,jonia a quienes la posteridad de ,javn tuvo por tales#ci1 pero reconocidos como posteriores al cielo y a la tierra1 padres de todos ellos4 ,titn1 primer hijo del cielo1 con su numerosa prole y su derecho de primogenitura1 usurpado por ,saturno1 ms joven que l2 del mismo modo a este se lo arrebat el poderoso ,jpiter1 su propio hijo y de ,rea1 que fund en tal usurpacin su imperio4 ,estos dioses1 conocidos primero en ,creta y en el monte ,ida1 y despus en la nevada cima del fro ,olimpo1 gobernaron en la regin media del aire1 su ms elevado cielo1 o en las rocas de ,delfos1 o en ,dodona1 y en toda la extensin de la tierra drica4 ,otro huy con el viejo ,saturno por el ,adritico a los campos de ,hesperia1 y por el pas de los celtas arrib a las ms remotas islas4 ,todos estos y ms llegaron en tropel1 pero con los ojos bajos y llorosos2 aunque1 a vueltas de su sombro ceo1 se echaba de ver un destello de alegra2 que no hallaban a su caudillo desesperado1 ni ellos se contemplaban aniquilados1 en medio de toda aquella destruccin4 ,comunicose su esperanza al dudoso gesto de ,satn1 y recobrando de pronto su acostumbrado orgullo1 prorrumpi en recias voces1 con entereza ms simulada que verdadera1 y poco a poco reanim el desfallecido aliento de los suyos1 disipando sus temores4 ,de repente ordena que al blico son de trompetas y clarines se enarbole su poderoso estandarte3 ,azazel1 gran querubn1 reclama de derecho tan envidiable honor y desenvuelve de la luciente asta la bandera imperial que1 enarbolada y tendida al aire1 brilla como un meteoro con las perlas y preciosos metales que realzan las armas y trofeos de los serafines4 ,entre tanto resuenan los ecos marciales del sonoro bronce1 a los que responde el ejrcito todo con un grito atronador1 que retumbando en las concavidades del infierno1 lleva el espanto ms all del imperio del caos y la antigua noche4 ,de repente aparecen en medio de las tinieblas diez mil banderas que ondean en los aires ostentando sus orientales colores1 y en derredor de ellas un bosque inmenso de lanzas y apiados cascos4 ,oprmense los escudos en una lnea de impenetrable espesor1 y a poco comienzan a moverse los guerreros1 formando una perfecta falange1 al comps del modo drico1 que resuena en flautas y suaves oboes4 ,tales eran los acentos que inspiraban a los antiguos hroes armados para el combate1 en vez de furor1 una noble calma1 un valor sereno1 que se sobrepona al temor1 a la muerte y a la cobarda de la fuga o de una vergonzosa retirada2 concierto que con sus acordes religiosos bastaba a tranquilizar el nimo turbado1 a desterrar la angustia1 la duda1 el temor y el pesar1 y a mitigar el sobresalto del corazn as en los hombres como en los dioses4 ,unidas as sus fuerzas1 y con un pensamiento fijo1 marchaban silenciosos los ngeles cados al son de los dulces instrumentos1 que hacan menos dolorosos sus pasos sobre aquel suelo abrasador2 y cuando hubieron avanzado todos hasta ponerse al alcance de la vista1 se detuvieron1 presentando su horrible frente1 de espantosa longitud4 ,brillaban sus armas como las de los antiguos guerreros1 y alineados con sus escudos y lanzas1 esperaban la orden que deba dictarles el soberano4 ,fija ,satn su experta vista en las compactas filas2 de una ojeada recorre toda la hueste2 ve el buen orden de los combatientes1 sus semblantes1 su estatura como la de los dioses1 y calcula por ltimo su nmero4 ,diltase entonces su corazn lleno de orgullo1 y se vanaglora al verse tan poderoso1 pues desde que fue creado el hombre1 no se haba reunido fuerza tan formidable4 ,a su lado cualquiera otra sera tan despreciable como los pigmeos de la ,india que guerrean con las grullas1 aun cuando se agregase la raza gigantesca de ,flegra#dj con la heroica que luch delante de ,tebas y de ,ilin#da1 donde por una y otra parte se mezclaban dioses auxiliares2 aunque se uniesen aquellos que celebran fbulas y leyendas al hablar del hijo de ,utero#db1 rodeado de caballeros de la ,armrica y de ,bretaa2 aunque se juntaran1 en fin1 todos los que despus1 cristianos o infieles1 lidiaron en ,aspromonte o ,montauban1 en ,damasco1 ,marruecos o ,trapisonda1 o los que ,bizerta envi desde la playa africana cuando ,carlomagno y sus pares fueron derrotados en ,fuenterraba#dc4 ,superior aquel ejrcito de espritus a todos los de los mortales1 observaba a su jefe1 que superando a su vez a cuantos le rodeaban por su estatura y lo imperioso de su soberbio aspecto1 se elevaba como una torre4 ,no haba perdido an la primitiva belleza de sus formas1 ni dejaba de parecer un arcngel destronado1 en quien se trasluca an la majestad de su pasada gloria2 era comparable con el sol naciente1 cuando sus rayos atraviesan con dificultad la niebla1 o cuando1 situado a espaldas de la luna1 en los sombros eclipses1 difunde un crepsculo funesto1 y atormenta a los reyes con el temor que inspiran sus revoluciones4 ,as oscurecido1 brillaba ms el arcngel que todos sus compaeros2 pero surcaban su rostro profundas cicatrices causadas por el rayo1 y en la inquietud que en sus demacradas mejillas y bajo sus cejas se retrataba1 al par que en su intrepidez e indomable orgullo1 pareca anhelar el momento de la venganza4 ,cruel era su mirada1 aunque en ella se descubran indicios de remordimiento y de compasin al fijarla en sus cmplices1 en sus secuaces ms bien1 tan distintos de lo que eran en la mansin bienaventurada1 y a la sazn condenados para siempre a ser partcipes de su pena3 millones de espritus que por su falta se hallaban sometidos a los rigores del cielo1 expulsados por su rebelin de los resplandores eternos1 y que haban mancillado su gloria por permanecerle fieles4 ,asemejbanse a las encinas del bosque o a los pinos de la montaa1 desnudos de su corteza por el fuego del cielo1 pero cuyos majestuosos troncos1 aunque destrozados1 subsisten en pie sobre la abrasada tierra4 ,preprase a hablar ,satn1 y se inclinan de una a otra ala las dobles filas de sus guerreros1 rodendole en parte todos sus capitanes1 a quienes la atencin hace enmudecer4 ,tres veces intenta el ,arcngel comenzar1 y otras tantas1 con mengua de su orgullo1 brotan de sus ojos lgrimas como las que pueden verter los ngeles2 pero al fin se abren paso las palabras por enmedio de sus suspiros4 ,legiones sin cuento de espritus inmortales6 ,dioses con quienes solo puede igualarse el ,omnipotente6 ,no dej aquel combate de ser glorioso1 por ms que el resultado fuese funesto1 como lo atestigua este lugar y este terrible cambio sobre el que es odioso discurrir4 ,pero qu espritu1 por previsor que fuera1 y por ms que tuviera profundo conocimiento de lo pasado y de lo presente1 habra temido que la fuerza unida de tantos dioses1 y dioses como estos1 llegara a ser rechazada8 ,quin podra creer1 aun despus de nuestra derrota1 que todas estas poderosas legiones1 cuyo destierro ha dejado desierto el cielo1 no volvieran en s1 levantndose a recobrar su primitiva morada8 ,en cuanto a m1 todo el celeste ejrcito es testigo de que ni los pareceres al mo contrarios1 ni los peligros en que me he visto han podido frustrar mis esperanzas2 pero ,aquel que reinando como monarca en el cielo1 haba estado hasta entonces seguro sobre su trono1 sostenido por una antigua reputacin1 por el consentimiento o la costumbre1 haca ante nosotros ostentacin de su pompa regia1 mas nos ocultaba su fuerza1 con lo que nos alent a la empresa que ha sido causa de nuestra ruina4 ,de hoy ms sabemos cul es su poder y cul el nuestro1 de suerte que si no provocamos1 tampoco tememos que se nos declare una nueva guerra4 ,el mejor partido que nos resta1 es fomentar algn secreto designio para obtener por astucia o por artificio lo que no hemos conseguido por fuerza2 para que al fin podamos probarle que el que vence por la fuerza1 no triunfa sino a medias de su enemigo4 ,puede el espacio producir nuevos mundos2 y sobre esto circulaba en el cielo ha tiempo un rumor1 respecto a que el ,omnipotente pensaba crear en breve una generacin que sus predilectas miradas contemplaran como igual a la de los hijos del cielo4 ,contra ese mundo intentaremos acaso nuestra primera agresin1 siquiera sea por va de ensayo2 contra ese o cualquiera otro1 porque este antro infernal no retendr cautivos para siempre a los espritus celestiales1 ni estarn sumidos mucho tiempo en las tinieblas del abismo4 ,tales proyectos1 sin embargo1 deben madurarse en pleno consejo4 ,ya no queda esperanza de paz1 porque1 quin pensara en someterse8 ,guerra pues6 ,guerra franca o encubierta es lo que debemos determinar6 ,dijo1 y en muestra de aprobacin1 levantronse en alto millones de flamgeras espadas1 que desenvainaron los poderosos querubines4 ,su repentino fulgor ilumina en torno el ,infierno2 lanzan los demonios gritos de rabia contra el ,todopoderoso1 y enfurecidos1 y empuando sus armas1 golpean los escudos con belicoso estruendo1 lanzando un reto a la bveda celeste4 ,elevbase a poca distancia una colina1 cuya horrible cima exhalaba sin cesar fuego y columnas de humo1 mientras lo restante de la eminencia brillaba con una capa lustrosa1 seal indudable de que en sus entraas se ocultaba una sustancia metlica1 producida por el azufre4 ,por all en alas del viento se precipita una numerosa falange1 semejante a las escuadras de peones que1 armados de picos y azadas1 se esparcen por los reales para construir una trinchera o levantar un parapeto4 ,mammn#dd es quien la conduce2 ,mammn1 el menos altivo de los espritus cados del cielo1 pues aun en este sus miradas y pensamientos se dirigan siempre hacia abajo1 admirando ms las riquezas del pavimento celestial1 donde se pisa el oro1 que cuantas cosas divinas o sagradas se gozan en la visin beatfica4 ,por l primero1 y guiados por sus indicaciones1 saquearon los hombres el centro de la tierra1 y con impas manos arrancaron a su madre las entraas para apoderarse de tesoros que valdra ms estuviesen para siempre ocultos4 ,abri en breve la gente de ,mammn una ancha brecha en la montaa1 y extrajo de sus simas grandes porciones de oro4 ,por qu hemos de admirarnos de que se produzcan las riquezas en el infierno1 si sus senos son los ms a propsito para tan precioso tsigo8 ,los que aqu se vanaglorian de las cosas mortales1 y hablan maravillados de ,babel y de las obras de los reyes de ,menfis1 sepan que los ms clebres monumentos del poder y del arte humanos quedaran fcilmente eclipsados junto a los que los espritus rprobos construyen4 ,ellos fabrican en una hora lo que los reyes1 con incesantes trabajos e innumerables brazos1 pueden acabar apenas4 ,cerca de all1 en la llanura1 funden otros con arte maravilloso el mineral macizo en inmensos hornillos preparados al efecto1 por debajo de los cuales pasa una corriente de fuego lquido que sale del lago1 y separa cada especie1 sacando las escorias de entre los terrones de oro4 ,otros1 en fin1 forman con igual prontitud en la tierra diferentes moldes1 y por medio de un admirable artificio llenan cada uno de aquellos profundos huecos con la materia de los ardientes crisoles1 del mismo modo que en el rgano1 un solo soplo de viento1 repartido entre varias series de tubos1 produce todas sus armonas4 ,de repente1 al comps de una deliciosa msica y dulces cantos1 brota de la tierra como vaporosa llama un edificio inmenso1 construido como un templo y rodeado de pilastras y columnas dricas1 coronadas por un arquitrabe de oro4 ,no faltaban all cornisas ni frisos con sus bajos relieves1 y la techumbre era de oro cincelado4 ,ni ,babilonia ni la grandiosa ,menfis alcanzaron en sus das de gloria semejante magnificencia1 para honrar a sus dioses1 ,belo o ,serapis1 o para entronizar a sus reyes1 cuando el ,egipto y la ,asiria rivalizaban en riquezas y ostentacin4 ,queda fija por fin la ascendente mole1 ostentando su majestuosa altura2 y abrindose de pronto las puertas de bronce1 dejan ver interiormente su vasto espacio1 y toda la extensin de su pavimento terso y pulimentado4 ,de la arqueada bveda penden1 por una sutil combinacin mgica1 varias filas de radiantes lmparas y esplendorosos fanales que1 alimentados por la nafta y el asfalto1 difunden la luz como los astros de un firmamento4 ,penetra apresuradamente la multitud en aquel recinto1 admirndolo todos1 y unos ensalzan la obra1 y otros al arquitecto4 ,diose a conocer su mano en el cielo por la construccin de varias elevadas torres1 donde los ngeles que empuaban cetro tenan su residencia y trono de prncipes4 ,el supremo ,soberano los elev a tal poder1 encargndoles que gobernasen las celestiales milicias1 cada cual conforme a su jerarqua4 ,ni fue el mismo arquitecto desconocido1 ni careci de adoradores en la antigua ,grecia3 los hombres de ,ausonia#de le llamaron ,mlciber#df4 ,contaba la fbula cmo fue arrojado por la ira de ,jpiter1 y por encima de los cristalinos muros del cielo1 rodando todo un da de esto desde la maana al medio da y desde el medio da hasta la noche2 y al ponerse el sol cay del znit1 como una estrella volante1 en ,lemnos1 isla del mar ,egeo4 ,referanlo as los hombres y se equivocaban1 pues la cada de ,mlciber con su rebelde hueste1 tuvo lugar mucho tiempo antes4 ,de nada le vali haber construido elevadas torres en el cielo1 ni se salv a pesar de todas sus mquinas1 siendo arrojado de cabeza con su industriosa horda para que construyera en el infierno4 ,entre tanto1 los heraldos alados1 por orden del soberano poder1 con imponente aparato y a son de trompetas1 proclaman en todo el ejrcito la convocacin de un consejo solemne1 que debe reunirse inmediatamente en el ,pandemonium1 capital de ,satn y de sus magnates4 ,intiman el llamamiento a los ms dignos por su clase1 o por eleccin en cada hueste y legin regular1 los cuales acuden al instante en grupos de ciento y de mil con su correspondiente squito4 ,todas las avenidas estn ocupadas1 obstruidas las puertas1 los espaciosos prticos del templo1 y sobre todo el inmenso saln1 semejante a un campo cerrado1 donde los bravos campeones acostumbran a cabalgar con todas sus armas ante el trono del ,sultn1 retando a la caballera pagana a un combate a muerte o a romper lanzas#dg4 ,bulle apiado el enjambre de espritus1 as en la tierra como en el aire1 agitando sus ruidosas alas4 ,como en la primavera1 cuando se halla el sol en ,tauro1 hacen las abejas salir en grupos alrededor de la colmena a su populosa prole1 y revolotean ac y all entre las flores hmedas de roco1 o sobre la plancha unida1 que forma la explanada de su pajiza ciudadela1 cubierta de reciente nctar1 y all discuten y acuerdan sobre sus negocios de ,estado2 as revoloteaban y se compriman aquellas numerosas legiones areas hasta el momento de darse la voz de alerta4 ,ilustracin3 ,intiman el llamamiento a los ms dignos por su clase444 ,ilustracin3 ,as en innumerable muchedumbre revoloteaban bajo la bveda del infierno4 ,pero oh maravilla6 los que antes semejaban superar en altura a los gigantes1 hijos de la ,tierra1 son ahora menores que los enanos ms pequeos1 amontonndose innumerables en un reducido espacio1 parecidos a los pigmeos que se encuentran allende las montaas de la ,india1 o a los duendes que el rezagado campesino ve o imagina ver en sus concilibulos de media noche1 junto al lindero de un bosque o a la orilla de una fuente1 mientras sobre su cabeza sigue tranquila la luna su plido curso1 acercndose ms a la tierra1 y los locuaces espritus1 entregados a sus danzas y juegos1 halagan el odo del aldeano1 cuyo corazn late a la vez de regocijo y miedo#dh4 ,de este modo aquellos espritus incorpreos redujeron su inmensa estatura a las ms diminutas formas1 y casi todos se hallaron1 aunque seguan siendo innumerables1 en el saln de aquella corte infernal4 ,pero ms all1 interiormente1 en sus verdaderas proporciones1 y entre s muy semejantes1 hallbanse reunidos en un sitio retirado los grandes seores serficos y los querubines2 y mil semidioses1 sentados en sillas de oro1 constituan en secreto cnclave un consejo pleno1 en que despus de breve silencio1 y leda la convocatoria1 comenz la solemne deliberacin4 ,ilustracin3 ,sobre un trono de excelsa majestad1 muy superior en esplendidez444 ,,libro ,,segundo ,,argumento ,congregado el ,consejo1 consltale ,satn sobre si deber aventurarse otra batalla para recobrar el cielo3 algunos son de este parecer2 mas no todos opinan lo mismo4 ,prefieren otro recurso indicado antes por ,satn1 que consiste en averiguar la verdad de aquella profeca o tradicin del cielo relativa a otro mundo y otra especie de criaturas1 iguales1 o no muy inferiores a los ngeles1 y que deban crearse por aquel tiempo4 ,dudan respecto a quin se encargar de tan difcil empresa2 pero ,satn se ofrece a hacer solo el viaje1 y prorrumpen todos en demostraciones de aplauso y jbilo4 ,terminado as el consejo1 retranse los espritus por diferentes caminos1 para dedicarse a ocupaciones diversas1 segn las aficiones de cada cual1 y para dar tiempo a que vuelva ,satans4 ,llega este entre tanto a las puertas del infierno1 que encuentra cerradas4 ,refirese quines estaban all para guardarlas1 y cmo1 abrindoselas al fin1 le muestran el gran abismo que hay entre el infierno y el cielo4 ,atravisalo con gran dificultad1 guiado por el ,caos1 soberano de aquel lugar1 hasta que llega a la vista del nuevo mundo que buscaba4 ,en un trono de excelsa majestad1 muy superior en esplendidez a todas las riquezas de ,ormuz y de la ,india#di1 y de las regiones en que el suntuoso oriente vierte con opulenta mano sobre sus reyes brbaros perlas y oro#ej1 encmbrase ,satn1 exaltado por sus mritos a tan impa eminencia2 y aunque la desesperacin le ha puesto en dignidad tal como no poda esperar1 todava ambiciona mayor altura2 y tenaz en su intil guerra contra los cielos1 no escarmentado por el desastre1 da rienda as a su altiva imaginacin3 ,potestades y dominaciones1 nmenes celestiales6 ,pues no hay abismo que pueda sujetar en sus antros vigor tan inmortal como el nuestro1 aunque oprimido y postrado ahora1 no doy por perdido el cielo4 ,despus de esta humillacin1 se levantarn las virtudes celestes ms gloriosas y formidables que antes de su cada1 y se asegurarn por s mismas del temor de una segunda catstrofe4 ,aunque la justicia de mi derecho y las leyes constantes del cielo me designaron desde luego como vuestro caudillo1 lo soy tambin por vuestra libre eleccin1 y por los mritos que haya podido contraer en el consejo o en el combate2 de modo que nuestra prdida se ha reparado1 en gran parte al menos1 dado que me coloca en un trono ms seguro1 no envidiado1 y cedido con pleno consentimiento4 ,en el cielo1 el que ms feliz es por su elevacin y su dignidad1 puede excitar la envidia de un inferior cualquiera2 pero aqu1 quin ha de envidiar al que1 ocupando el lugar ms alto1 se halla ms expuesto1 por ser vuestro antemural1 a los tiros del ,tonante1 y condenado a sufrir lo ms duro de estos tormentos interminables8 ,donde no hay ningn bien que disputar1 no puede alzarse en guerra faccin alguna1 pues nadie reclamar1 seguramente1 el bienestar del infierno2 nadie tiene escasa participacin en la pena actual1 para codiciar1 por espritu de ambicin1 otra ms grande4 ,con esta ventaja1 pues1 para nuestra unin1 esta fe ciega e indisoluble concordia1 que no se conocern mayores en el cielo1 venimos ya a reclamar nuestra antigua herencia1 ms seguros de triunfar que si nos lo asegurase el triunfo mismo4 ,pero cul sea el medio mejor1 si la guerra abierta o la guerra oculta1 ahora lo examinaremos3 hable quien se sienta capaz de dar consejo4 ,call ,satn1 y hallndose inmediato ,moloc1 rey que empuaba cetro1 se puso en pie4 ,era el ms denodado y soberbio de todos los espritus que combatieron en el cielo1 y su desesperacin le comunicaba ahora mayor fiereza4 ,pretenda ser igual en podero al ,eterno y1 antes que reputarse inferior prefera dejar de existir1 porque sin este cuidado nada tena que le intimidase4 ,menospreciaba a ,dios1 y el infierno y cuanto hubiese ms horroroso que este2 y as prorrumpi en los siguientes trminos3 ,guerra abierta6 este es mi parecer4 ,no soy experto en ardides1 ni me gloro de tal4 ,conspiren los que lo necesiten1 mas cuando sea necesario1 no ahora4 ,pues qu61 mientras ellos sosegadamente urden sus tramas1 han de permanecer en pie y armados millones de espritus que1 ansiando la seal de desplegar sus alas1 yacen aqu expatriados del cielo1 sin ms morada que esta sombra caverna1 destierro infame1 y prisin de un tirano que reina por nuestra apata8 ,no2 prefiramos armarnos del furor y las llamas del infierno2 abrmonos todos a la vez1 sobre las elevadas torres del cielo1 un camino en que no pueda oponernos resistencia1 transformando nuestros tormentos en horribles armas contra el verdugo2 que al estrpito de sus poderosos rayos responda nuestro infernal trueno1 y vea los relmpagos convertidos en negra y horrorosa llama lanzada con igual rabia contra sus ngeles1 y hasta su mismo trono envuelto entre el azufre del ,trtaro y el extrao fuego que invent para atormentarnos4 ,parecer acaso difcil y escarpado el camino para escalar con seguro vuelo la altura de enemigo tan poderoso2 pero recuerden los que esto crean1 si no estn aletargados an con el sooliento vapor de este lago del olvido1 que por nuestro propio impulso nos elevamos a nuestra primitiva morada1 y que el bajar y caer son contra nuestra naturaleza2 pues cuando ltimamente el fiero ,enemigo daba sobre nuestra destrozada retaguardia1 insultndonos y persiguindonos a travs del abismo1 quin no sinti cun pesado era nuestro vuelo al sumirnos en este precipicio8 ,el ascender1 pues1 nos ser muy fcil4 ,tmese el resultado de provocar a quien es tan fuerte para que imagine en su clera algn recurso que acabe de aniquilarnos1 si es dable en este lugar mayor anonadamiento2 pero qu mal ms grande que existir aqu privados de todo bien1 y condenados a eterna maldicin en este antro odioso1 donde nos abrasa inextinguible fuego1 sin esperanza de ver el fin1 esclavos de sus iras1 y a merced del ltigo inexorable cuando llega la hora de los tormentos#ea8 ,mayor castigo que el presente sera un extremo tal1 que feneceramos4 ,pues qu tememos8 ,por qu vacilamos en excitar su furor postrero1 que siendo ms violento nos consumir del todo1 reduciendo a la nada nuestra existencia8 ,preferible es esto a vivir miserables perpetuamente4 ,y si nuestra naturaleza es en realidad divina y no puede dejar de serlo1 nos hallamos en peor condicin que si nada fusemos1 y tenemos la prueba de que nuestro poder basta para trastornar el cielo1 alarmando con incesantes asaltos aquel trono fatal1 aunque inaccesible2 lo cual1 ya que no victoria1 por lo menos ser venganza4 ,no dijo ms2 y frunciendo el ceo1 brillaron sus ojos en sed de inextinguible venganza y tremenda lid peligrosa para todos los seres inferiores a los dioses4 ,del lado opuesto se levant ,belial1 en ademn ms gracioso y menos fiero4 ,jams se vieron privados los cielos de tan hermosa criatura3 pareca estar predestinado a las dignidades y los grandes hechos1 pero todo era en l ficcin y vanidad1 por ms que destilase man su lengua1 y diera apariencias de cuerdos a los ms falsos razonamientos1 torciendo y frustrando los consejos ms acertados4 ,era de pensamientos humildes1 ingenioso para el vicio1 tmido y lento para toda accin generosa2 pero saba halagar los odos1 y con persuasivo acento comenz as3 ,desde luego oh prncipes6 estara yo por la guerra a muerte1 que en aborrecimiento no cedo a nadie1 si lo que se alega como suprema razn para resolvernos a una guerra inmediata1 no me disuadiera ms1 y no me pareciese en ltimo resultado de siniestro agero4 ,el que ms se distingue como guerrero1 desconfiando de su consejo y su propia fuerza1 funda todo su valor en la desesperacin1 y prefiere un completo aniquilamiento2 pero ante todo cmo nos vengaremos8 ,las torres del cielo estn llenas de centinelas armados que hacen imposible todo acceso1 y con frecuencia acampan sus legiones al borde del abismo1 o con sombro vuelo exploran por do quiera los reinos de la noche1 sin temor a sorpresa alguna2 y aun cuando nos abriramos un camino por la fuerza1 aunque todo el infierno se arrojara tras nosotros para oscurecer con sus tinieblas la pursima luz del cielo1 permanecera nuestro ,enemigo incorruptible sobre su inclume trono1 y la sustancia etrea1 libre de toda mancha1 rechazara en breve la agresin1 sirviendo nuestro fuego para alumbrar su triunfo4 ,una vez repelidos1 nuestra ltima esperanza ser el colmo de la desesperacin4 ,y hemos de excitar al poderoso ,vencedor a que apure su clera y acabe con nosotros8 ,ha de ser el dejar de existir nuestro solo anhelo8 ,triste remedio6 porque quin querra perder1 a pesar de cuanto padecemos1 este ser inteligente1 este pensamiento que abarca toda la eternidad1 para perecer sepultados y perdidos en las profundas entraas de perpetua noche1 insensibles a todo y gimiendo en completa inercia8 ,y quin sabe1 dado que esto nos conviniera1 si nuestro airado ,enemigo podr y querr concedernos semejante muerte8 ,que pueda es dudoso2 que no lo consentir jams1 es seguro4 ,siendo tan previsor1 cmo ha de resolverse a deponer de pronto su ira1 simulando impotencia o descuido1 para conceder a sus enemigos lo que desean1 o aniquilar en su clera a aquellos a quienes preserva su clera misma a fin de castigarlos eternamente8 ,por qu1 pues1 vacilamos8 dicen los que aconsejan la guerra3 estamos condenados1 proscritos1 destinados a una eterna desgracia4 ,como quiera que procedamos1 qu ms podemos sufrir1 qu castigo habr mayor que este8 ,tan extremo infortunio es por ventura hallarnos aqu sentados y deliberando armados8 ,ah6 cuando huamos atropelladamente1 perseguidos y abrasados por el tremendo rayo del cielo1 y suplicbamos al abismo que nos acogiese1 parecanos este infierno un consuelo para nuestras heridas2 y cuando nos hallbamos encadenados en el hirviente lago no era seguramente peor nuestra situacin8 ,qu sera si se reanimase el hlito que encendi aquel funesto fuego1 comunicndole una intensidad siete veces mayor1 y de nuevo nos sumergiese dentro de las llamas1 o si la interrumpida venganza del ,dominador supremo armase otra vez su encendida diestra para atormentarnos8 ,qu1 si se abriesen los diques de su clera1 y si el firmamento que se extiende sobre el infierno vertiera sobre nuestras cabezas el fuego de sus cataratas1 y cuantos horrores nos amenazaban un da con su espantoso castigo8 ,mientras proyectamos ahora o aconsejamos una gloriosa guerra1 quiz se est formando abrasadora tempestad1 en que nos veremos envueltos1 y clavados sobre las rocas para ser juguete y presa de furiosos torbellinos1 o sepultados para siempre y cargados de cadenas en este abrasado ocano4 ,a solas entonces con nuestros incesantes gemidos1 sin tregua1 ni reposo1 ni compasin1 durante siglos que no es de esperar acaben1 cunto mayor ser nuestra desventura6 ,debo1 pues1 disuadiros de la guerra as franca como encubierta2 porque de qu servirn ni astucia ni fuerza en semejante empeo8 ,quin burlar la perspicacia de ,aquel cuyos ojos lo abarcan todo de una sola mirada8 ,contemplndonos est desde la altura de los cielos1 y menosprecia nuestras intiles tentativas1 dado que su poder es tan omnipotente para resistir a nuestras fuerzas1 como para destruir todas nuestras tramas y conatos4 ,luego viviremos envilecidos1 y aunque hijos del cielo1 ultrajados de esta suerte y condenados a destierro1 y a sufrir en l estas cadenas y tormentos8 ,preferible es en mi juicio a otro mal ms grande1 pues el hado y sus decretos irrevocables nos someten a la voluntad del ,vencedor4 ,fuerza tenemos para sufrir lo mismo que para obrar2 la ley que lo ha ordenado as1 no es injusta1 y esto hubiramos debido comprender desde el principio1 y ser cautos1 antes que mover guerra a ,enemigo tan poderoso1 y cuando su resultado era tan incierto4 ,rome de los que tan audaces y hbiles son en manejar la lanza1 y cuando esta les falta1 se amilanan1 y temen que sobrevenga lo que saben que ha de sobrevenir3 destierro1 ignominia1 cadenas y castigos1 sujecin a que los somete su ,vencedor4 ,tal es ahora nuestra suerte1 y si a ella nos sometisemos resignados1 lograramos quiz desarmar en cierto modo la clera de nuestro supremo ,enemigo2 y tal vez hallndonos tan lejos de su presencia e inofensivos1 se olvidar de nosotros1 ya satisfecho de su justicia2 y si su aliento no le incita1 se templar el voraz fuego que nos consume2 y purificada nuestra esencia1 no participar de este vapor meftico1 se habituar a l para no sentirlo1 o finalmente modificada y atemperndose a su intensidad y naturaleza1 de tal manera se identificar con l que no experimente dolor alguno1 convirtindose los tormentos en placeres y la oscuridad en luz4 ,por qu no hemos de esperar en lo que el interminable curso de los das futuros pueda traernos1 ni en las alteraciones y cambios en que debemos poner nuestra confianza1 pues que nuestra suerte actual1 si contraria1 no es del todo infeliz1 y si infeliz1 no llegar al extremo con tal de que no nos hagamos merecedores de mayor desventura nosotros mismos8 ,as ,belial1 con palabras disfrazadas de razones1 aconsejaba un proceder indigno1 una vil inaccin1 pero no la paz4 ,despus de l habl ,mammn de esta suerte3 ,moveremos guerra1 si la guerra es el mejor consejo1 o para destronar al ,rey del cielo1 o para recobrar nuestros perdidos derechos4 ,destronarle no lo esperemos1 mientras el eterno ,destino no ceda al inconstante ,acaso y sea el ,caos rbitro de nuestra lucha4 ,si vana es la esperanza de lo uno1 no lo ser menor la de lo otro2 pues de no expulsar al supremo ,rey del cielo1 qu espacio quedar en este para nosotros8 ,demos que calmada su ira1 y a condicin de someternos de nuevo1 perdone a todos3 con qu ojos le contemplaremos1 cuando humillados en su presencia hayamos de recibir sus imperiosas rdenes1 glorificar su majestad murmurando himnos1 y violentarnos cantando en loor suyo aleluya6 mientras l1 envidiado soberano1 har ostentacin de su regia pompa1 y su altar exhalar perfumes de ambrosa y de flores1 serviles ofrendas de nuestro culto8 ,tal ser nuestro oficio en el cielo1 tales nuestros placeres4 ,oh6 cun dura ser una eternidad empleada en adorar a quien tanto odiamos6 ,rechacemos pues ese esplndido vasallaje que no es dado obtener por fuerza1 que aun concedido sera afrentoso1 por ms que pertenezca al cielo1 y busquemos nuestro bien en nosotros mismos1 viviendo por nosotros y para nosotros1 libres en estos vastos subterrneos1 sin depender de voluntad alguna1 y prefiriendo tan dura libertad al blando yugo de una pomposa servidumbre4 ,brillar ms radiante nuestro esplendor si sabemos convertir lo pequeo en grande1 lo nocivo en til1 la desgracia en prosperidad1 y si1 do quiera luchando con el mal1 trocamos en bienestar el dolor por medio del trabajo y de la paciencia4 ,por qu temer estos tenebrosos antros8 ,no se envuelve a veces el omnipotente ,seor del cielo entre negras y espesas nubes sin que por eso eclipsen su gloria1 y vela su trono con la grandeza de las tinieblas de que1 encendido en furor1 se lanza el pavoroso trueno1 de modo que se asemeja al infierno el cielo8 ,imita l nuestra oscuridad1 y no hemos de poder nosotros cuando nos plazca imitar su luz8 ,no carece este ingrato suelo de ocultos tesoros1 de diamantes y oro1 ni nosotros de arte para aprovecharnos de su magnificencia3 qu tenemos pues que envidiar al cielo8 ,podrn un tiempo estos mismos suplicios llegar a hacerse nuestro elemento2 llegar esas penetrantes llamas a sernos tan benignas como hoy son crueles1 y trocarse nuestra naturaleza en la propia de ellas2 y esto necesariamente pondr trmino a nuestros dolores4 ,todo1 pues1 nos invita a preferir pacficos consejos y establecer un ordenado rgimen1 adoptando los remedios que ms eficaces sean para nuestros presentes males2 y en atencin a lo que somos y al lugar en que nos hallamos1 renunciar por completo a todo intento de guerra4 ,este es mi parecer4 ,no bien acab de hablar1 se suscit en la asamblea un rumor semejante al que encerrados entre las cncavas rocas hacen los furiosos vientos1 cuando despus de combatir el mar toda una noche1 adormecen con su ronca cadencia a los marineros1 extenuados de cansancio1 pero que logran anclar su barca en una baha pedregosa1 pasada la tempestad4 ,resonaban as los murmullos de aprobacin dados a ,mammn cuando finaliz su razonamiento aconsejando la paz1 porque cualquiera batalla que se empease les infunda ms espanto que el mismo infierno3 tal era el estrago que el rayo y la espada de ,miguel haban causado en ellos2 deseando no menos fundar aquel otro imperio1 que la poltica y el largo transcurso del tiempo elevaran hasta hacerle competir con el de los cielos4 ,esto observado por ,belzeb1 que despus de ,satn ocupaba el ms alto puesto1 levantose con gravedad1 y al levantarse1 mostraba bien que era una columna de aquel ,estado4 ,grabada llevaba en su frente la meditacin que requieren los cargos pblicos1 y en su majestuoso semblante la sabidura de un prncipe1 por ms que hubiese decado tanto4 ,severo y enhiesto1 ostentaba sus atlnticos hombros1 capaces de sostener el peso de las ms poderosas monarquas2 su mirada impona atencin al auditorio1 que permaneca tranquilo1 como la noche1 o en la estacin estival el viento del medioda4 ,y arengoles de esta suerte3 ,tronos y ,potestades imperiales1 ,virtudes etreas1 celestial ,estirpe6 ,ser que renunciemos a estos ttulos1 trocndolos por el de prncipes del infierno8 ,sin duda1 pues el voto popular se inclina a que permanezcamos aqu para fundar un creciente imperio4 ,oh desvaro6 ,podemos ignorar que el ,rey del ,empreo nos ha sumido en estos lbregos calabozos1 no para preservarnos de su poderoso brazo1 ni para vivir libres de la alta jurisdiccin del cielo1 en nueva liga contra su trono1 sino para mantenernos en la ms dura estrechez1 aunque alejados de l1 y bajo el inevitable yugo que reserva a toda esta cautiva muchedumbre8 ,porque habis de tener por cierto que l imperar como primero1 como ltimo y nico rey1 lo mismo en la altura de los cielos que en la profundidad del abismo1 dado que nuestra rebelin no ha mermado parte alguna de su soberana2 pero asentar su imperio en el infierno1 y nos regir con cetro de hierro1 como rige los cielos con cetro de oro4 ,a qu1 pues1 deliberamos sobre la paz ni sobre la guerra8 ,resolvmonos por esta1 y fuimos vencidos con irreparables prdidas4 ,nadie ha ofrecido ni puesto condiciones de paz3 qu paz ha de concederse a los esclavos1 ms que una dura prisin1 y los rigores y castigos que arbitrariamente se nos impongan8 ,qu paz hemos de ofrecer sino la que podemos dar1 agresiones1 odio1 invencible aversin y tarda venganza1 conspirando siempre para hacer menos glorioso su triunfo al ,vencedor y para acibararle en lo posible la satisfaccin que en nuestros tormentos experimenta8 ,ocasin no ha de faltarnos1 y no necesitaremos emprender peligrosas expediciones para invadir el cielo1 cuyas altas murallas no temen asedios1 ni asaltos1 ni celada alguna de nuestra parte4 ,empresa ms fcil podemos acometer4 ,una regin hay1 si no miente antigua y proftica tradicin del cielo1 hay un mundo1 dichosa mansin de un ser nuevo llamado ,hombre1 que por este tiempo ha debido ser creado semejante a nosotros1 inferior en podero y excelencia1 pero ms favorecido del ,hacedor supremo4 ,declar su voluntad a los dems dioses1 y qued cumplida en virtud de un juramento que hizo retemblar en torno las bvedas celestiales4 ,encaminemos a este fin todos nuestros proyectos2 sepamos qu seres habitan ese mundo1 cul es su forma1 su naturaleza1 su fuerza o debilidad1 cules sus dotes1 y si contra ellos hemos de emplear la astucia o la violencia4 ,cerrados estn los ,cielos2 domina all su excelso rbitro en la seguridad de su propia fuerza2 pero acaso se halle situada esa mansin en los postreros lmites de su reino2 acaso est confiada su defensa exclusivamente a sus moradores2 en cuyo caso podemos intentar con fruto un repentino golpe1 ya asolando aquellos lugares con el fuego de nuestro infierno1 ya enseorendonos de todos como de cosa propia1 y expulsando a los dbiles que los ocupan1 como se nos expuls a nosotros2 y cuando no expulsarlos1 atraerlos a nuestro partido1 de modo que su ,dios los mire como enemigos1 y arrepentido de ella1 destruya su propia obra4 ,sera esto ms que una vulgar venganza2 sera amenguar el placer que le ha causado nuestra derrota2 contrariedad tan ingrata para l cuanto satisfactoria para nosotros1 porque sus queridos hijos1 partcipes de nuestra suerte1 maldecirn su frgil origen y lo efmero de su dicha4 ,ved si es para intentado proyecto tal1 o si debemos permanecer aqu sumidos en las tinieblas1 y forjndonos a nuestro gusto quimricas soberanas4 ,tal fue el diablico consejo de ,belzeb1 imaginado primeramente y en parte propuesto por ,satans2 pues de quin sino del autor de todo mal poda nacer propsito tan malvado1 y la idea de pervertir en su raz a la raza humana1 confundiendo la tierra con el infierno en odio de su supremo ,autor8 ,pero este mismo odio haba de servir para ms realzar su gloria4 ,complaci sobremanera a las infernales potencias el audaz proyecto2 y aprobado que fue por su voto unnime1 brillando en los ojos de todos la alegra1 renov ,belzeb su discurso en estos trminos3 ,bien habis calculado1 prudentes dioses2 digno fin habis puesto a tan prolija consulta6 ,grande como vosotros es vuestra resolucin1 la cual nos sublimar al ms alto punto1 acercndonos de nuevo1 y a despecho de los hados1 a nuestras antiguas sedes1 desde estos profundsimos abismos4 ,a la vista de aquellas esplndidas regiones1 no lejos de nuestras armas y en una ocasin propicia1 quiz logremos recobrar el ,empreo1 o cuando menos habitar en una templada zona1 donde no huya de nosotros la hermosa luz de los cielos4 ,los rayos del flgido oriente nos librarn de esta oscuridad1 y al exhalar su embalsamado perfume el aura apacible y pura1 cicatrizar acaso las llagas causadas por este fuego devorador4 ,ahora bien3 a quin enviaremos en busca de esa nueva regin8 ,a quin juzgaremos digno de tamaa empresa8 ,quin aventurar sus vacilantes pasos por tan lbrego1 inmenso e insondable abismo1 y hallar la ignorada senda a travs de palpables sombras8 ,quin1 sin que se rindan sus alas1 sostendr el vuelo areo en los ilimitados espacios del vaco hasta llegar a la afortunada isla8 ,qu arte1 qu fuerza le bastar1 ni cmo le ser posible salvar con seguridad los apiados centinelas y las mltiples falanges de ngeles que vigilan en derredor8 ,necesitar de gran prudencia1 y no menos nosotros para elegirle1 pues en l recaer todo el peso1 todo el xito de nuestras ltimas esperanzas4 ,concluye as1 sintase1 y los oyentes1 con atentos ojos1 esperan se presente alguno para secundar1 contradecir o emprender la peligrosa aventura3 todos permanecen quietos y mudos1 calculando el riesgo en la profundidad de su pensamiento1 y cada cual descubre asombrado su propia desconfianza en el semblante de los dems4 ,entre los ms heroicos campeones que combatieron contra el cielo1 no se encontraba ninguno bastante osado que se ofreciera a emprender por s tan terrible expedicin2 hasta que ,satn1 a quien un glorioso renombre encumbraba sobre todos sus compaeros1 con la altivez de monarca y el convencimiento de su gran superioridad1 reposadamente les habl as3 ,oh celestial progenie1 tronos empreos6 ,con razn guardamos silencio y permanecemos dudosos1 aunque no intimidados4 ,largo y penoso es el camino que desde el infierno conduce a la luz2 fuerte es nuestra prisin2 nueve veces nos rodea esta inmensa bveda de fuego violento y destructor1 y las encendidas puertas de diamante1 que nos oponen tantos estorbos1 nos vedan salir de aqu4 ,salvadas una vez estas1 se da en el profundo vaco de informe noche1 que amenaza con la total destruccin de su ser al que se sumerja en aquel horroroso abismo4 ,si se penetra por fin en otro mundo cualquiera1 o en una regin desconocida qu quedan ms que ignorados peligros y la casi imposibilidad de evadirse8 ,no sera yo1 sin embargo1 digno de este trono1 oh espritus6 ni de esta imperial soberana1 ornada de tanto esplendor y armada de tal poder1 si las dificultades o peligros de lo que se propone y juzga importante a todos1 pudieran retraerme de emprenderlo4 ,por qu asumir la dignidad regia y no rehusar el cetro1 si me negase a aceptar en los riesgos la parte proporcionada a los honores1 la cual se debe al que reina con tanta mayor razn cuanto que ocupa ms alto grado sobre los otros8 ,id1 pues1 espritus poderosos1 que aunque cados1 segus siendo el terror del cielo2 id a ver si en nuestra morada1 mientras nos veamos reducidos a ella1 hay algo que pueda atenuar nuestra miserable suerte y hacer menos odioso el infierno2 si existe algn arbitrio o algn encanto para suspender1 frustrar o mitigar los tormentos de esta detestable mansin4 ,no os abandonis al sueo ante un enemigo que est siempre vigilante2 y yo entre tanto1 lejos de vosotros1 y atravesando un mundo de sombra desolacin1 procurar la libertad de todos4 ,en esta empresa no me acompaar nadie4 ,as diciendo1 se levant el monarca1 con lo cual prevena cualquiera rplica2 su sagacidad le sugera el temor de que animados otros jefes con su resolucin1 fuesen a ofrecer entonces1 seguros de una negativa1 lo que antes los arredraba1 pues de este modo llegaran a hacerse rivales suyos en la opinin pblica1 logrando a poca costa la gran celebridad que l deba adquirir en cambio de infinitos riesgos4 ,pero aquellos rebeldes teman tanto el empeo como la voz que se lo prohiba2 abandonaron1 como l1 su asiento2 y el ruido que hicieron al levantarse todos a la vez1 se asemejaba al de un trueno lejano4 ,inclinronse ante ,satn con respetuosa veneracin1 y le ensalzaron como a un dios igual al ,altsimo del cielo4 ,ni dejaron de encarecer cun digno era de alabanza el que por la salvacin general despreciaba la suya propia1 pues aunque espritus rprobos1 no haban perdido enteramente su virtud1 como los malvados que en la tierra se jactan de acciones especiosas fundadas en vanagloria1 o de una ambicin que encubren con cierto color de celo4 ,as terminaron sus tristes y dudosos razonamientos1 con las esperanzas que les infunda caudillo tan incomparable2 al modo que adormecidos los vientos del ,norte1 al extenderse desde la cima de las montaas las nubes tenebrosas y cubrir la risuea faz del cielo1 derraman estas sobre los oscuros campos nieve o torrentes de agua2 y si el fulgente sol enva sus destellos desde el ocaso1 como una dulce despedida1 reviven los campos1 renuevan las aves sus gorjeos y prorrumpen las ovejas en alegres balidos que resuenan por valles y colinas4 ,qu baldn para la humanidad6 nese el demonio en inalterable concordia con su infernal compaero1 y entre todos los seres racionales solo los hombres se desavienen entre s1 a pesar de la esperanza que debieran tener en la divina gracia4 ,dios proclama la paz1 y ellos viven1 no obstante1 dominados por el odio y la enemistad y en perpetua lucha2 se mueven crueles guerras y devastan la tierra para destruirse unos a otros1 como si no tuvieran1 y en esto deberan cifrar su unin1 sobrados enemigos en el infierno que da y noche conspiran para su ruina4 ,disuelto as el consejo1 retirronse ordenadamente los magnates infernales4 ,iba en medio el altivo soberano1 que pareca por s solo competidor del cielo1 as como en su suprema pompa y majestad1 remedo de la de ,dios1 se mostraba temido emperador del ,orco4 ,rodebale una cohorte de serafines de fuego que le conducan entre blasonados estandartes y tremendas armas4 ,mndase pregonar entonces al son de las trompetas reales la decisin del gran senado1 y volvindose prontamente a los cuatro vientos otros tantos querubines1 acercan a sus labios los sonoros tubos#eb1 a cuyas voces responden las de los heraldos4 ,resuenan unas y otras por los ms lejanos mbitos del abismo1 y toda la hueste del infierno acompaa con atronadores gritos sus fervientes aclamaciones4 ,ya con mayor sosiego1 y en cierto modo reanimada por una esperanza tan falaz como presuntuosa1 disulvese toda aquella multitud1 y cada cual sigue diverso rumbo1 conforme a su inclinacin o a su melanclica incertidumbre1 buscando una distraccin a sus desesperados pensamientos1 o donde entretener las enojosas horas hasta el regreso de su caudillo4 ,unos1 corriendo en veloz carrera por la llanura1 otros elevndose en sus alas por los aires1 compiten entre s como en los juegos ,olmpicos#ec o en los campos ,pticos2 otros refrenando sus fogosos corceles1 procuran salvar la meta en sus raudos carros1 o forman alineados escuadrones4 ,tal1 para escarmiento de las ciudades belicosas1 se representan simulados combates en la revuelta extensin del cielo1 creyendo verse en las nubes ejrcitos que se precipitan a entrar en batalla2 y de cada parte se adelantan1 lanza en ristre1 caballeros areos1 hasta que cierran una con otra ambas legiones y1 al choque de sus armas1 parece arder de uno a otro extremo el horizonte4 ,otros1 posedos de ms implacable rabia que ,tifeo#ed1 arrancan peascos y montaas1 y se lanzan por los aires cual torbellinos3 apenas puede el infierno resistir tan violento mpetu4 ,no de otro modo ,alcides#ee1 al volver de ,ecalia#ef1 coronado por la victoria1 y al sentir la envenenada tnica1 desarraigaba a impulsos de su dolor los pinos de ,tesalia y de la cima del ,ete#eg1 arrojando a ,licas#eh al mar de ,eubea#ei4 ,ms pacficos otros1 retirados a un valle silencioso1 cantan al comps de sus arpas1 con acentos angelicales1 su heroica lid y la desgracia a que les trajo la suerte de las armas1 lamentando que el destino triunfe del nimo denodado por la fuerza o por la fortuna4 ,arrogantes se mostraban en sus loores2 pero su armona 7cmo no1 si al fin era de espritus inmortales87 tena embebecido al infierno1 y exttica a la muchedumbre que la escuchaba4 ,con discursos ms dulces todava1 pues la elocuencia deleita el alma y la msica los sentidos1 retrados algunos otros en un monte solitario1 se entregan a ms sublimes pensamientos y a profundos raciocinios sobre la providencia1 la presciencia1 la voluntad y el destino2 por qu es inmutable este1 y libre la voluntad y absoluta la presciencia2 mas no hallaban solucin alguna1 perdidos en tan intrincados laberintos4 ,discuten prolijamente acerca del bien y del mal1 la bienaventuranza y la ltima pena1 la pasin y la apata1 la gloria y la abyeccin3 todo ciencia vana1 todo falsa filosofa2 y sin embargo1 comunicaban seductor encanto1 aunque pasajero1 a su dolor y angustia1 infundanles engaosas esperanzas1 o fortificaban con pertinaz paciencia1 como con acerada cota1 sus corazones endurecidos4 ,hay asimismo algunos que congregados en numerosas bandas1 se atreven a explorar la dilatada extensin de aquel siniestro mundo1 en busca de otro clima que pueda ofrecerles mansin ms grata4 ,dirigen a este fin su vuelo por cuatro puntos distintos1 siguiendo las mrgenes de los cuatro ros infernales que vierten sus lgubres aguas en el inflamado lago3 la aborrecida ,estigia1 de donde el odio mortal procede2 el negro y profundo ,aqueronte1 con su tristeza2 el ,cocito1 as llamado por los lamentos que se oyen en lo interior de sus doloridas ondas1 y el feroz ,flegetn1 que en torrentes de fuego exhala su encendida rabia4 ,a larga distancia de estos fluye lento y silencioso el ,leteo1 ro del olvido1 que arrastra su tortuosa corriente1 y al que bebe de sus aguas hace olvidar al punto su primitivo estado1 y con l la alegra y el pesar1 los placeres y los dolores4 ,pasado el ,leteo1 extindese un continente helado1 sombro y temeroso1 combatido de perpetuas tempestades1 huracanes y asolador granizo1 que no se liquida en la dura tierra sino que amontonndose en grandes moles1 semeja ruinas de antigua fbrica4 ,all1 cubierta de nieve y hielo1 se abre una profunda sima parecida al lago ,serbonio1 entre ,damieta y el monte ,casio1 donde fueron sepultados ejrcitos enteros1 donde la crudeza del aire abrasa1 y el fro produce igual efecto que el fuego4 ,all las furias armadas de garras1 cual las harpas1 arrastran en sazn oportuna a todos aquellos rprobos1 que alternativamente experimentan la dura transicin de crudelsimos contrastes1 tanto ms sensibles1 cuanto que se suceden uno a otro4 ,desde el voraz fuego en que yacen1 son transportados a una atmsfera glacial1 en que se extingue su dulce calor etreo1 y en la que permanecen algn tiempo inmviles1 ateridos de sus miembros todos1 para sufrir despus nuevo y abrasador tormento4 ,cruzan yendo y viniendo el estrecho del ,leteo1 y cada vez se aumenta ms su suplicio y son mayores sus ansias2 anhelan tocar con sus labios aquella agua que los incita3 una sola gota les dara instantneamente el dulce olvido de todas sus penas y desventuras2 y con cunta facilidad1 tenindola tan cerca6 ,pero el destino no lo consiente1 y para imposibilitar su deseo1 les sale al paso ,medusa1 con su terrible aspecto de ,gorgona4 ,el agua huye por s misma de toda boca viviente1 como huy algn da de los sedientos labios de ,tntalo4 ,divagando as perdidas entre mil y mil confusiones1 con mortal sobresalto y los ojos desencajados1 vean por vez primera las desbandadas legiones su triste suerte1 y no les era dable reposo alguno4 ,salvan oscuros y desiertos valles1 regiones donde el dolor impera1 montaas alpestres de hielo y fuego1 rocas1 cavernas1 lagos1 pantanos1 abismos1 tinieblas mortferas1 todo un mundo de destruccin1 que ,dios1 maldicindole1 cre malo1 y nicamente bueno para el mal2 mundo en que toda vida muere1 en que toda muerte vive1 y en que la perversa naturaleza engendra seres monstruosos1 prodigiosos1 abominables1 indefinibles1 ms repugnantes que los que la fbula invent o concibi el temor2 ,gorgonas1 ,hidras y ,quimeras espantosas4 ,entre tanto1 ,satn1 el enemigo de ,dios y el ,hombre1 llena su mente de ambiciosas imaginaciones1 extiende su raudo vuelo1 y explora el solitario camino que conduce a las puertas del infierno4 ,toma unas veces la derecha1 otras la opuesta mano2 ya se desliza con iguales alas por la superficie del abismo1 ya se eleva cual torre area hacia la ardiente concavidad del firmamento2 y como se descubre en lontananza1 surcando el mar1 y suspendida al parecer de las nubes1 una flota que1 a favor de los vientos del equinoccio1 se ha dado a la vela en ,bengala o en las islas de ,ternate y de ,tidor#fj1 de donde los mercaderes extraen sus drogas1 y por el rumbo que marca el trfico cruza el inmenso ocano desde ,etiopa hasta el ,cabo#fa1 enderezando las proas al polo a pesar de las marejadas y de la noche2 tal1 contemplado de lejos1 pareca el algero explorador4 ,ilustracin3 ,todos los seres imperfectos1 verdaderos abortos y monstruos444 ,ilustracin3 ,delante de ellas1 a uno y otro lado1 estaban sentadas444 ,divsanse por fin las murallas del infierno1 que se elevan hasta sus horribles bvedas1 y las tres triplicadas puertas1 formadas por tres planchas de bronce1 tres de hierro y tres de diamantina roca1 todas impenetrables1 todas rodeadas de un valladar de inextinguible fuego4 ,delante de ellas1 a uno y otro lado1 estaban sentadas dos formidables figuras2 una1 de la cabeza a la cintura tena apariencia de mujer1 y mujer bellsima1 pero su asqueroso cuerpo era el de una serpiente armada de aguijn mortal y cubierta de anchos y escamosos pliegues4 ,rodebanla por la mitad multitud de rabiosos perros que1 despidiendo de sus anchas fauces de ,cerbero incesantes aullidos1 producan horrendo estrpito4 ,si alguna vez se vean obligados a ocultarse1 iban introducindose sin dificultad en las entraas del monstruo1 donde tenan seguro asilo1 e invisibles all1 proseguan ladrando4 ,menos aborrecibles eran los que atormentaban a ,scila mientras se baaba en el mar que separa al calabrs de las mugientes costas de ,trinacria#fb2 ni ofreca tan horrible aspecto el squito que acompaaba a la nocturna maga1 cuando1 cabalgando por los aires1 y atrada por el secreto olor de la sangre de algn nio1 acuda a los bailes de las brujas de la ,laponia1 y eclipsaba el resplandor de la ,luna con la fuerza de sus encantos#fc4 ,la otra figura1 si darse puede este nombre a lo que no tena forma distinta de miembros1 ni articulaciones1 o si puede llamarse sustancia a lo que se asemejaba a una sombra1 que ambas cosas pareca1 negra como la noche1 feroz como diez furias1 terrible como el infierno1 blanda un terrible dardo1 y en lo que aparentaba cabeza1 tena algo que representaba como una corona real4 ,al ir a acercrsela ,satn1 levantose el monstruo de su asiento1 avanz presuroso hacia l1 y el infierno retembl con sus pasos4 ,contemplole con asombro el impvido ,enemigo1 y se admir1 mas sin arredrarse1 porque excepto a ,dios y su ,hijo1 ni respetaba ni tema a ningn ser creado2 y con desdeosa mirada1 se anticip a hablar1 diciendo3 ,de dnde vienes t8 ,quin eres1 monstruo execrable1 que temerario y terrible1 osas con tu deforme aspecto oponerte a mi paso en estas puertas8 ,resuelto estoy a franquearlas1 y ten por seguro que no te pedir permiso2 retrate1 o pagars cara tu insensatez1 hijo del infierno1 y aprenders por experiencia a no competir con los espritus celestiales4 ,a lo que replic el espectro encendido en clera3 ,eres t aquel ngel traidor1 el primero que infringi la paz y la fe del cielo1 respetadas hasta entonces1 y el que en su orgullosa rebelin arrastr consigo a la tercera parte de los espritus celestes conjurados contra el ,altsimo8 ,t y ellos1 desechados de ,dios1 no estis condenados por ese crimen a subsistir aqu por toda una eternidad envilecidos y entre tormentos8 ,te cuentas t entre los espritus del cielo1 rprobo del infierno8 ,y prorrumpes en altiveces y arranques de menosprecio aqu1 donde impero como soberano1 y donde1 para mayor confusin tuya1 soy tu seor y rey8 ,atrs1 fugitivo impostor1 a tus mazmorras6 ,y pon nuevas alas a tu ligereza1 no sea que con un ltigo de escorpiones avive tu lentitud1 o que al menor impulso de este dardo te sientas sobrecogido de extrao horror1 y de angustias que todava no has experimentado4 ,dijo as el plido ,terror1 y as hablando y amenazando1 adquiri un aspecto diez veces ms repulsivo y espantoso4 ,por su parte ,satn1 ardiendo en ira1 no daba muestras de temor alguno1 semejante a un ardiente cometa que inflama el espacio ocupado por el enorme ,serpentario en el cielo rtico1 destilando de su hrrida cabellera pestilencia y guerras4 ,dirgense ambos combatientes un golpe mortal a la cabeza1 contando con que no han de tener que repetirlo sus fatales manos1 y se provocan con sus miradas2 como cuando cargadas con la artillera del cielo1 avanzan dos nubes lbregas mugiendo sobre el mar ,caspio1 y se colocan frente a frente1 hasta que un soplo de viento les da la seal de romper en medio de los aires el cruel combate4 ,contmplanse los esforzados campeones con ojos tan sombros1 que al fruncir de sus cejas se oscureci el infierno2 que tal era su denuedo2 pero ni uno ni otro haban de hallar sino una sola vez enemigo ms temible#fd4 ,hubieran llevado a cabo inauditos hechos1 con terror del infierno todo1 si la del medio cuerpo de serpiente1 que estaba sentada junto a la puerta y guardaba la fatal llave1 no se hubiera arrojado entre los combatientes1 lanzando un espantoso grito4 ,oh padre6 exclam1 qu intentan tus manos contra tu nico hijo8 ,qu furor oh hijo6 te impulsa a dirigir tu dardo mortal contra la cabeza de tu padre8 ,sabes a quin obedeces8 ,a ,aquel que sentado en su supremo trono se re de ti1 porque eres esclavo suyo1 porque ejecutars dbilmente cuanto te ordene en su clera1 que l llama justicia2 su clera1 que algn da os destruir a los dos4 ,dijo1 y a su voz se detuvo el infernal fantasma1 y ,satn le respondi de este modo3 ,con tu extrao grito y tus palabras no menos extraas1 te has interpuesto aqu de manera1 que al suspender su repentino golpe mi brazo1 no renuncia a poner por obra lo que ha resuelto4 ,pero antes deseo saber de ti quin eres1 que renes esas dos formas1 y por qu al encontrarme por vez primera en este valle infernal1 me has llamado padre1 y dices que es hijo mo ese espectro4 ,ni te conozco1 ni he visto jams seres tan detestables como sois ambos4 ,luego ya me has olvidado8 replic ella4 ,tan horrible parezco ahora a tus ojos1 cuando en el cielo me tuviste por tan hermosa8 ,en medio y a la vista de todos los serafines coligados contigo en su atrevida rebelin contra el ,rey del cielo1 te sobrecogi de pronto un dolor cruel2 anublados y desvanecidos tus ojos1 se perdieron en las tinieblas1 mientras que brotando de tu cabeza una tras otra apiadas llamas1 se abri profundamente por el lado izquierdo1 y semejante a ti en la forma y esplendor1 y animada de celestial hermosura1 sal de ella en figura de diosa armada4 ,retrocedieron llenos de admiracin todos los espritus1 y me llamaron ,pecado1 considerndome como un presagio siniestro2 pero familiarizados despus conmigo1 les prend de suerte que mis gracias seductoras rindieron a los que me miraban con ms desvo4 ,fuiste el primero t1 que contemplando a menudo en m tu perfecta imagen1 te enamoraste de ella1 y a solas conmigo gozaste los inefables deleites que engendraron en mis entraas un nuevo ser4 ,en tanto estall la guerra3 combatiose en los campos del cielo2 nuestro poderoso ,enemigo alcanz inmarcesible triunfo 7qu haba de acontecer871 y nuestro partido qued derrotado en todo el ,empreo4 ,cayeron nuestras legiones1 precipitadas desde las alturas del cielo hasta el fondo de este abismo1 y envuelta en su ruina1 ca yo tambin4 ,entonces me fue entregada esta llave poderosa1 con orden de mantener estas puertas cerradas para siempre1 para que nadie pueda traspasarlas1 si no las abro4 ,pensativa y sola me sent aqu3 durome poco el sosiego1 pues fecundado por ti mi vientre1 y cercano ya el trance extremo1 experiment movimientos prodigiosos y dolores insoportables4 ,por fin ese aborrecible vstago que ves1 hechura tuya1 abrindose paso violentamente1 desgarr mis entraas1 y retorcindose estas por el miedo y las convulsiones1 qued toda la parte inferior de mi cuerpo desfigurada4 ,naci ese enemigo mo1 naci de m blandiendo su fatal dardo1 que lo destruye todo3 y yo hui gritando3 ,muerte6 ,estremeciose el infierno al or este horrible nombre1 y en lo mas hondo de sus cavernas se oy un suspiro que repeta3 ,muerte6 ,y yo segua huyendo1 y el espectro corra tras m1 aunque al parecer no tanto encendido en rabia1 cuanto en lujuria2 y como ms ligero que yo1 me alcanz por fin2 y sin respeto a mi horror de madre1 entre impuros y violentos abrazos engendr conmigo en aquel rapto estos monstruos ladradores1 que lanzando continuos aullidos me acosan como ves1 y de nuevo los concibo a todas horas1 y a todas horas me hacen sentir los dolores de su acerbo parto1 porque vuelven a entrar en mi seno cuando les place1 y aullando y royendo mis entraas1 que son su alimento1 salen de pronto1 y me causan tan profundo terror1 que no hallo un instante de tregua ni reposo4 ,sentada ante mis ojos1 y siempre en frente de m1 mi hija y enemiga1 la horrible ,muerte1 azuza a esos perros1 y ya me hubiera devorado1 a falta de otra presa1 aunque soy su madre1 si no supiera que su fin va unido al mo1 que yo1 en tal caso1 sera para ella un bocado amargo1 un letal veneno1 porque el destino lo ha dispuesto as4 ,pero te prevengo1 padre1 que evites la herida de su flecha1 y no te lisonjees de que te haga invulnerable esa brillante armadura1 por ms que sea de etreo temple1 pues nadie1 excepto aquel que reina all arriba1 puede despuntar arma tan mortfera4 ,as dijo2 y aprovechando el sagaz ,enemigo la advertencia1 blanda y pausadamente repuso3 ,hija querida1 pues me reconoces por tu seor y me muestras a mi bello hijo 7prenda amada de los placeres que gozamos all en el cielo1 placeres tan dulces entonces como hoy de triste recuerdo1 por la cruel desventura en que impensadamente hemos cado71 sabe que no vengo como enemigo1 sino para libertaros de esta sombra y horrible mansin de dolor a ti y a l y a toda la hueste de espritus celestiales que por nuestras justas pretensiones quedaron envueltos en nuestra ruina4 ,enviado por ellos1 emprendo solo este arriesgado viaje y solo me arriesgo por todos4 ,voy a recorrer con solitarios pasos el insondable abismo2 en mi errante peregrinacin a travs del espacio inmenso1 voy en busca de un lugar cuya existencia se ha predicho1 y que a juzgar por varias seales1 debe haberse creado ya1 siendo redondo y vasto4 ,es una mansin deleitosa1 situada en los confines del cielo1 y donde habitan seres de reciente origen1 destinados acaso a ocupar nuestros asientos vacantes1 bien que se los mantenga ahora alejados de ellos por temor de que sobrecargados con una poderosa multitud1 ocurran en el cielo nuevas perturbaciones4 ,a averiguar si esta es la causa1 u otra ms oculta1 voy apresuradamente2 y una vez sabido el secreto1 volver en breve para trasladaros1 a ti y a la ,muerte1 a una morada donde viviris entre placeres1 donde discurriris con libre vuelo1 invisibles1 y respirando los suavsimos vapores de embalsamado ambiente4 ,all1 para que saciis sin tasa vuestro apetito1 todo ser presa vuestra4 ,call ,satn1 porque los dos monstruos dieron muestras de suma satisfaccin1 y la ,muerte gesticul con espantosa sonrisa al saber que aplacara su hambre regocijndose de la dichosa ocasin que se la preparaba2 y no menos complacida su proterva madre1 prosigui diciendo3 ,guardo la llave de este abismo infernal1 porque tal es mi privilegio y el mandato del omnipotente ,seor del cielo que me ha prohibido abrir estas puertas de diamante4 ,la ,muerte est determinada a rechazar toda violencia1 segura de no ser vencida por ningn poder viviente2 pero debo yo obedecer las rdenes de un tirano que me odia y que me ha sumido en la lobreguez del profundo ,trtaro1 para desempear tan detestable oficio1 y he de estar yo1 hija del cielo1 condenada a perpetua angustia y pena1 y a or aterrada el incesante clamoreo de mis hijos1 que se alimentan de mis entraas8 ,t eres mi padre1 el autor de mi existencia2 t me has dado el ser3 a quin pues debo obedecer y seguir sino a ti8 ,llvame pronto a ese nuevo mundo de claridad y de ventura1 donde en compaa de dioses que gozan tan dulce vida1 en voluptuosa paz1 y sentada a tu derecha1 cual conviene a tu hija y favorita1 reine por toda una eternidad4 ,esto diciendo1 sac de su cintura la llave fatal1 triste instrumento de todos nuestros males1 y arrastrando su monstruoso cuerpo hasta la puerta1 alz sin dilacin el enorme rastrillo que solo ella poda levantar1 y que no hubieran movido todas las fuerzas del infierno juntas2 hizo girar en la cerradura las complicadas guardas de la llave1 y descorri fcilmente las barras y cerrojos de hierro macizo y de dura piedra4 brense de improviso las puertas con impetuosa violencia y resonante estrpito1 y al rechinar sus goznes produjeron un bronco trueno que retumb en las ms profundas concavidades del ,averno4 ,abri las puertas2 no estaba en su mano cerrarlas1 y quedaron abiertas para siempre4 ,eran tan anchas1 que desplegadas sus alas y banderas1 con sus caballos y carros en buen orden1 hubiera podido pasar holgadamente todo un ejrcito por ellas2 y como la boca de un horno encendido1 vomitaban rojizas llamas y espeso humo4 ,de repente aparecen ante los ojos de ,satn y los dos espectros los secretos del antiguo abismo1 sombro e inmenso ocano1 sin lmites ni dimensiones1 donde se pierden la extensin1 la profundidad1 el tiempo y el espacio2 donde la primitiva ,noche y el ,caos1 progenitores de la ,naturaleza1 viven en eterna discordia1 entre el rumor de perpetuas guerras1 y sostenidos solo por sus perturbaciones4 ,el calor1 el fro1 la humedad y la sequa1 terribles campeones1 se disputan la preferencia1 lanzan al combate sus tomos embrionarios los cuales agrupados en diversas tribus alrededor de la bandera de sus legiones1 pesada o ligeramente armados1 agudos1 redondos1 rpidos o lentos1 pululan en nmero infinito como las arenas de ,barca o del ardiente suelo de ,cirene#fe1 y van arrebatados a tomar parte en la lucha de los vientos2 o a servir de contrapeso a sus raudas alas4 ,el que lleva en pos mayor nmero de tomos1 domina por un momento2 el ,caos impera como rbitro2 sus mandatos aumentan ms el desorden que le da el cetro1 y a falta de l lo gobierna todo el ,acaso como ministro supremo4 ,en aquel hrrido abismo1 cuna de la ,naturaleza y tal vez su tumba1 que no es ni mar1 ni tierra1 ni aire1 ni fuego1 sino mezcla de todos estos elementos1 los cuales confundidos en sus fecundos grmenes deben luchar as perpetuamente1 a no ser que el ,creador ,supremo destine sus impuros materiales a la formacin de nuevos mundos2 en aquel hrrido abismo1 al borde del infierno1 se detuvo el cauteloso ,satn1 y le contempl algn tiempo1 reflexionando en su viaje1 pues no era un pequeo estrecho el que tena que atravesar4 ,atruenan sus odos estrepitosos rumores1 no menos violentos1 comparando cosas grandes con pequeas1 que los de las tempestades de ,belona cuando pone en juego sus destructoras mquinas para arrasar una ciudad fortsima2 menor sera el estruendo si se desplomase la celeste bveda1 y los elementos desencadenados arrancaran de su eje a la tierra inmvil4 ,satn despliega por fin sus alas1 semejantes a dos anchas velas1 para emprender su vuelo1 y estriba con el pie en la tierra1 elevndose entre torbellinos de humo4 ,ilustracin3 ,y con cabeza1 manos1 alas y pies1 se sumerge1 flucta y se arrastra4 ,llevado como en un carro de nubes1 sigue subiendo audaz por espacio de muchas leguas1 pero faltndole de pronto el apoyo1 encuentra un inmenso vaco1 y sorprendido y agitando en vano sus alas1 cae como un plomo a diez mil brazas de profundidad4 ,an estara cayendo1 si por una desgraciada casualidad no le hubiera lanzado a otras tantas millas de altura la fuerte explosin de una tempestuosa nube1 impregnada de fuego y nitro4 ,apagose su furor en una sirte esponjosa que no era ni mar ni tierra1 y ,satn1 casi sumergido1 atraves el movedizo promontorio1 tan presto a pie como volando4 ,tuvo entonces que emplear remos y velas2 y semejante al grifo que en su alada carrera persigue por desiertos1 montaas y valles al arimaspo#ff1 que ha sustrado sutilmente el oro confiado a su vigilante guarda1 as contina ,satn ardorosamente su camino a travs de pantanos1 precipicios y estrechos1 de vapores densos o enrarecidos2 y con cabeza1 manos1 alas y pies1 nada1 se sumerge1 flucta1 se arrastra y vuela4 ,llega1 por fin1 a sus odos con sin igual fragor1 un extrao y universal clamoreo de sordos sonidos y confusas voces1 pero igualmente intrpido1 se dirige hacia aquel lado para dar con el poder o espritu del profundo abismo que resida all1 y preguntarle en qu punto se halla el lmite de las tinieblas ms prximo a la luz4 ,de repente aparece el trono del ,caos1 desplegndose su negro e inmenso pabelln sobre un despeadero de ruinas4 ,la ,noche1 cubierta de negro manto1 se ve asimismo sentada en su trono al lado del ,caos2 y como anterior a todos los seres1 comparte con l el cetro4 ,a su lado se hallan ,orco y ,ades1 y ,demogorgn#fg1 de terrible renombre2 despus el ,rumor y el ,acaso1 el ,tumulto y la ,confusin monstruosa1 y por ltimo1 la ,discordia con sus mil bocas distintas4 ,satn se dirige osado al ,caos1 y le dice3 ,potestades y espritus de este profundo abismo1 ,caos y antigua ,noche3 sabed que no vengo aqu como espa1 con objeto de explorar o sorprender los secretos de vuestro reino2 obligado a pasar por este sombro desierto1 a travs de vuestro vasto imperio1 porque me encamino hacia la luz1 solo1 sin gua y casi perdido1 busco el rumbo ms breve para llegar al punto donde vuestras oscuras fronteras se tocan con el cielo4 ,y si algn otro lugar de vuestro dominio ha sido invadido y ocupado ltimamente por el ,rey etreo1 salvando estas profundidades all intentar llegar4 ,dirigid mis pasos1 que bien encaminados1 no ser escasa la recompensa que logris en beneficio de vuestros intereses2 no lo ser1 si arrojado el usurpador de la regin perdida1 consigo volverla a sus primitivas tinieblas y a vuestro dominio4 ,este es el objeto de mi presente viaje1 y enarbolar de nuevo el estandarte de la antigua ,noche4 ,para vosotros todas las ventajas2 yo me contento solo con vengarme6 ,as dijo ,satn1 y con voz temblorosa y descompuesto semblante le contest el viejo ,anarca3 ,te conozco1 extranjero2 t eres el poderoso jefe de los ngeles que ltimamente se rebelaron contra el ,rey del cielo1 y que fuiste derrotado4 ,yo lo vi y lo o1 pues tan numerosa milicia no pudo huir en silencio a travs del aterrado abismo1 yendo destrozada1 perseguida1 y ms confundida que la misma confusin1 mientras las puertas del cielo daban paso a millones de sus huestes victoriosas4 ,yo he venido a residir en mis fronteras1 donde todo mi poder apenas basta para salvar lo poco que me resta1 pues tambin se experimentan aqu vuestras divisiones intestinas1 que van mermando los antiguos dominios de la ,noche2 adems de que por una parte el infierno1 donde tenis vuestras prisiones1 se ha dilatado en torno bajo mis pies2 por otra1 ese ,paraso1 ese nuevo mundo1 estn suspendidos sobre mi reino y unidos por una cadena de oro al punto del cielo de donde cayeron precipitadas vuestras legiones4 ,si queris encaminaros hacia ese lado1 no estis distante2 ms cerca os hallaris del peligro4 ,id1 pues2 apresurad la marcha2 los despojos1 la ruina y el exterminio son mi alimento4 ,no dijo ms1 ni ,satn se detuvo a replicar1 sino que gozoso de tener prxima una playa en aquel ocano1 lnzase con nuevo ardor y con nueva fuerza por el inmenso espacio1 como una pirmide de fuego4 ,pugnando con los desencadenados elementos que le rodean por todas partes1 prosigue su camino ms estrecho1 ms peligroso que el del navo ,argos al cruzar el ,bsforo1 con mayores riesgos que ,ulises cuando al evitar por un lado a ,caribdis1 vio amenazada su inexperiencia con otro escollo4 ,as avanzaba ,satn difcil y penosamente2 pero una vez que forz el paso1 y ms adelante cuando cay el ,hombre 7extraa novedad671 el ,pecado y la ,muerte1 que seguan las huellas del infernal enemigo1 pues tal fue la voluntad del cielo1 abrieron ancho camino por el sombro abismo1 cuyo hirviente seno consinti que se echara un puente de asombrosa longitud desde el infierno hasta el orbe exterior de este frgil globo4 ,por medio de esta fcil comunicacin1 van y vienen los espritus perversos1 excepto los mortales1 para tentar o castigar a aquellos a quienes ,dios y los santos ngeles guardan por gracia particular4 ,pero ya1 por fin1 comienza a sentirse la influencia sagrada de la luz1 y el alba luminosa enva desde las murallas del cielo un destello al tenebroso seno de la oscura ,noche4 ,aqu tienen principio los ms lejanos lmites de la naturaleza2 retrocede al ,caos y se retira de sus defensas como enemigo vencido1 con menos estrpito y resistencia1 mientras ,satn1 tranquila y holgadamente1 se desliza por las apacibles hondas1 guiado de incierta luz1 a la manera de un buque combatido por las tempestades1 que entra alegremente en el puerto1 aunque con sus jarcias y velas despedazadas4 ,parecido al aire1 tiende sus alas a la inmensidad del vaco1 contemplando desde lejos y enajenado el empreo cielo1 cuya extensin es tal1 que no acierta a distinguir si es cuadrada o circular4 ,descubre las torres de palo2 las almenas de brillantes zafiros donde fue un tiempo su patria2 ve tambin junto a la luna1 sujeto al extremo de una cadena de oro1 aquel mundo suspendido#fh1 igual a una estrella de la ms pequea magnitud2 desde all1 animado por inicua sed de venganza1 maldito l1 y en maldita hora1 aceler su vuelo4 ,,libro ,,tercero ,,argumento ,sentado ,dios en su trono1 ve a ,satn1 que vuela hacia el mundo nuevamente creado1 y mostrndole a su ,hijo1 que reside a su diestra1 le predice cmo intentar y lograr aquel pervertir al gnero humano4 ,pone a salvo de toda imputacin su justicia y sabidura1 dado que ha hecho al ,hombre libre y capaz de resistir a las tentaciones de su enemigo2 y anuncia su designio de perdonarle1 atendiendo a que no se dejar llevar de su propia perversidad1 como ,satn1 sino de la seduccin de este4 ,el ,hijo glorifica al ,padre por su bondad1 pero ,dios declara al propio tiempo que no podr conceder su gracia al ,hombre sin que la justicia divina quede satisfecha1 porque al atentar contra su poder1 aspirando a la divinidad1 se ha hecho reo de muerte con toda su descendencia1 y debe morir1 a no ser que haya alguien capaz de reparar su culpa1 sufriendo el castigo de ella4 ,el ,hijo de ,dios se ofrece entonces voluntariamente a rescatar al ,hombre2 acepta el ,padre la oferta1 ordena su encarnacin1 y dispone que sea exaltado sobre todo cuanto existe en el cielo y en la tierra4 ,manda luego a todos sus ngeles que le adoren2 obedcenle ellos1 y al comps de sus arpas1 entonan himnos de gloria en loor del ,omnipotente y de su ,hijo4 ,entretanto1 desciende ,satn a la superficie exterior del globo terrqueo1 y divagando por uno y otro punto1 llega a un lugar llamado posteriormente el ,limbo de la ,vanidad4 ,qu seres y qu cosas se dirigen volando hacia el mismo sitio4 ,acrcase despus a las puertas del cielo1 y se describen las gradas por donde se sube a l1 as como las aguas que corren por encima del firmamento4 ,pasa ,satn a la rbita del ,sol1 y encuentra a ,uriel1 rector de aquella esfera2 pero antes toma la forma de un ngel inferior1 y pretextando un religioso deseo de contemplar el mundo nuevamente creado1 y al ,hombre colocado por ,dios en l1 procura averiguar cul es su morada4 ,indcasela ,uriel1 y ,satn dirige a ella su vuelo1 detenindose primeramente en la cima del ,nifates4 ,salve1 sagrada luz1 hija primognita del cielo#fi o destello inmortal del eterno ,ser6 ,por qu no he de llamarte as1 cuando ,dios es luz1 y cuando en inaccesible y perpetua luz tiene su morada1 y por consiguiente en ti1 resplandeciente efluvio de su increada esencia8 ,y si prefieres el nombre de puro raudal del ter1 quin dir cul es tu origen1 dado que fuiste antes que el sol1 antes que los cielos1 cubriendo a la voz de ,dios1 como con un manto1 el mundo que sala de entre las profundas y tenebrosas ondas1 arrancado al vaco informe e inconmensurable8 ,vuelvo ahora a ti nuevamente con ms atrevidas alas1 dejando el ,estigio lago1 en cuya negra mansin he permanecido sobrado tiempo4 ,mientras volaba cruzando tenebrosas regiones y menos sombros mbitos1 cant el ,caos y la eterna ,noche en tonos desconocidos a la ctara de ,orfeo4 ,guiado por una musa celestial1 os descender a las profundas tinieblas1 y remontarme de nuevo1 arduo y penoso empeo4 ,seguro ya1 vuelvo a ti1 siento tu influencia vivificadora2 pero t no iluminas estos ojos1 que en vano buscan tu penetrante rayo sin descubrir claridad alguna3 a tal punto ha consumido sus rbitas invencible mal1 o se hallan cubiertas de espeso velo4 ,mas alentado por el amor que me inspira sagrados cantos1 recorro sin cesar los sitios frecuentados por las ,musas1 las claras fuentes1 los umbros bosques1 las colinas que dora el sol2 y a ti sobre todo oh ,sin6 a ti1 y a los floridos arroyos que baan tus santos pies y se deslizan con suave murmullo1 me dirijo durante la noche4 ,ni olvido tampoco a aquellos dos1 iguales a m en desgracia 7as los igualara en gloria671 el ciego ,tamiris y el ciego ,menides#gj1 ni a los antiguos profetas ,tiresias y ,fineo#ga1 deleitndome entonces con los pensamientos que inspiran de suyo armoniosos metros1 como el ave vigilante que canta en la oscura sombra1 y oculta entre el espeso follaje1 hace or sus nocturnos trinos4 ,as con el progreso del ao vuelven las estaciones2 mas para m no vuelve jams el da3 no veo los dulces albores de la maana1 ni el crepsculo de la tarde1 ni la flor de la primavera1 ni la rosa del esto1 ni los rebaos de los prados1 ni la faz divina del ,hombre4 ,sumido entre tinieblas y eternas nubes1 apartado de las gratas sendas de la vida humana1 no me ofrece el libro cuyo estudio es tan interesante1 ms que una inmensa pgina en blanco1 donde estn borradas para m las obras de la naturaleza1 y la sabidura halla cerrada en uno de mis sentidos la puerta que ms fcil entrada le dejara4 ,brilla1 pues1 dentro de m con ms esplendor oh celeste luz6 ,ilumina con tus rayos las potencias todas de mi alma2 pon ojos en ella2 purifica y presrvala de las sombras que la envuelven1 para que pueda ver y narrar cosas invisibles a la vista de los mortales4 ,desde las cumbres del puro empreo1 donde ocupando su trono1 domina sobre las mayores eminencias1 inclin una mirada el omnipotente ,padre para contemplar a la vez sus obras y las obras de sus criaturas4 ,agrupbanse en torno suyo todas las santidades del cielo1 como otras tantas estrellas1 y se gozaban en su vista con indecible bienaventuranza3 a su diestra tena asiento su nico ,hijo1 radiante imagen de su gloria4 ,dirigi su vista a la ,tierra1 fijndola en nuestros dos primeros padres1 nicos seres de la especie humana1 que colocados en un jardn delicioso1 saboreaban inmortales frutos de paz y amor1 inalterable paz1 amor sin igual en aquella soledad dichosa4 ,mir despus al infierno1 y al abismo que le separa del mundo1 y vio a ,satn volando por la tenebrosa atmsfera1 en torno de los lmites del cielo1 y hacia la regin de la ,noche1 inclinado a posar sus fatigadas alas y su pie impaciente en la rida superficie de este mundo1 que le pareca un globo slido y sin firmamento4 ,dudaba si era ocano u aire aquel espacio2 y observndole ,dios con la profunda mirada que penetra en el presente1 el pasado y el porvenir1 dirigi a su ,unignito estas profticas palabras3 ,ves1 ,hijo mo1 el furor de que est posedo nuestro adversario8 ,ni la estrechez en que se halla1 ni las barreras del infierno1 ni las cadenas de que est cargado1 ni an el vaco inmenso del abismo bastan para contenerle3 tanto le ciega la desesperacin de una venganza que recaer sobre su rebelde cabeza4 ,rotos ahora los lazos que le opriman1 se acerca al cielo1 a la regin de la luz1 dirigindose al mundo nuevamente creado1 con el intento de destruir por la fuerza al ,hombre que mora all1 o lo que es peor1 pervertirle con algn artificioso engao4 ,y lo conseguir2 porque atento el ,hombre a sus falaces lisonjas1 y quebrantado fcilmente mi nico mandato1 la nica prueba que exijo de su obediencia1 caer no solo l1 sino toda su infiel progenie4 ,a quin podr culpar1 a quin ms que a s propio8 ,ingrato6 ,le conced cuanto poda anhelar2 le inspir la justicia1 la rectitud1 la fuerza para sostenerse1 aunque con la libertad para caer2 del propio modo cre a todas las potestades y espritus etreos1 as a los que permanecieron fieles1 como a los que se rebelaron1 pues libres fueron los unos para sostenerse1 los otros para caer4 ,sin esta libertad1 qu prueba sincera hubieran podido dar de verdadera obediencia1 de constante fe ni de amor1 obrando solo por necesidad1 no voluntariamente8 ,de qu alabanza se hubieran hecho merecedores8 ,qu satisfaccin haba de causarme semejante obediencia1 cuando la voluntad y la razn 7que en la razn tambin hay albedro71 tan vana la una como la otra1 privadas ambas de libertad y ambas pasivas1 cedieran a la necesidad1 no a mi precepto8 ,as creados1 y conforme al derecho de que disfrutan1 no pueden en justicia acusar a su ,hacedor1 ni a su naturaleza1 ni a su destino1 cual si este avasallase su voluntad o dispusiera de ellos por un decreto absoluto o una prevencin suprema4 ,ellos mismos han decidido su rebelin1 no yo2 yo la tena prevista1 mas semejante previsin no redunda en disculpa suya1 que no por haber dejado de preverla hubiera sido menos segura4 ,as pues1 sin que los impulse nadie1 sin poder achacarlo al destino1 ni a una predestinacin inmutable por parte ma1 ellos son los que pecan1 ellos los autores de su mal1 en que caen deliberadamente o por su eleccin4 ,libres los he formado2 libres deben permanecer hasta que ellos mismos vengan a esclavizarse1 pues de otra suerte me sera forzoso cambiar su naturaleza1 revocando el supremo decreto1 inmutable y eterno1 por el cual les fue otorgada su libertad4 ,ellos solo son la causa de su cada4 ,los primeros culpables cayeron instigados1 tentados por s mismos1 y por su propia depravacin3 el ,hombre cae engaado por aquellos rebeldes1 y por lo mismo obtendr gracia2 los otros no4 ,por la misericordia y la justicia triunfar mi gloria as en el cielo como en la tierra3 mas la misericordia1 desde el principio al fin1 ser la que resplandezca ms4 ,mientras hablaba as ,dios1 se difunda por todo el cielo un aroma de perfumada ambrosa que comunicaba a los elegidos espritus de los bienaventurados el inefable gozo de un nuevo jbilo4 ,mostraba el hijo de ,dios la expresin de una gloria sin igual2 vease en l sustancialmente reproducido su ,padre en toda su plenitud2 y en su rostro aparecan visibles una divina compasin1 un amor infinito y una inefable gracia1 que le movieron a dirigirse a su ,padre1 diciendo as3 ,oh ,padre mo6 ,cun misericordiosa es la sentencia que como supremo juez has pronunciado6 ,que el ,hombre obtendr perdn6 ,por ella publicarn cielo y tierra tus alabanzas en innumerables himnos y sagrados cnticos1 que resonando alrededor de tu trono1 para siempre te bendigan4 ,pero ser que el ,hombre perezca al fin8 ,que la ltima y ms amada de tus criaturas1 el ms joven de tus hijos1 sea vctima de un engao1 aunque su propia demencia contribuya a l8 ,lejos de ti rigor tanto1 lejos de ti1 ,padre mo1 que juzgas1 y siempre equitativamente1 de cuanto has hecho4 ,conseguir as sus fines nuestro adversario1 frustrando los tuyos y sobreponindose su malicia1 a tus bondades8 ,ver satisfecho su orgullo1 aunque sujeto a ms duras penas1 y lograr saciar su venganza1 arrastrando consigo al infierno1 despus de haberla corrompido1 a toda la raza humana8 ,has de destruir t mismo tu creacin1 y deshacer por ese enemigo lo que has hecho para tu gloria8 ,pondranse entonces en duda tu bondad y tu grandeza1 y se negaran una y otra1 sin que fuera posible defenderlas4 ,oh hijo mo1 en quien tanto se goza mi alma1 le replic el ,sumo ,hacedor1 ,hijo de mi seno1 mi nico ,verbo1 mi sabidura1 mi ms eficaz poder6 ,conformes estn tus palabras con mis pensamientos y con lo que mi eterno designio ha decretado2 no perecer enteramente el ,hombre3 salvarase el que lo desee1 mas no por su voluntad propia1 sino por mi gracia libremente concedida4 ,restablecer de nuevo su degenerada condicin1 aunque sujeta por el pecado a impuros y violentos deseos1 y con mi ayuda podr otra vez resistir a su mortal enemigo2 pero esta ayuda ha de servirle para que sepa a qu extremo ha llegado de degradacin1 y para que a m1 exclusivamente a m1 sea deudor de su libertad4 ,ya entre todos ellos he escogido a algunos1 dignos de mi predileccin1 porque tal ha sido mi voluntad3 los dems oirn mi llamamiento1 y sern con frecuencia amonestados para que1 reconociendo su iniquidad1 se apresuren a aplacar mi indignacin y aprovecharse de la gracia con que les brindo4 ,yo iluminar cuanto sea necesario la ofuscacin de sus sentidos1 y ablandar sus endurecidos corazones para que puedan orar1 arrepentirse y prestarme la debida obediencia4 ,a sus ruegos1 a su arrepentimiento y sumisin1 cuando procedan de un nimo sincero1 ni mis odos ni mis ojos permanecern cerrados2 les dar por gua y rbitro la conciencia2 y si la escuchan y la emplean bien1 cada vez alcanzarn ms luz1 y perseverando hasta el fin1 tendrn segura su salvacin4 ,pero nunca disfrutarn de mi inagotable indulgencia ni de mi gracia los que la olviden y menosprecien1 sino que se aumentarn en el endurecido su dureza y en el ciego su ceguedad para que tropiecen y caigan en mayor abismo2 y solo a estos excluir de mi misericordia4 ,resta todava que hacer3 desobediente y rebelde1 el ,hombre ha quebrantado su fe1 y pecado contra la alta majestad del cielo2 ha aspirado a la divinidad y perddolo as todo1 sin reservar nada con que expiar su crimen2 por lo que amenazado de destruccin1 debe perecer con toda su posteridad4 ,preciso es1 pues1 que l o la justicia dejen de existir1 a no ser que en su lugar se ofrezca voluntariamente alguno capaz de dar completa satisfaccin1 es decir1 muerte por muerte4 ,ahora bien1 decidme1 celestes potestades3 dnde hallar semejante abnegacin8 ,quin de vosotros1 para redimir el crimen del hombre1 se har mortal8 ,qu justo salvar al injusto8 ,existe en todo el cielo tan sublime amor8 ,a esta pregunta enmudecieron los coros all presentes1 y el cielo todo qued en silencio4 ,no se present en favor del ,hombre patrono ni intercesor alguno1 ni menos quien osara atraer sobre su cabeza el mortfero castigo1 ofrecindose como precio de aquel rescate2 y hubirase perdido toda la especie humana sin tener quien la redimiese1 entregada por un terrible decreto a la muerte y al infierno1 si el ,hijo de ,dios1 en quien reside la plenitud del amor divino1 no hubiese interpuesto de nuevo su poderosa mediacin1 diciendo3 ,ya1 ,padre mo1 has pronunciado tu sentencia3 el ,hombre obtendr perdn4 ,mas este perdn en que est cifrada la mayor eficacia de tu bondad1 que acude a todas tus criaturas1 y a todas llega sin que se prevea1 ni implore1 ni solicite1 ha de haberse otorgado en vano8 ,feliz el hombre que as lo alcanza1 pero que una vez perdido y muerto por el pecado1 no podr recurrir a l1 en la incapacidad de ofrecer por s holocausto ni expiacin alguna6 ,heme aqu1 pues3 yo me ofrezco por l2 yo ofrezco mi vida por la suya4 ,caiga sobre m tu clera2 mrame como a un hombre4 ,por su amor me separar de ti1 me desposeer voluntariamente de esta gloria que contigo comparto2 por l morir contento4 ,descargue en m la ,muerte sus furores2 no permanecer sumido mucho tiempo en su tenebroso imperio4 ,t me has concedido vivir por m propio y perpetuamente2 y por ti vivir1 aunque ahora me someta a la ,muerte1 y le entregue cuanto haya en m de perecedero4 ,pero una vez satisfecha esta deuda1 no me dejars yacer en el horror del sepulcro1 ni consentirs que mi alma inmaculada est para siempre sujeta a la corrupcin1 sino que resucitar victorioso1 subyugando a mi vencedor1 a quien arrancar los despojos de que se muestra tan envanecido4 ,ser este golpe funesto para la ,muerte1 que al contemplar su humillacin1 quebrar su letal saeta2 y encumbrndome yo por el dilatado espacio del aire en medio de mi triunfo1 llevar cautivo al infierno a pesar suyo1 dejando aherrojadas las potestades de las tinieblas4 ,y t te deleitars en este espectculo1 y dirigirs desde el cielo una mirada1 y sonreirs amorosamente2 y con tu ayuda1 confundir a todos mis enemigos1 como a la ,muerte1 el postrero de ellos1 cuyo esqueleto henchir el sepulcro4 ,cercado entonces de la muchedumbre redimida por m1 tornar al cielo tras larga ausencia2 tornar1 ,padre mo1 a contemplar tu rostro1 en que no se descubrir ya sombra alguna de indignacin1 sino anuncios de ventura y paz2 porque dando al olvido tu clera1 se gozar en tu reino de inefable jbilo4 ,estas fueron sus ltimas palabras4 ,call2 mas pareca seguir hablando con una expresin de dulzura tal1 que revelaba su infinito amor hacia los mortales1 amor que solo era comparable a su obediencia filial4 ,ofrecido a s propio como vctima1 esperaba que el augusto ,padre manifestase su voluntad4 ,el cielo estaba mudo de asombro1 sin comprender la significacin de aquel misterio ni el fin a que se encaminaba2 cuando el ,omnipotente exclam as3 ,oh t1 en la tierra y en el cielo nica prenda de paz para el gnero humano1 bastante a aplacar mi clera1 y nico objeto de mi complacencia6 ,bien sabes cun queridas me son todas mis obras1 y cunto lo es el ,hombre1 ltima de las que han salido de mis manos1 pues por l te separar de mi seno y de mi diestra1 para salvar1 privado de ti algn tiempo1 a toda esa raza de perdicin4 ,y dado que t solo puedes redimirla1 une a la tuya la naturaleza humana1 y baja a ser hombre entre los hombres de la tierra2 hazte carne1 cumplido que fuere el tiempo1 saliendo del seno de una virgen y naciendo milagrosamente4 ,s padre del gnero humano en lugar de ,adn1 aunque hijo de este2 y ya que en l perecen todos los hombres1 de ti1 como de una segunda raz1 renacern los que sean dignos de esta gracia1 pero sin ti no se salvar nadie4 ,el crimen de ,adn hace culpables a todos sus hijos2 por tu mrito1 que les ser traspasado1 quedarn absueltos los que renunciando a sus propias acciones1 justas o injustas1 vivan regenerados en ti1 recibiendo de ti nueva existencia4 ,el ,hombre1 pues1 como es justo1 satisfar la pena que debe el ,hombre2 ser juzgado1 morir2 y al dejar de existir1 volver a levantarse1 y con l se levantarn todos sus hermanos1 redimidos con su preciosa sangre4 ,as el amor celestial vencer el odio del infierno1 entregndose a la muerte y muriendo para redimir a tanta costa lo que el odio infernal ha destruido tan fcilmente1 y lo que destruir todava en aquellos que1 aun pudiendo1 no acepten la gracia con que se les brinda4 ,al descender hasta la humana naturaleza1 no humillas ni degradas la tuya2 porque sentado en el trono de ,dios1 igualndole en grandeza y gozando como l de la mayor bienaventuranza1 a todo has renunciado para preservar a un mundo de su completa ruina2 porque tu mrito1 ms bien que tu divino origen1 te ha hecho doblemente digno de ser el ,hijo de ,dios1 mostrndote antes bueno que grande y poderoso2 y porque en ti abunda el amor ms que el deseo de gloria4 ,por medio de tu sublime humillacin1 elevars contigo hasta este trono tu humanidad1 y aqu encarnado1 reinars a la vez como ,dios y como ,hombre1 como ,hijo de ,dios y del ,hombre1 quedando consagrado por ,rey del universo4 ,todo este poder te concedo3 reina perpetuamente1 y goza de tu virtud4 ,imperars como seor supremo1 sobre tronos1 principados1 potestades y dominaciones2 y todos se prosternarn ante ti en el cielo1 en la tierra y en las profundidades del infierno4 ,cuando asociada a tu gloria la corte celestial1 aparezcas en la cumbre del firmamento2 cuando1 sirvindote los arcngeles de heraldos1 convoquen a las naciones ante tu tribunal terrible1 y acudan a su voz los vivientes de todas las partes del mundo1 y los muertos de todas las pasadas edades1 y al estrpito producido por la ruina de la naturaleza1 despierten de su sueo1 y corran presurosos a or tu irrevocable fallo1 entonces juzgars en presencia de los santos todos1 a los hombres y a los ngeles perversos1 y convencidos de su iniquidad1 se humillarn ante tu sentencia1 y su innumerable multitud llenar el infierno1 que quedar para siempre cerrado desde aquel da4 ,el mundo se reducir a cenizas1 pero de entre ellas saldrn un nuevo cielo y una nueva tierra1 que ser morada de los justos2 los cuales1 tras largas tribulaciones1 conocern una edad de oro1 fecunda en grandiosos hechos y embellecida por el placer1 el triunfo del amor y la hermosura de la verdad4 ,entonces desceirs tus regias vestiduras1 no teniendo para qu empuar el cetro de tu soberana1 porque ,dios ser todo para todos4 ,adorad1 pues1 anglicas potestades1 al que muere para que se cumplan todas estas maravillas2 adorad a mi ,hijo1 y honradle como a m propio4 ,esto dijo el ,todopoderoso1 y la innumerable multitud de ngeles prorrumpieron en ruidosas aclamaciones1 cuya armona1 como producida por voces celestiales1 era intrprete de su jbilo4 ,al comps de los himnos y hosannas que resonaban por las eternas regiones del ,empreo1 inclinbanse reverentemente los ngeles ante ambos tronos1 y en muestra de adoracin1 cubrieron las gradas con coronas1 entretejidas de amaranto y oro2 de amaranto inmortal1 flor que brill primero junto al rbol de la ,vida1 en el ,paraso1 pero que luego1 por el pecado del hombre1 de nuevo se traslad al cielo1 su patria1 y all prospera y florece an1 prestando dulce sombra a la fuente de la vida y a las mrgenes del dichoso ro1 cuyas ondas de mbar se deslizan por entre las flores del ,elseo4 ,con guirnaldas formadas de estas perpetuas flores1 entrelazan y sostienen los espritus bienaventurados sus resplandecientes cabelleras2 de las que desprendindose despus1 se esparcen sobre el luciente pavimento1 que brilla como un mar de jaspe1 matizado de celestiales rosas4 ,censelas los ngeles de nuevo2 prepara cada cual su arpa de oro1 siempre templada1 y como un carcaj suspendida a su costado2 y preludiando una suavsima sinfona1 entonan sagrado cntico1 que arrebata el alma de entusiasmo4 ,no hay voz all que permanezca silenciosa2 no hay voz que niegue el encanto de su meloda3 tan acorde se ve todo en el cielo4 ,ilustracin3 ,al comps de los himnos y hossanas que resonaban444 ,cantronte a ti primero oh ,padre omnipotente1 inmutable1 inmortal1 infinito1 que has de reinar por siempre6 ,a ti1 creador de todas las cosas1 fuente de luz1 invisible entre los gloriosos fulgores del altsimo trono donde te sientas1 que aun templando la fuerza de tus rayos1 y envuelto en la nube que como radiante tabernculo te rodea1 dejas ver los bordes de tu manto oscurecidos por tan excesivo brillo4 ,el cielo entre tanto aparece deslumbrado1 y los ms lucientes serafines no se acercan a ti sino cubrindose los ojos con ambas alas4 ,ensalzronte despus a ti1 que precediste a toda la creacin1 ,hijo engendrado1 ,divina ,imagen1 en cuya hermosa faz resplandece el ,padre ,omnipotente1 para ti visible1 sin nube alguna1 pero invisible a las dems criaturas4 ,en ti el esplendor de su gloria se reproduce impreso2 y transfundido en ti se anima su inmenso espritu4 ,por ti cre el cielo de los cielos1 y todas las potestades que en l se encierran2 por ti precipit en el abismo a las ambiciosas dominaciones4 ,no dejaste aquel da vagar al terrible rayo de tu ,padre1 ni detuviste las ruedas de tu flamgero carro1 que estremecan la eterna bveda del cielo al pasar sobre los debelados ngeles rebeldes4 ,tornaste triunfante de aquella lid1 y tus potestades te exaltaron con inmensas aclamaciones1 a ti1 ,hijo nico de la omnipotencia de tu ,padre1 ejecutor de la terrible venganza que tomaba en sus enemigos4 ,no as con el ,hombre3 vencido por la malicia de aquellos1 no le hiciste blanco de tus rigores1 sino que le miraste con piedad1 oh ,padre de gracia y misericordia6 ,sabedor tu amado y nico ,hijo de que no era tu propsito castigar la fragilidad del ,hombre1 y de la compasin que por l sentas1 para apaciguar tu clera1 poniendo trmino a la lucha entre la misericordia y la justicia1 que revelaba tu semblante1 ofreciose l mismo al sacrificio para redimir al ,hombre1 renunciando a la felicidad de que junto a ti gozaba4 ,oh amor sin ejemplo1 amor que no poda nacer sino en el espritu divino6 ,salve1 ,hijo de ,dios1 redentor de la ,humanidad6 ,tu nombre ser de hoy ms el sublime asunto de mi canto3 mi ctara celebrar sin cesar tus alabanzas1 al par de las de tu ,padre6 ,en tan gozosos afectos y loores empleaban sus bienhadadas horas los ngeles que pueblan la regin de las estrellas2 mientras ,satn1 descendiendo al slido y opaco globo de este mundo esfrico1 comenzaba a recorrer la primera convexidad que1 envolviendo los orbes luminosos inferiores1 los separa del ,caos y del dominio de la antigua ,noche4 ,de lejos parecale un globo aquella convexidad2 de cerca un continente sin lmites1 sombro1 estril y salvaje1 triste como una noche sin estrellas1 y expuesto a las tempestades siempre amenazadoras del ,caos1 que muge a su alrededor3 cielo inclemente1 excepto por la parte de los muros del ,empreo1 que aunque lejanos1 reflejaban un destello de claridad en medio de las tinieblas procelosas4 ,recorra el ,enemigo a pasos agigantados aquel anchuroso campo1 semejante al buitre que nacido en el ,imaus#gb1 cuya nevada cima cubre el ,trtaro vagabundo1 abandona la regin falta de caza para cebarse en la carne de los corderos o cabritillos que pastan en las colinas1 y dirige despus su vuelo hacia las corrientes del ,ganges o el ,idaspes1 ros de la ,india1 bajando de paso a las ridas llanuras de ,sericana1 por donde a favor de la brisa y de las velas1 caminan los chinos en sus ligeros esquifes de caa4 ,marchaba as el ,enemigo por aquel mar de tierra que azotaba el viento1 buscando por todas partes su presa2 marchaba solo1 porque en aquel lugar no se encontraba an ningn ser vivo ni muerto2 pero ms tarde1 cuando malogr el pecado las obras de los hombres1 subieron all desde la tierra1 como un vapor areo1 las vanidades de los mortales1 las almas de los que cifran en ellas sus quimricas esperanzas de gloria1 de fama duradera o de felicidad1 as en esta como en la otra vida4 ,todos aquellos que en la tierra aspiran al fruto de una lastimosa supersticin o de un desmedido celo1 y no ambicionan ms que las alabanzas de los hombres1 encuentran all recompensa proporcionada a sus merecimientos1 vana como sus obras4 ,todos los seres imperfectos1 verdaderos abortos y monstruos1 que salen extraamente amalgamados de manos de la naturaleza1 se refugian en aquella regin desde la tierra1 en que se evaporan y vagan intilmente por ella hasta la disolucin del mundo2 y no residen en la vecina luna1 como algunos han soado#gc2 pues los argentados campos de este astro sirven ms bien de morada a otras almas justas1 a espritus que participan a la vez de la naturaleza anglica y humana4 ,ilustracin3 ,revolotea todo ello por los espacios ilimitados4 ,desde el antiguo mundo fueron trasladados al principio a aquellas tristes regiones los hijos de fementidos enlaces3 los gigantes que llevaron a cabo intiles proezas1 entonces muy celebradas2 posteriormente los que edificaron a ,babel en la llanura de ,sennaar1 que sin desistir de su frustrado intento1 seguiran construyendo nuevas torres1 si tuviesen medios con que efectuarlo4 ,uno tras otro llegaron luego muchos ms1 entre ellos ,empdocles1 que para ser tenido por ,dios se lanz voluntariamente a los abismos del ,etna2 y ,clembroto#gd1 que para gozar del ,elseo de ,platn se sumergi en el mar4 ,empeo interminable sera mencionar a otros1 hipcritas o dementes1 anacoretas y frailes blancos1 negros y grises#ge1 con todos sus embelecos4 ,por all vagabundean los peregrinos que tan largo viaje arriesgaron buscando muerto en el ,glgota al que vive en el cielo2 y los que para ganar el ,paraso1 visten al morir el hbito franciscano o dominico1 imaginando que este disfraz les allanar la entrada4 ,cruzan todos ellos los siete planetas1 las estrellas fijas1 la esfera cristalina1 cuyo balanceo produce la trepidacin1 objeto de tantas controversias1 y la esfera que se puso en movimiento antes que ninguna otra#gf4 ,en la puerta del cielo1 parece aguardarles ,san ,pedro con sus llaves3 tocan ya en el umbral2 y cuando levantan el pie para penetrar en l1 a impulsos de un furioso viento que en encontradas direcciones los combate1 son lanzados a diez mil leguas de distancia en la inmensidad del aire4 ,qu de cogullas1 tocas y hbitos se ven entonces revueltos y despedazados como los que con ellos se cubren1 y qu de reliquias1 escapularios1 indulgencias1 dispensas1 bulas y absoluciones1 que vienen a ser ludibrio de los vientos6 ,revolotea todo ello por los espacios ilimitados1 sobre el mundo1 y en el vastsimo limbo llamado despus ,paraso de los locos1 que si andando el tiempo fue de pocos desconocido1 hallbase despoblado entonces y nadie penetraba en l4 ,encontr a su paso el infernal ,enemigo aquel tenebroso globo1 y anduvo recorrindolo largo tiempo1 hasta que el resplandor de una escasa luz le atrajo hacia el sitio de donde sala4 ,pudo entonces descubrir a lo lejos un magnfico edificio que en anchurosa gradera se alzaba hasta la muralla del cielo1 y al terminar aquella1 una construccin ms suntuosa an1 semejante a la puerta de regio alczar1 coronada con un frontispicio de diamante y oro4 ,brillantes perlas orientales adornaban el prtico1 que ni pincel humano ni modelo alguno acertaran a imitar en la tierra2 sus escalones eran como aquellos por donde vio ,jacob subir y bajar a las celestiales cohortes de los ngeles1 cuando huyendo de ,esa1 camino de ,padan-,aram1 y entregado de noche al sueo en los campos de ,luza1 bajo el estrellado firmamento1 exclam al despertar3 ,esa es la puerta del cielo6 ,cada uno de aquellos escalones contena un misterio1 mas no siempre estaba all fija la escala1 que a veces se ocultaba en el cielo y se haca invisible4 ,flua por debajo de ella un mar brillante de jaspe y de perlas lquidas1 que surcaban los que haban subido de la tierra en alas de los ngeles1 o arrebatados en un carro por corceles de raudo fuego4 ,mostrbase entonces la escala en toda su extensin1 ya para alucinar al ,enemigo con la facilidad de la subida1 ya para acrecentarle la pena con que haba de verse excluido de la mansin bienaventurada4 ,en frente de aquellas puertas1 y precisamente encima de la risuea morada del ,paraso1 abrase un camino que conduca a la tierra1 camino mucho ms ancho que fue en los venideros tiempos el espacioso que llegaba hasta el monte ,sin y la ,tierra prometida1 predilecta del ,seor4 ,recorran incesantemente aquel camino los ngeles que comunicaban las rdenes supremas a las dichosas tribus1 y el ,altsimo diriga miradas bondadosas a las que habitaban desde ,paneas1 manantial de las aguas del ,jordn1 hasta ,bersab1 donde la ,tierra ,santa confina con el ,egipto y las playas de la ,arabia4 ,tan vasto era aquel camino1 que sus lmites se perdan en las tinieblas1 como las profundidades del ocano4 ,desde all1 llegado que hubo al escaln inferior de las gradas de oro que conducen a la puerta del cielo1 ,satn inclin su vista1 y qued maravillado al descubrir repentinamente todo aquel mundo4 ,como el espa que caminando toda la noche por peligrosos y desiertos sitios1 llega por fin1 al despuntar la risuea aurora1 a la cumbre de empinada altura1 y ve de pronto la agradable perspectiva de tierra extraa1 que con asombro contempla por primera vez1 o de metrpoli famosa1 embellecida con pirmides y brillantes torres que iluminan los dorados rayos del sol naciente2 as el espritu maligno qued embargado de asombro1 aun con haber visto en otro tiempo las maravillas del cielo2 mas el aspecto de aquel mundo que tan hermoso pareca1 todava le inspir mayor envidia que admiracin4 ,dominando desde aquella elevacin la inmensa sombra de la noche1 recorri con la vista desde el punto oriental de la ,libra hasta el signo que toma el nombre del animal que condujo a ,andrmeda ms all del horizonte del mar ,atlntico4 ,vio luego la extensin que media entre los dos polos1 y sin ms detencin1 dirigi el raudo vuelo hacia la primera regin del mundo1 y fcilmente torci el rumbo a travs del puro y marmreo aire1 entre innumerables estrellas que brillaban desde lejos como astros1 pero que de cerca parecan otros tantos mundos2 y lo sern acaso1 o bien islas afortunadas como los jardines de las ,hesprides1 tan celebrados en la antigedad4 ,campos de bienandanza1 bosques y valles floridos1 islas tres veces felices1 quin tena la dicha de habitaros8 ,satn no se detuvo a averiguarlo4 ,atrae sobre todo sus miradas el ureo sol1 resplandeciente como el ,empreo1 y hacia l dirige su vuelo atravesando el sereno firmamento2 pero en qu direccin y hasta qu punto se apart ms o menos del centro1 difcil es discurrirlo3 encaminose a la regin desde donde el fulgente astro comunica su luz a las vulgares constelaciones que se mantienen a distancia proporcionada1 y que en su sucesiva evolucin regulan el cmputo de los das1 los meses y los aos1 ya acercndose en sus varios movimientos al astro vivificante1 ya suspendindolos en virtud de la influencia de sus magnticos rayos1 que templan con dulce calor el universo1 y1 aunque invisibles1 penetran con benigna eficacia en todas partes1 hasta en lo ms profundo de los abismos3 tan maravillosamente est situado4 ,detvose all el ,impo2 y acaso ningn astrnomo descubri jams con el auxilio de su cristal ptico semejante mancha en el disco del astro luminoso4 ,pareciole aquel lugar a ,satans esplndido sobre todo encarecimiento1 superior a cuanto como metal o piedra puede existir en la tierra4 ,no eran todas sus partes semejantes entre s1 pero en todas penetraba por igual una luz radiante1 como penetra el fuego el interior del hierro4 ,si eran metales1 una parte pareca oro1 y la otra plata finsima2 si piedras1 deban componerse de carbunclos o crislitos1 rubes o topacios1 semejantes a las doce que brillaban en el pecho de ,aarn1 o a aquella1 ms imaginada que conocida1 que los filsofos de este mundo han buscado tanto tiempo intilmente1 aunque con su arte poderoso hayan sujetado al voltil ,hermes y extrado del mar bajo sus diferentes formas al antiguo ,proteo1 hasta reducirle por medio del alambique a la primitiva4 ,cmo pues maravillarse de que aquellos campos y regiones exhalen elixir tan puro1 y de que corra el oro potable por los ros1 cuando a pesar de la distancia a que se halla de nosotros1 a su solo contacto produce el sol1 incomparable alquimista1 en medio de la oscuridad y combinando entre s las sustancias terrestres1 riquezas tales1 de colores tan vivos y de efectos tan extraordinarios8 ,lejos de quedar deslumbrado1 contempla fijamente ,satn todos aquellos objetos2 ninguno est fuera del alcance de su vista1 que como no se opone obstculo ni sombra alguna1 el sol lo esclarece todo4 ,as1 cuando al medio da lanza este sus rayos verticales desde el ecuador1 cayendo directamente1 en ningn punto de alrededor puede proyectarse la sombra de un cuerpo opaco4 ,aquel aire1 puro cual ningn otro1 contribua a que la mirada de ,satn penetrase hasta los objetos ms lejanos1 y as descubri claramente un hermoso ngel que estaba en pie1 y era el mismo que ,juan el apstol percibi en el sol4 ,aunque vuelto de espaldas1 no se ocultaba su glorioso aspecto3 coronaba su frente una tiara de oro formada por los rayos de aquel astro1 y su cabellera1 no menos brillante1 ondeaba suelta sobre sus alas4 ,pareca ocupado en un grave cargo1 o sumido en meditacin profunda1 pero el ,espritu impuro se llen de alegra con la esperanza de tener en l un gua que dirigiese su vuelo errante hacia el ,paraso terrestre1 feliz morada del ,hombre1 donde deba terminar su viaje y principiar nuestra desventura4 ,para evitar sin embargo todo peligro o contrariedad1 ide el medio de desfigurarse1 tomando la forma de un querubn adolescente1 si no de los de primer orden1 tal que llevase pintada en su rostro la inmortal juventud del cielo y la hermosura de la gracia en todo su continente2 que tan diestro era en aquellas artes4 ,sujetaba una diadema sus cabellos1 rizados por el aliento del cfiro2 sus alas compuestas de plumas de varios colores1 estaban salpicadas de oro2 la tnica recogida que le cubra daba mayor desembarazo a sus movimientos1 y pareca medir sus pasos al comps del tirso de plata en que se apoyaba4 ,no pudo acercarse sin ser odo1 y al sentir el ruido de sus pasos1 volvi el ngel su radiante rostro4 ,reconoci entonces ,satn a ,uriel1 uno de los siete arcngeles que en presencia de ,dios y como ms prximos a su trono1 son los ejecutores de sus mandatos2 son sus ojos1 que recorren ya los cielos1 ya el globo terrestre1 llevando instantneamente su palabra as a las regiones acuosas como a las secas1 as a las tierras como a los mares4 ,acrcase ,satn a ,uriel1 y le dice3 ,uriel1 pues eres uno de los siete espritus que asisten ante el glorioso y brillante trono del ,seor1 y el primero que sueles interpretar su voluntad suprema1 trasmitindola al ms elevado cielo donde la estn esperando todas sus criaturas1 no dudo que sus soberanos decretos te otorguen aqu igual honor1 y que por lo mismo1 y siendo uno de los ojos del ,eterno1 visitars con frecuencia el mundo nuevamente creado4 ,el ardiente deseo de ver y conocer las admirables obras de ,dios1 y particularmente al ,hombre1 objeto principal de sus delicias y favores1 por quien todas esas obras tan maravillosas ha creado1 me ha inducido a separarme de los coros de querubines y a discurrir solo por estos sitios4 ,dime1 pues1 hermossimo serafn1 dime en cul de esos orbes esplendorosos tiene el ,hombre su residencia fija1 o si no la tiene1 y puede habitar indistintamente en todos ellos4 ,dime dnde podr hallar1 dnde contemplar con mudo asombro1 o mostrando francamente mi admiracin1 a ese ser a quien el ,criador da tantos mundos1 derramando sobre l tal copia de perfecciones4 ,as podremos ambos1 no solo por el hombre1 sino por todas las dems cosas1 glorificar al universal ,hacedor1 cuya justicia precipit en lo ms profundo del infierno a sus rebeldes enemigos1 y que para reparar esta prdida1 y para gloria mayor suya1 ha creado esta dichosa raza4 ,en todo es sabia su providencia4 ,as habl el falso ,enemigo1 encubriendo su astucia1 pues ni hombres ni ngeles pueden discernir la hipocresa1 vicio invisible en cielo y tierra1 excepto para ,dios1 que lo consiente2 que aun cuando la ,sabidura vigila1 la ,desconfianza duerme a su puerta1 o cede el puesto a la ,sencillez2 y la ,bondad no ve mal alguno donde claramente no se descubre4 ,esto fue lo que entonces enga a ,uriel1 aunque como director del sol1 era tenido por el espritu ms perspicaz del cielo2 por lo que con natural sinceridad contest as al prfido impostor3 ngel hermoso3 tu deseo de conocer las obras de ,dios para glorificar a su ,autor supremo1 nada tiene de vituperable1 antes la vehemencia misma de ese anhelo es de mayor alabanza merecedora1 pues desde su emprea mansin te trae solo hasta aqu1 queriendo asegurarte por tus propios ojos de lo que quiz en el cielo se contentan algunos con saber de odas4 ,maravillosas en verdad son las obras del ,altsimo1 todas dignas de conocerse y recordarse siempre con delicia4 ,pero cul de los espritus creados podr calcular su nmero o comprender la infinita sabidura que las produjo1 aunque sin manifestar lo recndito de sus causas8 ,yo vi cuando a su voz se junt la informe masa de la materia1 embrin ya de ese mundo3 oyola el caos2 la revuelta confusin adquiri forma1 y la infinita inmensidad se redujo a lmites4 ,pronunci otra palabra1 y las tinieblas se disiparon2 brill la luz1 naci el orden del desorden1 y al punto se repartieron segn su gravedad respectiva los elementos corpreos1 la tierra1 el agua1 el aire y el fuego4 ,vol a la regin area la quinta esencia del cielo1 y animndose segn sus diferentes disposiciones1 y girando a modo de esfera1 se convirti en esas innumerables estrellas que ests viendo4 ,cada cual ocup distinto lugar conforme su movimiento2 cada cual sigue su curso2 y lo dems circuye como una muralla el ,universo4 ,ves all abajo aquel globo1 uno de cuyos lados brilla con la luz reflejada que de aqu recibe8 ,pues aquella es la ,tierra2 all habita el ,hombre2 esta luz es su da1 y sin ella cubrira la noche todo el globo terrestre1 como sucede en el hemisferio opuesto4 ,pero la proximidad de la ,luna1 que as se llama aquel hermoso planeta que est enfrente1 le presta oportuno auxilio2 describe su crculo mensual1 y acabado1 vuelve a recorrerlo incesantemente en medio del cielo1 iluminndose su triforme faz con el resplandor que recibe y que a su vez comunica a la tierra1 y con su plida influencia ahuyenta la oscuridad de la noche4 ,ese punto adonde sealo1 es el ,paraso1 mansin de ,adn1 y la sombra que enmedio de l se dilata1 su vivienda4 ,no puedes equivocar el camino2 a m me incumben otros cuidados4 ,volvi el rostro al decir esto1 y ,satn se inclin profundamente ante aquel espritu superior1 como es costumbre en el cielo1 donde nadie rehsa tributar el respeto y honor debidos2 y despidindose de ,uriel1 se lanz a la costa inferior de la tierra desde la ,eclptica4 ,cobrando entonces mayor agilidad con la esperanza de obtener un feliz xito1 desciende perpendicularmente1 gira como una rueda1 atravesando la regin del ter1 y no se detiene hasta llegar a la cima del ,nifates#gg4 ,ilustracin3 ,se lanz a la costa inferior de la tierra desde la ,eclptica444 ,,libro ,,cuarto ,,argumento ,a la vista ya del ,edn1 y cercano al lugar en que se propone llevar por s solo a efecto su atrevida resolucin contra ,dios y el ,hombre1 comienza a dudar ,satn1 fluctuando entre sus temores1 su envidia y desesperacin4 ,por ltimo triunfa en l la perversidad1 y se acerca al ,paraso1 cuya situacin y aspecto exterior se describe2 penetra en l2 psase1 tomando la forma de un buitre1 sobre el rbol de la vida1 que es el ms elevado de cuantos se ven all1 y contempla detenidamente el sitio en que se halla4 ,hcese una pintura de todo l1 y aparecen ,adn y ,eva3 la admiracin que su belleza y su dichoso estado producen en ,satn1 no le retrae de su mal propsito2 antes al or cmo discurren entre s1 y al saber que les estaba prohibido1 so pena de muerte1 comer el fruto del rbol de la ciencia1 por este lado piensa tentarlos1 inducindolos a la desobediencia2 y poco despus se aleja de ellos para averiguar por otros medios algo ms respecto a su situacin4 ,entre tanto desciende ,uriel en un rayo de sol1 y previene a ,gabriel1 encargado de guardar la puerta del ,paraso1 que un espritu infernal se ha escapado de aquel abismo1 y cruzando a medioda por su esfera hacia el ,paraso en figura de ngel bueno1 acababa de ser descubierto por sus furiosos ademanes en la montaa4 ,gabriel promete que le encontrar antes de rayar el alba4 ,entrada la noche1 tratan ,adn y ,eva de retirarse a descansar4 ,descripcin de su gruta4 ,su oracin nocturna4 ,prepara ,gabriel su legin de vigilantes para que ronden en torno del ,paraso1 y enva dos ngeles vigorosos a la gruta de ,adn1 recelando que el ,espritu maligno intentase hacer algn dao a los dos esposos mientras dorman2 y con efecto le hallan puesto junto al odo de ,eva1 a quien sugiere su tentacin durante el sueo4 ,condcenle a la fuerza adonde est ,gabriel4 ,interrgale este2 l contesta con altivez2 mas atemorizado por una demostracin del cielo1 huye del ,paraso4 ,oh6 que no se hubiera odo entonces la protectora voz que escuch en el cielo el autor del ,apocalipsis1 cuando derribado segunda vez el ,dragn1 se levant furioso para vengarse del ,hombre6 ,ay1 desdichados habitantes de la tierra6 ,si nuestros primeros padres hubiesen estado prevenidos contra su oculto enemigo1 cuando todava era tiempo1 se hubieran preservado quizs de sus mortferas asechanzas2 no as ahora1 que encendido en furor1 comenzando por tentar al ,hombre para poder despus acusarle1 baja ,satn por vez primera a la ,tierra1 y quiere vengarse en su inocente y dbil morador de la prdida de aquella batalla que sostuvo1 y de la fuga que emprendi al infernal abismo4 ,en medio de su audacia e impavidez1 no se muestra satisfecho de su raudo vuelo1 ni halla motivo bastante para envanecerse1 sino que prxima a estallar su implacable clera1 la siente hervir en su proceloso pecho1 y cual mquina atronadora1 retrocede sobre s mismo4 ,asaltan su turbado pensamiento el horror y la incertidumbre2 sublvase en su interior el infierno todo1 porque en s y alrededor de s1 lleva el infierno4 ,ni un solo paso puede dar para alejarse de l1 como no se aleja de su ser por cambiar de puesto4 ,despierta su adormecido despecho al grito de su conciencia2 despierta en l el amargo recuerdo de lo que fue1 de lo que es1 de lo que ser1 cuando con mayor malicia incurra en mayor castigo4 ,a veces fija tristemente su dolorida mirada en el ,edn1 que tan risueo se le manifiesta2 a veces en el cielo1 y en la esplendidez del sol1 que brilla a la sazn con toda la pompa del medioda2 y combatido por tan encontrados pensamientos1 exclama suspirando3 ,oh t1 que coronado de suprema gloria1 contemplas al igual de ,dios este nuevo mundo desde tu solitario imperio1 t1 ante quien palidecen todos los dems astros1 a ti te invoco1 mas no con voz lisonjera1 que si pronuncio tu nombre oh ,sol6 es para decir cun aborrecidos me son tus rayos6 ,y qu mucho1 cuando me traen a la memoria el bien de que goc1 yo que me vi encumbrado sobre tu soberana esfera8 ,perdironme el orgullo y la ms inicua ambicin1 al mover en el cielo guerra contra el monarca sin par que domina en l4 ,ah6 por qu fui tan insensato8 ,deba yo corresponder as a quien me puso en tan sublime altura1 a quien jams me ech en cara sus beneficios8 ,tan dura era su servidumbre8 ,qu menos poda yo hacer que tributarle alabanzas1 siendo tan merecidas1 y mostrarle una gratitud que tan justa era8 ,ah1 que todas estas bondades fueron en dao mo1 y no sirvieron ms que para dar pbulo a mi malicia6 ,al verme en tanta supremaca1 creme exento de sumisin2 cre que dando un paso ms1 de tal manera me sobrepondra a todo1 que me hallara en el mismo instante libre de la inmensa deuda que para siempre tena empeado mi reconocimiento4 ,pesada es la obligacin que an pagada1 nunca se satisface2 pero yo olvidaba cuanto incesantemente reciba1 sin comprender que un pecho agradecido no debe por ser deudor1 y que continuamente est pagando1 porque a la vez que contrae la obligacin1 pone el desquite4 ,qu violencia1 pues1 tena que soportar8 ,oh1 si su poderosa voluntad hubiera hecho de m un ngel de nfima condicin6 ,no habra an dejado de ser feliz1 porque no me hubieran desvanecido tanto mis quimricas esperanzas4 ,y por qu no8 ,cualquiera otra de las grandes ,potestades hubiera aspirado a la misma soberana1 y arrastrdome a m por humilde tras su partido4 ,sin embargo1 ninguno de los dems cayeron2 todos opusieron resistencia a la tentacin1 armndose por dentro como por fuera4 ,y no tenas t la misma voluntad1 el mismo poder para resistir8 ,s que tenas4 ,de quin1 pues1 te quejas8 ,a quin acusas1 ms que a ese libre amor1 don de los cielos1 que arde igualmente en todos los corazones8 ,ilustracin3 ,ah miserable6 ,por dnde huir de aquella clera sin fin8 ,maldecido amor1 o maldecido odio1 que tanto valen para m uno como otro1 dado que es eterna mi desventura6 ,aunque el maldito eres t1 t mismo1 que siendo rbitro de tu voluntad1 voluntariamente elegiste lo que hoy motiva tu justo arrepentimiento4 ,ah1 miserable6 ,por dnde huir de aquella clera sin fin1 o de esta tambin infinita desesperacin8 ,todos los caminos me llevan al infierno4 ,pero si el infierno soy yo6 ,si por profundo que sea su abismo1 tengo dentro de m otro ms horrible1 ms implacable1 que a todas horas me amenaza con devorarme6 ,comparado con l1 este en que padezco me parece un cielo4 ,ah6 demos tregua al orgullo4 ,no habr medio de arrepentirse1 medio de ser perdonado8 ,lo hay en la sumisin2 mas cmo consentir mi altivez que me humille as en presencia de mis inferiores1 de los mismos a quienes seduje1 prometindoles que lejos de someterme jams1 subyugara al ,omnipotente8 ,ay de m6 ,cun ajenos estn de figurarse lo cara que pago mi jactanciosa temeridad1 y los tormentos que interiormente me aquejan1 mientras ellos adoran mi infernal trono6 ,esta diadema1 este cetro que tanto me han encumbrado1 solo sirven para hacer ms ignominiosa mi cada2 solo en ser ms miserable consistir mi supremaca2 que no otro ser el triunfo de mi ambicin4 ,y an cuando fuera posible mi arrepentimiento1 y que perdonado ya1 pudiera recobrar mi primer estado1 qu de elevados designios no volvera a sugerirme mi elevacin6 qu poco tardara mi hipcrita humildad en faltar a sus juramentos1 contemplndolos nulos1 como impuestos por el dolor y arrancados por la violencia6 ,ni qu sincera reconciliacin ha de caber donde un odio mortal ha abierto tan profunda herida8 ,la reincidencia1 por el contrario1 me precipitara en mayor abismo2 pagara cara esta breve tregua1 a costa de redoblar mis tormentos2 y como nada de esto se oculta al que me condena1 tan lejos est l de perdonarme1 cuanto yo de solicitar su misericordia4 ,as que ninguna esperanza resta3 en lugar de nosotros1 expulsados de nuestra patria1 ha creado al ,hombre1 en quien tiene puestas sus delicias1 y para el ,hombre este mundo4 ,renuncio1 pues1 a la esperanza1 y con ella al temor1 al remordimiento4 ,no hay ya para m bien posible2 t oh mal6 sers todo mi bien en lo sucesivo2 por ti a lo menos reinar juntamente con el ,seor del ,cielo1 y quizs me quepa por reino la mitad del ,universo1 como el ,hombre y ese nuevo mundo lo experimentarn en breve4 ,mientras hablaba as1 cruzaban sombras pasiones por su semblante3 tres veces lo alteraron la clera1 la envidia y la desesperacin1 que sucesivamente le fueron desfigurando2 y a pesar de las apariencias con que se disfrazaba1 se le hubiera conocido a la simple vista2 porque jams empaa nube alguna la radiante faz de los bienaventurados4 ,pero l1 que se observ al punto1 cambi en tranquilo exterior todos sus afectos1 y como tan diestro en ardides1 que no tena igual en dar a la falsedad el aspecto de la virtud1 encubri la malicia con que preparaba su venganza1 aunque no lo bastante para engaar a ,uriel1 que estaba ya prevenido4 ,haba el ,arcngel seguido atentamente todos sus pasos2 le haba visto en el monte ,asirio posedo de una inquietud poco propia de los espritus celestiales1 pues creyendo que nadie le vea ni vigilaba1 en sus furiosas demostraciones y en sus descompuestos ademanes haba claramente mostrado la exaltacin que dominaba su nimo4 ,sigui1 pues1 su camino1 acercndose a los trminos del ,edn1 donde se descubre el verde valladar1 con que1 a semejanza de cerca campestre1 corona el delicioso ,paraso1 prximo ya1 la solitaria eminencia de una escabrosa colina1 y su spera pendiente rodeada de enmaraados y espesos bosques1 que la hacen inaccesible4 ,sobre su cumbre se elevan a desmesurada altura multitud de cedros1 pinos1 abetos y pomposas palmeras1 vergel agreste1 donde el ramaje entrelazado1 multiplicando las sombras1 forma un vistoso y magnfico anfiteatro4 ,dominando las copas de los rboles1 alzaba sus verdes muros el ,paraso1 desde el cual se ofreca a nuestro comn padre la inmensa perspectiva que al pie y en torno de sus risueos dominios se dilataba2 y sobre los muros1 en lnea circular1 se ostentaban los ms hermosos rboles1 cargados de las ms exquisitas frutas2 y frutas y flores brillaban a la vez con los reflejos del oro y de los encendidos colores que las esmaltaban2 mientras el sol posaba en ellas sus rayos1 ms complacido que en las bellas nubes del ocaso o en el arco que nace de la lluvia1 enviada por ,dios a refrigerar la tierra4 ,tan encantador le pareca aquel sitio a ,satn4 ,purificbase doblemente el aire a medida que se acercaba a l1 hinchndole el corazn de deleite1 de aquel gratsimo bienestar con que la primavera ahuyenta toda tristeza1 como no sea la de la desesperacin4 ,agitando sus fragantes alas1 esparcan los vientos los perfumes que naturalmente atesoran1 y revelaban en su murmullo dnde haban adquirido las balsmicas esencias que prodigaban2 y como el navegante que traspone el cabo de ,buena-,esperanza1 y al dejar atrs a ,mozambique1 siente el dulce halago de los vientos del nordeste1 y los aromas de ,saba que le enva la ,arabia feliz desde sus odorferas riberas1 y se complace enajenado en caminar ms lentamente1 para recibir el suave aliento que sonriendo exhala de lejos el ocano2 as aspiraba el prfido ,enemigo el delicioso ambiente que iba determinado a emponzoar1 aunque gozndose en l ms que ,asmodeo con el maligno vapor que le alej1 enamorado y todo1 de la esposa del hijo de ,tobas1 huyendo a impulsos de su venganza desde la ,media a ,egipto1 para quedar all rigorosamente aprisionado4 ,ilustracin3 ,iba1 pues1 pensativo y lentamente subiendo ,satn444 ,iba pues pensativo y lentamente subiendo ,satn por la empinada y spera colina1 sin hallar camino alguno entre los enmaraados zarzales y malezas que estorbaban el paso a hombres y animales4 ,una sola puerta tena el ,paraso1 y miraba a oriente1 hacia el lado opuesto2 lo cual advertido por el prncipe infernal1 sin hacer caso de ella y como por menosprecio1 salv de un ligero salto el valladar de la colina y su mayor altura1 y cay en el fondo interiormente4 ,a la manera que un lobo rapaz obligado por el hambre a rastrear una nueva presa1 acecha los lugares del campo en que los pastores encierran por la noche sus ganados1 creyndolos seguros1 y salta por encima del redil2 cayendo en medio del rebao1 o como el ladrn1 que para dar con el escondido tesoro de un rico ciudadano1 preservado de todo asalto bajo dobladas puertas1 hierros y cerrojos1 se desliza furtivamente por las ventanas o por las techumbres2 tal se introdujo en el campo de ,dios aquel malvado1 como se introdujeron despus mercenarios viles en su templo4 ,vuela de all al rbol de la vida1 que estaba en medio y sobresala entre todos los dems1 y psase en l transformado en buitre2 y no para procurarse nueva vida1 sino para idear la muerte de los que vivan2 no para aprovecharse de la virtud de aquel rbol1 sino de su fruto1 que no abusando de l1 era prenda segura de inmortalidad2 tan cierto es que solo ,dios conoce el justo valor del bien presente1 y que por el abuso o el mal empleo se pervierten las mejores cosas4 ,inclina luego al suelo sus miradas1 y contempla las nuevas maravillas1 los tesoros con que la naturaleza brinda a los sentidos del hombre en aquel estrecho recinto1 en aquella tierra1 que ms bien es abreviado cielo4 ,jardn de ,dios era en efecto el bellsimo ,paraso1 puesto al oriente de ,edn1 que se extenda desde ,aurn#gh hasta las soberbias torres de la gran ,seleucia#gi1 construidas por los reyes griegos1 y hasta ,talasar#hj1 que sirvi mucho antes de morada a los hijos de ,edn4 ,en aquel delicioso pas estableci ,dios su jardn1 hacindole ms encantador an1 y extrayendo del frtil seno de la tierra los rboles ms agradables a la vista1 al olfato y al paladar1 entre los cuales sobresala por su altura el rbol de la vida y ostentaba sus frutos de ambrosa y oro vegetal4 ,no lejos se vea el rbol de la ciencia1 nuestra muerte1 de la ciencia del bien1 que tan caro nos cost1 dndonos a conocer el mal4 ,al medioda1 y atravesando el ,edn1 bajaba un anchuroso ro1 que sin torcer su corriente1 pasaba1 sumergindose1 por debajo del agreste monte1 colocado all por ,dios y levantado sobre las raudas ondas como trmino del ,paraso4 ,incitada de dulce sed la esponjosa tierra1 absorba por sus venas las aguas hasta la cumbre1 de donde manaba una fuente cristalina que esparca por todas partes multitud de arroyos2 juntos los cuales1 se precipitaban desde una altura1 y acrecentando el ro que sala de su tenebroso cauce1 dividale en cuatro corrientes principales1 que con diverso rumbo recorran vastas comarcas1 celebrrimos imperios1 de que no es menester hacer mencin4 ,preferible sera pintar1 si el arte llegase a tanto1 cmo los bullidores arroyos que nacan de aquella fuente de zafiro1 saltando entre orientales perlas y arenas de oro1 a la sombra de los rboles que sobre ellos se inclinaban1 difundan el nctar de sus aguas y acariciaban todas aquellas plantas1 y nutran flores dignas del ,paraso2 flores que un arte sutil no haba dispuesto en regulares lneas ni en vistosos ramos2 la esplndida naturaleza las prodigaba por colinas y valles y llanuras1 unas abrindose a los primeros rayos del sol1 otras resguardadas en impenetrable sombra1 para mejor preservarse del resistero del medioda4 ,ilustracin3 ,mansin campestre y encantadora4 ,tal era aquel delicioso sitio1 mansin campestre y encantadora1 de rico y variado aspecto1 de bosques cuyos rboles destilaban balsmicas y olorosas gomas1 o de los que pendan frutos esmaltados de luciente oro1 y exquisitos por su sabor2 que no en otra parte debi existir el jardn de las ,hesprides1 si su fbula fuese cierta4 ,a trechos se descubran mesetas de verdes prados1 con rebaos que pastaban la verde yerba1 colinas cubiertas de palmeras1 valles cuya fertilidad aumentaban las corrientes de agua1 flores de todos matices1 rosas que no conocan espinas4 ,por otro lado grutas umbras y cavernas de sin igual frescura1 que ocultaba entre sus pmpanos la risuea vid1 cargada de purpreos racimos y trepando a lo alto para lucir su gentil y fecunda gala2 y al propio tiempo parleras cascadas que de las empinadas cumbres se desprendan1 esparciendo unas veces y juntando otras sus aguas en transparente lago1 donde como en un espejo se retrataban1 coronadas de mirtos1 sus ondulantes mrgenes4 ,las aves prorrumpan a una en sus gorjeos1 y las primaverales brisas1 difundiendo la fragancia de los campos y los bosques1 asociaban sus murmullos al del trmulo ramaje2 mientras ejercitaba sus danzas festivas ,pan1 numen universal1 rodeado de las ,gracias y las ,horas1 y seguido de una perpetua primavera4 ,no era tan delicioso el ,enna por donde ,proserpina iba cogiendo flores1 cuando ella1 flor ms hermosa an1 fue arrebatada por el tenebroso ,plutn y ocasion a su madre el dolor de buscarla por el mundo todo4 ,ni era tan apacible la floresta de ,dafne1 junto al ,oronte2 ni la que baaba la inspiradora fuente de ,castalia2 ni la isla ,nisea1 cercada del ro ,tritn1 donde el viejo ,cam1 a quien los gentiles llaman ,ammn y los de la ,libia ,jpiter1 ocult a ,amaltea y a su sonrosado hijo1 el nio ,baco1 de la vista de su madrastra ,rea4 ,el mismo monte ,amara1 en que los reyes de ,abisinia guardaban a sus hijos1 tenido por algunos como el verdadero ,paraso1 situado en la ,etiopa cabe las fuentes del ,nilo1 aquel escarpado monte1 puesto entre rocas de alabastro1 que no poda subirse en todo un da1 en manera alguna poda compararse con este jardn de ,asiria1 donde el prncipe infernal vio con desplacer tantos placeres juntos y tantas especies de vivientes seres1 nuevas para l y desconocidas4 ,dos de ellos de ms noble figura1 de cuerpo recto y elevado1 recto como el de los dioses1 ostentando una dignidad natural y una desnudez majestuosa1 parecan los seores de aquel imperio1 y se mostraban dignos de serlo4 ,en sus celestiales miradas resplandeca la imagen de su ,creador1 la verdad1 la inteligencia1 la santidad pura y severa1 que no exclua la verdadera libertad filial1 de que procede la autoridad humana4 ,no eran iguales ambos1 ni parecan de un mismo sexo3 l nacido para la reflexin y el valor1 ella para la dulzura y la gracia seductora2 l solo para ,dios1 ella para ,dios y para l4 ,la frente hermosa y ancha del uno y su sublime mirada indican su autoridad suprema2 sus cabellos de color de jacinto1 partidos por mitad1 caen en varoniles bucles sobre sus hombros1 pero sin pasar de ellos2 la cabellera de la otra1 de largas hebras doradas1 extendida como un velo1 desciende ondulando hasta su delicado talle1 y se recoge en multitud de anillos1 como se enredan los de las vides1 emblema de dependencia1 impuesta con el ms tierno ascendiente1 otorgada por ella1 recibida por l y consagrada con actos de espontnea sumisin1 de modesta resistencia y de esquivez tan dulce como amorosa4 ,no haba entonces en ellos parte alguna velada ni secreta2 no conocan el falso pudor1 ni la vergenza que mancilla las obras de la naturaleza4 ,infame vergenza1 hija del pecado3 qu de zozobras causaste a la humanidad con esa mentida apariencia de pureza1 privndonos de la mayor ventura de la vida1 la sinceridad del corazn1 la paz inmaculada de la inocencia6 ,iban as ambos mostrando su desnudez1 y como ignorantes del mal1 sin ocultarse de las miradas de ,dios1 ni las de los ngeles4 ,iban asidos de las manos1 con dos almas las ms enamoradas que uni jams en sus vnculos amor3 ,adn el ms bello de los hombres que fueron sus hijos1 y ,eva la ms hermosa de las mujeres4 ,sentronse en el mullido csped1 a la sombra de una espesura que exhalaba perfumadas auras1 y cerca de una cristalina fuente4 ,habanse ejercitado en el cultivo de su querido jardn cuanto bastaba a hacerles despus grata la fresca impresin del cfiro y ms dulce el reposo1 y ms refrigerante la satisfaccin de la sed y el hambre4 ,sirvironse de los frutos que eran su comida1 frutos sabrossimos que doblndose las ramas les ofrecan1 y descansaban recostados sobre el blando musgo1 tapizado de brillantes flores4 ,de la corteza de los frutos que haban gustado1 hacan vasos para apagar la sed con el agua del arroyo que rebosaba2 y no faltaban en aquel banquete dulces requiebros ni cariosas sonrisas1 naturales en esposos dichosamente unidos por el vnculo nupcial1 y que se vean a solas4 ,alrededor de ellos jugueteaban todos los animales terrestres1 que por su ferocidad fueron despus perseguidos en bosques y desiertos1 en montes y cavernas4 ,all triscaba el len1 meciendo suavemente entre sus garras al corderillo3 osos1 tigres1 panteras y leopardos retozaban alegres en su presencia4 ,para divertirlos1 desplegaba all el monstruoso elefante todas sus fuerzas1 retorciendo a uno y otro lado su flexible trompa2 deslizbase hacia ellos la lisonjera serpiente1 enroscando en complicados nudos sus escamas1 y dando ya indicios de su fatal malicia1 no conocida an2 y otros animales yacan sobre la yerba1 unos que habiendo acabado de pastar fijaban los ojos con mirada inmvil1 otros que estaban rumiando y adormecidos2 porque ya el sol iba declinando y apresurando el fin de su curso hacia las islas del ocano1 y los astros precursores de la noche suban por la ascendente escala del cielo2 a tiempo que ,satn1 dominado del mismo asombro que al principio1 y sin poder apenas recobrar su desfallecida voz1 exclamaba as3 ,ilustracin3 ,de la corteza de los frutos hacan vasos para apagar la sed4 ,oh ,infierno6 ,qu triste espectculo se ofrece ante mis ojos6 ,posible es que ocupen nuestro dichoso lugar y tan bienaventurados sean esos seres de otra especie1 nacidos quiz de la tierra1 que no son espritus1 y sin embargo tan poco se diferencian de los brillantes espritus celestiales8 ,no puedo contemplarlos sin asombro1 y aun creo que podra amarlos2 tan perfecta es su semejanza con la divinidad1 y tal gracia ha comunicado a sus formas la mano de que han salido4 ,oh bellsimas criaturas6 ,no podis figuraros el cambio a que estis ya expuestos1 y cun pronto se trocar en desdicha vuestro bienestar2 desdicha tanto mayor1 cuanto ms felices os juzgis ahora4 ,bienaventurados sois2 pero poca defensa tiene vuestra bienaventuranza para que dure mucho2 y esa mansin sublime1 vuestro cielo1 no tiene toda la fortaleza que necesita un cielo para resistir al enemigo que ahora penetra en l4 ,yo no soy enemigo vuestro1 antes bien os compadezco al veros as abandonados1 y a pesar de la ninguna compasin que conmigo se ha tenido4 ,quiero formar alianza con vosotros1 contraer una amistad tan ntima y tan estrecha que en lo sucesivo viva yo con vosotros1 o vosotros vivis conmigo4 ,no os parecer mi mansin tan agradable como este risueo ,paraso1 pero la aceptaris1 porque al fin es obra de vuestro ,hacedor3 l me la cedi a m1 y con igual generosidad os la cedo yo a vosotros4 ,el infierno abrir de par en par sus puertas para recibiros1 y a recibiros saldrn tambin todos sus magnates4 ,no os veris all reducidos a tan estrechos lmites como estos1 y tendris suficiente espacio para vuestra innumerable descendencia4 ,si el lugar no es ms delicioso1 quejaos del que me obliga a tomar venganza de sus ofensas en vosotros1 que no me habis ofendido2 y aunque vuestra cndida inocencia me inspire piedad1 como en efecto me inspira1 el pblico bien1 que es preferible1 y el honor de un imperio que1 gracias a mi venganza1 ensanchar sus lmites con la conquista de un nuevo mundo1 me obligan a hacer lo que de otra suerte1 aun estando condenado1 me repugnara4 ,as discurra ,satn1 excusando con la necesidad1 que es la razn de los tiranos1 sus diablicos proyectos2 y descendiendo de la alta cima del rbol en que se haba colocado1 se introduce entre la bulliciosa turba de los cuadrpedos1 toma ya una1 ya otra de sus formas1 segn convena mejor a sus designios1 observa de cerca su presa sin ser notado1 y presta atencin a sus palabras1 y expa sus acciones para averiguar cuanto deseaba saber sobre su estado4 ,tan pronto1 como len de fiero aspecto1 da vueltas alrededor de ellos2 o como tigre que descubre casualmente orillas de un bosque dos tiernos cervatillos retozando1 se agacha contra la tierra y luego se levanta1 y se mueve inquieto1 a semejanza del enemigo que busca dnde mejor emboscarse1 y por fin se lanza sobre ellos para asirlos a la vez1 a cada uno con una garra4 ,en esto ,adn1 el primer hombre1 dirigiendo la palabra a ,eva1 la mujer primera1 hizo que ,satn se volviese todo odos para escuchar aquel lenguaje para l tan nuevo4 ,oh mi nica compaera1 que eres parte de mi ser1 y el ms querido de todos cuantos me rodean6 ,cun infinitamente bueno es ese nuestro ,hacedor1 que adems ha hecho todo este vasto mundo para nosotros1 y que se muestra tan liberal de sus bondades1 como poderoso e infinito en su grandeza6 ,nos ha sacado del polvo y puesto aqu1 en medio de tanta felicidad1 cuando nada merecamos de su mano1 cuando nada podemos hacer que l necesite2 y en cambio solo un precepto nos impone1 solo un deber fcil de cumplir3 de todos los rboles de este ,paraso1 que tan varios y deliciosos frutos nos ofrecen1 nicamente nos prohbe gustar del rbol de la ciencia1 plantado junto al rbol de la vida4 ,cerca1 pues1 de la vida est la muerte2 y que esta sea cosa terrible1 no admite duda1 pues sabes bien como el ,seor ha dicho que el fruto de ese rbol es la muerte2 nica prohibicin que ha impuesto a nuestra obediencia1 en medio de tantos dones como nos ha otorgado1 y de tan gran poder y supremaca como nos concede sobre todas las criaturas que pueblan la tierra1 los aires y los mares4 ,no nos parezca1 por lo tanto1 penosa semejante privacin1 teniendo1 cual tenemos1 libertad para gozar de todo lo dems1 y para escoger entre tantos y tan varios deleites el que prefiramos2 y as alabemos al ,seor y agradezcmosle sus bondades1 prosiguiendo en la grata ocupacin de podar estos tiernos rboles y cultivar estas flores1 trabajo que aun cuando fuera ms penoso1 a tu lado sera muy dulce4 ,y ,eva le replic de este modo3 ,oh t1 de quien soy y para quien he sido formada1 carne de tu carne1 nico objeto de mi existencia1 que eres mi gua y mi superior6 ,justo y razonable es cuanto has dicho1 pues debemos al ,seor incesantes alabanzas y agradecimiento2 y yo ms particularmente1 porque gozo de mayor suma de felicidad al gozarte a ti1 cuya supremaca es de tal naturaleza1 que no hallars cosa que se te iguale4 ,acurdome a cada instante de aquel da en que despertando del sueo por primera vez me vi reclinada en una umbra sobre las flores1 admirada de m1 sin saber quin era1 ni dnde estaba1 ni de dnde o cmo haba venido4 ,no lejos de all1 de lo interior de una gruta1 naca murmurando un arroyuelo1 que esparciendo su lquida corriente1 quedaba despus inmvil1 y tan puro como la bveda del cielo4 ,dirigime a l con toda la irreflexin de mi inexperiencia1 y me tend en su verde orilla para contemplar aquel terso y brillante lago1 que se asemejaba a otro firmamento2 mas al inclinarme sobre l1 vi que de pronto1 enfrente de m y dentro del agua1 apareca una figura que tambin se inclinaba para mirarme4 ,retroced asustada2 ella retrocedi asimismo2 plgome acercarme de nuevo2 plgole a ella acercarse igualmente1 y dirigirme tambin sus miradas con el mismo inters y amor4 ,hasta ahora la hubiera estado contemplando1 llevada de una vana aficin1 si no hubiera sonado una voz que me dijo3 ,eso que ves1 eso que ests contemplando1 hermosa criatura1 eres t misma2 como t aparece y desaparece2 pero ven1 y te llevar adonde no sea una sombra el ser que anhela gozar de tu vista y de tus dulces brazos1 el ser cuya imagen eres y de quien gozars tambin en inseparable unin4 ,t le dars una multitud de criaturas parecidas a ti1 por lo que sers llamada madre de la especie humana4 ,qu haba yo de hacer sino seguir ciegamente al que sin ser visto me atraa de aquella suerte8 ,di algunos pasos y te descubr1 tan bello y esbelto como eres1 debajo de un pltano1 aunque debo confesarte que no me pareci al pronto tu belleza tan dulce1 tan seductora como la del lago4 ,trat de huir1 pero t me seguiste1 gritando3 ,vuelve ac1 hermosa ,eva4 ,de quin huyes8 ,huyes de m1 siendo ma1 siendo mi carne1 mis propios huesos8 ,para darte la existencia1 he cedido una parte de m mismo2 de lo ms prximo a mi corazn ha salido la sustancia de tu vida2 y para tenerte siempre a mi lado1 dulce consuelo mo1 mitad de mi alma1 te estoy buscando2 que sin ti mi ser se vera incompleto4 ,y tu cariosa mano asi la ma1 y ced a tu anhelo1 y comprend desde entonces cunto la gracia varonil excede a la de la belleza1 cun superior es la inteligencia a toda otra hermosura4 ,as habl nuestra primera madre1 y con miradas de casta seduccin conyugal1 y con el ms tierno abandono1 medio abrazndole se apoy en nuestro primer padre1 a quien hizo sentir la leve presin de su turgente seno1 velado en parte por las rizadas ondas de su urea cabellera4 ,enajenado l a la vista de tal beldad y de tan dciles encantos1 sonrease henchido de amor1 como sonre ,jpiter a ,juno cuando fecundiza las nubes que siembran las flores de mayo sobre la tierra2 y sell los labios de ,eva con un sculo pursimo4 ,apart ,satn la vista lleno de envidia2 y dirigindoles de soslayo una mirada maligna y rencorosa1 exclam interiormente as3 ,hay espectculo ms odioso e insufrible8 ,han de gozar encantados estos1 uno en brazos de otro1 de delicias superiores a las del ,edn1 y han de disfrutar tal cmulo de venturas mientras yo vivo sumido en el infierno1 donde no existe placer ni amor1 sino un violentsimo deseo1 que no es por cierto el menor de nuestros tormentos1 deseo que no pueden consumir ni satisfacer tantas penas y martirios8 ,mas no debo echar en olvido lo que he llegado a saber de sus propios labios3 no pueden disponer de todo a su voluntad2 hay aqu un rbol fatal1 llamado de la ciencia1 cuyo fruto se les prohbe4 ,estales pues vedada la ciencia1 lo cual es sospechoso y contrario a la razn4 ,por qu su ,seor les enva esa ciencia8 ,si ser un delito el saber1 si ser la muerte8 ,si toda su existencia se cifrar en su ignorancia1 y su dicha en esta prueba de obediencia y de fidelidad8 ,oh6 qu bello descubrimiento para fraguar su ruina6 ,encender en su nimo un vivo deseo de saber1 de infringir ese envidioso mandamiento1 inventado sin duda para mantener en la humillacin a unos seres cuya inteligencia los sublimara al igual de los dioses4 ,pues bien3 aspirando a esta gloria1 gustarn de ese fruto1 y morirn4 ,no es probable que suceda as8 ,pero antes es menester examinar muy prolijamente este jardn1 y recorrer hasta sus ltimos escondrijos4 ,una casualidad1 una dichosa casualidad puede conducirme a sitio donde halle1 bien orillas de una fuente1 bien al abrigo de una sombra espesura1 alguno de esos espritus celestiales1 que me ilustre respecto a lo que me falta averiguar4 ,vivid pues1 felices amantes1 mientras podis3 gozad durante mi ausencia de esos breves placeres1 a los que sobrevendrn largas desventuras4 ,acabado de decir esto1 se puso en marcha con arrogante y desdeoso paso1 aunque con astuta precaucin1 recorriendo bosques1 colinas1 valles y llanuras4 ,descenda entre tanto lentamente el ,sol hacia el punto extremo en que el cielo parece tocar con el mar y con la tierra1 y sus rayos1 extendindose hasta el ocaso1 reflejaban en la puerta ,oriental del ,paraso4 ,era esta una roca de alabastro1 que se alzaba hasta las nubes y que a larga distancia se descubra1 accesible del lado de la tierra por medio de una subida que conduca a su alta entrada3 el resto lo formaba un escapado risco1 imposible de superar4 ,entre ambas pilastras de la roca se hallaba sentado ,gabriel1 caudillo de las guardas angelicales1 esperando la llegada de la noche2 y alrededor se ejercitaba en heroicos juegos la joven milicia del cielo desarmada1 pero conservando a mano sus escudos1 yelmos y lanzas1 pendientes en pabellones y ostentando el brillo deslumbrador de sus diamantes y oro4 ,de repente1 envuelto en un rayo de sol y atravesando la claridad del crepsculo1 aparece ,uriel1 rpido como una estrella que se desliza en otoo durante la noche1 cuando henchidos los aires de inflamados vapores1 muestran al navegante el punto desde donde se lanzarn contra l los vientos desencadenados2 y apresuradamente empez a decir3 ,ilustracin3 ,con esta promesa1 volvi ,uriel a su regin444 ,gabriel1 pues tienes a tu cargo la guarda y vigilancia de esta mansin venturosa1 para impedir que nada malo se acerque aqu ni penetre en ella1 sabe que hoy mismo1 en la mitad del da1 lleg a mi esfera un espritu1 deseoso al parecer de contemplar las maravillas ms admirables del ,omnipotente1 y sobre todo al ,hombre1 ltima criatura hecha a su imagen4 ,le indiqu el camino que con mayor rapidez poda seguir2 observ la direccin de su vuelo1 y al verle detenerse en la montaa que cae al norte del ,edn1 not que sus miradas eran poco propias del cielo y que haba en ellas algo de sombro4 ,le segu con la vista1 pero le he perdido entre estas espesuras2 y temo no sea alguno de los espritus rebeldes1 que salido del abismo1 venga a suscitar aqu nuevas perturbaciones3 t cuidars de descubrir dnde se oculte4 ,y el alado guerrero le respondi3 ,no me admira1 ,uriel1 que residiendo t en la brillante esfera del sol1 abarques con tu penetrante mirada inmensas distancias y profundidades4 ,nadie puede burlar la vigilancia que aqu se ejerce1 pasando por esta puerta1 sino quien conocidamente proceda del cielo2 y del medioda hasta ahora no se ha presentado ser alguno celestial4 ,si otro de diferente naturaleza1 como el que t has descrito1 ha traspasado estos lmites terrestres con algn designio1 ya conoces cun difcil es oponer obstculos materiales a una sustancia divina2 mas cualquiera que sea la forma con que se encubra ese que dices1 si se ha introducido dentro del recinto de estos muros1 le hallar maana al rayar el da4 ,con esta promesa volvi ,uriel a su regin1 llevado por el mismo rayo luminoso cuyo ms elevado extremo le hizo descender con mayor rapidez al sol1 que en aquella hora llegaba debajo de las ,azores1 fuese porque a impulso de una increble velocidad hubiera ya terminado su diario curso1 fuese porque la tierra1 girando menos acelerada y abreviando su curso hacia el oriente1 dejase a aquel astro iluminar con sus purpreos y ureos fulgores las nubes que rodean su trono en el ocaso4 ,lleg por fin la tranquila ,noche1 y el pardo ,crepsculo cubri el mundo con su triste manto4 ,seguale el ,silencio1 y animales y aves se retiraban1 ellos a sus guaridas1 estas a sus nidos1 todos enmudeciendo1 menos el vigilante ruiseor1 que empleaba la noche en ensayar sus amorosos e incesantes trinos4 ,qu encanto tena el silencio6 ,poblbase de resplandecientes zafiros la bveda del firmamento2 y ,hspero1 caudillo de la estrellada hueste1 se distingua por lo luminoso1 hasta que apareciendo la luna1 reina de plida majestad1 ostent su incomparable brillo1 y ahuyent las tinieblas con su plateada luz4 ,a este tiempo ,adn conversaba as con ,eva3 ,querida esposa ma3 esta hora de la noche y los seres todos que se entregan al descanso1 nos brindan con igual reposo4 ,para el hombre ha establecido ,dios el trabajo y el descanso1 como la alternativa del da y de la noche2 y el roco del sueo1 que tan oportunamente hace sentir ahora su dulce peso a nuestros ojos1 viene a cerrar nuestros prpados4 ,las dems criaturas que durante el da vagan ociosas y sin cuidado1 tienen menos necesidad de reposo1 menos que el hombre1 que da ocupacin diaria a su cuerpo e inteligencia1 en lo cual prueba su dignidad1 y el galardn con que recompensa el cielo sus acciones1 porque los otros animales no ejercitan as su actividad1 ni ,dios toma en cuenta lo que ejecutan4 ,maana1 antes que la fresca aurora anuncie en el oriente la proximidad del da1 deberemos levantarnos1 y volver a nuestro agradable trabajo1 aclarando aquella enramada1 y ms all desembarazando las verdes calles por donde paseamos al medioda1 pues nos estorba la espesura del ramaje que esteriliza todas nuestras faenas1 y que requiere ms nmero de manos1 si ha de atajarse su desmedida exuberancia2 al paso que debemos tambin limpiar la tierra de las flores cadas y de las gomas que han destilado sobre ella1 porque nicamente sirven para afearla y obstruirla1 impidindonos caminar con facilidad4 ,entre tanto1 la naturaleza quiere y la noche manda que descansemos4 ,a lo cual ,eva1 hermossima criatura1 respondi3 ,dueo mo1 de quien procedo3 lo que t mandes1 obedecer sumisa2 ,dios lo ha dispuesto as2 ,dios es mi ley1 t la ma1 y en no excederse de ella consiste toda la ciencia1 todo el mrito de la mujer4 ,embelsanme tus palabras hasta el punto de hacerme olvidar el tiempo1 sus mudanzas y el transcurso del da1 porque contigo todo es igualmente agradable para m4 ,agradable es el ambiente de la maana1 dulces sus albores y los primeros cnticos de las aves2 hermoso el sol1 cuando en este amensimo jardn derrama sus orientales destellos sobre el csped1 los rboles1 los frutos1 y las flores esmaltadas por el roco2 exhala aromas la tierra1 fecundada por mansas lloviznas1 y es encantadora la paz de la tarde1 como el silencio de la noche1 en que solo se oye la voz solemne de su cantor1 y como la belleza de la luna y todas esas esmeraldas del cielo que forman su luminosa corte4 ,pero ni el fresco ambiente de la maana1 ni los primeros cantos de las aves1 ni el sol que inunda este jardn ameno1 ni los cspedes1 frutos y flores esmaltadas por el roco1 ni el perfume que tras mansa llovizna embalsama la tierra1 ni la apacible tarde y la deliciosa noche con su cantor solemne1 ni el pasear a la luz de la luna o a la trmula claridad de las estrellas1 nada hay para m tan dulce como t mismo4 ,mas por qu esos astros estn luciendo toda la noche8 ,para quin es ese magnfico espectculo1 si tiene cerrado el sueo todos los ojos8 ,hija de ,dios y el ,hombre1 ,eva hermosa1 replic nuestro primer padre2 esos astros que giran alrededor de la tierra1 llevan de una en otra regin su luz1 que ha de alumbrar aun a naciones que todava no existen1 y que brilla apareciendo y ocultndose para evitar que la noche1 envolvindolo todo en su oscuridad1 recobre su antiguo imperio y prive de la vida a toda la naturaleza4 ,y no solo esparcen claridad esos templados astros1 sino que con su benigno calor diferentemente graduado lo vivifican1 calientan1 templan y mantienen todo1 o comunican parte de su virtud interior a los dems seres1 a todas las producciones de la tierra1 disponindolas a recibir del sol con mayor eficacia su cabal acrecentamiento4 ,y aunque en la profunda noche falte quien los contemple1 no por eso resplandecen en vano2 porque no pienses que aun dado que el hombre no existiera1 dejara ese cielo de tener admiradores1 ni ,dios quien le tributase alabanzas2 que mientras velamos1 mientras dormimos1 recorren invisibles la tierra millones de criaturas espirituales1 y da y noche alaban sin cesar y contemplan las obras del ,creador4 ,cuntas veces desde la cumbre de la sonora montaa o de lo interior de los bosques llegan a nosotros voces celestiales a la mitad de la noche1 que ya solas1 ya respondindose unas a otras1 ensalzan al ,omnipotente6 ,con frecuencia se oyen sus coros y nocturnas veladas1 y al divino son de los instrumentos que acompaan sus melodas1 media la noche su espacio1 y se elevan al cielo nuestros pensamientos4 ,as iban los dos discurriendo1 y asidos uno a otro de la mano1 entran solos en su deliciosa gruta4 ,era un sitio elegido por el soberano ,seor1 y dispuesto de manera1 que nada echase all de menos el ,hombre de cuanto pudiera deleitarle4 ,formaban el laurel y mirto entrelazados una tupida bveda de fuertes y olorosas hojas2 el acanto y toda especie de arbustos aromticos1 un verde muro por uno y otro lado1 que adornaban como rico mosaico mil y mil flores brillantes1 el iris con sus tornasoladas tintas1 las rosas y el jazmn1 unidas a sus esbeltos tallos4 ,los pies descansaban sobre un lecho de violetas1 de azafrn y de jacintos1 que cubriendo el suelo como vistoso pavimento1 hacan resaltar sus colores ms vivos que los de las piedras ms preciosas4 ,ninguna otra criatura1 aves1 cuadrpedos ni reptiles1 osaba acercarse all3 tal era el respeto que inspiraba el ,hombre2 y jams se ide mansin tan umbra1 sagrada y solitaria que sirviese de templo al dios ,pan o a ,silvano1 ni a las ,ninfas y ,faunos1 nmenes de las selvas4 ,all1 en aquel apartado retiro1 entre flores1 guirnaldas y perfumadas yerbas1 se despos ,eva embelleciendo su lecho nupcial por primera vez2 y los coros celestiales cantaron su himeneo el da en que su ngel tutelar la entreg a nuestro primer padre1 ms ataviada1 ms encantadora en medio de su desnudez que ,pandora1 en quien los dioses apuraron todos sus dones1 cuando 7oh fatal semejanza en la desventura67 cuando llevada por ,hermes al insensato hijo de ,jafet1 sedujo con sus dulces miradas al gnero humano para vengarse del que haba robado el primitivo fuego de ,jove4 ,llegado pues que hubieron a su umbrosa gruta1 se detuvieron ambos1 y volviendo los ojos al firmamento1 adoraron al ,dios que hizo la tierra1 el aire1 el cielo que estaban contemplando1 el luciente globo de la luna y las estrellas que poblaban la azulada bveda4 ,obra tuya es tambin la noche1 ,omnipotente ,hacedor1 y obra tuya el da que acaba de expirar y que hemos empleado en el trabajo que nos est prescrito1 con la dicha de auxiliarnos y amarnos mutuamente1 colmo de todos los bienes que nos otorgas4 ,este delicioso lugar es sobrado extenso para nosotros1 y su abundancia tal1 que no hay quien participe de ella1 ni quien recoja cuanto su suelo da de s2 pero t has prometido que de nosotros dos nacer una raza que ha de llenar la tierra1 y glorificar como nosotros tu infinita bondad1 lo mismo cuando despertamos a la luz del da1 que cuando1 como ahora1 aspiramos a gozar del sueo4 ,estas alabanzas pronunciaron los dos con unnime afecto1 sin observar otro rito que una pura adoracin1 que para ,dios es el ms agradable2 y enlazadas las manos1 entraron en su gruta1 y se retiraron a lo ms apartado de ella4 ,no tuvieron que despojarse del molesto disfraz que nosotros vestimos1 sino que yaciendo uno al lado de otro1 ,adn estrech a su hermosa ,eva1 y esta acept los misteriosos deberes que su santo vnculo le impona4 ,dejemos que austeros hipcritas encarezcan las perfecciones de la castidad1 el respeto a los lugares sagrados y a la inocencia1 y que condenen como impuro lo que ,dios ha purificado1 lo que prescribe a unos y lo que concede a la libertad de todos4 ,el ,seor manda que nos multipliquemos1 y quin sino el autor de nuestra ruina1 el enemigo de ,dios y el ,hombre1 puede obligarnos a lo contrario8 ,salve1 amor conyugal1 misteriosa ley1 origen verdadero de la vida humana1 nico don propio del ,paraso1 en que todas las cosas eran comunes6 ,por ti se ven libres los hombres del adltero furor que los iguala con los brutos2 por ti fueron engendrados los dulces afectos que el cario1 la fidelidad1 la justicia y la pureza establecieron por primera vez1 y los sagrados vnculos de padre1 hijo y hermano4 ,cmo he de ver yo en ti nada de criminal ni vituperable1 nada que sea indigno de la ms santa morada1 cuando eres fuente perpetua de domstica ventura1 tlamo candoroso y casto1 en estos como en los pasados tiempos1 y cuando gozaron de ti los santos y los patriarcas8 ,en ti logra amor el acierto de sus doradas flechas2 en ti luce su inextinguible antorcha y posa sus purpreas alas2 y en ti se ven cifrados sus encantos todos1 no en las improvisadas caricias1 en la sonrisa venal de falsas1 inspidas e impdicas mercenarias1 ni en los cortesanos galanteos1 festejos1 mascaradas1 msicas y bailes con que antojadizos amantes hacen gala de una pasin que ms bien es digna de menosprecio4 ,estrechamente enlazados sus desnudos miembros1 duermen ambos esposos al comps de los cantos con que les regalan los ruiseores1 y coronados por la lluvia de rosas que les renuevan los primeros albores de la maana4 ,gozad de ese sueo1 felices consortes1 doblemente venturosos si no aspiris a mayor ventura1 ni a saber ms de lo que sabis4 ,ya la noche haba recorrido la mitad de su rbita sublunar1 y el cono que su sombra forma llegaba a la mayor altura de la anchurosa bveda celeste2 y ya saliendo por la puerta de marfil1 a la hora y con las armas que acostumbraban1 se disponan los querubines a su nocturna ronda1 desplegando aparato blico1 cuando dijo ,gabriel al que ms se acercaba a l en autoridad3 ,llvate en pos1 ,uziel1 la mitad de esa legin1 y recorre en torno la parte del medioda con la ms cuidadosa vigilancia2 que la otra mitad se dirija al norte1 y dando nosotros la vuelta1 nos reuniremos en el occidente4 ,divdense con la rapidez de la llama1 unos hacia el lado del escudo1 otros hacia el de la lanza#ha2 y llamando el mismo ,gabriel a dos ngeles que estaban a su lado y se distinguan por su denuedo y sagacidad1 les dio la siguiente orden3 ,id1 ,ituriel y ,zefn1 id a recorrer el ,edn con toda la presteza que os sea posible2 no dejis de explorar rincn alguno1 y sobre todo la mansin de aquellas dos bellsimas criaturas1 que quizs en estos momentos estn durmiendo1 sin recelar de ningn peligro4 ,esta tarde1 al declinar el sol1 vino un ngel a participarme que haba visto un espritu infernal 7quin haba de sospecharlo87 que escapndose del infierno1 se encaminaba a este ,paraso1 sin duda con algn propsito siniestro2 y as donde quiera que le hallis1 apoderaos de l y traedle a mi presencia4 ,no dijo ms1 y se puso delante de su brillante hueste1 que eclipsaba el resplandor de la luna1 mientras los dos ngeles se encaminaban directamente al sitio en que podan hallar a su ,enemigo2 y all en efecto le encontraron bajo la forma de un sapo inmundo1 agachado junto al odo de ,eva4 ,por medio de esta diablica astucia1 procuraba insinuarse en los rganos de su imaginacin y sugerirle a su antojo mil ilusiones1 sueos y devaneos1 o inspirndole su ponzooso aliento1 inficionar sus espritus vitales1 nacidos de lo ms puro de la sangre1 como los vapores que exhala arroyuelo cristalino1 y suscitar en su mente insensatos y desasosegados pensamientos1 esperanzas vanas1 propsitos ambiciosos1 deseos inmoderados1 henchidos de altivos conceptos1 que dan origen a la soberbia4 ,al descubrirle as ,ituriel1 tocole ligeramente con el cabo de su lanza4 ,no puede la impostura resistir el contacto de un arma celestial1 y por fuerza tiene que recobrar su propia forma2 como le aconteci a ,satn1 que se estremeci todo al verse descubierto y sorprendido2 y a la manera que prende una chispa en el montn de plvora acopiada para el almacn que se forma al menor indicio de guerra1 y encendido el negro grano1 estalla de repente e inflama el aire1 no menos pronto se levant el odioso ,enemigo en su natural figura4 ,dieron un paso atrs los ngeles al presentrseles tan sbitamente transformado el terrible rey2 pero ajenos a todo temor1 se acercaron a l1 dicindole3 ,cul eres t de los espritus rebeldes precipitados en el infierno8 ,cmo te has evadido de all1 y por qu ests en acecho1 obrando traidoramente1 junto a la cabeza de los que duermen8 ,ah6 no me conocis8 replic ,satn con desdeoso tono4 ,no sabis quin soy8 ,pues bien me conocisteis en otro tiempo1 cuando en vez de igualaros conmigo1 reinaba yo all1 adonde no osabais encumbrar el vuelo4 ,desconocerme ahora1 vale tanto como desconoceros a vosotros mismos1 que sois sin duda los ltimos de vuestras filas4 ,y si no ignoris quin soy a qu preguntarlo1 comenzando vuestro mensaje tan intilmente como habis de concluirlo8 ,ilustracin3 ,los dos ngeles se encaminaban en busca de su enemigo4 ,a lo que ,zefn1 devolviendo desprecio por desprecio1 le contest3 ,no juzgues1 espritu rebelde1 que esa forma1 en que tan menguado aparece tu esplendor1 pueda darte a reconocer1 pues no brillas ya en el ,cielo inocente y puro1 y ests muy distante de aquella gloria que ostentabas cuando eras fiel3 ahora llevas impreso el crimen en tu semblante1 y en la frente la lgubre oscuridad de tu morada4 ,pero ven con nosotros1 y no dudes de que tendrs que dar cuenta al que nos enva1 a cuyo cargo est la custodia de este lugar inviolable y la incolumidad de esos dos seres que estn durmiendo4 ,de este modo habl el ,querubn1 y su grave y severa reprensin aadi invencible gracia a su juvenil belleza4 ,qued confuso ,satn2 comprendi cun incontrastable es el proceder recto1 cun amable en s misma la virtud1 y no pudo menos de dolerse de su prdida1 aunque ms se doli todava de que tan visible fuese la decadencia de su esplendor2 y sin embargo1 no quiso mostrar apocamiento4 ,si he de combatir1 dijo1 ser como superior contra superior1 con el que manda1 no con el que es mandado1 o con todos a la vez2 que en esto me cabr ms gloria1 o por lo menos no perder tanto4 ,a lo que con valenta replic ,zefn3 ,el miedo de que ests posedo nos ahorrar de un empeo que el ltimo de nosotros bastar a realizar contra ti1 perverso1 y contra tu impotente debilidad4 ,enmudeci el infernal prncipe al or esto1 devorando interiormente su rabia1 como soberbio corcel1 que al sentir el freno1 salta irguiendo la cabeza y tascando el frreo bocado4 ,tan intil le pareca la fuga como el combate2 embargbale el corazn un temor que proceda de poder ms alto1 cuando nada le haba hasta entonces intimidado4 ,iban acercndose al punto del occidente en que1 terminada ya su excursin1 volvan los ngeles y se congregaban para recibir nuevas rdenes2 al frente de los cuales puesto ,gabriel1 su caudillo1 con voz sonora les dijo as3 ,por esta parte1 amigos1 oigo pasos acelerados1 y descubro a ,ituriel y ,zefn en medio de la oscuridad4 ,con ellos viene otro de soberana apariencia1 pero muy decado de su brillantez1 que por su arrogante ademn parece el prncipe del ,infierno4 ,determinado se muestra1 segn su aspecto1 a no salir de aqu sin empear combate4 ,preparaos1 pues3 en su hosco ceo trae pintada la provocacin4 ,no haba acabado de decir esto1 cuando acercndose los dos ngeles1 le refieren sucintamente quin es aquel2 dnde le haban hallado1 cul era su ocupacin1 y en qu forma y actitud haba tratado de ocultarse2 y dirigindole ,gabriel una penetrante mirada3 ,por qu1 le pregunt1 has traspasado los lmites a que te ves reducido por tu crimen8 ,por qu vienes a perturbar en su ministerio a los que no se han dejado llevar de tu detestable ejemplo1 y tienen por lo mismo derecho y facultad para impedir tu temerario acceso a estos lugares8 ,no hay ms que violar la tranquila morada de los que ,dios ha establecido aqu y colmado de bendiciones8 ,y con sonrisa de menosprecio le respondi ,satn3 ,gabriel1 en el ,cielo tenas fama de perspicaz1 y como tal te contemplaba yo2 pero esas preguntas me hacen dudar de tu buen acuerdo4 ,hay alguien que viva contento entre suplicios8 ,hay quin1 pudiendo1 no anhele evadirse del infierno1 aunque est condenado a vivir en l8 ,por cierto debes tener que a estarlo t1 lo desearas1 y atropellaras por todo con tal de hallar sitio1 por lejano que fuese1 libre de tanta penalidad1 donde esperases trocar el dolor en alegra y en presto alivio1 y los tormentos en bienestar4 ,esto es lo que aqu busco1 y lo que t1 que nunca has experimentado males1 sino venturas1 no acertaras a comprender4 ,a qu me pones por delante la voluntad del que nos aprisiona8 ,que refuerce con ms seguros reparos sus puertas de hierro1 si ha de tenernos sumidos en sus lbregos calabozos4 ,esto es cuanto tengo que responderte3 por lo dems1 la verdad te han referido3 como esos te han dicho1 me hallaron2 lo cual1 sin embargo1 no implica violencia ni exceso alguno4 ,a estas palabras dichas en tono desdeoso1 contest el ngel guerrero no menos intencionadamente3 ,oh1 qu dechado tan cabal de cordura se perdi el cielo el da que ,satn fue arrojado de l6 ,fue arrojado de l por su insensatez2 y llega ahora aqu fugitivo de su prisin y abrigando la grave duda de si debe o no tenerse por perspicaz al que le califica de temerario en invadir esta regin1 y traspasar los lmites de aquella a que est condenado en el infierno3 tan natural contempla el evadirse de sus tormentos y su castigo4 ,sigue en tu presuncin1 soberbio1 hasta que la clera que nuevamente suscitas con tu fuga descargue en ti siete veces1 hasta que el azote que te haga volver a tus cadenas persuada a tu gran prudencia de que no hay castigo proporcionado a la infinita indignacin que semejante culpa provoca4 ,pero por qu vienes solo8 ,por qu no te siguen tus huestes infernales8 ,son los tormentos ms llevaderos para ellos que para ti1 y por esto no tratan de evitarlos8 ,o es que no cuentas t con tanto valor para resistirlos8 ,pues1 intrpido caudillo1 que has sido el primero en librarte de tus tormentos3 si hubieras manifestado a tus secuaces la causa de tu evasin al abandonarlos1 seguramente no te hubieran dejado venir solo ni fugitivo4 ,no pudo ya ,satn reprimir su ira y exclam3 ,valor ms que nadie tengo1 ngel insolente1 para soportar mis penas4 ,sobrado sabes que fui yo tu ms terrible enemigo en aquella lid en que la fulminante furia del trueno vino tan presto en auxilio tuyo1 en auxilio de tu lanza1 que por s no inspiraba temor alguno4 ,pero tus palabras1 tan irreflexivas como siempre1 muestran la inexperiencia en que ests de lo que debe hacer un caudillo fiel a su deber y aleccionado por los malos sucesos de su fortuna1 que es no exponerlo todo a peligrosos trances1 sino experimentarlos primero l mismo4 ,por esto he cruzado yo solo estos desiertos espacios1 y venido a reconocer este mundo nuevamente creado1 cuya fama no ha podido menos de llegar hasta los infiernos4 ,espero encontrar aqu morada ms venturosa1 y establecer en la tierra o en las regiones areas mis potestades proscritas1 aunque para conquista tal fuese menester embestir otra vez contra ti y tus bienhadadas legiones2 que ms fcilmente os acomodis a la servidumbre del ,seor entronizado en los cielos1 a entonar himnos en su alabanza y a incensarle de lejos1 que a la dureza de los combates4 ,lo cual odo por ,gabriel1 prosigui en estos trminos3 ,decir y desdecirse1 encarecer primero el mrito de la fuga y desempear despus el oficio de espa1 no es propio de un caudillo1 sino de un embaucador4 ,cmo te atreves a suponerte fiel a tu deber8 ,que as profanes el nombre1 el sagrado nombre de tu fidelidad6 ,y a quin eres fiel8 ,a tu rebelde muchedumbre8 ,a ese tropel de rprobos1 dignos de ser mandados por tan digno jefe8 ,consista vuestra disciplina1 la fe que jurasteis y vuestra obediencia militar en alzaros desleales contra el ,poder supremo8 ,y por otra parte1 falso hipcrita1 que ahora te vendes por paladn de la libertad1 quin ms lisonjero1 ms humilde y servil adorador que lo fuiste t un da del invencible ,rey de los cielos1 sin duda con la esperanza de destronarle as mejor y empuar su cetro8 ,pues1 oye1 y haz lo que te prevengo3 sal de aqu1 y huye al lugar de donde has salido2 que si subsistes un momento ms en estos sagrados confines1 arrastrando y cargado de hierros te volver a tu infernal mazmorra1 y quedars enclavado all1 de suerte que no te burles otra vez de las fciles puertas del infierno1 ya que tan dbiles te parecen4 ,amenazole as2 pero ,satn le oa con indiferencia1 y encendido en nuevo furor1 repuso3 ,cuando sea tu cautivo1 querubn orgulloso1 hblame de cadenas3 ahora disponte a sentir el peso de mi poderoso brazo4 ,jams te abrum otro tal1 ni an cuando el ,soberano celeste cabalgaba sobre tus alas1 y uncido con otro como t1 acostumbrados al mismo yugo1 tirbais de su carro triunfal1 y andbais por los caminos del cielo empedrados de estrellas4 ,mientras esto deca1 ardan en enrojecido fuego los anglicos escuadrones1 y desplegando en circular ala sus falanges1 le rodeaban1 apuntndole con sus lanzas2 como cuando en los campos de ,ceres1 maduras para la siega1 se mecen las apiadas espigas1 inclinndose a uno y otro lado1 segn de donde se agita el viento2 y el labrador las contempla con inquietud1 temiendo que todos aquellos haces en que cifra su mayor logro1 no vengan a convertirse en intil paja4 ,alarmado ,satn en vista de aquella actitud1 hizo sobre s un esfuerzo y dilat sus miembros hasta adquirir las desmedidas proporciones y fortaleza del ,atlas o el ,tenerife4 ,toca su cabeza en el firmamento1 y lleva en su casco el ,horror por penacho de su cimera2 ni carece tampoco de armas1 dado que empua una lanza y un escudo4 ,tremenda lid se hubiera suscitado entonces1 que no solo el ,paraso1 sino la celeste bveda hubiera conmovido en torno1 y aun puesto en grave conflicto todos los elementos a impulsos de choque tan irresistible1 si previniendo aquella catstrofe1 no hubiera el ,omnipotente suspendido en el cielo su balanza de oro1 que desde entonces vemos brillar entre ,astrea y el ,escorpin4 ,en aquella balanza haba pesado ,dios todo lo creado1 la tierra esfrica en equilibrio con el aire2 y ahora pesa del mismo modo los acontecimientos1 la suerte de las batallas y de los imperios4 ,puso a la sazn en contrapeso el resultado de la fuga y el del combate1 y el segundo subi rpidamente hasta dar en el fiel que lo sealaba2 y entonces dijo ,gabriel a su ,enemigo3 ,conozco1 ,satn1 tus fuerzas1 como t conoces las mas3 ni unas ni otras nos pertenecen2 ,dios nos las ha prestado4 ,qu insensatez jactarnos de lo que han de hacer nuestras armas1 cuando no hemos de llegar sino a lo que permita el cielo6 ,tu poder es el que l consiente2 el mo a la sazn doble1 para que yazcas a mis pies1 como cieno que eres4 ,y si de ello quieres tener una prueba1 mira all arriba1 y leers tu suerte en el celeste signo donde se pesa1 donde se muestra cun liviana y dbil sera la resistencia4 ,mir en efecto ,satn1 y vio cun desfavorable le era el movimiento de la balanza4 ,no esper ms2 huy1 lanzando denuestos1 y en pos de l huyeron las nocturnas sombras4 ,ilustracin3 ,no esper ms1 y huy lanzando denuestos4 ,ilustracin3 ,incorporose para fijar mejor su mirada en aquella hermosura4 ,,libro ,,quinto ,,argumento ,comienza a rayar el da1 y ,eva refiere a ,adn su agitado sueo1 que l oye con disgusto2 pero hace por consolarla1 y salen ambos a su trabajo cotidiano1 dirigiendo antes a ,dios su plegaria de la maana4 ,para que el hombre no pueda alegar disculpa alguna1 enva ,dios a ,rafael1 que le recuerde su obediencia1 que le manifieste el uso que ha de hacer de su libertad1 la proximidad de su enemigo1 quin es este y cul la causa de su enemistad1 con todo lo dems que a ,adn le importa saber4 ,baja1 pues1 ,rafael al ,paraso2 pntase su celestial hermosura4 ,al descubrirle ,adn1 sale a recibirle1 le conduce a su albergue1 y le regala con las frutas ms sabrosas que al efecto ha cogido ,eva por su mano4 ,conversan amigablemente entre s1 y ,rafael desempea su comisin hablando a ,adn de su estado1 de la condicin de su enemigo2 y satisfaciendo a sus preguntas1 le declara quin sea este y lo que le induce a obrar as1 empezando su relato por la primera rebelin de ,satn en el cielo1 el origen de ella1 cmo se retrajo a las partes del ,norte con sus legiones1 y las incit a rebelarse contra ,dios1 logrando que le siguiesen todos1 excepto el serafn ,abdiel1 que contradice sus razones1 y se opone a l1 y por ltimo le abandona4 ,ya la aurora diriga sus pasos a la regin de ,levante1 dejando en el cielo impresas sus sonrosadas huellas1 y sembrando la tierra de orientales perlas1 cuando1 como lo tena de costumbre1 despert ,adn1 cuyo sueo1 ligero como el aire1 favorecido por una pura digestin y por dulces y suaves vapores1 fcilmente se disipaba al menor ruido de las hojas1 de los brumosos arroyuelos1 a que da movimiento el alba1 y de las aves vocingleras que revoloteaban entre los rboles4 ,pero se sorprendi por lo mismo de hallar a ,eva adormecida an1 el cabello descompuesto y encendidas sus mejillas1 como por efecto de un sueo desasosegado2 e incorporndose medio apoyado sobre su costado1 para mejor fijar su amorossima mirada en aquella hermosura que1 dormida o despierta1 as le enajenaba con sus encantos1 blandamente estrech su mano2 y con una voz tan dulce como la de ,cfiro cuando acaricia a ,flora1 murmur a su odo estas palabras3 ,despierta1 hermosa1 alma ma1 supremo bien que me otorga el cielo1 delicia de mi corazn2 despierta3 mira que alumbra ya la maana1 que la frescura del campo nos est llamando1 y que desperdiciamos estas primicias del da1 y no vemos cmo crecen nuestras tiernas plantas1 cmo se abren las flores de los naranjos1 y la mirra destila su licor1 y su blsamo la caa1 mientras la naturaleza se reviste de sus colores1 y la abeja extrae de los ptalos sus almibarados jugos4 ,despierta ,eva al or esto1 mira con asombro a ,adn1 y apretndole entre sus brazos1 dice3 ,eres t1 consuelo mo1 colmo de mi ventura1 nico ser en quien se recrea mi pensamiento8 ,con qu placer vuelvo a verte y vuelvo a gozar del da6 ,porque has de saber que esta noche 7noche igual no he pasado hasta ahora7 he tenido un sueo1 si sueo puede llamarse1 porque no he pensado en ti1 como pienso siempre1 ni en nuestras faenas ltimas1 ni en las prximas1 sino en ofensas y cuidados que hasta esta penosa noche no haba sentido mi nimo2 he tenido un sueo en que me pareca que1 introducindose en mi odo1 una voz afectuosa me invitaba a pasearme4 ,la tom al pronto por la tuya3 ,por qu duermes1 ,eva8 me deca4 ,esta es la hora del placer1 de la frescura y del silencio1 silencio solamente interrumpido por el canoro pjaro de la noche1 que la pasa en vela modulando sus amorosos trinos2 esta es la hora en que la luna completamente redondeada y en la plenitud de su dulce claridad1 ahuyenta la sombra que lo encubre todo3 intiles encantos1 si la vista no goza de ellos4 ,el cielo vela tambin y tiene abiertos sus ojos2 sabes para qu8 ,para contemplarte a ti1 prodigio de la naturaleza1 a ti cuya presencia alegra1 y cuya beldad no puede menos de embelesar a cuantos la ven4 ,me levant1 creyendo que eras t el que me hablabas1 mas no te vi2 ech a andar deseosa de encontrarte1 y atraves1 o tal por lo menos me pareci1 multitud de caminos1 hasta que de repente me hall junto al rbol de la ciencia prohibida1 que se me represent hermossimo1 ms hermoso que durante el da4 ,mirndole estaba maravillada1 cuando a su lado not que haba una figura con alas1 como las que a menudo vemos bajar del cielo2 sus hmedos cabellos estaban rociados de ambrosa4 ,contemplaba tambin el rbol1 y exclam3 ,oh preciosa planta6 ,que tan cargada te veas de fruto y nadie1 ni ,dios ni hombre1 quiera aliviarte de l1 ni gustar de su dulzura6 ,tan despreciable es la ciencia8 ,si no es por envidia1 qu otra causa puede haber para esta prohibicin8 ,prohbalo quien quiera1 nadie me impedir a m privarme ms tiempo de este placer4 ,de otra suerte por qu ests aqu8 ,esto dijo1 y sin ms vacilar1 con mano atrevida cogi y gust4 ,qued horrorizada al or estas palabras1 y mucho ms viendo la temeraria accin que las acompaaba2 pero l1 arrebatado de entusiasmo3 ,oh1 divino fruto1 sigui diciendo1 dulce por extremo1 y ms dulce todava por ser vedado6 ,nigasete1 sin duda1 para que seas alimento exclusivo de los dioses1 pues si lo fueras de los hombres1 los convertiras en divinidades4 ,y por qu no han de aspirar a ser dioses los humanos8 ,no se acrecienta el bien a medida que se comunica8 ,lejos de perder en ello su autor1 sera objeto de nuevas adoraciones4 ,ven1 pues1 felicsima criatura1 ,eva hermosa y angelical3 gusta como yo de este fruto1 que si hoy eres feliz1 llegars doblemente a serlo2 gusta de l1 y sers una nueva deidad entre los dioses1 y tu imperio no se limitar a la tierra1 sino que tendrs por mansin el aire1 como nosotros1 o podrs remontarte por tu propia virtud al cielo1 y vers la vida que viven los dioses1 y t vivirs como ellos4 ,y hablando de esta suerte1 se acerc a m1 y llev a mis labios parte del fruto que haba arrancado4 ,su dulce y sabrosa fragancia excit de tal modo mi apetito que no pude menos de probarlo2 y al punto sent que nos trasladbamos ambos a la regin de las nubes1 desde donde vi extenderse a mis pies la inmensidad de la tierra1 magnfico y variado espectculo2 y admirada de mi vuelo1 me asombr no menos del cambio que haba experimentado y de la incalculable altura a que me hallaba2 cuando repentinamente desapareci mi gua1 y a m se me figur que caa precipitada a la tierra y que llegaba a ella adormecida4 ,con qu jbilo he despertado1 y visto que todo ha sido la ilusin de un sueo6 ,refiri as ,eva el que haba tenido durante la noche2 y contristado ,adn al orlo1 la respondi3 ,perfecta imagen y amada mitad de m mismo3 ese desasosiego que ha agitado esta noche tu mente mientras dormas1 tambin ahora me aflige a m4 ,no s por qu recelo que ese sueo extraordinario traiga algn mal consigo2 pero de dnde provendr ese mal8 ,en ti1 que tan pura eres1 ni sombra de l puede darse2 pero oye lo que voy a decirte4 ,hay en el alma varias facultades inferiores1 sometidas a la ,razn como a su soberana4 ,entre ellas ejerce el principal oficio la ,imaginacin1 que de todos los objetos exteriores1 que perciben los sentidos cuando estn despiertos1 forma quimeras y visiones areas1 las cuales agrupa o desvanece la ,razn1 produciendo as todo cuanto afirmamos o negamos1 todo aquello que distinguimos con el nombre de ciencia o de opinin4 ,cuando la naturaleza se entrega al reposo1 la ,razn se retrae tambin a su ms oculto seno2 y acontece con frecuencia que aprovechndose la ,imaginacin de este retraimiento1 como continuamente est en vela1 procura imitarla1 forjndose all mil trazas y desvaros2 pero ordenando mal los objetos1 especialmente durante el sueo1 solo produce pensamientos inconexos1 y confunde los hechos presentes con los pasados y los remotos4 ,as1 en este sueo que me refieres1 juzgo descubrir cierta semejanza con los asuntos de que tratamos en nuestra ltima conversacin1 bien que revestidos de extraos accidentes2 por lo que no debe esto causarte sobresalto alguno4 ,puede introducirse un mal pensamiento en el nimo1 tanto del hombre como de los espritus celestiales1 indeliberadamente y sin que llegue a contaminarle2 y esto me inspira la confianza de que ese sueo que tal aversin te ha inspirado mientras dormas1 no consentirs nunca que despierta se realice4 ,aleja1 pues de ti toda tristeza3 que no empae nube alguna la claridad de esos ojos1 ms brillante y serena que la que en su primera sonrisa enva al mundo la aurora4 ,levantmonos1 y volvamos nuevamente a nuestras dulces faenas1 nuestros bosques y fuentes1 y al cuidado de las flores que entreabren ahora sus clices1 y exhalan los suavsimos aromas que han guardado durante la noche1 para que te goces mejor en ellos4 ,as consol ,adn a su bella esposa1 y ella en efecto qued consolada2 pero en medio de su silencio se desliz de sus ojos una dulce lgrima que enjug con sus cabellos2 y al ver que asomaban otras a sus cristalinas fuentes1 las ataj ,adn con un beso1 correspondiendo de este modo a aquella tmida demostracin de un remordimiento que se alarmaba con la sola idea de la culpa1 sin ser culpable4 ,dando pues al olvido sus temores1 se apresuraron a salir al campo2 y apenas traspusieron el umbral de su mansin1 a la que servan de techumbre espesos y copudos rboles1 y se hallaron al aire libre1 a la luz del da y del sol1 que al aparecer en su carro1 tocaba con las ruedas la superficie del ocano1 y cuyos rayos impregnados de roco y paralelos a la tierra1 doraban la vasta regin oriental del ,paraso y los frtiles llanos del ,edn1 se postraron humildemente para adorar a su ,criador1 comenzando la acostumbrada plegaria que todas las maanas le dirigan de varios modos1 sin que sus himnos careciesen jams de variedad ni de santo entusiasmo1 bien fuesen recitados1 bien cantados de improviso2 pues en sonora prosa o numeroso ritmo flua de sus labios una elocuencia tan natural1 que no necesitaba de los dulces acordes del arpa ni del lad2 y dieron as principio3 ,estas1 ,padre del bien1 ,omnipotente ,seor1 son tus gloriosas obras4 ,obra es de tus manos esta fbrica del ,universo1 tan maravillosamente bella2 y t mismo cun admirable eres6 ,tu inefable grandeza se encumbra sobre esos cielos1 invisible para nosotros1 confusamente vislumbrada en tus ms pequeas obras1 en las cuales1 sin embargo1 se descubre tu bondad1 superior a toda idea1 y tu poder divino4 ,celebradle vosotros1 que podis hacerlo ms dignamente1 espritus anglicos1 hijos de la luz2 vosotros1 que le contemplis de cerca1 y que en torno de su trono1 en la eternidad de un da sin noche1 y en concertados coros elevis cnticos de alegra2 vosotros1 que estis en el cielo4 ,unid tambin vuestras alabanzas1 criaturas de la tierra1 en honor del que es principio y postre y centro y ser al propio tiempo infinito4 ,y t1 la ms brillante de las estrellas1 ltima que recorres la va nocturna1 si no perteneces ms bien al alba1 precursora del da1 que con tu fulgente diadema coronas la risuea frente de la maana3 enslzale asimismo en tu luminosa esfera1 a la hora apacible en que asoma la luz de oriente4 ,sol1 vista y alma de este anchuroso mundo1 rndele homenaje como superior a ti1 y en tu incesante giro proclama sus loores1 cuando apareces en el cielo1 cuando te ostentas en tu apogeo y cuando te ocultas a nuestros ojos4 ,luna1 que acompaas unas veces al ,sol en su oriente1 y otras te apartas de l1 huyendo con las estrellas fijas en su movible rbita2 y vosotros planetas errantes en nmero de cinco1 que al comps de armnicos sonidos os movis en misteriosa danza3 publicad la gloria de aquel que de las tinieblas sac la luz4 ,aire y los dems elementos que fuisteis los primeros que engendr en su seno ,naturaleza3 pues vuestra cudruple virtud recorre bajo innumerables formas un crculo perpetuo1 e influs e inspiris la vida en todo1 que vuestro continuo movimiento sirva para tributar al ,supremo ,hacedor himnos cada vez ms nuevos y ms variados4 ,y vosotras1 nieblas y exhalaciones1 que surgs de las montaas o de los vaporosos lagos1 negras o cenicientas1 hasta que el sol dora con sus rayos la fimbria de vuestros ropajes3 surgid para honrar el nombre del magnfico autor del mundo2 y ya tapicis de nubes el incoloro espacio del firmamento1 o derramis vuestra fecunda lluvia en la sedienta tierra1 que en vuestra ascensin o vuestro descenso proclamis siempre sus alabanzas4 ,alabadle tambin con manso murmullo o rugiendo impetuosamente1 oh vientos que soplis de los cuatro ngulos de la tierra2 y vosotros1 excelsos pinos1 rboles y plantas de toda especie1 inclinad vuestras cabezas y agitad vuestras ramas en seal de adoracin4 ,loadle asimismo al son susurrante de vuestras aguas1 fuentes y lquidos arroyuelos4 ,unid a las dems vuestras voces1 criaturas todas vivientes4 ,aves1 que cantando os remontis hasta las puertas del cielo1 sublimad su gloria en vuestras melodas y llevada por vuestras alas2 y los que os deslizis por entre las olas1 y los que vagis por la tierra1 ya hollndola majestuosa1 ya arrastrando humildemente1 sed testigos de que mi lengua no enmudece ni por el da ni por la noche1 y de que mi voz resuena en las colinas1 en los valles1 en las fuentes y en la fresca sombra de las enramadas1 que de m aprenden sus alabanzas4 ,bendito seas1 ,seor del ,universo6 ,que tu bondad1 como hasta aqu1 nos dispense nicamente bienes2 y si la noche ha producido o encubierto algn mal1 ahuyntalo1 como la luz ahuyenta las tinieblas en este instante4 ,expresin de su inocencia era plegaria tan fervorosa1 terminada la cual1 recobraron sus nimos la profunda paz y la acostumbrada calma4 ,apresurronse a volver a sus faenas campestres de la maana1 por entre prados cubiertos de roco y de flores2 y llegaron a un plantel de rboles frutales que por su excesivo crecimiento extendan su espeso ramaje ms de lo conveniente1 y necesitaban que una mano experta reformase su estril pompa4 ,acercan tambin la vid al olmo para unirlos entre s2 la cual1 como amante esposa1 le cie con sus flexibles brazos1 y le ofrece en dote sus racimos1 y embellece con ellos su intil hojarasca4 ,vindolos ocupados de esta suerte el supremo ,rey del cielo1 se apiad de ellos1 y llamando a ,rafael1 el espritu amigable que se dign de viajar con ,tobas1 y favoreci su matrimonio con la doncella siete veces casada#hb3 ,rafael1 le dijo1 ya sabes la perturbacin que1 fugndose del infierno y atravesando el tenebroso abismo1 ha movido ,satn en el ,paraso terrestre1 y la inquietud que ha causado esta noche a los dos humanos que all viven1 proponindose con la ruina de ellos labrar a la vez la de su descendencia4 ,ve1 pues1 all2 emplea el resto del da en conversar con ,adn1 como entre s conversan los amigos4 ,le encontrars en un sitio sombro y retirado que le preserva del calor del medioda1 y donde con el alimento y el descanso repara las fuerzas gastadas en sus diarias fatigas4 ,hblale de modo que le hagas comprender su dichoso estado2 que de su voluntad depende su dicha1 de su voluntad1 que aunque libre1 es tambin mudable1 por lo que debe andar precavido y desconfiado1 no llegue a perderse por exceso de confianza en su seguridad4 ,hblale asimismo de los riesgos a que est expuesto1 de quin debe recelar1 y del ,enemigo que1 por haber sido expulsado poco ha del cielo1 procura que los dems se hagan tambin indignos de tal ventura1 no empleando a este fin la violencia1 que le sera perjudicial1 sino el engao y la seduccin4 ,prevenle1 en suma1 de cuanto debe hacer1 no sea que delinquiendo voluntariamente1 alegue despus que ha obrado por sorpresa1 por falta de consejo y de previsin4 ,esto orden el ,padre ,eterno2 con lo que dej enteramente satisfecha su justicia4 ,no demor un punto al alado ,ministro el cumplimiento de aquel mandato1 y de entre la innumerable multitud de serafines en que estaba1 cubierto por sus grandiosas alas1 alz el rpido vuelo y cruz por en medio del firmamento4 ,aprtanse a uno y otro lado las anglicas legiones para abrirle paso a travs del camino del ,empreo1 hasta llegar a las puertas del cielo1 las cuales se abren de par en par por s solas1 girando sobre sus goznes de oro1 que con tan divino arte el sabio ,autor de todo las haba dispuesto4 ,desde all1 ni nubes ni astro alguno se interponen a sus miradas1 y ve la tierra1 pequea como en s es y semejante a los dems globos luminosos1 y ve el jardn de ,dios coronado de cedros por encima de las ms altas montaas4 ,as1 aunque menos distintamente1 contempla el observador durante la noche1 por medio de los cristales de ,galileo1 tierras y regiones imaginarias en lo interior de la luna2 y as descubre el piloto como una mancha nebulosa al aparecrsele1 las islas de ,delos y ,samos entre las ,ccladas4 ,prosigue el ngel bajando con acelerado vuelo1 y cruza la inmensidad del espacio areo1 y surca mundos y mundos1 seguro de sus fuertes alas1 ora impelido por los vientos del polo1 ora sacudiendo velozmente el movible aire2 hasta que llegando al lmite a que pueden las guilas remontarse1 mirbanle todas las aves asombradas como al fnix1 nico en su especie1 cuando para depositar sus preciosas cenizas en el fulgente templo del ,sol1 encaminaba su vuelo a la egipcia ,tebas4 ,descendiendo despus sobre la cumbre oriental del ,paraso1 recobra su aspecto de alado serafn4 ,seis alas velan sus divinas formas3 las dos que cubren sus anchos hombros le caen sobre el pecho como un magnfico manto real2 los dos de en medio cien su talle como una estrellada zona1 y orlan sus riones y cintura con menudas plumas de oro y tornasoles copiados de los del cielo2 y las otras dos resguardan sus pies1 adheridas a sus talones1 con plumas esmaltadas del color del firmamento4 ,mostrbase semejante al hijo de ,maya1 y al sacudir sus plumas1 llenaba de celestial fragancia el anchuroso espacio que en torno le circua4 ,reconocironle al punto las legiones de ngeles que custodiaban el ,edn1 y le recibieron con el honor debido no solo a su dignidad1 sino a su misin sublime1 porque desde luego adivinaron toda la importancia de la que iba a desempear4 ,pas por delante de sus esplendentes tiendas1 y entr en el bienaventurado campo1 atravesando odorferas florestas de mirra y casia1 de nardos y de blsamos1 que sobrepujaban en dulzura a todo encarecimiento2 porque exuberante all y risuea como en su primavera1 la naturaleza1 desplegaba todos sus encantos juveniles y verta a manos llenas sus ms gratos tesoros en medio de aquel silvestre espectculo1 superior a toda perfeccin artstica4 ,sentado a la entrada de su fresca gruta1 le vio ,adn segn iba adelantndose por en medio de la aromtica floresta4 ,desde su mayor elevacin1 lanzaba directamente el ,sol sus encendidos rayos hasta lo ms profundo de la tierra1 calor excesivo para ,adn2 y ,eva estaba en lo interior de su albergue1 a la hora en que sola1 preparando para su comida los sabrosos frutos1 que con solo ser gustados1 eran deleite del apetito1 y al propio tiempo despertaban la sed del nctar que la leche1 el jugo de ciertas frutas o los racimos de la vid les suministraban4 ,llam1 pues1 ,adn a su ,esposa1 diciendo3 ,ven1 ,eva1 corre1 vers un objeto digno de contemplarse3 a la parte de oriente1 entre los rboles1 y caminando en esta direccin1 viene una figura oh1 qu radiante6 ,parece una segunda aurora que brilla en la mitad del da4 ,algn mandato del cielo nos trae quiz1 y se dignar de ser hoy nuestro husped4 ,apresrate a ofrecerle las mejores provisiones que guardes2 no escasees prodigalidad alguna1 y recbele con todo el honor debido a un mensajero celeste4 ,a nuestros bienhechores debemos corresponder con sus propios dones1 y mostrarnos liberales de lo que tan liberalmente se nos concede1 ya que la naturaleza multiplica aqu sus inagotables tesoros1 y que al desprenderse de ellos para hacerse ms fecunda1 nos ensea a no ser avaros4 ,a esto replic ,eva3 ,adn mo1 a quien ,dios ha consagrado como modelo de la tierra que anim l mismo3 el cuidado de guardar lo que ha de servirnos para alimento1 es intil aqu donde las estaciones se encargan de proveernos de todo1 a no ser aquellos frutos que mejoran reservndose1 porque pierden as su humedad superflua4 ,pero no omitir solicitud alguna1 y juntar de cada planta1 de cada rbol1 de cada sabroso fruto lo que ms digno me parezca para agasajar a ese angelical husped1 el cual se convencer de que ,dios ha derramado sus beneficios en la tierra como en el cielo4 ,ilustracin3 ,a la parte de oriente1 entre los rboles1 y caminando en esta direccin444 ,y sin perder ms tiempo1 se dispone a proceder con la mayor diligencia y a desempear sus quehaceres hospitalarios1 pensando en cmo escoger lo ms delicado1 lo que ms se acomodase al gusto1 sin mezclar cosas extraas ni de mal aspecto1 sino de una agradable variedad que contribuyese a aumentar su agrado4 ,discurre de un lado a otro1 y de los ms tiernos tallos arranca cuanto la tierra1 madre universal1 produce en la ,india oriental y en la de occidente1 en las orillas del ,ponto1 en las costas de frica1 o en el pas en que rein ,alcnoo#hc2 frutos de toda especie1 de dura cscara1 de blanda piel1 unos lisos1 vellosos otros4 ,de ellos hace largo acopio1 que amontona con mano prdiga2 exprime los dorados racimos1 que le dan un licor inofensivo y grato1 y de simientes y dulces almendras que tritura1 saca almibarada crema4 ,no carece de vasos puros que contengan una y otra bebida2 y por fin cubre el suelo de rosas y arbustos olorosos1 que para serlo no haban menester de luego4 ,entre tanto se adelanta nuestro primitivo padre a recibir a su divino husped1 sin ms squito que sus cabales perfecciones1 que constituan toda su grandeza1 incomparablemente mayor que la enojosa pompa que arrastran en pos los prncipes1 con tantos corceles ricamente enjaezados y tantos palafreneros cuajados de oro1 que deslumbran a la multitud1 dejndola estupefacta4 ,lleg1 pues1 ,adn a su presencia1 y no embarazado de temor1 sino con la sumisin y afable respeto que a su superior naturaleza se deba1 profundamente inclinndose1 le dijo3 ,espritu celestial1 pues no es posible que hermosura tanta provenga ms que del cielo3 ya que descendiendo de los supremos tronos1 te dignas de abandonar por breve tiempo aquellas mansiones venturosas para honrar estas otras con tu presencia1 haznos a los dos que aqu vivimos1 a quienes el ,soberano del mundo ha otorgado la posesin de morada tan espaciosa1 haznos la merced de reposar en este umbro albergue1 tomando asiento1 y gustando los ms sazonados frutos de este jardn1 hasta que ceda el calor del medioda1 y ms benigno el sol1 vaya declinando4 ,y el ngel con la mayor dulzura le respondi3 ,a esto he venido1 ,adn4 ,tal como has sido creado1 y dueo de una mansin como la presente1 bien puedes invitar aun a los mismos espritus celestiales a que con frecuencia te visiten4 ,llvame1 pues1 a ese apartado recinto cubierto de sombra2 tengo para estar contigo desde esta hora del medioda hasta que comience la noche4 ,y se encaminaron ambos a la campestre vivienda1 que como el asilo de ,pomona1 se cobijaba entre fragantes flores4 ,all estaba ,eva1 sin otra gala ni adorno que ella propia1 ms encantadora que la ,ninfa de los bosques y que la ms bella de aquellas tres diosas que en el monte ,ida sostuvieron desnudas la competencia de su hermosura2 estaba para servir al divino husped1 y no necesitaba de otro velo ni defensa que su virtud1 sin que ningn pensamiento impuro alterase la calma de su semblante4 ,salve6 le dijo el ngel1 empleando la santa salutacin que despus se dirigi a la benditsima ,mara1 segunda ,eva4 ,salve1 madre del gnero humano6 ,tu fecundo seno dar al mundo ms hijos que los frutos con que los rboles del ,seor colman esa mesa4 ,la mesa era un alto y espeso csped1 cercado de asientos de muelle musgo1 y sobre su ancha y cuadrada superficie se extendan las producciones todas del otoo1 aunque all otoo y primavera se daban la mano4 ,entablaron los comensales su pltica reposadamente1 sin temor de que se les enfriasen los manjares2 y nuestro padre empez diciendo3 ,plzcate1 divino extranjero1 gustar de estos regalos1 que nuestro ,hacedor1 de quien sin tasa ni medida procede todo perfecto bien1 ha mandado a la tierra que nos ceda para nuestro alimento y nuestro placer2 manjares inspidos quiz para naturalezas espirituales2 mas yo nicamente s que el ,padre celestial alimenta a todos4 ,a esto replic el ngel3 ,pues lo que l 7alabado sea perpetuamente71 lo que l da al ,hombre1 que en parte es tambin espiritual1 bien puede ser manjar agradable para los espritus ms puros2 que la inteligencia de estos necesita de alimento como vuestra razn1 pues una y otra llevan en s las facultades subalternas de los espritus1 como son or1 ver1 oler1 tocar y gustar2 y el gusto depura1 digiere y asimila las sustancias1 convirtiendo las corpreas en incorpreas4 ,ello es indudable que todo lo creado ha menester de alimento con que sostenerse y repararse3 entre los elementos1 el ms grosero mantiene siempre al ms puro1 la tierra al agua1 la tierra y el agua al aire1 y el aire a los etreos fuegos1 empezando por la luna1 que como ms vecina a la tierra1 presenta en su redonda faz esas manchas1 que son vapores todava impuros que no se han transformado en sustancias2 mas no por eso deja la luna de desprender de su hmedo continente alimento para otras esferas superiores4 ,el sol1 que comunica su luz a todos los astros1 recibe de ellos sus acuosas exhalaciones y absorbe durante la noche el licor del ocano4 ,aunque los rboles de vida que tenemos en el cielo nos den frutos de ambrosa1 y las vides destilen nctar1 y aunque al amanecer extraigamos melifluo roco de entre las hojas1 y el suelo ofrezca granos de perlas a nuestras plantas1 de tal manera ha prodigado aqu ,dios sus bondades en la variedad de los placeres de que gozis1 que bien puede esta mansin compararse con el cielo2 y as no creas que deje de quedar mi gusto satisfecho4 ,ilustracin3 ,y el divino mensajero repuso3 ,hay1 ,adn1 un ,ser omnipotente444 ,sentronse1 pues1 y fueron comiendo de las viandas1 y el ngel no en la apariencia ni figuradamente1 como es comn opinin de los telogos1 sino con todo el incentivo de un verdadero apetito2 as que el calor digestivo transform los manjares en su sustancia anglica1 y la parte redundante sali a travs de la espiritual por medio de la traspiracin4 ,ni esto debe causar asombro1 cuando por medio del carbn ardiente trueca1 o cree posible trocar1 el emprico alquimista la escoria ms vil en el oro ms puro1 cual si saliese de la mina4 ,desnuda ,eva1 haca oficios de sirviente1 y apuradas las copas1 las coronaba de nuevo con licores a cual ms gratos4 ,oh inocencia digna del ,paraso6 ,nunca como entonces hubieran tenido disculpa los hijos de ,dios en enamorarse de la hermosura2 pero en aquellos corazones no caba el amor impdico1 ni se comprendan los celos1 infierno de los amantes ofendidos4 ,una vez satisfecha1 mas no ahta1 tanto en manjares como en bebidas1 la necesidad de la naturaleza1 concibi de pronto ,adn el deseo de no perder la ocasin con que tan importante conferencia le brindaba para saber qu ms haba en el mundo superior al suyo1 qu seres poblaban el cielo1 cuya excelencia tanto sobre la suya se distingua1 cuyas esplendentes formas eran una emanacin de la ,divinidad1 y cuyo envidiable poder en tanto grado exceda al del ,hombre2 y con respetuosa prudencia se insinu as3 ,veo1 conciudadano de ,dios1 hasta dnde llega tu bondad1 por el honor que nos has dispensado1 dignndote de visitar nuestra humilde morada y de probar los frutos de la tierra1 que no son manjar digno de los ngeles2 mas los has aceptado de tal modo1 que no parece puedas mostrarte ms complacido al tomar parte en el celestial banquete2 y sin embargo1 qu comparacin cabe6 ,y el divino ,mensajero repuso3 ,hay1 ,adn1 un ,ser omnipotente de quien proceden todas las cosas1 y en quien refluye todo aquello que no viene a estado de depravacin4 ,todo lo cre perfecto en su origen con variedad de formas1 con diversos grados de sustancia y vida en los vivientes2 pero todo se completa y espiritualiza y depura a medida que ms se aproxima a l o a aquella esfera de accin que a cada cosa est designada1 hasta que los cuerpos llegan a espritus en la proporcin debida a cada especie4 ,as1 de la raz de una planta nace esbelto su verde tallo1 y de este las hojas ms delicadas1 y de las hojas1 en fin1 la flor primorosamente esmaltada1 que exhala aromticas esencias4 ,y as las plantas y los frutos que dan alimento al ,hombre1 siguiendo una escala gradual1 se transforman en espritus vitales1 o animales o intelectuales1 que armonizados entre s1 producen la vida1 el sentimiento1 la imaginacin y la inteligencia1 de donde el alma adquiere la razn3 la razn1 que constituye su esencia1 ya proceda discursivamente1 ya por medio de la intuicin4 ,el discurso suele ser ms propio de vosotros1 los humanos2 la intuicin1 de nosotros1 los celestiales2 diferimos en el grado de razn1 mas no en cuanto a su naturaleza1 que es siempre idntica4 ,no te admires1 pues1 de que yo haya aceptado los alimentos que ,dios ha hecho a propsito para ti1 porque1 como t en la tuya1 los convierto yo en mi sustancia propia4 ,tiempo vendr quiz en que los hombres lleguen a participar de la dignidad anglica1 y en que gusten del manjar celestial juzgndolo adecuado a su subsistencia2 en que vuestros cuerpos1 as sustentados1 se despojen un da de todo lo que no es espiritual1 y se remonten alados a la regin etrea1 como nosotros1 y puedan habitar libremente aqu o en la celestial morada1 si dais entonces muestras de ser obedientes y conservis entero1 inalterable y fiel el amor que debis al que os ha hecho progenie suya4 ,entre tanto gozad de cuantos dones os concede vuestro dichoso estado2 que por ahora en vano aspirarais a ms4 ,cun bien1 generoso espritu y benigno husped1 repuso el patriarca de la raza humana1 cun bien nos has trazado el camino que puede conducirnos a nuestra enseanza1 y la escala de la naturaleza que recorre desde el centro a la circunferencia1 y cmo la contemplacin de las cosas creadas basta para elevarnos de una en otra hasta la majestad de su ,creador6 ,pero dime3 qu has querido dar a entender con lo de si dais muestras de ser obedientes8 ,es posible que no lo seamos1 que nos olvidemos del amor a ,aquel que nos ha sacado del polvo1 establecdonos aqu y colmdonos de cuantos bienes puede concebir o apetecer el anhelo humano8 ,y el ngel le replic3 ,hijo del ,cielo y de la ,tierra1 escucha4 ,a ,dios eres deudor de toda tu felicidad1 pero el proseguir disfrutando de ella1 de ti depende1 es decir1 de tu obediencia1 en la cual debes mantenerte fiel1 porque es la prenda de tu ventura3 tenlo presente4 ,dios te ha hecho perfecto1 pero no inmutable2 te ha hecho bueno1 pero te deja rbitro de perseverar o no en esta bondad2 te ha dotado de un albedro libre por su naturaleza1 no sujeto al misterioso hado ni a la inflexible necesidad4 ,por eso el homenaje que exige es voluntario1 y no forzoso1 pues de ser arrancado por la fuerza1 ni lo aceptara1 ni sera homenaje4 ,cmo un corazn esclavizado ha de mostrar que se somete voluntariamente a su servidumbre1 si cohibido por el destino1 carece de toda eleccin posible8 ,nosotros tambin1 y cuantas anglicas legiones asisten al trono de ,dios1 ciframos nuestro estado de bienaventuranza1 como vosotros el vuestro1 en la obediencia2 que no tenemos otra seguridad4 ,libremente servimos1 porque libremente amamos2 de nuestra voluntad depende el amar o no1 y en ella por consiguiente estriba nuestra elevacin o nuestra ruina4 ,por incurrir en la desobediencia1 cayeron algunos desde los cielos al profundo abismo4 ,oh6 y qu cada6 ,en qu miserable extremo1 y desde qu gloria tan sublime6 ,a lo cual respondi nuestro primer padre3 ,con la mayor atencin he escuchado tus palabras1 divino maestro1 y me han deleitado ms que los armnicos acentos de los vecinos montes cuando repiten por la noche los cantos de los querubines4 ,ni se me oculta que hemos sido creados libres tanto para querer como para obrar2 y no olvidaremos nunca el amor que debemos a nuestro ,hacedor y la obediencia a su nico mandamiento1 que tan justo es en efecto1 pues as me lo persuade y ha persuadido siempre mi reflexin4 ,pero lo que dices que ha ocurrido en el cielo me hace dudar de m mismo1 y me inspira el deseo de or1 si te dignas de referirlo1 la relacin completa del caso1 que debe de ser muy extrao y digno de escucharse con religioso silencio4 ,an tenemos da sobrado2 que apenas ha llegado el ,sol a la mitad de su carrera1 y comenzado la otra mitad en el ancho crculo del cielo4 ,a este ruego de ,adn condescendi ,rafael despus de una breve pausa1 diciendo3 ,en arduo empeo me pones1 padre de los hombres1 arduo y triste a la vez2 porque cmo representar al sentido humano las invisibles hazaas de los espritus guerreros1 y cmo referir sin pena la ruina de tantos gloriosos seres1 y tan perfectos mientras guardaron fidelidad8 ,cmo1 por fin1 revelar los secretos de un mundo que quiz no es lcito descubrir8 ,mas por tu bien debe permitirse todo4 ,pondr al alcance de tu comprensin lo que es superior a ella1 dando a lo espiritual formas corpreas1 por donde mejor se entienda2 pues si la tierra es una sombra del cielo qu extrao que se asemejen ms de lo que es posible imaginar las cosas de ac abajo a las celestiales8 ,no exista este mundo an1 y reinaba el lbrego ,caos donde hoy giran las clicas esferas1 donde la tierra se asienta ahora equilibrada sobre su centro1 cuando un da 7porque el tiempo1 no obstante la eternidad1 aplicado al movimiento mide cuanto es capaz de duracin por medio de lo presente1 lo pasado y lo futuro71 cuando un da1 digo1 de los que completan el grande ao celeste1 fueron por mandato supremo convocadas todas las anglicas legiones1 y acudiendo desde los ms apartados mbitos del ,empreo1 rodearon el trono del ,omnipotente1 presididas por sus gloriosos capitanes4 ,enarbolbanse all mil y mil enseas1 banderas y estandartes1 que entre las primeras filas y la retaguardia ondeaban al aire1 sirviendo para distinguir las diferentes jerarquas1 rdenes y grados1 o para ostentar en los blasones de sus brillantes campos sagrados recuerdos y memorables hechos de virtud y amor4 ,y cuando acabaron de formar un crculo de inconmensurable extensin1 incluyndose una rueda en otra1 el ,infinito ,padre1 a cuyo lado se sentaba el ,hijo en el seno de su bienaventuranza1 cual desde una montaa de ardiente fuego que no deja ver su cima por la excesiva claridad que luce en ella1 pronunci estas palabras3 ,od todos vosotros1 ngeles1 hijos de la luz1 tronos1 dominaciones1 principados1 virtudes y potestades2 od mi decreto1 que ha de ser para siempre irrevocable4 ,en este da he engendrado al que declaro mi nico ,hijo1 y sobre este santo monte acabo de consagrarle4 ,a mi diestra le tengo2 vedle4 ,desde hoy ser vuestro superior1 pues por m mismo he jurado que todas las rodillas se doblarn en el cielo ante l1 y que le reconocern todos por soberano4 ,vivid unidos1 como una sola alma1 bajo el imperio de este representante de mi grandeza1 y sed perpetuamente dichosos2 que el que le desobedezca1 me desobedecer a m1 romper los vnculos que nos unen1 y desde aquel da1 apartado de ,dios y de su visin beatfica1 caer en las ms hondas tinieblas1 en el profundo abismo1 donde tiene reservado un lugar que ocupar sin fin y sin esperanza de redencin4 ,as habl el ,seor ,todopoderoso1 y todos parecieron acoger dcilmente sus palabras1 aunque en realidad no todos sentan lo mismo4 ,aquel da1 como uno de los ms solemnes1 se pas en cnticos y danzas en torno del sagrado monte2 msticas danzas1 que la estrellada esfera de los planetas y los astros fijos imita antes que otra alguna en sus intrincados1 excntricos y revueltos laberintos1 tanto ms regulares1 sin embargo1 cuanto mayor es su irregularidad en la apariencia2 y de sus movimientos procede armona tan divina y tan dulce en sus mgicos acordes1 que el mismo ,dios los escucha embelesado4 ,acercbase entre tanto la noche 7que tambin nosotros tenemos maana y tarde1 no porque nos sean necesarias1 sino porque su variedad es ms agradable71 y terminadas las danzas1 sentimos el deseo de regalarnos con dulcsimos manjares2 y puestos en crculos como estbamos1 aparecieron las mesas llenas de anglicos alimentos1 de lquidos rubes y nctar1 fruto de las deliciosas vides que cultiva el cielo1 rebosando en vasos de perlas1 diamantes y macizo oro4 ,recostados sobre flores y coronados de guirnaldas coman all y beban1 y en dulce consorcio se henchan de inmortalidad y jbilo1 mas sin llegar a hastiarse1 porque la plenitud es all el lmite del exceso1 hallndose en presencia del bondadossimo ,seor1 que al otorgarles tantos dones a manos llenas toma parte en su regocijo4 ,entre tanto la ambrosa de la noche1 exhalndose entre nubes desde el alto monte de ,dios1 fuente de la luz como de la sombra1 haba trocado la faz del fulgente cielo en un crepsculo agradable1 pues nunca extiende all la noche ms tenebroso velo1 y un blando roco iba adormeciendo todos los ojos1 excepto los de ,dios1 siempre vigilantes4 ,diseminados poco despus los ejrcitos angelicales por la llanura del cielo1 mucho ms extensa que la de la tierra1 si aplanase su superficie1 que tales son los divinos atrios1 se dispersaron en legiones y curias1 acampando orillas de arroyos cristalinos y entre rboles de vida2 y bajo innumerables e improvisados pabellones1 como en otros tantos tabernculos1 gozaban los celestiales espritus del sueo1 arrullados por los frescos cfiros2 gozaban del sueo todos1 menos los que durante el transcurso de la noche se empleaban en cantar melodiosos himnos alrededor del trono del ,seor4 ,pero no velaba con este objeto ,satn1 que as se llama ahora1 porque su primitivo nombre no se oye ya en el cielo2 ,satn1 uno de los primeros1 si no el ms distinguido de los arcngeles1 grande por su poder1 su favor y su dignidad1 que envidioso del puesto a que el ,padre ,omnipotente elevaba aquel da a su ,hijo1 proclamndole por ,mesas y ungindole por ,rey1 no poda reprimir su orgullo1 indignado de que as se le postergase4 ,cediendo pues a su malevolencia y a su soberbia1 no bien1 mediada la noche1 lleg la hora en que la oscuridad era mayor y en que por lo mismo brindaba ms al sueo y al recogimiento1 determin alejarse con todas sus legiones1 dando aquella muestra de menosprecio a la supremaca de ,dios1 de cuyo culto y obediencia se separaba desde aquel momento2 y despertando al que le segua en autoridad1 llevole aparte1 y le dijo as3 ,t tambin1 compaero mo1 ests durmiendo8 ,es posible que pueda el sueo cerrar tus prpados8 ,no te acuerdas ya de lo que se decret ayer1 del decreto que hace tan poco pronunciaron los labios del ,seor del ,cielo8 ,t tienes por costumbre no ocultarme ninguno de tus pensamientos1 como acostumbro yo a confiarte tambin los mos4 ,y si despiertos t y yo somos uno mismo por qu el sueo ha de hacer que nos desunamos8 ,ves que se nos imponen nuevas leyes3 dictadas estas por un poder soberano1 pueden producir en nosotros sus vasallos nuevos propsitos1 nuevos consejos para tratar de eventualidades que acaso sobrevendrn2 pero no es conveniente discurrir aqu ms sobre este punto4 ,congrega a los jefes de los millares de huestes que acaudillamos2 diles que por superior mandato1 antes que la oscura noche haya retirado sus sombras nubes1 debo1 juntamente con los que tremolan sus banderas bajo mis rdenes1 encaminarme con apresurado vuelo a las regiones que poseemos en el norte1 y disponer all lo necesario para recibir dignamente a nuestro rey1 el gran ,mesas1 y ejecutar lo que tenga a bien mandarnos1 porque en breve aparecer triunfante en medio de todas las jerarquas celestes1 a las cuales impondr sus leyes4 ,mientras el prfido ,arcngel hablaba as1 iba inspirando malignas prevenciones en el incauto nimo de su compaero1 que1 conforme le haba prescrito1 llam a la vez1 o unos tras otros1 a los principales a quienes mandaba2 indicoles que se le haba ordenado trasladar a otro punto el gran pendn que los distingua1 antes de que la sombra noche abandonase el cielo2 y para tomar el tiento a su lealtad1 les insinu el motivo de aquella marcha con ciertas vaguedades y reticencias1 propias para agriar y torcer sus nimos4 ,obedecieron todos1 como lo tenan de costumbre1 la seal y superior mandato de su grande adalid1 que bien mereca el nombre de grande1 siendo tanta en el cielo su dignidad2 seducales su esplendor1 como seduce a los astros que le siguen el de la estrella de la maana1 y la impostura de que se haba valido arrastr en pos de s a la tercera parte de las celestiales huestes4 ,entre tanto los ojos del ,eterno1 cuya mirada penetra los ms recnditos designios1 descubrieron desde la cima del santo monte1 alumbrado de noche por las lmparas de oro que arden en su presencia1 pero sin necesitar de su luz1 la rebelin que se preparaba2 vieron cmo iba cundiendo entre aquellas lucidas cohortes1 y la resistencia que su innumerable muchedumbre se aprestaba a hacer a su voluntad suprema2 y sonriendo1 dirigi a su nico ,hijo estas palabras3 ,hijo mo1 en quien veo resplandecer la plenitud de mi gloria1 heredero de mi omnipotencia6 ,pues se va a atentar contra esta1 imprtanos pensar cmo defenderla1 y con qu armas hemos de sostener el eterno derecho que poseemos a la divinidad y al imperio de todo lo creado4 ,un enemigo se alza que pretende erigir un trono igual al nuestro1 all en las vastas regiones del septentrin2 y no contento con esto1 medita cmo aventurar al trance de una batalla nuestro poder y nuestro derecho4 ,preparmonos pues1 y en tan temeroso riesgo armmonos prontamente de cuantas fuerzas podamos disponer1 emplendolas en defendernos1 no sea que por desprevenidos caigamos de nuestra sublime altura1 de nuestro santuario1 de la cima de nuestro monte4 ,a lo que con reposado1 puro1 inefable1 y sereno aspecto1 radiante de divinidad1 respondi el ,hijo3 ,omnipotente ,padre1 que con razn haces desprecio de tus enemigos1 y que contemplndote seguro1 te burlas de sus vanos intentos y de su intil cuanto tumultuosa audacia3 con esto acrecentarn mi gloria2 su odio redundar en loor mo1 cuando vean que el soberano poder que se me ha otorgado aniquila todo su orgullo1 y experimenten la habilidad de mi brazo en subyugar a los que se rebelan2 y entonces dirn si debo ser considerado como el ltimo de los cielos4 ,mientras hablaba as el ,hijo1 caminaba ,satn en apresurado vuelo con sus secuaces2 ejrcito ms innumerable que las estrellas de la noche o las matutinas gotas de roco que1 como relucientes perlas1 engasta el sol en las plantas y las flores4 ,atraviesan una y otra regin1 los poderosos reinos de los serafines1 de las potestades y de los tronos en sus triples grados2 comparados tus dominios1 ,adn1 con aquellas regiones1 seran lo que tu jardn con respecto a toda la tierra1 a los mares todos1 al globo entero1 desplegado en toda su longitud4 ,de esta suerte llegan por fin a las extremas partes del ,norte1 y ,satn a su mansin regia fabricada en lo ms alto de un monte1 que se divisaba a lo lejos como una montaa sobrepuesta a otra1 con pirmides y torres hechas de agramilado diamante y de rocas de oro2 que tal era el palacio del clebre ,lucifer1 segn en su lenguaje llaman los hombres a esta clase de construcciones2 pues para afectar mayor igualdad con ,dios1 imitando el nombre de la montaa en que acababa de proclamarse al ,mesas rey de los cielos1 l llam a la suya ,montaa de la ,alianza4 ,y convocando en torno de ella a todos sus secuaces con pretexto de que as se le ordenaba para consultarlos sobre el ostentoso recibimiento que haban de hacer a su ,soberano luego que se presentase1 y valindose del arte con que saba fingir el acento de la verdad1 cautiv su atencin1 dicindoles3 ,tronos1 dominaciones1 principados1 virtudes y potestades1 ttulos magnficos1 si no son vanos desde el momento en que por un decreto se ha concedido a otro tan gran poder1 que nos eclipsa a todos al ser consagrado por rey supremo4 l es la causa de la atropellada marcha que esta noche hemos trado3 l la de que aqu estemos congregados de improviso1 con el nico objeto de acordar cmo ms dignamente hemos de recibir1 y qu honores nuevos hemos de rendir al que viene a imponernos un tributo de genuflexin1 una humillacin servil1 que hasta ahora no se nos haba exigido4 ,postrarnos ante uno1 era demasiado3 cun duro no debe sernos este doble culto ofrecido no solo al que es superior1 sino al que se nos dice ahora que es su imagen6 ,y qu acontecera si despertasen nuestros nimos a mejor acuerdo1 y se determinasen a sacudir tal yugo8 ,humillaris las frentes1 y doblaris temblando vuestras rodillas8 ,no tal3 creo conoceros bien2 y asimismo os reconoceris vosotros como naturales e hijos de este cielo1 que antes no ha posedo nadie2 y si no todos somos iguales1 todos somos libres1 igualmente libres1 porque la diferencia de clases y dignidades no se opone a la libertad1 que1 por el contrario1 se concilia con ellas4 ,quin1 pues1 ni razonable ni justamente podr alzarse con la monarqua sobre los que de derecho son iguales suyos1 si no en poder y esplendor1 al menos en libertad8 ,quin se atrevera a dictarnos leyes ni mandamientos1 cuando por estar exentos de crimen1 no necesitamos de ley alguna8 ,y menos debiera atreverse a hacerlo el que no puede ser nuestro soberano ni exigir que le adoremos sin vilipendiar la regia dignidad en virtud de la cual estamos destinados a gobernar1 y no a ser siervos4 ,escuchaban todos su audaz discurso sin contradecirle1 cuando levantndose el serafn ,abdiel1 celossimo adorador de la ,divinidad y dcil cual ningn otro a sus mandatos1 inflamado en santa indignacin1 ataj as aquel furioso torrente3 ,oh blasfemo1 insolente y falso6 ,no era de esperar que se oyesen semejantes palabras en el cielo1 y menos proferidas por ti1 ingrato1 que tan encumbrado te hallas sobre tus iguales4 ,cmo puede tu sacrlega astucia condenar ese justo decreto promulgado y jurado por el ,seor8 ,ordena que ante su nico ,hijo1 que por derecho propio empua el cetro regio1 doblen todos los que habitan el cielo la rodilla1 y honrndole como es debido1 le confiesen por legtimo ,soberano2 y esto dices que es injusto1 porque lo es reducir con leyes a los libres1 y lo es que uno solo impere sobre sus iguales y obtenga un poder que nadie puede heredar despus8 ,pretendes dictar leyes a ,dios8 ,vas a disputar sobre los fueros de la libertad con el mismo que te ha hecho lo que eres1 y que al crear conforme a su voluntad las potestades celestes1 ha limitado las condiciones de su existencia8 ,harto experimentada tenemos su bondad2 harto sabemos con cunta solicitud procura nuestra dicha y nuestra grandeza1 y que lejos de empequeecernos1 quiere1 por el contrario1 sublimar nuestro venturoso estado unindonos ms estrechamente bajo una misma cabeza4 ,y1 puesto que1 como afirmas1 fuera injusto que el que es igual reine como monarca sobre sus iguales1 osas t1 por grande y glorioso que seas1 y aunque cifrases en ti solo todo el esplendor de las anglicas naturalezas1 igualarte a ese unignito ,hijo1 por quien1 como ,verbo suyo1 el ,padre ,omnipotente lo cre todo1 y te cre a ti mismo1 y a todos esos espritus celestes1 coronados de gloria en diferentes grados y glorificados con los nombres de tronos1 dominaciones1 principados1 virtudes y potestades1 potestades que constituyen nuestra esencia8 ,no nos humillar su reinado1 antes acrecer nuestro lustre1 porque siendo nuestro prncipe1 no podr menos de identificarse con nosotros2 sus leyes sern las nuestras1 y cuantos honores le tributemos vendrn a recaer en nosotros mismos4 ,desiste pues de tu insensato encono2 no perviertas a los que te escuchan1 y apresrate a calmar la clera del ,padre y la clera del ,hijo2 que no es difcil obtener el perdn cuando se implora a tiempo4 ,con este fervor se expresaba el ngel1 mas era intil su celo1 que se tena por extemporneo1 por poco digno y propio de espritus apocados2 de lo que lisonjendose el ,apstata1 ms ensoberbecido que antes1 le replic3 ,que fuimos creados1 dices1 y que como producto de segunda mano1 el ,padre transfiri este cuidado a su ,hijo8 ,idea peregrina y nueva6 ,bueno fuera saber de quin has aprendido esta doctrina4 ,cundo se efectu esta creacin8 ,recuerdas t cundo saliste de la nada1 y cmo te dio el ser ese tu ,hacedor8 ,porque nosotros no conocemos tiempo alguno en que no hayamos sido lo que somos1 ni nada que nos haya precedido4 ,engendrados fuimos por nosotros mismos y elevados por nuestra propia virtud vivificadora1 cuando llegado el momento fatal1 adquirieron las cosas su complemento1 y nosotros1 frutos ya sazonados1 tuvimos por patria al cielo4 ,nuestro poder de nosotros nicamente procede1 y nuestro brazo ejecutar tales empresas1 que muestre bien si hay otro que se le iguale4 ,entonces vers si tenemos necesidad de recurrir a splicas1 y si rodeamos el trono del ,omnipotente como adoradores o como agresores4 ,y ahora lleva1 refiere estas nuevas a tu ungido prncipe2 y apresura el vuelo1 antes que un funesto obstculo te lo impida4 ,dijo1 y aquellas innumerables huestes aplaudieron sus palabras con un ronco murmullo1 parecido al que en el hondo mar forman las olas2 mas no por eso perdi su intrepidez el flamgero serafn1 pues aunque solo y cercado de enemigos1 se sinti con sobrado aliento para aadir3 ,oh espritu apartado de ,dios1 espritu maldito1 contrario a toda virtud6 ,veo inminente tu perdicin1 y veo a tu desventurada grey1 envuelta en tus prfidos amaos1 participar a un mismo tiempo de tu crimen y tu castigo4 ,no1 no te inquiete ya el deseo de sacudir el yugo del ,divino ,mesas2 no abrigues ms confianza en las leyes de la indulgencia3 otras sern las que contra ti se lancen1 y leyes irrevocables4 ,ese cetro de oro a que pretendes sustraerte1 se trocar en azote de hierro que quebrante y reduzca a la nada tu inobediencia4 ,seguir el consejo que me has dado1 mas no por temor a tus advertencias y amenazas1 sino para huir de estas inicuas tiendas1 que la inminente clera del ,seor abrasar en repentino incendio1 sin distinguir de inocentes ni de culpables4 ,teme t el trueno que va a estallar sobre tu cabeza1 y el rayo devorador que te consuma4 ,gimiendo entonces1 conocers al que te ha creado1 porque no podrs menos de conocer al que te aniquile4 ,estas palabras pronunci el serafn ,abdiel1 nico dechado de fidelidad entre aquella multitud de infieles1 nico que conservaba su fe1 su amor y su celo1 y que se mostraba firme1 resuelto1 inaccesible a toda seduccin y a todo temor contra la rebelda que se fraguaba4 ,ni el nmero ni el ejemplo fueron poderosos a hacerle abjurar de la verdad1 ni aun vindose solo1 a que decayera su constante nimo4 ,largo trecho anduvo entre las legiones1 sufriendo los improperios con que al paso le zaheran3 pero sobreponindose a sus insultos y menospreciando sus amenazas1 abandon con desdeosa indiferencia aquellas altivas torres que en breve haban de derrumbarse4 ,,libro ,,sexto ,,argumento ,prosigue ,rafael su narracin1 y refiere cmo fueron enviados ,miguel y ,gabriel a combatir contra ,satn y sus ngeles4 ,descrbese la primera batalla1 de resultas de la cual1 y a favor de la noche1 se retira ,satn con los suyos2 convoca un consejo1 e inventa unas mquinas infernales1 con que en nuevo combate empeado al siguiente da1 consigue introducir algn desorden en las legiones de ,miguel2 pero estas1 por fin1 arrancando de su asiento montes enteros1 sepultan bajo ellos a las huestes satnicas y sus mquinas4 ,no logran1 sin embargo1 acabar con la rebelin1 y al tercer da enva ,dios al ,mesas1 su ,hijo1 a quien haba reservado la gloria de aquel triunfo4 ,presntase este en la plenitud del poder que le ha concedido su ,padre1 y ordenando a sus legiones que se mantengan inmviles a sus lados1 lnzase con su carro1 fulminando rayos1 en medio de sus enemigos1 que incapaces de resistirle1 se ven perseguidos hasta los postreros atrincheramientos del cielo2 abierto el cual1 caen precipitados con estrepitosa confusin al abismo que de antemano estaba preparado para servirles de castigo3 con lo que el ,mesas vuelve victorioso al seno de su ,padre4 ,continu el ngel intrpido caminando toda la noche1 sin que nadie le persiguiese1 y atravesando los vastos campos del cielo1 hasta que despertada la ,aurora por las ,horas que marchan circularmente1 abri con sus rosadas manos las puertas de la luz4 ,hay en lo interior de la montaa santa y prxima al trono de ,dios1 una gruta que en perpetua alternativa ocupan la luz y las tinieblas1 cuya agradable sucesin forma lo que puede llamarse el da y la noche del cielo4 ,ausntase la luz1 y por la puerta opuesta entra mansamente la oscuridad1 hasta que llega el momento de extenderse por los celestes mbitos1 bien que su mayor sombra pudiera tenerse aqu meramente por un crepsculo4 ,ahora se acercaba la maana circuida del empreo esplendor con que brilla en la regin suprema1 y la ,noche hua ante ella1 acosada por los rayos que despeda el oriente2 cuando a los ojos de ,abdiel apareci la inmensa llanura cubierta de flgidos escuadrones agrupados en orden de batalla1 de carros1 de armas resplandecientes1 de fogosos bridones que reflejaban su brillo unos en otros3 seales todas de guerra1 pero de guerra que iba a estallar en breve1 porque todos saban ya las nuevas que l pensaba comunicarles4 ,introdjose gozoso entre aquellas amigas falanges1 que le recibieron con jbilo y ruidosas aclamaciones1 como al nico de tan inmensa muchedumbre de criminales que se haba preservado de su perdicin2 y conducindole al comps de sus aplausos a la santa montaa1 le presentaron ante el supremo trono1 de donde1 y de lo interior de una nube de oro1 sali una voz que pronunci estas dulces palabras3 ,siervo de ,dios1 has obrado bien2 bien has combatido por la ms noble causa1 defendiendo la de la verdad solo contra multitud tanta de rebeldes1 y hacindote ms temible con tus palabras que lo son todos ellos por sus armas4 ,para dar testimonio de la verdad1 has menospreciado el baldn universal1 ms difcil de sobrellevar que todas las violencias1 cuidando solo de hacerte grato a los ojos de ,dios1 y sin temor a que te calificasen de perverso4 ,fcil es ya el empeo en que vas a verte1 auxiliado de toda una hueste amiga1 y habindote con contrarios a cuya presencia volvers con tanta mayor gloria1 cuanto ms te vilipendiaron al separarte de ellos4 ,someters por la fuerza a los que no quieren admitir la razn por ley1 siendo como es tan justa1 ni al ,mesas por soberano1 cuando reina por el derecho de sus propios mritos4 ,aprstate1 ,miguel1 prncipe de los ejrcitos celestiales1 y t1 ,gabriel1 que le igualas en ardor blico2 guiad uno y otro al combate mis invencibles legiones2 poneos al frente de mis ejrcitos santos4 ,que congregados por millares y por millones1 lleguen a competir en nmero con los de esa muchedumbre rebelde y falta de ,dios4 ,aprestad fuego y armas mortferas2 dad sin temor en ellos2 y persiguindolos hasta la extremidad del ,empreo1 arrojadlos de la presencia de ,dios1 de su mansin bienaventurada1 al lugar de su tormento1 a los abismos del ,trtaro1 que abren ya su inflamado caos para que en l acabe su ruina4 ,esto dijo la soberana voz1 y al punto empezaron las nubes a agolparse sobre la montaa1 y la espesa humareda con cuyos lbregos remolinos luchaban furiosas llamas1 anunciaba la ira que iba a estallar en breve4 ,con estruendo no menos espantoso reson en la cumbre el penetrante acento de la trompeta area1 que apenas oda de las celestes potestades1 se agruparon en irresistible masa1 movindose silenciosas aquellas brillantes legiones1 al comps de armnicos instrumentos1 posedas de heroico ardor1 digno de un alto empeo1 y siguiendo a los inmortales caudillos que defendan la causa de ,dios y de su ,mesas4 ,marchan con inquebrantable firmeza1 sin que basten a desordenar sus filas angostos valles1 empinadas lomas1 bosques ni ros2 que no es el suelo obstculo a sus plantas1 y los aires parecen ayudar a su veloz mpetu4 ,y como cuando las aves de todo gnero cruzaban sucesivamente el aire y posaban su vuelo sobre el ,edn1 para que a cada cual impusieses t su nombre1 as iban atravesando los varios espacios del cielo1 y una y otra regin1 diez veces ms anchurosas que la tierra toda4 ,por fin1 al trmino del horizonte y a la parte del septentrin1 se descubri en todo su extenso mbito una lengua de fuego1 que semejaba un ejrcito en orden de batalla1 y a menor distancia un bosque erizado de inhiestas lanzas1 cubierto de yelmos y escudos varios1 en que se vean pintados emblemas ostentosos4 ,eran los escuadrones de ,satn1 que se movan con precipitada furia1 imaginndose que aquel da1 bien por fuerza de armas1 bien por sorpresa1 haban de enseorearse de la montaa del ,eterno1 y sentar en su trono al soberbio competidor1 envidioso de su grandeza4 ,mas el resultado mostr cun insensatos y vanos eran sus propsitos4 ,extrao nos pareci al principio que unos ngeles moviesen guerra a los otros1 y que viniesen a descomunal batalla los mismos que asociados de continuo en unnime concierto de paz y amor1 como hijos de un mismo y augusto ,padre1 entonaban loores al ,rey ,eterno2 pero son el grito de guerra1 y el rumor fragoroso de la lid ahuyent todo otro pacfico pensamiento4 ,descollando sobre todos los suyos y exaltado como un ,dios1 mostrbase el ,apstata en su refulgente carro1 aparentando majestad divina1 cercado de ardientes querubines y escudos de oro4 ,baj de su pomposo trono1 a tiempo que entre una y otra hueste mediaba ya limitado trecho1 tan limitado como terrible1 y que puestas frente a frente1 se dilataban en formidable lnea1 prontas a acometerse2 mas antes de llegar a este trance1 adelantose ,satn con resueltos e inmensos pasos a su sombra vanguardia1 alto como una torre1 y ciendo su armadura de diamante y oro4 ,no pudo verle ,abdiel sin indignacin3 estaba entre los campeones ms insignes1 determinado a los ms valerosos hechos2 y alentose a s propio exclamando3 ,oh cielo6 ,que tal semejanza guarde an con el ,altsimo quien no conserva ya ni fe ni respeto alguno8 ,por qu donde falta la virtud1 no han de faltar asimismo la fuerza y el ardimiento1 y por qu el ms audaz1 bien que parezca invencible1 no ha de ser tambin el ms dbil8 ,confiado en la ayuda del ,omnipotente1 he de poner a prueba la fuerza de ese cuya insensatez y falacia he probado ya1 porque justo es que el que con la verdad ha triunfado1 con las armas triunfe del mismo modo1 venciendo en ambos combates2 que cuando la razn lucha con la fuerza1 por ms que sea empresa ardua y temeraria1 la victoria debe estar de parte de la razn4 ,as discurriendo1 sale de entre sus compaeros armados1 se encuentra a pocos pasos con su altivo enemigo1 a quien aquella demostracin enfurece ms1 y le provoca resueltamente1 dicindole3 ,temerario1 aqu te esperamos4 ,presumas llegar a la eminencia a que aspiras sin que nadie se te opusiese8 ,presumas hallar indefenso el trono de ,dios1 y que lo hubiramos abandonado temerosos de tu poder o aterrados por tus amenazas8 ,insensato6 ,no conoces cun vano empeo es armarse contra un ,seor ,todopoderoso1 que del ms leve grano puede a cada momento sacar innumerables ejrcitos que destruyan tus maquinaciones1 y que con solo extender su mano a inconmensurables lmites lograra sin otro auxilio1 al menor impulso1 anonadarte a ti y confundir en tenebrosos abismos a tus legiones4 ,ya ves que no todos siguen tu ejemplo1 y que todava hay quien abrigue fe y amor en su ,dios1 lo cual no veas cuando en medio de los tuyos1 fascinados por su error1 era yo el nico que disenta de todos4 ,contempla ahora si tengo imitadores1 y aunque tarde1 convncete de que son pocos los que aciertan1 y muchos los que desvaran4 ,a quien el protervo ,enemigo1 lanzando una mirada desdeosa1 contest de este modo3 ,en mal hora para ti1 en buena para mi sed de venganza1 eres el primero a quien encuentro despus que huiste de mi presencia1 ngel sedicioso4 ,vienes as a pagar tu merecido1 a sufrir el rigor de la clera que has provocado1 porque tu lengua fue la primera que por espritu de contradiccin se desat en injurias contra la tercera parte de los dioses congregados para defender sus derechos1 que no cedern a nadie por grande que sea su omnipotencia1 mientras se sientan animados de su virtud divina4 ,te has adelantado sin duda a tus compaeros1 ambicioso de obtener alguna ventaja sobre m1 para que este triunfo les hiciese confiar en mi vencimiento4 ,he suspendido mi venganza1 porque en no replicarte parecera que me obligabas a guardar silencio1 y porque es bien te convenzas de que para m1 libertad y cielo son una misma cosa1 tratndose de espritus celestiales1 no de los que se avienen mejor con la servidumbre1 espritus abyectos1 entretenidos en cnticos y festines4 ,estos son los que t has armado1 mercenarios del cielo1 que siendo esclavos1 intentan pelear contra la libertad2 pero hoy han de ponerse en parangn los hechos de los unos con los de otros4 ,ilustracin3 ,reciba tu arrogancia estas albricias con que te saludo4 ,ilustracin3 ,levantose horrendo clamoreo1 cual nunca se haba odo en el cielo444 ,y ,abdiel le replic con entereza estas breves palabras3 ,apstata6 ,no desistes de tu error1 ni te vers libre de l1 porque cada vez se alejan ms tus pasos de la verdad4 ,en vano infamas con el nombre de servidumbre el homenaje que prescriben ,dios o la ,naturaleza1 pues ,dios y ,naturaleza mandan que impere el que sea ms digno1 el superior a aquellos a quienes gobierna4 ,servidumbre es obedecer a un insensato1 al que se rebela contra quien tanto puede1 como es la de los tuyos al obedecerte4 ,ni t mismo eres libre1 sino esclavo de ti propio1 y nada importa que lleves tu insolencia hasta el punto de escarnecer nuestra sumisin4 ,reina1 pues1 en los infiernos1 que sern tus dominios1 mientras yo sirvo en el cielo al ,seor por siempre bendito1 y obedezco sus supremos mandatos1 como deben todos obedecerlos4 ,pero en el infierno te aguardan1 no coronas1 sino cadenas2 y ya que1 segn has dicho1 he venido huyendo hasta aqu1 reciba tu arrogancia estas albricias con que te saludo4 ,y al decir esto1 haba ya descargado un vigoroso golpe1 que no qued en amago1 sino que cay de pronto1 como una tempestad1 sobre la orgullosa frente de ,satn1 el cual1 ni con la vista1 ni con la rapidez del pensamiento1 ni menos an con su broquel pudo repararlo1 antes le oblig a retroceder diez largos pasos y a doblar una rodilla1 sostenindose apenas en su robusta lanza2 al modo que los vientos subterrneos o las desbordadas aguas arrancan de su asiento una montaa y la dejan medio inclinada con los pinos que cubren su superficie4 ,asombrados1 o ms bien furiosos1 vieron los rebeldes tronos aquella humillacin del que crean tan invencible2 al paso que los nuestros prorrumpieron en un grito de alegra1 prsago de su victoria e indicio del anhelo con que ansiaban el combate4 ,al punto ordena ,miguel que suene la trompeta del arcngel1 y pueblan sus ecos la vasta extensin del cielo1 y el ejrcito fiel entona el ,hosanna al ,omnipotente4 ,mas no se contentaron las huestes contrarias con permanecer en inaccin1 sino que se precipitaron furiosas a la lid4 ,levantose horrendo clamoreo1 cual nunca se haba odo en el cielo hasta el presente1 formando aspersima discordancia el choque de las armas y las armaduras1 y el crujir de los carros de bronce y los ardientes ejes de sus ruedas4 ,quin podr describir el tremendo choque8 ,volaban las flechas encendidas1 silbando horriblemente sobre nuestras cabezas y cubriendo ambos ejrcitos con una bveda de fuego1 y bajo ella se lanzaban uno contra otro con fragoroso mpetu e inextinguible rabia4 ,tronaba el cielo todo y a haber existido la tierra entonces1 se hubiera conmovido hasta sus ltimos cimientos4 ,mas qu mucho si de una y otra parte batallaban millones de ngeles denodados1 de los cuales el ms dbil hubiera bastado por s solo a conturbar los elementos1 y a armarse de la fuerza con que prevalecen en sus regiones8 ,qu poder les estaba negado a aquellas falanges innumerables que entre s luchaban1 para llevar por donde quiera el espanto y la asolacin de la guerra8 ,hubieran trastornado1 ya que no destruido1 hasta su mansin nativa1 si el ,eterno y omnipotente ,rey desde sus altos alczares del cielo no hubiera puesto freno y lmites a sus fuerzas4 ,cada legin de por s equivala a un numeroso ejrcito2 cada guerrero representaba en fuerza una legin2 y en tan atroz refriega1 el caudillo era soldado1 el soldado capaz de alzarse a caudillo2 que cada cual saba bien cundo haba de avanzar1 cundo mantenerse a pie firme1 o cambiar de batalla1 o abrir y estrechar las temerosas filas1 sin que en ninguno cupiese la resolucin de la fuga o la retirada1 ni demostracin alguna por donde parecer medroso1 sino que cada uno confiaba en s propio1 cual si l solo dispusiese de la victoria4 ,y qu de hazaas dignas de eterno nombre se consumaron6 ,por ser tantas1 no son para referidas4 ,ocupaba el combate infinito espacio1 variando en cada momento en multitud de trances2 y tan pronto luchaban los invictos guerreros en terreno firme1 como alzaban el vuelo y se acometan suspendidos de los contrastados aires1 que semejaban voraz hoguera4 ,mantvose largo tiempo indecisa la batalla1 hasta que ,satn1 que aquel da despleg una fuerza maravillosa1 no hallando quien pudiera contrarrestarle1 y desbaratando las filas de los serafines1 revueltos en lo ms enconado de la pelea1 divis por fin la espada de ,miguel que deshaca1 segaba escuadrones enteros de un solo golpe4 ,asa el ,arcngel su terrible arma con ambas manos1 blandindola a todas partes con incontrastable fuerza3 donde asestaba su filo1 todo era devastacin y ruina4 ,saliole ,satn al paso para poner coto a tan grande estrago1 y se cubri con el vastsimo crculo de su escudo1 reforzado hasta por diez lminas de diamante4 ,al verle el insigne ,arcngel1 suspendi el belicoso empeo1 y lleno de jbilo1 como quien esperaba terminar la guerra con la rota de su ,enemigo y encadenarle a sus plantas1 el rostro encendido y con airado ceo1 empez dirigindole estas palabras3 ,recrate en el mal de que eres autor1 y a que has dado origen con tu rebelda1 pues hasta su nombre era en el cielo desconocido1 y mralo propagarse aqu1 gracias a una guerra que si a todos es odiosa ser funesta para ti y para tus secuaces4 ,qu has hecho de aquella bendita paz de que gozbamos1 trocando nuestro estado natural en este tan miserable1 producido por tu criminal soberbia8 ,y que as hayas contaminado a tantos millones de ngeles1 tan puros y fieles en otro tiempo1 y hoy tan henchidos de envidia y deslealtad6 ,pero no creas turbar la paz de esta mansin dichosa3 el cielo te arrojar lejos de sus dominios1 que como reino que es de bienaventuranza1 no tienen cabida en l los malvolos ni los perturbadores4 ,huye1 pues1 y en pos de ti vaya el mal que has abortado2 y t y tus perversas falanges sumos en el infierno1 que es vuestra funesta morada2 y da all rienda suelta a tus furores1 sin aguardar a que mi vengadora espada anticipe tu castigo1 ni a que ms ejecutiva an la clera del ,seor1 apresure los horrores de tu suplicio4 ,y a esto replic ,satn3 ,no con vanas amenazas pretendas intimidar a quien no has podido hacerlo con tus acciones4 ,quin de los mos ha huido de tu presencia8 ,y si a tus golpes ha cado alguno1 no se ha recobrado al punto sin darse por vencido8 ,pues cmo se promete tu arrogancia triunfar ms fcilmente de m1 y que yo abandone esta empresa8 ,no desvares1 porque no ha de terminar as un empeo que t llamas criminal1 y que nosotros contemplamos como glorioso4 ,venceremos1 s1 o convertiremos este cielo en el infierno que t has inventado2 y si no reinamos aqu1 seremos siquiera libres4 ,esto te digo2 y que no he de huir de ti1 aunque apuradas tus fuerzas1 venga en auxilio tuyo ese que se apellida ,omnipotente4 ,de lejos o de cerca1 quiero pelear contigo4 ,ambos enmudecieron2 ambos se aprestaron a un combate indescriptible4 ,cmo referirlo1 ni aun con la lengua de los ngeles8 ,con qu compararlo de lo que conocemos en la tierra8 ,qu imaginacin humana podr encumbrarse hasta las maravillas del poder divino8 ,porque dioses parecan2 y en sus movimientos1 en su reposo1 en figura1 en acciones y el manejo de sus armas1 dignos de conquistar el imperio de todo el cielo4 ,giraban sus fulminantes espadas en el aire1 describiendo tremendos crculos1 y sus escudos1 uno enfrente de otro1 relumbraban como dos grandes soles4 ,todo permaneca en expectativa1 todo embargado de espanto4 ,apartronse a entrambos lados los ejrcitos anglicos1 dejando libre el espacio en que antes medan sus armas1 porque hasta la conmocin que los combatientes impriman al aire era peligrosa4 ,tal 7valindome de imgenes pequeas para pintar cosas sublimes71 tal1 una vez trastornada la armona de la naturaleza y puestas en guerra las constelaciones1 veramos dos planetas de siniestro aspecto lanzarse uno contra otro1 y chocar furiosos en medio del firmamento1 confundiendo en una sus enemigas esferas4 ,levantaban a la vez ambos campeones sus temibles brazos1 cuya fuerza era solo comparable a la del ,omnipotente1 y ambos ideaban asestar un golpe que fuese el postrero y pusiera trmino a la lid4 ,competan en vigor1 en destreza y agilidad1 mas la espada de ,miguel1 sacada de la armera de ,dios1 era de tan acerado temple1 que nada poda resistir a su cortante filo4 ,par con ella un furioso tajo de la de ,satn1 rompindola en dos partes2 y no bastando esto1 tirole una estocada1 que penetrndole en el costado derecho1 le abri una enorme herida4 ,por primera vez sinti ,satn el dolor1 y comenz a agitarse en horribles contorsiones2 que el acero le destrozaba las entraas2 pero su etrea contextura no daba lugar a mayor estrago1 y se repuso en su ser1 saliendo de la herida copiosos borbotones de licor purpreo1 de sangre1 tal como puede animar los espritus celestiales1 que manch toda su armadura1 poco ha tan resplandeciente4 ,de todas partes acudieron a socorrerle sus ms denodados ngeles1 ponindose en su defensa1 mientras otros le trasladaban en los paveses hasta su carro1 distante un buen trecho del campo de batalla4 ,en l le depositaron1 haciendo extremos de dolor y rabia1 avergonzados de ver que no era tan invencible como crean1 postrada su soberbia con tal desastre y desvanecida la confianza en que estaban de que su poder era igual al poder divino4 ,san empero muy pronto1 porque los espritus1 en quienes todo es vida1 existen por completo en cada una de sus partes1 no como el frgil hombre en el conjunto de sus entraas1 de su corazn o su cabeza1 del hgado o los riones2 no pueden morir sin reducirse a la nada2 no es posible que el lquido de sus tejidos reciba una herida mortal1 como no es posible que la reciba la fluidez del aire2 son todo corazn1 todo cabeza1 y ojos y odos y sentidos e inteligencia2 y a medida de su voluntad mudan de miembros1 de color1 de formas y de apariencia1 reducindose o dilatndose1 segn conviene mejor a sus deseos4 ,ilustracin3 ,por primera vez sinti ,satn el dolor4 ,ilustracin3 ,la noche entre tanto comenz su curso4 ,llevbanse al propio tiempo a cabo memorables hechos por el lado en que combata ,gabriel1 el cual con sus brillantes enseas se entraba resueltamente por las espesas legiones que acaudillaba ,moloc4 ,en vano le persegua este soberbio prncipe1 jurando que haba de arrastrarle encadenado a las ruedas de su carro1 y blasfemando con impa lengua de la sacrosanta divinidad de ,dios3 qued hendido de un mandoble desde la cabeza a la cintura1 y lanzando rabiosos ayes1 desapareci con su destrozada hueste4 ,otro tanto acaeca en los dos extremos de la batalla1 donde ,uriel y ,rafael triunfaban de sus orgullosos enemigos ,adramalec y ,asmodeo1 a pesar de sus gigantescas fuerzas y sus diamantinas armaduras1 vindose ambos tronos castigados cuando ms prepotentes se crean1 y cados de su altivez1 sin que sus armas y defensas los preservaran de huir cubiertos de horribles heridas4 ,ni se mostr ,abdiel ms remiso en escarmentar a la descreda muchedumbre1 cayendo a impulsos de sus repetidos golpes ,ariel y ,arioc y ,ramiel1 que se distingua por su violenta ferocidad4 ,pudiera referirte las proezas de otros muchos millares de ngeles para perpetuar en la tierra la memoria de sus nombres2 mas estos bienaventurados se contentan con la gloria de que disfrutan en el cielo1 y no han menester las alabanzas de los hombres4 ,y en cuanto a los adversarios1 bien que no les neguemos su poder y esfuerzo blico1 ni la fama que ambicionaban1 merecedores como se hicieron de la maldicin que el cielo ech sobre ellos1 dejmoslos yacer entre las tinieblas del olvido2 porque la fuerza que se aparta de la verdad y de la justicia no es digna de estimacin y loa1 sino de reprobacin y de menosprecio2 aspira a la gloria por medio de un vano orgullo1 y a la reputacin valindose de la infamia3 quede1 pues1 condenada1 a silencio eterno4 ,rendidos los principales caudillos1 comenz el combate a declinar1 multiplicndose los desastres1 y comenzaron la derrota y la confusin4 ,veanse aquellos llanos cubiertos de despojos y armas despedazadas2 los carros hechos trizas1 los conductores y los caballos amontonados y envueltos en humo y en vivas llamas4 ,los pocos que subsistan en pie retrocedan azorados y comunicaban su desaliento a los ejrcitos de ,satn1 que apenas acertaban a defenderse1 que por primera vez sentan la debilidad del temor y los dolores del sufrimiento1 y que huan ignominiosamente1 avergonzados de verse reducidos a tal extremo por mal de su pecado y su rebelda4 ,hasta entonces ignoraban lo que era miedo y cobarda y angustia4 ,en cun diferente situacin se hallaban los santos inviolables6 ,cun firme1 cun entera avanzaba su falange1 igual en sus filas1 indestructible1 segura de su victoria6 ,deba esta ventaja a su inocencia1 que tan superior la haca a sus enemigos4 ,no haba incurrido en el pecado de desobediencia1 y se mantena animosa en la confianza de quedar inclume1 aun cuando la violencia de la refriega turbase a veces el orden de sus legiones4 ,la noche entre tanto comenz su curso1 y esparciendo su oscuridad por el cielo1 dio tregua e impuso silencio al odioso estrpito de la guerra4 ,vencidos y vencedores se guarecieron bajo su tenebroso manto2 ,miguel y sus ngeles permanecieron en el campo de batalla1 en torno del cual velaban multitud de querubines con antorchas encendidas2 en la parte ms lejana ,satn1 rodeado de sus rebeldes huestes y oculto entre profundas tinieblas2 y no pudiendo reposar un punto1 luego que entr la noche1 convoc a consejo a sus potentados1 y sin muestra alguna de desaliento1 les habl as3 ,los peligros que habis arrostrado1 queridos compaeros1 la destreza de que habis dado pruebas sin ser vencidos1 os hacen merecedores1 no ya de la libertad1 que es galardn mezquino1 sino de bienes que tenemos en ms estima1 del honor1 el dominio1 la gloria y el renombre4 ,todo un da habis estado sosteniendo un combate dudoso2 y lo que en un da habis hecho por qu no poder hacerlo durante una eternidad8 ,ha echado mano el ,seor del cielo de cuanto poder dispona contra vosotros2 de su mismo trono ha sacado las fuerzas que crey suficientes para someteros a su voluntad2 pero lo han conseguido8 ,no2 y en esto debemos hallar la prueba de que no es tan previsor de lo futuro ni tan omnisciente como le creamos4 ,cierto que la inferioridad de nuestras armas nos ha perjudicado en parte y ocasiondonos dolores que antes no conocamos2 pero una vez conocidos1 los hemos menospreciado4 ,tenemos ya el convencimiento de que nuestra naturaleza emprea no est sujeta a trance mortal alguno1 de que es imperecedera1 pues aun debilitada por las heridas1 sana muy pronto de ellas1 y vuelve a cobrar su vigor nativo4 ,a tan leve mal1 fcil es aplicar remedio4 ,con ms poderosas armas1 con instrumentos ms impetuosos que para la lid prxima dispongamos1 mejoraremos de fortuna y empeoraremos la de los enemigos1 o por lo menos se igualar la disparidad que seguramente no ha puesto entre ellos y nosotros la naturaleza4 ,y si otra causa ignorada les ha concedido esa superioridad1 pues conservamos enteros nuestros nimos y cabal nuestra inteligencia1 veamos e investiguemos los medios de descubrirla4 ,dijo1 y se sent4 ,prximo a l estaba en la asamblea ,nisroc1 cabeza de los ,principados1 que haba salido del combate acribillado de heridas y con las armas abolladas y hechas pedazos4 ,mostraba gesto sombro1 y le respondi3 ,ilustracin3 ,miguel y sus ngeles permanecieron en el campo de batalla444 ,t que nos libras de nueva servidumbre para procurarnos el pacfico goce de los derechos que como dioses nos son debidos1 no dejas de comprender que siendo tales hemos de lamentar doblemente el vernos expuestos a dolorosas heridas1 y forzados a pelear con desiguales armas contra un enemigo impasible e invulnerable4 ,de esta contrariedad necesariamente ha de provenir nuestra ruina2 porque de qu nos sirve el valor1 ni de qu esta fuerza tan vigorosa1 si uno y otra ceden al dolor1 que lo rinde todo y deja desmayado al ms poderoso brazo8 ,podramos muy bien renunciar quizs al goce de todo placer1 y no prorrumpir en quejas1 y vivir tranquilos1 que es la ms dulce de las vidas2 pero el dolor es el colmo de la miseria1 el peor de los males1 y cuando se hace excesivo1 no hay paciencia que baste a soportarlo4 ,si alguno de nosotros acierta a inventar un arma que produzca dolorosa lesin en nuestros enemigos1 invulnerables todava1 o una defensa tan eficaz como lo es la suya1 me prestar un servicio no menos digno de gratitud que el que debemos al que nos procura la libertad4 ,a lo que con estudiada compostura respondi ,satn3 ,pues ese invento desconocido an1 y que con razn estimas tan importante para nuestro triunfo1 lo tengo ya4 ,quin de nosotros1 al contemplar la brillante superficie de este mundo celeste en que moramos1 de este vastsimo continente1 ornado de plantas1 de frutos1 de flores que exhalan ambrosa1 de perlas y oro1 puede ver con indiferencia maravillas tantas1 y no conocer que nacen all en lo interior de profundos senos1 entre negras y crudas masas1 de una espuma espirituosa e gnea1 hasta que tocadas y vivificadas por un rayo del cielo1 se animan de pronto y exponen sus encantos a la influencia de la luz8 ,pues esos mismos grmenes nos ofrecer el abismo en su natural inercia y provistos de una llama infernal2 los cuales comprimidos en tubos huecos1 redondos y prolongados1 con solo aplicarles fuego por una de sus extremidades1 se dilatarn ardiendo1 y estallarn por fin con el estruendo del trueno1 esparciendo entre nuestros enemigos tal estrago1 que despedazndolos y destruyendo cuanto a su furor traten de oponer1 temern que hemos desarmado al ,tonante de sus rayos1 nica arma terrible para nosotros4 ,no ser larga nuestra faena1 y antes que asome el da1 veremos cumplidos nuestros deseos4 nimo pues2 nada temis6 ,considerad que la habilidad y la fuerza reunidas no hallan cosa difcil1 y menos cosa de que desesperar4 ,no bien pronunci estas palabras1 reanimronse los semblantes1 y se abrieron los corazones a la esperanza4 ,admiracin caus en todos semejante invento1 extraando cada cual que no se le hubiese ocurrido a l3 tan fcil parece una vez descubierto lo que antes de descubrirse se hubiera tenido por imposible4 ,quiz en los futuros siglos1 si la perversidad de tu raza llega a tanto1 no faltar alguno de tus descendientes que con nimo daino o por sugestin diablica frage una mquina parecida1 y en castigo de sus crmenes destruya a los hijos de los hombres al moverse guerra y atentar mutuamente contra sus vidas4 ,terminado el consejo1 aprestronse los rebeldes a la obra sin ms tardanza4 ,nadie opuso reparo alguno1 y todos dieron ocupacin a sus manos4 ,en un momento levantan la superficie del celeste suelo1 descubren debajo las materias elementales de la naturaleza en su primitivo origen1 hallan la espuma sulfurosa y ntrica1 mezclan ambas entre s1 y calcinndolas diestramente1 las reducen a negros y menudos granos1 de que hacen provisin copiosa4 ,rompen unos las ocultas venas de los minerales y de las rocas1 que existen en el cielo semejantes a las de la tierra1 y forjan tubos y balas que llevan consigo la destruccin2 otros fabrican dardos incendiarios1 que abrasan instantneamente cuanto tocan3 y antes que se acerque el da1 durante el secreto de la noche1 dan cima a sus trabajos1 y con gran previsin disponen todo lo necesario a su disimulada empresa4 ,apareci por fin en el oriente del cielo la risuea aurora1 y se levantaron los ngeles vencedores al toque de la trompeta que los llamaba a las armas1 formndose en breve las esplndidas falanges1 que ostentaban el ureo fulgor de sus brillantes cotas4 ,desde las colinas que reciban los primeros rayos del sol1 espiaban algunos el espacio que en torno se dilataba1 mientras1 desempeando otros el oficio de exploradores1 recorran ligeramente armados todos los puntos1 para averiguar a qu distancia se hallaba el enemigo1 dnde estaba acampado1 si haba emprendido la fuga1 si se pona en movimiento o se conservaba inmvil y apercibido para el combate4 ,descubrisele por fin ya cercano1 que avanzaba a paso lento1 pero resueltamente1 formando una sola y espesa haz y desplegando al viento sus estandartes2 a tiempo que ,zofiel1 el ms veloz de los alados querubines1 retroceda a toda priesa1 gritando desde lo alto de los aires3 ,a las armas1 guerreros6 ,a las armas1 y a combatir6 ,ah tenis al enemigo6 ,los que creamos que se haban fugado vienen a evitarnos la molestia de perseguirlos4 ,no temis que por fin se salven4 ,una nube parece su espesa multitud1 y que caminan animados de funesta resolucin y de confianza4 ,que cada cual cia su cota de diamante1 y ajuste bien su casco y embrace fuertemente su ancho escudo para poder manejarlo como convenga1 pues a mi juicio no va a ser hoy da de menuda lluvia1 sino de gran tormenta1 que fulminar rayos abrasadores4 ,ilustracin3 ,y cayeron ngeles y arcngeles a millares1 revueltos entre s444 ,de esta suerte prepar a los que estaban ya prevenidos2 y puestos en orden1 desembarazados de impedimentos1 y viendo tranquilos que se acercaba el instante de pelear1 se movieron resueltamente4 ,ya se avista el enemigo4 ,avanzaba con largos y lentos pasos1 formando un inmenso cuadro1 dentro del cual llevaba sus infernales mquinas rodeadas de apiados escuadrones que impedan se descubriese el engao4 ,al divisarse1 se detuvieron los dos ejrcitos2 mas de repente apareci ,satn al frente de los suyos1 y en altas voces se expres as3 ,vanguardia6 ,a derecha e izquierda6 ,desplegad de frente1 para que cuantos nos odian puedan ver cmo ofrecemos paz y buena avenencia1 y con qu sinceridad de corazn estamos dispuestos a recibirlos si aceptan nuestra propuesta y no nos vuelven la espalda por pura perversidad1 que es lo que sospecho4 ,pero pongo al cielo por testigo444 ,ya ves oh cielo6 con qu lealtad obramos4 ,ea1 pues6 ,los que al efecto estis destinados1 desempead vuestro oficio1 haced lo que dejo indicado1 y bien recio para que todos puedan orlo4 ,al or estas palabras falaces y sarcsticas1 los que formaban el frente se dividieron a derecha e izquierda1 retirndose por ambos flancos1 y descubrieron nuestros ojos un espectculo no menos nuevo que extrao3 una triple fila de columnas tendidas sobre ruedas y hechas de bronce1 de hierro o piedra 7que en efecto columnas parecan1 o ms bien troncos huecos de encina u otros rboles1 despojados de sus ramas y cortados en los montes72 pero horadadas en toda su longitud1 ofrecan sus bocas algo de siniestro1 que revelaba insidiosos planes4 ,al lado de cada columna1 vease un serafn1 cuya mano blanda una pequea vara que despeda fuego4 ,esto notbamos1 y no sin sorpresa1 perdindonos todos en conjeturas2 mas no dur mucho la incertidumbre1 porque apenas aplicaron ligeramente y todos a la vez las varas a unos agujeros imperceptibles de las columnas1 ilumin de pronto el cielo una explosin de fuego1 vomitaron las cavernosas mquinas torrentes de humo1 y con horrible estruendo1 que ensordeci los aires1 desgarrando sus entraas1 lanzaron la infernal1 indigesta masa que contenan1 con fragorosos truenos y una abrasadora lluvia de ardientes globos4 ,iban asestados contra las filas del ejrcito vencedor1 y era tal su furioso mpetu1 que dando en medio de ellas1 no pudieron resistir su golpe los que se mantenan como firmes rocas1 y cayeron ngeles y arcngeles a millares1 revueltos entre s y en el mayor desorden4 ,ni sus armas les fueron de provecho alguno2 que a no serles mas bien embarazosas1 fcilmente hubieran podido1 como espritus que eran1 condensarse o esparcirse1 y ponerse en salvo2 pero ya solo les quedaba la mengua de su derrota y total dispersin1 tanto ms segura1 cuanto ms extendan sus filas4 ,qu remedio intentar8 ,si avanzaban se exponan a ser rechazados de nuevo y ms vergonzosamente1 aadindose al desastre el mayor ludibrio de los enemigos1 que ya se preparaban a descargar sus mquinas segunda vez3 huir amedrentados1 era indigna resolucin4 ,vealos ,satn1 lleno de regocijo1 en aquel trance1 y burlndose de ellos1 deca a los suyos3 ,qu es eso8 ,por qu no se acercan ms nuestros animosos vencedores8 ,qu se ha hecho del denuedo con que acometan8 ,pues no les ofrecemos recibirlos con los brazos y el corazn abiertos 7puede hacerse ms871 y les proponemos trminos de avenencia1 y ellos1 cambiando de opinin1 toman el portante1 y nos hacen ridculas contorsiones1 como si se propusieran armar una danza8 ,aunque para danzar1 creo que se muestran un tanto atolondrados y bulliciosos2 bien que ser la alegra que les han causado nuestros pacficos ofrecimientos2 de modo que si se los repetimos1 podemos prometernos completo xito#hd4 ,y en tono no menos burln aadi ,belial3 ,los trminos1 caudillo nuestro1 en que se los hemos hecho1 son de tanto peso y tan difciles de entender1 y con tan irresistible fuerza de raciocinio los hemos expuesto1 que no es mucho estn todos esos guerreros algo pensativos y desconcertados4 ,no es posible enterarse bien de ellos1 sin que le ocupen a uno de pies a cabeza2 y por lo menos esta ocupacin tiene la ventaja de indicarnos que no andan muy derechos nuestros enemigos4 ,con semejantes chanzonetas los denostaban1 creyndose en su desvanecimiento superiores a todas las veleidades de la victoria4 ,estimbanse ya con su invencin iguales en podero al ,eterno1 y se burlaban de sus rayos y de sus legiones los breves momentos que dur su estrago1 que no se prolongaron mucho1 porque encendida en ira la divina hueste1 ech mano de armas que bastasen a desbaratar el infernal invento4 ,y fue as que de pronto 7admira el vigor1 la fuerza maravillosa que ,dios ha puesto en sus fieles ngeles7 de pronto arrojan las armas1 vuelan a las alturas1 que con mil deliciosos valles alternan en el cielo como en la tierra1 y raudos cual otros tantos rayos1 asen de las montaas1 las mueven y desarraigan de sus cimientos con todo el peso de sus rocas y bosques y torrentes1 y cogindolas por sus cimas1 las voltean entre sus manos4 ,hubieras entonces presenciado el asombro y terror que se apoder de los rebeldes1 viendo que las montaas1 invertida su base1 se les venan encima1 y que bajo ellas quedaban aplastadas con su triple fila las maldecidas mquinas1 y todas sus esperanzas sepultadas entre tan inmensas moles4 ,sobre ellos al propio tiempo llovan peascos y promontorios enteros1 que al caer oscurecan la luz1 y entre cuyos escombros desaparecan legiones1 armas y defensas2 y las armas eran ya instrumentos de nuevo dao1 porque al romperse heran a los que las empuaban1 ocasionndoles acerbos dolores e imponderables tormentos2 y solo se oan desesperados aves y horrorosos gritos1 pugnando cada cual por librarse de la estrecha prisin que le sujetaba1 pues el pecado privaba a aquellos espritus de la sutil fluidez y esencia que poco antes constituan su ser4 ,pero los que quedaban ilesos se aprovecharon del ejemplo1 y apelando al mismo recurso1 arrancaron los montes circunvecinos4 ,comenzaron pues a volar por los aires1 chocando unos con otros4 ,jams pudo preverse lucha tan espantosa4 ,con qu infernal rabia se combata en los estrechos huecos que quedaban1 y a pesar del pavor que aquellas tinieblas infundan6 ,las ms cruentas guerras comparadas con la presente hubieran parecido un mero entretenimiento4 ,el estruendo engendraba nueva confusin2 la confusin produca mayor frenes y estrago4 ,amenazaba desquiciarse el cielo2 y seguramente se hubiera consumado aquel da su ruina1 si el ,padre ,omnipotente1 cercado de esplendor en el incontrastable trono de su celestial santuario1 pesando los acontecimientos y previendo aquella iniquidad1 no la hubiera permitido para realizar sus inescrutables fines de glorificar a su consagrado ,hijo1 vengndole de sus enemigos1 y declarar que transfera en l su omnipotencia2 por lo que1 como asesor que era suyo1 le dijo as3 ,destello de mi gloria4 ,hijo amado1 ,hijo en cuya faz aparece visible lo invisible que como ,dios yo tengo3 tu mano1 partcipe de mi omnipotencia1 realizar lo que tengo decretado4 ,dos das han transcurrido1 dos das segn en el cielo los computamos1 desde que ,miguel y sus ,potestades han ido a subyugar a esos rebeldes4 ,tremendo ha sido el combate1 como no poda menos de serlo armndose uno contra otro semejantes enemigos4 ,yo los he dejado entregados a s propios1 y ya sabes que al crearlos los hice iguales1 y que no hay entre ellos ms desigualdad que la del pecado1 bien que esta no se haya hecho sensible1 porque no he fulminado an mi condenacin2 de suerte que se perpetuara esa lucha encarnizada1 sin que llegara a decidirse su resultado4 ,la guerra fatigosa ha dado ya de s cuanto puede dar3 se ha soltado el freno a la ms desesperada contienda2 se han empleado los montes como armas arrojadizas1 cosa ingrata para el cielo y perjudicial a la naturaleza4 ,dos das pues han transcurrido3 el tercero te pertenece a ti1 porque a ti lo he destinado4 ,todo lo he consentido para que tuvieses t la gloria de dar fin a esta cruda guerra1 que nadie ms que t puede terminar4 ,yo he infundido en ti tal virtud y gracia tan eficaz1 que los cielos y el infierno se prosternarn ante tu poder incomparable4 ,t has de sujetar esa perversa rebelin de modo1 que todos confiesen ser t el ms digno de entrar en la herencia universal1 en la herencia que de derecho te corresponde como ,rey que has recibido la uncin sagrada4 ,ve1 pues1 t1 poseedor del mayor poder de tu poderoso ,padre2 asciende a mi carro2 gua sus rpidas ruedas de suerte que hagan temblar el cielo hasta sus cimientos2 lleva mis armas todas1 mi arco1 mi irresistible trueno2 suspende mi espada de tu cintura augusta1 para que persiguiendo a esos hijos de las tinieblas1 los arrojes de todos los lmites del cielo a los ms hondos abismos2 y all podrn menospreciar segn les plazca a su ,dios1 y al ,mesas1 su ungido ,rey4 ,al pronunciar estas palabras1 inund completamente en rayos de luz a su ,hijo1 cuya inefable faz recibi toda la efusin del ,padre2 y lleno de su filial divinidad1 le respondi3 ,padre mo1 superior a todos los celestes tronos1 el primero1 el ms alto1 el ms santo y el mejor por excelencia3 tu designio constante es glorificar a tu ,hijo1 como yo te glorifico tambin a ti1 segn es justo4 ,toda mi gloria y grandeza1 toda mi felicidad consisten en que complacindote en m1 veas satisfecha tu voluntad1 y yo cifrar en cumplirla el colmo de mi ventura4 ,acepto como dones tuyos tu cetro y tu poder1 de que har dejacin mucho ms complacido cuando vengan los tiempos en que todo t ests en todo y yo en ti para siempre1 y en m todos aquellos que te sean amados4 ,pero yo odio a los que t odias1 y puedo armarme de tu terror como me armo de tus misericordias1 dado que soy tu imagen en todo4 ,ministro de tu poder1 librar en breve a los cielos de esos rebeldes1 que caern precipitados en la lbrega mansin donde los aguardan cadenas1 tinieblas y perpetuos remordimientos2 porque ellos renegaron de la obediencia que te es debida1 cuando el obedecerte a ti es la felicidad suprema1 separados entonces tus inmaculados santos de los ngeles impuros1 y rodeando tu montaa santa1 y yo su caudillo1 entonaremos sinceros cnticos1 himnos de la ms alta alabanza4 ,dijo2 e inclinndose sobre su cetro1 se levant del asiento de gloria que ocupaba a la diestra del ,seor1 a tiempo que la tercera aurora sagrada comenzaba a esparcir por el cielo sus resplandores4 ,de repente1 y con un ruido semejante al fragor impetuoso del huracn1 se lanz el carro de ,dios ,padre1 fulminando espesas llamas4 ,tena sus ruedas unas dentro de otras1 y no se mova por impulso ajeno1 sino por el instinto de propio espritu1 yendo escoltado por cuatro custodios con aspecto de querubines4 ,cada uno de estos mostraba cuatro rostros maravillosos1 y sus cuerpos y alas estaban sembrados de innumerables ojos1 refulgentes como estrellas2 ojos que asimismo brillaban en las ruedas1 las cuales despedan centellas2 y sobre sus cabezas se alzaba un firmamento de cristal en que se vea un trono de zafiro matizado de pursimo mbar y de los colores del arco iris4 ,cubierto con la celeste armadura del radiante ,urim1 obra divinamente labrada1 ocupa el ,mesas su carro4 ,a su derecha lleva la ,victoria1 que extiende sus alas de guila1 y al costado el arco y el carcaj divino lleno de rayos de triples puntas4 ,envulvenle en torno airados torbellinos de humo1 de entre los cuales brotan las llamas de ardientes exhalaciones4 ,diez mil millares de ngeles le acompaan y le rodean veinte mil carros de ,dios 7yo mismo o contarlos71 que anuncian desde lejos su llegada4 ,sublimado sobre el firmamento de cristal y sostenido en alas de los querubines1 veasele en su trono de zafiro2 mas los suyos le descubrieron los primeros1 y se sintieron henchidos de inefable jbilo al divisar ondeante en los aires y tremolado por ngeles el estandarte del ,mesas1 que era la ensea del cielo4 ,bajo l congreg ,miguel al punto sus legiones1 extendidas en dos alas1 que en breve rodearon al supremo caudillo formando un solo cuerpo4 ,ya el divino poder le haba preparado el camino del triunfo3 a su mandato1 retirronse las montaas a su primitivo asiento2 oyeron su voz1 y le obedecieron3 el cielo recobr su serena faz3 los valles y las colinas se cubrieron de nuevas flores4 ,y vieron todos estos prodigios sus desventurados enemigos1 y persistieron en su obstinacin1 reuniendo sus huestes para empear otro combate4 ,insensatos1 que de la desesperacin sacaban su confianza6 ,que tal perversidad quepa en nimos celestiales6 ,pero hay prodigios que basten a humillar a los soberbios1 ni fuerza que pueda ablandar sus corazones endurecidos8 ,lo que ms debiera convencerlos aumenta su pertinacia3 enfurcense doblemente al ver la gloria del ,unignito1 y su magnificencia despierta en ellos mayor envidia4 ,su nica aspiracin es adquirir tanta grandeza1 y vuelven a colocarse en orden de batalla1 confiados en triunfar por la fuerza o por la astucia1 y en vencer finalmente a ,dios y su ,mesas2 y cuando no1 hundirse para siempre en universal ruina2 que no es dado a su altivez huir ni retirarse ignominiosamente1 sino provocar el postrer combate4 ,por lo que el ,hijo de ,dios1 dirigiendo su voz a uno y otro lado1 habl as a sus cohortes3 ,permaneced oh santos6 en vuestra gloriosa actitud1 y vosotros1 ngeles1 continuad armados3 hoy descansaris de vuestras fatigas4 ,habis probado ya vuestra fidelidad y mostrdoos aceptos a ,dios1 defendiendo su justa causa y ostentando a fuer de invencibles los dones que habis recibido de l4 ,pero el castigo de esa maldecida grey queda reservado a otro brazo1 porque la venganza corresponde al ,seor o a aquel a quien la confa4 ,lo que hoy ha de suceder no ser obra que lleven a cabo el nmero ni la muchedumbre2 y si estis atentos1 contemplaris cmo me hago yo ministro de la indignacin divina contra esos impos2 que no os han ofendido a vosotros1 sino a m1 hacindome objeto de su envidia4 ,en m tienen puesto su encono1 porque el sumo ,hacedor1 de quien es el poder y la gloria de este imperio1 me ha elevado a esta grandeza por efecto de su voluntad2 y a m1 por lo tanto1 me ha encomendado su castigo4 ,desean que cada cual probemos en nueva batalla nuestro poder1 ellos contra m solo1 y yo solo contra todos ellos2 y pues la fuerza es su nico recurso1 y no ambicionan otro timbre ni reconocen mayor virtud1 sea la fuerza la que decida4 ,al acabar de decir esto1 revistiose su faz de un aire tan sombro1 que infunda terror1 y dando rienda suelta a su clera1 se precipit sobre sus enemigos4 ,cubrironle al mismo tiempo con sus alas incrustadas de estrellas1 que hacan ms pavorosas las tinieblas de alrededor1 los cuatro querubines que sostenan su carro4 ,ya giran las ruedas de este con un estruendo parecido al de un torrente o un ejrcito numeroso1 y arrebatado de su ardiente mpetu1 y formidable como la noche1 vuela hacia sus contrarios4 ,conmovase a su paso el tranquilo ,empreo de uno a otro extremo1 y todo retemblaba y vacilaba1 excepto el trono de ,dios4 ,presto se vio entre ellos1 y empuando en su mano diez mil rayos1 que arroj delante de s1 quedaron acribillados de heridas los rebeldes4 ,llenronse de pavor2 perdieron todo aliento1 toda esperanza de resistencia2 cayronseles las armas de las manos4 ,alfombra de sus plantas fueron los escudos y yelmos y aceradas frentes de todos aquellos tronos1 potestades y serafines1 que derribados ahora de su soberbia1 hubieran deseado ver otra vez sobre s el peso de las montaas1 para no ser blanco de tan implacable encono4 ,ilustracin3 ,por fin abri el infierno su boca1 los trag a todos y volvi a cerrarla4 ,de los ojos de los cuatro querubines y de los innumerables que cubran tambin las animadas ruedas1 salan por todas partes rayos abrasadores4 ,un mismo espritu los diriga2 cada uno de aquellos ojos era un horno encendido que fulminaba fuego contra los malvados1 los cuales1 faltos ya de fuerzas y del vigor que antes los animaba1 caan vencidos1 medrosos1 confusos y aniquilados4 ,y sin embargo1 no apur el ,hijo de ,dios su rigor con ellos1 contentndose con desatar a medias el trueno de su venganza1 dado que no se haba propuesto destruirlos1 sino expulsarlos de la celestial morada2 y as les permiti reponerse de su postracin1 y los ahuyent como un rebao de tmidas ovejas reunidas por el miedo4 ,el terror y las furias los aguijaban2 y al llegar a la muralla de cristal que formaba los lmites del cielo1 abriose este de par en par1 y puso ante su vista la inmensa sima del infinito abismo que los aguardaba4 ,qu espectculo tan espantoso6 ,el horror los hizo retroceder1 pero mayor era an el que los impela hacia adelante4 ,ellos mismos iban precipitndose al llegar al borde de la celestial orilla1 y la maldicin eterna los empujaba para ms apresurar su ruina4 ,oy el infierno aquel fragoroso estrpito1 como si se derrumbase el cielo del cielo mismo1 y hubiera huido amedrentado1 si el inflexible ,destino no hubiera ahondado bien sus negros cimientos1 ligndolos con cadenas indestructibles4 ,nueve das estuvieron cayendo4 ,rugi trastornado el ,caos1 y sinti diez veces doblada su confusin con el estridente tumulto de aquel estrago1 que acumul tantas ruinas y destrozos4 ,por fin abri el infierno su boca1 los trag a todos1 y volvi a cerrarla2 el infierno1 propia morada suya1 lugar de dolores y penas1 sembrado de inextinguible fuego4 ,y el cielo se regocij1 ya pacificado1 y uni de nuevo sus muros1 reducindolos a sus lmites4 ,quedando vencedor por s solo con la expulsin de sus enemigos1 retir el ,mesas su carro triunfal2 y enajenados de jbilo salieron a su encuentro todos los santos1 que hasta entonces haban contemplado silenciosos e inmviles sus admirables hechos4 ,marchaban rodendole con ramos de palmas1 y cada una de aquellas brillantes jerarquas entonaban cnticos de triunfo1 cnticos al ,rey victorioso1 al ,hijo1 al heredero del ,padre1 al ,seor cuyo dominio acataban1 al ms digno de poseerlo4 ,al comps de estas aclamaciones1 atraves por en medio del cielo hasta el palacio y templo de su omnipotente ,padre1 sublimado sobre su trono1 que le recibi en el esplendor de su gloria1 donde est hoy sentado a su diestra1 en inmortal bienaventuranza4 ,he aqu cmo1 asemejando las cosas del cielo a las de la tierra1 para satisfacer tus deseos1 y a fin de que puedas aprovecharte de las lecciones de lo pasado1 acabo de revelarte lo que en otro caso quizs hubiera ignorado para siempre la raza humana3 la discordia y guerra que se suscit en los cielos entre las anglicas potestades1 y la eterna ruina de los que llevados de una desmedida ambicin1 se asociaron con ,satn en su rebelda4 ,envidioso de tu felicidad1 anhela hoy este apartarte asimismo de la obediencia a tu ,criador1 para que desheredado como l de tu dichoso estado1 vengas a merecer su castigo y caigas en su perpetua miseria4 ,su mayor venganza1 su nico consuelo sera poder ultrajar al ,altsimo1 hacindote a ti partcipe de su error y de su pena4 ,no des jams odo a sus tentaciones2 prevn esto mismo a tu compaera2 ten presente el terrible ejemplo que has odo1 el castigo en que incurren los inobedientes4 ,ellos hubieran podido ser siempre venturosos1 y se perdieron4 ,no te olvides de esto1 y teme ser contado entre los rebeldes4 ,,libro ,s,,ptimo ,,argumento ,accediendo a los ruegos de ,adn1 cuntale ,rafael cmo y por qu fue creado este mundo3 que habiendo ,dios expulsado del cielo a ,satn y a sus ngeles1 declar que le placa crear otro mundo y otras criaturas que habitasen en l2 y as enva a su ,hijo circundado de gloria y acompaado de anglicos coros1 para que en el espacio de seis das realice la obra de la creacin4 ,al comps de sus himnos celebran los ngeles esta nueva maravilla1 y la reascensin del ,hijo a los cielos4 ,desciende del cielo1 ,urania1 si es bien que te invoque con este nombre4 ,siguiendo tu voz divina1 me remonto ms all del ,olimpo1 sobreponindome al vuelo de las alas del ,pegaso4 ,no me contento empero con invocar tu nombre3 invoco tu inspiracin1 porque ni t te cuentas entre las nueve ,musas1 ni moras en la cumbre del antiguo ,olimpo4 ,nacida en el cielo1 antes que apareciesen los montes1 antes que brotaran las fuentes de sus manantiales1 t conversabas con tu hermana1 la divina ,sabidura1 y con ella te recreabas1 en presencia del ,omnipotente ,padre1 que se complaca en or tus celestiales cnticos4 ,transportado por ti1 aunque habitador terrestre1 al cielo de los cielos1 he respirado el aire empreo que para m templabas4 ,sostenme tambin ahora1 y vulveme a mi nativo elemento1 no sea que al mpetu de este desenfrenado bridn en que cabalgo1 caiga1 como ,belerofonte#he un da1 bien que l no penetrase en regin tan alta1 y d conmigo en los campos aleyos1 para vagar all desamparado y en completo olvido4 ,estoy an a la mitad de mi canto1 pero reducido ya a lmites ms estrechos1 cuales son los de una divina y visible esfera4 ,he descendido a la tierra1 abandonando las regiones allende el polo1 y cantar ms seguro y con voz humana1 sin temor de que enronquezca ni quede muda1 a pesar de habrseme deparado tan aciagos das4 ,oh6 y qu aciagos1 vindome rodeado de dainas lenguas1 de tinieblas1 de peligros y de soledad6 ,pero no1 no estoy solo1 que t me asistes1 cuando por la noche cierra mis prpados el sueo1 y cuando la maana ilumina el sonrosado oriente4 ,dirige pues mi canto1 sublime ,urania2 dame un auditorio propicio1 aunque escaso en nmero1 y aleja al propio tiempo de m la brbara disonancia de ,baco y su turbulento squito1 raza de aquella salvaje horda que en el ,rdope#hf despedaz al bardo de ,tracia#hg1 cuando sin respeto al que era encanto de los bosques y de las rocas1 ahog con su feroz gritero los ecos de su voz y de su ctara4 ,no pudo ,calope salvar a su hijo1 pero t1 ,urania1 no abandonars al que implora tus favores1 porque ella inspiraba vanos sueos1 y t1 celestial aliento4 ,di oh ,diosa6 lo que sucedi luego que ,rafael1 el afable arcngel1 previno a ,adn que aleccionado por el ejemplo de los apstatas del cielo1 no incurriese en su infidelidad1 pues l y su descendencia1 a quienes se haba mandado que no tocasen al rbol prohibido1 se veran sometidos a igual castigo en el ,paraso1 si menospreciaban e infringan aquel nico precepto1 tan fcil de cumplir1 en medio de la infinita multitud de objetos que se brindaban all a sus gustos1 por extraos que fuesen y caprichosos4 ,con profunda atencin escucharon ,adn y su consorte ,eva aquel relato1 y quedaron admirados y profundamente pensativos al or cosas tan grandes y tan extraas1 cosas de que no tenan la menor idea1 que en el cielo se conociesen odios1 y que con semejante confusin anduviesen all mezcladas la guerra y la paz divina2 pero el mal haba venido a recaer por fin como desatado torrente sobre sus autores1 privndolos para siempre de la bienaventuranza4 ,disipronse en ,adn las dudas que abrigaba su corazn1 y naci en l1 sin otra intencin1 el deseo de averiguar lo que ms inmediatamente le interesaba3 cmo se produjeron el cielo y la tierra1 todo este mundo visible2 cundo y de qu fueron creados1 y por qu causa2 y qu era el ,edn y cuanto fuera de l exista antes de la poca a que alcanzaba su memoria2 semejante a aquel que ha saciado su sed del todo1 y que sigue con la vista al arroyuelo que se desliza murmurando1 y despierta en l nueva sed con el susurro de su corriente4 ,dirigiose pues a su celeste husped en estos trminos3 ,admirables cosas que no pueden menos de maravillar por lo diferentes que son de las de este mundo1 nos has revelado1 divino intrprete4 ,dios nos ha favorecido envindote desde el ,empreo para advertirnos a tiempo de lo que hubiera podido causar nuestra perdicin2 riesgo que no conocamos1 porque no est al alcance de la inteligencia humana4 ,por ello debemos gratitud eterna a la infinita bondad1 recibiendo sus avisos con el solemne propsito de cumplir siempre su voluntad soberana1 nico fin con que aqu existimos4 ,pero ya que para nuestro aprovechamiento has tenido la dignacin de descubrirnos cosas tan superiores a la comprensin terrestre1 pero que nos conviene conocer1 como lo ha dispuesto la suprema sabidura1 ten la bondad asimismo de descender ms hasta nosotros y de instruirnos en lo que ha de sernos no menos til1 dicindonos cmo se form ese cielo que vemos a tan lejana altura1 ornado de los innumerables astros que lo recorren1 y eso que llena el espacio todo1 ese difuso ambiente que abarca la rbita de la florida tierra2 qu causa movi al ,creador1 en medio del santo reposo de que gozaba por toda una eternidad1 a sacar tan tarde su obra del ,caos1 y cmo una vez empezada1 se termin en tan breve tiempo4 ,a consentrtelo el ,seor1 manifistanos lo que tanto anhelamos averiguar1 no para inquirir los secretos de su eterno imperio1 sino para ms glorificar sus obras4 ,rstale an a la gran lumbrera del da largo espacio de su curso1 aunque va declinando ya2 pero suspendindolo al orte1 al or tu poderosa voz1 te prestar atencin1 y retrasar su marcha para escuchar cmo refieres su nacimiento1 y cmo el de la ,naturaleza1 al salir por primera vez del oculto abismo2 y mientras la estrella y el astro de la noche se apresuran para or tu narracin1 la ,noche traer consigo el silencio2 el sueo se pondr en vela con igual intento1 o nosotros le ahuyentaremos hasta que termine tu canto1 y podamos despedirte antes que nos sorprenda el brillo de la maana4 ,esta splica hizo ,adn a su ilustre husped2 y el ngel divino le contest con estas dulces palabras3 ,a tan comedido ruego1 justo ser acceder2 pero qu encarecimiento1 qu lengua serfica bastar a referir las obras del ,omnipotente1 ni qu espritu humano a comprenderlas8 ,lo que s puedes conseguir1 lo que no ser negado a tus odos1 es aquello que mejor conduzca a glorificar al ,hacedor y ms contribuya a labrar tu felicidad4 ,yo he recibido del cielo el encargo de satisfacer tus deseos1 como no pasen de ciertos lmites2 fuera de ellos1 no indagues ms2 no desvares con la esperanza de profundizar misterios ocultos1 que el invisible ,rey1 nico que lo sabe todo1 ha rodeado de tinieblas tan impenetrables a los que viven en la tierra como en el cielo2 y harto te queda en todo lo dems que estudiar y que conocer4 ,porque el saber es como el alimento2 se requiere no menos templanza en la satisfaccin del apetito1 que en la medida a que debe el espritu ajustarse1 pues la excesiva ciencia embaraza con su demasa y convierte la sabidura en locura1 como el exceso de alimento se trueca en vapor intil4 ,ahora bien1 ten por cierto que apenas cay ,lucifer 7a quien se daba este nombre porque resplandeca entre los ngeles ms que la estrella as llamada entre las estrellas71 apenas cay con sus malditas legiones en medio del abismo que les estaba preparado1 y volvi vencedor el augusto ,hijo con el squito de sus ,santos1 contempl el ,eterno ,omnipotente ,padre toda aquella muchedumbre desde su trono1 y habl as a su ,hijo3 ,engaose por fin nuestro envidioso ,enemigo1 creyendo que todos haban de seguirle en su rebelda1 y que con su auxilio nos arrancara la posesin de esta altsima e inaccesible fortaleza1 asiento de la suprema ,divinidad4 ,perdiole su confianza1 y arrastr en su catstrofe a muchos que han desaparecido de nuestra presencia2 pero veo1 sin embargo1 que la mayor parte han permanecido fieles en su puesto1 que el cielo est todava poblado1 y que cuenta con suficiente nmero de habitantes para llenar sus reinos1 vastsimos como son1 y para desempear los sagrados ministerios y solemnes ritos de este sublime templo4 ,mas1 para que su soberbia no se lisonjee de haber logrado esta ventaja1 de haber despoblado el cielo1 y locamente presuma del detrimento que me ha causado1 he de reparar la prdida1 si como tal puede considerarse el perderse uno a s mismo4 ,crear al punto otro mundo1 y de un hombre producir una raza de hombres innumerable1 que habitarn all1 no en este reino1 hasta que elevndose gradualmente por sus mritos1 se abran y ganen al fin esta morada1 purificados largo tiempo por medio de su obediencia4 ,la tierra entonces se convertir en cielo1 y el cielo en tierra1 porque uno y otra formarn un solo imperio donde reinen alegra y unin perpetuas4 ,entre tanto1 celestes potestades1 gozad de esta mansin con ms holgura4 ,y t1 ,verbo mo1 hijo por mi engendrado1 por ti se cumple todo esto3 habla1 y quedar hecho4 ,contigo envo mi ,espritu1 que lo llena todo1 contigo mi poder4 ,parte1 pues2 manda al abismo que forme el cielo y la tierra dentro de ciertos lmites4 ,el abismo no los tiene1 porque ,yo soy quien lleno lo infinito1 y el espacio no est vaco4 ,y aunque ,yo no reconozco lmites en m mismo1 y reduzco y no llevo a todas partes mi bondad1 que es libre de obrar o no1 ni la necesidad ni el destino influyen nada en mis actos3 el hado consiste en lo que yo quiero4 ,estas palabras dijo el ,omnipotente1 y su ,verbo1 su filial ,divinidad las realiz al punto4 ,los actos de ,dios son inmediatos1 ms rpidos que el tiempo y el movimiento1 y para hacerlos comprensibles al sentido humano1 hay que valerse de la sucesin de las palabras1 de la lentitud con que procede la terrestre inteligencia4 ,grande fue el triunfo1 extremado el jbilo del cielo1 al anunciarse as la voluntad divina4 ,gloria al ,altsimo1 decan1 y buena voluntad y paz en la tierra a los futuros hombres6 ,gloria a ,aquel cuya justicia y vengadora clera ha arrojado a los impos de su presencia y de la morada de los justos6 ,gloria y alabanza al ,seor cuya sabidura ha hecho del mal el bien1 y ha destinado a una raza mejor el lugar que ocupaban los espritus malignos1 y difundir su eterna bondad en los mundos y siglos venideros6 ,prorrumpieron en este himno las celestes jerarquas1 y apareci el ,hijo1 dispuesto a su grande obra1 revestido de la ,omnipotencia1 ciendo la corona de la ,majestad divina4 ,la sabidura1 el amor inmenso1 su ,padre todo reflejaba en l4 ,asistan en torno de su carro innumerables querubines1 serafines1 potestades1 tronos y virtudes1 espritus alados1 carros asimismo con alas1 sacados del arsenal de ,dios1 donde existen millares de siglos ha1 entre dos montaas de bronce1 preparados para los das solemnes2 carrozas celestiales1 prontas siempre a volar1 y que ahora se ofrecan espontneamente1 porque estaban animadas de espritu vital1 atentas al mandato de su ,seor4 ,el cielo abri de par en par sus eternas puertas1 que al girar sobre los goznes de oro1 produjeron un armonioso sonido1 para dar paso al ,rey de la ,gloria1 al ,verbo poderoso1 al espritu creador de nuevos mundos4 ,detuvironse en el continente del cielo1 y desde sus orillas divisaron el vastsimo inconmensurable abismo1 tempestuoso como un ocano1 lbrego1 horrible1 impenetrable1 agitado de arriba abajo por furiosos vientos y encrespadas olas1 que como montaas se elevaban para escalar los cielos y confundir el centro con los polos4 ,basta1 revueltas olas6 ,y t1 abismo1 sosigate3 cesen vuestros furores6 exclam el ,verbo creador4 ,y no se detuvo ms3 sino que arrebatado en alas de los querubines1 se remont a la gloria paterna1 por en medio del ,caos y del mundo que todava no era1 porque el ,caos oy su voz4 ,seguale su brillante comitiva para presenciar la obra de la creacin y las maravillas de su poder2 y par de pronto las ardientes ruedas de su carro1 y tom en la mano el comps de oro1 guardado en los eternos tesoros de ,dios1 para trazar el crculo de este universo y cuantas cosas haban de existir en l2 y fijando uno de sus extremos en el centro y volviendo el otro alrededor de la vasta profundidad de las tinieblas3 ,aqu1 dijo1 llegars1 y estos oh mundo6 sern tus lmites4 ,as cre ,dios el cielo y as la tierra1 materia informe y vaca4 ,cubran el abismo profundas tinieblas1 pero desplegando sus alas paternales sobre las tranquilas aguas el ,espritu de ,dios1 infundi en ellas la virtud y el calor vital a travs de la masa fluida1 arroj a lo ms profundo las negras y fras heces infernales1 contrarias a la vida2 aun y condens cuantas cosas se asimilaban entre s2 y apartando las dems a diferentes lugares1 e introduciendo el aire entre unas y otras1 apareci la tierra equilibrndose sobre su centro4 ,hgase la luz61 dijo y la luz fue hecha4 ,brot sbitamente del hondo abismo la luz etrea1 lo primero de todo1 la esencia ms pura de las cosas1 y desde su nativo oriente comenz a esparcirse por entre las sombras areas1 cindola una nube esfrica y radiante1 porque el sol no exista an2 y en este nebuloso tabernculo permaneci algn tiempo4 ,vio ,dios que la luz era buena1 y la separ de las tinieblas por medio del hemisferio4 ,y llam a la luz da1 y a las tinieblas noche2 y del espacio que entre uno y otra componen1 form el da primero4 ,el cual no pas sin ser grandemente festejado y cantado por los coros angelicales2 pues cuando percibieron la primera luz que asomaba por oriente1 rompiendo las tinieblas1 en aquel natalicio del cielo y de la tierra1 llenaron de vivas y aclamaciones la vasta concavidad del universo1 y al comps de sus arpas de oro y sus acordados himnos1 ensalzaron a ,dios juntamente con sus obras1 proclamndole ,creador cuando lleg la primera noche y cuando ray la primera aurora4 ,y dijo ,dios en seguida3 ,que en medio de las ondas se ponga el firmamento1 y que divida unas aguas de otras4 ,y ,dios hizo el firmamento1 dilatacin de un aire fluido1 puro1 transparente1 elemental1 que se extiende en redondo hasta la mayor convexidad de aquel anchsimo orbe1 divisin inmutable y segura1 que separa las aguas de la regin inferior y las superiores4 ,porque as como la tierra1 estableci ,dios el mundo sobre reposadas aguas1 en medio de un vasto ocano de cristal1 y alej de l la tumultuosa irregularidad del ,caos1 para que el contacto de sus violentas extremidades no alterase su estructura4 ,y dio el nombre de cielo al firmamento2 y los coros nocturnos y matutinos cantaron el da segundo4 ,ilustracin3 ,as se precipitan una tras otra las olas444 ,la tierra estaba formada1 pero sumergida como rudo embrin en el seno de las aguas1 an no se descubra4 ,inundaba toda su superficie el grande ocano1 y no en balde1 porque se infiltraba en todo su globo un templado y fecundo humor que haca fermentar y concebir a la madre universal1 fertilizada por una humedad vivificadora1 cuando dijo ,dios3 ,aguas que os derramis por los cielos1 congregaos en un lugar y aparezca el continente enjuto4 ,y salieron de pronto las enormes montaas1 que elevando sus cimas hasta las nubes1 tocaban con las estrellas4 ,y tanto como sus hinchadas moles suban1 tanto se ahuecaban y hundan sus cncavos senos para dejar anchos y profundos lechos por donde las aguas se dilatasen4 ,y por ellos corran con bulliciosa rapidez sus turgentes ondas1 como inflamadas gotas que ruedan sobre el polvo rido4 ,unas se elevan cual murallas de cristal1 otras saltan por encima1 formando puntiagudos montes2 que tan raudo movimiento imprimi el imperioso mandato a sus corrientes4 ,como en los ejrcitos de que ya tienes una idea1 acuden a sus filas los soldados al or el llamamiento de la trompeta1 as se precipitan una tras otra las olas por donde ms fcil camino encuentran1 impetuoso torrente en los despeaderos1 mansas y apacibles en las llanuras4 ,ni les son de obstculo alguno las rocas o las montaas2 hallan siempre salida1 ya introducindose subterrneas1 ya serpenteando por mil rodeos y abrindose profundos canales en aquellos terrenos cenagosos que fcilmente se descomponan antes que ,dios les mandase quedar secos y endurecidos1 menos los destinados a recibir los ros1 que llevan en pos hmedos despojos perpetuamente4 ,a la parte rida llam el mismo ,seor tierra2 al ancho receptculo en que las aguas se acumulaban1 mar4 ,y vio que aquello era bueno2 y dijo3 ,que la tierra se vista de verde yerba1 de plantas que den simiente1 y de rboles con frutos de especies varias1 que lleven entre s su propia semilla1 para reproducirse sobre la tierra4 ,no bien dijo estas palabras1 cuando de aquella misma tierra que hasta entonces se mostraba rasa1 rida1 desierta1 desagradable1 sin ornato alguno1 brot delicado csped1 con cuyo verdor se atavi toda su superficie1 luciendo en torno su vistoso esmalte4 ,vironse all las plantas con su infinita variedad de hojas1 florecer de improviso1 arrebolarse de mil colores y embalsamar el seno de la madre tierra con los aromas dulcsimos que exhalaban4 ,apenas abran sus clices1 provocaba la floreciente via con sus apretados racimos2 redondebase en sus rastreros tallos la calabaza2 mecanse en sus hazas formadas en espesas legiones1 las huecas caas1 y el humilde arbusto y la punzante zarza enlazaban sus enmaraadas cabelleras4 ,alzbanse por fin los arrogantes rboles1 movindose acompasadamente y dilatando sus ramas1 unas cubiertas de copiosos frutos1 otras matizadas de flores4 ,erguanse sobre las colinas gigantescos bosques1 y espesas arboledas sobre las caadas1 a las mrgenes de las fuentes y en las orillas de los ros4 ,qu le faltaba a la tierra para asemejarse al cielo8 ,bien podan morar en ella los dioses1 y recorrerla embelesados1 y reposar al amor de sus umbras sagradas4 ,dios no le haba enviado an lluvia que la regase1 ni formado al ,hombre que haba de cultivarla2 pero de sus nuevas entraas flua un jugoso vapor que abonaba el suelo y alimentaba las plantas antes de que brotasen1 y la menuda yerba antes de verdeguear sus tallos4 ,y vio ,dios que esto era bueno2 y la maana y la noche renovaron los cantos del tercer da4 ,y volvi a hablar el ,altsimo3 ,que luzcan astros en el espacio de los cielos para distinguir los das de las noches1 y para que marquen las estaciones y los das y el transcurso de los aos2 y mando que su oficio sea servir de luminares en el cielo y de antorchas para la tierra4 ,y as fue hecho4 ,y puso ,dios dos grandes astros1 grandes por lo que haban de servir al ,hombre1 los cuales alternasen1 el mayor en presidir al da1 y el ms pequeo a la noche4 ,y tambin hizo las estrellas1 ponindolas en el firmamento de los cielos1 a fin de que iluminasen la tierra1 y regulasen las vicisitudes de los das y de las noches1 y diferenciasen la luz de las tinieblas4 ,y parose a contemplar su grande obra1 y le pareci bien4 ,porque el primero de aquellos astros fue el sol1 cuya inmensa esfera careci en un principio de luz1 aunque era de sustancia etrea2 y luego form el globo de la luna1 y las varias magnitudes de las estrellas1 y las sembr por el cielo1 como en un campo4 ,y tomando una gran parte de luz de su nebuloso tabernculo1 la traslad al orbe solar1 que por sus poros recibe y aspira el brillante lquido1 y que con su fuerza retiene la plenitud de sus rayos1 siendo a la sazn el gran palacio de la luz4 ,de l1 como de su manantial1 se mantienen los dems astros1 depositando aquella misma luz en sus urnas de oro1 y all abrillanta sus cuernos el planeta de la maana2 mientras ellos iluminados o por reflejo acrecientan el fulgor escaso que les es propio1 aunque a la vista humana aparezcan tan diminutos por la mucha distancia a que los contempla4 ,ilustracin3 ,y dijo el ,seor3 ,que las aguas produzcan reptiles444 ,por vez primera apareci en su oriente el glorioso astro1 regulador del da1 que derram sus esplndidos rayos por todo el horizonte1 ufano al verse recorriendo el sublime cielo en toda su longitud1 yendo precedido de la aurora y de las plyades1 que en festivas danzas difundan anticipada su benfica influencia4 ,menos brillante que l1 en la parte opuesta del occidente y a igual altura1 alzbase la luna1 que reciba de lleno su claridad1 reflejndola como un espejo1 no necesitando otra luz en aquella posicin1 y mantenindose a igual distancia hasta que lleg la noche4 ,asom entonces por el oriente para dar la vuelta en torno del eje de los cielos1 y dividi su imperio con mil astros menores1 con mil y mil estrellas que alumbraban a la vez1 tachonando la celeste bveda2 con lo que tambin por vez primera ornaron el hemisferio1 ascendiendo y declinando sucesivamente1 y coronaron con los encantos de la noche y de la maana el cuarto da4 ,y dijo el ,seor3 ,que las aguas produzcan reptiles1 seres vivientes1 de fecundos grmenes2 y que las aves vuelen sobre la tierra1 desplegando sus alas en el libre firmamento de los cielos4 ,y cre las ballenas enormes1 y todos los seres que viven y nadan1 y producen abundantemente las aguas en todas sus especies1 y todas las especies tambin de pjaros alados4 ,y vio que esto era bueno1 y los bendijo a todos1 diciendo3 ,creced y multiplicaos1 y llenad las aguas de los mares1 de los lagos y de los ros2 y vosotras1 aves1 multiplicaos sobre la tierra4 ,y por golfos y mares y calas y bahas bullen al punto cardmenes innumerables1 millones de peces que con sus aletas y escamas relucientes se deslizan entre las verdosas ondas1 en muchedumbre tal1 que forman a veces inmensos bancos en medio del ocano4 ,solitarios o en compaa1 pacen unos las ovas de que se sustentan1 y se pierden entre los enmaraados bosques de coral1 o serpentean con la velocidad de un relmpago1 luciendo a la luz del sol sus tornasoladas mallas con recamos de oro2 otros1 reposando tranquilos entre sus conchas de ncar1 saborean su lquido alimento2 otros en fin1 cubiertos de fuertes armaduras1 acechan su presa bajo las rocas4 ,triscan en tanto sobre la tranquila llanura del mar las focas y los combados delfines2 otros1 de prodigioso volumen1 movindose pesadamente1 revuelven el ocano como una tempestad2 mientras el leviatn1 mayor que ningn otro viviente1 tendido como un promontorio sobre aquel abismo1 dormita o nada1 y se asemeja a una flotante playa1 sorbiendo y arrojando alternativamente todo un mar por sus agallas4 ,en las clidas grutas1 en los pantanos y orillas de las aguas salen al propio tiempo numerosas bandadas de las infinitas cras encerradas en los huevos1 que rompindose al ser sazn1 dan a luz sus desnudas avecillas2 las cuales tardan poco en vestirse de plumas y en ensayar su vuelo1 y se remontan a lo ms encumbrado del aire1 y cantan su triunfo desdendose de la tierra1 que cubren con su sombra como una nube4 ,all1 en la cima de las rocas y de los cedros1 labran sus nidos las guilas y las cigeas4 ,aves hay que se mecen solas en la regin area2 ms cautas otras1 viajan unidamente1 en formacin regular y teniendo en cuenta las estaciones1 y dirigen sus caravanas por encima de los mares y de las tierras1 prestndose mutua ayuda para facilitar su vuelo4 ,estribando as en los vientos1 emprende su viaje anual la prudente grulla1 moviendo y azotando el aire al pasar con sus pobladas alas4 ,saltando de rama en rama1 alegran las arboledas con sus gorjeos los pajarillos1 y ejercitan sus pintadas alas durante el da2 mas no porque se acerque la noche deja el ruiseor su solemne canto1 antes la emplea toda en exhalar sus sentidos ayes4 ,en los argentados lagos1 como en los ros1 baan otros el delicado vello de sus gargantas2 el cisne enarca su cuello entre las blancas alas majestuosamente tendidas2 luce su pompa haciendo de sus pies remos1 y cuando abandona el hmedo elemento1 se lanza en medio de la regin del aire2 al paso que otros caminan con pie seguro1 como el crestudo gallo que con su clarn anuncia las silenciosas horas1 y el que se gallardea con su rica cola1 sembrada de los colores del iris y estrellados ojos4 ,as las aguas se poblaron de peces1 y el aire de aves2 y la noche y la maana solemnizaron el quinto da4 ,el sexto y ltimo de la creacin1 comenz al son de las arpas nocturnas y matinales2 a tiempo que el ,seor dijo3 ,que la tierra produzca las especies de animales vivientes1 los que andan en rebaos1 y los reptiles y las bestias de la tierra1 cada uno segn su especie4 ,y obedeci la tierra1 y abri de pronto sus fecundos senos1 y dio de una vez a luz innumerables criaturas vivientes1 perfectas en sus formas1 y en sus miembros completamente organizadas4 ,y como de sus madrigueras1 salieron de las entraas de la tierra las fieras salvajes1 y ganaron los bosques1 los matorrales1 las espesuras y las cavernas1 establecindose y viviendo en parejas entre los rboles2 y los ganados discurrieron por los campos y verdosas praderas1 estos en corto nmero y solitarios1 aquellos en grandes baos1 brotando todos de una vez y pastando juntos4 ,aqu1 de entre el tupido csped naca la terneruela2 all asomaba el flavo len y se asa de sus garras para dejar libre el resto de su cuerpo1 saltando cual si hubiese roto sus ligaduras y sacudiendo su spera melena2 y la onza1 el leopardo1 el tigre1 levantaban la tierra1 como el topo1 escarbando a su alrededor y formando montecillos4 ,el gil ciervo sacaba de debajo del suelo la enramada de su cabeza1 y ,behemot#hh1 el ms voluminoso engendro de la tierra1 poda apenas desembarazar de la que le cubra su pesada mole4 ,balando y vestidas de sus vellones1 despuntaban1 a manera de plantas1 las ovejas2 y entre el agua y la tierra se mostraban indecisos el caballo acutico y el escamoso cocodrilo4 ,ilustracin3 ,y se asemeja a una flotante playa444 ,ilustracin3 ,en las orillas de las aguas salen bandadas de avecillas4 ,ilustracin3 ,establecindose y viviendo en parejas entre los rboles4 ,bulla a la vez todo cuanto se arrastra por la tierra1 insectos o gusanillos1 los unos agitando los flexibles abanicos de sus alas y decorando sus diminutos contornos con los pomposos blasones del esto1 esmaltados de oro y de prpura1 de verde y azul2 los otros prolongando como una lnea su estrecho cuerpo1 y marcando en la tierra su sinuosa huella2 y no son estos los seres ms pequeos de la naturaleza4 ,algunos1 de la especie de las serpientes1 prodigiosos por su longitud y corpulencia1 enroscan sus pliegues anulosos y se aaden alas4 ,es la primera la econmica hormiga1 prvida de lo futuro1 que en un pequesimo pecho encierra un gran corazn1 modelo quiz de la perfecta igualdad de algn da1 y que logra establecer en comn sus populares tribus4 ,aparece en seguida el enjambre de la abeja hembra1 que alimentando con delicioso manjar a su holgazn esposo1 construye de cera sus celdillas y deposita la miel en ellas4 ,los dems son innumerables4 ,conoces la naturaleza de cada uno1 los nombres que t mismo les has dado1 y no tengo necesidad de repetrtelos4 ,conoces asimismo a la serpiente1 el animal ms astuto de cuantos se cran en los campos1 de desmedida longitud a veces1 con sus ojos de bronce1 y la terrible cresta que lleva por cabellera1 aunque lejos de serte a ti nociva1 se somete dcilmente a tu voluntad4 ,mostrbanse ya en la plenitud de su esplendor los cielos y giraban movidos por el impulso que les comunic al principio la mano de su gran ,motor2 ricamente ataviada se sonrea la tierra1 contemplndose ya perfecta2 veanse poblados el aire1 el agua1 la tierra1 por las aves1 peces y animales1 que volaban1 nadaban y caminaban2 y sin embargo no estaba an completo el sexto da4 ,faltaba la obra maestra1 el ser para quien todo aquello se haba creado1 la criatura que sin encorvarse1 sin ser bruto como las dems1 dotada de la santidad de la razn1 pudiese erguir su cuerpo1 alzar su frente serena1 avasallarlo todo y conocerse a s mismo2 pudiese elevarse magnnimo para desde aqu comunicar con el cielo sus pensamientos1 y lleno de gratitud1 reconocer la fuente de donde todo su bien emana1 y con espritu devoto1 dirigir su corazn1 su voz y sus miradas1 adorando y tributando culto al ,supremo ,dios1 que hizo de l la primera de sus obras4 ,por lo que el ,omnipotente y ,eterno ,padre 7que dnde deja de estar presente87 habl as a su ,hijo1 siendo odo de todo el mundo3 ,hagamos ahora al ,hombre a nuestra imagen y semejanza2 y que reine sobre los peces del mar y los pjaros del aire1 sobre las bestias del campo1 sobre la tierra1 en fin1 y los reptiles que se arrastran por el suelo4 ,y esto dicho1 te formo a ti1 ,adn1 a ti1 ,hombre1 polvo de la tierra1 e inspir en tu aliento el soplo de la vida1 y te cre a su propia imagen1 a imagen del mismo ,dios1 y quedaste hecho alma viviente4 ,te cre varn1 y para perpetuar tu raza1 cre hembra a tu compaera4 ,y bendijo al gnero humano1 diciendo3 ,creced1 multiplicaos y llenad la tierra4 ,dominadla1 y extended vuestro dominio sobre los peces del mar y los pjaros del aire1 y sobre todos los seres vivientes que se mueven sobre la tierra1 donde quiera que hayan sido creados1 pues no se ha dado an nombre a regin alguna4 ,en seguida1 como sabes1 te traslad a esta deliciosa morada1 a este jardn plantado con los rboles de ,dios1 no menos gratos a la vista que al paladar1 y liberalmente te concedi todos sus sabrosos frutos por alimento4 ,aqu estn reunidos en infinita variedad cuantas especies hay de ellos sobre la tierra2 pero del rbol cuyo fruto lleva en s el conocimiento del bien y el mal debes abstenerte1 porque el da que comas de l morirs2 la pena que tienes impuesta es la muerte4 ,s cauto1 y enfrena cuidadosamente tu apetito1 para que no te sorprenda el pecado1 ni su negra compaera1 la muerte4 ,aqu termin ,dios su obra1 y contempl todo lo que haba hecho1 y vio que todo era perfectamente bueno2 y as la noche y la maana completaron el sexto da2 y el ,creador1 que ces en su obra1 no porque estuviese cansado1 regres a su mansin sublime1 al cielo de los cielos1 a lo ms alto1 para ver desde all aquel mundo nuevamente creado1 aditamento de su imperio1 y qu aspecto ofreca desde su trono1 y cmo en bondad y en hermosura corresponda todo a su grandiosa idea4 ,y se remont entre universales aclamaciones1 al sonoro comps de diez mil arpas que rompieron en anglicas armonas3 la tierra y los aires las repitieron 7y t las recordars1 pues las escuchaste72 los cielos y las constelaciones todas se hicieron sus ecos1 y los planetas detuvieron su curso para orlas1 mientras la brillante pompa segua ascendiendo1 exttica de jbilo4 ,abros1 eternales puertas6 iban cantando3 ,cielos1 abrid vuestras vivientes puertas1 y entrar el ,creador glorioso1 que vuelve1 terminada ya su obra magnfica1 su obra de seis das1 el ,mundo6 ,abros de hoy ms con frecuencia2 que ,dios se dignar de visitar a menudo la morada de los hombres justos1 y se complacer en ello1 y enviar a ella con repetidos mensajes a sus alados nuncios1 portadores de su suprema gracia4 ,as en su ascensin cantaba el glorioso squito2 y atravesando los cielos1 que abran de par en par sus refulgentes puertas1 caminaba el ,creador derechamente a la eterna mansin de ,dios3 suntuoso y ancho camino1 en que el polvo es oro y la calzada de estrellas1 como las ves en la galaxia o va lctea que descubres por la noche1 a la manera de una zona tachonada de estrellas4 ,extendase entonces por la tierra del ,edn la noche sptima1 pues el ,sol estaba en su ocaso1 y asomaba por oriente el crepsculo precursor de la oscuridad1 cuando lleg a la santa montaa1 suprema cumbre del cielo1 trono imperial de la ,divinidad1 por siempre firme e incontrastable1 el poderoso ,hijo1 y tom asiento con su augusto ,padre4 l tambin haba asistido invisible1 aunque sin moverse 7que tal es el privilegio de la ,omnipotencia7 a la ordenada obra1 como principio y fin de todas las cosas2 y reposando del trabajo1 bendijo y santific el da sptimo1 como quien en l descansaba de todo lo hecho2 pero no lo santific en silencio3 el arpa cumpli su oficio1 y no suspendi sus sones2 el tubo dulce y solemne1 el rgano con todas sus armonas1 cuantos sonidos salen de la vibrante cuerda o el hilo de oro1 acordaron sus suaves tonos1 acompaados de voces1 ya unsonas1 ya contrapunteadas2 y las nubes de incienso que se desprendan de los ureos incensarios1 velaban la montaa toda4 ,celebraban la ,creacin y la obra de seis das4 ,grandes oh ,jehov6 son tus obras1 y tu poder infinito6 ,qu pensamiento puede comprenderte1 ni qu lengua expresar tu grandeza8 ,con ms gloria vuelves ahora1 que cuando volviste vencedor de los ngeles gigantes4 ,tus truenos aquel da mostraron tu poder2 pero hoy eres ,creador1 y el crear es ms que destruir lo creado4 ,quin puede igualarse a ti1 ,omnipotente ,rey1 ni poner lmites a tu imperio8 ,fcilmente debelaste la soberbia de los espritus apstatas1 y aniquilaste su vano empeo3 presumieron los impos amenguar tu fuerza y apartar de ti los innumerables adoradores2 pero el que intenta contrariar tu poder1 labra su propia ruina1 y solo consigue realzarlo ms2 que con sus mismas armas le castigas1 y del exceso del mal haces un bien mayor4 ,testimonio es de todo1 ese mundo1 recin formado1 ese otro cielo1 no distante de las celestiales puertas1 fundado a nuestra vista sobre el claro cristal1 sobre el transparente mar1 de extensin casi infinita1 poblado de multitud de estrellas1 cada una de las cuales sea quizs un mundo dispuesto para habitarse1 aunque t solo sepas en qu sazn4 ,en medio se halla la mansin de los hombres1 la tierra1 con el ocano inferior que la circuye1 morada llena de encantos4 ,dichosos una y mil veces los hombres y los hijos de los hombres1 a quienes ,dios tanto ha privilegiado crendolos a su imagen para que habiten en esos lugares1 le rindan culto1 y en recompensa dominen sobre todas sus obras1 sobre la tierra1 la mar y el aire1 y multipliquen la raza de sus santos y justos adoradores6 ,mil veces dichosos1 si comprenden su ventura y perseveran en la virtud6 ,esto cantaban1 resonando por todo el ,empreo las voces de aleluya6 ,y as fue solemnizado el sbado4 ,creo haberte satisfecho ya en lo que deseabas4 ,sabes cmo empez este mundo1 el origen de cuanto en l existe1 y lo que desde el principio se hizo anterior a tu memoria1 para que la posteridad1 informada por ti1 tenga de todo conocimiento4 ,si ms pretendes saber1 con tal que no exceda a la humana capacidad1 manifistalo4 ,,libro ,,octavo ,,argumento ,adn hace algunas preguntas sobre los movimientos celestes1 a las que contesta el ngel con palabras dudosas1 aconsejndole que procure informarse de cosas ms dignas de saberse4 ,persudese de ello ,adn2 pero deseoso de tener a ,rafael ms tiempo consigo1 le refiere todo lo que recuerda su memoria desde que fue creado1 y cmo entr en el ,paraso2 su conferencia con ,dios respecto a la soledad y a la compaa que pudiera convenirle2 su primer encuentro y su desposorio con ,eva2 y prosigue discurriendo sobre este punto con el ngel que despus de hacerle algunas amonestaciones1 regresa al cielo4 ,suspendi el ngel su relato1 y tan dulce impresin dejaron sus palabras en los odos de ,adn1 que por algn tiempo1 creyendo estarle oyendo todava1 permaneci inmvil y atento2 hasta que por fin1 como quien de pronto vuelve en s1 le dijo en tono de agradecido3 ,cmo podr mostrar el debido reconocimiento ni corresponder a la merced que me has dispensado1 divino historiador1 satisfaciendo cumplidamente el anhelo que tena de instruirme1 y llevando tu amistosa condescendencia hasta el punto de revelarme cosas que jams hubiera podido adivinar8 ,con asombro1 pero con gran deleite1 las he escuchado1 y atribuyo al ,sumo ,hacedor toda su gloria1 como es debido4 ,qudanme1 sin embargo1 algunas dudas que nicamente t puedes resolver2 porque cuando contemplo esta admirable fbrica1 este mundo compuesto de cielo y tierra1 y calculo su magnitud1 la tierra me parece un grano de arena1 un tomo1 comparada con el firmamento y todos sus numerosos astros1 y que estos recorren espacios incomprensibles1 de lo cual son prueba su distancia y su breve reaparicin diurna4 ,pero es posible que no tengan otro oficio que difundir la luz alrededor de esta opaca tierra1 de este diminuto globo1 formando el da y la noche1 y que su vasta carrera atienda a objeto tan poco til8 ,cuando en esto pienso1 me maravillo de que la ,naturaleza1 tan prvida y sabia1 incurra en semejantes desproporciones2 que con tan prdiga mano haya creado y multiplicado esos sublimes cuerpos1 sin otro fin1 al parecer1 y que les imponga tan incesante revolucin1 que se repite da por da2 mientras la sedentaria tierra1 que hubiera podido moverse en crculo ms estrecho1 servida por seres ms nobles que ella1 realiza su destino sin tanta agitacin1 y recibe el calor y la luz como un tributo que le presta el incalculable curso de una velocidad que no puede apreciarse1 ni hay nmeros que puedan expresarla4 ,habl nuestro padre as1 y en su aspecto indicaba estar entregado a profundas reflexiones2 lo cual advertido por ,eva1 que1 aunque un tanto apartada1 se hallaba all presente1 se levant de su asiento con humilde majestad y con una gracia que inspiraba al que la vea deseos de que permaneciese en aquel lugar1 y se dirigi a visitar los frutos y las flores1 para ver cmo prosperaban sus tiernas y pomposas plantas2 y ellas se abrieron al sentir que se acercaba1 y crecieron regocijadas al contacto de su hermosa mano4 ,mas no se retir disgustada del discurso que haba escuchado1 ni porque su inteligencia fuese inferior a tan sublimes cosas1 sino por reservarse el placer de que ,adn se las repitiese1 y de ser ella su solo oyente4 ,prefera orlas de boca de su esposo ms que de la del ngel1 y dirigirle a l sus preguntas1 porque estaba segura de que este aadira interesantes digresiones1 y de que sus conyugales caricias allanaran cuantas dificultades se le ocurrieran2 que de sus labios sala otro encanto tan dulce como el de sus palabras4 ,oh6 dnde hallaramos hoy semejante consorcio1 unido por el amor y el recproco respeto8 ,retirose pues con la dignidad de una diosa1 y no sin el correspondiente squito2 que en su compaa iban las gracias seductoras rodendola como a una reina1 brotando en torno y de todos los ojos destellos del deseo que de continuo incitaba a contemplarla4 ,a las dudas propuestas por ,adn1 respondi ,rafael con ingenua benevolencia3 ,no censuro tu anhelo de saber1 que el cielo es como el libro de ,dios abierto ante tus ojos1 en el cual puedes leer sus obras maravillosas y aprender a distinguir estaciones1 horas1 das1 meses y aos4 ,que sea el cielo el que se mueve1 o la tierra1 te importa poco1 con tal que tus clculos sean exactos2 lo dems1 sabiamente ha hecho el supremo ,artfice en encubrirlo tanto al hombre como al ngel1 no divulgando secretos que son para admirados ms bien que para escudriarse4 ,a los que gustan de desvanecerse en conjeturas1 deja ,dios que se pierdan en ftiles cuestiones sobre la mquina de los cielos1 quiz para burlarse de sus vanas sutilezas2 y cuando pretendan estudiar el cielo y someter a clculo las estrellas qu no inventarn para ajustarlo todo a una forma6 ,construyendo unas veces y destruyendo otras1 se esforzarn en salvar las apariencias1 y rodearn la esfera de curvas concntricas y excntricas1 con sus ciclos y epiciclos y sus orbes colocados unos dentro de otros4 ,esto he colegido yo de tus razonamientos1 y en esto te seguirn tus descendientes4 ,supones que los cuerpos mayores y ms luminosos no pueden estar subordinados a los ms pequeos y opacos1 ni los cielos girar en tan inmenso espacio1 mientras la tierra1 tranquilamente asentada1 es la nica que goza de su tributo2 mas considera1 en primer lugar1 que ni la magnitud ni la lucidez son indicios de excelencia1 porque1 si bien en comparacin del cielo1 es la tierra tan pequea y no ostenta fulgor alguno1 puede poseer riquezas de ms cuanta y ms preciadas que el ,sol1 el cual brilla1 pero estril1 y cuya virtud es tan ineficaz para l cuanto fructuosa para la tierra4 ,ella es la primera que recibe sus rayos1 que de otra suerte seran intiles1 la que se alimenta de su vigor2 y todas esas esplndidas luminarias no se han hecho para la tierra1 sino para ti1 morador terrestre4 ,en cuanto a la vasta redondez del cielo1 sobrado alto proclama la magnificencia del ,hacedor1 que ensanch tanto su recinto para que el ,hombre comprenda que no habita en mansin propia1 edificio por dems anchuroso para l1 del cual solo ocupa una pequea parte y el resto est destinado a usos que nicamente el ,seor conoce4 ,la rapidez de esos crculos1 por ms que sean innumerables1 debes atribuirla a su ,omnipotencia1 que aade a sus sustancias corpreas una actividad casi espiritual4 ,qu te dir yo de la velocidad con que camino8 ,part del cielo en que ,dios reside al rayar el alba1 y antes de medioda he llegado al ,edn1 salvando una distancia que no hay guarismos conocidos con que se indique4 ,discurro de este modo1 admitiendo el movimiento de los cielos1 para mostrarte cun dbiles son los fundamentos de tus dudas2 pero no lo afirmo1 aunque desde la tierra en que vives parezca as4 ,dios ha puesto los cielos tan distantes de la tierra1 para que no penetre en sus vas el sentido humano1 y para que si los ojos terrestres pretenden alzarse tanto1 se pierdan en intiles esfuerzos por aquellas altas regiones4 ,mas y si el sol es el centro del ,universo1 y otros astros incitados por su fuerza atractiva y la suya propia1 giran en torno de l describiendo varios crculos8 ,seis de ellos te lo hacen ver en su curso errante1 elevndose unas veces1 descendiendo otras1 adelantndose1 retrocediendo o permaneciendo inmviles4 ,y si el sptimo de esos planetas1 la tierra1 que aparece estable1 participase a la vez de tres movimientos imperceptibles1 que por otra parte debieran atribuirse a diferentes esferas obrando en sentido contrario y cruzndose oblicuamente8 ,o eximes de semejante faena al ,sol1 o supones inalterable a ese veloz rombo1 que no ves de da ni de noche1 que haces superior a todas las estrellas y semejante a una rueda que gira sin cesar2 creencia de que puedes prescindir1 si la tierra1 industriosa de suyo1 busca el da encaminndose al oriente1 y si por la parte privada de los rayos del sol halla la noche1 reflejando la claridad de la luz en su hemisferio opuesto4 ,y qu diremos si esa misma luz enviada por la tierra a travs de la atmsfera transparente1 fuese como la de un astro para el globo terrestre de la luna1 que la iluminase de da1 y a su vez fuese iluminada por ella durante la noche8 ,la influencia sera totalmente recproca siendo cierto que la luna contenga campos y aun habitantes3 las manchas que ves en ella semejan nubes2 las nubes pueden resolverse en lluvia1 y esta producir en su jugoso suelo frutos que den alimento a los seres all nacidos4 ,un da quizs descubrirs nuevos soles que lleven en pos sus lunas1 y se transmitan su luz masculina y femenina2 sexos ambos que animan el universo1 y que pueden difundir la vida en cada uno de los orbes donde residen4 ,que esparcidos por el vasto imperio de la naturaleza1 privados de seres vivientes1 yermos y desiertos1 estn limitados estos cuerpos a ostentar su luz1 y apenas enven un destello de ella a los dems orbes1 atrados desde tan lejos hacia la regin habitable1 que recibe de los mismos su esplendor1 ser asunto de eterna controversia4 ,pero que estas opiniones sean o no fundadas2 que el sol1 predominante en los cielos1 influya sobre la tierra1 o la tierra sobre el sol2 que l d en el oriente principio a su inflamado curso1 o ella emprenda su silencioso camino desde el occidente1 adelantando lenta sus inofensivos pasos1 y gire sobre su fcil eje1 conducindote sin sentir con su apacible aire2 ideas son con que no debes atormentar tu pensamiento3 deja estos secretos a la sabidura de ,dios2 pon tu celo en servirle y en temerle4 ,que disponga l de sus criaturas1 donde quiera que estn1 segn le plazca2 y t goza de los bienes que te ha otorgado1 de este ,paraso y tu hermosa ,eva4 ,el ,cielo est muy sobre ti para que puedas averiguar lo que acaece en l4 ,s humilde en tu ciencia2 cuida solamente de ti y de lo que te concierne2 no suees en otros mundos1 ni en las criaturas que puedan morar en ellos1 o en su estado1 condicin y clase2 y contntate con cuanto te ha sido revelado1 no solo respecto a la tierra1 sino al ms elevado cielo4 ,a lo que1 aclaradas ya sus dudas1 respondi ,adn3 ,me has satisfecho plenamente oh pura inteligencia del ,cielo1 benigno ngel6 ,me has librado de incertidumbres1 mostrndome el camino ms llano de la vida1 y ensendome a no acibarar las dulzuras de mi existencia1 que ,dios ha preservado de angustiosos cuidados y pesares1 siempre que nosotros renunciemos a quimricos pensamientos y nociones vanas4 ,pero el espritu o la imaginacin propenden a lanzarse libres de todo freno en errores interminables1 hasta que desengaados o aleccionados por la experiencia1 se persuaden de que no consiste el verdadero saber en el profundo conocimiento de cosas intiles1 abstractas e incomprensibles1 sino el de todo aquello que est a nuestros alcances y de que hacemos uso todos los das de nuestra vida3 lo dems es humo1 vanidad1 locura1 que hace impracticable1 que frustra lo que ms debe interesarnos1 y que empea ms y ms nuestra ansiosa solicitud4 ,descendamos pues de la altura en que nos hallbamos1 y tratemos de asuntos ms humildes y provechosos2 as tendr ocasin de acertar a dirigirte preguntas que no te parezcan inoportunas1 y a que te dignars replicar benvolamente1 favorecindome como hasta ahora4 ,te he odo referir todo lo que es anterior a mis recuerdos2 permteme que a mi vez te refiera yo mi historia1 que tal vez te sea desconocida4 ,el da no declina an1 y aprovechar1 como ves1 lo que resta en idear algn recurso con que entretenerte1 invitndote a que oigas mi narracin4 ,sera una insensatez el creer que no he de merecerte respuesta alguna1 porque mientras estoy a tu lado1 me parece hallarme en el cielo4 ,tus palabras son a mis odos ms dulces que grato es el fruto de la palmera para aplacar el hambre y la sed1 a la hora de la comida1 despus del trabajo2 que aquel1 aunque sabroso1 al fin llega a cansar y produce hartura2 pero tus palabras1 dictadas por la divina gracia1 jams hastan4 ,y le contest ,rafael con celestial agrado3 ,tampoco tus labios1 padre de los hombres1 carecen de gracia1 ni tu lengua de elocuencia4 ,dios te ha prodigado interior y exteriormente sus dones1 hacindote imagen suya1 y bien hablando1 bien permaneciendo en silencio1 muestras esa gentileza y bella disposicin que acompaa a todas tus palabras y movimientos4 ,en el cielo te consideramos como nuestro compaero de servicio en la tierra1 y nos complacemos en observar las miras de ,dios con respecto al ,hombre1 porque vemos cunto te ha honrado1 igualndote en el amor con que nos mira a nosotros4 ,di1 pues1 cuanto te plazca4 ,sucedi que aquel da estaba yo ausente1 ocupado en un viaje arduo y penoso para hacer una larga excursin a las puertas del infierno4 ,iba una legin numerosa1 segn se nos haba mandado1 con el fin de vigilar todos los pasos e impedir que saliesen espas de los enemigos mientras el ,seor estaba en su obra1 no fuese que indignado de tal temeridad1 destruyese lo que haba creado2 pues bien que nada pudiesen ellos intentar sin su consentimiento1 quiso1 como supremo monarca1 enviarnos a cumplir sus altos mandatos y probar la prontitud de nuestra obediencia4 ,llegamos en breve2 encontramos cerradas y fuertemente barreadas las pavorosas puertas2 pero antes de aproximarnos1 omos dentro un rumor que en nada se pareca a los armnicos sones de los cnticos ni las danzas1 sino a los gritos de los tormentos1 de las lamentaciones y de la furiosa rabia4 ,volvmonos alegres a las colinas limtrofes de la luz antes que anocheciese el sbado1 as como se nos haba ordenado4 ,pero comienza ya tu relato1 el cual escuchar con el mismo gusto que t has escuchado el mo4 ,esto dijo el divino ,nuncio2 y prosigui as nuestro primer padre3 ,difcil le es al ,hombre decir cmo empez su vida1 porque quin conoce su verdadero origen8 ,pero el deseo de seguir conversando contigo me animar a hacerlo4 ,cual si nuevamente despertase del ms profundo sueo1 me hall muellemente recostado sobre la florida yerba2 y cubierto de un balsmico sudor1 que tardaron poco en enjugar los rayos del ,sol1 absorb aquellos hmedos vapores4 ,volv en seguida hacia el cielo mis ojos asombrados1 y estuve un rato contemplando el espacioso firmamento2 hasta que levantndome de pronto por un movimiento instintivo1 salt como esforzndome en llegar a l1 y me hall derecho sobre mis pies1 que me sostenan4 ,alrededor vi colinas y valles1 umbrosos bosques1 llanuras baadas de sol1 lquidos arroyuelos que murmurando se deslizaban1 y por do quiera criaturas que vivan y se movan1 que andaban o volaban1 y aves que gorjeaban entre el ramaje4 ,todo se mostraba risueo1 y mi corazn estaba inundado en fragancia y en alegra4 ,repar entonces en m mismo1 examin todos mis miembros1 di algunos pasos1 y me determin a correr1 valindome de mis sueltas articulaciones1 e impelido por la vigorosa fuerza que en m senta2 pero quin era yo1 dnde estaba1 por qu exista8 ,de nada tena noticia4 ,prob a hablar1 y habl sin dificultad1 prestndose a ello mi lengua1 y poniendo nombre a cuanto vea2 y exclam3 ,oh ,sol1 claridad hermosa1 y t1 ,tierra1 que recibes su luz y que tan lozana te ostentas y tan risuea3 montes y valles1 ros1 bosques y llanuras3 y vosotros los que gozis de vida y de movimiento1 bellsimas criaturas6 ,decidme1 decidme1 si lo sabis1 de dnde procedo y cmo me encuentro aqu4 ,no procedo de m mismo1 sino seguramente de un gran ,hacedor1 tan grande por su bondad como por su poder4 ,decidme cmo he de conocerle1 cmo podr adorarle1 pues por l gozo de movimiento y vida1 y me siento ms feliz de lo que yo mismo puedo comprender4 ,y mientras hablaba as1 me encamin sin saber adnde1 lejos del sitio donde por vez primera respir el aire y contempl esa encantadora luz2 y como nadie me respondiese1 me sent pensativo en un verde y sombro ribazo1 bordado todo de flores4 ,por primera vez tambin me asalt el delicioso sueo1 que con dulce opresin y sin alarmarme embarg mis sentidos1 bien que tem volver a la insensibilidad de mi primer estado1 y disolverme repentinamente4 ,mas en el mismo punto se apoder de mi mente un sueo1 cuya agradable representacin vino a hacerme creer que gozaba an de mi ser1 que viva an2 y figurseme que llegaba all alguien de divino aspecto1 y que me deca3 ,adn1 tu mansin te llama2 levntate1 ,hombre1 destinado a ser el primer padre de innumerables hombres4 ,vengo1 llamado por ti1 para conducirte al delicioso jardn donde tienes dispuesta tu morada4 ,esto diciendo1 me asi de la mano1 y deslizando por el aire sin dar paso alguno1 me transport por encima de los campos y de las aguas a una selvosa montaa1 cuya cima era una llanura1 ancho recinto cercado de hermossimos rboles1 de calles y de bosques2 que de cuanto hasta entonces haba visto en la tierra1 nada apenas me pareca tan agradable4 ,los frutos que en extremada abundancia pendan de cada rbol1 incitaban primero a los ojos y encendan despus el apetito en deseo de cogerlos y de gustarlos2 y en esto despert1 y vi que era realidad lo que con tal viveza el sueo me haba pintado4 ,de nuevo hubiera emprendido mi carrera1 a no habrseme aparecido entre los rboles la divina presencia del que en aquel lugar me serva de gua2 y lleno de jbilo1 pero con respetuoso temor1 me prostern ante sus plantas para adorarle4 ,hzome levantar1 y con la mayor dulzura me dijo3 ,yo soy el mismo que buscas1 el autor de cuanto ves encima1 debajo y alrededor de ti4 ,te hago dueo de este ,paraso2 tenle por tuyo para cultivarle1 guardarle y sustentarte de sus frutos4 ,de todos los rboles que en este jardn crecen1 come libremente y con corazn alegre2 no padezcas necesidad2 pero del que lleva en s el conocimiento del bien y del mal1 que he plantado en medio del jardn1 junto al rbol de la vida1 y para prueba de tu obediencia y fidelidad 7no olvides jams este precepto71 gurdate de gustar1 y evita sus funestas consecuencias4 ,sabe que el da que comas de l y quebrantes el nico mandato que te impongo1 morirs infaliblemente1 sers mortal desde entonces1 perders tu presente felicidad1 y expulsado de aqu1 irs a un mundo de desdichas y penalidades4 ,el severo tono con que pronunci esta rigurosa prohibicin resuena an con terrible eco en mis odos1 dado que est en mi mano no incurrir en semejante pena2 mas en seguida cobr su risueo aspecto1 y prosigui hablndome en estos afectuosos trminos3 ,no solo este encantador recinto1 sino la tierra toda te doy a ti y a tu descendencia4 ,poseedla como dueos1 con todo lo que vive en ella1 en el agua y en el aire1 animales1 peces y aves2 en testimonio de lo cual1 he ah a los pjaros y cuadrpedos segn la especie de cada uno3 te los presento para que les impongas sus nombres1 y para que con la ms sumisa obediencia te rindan homenaje2 y lo propio has de entender de los peces1 que residen dentro del agua1 y no comparecen aqu porque no pueden abandonar su elemento ni respirar este aire1 sutil para ellos en demasa4 ,y mientras as se expresaba1 fueron de dos en dos acercndose a m las aves y los animales1 postrndoseme estos con mansos halagos1 y aquellas descendiendo1 sostenidas en sus alas4 bales dando nombre a medida que pasaban1 e instruyndome en su naturaleza1 que de tal penetracin me haba dotado ,dios en aquel momento2 pero en ninguna de aquellas criaturas hallaba lo que pareca an faltarme2 y as me atrev a preguntar a la celeste visin3 ,y a ti cmo te llamar8 ,porque t eres superior a todos estos1 superior al ,hombre1 a todo lo que es ms que el ,hombre1 y a cuanto pudiera yo nombrar4 ,cmo podr adorarte1 autor de este ,universo y de todo lo que es un bien para el ,hombre1 cuya felicidad has labrado tan sin medida1 disponindolo todo para este fin8 ,pero nadie participa conmigo de tan gran ventura4 ,qu dicha hay en la soledad8 ,qu goce es el que se disfruta a solas8 ,y an gozando as de todo cmo puede uno satisfacerse8 ,la presuntuosa resolucin con que dijo esto sugiri a mi celeste visin una sonrisa que realz su majestad2 y aadi3 ,qu entiendes por soledad8 ,no estn la tierra y el aire poblados de criaturas vivientes1 que dciles a tu voluntad1 se muestran contentos con tu presencia8 ,no comprendes su lenguaje y sus instintos8 ,tambin alcanzan ellos una inteligencia y una razn que no son de despreciar4 ,recrate con ellos1 trtalos como soberano dueo de un vasto imperio4 ,estas palabras del universal ,seor me parecieron un mandato2 y en tono suplicante1 como quien demanda indulgencia1 repuse3 ,que no te ofendan mis palabras1 ,seor ,omnipotente y ,hacedor mo6 ,prstame benignos odos6 ,no te has dignado hacerme aqu tu representante1 y disponer que sean inferiores a m todas estas criaturas8 ,pues qu sociedad1 qu armona1 qu verdadero placer puede ser comn a los que no se consideran entre s iguales8 ,no hay mutualidad de afecto1 si no se da y se recibe en la proporcin debida1 porque en la desigualdad que eleva a unos y rebaja a otros1 no puede existir perfecto acuerdo y se establece pronto recproco desvo4 ,hablo de la sociedad tal como yo la deseara1 en que los placeres razonables han de ser comunes1 y no pueden serlo en el consorcio del bruto con el hombre4 ,cada cual busca solaz en los de su especie1 como el len en la compaa de la leona1 y por eso t mismo los has unido en parejas2 que no solo es imposible que se entiendan el pjaro y la fiera1 o el pez y el ave1 mas ni siquiera el simio con el buey1 y menos el hombre con el bruto1 por ser esto lo ms difcil4 ,a lo cual1 sin manifestar desagrado1 respondi el ,todopoderoso3 ,veo1 ,adn1 que quieres procurarte una felicidad perfecta y pura en la eleccin de tus asociados1 y que no hallars placer1 con encontrarte rodeado de tantos goces1 vindote solitario4 ,qu juzgas de m y de mi actual estado8 ,crees que yo soy completamente feliz o no8 ,solo estoy toda una eternidad2 no reconozco segundo ni semejante1 y mucho menos igual3 con quin1 pues1 he de comunicarme1 sino con los que son hechura ma2 inferiores a m1 e infinitamente inferiores a lo que respecto a ti son las dems criaturas8 ,a esta pregunta respond humildemente3 ,soberano del mundo1 para concebir la alteza o profundidad de tus eternos designios qu limitado es el alcance humano6 ,t eres perfecto por ti mismo1 y en ti no cabe la menor falta4 ,no es as el ,hombre1 que se perfecciona gradualmente con el deseo de asociarse a sus semejantes para hacer ms llevaderos o mejorar sus defectos4 ,ni en ti hay la necesidad de reproducirte1 siendo infinito como eres y1 aunque uno1 cabal en nmero4 ,el nmero es lo que manifiesta en el ,hombre su imperfeccin individual1 y as debe producir el semejante de su semejante1 y para multiplicar su imagen1 imperfecta en la unidad1 necesita de un amor mutuo1 de una compaa querida2 pero t1 aunque solo en tu recndito alczar1 no has menester mejor acompaamiento que t mismo2 no buscas otra sociedad2 y si tal quisieses1 sublimaras a una de tus criaturas hasta unirla o ponerla en comunicacin contigo1 hasta divinizarla2 mientras que yo no puedo levantar al que se arrastra por la tierra para conversar con l1 ni hallar en su trato complacencia alguna4 ,alentado por su bondad1 hablele as1 valindome del permiso que me otorgaba2 l acogi mi indicacin1 replicando con su graciosa y divina voz3 ,me he complacido hasta ahora en probarte1 ,adn1 y advierto que no solo conoces a los animales1 pues has dado a cada cual adecuado nombre1 sino que te conoces a ti mismo4 ,bien descubres el libre espritu que en tu interior he puesto1 la imagen ma1 que no he concedido a los brutos1 por lo cual no puedes igualarte a ellos4 ,razn tienes en considerar extraa su sociedad1 y piensa siempre del mismo modo4 ,antes de orte1 saba que no era conveniente al hombre la soledad2 mas la compaa que entonces viste no es la que te destino2 te la mostr nicamente para probar si juzgabas bien de tu conveniencia y de lo que es justo4 ,lo que ahora te presentar ha de agradarte seguramente2 ser una semejanza tuya1 un sostn a propsito para ti1 un segundo t1 exactamente igual a lo que anhela tu corazn4 ,call al decir esto1 o yo no le o decir ms1 porque rendida mi naturaleza terrestre a aquella virtud divina1 que por tanto tiempo me haba tenido remontado a la excelsa altura de su celestial coloquio1 como deslumbrado y oprimido por una fuerza que embarga los sentidos1 no pudiendo vencer mi languidez1 recurr al alivio del sueo1 y este acudi al instante1 trado en mi auxilio por la naturaleza1 y cerr mis prpados1 pero dej clara mi vista interior1 la luz de mi fantasa2 y arrebatado1 como en un xtasis1 me pareci percibir1 aunque dormido1 el mismo glorioso ser que haba tenido despierto ante mis ojos2 y vi que descenda hasta m1 y que me abra el costado izquierdo y sacaba de l una costilla teida toda en sangre del corazn1 principio y savia de la existencia4 ,la herida era profunda1 mas de repente se cubri de carne nueva y qued sanada4 ,dispuso la visin creadora y model la costilla con sus manos1 y de ellas sali una criatura semejante al ,hombre1 pero de diferente sexo1 y tan en extremo hermosa1 que cuanto en el mundo me haba parecido bello1 dej de verlo tal desde aquel instante1 o ms bien lo contempl cifrado en ella y en el encanto de sus ojos2 los cuales llenaron mi corazn de un suave deleite que antes no haba sentido1 y esparcieron en todo cuanto la rodeaba el espritu del amor y el ms delicioso anhelo4 ,a poco desapareci1 privndome de su luz1 y despert1 y corr en su busca1 resuelto a hallarla1 o a lamentar su prdida para siempre y renunciar a toda otra felicidad4 ,y cuando menor era mi esperanza1 hela nuevamente a corto trecho de all1 conforme se me haba en el sueo aparecido1 revestida de todas las seducciones que tierra y cielo podan juntar para hacer su beldad ms interesante4 ,llegose a m llevada por su creador celestial1 que aunque invisible1 con su voz la diriga1 habindola impuesto ya en los deberes de la santidad nupcial y en los ritos del matrimonio4 ,la gracia acompaaba sus pasos1 el cielo reverberaba en sus ojos1 y la dignidad y el amor presidan todos sus movimientos4 ,enajenado de jbilo1 no pude menos de exclamar as3 ,esta vez colmas mis deseos4 ,cumpliste ya tu promesa1 bondadoso ,seor1 dispensador de todos los bienes1 y de este en especial1 el mayor don que has podido hacerme4 ,cmo no me lo envidias8 ,ya veo el hueso de mis huesos1 la carne de mi carne3 en ella me veo a m4 ,mujer es su nombre2 del ,hombre ha sido sacada2 y por esta causa el ,hombre dejar a su padre y a su madre para unirse con su mujer2 y ambos sern una misma carne1 un mismo corazn y una sola alma4 ,ella me oy2 y aunque impulsada hacia m por una fuerza divina1 la inocencia1 el pudor virginal1 su virtud1 la conciencia de su dignidad1 que ha de ser requerida antes que conquistada1 que no es fcil ni espontnea1 sino retrada y cauta1 para que su incentivo sea mayor1 en suma1 la naturaleza1 bien que exenta de todo pensamiento pecaminoso1 tan poderosamente obr en ella1 que al verme se retir4 ,yo la segu2 ella1 poseda del sentimiento del honor1 con majestuosa condescendencia aprob la demostracin de mi solicitud2 y la conduje al lecho nupcial1 arrebolado su rostro con el carmn de la aurora4 ,los cielos todos1 las favorables constelaciones marcaron aquella hora con su ms benigna influencia2 congratulose la tierra2 estremecironse de gozo sus colinas2 las aves gorjearon alborozadas1 y el fresco ambiente y los bullidores cfiros difundieron la nueva entre los bosques1 derramando sus alas las rosas y perfumes que haban libado en las aromticas florestas2 hasta que la enamorada avecilla de la noche cant aquel himeneo1 y dio priesa a la estrella de la tarde para que iluminando la cima de su colina1 encendiese la nupcial antorcha4 ,te he dicho pues lo que pas por m3 mi historia te har ver la felicidad terrestre de que disfruto4 ,confieso que todo me causa placer aqu1 pero un placer que1 anhelado o involuntario1 ni excita en m cambio alguno1 ni produce mayor deseo1 como me sucede con la delicada sensacin que comunican a mi paladar1 a mi vista y a mi olfato los frutos1 las plantas y las flores1 y lo agradables que me son el paseo y el melodioso cntico de las aves4 ,enajenado con cuanto veo1 enajenado con cuanto toco1 nada es1 sin embargo1 comparable con la pasin que experiment por primera vez4 ,qu conmocin tan extraa6 ,en todos los dems goces me reconozco superior1 dueo de m mismo2 en este solamente1 en el poder fascinador que sobre m ejerce el encanto de la belleza1 cedo a la debilidad2 y bien porque mi naturaleza no sea bastante fuerte para oponer resistencia a su seduccin1 bien porque en la merma de mi costado haya perdido ms de lo necesario1 es lo cierto que esa belleza tiene en s demasiados atractivos1 siendo en su exterioridad tan perfecta1 aunque interiormente no lo sea tanto4 ,no se me oculta que1 atendido el fin primordial de la ,naturaleza1 la excelencia del espritu y de las facultades internas1 es evidente su inferioridad1 y que aun considerada en sus formas1 se asemeja menos a la imagen del ,creador que nos hizo a entrambos1 y no corresponde al sello de predominio que llevamos sobre las dems criaturas2 pero cuando contemplo de cerca su beldad1 me parece tan seductora1 tan acabada en s misma1 que su menor deseo1 su menor palabra juzgo que es lo ms cuerdo1 lo ms virtuoso1 lo ms discreto y lo mejor que ocurrirse puede4 ,la ciencia ms sublime se da ante ella por vencida2 el mejor razonamiento al lado del suyo queda desconcertado y acaba por parecerme un desvaro2 sguenla ciegamente la autoridad y la razn1 como si hubiera sido ella formada la primera1 y no despus que yo1 y accidentalmente3 en suma1 y para decirlo de una vez1 en ella moran y ejercen su supremo imperio la majestad del alma y la nobleza1 que la rodean con la aureola del respeto1 como custodios angelicales4 ,a esto con severo semblante replic el ngel3 ,no acuses a la ,naturaleza1 que ha hecho cuanto en su mano estaba4 ,haz t lo propio1 y no desconfes de la sabidura1 que no ha de abandonarte mientras t no te apartes de ella en el momento de necesitarla ms1 y mientras no des exagerada importancia a lo que la merece menos1 como por ti mismo lo puedes ver3 porque qu es lo que tanto admiras8 qu lo que de tal modo te enajena8 ,la belleza es sin duda digna de tu afecto1 de tu respeto y de tu amor1 mas no de rendimiento tan absoluto4 ,comprate con ella1 y estmate en lo que vales1 que a veces nada es tan provechoso como esa estimacin de s mismo bien entendida y puesta en sus justos y razonables lmites4 ,cuanto ms procures conocerte a ti1 ms se persuadir ella de tu superioridad1 y menos se sobrepondrn a la realidad las apariencias4 ,dios la hizo seductora para que te inspirase mayor agrado1 y al propio tiempo majestuosa para que la honrases con tu amor1 que si no procede con cordura1 tardar poco ella en comprenderlo4 ,pero cuando el deleite de los sentidos1 que sirve para la propagacin de la especie1 absorbe todos los dems placeres1 debe reflexionarse que ese mismo deleite se ha concedido a los irracionales1 los cuales no participaran de l si fuese digno de avasallar el alma humana y de que preponderase en ella esta pasin4 ,sigue amando los encantos1 la ternura1 la discrecin que hallas en tu compaera2 mala en este sentido1 pero no con pasin1 porque no consiste en ella el verdadero amor4 ,el amor purifica el pensamiento y engrandece el corazn2 lleva a la razn por gua2 prciase de juicioso2 sirve de escala para remontarse hasta el amor celeste1 y no se mancha con el deleite de la carne3 por esto no ha sido sacada tu compaera de entre las bestias irracionales4 ,al or esto1 repuso ,adn medio avergonzado3 ,no es su extrema belleza1 aun siendo tan seductora1 ni el deseo de la procreacin1 comn a todos los seres 7pues tengo ms alta idea del lecho nupcial1 que miro con misterioso respeto71 lo que me enamora en ella1 sino la gracia impresa en todas sus acciones1 los mil y mil donaires con que acompaa cuanto dice y cuanto hace1 y su amorosa y dulce condescendencia2 seales evidentes todas de la unin que reina en nuestras almas hasta hacer una sola de ambas1 y de la armona en que vivimos los dos esposos1 ms agradable que la del ms armonioso son a nuestros odos4 ,no es esto lo que me subyuga 7nada te oculto de lo que pasa en m72 no estoy ofuscado1 porque mis sentidos perciben los objetos conforme a su variedad y a la influencia que ejerce cada uno2 me conservo libre para dar la preferencia a lo mejor y para decidirme por lo que prefiero4 ,t no me vedas que ame2 al contrario1 me dices que el amor nos sublima al cielo1 y que es quien all nos encamina y gua4 ,pues bien3 permteme que te pregunte ahora3 no aman los espritus celestiales8 ,y cmo expresan su amor8 ,contemplndose nicamente1 o por medio de una irradiacin mutua1 o de un contacto bien sea virtual1 bien inmediato8 ,a lo que con celestial semblante1 que animaba el sonrosado carmn propio del amor1 contest sonriendo el ngel3 ,bstete saber que somos felices1 y que sin amor no hay felicidad4 ,ese puro1 aunque corpreo deleite de que disfrutas1 porque t has sido creado puro1 nosotros lo gozamos en sumo grado2 no hallamos embarazo alguno en las partes de nuestro cuerpo4 ,si los espritus se acercan1 se confunden totalmente1 ms que el aire con el aire1 aunndose la pureza de sus esencias1 y no vindose en la precisin de juntar la carne con la carne1 y el alma con el alma4 ,y ya no puedo retrasarme ms3 el sol se aleja1 trasponiendo el ,cabo ,verde de la tierra y las islas ,hesprides#hi1 que es la seal de mi partida4 ,persevera en el bien1 s feliz1 y ama2 ama sobre todo a ,aquel que cifra el amor en la obediencia1 y no olvides su mandamiento4 ,cuida que la pasin no extrave tu juicio1 ni te induzca a hacer nada de lo que repugna a una voluntad libre4 ,en tu mano tienes tu felicidad o desgracia y la de tus hijos2 y as procede con gran cautela4 ,en tu perseverancia nos complaceremos no solo yo1 sino todos los bienaventurados4 ,mantente firme2 que de conservarte en tu actual estado o para siempre perderlo1 t eres exclusivamente rbitro y responsable2 y pues ,dios te ha hecho perfecto cuanto es menester para que no necesites de ayuda extraa1 rechaza toda tentacin que te aleje de tu obediencia4 ,levantose el ngel al decir esto1 y ,adn le despidi mostrndole su gratitud en estos trminos3 ,pues ya es forzosa tu ausencia1 ve en paz1 husped celestial1 divino nuncio de ,aquel cuya soberana bondad adoro4 ,cun complaciente1 cun amoroso has estado para conmigo6 ,el honor que me has dispensado te agradecer siempre mi memoria4 ,sigue siendo el protector y amigo del gnero humano1 y vistame con frecuencia4 ,y de esta suerte se separaron en la umbra floresta1 el ngel volviendo al cielo1 y ,adn entrndose en su morada4 ,ilustracin3 ,y de esta suerte se separaron en la umbra floresta444 ,,libro ,,nono ,,argumento ,despus de explorar ,satn la tierra con la ms maligna intencin1 vuelve de noche al ,paraso1 introducindose en forma de vapor acuoso en el cuerpo de la ,serpiente que yaca dormida4 ,salen ,adn y ,eva al amanecer para continuar su trabajo1 el cual propone ,eva que se divida1 dirigindose cada cual a distinto punto2 mas ,adn no lo aprueba1 alegando el peligro que podan correr1 y temeroso de que el enemigo contra quien ya estaban prevenidos1 no sedujese a ,eva al hallarla sola4 ,picada ella de que no la creyese bastante cuerda o bastante fuerte1 insiste en que se separen1 deseando adems dar pruebas de su firmeza4 ,cede por fin ,adn2 la ,serpiente halla sola a su ,esposa2 acrcase cautamente2 empieza por contemplarla2 le dirige la palabra1 y con lisonjeros encarecimientos la declara muy superior a todas las dems criaturas4 ,admirada ,eva de or hablar a la ,serpiente le pregunta cmo ha adquirido aquella facultad humana1 y la inteligencia de que careca antes2 la ,serpiente responde que habiendo probado el fruto de cierto rbol que all exista1 ha adquirido a un mismo tiempo la palabra y la razn1 de que hasta entonces no haba gozado4 ,rugale ,eva que la conduzca adonde est el rbol1 y al verlo reconoce que es el de la ciencia prohibida2 pero ms alentada ya la ,serpiente1 la induce con mil instancias y artificios a que pruebe el fruto1 y hallndolo de un sabor delicioso1 reflexiona un momento si debe o no participrselo a ,adn2 pero al cabo va a presentrselo1 y le refiere lo que la ha decidido a comer de l4 ,queda al pronto consternado ,adn2 pero considerando que su ,esposa est perdida1 resuelve1 llevado de su vehemente amor1 perecer con ella1 y atenuando su falta1 come tambin del mismo fruto4 ,efectos que ambos experimentan4 ,procuran encubrir su desnudez1 y acaban por reconvenirse y acusarse mutuamente4 ,cesen ya las plticas que ,dios o un ngel1 husped del ,hombre1 sostenan familiarmente con l1 como con un amigo1 dignndose de sentarse a su lado1 de compartir con l su campestre mesa y de permitirle discurrir sencillamente sin mostrarse con l severo4 ,una trgica catstrofe suceder a esta escena3 insensata desconfianza1 monstruosa infidelidad1 desobediencia y rebelin por parte del ,hombre2 por parte de ,dios1 de tal manera olvidado1 desvo y profundo disgusto1 indignacin1 justsimo rigor y terrible sentencia1 que trajo sobre el mundo un cmulo de males1 el pecado y la muerte que le acompaa1 y la miseria precursora de la muerte3 enojoso empeo1 pero asunto no menos sublime y ms heroico que la clera del inexorable ,aquiles persiguiendo a su enemigo tres veces fugitivo alrededor de las murallas de ,troya#ij1 y que el furor de ,turno al verse privado de ,lavinia1 su prometida esposa#ia1 y la ira de ,neptuno#ib y de ,juno1 tan pertinaz contra los griegos y contra el hijo de ,citerea4 ,y no me ser difcil remontar mi canto a tal altura1 si logro el auxilio de mi celeste protectora1 que sin ser llamada acude a m todas las noches1 y me dicta entre sueos o me inspira fciles rimas en que yo no haba pensado4 ,largo tiempo ha que por vez primera eleg este asunto para un canto heroico1 pero comenc ya tarde4 ,la naturaleza no me ha dado facilidad para pintar guerras que hasta aqu se han contemplado como el nico argumento para la poesa heroica3 sublime aspiracin realzar a fuerza de largos y repugnantes desastres1 hazaas de fabulosos caballeros en batallas tambin supuestas1 y no consagrar un solo canto a la verdadera fortaleza1 a la paciencia y heroicidad de los mrtires2 describir evoluciones y juegos1 vistosas empalizadas1 escudos relumbrantes de empresas y blasones1 bridones encubertados1 arneses bordados de oro1 y arrogantes jinetes entrando en las justas y en los torneos2 y luego la suntuosidad de los banquetes1 servidos en magnficos salones por numerosos pajes y escuderos2 primores artificiosos y rutinarios1 que no pueden dar justo y heroico renombre ni al autor ni a su poema6 ,pero a m1 que no he puesto mi arte ni mi estudio en estas cosas1 se me ofrece argumento ms sublime1 bastante por s solo a granjearme alta reputacin1 a no ser que la tardanza del tiempo1 el hielo del clima o el de mis aos entorpezcan mis ya rendidas alas2 y no podra menos de suceder as1 si esta obra fuese exclusivamente ma1 y no del nocturno numen que sugiere sus cantos a mis odos4 ,hundase el ,sol en el ocano1 y con l desapareca la estrella de ,hspero1 cuyo oficio es llevar el crepsculo a la tierra1 sirviendo de medianera entre el da y la noche4 ,del uno al otro extremo del hemisferio extenda esta su velo en torno del horizonte1 a tiempo que ,satn1 a quien ,gabriel haba intimidado con sus amenazas y expulsado del ,edn1 ms diestro ahora en su falacia y malignidad1 y ms ansioso de la perdicin del ,hombre1 a pesar de que se expona l tambin a mayor castigo1 sin temor alguno resolvi penetrar de nuevo en aquellas regiones4 ,era de noche cuando emprendi el vuelo2 a la mitad de ella haba acabado de dar la vuelta a la tierra1 porque evitaba el da1 desde que ,uriel1 que regulaba el movimiento del ,sol1 le descubri al entrar en el ,edn y previno contra sus intentos a los querubines que lo guardaban4 ,as expulsado y posedo de mortal angustia1 siete noches consecutivas anduvo rodando entre las tinieblas3 tres veces recorri la lnea equinoccial1 y cuatro1 atravesando los coluros1 cruz por el carro de la noche de polo a polo4 ,a la octava noche volvi al ,paraso#ic1 y en la parte opuesta a la que guardaban los querubines1 descubri una entrada furtiva1 que ellos no conocan4 ,ilustracin3 ,oh ,tierra6 ,cun semejante eres al cielo444 ,ilustracin3 ,en el ro se hundi ,satn y volvi a salir4 ,haba all un lugar 7ya no existe1 y de esta novedad no fue causa el tiempo1 sino el pecado71 donde el ,tigris se precipita en una profunda sima al pie del ,paraso1 refluyendo parte de sus aguas hasta formar una fuente junto al rbol de la vida4 ,en aquel precipicio se arroj ,satn1 arrastrado por el ro1 y entre el salto que sus aguas daban subi al jardn1 envuelto en su densa niebla4 ,all busc un sitio donde ocultarse4 ,haba recorrido mares y tierras del ,edn al ,ponto ,euxino y la laguna ,metides1 y ms all de las riberas del ,obi1 y descendi al polo ,antrtico1 cruzando al occidente1 desde el ,orontes al ocano que se ve atajado por el istmo de ,darin1 y luego a las regiones baadas por el ,ganges y por el ,indo#id4 ,al escudriar as toda la tierra con minucioso examen y contemplar con profunda atencin todas las criaturas1 para elegir la que mejor se prestase a sus intentos1 hall que la ms astuta era la serpiente1 y despus de prolijas dudas y reflexiones1 se convenci de que en ninguna como en ella podra injertar su insidioso espritu1 y en ninguna encubrir mejor sus siniestros odios a la ms penetrante vista2 porque en la falsedad de la serpiente no haba ardid que pareciese impropio1 ni caba sospechar de su natural sutileza y malignidad1 al paso que en los dems animales cualquier acto superior a su rudo instinto hubiera podido parecer influencia y sugestin diablica4 ,esta fue al cabo su resolucin2 pero tales y tan desesperados combates traa en su interior1 que prorrumpi en doloridos ayes1 discurriendo as3 ,oh ,tierra6 ,cun semejante eres al ,cielo1 por no decir superior y morada ms digna de los dioses1 dado que has sido producto de una segunda creacin1 con la cual se perfeccion la antigua6 ,porque hubiera ,dios1 despus de hacer una obra perfecta1 creado otra peor8 ,oh terrestre cielo1 alrededor del cual giran otros1 que brillan nicamente para comunicarte sus resplandores6 ,solo para ti existen1 al parecer1 uno y otro astro1 y en ti concentran los preciosos destellos de su sagrada influencia4 ,as como en el cielo ,dios es el centro que se difunde por donde quiera1 as lo eres t tambin con respecto a los dems orbes que tienes por tributarios4 ,en ti1 que no en ellos1 aparecen todas las virtudes conocidas que producen las yerbas y las plantas1 y la estirpe ms noble de los seres animados de vida gradual que crecen1 sienten y raciocinan1 dones todos cifrados en el ,hombre4 ,con qu placer1 si de algn placer fuese yo capaz1 recorrera tus campos1 contemplando esa deliciosa alternativa de colinas y valles1 ros1 bosques y llanuras2 tan pronto tierras1 tan pronto mares2 aqu una ribera al pie de una selva1 all enormes rocas y grutas y cavernas6 ,pero ninguno de esos lugares me ofrece mansin ni asilo1 y cuanto mayores son los encantos que me rodean1 ms grande es el tormento que llevo dentro de m1 como si fuese yo el odioso objeto de sentimientos tan encontrados4 ,toda dulzura se convierte para m en veneno1 y hasta en el cielo mi suerte sera tristsima4 ,y no es que yo quiera vivir aqu1 ni aun en el cielo1 de no imperar en l como soberano2 porque no es la esperanza de llegar a condicin menos miserable la que me anima ahora1 sino el deseo de hacer a otros tan desdichados como lo soy yo1 aunque redunde en mayor desventura ma2 que lo que nicamente halaga mi desasosegado anhelar es la destruccin4 ,si en efecto1 logro destruir1 o que l propio labre su total perdicin1 al hombre para quien todo esto se ha creado1 todo ello le acompaar en su ruina1 como identificado que est con su prosperidad o su infortunio4 ,sea con su infortunio6 ,perezca cuanto aqu existe6 ,de todas las potestades infernales1 yo ser el nico a quien quepa la gloria de haber aniquilado en un da lo que l1 el que se llama ,omnipotente1 ha empleado en crear seis das y seis noches sin interrupcin2 y quin sabe cunto tiempo empleara antes en concebirlo8 ,quiz no tuvo tal pensamiento hasta que yo1 en una sola noche1 libr de oprobiosa servidumbre casi a la mitad de los que llevan el nombre de ngeles1 reduciendo en proporcin la multitud de sus adoradores4 ,en venganza de esto1 sin duda1 y para reponer sus legiones as mermadas1 fuese por haber desmerecido de aquella antigua virtud que posey al crear los ngeles1 si fueron creacin suya1 fuese para humillarnos ms1 determin suplir nuestra falta con un ser formado de tierra1 elevndole desde tan vil extraccin hasta el punto de concederle nuestra dignidad celeste4 ,como lo resolvi1 lo llev a cabo2 y form al ,hombre1 y para l labr todo este magnfico mundo1 y le dio por mansin la tierra1 proclamndole rey de ella2 y oh indignidad6 puso a su servicio las alas de los serafines1 y por custodios suyos espritus de fuego1 obligados a desempear este terrestre ministerio4 ,ilustracin3 ,pronto la encontr profundamente dormida y enroscada4 ,temeroso de su vigilancia1 y con el fin de eludirla1 me he envuelto en los nebulosos vapores de la noche1 y deslizdome cautelosamente entre estos matorrales1 buscando una serpiente adormecida para introducirme entre sus escamas1 y ocultarme y ocultar mis tenebrosos planes4 ,oh indigna degradacin6 ,yo1 que he lidiado contra los dioses queriendo sublimarme sobre todos ellos1 verme obligado ahora a transformarme en un reptil1 a identificarme con su asqueroso cieno1 y embrutecer as la pura esencia que aspiraba al ms excelso grado de la divinidad6 ,pero a qu extremo no son capaces de descender la ambicin y la venganza8 ,el ambicioso1 para lograr su fin1 debe rebajarse tanto como ha pretendido elevar sus miras1 y por encumbrado que est1 humillarse hasta los ms viles empleos4 ,la venganza1 tan dulce a primera vista qu amarga es al fin1 pues que recae en el vengativo6 ,pero no importa3 recaiga en m1 con tal que descargue el golpe donde le asesto2 y ya que no puede alcanzar al que est ms alto1 hiera al menos al que provoca ms inmediatamente mi envidia1 a ese nuevo favorito del cielo1 al ,hombre1 formado de barro1 hijo del despecho1 a quien1 para mayor afrenta nuestra1 sac su ,hacedor del lodo4 ,no haya ms3 a ese ensaamiento se responder con la misma saa4 ,esto dijo2 y rastreando por entre la maleza1 ya hmeda1 ya rida1 en forma de negro vapor1 prosigui su nocturna excursin por los sitios donde ms fcilmente diera con la serpiente1 hasta que la descubri adormecida1 enroscada en la multitud de sus complicados pliegues1 y en medio su cabeza1 llena de astutas maquinaciones4 ,no estaba oculta en la siniestra sombra de horrible caverna1 sino durmiendo tranquila1 ni temerosa1 ni terrible1 sobre la espesa yerba4 ,introdjose el demonio por su boca1 y apoderndose de su brutal instinto1 de su corazn1 de su cabeza1 impregn en todo su ser su activa inteligencia1 mas sin turbar su sueo1 y esperando la llegada de la maana4 ,cuando la sagrada luz comenz a alborar en el ,edn sobre las hmedas flores1 y a exhalar estas su matinal incienso1 cuando todos los seres que respiran elevan al ,criador su silencioso homenaje desde el grande altar de la tierra con el aroma que le es tan grato1 salieron de su mansin nuestros primeros padres1 y unieron la plegaria de sus labios al coro de las criaturas que carecan de voz2 y terminada su oracin1 recrendose unos instantes con la dulzura del ambiente que el aire les enviaba1 acordaron el medio de adelantar en sus incesantes trabajos1 los cuales requeran mucho ms de lo que ellos dos podan hacer en tan vasto terreno2 y as ocurrisele a ,eva decir a su esposo3 ,adn1 no debemos aflojar en el cultivo de este jardn1 sino cuidar de sus plantas1 yerbas y flores que es la agradable tarea que se nos ha impuesto2 pero hasta que vengan ms brazos en nuestra ayuda1 la obra ser menor que el trabajo1 y cada vez ms desproporcionada a la exuberancia con que crece todo4 ,las ramas que podamos por superfluas1 que enderezamos o sujetamos durante el da1 en una o dos noches brotan de nuevo y frustran todos nuestros afanes4 ,quisiera1 pues1 que para remediarlo1 me dieses algn consejo1 u oye el que de pronto se ocurre a mi imaginacin4 ,dividamos nuestro trabajo3 elige t el sitio que mejor te parezca1 o dedcate a lo que ms urgente contemples1 ya cubriendo de madreselva esta enramada1 ya dirigiendo la yedra a las plantas con que deba unirse1 mientras yo1 alejndome por aquel lado1 ir enderezando los tallos de las rosas mezcladas con los mirtos1 en lo cual me ocupar hasta el medioda4 ,porque si seguimos como hasta aqu1 trabajando siempre uno al lado de otro cmo hemos de evitar1 vindonos juntos1 que la distraccin de una mirada1 de una sonrisa1 de la conversacin a que da lugar un objeto nuevo1 interrumpa nuestra ocupacin a cada paso1 y la haga cundir tan poco1 que aunque comenzada muy de maana1 est sin terminar a la hora de la comida8 ,a lo que con cariosas palabras replic ,adn3 ,eva ma1 mi nica compaera1 de todas las criaturas vivientes la que ms amo1 sin comparacin alguna6 ,bueno es tu intento2 acertadamente discurres sobre lo que debemos hacer para el mejor desempeo de la tarea que nos ha impuesto el ,seor aqu2 y no puedo menos de alabar tu celo1 porque nada ms recomendable en la mujer que el estudio que pone en sus quehaceres y en procurar que su esposo trabaje tambin con fruto4 ,pero el mandato de ,dios no es tan riguroso que nos vede el descanso indispensable1 ora se invierta en alimentar el cuerpo1 o en plticas sabrosas1 que son el alimento del espritu1 o en la dulce distraccin de una mirada1 de una sonrisa1 placeres concedidos a nuestra razn y negados a los brutos1 porque son la expresin de nuestro amor que no debe considerarse como el fin menos noble de nuestra vida2 as que1 no nos ha destinado ,dios a un trabajo penoso1 sino al que puede proporcionarnos aquel gusto que es inseparable de la razn4 ,unidas nuestras manos1 no dudes que dejarn fcilmente expeditas las enramadas y veredas que frecuentamos en nuestros paseos1 hasta que dentro de poco tengamos otros brazos ms jvenes que nos ayuden4 ,si1 despus de todo1 te molesta el conversar tanto conmigo1 consentir en ausentarme por breve tiempo1 que la soledad es a veces la compaa ms agradable1 y una separacin1 aunque corta1 hace ms dulce el placer de volver a verse4 ,un recelo1 sin embargo1 me trae inquieto1 el riesgo que puedes correr lejos de m2 porque ya sabes lo que se nos ha advertido2 sabes que envidioso de nuestra felicidad y desesperando de la suya1 un enemigo perverso est acechndonos para consumar nuestra perdicin y mengua1 y que vigila1 no lejos de aqu tal vez1 ansioso de realizar su anhelo1 y aprovechar la ventaja de tenernos separados4 ,mientras estemos juntos1 no se atrever a acercarse1 dado que en caso necesario1 fcilmente nos podremos prestar auxilio1 bien intente apartarnos de nuestra obediencia a ,dios1 bien perturbar nuestro conyugal amor1 que de todas nuestras venturas1 es quiz la que ms envidia4 ,sea pues este su intento1 sea que abrigue otro ms funesto1 no te alejes de quien te ha dado la vida1 de quien te ampara y protege an4 ,la mujer que se ve amenazada de algn peligro o de algn menoscabo en su honra1 halla su segura confianza en el esposo que la defiende1 y se hace participante de todas sus desgracias y sinsabores4 ,eva1 con inocente dignidad1 mas con severa dulzura1 propia de quien ama y se siente contrariada1 prosigui as3 ,hijo del cielo y de la tierra1 ,seor de la tierra toda6 ,bien s que tenemos un enemigo que solicita nuestra ruina4 ,ya me has informado de esto1 y lo he odo adems de boca del ngel1 al despedirse1 desde una sombra estancia en que me ocult1 regresando precisamente a la cada de la tarde1 cuando se cierran los clices de las flores4 ,pero sospechar de mi fidelidad para con ,dios y para contigo1 solo porque un enemigo intenta ponerla a prueba6 ,nunca supuse en ti semejante duda4 ,por qu temer tanto su violencia1 si1 inaccesibles a la muerte y a las penalidades1 hemos al cabo de preservarnos de ellas1 y aun rechazarlas cuando necesario fuere8 ,y si lo que verdaderamente temes es su astucia1 qu recelo tienes de que venza ni seduzca mi inquebrantable fidelidad ni mi amor sincero8 ,cmo han podido albergarse en tu corazn tales sentimientos8 ,cmo pensar tan desfavorablemente de la que tanto amas8 ,a lo cual1 tratando de persuadirla1 contest ,adn as3 ,hija de ,dios y el ,hombre1 inmortal ,eva1 porque tal eres1 pura de todo pecado y mancha3 si pretendo persuadirte a que no te alejes de mi vista1 no es por desconfianza que de ti tenga1 sino para evitar las asechanzas con que nos persigue nuestro enemigo1 porque el seductor1 aunque trabaje en vano1 siempre deja alguna mancha en aquel a quien solicita1 dando a entender que su entereza no es tal que pueda resistir a la tentacin4 ,t misma te enojaras y mostraras tu indignacin contra semejante ultraje1 aunque resultase sin efecto2 y as no interpretes mal el deseo que tengo de preservarte a ti sola de esta ofensa1 pues contra los dos a la vez1 bien que su audacia sea grande1 no la dirigira2 y si a tanto se atreviese1 a m me acometera primero4 ,ni son para menospreciadas su astucia y perversidad1 que poderosas deben ser cuando logr seducir a los ngeles4 ,no juzgues1 pues1 intil mi auxilio4 ,al influjo de tus miradas1 crecern en m todas las virtudes2 tu presencia me inspirar ms cordura1 ms previsin1 ms fuerza1 si fuese preciso recurrir a esta1 porque la humillacin de verme ante ti vencido redoblara mi vigor al ms indecible extremo4 ,por qu mi presencia no ha de producir en ti un sentimiento igual1 ni qu testigo mejor de esta prueba de entereza a que ests resuelta1 y del triunfo de tu virtud8 ,celoso de lo que tanto le interesaba1 expresaba as ,adn su conyugal amor2 pero atribuyndolo ,eva a desconfianza de su firmeza1 le replic de nuevo1 dulcificando su voz3 ,si nuestro estado es tal que hemos de vivir incesantemente estrechados por un enemigo violento o prfido1 y si estando separados no hemos de ser cada cual bastante a defendernos qu tranquilidad nos espera en medio de tan continuo sobresalto8 ,el castigo no puede preceder al pecado3 al tentarnos ese enemigo1 nos ultraja ciertamente poniendo en duda nuestra integridad1 pero de la duda no resulta infamia para nosotros1 sino descrdito para l4 ,por qu1 pues1 temerle y huirle tanto8 ,doble honor ser1 por el contrario1 para nosotros desbaratar sus maquinaciones1 y granjearnos as nuestra paz interior1 y juntamente el favor del cielo1 testigo de nuestra resistencia4 ,ser bien culpar a nuestro sabio ,creador de habernos hecho felices tan a medias1 que ni juntos ni separados contemos con seguridad alguna8 ,poco apetecible sera ventura semejante2 y de estar expuestos a un peligro como este no merece nuestro ,edn tal nombre4 ,a lo que con mayor vehemencia contradijo ,adn en estos trminos3 ,mujer1 ,dios lo hizo todo perfecto1 que as lo dispuso su voluntad4 ,nada sali imperfecto ni defectuoso de sus manos creadoras1 y mucho menos el hombre y cuanto puede asegurar su felicidad1 preservndole de toda fuerza exterior1 pues aunque lleva consigo el peligro1 lleva tambin los medios de evitarlo4 ,contra su voluntad ningn mal puede inferrsele1 y esta voluntad es libre1 como lo es cuanto obedece a la razn4 ,esta razn1 por otra parte1 obra con rectitud1 pero ,dios la manda que est siempre vigilante y sobre s1 para que no dejndose deslumbrar por una engaosa apariencia de bien1 se incline al error1 y extrave a la voluntad de manera1 que esta incurra en lo que ,dios expresamente tiene prohibido4 ,no es pues la desconfianza1 sino la ternura del amor la que nos prescribe a m que vele por ti1 y a ti que veles por m igualmente4 ,a vueltas de toda nuestra firmeza posible es que nos perdamos1 porque no es imposible que1 cegndonos nuestro enemigo con engaos artificiosos1 se olvide la razn de la vigilancia a que est obligada1 y nos induzca en inadvertido yerro4 ,no te expongas a la tentacin2 vale ms evitarla1 lo cual ms fcilmente conseguirs si no te apartas de m2 pero el peligro viene sin ser buscado4 ,pretendes dar pruebas de tu constancia2 dalas antes de tu obediencia4 ,quin testificar de tu triunfo1 si no ha presenciado nadie tu combate8 ,pero si presumes que en el imprevisto trance saldremos ms airosos de lo que parece estando unidos1 ya vas advertida2 aljate1 porque permanecer aqu a la fuerza sera tanto como estar ausente4 ,aljate con tu nativa inocencia1 y cobra fuerzas de tu virtud2 emplala toda2 y pues ,dios ha hecho con respecto a ti lo que deba1 haz t tambin lo que debes4 ,a estas razones del patriarca del gnero humano1 insisti ,eva en replicar2 y aunque sumisa1 dijo por fin3 ,ir1 pues1 con tu permiso1 y sobre todo alentada por la razn que has indicado ltimamente2 que en un trance imprevisto1 quiz nos hallaramos menos preparados estando juntos4 ,ir ya ms animosa1 y sin el recelo de que tan fiero enemigo comience desde luego su agresin por la parte ms dbil2 y si tal intentase1 sera doblemente vergonzoso su vencimiento4 ,y diciendo esto1 retir suavemente su mano de entre las de su esposo1 y como una ninfa de las selvas1 o drada1 o del squito de ,diana1 se encamin con ligera planta hacia el bosque1 sobrepujando en gentileza y gracia a la misma diosa de ,delos1 bien que no fuese como ella armada de arco ni flechas1 sino de instrumentos apropiados al cultivo de los jardines1 no pulidos an por el arte ni por la accin del fuego1 y tales como los ngeles se los haban suministrado4 ,asemejbase en su atavo a ,pales o ,pomona1 a ,pomona huyendo de ,vertumno1 y a ,ceres1 virgen an1 antes de tener fruto de ,jpiter en ,proserpina4 ,veala ,adn alejarse1 contemplndola encantado1 y fija su ardiente mirada en ella2 hubiera1 sin embargo1 preferido tenerla a su lado4 ,una y otra vez la advirti que regresase en breve1 y otras tantas prometi ella volver a su morada al acercarse el medioda1 para disponer lo conveniente a la comida de aquella hora1 y entregarse luego al reposo4 ,oh desdichada ,eva6 ,qu amargo desengao1 qu humillacin te espera antes de tu imaginado regreso6 ,oh infame crimen6 ,desde este momento no hallars ya en el ,paraso ni dulces manjares ni grata tranquilidad4 ,un lazo te est aguardando oculto entre esas risueas flores y entre esas sombras1 donde el odio infernal se prepara a interceptarte el camino y arrebatarte tu inocencia1 tu ventura y tu fidelidad4 ,y era as1 que desde los primeros albores de la maana haba salido el ,enemigo de su escondrijo1 disfrazado bajo la apariencia de una serpiente1 y con la esperanza ms que probable de hallar a los dos nicos representantes del gnero humano1 que en realidad equivalan a todo este1 y eran el anhelado objeto de su venganza4 ,recorre florestas y descampados1 todos los lugares en que el ramaje forma alguna espesura y ofrece sitios ms deliciosos y retirados2 los busca en las mrgenes de las fuentes y en la frescura de los arroyos y las umbras1 pero desea sobre todo hallar a ,eva separada de su esposo1 aunque no abrigaba la menor esperanza de conseguir tanta ventura2 cuando de pronto1 realizndose una y otra1 la descubre completamente sola1 velada por una fragante nube4 ,divisbasela a medias1 entre el espeso valladar de encendidas rosas que en torno la rodeaban1 ocupndose en enderezar los delgados tallos de las flores1 que aunque ostentaban en toda su viveza brillantes colores de prpura y azul matizados de oro1 se inclinaban lnguidas bajo su peso2 y ella las sostena graciosamente enlazndolas con mirtos1 descuidada a la sazn de s misma1 flor ms delicada y bella que todas las otras1 necesitada tambin de su natural apoyo1 del cual estaba tan lejos1 cuanto cercana la tempestad que le amenazaba4 ,all1 a poca distancia1 por entre las sombras calles que formaban los ms empinados rboles1 los cedros1 los pinos y las palmeras1 la acechaba la ,serpiente1 ya acercndose resueltamente a ella1 ya ocultndose y volviendo a aparecer1 resguardada por la frondosidad del ramaje y las flores que haba ,eva plantado por su propia mano3 pensil ms encantador que los fabulosos jardines del resucitado ,adonis1 o los del famoso ,alcnoo1 husped del hijo del viejo ,laertes1 y ms delicioso que los no fingidos1 sino verdaderos1 donde el rey1 sabio por excelencia1 se solazaba con la bella esposa que deba al ,egipto4 ,admirado contemplaba ,satn aquel lugar1 y mucho ms la persona de ,eva4 ,hallbase como el que encerrado largo tiempo en una ciudad populosa1 cuyas apiadas chimeneas y ftidos vapores vician el aire1 sale una maana de esto a respirar ambiente ms puro en una granja campestre1 halagado por el olor de las mieses1 de las eras y de los establos1 y por el aspecto y bullicio de los campos2 y si por dicha acierta a pasar una beldad virginal1 graciosa como una ninfa1 todo lo que le rodea adquiere por ella mayor encanto1 como si en sus ojos se cifrase todo aquello que le enajena4 ,este mismo placer experiment la ,serpiente al contemplar aquel florido vergel1 dulce retiro de ,eva en medio de la soledad de la maana4 ,su celestial belleza es la de un ngel1 aunque ms delicada1 como de mujer al fin2 su graciosa inocencia1 cada ademn y hasta el menor de sus movimientos desconciertan la infernal malicia1 y como que la arrebatan algo de la feroz intencin que antes la animaba4 ,as permaneci el malvado unos momentos enajenado del mal que era su esencia y estpidamente entregado al bien que por entonces le libraba de su enemistad y perfidia1 de su odio1 de su envidia y de su venganza2 mas el fuego del infierno que interiormente le abrasaba1 como le hubiera abrasado aun en el cielo1 le sac en breve de su delicioso xtasis1 atormentndole tanto ms1 cuanto mayor era la felicidad que all se respiraba1 y de que l estaba privado para siempre2 lo que1 renovndose su furioso encono1 y entregndose de nuevo a su perversa intencin1 se complaca en discurrir as3 ,adnde me llevas1 pensamiento8 ,qu dulce impulso es este con que me enajenas1 hasta el punto de hacerme olvidar el fin con que aqu he venido8 ,no ha sido el amor1 sino el odio2 no la esperanza de trocar el ,infierno en ,paraso1 ni la de gozar de ningn placer1 sino la de destruir todo goce1 excepto el que consiste en la destruccin1 pues los dems son para m extraos4 ,no he de malograr1 pues1 la ocasin que ahora me sonre4 ,encuentro sola a la mujer1 que ser dcil a mis sugestiones2 mis ojos1 de tanta penetracin dotados1 no alcanzan a ver a su esposo1 de cuya superior inteligencia es bien que me recate1 porque su fuerza1 su altivo denuedo y sus heroicos miembros1 aunque formados de deleznable tierra1 le hacen un competidor temible4 l adems es invulnerable1 y yo no2 que a tal bajeza me ha trado el infierno1 y tanto me han hecho mis dolores desmerecer de lo que era en el cielo4 ,y qu hermosa1 qu divina creacin es la mujer6 ,cun digna es del amor de los dioses1 y cun poco terrible1 por ms que sean terribles el amor y la hermosura cuando no son objeto de un odio ms poderoso an1 doblemente poderoso si sabe encubrirse con la mscara del amor6 ,esto1 que ha de perderla1 voy a intentar ahora4 ,y con esta resolucin1 el enemigo del gnero humano1 introducido en el cuerpo de la serpiente 7fatal consorcio671 se dirigi hacia ,eva1 no arrastrando por tierra y enroscndose en s misma1 como despus lo hizo1 sino enhiesta sobre su cola1 base circular de mltiples anillos que se elevaban unos sobre otros1 y que creciendo cada vez ms1 formaban con sus escamosos pliegues un confuso laberinto4 ,ergua su cabeza coronada por una cresta2 brillaban sus ojos como dos carbunclos2 y alzando entre espirales crculos su cuello con mil vistosos cambiantes de verde y oro1 mecase el resto de su cuerpo sobre la yerba4 ,nada ms bello y gracioso que su figura4 ,jams se conocieron serpientes tan seductoras1 ni las que en ,iliria transformaron a ,hermione y ,cadmo#ie1 ni aquella en que se convirti el dios adorado en ,epidauro#if1 ni las que dieron su forma a ,jpiter ,ammn o a ,jpiter ,capitolino1 unida la una a ,olimpia1 la otra a la que fue madre de ,escipin#ig1 gloria de ,roma4 ,moviose primero torcidamente1 como el que acercndose a otro por temor de importunarle1 se vale de rodeos2 como el diestro piloto que al llegar con su nave a la corriente de un ro o a la proximidad de un promontorio1 inclina a un lado y otro el timn y cambia las vidas segn el viento4 ,as variaba la ,serpiente de direccin1 y con sus tortuosas posturas y estudiados ademanes procuraba atraerse las miradas de ,eva2 pero distrada esta en su quehacer1 aunque oa el movimiento de las hojas1 no prestaba atencin al ruido1 acostumbrada como estaba al jugueteo que por el campo traan en su presencia todos los animales1 ms dciles a su mandato que a la voz de ,circe su rebao transfigurado#ih4 ,ms confiada ya la ,serpiente1 psose delante de ella1 sin esperar a que la llamase1 y qued inmvil de admiracin2 inclin repetidas veces su prominente cresta y su esmaltado y brillante cuello con sumisin cariosa1 lamiendo la tierra en que haba fijado ,eva su planta1 hasta que tantas mudas demostraciones consiguieron por fin su efecto2 y satisfecho ,satn de haber llamado su atencin1 valindose de la lengua de la serpiente1 o por un mero impulso del aire en que iba envuelta su voz1 comenz con insinuante astucia a tentarla as3 ,no te maravilles de m1 reina del universo1 cuando t eres aqu la nica maravilla4 ,no me rechacen con desdn esos ojos1 que son todo un cielo de dulzura1 ni te ofendas de que yo me acerque a ti y no me sacie de contemplarte1 que yo solo soy1 yo solo el que no se ha dejado intimidar por tu majestuoso aspecto1 ms majestuoso ahora en la soledad4 ,oh imagen la ms perfecta de tu perfecto ,hacedor6 ,todos los seres vivientes se recrean en ti1 gloranse de ser tuyos y adoran enajenados tu celestial hermosura1 cuyo poder es mayor a medida que es objeto de admiracin ms universal4 ,y estar encerrada aqu en este recinto agreste1 en medio de salvajes brutos1 incapaces de contemplarte1 incapaces de apreciar todo lo bella que eres1 a excepcin de un hombre que te acompaa6 ,y por qu ha de ser uno solo1 cuando mereceras ser tenida por diosa entre los dioses1 y adorada y servida por multitud de ngeles que a todas horas te rodeasen8 ,con tan lisonjeras palabras dio principio a su discurso el ,tentador1 y hall desde luego cabida en ,eva2 que aunque en extremo admirada de or su voz1 manifest su asombro diciendo as3 ,qu es esto8 ,el lenguaje del hombre y el pensamiento humano expresados por la lengua de un bruto6 ,crea yo que a lo menos del primero estaban privados los irracionales1 habindolos ,dios creado mudos e incapaces de articular todo sonido2 en cuanto al segundo1 ya abrigaba yo dudas al notar que hay mucho de discernimiento en sus miradas y en sus acciones4 ,no ignoraba que t1 ,serpiente1 eres el ms sagaz de todos los animales campestres1 mas no saba que estuvieses dotada del habla humana4 ,repite1 pues1 este milagro1 y dime cmo siendo muda1 has podido adquirir la palabra1 y cmo de todas las criaturas que diariamente se ofrecen a mi vista1 eres la que conmigo te muestras ms afectuosa4 ,esto deseo saber2 que bien lo merece semejante maravilla4 ,reina de este hermoso mundo1 contest el prfido seductor1 encantadora ,eva6 ,fcil me es hacer lo que ordenas1 y justo que en todo seas obedecida4 ,era yo al principio como los dems animales que pacen la yerba que van pisando2 eran mis instintos tan viles y terrestres como mi alimento1 y fuera de este o de la diferencia de sexo1 nada saba discernir1 ninguna cosa ms alta se me alcanzaba4 ,pero vagando acaso un da por el campo1 acert a descubrir a lo lejos un hermossimo rbol1 cargado de frutos1 que resaltaban extraordinariamente por sus colores de carmn y oro4 ,acerqueme para mejor contemplarlo1 y sent que de sus ramas sala un delicioso perfume que excitaba el apetito1 ms sabroso al olfato que el olor del ms dulce hinojo1 o el de las ubres de la oveja y la cabra1 llenas1 a la cada de la tarde1 de leche que no han mamado an el cordero ni el cabritillo1 distrados en su retozo4 ,con la impaciencia de satisfacer el ansia que en m se despert1 resolv gustar aquel bello fruto2 estimulbanme el hambre y la sed1 poderosos incentivos1 a comer una de aquellas manzanas cuyo aroma me incitaba tanto4 ,enrosqu mi cuerpo alrededor del musgoso tronco1 pues para alcanzar a sus ramas desde la tierra1 es menester tu elevada estatura1 o la de ,adn4 ,vironme con envidia1 posedos de igual deseo1 los animales que me rodeaban1 imposibilitados de hacer lo mismo2 y llegado que hube a la mitad del rbol1 del que tan cercana penda la seductora abundancia de aquella fruta1 arranqu1 com hasta la saciedad1 y experiment un placer que jams haba hallado ni en las ms gustosas plantas ni en las ms cristalinas fuentes4 ,satisfecho por fin1 experiment en m un extrao cambio2 ilumin la razn mis facultades interiores2 tard poco en adquirir el habla1 aunque conservando esta misma forma2 y desde entonces se elev mi pensamiento a profundas y sublimes meditaciones1 y mi espritu fue capaz de considerar todo lo que hay visible en el cielo1 en la tierra y en el aire1 todo lo bueno y lo bello que en el mundo existe4 ,pero todo lo bueno y lo bello est cifrado en tu divina imagen1 junto todo en el celestial destello de tu hermosura1 a la cual nada hay que pueda igualarse ni compararse4 ,ella es la que1 aun a riesgo de serte importuno1 me ha obligado a venir aqu para contemplar y adorar a la que con tan justo derecho est proclamada como soberana de las criaturas y seora del universo4 ,as habl la ,serpiente poseda del maligno espritu2 y doblemente admirada y sin cautela alguna4 ,eva le replic as3 ,serpiente1 tus excesivas alabanzas me hacen dudar de la virtud de ese fruto que has sido la primera en probar2 mas dime3 dnde crece ese rbol8 ,est muy lejos de aqu8 ,hay tantos y tan diferentes rboles puestos por ,dios en el ,paraso1 que nos son todava desconocidos6 ,con tal abundancia se brindan a nuestra eleccin1 que existen multitud de frutas a que no hemos tocado an1 y que penden incorruptibles de sus ramas hasta que nazcan otros hombres que se aprovechen de ellas1 y otras manos que nos ayuden a aligerar a la naturaleza de tanta fecundidad4 ,lo cual odo por la astuta ,serpiente1 se apresur1 llena de jbilo1 a responder3 ,el camino1 gran seora1 es fcil y nada largo4 ,al otro lado de una calle de mirtos1 en una plazoleta y junto a una fuente1 pasado un bosquecillo de balsmica mirra1 lo encontraremos2 por lo que si aceptas mi compaa1 te conducir en seguida4 ,condceme1 dijo ,eva4 ,y sin ms tardanza se aprest a hacerlo la ,serpiente1 arrastrndose con tal rapidez1 que su encorvado cuerpo pareca derecho3 tan pronta estaba para la maldad4 ,inctala la esperanza1 y brilla su cresta de alegra2 como el fuego errante1 formado de untuosos vapores1 que condensa la noche y sostiene el fro1 que con el movimiento produce llama1 y que animado1 segn dicen1 por un espritu maligno1 girando y despidiendo falaces fuegos1 engaa y extrava al caminante nocturno1 llevndole por bosques y pantanos1 hasta que tal vez le precipita en un lago1 donde se ahoga privado de todo auxilio4 ,as brillaba el traidor enemigo1 conduciendo engaoso a ,eva1 nuestra crdula madre1 hacia el rbol prohibido1 origen de todos nuestros males2 la cual1 as que le vio1 dijo a su gua3 ,serpiente1 hubiramos podido ahorrarnos de venir hasta aqu1 diligencia para m infructuosa1 bien que sea tal la abundancia de estos frutos4 ,admirable es sin duda1 y si tales efectos producen1 guarda su virtud para ti1 que nosotros no podemos gustar de ellos1 ni tocar a ese rbol4 ,dios nos lo ha prohibido1 nico mandamiento que ha salido de sus labios2 por lo dems1 vivimos siendo ley de nosotros mismos3 nuestra ley es nuestra razn4 ,eso dices8 replic astutamente el ,seductor4 ,dios ha mandado que no comis de todos los frutos de estos rboles1 y os ha hecho seores de cuanto hay en la tierra y en los aires6 ,y ,eva1 que todava no haba pecado1 contest3 ,podemos comer de los frutos que llevan todos los rboles de este jardn1 pero del que da ese hermoso rbol plantado en medio del ,paraso1 ha dicho ,dios3 ,no comeris1 ni llegaris a l1 porque ser vuestra muerte4 ,y apenas oy el ,seductor esta breve respuesta1 fingiendo gran celo y amor por el ,hombre y profunda indignacin por el agravio que se le haca1 apel a un nuevo recurso1 y como luchando con el sentimiento que le agitaba1 tom al fin una actitud tranquila y el aire estudiado de quien se preparaba a tratar de un asunto grave4 ,como cuando en ,atenas o en la libre ,roma1 en tiempo en que floreca aquella elocuencia que no ha vuelto a orse1 se presentaba un orador famoso1 encargado de una gran causa1 y concentrndose en s mismo1 cautivaba antes de hablar con sus movimientos y gestos al auditorio1 y otras veces1 para no entretenerse en el exordio1 prorrumpa desde luego en altos conceptos1 arrebatado por la fuerza de su razn o de la justicia2 no de otro modo irguindose1 agitndose y levantndose a su mayor altura1 con toda la vehemencia de su pasin1 exclam el falso ,tentador3 ,oh sagrada y sabia planta1 dispensadora de la sabidura y madre de la ciencia6 ,en m siento ya la eficacia de tu poder1 que ilumina mi mente1 y no solo me permite discernir las cosas en sus primeras causas1 sino los medios de que se valen los agentes superiores1 a pesar de su profunda sabidura4 ,y t1 reina de este universo1 no creas en esa terrible amenaza de muerte1 que seguramente no se realizar4 ,quin ha de haceros morir8 ,el fruto de ese rbol1 cuando con l se adquiere la vida de la ciencia8 ,el que ha fulminado esa amenaza8 ,pues1 no me veis a m1 a m que he tocado y gustado ese fruto que se os veda8 ,y no solamente vivo1 sino que gozo de una vida ms perfecta que la que el destino me haba otorgado1 gracias al propsito que form de sobreponerme a mi condicin4 ,ha de cerrarse para el ,hombre el camino que tienen abierto los irracionales8 ,ha de encenderse la ira de ,dios por tan pequea falta8 ,no aplaudir ms bien vuestro intrpido valor1 al ver que ni el temor de la muerte que os pone delante1 sea la muerte lo que quiera1 os retrae de un empeo que puede proporcionaros vida ms venturosa1 el conocimiento del bien y el mal8 ,el bien6 ,hay nada ms justo8 ,el mal6 ,pues si el mal existe1 por qu no conocerlo1 y as se evitar mejor8 ,dios no puede castigaros siendo justo1 y si no es justo1 no es ,dios1 y dejando de ser ,dios1 no hay para qu temerle ni obedecerle4 ,el mismo temor de la muerte debe induciros a no temerla4 ,y por qu os ha impuesto esa prohibicin sino para intimidaros1 para manteneros en vuestra baja servidumbre1 en vuestra ignorancia1 y que no dejis de ser sus adoradores8 ,sabe bien que el da en que comis de ese fruto1 vuestros ojos1 que tan claros parecen ahora1 y que1 sin embargo1 estn rodeados de oscuridad1 se abrirn completamente a la luz1 y seris lo que son los dioses1 y comprenderis el bien y el mal1 como lo comprenden ellos4 ,llegaris a ser dioses1 como yo he llegado a ser hombre1 que hombre soy interiormente1 pues tal es la proporcin establecida3 el bruto pasa a ser hombre1 y el hombre ,dios4 ,quiz la muerte consista en esto1 en trocar la naturaleza humana por la divina2 y si con tal trueque se os amenaza1 y es lo peor que puede aconteceros1 el morir no es apetecible8 ,qu dignidad es la de los dioses1 que el ,hombre no puede aspirar a ella1 ni an participando del alimento divino8 ,han existido primero1 y de esta ventaja se prevalen para hacernos creer que todo procede de ellos1 lo cual es muy dudoso al ver esta bellsima tierra caldeada por el sol1 tan fecunda de todo1 mientras ellos nada producen4 ,si ellos lo han hecho todo por qu han puesto en este rbol la ciencia del bien y del mal1 para que quien quiera que guste de sus frutos obtenga a pesar suyo la sabidura8 ,y al adquirir esta en qu puede el ,hombre ofender a ,dios1 ni en qu vuestro saber perjudicar al suyo8 ,y si todo depende de l cmo este rbol produce una cosa contraria a su voluntad8 ,ser su mvil la envidia8 pero cabe esta pasin en nimos celestiales8 ,estas1 estas razones y otras muchas os inducen a no privaros de tan precioso fruto4 ,arrncale1 pues1 diosa humana1 y come de l sin recelo alguno4 ,concluy as su razonamiento1 y sus prfidas sugestiones hallaron fcil acogida en el corazn de la incauta ,eva4 ,tena sus ojos fijos en aquellos frutos1 cuyo aspecto era por s solo harto tentador2 resonaba en sus odos el eco de aquel lenguaje que a ella le pareca tan persuasivo1 tan convincente por su razn y por su verdad4 ,acercbase por otra parte la hora del medioda1 y despertaba en ella un apetito tanto mayor1 cuanto ms incitativa era la fragancia de aquella fruta1 que un irresistible deseo estimulaba a su vista a coger y saborear2 pero se detuvo un momento1 hacindose a s propia estas reflexiones3 ,grandes son sin duda tus virtudes oh el ms excelente de los frutos6 y aunque vedado al ,hombre1 digno de la mayor admiracin1 cuando por tanto tiempo menospreciado1 es tu primer efecto dar elocuencia a un mudo y hacer que una lengua incapaz de hablar prorrumpa de este modo en tus alabanzas2 alabanzas que no omiti ni an el mismo por quien nos ests prohibido1 en el hecho de llamarte rbol de la ciencia del bien y del mal4 ,vdanos que te probemos1 pero su mandato te hace doblemente apetecible1 porque manifiesta el bien que de ti resulta y la necesidad que tenemos de l4 ,el bien que no se conoce1 no es tal bien1 y el poseer lo que no se aprecia es como si no se poseyese4 ,en suma qu nos prohbe8 ,el saber1 es decir1 nuestro bien2 nos prohbe adquirir la sabidura2 pero semejante prohibicin no puede obligarnos a nosotros4 ,y si la muerte ha de venir despus a esclavizarnos de qu nos sirve esa libertad concedida a nuestra naturaleza8 ,el da que comamos de ese fruto es el de nuestra perdicin2 moriremos6 ,pero ha muerto la serpiente8 ,no ha comido de l1 y sin embargo vive1 y conoce1 y habla1 y discurre1 y raciocina1 cuando antes estaba privada de razn8 ,o es que la muerte se ha inventado solo para nosotros1 y que se nos niega el alimento intelectual concedido a los irracionales8 ,pues si nicamente se concede a estos cmo el primero que ha gustado de l1 lejos de mostrarse avaro de tal bien1 lo ofrece tan espontneamente1 sin inters alguno1 por amistad hacia el ,hombre1 ajeno a toda especulacin y engao8 ,qu tengo1 pues1 que temer1 o ms bien1 por qu abrigo temor alguno en la ignorancia en que estoy del bien y el mal1 de ,dios y de la muerte1 de la ley y del castigo8 ,remedio da para todo este divino fruto1 tan hermoso a la vista1 tan grato al paladar1 con su virtud de infundir la ciencia4 ,quin me impide cogerlo1 y alimentar con l mi cuerpo y mi espritu a la vez8 ,en mal hora discurri as2 que acabando de decir esto1 alarg su temeraria mano1 cogi el fruto1 y comi de l6 ,en el mismo momento la tierra se sinti herida2 la naturaleza toda1 estremecida hasta en sus ltimos cimientos y exhalando un quejido de cada una de sus obras1 anunci con dolorosas angustias que todo se haba perdido4 ,ocultose el perverso reptil en la espesura del bosque1 y pudo hacerlo sin que lo advirtiese ,eva1 que totalmente entregada a la satisfaccin de su apetito1 a nada ms atenda4 ,no haba1 al parecer1 experimentado hasta entonces placer igual en ningn otro fruto1 fuese que realmente lo sintiera as1 o que en la ilusin de la ciencia que iba a adquirir se lo imaginara4 ,no se apartaba de su pensamiento la idea de su divinidad2 devoraba el fruto con ansioso afn1 sin conocer que coma su muerte4 ,y luego que se hubo saciado1 cual si estuviese exaltada de embriaguez1 dando rienda a su jbilo1 lo expres as3 ,ilustracin3 ,ocultose el perverso reptil en la espesura del bosque444 ,oh rbol soberano1 en quien tan alta virtud reside1 el ms precioso de todos los del ,paraso6 ,que siendo tu bendito fruto la sabidura1 haya estado hasta hoy oscurecido1 menospreciado1 pendiente de ti y creado sin utilidad alguna6 ,todos los das1 al venir la aurora1 te visitar y aligerar tus ramas del frtil peso de que estn cargadas1 y con que brindas a todos tan liberalmente2 hasta que1 alimentada por ti1 adquiera suficiente caudal de ciencia para igualarme a los dioses1 a esos dioses dotados del conocimiento de todo1 y que envidian a los dems lo que ellos no pueden concederles2 que si fuesen suyos los dones que t das1 seguramente no brillaras aqu4 ,y cun reconocida oh experiencia6 no debo estarte desde que eres mi mejor gua6 ,por no seguirte1 he estado hasta hoy sumida en la ignorancia2 mas ya me abres el camino de la ciencia y me introduces en el asilo ms recndito en que se oculta4 ,yo quiz estoy oculta tambin3 el cielo est tan alto1 que desde su remota esfera no se perciben distintamente las cosas de ac abajo1 y tal vez distrado en otros cuidados nuestro gran ,legislador1 confa su continua vigilancia a los ministros que le rodean4 ,pero cmo comparecer ahora yo en presencia de ,adn8 ,le dar conocimiento de la mudanza que hay en m1 le har partcipe de toda mi felicidad1 o me reservar la ciencia que he adquirido sin comunicrsela8 ,esto postrero aadir a mi sexo lo que le falta1 acrecentar su amor1 y me har igual a l1 y acaso superior1 que sin duda es preferible2 porque mientras sea inferior qu libertad disfruto8 ,esto es lo que conviene4 ,mas y si me ha visto ,dios8 ,y si me aguarda la muerte8 ,quedar privada de la existencia6 ,adn entonces se unira a otra ,eva1 y faltando yo1 sera feliz con ella6 ,de solo pensarlo me siento ya morir4 ,no3 llevar a cabo mi resolucin6 ,adn me acompaar en la prosperidad o en el infortunio4 ,le amo con tal ternura1 que arrostrar con l todas las muertes1 porque vivir sin l no sera vida4 ,y diciendo esto1 se apart del rbol para alejarse1 pero antes hizo una profunda reverencia al poderoso ser que resida en l y le infunda la savia de la ciencia1 de que manaba el nctar1 alimento de los dioses4 ,adn1 en tanto que impaciente esperaba su vuelta1 de las ms selectas flores haba tejido una guirnalda para adornar los cabellos de la que mereca ver coronadas sus tareas campestres1 como cuando los labradores ofrecen una corona a la reina de sus sembrados4 ,recrebase en mil alegres pensamientos y en el placer con que volvera a verla despus de tan larga ausencia1 y sin embargo1 algo de funesto presenta a veces su corazn en los desiguales latidos con que palpitaba2 y as se adelant a aguardarla1 siguiendo el camino que haba tomado al separarse de l4 ,conduca este al rbol de la ciencia1 y la encontr a poco de haberle ella dejado4 ,vio que llevaba en la mano una rama llena de hermosos frutos1 cubiertos de brillante vello y que difundan en torno la fragancia de la ambrosa4 ,apresurose ,eva a llegar2 antes de hablar1 expresaba en el rostro su disculpa y la defensa de su tardanza1 y con las cariosas palabras de que saba usar1 le dijo de esta manera3 ,adn has extraado mi larga ausencia8 ,cunto te he echado de menos6 y separada de ti qu lento me ha parecido el tiempo6 ,agona de amor semejante1 no la he experimentado nunca1 ni la experimentar otra vez1 porque no volver a exponer mi inexperiencia y temeridad al tormento que he sentido en estar lejos de ti2 pero el motivo ha sido tal1 que te admirars de orlo4 ,este rbol no es1 como nos haban dicho1 peligroso por sus frutos1 ni son estos origen de males desconocidos3 todo lo contrario2 producen un divino efecto1 abren los ojos a una nueva luz1 y convierten en dioses a los que los prueban1 como he tenido ocasin de verlo4 ,la sabia serpiente no est sometida al precepto que nosotros1 o no se ha sometido a l3 ha comido de este fruto1 y en vez de hallar la muerte1 que a nosotros nos amenaza1 ha adquirido desde luego el habla humana1 el discurso humano1 y raciocina que es un asombro4 ,sus persuasiones me han convencido de suerte1 que yo tambin he comido1 y he experimentado cun verdaderos son los efectos3 se han abierto mis ojos1 cerrados antes2 se ha engrandecido mi espritu1 ensanchado mi corazn1 y yo elevdome a la divinidad2 divinidad que anhelo principalmente para ti1 y que sin ti no apetecera2 porque la ventura1 si t no participas de ella1 no me hara a m venturosa1 y el disfrutarla sin ti engendrara en m hasto y aborrecimiento4 ,gusta pues de este fruto1 para que permanezcamos los dos unidos1 y sea igual nuestra suerte1 igual nuestro gozo y nuestro amor igual4 ,si no lo haces1 nuestra condicin no ser la misma2 nos veremos separados1 y aunque yo renuncie por ti a la divinidad1 quiz sea tan tarde1 que el destino no lo consienta ya4 ,con tan lisonjeras expresiones refera ,eva lo acaecido1 pero en sus mejillas se notaba cierto tinte de rubor4 ,adn1 por su parte1 al or tan funesta declaracin1 qued sorprendido y anonadado2 helsele la sangre en las venas1 y corri por todos sus miembros un estremecimiento4 ,sus manos privadas de accin dejaron caer la guirnalda que tena preparada para ,eva1 cuyas flores1 esparcidas por el suelo1 se marchitaron4 ,permaneci algn tiempo confuso y mudo1 hasta que por fin rompi el silencio1 empezando por decirse a s mismo3 ,oh hermoso ser1 obra la ms acabada y perfecta de la creacin1 criatura en quien ,dios apur para deleite de los ojos y el pensamiento cuanto hay de santo y divino1 de bueno1 de afectuoso y de encantador6 ,que as te hayas perdido6 ,que en un instante te veas en tan miserable estado1 postrada1 envilecida y condenada a muerte6 ,cmo has podido resolverte a infringir tan estrecho mandamiento1 y a tocar con sacrlega mano el fruto prohibido8 ,algn falaz artificio de un enemigo a quien no conocas te ha seducido y causado tu perdicin y la ma1 porque yo estoy resuelto a morir contigo4 ,privado de ti cmo he de vivir8 ,cmo renunciar a tu dulce compaa1 al amor que tan estrechamente nos une1 ni sobrevivirte en la soledad de estos salvajes bosques8 ,porque aunque ,dios crease otra ,eva1 producida nuevamente de mi costado1 jams te apartaras t de mi corazn4 ,no1 no3 la naturaleza me encadena a ti con indisoluble lazo4 ,eres la carne de mi carne1 el hueso de mis huesos1 y en la prosperidad como en el infortunio1 mi suerte ser siempre la tuya6 ,y profiriendo estas palabras1 como quien recobrado de un profundo desmayo1 y despus de luchar con mil opuestos pensamientos1 se somete a lo que le parece irremediable1 as con tranquilo nimo se volvi a ,eva aadiendo3 ,qu accin tan temeraria has cometido1 irreflexiva ,eva1 y qu peligro tan grande has arrostrado1 no solo al poner tus ojos en el fruto prohibido1 prohibido tan terminantemente1 sino lo que es mucho ms1 en gustar de l cuando nos estaba vedado hasta tocarlo6 ,pero quin puede anular lo pasado1 y no hacer lo que ya se ha hecho8 ,ni ,dios con todo su poder1 ni aun el mismo ,hado4 ,quiz no morirs por esto3 quiz tu accin sea menos vituperable1 por haber gustado antes y profanado ese fruto la serpiente1 hacindolo comn a los dems y privndole de su carcter sagrado4 ,y si para ella no ha sido mortal1 sino que vive1 y vive1 segn dices1 adquiriendo la vida del ,hombre1 indicio es muy favorable para nosotros1 que con este alimento podemos obtener una superioridad proporcionada a nuestra naturaleza1 que necesariamente ser de dioses1 de ngeles o de semidioses4 ,ni me resuelvo yo a creer que ,dios1 sabio ,creador1 aunque nos haya amenazado con la muerte1 quiera destruirnos tan pronto1 siendo sus criaturas predilectas y habindonos elevado a tanta dignidad sobre todas sus dems obras3 las cuales despus de haber sido hechas para nosotros pereceran1 porque dependen de nuestra1 suerte4 ,ha de ponerse ,dios en contradiccin consigo mismo1 deshaciendo hoy lo que ayer hizo1 y perdiendo el fruto de sus trabajos8 ,puede concebirse1 aunque en su mano est repetir su obra1 que as quiera aniquilarnos8 ,dara lugar al triunfo de su adversario1 y a que dijese este3 ,efmera es la condicin de los que ms han merecido el favor divino4 ,quin est seguro de disfrutarlo largo tiempo8 ,primero me destruy a m2 ahora a la raza humana2 a quin le tocar luego8 ,ocasin que no debe darse nunca a un enemigo para que as se mofe4 ,mi suerte1 pues1 est identificada con la tuya2 la misma sentencia ha de alcanzar a ambos3 si muero contigo1 ser para m la muerte como la vida4 ,tan fuertes son los lazos con que la ,naturaleza ha unido los sentimientos de mi corazn a mi existencia propia3 mi existencia eres t1 porque mo es cuanto t eres3 nuestra condicin no puede ser distinta2 los dos somos uno solo1 una sola carne3 perderte a ti1 ser tanto como perderme yo a m mismo4 ,y a este razonamiento1 respondi as ,eva3 ,oh prueba insigne de un extremado amor1 testimonio ilustre1 y sublime ejemplo1 que me obliga a imitarte6 ,destituida de tu perfeccin cmo he de lograrlo1 ,adn8 ,yo1 que me envanezco de haber salido de tu costado1 cmo no he de regocijarme al orte hablar as de nuestra unin1 y al ver que formamos ambos un solo corazn1 un alma sola8 ,bien lo muestras en este da1 al declarar que antes que la muerte1 o cosa ms temible que la muerte pueda separarnos1 ests resuelto1 llevado de tu entraable amor1 a seguirme en mi falta1 y aun en mi crimen1 si crimen hay en gustar de este hermoso fruto1 cuya virtud 7pues el bien procede siempre del bien1 sea directa1 sea accidentalmente7 me ha suministrado esta preciosa prueba de tu amor1 que sin ella1 quiz no hubiera llegado a manifestrseme tan inmenso4 ,y si yo hubiera credo que la muerte con que se nos amenaza haba de ser la consecuencia de mi temerario intento1 yo sola hubiera arrostrado este castigo1 sin tratar de exponerte a l2 porque antes morir abandonada1 que obligarte a una accin contraria a tu sosiego1 sobre todo despus de la completa seguridad que tengo de un cario tan verdadero1 tan profundo1 tan incomparable4 ,yo siento en m efectos muy distintos2 no la muerte1 sino una vida ms grande1 una vista ms perspicaz1 otras esperanzas1 otros goces y un deleite tal1 que cuantos placeres han halagado hasta ahora mis sentidos me parecen inspidos y hasta ingratos4 ,come1 pues1 siguiendo mi ejemplo1 ,adn1 sin reparo alguno1 y da al viento esos mortales temores4 ,estas palabras acompa con un estrecho abrazo1 e inundados sus ojos en lgrimas de alegra4 ,no poda ser mayor su satisfaccin1 vindose objeto de un amor que arrostraba por ella la divina clera o la muerte2 y en recompensa 7porque a complacencia tal era lo que corresponda7 present con prdiga mano a ,adn los apetitosos frutos pendientes de su rama1 que l no tuvo escrpulo en comer contra lo que su razn le sugera1 porque no obraba ofuscado1 sino seducido por una mujer encantadora4 ,la tierra temblaba en tanto1 alterada hasta en sus ms profundos senos1 como acometida de un nuevo vrtigo1 y la ,naturaleza prorrumpi en un segundo gemido4 ,oscureciose el firmamento2 rugi sordamente el trueno1 y el cielo verti algunas tristes lgrimas al consumarse aquel pecado que en su origen llevaba ya la muerte2 mas nada de esto advirti ,adn1 embebecido en saborear el funesto fruto4 ,ni ,eva temi reincidir en su atrevimiento1 doblemente animada por la complicidad de su compaero2 as que embriagados ambos como con un vino nuevo1 se entregaron al ms frentico regocijo1 imaginndose sentir ya en sus pechos el aliento de la divinidad1 que los levantaba sobre la despreciable tierra4 ,pero aquel fruto engaoso comenz a despertar en ellos por vez primera otros afectos1 encendindolos en lbricos deseos3 ,adn mir a ,eva con lascivos ojos2 ella le correspondi con voluptuoso agrado1 y en ambos prendi el fuego de la lujuria4 l empez a provocarla as3 ,ahora descubro1 ,eva1 de cun delicado gusto1 de qu gentileza ests dotada1 que no es pequea parte de la sabidura1 pues ahora distinguimos de sabores1 y tenemos un buen juez en el paladar4 ,pero a ti es debida toda la gloria que me has proporcionado en semejante da4 ,oh6 qu de placeres hemos perdido1 abstenindonos de este delicioso fruto6 ,hasta hoy no sabamos lo que es verdadero gusto2 y si tal deleite tienen en s las cosas que se nos prohben1 debiramos desear que la prohibicin se extendiera a diez rboles en vez de uno4 ,ven1 pues2 gocemos1 ya que es nuestro tanto bien1 del inefable placer que este nuevo alimento nos promete4 ,jams1 desde que te vi por primera vez y me despos contigo1 me ha parecido tu hermosura ornada de tanto encanto1 ni he sentido deseos tan vehementes de gozar de tu belleza1 que me enamora como nunca3 influencia sin duda de la virtud de ese rbol4 ,aadi a estas palabras acciones y miradas que indicaban la impaciencia de su amor4 ,no era menor la de ,eva1 cuyos ojos despedan el fuego que la devoraba4 ,asiola l de la mano1 y sin resistencia alguna la condujo a un verde ribazo cubierto por una espesa enramada que daba sombra a un lecho de flores1 pensamientos1 violetas1 gamones y jacintos1 el ms fresco y muelle regazo de la tierra4 ,apuraron all sin tasa sus amorosas ansias y delicias1 sellando su mutuo crimen y desquitndose de su pecado1 hasta que vencidos por el estupor del sueo1 hubieron de renunciar a sus voluptuosos goces4 ,luego que fue perdiendo aquel falso fruto la virtud con que sus suaves y penetrantes aromas haban embriagado sus espritus y pervertido sus ms ntimas facultades1 desvanecindose el impuro letargo de un sueo que les haba representado al vivo la enormidad de su falta1 se levantaron desasosegados1 se miraron uno a otro1 y vieron cun distinto se ofreca todo a sus ojos1 y cun oscura niebla cubra sus corazones4 ,haba huido de ellos la inocencia1 que los preservaba del conocimiento del mal1 ocultndoselo como con un velo2 la confianza sincera1 la rectitud natural y el honor1 lejos ya de su lado1 dejaban expuesta su desnudez a la criminal vergenza que los cubra2 pero al que la vergenza cubre con su mscara1 le descubre ms4 ,como el valeroso ,danita#ii1 el hercleo ,sansn1 que al desasirse de los torpes brazos de la filistea ,dalila1 despert ya privado de su fuerza1 volvieron ellos en s destituidos de todas sus virtudes2 y confusos y silenciosos1 permanecieron sentados1 contemplndose largo tiempo1 sin atreverse a proferir palabra2 hasta que ,adn1 aunque tan abatido como ,eva1 prorrumpi al fin en sentidas quejas1 diciendo3 ,oh ,eva6 ,en mal hora diste odos a aquel falso reptil1 que nunca hubiera aprendido a remedar la voz humana6 ,veraz habra sido en pronosticar nuestra desgracia1 no en prometernos una mentida elevacin1 porque si se han abierto nuestros ojos1 y sabemos discernir ya lo bueno de lo malo1 hemos perdido el bien1 y solo nos queda el mal4 ,funesto fruto de la ciencia1 si consiste en conocer esto1 en dejarnos as desnudos1 privados de nuestro honor1 de la inocencia1 de la fe y de la pureza1 que eran nuestro mejor ornato1 ahora manchadas y envilecidas6 ,en nuestros rostros aparecen evidentes las huellas de la insensata concupiscencia1 origen de nuestros males y nuestra vergenza1 que es el mayor de todos2 que en cuanto a la prdida del bien1 no debe quedarte la menor duda4 ,y cmo osar yo ahora ponerme en presencia de ,dios o de los ngeles1 a quienes vea antes con tanto jbilo y enajenamiento8 ,sus celestiales figuras anonadarn con su irresistible esplendor esta materia terrestre4 ,oh6 ,si pudiera ocultar mi salvaje existencia en la soledad1 en el ms oscuro rincn1 al abrigo de rboles gigantescos1 impenetrables a la luz del sol y de los astros1 y entre las tinieblas de una oscuridad ms profunda que la de la noche6 ,encubridme vosotros1 pinos2 tapadme oh cedros6 con vuestras innumerables ramas1 donde jams vuelva a ser visto6 ,pero1 no3 en tan miserable estado1 pensemos qu arbitrio ser el mejor por de pronto para ocultar uno a los ojos de otro lo que nos causa mayor vergenza1 lo que ms repugnante es a nuestra vista4 ,busquemos un rbol cuyas anchas y flexibles hojas unidas entre s y rodeadas a nuestra cintura1 nos preserven de esta vergenza1 que en lo sucesivo ha de acompaarnos siempre1 para que no nos d continuamente en rostro con nuestra impureza4 ,ilustracin3 ,y no solo acudieron las lgrimas a sus ojos444 ,y practicando el consejo1 internronse ambos en lo ms espeso del bosque1 y eligieron al efecto la higuera2 mas no la que nosotros apreciamos con este nombre y por su celebrado fruto1 sino la conocida hoy entre los indios1 en la costa de ,malabar1 o en el ,decn1 de ramas tan anchas y dilatadas1 que colgando hasta el suelo y prendiendo en l1 como hijas que crecen alrededor de su madre1 forman pilares1 bvedas y muros1 dentro de los cuales resuena el eco2 donde el pastor indio1 huyendo del sol1 busca la fresca sombra1 y por entre los claros del ramaje vigila a su ganado mientras est pastando#ajj4 ,cogieron aquellas hojas1 anchas como el escudo de una amazona1 y con el arte que ya saban1 las juntaron y cieron a sus riones3 intil precaucin1 si as queran ocultar su crimen y librarse de la vergenza que los acosaba4 ,oh6 cun menguado reparo1 en comparacin de su primitiva y gloriosa desnudez6 ,tales hall en los ltimos tiempos ,coln a los americanos1 cubiertos con una faja de plumas1 desnudo lo restante del cuerpo1 y viviendo como salvajes en sus islas y entre los bosques de sus playas4 ,as disfrazados1 y creyendo encubrir as parte de su vergenza1 mas no por eso ms tranquilos ni consolados interiormente1 se sentaron para desahogarse en llanto2 y no solo acudieron las lgrimas a sus ojos1 sino que se desencaden una tempestad furiosa en el fondo de sus corazones2 lucha de violentos afectos1 de ira1 odios1 desconfianzas1 sospechas y discordias1 todos perturbando a la vez lo ms ntimo de sus nimos1 en otro tiempo morada pacfica y apacible1 y al presente llena de agitaciones y sobresalto4 ,no les serva ya de gua la inteligencia1 ni la voluntad se prestaba a sus persuasiones2 eran esclavos del apetito sensual1 que usurpndoles1 a pesar de su inferioridad1 la soberana de la razn1 se alzaba con su dominio4 ,en este estado de excitacin1 torva la mirada y temblorosa la voz1 dirigi de nuevo ,adn la palabra a ,eva3 ,oh6 ,si hubieras dado odo a mis palabras1 y permanecido a mi lado como te lo rogu1 en la infausta hora que te asalt el necio afn de vagar por esos campos1 sugerido no s por quin6 ramos hasta entonces dichosos2 no nos veamos1 como ahora1 imposibilitados de todo bien1 infamados1 desnudos1 miserables444 ,que de hoy ms nadie pretenda con frvolos pretextos poner a prueba su fidelidad3 quien con tal empeo solicita verse en semejante trance1 muy expuesto est a perecer en l4 ,y sentida ,eva de esta reconvencin1 le replic3 ,qu severidad de lenguaje ests empleando1 ,adn8 ,a mi insensatez1 o al capricho de vagar por esos campos1 como dices1 atribuyes nuestro infortunio8 ,quin sabe lo que hubiera acontecido aun estando t presente1 y lo que hubieras t mismo hecho8 ,aqu1 de igual suerte que all1 no hubieras sospechado la falacia de la ,serpiente1 al orla hablar como hablaba1 mucho ms no mediando entre nosotros y ella motivo alguno de enemistad1 ni temor de que quisiese hacerme mal1 o idease cmo perdernos4 ,que no deba separarme de tu lado6 ,bueno sera yacer siempre inerte como una costilla inanimada6 ,siendo as1 por qu t1 que eres mi superior1 no me prohibiste terminantemente el alejarme1 dado que me expona al riesgo que encareces tanto8 ,lejos de contrariarme1 no opusiste dificultad2 no lo permitiste y lo aprobaste1 despidindote de m cariosamente4 ,si te hubieras mantenido firme y resuelto en tu negativa1 ni yo hubiera faltado a mi deber1 ni t ahora serias mi cmplice4 ,adn1 irritado por vez primera3 ,eva ingrata6 exclam3 ,este es tu amor8 ,as correspondes al mo1 que has visto inalterable cuando t estabas perdida1 y yo a salvo an8 ,no he podido yo vivir y gozar de inmortal ventura1 sin arrostrar contigo la muerte voluntariamente8 ,y me acusas de ser la causa de tu culpa1 y crees que no fui bastante severo en lo que te permit8 ,qu ms poda yo hacer8 ,te advert1 te aconsej1 te predije el riesgo a que te exponas1 y que un enemigo oculto estaba acechando para tender sus lazos4 ,llevar ms all mi celo1 hubiera sido violentarte1 y emplear la violencia contra el que es libre1 es un proceder indigno4 ,la confianza es la que te ha cegado1 la seguridad que abrigabas o de que no corras peligro alguno1 o de que saldras triunfante de cualquier empeo4 ,acaso yo err tambin cuando admirando ms de lo justo lo que me pareca en ti tan perfecto1 imagin que ningn mal se atrevera a llegar hasta ti4 ,bien pago mi error ahora1 que se ha convertido en crimen4 ,y t eres mi acusadora8 ,este castigo merece quien por confiar demasiado en la excelencia de la mujer1 la deja ejercer imperio2 que contrariada1 romper el freno1 y entregada a su albedro1 cuando algn dao le sobrevenga1 su primer impulso ser acusar al hombro de dbil e indulgente4 ,as pasaban infructuosamente el tiempo en mutuas reconvenciones2 ninguno de los dos se culpaba a s propio1 pareciendo interminables sus estriles altercados4 ,,libro ,d,,cimo ,,argumento ,sabida la desobediencia del ,hombre1 abandonan los ngeles custodios el ,paraso1 y vuelven al cielo para justificar su vigilancia1 de la cual se muestra ,dios satisfecho1 declarando que no han podido evitar la entrada de ,satans en aquel lugar4 ,enva en seguida a su ,hijo para que juzgue a los culpables1 el cual lo verifica1 y pronuncia la debida sentencia4 ,compadecido de ellos1 cubre su desnudez1 y asciende de nuevo al cielo4 ,el ,pecado y la ,muerte1 que hasta entonces haban permanecido a la puerta del infierno1 presintiendo por una maravillosa simpata el triunfo de ,satans en aquel mundo nuevo1 y el pecado cometido por el ,hombre1 resuelven no estar ms tiempo confinados en aquel lugar1 sino seguir a ,satans1 su seor1 a la morada del ,hombre2 y para facilitar el trnsito desde el infierno al mundo1 abren un ancho camino o un elevado puente sobre el ,caos1 segn el designio primeramente concebido por ,satans2 y cuando se disponen a dirigirse a la tierra1 se encuentran con l1 que envanecido de su triunfo1 vuelve al infierno4 ,congratlanse mutuamente4 ,llega ,satans al ,pandemonio1 y en plena asamblea refiere pomposamente el triunfo que ha conseguido sobre el ,hombre2 pero en vez de aplausos1 oye solo un silbido universal de su auditorio1 convertido como l en serpientes1 conforme a la sentencia dada en el ,paraso4 ,engaados por la apariencia del rbol prohibido que se ofrece a su vista1 quieren todos ellos probar el fruto1 y no comen ms que polvo y amarga ceniza4 ,resolucin que forman el ,pecado y la ,muerte4 ,dios predice la completa victoria de su ,hijo1 y la regeneracin de todas las cosas1 pero ordena a sus ngeles que hagan algunas alteraciones en los cielos y en los elementos4 ,convencido ,adn cada vez ms de su degradada condicin1 se lamenta tristemente1 y rechaza los consuelos de ,eva2 mas ella insiste1 y por fin logra tranquilizarle4 ,creyendo evitar la maldicin que ha de caer sobre su posteridad1 propone varios medios violentos que desaprueba ,adn1 porque esperando en la promesa que se les haba hecho de que la raza humana se vengara de la ,serpiente1 la exhorta a intentar por medio de la oracin y el arrepentimiento la reconciliacin con el ,seor tan justamente ofendido4 ,spose al punto en el cielo el acto de odio y desesperacin consumado por ,satn en el ,paraso1 y cmo1 disfrazado de serpiente1 haba seducido a ,eva1 y esta a su marido1 para comer el funesto fruto1 pues qu cosa puede ocultarse a la vigilancia de ,dios1 que lo ve todo1 ni engaar su previsin1 que a todo alcanza8 ,sabio y justo el ,seor en cuanto dispone1 no haba impedido a ,satn que tentase el nimo del ,hombre1 a quien dot de suficiente fuerza y entera libertad para descubrir y rechazar las astucias de un enemigo o de un falso amigo4 ,que bien conocan nuestros primeros padres1 y no debieron olvidar jams1 la suprema prohibicin de no tocar a aquel fruto1 por ms que a ello les incitaran1 pues por desobedecer este mandato1 incurrieron en tal pena 7qu menor podan esperarla872 y su crimen1 por suponer otros varios1 bien mereca tan triste suerte4 ,silenciosos y compadecidos del ,hombre1 se apresuraron a ascender desde el ,paraso al ,cielo los ngeles custodios4 ,de aquel suceso colegan lo desventurado que iba a ser1 y se maravillaban de la sutileza de un enemigo que as les haba ocultado sus furtivos pasos4 ,luego que tan funestas nuevas llegaron a las puertas del cielo desde la tierra1 contristaron a cuantos las oyeron4 ,pintose esta vez en los semblantes celestiales cierta sombra tristeza1 que1 mezclada con un sentimiento de piedad1 no bastaba1 sin embargo1 a turbar su bienaventuranza4 ,rodearon los etreos moradores a los recin llegados en innumerable multitud1 para or y saber todo lo acaecido3 y ellos se dirigieron al punto hacia el supremo trono1 como responsables del hecho1 a fin de alegar justos descargos en favor de su extremada vigilancia1 que fcilmente podan probar2 cuando el omnipotente y eterno ,padre1 desde lo interior de su misteriosa nube1 y entre truenos1 hizo as resonar su voz3 ngeles aqu reunidos1 y vosotros1 ,potestades que volvis de vuestra infructuosa misin1 no os aflijis ni turbis por esas novedades de la tierra1 que aun con el ms sincero celo1 no habis podido precaver3 ya os predije no ha mucho tiempo lo que acaba de suceder1 cuando por primera vez1 salido del infierno1 el ,tentador atraves el abismo4 ,entonces os anunci que prevaleceran sus intentos2 que en breve realizara su odiosa empresa2 que el ,hombre sera seducido y se perdera1 dando odos a la lisonja1 y crdito a la impostura contra su ,hacedor4 ,ninguno de mis decretos han concurrido a la necesidad de su cada2 no he comunicado el ms leve impulso al albedro de su voluntad1 que siempre he dejado libre y puesta en el fiel de su balanza4 ,pero al fin ha cado4 ,qu resta hacer ms que dictar la mortal sentencia que su transgresin merece1 la muerte a que queda sujeto desde este da8 ,presume que la amenaza ser vana e ilusoria1 porque no ha sentido ya el golpe inmediatamente como tema2 pero en breve ver que el aplazamiento no es perdn1 lo cual experimentar hoy mismo4 ,no ha de quedar burlada mi justicia1 como lo ha quedado mi bondad4 ,pero a quin enviar por juez8 ,a quin1 sino a ti1 ,hijo mo1 que en mi lugar riges el universo1 a ti que ejerces1 trasmitido por m1 todo juicio en los cielos1 en la tierra y en los infiernos8 ,con esto se persuadirn de que procuro conciliar la misericordia con la justicia al enviarte a ti1 amigo del ,hombre1 mediador suyo1 designado para servirle de rescate y ser voluntariamente su ,redentor1 como ests destinado a convertirte en hombre y a ser juez de su humillacin4 ,as habl el ,padre2 e inclinando a la derecha el esplendor de su gloria1 inund al ,hijo con los rayos de su clara divinidad4 l reflej toda la refulgente majestad de su ,padre y respondi con inefable dulzura de este modo3 ,eterno ,padre3 tuyo es el mandato1 mo el obedecer tu suprema voluntad en el cielo como en la tierra1 porque t te complaces en m1 que soy siempre tu ,hijo por extremo amado4 ,voy a juzgar en la tierra a los que te han desobedecido2 pero t sabes que cualquiera que sea la sentencia1 sobre m recaer el mayor castigo cuando se hayan cumplido los tiempos2 que ante ti me impuse este sacrificio1 y no estoy arrepentido de l1 porque as tendr el derecho de mitigar la pena1 que ha de refluir en m4 ,templar de tal modo la justicia con la misericordia1 que realzadas as una y otra1 ambas queden satisfechas1 y t desagraviado4 ,y no he menester para esto de squito ni aparato alguno3 en este juicio solo han de intervenir el juez y los dos culpables2 el tercero est condenado por ausente con ms rigor2 est convicto de su crimen y de su rebelda a todas las leyes2 que en la serpiente no ha podido obrar conviccin alguna4 ,pronunciadas estas palabras1 se levant de su radiante trono1 con todo el esplendor de su gloria colateral1 y rodendole los ,tronos1 las ,potestades1 los ,principados y las ,dominaciones1 le acompaaron hasta las celestiales puertas1 desde donde se descubre la perspectiva del ,edn y de sus confines todos4 ,rpidamente hizo su descenso1 que no hay tiempo que mida la velocidad de los dioses1 por ms que vuele en alas de los ms raudos minutos4 ,inclinndose a su ocaso1 alejbase ya el sol del medioda1 y esparcanse por la tierra a su hora acostumbrada los blandos cfiros1 anunciando la proximidad de la hmeda noche2 cuando ms tranquilo an1 en medio de su indignacin1 se acercaba el que como juez e intercesor a un tiempo iba a sentenciar al ,hombre4 ,oyeron los culpables la voz de ,dios1 que al declinar de la tarde resonaba por el ,paraso llevada a sus odos por el hlito de los vientos2 oyronla1 y ,hombre y ,mujer huyeron de su presencia1 ocultndose entre los rboles ms sombros2 pero ,dios se acerc1 y llam en alta voz a ,adn4 ,dnde ests ,adn1 que no vienes alegre1 como acostumbrabas a recibirme as que me veas de lejos8 ,me disgusta que te ausentes de aqu1 y que te entretengas en la soledad1 cuando un solcito deber te haca presentarte antes sin ser buscado4 ,vengo ,yo con menos esplendor8 ,qu novedad te tiene ausente8 ,qu causa tu detencin8 ,ven al punto4 ,ilustracin3 ,oyeron los culpables la voz de ,dios1 y hombre y mujer huyeron444 ,presentose1 y ,eva con l1 pero ms medrosa1 a pesar de haber delinquido primero1 y ambos confusos y desconcertados4 ,no brillaba ya en sus miradas el amor ni para con ,dios1 ni el del uno al otro2 no se revelaba en sus semblantes sino el crimen1 la vergenza1 la turbacin1 el despecho1 la ira1 la obstinacin1 el odio y la hipocresa4 ,pero al fin1 despus de muchas vacilaciones1 respondi ,adn3 ,os vi en el jardn1 pero atemorizado a vuestra voz1 como estaba desnudo1 me ocult4 ,y el divino ,juez1 sin reconvenirle1 contest3 ,pues muchas veces has odo mi voz1 que no te infunda temor1 antes bien te regocijaba4 ,cmo es que ahora te causa espanto8 ,que ests desnudo6 ,y quin te lo ha hecho advertir8 ,has comido acaso el fruto del rbol que te prohib gustases8 ,a lo que1 acosado de remordimientos1 replic ,adn3 ,oh cielo6 ,en qu trance tan penoso me veo hoy ante mi ,juez6 ,o echo sobre m todo el delito1 o tengo que acusar a la que es como yo mismo1 a la compaera de mi existencia1 cuya falta1 dado que no ha querido ofenderme a m1 debiera yo encubrir1 y no dar lugar con mis quejas a su castigo4 ,pero no puedo menos de sucumbir a la dura necesidad1 a un imperioso deber1 para que no recaigan en m el pecado y la pena a un tiempo1 que para m solo1 seran insoportables4 ,ni de qu me servira obrar de otro modo1 si est patente a tus ojos cuanto tratara yo de ocultarte8 ,esta mujer1 a quien t creaste para descanso mo1 que me concediste como el ms completo de tus dones1 tan buena1 tan hermosa1 tan encantadora1 tan divina1 de quien yo no recelaba mal alguno1 que en cuanto haca pareca llevar la justificacin de su proceder1 me dio a comer del fruto vedado1 y com4 ,y el ,supremo ,seor repuso3 ,era tu ,dios1 para que as la obedecieses antes que a m8 ,fue creada para ser tu gua1 ni superior1 ni an igual a ti1 que as has abdicado en ella de tu dignidad de hombre1 y de la superioridad que respecto a ella debas tener8 ,de ti la form ,dios y para ti1 que realmente la aventajas en todo gnero de excelencias y perfecciones2 porque si bien est adornada de belleza y encantos que la hacen amable y digna de tu amor1 no por eso haba de avasallarte2 que sus cualidades son para obedecer1 no para ejercer el mando4 ,este a ti te corresponda1 si t hubieras sabido conducirte4 ,y en seguida se volvi a ,eva solo para preguntarla3 ,y t1 dime1 mujer1 qu has hecho8 ,anonadada por la vergenza1 sin poder ocultar su crimen1 y no atrevindose a hablar apenas delante de su ,juez1 llena de confusin1 respondi ,eva3 ,me enga la serpiente1 me enga1 y com4 ,lo cual odo por el ,seor1 procedi sin ms dilacin a sentenciar a la serpiente a quien se acusaba1 bien que fuese un bruto1 incapaz de achacar el crimen a quien le haba hecho instrumento de l1 e infamdole apartndole del fin de su creacin2 de manera que con razn fue maldito1 como pervertido en su naturaleza4 ,no le importaba entonces saber ms al ,hombre1 ni supo ms1 porque esto no aminoraba su delito2 y as ,dios fulmin su sentencia contra ,satn1 el primero que haba delinquido1 aunque en trminos misteriosos1 que juzg ser los que convenan1 haciendo recaer su maldicin sobre la serpiente3 ,pues tal maldad has cometido1 maldita seas entre todos los animales que pueblan la tierra4 ,caminars arrastrando sobre tu vientre2 comers polvo todos los das de tu vida4 ,interpondr la enemistad entre ti y la mujer1 entre su generacin y la tuya4 ,su planta quebrantar tu cabeza1 y t morders su planta4 ,as habl el orculo1 y as se verific cuando ,jess1 hijo de ,mara1 segunda ,eva1 vio a ,satn1 prncipe del aire1 caer del cielo1 como un relmpago2 y cuando levantndose de su sepulcro1 despoj de su poder a aquellos principados y potestades1 y triunf de ellos con excelsa pompa2 y luego en su ascensin brillante1 llevose cautivo por los aires el cautiverio1 el imperio mismo de ,satn1 usurpado por tanto tiempo2 de ,satn1 a quien por fin pondr bajo nuestros pies el que aquel da predijo su fatal quebranto4 ,y dirigindose a la ,mujer1 pronunci as su sentencia3 ,yo multiplicar tus angustias cuando conciba tu seno1 y parirs tus hijos entre dolores1 y quedars sometida a la voluntad de tu marido1 y l te dominar4 ,y ltimamente conden a ,adn en estos trminos3 ,por haber escuchado las palabras de tu mujer1 y comido del rbol que te haba vedado1 diciendo3 8,de ese rbol no comers01 la tierra ser maldita a causa de tu pecado2 sacars tu alimento de ella con penoso afn durante tu vida2 te producir por s cardos y espinas2 comers yerbas de los campos1 y ganars el pan con el sudor de tu rostro1 hasta que vuelvas al seno de la tierra de que has de saber saliste2 porque polvo eres1 y en polvo te volvers4 ,as juzg ,dios al ,hombre1 siendo a la vez su ,juez y su ,salvador1 y en aquel instante apart de l el golpe mortal que en el mismo da le amenazaba2 y vindole desnudo1 expuesto a la inclemencia del aire1 que haba de sufrir grandes alteraciones1 se compadeci de l1 y no se desde de hacer desde entonces oficios de sirviente suyo1 como cuando lav los pies de los que le servan2 y desde luego1 con el amor de un padre de familia1 cubri su desnudez con pieles de animales1 unos muertos1 otros que1 como la culebra1 se despojaban de la suya por otra nueva4 ,no se desde tampoco de vestir a sus enemigos2 que no solo cubri de pieles su desnudez exterior1 sino que ech sobre la interior1 an ms ignominiosa1 el manto de su justicia1 defendindolos de las miradas de su ,padre4 ,y con rpida ascensin volvi a su bendito seno1 y a la plenitud de su gloria1 como estaba antes1 y refiriole cuanto haba pasado con el ,hombre1 aunque su ,padre nada ignoraba1 y aplac su clera por medio de su amorosa intercesin4 ,entre tanto1 y cuando en la tierra no se haba delinquido an1 ni pronuncidose la terrible sentencia1 estaban sentados el ,pecado y la ,muerte dentro de las puertas del infierno1 y uno frontero a otro4 ,hallbanse abiertas las puertas1 y de lo interior salan llamas devoradoras que se extendan por el ,caos4 ,habalas franqueado el ,pecado para dar paso a ,satn2 y ahora deca a la ,muerte3 ,qu hacemos aqu1 hija ma1 ociosos y contemplndonos uno a otro1 mientras ,satn1 nuestro gran autor1 triunfa en otros mundos y nos procura mansin ms venturosa para nosotros1 querido linaje suyo8 ,ni es posible que haya dejado de salir airoso de su empresa1 pues de otra suerte1 ya hubiera vuelto aqu acosado por el furor de su perseguidores1 porque ningn sitio ms a propsito que este para su castigo ni para vengarse de l4 ,yo siento en m una nueva fuerza1 como si me nacieran alas1 y que me esperan dominios ms extensos fuera de estos abismos2 sintome atrado1 sea por simpata1 sea por cierta fuerza connatural1 poderosa para unir entre s a larga distancia con secretos vnculos y por las ms ignoradas vas1 cosas que se asemejan4 ,t1 sombra inseparable ma1 debes seguirme1 porque no hay poder que pueda divorciar a la ,muerte del ,pecado2 y por si la dificultad de salvar este ciego e insondable abismo entorpece el regreso de nuestro padre1 acometamos una atrevida empresa1 que no es superior a tu fuerza ni a la ma2 echemos un puente desde el infierno a ese nuevo mundo en que impera ,satn ahora3 monumento que nos granjear alto concepto entre toda la infernal hueste1 pues facilitar su salida de aqu en sus marchas y transmigraciones1 donde quiera que la suerte los encamine4 ,ni puedo yo equivocarme en el plan que trace1 dado que tan certera es la atraccin1 el instinto que me dirige4 ,a lo que contest el descarnado ,esqueleto3 ,ve adonde el ,hado y tu irresistible impulsin te lleven2 yo no he de quedarme atrs ni errar el camino1 tenindote a ti por gua4 ,qu olor a carne y a innumerables vctimas percibo6 ,cmo saboreo ya el gusto de muerte1 que exhala cuanto en ese mundo vive6 ,no dejar de ayudar al intento que te propones2 cuenta con mi cooperacin4 ,y al decir esto1 aspiraba con deleite el olor de la mortal descomposicin que se efectuaba en la tierra4 ,como cuando una bandada de carnvoras aves acuden afanosas desde largusimas distancias la vspera de un combate al campo en que se establecen dos ejrcitos enemigos1 llevadas por el olor de los cadveres vivientes que una sangrienta batalla ha de entregar a la muerte el siguiente da2 as el repugnante monstruo venteaba su presa1 alzando la cncava nariz para llenarla de infestado aire y olfatear desde ms lejos4 ,atravesando las puertas del infierno1 lanzronse ambos en la inmensidad y confusin del sombro ,caos1 siguiendo distintas direcciones2 y haciendo uso de su poder1 que era muy grande1 se posaron sobre las aguas y juntaron en una masa cuanto en ellas haba de slido o glutinoso1 revolvindolo hacia arriba y hacia abajo1 como en proceloso mar1 cada cual por su lado1 hasta arrojarlo junto a la boca del infierno3 no de otro modo que dos vientos polares1 cayendo encontrados sobre el mar ,cronio1#aja aglomeran las montaas de hielo que forman hacia el oriente y ms all de ,petzora#ajb el camino que debe conducir a las opulentas costas del ,catay#ajc4 ,valindose la ,muerte de su pesada1 dura y fra maza1 como de un tridente1 golpe la amontonada tierra1 dejndola tan firme como la isla de ,delos#ajd1 flotante en otro tiempo1 y endureci la materia restante con su mirada1 cual si tuviese la propiedad de la de la ,gorgona4 ,trabaron con betn del ,asfaltite la ya trazada va1 ancha como las puertas y profunda como los cimientos del infierno2 y levantando sobre el espumoso abismo1 en figura de elevados arcos una inmensa mole1 fabricaron un puente de prodigiosa longitud1 que se apoyaba en la inmvil muralla de este mundo1 abierto y entregado ya a la muerte1 y que daba paso ancho1 llano1 fcil y seguro a los abismos infernales4 ,si las cosas grandes pueden compararse con las pequeas1 as ,jerjes sali de ,susa con nimo de subyugar la ,grecia1 y desde el palacio de ,memnn se encamin al mar1 y echando un puente sobre el ,helesponto1 junt a ,europa con el ,asia1 y azot con repetidos golpes las indignadas olas#aje4 ,ilustracin3 ,volvi al sitio en que los dos cnyuges discurran sobre su suerte4 ,prosiguieron1 pues1 la fbrica de su puente con maravilloso arte#ajf1 extendiendo una larga cadena de rocas sobre el perturbado abismo1 y siguiendo la huella de ,satn1 hasta el punto mismo en que1 parando su vuelo1 se vio libre del ,caos y puso su planta en la rida superficie de este mundo esfrico2 y con diamantinos clavos y cadenas aseguraron 7oh funesta seguridad67 su perdurable obra4 ,y divididos por breve trecho1 vieron los confines del ,cielo ,empreo y de este mundo1 dejando a la izquierda el infierno separado por su anchuroso abismo1 con los diferentes caminos que guiaban a cada una de aquellas tres regiones4 ,tomaron sin vacilar el de la tierra1 y dirigieron sus primeros pasos al ,paraso4 ,en breve descubrieron a ,satn bajo la forma de un luminoso ngel1 que se remontaba al znit entre el ,centauro y el ,escorpin1 mientras el ,sol se levantaba en ,aries4 ,iba as disfrazado1 mas no bastaba disfraz alguno para que los hijos desconociesen a su padre4 ,despus de haber seducido a ,eva1 se alej1 sin ser percibido1 por el bosque2 cambi de figura para mejor observar los efectos de su crimen2 vio que ,eva insista en l1 y que1 aunque exenta de malicia1 haba logrado lo mismo de su esposo2 observ la vergenza que les obligaba a cubrirse de un velo intil2 pero al descender el ,hijo de ,dios a juzgarlos1 huy aterrado1 no porque esperase librarse del castigo1 sino para diferirlo algn tiempo ms4 ,tema el malvado el que desde luego pudiera imponerle la divina clera2 mas no sucediendo as1 volvi por la noche al sitio en que sentados los desventurados cnyuges discurran sobre su triste suerte4 ,a vueltas de sus quejas1 oy su propia sentencia1 y al saber que no se ejecutara inmediatamente1 sino pasado algn tiempo1 vol henchido de jbilo al infierno con aquellas nuevas4 ,al llegar a la entrada del ,caos1 junto al extremo del nuevo y admirable puente1 encontr de improviso a sus amados hijos1 que le buscaban1 y los recibi con grande alegra1 la cual se acrecent al ver la estupenda fbrica4 ,largo rato le dur el asombro1 hasta que su digno y encantador hijo1 el ,pecado1 rompi el silencio en estos trminos3 ,oh ,padre6 ,tuya es esta magnfica obra1 tuyo este trofeo1 que contemplas cual si no se te debiese a ti4 ,t eres su autor1 su primer arquitecto2 porque no bien adivin mi corazn 7que por una secreta armona se mueve a comps del tuyo1 como unidos ambos en ntimo consorcio7 no bien adivin que habas triunfado en la tierra1 de lo cual me dan ahora tus ojos evidente indicio1 cuando1 a pesar de los mundos que nos separaban1 me sent atrado hacia ti1 juntamente con esta1 hija tuya tambin1 que tal es la fatal unin en que los tres vivimos4 ,no poda ya el infierno tenernos ms tiempo sujetos en su recinto1 ni su lbrego e intransitable seno impedirnos que siguisemos tus gloriosas huellas4 ,de cautivos que hasta ahora hemos estado en lo interior del ,orco1 nos has sacado a la libertad1 y ddonos fuerza para llegar hasta aqu y echar sobre el tenebroso abismo este enorme puente4 ,todo este mundo es ya tuyo4 ,tu valor ha conseguido lo que tus manos no haban logrado ejecutar1 y tu previsin ganado con creces cuanto con la guerra habas perdido4 ,ya ests vengado del desastre que en el cielo experimentamos4 ,aqu reinas ya como monarca2 que all no podas serlo4 ,que domine el otro donde la victoria le concedi su imperio1 mas que renuncie a este mundo1 de que su propia sentencia le ha desposedo1 y que de hoy ms entre contigo a la parte en la universal soberana1 cuyos lmites los formar el ,empreo1 siendo ahora suyo el mundo cuadrado1 y el mundo circular tuyo#ajg4 ,que se atreva ahora contigo1 que tan peligroso eres para su trono4 ,a lo que placentero repuso el prncipe de las tinieblas3 ,hija querida1 y t1 que eres a la vez hijo y nieto mo3 bien demostris ahora que sois de la estirpe de ,satn1 nombre de que me gloro1 por ser el antagonista del ,omnipotente ,rey de los ,cielos2 bien merecis mi gratitud y la del infierno todo1 pues con triunfador empeo habis erigido este monumento triunfal cabe las puertas del mismo cielo1 y hecho ma vuestra gloriosa empresa4 ,habis convertido el cielo y este mundo en un solo imperio1 en un imperio y un continente de fcil comunicacin2 y as1 mientras que a travs de las tinieblas y a favor del nuevo camino que habis abierto1 desciendo a dar cuenta a los campeones que siguen mis banderas de todos estos triunfos y a celebrarlos en su compaa1 cruzad vosotros esos innumerables orbes1 vuestros ya todos1 y encaminaos al ,paraso4 ,fijad en l vuestra mansin1 vuestro venturoso reino2 ejerced vuestro dominio sobre la tierra1 sobre los aires1 y especialmente sobre el ,hombre1 nico seor de tan vasto imperio4 ,hacedle desde luego vuestro esclavo1 hasta que por fin acabis con su existencia4 ,yo delego en vosotros mis poderes1 y os nombro mis representantes en la tierra con toda la autoridad que de m procede4 ,de vuestras fuerzas ahora unidas depende la conservacin de este nuevo imperio1 que gracias a m1 el ,pecado entrega a la ,muerte4 ,si juntos logris vencer1 ningn detrimento en su bien tendr ya que temer el infierno4 ,id1 pues1 y desplegad todo vuestro poder4 ,despidiolos as2 y ellos1 atravesando velozmente la regin de los astros1 fueron por todas partes derramando su veneno4 ,emponzoadas las estrellas1 perdieron su lucidez1 y hasta los planetas se vieron totalmente eclipsados4 ,satn1 que tom otro rumbo1 se dirigi por la nueva va a las puertas del infierno4 ,gema el ,caos sintindose aprisionado y hendido por uno y otro lado1 y al rebotar de sus olas1 golpeaba la maciza fbrica1 en la que no hacan mella alguna sus furores4 ,entr en su retiro el prncipe de las tinieblas1 hallando las puertas de par en par1 sin nadie que las guardase1 y todo en la ms ttrica soledad1 porque los que estaban all para custodiarlas1 abandonando su puesto1 haban levantado su vuelo a ms alta esfera1 y los dems retirdose al interior1 al abrigo de los muros del ,pandemonio1 ciudad y magnfica residencia de ,lucifer1 que as se llamaba aludiendo a la brillante estrella comparable con ,satans4 ,vigilaban all en continua guardia las legiones1 mientras los prceres celebraban un consejo ansiosos de saber qu causa podra diferir el regreso de su soberano2 por lo dems1 observaban fielmente las rdenes que al partir les haba dictado4 ,a la manera que el ,trtaro se retira de ,astracn#ajh a sus nevadas llanuras1 huyendo de los rusos1 sus enemigos1 o que el ,sof bactriano#aji retrocede ante la ensea de la turquesca media luna1 llevando la devastacin hasta ms all del reino de ,aladule#aaj y se refugia en la ciudad de ,tauris o en la de ,casbin#aaa2 veanse las huestes recin lanzadas del cielo dejar desiertas las inmensas regiones que forman los lmites infernales1 y acogerse con cuidadosa vigilancia a los muros de su metrpolis1 aguardando de hora en hora a su aventurero caudillo1 que haba partido en busca de ignorados mundos4 ,lleg2 atraves por en medio de ellas sin darse a conocer1 bajo la apariencia de un ngel de nfimo orden entre la milicia plebeya1 y penetrando invisible en el regio saln plutnico1 ocup su elevado trono1 suntuosamente erigido en el extremo opuesto bajo un dosel de riqusimo brocado4 ,sentose un instante2 dirigi en torno una mirada1 todava encubierto1 hasta que de repente1 como saliendo de una nube1 apareci su flgido semblante1 con todo el brillo de una estrella1 o ms esplendoroso an1 y rodeado de aquella gloriosa aureola1 pero solo aparente1 que le era permitido ostentar despus de su cada4 ,admirados de tan sbito fulgor los moradores de la ,estigia1 vuelven los rostros1 y descubren a su anhelado caudillo1 que estaba ya entre ellos3 con lo que prorrumpieron en ruidosas aclamaciones4 ,levantronse apresuradamente de su tenebroso estrado los prceres del consejo1 y con general alegra se acercaron a felicitarle4 ,impsoles silencio con la mano1 y se capt su atencin diciendo3 ,tronos1 ,dominaciones1 ,principados1 ,virtudes y ,potestades1 ttulos de que os declaro nuevamente en posesin1 a ms de que de derecho os corresponden3 el feliz xito de mi empresa ha sobrepujado a mis esperanzas4 ,aqu vuelvo para sacaros triunfantes de esta sentina infernal1 abominable1 maldita1 asilo de la miseria y prisin de nuestro tirano4 ,ya poseis como seores un espacioso mundo1 apenas inferior al cielo en que nacisteis1 mundo que os he conquistado con mi esfuerzo1 a costa de indecibles riesgos4 ,sera largo empeo referiros todo lo que hecho1 lo que he sufrido1 los obstculos que he hallado en mi viaje por esos inmensos abismos en que nada hay real1 y en que la ms horrible confusin domina4 ,sobre ellos han labrado el ,pecado y la ,muerte un ancho camino para facilitar vuestra gloriosa marcha2 pero qu de penalidades me ha costado esa va por nadie transitada an1 vindome obligado a luchar con un insondable vaco1 y sumergirme en el seno de la ,noche primitiva y del fiero ,caos6 ,celosos ambos de sus secretos1 se oponan a mi extrao viaje1 y con espantosos bramidos protestaban de mi audacia ante el supremo ,hado4 ,llegu por fin a ese mundo nuevamente creado1 cuya fama tanto se ha celebrado en el cielo4 ,oh6 qu fbrica tan maravillosa y tan perfecta6 ,all tena situado su paraso el ,hombre1 que era feliz a consecuencia de nuestro destierro4 ,ya no lo es3 mi astucia le ha seducido1 le ha divorciado de su ,creador1 y lo que ms debe admiraros1 valindome para esto no ms que de una manzana2 de cuya ofensa en castigo 7cosa es que os mover a risa71 ,dios ha condenado a su querido ,hombre1 y juntamente con l a todo el mundo1 a ser vctimas del ,pecado y de la ,muerte1 es decir1 de nosotros1 que hemos adquirido este poder sin esfuerzo1 ni peligro1 ni contratiempo alguno4 ,all vamos a trasladarnos1 all nos estableceremos1 y mandaremos en el ,hombre como mandaba l en todas las cosas4 ,verdad es que tambin ,dios me ha condenado a m1 o ms bien que a m1 a la serpiente1 en cuyo cuerpo me introduje para engaar al ,hombre3 la parte que a m me alcanza de esa sentencia es la enemistad que ha de mediar entre m y el gnero humano4 ,yo morder sus plantas1 y su descendencia hollar mi cabeza1 aunque ignoro cundo2 pero en cambio de la adquisicin de un mundo quin teme tan leve pena1 ni otra ms rigurosa8 ,ya sabis1 pues1 lo que hecho2 qu os resta a vosotros hacer1 oh dioses61 ms que lanzaros a la posesin de bien tan incomparable8 ,ilustracin3 ,aguardando de hora en hora a su aventurero caudillo444 ,ilustracin3 ,horrible fue la silba que se desat por todos los mbitos del saln444 ,as dio fin a su arenga1 y permaneci algn tiempo inmvil1 esperando que atronasen sus odos universales aclamaciones y aplausos estrepitosos2 mas en su lugar1 solo resonaron siniestros silbidos1 lanzados por todas partes1 de aquellas innumerables lenguas1 que era demostracin harto clara de pblico menosprecio4 ,maravillose de esto1 mas no le dur mucho el asombro1 que mayor era el que de s mismo concibi al sentir que su rostro se adelgazaba prolongndose1 que los brazos se lo adheran a las costillas1 que sus piernas se enlazaban una a otra1 hasta que faltndole el apoyo1 cay convertido en monstruosa serpiente1 arrastrndose sobre su vientre1 y luchando consigo en vano1 porque un poder superior le sujetaba1 condenndole a tomar la figura en que haba pecado1 y segn la sentencia que se le haba impuesto4 ,quiso hablar2 y su arponada lengua solo acert a contestar con silbidos a todas las dems lenguas1 arponadas como la suya2 que todos cual l1 quedaron transformados en serpientes1 dado que eran cmplices de su inicuo crimen4 ,horrible fue la silba que se desat por todos los mbitos del saln3 arrastrbanse por l un enjambre de monstruos1 revueltos entre s colas con cabezas1 escorpiones1 spides1 crueles anfisbenas1 cornudas cerastes1 hidras1 temibles lopes y dipsas#aab2 que nunca se multiplicaron muchedumbre tan grande de serpientes ni en la tierra empapada con la sangre de la ,gorgona1 ni en las playas de la isla ,ofiusa#aac4 ,en medio de todos sobresala ,satn por su magnitud de enorme dragn1 ms grande que el inmenso ,pitn1 engendrado por el ,sol en el cieno del valle ,pitio1 de suerte que an as conservaba su superioridad sobre los dems4 ,todos le siguieron atropelladamente hasta la llanura en que estaba el rebelde ejrcito precito1 formado en orden de batalla y con el sublime anhelo de ver llegar en son de triunfo a su glorioso adalid2 y vieron en efecto qu espectculo tan inesperado6 un tropel de asquerossimas serpientes4 ,el horror que al principio sintieron acab por trocarse en no menos horrible simpata1 porque ellos tambin se convirtieron en aquello mismo que a su vista se presentaba1 cayndoseles de las manos armas1 lanzas y broqueles1 dando en tierra con sus cuerpos1 prorrumpiendo en agudos silbos y desapareciendo bajo aquella forma de que haban sido contagiados2 que a crimen igual1 corresponda tambin igual castigo4 ,as el aplauso con que contaban se volvi atronadora silba1 y el triunfo en ignominia que lanzaban sobre s por sus propias bocas4 ,no lejos de all se extenda un bosque1 nacido en el momento de su metamorfosis1 y que el ,supremo ,seor haba dispuesto para ms agravar su pena1 cuyos rboles se vean cargados de hermosos frutos parecidos a aquellos del ,paraso con que el enemigo infernal haba seducido a ,eva4 ,en aquella extraa novedad se fijaron sus vidas miradas1 figurndose que en vez del rbol vedado1 se les ofrecan otros muchos que aumentasen sus tormentos y su vergenza2 pero devorados por una sed ardiente y por una hambre rabiosa que ,dios les envi a fin de incitarlos ms1 no pudieron resistir1 y enredndose unos en otros1 se precipitaron y encaramaron a los rboles1 formando madejas ms enmaraadas que las de los cabellos de ,megera4 ,abalanzronse ansiosamente a los frutos1 bellsimos a la vista1 tan bellos como los que se producan orillas del bituminoso lago en que ardi ,sodoma2 frutos que no engaaban el tacto1 pero s el gusto1 y de que procuraron saciarse para satisfacer el hambre2 mas en vez de manjar sabroso1 coman solo amarga ceniza1 que arrojaban al punto de sus contrariadas bocas entre repugnantes nuseas4 ,apretados del hambre y de la sed1 renovaban frecuentemente su embestida1 y siempre experimentaban el mismo sabor asqueroso que les desquiciaba las quijadas1 llenas de holln y ceniza1 cayendo repetidas veces en el propio engao1 mientras el ,hombre1 de quien haban triunfado1 solo una haba incurrido en su error4 ,as permanecieron largo tiempo devorados por el hambre y atormentados por la incesante furia de los silbidos1 hasta que les fue dado recobrar su perdida forma2 y as quedaron condenados a sufrir todos los aos por cierto nmero de das aquella misma humillacin1 en pena del orgullo y regocijo que haban sentido al seducir al ,hombre4 ,ellos1 sin embargo1 difundieron entre los paganos una tradicin1 inventando la fbula de una serpiente1 que llamaron ,ofin1 la cual juntamente con ,eurnome#aad 7quizs la dominadora ,eva7 se alz en un principio con el imperio del alto ,olimpo1 de donde fueron ambos expulsados por ,saturno y ,rea#aae antes que naciese ,jpiter ,dicteo#aaf4 ,entre tanto llegaba al ,paraso la infernal pareja1 y ojal no hubiese llegado6 ,el ,pecado1 que primero influa all con su poder y posteriormente con su accin1 ahora se estableca corporalmente para residir en l como constante habitador4 ,seguale en pos y paso a paso la ,muerte1 que no cabalgaba an en su plido caballo2 a la cual se dirigi el ,pecado1 diciendo3 ,segundo fruto de ,satn1 ,muerte1 que has de avasallarlo todo3 qu juzgas ahora de nuestro imperio8 ,con penosa dificultad hemos llegado a l2 pero no es preferible a aquel umbral tenebroso del infierno dnde estbamos sentados1 siempre vigilando1 siempre ignorados y envilecidos1 y t medio extenuado de hambre8 ,y el ,monstruo nacido del ,pecado le respondi as3 ,a m1 vctima de un hambre eterna1 tanto me da el ,infierno1 como el ,cielo o el ,paraso4 ,all me encontrar mejor donde ms tenga que devorar2 y esto1 aunque tanta abundancia ofrece1 parceme sobrado pequeo para llenar este estmago y este anchuroso cuerpo4 ,a lo cual repuso el incestuoso ,padre3 ,pues desde luego puedes alimentarte de todas esas yerbas1 frutos y flores1 y no perdonar ni una bestia1 ni un pescado1 ni un ave1 que no es pasto poco apetitoso1 y saciarte de cuantas cosas ha de destruir la segur del ,tiempo1 hasta que apoderado yo del ,hombre y de su raza1 pervierta sus pensamientos1 sus miradas1 sus palabras y sus acciones1 y le prepare para ser tu postrera y ms agradable presa4 ,dicho esto1 se separaron1 tomando cada cual diverso camino1 ambos con el propsito de destruir y hacer perecedero todo lo criado1 y de disponerlo a la devastacin que tarde o temprano haba de verificarse2 viendo lo cual el ,omnipotente1 desde el sublime trono que ocupa rodeado de sus ,santos1 habl as a todas aquellas esplendorosas jerarquas3 ,ved con qu rabia se apresuran esos monstruos#aag del infierno a perturbar y destruir ese nuevo mundo que ,yo he creado tan bello y tan perfecto2 y que se mantendra en el mismo estado1 si la insensatez del ,hombre no hubiera dado entrada en l a esas destructoras furias que me califican de demente2 y esto suponen el prncipe del ,infierno y sus secuaces1 porque cuando les concedo tan llano acceso a ese lugar celestial y consiento que se enseoreen de l1 piensan que condesciendo con las miras de tan menguados enemigos1 y se lisonjean de que mi pasin me ciega en trminos de abandonarlo todo y entregar el universo a su desconcierto4 ,no conocen esos abortos del infierno que me he valido de ellos y los mantengo esclavizados all1 para que absorban toda la escoria e inmundicia con que la impura desobediencia del ,hombre ha manchado lo que tan inmaculado era en su origen1 hasta que rebosando y ahtos de ese letal veneno1 llegue un da en que tu victorioso brazo1 dulcsimo ,hijo mo1 hunda para siempre en el ,caos al ,pecado y a la ,muerte con su voraz sepulcro1 y quede cerrada la boca del infierno1 y sus mandbulas ociosas4 ,regenerados entonces el cielo y la tierra1 se purificarn para santificar lo que no podr ya mancillarse nunca2 pero entre tanto la maldicin que he pronunciado tiene que cumplirse4 ,dijo2 y resonando como las olas del mar1 prorrumpieron los celestiales coros en cnticos de aleluya2 y entre innumerables himnos repetan3 ,justos son tus designios1 justos tus decretos en cuanto obras4 ,quin puede destruirte8 ,y celebraban despus al ,hijo1 ,redentor del gnero humano1 por quien los siglos vern nacer o descender de los cielos un nuevo cielo1 una nueva tierra4 ,ilustracin3 ,dicho esto1 se separaron1 tomando cada cual diverso camino444 ,esto cantaban2 y el ,creador llam por su nombre a sus principales ngeles1 y les encarg de diferentes ministerios1 conforme la actual sazn de las cosas lo requera4 ,el primero fue el ,sol1 a quien prescribi que alterase su movimiento y enviase su luz a la tierra haciendo que alternasen en ella el calor y el fro1 hasta el punto de ser casi intolerables ambos2 que llevase del norte al decrpito invierno1 y del medioda los rigores del abrasado solsticio4 ,a la plida luna le ordenaron tambin su curso2 a los otros cinco planetas su movimiento y sus varios aspectos1 el sextil1 el cuadrado1 el trino y el opuesto#aah1 todos ellos tan nocivos y tan funestos en su conjuncin2 enseando a las estrellas fijas a ejercer asimismo su maligna influencia y suscitar tempestades1 ya al ascender cuando el ,sol1 ya al declinar con l4 ,a los vientos sealaron sus lugares respectivos1 y cundo enfurecidos deban introducir la confusin en el aire1 en el mar y a lo largo de sus playas2 al trueno1 en fin1 el tiempo en que haba de aterrar los tenebrosos palacios areos con su hrrido estampido4 ,dicen algunos que el ,seor mand a los ngeles apartar ms de dos veces diez grados los polos de la tierra del eje del ,sol1 y que no sin gran trabajo pudieron poner oblicuo aquel globo central4 ,otros pretenden que se orden al ,sol llevar sus riendas a igual distancia de la lnea equinoccial por uno y otro lado1 pasando por el ,tauro1 las siete ,hermanas ,atlnticas y los ,gemelos de ,esparta1 subiendo hasta el trpico de ,cncer1 y bajando despus por ,leo1 ,virgo y ,libra hasta ,capricornio1 para proporcionar en su curso a cada clima la variedad de las estaciones4 ,de otra suerte1 ornada la tierra de flores inmarcesibles1 hubiera gozado de una perpetua primavera1 y de igual duracin en los das y las noches1 excepto en los puntos situados ms all de los crculos polares1 donde hubiera brillado el da sin noche alguna1 mientras que el ,sol1 para resarcirlos de su alejamiento1 girando visible siempre a sus ojos en torno del horizonte1 no les hubiera dejado conocer el oriente ni el ocaso1 ni se hubieran visto envueltos en nieve el yerto ,estotiland#aai y los pases australes que se extienden ms all del de ,magallanes4 ,al presenciar la desobediencia de nuestros primeros padres1 el ,sol retrocedi en su curso1 como en el festn de ,atreo#abj3 quin sabe si antes de su pecado se hubiera1 visto la tierra expuesta1 cual hoy1 al penetrante fro y a los rigorossimos calores8 ,estas vicisitudes de los cielos produjeron1 aunque lentamente1 iguales efectos en los mares y en la tierra3 la influencia de los astros esparci por todas partes vapores1 nieblas1 ardientes emanaciones1 corruptas y pestilenciales2 desde el norte de ,norumbeca#aba y las playas de ,samoyeda#abb1 rompiendo sus prisiones de bronce1 y lanzndose armados de hielo1 nieve y granizo1 de huracanes y torbellinos1 los furiosos ,breas y ,cecias1 ,argeste y ,tracias arrasan las selvas y trastornan los mares2 saliendo de ,sierra ,leona con encontrado mpetu el frico y el ,noto1 impelen las negras nubes preadas de truenos2 y a travs de ellos1 no menos airados1 se precipitan de levante a occidente el ,euro y el ,cfiro con sus fragorosos colaterales el ,siroco y el ,libequio#abc4 ,empez pues la desolacin por las cosas inanimadas4 ,la discordia1 hija del ,pecado1 fue la primera que introdujo la muerte entre los irracionales por medio de una feroz antipata1 y se encendi la guerra entre bruto y bruto1 entre ave y ave1 entre pescado y pescado1 devorndose unos a otros1 olvidados de su pasto y perdido el temor al ,hombre1 de quien huan1 o a quien con gesto amenazador vean pasar1 clavando en l aviesas miradas4 ,as tuvieron exteriormente principio nuestros males1 que ,adn pudo ya presenciar en parte1 aunque acongojado por la pena1 se ocult en la ms retirada oscuridad2 pero otros mayores senta dentro de s2 y en la lucha que traa con sus pasiones1 procuraba desahogarse1 exclamando3 ,qu desventura la ma1 despus de tanta felicidad6 ,este fin ha tenido para m ese nuevo y glorioso mundo6 ,y yo1 que era la gloria de su gloria1 y que gozaba de tal bienaventuranza1 ahora me veo maldito6 ,que tenga que huir de la presencia de ,dios1 cuando su vista era en otro tiempo mi mayor delicia6 ,y si al menos fuera este el trmino de mis males6 ,merecidos los tengo1 y justo es que pague lo que merezco2 pero no suceder as1 que cuanto coma1 cuanto beba1 cuanto proceda de m1 solo servir para perpetuar mi maldicin4 ,oh6 ,aquellas palabras que antes tanto me deleitaban1 aquel creced y multiplicaos equivaldr para m a una sentencia de muerte4 ,porque qu puedo yo multiplicar ms que la maldicin que llevo sobre mi cabeza8 ,y de los que en las futuras edades sean mis sucesores quin al considerar los males que de m heredan1 no execrar mi memoria83 ,maldito seas1 impuro progenitor6 ,agradecidos debemos estarte1 ,adn6 ,y sus gracias sern otras tantas imprecaciones4 ,a la maldicin1 pues1 que sobre m llevo1 debern agregarse las que por una violenta reaccin me alcancen1 que hallarn en m su centro1 y aunque estn en su esfera1 me abrumarn con su pesadumbre4 ,oh malogradas dulzuras del ,paraso6 ,cun caras me costis1 adquiridas a precio de tantos males6 ,pero despus de todo1 te exig yo1 ,creador ,omnipotente1 que me convirtieses de tierra en ,hombre8 ,te solicit para que me sacases de las tinieblas1 o para que me colocases en este jardn delicioso8 ,pues si mi voluntad no tuvo parte en mi existencia1 lo justo y equitativo sera que me restituyeses a la nada1 mayormente cuando mi deseo es resignar y devolver todo lo que he recibido1 y cuando es tal mi incapacidad para cumplir con las duras condiciones que se me han impuesto a fin de conservar un bien que no he pretendido4 ,no es suficiente pena la prdida de este bien8 ,por qu has de aadir el sentimiento de una desventura eterna8 ,es pues inexplicable tu justicia1 aunque a decir verdad1 demasiado tarde para prorrumpir en estas quejas4 ,hubiera debido rehusar tales condiciones1 en el momento en que se me propusieron2 pero desdichado6 si las aceptaste cmo quieres gozar del bien y cuestionar sobre ellas8 ,dices que ,dios te ha creado sin tu consentimiento3 y si un hijo desobediente1 a quien t reconvinieses1 te replicara3 ,y por qu me has dado la existencia cuando yo no te la peda8 aceptaras t el menosprecio que haca de ti y su insolente disculpa8 ,no fue ciertamente creado por tu eleccin1 sino por una necesidad de la naturaleza4 ,dios te cre por su voluntad y con el fin de que le sirvieses2 la recompensa que te otorgaba era una pura gracia2 tu castigo el que a su justicia plugo imponerte4 ,pues bien3 sometido estoy2 su sentencia es equitativa4 ,polvo soy1 y en polvo he de convertirme4 ,oh felicidad1 cuando quiera que acontezca6 ,mas por qu esta dilacin en ejecutar la pena el mismo da que se ha dictado8 ,por qu he de sobrevivirme8 ,por qu ha de burlarse de m amenazndome con la muerte1 y reservndome un castigo perpetuo8 ,con qu placer cumplira yo mi sentencia de muerte y me trocara en tierra insensible1 descansando en ella como en el seno de mi madre6 ,hallara all mi reposo1 y dormira tranquilo2 no atronara ms mis odos aquella tremenda voz2 no abrigara el temor de mayor desdicha1 ni me atormentara esta expectativa cruel de mi posteridad4 ,pero una duda me asalta an4 ,si ser que no muera del todo1 y que este puro aliento vital1 este espritu del ,hombre1 que ,dios le ha inspirado1 no llegue a perecer con el barro de su cuerpo8 ,y entonces quin sabe si yacer en el sepulcro1 o en otro lugar no menos terrible1 y si mi muerte ser todava una especie de vida8 ,horrible idea1 si fuese cierta6 ,pero cmo ha de serlo8 ,si lo que en m pec fue ese hlito vital1 eso que vive y ha pecado ser lo que haya de morir2 pero verdaderamente el cuerpo no tiene parte en la vida ni en el pecado4 ,todo1 pues1 morir en m2 resulvase as esta duda1 quedando tranquilo1 dado que no llega a tanto el alcance humano4 ,y porque el ,seor sea infinito en todo ha de serlo tambin en sus rigores8 ,aun cuando as sea1 el ,hombre no lo es1 y por lo tanto ha de ser mortal1 pues de otra suerte1 cmo ,dios ha de hacer objeto de su clera infinita al ,hombre1 cuyo fin es la muerte8 ,ha de ser esta inmortal8 ,sera una contradiccin tan extraa1 que no es posible en el mismo ,dios1 porque argira1 no poder1 sino debilidad4 ,y por satisfacer su ira1 al castigar al ,hombre haba de llevar lo finito hasta lo infinito1 pretendiendo saciar un rigor que nunca se saciara8 ,valdra esto tanto como hacer extensiva su sentencia hasta ms all del polvo1 de la nada1 y de las leyes de la ,naturaleza1 la cual mide las causas por la energa de la accin que imprimen1 no por el crculo de su propia esfera4 ,mas si la muerte no acabase de un golpe con todo lo que es sentir1 como supona yo1 y fuese desde ahora para siempre un mal interminable1 mal que empiezo a experimentar en m1 fuera de m y por toda una eternidad444 oh desdichado6 ,vuelve a espantarme este temor1 y de nuevo combate con tempestuosos vrtigos mi indefensa fantasa4 ,s3 la muerte y yo somos incorpreos3 no solo a m1 sino a toda mi posteridad alcanza la maldicin4 ,envidiable patrimonio os lego1 hijos mos6 ,oh6 ,si me fuese dado consumirlo todo1 y no dejaros la menor parte6 ,cmo me bendecirais por esta prdida1 en vez de maldecirme ahora6 ,mas por qu ha de condenarse a todo el gnero humano1 siendo inocente1 por la falta de un solo ,hombre8 ,inocente6 ,lo es1 cuando de m nada puede salir que no sea corrupcin1 y espritu y voluntad tan depravados1 que no solamente estn dispuestos a hacer1 sino a desear lo que yo he hecho8 ,qu descargo han de ofrecer cuando comparezcan ante el ,seor8 ,despus de todo1 yo no puedo menos de absolverlos3 todo este laberinto de vanos subterfugios y razonamientos en que me pierdo1 me trae otra vez a mi conviccin4 ,el primero y el ltimo a quien debe acriminarse1 soy yo1 solo yo1 raz y origen de toda corrupcin1 y sobre m debe recaer todo el castigo4 ,ojal que as sea6 ,insensato anhelo6 ,podras t soportar esta carga1 ms pesada que la tierra1 ms pesada que el mundo todo1 aun cuando te ayudase a sobrellevarla aquella ,mujer infame8 ,de suerte que lo que deseas y lo que temes te da el mismo resultado2 viene a destruir todas tus esperanzas de consuelo1 y a demostrarte que eres un miserable1 sin ejemplo en lo pasado ni en lo futuro1 comparable solo a ,satn en el crimen y en el castigo4 ,oh conciencia6 ,en qu abismo de sobresaltos y horrores me has sumergido6 ,no encuentro camino alguno que me ponga a salvo1 y de un precipicio doy en otro ms insondable6 ,de este modo se lamentaba ,adn consigo mismo1 en medio de la soledad de la noche4 ,no era ya esta1 como antes de la cada del ,hombre1 templada1 agradable y serena1 sino hmeda1 nebulosa y encapotada1 que representaba doblemente terribles los objetos a la conciencia del criminal4 ,tendido en tierra1 en la yerta tierra1 maldeca mil veces la hora en que fue criado1 y mil veces tambin acusaba a la muerte de lenta1 desde que saba que era la consecuencia de su culpa4 ,muerte por qu no vienes1 deca1 con triplicado rigor a acabar conmigo8 ,faltar la verdad a su promesa1 y no se apresurar a ser justa la ,divina ,justicia8 ,no acude la ,muerte a mi llamamiento1 y la ,justicia ,divina no acelera sus tardos pasos1 a pesar de mis splicas y clamores4 ,bosques1 fuentes1 colinas1 valles y arboledas3 un eco de mi voz bastaba otro tiempo para que vuestros sombros recintos me respondiesen4 ,de cun diferente modo entonces resonabais6 ,al verle tan afligido la triste ,eva1 desde el sitio en que su pena la tena postrada1 se acerc a l1 y procur con dulces palabras calmar su arrebatada furia2 mas ,adn la rechaz con aspereza1 diciendo3 ,aprtate de m1 malvada serpiente1 que este nombre es el que te conviene como cmplice suya1 no menos falsa y odiosa que ella6 ,nada ms te falta que su figura y color para descubrir tu traidora ndole1 para que en lo sucesivo se guarden de ti todas las criaturas y no se dejen deslumbrar de tu celestial apariencia1 que oculta la malicia del infierno4 ,ah1 que sin ti yo hubiera seguido siendo dichoso1 a no haber tu soberbia e inquieta vanidad despreciado mis consejos cuando mayor era el peligro y empedote en no creerme6 ,anhelabas ser vista del ,demonio2 te prometas vencerle2 te enga y se burl de ti1 y yo engaado a mi vez1 permitiendo que te alejaras de mi lado1 creyndote prudente1 constante1 experta y prevenida contra todo gnero de asechanzas1 no conoc que tu virtud1 lejos de verdadera1 era aparente1 y que la naturaleza te form de una costilla corva1 torcida1 segn veo ahora1 hacia el lado siniestro mo1 de que saliste4 ,si al menos me hubiera visto privado de ella1 porque sobraba entre las restantes6#abd ,oh6 ,por qu ,dios1 sabio ,hacedor1 que pobl los altos cielos de espritus varoniles1 introdujo en la tierra este ser nuevo1 este bello defecto de la naturaleza1 y no llen el mundo de hombres1 como lo est el cielo de ngeles1 sin necesidad de mujer alguna8 ,por qu no hall otro medio de perpetuar la raza humana8 ,no hubiera dado lugar a esta desventura ni a las muchas que de ella han de originarse2 que la tierra experimentar innumerables males por los artificios de la mujer y por la ntima unin con su sexo2 pues o no hallar el hombre ninguna que le convenga1 sino la que ms desdichas y desaciertos le ocasione1 o la que desee le pagar en ingratitudes1 entregndose a otro peor que l1 y si le ama1 se ver contrariada por sus padres1 o el logro de su mejor eleccin resultar tardo1 y cuando quede unido con el vnculo que anhelaba1 lo estar a una prfida enemiga que solo le proporcione aborrecimiento y mengua2 de donde infinitas calamidades para la vida humana1 y disturbios sin cuento1 en lugar de la paz domstica4 ,nada ms dijo ,adn1 y se apart de ella2 pero sin mostrarse ,eva ofendida1 baado el rostro en lgrimas que sin cesar corran por sus mejillas1 y suelto y desgreado el cabello1 postrose humilde a sus pies1 y abrazada a ellos1 implor perdn exclamando3 ,no as me abandones ,adn3 el cielo es testigo del sincero amor y respeto que te profesa mi corazn1 y de que te he ofendido involuntariamente1 por efecto de mi desdicha y del engao que padec4 ,apidate de mis ruegos2 abrazada estoy a tus rodillas2 no me prives de lo nico que es mi vida1 de tus miradas1 de tu proteccin1 de tus consejos2 que en el colmo de desventura en que me veo1 no cuento con otra fuerza ni con otro apoyo4 ,si t me abandonas1 de quin he de esperar auxilio1 ni dnde podr vivir8 ,el tiempo que nos dure la vida1 que quiz sean breves momentos1 haya al menos paz entre nosotros4 ,partcipes ambos de esta comn afrenta1 unmonos tambin en el odio contra el enemigo que nos ha impuesto nuestra sentencia1 contra esa cruel serpiente4 ,no me hagas objeto de tu aborrecimiento por una desgracia tan imprevista1 cuando ya es segura mi perdicin y cuando soy ms miserable que t mismo6 ,los dos hemos pecado1 t solo contra ,dios1 y yo contra ,dios y contra ti4 ,volver al lugar en que fui condenada2 desde all importunar al cielo con mis lamentos2 le rogar que aparte de ti el castigo1 y que caiga sobre m sola1 sobre m1 nica causa de todos tus males1 objeto nico de su clera6 ,no la dejaron proseguir sus sollozos2 permaneci inmvil en su humilde actitud1 hasta que el perdn que demandaba por una falta as confesada y de que estaba tan arrepentida1 movi a compasin a su esposo1 el cual sinti al punto inclinarse su corazn hacia la que ha poco era su vida1 su mayor delicia1 y ahora estaba a sus pies sumisa y acongojada2 bellsima criatura1 que imploraba la indulgencia1 el consejo1 la ayuda del mismo a quien haba desagradado4 l1 como quien se encuentra desarmado1 no teniendo en qu emplear su clera1 la levant y consol con estas afectuosas palabras3 ,imprudente6 ,conque otra vez1 como antes1 vuelves a desear lo que no conoces1 a desear que el castigo caiga sobre ti sola6 ,ah6 sufrirs el que se te imponga1 puesto que no eres capaz de sobrellevar la ira de que has experimentado no ms que una pequea parte1 y que tan insoportable te parece hasta mi disgusto8 ,si mis ruegos alcanzasen a atenuar el rigor de lo que est ya decretado1 yo me apresurara a adelantarme a ti yendo a aquel lugar1 y levantando cuanto me fuera posible la voz para que cayese toda la maldicin sobre mi frente1 para que fuese perdonada la fragilidad de tu dbil sexo1 que me estaba confiado y de que cuid tan mal4 ,pero levanta3 no disputemos ms2 no nos acriminemos uno a otro1 que harto acriminados estamos ya4 ,procuremos1 con el auxilio de un mutuo amor y ayudndonos uno a otro1 aligerar el peso de la desgracia que nos abruma1 porque el da de nuestra muerte que se nos ha anunciado1 o mi previsin es falsa1 o no llegar tan pronto1 sino que ser un mal lento1 un morir prolongado1 que haga mayor nuestra pena1 y que trascienda a toda nuestra raza4 ,oh raza desventurada6 ,y ,eva1 para inspirarle nimo1 replic3 ,s1 ,adn1 por una triste experiencia1 cun ineficaces son mis palabras para contigo1 y cun destituidas las juzgas de razn4 ,oh1 y si lo acaecido poco ha no las hubiera hecho adems funestas6 ,sin embargo1 a pesar de mi indignidad1 alentada por ti1 restablecida nuevamente en tu gracia y en la esperanza de recobrar tu amor1 nico consuelo de mi alma1 que viva o muera1 no quiero ocultarte los pensamientos que la inquietud de mi nimo me suscita1 y que pueden aliviar nuestros males o darles fin4 ,violentos y tristes son1 pero tolerables1 dada la extremidad en que nos vemos1 y sobre todo estn ms en nuestra mano4 ,si tanto nos angustia la pena de nuestros descendientes1 condenados a una maldicin infalible1 vctimas al fin de la ,muerte 7que1 en efecto1 terrible es ser causa de la infelicidad ajena1 de la infelicidad de nuestros propios hijos1 y lanzar de nuestro propio seno a ese maldito mundo una desdichada raza1 para que despus de una vida de tormentos sea presa de tan repugnante monstruo7 de ti depende1 ya que an no se halla en su estado de concepcin1 evitar que esa raza no bendecida llegue a ser engendrada4 ,sin hijos ests2 sin hijos puedes quedarte4 ,as la ,muerte ser burlada1 y habr de saciar en nosotros dos su ansia devoradora4 ,pero si crees que es duro y dificultoso hablndose1 mirndose1 amndose1 renunciar al sagrado dbito del amor1 a las dulzuras de los abrazos nupciales1 y ahogar sin esperanza alguna el deseo1 teniendo a la vista un objeto que arde en el mismo anhelo1 tormento no menos irresistible que el que causa nuestros temores1 entonces1 para librarnos a nosotros y librar al propio tiempo a los nuestros del mal que nos amenaza1 tomemos ms pronta resolucin y entregumonos a la ,muerte2 y si no damos con ella1 hagamos en nosotros su oficio con nuestras manos4 ,a qu seguir viviendo con un temor que no promete ms trmino que la ,muerte1 cuando podemos abreviar el plazo de nuestros das1 y destruyndonos1 anticipar nuestra destruccin8 ,esto dijo1 o aadi otras palabras que indicaban bien su desesperacin2 y tanto haba discurrido sobre la muerte1 que llevaba impresa su palidez en el semblante4 ,no as ,adn2 que poco convencido de su consejo1 y entregado con solcito afn a otras esperanzas1 contest a ,eva3 ,el menosprecio que haces de la vida y del placer parece indicar que hay en ti algo ms sublime y excelente que lo que con tal indignacin rechazas2 pero desde el momento en que recurres a la destruccin de tu existencia1 t misma desmientes semejante indicio1 porque manifiestas1 no desprecio1 sino angustia y pena por la prdida de una vida y un placer que prefieres a todos los dems bienes4 ,engaste si deseas la muerte como trmino de tus males1 creyendo evadirte as de la pena a que ests condenada1 porque ,dios no se ha armado tan vigorosamente de su vengadora ira para que se frustre2 ms temera yo que esa muerte anticipada no nos preservase del castigo que nos aguarda1 y que semejante obstinacin empease al ,altsimo en perpetuar la muerte en nuestra vida4 ,adoptemos pues resolucin ms eficaz3 yo creo acertar con ella reflexionando atentamente en aquella profeca de nuestra sentencia3 ,tu raza hollar la cabeza de la serpiente2 lo cual sera bien ftil reparacin1 si como presumo1 no aludiese a nuestro enemigo ,satn1 que se vali de este engao contra nosotros4 ,hollar su cabeza sera en efecto nuestra mejor venganza1 que sin duda malograramos dndonos nosotros mismos la muerte1 o resolvindonos a hacer estriles nuestros das1 como propones2 con lo que nuestro enemigo se librara del castigo que se le ha impuesto1 y nosotros solo conseguiramos doblar el nuestro4 ,renunciemos pues a toda violencia contra nosotros mismos1 o a una infecundidad voluntaria que nos privara de toda esperanza y no argira en nosotros ms que rencor1 orgullo1 impaciencia1 despecho y rebelda contra ,dios1 que tan justo es imponindonos este yugo4 ,recuerda con qu benignidad y agrado nos escuch1 y cmo pronunci su sentencia sin clera alguna1 sin hacernos reconvenciones4 ,temamos una disolucin inmediata1 y pensbamos que la amenaza y la muerte tendran lugar en el mismo da2 y a qu se ha reducido8 ,a anunciarnos1 a ti lo penoso que ha de serte llevar en tu seno y dar a luz el fruto de tus entraas1 pena que se compensar con la alegra de verte reproducida1 y a m la maldicin1 que de rechazo alcanza a la tierra1 de que ganar mi sustento trabajando2 como si fuese esto tan gran desgracia6 ,mayor lo sera la ociosidad2 porque al fin vivir de mi trabajo2 y para que el fro y el calor se nos hiciesen ms soportables1 sus prvidos cuidados atendieron a nuestra necesidad sin que lo solicitsemos1 y mientras nos juzgaba1 se compadeca de nosotros1 indignos de su proteccin1 y sus manos nos proporcionaban con qu vestirnos4 ,pues si le dirigimos nuestras splicas1 cmo ha de cerrar el odo a ellas1 ni negar su corazn a la piedad8 ,cmo dejar de ensearnos por qu medios hemos de evitar la inclemencia de las estaciones1 la lluvia1 el hielo1 la nieve y el granizo8 ,ya el cielo con demudada faz empieza a amenazar desde esa montaa con todas estas contrariedades1 y los vientos con su soplo hmedo y destructor arrancan el follaje de esos hermosos y copudos rboles4 ,esto nos obliga a procurarnos mejor auxilio1 y algn calor ms con que templar nuestros ateridos miembros2 y antes que al astro del da reemplace la frialdad de la noche1 veamos cmo reflejando juntos sus rayos1 pueden inflamar la materia seca1 o cmo por el frote de dos cuerpos llega a encenderse el aire2 a la manera de las nubes1 que luchando entre s hace poco1 e impelidas por el aire1 con su violento choque han engendrado el rayo y precipitndose este con su sesga llama1 ha prendido en la resinosa corteza del pino y del abeto1 y esparcido en derredor un calor agradable1 que puede suplir al sol4 ,dios nos instruir en el uso que hemos de hacer de ese fuego1 y en todo lo dems que sirva de alivio o preservativo a los males que nuestras culpas han producido2 y nos ensear a orar e implorar su gracia4 ,auxiliados y alentados por l1 no tendremos que temer las incomodidades de la vida1 hasta que nos convirtamos por fin en el polvo1 ltima y natural morada nuestra4 ,qu cosa podemos hacer mejor que volver al lugar en que hemos sido juzgados1 postrarnos devotamente ante l1 confesar con humildad nuestras culpas1 y pedirle perdn1 regando el suelo con nuestras lgrimas1 y exhalando profundos sollozos salidos de nuestros contritos corazones1 en seal de sincero arrepentimiento y abnegacin completa8 ,mitigar su rigor sin duda y dar al olvido su desagrado2 pues cuando ms indignado y justiciero pareca no brillaba en sus tranquilas miradas el afecto1 la gracia y la compasin8 ,as habl nuestro arrepentido padre1 y ,eva no manifestaba menores remordimientos4 ,encaminronse sin ms tardanza al lugar en que haban sido juzgados1 y se prosternaron reverentemente en su presencia4 ,all confesaron con humildad sus culpas1 imploraron perdn1 baaron con sus lgrimas la tierra1 y prorrumpieron en profundos sollozos con corazones contritos1 en seal de sincero arrepentimiento y de la ms completa sumisin4 ,,libro ,,und,,cimo ,,argumento ,trasmite el ,hijo de ,dios a su ,padre las splicas de los dos esposos1 ya arrepentidos de su culpa1 e intercede por ellos4 ,acepta ,dios sus ruegos1 pero declara que no pueden permanecer ms tiempo en el ,paraso1 y enva a ,miguel con algunos querubines para que los expulsen de aquella mansin1 y sobre todo para que revele a ,adn los acontecimientos futuros4 ,llega ,miguel a la tierra4 ,adn muestra a ,eva ciertos signos siniestros2 observa la llegada de ,miguel1 y le sale al encuentro4 ,annciale el ngel su partida4 ,desconsuelo de ,eva2 ,adn suplica1 y acaba por obedecer4 ,condcele el ngel a la cima de una alta colina1 y en una visin le representa lo que ha de suceder hasta el ,diluvio4 ,en esta humilde actitud permanecieron arrepentidos y orando1 porque descendiendo del trono de ,dios misericordioso la gracia justificante1 arranc el endurecimiento de sus corazones1 y puso en ellos una nueva carne regeneradora1 que prorrumpa en ayes inexplicables1 y que inspirada por el espritu de la oracin1 se remontaba al cielo con vuelo ms veloz que el de la elocuencia ms sublime4 ,no era1 sin embargo1 su aspecto de mseros suplicantes1 ni pareca su ruego de menos inters que el de aquellos vetustos cnyuges de las antiguas fbulas1 menos antiguas1 sin embargo1 que esta historia1 ,deucalin y la casta ,pirra#abe1 cuando para reponer la anegada raza humana1 se prosternaban devotos ante el santuario de ,temis4 ,remontronse al cielo las splicas de ,adn y ,eva1 sin que los envidiosos vientos las apartaran o privaran de su camino2 penetraron por las celestes puertas1 como espirituales que eran#abf2 y cubrindolas el gran ,intercesor con la nube de incienso que humeaba ante el altar de oro1 llegaron ante el trono del ,padre1 donde las present el ,hijo radiante de jbilo1 dando principio a su intercesin en estos trminos3 ,mira1 ,padre mo1 los primeros frutos que en la tierra ha producido la gracia con que has animado al ,hombre2 los sollozos y ruegos que envueltos entre incienso te ofrezco en este incensario de oro1 como sacerdote que soy tuyo2 frutos cuya semilla echaste en el corazn de ,adn a la par que el arrepentimiento1 y de ms grato sabor que los que sus manos cultivaban1 que los que hubieran producido todos los rboles del ,paraso antes de quedar privado aquel de su inocencia4 ,presta ahora odo a sus splicas1 y atiende1 aunque mudos1 a sus suspiros2 y pues ignora1 al dirigirte su oracin1 de qu palabras ha de valerse1 permteme ser su intrprete1 ya que soy su abogado y su vctima expiatoria4 ,refunde en m sus obras buenas o malas1 que mis mritos perfeccionarn las primeras1 y con mi muerte redimir las otras4 ,acptame a m1 y recibe de esos desgraciados1 cual si fuese mo1 el anhelo de paz para la raza humana4 ,que por lo menos viva1 reconciliado contigo el ,hombre1 los tristes das que le has concedido1 hasta que la muerte a que est condenado1 y que yo pido que se difiera1 no que se revoque1 le conduzca a mejor vida1 en que todos los redimidos por m participen de esta paz y bienaventuranza1 identificados conmigo1 como yo lo estoy contigo4 ,a quien el ,padre1 no velado por nube alguna1 respondi sereno3 ,todas tus peticiones acepto1 amado ,hijo1 que todas eran otros tantos decretos mos2 pero permanecer ms tiempo en el ,paraso1 no lo consiente la ley que he impuesto a la naturaleza4 ,esos puros e inmortales elementos extraos a toda combinacin grosera1 a toda mezcla inarmnica e impura1 rechazan al ,hombre1 manchado ahora1 y se apartan de l como de materia corrompida1 para que segn su nueva naturaleza se procure un alimento mortal y ms propio de la disolucin a que le ha trado su pecado1 a consecuencia del cual se pervirti desde luego todo1 y se corrompi lo que de suyo era incorruptible4 ,cre al ,hombre dotndole de dos dones perfectsimos1 la felicidad y la inmortalidad3 pero el insensato perdi la una1 y la otra solo servira para perpetuar sus males2 por lo que recurr a la muerte4 ,la muerte1 pues1 viene a ser su postrer remedio1 y despus de una vida meritoria a fuerza de penosas tribulaciones1 purificada por la fe y por los actos de la misma fe1 resucitar el da de la renovacin del justo a una nueva vida1 elevndose triunfante al renovarse los cielos y la tierra4 ,convoquemos ahora el snodo de todos los bienaventurados en los vastos trminos del cielo4 ,no quiero ocultarles mis juicios1 sino que vean cmo procedo con el gnero humano1 pues que vieron cmo proced con los ngeles rebeldes2 y as1 aunque se conservan firmes1 se afirmarn todava ms en su fidelidad4 ,call1 y a la seal que hizo el ,hijo al brillante ministro que esperaba sus rdenes1 este toc su trompeta1 la misma quiz que se oy despus en el ,oreb cuando descenda ,dios1 y quizs tambin la misma que volver a orse en el juicio universal4 ,oyose al punto la voz del ngel en todas las regiones1 y desde sus venturosas moradas cubiertas de amaranto1 desde sus fuentes y manantiales de vida1 desde todos los puntos en que reposaban en un goce comn1 se apresuraron los hijos de la luz a acudir al supremo llamamiento2 y todos ocuparon sus sedes1 hasta que desde lo alto de su encumbrado trono manifest as su soberana voluntad el ,omnipotente3 ,hijos mos3 el ,hombre se ha hecho semejante a uno de nosotros y conocedor del bien y el mal desde que prob el fruto prohibido1 pero ese conocimiento se limita al bien que ha perdido y al mal que se ha procurado4 ,qu dichoso sera si se hubiera contentado con conocer el bien por s mismo1 y no tener del mal la menor idea6 ,al presente se aflige1 se arrepiente y ora contrito2 yo dirijo sus movimientos2 pero ms que estos movimientos conozco cun variable y vano es su corazn entregado a s mismo4 ,recelando pues que ms adelante vuelva a llegar con mano aun ms osada al rbol de la vida1 y coma su fruto1 y viva perpetuamente1 o crea por lo menos que su vida ha de ser interminable1 he resuelto sacarle del ,paraso y conducirle a lugar ms a propsito1 donde labre la tierra de que fue extrado4 ,miguel1 t quedas encargado de mi mandato4 ,elige de entre los querubines1 flamgeros guerreros que llevar contigo1 no sea que en favor del ,hombre o para asaltar la mansin que queda deshabitada1 introduzca el ,enemigo alguna nueva perturbacin4 ,apresrate1 pues1 y expulsa del divino ,edn a los esposos pecadores2 lanza a los profanos de aquel santo lugar1 y annciales a ellos y a toda su descendencia su perpetuo destierro4 ,mas para que puedan soportar el peso de su rigorosa sentencia1 una vez que se muestran humildes y que lloran compungidos su falta1 que el terror no los amilane4 ,si obedecen resignados tu intimacin1 no des lugar a que partan desconsolados2 revela a ,adn lo que suceder en los tiempos futuros1 conforme a las advertencias que yo te inspire1 y mezcla a tus palabras los consuelos de mi nueva alianza con la regenerada estirpe de la ,mujer2 de modo que se despidan tristes1 pero tranquilos4 ,para defender la parte del ,edn que ms fcil entrada ofrece1 pon por la parte de oriente una guardia de querubines2 vibra a larga distancia la llama de una espada que infunda espanto a todo el que trate de aproximarse1 y cierra enteramente el paso hacia el rbol de la vida1 no sea que convertido el ,paraso en guarida de espritus malvolos1 inficionen todos aquellos rboles1 y vuelvan a seducir al ,hombre con sus usurpados frutos4 ,apenas dej de hablar1 se prepar a descender prontamente el poderoso ngel1 y con l la esplendente legin de los vigilantes querubines4 ,semejante a un doble ,jano1 cada uno tena cuatro rostros2 cada cual llevaba cubierto el cuerpo de ojos1 ms numerosos que los de ,argos1 y vigilantes hasta el punto de no dejarse adormecer ni por la flauta arcadia1 ni por el caramillo pastoril o la soporfera varilla de ,hermes#abg4 ,despertaba al propio tiempo ,leucotea#abh para alegrar de nuevo al mundo con su sagrada luz1 y embalsamaba con un fresco roco la tierra1 cuando ,adn y nuestra primera madre ,eva concluan sus oraciones1 y hallaban en s una fuerza que proceda del cielo4 ,de su misma desesperacin sacaban cierta esperanza1 cierta tranquilidad que no alejaba1 sin embargo1 todos sus temores2 y ,adn repeta as a ,eva sus benvolos consuelos3 ,eva1 fcilmente admite la fe que todo el bien que disfrutamos procede del cielo2 pero que de nosotros ascienda al cielo algo que prevalezca para con el espritu de un ,dios que es el colmo de toda dicha1 o que baste a captarse su voluntad1 no parece igualmente creble2 y con todo1 esta ferviente oracin1 estos anhelantes suspiros que nacen de nuestro pecho1 llegan hasta el trono del ,seor2 y desde el momento en que con mis ruegos he procurado aplacar su ofendida divinidad1 y postrado ante ella he humillado mi corazn1 parceme que1 propicio y afable1 inclina hacia m su odo1 y hasta llego a persuadirme de que me oye con favorable disposicin4 ,ello es que mi nimo recobra su calma1 y que acude a mi memoria aquella promesa de que tu raza hollar la cabeza de nuestro enemigo2 promesa que no haba vuelto a recordar en medio de mi turbacin1 y que ahora me infunde la esperanza de que ha pasado ya la amargura de la muerte1 y de que seguiremos viviendo4 ,regocjate1 pues1 ,eva1 con razn apellidada madre del gnero humano1 madre de cuanto vive1 pues que por ti vivir el ,hombre1 y para el ,hombre vivir todo4 ,pero con rostro afectuoso a la vez y triste1 le replic as ,eva3 ,no es digna de ese glorioso ttulo una pecadora1 que destinada a ser tu ayuda1 se convirti en tu asechanza3 improperios1 aversin y toda especie de oprobio es lo que merezco2 y sin embargo1 la misericordia de mi ,juez es infinita4 ,yo1 que he dado la muerte a todos1 vengo a ser por su gracia fuente de vida2 y t1 generoso a tu vez tambin1 me juzgas digna de tan alto ttulo1 cuando lo soy nicamente de otro4 ,pero ya el campo nos llama al trabajo1 que ahora ha de costarnos sudor1 despus de una noche de insomnio4 ,mas no ves8 ,mira cmo la maana indiferente a nuestro cansancio vuelve a emprender risuea su rosada va4 ,marchemos1 pues3 no me apartar ms de tu lado1 cualquiera que sea el sitio a que nos conduzca nuestra cotidiana faena1 que ha de sernos penosa en lo sucesivo1 pues ha de durar lo que dure el da2 bien que si permanecemos aqu qu trabajo ha de parecernos duro en medio de estos bellos pensiles8 ,vivamos en ellos1 y viviremos contentos1 aunque hayamos descendido tanto de nuestro estado4 ,as discurra1 a medida de sus deseos1 profundamente humillada ,eva2 mas otra era la decisin del ,hado1 y la ,naturaleza tard poco en manifestarla por medio de las aves1 de los brutos y del aire1 porque este eclips de repente el purpreo brillo de la maana4 ,a su vista el ave de ,jpiter1 desde lo ms alto de su vuelo1 cay sobre dos pjaros de bellsima pluma a quien persegua1 y el animal que reina en los bosques1 y que por primera vez se hizo entonces cazador1 bajando de una colina1 se lanz contra un ciervo y su compaera1 la ms hermosa pareja de aquellos montes4 ,huan hacia la puerta oriental del ,paraso2 observbalo ,adn1 y siguindolos con sus miradas1 dijo conmovido a ,eva3 ,ay1 ,eva6 ,algn prximo contratiempo nos amenaza1 cuando por medio de esos mudos indicios de la ,naturaleza1 nos presagia el cielo sus designios1 o cuando menos nos da a entender que confiamos demasiado en la remisin de nuestro castigo1 porque nuestra muerte se ha diferido algunos das4 ,quin sabe lo que durarn1 ni lo que hasta entonces ser nuestra existencia1 ni si lo ms que averiguaremos es que somos polvo1 que polvo volveremos a ser1 y que acabaremos8 ,a qu1 si no1 ponernos delante de ese doble espectculo1 esa sbita persecucin en el aire y en la tierra1 ambas en la misma direccin y en el mismo instante8 ,por qu esa oscuridad del lado de oriente antes de mediar el da1 y ese fulgor matutino1 ms vivo que el de la aurora1 que ostenta aquella nube hacia el occidente1 esparciendo destellos por el firmamento azul1 y descendiendo lentamente cual si trajese una misin del cielo8 ,y no era ofuscacin suya2 que de aquella parte1 reflejando en el ,paraso un resplandor marmreo y posndose sobre una colina1 anunciaba una aparicin gloriosa1 de que no hubiera dudado ,adn1 si el humano temor no hubiera puesto en sus ojos sombras4 ,no aparecieron ms esplendentes los ngeles cuando se mostraron a ,jacob en ,mahanain1 vindose cubierto el campo con las tiendas de sus flgidas cohortes#abi2 ni cuando en ,dothan se descubri flamgera montaa hecha un campo de fuego y amenazando al monarca sirio1 que para sorprender a un solo hombre y obrando como asesino1 suscit una guerra1 sin proclamarla#acj4 ,seal el prncipe de las celestes jerarquas los puestos que haban de ocupar sus brillantes potestades para apoderarse del jardn1 y l se adelant solo1 buscando el sitio en que se haba refugiado ,adn4 ,no se le ocult a este1 y mientras se acercaba el supremo mensajero1 dijo a su esposa3 ,disponte ya1 ,eva1 a alguna gran novedad que quiz ha de cambiar nuestra suerte1 o imponernos nuevas leyes a que tendremos de someternos1 porque veo a lo lejos descender de la fulminante nube que envuelve la colina un guerrero de la legin celeste1 y segn su apariencia1 no de los inferiores4 ,ser algn gran ,potentado1 alguno de los supremos ,tronos2 que tal es la majestad que le rodea4 ,no me inspira temor por su terrible aspecto1 ni tiene la benigna dulzura de ,rafael1 que tanta confianza infunde1 sino una presencia tan solemne como sublime2 y para no ofenderle1 retrate t2 yo con la mayor reverencia le saldr al encuentro4 ,ilustracin3 ,las cohortes anglicas descendan al ,paraso4 ,y apenas dijo esto1 se le acerc el ,arcngel apresuradamente1 no en su figura celestial1 sino ataviado como un hombre que ha de entenderse con otro hombre4 ,sobre sus resplandecientes armas flotaba una veste marcial de prpura1 ms viva de color que la ,melibea#aca1 o que la grana de ,sarra#acb con que en los tiempos de treguas se ornaban los reyes y antiguos hroes4 ,isis teji sus matices2 su estrellado yelmo con la visera alzada dejaba ver un rostro en las primicias de la virilidad que acaba de salir de la juventud2 a un lado1 como un radiante zodaco llevaba pendiente la espada1 terrible espanto de ,satans1 y en su mano empuaba la lanza4 ,adn se inclin profundamente2 el ,arcngel se mantuvo erguido1 y con majestuosa dignidad le dio as cuenta de su mensaje3 ,adn1 el supremo mandato del cielo no ha menester exordios3 baste decirte que tus ruegos han sido odos1 y que la muerte a que estabas sentenciado desde el momento de tu transgresin retrasar su golpe los largos das que te estn concedidos para dar lugar a tu arrepentimiento1 y a que borres tu criminal accin con tus buenas obras4 ,entonces tal vez1 desenojado tu ,seor1 te redimir enteramente de la instancia con que la muerte te reclama2 pero no te es permitido morar ms tiempo en el ,paraso1 y yo he venido para sacarte de l y enviarte fuera del ,edn a labrar la tierra de que fuiste formado1 y a cuyo seno es bien que vuelvas4 ,no dijo ms2 porque al or ,adn estas palabras1 sinti sobrecogido su corazn y embargados sus sentidos por el hielo del ms acerbo dolor2 mas ,eva1 que aunque oculta1 todo lo haba escuchado1 se denunci a s misma1 prorrumpiendo en gritos y agudos lamentos3 ,oh inesperado golpe1 ms terrible que el de la muerte6 ,salir de este dulce ,paraso1 dejar mi suelo natal y estos dichosos y umbros vergeles1 morada digna de dioses6 ,y yo que esperaba subsistir aqu tranquila en medio de mi tristeza1 hasta que llegase el da mortfero para ambos6 ,flores amadas que no hallar en ningn otro clima1 las primeras a quienes visitaba por la maana1 las ltimas de quienes por la tarde me despeda2 flores que tanto cuidaba mi cariosa mano desde que os abrais1 y a todas las cuales he dado nombre3 quin os enderezar hacia el ,sol ahora1 y os ordenar por tribus1 y os regar con la ambrosa de estos puros manantiales8 ,y t1 por fin1 nupcial gruta1 que yo me complaca en embellecer con cuanto puede ser agradable a la vista y al olfato3 cmo me alejar de ti para andar vagando por un mundo inferior1 que comparado con este ser salvaje y sombro8 ,cmo vivir de un aire menos puro1 acostumbrada a estos frutos inmortales8 ,al or esto el ngel1 la interrumpi dulcemente3 ,no as te lamentes1 ,eva2 renuncia con resignacin a lo que justamente has perdido2 no te apasiones con tanta vehemencia de lo que no es tuyo4 ,al salir de aqu1 no vas sola2 va contigo tu esposo1 a quien ests obligada a seguir1 porque donde l habite ser tu tierra natal4 ,entonces ,adn1 volviendo en s de su repentino e inerte anonadamiento y recobrando el nimo1 dirigi a ,miguel estas humildes palabras3 ,espritu celestial1 bien seas uno de los ,tronos1 bien lleves el nombre de superior entre ellos1 porque tu majestad puede ser propia de un prncipe que impera sobre otros prncipes3 bondadosamente nos has comunicado tu mensaje1 que a hacerlo de otro modo1 no hubiramos resistido a tan duro golpe2 mas todo el dolor1 todo el abatimiento y desesperacin que puede resistir nuestra flaqueza1 en tus palabras estn cifrados al anunciarnos el destierro de esta feliz morada1 que era nuestro dulce asilo1 el nico consuelo a que nuestras almas estaban acostumbradas4 ,cualquiera otro lugar nos parecer inhospitalario y yermo2 nos desconocer a nosotros y ser para nosotros desconocido4 ,ah6 ,si a fuerza de incesantes ruegos lograse apiadar la voluntad de ,aquel que lo puede todo1 no cesara un momento de importunarle con continuos clamores2 pero pedirle lo que se opone a su absoluto decreto1 sera tan intil como querer contrarrestar con nuestro hlito la fuerza del viento1 que rechaza sofocante sobre nosotros al exhalarlo4 ,me someto1 pues1 a su soberano mandato3 solo me aflige la idea de que al partir de aqu1 no volver a ver su rostro1 no contar ms con su bendito auxilio4 ,aqu hubiera yo recorrido de uno en otro1 adorndolos1 todos los sitios en que se dign consolarme con su divina presencia2 y hubiera dicho a mis hijos3 ,en este monte se me apareci2 bajo este rbol se me hizo visible2 entre estos pinos o su voz2 aqu1 orillas de esta fuente1 convers con l4 ,en muestra de reconocimiento1 le hubiera erigido altares de csped1 y hubiera acumulado lustrosas piedras de los arroyos en memoria y monumento para las futuras edades1 y derramado sobre ellas el dulce perfume de odorferas gomas1 de los frutos y de las flores4 ,pero en ese otro nfimo mundo dnde hallar sus brillantes apariciones1 ni siquiera seal de la huella de sus plantas8 ,porque1 aunque yo huya de su clera1 una vez recobrada la vida1 y prolongada su duracin y legada a la posteridad que se me promete1 no me queda otro consuelo que alcanzar a ver los destellos ltimos de su gloria y adorar de lejos los ms leves vestigios de sus pasos4 ,no ignoras1 ,adn1 le replic ,miguel con afectuoso semblante1 que suyo es el cielo1 suya la tierra toda1 no esta roca solamente2 que llena con su presencia la tierra1 el mar1 el aire1 todo cuanto vive alentado por el calor de su virtual omnipotencia4 ,te ha concedido el dominio de la tierra toda para que la poseas y la gobiernes1 don que no debes menospreciar2 y as1 no creas que su presencia est reducida a los estrechos lmites del ,paraso o del ,edn4 ,este hubiera sido quiz la cabeza de tu imperio1 de donde hubieran salido todas las generaciones1 y adonde hubieran vuelto tambin de todos los confines de la tierra para ensalzarte y reverenciarte a ti1 su ilustre progenitor2 pero t has perdido esta preeminencia1 decayendo hasta el punto de tener que morar en el mismo suelo que tus hijos4 ,no dudes1 pues1 de que tan presente como aqu1 est ,dios en los valles y en las llanuras1 de que le hallars en todas partes1 y de que por donde quiera te seguirn las pruebas de su presencia1 y te vers circuido de su bondad y paternal amor1 de su verdadera imagen y de las divinas huellas de sus pasos4 ,y para que puedas creer y asegurarte en esto antes que de aqu salgas1 has de saber que soy enviado para revelarte lo que en los futuros siglos te acontecer a ti y acontecer a tu descendencia4 ,preprate a presenciar bienes y males1 la pugna que se empear entre la divina gracia y la perversidad del hombre4 ,as aprenders la verdadera resignacin1 y a moderar la alegra con el temor y un piadoso recogimiento1 de modo que te mantengas igualmente sereno en la fortuna y en la adversidad1 para que puedas arrostrar ms a salvo los trances de la vida1 y disponerte mejor al de la muerte cuando sobreviniere4 ,sube ahora conmigo a esta eminencia2 deja aqu a ,eva1 a quien ya he tranquilizado1 entregada al sueo1 mientras t1 despierto1 contemplas el porvenir1 como en otro tiempo dormas t tambin1 cuando ella vino a la vida4 ,a cuyas palabras agradecido1 contest ,adn3 ,sube en buen hora1 que yo te seguir como a seguro gua por el camino que me conduzcas2 sumiso estoy a la voluntad del cielo en medio de mi castigo4 ,opondr dcil pecho a todos los males1 y me armar para hacerme superior a todos los sufrimientos y conseguir desde luego la tranquilidad1 por medio del trabajo1 si as puedo merecerla4 ,y ascendieron ambos a la visin divina4 ,era aquella montaa la ms alta del ,paraso1 y desde su cima se descubra claramente el hemisferio de la tierra1 que se dilataba hasta donde poda alcanzar la vista4 ,no era ms elevada ni en torno se extenda ms la montaa a donde por diferente causa llev el ,tentador1 hallndose en el desierto1 al segundo ,adn1 para mostrarle todos los reinos de la tierra y las grandezas de cada uno4 ,desde all pudo contemplar en su propio asiento las ciudades de antigua o reciente fama1 las que eran cabeza de los ms insignes imperios1 desde los muros destinados a ,cambalu1 silla de ,can del ,caita1 y desde ,samarcanda1 orillas del ,oxo y trono de ,temir1 hasta ,pekn1 donde reinan los reyes de la ,china#acc4 ,de aqu corri su vista hasta ,agra y ,lahor1 propias del gran ,mogol1 y hasta el ,quersoneso ureo1 o hacia ,ecbatana la de ,persia1 despus ,hispahan1 o a ,mosc1 donde es soberano el ,zar de ,rusia1 y a ,bizancio1 dominada por el ,sultn1 que naci en el ,turquestn4 ,pudo luego fijar sus ojos en el reino de ,nego y su puerto ms lejano1 ,erecco1 y los pequeos estados martimos de ,montbaza1 ,quiloa1 ,melinde y ,sofala1 que algunos creen ,ofir1 hasta los reinos de ,congo y ,angola1 ms al medioda2 y trasladndose del ro ,nger al monte ,atlas1 los imperios de ,almanzor1 de ,fez1 de ,sus1 de ,marruecos1 de ,argel1 y ,tremecn4 ,y desde all contempl a ,europa1 y el lugar en que ,roma haba de dominar al mundo4 ,y all en su imaginacin quiz descubri tambin la opulenta ,mjico1 imperio de ,moctezuma1 y el del ,cuzco en el ,per1 esplndido trono de ,atabalipa1 y la ,guyana1 no despojada an1 a cuya principal ciudad llamaron ,el ,dorado los hijos de ,gerin4 ,mas para disponerle a representaciones ms sublimes1 ,miguel levant de los ojos de ,adn el velo que haba puesto sobre ellos el falso fruto de que se prometi vista ms perspicaz2 y luego le purific el nervio visual con eufrasia y ruda#acd porque tena mucho que ver1 y le introdujo en l tres gotas de agua sacadas de la fuente de la vida4 ,la virtud de aquellas yerbas penetr de tal manera hasta lo ntimo de la vista intelectual1 que precisado ,adn a cerrar los ojos1 qued enajenado1 cayendo todos sus espritus en un xtasis2 por lo que el bello ngel le asi de la mano y le hizo al punto volver en s dicindole3 ,adn1 abre ahora los ojos1 y contempla en primer lugar los efectos que tu crimen original ha producido en algunos de los que nacern de ti2 los cuales1 sin embargo1 no han tocado jams al rbol prohibido1 ni conspirado con la serpiente1 ni delinquido con tu pecado#ace2 pero1 a pesar de ello1 de ese mismo pecado heredan la corrupcin que ha de precipitarnos en acciones ms violentas4 ,abri los ojos ,adn1 y vio un campo que1 labrado en parte1 estaba lleno de haces de paja recin segada2 el resto quedaba para pasto y rediles de los ganados4 ,en medio1 como marcando un lmite1 se alzaba un altar rstico1 hecho de yerba1 al cual llegaba de pronto un segador sudoroso1 que depositaba en l las primicias de sus frutos1 espigas verdes an y tostados haces1 pero revueltos1 y segn ms a mano los haba hallado4 ,inmediato a l se vea un pastor en actitud ms humilde1 cargado con los recentales ms escogidos y mejores de su rebao1 y despus de sacrificarlos1 extenda las entraas y la grasa sobre la lea ya preparada1 rocindolas con incienso y practicando todos los dems ritos debidos4 ,de repente baj del cielo un fuego propicio sobre su ofrenda1 y la consumi con presta llama1 esparciendo alrededor un grato aroma2 pero la ofrenda del otro no se consumi1 porque no era sincera2 lo cual le encendi en ira1 y segn estaba hablando con el pastor1 le lanz en medio del pecho una piedra que le dej sin vida4 ,cay1 y cubierto de mortal palidez1 exhal el alma entre torrentes de sangre4 ,sobrecogido con aquel espectculo el corazn de ,adn1 exclam3 ,maestro mo3 ,por qu ha sucedido tan gran desdicha a ese hombre humilde1 que tan bien ha hecho su sacrificio8 ,este premio reciben la piedad y una devocin tan pura8 ,y ,miguel le respondi conmovido3 ,esos dos son hermanos1 ,adn1 y nacern de ti4 ,el injusto ha matado al justo1 por envidia de que el cielo haya aceptado la ofrenda de su hermano2 pero esa accin sanguinaria ser vengada1 y como tan meritoria la fe del otro1 no quedar sin recompensa1 aunque le ves morir aqu cubierto de polvo y sangre4 ,ay6 dijo nuestro padre4 ,por esa accin y por esa causa6 ,conque lo que he visto es la muerte8 ,y por este medio volver yo a la tierra nativa6 ,oh espectculo terrible1 que no puede contemplarse sin repugnancia y asombro1 ni considerarse sin horror1 ni sentirse sin espanto6 ,a lo que contest ,miguel3 ,ya has visto en el hombre la primera forma de la muerte2 pero cun varias son las que toma1 y cuntos los caminos que conducen a su hrrida caverna1 y todos ellos tristes6 ,es1 sin embargo1 ms vaporosa para los sentidos a la entrada que interiormente4 ,unos1 como acabas de ver1 morirn por un golpe violento1 otros por el fuego1 el agua y el hambre1 y muchos por la intemperancia en los manjares y en las bebidas4 ,ella propagar por la tierra crueles enfermedades1 que en monstruosa multitud se ofrecern a tu vista1 para que comprendas cuntas miserias ha acarreado a la ,humanidad el liviano apetito de ,eva4 ,al punto apareci a su vista una mansin triste1 repugnante1 sombra1 parecida a un lazareto1 en la cual se vean amontonados gran nmero de pacientes1 porque all se juntaban todas las enfermedades1 el horroroso espasmo1 los agudos tormentos1 el agonizante desmayo del corazn1 toda especie de fiebres1 las convulsiones1 las epilepsias1 los rigurosos catarros1 la piedra intestina y las lceras1 los clicos rabiosos1 el infernal frenes1 la siniestra melancola1 la luntica demencia1 la lnguida atrofia1 con el marasmo1 la hidropesa y la peste devastadora1 y las dropsias1 el asma y el reuma que destroza la trabazn de los miembros4 ,las toses eran crueles1 amargusimos los suspiros2 la desesperacin corra de lecho en lecho acosando a los enfermos1 y sobre ellos blanda su dardo la muerte triunfante1 pero retardando sus golpes1 a pesar de que a todas horas la invocaban con afn como el supremo bien y la ltima esperanza4 ,quin1 ni aun el corazn ms endurecido1 hubiera contemplado con ojos enjutos espectculo tan tremendo8 ,a ,adn no le era posible1 y llor1 a pesar de no haber nacido de mujer2 predomin la compasin en lo ms perfecto del ,hombre1 y por algn tiempo se entreg al llanto1 aunque acudiendo a su mente ms graves pensamientos1 moder su exceso1 y as que recobr la palabra1 volvi a sus exclamaciones3 ,oh miserable especie humana6 ,a qu degradacin has llegado6 ,qu condicin tan infeliz te est reservada6 ,ms te valiera no haber nacido4 ,por qu se nos ha impuesto8 ,si el que la recibe la conociese cmo haba de aceptar semejante oferta1 y no rechazarla desde luego1 prefiriendo quedar en un pacfico olvido8 ,es posible que siendo el ,hombre imagen de ,dios1 y habiendo sido formado tan bueno1 tan preeminente1 aunque despus se haya hecho criminal1 tenga que pasar por sufrimientos tan terribles a la vista1 y al nimo tan intolerables8 ,por qu1 conservando an el ,hombre parte de la semejanza divina1 no haba de estar libre de semejantes imperfecciones1 preservndole de ellas el mismo respeto que se debe a la imagen de su ,creador8 ,la imagen de su ,creador1 replic ,miguel1 se apart de ellos desde el momento en que se envilecieron al entregarse a sus apetitos desordenados2 desde aquel punto se trocaron en la imagen de aquel a quien servan1 del vicio brutal que indujo a pecar1 sobre todo a ,eva1 y que los rebaj hasta el punto de hacerlos dignos de su castigo4 ,porque no es la imagen de ,dios la que han afeado1 sino la suya propia1 y si alguien ha desvanecido esta semejanza1 han sido ellos2 y al convertir las saludables leyes de la pura naturaleza en horribles enfermedades1 ellos se imponen un castigo justo1 por no haber respetado la imagen de ,dios que llevaban en s mismos4 ,reconozco esa justicia1 dijo ,adn1 y me someto a ella2 pero no hay otro medio menos doloroso que estos1 para llegar a la muerte y confundirnos con nuestro originario polvo8 ,uno hay1 respondi ,miguel1 que consiste en observar la regla de ,no excederse1 de guardar templanza en lo que se come y bebe1 procurndose el alimento preciso1 no los deleites de la glotonera2 con lo que pasarn multitud de aos sobre tu cabeza4 ,as podrs vivir1 hasta que1 como el fruto maduro1 vuelvas al seno de tu madre2 y no sers arrancado violentamente1 sino que te desprenders con facilidad cuando ests sazonado para la muerte1 es decir1 en tu ancianidad2 y entonces sobreviviendo a tu juventud y a tu robustez1 se convertir en dbil y caduca y encanecer tu belleza2 y torpes ya tus sentidos1 quedarn yertos para el gusto que ahora sientes en los placeres2 y en lugar de ese espritu juvenil1 confiado y vivaz1 se inyectar en tu sangre un humor melanclico1 fro y estril1 que amenguar tu vigor y acabar por consumir todo el blsamo de tu vida4 ,a lo que repuso nuestro primer padre3 ,pues bien3 no esquivar ya la muerte2 no deseo prolongar mucho la vida2 dispuesto estoy1 por el contrario1 a dejar cuan dulce y fcilmente me sea posible esta pesada carga1 que debo tener sobre m hasta que llegue el da designado para librarme de ella2 y esperar tranquilamente mi disolucin4 ,y aadi ,miguel3 ,no ames ni aborrezcas la vida1 pero mientras te dure1 esfurzate en vivir bien4 ,si ser larga o breve1 el cielo ha de decidirlo4 ,y ahora preprate a presenciar otro espectculo4 ,mir1 y vio una espaciosa llanura llena de tiendas de varios colores3 junto a unas pastaban rebaos de ganados2 de otras salan voces de instrumentos que por sus acordes melodas indicaban ser rganos y arpas2 y se descubra el que mova las teclas y pulsaba las cuerdas1 cuya ligera mano recorra todos los sonidos desde el ms bajo al ms alto1 produciendo resonantes fugas4 ,en otro lado estaba un hombre trabajando en una fragua con dos pedazos de hierro y cobre que haba derretido1 y encontrado antes1 ya porque un incendio casual abrasando algn bosque en cualquier montaa o valle1 y penetrando por las venas de la tierra1 hubiese arrojado el ardiente metal por la boca de una concavidad1 ya porque algn torrente hubiese expelido aquellas materias de las profundidades en que se hallaban4 ,con solo derramar el lquido en unos moldes que tena ya preparados1 forj primero sus propias herramientas1 y luego las que podan servir para liquidar o labrar los metales mismos4 ,despus de estos1 aunque no a mucha distancia1 bajaron a la llanura desde la cima de los altos montes en que moraban1 otros hombres de diferente raza4 ,indicaban en su apariencia ser hombres justos1 que ponan su estudio en adorar sinceramente a ,dios1 en contemplar sus obras manifiestas1 y en cuidarse de todo aquello que puede proporcionar a los hombres libertad y paz4 ,y no haban discurrido largo tiempo por la llanura cuando de pronto salen de las tiendas un tropel de mujeres bellsimas1 ricamente ataviadas de joyas y galas seductoras1 cantando al comps de las arpas dulces y amorosos cnticos y tejiendo vistosas danzas#acf4 ,aquellos hombres1 que permanecan graves1 las miraron1 fijaron en ellas sus ojos sin temor alguno1 hasta que prendidos por fin en sus halageas redes1 cedieron a su encanto1 y cada cual eligi la que le agradaba ms2 y en amantes coloquios se entretuvieron1 hasta que apareci1 precursora del amor1 la estrella de la noche2 y ardiendo entonces en fuego que los devoraba1 encendieron las antorchas nupciales1 y mandaron que se invocase al himeneo1 que por primera vez se invoc en los ritos del matrimonio2 y las tiendas todas resonaron en fiestas y ruidosas msicas4 ,aquellos inefables coloquios y deleitosos arrobamientos del amor y de la juventud1 que no malograban un solo instante1 aquellos cantos y lazos de flores y dulcsimas armonas1 de tal modo interesaban el corazn de ,adn1 de suyo inclinado al placer1 irresistible propensin de la naturaleza1 que exclam as3 ,verdaderamente me has abierto los ojos oh t el primero de los ngeles benditos6 ,ms grata me parece esta visin1 y ms esperanzas de pacficos das me ofrece1 que las dos pasadas4 ,en ellas todo era estrago y muerte y tormentos an ms terribles2 en esta la naturaleza parece realizar todos sus designios4 ,no juzgues1 le advirti ,miguel1 que lo ms placentero es lo mejor por ms que parezca satisfacer a la naturaleza1 y menos debes juzgarlo t1 creado para fin ms noble1 ms santo y puro1 y ms conforme con la divinidad4 ,esas tiendas que tan agradables te parecen1 son el albergue de la perversidad1 y en ellas habitar la raza de aquel que mat a su hermano4 ,parecen cultivar con afn las artes que embellecen la vida1 de las que son raros inventores1 pero se olvidan de su ,creador1 cuyo espritu los ilumina1 y no reconocen ninguno de sus beneficios4 ,nacer de ellos1 sin embargo1 una generacin hermosa1 porque esa turba de mujeres tan bellas que acabas de ver1 diosas en la apariencia1 amables1 alegres1 encantadoras1 carecen de la bondad que consiste en la honra domstica1 el principal timbre de una mujer4 ,destinadas y aderezadas solo a los apetitos lascivos1 servirn no ms que para cantar y danzar y lucir galas y ejercitar la lengua y flechar los ojos2 y esa sobria raza de hombres cuyas vidas religiosas les hacan dignos del ttulo de hijos de ,dios1 sacrificarn bajamente toda su virtud1 toda su fama a las seducciones y sonrisas de esas bellas ateas4 ,ahora nadan en placeres2 nadarn luego en un profundo abismo2 y ren1 pero en breve el mundo se convertir para ellos en un mundo de lgrimas4 ,frustrada con esto la breve alegra de ,adn3 ,qu lstima y qu vergenza1 exclam1 que los que con tan buenos auspicios entran en la vida1 tan fcilmente se aparten de su sendero1 tomando otros extraviados1 o desfallezcan a la mitad del camino6 ,y lo que veo es que siempre los males del hombre tienen un mismo origen1 todos provienen de la mujer4 ,provienen1 repuso el ngel1 de la afeminada flaqueza del hombre1 que debera conservar ms cuerdamente su dignidad1 ya que ha recibido dones tan superiores4 ,pero vas a ser testigo de otra escena4 ,mir1 y descubri un vasto pas que delante de l se dilataba1 ocupado por pueblos y edificios rurales1 y ms lejos por ciudades populosas1 con sus puertas y fuertes torres1 y una muchedumbre armada1 en cuyos feroces semblantes se retrataba la guerra1 gigantes de inmensos cuerpos y osados en sus empresas4 ,unos blandan sus armas1 otros aguijaban a sus fogosos bridones1 y as jinetes como infantes1 ya diseminados1 ya en orden de batalla1 no desempeaban all un ministerio ocioso4 ,apostados en un camino los escogidos para este fin1 acopiaban forraje y recogan gran nmero de hermosos bueyes y no menos hermosas vacas1 que arrebataban a sus suculentos pastos1 y rebaos enteros de lanudas ovejas y balantes corderillos1 rico botn de todos aquellos llanos3 apenas si lograban escapar con vida los pastores1 que pedan socorro a gritos4 ,de repente se traba un sangriento combate3 chocan entre s con cruel furia los escuadrones1 y en el sitio mismo en que poco antes pacan los ganados1 yacen multitud de cadveres y armas destrozadas1 y la tierra sangrienta se trueca en un desierto4 ,acampados otros1 asedian una poblacin fuerte1 y la hostilizan con bateras1 con minas1 con escalas1 mientras los sitiados se defienden desde lo alto de las murallas1 con flechas1 jabalinas1 piedras y ardiente azufre3 horrible mortandad y gigantescas proezas por ambos lados4 ,ms all los heraldos con sus cetros llaman a consejo en las puertas de la ciudad1 y al punto se renen varios hombres de cabellos blancos y grave aspecto1 mezclndose con los guerreros2 hcense or arengas elocuentes1 pero susctase de pronto una oposicin facciosa1 hasta que por fin se levanta un personaje de mediana edad#acg1 distinguido por su prudencia1 que discurre largamente sobre el derecho y la sinrazn1 la justicia1 la religin1 la verdad1 la paz y el juicio de ,dios4 ,vitupranle mozos y viejos1 y hubieran puesto sus manos violentamente en l1 a no bajar una nube que le arrebat1 desapareciendo a los ojos de aquella multitud4 ,de esta suerte procedan all la violencia1 la tirana1 la ley de la fuerza1 y no era dable sosiego alguno en aquella tierra4 ,lloraba ,adn amargamente1 y volvindose a su gua le pregunt sollozando3 ,qu gente es esa1 ministros de la ,muerte1 no hombres1 que as se la dan a sus semejantes1 y que multiplican diez mil veces el homicidio de su hermano8 ,porque hermanos suyos son esos a quienes degellan1 hombres que asesinan a otros hombres4 ,y ese justo que a pesar de su virtud hubiera perecido1 a no haberle salvado el cielo1 quin era8 ,esos1 replic ,miguel1 son los resultados de los torpes matrimonios que has visto4 ,desde el punto en que se unen el bien y el mal1 que recprocamente se aborrecen1 la imprudencia de tal unin produce monstruosos engendros de cuerpo y alma4 ,tales sern esos gigantes1 hombres de encumbrada fama1 porque en semejantes tiempos solo se admirar la fuerza1 que se llamar valor y virtud heroica4 ,vencer en las batallas1 subyugar naciones1 volver uno cargado de los despojos de infinitas vctimas inmoladas1 se considerar como el ms sublime grado de la gloria humana2 que todo esto se har por la gloria del triunfo1 para alcanzar el nombre de grandes conquistadores1 bienhechores de la humanidad1 dioses1 hijos de los dioses1 cuando ms bien debieran llamarse destructores y plagas de la especie humana4 ,as se adquirir en la tierra fama y nombrada1 y el verdadero mrito se dar al olvido4 ,ese1 que ha de ser el sptimo de tus descendientes1 nico justo de esa generacin perversa1 ya has visto que le odiaban por eso mismo1 y cun expuesto estuvo entre tantos enemigos1 porque se atrevi a ser el nico virtuoso1 y a anunciarles la ingrata verdad de que ,dios rodeado de sus santos vendra a juzgarlos4 ,pero el ,seor omnipotente le ocult en una nube de perfumes1 y sus alados corceles le arrebataron1 como has visto1 y ,dios le ha recibido en su seno para que goce con l de la salvacin en el reino de la bienaventuranza1 exento de toda muerte2 lo cual te dar a entender el premio reservado para los buenos y el castigo que a los dems aguarda2 y en prueba de ello1 dirige all tus miradas y considera bien lo que vas a ver4 ,y en efecto mir1 y vio que todo haba variado de aspecto4 ,la boca de bronce de la guerra haba cesado de rugir2 todo a la sazn respiraba contento y jbilo1 lujuria y disolucin2 todo era fiestas y danzas1 matrimonios o prostituciones1 segn mejor pareca1 raptos o adulterios1 y por donde quiera que pasaba una mujer hermosa1 arrastraba tras s a los hombres4 ,de las copas del deleite salan las discordias civiles4 ,por ltimo lleg un venerable patriarca1 y se mostr indignado de sus vicios1 protestando contra su conducta4 ,frecuentaba sus reuniones en que solo vea triunfos y fiestas1 y les predicaba conversin y arrepentimiento1 como a almas que geman encarceladas y en breve haban de sufrir una sentencia terrible4 ,todo fue en vano2 y cuando sinti que se acercaba la hora1 renunci a sus consejos1 y mud lejos de all sus tiendas4 ,en seguida1 cortando altos troncos de la montaa1 comenz a construir una nave de extraordinarias dimensiones2 calcul los codos que haba de tener en longitud1 en anchura y elevacin2 cubriola en derredor de betn2 abri una puerta en uno de sus costados1 la llen de abundantes provisiones para hombres y animales1 y oh singular prodigio6 de cada especie de animales1 aves y pequeos insectos1 entraron en ella a setenas y a pares#ach1 obedeciendo al precepto que se les haba impuesto1 y los ltimos de todos el padre1 sus tres hijos y sus cuatro mujeres2 despus de lo cual cerr ,dios la puerta4 ,ilustracin3 ,cortando altos troncos de la montaa1 comenz a construir una nave444 ,ilustracin3 ,las olas haban sepultado ya las dems viviendas444 ,al propio tiempo se levant el viento del medioda1 y desplegando sus inmensas y negras alas1 acumul las nubes que se extendan bajo del cielo1 las cuales se aumentaron con todos los vapores1 con todas las hmedas y sombras exhalaciones que inmediatamente les enviaron las montaas4 ,cerrose el denso firmamento como con una lbrega techumbre1 y se desgaj una impetuosa lluvia1 que prosigui cayendo hasta que la tierra se ocult a la vista4 ,sobrenadaba el bajel en medio de las aguas y con su enristrada proa se abra seguro paso2 las olas haban sepultado ya las dems viviendas1 que con todas sus pompas rodaban por el profundo abismo2 el mar inundaba al mar1 dejndole sin trminos y sin playas1 y en los palacios que tal magnificencia ostentaban antes1 se guarecan y propagaban los monstruos marinos4 ,de todo el gnero humano ha poco tan numeroso1 no quedaba ms que lo que iba nadando en aquella frgil embarcacin4 ,qu pena sentiste entonces1 ,adn1 al ver el fin de tu descendencia1 fin tan triste1 y al considerar tan completa despoblacin6 ,t tambin te hallaste sumido en otro diluvio de lgrimas y pesares1 anegado y ahogado como tus hijos1 hasta que blandamente sostenido por el ngel1 pudiste permanecer en pie1 bien que inconsolable1 como un padre que llora a sus hijos1 muertos todos a un tiempo ante sus ojos2 tanto1 que apenas te qued fuerza para manifestar as tu dolor al ngel3 ,oh visiones en mal hora tenidas6 ,ms dichoso hubiera vivido ignorante del porvenir4 ,hubiera yo solo participado de tantos males2 que la carga diaria se lleva difcilmente4 ,estas penas que se reparten en varios siglos y que caen de una vez sobre m1 mi previsin las anticipa1 y me atormentan con la idea de lo que han de ser antes de que existan4 ,que ningn hombre pretenda jams averiguar la suerte que le ha de caber a l y a sus hijos en lo futuro3 adquirir la seguridad de males que su previsin no podr evitar1 y que solo temerlos sern para l no menos insoportables que si realmente le aconteciesen4 ,pero ya de esto no debo cuidarme3 intil es en el hombre esa prevencin1 dado que los pocos que sobrevivan perecern al cabo1 de hambrientos y acongojados1 a fuerza de vagar por esos lquidos desiertos4 ,insensato6 ,llegu a esperar1 al ver que la violencia y la guerra desaparecan de la tierra1 que todo sera ventura1 y que la paz vendra a coronar a la raza humana con largos das de prosperidad2 pero qu grande fue mi error6 ,ahora conozco que tanto como corrompe la paz1 devasta la guerra4 ,por qu ha de ser as8 ,explcamelo1 mensajero celestial1 y dime si la raza humana perecer aqu4 ,y ,miguel replic de nuevo3 ,esos que ha poco has visto tan triunfantes y tan viciosamente opulentos1 son los mismos que viste al principio llevar a cabo eminentes hechos y grandes proezas1 pero sin el mrito de la verdadera virtud4 ,los cuales1 despus de haber vertido torrentes de sangre1 trocado en ruinas las naciones que han sometido y granjedose por tanto en el mundo fama1 insignes ttulos y grandes riquezas1 han cifrado su bienestar en los placeres1 la molicie1 la ociosidad1 la crpula y la concupiscencia1 hasta que sus torpezas y su soberbia1 de la intimidad en que con l vivan y de su pacfica situacin1 han extrado sus hostiles hechos4 ,de la propia suerte1 los vencidos y los esclavizados por la guerra han perdido1 al tiempo que su libertad1 toda virtud y el temor de ,dios2 y aunque con fingida piedad le imploren en el trance de las batallas1 no los ayudar el ,seor contra los invasores4 ,tibios as en su celo1 procurarn en lo sucesivo vivir tranquilos1 licenciosa y mundanalmente1 poseyendo lo que les dejen gozar sus dueos1 porque la tierra producir siempre ms que lo que la templanza exija4 ,todo1 pues1 degenerar1 llegar a pervertirse todo2 yacern en el olvido la justicia1 la moderacin1 la verdad1 la fe4 ,un solo hombre quedar exceptuado1 nico hijo de la luz en un siglo de tinieblas1 bueno a pesar de los malos ejemplos1 de las seducciones1 de las costumbres y de un mundo perverso2 que superior al temor de los vituperios1 de los sarcasmos y de las violencias1 los amonestar para que se aparten de sus inicuas vas2 que abrir ante sus pasos las sendas de la rectitud1 mucho ms seguras y pacficas2 que les anunciar la clera que amenaza a su impenitencia1 y se apartar de ellos porque la escarnecen2 ,dios le contemplar como el nico justo entre los vivientes2 y l1 obediente a su mandato1 construir esa arca maravillosa que has visto1 para librarse en ella l y su familia de un mundo condenado a universal naufragio4 ,no bien1 acompaado de los hombres y animales elegidos para transmitir la vida1 entre y se guarezca en el arca1 cuando instantneamente se abrirn todas las cataratas del cielo1 que noche y da derramarn torrentes de agua sobre la tierra2 saldrn de madre las fuentes ms profundas2 reventar el ocano1 cubriendo todas sus playas1 hasta que la inundacin sobrepuje a los ms encumbrados montes4 ,este del ,paraso1 impelido por la fuerza de las olas y asaltado a la vez por los dos brazos de la corriente1 perder su asiento1 y despojado de toda su pompa1 arrastrados sus rboles por las aguas1 se precipitar por el gran ro#aci hasta la boca del golfo1 donde se detendr convertido en isla salada y rida1 refugio de focas1 orcas y gaviotas de graznido desapacible4 ,todo lo cual te ensear que ,dios no vincula en lugar alguno la santidad1 si no va con los hombres que lo frecuentan o en l habitan4 ,y ahora presta atencin a lo que sigue4 ,mir1 y vio el arca nadando sobre el agua1 que a la sazn iba descendiendo1 porque las nubes se alejaban empujadas por el viento sutil del norte1 cuyo duro soplo rizaba la lquida superficie a medida que decreca4 ,un sol radiante reflejaba en las cristalinas ondas1 y como tras larga sed1 se saciaba en ellas ansioso de su frescura2 y en breve toda aquella inundacin1 formando un tranquilo lago1 fue disminuyendo y estrechndose ms y ms1 y se retir por fin al profundo abismo1 que haba ya abierto sus diques1 a tiempo que el cielo cerr sus cataratas#adj4 ,ya no sobrenada el arca1 sino que parece afirmada en tierra1 y fija en la cima de alguna alta montaa2 y ya se descubran como otras tantas rocas las cumbres de las colinas4 ,las rpidas corrientes sepultan rugiendo sus airadas olas en el mar que se retira4 ,sale un cuervo volando del arca2 tras l1 un mensajero ms seguro1 una paloma enviada primera y segunda vez en busca de un rbol verde o de terreno donde pudiera asentar sus ligeros pies4 ,vuelve al segundo viaje1 trayendo en el pico una rama de olivo1 seal de paz2 y al punto aparece seca la tierra2 y baja del arca el venerable anciano con toda su familia2 y levantando sus manos y sus piadosos ojos al cielo en muestra de gratitud1 ve sobre su cabeza una nube de roco1 y en medio de ella un arco formado con tres brillantes fajas de varios colores1 que indicaba la paz de ,dios y una era de nueva alianza3 con lo que el corazn de ,adn1 antes tan triste1 se regocij sobremanera1 y expres su jbilo en estos trminos3 ,oh t1 que puedes representar como presentes las cosas futuras1 celestial maestro6 ,ya con este ltimo espectculo me reanimo1 seguro como estoy de que vivir el ,hombre1 y de que subsistirn con sus razas todas las criaturas4 ,al presente me lamento menos de la destruccin de todo un mundo de hijos criminales1 cuanto me regocijo de haber hallado un solo hombre tan perfecto y tan justo1 que ,dios se haya dignado de hacerle principio de otro mundo1 y de dar su clera al olvido4 ,mas dime3 qu significan esas fajas de color que se enarcan en el cielo1 como si el ceo de ,dios se hubiese ya apaciguado8 ,sirven1 como una margen florida para detener la fluctuacin de esa acutil nube1 por temor de que vuelva a disolverse y anegue otra vez la tierra8 ,y le respondi el ,arcngel3 ,has acertado en tu conjetura1 que ,dios ha tenido la benevolencia de redimir sus iras1 aunque tan arrepentido estaba ltimamente de haber criado al ,hombre capaz de depravacin4 ,sintiose apesadumbrado cuando al inclinar al mundo su mirada1 vio llena la tierra toda de violencias1 y que la carne corrompa sus obras4 ,pero excluidos aquellos impos1 tal gracia ha merecido a sus ojos un hombre justo1 que se ha apiadado1 y no eliminar de la tierra a la raza humana4 ,consiente en no aniquilar ya el mundo con un nuevo diluvio1 en no permitir que el mar traspase sus lmites1 ni la lluvia sumerja a hombres y animales4 ,siempre que tienda una nube sobre la tierra1 desplegar su arco y seguirn su invariable curso el da y la noche1 la estacin de la siembra y de la cosecha1 del calor y de los blancos hielos1 hasta que el fuego purifique todas las cosas nuevas1 y as el cielo como la tierra1 donde ha de morar el justo4 ,,libro ,,duod,,cimo ,,argumento ,prosigui el ngel ,miguel refiriendo lo que acontecer despus del ,diluvio4 ,al hacer mencin de ,abraham1 recorre sucesivamente la escala de los siglos hasta venir a explicar quin ser el fruto nacido de la ,mujer que se haba prometido a ,adn y ,eva1 culpables ya2 su encarnacin1 muerte1 resurreccin y ascensin2 y el estado de la ,iglesia hasta su segunda venida4 ,completamente satisfecho ,adn y tranquilizado con aquellos anuncios y promesas1 baja de la montaa con ,miguel4 ,despierta a ,eva1 que haba estado durmiendo todo aquel tiempo1 y cuyos agradables sueos la haban predispuesto a la tranquilidad de nimo y a la obediencia4 ,miguel1 llevndolos de la mano1 los conduce a ambos fuera del ,paraso1 y fulmina su ardiente espada1 mientras los querubines se colocan en sus respectivos puestos segn les haba ordenado4 ,como el viajero que precisado a caminar de priesa interrumpe1 sin embargo1 su marcha al medioda1 suspendi aqu el ,arcngel su narracin1 quedando entre el mundo destruido y el mundo restaurado1 por si ,adn quera adems discurrir sobre lo que haba odo2 pero a poco1 valindose de una sencilla transicin1 prosigui de nuevo1 diciendo3 ,has visto1 pues1 el principio y el fin de un mundo2 has visto renacer al ,hombre de un tronco2 y an tienes ms que ver1 pero conozco que tu vista mortal se debilita3 estos objetos divinos no pueden menos de deslumbrar y fatigar los sentidos humanos4 ,lo que ha de acontecer despus es mejor que te lo refiera2 y as oye1 y estame atento4 ,mientras esta segunda generacin de hombres se reduzca a corto nmero1 y mientras en sus nimos subsista el recuerdo de la terrible sentencia que se dict1 vivirn temerosos de ,dios1 procedern justa y rectamente y se multiplicarn en breve4 ,la tierra1 cultivada por ellos1 les dar colmadas cosechas de trigo1 vino y aceite2 sacrificarn a menudo lo ms selecto de sus rebaos1 el toro1 el cabrito1 el cordero1 prodigando con afectuosa mano sus libaciones2 e instituyendo fiestas sagradas1 transcurrirn sus das en inocente jbilo1 en paz segura1 divididos en tribus y familias bajo el mando de paternal autoridad1 hasta que se levante un hombre altivo y ambicioso1 que enemigo de igualdad tan bella y de tan feliz estado1 se arrogue un injusto dominio sobre sus hermanos1 y ahuyente de la tierra toda concordia1 toda ley natural4 ,emplear sus armas1 y no contra las fieras1 sino contra los hombres1 en guerras y hostiles asechanzas1 y cuantos se nieguen a obedecer su tirano imperio2 y por esto se apellidar el gran cazador1 a despecho del ,seor#ada2 a despecho tambin del cielo1 pretender derivar del mismo su transmitida soberana1 y su nombre equivaldr al de rebelin1 aunque acuse de rebeldes a los dems4 ,acompaado o seguido de una multitud tan ambiciosa como l y no menos propensa a la tirana1 marchando desde el ,edn hacia el occidente1 encontrarn una llanura1 donde de las entraas de la tierra1 verdadera boca del infierno1 brotar un betn negro e hirviente1 y con l y con ladrillos labrados al intento1 procurarn fabricar una ciudad y una torre1 cuya cspide llegue al cielo1 con lo que logren eternizar su nombre1 no sea que diseminados alguna vez por extraas tierras1 su memoria se d al olvido#adb1 aunque por lo dems no se cuiden de que sea buena o mala esta memoria4 ,pero ,dios1 que sin ser visto desciende muchas veces a visitar a los hombres1 y entra en sus moradas para investigar sus obras1 fij en ellos sus miradas y baj a aquella ciudad antes de que su torre ocultase las torres del cielo2 y burlndose de ellos1 puso en sus lenguas espritus diversos que alterando por completo su nativo idioma1 lo convirtieron en un ruido disonante de palabras desconocidas4 ,suscitose de pronto un confuso y estrepitoso clamoreo entre los constructores2 llambanse unos a otros1 pero nadie se entenda1 de suerte que redoblando sus gritos1 enfurecidos y creyndose mutuamente injuriados1 trabaron entre s descomunal pelea4 ,oh6 qu de risas produjo en el cielo aquel espectculo1 con su extrao azoramiento y su horrenda vocera6 ,cay as en ridculo y concluy la soberbia fbrica1 que por esta causa fue llamada ,confusin#adc4 ,viendo lo cual ,adn1 exclam con paternal enojo3 ,hijo execrable1 que as aspira a avasallar a sus hermanos1 apoderndose de una autoridad usurpada1 que no ha concedido ,dios6 ,solo nos ha dado dominio absoluto sobre las bestias1 los peces y las aves2 este derecho tenemos1 debido a su bondad2 pero no ha hecho al hombre seor de los dems hombres1 sino que reservndose este ttulo para s1 dej a la humanidad libre de toda servidumbre humana4 ,y ese usurpador no se contenta con someter a su orgullo al hombre1 porque con su torre pretende asaltar y desafiar al cielo4 ,miserable6 ,qu alimentos pensar transportar all arriba para atender a su subsistencia y a la de su temerario ejrcito1 cuando el aire sutil que reina sobre las nubes seque sus groseras entraas1 y le prive de respiracin1 ya que no est privado de sustento8 ,a lo que contest ,miguel3 ,con razn te indignas contra ese mal hijo que tal perturbacin produce en la tranquila existencia humana1 empendose en subyugar la libertad1 hija de la razn2 pero no olvides1 sin embargo1 que desde tu culpa original1 la verdadera libertad se ha perdido1 la libertad gemela de la recta razn1 y por consiguiente partcipe con ella de su mismo ser4 ,una vez oscurecida u olvidada en el hombre la razn1 nacen en l los deseos inmoderados1 las pasiones violentas1 que le privan del imperio que sobre l ejerce aquella1 y de libre que era1 le reducen a esclavitud4 ,por lo mismo1 desde el momento en que consiente que un poder ominoso avasalle el albedro de su razn1 ,dios le impone el justo castigo de someterle exteriormente a violentos opresores1 que por lo comn tiranizan con no menos injusticia su libertad externa2 y es bien que exista la tirana1 aunque no por eso sea el tirano disculpable4 ,a veces las naciones decaern de la virtud1 que es la razn1 de tal manera1 que no la iniquidad1 sino la justicia1 o la maldicin que sobre ellas caiga1 las privar de su libertad externa y aun de la que interiormente disfruten4 ,testigo el hijo irrespetuoso de aquel que fabric el arca1 que a consecuencia de la afrenta con que infam a su padre1 oy fulminar contra su viciosa raza esta maldicin terrible3 ,sers esclavo de los esclavos4 ,caer1 pues1 este ltimo mundo1 como el primero1 de un mal en otro peor1 hasta que cansado ,dios de tantas maldades1 retire su presencia de entre los hombres y aparte de ellos sus santas miradas1 resuelto a abandonarlos en sus caminos de perdicin1 y a elegir entre todas las naciones una sola que sea la que le invoque1 una nacin que proceda del nico hombre fiel1 el cual more de la parte ac del ufrates1 aunque haya sido criado en el seno de la idolatra#add4 ,podrs creer que esos hombres sean estpidos hasta el punto de abandonar al ,dios vivo1 aun en vida del patriarca preservado del diluvio1 y de adorar las obras salidas de sus propias manos1 los leos y las piedras1 como si fueran dioses8 ,pues a pesar de esto1 el ,altsimo ,seor se dignar1 por medio de una visin1 alejar a ese hombre de la casa de su padre1 de entre los suyos y del culto de sus falsos dioses1 envindole a una tierra que le mostrar2 y har que sea principio de una nacin poderosa1 a la cual colmar de bendiciones1 de suerte que todas las dems naciones de su raza lleguen a ser igualmente benditas4 ,y ese hombre obedece al punto2 no conoce la tierra adonde va1 pero abriga una fe ciega4 ,yo estoy vindole1 aunque t no puedas verle2 veo la fe con que deja sus dioses1 sus amigos1 su suelo natal1 la ciudad ,ur de ,caldea#ade1 pasando el vado para ir a ,harn1 y llevando en pos un squito embarazoso de ganados y de sirvientes4 ,no camina pobre1 mas confa todas sus riquezas a ,dios1 que le llama a una tierra desconocida2 y llega a ,canan1 donde descubre sus tiendas colocadas alrededor de ,siqun y en la llanura prxima a ,moreh2 y all se le promete para su descendencia la donacin de toda aquella tierra1 desde ,hamath1 por la parte del norte1 hasta el ,desierto1 a la del medioda 7distingo los lugares por sus nombres1 aunque estos nombres no existan ya71 y desde el monte ,hermn hasta el anchuroso mar occidental4 ,a este lado ,hermn2 en el otro el mar4 ,mira en perspectiva estos puntos segn los voy mencionando3 en la costa el monte ,carmelo2 aqu la corriente del ,jordn con los manantiales que la alimentan#adf1 verdadero lmite hacia el oriente2 pero sus hijos se establecern en ,senir1 en aquella larga cadena de colinas4 ,considera bien esto1 que todas las naciones de la tierra sern benditas en la descendencia de ese hombre1 y que en su descendencia est incluido tu gran ,libertador1 el destinado a hollar la cabeza de la ,serpiente2 lo cual en breve te ser ms claramente revelado4 ,este bendito patriarca1 que a su tiempo tendr el nombre de fiel ,abraham#adg1 dejar un hijo1 y este hijo un nieto1 igual a l en fe1 en sabidura y en fama1 el cual acompaado de sus doce hijos partir de ,canan para una tierra ms adelante llamada ,egipto1 fertilizada y dividida por el ro ,nilo4 ,mira por dnde corre este1 y cmo desagua en el mar por medio de siete bocas4 ,invitado por el ms joven de sus hijos1 viene a residir en esta tierra en tiempo de caresta4 ,ilstrase este hijo por sus hechos1 que le elevan a ser el segundo en el imperio de los ,faraones1 y muere all dejando una posteridad que muy pronto llega a ser una nacin2 la cual1 creciendo de da en da1 se hace sospechosa a uno de los reyes sucesivos1 y este procura atajar el incremento de aquella gente extraa tan numerosa1 convirtindola de huspedes en esclavos1 y en vez de hospitalidad dando muerte a todos los hijos varones2 pero por ltimo nacen dos hermanos1 llamados ,moiss y ,aarn1 enviados por ,dios para redimir a su pueblo de la esclavitud1 que regresan llenos de gloria y de despojos a la tierra de promisin4 ,ya antes de esto el prfido tirano1 que renegaba de su ,dios y menospreciaba su mensaje1 ha de verse amenazado de seales y anuncios terribles3 los ros se teirn de sangre1 aunque no lleven ninguna2 invadirn su palacio las ranas1 los piojos y las moscas1 y lo inundarn todo1 y plagarn toda aquella tierra2 sus ganados morirn de morria y peste2 su cuerpo y los cuerpos de todos sus sbditos se cubrirn de lceras y tumores4 ,mezclado el trueno con el granizo y el granizo con el rayo1 despedazarn el cielo de ,egipto1 devorando la tierra por donde pasen2 y lo que no devoren de yerbas1 frutos o granos1 quedar envuelto en una negra nube de langostas1 que formando un inmenso enjambre1 consumirn hasta el ms pequeo resto de verdura4 ,vernse sumidos en tinieblas todos sus reinos1 tinieblas palpables que suprimirn tres das2 y finalmente1 en una misma noche y de un solo golpe morirn todos los recin nacidos de ,egipto4 ,traspasado de diez heridas el dragn del ro#adh1 consentir entonces en la partida de sus huspedes1 y con frecuencia humillar su empedernido corazn2 mas como el hielo que se endurece de nuevo despus de la blandura1 sintindose posedo de mayor ira1 perseguir a los que ya haba dejado libres1 y el mar le tragar con su hueste1 dejando pasar a los viajeros a pie enjuto1 entre dos muros cristalinos2 y la vara de ,moiss tendr separadas las olas hasta que el pueblo del ,seor llegue a su segura playa4 ,tal es el milagroso poder que ,dios conceder a su profeta2 y ,dios estar presente en su ngel1 que caminar delante de ellos en una nube y en una columna de fuego1 de da en la nube1 de noche en la columna1 para guiarlos en su camino o ponerse a sus espaldas cuando los persiga el obstinado rey4 ,y los perseguir en efecto1 toda una noche2 pero se interpondr la oscuridad para defenderlos hasta que se aproxime el alba2 y entonces ,dios1 dirigiendo sus miradas a travs de la columna y de la nube1 confundir a las impas legiones y har polvo las ruedas de sus carros1 y por su mandato segunda vez tender ,moiss su poderosa vara sobre la mar1 y la mar obediente a ella1 volver sus olas sobre los ordenados escuadrones y dejar all sepultados a sus guerreros4 ,en salvo ya el pueblo escogido1 camina desde la playa a ,canan1 atravesando el spero ,desierto1 pero no directamente1 por temor de que alarmados los ,canaanitas1 no susciten una guerra que amedrente a gente inexperta en ella1 y el miedo la obligue a retroceder a ,egipto1 prefiriendo la vida menguada de la esclavitud2 porque para los nobles como para los que no lo son1 la vida ms dulce es la ms extraa a las armas1 cuando no se acude a ellas por un impulso de desesperacin4 ,la permanencia en el ,desierto les ser adems provechosa1 dado que podrn fundar un gobierno1 y entre sus doce tribus elegir un gran senado que ejerza su autoridad conforme a ordenadas leyes4 ,descender ,dios al monte ,sina1 cuya nebulosa cima le recibir temblando1 y desde all entre truenos y relmpagos y estruendoso taido de trompetas les dictar sus leyes1 unas referentes a la justicia civil1 otras a los ritos religiosos de los sacrificios1 anuncindoles por medio de imgenes y sombras al que est destinado a hollar la cabeza de la ,serpiente y el modo con que proveer a la salvacin del gnero humano4 ,pero la voz de ,dios es temerosa al odo humano1 y as le pedirn que les manifieste su voluntad por boca de ,moiss1 poniendo trmino a su temor2 y ,dios acceder a su ruego1 una vez persuadidos de que no podrn acercarse a l sin mediador1 sublime oficio que desempea ,moiss ahora en figura1 para introducir otro gran mediador cuyo tiempo predecir2 y todos los profetas cantarn sucesivamente el advenimiento del gran ,mesas4 ,ilustracin3 ,le pedirn que les manifieste su voluntad por boca de ,moiss4 ,establecidos estos ritos y estas leyes1 de tal manera se mostrar ,dios complaciente con los hombres dciles a su voluntad1 que se dignar de poner su tabernculo en medio de ellos para que el nico ,santo habite entre los mortales4 ,al tenor de lo que ha prescrito1 se fabrica un santuario de cedro1 cubierto de oro1 y dentro de l un arca en que se conservan los testimonios y recuerdos de su alianza2 encima se eleva el trono de la misericordia1 resguardado por las alas de dos fulgentes querubines4 ,arden delante de este trono siete lmparas que1 como en un zodaco1 representan las antorchas celestiales2 y sobre la tienda permanecer de da una nube1 de noche un flamgero destello1 excepto los das en que las tribus estn caminando2 las cuales conducidas por el ngel del ,seor1 llegarn por fin a la tierra prometida a ,abraham y su descendencia4 ,sera muy prolijo referirte todo lo dems1 el nmero de batallas empeadas1 de reyes destronados1 de reinos que han de conquistarse2 cmo el ,sol quedar inmvil todo un da en el cielo1 retrasndose el acostumbrado curso de la noche1 y esto a la voz de un hombre que gritar3 8,oh ,sol6 ,prate sobre el ,giben1 y t1 ,luna1 en el valle de ,ajaln hasta que ,israel haya vencido02 que as se llamar el tercer hijo de ,abraham1 hijo de ,isaac1 nombre que se trasmitir a su posteridad vencedora de los pueblos de ,canan4 ,al llegar aqu le interrumpi ,adn diciendo3 ,oh mensajero del cielo1 luz de mis tinieblas6 ,qu de cosas favorables me has revelado1 sobre todo en lo que concierne a ,abraham y su descendencia6 ,por primera vez siento ahora verdaderamente abiertos mis ojos1 y menos angustiado mi corazn3 hasta el presente todos mis pensamientos eran vacilaciones respecto a la suerte que me estaba reservada1 y no solo a m1 sino a todo el gnero humano2 pero ya veo el da en que sern bendecidas todas las naciones2 merced que yo no merezco por haber buscado la ciencia prohibida por medios tambin ilcitos4 ,no acabo de comprender1 sin embargo1 por qu se imponen tantas y tan diversas leyes a aquellos entre quienes se dignar ,dios de residir en la tierra4 ,esta multitud de leyes supone igual multitud de culpas4 ,cmo ,dios puede habitar entre tales hombres8 ,respondiole ,miguel3 ,no dudes que entre ellos reinar el pecado1 que has engendrado t4 ,la ley se les impone nicamente para evidenciar su natural perversidad1 que sin cesar est incitando al pecado a rebelarse contra aquella2 y cuando vean que dicha ley puede poner de manifiesto el pecado1 y no borrarlo1 excepto por dbiles apariencias de expiacin1 como la sangre de toro o de macho cabro1 deducirn que para satisfacer la deuda del ,hombre es menester sangre ms preciosa1 la del justo por el injusto1 a fin de que en esta justicia que ha de imputrseles por la fe1 puedan hallar su justificacin para con ,dios y la paz de su conciencia1 que no bastaran a procurar todas las ceremonias de la ley1 cuya parte moral no puede cumplir el ,hombre1 y no cumplindola1 no puede vivir4 ,la ley pues parece imperfecta y nicamente dictada con el objeto de someter a los hombres en la plenitud de los tiempos a una alianza ms ntima1 y disciplinados ya1 hacerlos pasar de las figuras aparentes a la realidad1 de la carne al espritu1 de la imposicin de una ley estrecha a que libremente acepten una amplia gracia1 del temor servil al respeto filial1 y de las obras de la ley a las obras de la fe4 ,as que no ser ,moiss1 aunque tan amado del ,seor1 pero solo ministro de la ley1 quien conduzca a su pueblo a ,canan#adi1 sino ,josu1 llamado ,jess por los gentiles#aej y encargado con este nombre de ser quien debele a la ,serpiente y conduzca con toda seguridad al ,hombre1 completamente perdido en los desiertos del mundo1 al eterno descanso del ,paraso4 ,entre tanto1 establecidos aquellos en el ,canan terrestre morarn y prosperarn all por largo tiempo2 mas cuando sus pecados lleguen a perturbar el sosiego pblico1 provocarn a ,dios a que les suscite nuevos enemigos1 de los cuales se vern libres luego que den muestras de arrepentimiento2 y esta libertad les procurarn primero los jueces1 y despus los reyes4 ,el segundo de estos1 clebre por su piedad y sus gloriosos hechos1 obtendr la irrevocable promesa de que su regio trono ha de subsistir perpetuamente2 todas las profecas referirn tambin que del real tronco de ,david1 nombre propio de este rey1 proceder un ,hijo1 nacido de la ,mujer1 el mismo que se te ha predicho1 predicho igualmente a ,abraham1 como aquel en quien tendrn su esperanza todas las naciones1 predicho a los reyes y que ser el postrero de estos1 porque su reino no tendr fin4 ,pero a l ha de preceder una larga sucesin de reyes4 ,el primero1 hijo de ,david1 famoso por sus riquezas y sabidura1 colocar en un suntuoso templo1 rodeada de una nube1 el arca del ,seor1 que hasta entonces habr andado vagando con sus tiendas4 ,de los dems que han de seguirle1 unos se contarn en el nmero de los buenos1 otros en el de los malos reyes4 ,los malos formarn ms larga serie1 y sus torpes idolatras y todos sus otros crmenes1 aadidos a la perversidad del pueblo1 de tal manera irritarn a ,dios1 que se apartar de ellos1 y abandonar su tierra1 sus habitaciones1 su templo1 su santa arca y sus reliquias ms sagradas a la befa y rapacidad de la ciudad cuyos muros has visto#aea entregados a la confusin1 de donde le vino el nombre de ,babilonia4 ,all los dejar en cautiverio por espacio de sesenta aos1 y por fin los sacar de l1 recordando su misericordia y la alianza jurada a ,david1 inalterable como los das del cielo4 ,vueltos de ,babilonia por disposicin de los reyes sus seores1 que ,dios les inspirar1 reedificarn ante todo la casa del mismo ,dios1 y vivirn algn tiempo moderada y regularmente1 hasta que creciendo en opulencia y nmero degeneren en facciosos4 ,las primeras discordias nacern de los sacerdotes1 hombres que consagrados a los altares1 deberan no pensar ms que en la paz2 sus rencillas llegarn hasta profanar el mismo templo1 acabando por arrebatar el cetro1 sin hacer caso de ninguno de los hijos de ,david1 y por ltimo lo perdern1 y pasar a manos de extranjeros1 para que el verdadero ungido1 el ,mesas1 nazca privado de sus derechos4 ,nace este rey1 sin embargo1 y una estrella hasta entonces oculta en los cielos1 anuncia su venida y sirve de gua a los sabios de ,oriente que le buscan para ofrecerle incienso1 mirra y oro4 ,un ngel1 nuncio de paz1 ensea el lugar de su nacimiento a unos sencillos pastores que velaban durante la noche1 los cuales acuden transportados de jbilo1 y oyen los coros de innumerables ngeles que entonan cantos al recin nacido4 ,su madre es una ,virgen2 su padre el ,altsimo ,omnipotente4 ,subir al trono hereditario1 y se extender su reino a los confines ms apartados de la tierra1 como su gloria a todos los mbitos de los cielos4 ,call ,miguel1 al notar en el semblante de ,adn una alegra tan viva1 que asemejndose al dolor1 le haca verter abundoso llanto y no poder proferir una palabra2 mas al fin pronunci las siguientes3 ,oh profeta de faustas nuevas6 ,has colmado mis mayores esperanzas4 ,claramente comprendo ahora lo que en mis ms profundas meditaciones buscaba en vano3 por qu el que con tanta ansia esperamos1 debe llamarse fruto de la ,mujer4 ,salve1 virgen ,madre1 que tan encumbrada ests en el amor del cielo6 ,sin embargo1 de mi carne nacers1 y de tu vientre nacer el ,hijo de ,dios ,altsimo4 ,as se unir ,dios con el ,hombre4 ,forzoso es que la ,serpiente aguarde con mortal angustia el quebrantamiento de su cabeza4 ,mas dime3 dnde y cundo ser el combate8 qu golpe herir la planta del vencedor8 ,no te figures1 respondi ,miguel1 que el combate vaya a ser un duelo1 ni que se produzcan realmente las heridas en la planta o en la cabeza3 el ,hijo no une la humanidad a la divinidad para postrar con ms fuerza a tu enemigo2 ni quedar as aniquilado ,satn1 cuando un escarmiento ms terrible1 su cada del cielo1 no le imposibilit para hacerte a ti una mortal herida4 ,el ,mesas1 tu ,salvador1 no te curar destruyendo a ,satn1 sino destruyendo en ti y en tu raza las obras de este1 lo cual no puede efectuarse sino perfeccionando lo que a ti te falta1 la obediencia a la ley de ,dios1 impuesta bajo pena de muerte y padeciendo esta muerte que ha merecido tu desobediencia y la de aquellos que de ti desciendan4 ,solo as puede satisfacerse la ,suprema ,justicia4 l cumplir exactamente la ley de ,dios por obediencia y por amor1 aunque solo el amor baste al cumplimiento de esta ley4 ,sufrir tu castigo exponindose en la carne a una vida perseguida y a una abominable muerte4 ,prometer la vida a los que crean en su redencin y en que por medio de la fe se les imputar su obediencia y los mritos para salvarse1 no por sus propias obras1 aunque se ajusten a la ley4 ,vivir en la tierra odiado1 blasfemado1 prendido por fuerza1 juzgado y condenado a muerte1 infamado1 maldito1 enclavado en la cruz por su propia nacin1 y muerto por haber dispensado la vida4 ,pero en su cruz quedarn clavados tus enemigos2 con l sern crucificados el castigo que se te ha impuesto1 y los pecados de todo el gnero humano1 y ningn dao experimentarn despus los que confien plenamente en su satisfaccin4 ,as morir1 pero resucitando en breve4 ,la muerte no tendr sobre l poder muy duradero1 pues antes de que vuelva a lucir la tercera aurora1 le vern los astros de la maana alzarse de su sepulcro1 puro como la naciente luz2 y entonces quedar satisfecho el rescate que redime al ,hombre de la muerte1 y su muerte salvar al ,hombre1 siempre que no menosprecie una vida as ofrecida1 y que contraiga el mrito de la fe acompaada de buenas obras4 ,este divino acto anula tu sentencia1 la muerte que hubieras debido sufrir1 envuelto como estabas en el pecado y eliminado para siempre de la vida2 este acto quebrantar la cabeza de ,satn y rendir su fuerza1 una vez derrotados el pecado y la muerte1 sus dos principales armas1 cuyo aguijn se clavar ms hondamente en su cabeza que la herida que haga la muerte temporal en la planta del vencedor o de sus rescatados2 porque esta muerte es como un sueo de que dulcemente se despierta para pasar a la vida de la inmortalidad4 ,despus de su resurreccin solo se detendr en la tierra el tiempo preciso para aparecerse alguna vez a sus discpulos1 hombres que durante su vida le siguieron siempre2 y a ellos les encargar que anuncien a las naciones lo que de l y de la salvacin humana han aprendido1 bautizando en agua corriente a los que crean1 seal que purgndolos de la mancha del pecado para la pureza de su vida1 los preparar tambin en espritu1 si fuere menester1 para una muerte semejante a la del ,redentor4 ,ensearn por consiguiente a todas las naciones1 porque desde aquel da predicarn la salvacin no solo a los hijos nacidos del seno de ,abraham1 sino a los que profesen la fe de ,abraham1 cualquiera que sea el lugar del mundo donde se hallen2 y as en su raza sern bendecidas todas las naciones4 ,en seguida ascender el ,salvador al cielo de los cielos1 llevando en pos la victoria1 triunfante de sus enemigos y de los tuyos2 en su ascensin sorprender a la ,serpiente1 como prncipe que es del aire1 y arrastrndola encadenada por todo su imperio1 la dejar por ltimo confundida4 ,entrar luego en su gloria1 y recobrar su trono a la derecha de ,dios1 magnficamente exaltado sobre todas las dignidades del cielo2 desde donde1 cuando ese mundo est preparado para su disolucin1 volver en toda su gloria y majestad a juzgar a los vivos y a los muertos2 juzgar a los muertos apartados de la fe1 y recompensar a los fieles1 recibindolos en su bienaventuranza1 as en el cielo como en la tierra1 porque toda la tierra ser entonces ,paraso1 lugar ms bienhadado que este ,edn1 y das aquellos venturossimos4 ,as habl el arcngel ,miguel2 suspendi su discurso1 como si sobreviniera el gran perodo del mundo2 y nuestro primer padre1 lleno de jbilo y admiracin1 exclam3 ,oh bondad infinita1 bondad inmensa1 que hasta del mal haces nacer todo este bien1 trocando en bienes los males1 maravilla ms grande que la de la creacin1 al salir la luz de las tinieblas6 ,cercado me veo ahora de incertidumbres3 no s si arrepentirme del pecado en que he incurrido y a que he dado ocasin1 o si ms bien regocijarme1 porque de l ha resultado mayor bien1 gloria ms grande a ,dios1 a los hombres ms benvola proteccin del cielo1 y que a la clera haya sustituido la gracia4 ,pero dime3 si nuestro ,libertador torna a los cielos1 qu ser de ese escaso nmero de fieles1 abandonados en medio de ese rebao impo1 de tantos enemigos de la verdad8 ,quin guiar a su pueblo1 quin le defender8 ,no sern sus discpulos vctimas de ms saudo rigor que el que con l han empleado8 ,seguro puedes estar1 replic el ngel1 de que as ha de suceder2 pero desde el cielo enviar a los suyos un consolador1 el prometido de su ,padre1 su espritu1 que residir en ellos y grabar en sus corazones la ley de la fe por medio del amor para guiarlos con toda verdad2 y les infundir amor espiritual con que puedan resistir las tentaciones de ,satn y despuntar sus envenenados dardos4 ,nada de lo que pueda intentar el hombre contra ellos los intimidar1 ni an la misma muerte1 pues recibirn en sus interiores consuelos la compensacin de todas sus crueldades4 ,su inquebrantable firmeza desarmar a menudo a sus ms tenaces perseguidores1 porque el ,espritu comunicado primero a los apstoles que han de predicar a las naciones el ,evangelio1 y despus a cuantos reciban la gracia del bautismo1 infundir en aquellos el portentoso don de hablar todas las lenguas y de renovar todos los milagros que antes de ellos hizo su ,maestro2 y as en cada nacin persuadirn a una inmensa muchedumbre a or embelesada las nuevas venidas del cielo2 y finalmente cumplido su ministerio y terminada gloriosamente su carrera1 morirn dejando escritas su historia y su doctrina4 ,pero1 segn lo haban predicho1 en lugar de ellos1 sucedern los lobos a los pastores2 lobos crueles1 que emplearn los sagrados misterios del cielo en saciar su vil ansia de ambicin y lucro1 y que corrompern con supersticiones y falsas tradiciones la verdad1 que solo se conserva en las puras palabras de la ,escritura1 y solo es comprensible para el espritu4 ,entonces procurarn valerse de nombres1 dignidades y ttulos1 y unir el poder secular a estos1 aunque fingiendo que nicamente aspiran al espiritual1 con lo que se apropiarn el espritu de ,dios1 prometido y otorgado por igual a todos los creyentes4 ,a favor de tal ficcin impondrn leyes espirituales por medio del poder humano a cada conciencia2 leyes que nadie hallar escritas en los libros santos1 ni entre las que el ,espritu grab tan profundamente en los corazones4 ,qu pretenden1 pues1 ms que violentar el espritu de la ,gracia1 y esclavizar a su compaera la libertad8 ,qu otra cosa que destruir los templos vivos edificados por la fe1 por su propia fe1 y no por ninguna extraa8 ,porque quin puede ser infalible en la tierra1 obrando contra la fe y contra la conciencia8 ,muchos se gloriarn de serlo1 y de esta variedad nacer una rigurosa persecucin contra los perseverantes adoradores en espritu y en verdad4 ,el resto1 que ser el mayor nmero1 creern cumplir con la religin apelando a demostraciones exteriores y a especiosas formalidades4 ,hostigada por los dardos de la calumnia1 huir la verdad1 y se hallar rara vez la prctica de la fe4 ,de esta suerte el mundo llegar a ser funesto para los buenos1 halageo para los malos1 y se sentir abrumado bajo su propia pesadumbre1 hasta que luzca el da de descanso para el justo1 de venganza para el malvado1 que ser el del advenimiento del ,defensor que recientemente se te ha prometido1 fruto de una ,mujer1 vagamente anunciado1 y a quien no puedes ya menos de conocer como tu ,salvador y tu ,soberano4 ,cercado de brillantes nubes1 se revelar1 por fin1 en el cielo1 partcipe de la gloria de su ,padre1 y vendr a aniquilar a ,satn con todo su perverso mundo2 y de esta masa candente1 purificada por el fuego1 sacar nuevos cielos1 una nueva tierra1 y crear siglos interminables1 fundados en la justicia1 en la paz y en el amor1 que darn frutos de colmado bien y perpetua felicidad4 ,termin con estas palabras1 y ,adn tambin1 aadiendo3 ,cun pronto celestial profeta1 has recorrido este mundo transitorio y la serie de los tiempos hasta que lleguen a fijarse estables6 ,ms all todo es un abismo1 todo una eternidad1 cuyo fin no puede alcanzar la vista4 ,saldr de aqu perfectamente instruido y en paz con mis pensamientos2 llevo cuanto puede contener este pequeo vaso1 y mi locura fue aspirar a llenarlo ms4 ,s para en adelante que lo mejor es obedecer solamente a ,dios2 amarle y temerle a un tiempo2 proceder cual si estuviese siempre delante de l2 no desconfiar jams de su ,providencia2 entregarse del todo a l1 que misericordioso en todas sus obras1 hace que el bien triunfe del mal1 y convierte las cosas ms pequeas1 en las ms grandes1 y anonada con el impulso que se cree ms ineficaz los mayores poderes de la tierra1 y toda la ciencia mundana con la ms humilde sencillez4 ,s que el que padece por la verdad adquiere valor bastante para lograr el supremo triunfo1 y que para el fiel1 la muerte no es ms que la puerta de la vida4 ,esto he aprendido con el ejemplo de ,aquel a quien reconozco ya como mi ,redentor siempre mi bendito4 ,y el ngel por ltima vez repuso3 ,pues sabiendo esto has llegado a la cumbre de la sabidura1 y no esperes alcanzarla mayor1 aunque conocieses todas las estrellas por su nombre1 y todos los poderes etreos1 y los secretos del abismo1 y las obras todas de la ,naturaleza1 y las de ,dios en el cielo1 en el aire1 en la tierra y en los mares2 aunque disfrutases de todas las riquezas de este mundo y lo redujeses todo a tu solo imperio4 ,aade a tu saber acciones que sean dignas de l2 aade la fe1 la virtud1 la paciencia y la templanza2 aade el amor1 que algn da ser llamado caridad1 y que es el alma de todo lo dems2 y entonces sentirs menos abandonar este ,paraso1 porque dentro de ti hallars otro mucho ms venturoso y bello4 ,pero bajemos ya de esta altura de contemplacin1 que ha llegado la hora precisa en que es fuerza partir de aqu1 y esos vigilantes que ves1 colocados por m en aquel collado1 aguardan para marcharse4 ,flamgera espada1 signo de proscripcin1 vibra furiosamente delante de ellos3 no podemos permanecer ms tiempo4 ,ve3 despierta a ,eva3 tambin la he tranquilizado a ella con agradables sueos1 nuncios consoladores1 y predispuesto su nimo a una sumisa resignacin4 ,en ocasin oportuna1 t la hars partcipe de cuanto has odo1 y principalmente de lo que le conviene a su fe saber1 de la gran redencin que su descendencia1 la descendencia de la ,mujer1 traer a todo el gnero humano1 para que podis vivir1 ya que sern largos vuestros das1 unidos en una sola fe1 bien que tristes1 y no sin causa1 al recordar los males pasados1 pero contentos1 sin embargo1 considerando vuestro dichoso fin4 ,dijo1 y bajaron ambos de la colina2 y apenas se vio al pie de ella1 corri ,adn al lecho en que haba dejado a ,eva durmiendo1 y la encontr despierta1 y oy que le reciba con estas palabras1 nada melanclicas por cierto3 ,ya s de dnde vienes y adnde has ido1 porque ,dios tambin nos asiste cuando estamos dormidos1 y en los sueos se aprende algo1 y los que me ha sugerido han sido muy agradables y predchome grandes bienes1 apenas abrumada de pesar y con el corazn tan angustiado1 cerr los ojos4 ,s t ahora mi gua2 no me detendr un momento3 ir contigo1 vale tanto como permanecer aqu2 quedarme sin ti1 sera alejarme contra mi voluntad1 porque t eres para m cuanto existe bajo el cielo1 y contigo estar en todos los lugares1 contigo1 a quien mi crimen voluntario expulsa de esta mansin4 ,al salir de aqu llevo1 sin embargo1 el consuelo que ms puede tranquilizarme3 que aunque por m se ha perdido todo1 y aunque no merezco favor tan grande1 de m nacer la prometida estirpe por quien todo ha de restaurarse4 ,ilustracin3 ,arrasronseles en lgrimas los ojos4 ,as habl nuestra madre ,eva2 ,adn la escuchaba complacido1 pero nada le respondi1 porque a su lado estaba el ,arcngel4 ,de la otra colina1 donde estaban colocados1 con paso majestuoso descendan los querubines2 deslizbanse al andar como flgidos meteoros1 cual la niebla de la tarde1 que levantndose del ro1 pasa rozando la superficie de los pantanos1 y avanza presurosa hurtando el suelo a las pisadas del labrador1 que regresa a su alquera4 ,levantada delante de ellos1 fulguraba la espada del ,seor1 despidiendo airados resplandores1 como un cometa1 y su ardiente fuego y los vapores que exhalaba iban acalorando el templado clima del ,paraso1 cual el adusto aire de la ,libia4 ,el ngel entonces1 asiendo de las manos a nuestros padres1 y apresurando sus lentos pasos1 los condujo directamente a la puerta oriental1 y desde ella con la misma prontitud hasta el pie de la roca1 donde se extenda la llanura inferior1 y desapareci4 ,volvieron ellos la vista atrs1 y descubrieron toda la parte oriental del ,paraso1 venturosa morada suya en otro tiempo1 que ondulaba al trmulo movimiento de la fulminante espada1 y agrupadas a la puerta figuras de terrible aspecto y relumbrantes armas4 ,como era natural1 arrasronseles en lgrimas los ojos1 que se enjugaron pronto4 ,delante tenan todo un mundo1 donde podan elegir el lugar que ms les pluguiera para su reposo1 y por gua la ,providencia2 y estrechndose uno a otro la mano1 prosiguieron por enmedio del ,edn su solitario camino con lentos e inciertos pasos4 ,,juicios ,,cr,,ticos ,,sobre ,,el ,,para,,so ,,perdido ,,de ,,milton ,,de ,,richardson ,si algn libro ha habido jams verdaderamente potico1 es decir1 lleno de poesa1 es el ,,para,,so ,,perdido4 ,qu afluencia de hechos deducidos de una fuente histrica tan escasa6 ,qu de mundos inventados6 ,qu naturaleza tan bella nos presenta ante los sentidos6 ,en ningn otro poema se pintan las cosas divinas ms sublime ni divinamente2 en ninguno se da tan grandiosa idea de la naturaleza1 tal como sali de las manos de ,dios1 con todo su encanto virginal1 su gloria y su pureza2 y en cuanto a la raza humana1 qu ,homero hay que la presente ms gigantesca1 ms robusta ni ms valiente8 ,qu pinturas o estatuas de los grandes maestros pueden sugerirnos un concepto tan exacto de su gentileza y superioridad8 ,todas estas grandezas brillan en aquel poema de la manera ms perfecta e interesante4 ,el nimo del lector se siente predispuesto a gozar1 y embargado por el placer1 admira1 y se embelesa1 y cede a cuantas impresiones quiere el poeta producir en l4 ,en este poema se halla la fuente de todo conocimiento1 de toda religin y de toda virtud1 dado que infunde en el alma una paz inefable1 un dulce consuelo y una alegra ntima luego que se penetra uno del verdadero sentido del escritor1 y presta dcil atencin a sus armoniosos cantos4 ,al leer la ,,il,,ada o la ,,eneida hallamos una coleccin de bellsimos cuadros1 lo mismo que al leer el ,,para,,so ,,perdido2 pero para ejecutar los primeros hay1 hablando en el lenguaje profesional1 muchos ,rafaeles1 ,corregios1 ,guidos1 etc41 al paso que las pinturas de ,milton son ms grandes y sublimes1 ms divinas e interesantes que las de ,homero y ,virgilio y cualquier otro poeta1 o para decirlo de una vez1 muy superiores a las de todos los poetas antiguos y modernos4 ,,de ,,newton ,no hay pgina del ,,para,,so ,,perdido en que el autor no d muestras de ser un crtico eminente y un apasionado admirador de la ,sagrada ,escritura4 ,de esta ha tomado infinitamente ms que de ,homero1 de ,virgilio y de todos los dems libros4 ,en la ,escritura tiene su fundamento no solo la accin principal1 sino todos los episodios4 ,la ,escritura1 no solo le ha suministrado los ms nobles conceptos1 sino engrandecido sus pensamientos y sublimado su imaginacin2 y al propio tiempo ha enriquecido sobremanera su lenguaje1 dando a la diccin cierta majestad solemne1 y sugirindole las ms apropiadas y felices expresiones4 ,aprendan pues los lectores con este ejemplo a leer devotamente las ,sagradas ,escrituras4 ,si alguno hay que se atreva a ridiculizarlas o mirarlas con indiferencia1 lo menos que puede decirse de l es que dista mucho de comprender el gusto y el genio de ,milton2 porque el que verdaderamente tenga uno y otro1 estamos seguros de que estimar este poema como la ms excelente de todas las composiciones modernas1 y la ,escritura como el mejor de todos los libros antiguos4 ,,de ,,johnson ,voy ahora a examinar el ,,para,,so ,,perdido1 poema que con relacin a su objeto bien puede ocupar el lugar ms preferente1 y con respecto a la ejecucin1 el segundo entre las producciones del ingenio humano4 ,es opinin comn a todos los crticos que el autor de un poema pico debe considerarse como el genio ms privilegiado1 porque requiere un conjunto de facultades de las cuales basta solamente alguna para otras composiciones4 ,la poesa es el arte de unir lo agradable y lo verdadero1 excitando a la imaginacin como un poderoso auxiliar de la inteligencia4 ,la poesa pica aspira a ensear las verdades ms importantes por medio de preceptos agradables1 y para ello refiere los grandes hechos del modo que ms inters produzcan4 ,la historia debe suministrar al escritor los datos de la narracin1 datos que aprovecha y realza con arte superior1 que vivifica con dramtica energa y que reviste con tiles recuerdos y reflexiones2 la moral le prescribe lmites exactos1 considerando bajo diferentes puntos de vista la virtud y el vicio2 de la poltica y la prctica de la vida aprende a discernir los caracteres y a describir las pasiones1 cada una de por s o combinadas unas con otras2 y la fisiologa le ayuda a su vez con mil recursos e imgenes4 ,para levantar con todos estos materiales un edificio potico1 se requiere una imaginacin capaz de pintar a la naturaleza y de inventar lo que no existe2 y nadie puede llamarse poeta si no posee todas las riquezas del lenguaje y distingue todos los primores de la frase o el colorido que resulta de ella1 y sabe acordar los diferentes sonidos con las infinitas variedades de la modulacin mtrica4 ,bossu es de opinin que el primer propsito del poeta debe ser hallar una moral que ilustre y realice despus por medio de su fbula4 ,este parece haber sido el nico fin de ,milton1 pues as como en otros poemas la moral es una consecuencia o un mero incidente1 solo en ,milton es una cosa esencial e intrnseca4 ,su objeto fue el ms til y el ms difcil de todos1 justificar los designios de ,dios respecto al hombre2 mostrar lo razonable de la religin y la necesidad de obedecer los preceptos divinos4 ,para cumplir con este objeto era menester una fbula1 una narracin dispuesta con tal arte1 que excitase el ms vivo inters y la ms grata sorpresa en el nimo de los dems1 y en esta parte de su obra preciso es confesar que ,milton ha llegado a donde cualquier otro poeta4 ,en su historia de la cada del hombre ha comprendido los sucesos que precedieron a este acontecimiento y los que sobrevinieron posteriormente2 y con tal oportunidad introdujo todo el sistema de la teologa1 que no hay parte alguna de su obra que no aparezca necesaria en tal concepto4 ,apenas hay pasaje ni digresin alguna que no contribuya al desarrollo y progreso de la accin principal4 ,el asunto de un poema pico naturalmente tiene que ser un hecho de grande importancia3 pues bien2 ,milton no trata de la destruccin de una ciudad1 del establecimiento de una colonia1 ni de la fundacin de un imperio2 su asunto es la suerte del mundo1 las revoluciones del cielo y de la tierra1 la rebelin contra el ,ser ,supremo suscitada por las criaturas ms sublimes entre todos los seres creados2 la derrota de sus huestes y el castigo de su crimen2 la creacin de una nueva raza de criaturas racionales2 su ventura e inocencia original2 la prdida de su inmortalidad y la restauracin de su paz y de su esperanza4 ,en la realizacin de los grandes sucesos solo pueden intervenir personas de elevada dignidad4 ,ante la grandeza desplegada en el poema de ,milton1 cualquiera otra desaparece2 sus ms dbiles agentes son los seres humanos ms dignos y ms nobles1 los primitivos padres de la humanidad1 con cuyas acciones coincide la accin hasta de los mismos elementos1 de cuya rectitud o de cuya extraviada voluntad dependen el estado de la naturaleza terrestre y la condicin de todos los futuros habitantes del globo4 ,de los dems agentes del poema1 los principales son tales que sera irreverente nombrarlos en ocasin menos importante2 poderes de nfima condicin a quienes solo el freno del ,omnipotente puede impedir la facultad de crear y de envolver los vastos lmites del espacio en ruina y en confusin4 ,explicar los motivos y acciones de seres tan superiores de manera que la razn humana pueda comprenderlo y la humana imaginacin representrselo es la empresa que este eminente poeta se propuso y que llev a cabo4 ,en el examen de un poema pico entra por mucho el estudio de los caracteres que en l se emplean1 y los que en el ,paraso perdido admiten este examen son los ngeles y el hombre1 los ngeles buenos1 y ms1 el hombre en su estado de inocencia y en su pecado4 ,respecto a los ngeles1 la virtud de ,rafael es afable y benigna1 condescendiente y francamente comunicativa2 la de ,miguel es majestuosa y sublime1 y como es de suponer1 celosa en cuanto corresponde a la dignidad de su propia naturaleza4 ,abdiel y ,gabriel aparecen solo casualmente y obran como lo requiere su respectiva situacin2 la fidelidad solitaria de ,abdiel est pintada afectuosamente4 ,los caracteres de los ngeles malos son muy diversos4 ,a ,satn1 como observa ,addison1 se atribuyen sentimientos propios del ser ms sublime y ms perverso4 ,clarke ha censurado a ,milton por las impas blasfemias que a veces pone en boca de ,satn2 porque hay pensamientos1 dice con mucha razn1 que no puede justificar ninguna ndole ni carcter1 dado que no se atrevera a expresarlos ningn hombre virtuoso1 aun cuando se le pasasen por la imaginacin4 ,hacer hablar a ,satn como un rebelde sin usar de expresiones que pudieran ofender la delicadeza del lector1 era una de las mayores dificultades con que tena que luchar ,milton1 y no puedo menos de aadir que supo salir perfectamente airoso de ella4 ,en las arengas de ,satn hay pocas cosas que puedan ofender los odos del hombre ms timorato4 ,el lenguaje de la rebelin no puede ser nunca el mismo que el de la obediencia4 ,la malignidad de ,satn se deja llevar siempre de su altanera y obstinacin1 pero sus expresiones1 por lo comn1 son generales y ofensivas en cuanto nacen de un corazn perverso4 ,los dems caudillos de la rebelin celeste estn diestramente dados a conocer en los libros #a4 y #b41 y el feroz carcter de ,moloc es siempre consecuente1 lo mismo batallando que aconsejando4 ,adn y ,eva estn durante su inocencia dotados de sentimientos que solo las almas puras pueden comprender y expresar2 su amor es pura benevolencia y mutua veneracin2 se procuran el alimento sin ansia alguna y se muestran diligentes sin fatigarse4 ,en sus oraciones al ,criador apenas hay ms que la efusin del asombro y de la gratitud4 ,disfrutan y no se les ocurre averiguar ms2 son inocentes y no abrigan temor alguno4 ,pero con el pecado empiezan la desconfianza y las desavenencias1 las acusaciones recprocas y el empeo de disculparse2 se miran ya uno a otro con prevencin y temen que el ,criador vengue la injuria que le han hecho2 pero por fin vuelven en s para implorar su perdn1 va labrando en ellos el arrepentimiento y acaban postrndose en ademn de splica4 ,adn1 sin embargo1 aparece siempre superior antes y despus de la cada4 ,acerca de lo verosmil y maravilloso1 dos condiciones del poema pico vulgar que sugieren a los crticos profundas consideraciones1 el ,,para,,so ,,perdido no da lugar a muchas4 ,contiene la historia de un milagro1 el de la creacin y la redencin2 ensalza el poder y la misericordia del ,ser ,supremo1 y as lo verosmil resulta maravilloso y lo maravilloso verosmil4 ,lo esencial en una narracin es que sea verdadera1 y como en la verdad no hay eleccin posible1 supuesto que es necesaria1 est sobre todos los cnones y reglas4 ,en las partes accesorias y eventuales1 puede1 como en todo lo humano1 hacerse algunas excepciones4 ,mas lo verdaderamente importante se apoya en inmviles fundamentos4 ,ha observado muy oportunamente ,addison1 que este poema por la naturaleza de su asunto lleva a todos los dems la ventaja de interesar universal y perpetuamente3 todo el gnero humano de todos tiempos ha de tener la misma conexin con ,adn y ,eva1 y cada hombre ha de participar del bien y el mal que se hace extensivo a todos4 ,en lo tocante a la mquina con que se da a entender la oportuna intervencin de un poder sobrenatural1 otro asunto inagotable de observaciones crticas1 nada hay que hablar aqu porque cuanto sucede es bajo la inmediata y visible direccin del cielo2 pero de todas suertes1 de tal manera est observada esta regla1 que no hay accin ni parte de ella que llegue a realizarse por otros medios4 ,en punto a episodios hallo nicamente dos1 la relacin de ,rafael sobre la guerra del cielo y el discurso proftico de ,miguel sobre las vicisitudes que ha de experimentar el mundo4 ,ambos estn estrechamente unidos con la accin principal2 el uno era necesario para la instruccin de ,adn1 y el otro para su consuelo4 ,tampoco puede hacerse objecin alguna tocante a complemento o integridad del plan1 pues cumple distinta y claramente con lo que ,aristteles exige1 el principio1 el medio y el fin4 ,quiz no hay poema de la extensin de este de que pueda suprimirse menos sin que resulte una verdadera mutilacin4 ,no hay en l juegos1 funerales1 ni la prolija descripcin de ningn escudo2 de las breves digresiones que se hallan al principio de los libros tercero1 sptimo y noveno pudiera indudablemente prescindirse2 pero quin se atrevera a suprimir tan bellas superfluidades8 quin no deseara que el autor de la ,,il,,ada hubiese deleitado a los siglos venideros con un tanto de conocimiento de s mismo8 ,tal vez no habr pasaje alguno ledo tan frecuentemente y con tanta atencin como estos trozos que pudieran llamarse extrnsecos2 y si el fin de la poesa es deleitar1 lo que tanto embelesa a todos no puede tenerse por antipotico4 ,las cuestiones de si la accin del poema es estrictamente una1 de si el mismo poema merece propiamente llamarse heroico1 y de quin por ltimo es el hroe1 solo pueden ocurrirse a lectores que deducen el fundamento de su criterio ms bien de los libros que de la razn4 ,verdad es que ,milton califica solamente de ,poema el ,,para,,so ,,perdido1 pero tambin le llama en otra parte ,canto heroico4 ,indigna la petulancia e inconveniencia de ,dryden que niega el herosmo de ,adn porque al fin resulta vencido2 pero no hay razn alguna para suponer que el hroe no pueda ser desgraciado1 y eso an con la prctica establecida1 desde que muy bien pueden no andar juntos el triunfo y el merecimiento4 ,catn es el hroe de ,lucano2 pero la autoridad de ,lucano no bastara a ,quintiliano a darle la razn2 y sin embargo1 an dada la necesidad del triunfo1 puede decirse que el seductor de ,adn al cabo se vio humillado1 y ,adn reintegrado en la gracia de su ,hacedor1 y por tanto1 seguro de recobrar su dignidad humana4 ,despus del plan y artificio del poema1 deben considerarse como partes que lo componen los afectos y la diccin4 ,los afectos1 como expresin de las acciones o pintura de los caracteres1 en su mayor parte guardan siempre la precisin ms rigurosa4 ,rara vez se tropieza con trozos brillantes que contengan lecciones morales o reglas de prudencia1 pues es tan original la forma de este poema1 que as como nada humano admite hasta que ocurre la catstrofe1 tampoco puede tratarse en l del procedimiento humano4 ,su fin es elevar el pensamiento sobre los cuidados o entretenimientos terrestres4 ,el elogio de la fortaleza con que ,abdiel mantuvo su valerosa y singular virtud contra el menosprecio que de l haca su enemiga muchedumbre1 a todos los tiempos puede acomodarse2 y la severidad con que ,rafael reprende a ,adn cuando quiere enterarse de los movimientos de los planetas y la respuesta que da el mismo ,adn1 seguramente pueden oponerse a cuantas reglas prcticas han dado hasta ahora todos los poetas4 ,los pensamientos que van sucesivamente eslabonndose son tales1 que nicamente pueden ocurrirse a una imaginacin en el ms alto grado de entusiasmo y energa1 excitada adems por un estudio incesante y un inmenso espritu de investigacin4 ,el ardoroso vigor de ,milton puede decirse que sublima su gran saber y que impregna su obra en el espritu de la ciencia que se sobrepone a todo lo que es terreno y vulgar4 ,consideraba la creacin en cuanto ella abarca1 y as sus descripciones son siempre magnficas y propias de un hombre sabio4 ,haba acostumbrado su imaginacin a salvar cuantos obstculos se le opusiesen1 y sus conceptos por lo tanto son siempre grandiosos4 ,lo sublime es la cualidad caracterstica de su poema4 ,desciende a veces a la elegancia2 su elemento1 sin embargo1 es la grandeza4 ,puede a veces revestirse de alguna forma graciosa1 pero su natural actitud es la elevacin gigantesca4 ,agrada cuando es menester agradar1 aunque su recurso favorito es producir admiracin4 ,parece saber acomodarse bien a la ndole de su genio y conocer las cualidades de que la naturaleza le haba prdigamente dotado ms que a otro cualquiera2 la facultad de abarcar la inmensidad1 de realzar la esplendidez1 de acrecentar lo terrible1 de oscurecer ms lo sombro y aumentar lo que de suyo es pavoroso2 y as eligi un asunto sobre el que no era posible extenderse mucho y en que poda darse vuelo a la imaginacin sin incurrir en la extravagancia4 ,ni los fenmenos de la naturaleza1 ni los acaecimientos de la vida satisfacan bastantemente el anhelo con que buscaba cuanto era grande4 ,el pintar las cosas como son en s requiere una atencin minuciosa y es propio de la memoria ms bien que de la fantasa4 ,milton se complaca en explayarse por las vastas regiones de lo posible1 porque la realidad era campo sobrado estrecho para su inteligencia4 ,emple sus facultades en nuevos descubrimientos dentro de mundos en que solo puede campear la imaginacin1 embelesndose en hallar nuevos modos de existencia1 en atribuir sentimientos y acciones a los seres superiores1 en referir las discusiones que se tenan en la asamblea del infierno o en acompaar a los coros celestiales4 ,pero no poda permanecer siempre en extraos mundos3 tena a lo mejor que descender a la tierra y hablar de cosas visibles y conocidas2 y cuando no poda remontarse a lo maravilloso en alas de su talento1 se complaca en dar muestras de su asombrosa fecundidad4 ,cualquiera que sea el asunto de que trate no deja de poner en l su imaginacin2 pero sus imgenes y las descripciones de las escenas o fenmenos de la naturaleza no las toma siempre de formas originales1 ni las presenta con la naturalidad1 fuerza y energa de la observacin inmediata2 vea la naturaleza1 segn la expresin de ,dryden1 a travs de la perspectiva de los libros y en muchas ocasiones tena que llamar a la erudicin en su ayuda4 ,el jardn del ,edn le trae a la memoria el valle del ,enna donde ,proserpina se entretena en coger flores4 ,satn se abre camino por entre procelosos elementos1 como ,argos por entre las rocas ,cianeas1 o como ,ulises entre los dos vagos sicilianos cuando hua de ,caribdis sesgando su nave4 ,con razn se le han criticado las alusiones mitolgicas de que se vale y cuya inutilidad no siempre llega a comprender2 pero es indudable que contribuyen a amenizar la narracin y a excitar alternativamente la memoria y la imaginacin4 ,sus smiles son en ms nmero y ms varios que los de todos sus predecesores1 y no se reduce a los lmites de una comparacin rigurosa1 pues precisamente su gran recurso es la amplificacin1 dando una gran extensin1 cuando la oportunidad lo requiere as1 a la imagen ms secundaria4 ,as1 al comparar el escudo de ,satn con el disco de la luna1 lleva su imaginacin hasta el descubrimiento del telescopio que dio lugar a tan maravillosas revelaciones4 ,en cuanto a los sentimientos morales no es mucho encarecer su elogio asegurando que deja muy atrs en ellos a todos los dems poetas1 porque esta superioridad la deba a lo familiarizado que estaba con la ,sagrada ,escritura4 ,los antiguos poetas picos1 como no conocan la luz de la revelacin1 eran poco hbiles en la enseanza de la virtud2 sus principales caracteres tenan grandeza pero no eran simpticos2 el lector puede deducir de ellos los ms grandes ejemplos de fortaleza activa y pasiva1 y a veces hasta de prudencia1 pero rara vez podr aprender principios de justicia y mucho menos mximas de piedad4 ,para los escritores italianos puede decirse que son vanas todas las ventajas del espritu cristiano4 ,conocida es la depravacin de ,ariosto2 y aunque la ,,jerusal,n ,,libertada puede considerarse como un asunto sagrado1 el poeta ha escatimado ms de lo justo la instruccin moral4 ,en ,milton1 por el contrario1 cada verso revela la santidad del pensamiento y la pureza de las costumbres1 menos en aquellos casos en que el transcurso de la narracin exige la introduccin de los espritus rebeldes2 y an estos se ven obligados a confesar su sumisin a ,dios de tal manera que inspiran reverencia y dan pbulo al sentimiento religioso4 ,en los seres humanos hay dos diferentes1 pero ambos son padres de toda la especie1 venerables antes de perder su dignidad e inocencia1 e interesantes aun despus de perdida por su sumisin y arrepentimiento4 ,en su primitivo estado se ven animados de un afecto tierno sin debilidad y de una piedad sublime sin presuncin4 ,caen en el pecado y manifiestan desde luego lo desigual que es su fragilidad y cun presto se rompe su armona1 cunto debilita el pecado su confianza en el favor divino1 y que solo por la penitencia y la oracin pueden esperar la remisin de su culpa4 ,el estado de perfecta inocencia solo puede llegar a concebirse1 si es posible no obstante concebirlo dada nuestra actual miseria2 pero los sentimientos y culto propios de un ser abyecto y culpable1 todos podemos profesarlos1 porque podemos practicarlos todos4 ,nuestro poeta es siempre grande en cualquiera ocasin que se le contemple4 ,en su primitivo estado nuestros progenitores conversaban con los ngeles2 an envilecidos por su insensatez y por el pecado1 no se ofrecan en su humillacin bajo el aspecto de meros suplicantes1 y cuando vemos que sus ruegos han sido odos1 volvemos a contemplarlos con el mismo respeto que antes4 ,como hasta que incurrieron ,adn y ,eva en su culpa no entraron en el mundo las pasiones humanas1 el poeta tena pocas ocasiones de mostrarse pattico1 pero aun de esas pocas supo aprovecharse bien4 ,describe con exactitud y expresa con energa un afecto peculiar de la naturaleza racional1 el sobresalto que se apodera de la conciencia despus del delito1 y el horror con que el culpable espera los efectos de la indignacin divina4 ,mas para ponerse en juego las pasiones1 solo una ocasin se ofrece1 y la cualidad que ms sobresale en este poema es el sublime1 el sublime empleado con ingeniosa variedad1 unas veces en las descripciones1 otras en los razonamientos4 ,de errores y defectos adolece1 como toda obra humana1 el ,,para,,so ,,perdido3 la crtica imparcial no puede prescindir de ellos2 sin embargo1 as como para encarecer el mrito de ,milton1 no hemos prodigado mucho las citas1 que si furamos a enumerar sus bellezas seran interminables1 tampoco debemos detenernos en recargar demasiado las censuras2 porque qu ingls llevara a bien la reproduccin de uno y otro pasaje que1 al propio tiempo que rebajasen el crdito de ,milton1 amenguaran hasta cierto punto la gloria de su nacin8 ,renunciemos1 por consiguiente1 al sistema de notar la frecuente impropiedad de las voces1 como lo ha hecho ,bentley1 ms competente acaso en la gramtica que en la poesa1 aunque atribuyendo a veces aquella a la intervencin de un corrector en quien hubo de fiarse el autor a causa de su falta de vista2 suposicin temeraria y vana1 si la crea verdadera1 y prfida y vergonzosa1 si1 como se asegura1 l mismo confesaba privadamente que la tena por falsa4 ,el asunto del ,,para,,so ,,perdido tiene el inconveniente de no referirse a acciones ni a vicisitudes humanas4 ,el ,hombre y la ,mujer se ven all en un estado enteramente desconocido para los individuos de su especie2 el lector no encuentra situacin alguna anloga a las de su vida1 ni condicin comparable con la suya por ms que esfuerce su imaginacin para colocarse en ella3 de modo que ni una ni otra pueden excitar su natural curiosidad ni su simpata4 ,todos sentimos los efectos de la desobediencia de ,adn2 pecamos como ,adn todos1 y como l lamentamos nuestras culpas2 en los ngeles cados tenemos otros tantos enemigos encubiertos e infatigables1 y en los espritus bienaventurados celosos amigos y protectores3 esperamos llegar a participar de la redencin del gnero humano1 y estamos tan interesados en la descripcin del cielo y del infierno1 como que nuestra morada futura ha de ser la mansin de las penas o de la bienaventuranza4 ,pero estas verdades son demasiado importantes para que nos parezcan nuevas3 se nos han enseado desde la infancia2 ocupan cuando estamos a solas nuestro pensamiento2 dan asunto a nuestras conversaciones familiares1 y habitualmente tienen grande influencia en los actos de nuestra vida2 pero no siendo nuevas1 no pueden ejercer emocin alguna extraordinaria en nuestro espritu1 porque lo que de antemano sabemos1 no es menester estudiarlo1 ni lo que no es inesperado para nosotros1 puede en manera alguna sorprendernos4 ,as que de las ideas que nos sugieren estas imponentes escenas1 unas veces nos abstraemos con respeto1 excepto cuando se nos ocurren por medio de la asociacin1 y otras nos alejamos con horror o nicamente las admitimos como saludable escarmiento1 como contrapeso de nuestros intereses y pasiones2 y semejantes imgenes ms bien entorpecen que avivan el vuelo de nuestra imaginacin4 ,el deleite y el terror son sin duda las verdaderas fuentes de la poesa1 mas el deleite potico ha de ser tal que la imaginacin humana por lo menos lo conciba1 y el terror potico no ha de llegar a tal punto1 que la fuerza y la fortaleza humanas sean incapaces de dominarlo4 ,el bien y el mal de la ,eternidad son cosas demasiado graves para la sutileza del entendimiento2 este necesita considerarlos con cierta frialdad pasiva1 dado que se contenta con una fe tranquila y una adoracin humilde4 ,y1 sin embargo1 las verdades conocidas pueden tomar diferente aspecto y llegar al nimo por una nueva representacin de imgenes intermedias4 ,esto lo intent ,milton1 y lo consigui por la fecundidad y vigor que tan peculiares eran de su ingenio2 y el que considere los pocos recursos fundamentales que la ,escritura le suministraba1 seguramente se maravillar de la inmensa extensin a que los llev y de la variedad con que supo utilizarlos1 teniendo que renunciar a ciertas licencias de ficcin por el religioso respeto que se deba4 ,nadie ha sabido valerse mejor de las fuerzas unidas del estudio y del genio1 de la claridad de juicio necesaria para no verse embarazado entre tal cmulo de materiales1 ni de imaginacin ms a propsito para disponerlos y combinarlos4 ,era adems incomparable su acierto en sacar recursos de la naturaleza1 de la historia1 de las fbulas antiguas y de las ciencias modernas1 siempre que por alguno de estos medios poda ilustrar o embellecer sus pensamientos1 que a su mucho caudal de erudicin aada los tesoros del estudio y la prodigalidad con que los ostentaba su fantasa4 ,por esto ha dicho alguno de sus admiradores1 empleando una hiprbole extravagante1 que en el ,,para,,so ,,perdido tenemos un libro de ciencia universal4 ,y sin embargo1 no es esto cierto3 no hay medio de suplir a lo que de suyo es insuficiente1 y siempre hallaremos un vaco en la falta de inters humano4 ,el ,,para,,so ,,perdido es uno de esos libros que asombran al lector1 pero que una vez cerrados1 no suelen volverse a abrir4 ,se cree uno obligado a conocerlo1 mas no halla deleite en l2 leemos a ,milton para instruirnos2 le cerramos fatigados y como rendidos1 y volvemos la vista a otra parte para distraernos2 nos alejamos del maestro1 y vamos en busca de nuestros amigos4 ,otro inconveniente del asunto elegido por ,milton es que requiere la descripcin de cosas que no pueden describirse1 los actos de los espritus4 ,no se le ocultaba que lo inmaterial no es susceptible de imgenes1 y que no poda presentar a los ngeles sino como instrumentos de accin1 por lo cual les atribuy forma y materia4 ,esto1 como necesidad al cabo1 era defendible1 y hubiera ganado mucho su plan no poniendo lo inmaterial a la vista del lector1 sino interesndole ms con el artificio de ocultrselo y obligarle a que lo dedujese l mismo de sus pensamientos4 ,pero desgraciadamente confundi lo potico con lo filosfico3 sus personajes infernales y celestiales unas veces son espritus puros1 y cuerpos animados otras4 ,cuando ,satn1 armado con su lanza1 recorre la abrasada tierra1 es figura corporal2 cuando al tender su vuelo entre el infierno y el nuevo mundo1 se ve en peligro de perderse en el vaco1 y halla un apoyo en los vapores que se desprenden de la profundidad1 tampoco puede dudarse de que es corpreo2 cuando anima el cuerpo del reptil1 parece ser un espritu que se infiltra segn le place en la materia2 cuando se levanta erguido como un coloso1 tiene por lo menos una forma determinada2 y cuando es conducido a la presencia de ,gabriel con su espada y con su escudo1 bien hubiera podido ocultar estas armas dentro de la serpiente1 por ms que fuesen materiales las de que para combatir se servan los ngeles4 ,los vulgares habitantes del ,pandemonium1 que eran espritus incorpreos1 a pesar de ocupar tan vasta extensin y de su infinito nmero1 se vean reducidos a un limitado espacio2 y en la batalla1 cuando quedan aplastados por las montaas1 las armas se les introducen por los cuerpos1 y sus padecimientos son mayores porque con el pecado su sustancia se ha dilatado ms y hchose ms sensible4 ,esto aconteca a ngeles incorruptibles1 cuyas armas contribuan a su mayor derrota1 pues sin ellas1 como espritus que eran1 hubieran salido ilesos1 contrayndose o desapareciendo2 y aun como espritus1 seran espirituales a medias1 porque la contraccin y el movimiento son propiedades de la materia2 pero sin el embarazo de la armadura nada hubiera quedado de ellos1 y hubiera recibido los golpes la materia que los cubra4 ,cuando ,uriel desciende en un rayo de ,sol1 es corpreo1 y corpreo tambin ,satn cuando teme que ,adn pruebe en l su esforzado aliento4 ,la mezcla de espritu y materia que resulta en la narracin de la guerra celeste es una verdadera incongruencia1 y el libro que a ella se refiere1 es a mi juicio el favorito de los estudiantes1 y el que ms pronto olvidan segn van adquiriendo gusto y conocimientos4 ,despus de la intervencin de los agentes inmateriales1 sobre que no debe insistirse ms1 entra la de los personajes alegricos1 que no tienen existencia real4 ,el poner en relieve las causas por medio de estos otros agentes1 el atribuir una forma dada a las ideas abstractas y comunicarles animacin y vida1 ha sido siempre privilegio de la poesa2 pero la mayor parte de esos seres ideales luego que representan su papel natural1 no vuelven a figurar4 ,as la ,fama cuenta proezas1 y la ,victoria corona a un general o sigue tal estandarte1 pero ni una ni otra pueden hacer ms3 darles una existencia real o atribuirles una intervencin material1 es despojarlos de su carcter alegrico1 o atormentar al entendimiento para que suponga efectos irrealizables4 ,en el ,prometeo de ,esquilo vemos la ,violencia y la ,fuerza y en el ,alcestes de ,eurpides la ,muerte que se presentan en la escena y toman parte en la accin como personas del drama2 pero no hay ejemplo alguno que pueda justificar un absurdo4 ,la ,muerte y el ,pecado1 alegoras de ,milton1 seguramente son personificaciones falsas4 ,el ,pecado es la madre de la ,muerte y puede muy bien ser portero del ,infierno2 pero cuando detienen en su viaje a ,satn1 viaje que se describe como verdadero1 y cuando la ,muerte le provoca a combate1 no es ya posible la alegora4 ,que el ,pecado y la ,muerte hubiesen mostrado el camino del ,infierno1 nada tena de extrao2 lo inverosmil es que allanen el camino construyendo un puente1 porque los obstculos que encuentra ,satn se pintan como reales y materiales1 y el puente no puede ser ms que imaginado4 ,el ,infierno1 morada de los espritus rebeldes1 se localiza tan puntualmente como la mansin del ,hombre4 ,est situado en cierta regin lejana del espacio1 separado de aquellas donde reinan la armona y el orden por medio del inmenso vaco que llena el ,caos2 pero el ,pecado y la ,muerte levantan una enorme mole de rocas amasadas con asfalto2 obra demasiado slida para arquitectos tan ideales4 ,esta desmaada alegora es1 a mi juicio1 uno de los mayores defectos del poema1 defecto que no tiene disculpa1 porque consiste en la opinin que el autor se haba formado de la belleza de su obra4 ,tambin en cuanto a la narracin en s1 hay algo en qu reparar4 ,satn es conducido en el ,paraso con sobrada lentitud a la presencia de ,gabriel1 y se le deja ir muy tranquilamente4 ,la creacin del ,hombre se supone una consecuencia del vaco que haba quedado en el ,cielo por la expulsin de los ngeles rebeldes1 y ,satn hace mencin de ella como de un rumor que corra por el cielo antes de su cada4 ,difcil era en verdad hallar sentimientos que correspondiesen al estado de la inocencia1 y sin embargo1 de vez en cuando algunos suelen anticiparse4 ,el discurso que ,adn se forja entre sueos no parece muy propio de un ser nuevamente creado4 ,tampoco hallo gran propiedad en su respuesta al ngel cuando este le reprende por la curiosidad que muestra3 es el razonamiento de un hombre que conversa con otros hombres4 ,hubieran podido omitirse algunas nociones filosficas1 y sobre todo de falsa filosofa2 as como que en una comparacin hable1 el ngel del tmido ciervo1 cuando el ciervo no era todava tmido1 y antes de que ,adn pudiera comprender la comparacin4 ,observa ,dryden que en medio de su sublimidad1 ,milton peca de hinchado a veces2 lo cual quiere decir que adolece de desigualdad4 ,en toda obra hay una parte que necesariamente depende de las dems3 un palacio no puede estar sin galeras1 ni se da un poema sin transiciones4 ,por dems sera exigir que el ingenio est siempre a la misma altura1 como si pretendiramos que el sol se mantenga constantemente en el medioda4 ,en las grandes obras hay cierta alternativa de partes luminosas y opacas1 como en el mundo se suceden el da y la noche4 ,despus de recorrer los mbitos del cielo1 no debe parecer mal que descienda ,milton a contemplar la tierra2 porque qu otro autor se ha remontado nunca a tanta altura1 ni ha sabido sostener su vuelo por tanto tiempo8 ,tan empapado estaba en los poetas italianos1 que con mucha frecuencia se vala de ellos2 y como todos aprendemos algo de los dems1 su afn por imitar la ligereza de ,ariosto le sugiri la malhadada imitacin del ,paraso de los ,locos2 invencin que no carece en s de mrito1 pero demasiado ridcula para ingerida donde se halla4 ,sus juegos de palabras1 de que abusa en demasa1 sus equivocaciones1 que ,bentley procura disculpar con el ejemplo de los antiguos2 y el empleo innecesario que con tan poco gusto hace del tecnicismo artstico1 no hay para qu detenerse a mencionarlos1 porque fcilmente se advierten y han sido generalmente censurados1 adems de que guardan tan pequea proporcin con el conjunto1 que apenas llaman la atencin de los crticos4 ,tales son los defectos del admirable poema del ,,para,,so ,,perdido4 ,el que pretenda valerse de ellos para que sirvan de contrapeso a sus innumerables bellezas1 no mostrar tanta imparcialidad ni celo1 como ruindad y escasez de juicio1 y merecer1 no que se le censure por su cndida intencin1 sino que se le compadezca por su falta de sensibilidad4 ,,de ,,blair ,milton se traz a s mismo un rumbo nuevo y extraordinario en la poesa4 ,apenas abrimos su ,,para,,so ,,perdido nos sentimos trasladados a un mundo invisible1 y rodeados de seres tan pronto celestes como infernales4 ,los ngeles y demonios no son la mquina1 sino los principales actores de su poema2 y lo que en otra composicin cualquiera sera maravilloso1 en esta se reduce a un curso natural de acontecimientos4 ,un asunto tan ajeno a los intereses de este mundo puede dar fundamento a los aficionados a discusiones materiales1 para dudar de si el ,,para,,so ,,perdido debe propiamente contarse entre los poemas picos4 ,califquese como quiera1 es uno de los ms sublimes esfuerzos del genio potico1 y en condiciones tan caractersticas del poema pico como la majestad y la sublimidad1 igual al ms excelente que merezca esta denominacin4 ,hasta qu punto anduvo acertado el autor en la eleccin de su argumento1 es muy cuestionable3 desde luego puede decirse que ofrece grandes dificultades4 ,a ser de ndole ms humana y menos teolgica1 ms en conexin con las vicisitudes de la vida1 con la manifestacin de los caracteres y las pasiones de los hombres1 quiz sera este poema1 al menos para la generalidad de los lectores1 ms agradable e interesante4 ,pero el asunto se acomodaba perfectamente a la sublime grandeza de su talento2 solo l poda ponerse a su altura2 y al llevar a cabo tan arduo empeo1 mostr una fuerza tal de imaginacin y de invencin1 que verdaderamente es maravillosa4 ,admira1 en efecto1 que de la escasa materia que la ,sagrada ,escritura le ofreca1 sacase una obra tan completa y tan regular en todas sus partes1 y acumulase en su poema tantos y tan variados incidentes4 ,hay en l trozos ridos e ingratos2 ocasiones hay en que el autor1 ms que poeta1 parece un metafsico o un telogo2 pero el conjunto de la composicin es interesante2 sorprende y embelesa la imaginacin1 y seduce y conmueve ms1 a medida que se adelanta en su lectura1 lo cual seguramente prueba gran mrito en una composicin pica4 ,la artificiosa variedad de objetos1 y la escena que colocada tan pronto en la tierra1 como en el infierno o en el cielo1 no llega a hacerse montona1 producen1 juntamente con la unidad de plan1 un todo tan armnico como perfecto4 ,qu dulce1 qu tranquilamente respiramos con ,adn y ,eva en el ,paraso6 ,con qu atencin seguimos a ,satn en su empresa1 con qu ansiedad presenciamos el combate de los ngeles en el cielo6 ,la inocencia1 la pureza1 la ternura de nuestros primeros padres al lado del orgullo y ambicin de ,satn1 ofrecen un bello contraste que domina en todo el poema3 nicamente la conclusin es demasiado trgica para un poema pico4 ,la naturaleza del asunto no admite gran desarrollo en los caracteres2 pero tales como se pintan1 se sostienen y hacen muy agradables por su propiedad4 ,satn1 en particular1 es una figura gigantesca1 y el carcter mejor trazado de todo el poema4 ,milton no le representa conforme a la idea que tenemos de un espritu infernal1 sino que se propuso darle cierta apariencia humana1 es decir1 mixta1 y no enteramente exenta de buenas cualidades4 ,es valeroso y fiel para con los suyos2 en medio de su impiedad siente algunos remordimientos2 hasta se muestra algo compadecido de nuestros primeros padres1 y se disculpa del dao que les ocasiona con la necesidad de su situacin4 ,obra por ambicin y despecho1 ms bien que por natural malicia3 en una palabra1 no es peor que muchos conspiradores o jefes de partido de los que figuran en la historia4 ,los diferentes caracteres de ,belzeb1 ,moloc y ,belial1 estn pintados de mano maestra en las elocuentes arengas que pronuncian en el libro segundo4 ,en cuanto a los ngeles buenos1 aunque no carecen de dignidad y propiedad1 tienen un colorido ms uniforme que los espritus infernales1 a pesar de que la nobleza de ,miguel1 la afable condicin de ,rafael y la inquebrantable fidelidad de ,abdiel1 constituyen diferencias muy caractersticas4 ,el empeo de presentar a ,dios en el esplendor de su omnipotencia y de referir los dilogos que median entre el ,padre y el ,hijo1 era demasiado grave y difcil1 y fue en el que1 como deba presumirse1 qued ms deslucido nuestro poeta4 ,pero los caracteres verdaderamente humanos1 la inocencia y amor de nuestros primeros padres1 estn pintados con sumo acierto y delicadeza4 ,en algunos de sus dilogos con ,rafael y ,eva1 ,adn se muestra sobrado discreto y culto1 atendida su situacin2 en ,eva se advierte ms verdad3 su gracia1 su modestia y su fragilidad son exactamente las de la mujer4 ,la cualidad ms relevante y grande de ,milton1 es la sublimidad4 ,en ella quiz sobrepuja a ,homero1 y en cuanto a ,virgilio y los dems poetas posteriores a l1 no cabe duda alguna respecto a su inferioridad4 ,los dos libros1 primero y segundo del ,,para,,so ,,perdido son una no interrumpida muestra del gnero sublime4 ,la vista del infierno y sus debeladas huestes1 la apariencia y aspecto de ,satn1 el consejo de los caudillos infernales y el caos donde se lanza ,satn para arribar a las playas de este mundo1 forman otros tantos pensamientos sublimes que no ha concebido jams la fantasa de ningn poeta4 ,ni carece tampoco de grandeza el sexto libro1 particularmente en la aparicin del ,mesas1 sin que por eso deje de haber en l algo de censurable y aun de indisculpable1 como los sarcasmos de los demonios al ver los efectos de la artillera4 ,la sublimidad de ,milton es de diferente gnero que la de ,homero2 la de ,homero es por lo general brillante e impetuosa2 la de ,milton ms grandiosa y reposada2 ,homero nos entusiasma y arrastra2 ,milton nos deslumbra y arrastra ms2 el uno es ms sublime en la descripcin de los hechos2 el otro en la de los objetos de suyo grandes y maravillosos4 ,pero aunque ,milton se distinga realmente tanto por su sublimidad1 hay muchas bellezas1 muchos cuadros dulces y deliciosos en toda su obra4 ,las escenas que pasan en el ,paraso estn llenas de imgenes risueas y encantadoras2 sus descripciones son hijas de una fecundsima imaginacin1 y en los smiles se muestra casi siempre muy feliz1 aunque alguna vez pequen de impropiedad1 y pocas y muy raras sean o triviales o de mal gusto4 ,en lo general nos ofrece imgenes tomadas de objetos sublimes o bellos1 y si de algn defecto se resienten es de aludir a menudo a conocimientos cientficos o a las fbulas de la antigedad4 ,la ltima parte del ,,para,,so ,,perdido preciso es confesar que decae algn tanto3 parece que el genio de ,milton participa del desfallecimiento de nuestros primeros padres4 ,rasgos1 sin embargo1 muy bellos del gnero trgico se hallan en los postreros libros1 como el remordimiento y contricin de los dos culpables2 y afectos conmovedores1 como su despedida al ,paraso1 cuando se ven obligados a abandonarlo4 ,el ltimo episodio del ngel1 que refiere a ,adn la suerte de su posteridad1 est felizmente ideado1 aunque a trechos sea algn tanto lnguida la ejecucin4 ,el lenguaje y versificacin de ,milton son de primer orden4 ,su estilo es altamente majestuoso y apropiado al asunto4 ,el verso suelto es armonioso y vario1 y ofrece el ms perfecto ejemplo de la elevacin que es capaz de alcanzar nuestra lengua en la poesa4 ,no se sucede acompasadamente como el verso francs1 en alterna1 regular y uniforme meloda1 que frecuentemente fatiga el odo1 sino que es dulce1 fluido y muchas veces enrgico1 vario en su cadencia y mezclado con algunos sonidos desacordes1 como conviene al vigor y libertad de la composicin pica4 ,de vez en cuando se tropieza con alguno prosaico y descuidado1 pero en obra tan larga1 y en lo general tan armoniosa1 bien pueden perdonarse tan pequeas faltas4 ,en suma1 es el ,,para,,so ,,perdido un poema que abunda en perfecciones de todo gnero1 y que con razn ha dado a su autor una fama no inferior a la de ningn otro poeta1 a pesar de que tengamos que reconocer en l algunos lunares2 que es propiedad de todos los grandes genios no ser siempre uniformes ni correctos4 ,da ,milton con frecuencia en la teologa y la metafsica2 suele ser duro en su lenguaje2 suele usar de voces tcnicas y hacer gala de su erudicin2 pero muchos de sus defectos deben atribuirse a la poca en que vivi4 ,la fuerza y seguridad que ostentaba su genio1 estaba1 a nivel de lo ms grande que se conoce2 y si a veces se muestra inferior a s mismo1 otras se eleva sobre todos los poetas del antiguo y del nuevo mundo4 ,,de ,,lord ,,oxford ,si el ,rafael1 el ,satn y el ,adn de ,milton tienen tanta dignidad como el ,apolo de ,belvedere1 su ,eva ostenta toda la gracia de la ,venus de ,mdicis1 y su descripcin del ,edn el colorido de ,albano4 ,su ternura inspira siempre ideas tan graciosas como las ,madonas de ,guido1 y las tres gracias pueden denominarse el ,,allegro1 el ,,penseroso y ,,comus4 ,rebosaba su alma en poesa1 en sentimiento y en entusiasmo1 y aprovechaba todas estas cualidades estudiando los mejores modelos4 ,as preparado1 dio rienda suelta a su genio1 que era demasiado impetuoso y sublime para dejarse aprisionar por el mecanismo de la rima1 que si alguna vez le embarazaba para expresar todo lo que senta1 con ms frecuencia le obligaba a aadir trivialidades que contribuan a que cobrase mayor aliento4 ,,de ,,hayley ,el entusiasmo era la cualidad predominante en la imaginacin de ,milton4 ,en poltica le haba llevado a ser crdulo con sobrada generosidad1 y a veces demasiado rigorosamente decidido2 pero en poesa le exaltaba a un grado tal de sublimidad1 que nadie ha podido excederle en ella1 ni es probable que llegue nadie a sobrepujarle2 pues aunque en todas las artes haya sin duda grados de perfeccin a que ningn mortal ha llegado an1 se requiere tal conjunto de dotes1 unas dependientes de la naturaleza1 otras de la fortuna1 en un grande artista de cualquier gnero que sea1 que el mundo no tiene motivo alguno para esperar producciones de un genio potico superior al del ,,para,,so ,,perdido4 ,en l se ve la vigorosa y aguda originalidad de concepcin que caracterizaba la inteligencia de ,milton1 y le haca merecedor del ms alto concepto2 y as no solamente es digno nuestro autor de aplauso por haber ensanchado y ennoblecido la esfera de la poesa pica1 sino de otro ttulo mayor a nuestra gratitud1 el de fundador del nuevo y encantador arte ingls1 que tanta gloria ha dado a nuestro pas4 ,con justo encomio1 pues1 y con las ms sinceras y felices expresiones han rendido un tributo de admiracin a ,milton1 el elegante historiador de nuestra moderna jardinera lord ,oxford1 y los dos consumados poetas de ,francia y de ,inglaterra1 ,de ,lille y ,mason1 al celebrar su mrito y proclamarle como el benfico genio que ha granjeado al mundo la ms joven y amable de las artes4 99 99 99 99 99 ,no sera justo ni honroso para el mrito de un poeta como ,milton terminar las precedentes observaciones sobre su inmortal obra1 sin observar que el libro sexto ha sido quiz juzgado con excesiva severidad4 ,en la brillante y animada crtica que de l ha hecho ,johnson1 lo ha calificado como muy a propsito para ser el favorito de los estudiantes4 ,pero ,mr4 ,hayley elocuentemente replica que hasta la imaginacin puede menospreciar una lgica austera1 creyndola facultad estudiantil1 pero a los que gozan aun con sus desvaros1 lcito les es complacerse en su deleite4 ,ningn lector de verdadero instinto potico se ha fijado jams en el sexto libro sin sentir una especie de embeleso1 que bien puede condenar un ceudo lgico1 pero que nada perdera en llegar a participar de l4 ,tampoco puede decirse del ,,para,,so ,,perdido que se cree uno obligado a conocerlo1 mas no halla deleite en l2 ni que leemos a ,milton para instruirnos1 le cerramos fatigados y como rendidos1 y volvemos la vista a otra parte para distraernos4 ,no hay tal3 prestemos atencin a su canto1 y tal vez experimentaremos la misma sensacin que nuestro padre ,adn cuando despus de or la revelacin del ngel1 qued tan embebecido y suspenso1 que por algn tiempo le estuvo atento1 creyendo que segua hablndole1 y que todava llegaban sus palabras a sus odos4 ,,el ,,para,,so ,,recobrado#aeb ,,traducido ,,por ,,enrique ,,leopoldo ,,de ,,verneuill ,,libro ,,primero ,,argumento ,el asunto de esto libro comienza por la invocacin al ,espritu ,santo4 ,el poema representa en primer lugar a ,juan bautizando en el ,jordn3 llega ,jess1 que recibe a su vez las aguas del bautismo2 y es reconocido como ,hijo de ,dios1 no solo por la bajada del ,espritu ,santo1 sino tambin por una voz del cielo4 ,al ver esto ,satn1 que se halla presente1 remntase al momento a las regiones etreas1 donde reuniendo a sus infernales consejeros1 les manifiesta sus temores de que ,jess sea aquella semilla de la mujer1 destinada a aniquilar todo su podero4 ,al propio tiempo les indica la urgente necesidad de averiguar la certeza del hecho1 intentando1 por medio de lazos y engaos1 combatir y exterminar al ,hombre de quien tanto deben temer4 ,satn se brinda a acometer por s solo tamaa empresa1 y aceptado su ofrecimiento1 se pone en marcha para llevar a cabo su cometido4 ,dios1 entre tanto1 rodeado de su corte celestial1 anuncia que ha resuelto someter a su ,hijo a las tentaciones de ,satn2 pero predice que el tentador sufrir la ms completa derrota1 lo cual celebran los ngeles1 entonando un himno de triunfo4 ,jess es conducido por el ,espritu al desierto1 cuando pensaba en el principio de su elevada misin de ,salvador de la humanidad3 sumido en sus meditaciones1 refiere1 en un soliloquio1 cun divinos y generosos impulsos haba experimentado desde su ms tierna juventud1 y cmo su madre1 ,mara1 al observar en l tales disposiciones1 le dio a conocer las circunstancias de su nacimiento1 revelndole que era nada menos que el ,hijo de ,dios4 ,indica luego lo que sus propios estudios y reflexiones le haban sugerido en confirmacin de esta gran verdad1 fundndose particularmente en el reciente testimonio que acababa de recibir en el ,jordn4 ,nuestro ,seor pasa cuarenta das ayunando en el desierto1 donde las fieras se humillan a su presencia1 mostrndose inofensivas4 ,satn aparece despus bajo la forma de un anciano campesino1 y entabla conversacin con nuestro ,seor2 manifistale su extraeza por verle solo en tan peligroso sitio1 y al propio tiempo aparenta recordar que l es la persona reconocida en el ,jordn como ,hijo de ,dios4 ,jess contesta lacnicamente3 ,satn le replica1 enumerando las dificultades que ofrece vivir en el desierto2 y exctale a manifestar su divino poder1 si es realmente ,hijo de ,dios1 trasformando algunas piedras en pan4 ,jess reprueba su proceder1 y le dice que ya sabe quin es4 ,satn se da entonces a conocer1 y procura disculpar su conducta con una artificiosa defensa2 pero nuestro ,seor le reprende severamente1 refutando todos los puntos de su justificacin4 ,satn1 con aparente humildad1 intenta todava sincerarse2 finge admirar a ,jess por su virtud1 y le pide permiso para conversar con l en otra ocasin1 a lo cual contesta el ,seor que obre segn el permiso del ,cielo4 ,desaparece entonces ,satn1 y termina el libro con una breve descripcin de la noche en el desierto4 ,yo1 que en otro tiempo cant el feliz jardn1 perdido por la desobediencia de un hombre1 voy a cantar ahora el ,paraso1 recobrado para la humanidad entera por la firme obediencia de aquel que a rudas pruebas sometido por todo gnero de tentaciones1 humill al tentador1 frustrando sus asechanzas1 y convirti en ,edn el salvaje desierto4 ,oh t6 celeste ,espritu1 que al glorioso eremita condujiste al desierto1 futuro campo de su victoria1 para combatir al ,enemigo2 y le llamaste a ti cuando hubo dado irrecusables pruebas de ser el ,hijo de ,dios3 insprame como solas hacerlo1 que sin ti enmudeciera mi improvisado canto4 ,condceme a las alturas o a los profundos abismos del universo todo2 prstenme apoyo tus favorables alas1 para que pueda referir actos en alto grado heroicos1 que aunque secretos y relegados al olvido durante tantos siglos1 no menos dignos son de haberse cantado ha mucho tiempo4 ,ya el gran ,precursor1 con voz ms imponente que el sonido de la trompeta1 proclamaba el arrepentimiento1 anunciando que el reino de los cielos estaba al alcance de todos cuantos recibieran el bautismo3 posedos de religioso temor1 los habitantes de las comarcas vecinas acudan en tropel para ser bautizados2 y con ellos lleg desde ,nazaret a las orillas del ,jordn1 aquel que pasaba por hijo de ,jos4 ,oscuro se presentaba entonces1 desconocido y sin llamar la atencin de nadie2 pero avisado ,san ,juan ,bautista1 por conducto divino1 reconociole al punto como superior1 ms digno que l de alabanzas2 y hasta hubiera querido resignar en sus manos su santo ministerio4 ,no tard en confirmarse este testimonio3 entreabriose la celeste bveda sobre el que acababa de ser bautizado1 y descendi el ,espritu en figura de paloma2 mientras que la voz del ,padre proclamaba desde el empreo que aquel era su muy amado ,hijo4 ,odas fueron estas palabras por el ,enemigo1 que vagando todava por la tierra1 no deba ser el ltimo en acudir a tan famosa reunin2 y consternado al escuchar la voz divina1 contempl unos momentos con asombro al hombre glorificado a quien se acababa de dar tan augusto ttulo4 ,posedo entonces de envidia y de rabia1 emprende su vuelo a travs de los aires1 sin detenerse hasta llegar a su imperio2 convoca a consejo a todos sus poderosos prceres1 sombro consistorio rodeado por diez capas de negras y espesas nubes2 y una vez en medio de ellos1 con miradas de temor y abatimiento1 dirgeles estas palabras3 ,oh antiguas potestades del aire y de este inmenso mundo6 7pues plceme mucho ms hablaros del aire1 nuestra primitiva conquista1 que recordar el infierno1 nuestra odiosa morada72 bien sabis cuntos siglos hace1 para nosotros como los aos de los hombres1 que hemos posedo este universo1 gobernando a nuestro antojo los asuntos de la tierra1 desde que ,adn y su fcil consorte ,eva1 engaados por m1 perdieron el ,paraso4 ,con temor esperaba yo1 no obstante1 la hora en que la semilla de ,eva asestara contra mi cabeza este golpe fatal4 ,tarda es la ejecucin de los decretos del cielo1 pues el ms largo perodo es corto para l2 y ahora1 demasiado pronto para nosotros1 por la sucesin de las horas ha llegado el temido momento en que debemos sufrir las consecuencias de la remota amenaza4 ,preciso es ante todo parar el golpe1 si es que podemos1 so pena de ver derrocado todo nuestro podero1 perdida nuestra independencia1 y el derecho de residir en este hermoso imperio del aire y de la tierra1 conquistado por nosotros4 ,malas noticias os traigo3 de mujer ha nacido ltimamente el vstago destinado a combatirnos4 ,fundado motivo nos dio ya su nacimiento para abrigar temores2 pero ahora1 llegado a la flor de la juventud1 dotado de todas las virtudes1 de gracia y de sabidura1 para llevar a cabo las ms altas misiones1 redobla justamente mi recelo4 ,un gran profeta1 que a guisa de heraldo le precede1 a fin de anunciar su llegada1 llama a todo el mundo2 y pretende lavar los pecados en el consagrado ro1 para preparar a sus nefitos1 as purificados1 a recibir a ese hombre sin mancha1 o ms bien1 a honrarle como a su ,rey4 ,todos acuden1 y l mismo1 entre ellos1 fue bautizado1 no con el fin de purificarse ms1 sino para recibir el testimonio del ,cielo1 y que no puedan dudar ya las naciones de su divino carcter4 ,yo vi al profeta acogerle con respeto2 vi que al salir del agua1 abra el cielo por cima de las nubes sus puertas de cristal2 inmaculada paloma baj entonces sobre su cabeza2 y o la voz soberana pronunciar desde el ,empreo estas palabras3 ,ese es mi ,hijo muy amado1 con quien estoy complacido4 ,vemos1 pues1 que su madre es mortal2 pero su ,padre ocupa el trono del cielo2 y qu no har para favorecer a su nico ,hijo8 ,conocmosle ya1 y harto comprendimos su fuerza cuando su terrible trueno nos lanz a las profundidades4 ,averiguar debemos quin es ,aquel1 pues hombre parece por todas sus facciones1 aunque resplandezcan en su rostro los rayos de la gloria de su ,padre4 ,ya lo veis2 el peligro es inminente y no permite que entremos en largas discusiones3 debemos oponerle al punto un grave obstculo 7no por la fuerza1 sino por una refinada astucia1 por una trama bien urdida71 antes que a la cabeza de las naciones aparezca como su rey1 su jefe1 el dueo supremo de la tierra4 ,en otro tiempo1 cuando nadie se atreva1 yo solo acomet la arriesgada empresa que tena por objeto descubrir el paradero de ,adn y perderle2 y entonces llev a cabo felizmente mi ardua misin4 ,el viaje que debo emprender hoy os menos peligroso2 y hallado ya una vez el buen camino1 de esperar es que el xito me favorezca de nuevo4 ,call ,satn1 y sus palabras1 honda sorpresa causaron en el infernal concurso1 abatido y consternado por tan infaustas nuevas2 mas no era ya tiempo de discurrir sobre su despecho y sus temores4 ,unnimes todos1 confiaron la direccin de tan delicada empresa1 a su gran dictador1 cuyo primer ataque contra la humanidad haba contribuido tan poderosamente a la prdida de ,adn2 y que desde las profundas bvedas de las cavernas infernales condujo a sus cmplices a la regin de la luz1 donde eran gobernadores1 potentados1 monarcas1 y hasta dioses de muchos grandes reinos y vastas provincias4 ,as el ,enemigo1 escudado con todas las astucias de la serpiente1 dirige sus ligeros pasos a las orillas del ,jordn1 donde quizs encuentre al ,mesas nuevamente anunciado1 a este hombre de los hombres1 reconocido como ,hijo de ,dios4 ,contra l debe poner en juego todos sus ardides y medios de seduccin1 a fin de subvertir al que1 segn sospecha1 ha sido enviado a la tierra para poner fin al reinado de que tanto tiempo disfrutara4 ,intiles fueron sus esfuerzos1 pues muy por el contrario1 contribuy a realizar el designio concebido1 preordenado y decretado por el ,altsimo1 que en medio de su corte celestial dirigi a ,gabriel con benevolencia las siguientes palabras3 ,ya vers hoy claramente1 ,gabriel1 t y todos los ngeles que en asuntos humanos se interesan1 cmo comienzo a realizar lo predicho en aquel solemne mensaje1 que en otro tiempo te di para la casta virgen de ,galilea1 anuncindola que dara a luz un hijo de gran renombre1 el cual deba llamarse ,hijo de ,dios4 ,entonces la dijiste para disipar sus dudas de que tales cosas sucediesen1 que el ,espritu ,santo bajara sobre ella1 y que la virtud del ,altsimo la protegera con su sombra4 ,a ese hijo1 adulto ahora1 es al que voy a exponer a las asechanzas de ,satn1 para demostrar que es digno de su divino nacimiento y de tan gloriosa prediccin4 ,que le tiente2 y al efecto1 que ponga en juego todos sus ms sutiles artificios1 ya que entre la turba de sus cmplices se jacta y vanaglora de su refinada astucia4 ,debi haber aprendido1 sin embargo1 a ser menos arrogante desde que fracasaron sus tentativas contra ,job1 cuya firme perseverancia se sobrepuso a cuantos males inventar pudiera su cruel malicia4 ,ahora sabr que puedo producir un hombre1 de mujer nacido1 mucho ms capaz de resistir a todas sus tentaciones y a su inmensa fuerza1 y de precipitarle nuevamente en el infierno1 recobrando as por conquista lo que el primer hombre perdi1 por la astucia sorprendido4 ,pero ante todo me propongo ejercitarle en el desierto2 all har sus primeras pruebas para prepararse a la gran lucha que l solo ha de empear1 antes de enviarle a vencer1 con su propia humildad y penosos sufrimientos1 al pecado y a la muerte1 estos dos grandes enemigos4 ,su debilidad triunfar de la fuerza de ,satn1 y del mundo entero1 y de esta masa de carne pecadora2 para que sepan todos los ngeles y celestes potestades1 y comprenda despus la raza humana1 de qu excelsa virtud he dotado a este hombre perfecto1 por su mrito llamado mi ,hijo1 para alcanzar la salvacin de todos los hijos de los hombres4 ,as habl el ,padre ,eterno1 y toda la celeste corte enmudeci de admiracin un instante1 prorrumpiendo en armoniosos himnos2 formronse celestiales danzas alrededor del trono1 y entonaron los coros el siguiente cntico3 ,victoria por el ,hijo de ,dios1 que ahora empea su grandioso vuelo para vencer las astucias infernales1 no con las armas sino con la sabidura4 ,el ,padre conoce al ,hijo1 y por eso expone sin temor su virtud filial1 aunque no probada todava1 contra todo lo que pueda tentar1 seducir1 halagar o atemorizar4 ,con ella frustrar todas las estratagemas del infierno1 inutilizando sus diablicas maquinaciones6 ,as resonaban en el cielo los himnos y cnticos de la corte celestial4 ,entre tanto el ,hijo de ,dios1 que algunos das antes haba pasado a vivir a ,bathabara1 donde ,juan confera el bautismo1 meditaba y buscaba en su espritu la mejor manera de acometer la grandiosa misin de ,salvador de la humanidad1 ideando de qu modo dara principio al divino ministerio para el cual ya estaba preparado4 ,pasendose un da solo1 fue conducido por el ,espritu1 e impelido por sus profundas meditaciones1 a una soledad apartada de toda huella humana1 y la ms a propsito para reflexionar4 ,sucedindose sus pensamientos1 y un paso tras otro1 penetr al fin en el salvaje desierto1 que se extenda en la frontera2 y all1 rodeado por do quier de speras sombras y peladas rocas1 prosigui de este modo sus santas meditaciones3 ,oh1 qu cmulo de pensamientos se agolpan a la vez a mi espritu cuando considero lo que siento en mi interior1 y al escuchar lo que a mis odos llega desde fuera1 tan poco conforme todo con mi presente estado6 ,siendo todava un nio1 ningn juego de la infancia tena encanto para m2 todo mi espritu se fijaba seriamente en aprender y saber1 a fin de practicar luego cuanto pudiese contribuir al bien pblico4 ,creame yo nacido para este fin1 para propagar toda verdad1 para promover toda accin loable2 y por eso le la ley de ,dios en mis infantiles aos2 y me pareci tan admirable1 que constitua todas mis delicias4 ,as logr adquirir tal sabidura1 que antes de cumplir los doce aos1 en la poca de nuestra gran fiesta1 habiendo entrado en el templo para or a los doctores de la ley y proponerles cuestiones que pudieran ilustrar mis conocimientos o los suyos1 fui de todos admirado4 ,empero1 no era esto todo a lo que yo aspiraba2 arda en deseos de llevar a cabo sublimes actos1 hechos heroicos3 unas veces ideaba librar a ,israel del romano yugo1 y otras domear y reprimir en toda la tierra la violencia brutal y el orgullo de los tiranos poderosos1 hasta que la verdad fuese libre y se restableciera la equidad4 ,sin embargo1 pareciome ms humano1 y ms glorioso a la vez1 conquistar primero con benvolas palabras los corazones bien dispuestos2 y hacer por la persuasin lo que se consigue con el temor4 ,resolv1 en fin1 dirigir y ensear a las almas extraviadas1 a las que no pecan voluntariamente1 sino por ignorancia2 y someter tan solo a las rebeldes4 ,pronto se apercibi mi madre de que alimentaba tales ideas1 pues harto se traducan de vez en cuando por mis palabras2 y regocijada interiormente1 llamome aparte y me dijo3 8,nobles son tus pensamientos1 hijo mo2 pero debes conservarlos y procurar su desarrollo hasta que alcancen esa sublimidad a que pueden elevarlos la santa virtud y el mrito1 por grande que sea el modelo que tienes en el ,altsimo4 ,imita a tu incomparable ,maestro1 practicando actos superiores a los de todo hombre1 pues sbelo1 no eres hijo de ningn mortal1 por ms que las gentes te crean de oscuro nacimiento4 ,tu ,padre es el ,rey eterno1 que gobierna todo el cielo y la tierra1 los ngeles y los humanos4 ,un enviado de ,dios predijo tu nacimiento1 anunciando que serias concebido en m1 aunque virgen2 pronostic tambin que serias poderoso1 que ocuparas el trono de ,david1 y que tu reino no tendra fin4 ,cuando t naciste1 los pastores que en los campos de ,beln guardaban por la noche sus ganados1 oyeron un cntico glorioso de los ngeles1 el cual les anunciaba que acababa de nacer el ,mesas1 indicndoles dnde le podran ver4 ,entonces fueron a buscarte1 conducidos hacia el establo donde reposabas1 pues en la posada no se haba encontrado sitio mejor4 ,una estrella que apareci en el cielo1 jams vista antes1 gui hasta aqu desde el oriente a unos hombres sabios1 que vinieron a rendirte homenaje1 ofrecindote incienso1 mirra y oro4 ,por su brillante luz conducidos1 hallaron el lugar donde naciste1 asegurando que era tu estrella la que acababa de aparecer en el cielo1 y que por ella haban sabido el nacimiento del ,rey de ,israel4 ,el justo ,simen y la profetisa ,ana1 por una visin advertidos1 fueron al templo para verte2 y ante el altar y los sacerdotes dijeron cosas semejantes1 que oyeron todos los que all se hallaban40 ,enterado de estos pormenores por boca de mi madre1 volv a leer de nuevo la ley y los profetas1 buscando cuanto se haba escrito respecto al ,mesas1 de lo cual solo conocan una parte nuestros escribas4 ,pronto comprend que yo era aquel de quien hablaban1 y principalmente1 que deba seguir mi carrera1 sufriendo rudas pruebas1 y aun la muerte1 antes de serme lcito alcanzar el reino prometido o conseguir la redencin de la humanidad1 cuyos pecados todos deban recaer sobre mi cabeza4 ,no obstante1 sin desanimarme ni abatirme1 esperaba la hora prefijada1 cuando se present el ,bautista 7de quien haba odo hablar con frecuencia1 aunque no le conoca72 y l era el destinado a servir de precursor al ,mesas1 preparndole el camino4 ,como todos los dems1 presenteme para que me bautizara1 pues le crea enviado del cielo2 pero reconociome al punto 7por revelacin divina71 y en alta voz proclamome por aquel de quien era precursor4 ,rehus primero conferirme el bautismo1 porque yo era muy superior a l1 y a duras penas consinti por fin en ello4 ,mas al salir de la corriente purificadora1 abri el cielo sus eternas puertas2 sobre m baj el ,espritu en forma de paloma2 y por ltimo1 para completar el testimonio1 o distintamente la voz de mi ,padre1 que desde el cielo me llam su muy amado ,hijo1 con quien solo estaba complacido4 ,por esto comprend que el momento de obrar era llegado2 que ya no deba vivir oscuro1 sino comenzar mi obra abiertamente1 de la manera ms conforme con la autoridad del cielo recibida4 ,y ahora me siento conducido a este desierto por no s qu poderosa fuerza2 ignoro con qu objeto2 pero acaso no lo deba conocer1 que ,dios me revela cuanto saber me importa4 ,as habl nuestra estrella matutina1 que entonces despuntaba3 y mirando en torno suyo1 solo vio ,jess por todas partes un rido desierto1 oscurecido ya por densas sombras4 ,como no haba observado el camino que a tal paraje conduca1 difcil era volver1 pues ninguna humana huella lo indicaba4 ,y sin embargo1 sentase impelido siempre2 pero embargado el espritu con tales pensamientos sobre su pasado y su porvenir1 que deba parecerle preferible aquella soledad a la reunin ms escogida4 ,cuarenta das enteros estuvo en aquel lugar1 recorriendo unas veces las colinas1 y otras algn umbro valle2 descansaba de noche bajo una aosa encina o corpulento cedro1 para preservarse del roco1 o bien se retiraba a una caverna1 lo cual no nos ha sido revelado4 ,en todo aquel tiempo no prob alimento humano1 ni le acosaron los tormentos del hambre4 ,las fieras1 entre las cuales viva1 se amansaban a su vista1 sin causarle dao alguno1 ni durante su sueo ni cuando despierto estaba2 la terrible serpiente y el nocivo gusano huan de su presencia2 el len y el tigre feroz mirbanle desde lejos4 ,al fin lleg la hora1 y el ,hijo de ,dios tuvo hambre4 ,entonces vio acercarse a un hombre de avanzada edad1 vestido con traje de campesino3 pareca ir en busca de alguna oveja descarriada1 y al paso recoga varias ramas secas1 que podran servirle para calentarse en un da de invierno1 cuando los vientos soplan con fuerza1 al entrar mojado en su morada4 ,despus de contemplar a ,jess con ojos de curiosidad1 dirigiole estas palabras3 ,seor1 qu enojoso accidente te ha conducido a este lugar1 tan apartado de la senda o el camino que siguen los dems hombres en numerosa caravana8 ,de los que aqu se aventuran1 no hay uno solo que vuelva y que no deje los huesos1 despus de haber sufrido los tormentos del hambre y de la sed4 ,te pregunto esto1 y ms me admiro1 porque me parece reconocer en ti al hombre a quien nuestro profeta1 que bautiza1 en las orillas del ,jordn1 recibi en otro tiempo tan respetuosamente1 llamndole ,hijo de ,dios4 ,yo lo vi y lo o1 pues nosotros1 los habitantes de este desierto1 obligados a veces por la necesidad1 debemos ir a la ciudad o los pueblos vecinos1 de los cuales dista de aqu mucho el ms cercano4 ,de esta suerte sabemos cunto de nuevo ocurre1 satisfaciendo nuestra curiosidad3 tambin la lama llega hasta nosotros4 ,a lo que contest el ,hijo de ,dios3 ,el que aqu me condujo1 de aqu me sacar2 no busco yo otro gua4 ,acaso pueda hacerlo por milagro1 replic el campesino1 pues no veo cmo sera posible de otro modo4 ,las races y los troncos son aqu nuestro nico alimento2 capaces de soportar la sed ms que el camello1 muy lejos vamos a buscar el agua1 que ya nacimos a la fatiga y la miseria acostumbrados4 ,pero si el ,hijo de ,dios eres1 convierte1 en pan esas duras piedras2 as te salvars t mismo y nos aliviars con este alimento1 del que rara voz prueban los mseros como nosotros4 ,call ,satn2 y el ,hijo de ,dios repuso3 ,piensas t que el pan sea tan necesario8 ,no est escrito 7pues reconozco en ti otro del que aparentas ser7 que el hombre no vive de pan solo1 sino de cada palabra salida de la boca de ,dios1 cuyo man sirvi aqu de alimento a nuestros padres8 ,cuarenta das estuvo ,moiss en la montaa sin comer ni beber1 y durante otros tantos recorri ,elas este rido desierto sin tomar alimento alguno2 yo hago ahora lo mismo4 ,por qu tratas1 pues1 de inspirarme recelo1 si sabes ya quin soy1 como yo s quin eres8 ,el gran ,enemigo1 deponiendo entonces todo disimulo1 contest as3 ,es verdad3 yo soy aquel desdichado espritu1 que aliado con millones de seres1 les excit a una rebelin temeraria2 y que no habiendo sabido conservar mi dichoso estado1 fui precipitado con ellos desde la morada feliz al abismo sin fondo4 ,sin embargo1 no qued tan rigurosamente confinado en aquel lugar horrible1 que no me fuera permitido abandonar a menudo mi dolorosa prisin1 para disfrutar alrededor de este globo de amplia libertad1 o cruzar los aires2 y hasta fue tolerada mi presencia algunas veces en el cielo de los cielos4 ,yo me introduje entre los hijos de ,dios1 cuando el ,eterno expuso a mis golpes a ,job el ,husiano1 para probarle y enaltecer su elevado mrito4 ,ms tarde1 cuando propuso a todos sus ngeles atraer a un lazo al orgulloso rey ,achab1 a fin de que cayera en ,ramoth1 vindoles vacilar1 encargueme yo del cometido2 y llen de mentiras las lenguas de todos aquellos aduladores profetas1 para arrastrarlos a su prdida1 segn tena encargo de hacerlo1 porque yo hago lo que ,dios me manda4 ,aunque haya decado mucho mi primitivo esplendor1 perdiendo el amor del ,eterno1 no por eso estoy privado de la facultad de amar1 de contemplar1 al menos1 y admirar lo que veo de excelente en el bien1 de bello y virtuoso1 pues de otra suerte1 habra perdido todo sentimiento4 ,qu ms puedo desear que verle y acercarme a ti1 sabiendo que has sido declarado ,hijo de ,dios1 y escuchar atentamente tus sabias palabras1 considerando tus divinas obras8 ,crenme generalmente los hombres peligroso enemigo de la humanidad3 por qu haba de serlo8 ,ellos no me hicieron jams ni dao ni violencia2 no por ellos perd cuanto he perdido2 ms bien gan por ellos lo ganado2 y con ellos habito estas regiones del mundo1 ya que no sea su soberano4 ,con frecuencia les presto mi ayuda y les anuncio las cosas venideras1 por presagios1 signos1 respuestas1 orculos1 prodigios o sueos1 a fin de que puedan regir su futura conducta4 ,dicen que la envidia1 me impele a obrar de tal modo1 para tener compaeros en mi desgracia y miseria3 en un principio pudo ser as2 pero acostumbrado a sufrir ha mucho tiempo1 s ahora por experiencia que los padecimientos de los otros no disminuyen la amargura ni alivian en modo alguno el peso de cada cual4 ,triste consuelo sera pues para m ver a los dems asociados a mi suerte6 ,lo que ms me aflige 7y cmo no haba de ser as87 es que el hombre1 el hombre cado se redimir1 pero nunca yo4 ,a lo cual contest nuestro ,salvador con severo acento3 ,merecida tienes tu pena1 pues desde el principio fuiste tejedor de mentiras1 y mentirs hasta el fin4 ,te jactas de haber logrado escapar del infierno1 y de que te se haya permitido penetrar en el cielo de los cielos3 cierto es que entraste1 aunque como el pobre y msero cautivo que vuelve al lugar donde antes se sentaba entre los que primero brillan por su esplendor4 ,pero ahora1 depuesto1 rechazado1 despojado1 despreciado1 envilecido1 e indigno de compasin1 solo ofreces el aspecto de una ruina1 y eres objeto de irrisin para todos los habitantes del cielo4 ,la mansin feliz no te proporciona dicha ni alegra1 antes bien acrecienta tu tormento1 representndole las perdidas bendiciones1 que ya no puedes compartir en el infierno1 como tampoco antes en el cielo4 ,pero1 dices que eres obediente a las rdenes del ,rey de los cielos3 pretendes por ventura atribuir a obediencia lo que el temor te arranca1 o lo que ejecutas por el gusto de hacer dao8 ,qu1 sino tu malicia1 te ha impelido a juzgar mal del virtuoso ,job1 agobindole despus con toda clase de aflicciones8 ,sin embargo1 su paciencia triunf4 ,el otro servicio que alegas1 por ti mismo elegido1 se redujo a mentir por cuatrocientas bocas1 pues la mentira es lo que le sustenta1 es tu nico alimento4 ,no obstante1 aspiras a la verdad2 a ti son debidos todos los orculos2 mas qu verdades han anunciado entre las naciones8 ,tu arte ha consistido en mezclar algo cierto con lo falso para propagar ms mentiras4 ,pero cules han sido tus respuestas8 ,solamente palabras oscuras y ambiguas1 engaosas por su doble sentido1 que rara vez comprendieron los que te preguntaban2 y lo que no se comprende ignorado queda4 ,cundo el que entr en tu santuario1 a fin de consultarte1 volvi ms sabio o instruido1 para evitar o buscar lo que ms le interesaba8 ,cul no cay ms pronto en el lazo fatal8 ,dios ha entregado justamente las naciones a tus engaos1 desde que se dieron a la idolatra2 pero cuando se propone anunciarlas su providencia1 de ellas desconocida1 de dnde recibes la verdad sino de l o de aquellos de sus ngeles1 que presiden todas las provincias y que1 desdeando acercarse a tus templos1 te prescriben como al ltimo de todos1 lo que debes decir a tus adoradores8 ,t1 temblando de pavor1 o cual parsito servil1 obedeces primero1 y despus te vanaglorias de haber anunciado la verdad2 pero esta gloria te ser muy pronto arrebatada2 y no podrs seguir engaando a los ,gentiles con tus orculos1 porque estos enmudecern siempre4 ,ya no irn a consultarte a ,delfos1 ni a ninguna otra parte1 haciendo sacrificios y pomposas ceremonias1 pues al fin1 todo sera intil1 porque permanecers mudo4 ,dios ha enviado ahora su orculo vivo al mundo1 para dar a conocer su ltima voluntad2 y quiere que habite en lo sucesivo en las almas piadosas su espritu de verdad1 orculo espiritual que revela toda la que al hombre conocer importa4 ,as habl nuestro ,salvador2 pero el astuto ,enemigo1 aunque posedo interiormente de rabia y despecho1 disimul1 y contestole con dulzura en estos trminos3 ,severo has sido en tu reprimenda1 y con dureza censuras los actos a que me ha impelido mi desdicha1 y no la voluntad4 ,dnde podras encontrar fcilmente un msero que no se sienta impulsado a menudo a separarse de la verdad1 si le ofrece alguna ventaja mentir1 negar1 fingir1 lisonjear o abjurar8 ,pero t eres superior a m2 t eres ,seor2 de ti puedo y debo sufrir con sumisin reprensiones o censuras1 congratulndome de salir librado a tan poca costa4 ,escabrosas son las sendas de la verdad1 y penoso recorrerlas2 pero es dulce anunciarla1 agradable el orla2 es melodiosa como el caramillo campestre o el canto de los pastores4 ,qu extrao1 pues1 que me complazca en or las mximas por tu labio pronunciadas8 ,los ms de los hombres admiran la virtud1 sin ser capaces de seguir su senda3 permteme1 pues1 orte1 ya que he venido donde otros no llegan1 y que procure al menos conversar contigo1 aunque sin esperanza de igualarte4 ,tu ,padre1 que es santo1 sabio y puro1 tolera que el sacerdote hipcrita o ateo huelle su sagrada mansin1 y ejerza su ministerio cerca del altar1 poniendo sus manos sobre las cosas santas1 y elevndole preces y oraciones4 ,hasta se ha dignado prestar su voz a ,balaam1 el profeta rprobo3 no me prohbas1 pues1 acercarme a ti4 ,aunque conozco tu objeto1 contest el ,salvador1 ni deseo que vengas aqu1 ni te lo prohbo3 obra segn el permiso que del cielo recibas3 nada ms puedes hacer4 ,call el ,salvador1 e inclinndose ,satn1 con sombro disimulo1 desapareci evaporndose1 en el aire ligero4 ,entonces la noche comenz a extender sus densas sombras sobre el desierto1 cubrindole al fin con sus tenebrosas alas3 las aves descansaban en sus nidos de arcilla1 y las fieras salan en busca de una presa4 ,,libro ,,segundo ,,argumento ,inquietos los discpulos de ,jess por su prolongada ausencia1 discurren entre s acerca de ella4 ,tambin ,mara da rienda suelta a su maternal ansiedad1 evocando con este motivo el recuerdo de muchas circunstancias referentes al nacimiento y temprana vida de su ,hijo4 ,satn se presenta otra vez ante sus infernales consejeros1 dales cuenta del mal xito de su primera tentativa contra nuestro ,seor1 y les pide consejo y auxilio4 ,belial propone tentar a ,jess por medio de las mujeres2 pero ,satn le reprende por su disolucin1 acusndole de todo el libertinaje de este gnero1 atribuido por los poetas a los dioses2 y rechaza su proposicin1 por no ofrecer en modo alguno probabilidades de xito4 ,despus indica otros medios de tentacin1 particularmente el de aprovecharse de la circunstancia de estar padeciendo hambre nuestro ,seor2 y formando una legin de espritus escogidos1 marcha con ellos a continuar su obra4 ,jess sufre los tormentos del hambre en el desierto4 ,llega la noche2 descrbese cmo la pasa nuestro ,salvador4 ,avanza la maana3 ,satn reaparece ante el ,mesas1 y despus de manifestar su extraeza por verle tan abandonado en el desierto1 donde otros haban sido alimentados milagrosamente1 le tienta con un suntuoso y esplndido banquete4 ,jess rechaza la oferta y aquel se desvanece4 ,viendo ,satn que no puede vencer a nuestro ,seor por el apetito1 le tienta de nuevo ofrecindole riquezas como medio de alcanzar podero4 ,jess rehsa tambin1 citando muchos casos en que personas pobres y virtuosas llevaron a cabo nobles acciones2 demuestra al propio tiempo el peligro que llevan consigo las riquezas1 y los cuidados y disgustos inseparables del fausto y del poder4 ,entre tanto1 los discpulos recientemente bautizados1 que an permanecan en el ,jordn con su precursor2 que haban visto al que acababa de ser proclamado ,mesas de una manera tan expresa1 y declarado ,hijo de ,dios1 y que creyeron en aquella autoridad superior1 con la cual haban conversado y vivido 7me refiero a ,andrs y ,simn1 tan ilustres ms tarde1 as como otros no citados en la ,sagrada ,escritura71 echando de menos la presencia de ,aquel cuya llegada les causara tal regocijo 7tan tardo como prontamente desvanecido71 comenzaban a dudar1 y dudaron an muchos das4 ,cuanto ms se prolongaba la ausencia1 ms aumentaba la incertidumbre3 imaginbanse algunas veces que el ,mesas solo habra sido mostrado al mundo para volver por cierto tiempo al lado de ,dios1 como ,moiss en la montaa1 donde permaneci mucho tiempo2 y como el gran ,tesbita1 que se elev al cielo llevado en ruedas de fuego para volver un da4 ,he aqu por qu1 as como los jvenes profetas buscaron entonces cuidadosamente a ,elas1 creyndole perdido1 as los discpulos recorrieron los lugares inmediatos a ,bathabara1 ,jeric1 la ciudad de las palmas1 sn1 la antigua ,salem1 ,machros1 y todas las ciudades y aldeas construidas en las mrgenes del ancho lago de ,genezaret o en la ,perea2 pero todas sus pesquisas fueron intiles4 ,entonces1 en la orilla del ,jordn1 cerca de una pequea baha donde los vientos juguetean susurrando entre las caas y los mimbres1 unos sencillos pescadores 7no se les designaba entonces con ms pomposo nombre7 en humilde cabaa reunidos1 lamentbanse de su inesperada prdida1 y as exhalaban sus quejas3 ,ay6 en qu triste abatimiento hemos vuelto a caer despus de las halageas esperanzas que habamos concebido6 ,nuestros ojos contemplaron al ,mesas1 cuya venida era cierta1 y que tanto tiempo esperaron nuestros padres2 hemos odo sus palabras1 admirando su sabidura llena de gracia y de verdad4 ,y ahora1 ahora es seguro que la redencin est prxima1 y que el reino de ,israel ser recobrado4 ,as nos regocijbamos2 pero nuestra alegra se ha trocado bien pronto en incertidumbre y en nuevo asombro4 ,dnde habr ido8 ,qu accidente ha sido la causa de que desaparezca de entre nosotros8 ,se quiere retirar acaso despus de haberse dejado ver1 aplazando de esta suerte la realizacin de nuestra esperanza8 ,dios de ,israel1 envanos a tu ,mesas1 que ya es la hora llegada3 mira a los reyes de la tierra1 cual oprimen a tus elegidos1 hasta qu punto se ha elevado su injusto podero1 y cmo1 escudados con l1 ningn temor les infunde ya tu brazo4 ,levntate para ostentar tu gloria1 y libra a tu pueblo del ominoso yugo4 ,mas1 aguardemos2 hasta ahora ha cumplido su promesa envindonos su ,cristo2 nos lo ha revelado por su gran profeta1 designndole y mostrndole en pblico1 y con l hemos conversado4 ,alegrmonos1 pues1 y deponiendo todos nuestros temores confiemos en su providencia2 no nos faltar2 no le llamar a s2 no se burlar de nosotros privndonos de la bendita presencia de ,aquel cuya llegada nos haba regocijado1 y pronto veremos al objeto de nuestro anhelo y alegra4 ,as es como1 despus de exhalar sus quejas1 recobraron la esperanza de encontrar al que haban hallado ya sin buscarle4 ,en cuanto a su madre1 ,mara1 cuando vio que los otros volvan del bautismo sin su hijo1 a quien no haban dejado tampoco en las orillas del ,jordn2 y que no se tena noticia alguna de su paradero1 aunque su corazn estuviese tan tranquilo como puro1 su inquietud y temores maternales tomaron incremento1 despertndose en su espritu algunas tristes reflexiones1 que entre suspiros as se traducan3 ,oh6 de qu me sirve ahora el alto honor de haber concebido de ,dios8 ,de qu esa salutacin1 ese insigne favor de haber sido bendecida entre todas las mujeres1 puesto que no son menores mis penas1 y me depara la suerte aflicciones mucho ms profundas que las de otras mujeres1 por causa del fruto que he llevado8 ,vio la luz en un momento en que apenas se pudo encontrar un abrigo para preservarle a l y a m del fro2 nuestro asilo fue un establo1 y un pesebre le sirvi de cuna4 ,pronto nos vimos obligados a huir a ,egipto1 hasta que muri el rey asesino1 que quera su vida1 y que inund de sangre infantil las calles de ,bethleem4 ,desde ,egipto regresamos a nuestra morada de ,nazaret1 donde vivimos muchos aos4 ,su vida tranquila y contemplativa se deslizaba en el retiro domstico1 sin que pudiera inspirar sospechas a ningn rey2 pero hoy1 que ha llegado a la edad viril1 siendo reconocido1 segn dicen1 por ,juan ,bautista1 y declarado pblicamente ,hijo de ,dios por la voz de su ,padre1 podr esperar un gran cambio en su favor8 ,no1 pero s una pena1 como lo ha predicho el anciano ,simen1 pues segn l1 mi hijo ser causa de que muchos caigan en ,israel1 encumbrndose otros2 y en apoyo de este pronstico1 anunciome que una espada me traspasara el corazn4 ,tal es la suerte que me ha sido deparada2 mi gloria me impone muchas penalidades6 ,a lo que parece1 afligida puedo estar y ser bendita al mismo tiempo2 no me quejar ni murmurar tampoco4 ,pero dnde se detiene ahora8 ,sin duda est oculto para llevar a cabo algn gran designio4 ,cuando apenas contaba doce aos1 se perdi2 mas al encontrarle1 reconoc al punto que no se poda extraviar1 y que se ocupaba en los asuntos de su ,padre4 ,reflexion sobre el sentido de sus palabras1 y luego le comprend muy bien4 ,su ausencia se prolonga mucho ms esta vez1 porque medita en el retiro algn gran proyecto2 pero acostumbrada estoy a esperarle con paciencia2 mi corazn ha sido desde hace largo tiempo como un depsito de importantes cosas1 de palabras recogidas1 de pronsticos y de acontecimientos extraordinarios4 ,as ,mara1 reflexionando a menudo1 y repasando en su memoria cuanto haba sucedido de notable desde que se le dirigi la primera salutacin1 esperaba el cumplimiento con dulce humildad4 ,su ,hijo1 entretanto1 recorra solo el salvaje desierto2 pero alimentado con las ms santas meditaciones3 baj en l mismo el espritu1 y de pronto le fue revelada toda su grande obra futura3 vio cmo deba comenzar1 el mejor medio de llenar el objeto de su venida a la tierra1 y su elevada misin4 ,en cuanto a ,satn1 despus de insinuar hbilmente que volvera pronto1 dej a ,jess y trasladose rpidamente a las regiones medias del aire condensado1 donde todos sus prceres celebraban consejo4 ,una vez all1 sin aire jactancioso ni alegra1 con seales de inquietud1 y plido el semblante1 habloles de este modo3 ,prncipes1 antiguos hijos del cielo1 tronos etreos1 ahora espritus de demonios1 a cada uno de los cuales han sido asignados los elementos de su reino1 y que debierais llamaros con ms justicia poderes del fuego1 del aire1 del agua y de la tierra 7as pudiramos conservar estas humildes residencias sin nuevas perturbaciones674 ,sabed que contra nosotros acaba de levantarse un enemigo que nos amenaza nada menos que con expulsarnos al infierno4 ,segn lo proyect1 y revestido de los poderes que me disteis por vuestro voto unnime1 le he hallado1 le he visto y sondeado2 pero encuentro una resistencia muy distinta de la que me opuso ,adn1 el primer hombre4 ,aunque este no sucumbi sino por las seducciones de su mujer1 es inferior por mucho al enemigo de que os hablo1 pues si bien hombre por parte de madre1 le ha dotado el cielo de superiores dones1 de una perfeccin absoluta1 de una gracia divina y de una fuerza de espritu capaz de las ms grandes acciones4 ,por eso vuelvo ahora1 temeroso de que el recuerdo de mi triunfo cerca de ,eva1 en el ,paraso1 os indujese equivocadamente a contar por seguro igual xito en este caso4 ,antes bien1 os invito a todos a prepararos para secundarme con mano firme o con vuestro consejo1 a fin de que yo1 que hasta el da no he hallado en parte alguna quien me iguale1 no sea completamente vencido4 ,as habl la vieja ,serpiente para expresar sus dudas1 y por todas partes fueron acogidas sus palabras con aclamaciones1 que le aseguraban eficacsimo auxilio1 cuando en medio de todos se levant ,belial1 el ms disoluto de los espritus que cayeron2 el ms sensual1 y despus de ,asmodeo1 el ms carnal de los demonios1 quien emiti de este modo su parecer y consejo3 ,poned ante su vista y a su paso la ms hermosa de las hijas de los hombres2 muchas hay en cada pas1 cuya belleza aventaja a la del firmamento1 ms semejantes a diosas que a mortales criaturas1 graciosas1 discretas1 hbiles en amorosas lides1 de lenguaje seductor y persuasivo2 que a una virginal majestad saben reunir la ms dulce ternura2 pero cuya aproximacin es peligrosa1 porque saben retirarse hbilmente1 arrebatando en pos de s los corazones1 prendidos en amorosas redes4 ,semejantes seres tienen poder suficiente para dulcificar y domear los caracteres ms rgidos1 para desarrugar el entrecejo de los ms graves1 enervar1 seducir con esperanzas voluptuosas1 engaar inspirando crdulos deseos1 y conducir a su antojo los ms viriles y resueltos corazones1 como el imn atrae al ms duro hierro4 ,las mujeres1 cuando no otra cosa1 ganaron el corazn del ms sabio de los hombres1 de ,salomn1 inducindole a erigir templos1 donde ador los dioses de aquellas4 ,a lo cual contest ,satn al punto de este modo3 ,belial1 inicuamente juzgas a los dems por ti mismo1 porque ya desde un principio te prendaste de amor por las mujeres1 admirando sus formas1 su color1 sus graciosos atractivos2 y creer que no hay ninguno a quien no seduzcan semejantes dijes4 ,antes del diluvio1 t y los de tu temible hueste1 llamados todos falsamente hijos de ,dios1 recorristeis la tierra1 fijando vuestras impdicas miradas en las hijas de los hombres2 os unisteis a ellas1 y disteis nacimiento a una poderosa raza4 ,no hemos visto1 o por lo menos odo decir1 cmo tiendes tus lazos en los salones y palacios de los reyes1 lo mismo que en los bosques y arboledas1 a orillas de la musgosa fuente1 en el valle o en el verde prado1 para engaar a algunas raras bellezas8 ,calisto1 ,climene1 ,dafne1 ,semele1 ,antope1 ,amimones1 ,syrinx1 y otras muchas que sera muy largo enumerar1 fueron vctimas de tus persecuciones4 ,t las engaaste1 tomando la forma de algunos hroes adorados1 tales como ,apolo1 ,neptuno1 ,jpiter1 ,pan1 ,stiro1 ,fauno o ,silvano2 pero estas lides no agradan a todos4 ,cuntos no habr1 entre los hijos de los hombres1 que han desdeado con ligera sonrisa la belleza y sus incentivos2 y que supieron rechazar fcilmente sus ataques1 fijando sus pensamientos en objetos ms nobles6 ,acurdate de aquel joven conquistador que vino de ,pella#aec2 ya sabes con qu indiferencia mir a todas las hermosuras del ,oriente1 pasando entre ellas sin fijar su atencin2 recuerda tambin a aquel que recibi su nombre del frica en la flor de su juventud y supo respetar a la hermosa doncella bera#aed4 ,en cuanto a ,salomn1 vivi entre el fausto y la abundancia1 colmado de gloria y de riquezas1 sin aspirar a mayor dicha que la de disfrutar de su elevada posicin2 por ello estuvo expuesto a las seducciones de las mujeres4 ,pero aquel con quien tenemos que habrnoslas es mucho ms sabio que ,salomn1 de un espritu ms elevado2 y est dispuesto a realizar cumplidamente las ms grandes empresas4 ,qu mujer quieres encontrar1 aunque fuese la maravilla y gloria de esta generacin1 en la que l se dignase fijar una mirada de deseo8 ,aun cuando1 segura de s misma1 cual otra reina adorada en el trono de la hermosura1 se presentase revestida de todos los atractivos propios para enamorar1 as como ,venus1 que con su ceidor gan el corazn de ,jpiter1 segn cuentan las fbulas1 una sola seal de su frente majestuosa1 en la que parece resplandecer la virtud1 avergonzara a esa pobre criatura1 disipando todos sus encantos4 ,abatira su orgullo o le transformara en respetuoso temor4 ,la belleza no inspira admiracin sino a los espritus dbiles1 que por ella se dejan cautivar2 cesa de admirarla1 y todas sus galas caen1 convirtindose en trivial juguete2 queda de pronto confundida a la primera mirada de desdn4 ,por lo tanto1 con medios ms enrgicos debemos combatir su firmeza2 con otros de ms ostentacin2 con las dignidades1 los honores1 la gloria y el favor popular1 esos escollos donde han naufragado a menudo los ms grandes hombres4 ,o bien convendra despertar en l los deseos que pueden satisfacerse legtimamente1 sin violar las leyes de la naturaleza4 ,yo s que ahora le atormenta el hambre en un vasto desierto1 donde no es posible encontrar alimento alguno3 lo dems corre de mi cuenta1 pues no dejar de aprovechar toda ventaja1 poniendo a prueba su firmeza tantas veces como necesario fuere4 ,call ,satn2 y las ruidosas aclamaciones con que fueron acogidas sus palabras1 hicironle comprender que merecan la aprobacin general4 ,sin detenerse un punto1 form una escogida hueste de espritus1 sus rivales en astucia1 a fin de tenerlos a mano1 dispuestos a presentarse a la primera seal1 si se ofreca una ocasin de hacer entrar en escena a diversos personajes4 ,cada uno de aquellos espritus saba su papel2 y con ellos emprende ,satn su vuelo hacia el desierto1 donde noche tras noche1 despus de cuarenta das1 an ayunaba el ,hijo de ,dios4 ,padeciendo entonces hambre1 por primera vez1 decase a s mismo3 ,cundo acabar esto8 ,por espacio de cuarenta das he recorrido este desierto laberinto sin probar ningn alimento y sin sentir apetito alguno3 ni atribuyo a virtud semejante privacin1 ni como sufrimiento la considero2 si la naturaleza no lo necesita1 o si la proteccin de ,dios alimenta el cuerpo debilitado sin el auxilio de aquella1 qu mrito tiene el ayuno8 ,pero ahora me aqueja el hambre1 lo cual indica que la naturaleza reclama lo que ha de menester4 ,sin embargo1 ,dios puede satisfacer esta necesidad de otro modo1 aunque persista el hambre2 y si esta me acosa sin perjudicar al cuerpo1 por contento me dar1 sin temer dao alguno de su aguijn4 ,sin cuidado estoy si me alimentan mejores pensamientos1 porque alimentndome as1 y a pesar del hambre1 cumplir mejor an la voluntad de mi ,padre4 ,era la hora de la noche cuando el ,hijo de ,dios se hablaba de este modo durante su silencioso paseo1 yendo despus a buscar reposo bajo la hospitalaria bveda que formaban unos rboles estrechamente enlazados por sus copas4 ,all se durmi1 y tuvo unos sueos tales como suelen acosar a aquel a quien aqueja el hambre2 es decir1 que so manjares y bebidas1 dulce alivio de la naturaleza4 ,parecale hallarse junto al arroyo de ,cherith1 y que vea a los cuervos de duro pico llevar a ,elas su alimento por maana y tarde1 respetndolo a pesar de su natural voracidad4 ,vio tambin cmo el profeta haba huido al desierto1 donde se durmi bajo un enebro2 cmo al despertar encontr su cena preparada sobre las brasas2 y cmo fue invitado por el ngel para levantarse y comer1 y comi por segunda vez despus de haber descansado4 ,las fuerzas que cobr as le sostuvieron por espacio de cuarenta das3 unas veces participaba ,jess del alimento de ,elas1 y otras1 imitando al husped de ,daniel1 probaba sus legumbres4 ,as pas la noche3 la alondra1 mensajera del da1 abandon entonces su nido1 remontndose por los aires para esperar la salida de la aurora y saludarla con su alegre canto4 ,tan ligeramente como ella1 nuestro ,salvador abandon su lecho de csped1 reconociendo al punto que todo haba sido un sueo2 en ayunas se haba entregado al reposo y en ayunas se levantaba4 ,entonces se encamin a una colina a fin de examinar desde su elevada cumbre el pas vecino1 para ver si divisaba alguna cabaa1 algn redil de ovejas o un ganado2 pero no descubri ninguna choza1 ni rebao ni redil2 solo divis en el fondo de un valle un delicioso bosquecillo1 donde gorjeaban ruidosamente las aves cantoras4 ,hacia all enderez su paso1 con intencin de reposar por la tarde1 cobijndose a la sombra de aquellas vastas bvedas de verdura1 bajo las cuales se pase1 recorriendo las sombras alamedas abiertas en medio de los solitarios bosques4 ,pareca el conjunto obra de la naturaleza misma1 pues esta ensea al arte2 y una mirada supersticiosa habra credo ver all el asilo de las ninfas y dioses de la selva4 ,diriga ,jess una mirada en torno suyo1 cuando de pronto se present un hombre a su vista4 ,no era un rstico1 como la vez primera1 antes por el contrario1 vesta un traje ms aliado1 como el de un habitante de la ciudad1 o de un hombre que ha vivido en la corte o en los palacios4 ,dirigiose al ,hijo de ,dios1 y con expresivo decir1 hablole en estos trminos3 ,en uso del permiso concedido1 vuelvo a presentarme respetuosamente2 pero admrame ahora mucho ms que el ,hijo de ,dios habite tanto tiempo esta salvaje soledad1 falto de todo recurso1 padeciendo hambre1 como bien me consta4 ,otros personajes de cierta nota1 segn la historia refiere1 hollaron tambin este desierto3 la criada fugitiva#aee1 expulsada con su hijo de la casa de su amo1 encontr aqu alivio1 merced a un ngel protector3 toda la raza de ,israel hubiera perecido aqu de hambre1 si ,dios no hubiese hecho caer el man del cielo2 y aquel audaz profeta1 natural de ,tebas#aef1 al vagar por estos lugares fue alimentado dos veces por una voz que le invitaba a comer4 ,durante cuarenta das1 nadie se ha cuidado de ti2 has sido olvidado todo este tiempo y an ms4 ,a lo cual contest ,jess3 ,qu deduces de aqu8 ,todos ellos tuvieron necesidad de comer2 pero yo1 segn ves1 no la experimento4 ,cmo es1 entonces1 que te aqueja el hambre8 replic ,satn2 dime1 si te presentasen ahora alimento1 no querras comer8 ,eso sera segn quien me lo ofreciera1 contest ,jess4 ,y por qu dependera tu negativa de esta causa8 repuso el sutil enemigo4 ,no tienes t derecho sobre todas las cosas creadas8 ,no te deben todas las criaturas con justo ttulo1 obediencia y vasallaje1 estando obligadas a poner a tu disposicin todas sus fuerzas1 sin esperar tus rdenes8 ,no hablo yo de las viandas impuras1 segn la ley1 ofrecidas a los dolos1 y que el joven ,daniel pudo rehusar2 ni de las servidas por un enemigo2 mas cuando aqueja la necesidad1 quin repara en escrpulos8 ,mira1 avergonzada la naturaleza1 o mejor dicho1 turbada por que hayas padecido hambre1 ha elegido entre todos los elementos sus ms selectas provisiones a fin de regalarte cual conviene1 a ti que eres su ,seor3 dgnate solo sentarte y comer4 ,y lo que deca no era un sueo1 pues apenas acab de hablar1 levantando nuestro ,salvador la vista1 vio en un ancho espacio1 bajo la inmensa bveda del follaje1 una mesa ricamente servida1 a la usanza regia1 cubierta de platos1 de los manjares ms exquisitos y sabrosos1 de caza de pelo y pluma1 preparada en forma de pastel1 hecha en el asador o cocida con mbar gris4 ,veanse tambin toda clase de peces de mar y de ro1 o cogidos en algn arroyo de suave murmullo2 ostras y conchas de las especies ms buscadas1 por las cuales se haba agotado el lago ,lucrino1 el ,ponto y la costa de frica4 ,ah6 cun vulgar era1 comparada con todos estos delicados manjares1 aquella manzana cruda que tent a ,eva6 ,y ms all1 junto a un rico aparador cargado de vinos de agradable fragancia1 mantenanse en buen orden jvenes servidores de esbelto talle1 ricamente vestidos y de ms frescos colores que los de ,ganimedes o de ,hilas4 ,a corta distancia1 debajo de los rboles1 formaban vistosas danzas1 o permanecan graves1 las ,nyades y las ninfas del cortejo de ,diana2 llevaban frutos y flores en cuernos de la abundancia2 ,hesprides ms bellas an que las representadas en las fbulas1 o las que encontraron en los solitarios bosques los caballeros de ,logres o de ,lyons1 ,lancelot1 ,peleas o ,pellinore#aeg4 ,y entre tanto1 oanse armoniosas melodas producidas por instrumentos de cuerda o por dulces flautas2 y de un lado y otro revoloteaban ligeros cfiros1 de cuyas alas se desprendan los ms suaves perfumes de la ,arabia o de las ms lozanas flores4 ,tal era el conjunto de aquel esplndido festn2 y el ,tentador repiti su invitacin de esta suerte3 ,por qu el ,hijo de ,dios vacila en sentarse y comer8 ,estos no son frutos prohibidos2 ninguna ley veda el tocar a estas puras viandas2 el hecho de probarlas no supone el conocimiento del mal1 sino que preserva la vida1 aniquila al enemigo1 al hambre1 proporcionando un placer que restaura agradablemente las fuerzas del cuerpo4 ,todos estos que ves1 espritus son del aire1 de los bosques y de las fuentes1 dciles servidores tuyos que han venido a rendirte pleito homenaje y reconocer en ti a su ,seor4 ,por qu tardas1 pues1 ,hijo de ,dios8 ,sintate y come4 ,a esto contest ,jess con mesura y moderacin3 ,no dices que tengo derecho sobre todas las cosas8 ,y quin se opone a que haga uso de l8 ,debo recibir acaso como donativo lo que me pertenece8 ,puedo mandar dnde y cundo lo juzgue oportuno2 a mi antojo puedo1 no lo dudes1 y tan pronto como t1 disponer que me pongan una mesa en este desierto1 y llamar a las rpidas legiones de ngeles coronados de gloria1 para que me sirvan y me presenten la copa4 ,por qu te has de anticipar a mis deseos con esa oficiosidad intil1 puesto que no ha de ser aceptada8 ,y qu tienes t que ver con mi hambre8 ,yo desprecio tus pomposos goces1 y por artificios tengo tus especiosas ddivas4 ,desconcertado ,satn1 replic3 ,ya ves1 sin embargo1 que tambin yo tengo poder para dar4 ,si por l le ofrezco voluntariamente lo que hubiera podido conceder a quien se me antojase1 y si prefiero satisfacer con oportunidad en este sitio tu aparente necesidad1 por qu no has de aceptar mis servicios8 ,pero veo que cuanto pueda hacer u ofrecer es sospechoso2 otros dispondrn sin vacilar de todas estas cosas1 que con trabajo se haban ido a recoger muy lejos4 ,al pronunciar estas palabras1 mesa y manjares se desvanecieron completamente1 y se oy un rumor semejante al producido por las alas y las garras de las harpas4 ,el importuno ,tentador se qued solo y con las siguientes palabras continu su prfida obra3 ,el hambre1 que doma a todos los seres1 no te ocasiona dolor alguno1 y por consiguiente no te impresiona2 adems de esto1 tu sobriedad es invencible1 pues no permites al apetito ejercer influencia en tu voluntad4 ,todo tu corazn aspira a elevados designios1 a grandes acciones2 pero de qu manera las llevars a cabo8 ,las grandes empresas requieren poderosos medios3 desconocido1 sin amigos1 y de oscuro nacimiento1 pasas por hijo de un carpintero2 te has criado en la pobreza y la estrechez en tu morada1 y ests perdido en este desierto1 sufriendo hambre4 ,por qu camino1 o por qu esperanza aspiras t a la grandeza8 ,en qu autoridad te apoyas8 ,qu sectarios1 qu partidarios puedes ganar8 ,piensas por ventura que la inconstante multitud siga tus pasos ms tiempo del que t podrs alimentarla a tus expensas8 ,con el dinero se adquieren honores y amigos y se conquistan reinos4 ,qu1 sino el oro1 encumbr a ,antipater1 el ,idumeo1 y coloc a su hijo ,herodes en el trono de ,judea1 ese trono que te pertenece1 permitindole adquirir poderosos amigos8 ,si quieres1 pues1 llegar a grandes cosas1 comienza por reunir riquezas y bienes1 y acumular tesoros1 lo cual no te ser difcil si mis consejos sigues4 ,las riquezas son mas2 en mi mano est la fortuna2 aquellos a quienes favorezco1 prosperan y se enriquecen muy pronto2 mientras que la virtud1 el valor y la sabidura quedan sumidos en la indigencia4 ,a cuyas palabras contest ,jess sin impacientarse3 ,sin embargo1 la riqueza1 sin estas tres virtudes1 es impotente para alcanzar el predominio1 o conservarle cuando se adquiere4 ,testigos de ello son aquellos antiguos imperios de la tierra1 que se aniquilaron en el apogeo de su prosperidad1 al paso que los hombres dotados de esas virtudes1 aun sumidos en la mayor pobreza1 se distinguieron a menudo por los ms grandiosos hechos4 ,tales fueron ,geden1 ,jeft1 y aquel joven pastor1 cuya raza ocup tantos siglos el trono de ,judea1 y que debe subir a l de nuevo para reinar sin fin en ,israel4 ,entre los paganos 7pues no ignoro los hechos dignos de memoria que se han llevado a cabo en el mundo71 no te acuerdas de ,quinto ,fabricio1 de ,curcio y de ,rgulo#aeh8 ,yo estimo los nombres de esos varones que a pesar de su pobreza1 pudieron hacer grandes cosas y despreciar las riquezas1 an siendo estas ofrecidas por mano de los reyes4 ,y por qu he de ser incapaz1 a despecho de mi indigencia1 de llevar a cabo lo que ellos han hecho1 y acaso ms8 ,no ensalces1 pues1 las riquezas1 objeto del afn de los necios1 embarazosas para el sabio1 cuando no un lazo ms propio para debilitar la virtud y aniquilar su energa1 que para impelerla a hacer lo que merece aprecio4 ,qu mucho si rechazo las riquezas y los reinos con semejante aversin8 ,no porque una corona1 que aunque resplandeciente de oro solo es tejido de espinas1 no lleve consigo peligros1 tribulaciones1 cuidados y noches de insomnio para el que ostenta la diadema real1 cuando sobre sus hombros carga el peso de todos1 pues tal es el deber de un rey2 su honor1 su virtud1 su mrito y principal gloria consisten en llevar ese peso para bien del pueblo4 ,no obstante1 el que reina en s mismo1 el que gobierna los deseos1 los temores y las pasiones1 es an ms rey2 esto es lo que alcanza todo hombre sabio y virtuoso2 y el que no lo consigue1 mal hace en aspirar a regir las ciudades de los hombres o de las multitudes turbulentas1 mientras reina la anarqua en su corazn o alimenta mezquinas pasiones que le esclavizan4 ,conducir a las naciones por la recta senda con saludables doctrinas1 llevarlas del error a la verdad1 e inducirlas a rendir a ,dios un culto noble y puro1 es todava ms digno de un rey4 ,he aqu lo que eleva el alma1 lo que gobierna al hombre interiormente1 esto es1 en la ms noble parte de nosotros mismos4 ,ese otro poder que solo sobre el cuerpo domina1 y por la fuerza a menudo1 no puede servir de verdadera satisfaccin al hombre generoso que as reina4 ,adems1 siempre se consider como accin ms noble y gloriosa dar un reino que usurparlo1 y como mucho ms magnnimo renunciar a una corona que aceptarla4 ,las riquezas son1 pues1 superfluas1 tanto por s mismas como para el objeto que1 segn pretendes1 deben buscarse1 para adquirir un cetro1 que con frecuencia vale ms rehusar4 ,,libro ,,tercero ,,argumento ,pronunciando un discurso por dems lisonjero y encomistico1 ,satn procura despertar en ,jess la ambicin de gloria2 al efecto cita algunos ejemplos de conquistas realizadas1 y de actos heroicos llevados a cabo por varios hombres en un remoto perodo4 ,nuestro ,seor contesta demostrando la vanidad de la gloria mundana1 y los impropios medios con que se alcanza generalmente1 ponindola en parangn con la que se adquiere por la resignacin religiosa y la virtuosa sabidura1 personificadas en ,job4 ,satn justifica el amor a la gloria por el ejemplo de ,dios mismo1 que la requiere de todas sus criaturas4 ,jess patentiza la falacia de este argumento1 probando que1 como la bondad es el verdadero terreno donde se alcanza la gloria para el gran ,criador de todas las cosas1 los hombres pecadores no tienen de ningn modo derecho a ella4 ,satn excita entonces a nuestro ,seor a reclamar su derecho al trono de ,david2 dcele que siendo el reino de ,judea en aquella poca una provincia romana1 no podra apoderarse de l sin grandes esfuerzos por su parte2 y le insta a que se apresure a reinar4 ,jess le contesta1 que as esta como todas las cosas1 debe realizarse a su tiempo debido2 y despus de indicar algo acerca de sus propios padecimientos1 pregunta a ,satn por qu se muestra tan solcito por el encumbramiento de aquel cuya elevacin tiene por objeto la derrota de su enemigo4 ,satn replica1 que como su situacin es tan desesperada1 poco puede ya temer2 y que debiendo ser igualmente castigado por su falta1 prefera reinase ,aquel de cuya aparente benevolencia poda esperar ms bien alguna intervencin en su favor4 ,el ,enemigo prosigue con sus primeras instigaciones2 y suponiendo que la marcada repugnancia de ,jess a engrandecerse podra ser debida a no conocer el mundo ni sus glorias1 condcele a la cima de una alta montaa4 ,desde all le muestra la mayor parte de los reinos del ,asia1 llamando particularmente su atencin sobre ciertos extraordinarios preparativos guerreros de los ,partos para resistirse a las incursiones de los ,escitas4 ,manifiesta despus a nuestro ,seor1 que le ensea aquello expresamente a fin de que pueda ver cun necesario es el empleo de las armas para conservar los reinos1 as como para someterlos en su origen2 aconsjale considere cun imposible era defender a ,judea contra dos vecinos tan poderosos como los ,romanos y los ,partos1 y cun necesario sera aliarse con uno u otro de ellos4 ,al propio tiempo le recomienda la alianza de los segundos1 comprometindose a proporcionrsela2 asegrale que por este medio podr defender su podero de todo cuanto intentaren contra l ,roma o ,csar2 que le es dado extender su gloria por do quiera1 y especialmente realizar lo que era necesario sobre todo para que el trono de ,judea fuese en realidad el de ,david1 es decir1 libertar y restablecer las diez tribus1 que an estaban cautivas4 ,jess despus de hacer algunas ligeras observaciones acerca de la vanidad de los aparatos guerreros y de la debilidad del brazo humano1 aade1 que cuando llegue la hora de ocupar el trono que le est destinado1 no vacilar un momento4 ,admrase luego del extraordinario inters que manifiesta ,satn por la libertad de los ,israelitas1 de quienes haba sido siempre al parecer enemigo1 y declara que su esclavitud es la consecuencia de su idolatra2 pero que en una poca futura podra ser del agrado de ,dios volver a llamarlos y restituirles su independencia y pas natal4 ,as habl el ,hijo de ,dios1 y ,satn enmudeci algunos instantes sin saber qu decir ni replicar1 confuso y convencido de la debilidad de sus argumentos y de la falacia de su discurso2 pero al fin1 apelando a todas sus astucias de serpiente1 contest con estas aduladoras palabras3 ,ya veo que sabes cuanto se debe saber1 que dices lo que mejor puedes decir1 que haces lo que mejor puedes hacer4 ,tus actos concuerdan con tus palabras1 y estas expresan los levantados sentimientos de tu noble corazn1 imagen perfecta de la bondad1 de la sabidura1 de la justicia4 ,si los reyes y las naciones llegasen a consultarte1 tus respuestas seran el orculo de ,urim y de ,tumim1 esas preciosas piedras profticas que brillaban en el pecho de ,aarn1 o infalibles como las palabras de los antiguos veedores4 ,y si fueras buscado para tomar parte en las empresas que exigen las leyes de la guerra1 tu hbil conducta sera tal1 que el mundo entero no podra imitar tus proezas ni resistirte en batalla1 aunque reducido fuera el nmero de tus contendientes4 ,por qu1 pues1 ocultas estas divinas virtudes1 haciendo una vida retirada1 ms oscura todava en este inmenso desierto8 ,por qu privar al mundo todo de la admiracin que merecen tus obras1 y a ti mismo del renombre y de la gloria1 nica recompensa que estimula a las ms grandes empresas1 llama de los espritus ms elevados1 de esos espritus etreos1 los ms puros y tranquilos1 que desprecian todos los dems placeres1 que miran como fango todos los tesoros y beneficios1 todos los honores y poderes1 aspirando solo a los ms eminentes8 ,t has llegado a la edad viril1 y hasta pasas de ella2 a esta edad1 el hijo de ,felipe el ,macedonio haba conquistado ya el ,asia1 hacindose dueo del trono de ,ciro2 el joven ,escipin haba humillado el orgullo de los cartagineses1 y el joven ,pompeyo sometido al rey del ,ponto1 alcanzando la victoria4 ,no obstante1 los aos y el juicio1 madurado por ellos1 no suelen extinguir la sed de gloria2 al contrario se acrecienta con la edad4 ,el gran ,julio1 que ahora excita la admiracin del mundo1 ms arda en deseos de gloria cuanto ms avanzaba en aos1 y llor el haber vivido tanto tiempo oscuro e ignorado4 ,mas an no es para ti demasiado tarde4 ,a lo cual contest con calma nuestro ,salvador3 ,todos tus argumentos no me decidirn a buscar riquezas por amor al imperio1 ni a que aspire al trono por el afn de gloria4 ,qu es esta sino el resplandor de la fama1 las alabanzas de un pueblo8 ,y son estas siempre sinceras8 ,qu es el pueblo sino una multitud confusa1 una muchedumbre revuelta1 que ensalza cosas vulgares y que1 a decir verdad1 apenas son dignas de elogio8 ,los hombres alaban y admiran lo que no conocen1 y sin saber a quin1 dejndose guiar unos por otros4 ,y qu satisfaccin puede causar verse ensalzado por semejantes jueces1 ser tema de sus discursos y recibir aplauso de aquellos a quienes sera glorioso despreciar8 ,no sera singularmente feliz la suerte del que osare hacerlo as8 ,reducido es entre aquellos el nmero de los sabios e ilustrados1 y muy escasos los que contribuyen a la gloria4 ,cuando ,dios dirige sus miradas a la tierra1 observando con satisfaccin al hombre justo1 y le da a conocer en el cielo a todos sus ngeles1 que celebran sus alabanzas con sincero aplauso1 entonces es cuando aquel alcanza la verdadera gloria1 la verdadera celebridad4 ,esto es lo que hizo con ,job1 cuando para propagar su fama en el cielo y la tierra te pregunt1 segn puedes recordar para vergenza tuya3 ,has visto a mi servidor ,job8 ,aquel hombre1 clebre en el cielo1 era mucho menos conocido en la tierra1 donde la gloria es una falsa gloria1 atribuida a causas poco dignas y a hombres que no merecen nombrada alguna4 ,enganse aquellos que consideran como ttulo de gloria extender a lo lejos sus conquistas1 asolar vastos pases1 alcanzar brillantes victorias y tomar por asalto opulentas ciudades4 ,qu hacen esos pretendidos hroes sino robar1 devastar1 saquear1 incendiar1 matar y reducir a la esclavitud pacficas naciones1 pueblos vecinos o lejanos1 mucho ms dignos de la libertad que sus conquistadores1 quienes solo dejan ruinas por do quiera que pasan1 destruyendo las obras de una paz floreciente8 ,entonces1 henchidos de orgullo1 se hacen adorar como dioses2 quieren que se les llame libertadores1 grandes bienhechores de la humanidad2 desean que se les rinda culto en los templos1 y se les ofrezcan sacrificios por sus sacerdotes4 ,el uno es hijo de ,jpiter1 el otro de ,marte1 hasta que la ,muerte1 el verdadero conquistador1 viene a demostrar que apenas son hombres que se han dejado embrutecer por groseros vicios1 y que hallan en una muerte violenta o vergonzosa su digna recompensa4 ,si algo bueno hubiese en la gloria podrase alcanzar por medios muy distintos1 sin ambicin1 sin guerra1 sin violencia2 con obras pacficas1 una eminente sabidura1 paciencia y templanza4 ,har otra vez mencin de aquel hombre que1 sufriendo resignadamente los males con que le agobiaste1 se hizo clebre en un pas muy lejano y en poca muy remota4 ,quin pronuncia hoy el nombre de ,job sin elogiarle8 ,y al pobre ,scrates1 quin podra disputarle despus el primer lugar en la memoria de los hombres8 ,por su enseanza y por lo que sufri para propagarla1 arrostrando una muerte injusta para que prevaleciese la verdad1 alcanz una nombrada que iguala hoy a la de los ms orgullosos conquistadores4 ,sin embargo1 si es preciso hacer alguna cosa para alcanzar fama y gloria1 necesario es tambin sufrir3 si para obtener alguna celebridad libr el joven africano del feroz cartagins a su devastado pas1 su hazaa no fue ensalzada1 o por lo menos1 no goz l de gran crdito1 ni recibi por toda recompensa ms que alabanzas4 ,buscara yo la gloria como la buscan los hombres vanos1 sin merecerla muchas veces8 ,no busco yo la ma1 sino la de ,aquel que me ha enviado1 y por aqu demuestro de dnde vengo4 ,a lo cual repuso el tentador murmurando3 ,no hagas tan poco aprecio de la gloria1 que entonces te pareceras poco a tu glorioso ,padre1 pues l tambin la busca1 y para su gloria ha hecho todas las cosas1 y ordena y gobierna el universo4 ,no contento con ser glorificado en el cielo por todos sus ngeles1 quiere serlo tambin por los hombres1 por todos los hombres1 buenos o malos1 sabios o ignorantes1 sin diferencias1 sin excepcin4 ,adems de todos los sacrificios1 de todas las ofrendas1 gloria necesita y gloria recibe indistintamente de todas las naciones1 de los hebreos1 de los griegos o de los brbaros1 sin admitir excusa alguna4 ,a nosotros mismos1 que somos sus enemigos declarados1 nos exige que le glorifiquemos4 ,y no sin razn1 replic ,jess con fervor1 puesto que su palabra cre todas las cosas1 no principalmente para su gloria como primer objeto1 sino para manifestar su bondad y hacer partcipes a todas las almas de la felicidad de que son susceptibles4 ,no es lo menos que puede esperar de sus criaturas la gloria y la bendicin1 es decir1 el ms ligero agradecimiento1 la ms fcil y natural de las recompensas1 de parte de aquellos seres que nada pueden ofrecerle en cambio1 y que no hacindolo1 solo le pagaran probablemente con el desprecio1 la rebelin y la maledicencia8 ,cruel recompensa1 extrao reconocimiento por tanto bien1 por tan gran beneficio6 ,pero por qu el hombre habra de buscar la gloria1 cuando nada tiene suyo1 cuando nada debe esperar sino condena1 ignominia y baldn2 cuando despus de haber sido colmado de tantos beneficios1 corresponde solo con la infidelidad1 la ingratitud y la falsa1 privndose a s mismo de todo verdadero bien8 ,y como si esto no bastase1 revindica para s1 por un sacrilegio1 lo que no pertenece en justicia sino a ,dios solo2 pero tal es la bondad1 tal la misericordia divina1 que si alguno intenta alcanzar mayor gloria para el ,eterno1 le hace obtener entonces la gloria verdadera4 ,as habl el ,hijo de ,dios1 y de nuevo ,satn permaneci sin hallar contestacin3 reconocase culpable de su propio pecado1 pues por su insaciable sed de gloria lo haba perdido todo2 pero bien pronto recurri a otro argumento4 ,piensa como quieras de la gloria1 dijo2 poco importa que la juzgues digna o indigna de ser buscada2 pero t has nacido para reinar1 t has sido destinado a sentarte en el trono de tu antecesor ,david1 que te corresponde por parte de madre4 ,aunque tu derecho dependa ahora de una mano poderosa que no quiere compartirlo1 fcil sera posesionarle por las armas4 ,verdad es que la ,judea y toda la tierra prometida1 reducidas a provincias bajo el yugo de los romanos1 obedecen a ,tiberio2 pero este pas no est siempre gobernado con templanza4 ,con frecuencia se han violado su templo y sus leyes2 se le han inferido sangrientos ultrajes2 se han cometido abominaciones1 como lo hizo en otro tiempo ,antoco4 ,piensas1 por ventura1 reconquistar tu derecho permaneciendo en la inaccin o en el retiro8 ,no lo hizo as ,macabeo3 verdad es que se retir al desierto1 pero con armas1 y de esta suerte venci varias veces a un poderoso rey4 ,con mano fuerte1 y aunque sacerdote1 obtuvo la corona para su familia1 y usurp el trono de ,david1 l1 que en otro tiempo se contentaba con la colina de ,modn y los arrabales contiguos4 ,si un reino no basta para tentarte1 muvante al menos el celo y el deber1 que no deben permanecer ociosos1 sino estar alerta para aprovechar una ocasin1 contribuyendo ellos mismos a que llegue el momento favorable4 ,muestra1 pues1 tu celo1 por la casa de tu ,padre2 cumple con tu deber librando a tu pas del yugo de los paganos1 que esa es la mejor manera de realizar1 de verificar las antiguas profecas que anunciaron tu reinado sin fin1 ese reinado tanto ms feliz cuanto antes comience4 ,reina1 pues qu ventaja te ofrece aplazar tu reinado8 ,nuestro ,salvador contest en estos trminos3 ,todas las cosas deben realizarse a su debido tiempo1 y tiempo hay para que se verifiquen todas4 ,si el espritu proftico habl de mi reinado1 si ha dicho que debe ser sin fin1 tambin el ,padre ha decretado1 en sus inescrutables designios1 cundo ha de comenzar1 l1 que es el dueo de todos los tiempos y las estaciones4 ,si ha decretado que he de vivir antes en oscura condicin1 en medio de la adversidad1 sufriendo tribulaciones1 injurias1 insultos1 desprecios y burlas2 que debo estar expuesto a los lazos y la violencia2 que he de sufrir1 practicar el ayuno1 esperar tranquilamente1 sin inquietud ni desconfianza1 para saber lo que puedo soportar y cmo sabr obedecer1 no debo conformarme con su voluntad8 ,quien mejor sabe sufrir1 mejor sabe obrar2 mejor reina el que primero ha sabido obedecer1 justa prueba a que debo someterme antes de obtener un poder que no debe cambiar ni concluir4 ,pero qu te importa a ti el momento en que ha de comenzar mi reinado sin fin8 ,por qu te muestras tan solcito8 ,a qu vienen tus preguntas8 ,no sabes acaso que mi elevacin ser la seal de tu cada1 y mi triunfo la causa de tu exterminio8 ,el ,tentador1 aunque atormentado interiormente1 replic as3 ,suceda esto cuando quiera1 yo he perdido toda esperanza de obtener gracia1 y siendo as1 qu cosa peor puedo temer8 ,aquel que ha perdido la esperanza no debe conocer el temor2 si mi suerte pudiese agravarse1 la expectativa de una desgracia mayor me atormentara ms que el mal mismo4 ,yo quiero apurarle hasta el fin1 porque este es mi puesto1 mi refugio1 mi ltimo reposo2 y esperar as el trmino1 mi objeto final4 ,mi error viene de m mismo1 mi delito es hijo de mi propio impulso2 cualquiera que mi falta fuere1 ha sido condenada por s misma1 y en todo caso ser castigada1 bien reines o no4 ,cierto que hubiera confiado desde luego en tu continente lleno de dulzura1 esperando por ese aspecto pacfico y esa mirada serena que tu reinado deba ms bien aligerar que agravar mi pena1 que sera como un intermediario entre la clera de tu ,padre y yo 7la cual temo mucho ms que el fuego del infierno71 que sera una especie de fresca sombra1 una nube de verano4 ,si estoy1 pues1 impaciente por conocer esa desgracia extrema que me amenaza1 por qu avanzas con tan lento paso hacia un porvenir mejor1 hacia lo que debe poner el colmo a tu felicidad y a la del mundo entero cuando reines1 t1 que eres el ms digno del trono8 ,acaso aplazas1 sumido en profundas meditaciones1 la ejecucin de tan importante y arriesgada empresa2 y esto no sera de extraar1 pues aunque renas en tu persona cuantas perfecciones caben en el hombre1 todo aquello de que la naturaleza humana es susceptible1 como has vivido hasta ahora en el retiro1 deslizndose en tu morada la mayor parte de tu existencia1 sin visitar apenas las ciudades de ,galilea1 ni residir en ,jerusaln sino algunos das al ao1 qu observaciones podas haber hecho8 ,todava no has visto el mundo1 ni mucho menos su gloria1 los imperios1 los monarcas y sus brillantes cortes1 la mejor escuela de la experiencia para dar a conocer los ms rpidos y seguros medios de realizar grandes empresas4 ,el hombre ms sabio1 si carece de prctica1 ser siempre medroso y tmido1 semejante a aquel joven novicio1 que buscando burras encontr un reino#aei2 irresoluto y circunspecto1 en fuerza de su reserva1 prvale esta de todo su valor4 ,pero yo quiero conducirte a un lugar donde acabars bien pronto tu aprendizaje1 donde vers ante tus ojos las monarquas de la tierra1 su pompa y magnificencia2 y esto bastar para imponerte1 a ti que eres tan apto para saberlo todo1 en los secretos y misterios de la monarqua1 a fin de que sepas cmo se debe combatir el podero de los prncipes4 ,as diciendo 7tal era la fuerza que se le concedi entonces71 llev al ,hijo de ,dios a la cima de una elevada montaa3 en su verdosa falda extendase una vasta llanura1 formando inmenso circuito1 y desde all ofrecase a la vista un admirable panorama4 ,por los lados deslizbanse dos ros1 uno de los cuales serpenteaba entre los campos2 mientras que el otro se alejaba rpidamente a travs de hermosas praderas1 baadas por numerosos riachuelos1 cuyas aguas recoga para llevarlas al mar4 ,el pas era frtil en trigo1 vino y aceite2 y cubran el llano y las colinas abundantes pastos1 poblados de rebaos4 ,veanse grandes ciudades rodeadas de altas torres1 que bien pudieran ser residencia de poderosos monarcas1 y tan inmensa era la perspectiva1 que se divisaban ac y all las estriles landas del rido y abrasado desierto4 ,a esta alta montaa fue donde el ,tentador traslad a ,jess1 dirigindole all de nuevo la palabra en estos trminos3 ,rpida ha sido nuestra carrera2 pasando sobre las colinas y los valles1 los bosques1 los campos y los ros1 los templos y las torres1 hemos atajado muchas leguas4 ,desde aqu contemplas la ,asiria y las antiguas fronteras de su imperio2 ves el ,aras y el mar ,caspio2 por este lado1 a la extremidad del oriente1 corre el ,indus1 por el occidente el ufrates2 y con frecuencia fueron traspasados estos lmites4 ,al sur se divisa el golfo ,prsico y la ,arabia1 desierto intransitable3 he aqu a ,nnive1 en cuyo amurallado recinto se podra viajar durante varios das2 edificada por ,nino1 es el asiento de esa primera monarqua de la edad de oro1 y fue residencia de ,salmanasar#afj cuyo triunfo llora todava ,israel en su prolongado cautiverio4 ,he ah a ,babilonia1 la maravilla de las naciones1 tan antigua como ,nnive2 pero reedificada por aquel#afa que dos veces hizo cautiva a la ,judea y a toda la casa de tu padre ,david1 asolando a ,jerusaln1 hasta que ,ciro lleg para libertar a los hebreos4 ,a ese lado ves ,perspolis1 la ciudad que l fund2 ms lejos ,bactres1 ,ecbatana1 que se ostenta en toda su extensin y ,hecatmpilos1 con sus cien puertas2 aqu est ,susa1 a orillas del ,idaspes1 ese ro de color de mbar1 de cuyas aguas solo pueden beber los reyes2 y la gran ,seleucia1 ms clebre an1 construida por los ,macedonios o los ,partos4 ,nsibe1 ,artaxates1 ,teredn y ,ctesifonte#afb1 se ofrecen tambin a tus miradas2 todo este pas1 conquistado por los libertinos prncipes de ,antioqua1 se halla actualmente bajo el dominio de los ,partos1 que conducidos por el gran ,arsaces1 fundador de este imperio1 se apoderaron de l hace varios siglos4 ,este momento es el ms oportuno para darte una idea de su inmenso podero1 porque el rey de los ,partos acaba de reunir en ,ctesifn todas sus huestes para marchar contra los ,escitas1 cuyas brbaras incursiones han asolado la ,sogdiana2 y se apresura a prestar auxilio a esta provincia4 ,a pesar de la distancia1 puedes ver sus numerosas tropas1 su aspecto marcial1 los arcos de acero y las agudas flechas de esos guerreros1 tan temibles en la fuga como en la persecucin2 todos son jinetes1 porque la lucha a caballo es aquella en que ms se distinguen4 ,mira cun belicoso ardimiento demuestran en esa revista1 cmo se forman sus filas en cuadro1 en ngulo1 en media luna1 o se desplegan en alas4 ,jess mir1 y por las puertas de la ciudad vio salir innumerable multitud de guerreros1 brillantes con sus cotas de malla y ornamentos militares2 sus caballos1 aunque cubiertos de acero1 no son menos giles y vigorosos1 y encabritndose avanzan con sus jinetes1 flor y nata de las provincias que se extienden de un extremo a otro del imperio4 ,vienen los unos de ,aracosia1 de ,candahar y de la ,margiana2 los otros de las montaas de ,hircania o del ,cucaso1 de los profundos valles de la ,iberia1 de ,atropatis1 de las vecinas llanuras de ,adiabene y ,media1 y del sur de ,susiana1 hasta el puerto de ,balsara4 ,veaseles alinearse en orden de batalla1 girar rpidamente1 y huyendo al parecer1 lanzar tras s una terrible granizada de agudos dardos a la cara de sus perseguidores1 a los cuales vencan por esta maniobra4 ,el campo estaba cubierto de armaduras1 que despedan el sombro fulgor del hierro2 no faltaban all numerosos escuadrones1 y en cada ala guerreros armados de punta en blanco para combatir de cerca2 ni carros1 ni elefantes1 que llevaban torres cuajadas de arqueros2 ni peones en gran nmero1 provistos de azadas y hachas1 para allanar las alturas1 abrir paso por los bosques1 cegar los valles1 levantar trincheras1 o echar puentes sobre los ros orgullosos1 como para someterles al yugo4 ,detrs de ellos iban mulos1 camellos1 dromedarios1 y furgones cargados de instrumentos de guerra2 jams se haban visto tantas fuerzas reunidas ni tan vasto campamento4 ,cuando ,agricn1 con todos sus aliados del norte1 siti a ,albraca1 la ciudad de ,galafrn1 segn cuentan los romanos1 a fin de conquistar la mano de ,anglica1 la ms hermosa de las mujeres e hija de aquel prncipe1 solicitada en matrimonio por muchos valerosos caballeros1 por los dos ,paynim1 y los pares de ,carlomagno1 su ejrcito no era ms brillante ni ms numerosos sus guerreros#afc4 ,el gran ,enemigo1 lisonjendose de que aquel espectculo haba producido gran impresin en nuestro ,salvador1 dirigiole de nuevo la palabra en estos trminos3 ,para que reconozcas que no es mi nimo comprometer tu virtud1 y que no omito medio alguno a fin de que tu seguridad repose en slidas bases1 escucha y sabrs con qu objeto te he conducido aqu1 mostrndote tan hermoso espectculo4 ,aunque tu reino haya sido anunciado por los profetas o por los ngeles1 si no tratas de conquistar ese trono1 como lo hizo tu padre ,david1 nunca reinars2 en todas las cosas y sobre todos los hombres1 la prediccin supone medios de xito1 y si no se hace uso de ellos1 la profeca se revoca4 ,pero supongamos que tomas posesin del trono de ,david con el libre consentimiento de todos1 sin oposicin alguna por parte de los ,hebreos o de los ,samaritanos3 cmo podras abrigar la esperanza de disfrutarle largo tiempo1 tranquilo y seguro1 hallndote entre dos enemigos cual los ,partos y los ,romanos8 ,por esto debes obtener el apoyo de uno de los dos2 yo te aconsejara comenzar por los primeros1 que son los vecinos ms cercanos1 y que demostraron en otro tiempo ser capaces de asolar tu pas1 haciendo cautivos a sus antiguos reyes ,antgono y el viejo ,hircano4 ,de mi cuenta corre poner a los ,partos a tu disposicin1 por el medio que t elijas1 bien por conquista o alianza1 pues solo con su apoyo recobrars el poder1 sin el cual no puedes ocupar realmente el trono de ,david1 como su legtimo sucesor4 ,de este modo conseguirs la libertad de tus hermanos1 de esas diez tribus cuya posteridad conserva todava aquel pueblo en su territorio4 ,entre los ,medos andan tambin dispersos diez hijos de ,jacob y dos de ,jos1 perdidos lejos de ,israel y esclavizados1 como lo estuvieron en otro tiempo sus padres en la tierra de ,egipto4 ,el ofrecimiento que te hago te proporciona ocasin de alcanzar su libertad2 si as lo haces1 y les devuelves su herencia1 entonces1 y solo entonces1 reinars cubierto de gloria en el trono de ,david1 desde el ,egipto al ufrates1 y an ms all1 sin que nada debas ya temer de ,roma ni de ,csar4 ,a lo cual contest nuestro ,salvador sin inmutarse3 ,me has hecho ver una grande y vana ostentacin del poder mundano1 frgiles armas1 y un pomposo aparato guerrero1 tan largo de preparar como fcil de destruir3 me has comunicado secretos de alta poltica1 hbiles proyectos sobre enemigos1 alianzas y batallas1 plausibles todos a los ojos del mundo2 pero que no tienen para m ningn valor4 ,dices que debo poner en juego todos los medios1 porque si no quedar sin efecto la prediccin y me ver privado del trono4 ,mi hora1 segn antes te dije1 no ha llegado an1 y debieras desear que estuviese lejana todava4 ,cuando haya sonado1 no creas que me vers vacilar en dar principio a mi obra1 sin recurrir a tus mximas polticas1 ni hacer uso de ese incmodo aparato guerrero que me has mostrado1 ms propio para demostrar la debilidad humana que su fuerza4 ,alegas que es preciso liberte a mis hermanos1 segn les llamas1 los ,israelitas de las diez tribus1 si aspiro a reinar como el heredero legtimo de ,david1 y a extender su dominio sobre todos los hijos de ,israel4 ,pero dime1 de qu proviene ese celo por su independencia8 ,por qu no mostraste el mismo por ,israel1 ,david1 o su trono1 en vez de excitarle por orgullo a que hiciese el recuento de su pueblo1 lo cual cost la vida a setenta mil hombres en tres das de epidemia#afd8 ,tal fue entonces tu celo por ,israel2 y ese es el que afectas hoy por m6 ,en cuanto a esas tribus cautivas1 ellas mismas labraron su desgracia1 pues abandonaron a ,dios para adorar el becerro de oro1 los dolos de ,egipto1 ,baal y ,astarot1 y los de todos los pueblos vecinos4 ,adems de esto imitaron sus crmenes1 que excedan en perversidad a los de otros pueblos paganos2 no habiendo implorado con arrepentimiento al ,dios de sus padres1 murieron impenitentes1 dejando una raza que se les asemeja1 que no se distingue de los ,gentiles sino por una vana circuncisin1 y que rinde a ,dios un culto confundindole con los dolos4 ,cmo he de pensar en devolver su independencia a esas tribus1 que una vez libres volveran sin vacilar1 sin humillarse1 sin arrepentimiento y sin conversin1 a buscar sus dioses de ,betel y de ,dan1 como un antiguo patrimonio8 ,no2 que sigan esclavizadas por sus enemigos1 puesto que adoran dolos con su ,dios4 ,sin embargo1 es posible que al fin 7,dios sabe cundo71 acordndose de ,abraham1 se inclinen a un arrepentimiento sincero por alguna vocacin milagrosa2 y que se abran paso a travs de la multitud de ,asirios1 cuando se dirijan alegres y presurosos a su pas natal1 as como en otro tiempo cruzaron sus padres el mar ,rojo y el ,jordn al encaminarse a la tierra prometida4 ,yo abandono su porvenir a la ,providencia4 ,as habl el verdadero ,rey de ,israel1 contestando con dulzura al ,enemigo1 de un modo que burlaba todos sus artificios1 como sucede siempre cuando con la verdad se combate la falsa4 ,,libro ,,cuarto ,,argumento ,persistiendo ,satn en tentar a nuestro ,seor1 mustrale la imperial ciudad de ,roma en el apogeo de su pompa y esplendor1 como potencia que pudiera preferir a la de los ,partos2 y dice que con la mayor facilidad podra expulsar a ,tiberio1 devolver a los romanos su independencia y hacerse dueo1 no solo del imperio1 sino tambin de todo el mundo1 incluso el trono de ,david4 ,el ,salvador contesta1 manifestando su desprecio por el poder y las grandezas mundanas2 censura la pompa1 la vanidad y el libertinaje de los romanos2 demuestra cun poco merecen recobrar la libertad que haban perdido por su mala conducta2 y termina refirindose a la grandeza de su propio reinado futuro4 ,desesperado ,satn1 y para encarecer el valor de sus dones1 declara que nicamente los otorgar a condicin de que ,jess se prosterne ante l y le rinda culto4 ,nuestro ,seor manifiesta su indignacin con firmeza1 aunque moderadamente1 al escuchar proposicin semejante2 y reprende con severidad al ,tentador1 dicindole que est condenado para siempre4 ,humillado ,satn1 intenta justificarse2 apela despus a otro gnero de tentacin1 y proponiendo a ,jess el premio de la sabidura y del talento1 mustrale el celebrado templo de la antigua literatura1 ,atenas1 sus escuelas1 los ilustres maestros y sus discpulos1 haciendo al propio tiempo un encomistico panegrico de los msicos ,griegos1 poetas1 oradores y filsofos de las diferentes sectas4 ,jess le contesta demostrando la vanidad e insuficiencia de la decantada filosofa gentlica1 y manifiesta preferir a la msica1 poesa1 elocuencia y didctica potica de los ,griegos1 la de los inspirados escritores ,hebreos4 ,irritado ,satn al ver defraudadas todas sus tentativas1 censura la inconsideracin de nuestro ,salvador en rechazar sus ofertas2 y predicindole los padecimientos que debe sufrir1 despus de ridiculizar su esperado reino1 condcele de nuevo al desierto1 dejndole all4 ,llega la noche3 el ,enemigo hace estallar una espantosa tormenta1 procurando1 adems1 alarmar a ,jess con tremendos sueos y terribles espectros1 que sin embargo no causan impresin alguna en el ,salvador4 ,una hermosa y serena maana sucede a los horrores de la noche3 ,satn se presenta de nuevo a ,jess1 y refirindose particularmente a la tempestad de la vspera1 toma motivo una vez ms para ultrajarle1 enumerando las penalidades que debe sufrir4 ,nuestro ,seor se limita a reprenderle2 y entonces1 en el colmo de la desesperacin1 el ,enemigo confiesa que haba vigilado con frecuencia a ,jess desde su nacimiento1 expresamente para descubrir si era el verdadero ,mesas2 y que coligiendo que probablemente lo sera1 por lo acontecido en el ,jordn1 habale seguido desde entonces ms asiduamente1 con la esperanza de alcanzar alguna ventaja sobre l1 lo cual probara hasta la evidencia que no era en realidad la ,divina ,persona destinada a ser su fatal enemigo4 ,reconoce que hasta entonces ha sido completamente derrotado2 pero que est resuelto a someterle a una prueba ms4 ,as diciendo1 le conduce al templo de ,jerusaln1 y colocndole en la punta de la ms elevada torre1 le intima a que pruebe su divinidad1 bien sostenindose all1 o precipitndose sin sufrir dao alguno4 ,asombrado ,satn1 y confundido al ver que ,jess permaneca inmvil1 cae de pronto1 y reaparece entre sus infernales cmplices1 a quines da cuenta del mal xito de su empresa4 ,los ngeles1 entretanto1 conducen a nuestro ,seor a un hermoso valle1 y mientras le sirven celestiales manjares celebran su victoria con un himno de triunfo4 ,perplejo y turbado por el mal xito de su tentativa1 el ,enemigo permaneca inmvil1 sin que su artificioso espritu le dictase contestacin alguna1 despus de haber sido descubierto su engao1 y tantas veces defraudadas sus esperanzas4 ,aquella persuasiva retrica que dulcificaba su lenguaje1 cuando tan fcilmente sedujo a ,eva1 pareca faltarle entonces y haber perdido toda su fuerza4 ,bien es verdad que ,eva no era ms que ,eva4 ,el que haba dominado a esta con su gran superioridad1 vease a su vez burlado y sorprendido1 por no haber sabido apreciar mejor de antemano la fuerza que trataba de combatir y la suya propia4 ,semejante al hombre que1 habiendo sido considerado antes como sin igual por su destreza1 se ve eclipsado en la ocasin en que menos lo esperaba1 y que a fin de salvar su honor1 y contra todas las probabilidades de triunfo1 quiere an medirse con quien le ha vencido1 sin poder confesar su derrota1 aunque aumente con esto su bochorno2 o cual otro enjambre de moscas1 que en la poca de la vendimia se lanza sobre el lagar de dnde corre el dulce lquido y vuelve despus mosconeando2 o tal1 en fin1 como las olas que se levantan contra la dura roca1 y aunque se estrellan todas1 repiten sus acometidas intilmente1 resolvindose en espuma o vapor2 as ,satn1 despus de recibir negativa sobre negativa y de verse reducido a un humillante silencio1 no cede sin embargo2 y aunque desesperando del xito1 renueva sus vanas tentativas4 ,para ello transport a nuestro ,salvador a la vertiente occidental de aquella elevada montaa1 desde donde se poda ver otra llanura bastante larga2 pero no muy ancha1 baada por el mar del medioda1 y terminada en el lado del norte por una cadena paralela de colinas1 que protegan los productos de la tierra y las moradas de los hombres1 de los fros vientos del septentrin4 ,en el centro deslizbase un ro en cuyas dos orillas se elevaba una imperial ciudad1 con torres y templos1 que se destacaban orgullosamente sobre siete pequeas colinas ornadas de palacios1 prticos1 teatros1 baos1 acueductos1 estatuas1 trofeos1 arcos de triunfo1 jardines y bosquecillos4 ,aquel espectculo se desplegaba a los ojos de ,jess a pesar de las altas montaas que deban ocultarle 7por qu extrao paralaje1 o ilusin ptica1 multiplicada a travs de los aires o por los cristales de un telescopio1 avergelo el curioso lector72 y el ,tentador rompi el silencio con estas palabras3 ,la ciudad que ves no es otra sino la opulenta y gloriosa ,roma1 la reina del mundo1 cuya fama se extiende a lejanos pases1 y que se ha enriquecido con los despojos de las naciones4 ,ah ves el soberbio ,capitolio1 que domina sobre todos los dems edificios desde lo alto de la roca ,tarpeya1 esa ciudadela inexpugnable2 all est el monte ,palatino1 palacio imperial1 vasto recinto1 edificio soberbio1 obra maestra de los arquitectos ms ilustres1 que brilla a lo lejos por sus doradas almenas1 sus torres1 sus terrados y esplendentes pirmides4 ,no lejos de l1 elvanse magnficos palacios1 semejantes ms bien a las moradas de los dioses2 y he dispuesto mi areo microscopio de tal manera1 que puedas ver por dentro1 y exteriormente1 sus columnas y bvedas1 ricamente cinceladas por mano de los ms clebres artistas1 labradas en cedro1 mrmol1 marfil y oro4 ,dirige ahora tus miradas del lado de las puertas1 y vers qu multitud entra y sale3 son pretores1 procnsules1 que vienen de sus provincias o vuelven a ellas2 visten la toga bordada de prpura1 y van acompaados de los lictores1 que ostentan la segur1 insignia de su dignidad2 de cohortes1 legiones y brillantes jinetes4 ,aquellos que pasan por la va ,apia o la va ,emiliana1 y visten diverso traje1 son embajadores que llegan de remotos pases3 vienen los unos de las ltimas regiones australes1 de ,siena1 de ,mero1 de la isla de ,phil1 cubierta de sombra por ambos lados2 o ms al occidente1 del reino de ,baco#afe1 hasta el lago de ,libia4 ,otros son enviados por los reyes de ,asia y por el de los ,partos2 llegan de la ,india1 del ,quersoneso de ,oro#aff y de la isla de ,trapobana#afg1 situada ms all de aquel pas2 su cutis es bronceado1 y cubren sus cabezas turbantes de blanca seda2 otros proceden de la ,galia1 de ,bretaa1 de ,gades1 del pas de los ,germanos1 del de los ,escitas y de los ,srmatas1 que habitan desde ms all del norte del ,danubio hasta el ,quersoneso ,turico#afh4 ,todas esas naciones1 sometidas actualmente a ,roma1 prestan obediencia a su poderoso emperador1 que por sus vastos dominios1 sus riquezas y podero1 su civilizacin1 su progreso en las artes y el valor guerrero de sus sbditos1 pudiera ser a tus ojos preferible al rey de los ,partos4 ,exceptuando estos dos imperios1 todos los dems pueblos son brbaros1 apenas dignos de fijar en ellos la atencin1 pues obedecen a prncipes poco poderosos1 que se hallan demasiado lejos2 al mostrarte esos dos grandes imperios1 te enseo todos los reinos de la tierra y toda su gloria4 ,el emperador romano no tiene hijo alguno2 es de edad avanzada1 viejo y libertino#afi4 ,se ha retirado de ,roma para vivir en ,caprea1 pequea isla1 aunque de difcil acceso1 situada cerca de las orillas de la ,campania1 donde se propone entregarse secretamente a sus desenfrenadas pasiones4 ,confiando a un perverso favorito los asuntos pblicos1 an cuando de l sospeche1 aborrece a todo el mundo y es de todos aborrecido4 ,cun fcil te sera1 dotado como ests de regias virtudes1 dndote a conocer1 e inaugurando tu carrera con grandiosas hazaas1 expulsar a ese monstruo de su trono1 convertido ahora en inmundo lupanar1 y sustituirle en el solio1 librando de su vergonzoso yugo a un pueblo triunfante6 ,y con mi apoyo te es dado conseguirlo1 pues yo tengo el poder de hacerlo1 y te lo cedo a ti4 ,aspira1 pues1 al imperio del mundo entero2 aspira a cuanto hay de ms elevado1 que si no lo alcanzas con el supremo dominio1 no llegars a sentarte en el trono de ,david1 ni permanecers en l largo tiempo1 por mucho que hayan dicho los profetas4 ,el ,hijo de ,dios le contest con calma3 ,toda esa grandeza y majestuoso aparato de riquezas y lujo1 que llaman magnificencia1 lo mismo que esa ostentacin guerrera que antes me mostraste1 no seducen mis miradas ni mucho menos mi corazn4 ,tambin hubieras podido hablarme de sus banquetes suntuosos1 de sus esplndidos festines1 de sus desenfrenadas orgas1 de sus mesas de madera de limonero o de mrmol del ,atlas1 pues yo tambin he odo1 o acaso ledo algo de esto2 de sus vinos de ,seta1 de ,cales1 de ,falerno1 de ,quos y de ,creta2 de sus copas de oro y de cristal1 baadas en mirra1 guarnecidas de piedras preciosas y engastadas en perlas2 detalles todos interesantes para cualquiera a quien acosare el hambre o la sed4 ,elogias adems a esos embajadores1 enviados por naciones lejanas o vecinas3 qu honor1 pero tambin1 qu fastidio6 ,qu enojosa prdida de tiempo el sentarse en un trono para escuchar tantas vanas y mentidas lisonjas1 tantas alabanzas extravagantes6 ,despus me hablas del ,emperador1 a quien se podra vencer fcilmente1 y cuya derrota me cubrira de gloria2 dices que debo expulsar a ese monstruo cruel2 pero no sera necesario hacerlo al propio tiempo con el demonio que lo ha convertido en tal8 ,srvale su conciencia de verdugo3 no he sido yo enviado para destronarle1 ni tampoco para libertar a ese pueblo1 victorioso en otro tiempo1 vil y humillado ahora1 que merecido tiene su servilismo2 que antes justo1 frugal1 humilde y moderado1 conquist gloriosamente1 pero gobern mal las naciones sometidas a su yugo1 despojando a las provincias para satisfacer su sed de rapia o sus dispendiosos placeres4 ,esos romanos1 posedos primero de la ambicin del triunfo1 orgullosa e insultante pompa2 y feroces luego por haberse acostumbrado a ver correr en sus circos la sangre de las fieras que luchan entre s1 as como la de los hombres expuestos a sus ataques1 han llegado a ser con sus riquezas apasionados por el lujo1 y siempre ms insaciables y afeminados por los espectculos que diariamente presencian4 ,qu hombre sabio y valeroso intentara libertar a ese pueblo degenerado1 que se ha esclavizado l mismo8 ,quin podra convertir en hombres libres a los que son serviles de por s8 ,sbelo pues2 cuando llegue la hora de sentarme en el trono de ,david1 mi reinado ser como un rbol cuyo ramaje se extendiese sobre toda la tierra1 para cubrirla con su sombra1 o bien como la piedra que hara pedazos todas las monarquas existentes en el mundo4 ,y mi reinado no tendr fin3 medios se encontrarn para ello2 pero no te corresponde a ti saber cules son estos1 ni tampoco revelrtelo debo4 ,a lo cual contest el ,tentador con descaro3 ,veo en qu poco estimas todas mis ofertas1 y cmo las rechazas por ser yo quien te las hace4 ,nada es de tu agrado2 te muestras por dems receloso1 y con tus exagerados escrpulos1 te limitas a contradecirme4 ,sin embargo1 quiero que sepas en cunto estimo los ofrecimientos que te hago1 y qu lejos est de m apreciar en poco las ventajas de que te quiero hacer partcipe4 ,todo cuanto abarca tu mirada1 todos esos reinos del mundo1 yo te los doy 7que a m me los han dado y yo los cedo a quien me place72 no es ninguna bagatela2 pero te impongo una condicin indispensable4 ,es preciso que te prosternes y me rindas adoracin como a tu superior y tu dueo 7fcil te es hacerlo71 reconociendo que todo lo has recibido de m4 ,no es esto lo menos que merece tan considerable donativo8 ,nuestro ,salvador contest con acento desdeoso3 ,jams me agrad tu lenguaje1 y mucho menos tus ofrecimientos2 ahora desprecio tanto estos como aquel1 ya que has osado exponer en tan abominables trminos tu impa condicin4 ,pero sufrir con paciencia1 hasta que expire el plazo durante el cual te ser permitido obrar contra m4 ,escrito est en el primer mandamiento3 ,amars al ,seor1 tu ,dios y le servirs a l solo2 y te atreves a proponer a su ,hijo que te rinda culto1 a ti1 maldito1 doblemente maldito ahora por esta pretensin1 ms impa y osada que la que tuviste con ,eva8 ,no se har esperar tu expiacin4 ,dices que te dieron los reinos del mundo2 di ms bien que te los abandonaron y que los usurpaste2 ningn otro donativo podras hacer4 ,y aun cuando te los hubiesen dado1 de quin los habras recibido sino del ,rey de los reyes1 del ,dios supremo1 dueo de todas las cosas8 ,y si te los ha dado con qu generosa gratitud le pagas6 ,pero hace ya mucho tiempo que la gratitud se ha extinguido en ti4 ,tan falto ests de temor1 o tan desvergonzado eres que osas ofrecrmelos a m1 al ,hijo de ,dios1 ofrecerme lo que me pertenece1 bajo la infame condicin de prosternarme y adorarte como a ,dios8 ,atrs6 aljate de m6 ,ahora es cuando te manifiestas evidentemente como el mal personificado1 como ,satn1 maldito para siempre4 ,confuso y posedo de temor1 replic el ,enemigo3 ,no te muestres tan gravemente ofendido1 ,hijo de ,dios1 pues tambin los ngeles y los hombres son hijos de ,dios1 y yo he querido asegurarme de que llevas ese ttulo por ser superior a ellos4 ,por esto te propuse que me rindieses el homenaje que recibo de los ngeles y de los hombres2 de esos tetrarcas que presiden el fuego1 el aire1 el agua y la tierra1 as como tambin de las naciones que habitan en toda la superficie del globo4 ,a m me invocan como al dios de este mundo y de aquel que est debajo2 y ms que a ningn otro1 imprtame asegurarme si t eres ,aquel cuya llegada1 segn las profecas1 debe serme tan fatal4 ,la prueba no te ha perjudicado en modo alguno2 ms bien has alcanzado honor y aprecio1 al paso que yo no gano nada1 y hasta debo renunciar a lo que me propona obtener4 ,dejemos1 pues1 los reinos de este mundo1 puesto que son transitorios2 no te hablar ms de ellos2 adquirelos o no1 segn te plazca1 que eso a ti solo te concierne4 ,parece que t aspiras a alguna cosa ms noble que a una corona mundana3 prefieres entregarte a la meditacin y a las sabias discusiones1 segn lo indicaba ya aquel rasgo de tu infancia1 cuando escapaste de la vista de tu madre para ir solo al templo1 donde te hallaron en medio de los ms graves doctores1 discutiendo sobre puntos y cuestiones relativas a la ctedra de ,moiss2 enseando pero no enseado4 ,la infancia anuncia al hombre1 como la maana anuncia el da3 s ilustre1 pues1 por tu saber2 y as como tu imperio debe extenderse sobre todo el mundo1 extindase tambin tu espritu sobre el universo entero y en todo cuanto contiene4 ,no est comprendida toda la ciencia en la ley de ,moiss1 en el ,pentateuco y en los escritos de los profetas2 tambin los ,gentiles1 guiados por la luz natural1 saben1 escriben y ensean cosas dignas de admirarse2 y t debes conferenciar con los ,gentiles1 dirigindoles por la persuasin segn tus miras4 ,sin conocer su sabidura1 cmo quieres conversar con ellos1 o que ellos se entiendan contigo8 ,cmo has de discutir1 cmo refutar sus idolismos1 sus tradiciones y paradojas8 ,con sus propias armas se debe combatir su error4 ,antes de abandonar esta despejada montaa1 mira otra vez por la parte del occidente1 y mucho ms cerca1 hacia el medioda1 vers en la ribera del mar ,egeo una ciudad con magnficos edificios1 donde el aire es puro y el terreno llano4 ,es ,atenas1 el ojo de ,grecia1 la madre de las artes y de la elocuencia1 la patria o mansin hospitalaria de los sabios clebres1 que encuentran en su agradable retiro1 en la ciudad o los arrabales1 paseos cubiertos de sombra1 para entregarse al estudio4 ,he ah el olivar de ,academo1 el asilo de ,platn1 donde el ruiseor deja or todo el verano las rpidas y variadas notas de su canto4 ,all est el monte ,himeto1 cuyas flores atraen a la industriosa abeja1 que con su ligero zumbido invita a las meditaciones graves2 y ms all se desliza el ,ilisos con sus ondas de suave murmullo4 ,dentro de la ciudad puedes ver las escuelas de los antiguos sabios3 el ,liceo1 dnde enseaba aquel#agj que prepar al gran ,alejandro para subyugar al mundo2 y poco ms lejos el ,prtico1 ornado de pinturas4 ,en esa ciudad podrs estudiar la secreta influencia de la armona1 por medio de tonos y nmeros indicados con la voz o con la mano#aga2 las distintas medidas de los versos que tal encanto comunican a las odas lricas de los poetas eolios y dorios1 y a los cantos muy superiores de aquel que a todos les inspir1 del ciego ,melesgenes1 llamado ms tarde ,homero1 cuyos poemas se atribuy ,febo4 ,en la misma fuente fue donde los graves y sublimes trgicos adquirieron los profundos conocimientos1 que comunicaban luego con sus coros y sus ymbicos1 esos excelentes preceptos de prudencia moral1 que acogidos con gusto en forma de breves sentencias1 recuerdan al hombre las leyes del destino1 la inconstancia de la fortuna1 las vicisitudes de la vida humana1 ofreciendo a su vista el espectculo de los actos ms nobles1 y el cuadro fiel de las grandes pasiones4 ,all es dnde podras formarte sobre el modelo de esos clebres oradores antiguos1 cuya irresistible elocuencia diriga a su antojo a la arrogante democracia1 abra los arsenales y fulminaba sus rayos por encima de ,grecia1 hasta ,macedonia y el trono de ,artajerjes4 ,presta tambin odo a las lecciones de esa filosofa que baj del cielo a la modesta morada de ,scrates4 ,he ah donde habitaba aquel a quien el bien inspirado orculo declar el ms sabio de los hombres1 y de cuya boca brotaron aquellos raudales de dulce elocuencia que iban a baar todas las escuelas de los acadmicos antiguos y modernos1 as como las de los ,peripatticos1 de los ,epicreos y de los severos ,estoicos4 ,estudia sus doctrinas en esos lugares1 o si lo prefieres1 en tu humilde morada1 hasta que el tiempo madure tu edad para soportar el peso de un reino2 sus preceptos te convertirn en un cumplido prncipe1 que sabr reinar en s mismo1 y cuya sabidura resaltar ms a la cabeza de un imperio4 ,nuestro ,salvador contest con estas sabias palabras3 ,no creas que conozco estas cosas1 o ms bien1 cree que las ignoro2 y sin embargo1 no dejo de saber lo que debo4 ,el que recibe sus luces del cielo1 de la fuente misma de la luz1 no necesita otras doctrinas1 por ms que las reconozca como verdaderas2 pero las de que t hablas son falsas1 son casi ensueos1 conjeturas1 ficciones que no se fundan en ninguna base slida4 ,el primero y ms sabio de todos esos doctores confes no saber ms que su ignorancia2 su primer discpulo se dej llevar por las fbulas y las ideas seductoras2 una tercera escuela dud de todas las cosas1 hasta del buen sentido2 otros fundaron la felicidad en la virtud2 pero acompaada esta de riquezas1 de larga vida1 del placer de los sentidos1 y sin inquietudes ni zozobras4 ,por ltimo1 el ,estoico1 posedo de su filosfico orgullo1 al que llama virtud2 con su sabio1 hombre virtuoso1 perfecto en s1 que todo lo posee1 lo mismo que ,dios1 causa vergenza muchas veces cuando lejos de preferir la virtud1 no teme al ,seor ni al hombre2 lo desprecia todo1 riquezas y placeres1 penas y tormentos1 la muerte y la vida1 jactndose de renunciar a esta cuando quiera1 o de perderla a su antojo4 ,pero toda esa enojosa prosodia se reduce a una vana jactancia o a sutiles subterfugios para eludir la conviccin4 ,ah6 qu pueden ensear ellos1 y cmo no han de engaarse1 si no conocindose a s propios1 y mucho menos a ,dios1 no saben cmo tuvo principio el mundo1 y cmo cay el hombre1 degenerado por s mismo1 sin depender ms que de la gracia8 ,hablan mucho del alma2 pero todo cuanto dicen est plagado de errores3 buscan la virtud en s mismos2 se atribuyen toda la gloria para no cedrsela a ,dios2 y designan ms bien al ,eterno con los nombres vulgares de fortuna y destino1 cual si fuese un ser extrao a los asuntos de los mortales4 ,as pues1 aquel que busca la verdad en esos doctores1 no la encuentra1 o bien1 juguete de una ilusin1 que es mucho peor an1 solo ve una falsa imagen1 un vano fantasma4 ,en cuanto a lo dems1 los sabios han dicho que un excesivo nmero de libros es origen de fatigas y confusin2 el que los lee continuamente1 sin analizar su contenido con un juicio igual o superior 7y a qu buscar en otra parte lo que lleva en s871 contina siempre en la duda y falto de principios fijos4 ,est versado1 s1 en la ciencia de los libros2 pero siendo su juicio superficial1 nada maduro1 o posedo de preocupaciones1 recoge bagatelas o frivolidades1 cual si fueran pensamientos escogidos1 aunque no valen lo que una esponja2 parecindose a esos nios que van cogiendo piedrecillas por la ribera4 ,y si yo quisiera distraer mis horas de ocio con la msica o la poesa1 dnde mejor que en nuestro idioma nativo podra encontrar tan grato solaz8 ,toda nuestra ley1 toda nuestra historia1 estn llenas de himnos2 los salmos se han compuesto con mucho arte2 los cnticos y las arpas1 tan agradables a los odos de nuestros vencedores en ,babilonia1 revelan que la ,grecia es ms bien la que tom de nosotros estas artes2 pero las ha imitado mal1 consagrndolas a celebrar con pompa los vicios de sus divinidades y los suyos propios1 as en fbulas como en odas y cantos1 donde representa a sus ridculos dioses1 perdiendo ella misma todo decoro4 ,suprime en esos poemas los eptetos pomposos1 semejantes al espeso afeite que cubre las mejillas de una cortesana1 y todo lo dems se desvanece1 sin dejar placer ni provecho4 ,indignos seran de compararse con los cnticos de ,sin1 que tanto agradan a todos aquellos cuyo gusto es puro1 esos cnticos en los que se celebra noblemente a ,dios1 al santo de los santos1 as como a sus hombres 7divinamente inspirados1 y no por ti74 ,solo excepto los poemas en que se pinta la virtud moral por la luz natural1 an no perdida del todo entre los hombres4 ,ensalzas a sus oradores cual si hubiesen llegado al apogeo de la elocuencia2 son seguramente hbiles polticos1 amantes de su patria1 a lo que parece2 pero distan mucho de igualar a nuestros profetas1 porque a estos les ilumina la luz celeste1 y con su estilo1 tan majestuoso y natural1 ensean mucho mejor que todos los oradores de ,grecia y ,roma1 las verdaderas reglas para gobernar las ciudades4 ,en sus escritos se ensea1 clara y fcilmente1 la manera de hacer a una nacin dichosa y conservar su felicidad2 lo que arruina los reinos y destruye las ciudades2 y estos son1 con nuestra ley1 los preceptos ms propios para formar un monarca4 ,as habl el ,hijo de ,dios2 pero ,satn1 apurado hasta el extremo 7pues haba agotado todos sus artificios71 contest a nuestro ,salvador con enojado tono3 ,puesto que ni las riquezas ni los honores1 ni las armas ni las artes1 ni el trono ni el imperio1 tienen para ti atractivo alguno2 puesto que todo cuanto te propongo para alcanzar prez y gloria1 con la vida contemplativa o activa1 es rechazado por ti1 qu haces en este mundo8 ,el desierto es lo que ms te conviene3 all te encontr y all te volver a dejar2 pero acurdate de lo que te voy a predecir4 ,bien pronto tendrs motivos de arrepentirte por haber rechazado as1 con tanto escrpulo y prudencia1 el auxilio que te ofreca1 y con el cual hubieras ocupado pronto y fcilmente el trono de ,david1 o el trono del mundo entero4 ,ahora ests en la edad viril2 llegado es ya el tiempo y la hora en que mejor pueden realizarse las profecas que a ti se refieren4 ,pero si yo s leer alguna cosa en el cielo1 o si este anuncia algo acerca del destino1 por lo que me permiten descifrar las inmensas estrellas que se hallan en conjuncin1 veo que te amenazan penalidades y fatigas1 la oposicin y el odio1 el escarnio1 las censuras1 los ultrajes1 la violencia1 los golpes1 y por ltimo una muerte cruel4 ,cierto que estos signos anuncian para ti un reino2 mas no puedo discernir si real o alegrico1 ni tampoco cundo2 eterno ser seguramente1 y sin principio ni fin1 pues ninguna fecha precisa me dirige en el estrellado crculo4 ,as diciendo1 apoderose del ,hijo de ,dios 7pues saba que an no se le haba retirado su poder71 y le volvi a llevar al desierto1 donde le dej1 aparentando luego que desapareca4 ,entonces comenz a reinar la oscuridad1 declin el da y sucediole la noche1 su tenebrosa hija1 ser impalpable que roba la luz en ausencia de aquel4 ,nuestro ,salvador tranquilo y sin irritacin alguna despus de su excursin area1 aunque rendido de fatiga1 de hambre y de sed1 se dispuso a buscar reposo en cualquiera parte1 debajo de algn rbol1 cuyas entrelazadas ramas pudiesen preservarle del roco y la humedad de la noche4 ,empero1 aquel abrigo y aquel descanso no le proporcionaron el menor alivio1 pues el ,tentador vigilaba a su cabecera1 y no tard en turbar su reposo con medrosos sueos4 ,despus comenz a rugir el trueno de los trpicos y el de los polos2 las nubes1 entreabiertas por todas partes1 lanzaron torrentes de lluvia mezclada con relmpagos1 pareciendo que el agua y el fuego conspiraban a la destruccin2 rugan los vientos en los profundos antros1 y precipitndose luego desde los cuatro puntos cardinales1 barrieron el trastornado desierto2 los esbeltos pinos1 a pesar de sus profundas races1 y las ms robustas encinas1 inclinaban sus agitadas copas1 doblegndose al embate del huracn1 o caan tronchados en el acto4 ,ya no tenas abrigo oh paciente ,hijo de ,dios6 pero continuabas firme e inalterable4 ,y no se limitaron a esto las causas de terror3 espritus infernales y espantosas furias te cercaron por do quier2 aullaban los unos1 rugan las otras1 gritaban los dems1 dirigiendo contra ti sus inflamados dardos2 mientras que t1 sin palidecer1 conservabas un aspecto tranquilo y la paz de la inocencia4 ,as pas aquella noche horrible1 hasta que por fin lleg una serena maana a iluminar con su dulce luz los pasos del peregrino2 la radiante aurora hizo enmudecer al trueno1 disip las nubes1 apacigu los vientos1 y ahuyent a los hediondos fantasmas1 que el ,enemigo haba evocado para dominar al ,hijo de ,dios por el terror4 ,ya el sol1 con sus ms poderosos rayos1 haba regocijado la faz de la tierra1 secando las gotas que humedecan rboles y plantas4 ,las aves1 al verse rodeadas de ms frescura y verdor despus de tan horrible y tempestuosa noche1 lanzaban al aire sus ms dulces trinos entre los bosquecillos y el ramaje1 como saludando la vuelta de la maana4 ,sin embargo1 en medio de aquella alegra y de tan risuea naturaleza1 y a pesar del trastorno causado1 el prncipe de las tinieblas no estaba ausente2 hasta quiso parecer satisfecho de tan agradable escena1 y se present al ,salvador4 ,empero1 no haba proyectado ninguna nueva trama1 pues de todas se haba valido2 desesperando alcanzar buen xito1 proponase ms bien inferir el ltimo ultraje para desahogar su rabia y su despecho por haber sido tantas veces rechazado4 ,encontr a ,jess pasendose en una colina descubierta1 sombreada al norte y al oeste por un espeso bosque2 sali de l en su acostumbrada forma1 y con tono indiferente dirigi al ,salvador estas palabras3 ,hijo de ,dios1 hermosa maana se presenta despus de tan horrible noche3 he odo el estrpito de la tormenta2 la tierra y el cielo parecan confundirse2 pero yo estaba lejos1 y estas sacudidas que los mortales temen como peligrosas para los cimientos de la celeste bveda1 o los inferiores de la tierra1 son para el universo tan ligeras1 tan inofensivas1 si no saludables1 como un estornudo para el cuerpo del hombre1 sin contar que duran poco tiempo4 ,no obstante1 as como son nocivas para los hombres1 los animales y las plantas1 all donde se producen2 y as como causan destrozos y trastornos1 lo mismo que las sediciones en los asuntos de los hombres1 as tambin presagian y anuncian desgracias para aquellos sobre cuya cabeza1 estallan1 pareciendo amenazarles4 ,la tormenta se ha desencadenado principalmente en este desierto para ti1 porque t eres el nico humano que aqu habita4 ,no te dije que tendrs motivo de arrepentirte si dejas escapar el momento favorable que se te ofrece con mi auxilio1 para posesionarte del trono destinado para ti2 y que si lo abandonas todo al capricho de la suerte1 persistiendo en seguir tu marcha para obtener el solio de ,david1 sin saber cundo1 puesto que no est indicado en ninguna parte el tiempo y la manera1 tendras algn sentimiento8 ,seguramente llegars a ocupar el puesto para que ests destinado1 pues los ngeles lo anunciaron as2 aunque sin decir nada de la poca y los medios4 ,para que una accin sea del todo buena1 no basta que est conforme con el deber2 es preciso tambin que se haga oportunamente2 y por lo tanto1 si no te atienes a esto1 ten por seguro que te asaltarn1 segn te lo predije1 peligros sin cuento1 desgracias y penalidades1 antes que logres empuar el cetro de ,israel4 ,de ello te ha podido advertir1 como signo precursor e infalible1 lo ocurrido en la pasada noche1 que te ha rodeado de tantos horrores1 de tantos prodigios1 y durante la cual has odo tantas voces amenazadoras4 ,as habl ,satn1 mientras que el ,hijo de ,dios continuaba su camino sin detenerse3 pero contestole con estas breves palabras3 ,no he sufrido ms molestia que el mojarme un poco3 esos terrores de que hablas no me han causado pena alguna2 jams cre que pudiesen producir sino un ruido incmodo1 que no pasara de amenazas4 ,lo que puedan hacer como presagios o signos de mal agero1 yo lo desprecio1 pues todo se reduce a falsos prodigios1 que no proceden de ,dios1 sino de ti4 ,sabiendo que debo reinar a despecho de todos los obstculos que suscitar pudieras1 me importunas al ofrecerme apoyo y auxilio1 con el objeto de que1 si yo lo aceptase1 pareciera1 cuando menos1 que t me has conferido todo el poder4 ,espritu ambicioso1 t quisieras ser considerado como mi ,dios2 y levantas tempestades por haberte dado una negativa1 imaginndote que podras atemorizarme a tu antojo6 ,desiste1 pues1 que tus designios son conocidos1 y en vano te cansas2 no me molestes ms intilmente4 ,a lo que contest el ,enemigo1 henchido de rabia3 ,pues bien1 escucha1 hijo de ,david1 nacido de una virgen1 porque an dudo que seas el ,hijo de ,dios4 ,yo o decir que todos los profetas haban predicho la llegada del ,mesas2 con los primeros supe al fin tu nacimiento1 anunciado por ,gabriel y por los cantos que entonaron los ngeles en las llanuras de ,bethleem1 celebrndote como el ,salvador recin nacido la noche en que viste la luz4 ,desde aquel momento1 y aunque te criabas en tu retiro1 rara vez he dejado de observarte en tu niez1 en tu infancia1 en tu juventud y en tu edad viril1 hasta el da en que1 habindome dirigido con toda la multitud a las orillas del ,jordn para acercarme a ,juan ,bautista 7aunque no con el objeto de ser bautizado71 o que una voz celeste te proclamaba como el ,hijo querido de ,dios4 ,entonces juzgu que eras digno de que te observase ms de cerca1 de que te examinara ms atentamente a fin de averiguar en qu grado y en qu sentido se te llamaba ,hijo de ,dios1 ttulo que puede entenderse de varios modos4 ,yo tambin soy1 o era hijo de ,dios1 y si lo fui1 an lo soy1 luego el parentesco subsiste4 ,todos los hombres son hijos de ,dios2 pero yo juzgu que habas sido declarado tal en un sentido ms elevado2 por consiguiente1 vigil tus pasos desde aquel momento1 y te segu hasta esta soledad1 donde por las conjeturas ms fundadas1 deduje que t debes ser mi fatal enemigo4 ,tengo1 pues1 plausibles razones para procurar conocer de antemano a mi adversario1 saber quin y qu es2 a qu punto llega su sabidura y su poder1 y cules son sus designios1 procurando vencerle u obtener de l cuanto pueda por medio de conferencias o acuerdos1 una tregua o una alianza2 y he hallado aqu una ocasin favorable para ponerte a prueba1 para escudriarte4 ,confieso que te has mostrado endurecido contra toda tentacin1 firme como diamantina roca o como el centro del mundo2 que has llegado a la mayor superioridad que alcanzar pudiera un simple mortal1 tan sabio como virtuoso2 pero nada ms1 pues ya se han visto hombres que despreciaron honores1 riquezas1 el trono y la gloria1 y an se vern otros4 ,por lo tanto1 a fin de asegurarme que eres ms que un hombre1 digno de ser proclamado ,hijo de ,dios1 por una voz celeste1 debo apelar ahora a otra clase de prueba4 ,al pronunciar estas palabras1 arrebat al ,salvador1 y sin tener las alas de un hipogrifo1 llevole a travs de los aires por encima del desierto y la llanura1 hasta que vieron debajo de ellos la hermosa ,jerusaln1 la ,ciudad ,santa1 con sus altas torres y su glorioso templo1 ms elevado an1 cuya cpula parece desde lejos una montaa de alabastro cubierta de doradas espirales4 ,all1 en la flecha ms alta1 fue donde ,satn coloc a ,jess1 dirigindole en tono de burla estas palabras3 ,tente aqu derecho1 si quieres1 pues se necesita alguna destreza para mantener el equilibrio2 te he trado a la casa de tu padre1 eligiendo en ella el sitio ms alto1 que es tambin el mejor4 ,manifistame ahora tu origen1 ya que no mantenindote firme1 precipitndote al menos1 pues bien puedes hacerlo sin temor1 si eres en efecto el ,hijo de ,dios1 toda vez que est escrito3 ,mandar a sus ngeles que velen sobre ti1 y te llevarn en brazos para que no tropiece tu pie contra ninguna piedra4 ,a lo cual contest ,jess3 ,tambin est escrito que no tentars al ,seor1 tu ,dios4 ,y as diciendo1 permaneci tranquilo e inmvil2 pero ,satn1 mudo de asombro1 cay en el acto4 ,as como el hijo de la ,tierra1 ,anteo 7para comparar las cosas pequeas con las grandes71 cuando combati en ,irasa contra el hijo de ,jpiter1 aunque derribado con frecuencia1 levantbase siempre1 recibiendo de la tierra1 su madre1 nuevas fuerzas2 y fortificado por su cada1 empeaba la lucha con nuevo vigor1 hasta que al fin1 arrebatado del suelo y ahogado en el aire cay muerto#agb2 as el orgulloso ,tentador1 despus de ser vencido muchas veces1 y al renovar sus ataques1 cay1 dominado por su soberbia1 del sitio donde se haba colocado para ver la cada de su vencedor4 ,as tambin aquel monstruo de ,tebas1 que propona su enigma y devoraba a quien no lo adivinase1 posedo de pena y despecho cuando fue por fin explicado y comprendido1 se precipit de cabeza desde lo alto de la roca ,ismeniana#agc4 ,de igual suerte1 herido de terror y angustia1 el ,enemigo cay1 y arrastrado hacia la muchedumbre de sus secuaces1 que entonces deliberaban 7prometindose alegremente un seguro xito71 presentose entre ellos anuncindoles el triste resultado de su empresa1 la ruina1 la desolacin y el espanto1 por haber osado con tanta arrogancia tentar al ,hijo de ,dios4 ,as cay ,satn2 y de improviso1 semejante a un globo ardiente1 una cohorte de ngeles pas cerca de all a vuelo tendido1 con toda la rapidez posible4 ,recibieron al ,seor en medio de ellos1 y sostenindole sobre el blando tapiz formado por sus plumas1 transportronle a travs de un cielo sereno2 despus le depositaron sobre el banco de csped de un florido valle1 y pusieron delante de l una mesa cubierta de celestiales manjares1 de los frutos divinos de la ambrosa y del licor inmortal que producen el rbol y la fuente de la vida4 ,bien pronto le repusieron de sus fatigas y repararon sus fuerzas1 si es que el hambre o la sed las haban debilitado2 y mientras coma1 los coros de ngeles celebraban con celestiales himnos su victoria sobre la tentacin y el orgulloso ,tentador4 ,fiel imagen de tu ,padre1 bien ocupes tu trono en el seno de la bendicin1 y reflejes la primitiva luz1 o ya te halles alejado del cielo1 revestido de envoltura carnal y en forma humana1 recorriendo el desierto2 cualquiera que sea el lugar que habites1 tu figura1 tu condicin o tu carrera1 siempre te presentas como el ,hijo de ,dios1 dotado de una fuerza divina contra el agresor del trono de tu ,padre y el raptor del ,paraso4 ,en tiempos muy remotos1 t le venciste y precipitaste del cielo con todo su ejrcito2 hoy has vengado la derrota de ,adn1 y al triunfar de la tentacin1 has recobrado el perdido ,paraso1 inutilizando la fraudulenta conquista del ,enemigo4 ,no volver este a sentar de nuevo su planta en el feliz jardn para tentar a los habitantes2 sus tramas se han frustrado1 pues aunque se haya destruido aquella morada de terrenal bendicin1 se ha fundado ahora un ,paraso ms hermoso para ,adn y su raza elegida1 que como ,salvador has venido a restablecer aqu bajo1 y donde vivirn seguros cuando llegue el tiempo1 sin que deban temer a la tentacin ni al ,tentador4 ,en cuanto a ti1 serpiente infernal1 ya no reinars ms tiempo3 encerrada en una nube1 lo mismo que un astro de otoo o un relmpago1 caers del cielo hollada bajo los pies del ,hijo de ,dios4 ,he aqu tu castigo1 antes que sientas tu herida 7que no ser la ltima ni la ms grave71 por la derrota que acabas de sufrir1 y que no te valdr ningn triunfo2 en todas las puertas del infierno1 ,abaddn maldice tu temeraria empresa4 ,aprende a temblar en lo sucesivo ante el ,hijo de ,dios1 que aunque desarmado1 le expulsar a ti y a todas tus legiones1 por el terror que te inspirar su voz1 de todos tus infernales antros4 ,emprendern la fuga aullando1 e implorarn la gracia de ocultarse en una pocilga1 por temor de que les mande precipitarse en el abismo1 donde encadenados1 seran sometidos al tormento antes de llegar su hora4 ,salve ,hijo del ,altsimo1 heredero de ambos mundos1 vencedor de ,satn6 ,comienza ahora tu gloriosa carrera1 y da principio a tu obra de salvar a la humanidad4 ,as glorificaron con sus cnticos al ,hijo de ,dios1 nuestro buen ,salvador1 celebrando su gloria2 y recobradas las fuerzas con los celestiales manjares1 psose en camino alegremente para volver al hogar domstico a reunirse con su madre4 ,,ndice ,p,,ginas4 ,vida de ,juan ,milton4 ,i ,,el ,,para,,so ,,perdido ,libro primero4 #e ,libro segundo4 #be ,libro tercero4 #di ,libro cuarto4 #fe ,libro quinto4 #hg ,libro sexto4 #ajg ,libro sptimo4 #abg ,libro octavo4 #ada ,libro noveno4 #aee ,libro dcimo4 #ahb ,libro undcimo4 #bjg ,libro duodcimo4 #bbi ,juicios crticos sobre el ,,para,,so ,,perdido4 #bde ,,el ,,para,,so ,,recobrado ,libro primero4 #bei ,libro segundo4 #bfg ,libro tercero4 #bge ,libro cuarto4 #bhc ,,pauta ,,para ,,la ,,colocaci,n ,,de ,,las ,l,,minas ,p,,ginas ,el ,todopoderoso le arroj de la etrea bveda4 #f ,enderzase de pronto sobre el lago1 mostrando su poderoso cuerpo4 #aj ,oyronle1 y avergonzados1 se levantaron4 #ab ,intiman el llamamiento a los ms dignos por su clase4 #bb ,as en innumerable muchedumbre revoloteaban bajo la bveda del infierno4 #bc ,sobre un trono de excelsa majestad1 muy superior en esplendidez4 #be ,todos los seres imperfectos1 verdaderos abortos y monstruos4 #ch ,delante de ellas1 a uno y otro lado1 estaban sentadas4 #ci ,y con cabeza1 manos1 alas y pies1 se sumerge1 flucta y se arrastra4 #de ,al comps de los himnos y hossanas que resonaban4 #ef ,revolotea todo ello por los espacios ilimitados4 #ei ,se lanz a la costa inferior de la tierra desde la ,eclptica4 #fd ,ah miserable6 ,por dnde huir de aquella clera sin fin8 #fg ,iba1 pues1 pensativo y lentamente subiendo ,satn4 #fi ,mansin campestre y encantadora4 #gj ,de la corteza de los frutos hacan vasos para apagar la sed4 #gb ,con esta promesa1 volvi ,uriel a su regin4 #gg ,los dos ngeles se encaminaban en busca de su enemigo4 #hb ,no esper ms1 y huy lanzando denuestos4 #hf ,incorporose para fijar mejor su mirada en aquella hermosura4 #hg ,a la parte de oriente1 entre los rboles y caminando en esta direccin4 #id ,y el divino mensajero repuso3 ,hay1 ,adn1 un ,ser omnipotente4 #ig ,reciba tu arrogancia estas albricias con que te saludo4 #aaa ,levantose horrendo clamoreo1 cual nunca se haba odo en el cielo4 #aaa ,por primera vez sinti ,satn el dolor4 #aad ,la noche entre tanto comenz su curso4 #aae ,miguel y sus ngeles permanecieron en el campo de batalla4 #aaf ,y cayeron ngeles y arcngeles a millares1 revueltos entre s4 #aai ,por fin abri el infierno su boca1 los trag a todos y volvi a cerrarla4 #abe ,as se precipitan una tras otra las olas4 #acc ,y dijo el ,seor3 ,que las aguas produzcan reptiles4 #ace ,y se asemeja a una flotante playa4 #acf ,en las orillas de las aguas salen bandadas de avecillas4 #acf ,establecindose y viviendo en parejas entre los rboles4 #acf ,y de esta suerte se separaron en la umbra floresta4 #aed ,oh ,tierra6 ,cun semejante eres al cielo4 #aeg ,en el ro se hundi ,satn y volvi a salir4 #aeg ,pronto la encontr profundamente dormida y enroscada4 #aei ,ocultose el perverso reptil en la espesura del bosque4 #agb ,y no solo acudieron las lgrimas a sus ojos4 #agi ,oyeron los culpables la voz de ,dios1 y hombre y mujer huyeron4 #ahd ,volvi al sitio en que los dos cnyuges discurran sobre su suerte4 #ahi ,aguardando de hora en hora a su aventurero caudillo4 #aib ,horrible fue la silba que se desat por todos los mbitos del saln4 #aic ,dicho esto1 se separaron1 tomando cada cual diverso camino4 #aif ,las cohortes anglicas descendan al ,paraso4 #bab ,cortando altos troncos de la montaa1 comenz a construir una nave4 #bbd ,las olas haban sepultado ya las dems viviendas4 #bbe ,le pedirn que les manifieste su voluntad por boca de ,moiss4 #bce ,arrasronseles en lgrimas los ojos4 #bdc ,,notas #a ,as se llamaba a los puritanos4 #b ,el doctor ,johnson1 que se complaca en divulgar esta calumnia contra ,milton1 as como algunos otros1 supona que ,milton no pudo olvidar jams aquel ultraje1 y que indirectamente lo confes en una de sus poesas latinas1 cuando1 hablando de ,cambridge y declarando que no le lisonjeaba la idea de volver a ver aquella ,universidad1 escriba3 ,nec duri libet usque minas preferre magistris1 ,cteraque ingenio non subeunda meo4 ,este ltimo verso lo traduce el malicioso crtico as3 y otras cosas insufribles para un hombre de mi temple4 ,pero ingenio lo que aqu expresa propiamente es la constitucin intelectual1 al paso que la degradacin que impone el castigo personal afecta a la constitucin moral4 ,milton alude aqu a los enojosos certmenes del aula1 que tan repugnantes eran a la delicadeza de su genio potico4 #c ,por esto escriba a los dos aos de residir en el colegio3 ,verdaderamente1 segn he podido averiguar1 apenas habr aqu uno o dos1 entre tantos como somos1 que no tengan cierta tintura de teologa1 y que ignorando la filologa1 lo mismo que la filosofa1 no se contenten con parecer un poco telogos1 lo bastante para hilvanar un breve sermn1 o llenarlo de retazos de otra cualquiera cosa4 ,carta a ,alejandro ,gill4 ,julio #b de #afbh4 ,este disgusto de los hombres y de las cosas no era para granjearse muchos amigos2 pero de que opinase as quin ha de maravillarse8 #d ,salmasio dej en respuesta a la de ,milton1 una obra manuscrita que se imprimi en la poca del mayor fervor de la ,restauracin1 ocho aos despus de su muerte4 ,su extraordinaria virulencia revela la profunda herida que haba recibido2 pero el libro llam poco la atencin4 #e ,quiere decir del ,paraso1 que como veremos ms adelante1 formaba parte del ,edn4 #f ,el ,oreb y el ,sina formaban una sola montaa con dos eminencias distintas1 de las cuales la ms alta era el ,sina4 #g ,moiss1 que guardaba los ganados de su cuado ,jethro4 #h ,era un riachuelo que pasaba cerca del templo de ,jerusaln4 #i ,monte de ,beocia1 que como todos los dems de este pas1 estaba consagrado a ,apolo y las ,musas4 #aj ,beelzebub1 el prncipe de los demonios1 inmediato en dignidad a ,satans o ,satn1 que era el soberano4 #aa ,satn quiere decir enemigo1 el ,enemigo por antonomasia1 as de ,dios como de los hombres4 #ab ,hijo del ,cielo y de la ,tierra1 hermano de ,saturno1 padre de los ,titanes o ,gigantes que hicieron guerra a los dioses4 #ac ,llamado tambin ,egen2 dcese que tena cien brazos4 #ad ,tifn o ,tifeo1 que naci de ,titn y de la ,tierra4 #ae ,ciudad de ,cilicia1 de la cual hablan ,pndaro y ,pomponio ,mela4 #af ,este ,leviatn1 segn ,job1 era el cocodrilo1 y ,milton parece que lo confirma despus atribuyndole escamas2 pero por lo que aade1 y porque en los mares de ,noruega no existen cocodrilos1 es de suponer que ms bien alude a la ballena1 a la cual conviene la apariencia de isla y la ancdota que refiere4 #ag ,el ,peloro era uno de los tres grandes promontorios de ,sicilia1 que ahora se llama ,cabo del ,faro 7,capo di ,faro7 y est poco distante del monte ,etna4 #ah ,pueblo de ,toscana1 prximo a ,florencia4 #ai ,es este un valle muy celebrado por su antiguo monasterio y por su pintoresca situacin1 y se halla situado a unas diez y ocho millas de ,florencia4 #bj ,constelacin que se representa bajo la figura de un hombre armado1 y que se supone ser anuncio de tempestades4 #ba ,algunos escritores dan este nombre a ,faran4 #bb ,regin de ,egipto1 prxima a la ,palestina1 donde habitaban los israelitas4 #bc ,moiss4 ,v4 ,exodus1 ,x1 #ac1 #ad1 #ae4 #bd ,moloc era el inmediato en dignidad a ,satn y ,belzeb4 ,su nombre quiere decir rey1 y a este se aada la calificacin de horrible1 por los sacrificios humanos que se le hacan4 ,era un dolo de bronce2 representbanle sentado1 ciendo corona1 con la cabeza de becerro y los brazos extendidos1 en ademn de recibir en ellos a las miserables vctimas que se le sacrificaban4 ,adorbanle los ,ammonitas en ,rabb o ,rabat1 su capital1 llamada la ciudad de las aguas1 y como aade el texto1 en los pases que se extendan hasta el ro ,arnn1 lmite de aquellos dominios por la parte del medioda4 #be ,as se llamaba el monte de las ,olivas 7,i ,regum1 ,,xi1 #g74 #bf ,jeremas1 ,,viii1 #ca4 ,hinnn o ,tophet1 del hebreo ,toph1 tambor o atabal1 por los instrumentos ruidosos que tocaban para que no se oyesen los gritos de los nios que sacrificaban a aquel dolo4 #bg ,moloc y ,chams solan figurar juntos1 como una transicin natural del dios de los ammonitas al de los moabitas4 ,san ,jernimo y otros expositores creen que ,chams y ,baal-,por eran uno mismo con diferentes nombres1 y hasta suponen la identidad de ambos con el ,prapo de los gentiles1 al cual alude nuestro autor en lo de obsceno numen de los hijos de ,moab4 #bh ,la ,escritura los cita juntos con frecuencia4 ,con estos nombres se conocan generalmente los dioses y diosas de ,siria y ,palestina4 ,parece que significaban el sol y el astro que presida los cielos4 #bi ,la ,luna1 a quien los fenicios tributaban culto1 y llamaban reina del cielo4 #cj ,salomn4 #ca ,tamuz1 como si dijera ,adonis1 dios de los sirios1 el cual suponan que mora y resucitaba todos los aos4 #cb ,i4 ,sam4 ,v1 #d4 #cc ,el siriaco ,naaman1 que fue curado de la lepra por ,eliseo1 y que en agradecimiento se propuso no ofrecer en adelante ni incienso ni sacrificio a ningn otro dios ms que al ,seor4 #cd ,acaz o ,ahaz1 habindose hecho dueo de ,damasco1 ayudado por el rey de ,asiria1 vio un altar del que envi un modelo o copia a ,jerusaln para que por l hiciesen otro1 y a su regreso a aquella ciudad sacrific sobre l y se entreg del todo a la idolatra4 #ce ,osiris e ,isis se cree probable que fuesen en su origen representaciones del ,sol y de la ,luna4 ,orus se deca hijo de ambos4 ,estos y otros dioses de los egipcios eran adorados bajo las monstruosas formas de toros1 perros1 gatos1 etc41 y la causa de esta supersticin se derivaba de la fbula tradicional de que cuando asaltaron el cielo los gigantes1 se amedrentaron los dioses de tal manera que huyeron a ,egipto encubrindose bajo formas de varios animales2 a lo cual1 agradecidos los egipcios1 comenzaron a tributar culto a los dioses en las figuras que haban tomado4 #cf ,jeroboam1 a quien hicieron rey los israelitas rebelados contra ,roboam4 #cg ,como el primero era ,moloc1 este por su fiereza1 y ,belial por lo torpe y por lo medroso4 #ch ,judices1 ,,xix1 #be4 #ci ,supnese que ,javn1 cuarto hijo de ,jafet1 se estableci en la parte sudoeste del ,asia menor2 que sus descendientes fueron los jonios y griegos1 y sus principales dioses el cielo y la tierra4 ,los que de estos dos ltimos nacieron1 empezando por ,titn1 lo declara el texto a continuacin4 #dj ,valle de ,tesalia en que los ,gigantes pelearon contra los ,dioses4 #da ,en la guerra entre los hijos de ,edipo en ,tebas1 y entre los griegos y troyanos en ,ilin 7,troya7 se vieron los hroes ayudados por los dioses1 y por esta razn se llama a los segundos auxiliares4 #db ,el rey ,arturo1 cuyas proezas intent alguna vez celebrar ,milton en un poema pico4 #dc ,nombres y alusiones tomadas de los romances y libros caballerescos1 a que fue el mismo ,milton muy aficionado en su juventud4 #dd ,nombre al parecer siriaco1 que significa riquezas2 y en efecto1 algunos suponen dios de ellas a ,mammn1 como los gentiles a su ,pluto4 #de ,italia4 #df ,era conocido tambin con los nombres de ,hefestos y ,vulcano4 #dg ,aqu indica el autor las dos especies de combates que se verificaban en las antiguas estacadas o campos cerrados de la ,edad media1 la justa y el duelo a muerte4 #dh ,alusin a las supersticiosas creencias en duendes y brujas que tan comunes eran en todas partes1 y a quienes se atribua grande influencia sobre la ,luna4 #di ,se refiere a las piedras preciosas procedentes de la ,india1 y cuyo principal emporio se hallaba en ,ormuz1 isla del golfo ,prsico4 #ej ,era costumbre y ceremonia en ,oriente1 cuando se coronaban sus reyes1 echar polvos de oro y perlas sobre sus cabezas4 #ea ,supone aqu ,milton que los tormentos de los condenados no son continuos1 sino que tienen algunas intermisiones4 #eb ,the sounding alchemy1 la sonante alquimia1 dice el original2 pero la alquimia se toma aqu por la mezcla de todos los metales4 #ec ,los juegos ,olmpicos1 en parte descritos en el texto1 haban degenerado en costumbre desde los primitivos tiempos de ,grecia1 y se celebraban cada cuatro aos4 ,a este espacio de tiempo se daba el nombre de olimpiada en la cronologa griega4 #ed ,gigante1 que fue herido por el rayo de ,jpiter4 #ee ,nombre con que se designaba a ,hrcules4 #ef ,ciudad de la ,beocia1 donde estaba el palacio de ,eurito4 ,destruyola ,hrcules1 porque habindole ,eurito ofrecido su hija1 rehusaba drsela4 #eg ,monte entre la ,tesalia y la ,macedonia1 donde muri y fue sepultado ,hrcules4 #eh ,siervo de ,deyanira1 a quien ,hrcules arroj al mar1 y fue convertido en pea1 por haber llevado a aquel hroe la tnica teida con la sangre del centauro ,neso4 #ei ,isla del ,archipilago1 as llamada4 #fj ,dos de las islas ,molucas4 #fa ,claro es que alude al de ,buena ,esperanza4 #fb ,como si dijera3 que separa a la ,calabria de ,sicilia4 ,la historia de ,scila puede verse en el libro ,,xiv de las ,metamorfosis de ,ovidio4 #fc ,crease en otro tiempo que la magia ejerca grande influencia sobre la luna4 ,lo dems que aqu indica el autor pertenece tambin a la poca en que se daba por segura la existencia de las brujas4 #fd ,aldese a ,jesucristo4 #fe ,desiertos del ,egipto1 cubiertos de menuda arena1 que los vientos agitan sin cesar arriba y abajo1 de suerte que tan pronto se ven los valles convertidos en alturas1 como las alturas en valles4 #ff ,el natural de la ,sarmacia asitica en ,moscovia4 ,supnese que los arimaspos1 semejantes a los cclopes1 tienen solo un ojo en la frente1 y que pelean con los grifos4 #fg ,orco1 ,pluto2 ,ades1 lugar tenebroso2 ,demogorgn1 deidad cuyo solo nombre produca terribles efectos1 por lo que no se atrevan a pronunciarlo4 ,milton personifica aqu las ideas que sugiere el ,caos4 #fh ,este mundo no era la tierra1 que todava no estaba al alcance de su vista1 sino el creado nuevamente1 el ,cielo1 la ,tierra y el ,firmamento de estrellas fijas1 en comparacin del cual1 la ,tierra era un mero punto4 #fi ,el lector recordar que ,milton era ciego cuando compona su ,paraso perdido2 la literatura no tiene nada tan sublime y conmovedor como la sentida queja que sale del corazn del inspirado vate4 #gj ,tamiris era un poeta de la ,tracia1 citado por ,homero2 ,menides era un nombre que se dio al mismo ,homero1 tomado del de su padre1 que se llamaba ,men4 #ga ,el primero fue rey de ,tebas y el segundo de la ,arcadia1 clebres ambos en la antigedad porque profetizaron en verso cuando quedaron ciegos4 #gb ,montaas del ,himalaya4 #gc ,alusin al ,ariosto1 en su ,orlando furioso4 ,la ficcin1 en efecto1 es ms propia de un poema caballeresco1 que de uno verdaderamente pico4 #gd ,joven griego1 tan apasionado de la doctrina de ,platn acerca de la inmortalidad1 que se arroj al mar con la esperanza de conseguirla4 #ge ,los ,carmelitas1 los ,dominicos y los ,franciscanos4 #gf ,reminiscencias de la antigua astronoma1 adoptada por ,ptolomeo4 ,los siete planetas son el sistema planetario o solar2 las estrellas fijas1 el firmamento2 la esfera cristalina1 el cielo1 claro como el cristal1 al que los secuaces de ,ptolomeo atribuyen un movimiento de trepidacin que explica la irregularidad con que se mueven algunas estrellas2 y la esfera superior o primer motor 7primum mobile7 primera que adquiere movimiento y lo comunica a las esferas inferiores4 #gg ,montaa de la ,armenia cerca de la cual coloca ,milton el ,paraso4 #gh ,ciudad de ,mesopotamia1 prxima al ro ufrates4 #gi ,seleucia1 ciudad edificada por ,seleuco1 uno de los sucesores de ,alejandro el ,grande1 sobre el ,tigris4 #hj ,provincia y ciudad de los hijos de ,edn1 colocada por ,ptolomeo en ,babilonia1 sobre el ,tigris y el ufrates4 #ha ,esto es1 a derecha e izquierda1 segn observa ,hume1 citando el texto de ,tito ,livio3 ,declinare ad hastam vel ad scutum4 #hb ,sara1 cuya historia es bien conocida4 #hc ,el pas es la isla de ,grecia1 en el mar ,jnico 7golfo de ,venecia71 llamada un tiempo ,feacia1 despus ,corcira1 y ltimamente ,corf4 #hd ,los crticos desaprueban estas grotescas baladronadas de ,satn1 y las no menos extravagantes que se ponen en boca de ,belial a continuacin4 ,impropias son1 en electo1 del lugar1 de la ocasin y de los personajes2 pero aliquando bonus dormitat ,homerus4 #he ,belerofonte1 hijo de ,glauco1 rey de ,corintia1 o de ,neptuno1 que habiendo vencido a la ,quimera en el caballo ,pegaso1 quiso con este subir al cielo1 y ,jpiter le despe en castigo de su temeridad2 despus de lo cual anduvo errante por los campos aleyos o de ,al1 en la ,licia4 #hf ,monte de ,tracia4 #hg ,orfeo1 hijo de ,apolo1 o de ,mercurio1 segn otros1 y de ,calope4 #hh ,del ,behemot y el ,leviatn se habla en el libro de ,job4 ,el primero parece ser el elefante y el segundo la ballena4 #hi ,es decir1 aproximndose al occidente4 #ij ,asunto de la ,ilada1 de ,homero4 #ia ,alude a la ,eneida1 de ,virgilio4 #ib ,la ,odisea1 el otro poema de ,homero4 #ic ,para los que no comprendan claramente estos conceptos1 diremos su sentido4 ,satn gast tres das en dar vuelta a la ,tierra desde oriente a ocaso2 cuatro en atravesar de ,norte a medioda2 y despus de emplear en esto una semana1 a la octava noche se introdujo a hurtadillas en el ,paraso4 #id ,aqu describe el autor la excursin de ,satn geogrficamente1 como lo ha hecho antes en lenguaje astronmico4 #ie ,cadmo y su esposa ,hermione1 fundadores de ,tebas1 en ,beocia1 la cual abandonaron despus de varias vicisitudes1 se dirigieron a ,iliria y fueron convertidos en serpientes1 por haber dado muerte a una consagrada a ,marte1 segn dice ,ovidio4 ,en el texto de ,milton han notado algunos crticos cierta anfibologa1 porque de su construccin no se deduce bien si ,cadmo y ,hermione fueron convertidos en serpientes1 o las serpientes se trocaron en aquellas dos personas3 444 not those that in ,illyria chang'd ,hermione and ,cadmus4 ,pero en castellano se salva este inconveniente1 pues la preposicin a distingue bien el acusativo del nominativo4 #if ,esculapio1 dios de la ,medicina1 que en efecto reciba culto en ,epidauro1 y que habiendo ido a ,roma en tiempo de una peste1 tom la figura de una serpiente1 como lo refiere la historia en el libro #aa4 de ,tito ,livio1 y ,ovidio en el libro #ae4 de sus ,metamorfosis1 ,in serpente ,deus1 y bajo la forma de tal sigui siendo adorado en ,roma4 #ig ,jpiter ,ammn y ,jpiter ,capitolino1 el ,jpiter ,libio y el ,romano1 este ltimo llamado as por su templo del ,capitolio en ,roma2 el primero1 supuesto padre de ,alejandro el ,grande1 que le hubo de su madre ,olimpias bajo la forma de una serpiente2 el segundo1 que se convirti en otra al hacerse padre1 segn refera la fbula1 de ,escipin el ,africano1 que tanta gloria supo adquirir para s y para su patria4 #ih ,alude a los hombres convertidos en fieras por la encantadora ,circe4 #ii ,llama a ,sansn danita1 porque era de la tribu de ,dan4 #ajj ,por la descripcin que hace ,milton de la higuera1 tal como se conoce entre los indios1 y con la advertencia de que no es la que nosotros distinguimos con este nombre1 dicen los comentadores que alude al pltano o al nopal1 y alegan con tal motivo citas y descripciones de autores y viajeros antiguos y modernos que convienen en un todo con la idea que sugiere la lectura del texto4 #aja ,el mar ,glacial1 conforme a estas palabras de ,plinio 7,nat4 ,hist4 lib4 #d1 cap4 #af73 ,a ,thule unius diei navigatione mare concretum a nonnullis ,cronium apellatur4 #ajb ,la parte de la ,moscovia que caa ms a la del nordeste4 #ajc ,el ,catay1 tan clebre en las crnicas y relaciones de la ,edad media1 situado en ,asia y al norte de la ,china4 #ajd ,sabido es que en esta isla del ,archipilago se deca que naci ,apolo4 #aje ,este smil1 de que se vale ,milton1 es tan exacto como oportuno4 ,sali ,jerjes1 dice1 de ,susa1 residencia de los monarcas persas1 llamada ,memnonia por ,herodoto1 y echando un puente sobre el ,helesponto1 el estrecho de ,constantinopla1 que divide a ,europa del ,asia1 para dar paso a su ejrcito1 incurri en la insensatez de mandar azotar al mar porque haba echado a pique algunas de sus embarcaciones4 #ajf ,con arte pontifical1 dice aqu el autor1 jugando ridculamente del vocablo1 porque pontifex viene de pons y facere1 y segn ,varrn1 quia sublicius pons a pontificibus factus est primum1 et restitutus spe4 ,y si1 como otros creen1 alude aqu al poder papal1 la ocurrencia es todava de peor gusto4 #ajg ,sigue aqu el poeta la opinin de ,gasendo y otros1 que afirman ser el ,empreo o ,cielo de los ,cielos cuadrado1 as como el mundo es circular4 #ajh ,astracn1 de los dominios del ,zar1 era en otro tiempo un reino de ,tartaria1 con su capital del mismo nombre1 cerca de la embocadura del ,volga1 cuando entra en el mar ,caspio4 #aji ,el emperador de ,persia se llamaba tambin de ,bactria1 por ser una de la mayores y ms ricas provincias de aquella regin4 #aaj ,la ,armenia mayor1 dicha ,aladule por su ltimo rey1 de este nombre1 muerto por ,selim ,i en su retirada al ,tauris o ,ecbatana4 #aaa ,casbin1 populosa ciudad tambin de ,persia1 corte de aquellos monarcas despus de la prdida de ,tauris4 #aab ,nombres dados en diferentes regiones y por diversos autores a varias especies de culebras o serpientes ms o menos conocidas4 #aac ,ofiusa1 pequea isla del ,mediterrneo1 llamada as por los griegos1 y por los latinos ,colubraria4 #aad ,ninfa1 hija de ,ocano y de ,ttis1 esposa de ,orcamo1 rey de ,asiria1 y madre de ,leucotoe4 ,llama a ,eva dominadora1 porque pretendi ser superior a su marido1 elevarse a la condicin de diosa4 #aae ,rea1 ,ops1 como la llama ,milton1 o ,cibeles1 hermana de la ,tierra1 hija del ,cielo y ,vesta y esposa de ,saturno1 o hija del ,cielo y de la ,tierra1 segn otros1 y hermana y mujer de ,saturno4 #aaf ,sobrenombre de ,jpiter1 por el monte ,dicta1 y de ,creta o ,candia1 donde fue criado4 ,yerran a nuestro juicio los que interpretan este pasaje diciendo antes que ,dicta viese nacer a ,jpiter4 #aag ,perros1 dice el autor1 no monstruos2 mas aun cuando sea homrica1 no nos parece la expresin muy del gusto de nuestro tiempo4 #aah ,el autor incurre aqu en los desvaros de la jerga astrolgica que tan comn era en aquella poca1 y sacrifica la grandeza del asunto y de la expresin al prurito de ostentar una erudicin enftica y ridcula4 #aai ,el ,estotiland es un pas de la ,amrica del ,norte situado hacia el polo rtico y la baha de ,hudson4 ,el ,estrecho de ,magallanes sabido es que se halla en la ,amrica meridional4 #abj ,de ,tiestes1 dice el autor1 pero ,tiestes no hizo ms que acudir al banquete que le ofreci su hermano ,atreo1 cuando para vengarse de su incestuoso crimen1 le dio a comer la carne de los hijos que aquel haba tenido en su esposa ,europa2 y el sol retrocedi al ver espectculo tan horrible4 ,en el mismo sentido activo1 aun cuando es pasivo1 decimos hoy la espada de ,damocles4 #aba ,norumbeca1 territorio de la ,amrica del ,norte4 #abb ,la ,samoyeda estaba situada al nordeste de ,moscovia1 en el ,mar ,glacial4 #abc ,todos estos nombres de vientos1 antiguos unos1 modernos otros1 tan pronto latinos como italianos1 no prueban en el pico ingls ms que el intemperante deseo de dar a conocer su instruccin1 prescindiendo de todo gnero de defectos e inconvenientes4 #abd ,creen algunos autores que ,adn tena trece costillas en el lado izquierdo1 sobrndole una del nmero prefijado1 de la cual fue formada ,eva2 y a esta opinin sin duda alude ,milton4 #abe ,sabida es la fbula de ,deucalin1 el ,no de la mitologa1 que habindose salvado del ,diluvio en una nave que le llev al monte ,parnaso1 juntamente con su esposa ,pirra1 instaron con tales ruegos al orculo de ,temis1 que para que no pereciese la raza humana1 se les mand que arrojasen piedras por detrs de ellos1 las cuales a medida que iban cayendo1 se convertan en hombres y mujeres4 ,censuran algunos crticos a ,milton por las frecuentes alusiones que hace a la mitologa pagana2 pero otros le defienden observando que las emplea meramente como smiles y como recurso y ornato poticos1 que en su tiempo constituan una especie de tradicin clsica de que no era dable prescindir1 y un lenguaje convencional admitido por todo el mundo4 #abf ,esta es la idea del poeta1 que expresa artificiosamente con la palabra dimensionless1 esto es1 sin dimensiones1 incorpreas1 inmateriales4 #abg ,la traduccin de este pasaje1 tan recargado de figuras como se ve1 necesita algunas explicaciones4 ,la imagen de ,jano1 a quien1 para denotar su gran previsin y sabidura1 se representaba con dos caras1 una que miraba a lo pasado y otra a lo futuro1 da una idea exacta de los querubines1 que tenan cuatro4 ,argos1 el pastor de los cien ojos1 encargado de vigilar a o1 convertida en vaca1 cedi al encanto de la msica de ,mercurio1 que consigui dormirle completamente1 al son de su zampoa o flauta4 ,hermes es el mismo ,mercurio1 y su varilla mgica o soporfera 7opiate71 como dice el original1 significa su clebre caduceo4 ,toda esta acumulacin de smiles y metforas se reduce a encarecer lo imposible que era burlar la vigilancia de los querubines1 que tenan el cuerpo cubierto de ojos1 more wakeful than to drouse1 ms despiertos que para ser adormecidos3 expresin censurada como en extremo vulgar por algn crtico1 que la ridiculiza diciendo3 esto es lo mismo que poner1 demasiado habladores para ser mudos1 o demasiado blancos para ser negros2 sin reparar en que el sentido de la frase no termina en lo de ser adormecidos1 sino que tiene el complemento en la idea que sigue3 no dejarse adormecer ni por la flauta arcadia1 ni por el caramillo1 etc4 #abh ,leucothea1 ,diosa blanca1 en griego1 ,matuta1 en latin2 de donde procede el adjetivo matutina1 la primera luz que anuncia la aurora4 ,era la del ltimo da que vean nuestros padres en el ,paraso4 #abi ,el sueo y la escala de ,jacob4 #acj ,alude a la guerra que movi el rey de ,siria al de ,israel por la revelacin del profeta ,eliseo1 de que habla el ,libro de los ,reyes en el cap4 ,,iv4 #aca ,era ,melibea una ciudad de ,tesalia1 famosa por el pescado que se coga en sus aguas1 llamado ostrum1 con el cual se tea la prpura ms selecta4 #acb ,la grana o prpura de ,sarra1 que tambin se deca de ,tiro1 deba su nombre fenicio1 al pez llamado ,sar o ,sarra1 procedente de aquellos mares y cuya sangre daba el hermoso color purpreo4 #acc ,no estar de ms recorrer con ,adn los diferentes puntos que el ,arcngel le va indicando1 hasta abarcar ambos hemisferios1 el del ,antiguo y el del ,nuevo mundo1 porque1 a favor de algunas aclaraciones1 se comprender mejor la especie de itinerario que sigue ,milton4 ,empieza por la regin ms antigua1 el ,asia1 por su parte septentrional1 ,cambalu1 residencia del ,can1 y capital del ,catai1 provincia de ,tartaria2 por ,samarcanda1 orillas del ,oxo1 la ciudad principal de la ,tartaria ,zagataya1 cerca del ro ,oxis1 trono de ,temir1 patria y corto del gran ,tamorln4 ,del norte1 pasa al oriente y medioda de la misma regin1 a ,paqun o ,pekn1 residencia de los reyes de la ,china1 capital de esta regin1 que era la de los antiguos ,sinas1 mencionados por ,ptolomeo4 ,de aqu pasa a ,agra y ,lahor1 las dos ciudades ms notables del imperio del gran ,mogol2 al ,quersoneso ureo1 es decir a ,malaca1 el promontorio ms meridional de las ,indias orientales2 a la ,ecbatana de ,persia1 su capital primitiva1 o ,hispahan1 que lo fue posteriormente2 a la ciudad donde impera el zar ruso1 el zar de ,moscovia1 ,mosc1 metrpoli que era de todas las ,rusias2 y donde ejerce su soberana el ,sultn de ,bizancio1 el gran seor de ,constantinopla1 antes llamada ,bizancio1 hija del ,turquestn1 porque de esta provincia de ,tartaria procedan los turcos3 puntos todos pertenecientes al ,asia1 como que formaban la parte ms importante de sus territorios4 ,trasldase despus al frica1 y aparecen ante su vista el imperio de ,nego1 la ,etiopa superior o tierra de ,abisinia1 sometida a un soberano1 llamado en la lengua de aquel pas ,nego o rey1 y por los europeos el preste ,juan1 hasta su puerto ms distante1 ,ereco1 ,ercoco o ,erquico en el mar ,rojo1 fronterizo por el nordeste del imperio de ,abisinia1 y los pequeos estados martimos1 los reinos menores de la costa meridional4 ,montbaza1 ,quiloa y ,melinde1 prximos todos al ,zanguebar1 dilatada regin de la ,etiopa inferior1 al este del mar de la ,india1 colonia de los portugueses1 y ,sofala1 creda ,ofir1 otro reino y ciudad del mismo mar1 que ,purchas y otros equivocaron con ,ofir1 de donde ,salomn sacaba el oro1 hasta el reino del ,congo1 que era asimismo un reino de la ,etiopa inferior1 en la costa occidental1 como otros se hallaban en la oriental1 y ,angola ms hacia el sur1 otro pas al medioda del ,congo4 ,y desde aqu1 desde el ,nger1 que divide la ,nigricia en dos partes1 al monte ,atlas1 en lo ms occidental de frica1 a los reinos de ,almanzor1 es decir1 a ,fez y ,sus1 ,marruecos1 ,argel y ,tremecn1 todos ellos de ,berbera4 ,de frica pasa a ,europa1 y al lugar donde ,roma haba de dominar al mundo2 sobre la cual se detiene menos por ser ms conocida4 ,vio tambin en su imaginacin --y no poda verla de otro modo1 porque ,amrica estaba en la parte opuesta del globo--1 la opulenta ,mjico1 en la ,amrica del norte1 imperio de ,moctezuma y conquista de ,hernn ,corts1 y ,cuzco en el ,per1 de la ,amrica meridional1 esplndido trono de ,atabalipa1 a quien ,pizarro arrebat su cetro1 y la ,guyana no despojada an1 que perteneca tambin a la ,amrica del sur1 y que todava no haba sido invadida ni conquistada1 a cuya principal ciudad1 llamada ,manhoa1 dieron los hijos de ,gerin1 es decir los espaoles de ,gerin1 antiguo rey de ,espaa1 el nombre de ,el ,dorado o ciudad del oro1 por la abundancia que all haba de este precioso metal4 ,y as fue recorriendo ,milton las cuatro partes del globo1 descubiertas y por descubrir1 entretenindose en una digresin que ser ms o menos oportuna1 pero que indudablemente es un gran alarde de erudicin1 y no carece de poesa4 #acd ,la eufrasia tena la virtud de aclarar la vista1 y as se llama tambin en ingls eyebright 7aclara ojos72 la ruda se usaba en los exorcismos2 por lo que ,shakespeare 7,rich4 ,,ii4 ,a4 #c4 ,esc4 #d47 le da el nombre de yerba de gracia 7herb of grace74 #ace ,ni pecado con tu pecado1 dice aqu ,milton1 conservando su sabor bblico a la frase4 #acf ,las alusiones encubiertas bajo esta alegora son fciles de interpretar4 ,despus de estos1 es decir de los descendientes del hermano menor1 aunque no a mucha distancia1 porque ,can haba sido desterrado a un pas no lejano de aquel1 bajaron a la llanura1 donde vivan los ,cainitas1 desde la cima de los altos montes en que moraban1 los montes prximos al ,paraso1 otros hombres de diferente raza1 la familia de ,seth1 completamente distinta de la de ,can4 ,indicaban en su apariencia ser hombres justos1 que ponan su estudio en adorar sinceramente a ,dios4 ,de ellos hace mencin la ,escritura1 atribuyndoles el culto del verdadero ,dios2 y ,josefo y otros escritores dicen que eran dados a los estudios de la filosofa natural1 y especialmente de la astronoma2 pero de su bajada a la llanura y de su corrupcin y trato con las hijas de ,can1 los que ms hablan son los escritores orientales1 y especialmente los ,anales de ,eutiquio1 de los que parece que tom ,milton estas ideas4 #acg ,refirese el autor a ,enoch1 cuyo trnsito se verific a los #cfe aos1 edad que entonces se reputaba como mediana4 #ach ,conforme al texto del ,gnesis1 cap4 ,,vii3 ,ex omnibus animantibus mundis tolle septena et septena1 masculinum et feminam3 de animantibus vero inmundis duo et duo1 masculum et feminam4 #aci ,el gran ro es el ,tigris o el ufrates1 y el golfo es el golfo ,prsico4 ,ambos ros eran del ,edn1 y el ufrates en particular se llama en la ,escritura gran ro4 ,gen4 ,,xv1 #ah4 #adj ,ventanas1 dice aqu ,milton1 conforme el texto bblico2 y si antes las ha llamado cataratas1 segn la expresin comn1 es porque este nombre se encuentra en varias versiones1 y principalmente en la ,vulgata4 ,gnesis1 ,,vii1 #aa4 #ada ,before the ,lord1 ante el ,seor1 en presencia del ,seor dice el original2 pero se ha interpretado muy diversamente esta expresin por los comentadores4 ,unos creen que significa contra el ,seor2 otros bajo el ,seor1 es decir dependiente de su poder1 idea que se repite despus ms claramente2 y otros1 por fin1 en el sentido que se ve hemos dado a nuestra versin4 #adb ,a propsito de la torre de ,babel1 un autor moderno1 que goza de grande autoridad como crtico y erudito1 se expresa as3 ,la tradicin ms generalmente admitida entre los ,caldeos1 de conformidad con la ,biblia1 situaba la clebre torre en las inmediaciones de ,babilonia 7en las llanuras de ,sennaar o de la ,caldea71 y vea sus restos en la gran pirmide de siete cuerpos de ,borsippa4 ,hace algunos aos que se encontr y tradujo una inscripcin del rey ,nabucodonosor1 el cual se glora en ella de haberla reparado y acabado en honor de uno de sus dioses4 ,la llama torre de siete pisos1 mansin eterna1 templo de las siete lumbreras de la tierra 7los siete planetas7 que consagra el ms antiguo recuerdo de ,borsippa1 construida por el primer rey el cual no pudo llevarla a su conclusin4 ,y aade el mismo ,nabucodonosor3 ,los hombres la haban abandonado desde los das del diluvio1 hablando 7profiriendo sus palabras7 desordenadamente4 ,el temblor de tierra y el trueno deshicieron el ladrillo crudo y quebraron el ladrillo cocido de sus revestimientos2 el ladrillo cocido de sus muros se derruy formando colinas4 ,el descubrimiento de esta inscripcin permite reconocer las ruinas1 gigantescas an1 del monumento que en tiempo de ,nabucodonosor se consideraba como la torre de ,babel1 entre los restos que se conservan alrededor del espacio que ocup la antigua ,babilonia4 ,es la misma que los habitantes del pas llaman actualmente ,birs-,nimrud1 torre de ,nemrod1 y que se levanta como una montaa en medio de la llanura4 ,la descripcin que hace ,nabucodonosor del estado en que se hallaba cuando la repar1 conviene perfectamente con el aspecto que presenta ahora4 ,no es ms que un enorme y confuso montn de ladrillos o adobes secados al calor del sol y que al desmoronarse han quedado formando colinas4 7,manual de ,historia antigua de ,oriente1 por ,lenormant4 ,pars3 #ahfi4 ,quinta edicin ,tom4 ,i1 pg4 #ce47 #adc ,babel en hebreo significa confusin4 #add ,as como ,terah1 padre de ,abraham1 era idlatra1 es de presumir que ,abraham fuese criado en la religin de su padre1 aunque posteriormente renunciase a ella1 y que segn todas las probabilidades1 convirtiese tambin a su mismo padre1 pues este se traslad con ,abraham a ,harn1 donde muri al cabo4 #ade ,ur1 ciudad de ,caldea1 el pas de ,abraham y de ,terah4 ,caldea1 provincia de ,asia1 al oriente del ufrates y al poniente del ,tigris4 ,el ro ufrates era vadeable1 y ,milton crea que ,harn caa hacia su parte occidental2 otros afirman que era un lugar al presente desconocido1 fuera ya de la ,mesopotamia1 en la ,siria de ,sobach y camino de la tierra de ,canan4 #adf ,usa aqu ,milton del adjetivo double founted aplicado al ,jordn1 porque se dice que est formado por varios manantiales y torrentes1 por dos en especial1 y que su nombre se compone de ,jor y ,dan1 que as se llaman dos fuentes poco distantes de l4 #adg ,nec ultra vocabitur nomen tuum ,abram1 sed apellaberis ,abraham2 y no ser en lo sucesivo tu nombre ,abram sino que te llamars ,abraham4 7,gen4 ,,xvii1 #e47 ,abram significa alto padre1 padre excelso2 y ,abraham es una especie de aumentativo1 equivalente a padre de muchas naciones4 #adh ,en el dragn del ro parece que se alude a ,faran1 imitando a ,ezequiel1 ,,xxix1 #c4 #adi ,moiss muri en el monte ,nebo1 tierra de ,moab1 con la esperanza de llegar a la de ,promisin1 mas no logr posesionar de ella a los israelitas2 este honor le cupo a ,josu4 #aej ,los griegos traducan el nombre hebraico de ,joshua por ,jess1 y as se ve en la versin de los ,setenta4 ,lo mismo acontece alguna vez en el ,nuevo ,testamento4 ,joshua o ,jess quiere decir ,salvador4 #aea ,no haba visto ,adn tales muros1 pues el ,arcngel se los pint en profeca1 refirindose a cosas que haban de suceder mucho despus2 pero no debe tomarse la expresin literalmente4 ,has visto quiere decir aqu1 has odo como fueron entregados1 etc4 #aeb ,creemos que nuestros suscriptores nos agradecern que les ofrezcamos la traduccin de este breve ,poema de ,j4 ,milton1 como el ms digno complemento del ,,para,,so ,,perdido4--7,n4 de los ,e47 #aec ,ciudad de ,macedonia en la que naci ,alejandro el ,grande1 el cual no hizo aprecio de las mujeres hasta pocos aos antes de su muerte4 #aed ,escipin el ,africano4 ,habindole presentado sus soldados una doncella de extraordinaria belleza despus de la toma de ,cartago1 mand llamar a su amante1 prncipe celtbero1 y se la entreg1 sin haber pensado en ofender su honor4 #aee ,agar e ,ismael4 #aef ,el profeta ,elas1 a quien por dos veces ofreci manjares el ngel del ,seor en el desierto de ,horeb1 a dnde se haba retirado huyendo del rey ,acab4 #aeg ,hroes fabulosos de las leyendas caballerescas de la edad media4 #aeh ,nobles romanos que adquirieron una justa celebridad por haber sacrificado voluntariamente su vida en pro de su patria4 #aei ,este joven fue ,sal1 el cual1 buscando unas pollinas de su padre1 encontr a ,samuel1 y oy de los labios de este profeta que sera rey de ,israel4 #afj ,rey de ,siria1 que subyug la ,samaria y puso trmino al reino de ,israel llevndose cautivo al pueblo hebreo y a su rey4 #afa ,nabucodonosor1 rey de ,babilonia y de ,nnive4 #afb ,antiguas y florecientes ciudades de la ,siria1 la ,media y la ,persia1 regiones que ms tarde formaron parte del gran imperio de los ,selucidas1 a quienes califica el poeta de libertinos a causa de sus vicios1 y cuya capital era ,antioqua4 #afc ,a este fabuloso sitio se alude con frecuencia en el poema ,orlando furioso1 de ,ariosto4 #afd ,habiendo mandado ,david verificar un censo de la poblacin de ,israel1 llevado de un sentimiento de vanidad1 irritose el ,seor1 y a fin de castigarle1 diole a escoger entre el hambre1 la persecucin de sus enemigos o la peste4 ,david eligi esta ltima1 y en tres das perecieron setenta mil personas4 #afe ,egipto4 #aff ,la actual pennsula de ,malaca1 en el ,asia oriental4 #afg ,la isla de ,ceiln4 #afh ,la pennsula de ,crimea4 #afi ,era este ,tiberio ,claudio ,nern1 que a la sazn contaba unos #gd aos4 #agj ,el filsofo ,aristteles4 #aga ,alude a una opinin de ,pitgoras1 segn el cual1 los nmeros eran el principio de todas las cosas1 y al mismo tiempo sus elementos y causas eficientes4 #agb ,anteo fue un gigante1 hijo de ,neptuno y de la ,tierra4 ,habitaba una gruta en ,libia1 y obligaba a todo pasajero a luchar con l2 mientras tocaba la tierra1 su madre le daba siempre fuerzas y venca2 pero provocado ,hrcules al combate por el gigante1 y advirtiendo el encanto que haca a ,anteo invencible1 le estrech entre sus brazos1 y le ahog levantndolo del suelo4 #agc ,la ,esfinge1 que era un monstruo fabuloso1 estaba en el camino de ,delfos a ,tebas1 y propona a los caminantes enigmas para que los resolviesen2 los que no los acertaban eran arrojados al mar2 ,edipo logr hallar el sentido del enigma1 y entonces la ,esfinge1 vencida1 se precipit en las ondas4