,,meditaciones ,,del ,,quijote ,,meditaciones ,,por ,,jos ,,ortega ,y ,,gasset ,i4 ,,meditaciones ,,del ,,quijote4--,,meditaci,n ,,preliminar4--#a4 ,,meditaci,n ,,primera4 7,breve tratado de la novela74 ,,meditaciones ,,del ,,quijote4--#b4 ,c,,mo ,,miguel ,,de ,,cervantes ,,sol,a ,,ver ,,el ,,mundo8--#c4 ,,el ,,alcionismo ,,de ,,cervantes4 ,,en ,,prensa ,,ii4 ,,azor,n3 ,primores de lo vulgar4 ,,iii4 ,,pio ,,baroja3 ,anatoma de un alma dispersa4 ,,en ,,preparaci,n ,,iv4 ,,la ,,est,,tica ,,de ,myo ,cid4 ,v4 ,,ensayo ,,sobre ,,la ,,limitaci,n4 ,,vi4 ,,nuevas ,,vidas ,,paralelas3 ,,goethe ,y ,,lope ,,de ,,vega4 ,,vii4 ,,meditaci,n ,,de ,,las ,,danzarinas4 ,,viii4 ,,las ,,postrimer,,as4 ,,ix4 ,,el ,,pensador ,,de ,,illescas4 ,x4 ,,paquiro1 ,o ,,de ,,las ,,corridas ,,de ,,toros4 ,,meditaciones ,,por ,,jos ,,ortega ,y ,,gasset ,,meditaciones ,,del ,,quijote ,,meditaci,n ,,preliminar ,,meditaci,n ,,primera ,illustration3 colofn ,,publicaciones ,,de ,,la ,,residencia ,,de ,,estudiantes ,,serie ,,ii4--,,vol4 ,i ,,madrid #aiad ,es propiedad4 ,queda hecho el depsito que marca la ley4 99 99 99 99 99 ,imprenta ,clsica ,espaola1 ,caos1 #a dup4 ,telfono #ddcj4--,madrid4 ,a ,,ramiro ,,de ,,maeztu ,,con ,,un ,,gesto ,,fraternal ,,lector444 ,bajo el ttulo ,meditaciones anuncia este primer volumen unos ensayos de varia leccin y no muchas consecuencias1 que va a publicar un profesor de ,filosofa in partibus infidelium4 ,versan unos--como esta serie de ,meditaciones del ,quijote--1 sobre temas de alto rumbo2 otros sobre temas ms modestos1 algunos sobre temas humildes--todos1 directa o indirectamente1 acaban por referirse a las circunstancias espaolas4 ,estos ensayos son para el autor--como la ctedra1 el peridico o la poltica--1 modos diversos de ejercitar una misma actividad1 de dar salida a un mismo afecto4 ,no pretendo que esta actividad sea reconocida como la ms importante en el mundo2 me considero ante m mismo justificado al advertir que es la nica de que soy capaz4 ,el afecto que a ella me mueve es el ms vivo que encuentro en mi corazn4 ,resucitando el lindo nombre que us ,spinoza yo le llamara amor intellectualis4 ,se trata1 pues1 lector1 de unos ensayos de amor intelectual4 ,carecen por completo de valor informativo2 no son tampoco eptomes--son ms bien lo que un humanista del siglo ,,xvii hubiera denominado salvaciones4 ,se busca en ellos lo siguiente3 dado un hecho--un hombre1 un libro1 un cuadro1 un paisaje1 un error1 un dolor--1 llevarlo por el camino ms corto a la plenitud de su significado4 ,colocar las materias de todo orden1 que la vida1 en su resaca perenne1 arroja a nuestros pies como restos inhbiles de un naufragio1 en postura tal que d en ellos el sol innumerables reverberaciones4 ,hay dentro de toda cosa la indicacin de una posible plenitud4 ,un alma abierta y noble sentir la ambicin de perfeccionarla1 de auxiliarla para que logre esa su plenitud4 ,esto es amor--el amor a la perfeccin de lo amado4 ,es frecuente en los cuadros de ,rembrandt que un humilde lienzo blanco o gris1 un grosero utensilio de menaje se halle envuelto en una atmsfera lumnica e irradiante que otros pintores vierten slo en torno a las testas de los santos4 ,y es como si nos dijera en delicada amonestacin3 ,santificadas sean las cosas6 ,amadlas1 amadlas6 ,cada cosa es un hada que reviste de miseria y vulgaridad sus tesoros interiores y es una virgen que ha de ser enamorada para hacerse fecunda4 ,la salvacin no equivale a loa ni ditirambo2 puede haber en ella fuertes censuras4 ,lo importante es que el tema sea puesto en relacin inmediata con las corrientes elementales del espritu1 con los motivos clsicos de la humana preocupacin4 ,una vez entretejido con ellos queda transfigurado1 transubstanciado1 salvado4 ,va1 en consecuencia1 fluyendo bajo la tierra espiritual de estos ensayos1 riscosa a veces y spera--con rumor ensordecido1 blando1 como si temiera ser oda demasiado claramente--1 una doctrina de amor4 ,yo sospecho que1 merced a causas desconocidas1 la morada ntima de los espaoles fu tomada tiempo hace por el odio1 que permanece all artillado1 moviendo guerra al mundo4 ,ahora bien2 el odio es un afecto que conduce a la aniquilacin de los valores4 ,cuando odiamos algo1 ponemos entre ello y nuestra intimidad un fiero resorte de acero que impide la fusin1 siquiera transitoria1 de la cosa con nuestro espritu4 ,slo existe para nosotros aquel punto de ella1 donde nuestro resorte de odio se fija2 todo lo dems1 o nos es desconocido1 o lo vamos olvidando1 hacindolo ajeno a nosotros4 ,cada instante va siendo el objeto menos1 va consumindose1 perdiendo valor4 ,de esta suerte se ha convertido para el espaol el universo en una cosa rgida1 seca1 srdida y desierta4 ,y cruzan nuestras almas por la vida1 hacindole una agria mueca1 suspicaces y fugitivas como largos canes hambrientos4 ,entre las pginas simblicas de toda una edad espaola1 habr siempre que incluir aquellas tremendas donde ,mateo ,alemn dibuja la alegora del ,descontento4 ,por el contrario1 el amor nos liga a las cosas1 aun cuando sea pasajeramente4 ,pregntese el lector1 qu carcter nuevo sobreviene a una cosa cuando se vierte sobre ella la calidad de amada8 ,qu es lo que sentimos cuando amamos una mujer1 cuando amamos la ciencia1 cuando amamos la patria8 ,y antes que otra nota hallaremos sta3 aquello que decimos amar se nos presenta como algo imprescindible4 ,lo amado es1 por lo pronto1 lo que nos parece imprescindible4 ,imprescindible6 ,es decir1 que no podemos vivir sin ello1 que no podemos admitir una vida donde nosotros existiramos y lo amado no--que lo consideramos como una parte de nosotros mismos4 ,hay1 por consiguiente1 en el amor una ampliacin de la individualidad que absorbe otras cosas dentro de sta1 que las funde con nosotros4 ,tal ligamen y compenetracin nos hace internarnos profundamente en las propiedades de lo amado4 ,lo vemos entero1 se nos revela en todo su valor4 ,entonces advertimos que lo amado es1 a su vez1 parte de otra cosa1 que necesita de ella1 que est ligado a ella4 ,imprescindible para lo amado1 se hace tambin imprescindible para nosotros4 ,de este modo va ligando el amor cosa a cosa y todo a nosotros1 en firme estructura esencial4 ,amor es un divino arquitecto que baj al mundo1 segn ,platn1 --a fin de que todo en el universo viva en conexin4 ,la inconexin es el aniquilamiento4 ,el odio que fabrica inconexin1 que aisla y desliga1 atomiza el orbe y pulveriza la individualidad4 ,en el mito caldeo de ,izdubar-,nimrod1 vindose la diosa ,ishtar1 semi-,juno1 semi-,afrodita1 desdeada por ste1 amenaza a ,anu1 dios del cielo1 con destruir todo lo creado sin ms que suspender un instante las leyes del amor que junta a los seres1 sin ms que poner un caldern en la sinfona del erotismo universal4 ,los espaoles ofrecemos a la vida un corazn blindado de rencor1 y las cosas1 rebotando en l1 son despedidas cruelmente4 ,hay en derredor nuestro1 desde hace siglos1 un incesante y progresivo derrumbamiento de los valores4 ,pudiramos decirnos lo que un poeta satrico del siglo ,,xvii dice contra ,murtola1 autor de un poema ,della creatione del mondo4 ,il creator di nulla fece il tutto1 ,costui del tutto un nulla e in conclusione1 ,l'un fece il mondo e l'altro l'ha distrutto4 ,yo quisiera proponer en estos ensayos a los lectores ms jvenes que yo1 nicos a quienes puedo1 sin inmodestia1 dirigirme personalmente1 que expulsen de sus nimos todo hbito de odiosidad y aspiren fuertemente a que el amor vuelva a administrar el universo4 ,para intentar esto no hay en mi mano otro medio que presentarles sinceramente el espectculo de un hombre agitado por el vivo afn de comprender4 ,entre las varias actividades de amor slo hay una que pueda yo pretender contagiar a los dems3 el afn de comprensin4 ,y habra henchido todas mis pretensiones si consiguiera tallar en aquella mnima porcin del alma espaola que se encuentra a mi alcance1 algunas facetas nuevas de sensibilidad ideal4 ,las cosas no nos interesan porque no hallan en nosotros superficies favorables donde refractarse1 y es menester que multipliquemos los haces de nuestro espritu a fin de que temas innumerables lleguen a herirle4 ,llmase en un dilogo platnico a este afn de comprensin 1 locura de amor4 ,pero aunque no fuera la forma originaria1 la gnesis y culminacin de todo amor un mpetu de comprender las cosas1 creo que es su sntoma forzoso4 ,yo desconfo del amor de un hombre a su amigo o a su bandera cuando no le veo esforzarse en comprender al enemigo o a la bandera hostil4 ,y he observado que1 por lo menos1 a nosotros los espaoles nos es ms fcil enardecernos por un dogma moral que abrir nuestro pecho a las exigencias de la veracidad4 ,de mejor grado entregamos definitivamente nuestro albedro a una actitud moral rgida que mantenemos siempre abierto nuestro juicio1 presto en todo momento a la reforma y correccin debidas4 ,dirase que abrazamos el imperativo moral como un arma para simplificarnos la vida aniquilando porciones inmensas del orbe4 ,con aguda mirada ya haba ,nietzsche descubierto en ciertas actitudes morales formas y productos del rencor4 ,nada que de ste provenga puede sernos simptico4 ,el rencor es una emanacin de la conciencia de inferioridad4 ,es la supresin imaginaria de quien no podemos con nuestras propias fuerzas realmente suprimir4 ,lleva en nuestra fantasa aquel por quien sentimos rencor1 el aspecto lvido de un cadver2 lo hemos matado1 aniquilado con la intencin4 ,y luego al hallarlo en la realidad firme y tranquilo1 nos parece un muerto indcil1 ms fuerte que nuestros poderes1 cuya existencia significa la burla personificada1 el desdn viviente hacia nuestra dbil condicin4 ,una manera ms sabia de esta muerte anticipada que da a su enemigo el rencoroso1 consiste en dejarse penetrar de un dogma moral1 donde alcoholizados por cierta ficcin de herosmo1 lleguemos a creer que el enemigo no tiene ni un adarme de razn ni una tilde de derecho4 ,conocido y simblico es el caso de aquella batalla contra los marcomanos en que ech ,marco ,aurelio por delante de sus soldados los leones del circo4 ,los enemigos retrocedieron espantados4 ,pero su caudillo1 dando una gran voz1 les dijo3 ,no temis6 ,son perros romanos6 ,aquietados los temerosos se revolvieron en victoriosa embestida4 ,el amor combate tambin1 no vegeta en la paz turbia de los compromisos1 pero combate a los leones como leones y slo llama perros a los que lo son4 ,esta lucha con un enemigo a quien se comprende1 es la verdadera tolerancia1 la actitud propia de toda alma robusta4 ,por qu en nuestra raza tan poco frecuente8 ,jos de ,campos1 aquel pensador del siglo ,,xviii1 cuyo libro ms interesante ha descubierto ,azorn1 escriba3 ,las virtudes de condescendencia son escasas en los pueblos pobres4 ,es decir1 en los pueblos dbiles4 99 99 99 99 99 ,espero que al leer esto nadie derivar la consecuencia de serme indiferente el ideal moral4 ,yo no desdeo la moralidad en beneficio de un frvolo jugar con las ideas4 ,las doctrinas inmoralistas que hasta ahora han llegado a mi conocimiento carecen de sentido comn4 ,y a decir verdad1 yo no dedico mis esfuerzos a otra cosa que a ver si logro poseer un poco de sentido comn4 ,pero1 en reverencia del ideal moral1 es preciso que combatamos sus mayores enemigos que son las moralidades perversas4 ,y en mi entender--y no slo en el mo--1 lo son todas las morales utilitarias4 ,y no limpia a una moral del vicio utilitario dar un sesgo de rigidez a sus prescripciones4 ,conviene que nos mantengamos en guardia contra la rigidez1 librea tradicional de las hipocresas4 ,es falso1 es inhumano1 es inmoral1 filiar en la rigidez los rasgos fisionmicos de la bondad4 ,en fin1 no deja de ser utilitaria una moral porque ella no lo sea1 si el individuo que la adopta la maneja utilitariamente para hacerse ms cmoda y fcil la existencia4 ,todo un linaje de los ms soberanos espritus viene pugnando siglo tras siglo para que purifiquemos nuestro ideal tico1 hacindolo cada vez ms delicado y complejo1 ms cristalino y ms ntimo4 ,gracias a ellos hemos llegado a no confundir el bien con el material cumplimiento de normas legales1 una vez para siempre adoptadas1 sino que1 por el contrario1 slo nos parece moral un nimo que antes de cada nueva accin trata de renovar el contacto inmediato con el valor tico en persona4 ,decidiendo nuestros actos en virtud de recetas dogmticas intermediarias1 no puede descender a ellos el carcter de bondad1 exquisito y voltil como el ms quintesencial aroma4 ,este puede slo verterse en ellos directamente de la intuicin viva y siempre como nueva de lo perfecto4 ,por lo tanto1 ser inmoral toda moral que no impere entre sus deberes el deber primario de hallarnos dispuestos constantemente a la reforma1 correccin y aumento del ideal tico4 ,toda tica que ordene la reclusin perpetua de nuestro albedro dentro de un sistema cerrado de valoraciones1 es ipso facto perversa4 ,como en las constituciones civiles que se llaman abiertas1 ha de existir en ella un principio que mueva a la ampliacin y enriquecimiento de la experiencia moral4 ,porque es el bien1 como la naturaleza1 un paisaje inmenso donde el hombre avanza en secular exploracin4 ,con elevada conciencia de esto1 ,flaubert escriba una vez3 ,el ideal slo es fecundo--entindase moralmente fecundo--1 cuando se hace entrar todo en l4 ,es un trabajo de amor y no de exclusin4 ,no se opone1 pues1 en mi alma1 la comprensin a la moral4 ,se opone a la moral perversa la moral integral para quien es la comprensin un claro y primario deber4 ,merced a l crece indefinidamente nuestro radio de cordialidad1 y1 en consecuencia1 nuestras probabilidades de ser justos4 ,hay en el afn de comprender concentrada toda una actitud religiosa4 ,y por mi parte he de confesar que1 a la maana1 cuando me levanto1 recito una brevsima plegaria1 vieja de miles de aos1 un versillo del ,rig-,veda1 que contiene estas pocas palabras aladas3 ,seor1 despirtanos alegres y danos conocimiento6 ,preparado as me interno en las horas luminosas o dolientes que trae el da4 99 99 99 99 99 ,es1 por ventura1 demasiado oneroso este imperativo de la comprensin8 ,no es1 acaso1 lo menos que podemos hacer en servicio de algo1 comprenderlo8 ,y quin1 que sea leal consigo mismo1 estar seguro de hacer lo ms sin haber pasado por lo menos8 99 99 99 99 99 ,en este sentido considero que es la filosofa la ciencia general del amor3 dentro del globo intelectual representa el mayor mpetu hacia una omnmoda conexin4 ,tanto que se hace en ella patente un matiz de diferencia entre el comprender y el mero saber4 ,sabemos tantas cosas que no comprendemos6 ,toda la sabidura de hechos es1 en rigor1 incomprensiva1 y slo puede justificarse entrando al servicio de una teora4 ,la filosofa es idealmente lo contrario de la noticia1 de la erudicin4 ,lejos de m desdear sta3 fu1 sin duda1 el saber noticioso un modo de la ciencia4 ,tuvo su hora4 ,all en tiempos de ,justo ,lipsio1 de ,huet o de ,casaubon1 no haba encontrado el conocimiento filolgico mtodos seguros para descubrir en las masas torrenciales de hechos histricos la unidad de su sentido4 ,no poda ser la investigacin directamente investigacin de la unidad oculta en los fenmenos4 ,no haba otro remedio que dar una cita casual en la memoria de un individuo al mayor cmulo posible de noticias4 ,dotndolas as de una unidad externa--la unidad que hoy llamamos cajn de sastre--1 poda esperarse que entraran unas con otras en espontneas asociaciones1 de las cuales saliera alguna luz4 ,esta unidad de los hechos1 no en s mismos1 sino en la cabeza de un sujeto1 es la erudicin4 ,volver a ella en nuestra edad1 equivaldra a una regresin de la filologa1 como si la qumica tornara a la alquimia o la medicina a la magia4 ,poco a poco se van haciendo ms raros los meros eruditos1 y pronto asistiremos a la desaparicin de los ltimos mandarines4 ,ocupa1 pues1 la erudicin el extrarradio de la ciencia1 porque se limita a acumular hechos1 mientras la filosofa constituye su aspiracin cntrica1 porque es la pura sntesis4 ,en la acumulacin1 los datos son slo colegidos1 y formando un montn1 afirma cada cual su independencia1 su inconexin4 ,en la sntesis de hechos1 por el contrario1 desaparecen stos como un alimento bien asimilado y queda de ellos solo su vigor esencial4 ,sera la ambicin postrera de la filosofa llegar a una sola proposicin en que se dijera toda la verdad4 ,as las mil y doscientas pginas de la ,lgica de ,hegel son slo preparacin para poder pronunciar1 con toda la plenitud de su significado1 esta frase3 ,la idea es lo absoluto4 ,esta frase1 en apariencia tan pobre1 tiene en realidad un sentido literalmente infinito4 ,y al pensarla debidamente1 todo este tesoro de significacin explota de un golpe1 y de un golpe vemos esclarecida la enorme perspectiva del mundo4 ,a esta iluminacin mxima llamaba yo comprender4 ,podr ser tal o tal otra frmula un error1 podrn serlo cuantas se han ensayado2 pero de sus ruinas como doctrinal1 renace indeleble la filosofa como aspiracin1 como afn4 ,el placer sexual parece consistir en una sbita descarga de energa nerviosa4 ,la fruicin esttica es una sbita descarga de emociones alusivas4 ,anlogamente es la filosofa como una sbita descarga de inteleccin4 99 99 99 99 99 ,estas ,meditaciones1 exentas de erudicin--aun en el buen sentido que pudiera dejarse a la palabra--1 van empujadas por filosficos deseos4 ,sin embargo1 yo agradecera al lector que no entrara en su lectura con demasiadas exigencias4 ,no son filosofa1 que es ciencia4 ,son simplemente unos ensayos4 ,y el ensayo es la ciencia1 menos la prueba explcita4 ,para el escritor hay una cuestin de honor intelectual en no escribir nada susceptible de prueba sin poseer antes sta4 ,pero le es lcito borrar de su obra toda apariencia apodctica1 dejando las comprobaciones meramente indicadas1 en elipse1 de modo que quien las necesite pueda encontrarlas y no estorben1 por otra parte1 la expansin del ntimo calor con que los pensamientos fueron pensados4 ,aun los libros de intencin exclusivamente cientfica comienzan a escribirse en estilo menos didctico y de remediavagos2 se suprime en lo posible las notas al pie1 y el rgido aparato mecnico de la prueba es disuelto en una elocucin ms orgnica1 movida y personal4 ,con mayor razn habr de hacerse as en ensayos de este gnero1 donde las doctrinas1 bien que convicciones cientficas para el autor1 no pretenden ser recibidas por el lector como verdades4 ,yo slo ofrezco modi res considerandi1 posibles maneras nuevas de mirar las cosas4 ,invito al lector a que las ensaye por s mismo1 que experimente si1 en efecto1 proporcionan visiones fecundas3 l1 pues1 en virtud de su ntima y leal experiencia1 probar su verdad o su error4 ,en mi intencin llevan estas ideas un oficio menos grave que el cientfico3 no han de obstinarse en que otros las adopten1 sino meramente quisieran despertar en almas hermanas otros pensamientos hermanos1 aun cuando fueren hermanos enemigos4 ,pretexto y llamamiento a una amplia colaboracin ideolgica sobre los temas nacionales--1 nada ms4 99 99 99 99 99 ,al lado de gloriosos asuntos1 se habla muy frecuentemente en estas ,meditaciones1 de las cosas ms nimias4 ,se atiende a detalles del paisaje espaol1 del modo de conversar de los labriegos1 del giro de las danzas y cantos populares1 de los colores y estilos en el traje y en los utensilios1 de las peculiaridades del idioma1 y en general1 de las manifestaciones menudas donde se revela la intimidad de una raza4 ,poniendo mucho cuidado en no confundir lo grande y lo pequeo2 afirmando en todo momento la necesidad de la jerarqua1 sin la cual el cosmos vuelve al caos1 considero de urgencia que dirijamos tambin nuestra atencin reflexiva1 nuestra meditacin1 a lo que se halla cerca de nuestra persona4 ,el hombre rinde el mximum de su capacidad cuando adquiere la plena conciencia de sus circunstancias4 ,por ellas comunica con el universo4 ,la circunstancia6 ,circum-stantia6 ,las cosas mudas que estn en nuestro prximo derredor6 ,muy cerca1 muy cerca de nosotros levantan sus tcitas fisonomas con un gesto de humildad y de anhelo1 como menestoras de que aceptemos su ofrenda y a la par avergonzadas por la simplicidad aparente de su donativo4 ,y marchamos entre ellas ciegos para ellas1 fija la mirada en remotas empresas1 proyectados hacia la conquista de lejanas ciudades esquemticas4 ,pocas lecturas me han movido tanto como esas historias donde el hroe avanza raudo y recto1 como un dardo1 hacia una meta gloriosa1 sin parar mientes que va a su vera con rostro humilde y suplicante la doncella annima que le ama en secreto1 llevando en su blanco cuerpo un corazn que arde por l1 ascua amarilla y roja donde en su honor se queman aromas4 ,quisiramos hacer al hroe una seal para que inclinara un momento su mirada hacia aquella flor encendida de pasin que se alza a sus pies4 ,todos1 en varia medida1 somos hroes y todos suscitamos en torno humildes amores4 ,yo un luchador he sido ,y esto quiere decir que he sido un hombre1 prorrumpe ,goethe4 ,somos hroes1 combatimos siempre por algo lejano y hollamos a nuestro paso aromticas violas4 ,en el ,ensayo sobre la limitacin1 se detiene el autor con delectacin morosa a meditar sobre este tema4 ,creo muy seriamente que uno de los cambios ms hondos del siglo actual con respecto al ,,xix1 va a consistir en la mutacin de nuestra sensibilidad para las circunstancias4 ,yo no s qu inquietud y como apresuramiento reinaba en la pasada centuria--en su segunda mitad sobre todo--1 que impela los nimos a desatender todo lo inmediato y momentneo de la vida4 ,conforme la lejana va dando al siglo ltimo una figura ms sinttica1 se nos manifiesta mejor su carcter esencialmente poltico4 ,hizo en l la humanidad occidental el aprendizaje de la poltica1 gnero de vida hasta entonces reducido a los ministros y los consejos palatinos4 ,la preocupacin poltica1 es decir1 la conciencia y actividad de lo social1 derrmase sobre las muchedumbres merced a la democracia4 ,y con un fiero exclusivismo ocuparon el primer plano de la atencin los problemas de la vida social4 ,lo otro1 la vida individual1 qued relegada1 como si fuera cuestin poco seria e intranscendente4 ,es sobremanera significativo que la nica poderosa afirmacin de lo individual en el siglo ,,xix--el individualismo--fuera una doctrina poltica1 es decir1 social1 y que toda su afirmacin consista en pedir que no se aniquilara al individuo4 ,cmo dudar de que un da prximo parecer esto increble8 ,todas nuestras potencias de seriedad las hemos gastado en la administracin de la sociedad1 en el robustecimiento del estado1 en la cultura social1 en las luchas sociales1 en la ciencia en cuanto tcnica que enriquece la vida colectiva4 ,nos hubiera parecido frvolo dedicar una parte de nuestras mejores energas--y no solamente los residuos--a organizar en torno nuestro la amistad1 a construir un amor perfecto1 a ver en el goce de las cosas una dimensin de la vida que merece ser cultivada con los procedimientos superiores4 ,y como sta1 multitud de necesidades privadas que ocultan avergonzados sus rostros en los rincones del nimo porque no se las quiere otorgar ciudadana1 quiero decir1 sentido cultural4 ,en mi opinin1 toda necesidad1 si se la potencia1 llega a convertirse en un nuevo mbito de cultura4 ,bueno fuera que el hombre se hallara por siempre reducido a los valores superiores descubiertos hasta aqu3 ciencia y justicia1 arte y religin4 ,a su tiempo nacer un ,newton del placer y un ,kant de las ambiciones4 ,la cultura nos proporciona objetos ya purificados1 que alguna vez fueron vida espontnea e inmediata1 y hoy1 gracias a la labor reflexiva1 parecen libres del espacio y del tiempo1 de la corrupcin y del capricho4 ,forman como una zona de vida ideal y abstracta1 flotando sobre nuestras existencias personales1 siempre azarosas y problemticas4 ,vida individual1 lo inmediato1 la circunstancia1 son diversos nombres para una misma cosa3 aquellas porciones de la vida de que no se ha extrado todava el espritu que encierran1 su logos4 ,y como espritu1 logos no son ms que sentido1 conexin1 unidad1 todo lo individual1 inmediato y circunstante1 parece casual y falto de significacin4 ,debiramos considerar que as la vida social como las dems formas de la cultura1 se nos dan bajo la especie de vida individual1 de lo inmediato4 ,lo que hoy recibimos ya ornado con sublimes aureolas1 tuvo a su tiempo que estrecharse y encogerse para pasar por el corazn de un hombre4 ,cuanto es hoy reconocido como verdad1 como belleza ejemplar1 como altamente valioso1 naci un da en la entraa espiritual de un individuo1 confundido con sus caprichos y humores4 ,es preciso que no hieratizemos la cultura adquirida1 preocupndonos ms de repetirla que de aumentarla4 ,el acto especficamente cultural1 es el creador1 aquel en que extraemos el logos de algo que todava era insignificante 7i-logico74 ,la cultura adquirida slo tiene valor como instrumento y arma de nuevas conquistas4 ,por esto1 en comparacin con lo inmediato1 con nuestra vida espontnea1 todo lo que hemos aprendido parece abstracto1 genrico1 esquemtico4 ,no slo lo parece3 lo es4 ,el martillo es la abstraccin de cada uno de sus martillazos4 ,todo lo general1 todo lo aprendido1 todo lo logrado en la cultura1 es slo la vuelta tctica que hemos de tomar para convertirnos a lo inmediato4 ,los que viven junto a una catarata no perciben su estruendo3 es necesario que pongamos una distancia entre lo que nos rodea inmediatamente y nosotros1 para que a nuestros ojos adquiera sentido4 ,los egipcios crean que el valle del ,nilo era todo el mundo4 ,semejante afirmacin de la circunstancia es monstruosa1 y1 contra lo que pudiera parecer1 depaupera su sentido4 ,ciertas almas manifiestan su debilidad radical cuando no logran interesarse por una cosa1 si no se hacen la ilusin de que es ella todo o es lo mejor del mundo4 ,este idealismo mucilaginoso y femenil debe ser rado de nuestra conciencia4 ,no existen ms que partes en realidad2 el todo es la abstraccin de las partes y necesita de ellas4 ,del mismo modo no puede haber algo mejor sino donde hay otras cosas buenas1 y slo interesndonos por stas cobrar su rango lo mejor4 ,qu es un capitn sin soldados8 ,cundo nos abriremos a la conviccin de que el ser definitivo del mundo no es materia ni es alma1 no es cosa alguna determinada--sino una perspectiva8 ,dios es la perspectiva y la jerarqua3 el pecado de ,satn fu un error de perspectiva4 ,ahora bien1 la perspectiva se perfecciona por la multiplicacin de sus trminos y la exactitud con que reaccionemos ante cada uno de sus rangos4 ,la intuicin de los valores superiores fecunda nuestro contacto con los mnimos1 y el amor hacia lo prximo y menudo1 da en nuestros pechos realidad y eficacia a lo sublime4 ,para quien lo pequeo no es nada1 no es grande lo grande4 ,hemos de buscar a nuestra circunstancia1 tal y como ella es1 precisamente en lo que tiene de limitacin1 de peculiaridad1 el lugar acertado en la inmensa perspectiva del mundo4 ,no detenernos perpetuamente en xtasis ante los valores hierticos1 sino conquistar a nuestra vida individual el puesto oportuno entre ellos4 ,en suma3 la reabsorcin de la circunstancia es el destino concreto del hombre4 ,mi salida natural hacia el universo se abre por los puertos del ,guadarrama o el campo de ,ontgola4 ,este sector de realidad circunstante forma la otra mitad de mi persona3 slo al travs de l puedo integrarme y ser plenamente yo mismo4 ,la ciencia biolgica ms reciente estudia el organismo vivo como una unidad compuesta del cuerpo y su medio particular3 de modo que el proceso vital no consiste slo en una adaptacin del cuerpo a su medio1 sino tambin en la adaptacin del medio a su cuerpo4 ,la mano procura amoldarse al objeto material a fin de apresarlo bien2 pero1 a la vez1 cada objeto material oculta una previa afinidad con una mano determinada4 ,yo soy yo y mi circunstancia1 y si no la salvo a ella no me salvo yo4 ,benefac loco illi quo natus es1 leemos en la ,biblia4 ,y en la escuela platnica se nos da como empresa de toda cultura1 sta3 salvar las apariencias1 los fenmenos4 ,es decir1 buscar el sentido de lo que nos rodea4 ,preparados los ojos en el mapa-mundi1 conviene que los volvamos al ,guadarrama4 ,tal vez nada profundo encontremos4 ,pero estemos seguros de que el defecto y la esterilidad provienen de nuestra mirada4 ,hay tambin un logos del ,manzanares3 esta humildsima ribera1 esta lquida irona que lame los cimientos de nuestra urbe1 lleva1 sin duda1 entre sus pocas gotas de agua1 alguna gota de espiritualidad4 ,pues no hay cosa en el orbe por donde no pase algn nervio divino3 la dificultad estriba en llegar hasta l y hacer que se contraiga4 ,a los amigos que vacilan en entrar a la cocina donde se encuentra1 grita ,herclito3 ,entrad1 entrad6 ,tambin aqu hay dioses4 ,goethe escribe a ,jacobi en una de sus excursiones botnico-geolgicas3 ,heme aqu subiendo y bajando cerros y buscando lo divino in herbis et lapidibus4 ,se cuenta de ,rousseau1 que herborizaba en la jaula de su canario1 y ,fabre1 quien lo refiere1 escribe un libro sobre los animalillos que habitaban en las patas de su mesa de escribir4 ,nada impide el herosmo--que es la actividad del espritu--1 tanto como considerarlo adscrito a ciertos contenidos especficos de la vida4 ,es menester que donde quiera subsista subterrnea la posibilidad del herosmo1 y que todo hombre1 si golpea con vigor la tierra donde pisan sus plantas1 espere que salte una fuente4 ,para ,moiss el ,hroe1 toda roca es hontanar4 ,para ,giordano ,bruno3 est animal sanctum1 sacrum et venerabile1 mundus4 99 99 99 99 99 ,po ,baroja y ,azorn son dos circunstancias nuestras1 y a ellas dedico sendos ensayos4 ,azorn nos ofrece ocasin para meditar1 con sesgo diverso al que acabo de decir1 sobre las menudencias y sobre el valor del pasado4 ,respecto a lo primero1 es hora ya de que resolvamos la latente hipocresa del carcter moderno1 que finge interesarse nicamente por ciertas convenciones sagradas--ciencia o arte o sociedad--1 y reserva1 como no poda menos1 su ms secreta intimidad para lo nimio y aun lo fisiolgico4 ,porque esto es un hecho3 cuando hemos llegado hasta los barrios bajos del pesimismo y no hallamos nada en el universo que nos parezca una afirmacin capaz de salvarnos1 se vuelven los ojos hacia las menudas cosas del vivir cotidiano--como los moribundos recuerdan al punto de la muerte toda suerte de nimiedades que les acaecieron4 ,vemos1 entonces1 que no son las grandes cosas1 los grandes placeres1 ni las grandes ambiciones1 quienes nos retienen sobre el haz de la vida1 sino este minuto de bienestar junto a un hogar en invierno1 esta grata sensacin de una copa de licor que bebemos1 aquella manera de pisar el suelo1 cuando camina1 de una moza gentil1 que no amamos ni conocemos1 tal ingeniosidad1 que el amigo ingenioso nos dice con su buena voz de costumbre4 ,me parece muy humano el suceso de quien1 desesperado1 fu a ahorcarse de un rbol1 y cuando se echaba la cuerda al cuello1 sinti el aroma de una rosa que abra al pie del tronco1 y no se ahorc4 ,hay aqu un secreto de las bases de vitalidad que1 por decencia1 debe el hombre contemporneo meditar y comprender2 hoy se limita a ocultarlo1 a apartar de l la vista1 como sobre tantos otros poderes oscuros--la inquietud sexual1 por ejemplo--1 que1 a vuelta de sigilos e hipocresas1 acaban por triunfar en la conducta de su vida4 ,lo infrahumano perdura en el hombre3 cul puede ser para el hombre el sentido de esa perduracin8 ,cul es el logos1 la postura clara que hemos de tomar ante esa emocin expresada por ,shakespeare en una de sus comedias1 con palabras tan ntimas1 cordiales y sinceras1 que parecen gotear de uno de sus sonetos8 ,mi gravedad--dice un personaje en ,measure for measure--1 mi gravedad1 de que tanto me enorgullezco1 cambiarala con gusto por ser esta leve pluma que el aire mueve ahora como vano juguete4 ,no es este un deseo indecente8 ,eppur6444 ,respecto al pasado1 tema esttico de ,azorn1 hemos de ver en l uno de los terribles morbos nacionales4 ,en la ,antropologa1 de ,kant1 hay una observacin tan honda y tan certera sobre ,espaa1 que1 al tropezarla1 se sobrecoje el nimo4 ,dice ,kant que los turcos cuando viajan suelen caracterizar los pases segn su vicio genuino1 y que1 usando de esta manera1 l compondra la tabla siguiente3 #a4 ,tierra de las modas 7,francia74 #b4 ,tierra del mal humor 7,inglaterra74 #c4 ,tierra de los antepasados 7,espaa74 #d4 ,tierra de la ostentacin 7,italia74 #e4 ,tierra de los ttulos 7,alemania74 #f4 ,tierra de los seores 7,polonia74 ,tierra de los antepasados6444 ,por lo tanto1 no nuestra1 no libre propiedad de los espaoles actuales4 ,los que antes pasaron siguen gobernndonos y forman una oligarqua de la muerte1 que nos oprime4 ,sbelo--dice el criado en las ,coforas--1 los muertos matan a los vivos4 ,es esta influencia del pasado sobre nuestra raza una cuestin de las ms delicadas4 ,al travs de ella descubriremos la mecnica psicolgica del reaccionarismo espaol4 ,y no me refiero al poltico1 que es slo una manifestacin1 la menos honda y significativa de la general constitucin reaccionaria de nuestro espritu4 ,columbraremos en este ensayo cmo el reaccionarismo radical no se caracteriza en ltima instancia por su desamor a la modernidad1 sino por la manera de tratar el pasado4 ,tolreseme1 a beneficio de concisin1 una frmula paradjica3 la muerte de lo muerto es la vida4 ,slo un modo hay de dominar el pasado1 reino de las cosas fenecidas3 abrir nuestras venas e inyectar de su sangre en las venas vacas de los muertos4 ,esto es lo que no puede el reaccionario3 tratar el pasado como un modo de la vida4 ,lo arranca de la esfera de la vitalidad1 y1 bien muerto1 lo sienta en su trono para que rija las almas4 ,no es casual que los celtberos llamaran la atencin en el tiempo antiguo1 por ser el nico pueblo que adoraba a la muerte4 ,esta incapacidad de mantener vivo el pasado1 es el rasgo verdaderamente reaccionario4 ,la antipata hacia lo nuevo parece1 en cambio1 comn a otros temperamentos psicolgicos4 ,es1 por ventura1 reaccionario ,rossini por no haber querido viajar jams en tren y rodar ,europa en su coche de alegres cascabeles8 ,lo grave es otra cosa3 tenemos los mbitos del alma infeccionados1 y como los pjaros al volar sobre los miasmas de una marisma1 cae muerto el pasado dentro de nuestras memorias4 99 99 99 99 99 ,en ,po ,baroja tendremos que meditar sobre poltica y sobre el arte barroco2 en realidad1 tendremos que hablar un poco de todo4 ,porque este hombre1 ms bien que un hombre1 es una encrucijada4 ,por cierto que1 tanto en este ensayo sobre ,baroja1 como en los que se dedican a ,goethe y ,lope de ,vega1 a ,larra1 y aun en algunas de estas ,meditaciones del ,quijote1 acaso parezca al lector que se habla relativamente poco del tema concreto a que se refieren4 ,son1 en efecto1 estudios de crtica2 pero yo creo que no es la misin importante de sta tasar las obras literarias1 distribuyndolas en buenas o malas4 ,cada da me interesa menos sentenciar2 a ser juez de las cosas1 voy prefiriendo ser su amante4 ,veo en la crtica un fervoroso esfuerzo para potenciar la obra elegida4 ,todo lo contrario1 pues1 de lo que hace ,sainte-,beuve cuando nos lleva de la obra al autor1 y luego pulveriza a ste en una llovizna de ancdotas4 ,la crtica no es biografa ni se justifica como labor independiente1 si no se propone completar la obra4 ,esto quiere decir1 por lo pronto1 que el crtico ha de introducir en su trabajo todos aquellos utensilios sentimentales e ideolgicos pertrechados1 con los cuales puede el lector medio recibir la impresin ms intensa y clara de la obra que sea posible4 ,procede orientar la crtica en un sentido afirmativo y dirigirla1 ms que a corregir al autor1 a dotar al lector de un rgano visual ms perfecto4 ,la obra se completa completando su lectura4 ,as1 por un estudio crtico sobre ,po ,baroja1 entiendo el conjunto de puntos de vista bajo los cuales sus libros adquieren una significacin potenciada4 ,no extrae1 pues1 que se hable poco del autor y aun de los detalles de su produccin2 se trata precisamente de reunir todo aquello que no est en l1 pero que lo completa1 de proporcionarle la atmsfera ms favorable4 99 99 99 99 99 ,en las ,meditaciones del ,quijote intento hacer un estudio del quijotismo4 ,pero hay en esta palabra un equvoco4 ,mi quijotismo no tiene nada que ver con la mercanca bajo tal nombre ostentada en el mercado4 ,don ,quijote puede significar dos cosas muy distintas3 ,don ,quijote es un libro y ,don ,quijote es un personaje de ese libro4 ,generalmente1 lo que en bueno o en mal sentido se entiende por quijotismo1 es el quijotismo del personaje4 ,estos ensayos1 en cambio1 investigan el quijotismo del libro4 ,la figura de ,don ,quijote1 plantada en medio de la obra como una antena que recoge todas las alusiones1 ha atrado la atencin exclusivamente1 en perjuicio del resto de ella1 y1 en consecuencia1 del personaje mismo4 ,cierto2 con un poco de amor y otro poco de modestia--sin ambas cosas no--1 podra componerse una parodia sutil de los ,nombres de ,cristo1 aquel lindo libro de simbolizacin romnica que fu urdiendo ,fray ,luis con teolgica voluptuosidad en el huerto de la ,flecha4 ,podra escribirse unos ,nombres de ,don ,quijote4 ,porque en cierto modo es ,don ,quijote la parodia triste de un cristo ms divino y sereno3 es l un cristo gtico1 macerado en angustias modernas2 un cristo ridculo de nuestro barrio1 creado por una imaginacin dolorida que perdi su inocencia y su voluntad y anda buscando otras nuevas4 ,cuando se renen unos cuantos espaoles sensibilizados por la miseria ideal de su pasado1 la sordidez de su presente y la acre hostilidad de su porvenir1 desciende entre ellos ,don ,quijote1 y el calor fundente de su fisonoma disparatada1 compagina aquellos corazones dispersos1 los ensarta como en un hilo espiritual1 los nacionaliza1 poniendo tras sus amarguras personales un comunal dolor tnico4 ,siempre que estis juntos--murmuraba ,jess--1 me hallaris entre vosotros6 ,sin embargo1 los errores a que ha llevado considerar aisladamente a ,don ,quijote1 son verdaderamente grotescos4 ,unos1 con encantadora previsin1 nos proponen que no seamos ,quijotes2 y otros1 segn la moda ms reciente1 nos invitan a una existencia absurda1 llena de ademanes congestionados4 ,para unos y para otros1 por lo visto1 ,cervantes no ha existido4 ,pues a poner nuestro nimo ms all de ese dualismo1 vino sobre la tierra ,cervantes4 ,no podemos entender el individuo sino al travs de su especie4 ,las cosas reales estn hechas de materia o de energa2 pero las cosas artsticas--como el personaje ,don ,quijote--1 son de una sustancia llamada estilo4 ,cada objeto esttico es individuacin de un protoplasma-estilo4 ,as1 el individuo ,don ,quijote es un individuo de la especie ,cervantes4 ,conviene1 pues1 que1 haciendo un esfuerzo1 distraigamos la vista de ,don ,quijote1 y1 vertindola sobre el resto de la obra1 ganemos en su vasta superficie una nocin ms amplia y clara del estilo cervantino1 de quien es el hidalgo manchego slo una condensacin particular4 ,este es para m el verdadero quijotismo3 el de ,cervantes1 no el de ,don ,quijote4 ,y no el de ,cervantes en los baos de ,argel1 no en su vida1 sino en su libro4 ,para eludir esta desviacin biogrfica y erudita1 prefiero el ttulo quijotismo a cervantismo4 ,la tarea es tan levantada1 que el autor entra en ella seguro de su derrota1 como si fuera a combatir con los dioses4 ,son arrancados los secretos a la naturaleza de una manera violenta2 despus de orientarse en la selva csmica1 el cientfico se dirige recto al problema1 como un cazador4 ,para ,platn1 lo mismo que para ,santo ,toms1 el hombre cientfico es un hombre que va de caza1 1 venator4 ,poseyendo el arma y la voluntad1 la pieza es segura2 la nueva verdad caer seguramente a nuestros pies1 herida como un ave en su trasvuelo4 ,pero el secreto de una genial obra de arte no se entrega de este modo a la invasin intelectual4 ,dirase que se resiste a ser tomado por la fuerza1 y slo se entrega a quien quiere4 ,necesita1 cual la verdad cientfica1 que le dediquemos una operosa atencin1 pero sin que vayamos sobre l rectos1 a uso de venadores4 ,no se rinde al arma3 se rinde1 si acaso1 al culto meditativo4 ,una obra del rango del ,quijote tiene que ser tomada como ,jeric4 ,en amplios giros1 nuestros pensamientos y nuestras emociones1 han de irla estrechando lentamente1 dando al aire como sones de ideales trompetas4 ,cervantes--un paciente hidalgo que escribi un libro--1 se halla sentado en los elseos prados hace tres siglos1 y aguarda1 repartiendo en derredor melanclicas miradas1 a que le nazca un nieto capaz de entenderle6 ,estas meditaciones1 a que seguirn otras1 renuncian--claro est--1 a invadir los secretos ltimos del ,quijote4 ,son anchos crculos de atencin que traza el pensamiento--sin prisas1 sin inminencia--1 fatalmente atrado por la obra inmortal4 99 99 99 99 99 ,y una palabra postrera4 ,el lector descubrir1 si no me equivoco1 hasta en los ltimos rincones de estos ensayos1 los latidos de la preocupacin patritica4 ,quien los escribe y a quienes van dirigidos1 se originaron espiritualmente en la negacin de la ,espaa caduca4 ,ahora bien1 la negacin aislada es una impiedad4 ,el hombre po y honrado contrae1 cuando niega1 la obligacin de edificar una nueva afirmacin4 ,se entiende de intentarlo4 ,as nosotros4 ,habiendo negado una ,espaa1 nos encontramos en el paso honroso de hallar otra4 ,esta empresa de honor no nos deja vivir4 ,por eso1 si se penetrara hasta las ms ntimas y personales meditaciones nuestras1 se nos sorprendera haciendo con los ms humildes rayicos de nuestra alma1 experimentos de nueva ,espaa4 ,madrid1 ,julio1 #aiad4 ,,meditaciones ,,del ,,quijote ,,ist ,,etwa ,,der ,,don ,,quixote ,,nur ,,eine ,,posse8--,,es1 ,,por ,,ventura1 ,,el ,,don ,,quijote ,s,,lo ,,una ,,bufonada8 ,,hermann ,,cohen4--,,ethik ,,des ,,reinen ,,willens1 ,p4 #dhg ,,meditacion ,,preliminar ,el monasterio del ,escorial se levanta sobre un collado4 ,la ladera meridional de este collado desciende bajo la cobertura de un boscaje1 que es a un tiempo robledo y fresneda4 ,el sitio se llama ,la ,herrera4 ,la crdena mole ejemplar del edificio modifica1 segn la estacin1 su carcter merced a este manto de espesura tendido a sus plantas1 que es en invierno cobrizo1 ureo en otoo y de un verde oscuro en esto4 ,la primavera pasa por aqu rauda1 instantnea y excesiva--como una imgen ertica por el alma acerada de un cenobiarca4 ,los rboles se cubren rpidamente con frondas opulentas de un verde claro y nuevo2 el suelo desaparece bajo una hierba de esmeralda que1 a su vez1 se viste un da con el amarillo de las margaritas1 otro con el morado de los cantuesos4 ,hay lugares de excelente silencio--el cual no es nunca un silencio absoluto4 ,cuando callan por completo las cosas en torno1 el vaco de rumor que dejan1 exige ser ocupado por algo1 y entonces omos el martilleo de nuestro corazn1 los latigazos de la sangre en nuestras sienes1 el hervor del aire que invade nuestros pulmones y que luego huye afanoso4 ,todo esto es inquietante porque tiene una significacin demasiado concreta4 ,cada latido de nuestro corazn parece que va a ser el ltimo4 ,el nuevo latido salvador que llega parece siempre una casualidad y no garantiza el subsecuente4 ,por esto es preferible un silencio donde suenen sones puramente decorativos1 de referencias inconcretas4 ,as en este lugar4 ,hay aguas claras corrientes que van rumoreando a lo largo y hay dentro de lo verde avecillas que cantan--verderones1 jilgueros1 oropndolas y algn sublime ruiseor4 ,una de estas tardes de la fugaz primavera1 salieron a mi encuentro en la ,herrera estos pensamientos3 #a4 ,el bosque4 ,con cuntos rboles se hace una selva8 ,con cuntas casas una ciudad8 ,segn cantaba el labriego de ,poitiers1 ,la hauteur des maisons empche de voir la ville1 y el adagio germnico afirma que los rboles no dejan ver el bosque4 ,selva y ciudad son dos cosas esencialmente profundas1 y la profundidad est condenada de una manera fatal a convertirse en superficie si quiere manifestarse4 ,tengo yo ahora en torno mo hasta dos docenas de robles graves y de fresnos gentiles4 ,es esto un bosque8 ,ciertamente que no2 estos son los rboles que veo de un bosque4 ,el bosque verdadero se compone de los rboles que no veo4 ,el bosque es una naturaleza invisible--por eso en todos los idiomas conserva su nombre un halo de misterio4 ,yo puedo ahora levantarme y tomar uno de estos vagos senderos por donde veo cruzar a los mirlos4 ,los rboles que antes vea sern sustitudos por otros anlogos4 ,se ir el bosque descomponiendo1 desgranando en una serie de trozos sucesivamente visibles4 ,pero nunca lo hallar all donde me encuentre4 ,el bosque huye de los ojos4 ,cuando llegamos a uno de estos breves claros que deja la verdura1 nos parece que haba all un hombre sentado sobre una piedra1 los codos en las rodillas1 las palmas en las sienes1 y que1 precisamente cuando bamos a llegar1 se ha levantado y se ha ido4 ,sospechamos que este hombre1 dando un breve rodeo1 ha ido a colocarse en la misma postura no lejos de nosotros4 ,si cedemos al deseo de sorprenderle--a ese poder de atraccin que ejerce el centro de los bosques sobre quien en ellos penetra--1 la escena se repetir indefinidamente4 ,el bosque est siempre un poco ms all de donde nosotros estamos4 ,de donde nosotros estamos acaba de marcharse y queda slo su huella an fresca4 ,los antiguos1 que proyectaban en formas corpreas y vivas las siluetas de sus emociones1 poblaron las selvas de ninfas fugitivas4 ,nada ms exacto y expresivo4 ,conforme caminis1 volved rpidamente la mirada a un claro entre la espesura y hallaris un temblor en el aire como si se aprestara a llenar el hueco que ha dejado al huir un ligero cuerpo desnudo4 ,desde uno cualquiera de sus lugares es1 en rigor1 el bosque una posibilidad4 ,es una vereda por donde podramos internarnos2 es un hontanar de quien nos llega un rumor dbil en brazos del silencio y que podramos descubrir a los pocos pasos2 son versculos de cantos que hacen a lo lejos los pjaros puestos en unas ramas bajo las cuales podramos llegar4 ,el bosque es una suma de posibles actos nuestros1 que1 al realizarse1 perderan su valor genuino4 ,lo que del bosque se halla ante nosotros de una manera inmediata es slo pretexto para que lo dems se halle oculto y distante4 #b4 ,profundidad y superficie4 ,cuando se repite la frase los rboles no nos dejan ver el bosque1 tal vez no se entiende su rigoroso significado4 ,tal vez la burla que en ella se quiere hacer vuelva su aguijn contra quien la dice4 ,los rboles no dejan ver el bosque1 y gracias a que as es1 en efecto1 el bosque existe4 ,la misin de los rboles patentes es hacer latente el resto de ellos1 y slo cuando nos damos perfecta cuenta de que el paisaje visible est ocultando otros paisajes invisibles nos sentimos dentro de un bosque4 ,la invisibilidad1 el hallarse oculto no es un carcter meramente negativo1 sino una cualidad positiva que1 al verterse sobre una cosa1 la transforma1 hace de ella una cosa nueva4 ,en este sentido es absurdo--como la frase susodicha declara--1 pretender ver el bosque4 ,el bosque es lo latente en cuanto tal4 ,hay aqu una buena leccin para los que no ven la multiplicidad de destinos1 igualmente respetables y necesarios1 que el mundo contiene4 ,existen cosas que1 puestas de manifiesto1 sucumben o pierden su valor y1 en cambio1 ocultas o preteridas llegan a su plenitud4 ,hay quien alcanzara la plena expansin de s mismo ocupando un lugar secundario y el afn de situarse en primer plano aniquila toda su virtud4 ,en una novela contempornea se habla de cierto muchacho poco inteligente1 pero dotado de exquisita sensibilidad moral1 que se consuela de ocupar en las clases escolares el ltimo puesto1 pensando3 ,al fin y al cabo1 alguno tiene que ser el ltimo64 ,es esta una observacin fina y capaz de orientarnos4 ,tanta nobleza puede haber en ser postrero como en ser primero1 porque ultimidad y primaca son magistraturas que el mundo necesita igualmente1 la una para la otra4 ,algunos hombres se niegan a reconocer la profundidad de algo porque exigen de lo profundo que se manifieste como lo superficial4 ,no aceptando que haya varias especies de claridad1 se atienen exclusivamente a la peculiar claridad de las superficies4 ,no advierten que es a lo profundo esencial el ocultarse detrs de la superficie y presentarse slo al travs de ella1 latiendo bajo ella4 ,desconocer que cada cosa tiene su propia condicin y no la que nosotros queremos exigirle es1 a mi juicio1 el verdadero pecado capital1 que yo llamo pecado cordial1 por tomar su oriundez de la falta de amor4 ,nada hay tan ilcito como empequeecer el mundo por medio de nuestras manas y cegueras1 disminuir la realidad1 suprimir imaginariamente pedazos de lo que es4 ,esto acontece cuando se pide a lo profundo que se presente de la misma manera que lo superficial4 ,no2 hay cosas que presentan de s mismas lo estrictamente necesario para que nos percatemos de que ellas estn detrs ocultas4 ,para hallar esto evidente no es menester recurrir a nada muy abstracto4 ,todas las cosas profundas son de anloga condicin4 ,los objetos materiales1 por ejemplo1 que vemos y tocamos tienen una tercera dimensin que constituye su profundidad1 su interioridad4 ,sin embargo1 esta tercera dimensin ni la vemos ni la tocamos4 ,encontramos1 es cierto1 en sus superficies alusiones a algo que yace dentro de ellas2 pero este dentro no puede nunca salir afuera y hacerse patente en la misma forma que los haces del objeto4 ,vano ser que comencemos a seccionar en capas superficiales la tercera dimensin3 por finos que los cortes sean1 siempre las capas tendrn algn grosor1 es decir1 alguna profundidad1 algn dentro invisible e intangible4 ,y si llegamos a obtener capas tan delicadas que la vista penetre a su travs1 entonces no veremos ni lo profundo ni la superficie1 ms una perfecta transparencia1 o lo que es lo mismo1 nada4 ,pues de la misma suerte que lo profundo necesita una superficie tras de que esconderse1 necesita la superficie o sobrehaz1 para serlo1 de algo sobre que se extienda y que ella tape4 ,es esta una perogrullada1 mas no del todo intil4 ,porque an hay gentes las cuales exigen que les hagamos ver todo tan claro como ven esta naranja delante de sus ojos4 ,y es el caso que1 si por ver se entiende1 como ellos entienden1 una funcin meramente sensitiva1 ni ellos ni nadie ha visto jams una naranja4 ,es sta un cuerpo esfrico1 por tanto1 con anverso y reverso4 ,pretendern tener delante a la vez el anverso y el reverso de la naranja8 ,con los ojos vemos una parte de la naranja1 pero el fruto entero no se nos da nunca en forma sensible2 la mayor porcin del cuerpo de la naranja se halla latente a nuestras miradas4 ,no hay1 pues1 que recurrir a objetos sutiles y metafsicos para indicar que poseen las cosas maneras diferentes de presentarse2 pero cada cual en su orden1 igualmente claras4 ,no es slo lo que se ve lo claro4 ,con la misma claridad se nos ofrece la tercera dimensin de un cuerpo que las otras dos1 y sin embargo1 de no haber otro modo de ver que el pasivo de la estricta visin1 las cosas o ciertas cualidades de ellas no existiran para nosotros4 #c4 ,arroyos y oropndolas4 ,es ahora el pensamiento un dialctico fauno que persigue1 como a una ninfa fugaz1 la esencia del bosque4 ,el pensamiento siente una fruicin muy parecida a la amorosa cuando palpa el cuerpo desnudo de una idea4 ,con haber reconocido en el bosque su naturaleza fugitiva1 siempre ausente1 siempre oculta--un conjunto de posibilidades--1 no tenemos entera la idea del bosque4 ,si lo profundo y latente ha de existir para nosotros1 habr de presentrsenos y al presentrsenos ha de ser en tal forma que no pierda su calidad de profundidad y latencia4 ,segn deca1 la profundidad padece el sino irrevocable de manifestarse en caracteres superficiales4 ,veamos como lo realiza4 ,este agua que corre a mis pies hace una blanda quejumbre al tropezar con las guijas y forma un curvo brazo de cristal que cie la raz de este roble4 ,en el roble ha entrado ahora poco una oropndola como en un palacio la hija de un rey4 ,la oropndola da un denso grito de su garganta1 tan musical que parece una esquirla arrancada al canto del ruiseor1 un son breve y sbito que un instante llena por completo el volumen perceptible del bosque4 ,de la misma manera llena sbitamente el volumen de nuestra conciencia un latido de dolor4 ,tengo ahora delante de m estos dos sonidos3 pero no estn ellos solos4 ,son meramente lneas o puntos de sonoridad que destacan por su genuina plenitud y su peculiar brillo sobre una muchedumbre de otros rumores y sones con ellos entretejidos4 ,si del canto de la oropndola posada sobre mi cabeza y del son del agua que fluye a mis pies1 hago resbalar la atencin a otros sonidos1 me encuentro de nuevo con un canto de oropndola y un rumorear de agua que se afana en su spero cauce4 ,pero qu acontece a estos nuevos sones8 ,reconozco uno de ellos sin vacilar como el canto de una oropndola1 pero le falta brillo1 intensin3 no da en el aire su pualada de sonoridad con la misma energa1 no llena el mbito de la manera que el otro1 ms bien se desliza subrepticiamente1 medrosamente4 ,tambin reconozco el nuevo clamor de fontana3 pero ay6 da pena oirlo4 ,es una fuente valetudinaria8 ,es un sonido como el otro1 pero ms entrecortado1 ms sollozante1 menos rico de sones interiores1 como apagado1 como borroso3 a veces no tiene fuerza para llegar a mi odo3 es un pobre rumor dbil que se cae en el camino4 ,tal es la presencia de estos nuevos sonidos1 tales son como meras impresiones4 ,pero yo1 al escucharlos1 no me he detenido a describir--segn aqu he hecho--1 su simple presencia4 ,sin necesidad de deliberar1 apenas los oigo los envuelvo en un acto de interpretacin ideal y los lanzo lejos de m3 los oigo como lejanos4 ,si me limito a recibirlas pasivamente en mi audicin1 estas dos parejas de sonidos son igualmente presentes y prximas4 ,pero la diferente calidad sonora de ambas parejas me invita a que las distancie1 atribuyndoles distinta calidad espacial4 ,soy yo1 pues1 por un acto mo1 quien las mantiene en una distensin virtual3 si este acto faltara1 la distancia desaparecera y todo ocupara indistintamente un slo plano4 ,resulta de aqu que es la lejana una cualidad virtual de ciertas cosas presentes1 cualidad que slo adquieren en virtud de un acto del sujeto4 ,el sonido no es lejano1 lo hago yo lejano4 ,anlogas reflexiones cabe hacer sobre la lejana visual de los rboles1 sobre las veredas que avanzan buscando el corazn del bosque4 ,toda esta profundidad de lontananza existe en virtud de mi colaboracin1 nace de una estructura de relaciones que mi mente interpone entre unas sensaciones y otras4 ,hay1 pues1 toda una parte de la realidad que se nos ofrece sin ms esfuerzo que abrir ojos y odos--el mundo de las puras impresiones--4 ,bien que le llamemos mundo patente4 ,pero hay un trasmundo constitudo por estructuras de impresiones1 que si es latente con relacin a aqul no es1 por ello1 menos real4 ,necesitamos1 es cierto1 para que este mundo superior exista ante nosotros1 abrir algo ms que los ojos1 ejercitar actos de mayor esfuerzo1 pero la medida de este esfuerzo no quita ni pone realidad a aqul4 ,el mundo profundo es tan claro como el superficial1 slo que exige ms de nosotros4 #d4 ,trasmundos4 ,este bosque benfico que unge mi cuerpo de salud1 ha proporcionado a mi espritu una grande enseanza4 ,es un bosque magistral1 viejo como deben ser los maestros1 sereno y mltiple4 ,adems practica la pedagoga de la alusin1 nica pedagoga delicada y fecunda4 ,quien quiera ensearnos una verdad que no nos la diga3 simplemente que aluda a ella con un breve gesto1 gesto que inicie en el aire una ideal trayectoria1 deslizndonos por la cual lleguemos nosotros mismos hasta los pies de la nueva verdad4 ,las verdades1 una vez sabidas1 adquieren una costra utilitaria2 no nos interesan ya como verdades sino como recetas tiles4 ,esa pura iluminacin subitnea que caracteriza a la verdad1 tinela sta slo en el instante de su descubrimiento4 ,por esto su nombre griego1 aletheia--signific originariamente lo mismo que despus la palabra apocalipsis--1 es decir1 descubrimiento1 revelacin1 propiamente desvelacin1 quitar de un velo o cubridor4 ,quien quiera ensearnos una verdad1 que nos situe de modo que la descubramos nosotros4 ,me ha enseado este bosque que hay un primer plano de realidades el cual se impone a m de una manera violenta2 son los colores1 los sonidos1 el placer y dolor sensibles4 ,ante l mi situacin es pasiva4 ,pero tras esas realidades aparecen otras1 como en una sierra los perfiles de montaas ms altas cuando hemos llegado sobre los primeros contrafuertes4 ,erigidos los unos sobre los otros1 nuevos planos de realidad1 cada vez ms profundos1 ms sugestivos1 esperan que ascendamos a ellos1 que penetremos hasta ellos4 ,pero estas realidades superiores son ms pudorosas3 no caen sobre nosotros como sobre presas4 ,al contrario1 para hacerse patentes nos ponen una condicin3 que queramos su existencia y nos esforcemos hacia ellas4 ,viven1 pues1 en cierto modo apoyadas en nuestra voluntad4 ,la ciencia1 el arte1 la justicia1 la cortesa1 la religin son rbitas de realidad que no invaden brbaramente nuestra persona como hace el hambre o el fro2 slo existen para quien tiene la voluntad de ellas4 ,cuando dice el hombre de mucha fe que ve a ,dios en la campia florecida y en la faz combada de la noche--no se expresa ms metafricamente que si hablara de haber visto una naranja4 ,si no hubiera ms que un ver pasivo quedara el mundo reducido a un caos de puntos luminosos4 ,pero hay sobre el pasivo ver un ver activo1 que interpreta viendo y ve interpretando1 un ver que es mirar4 ,platn supo hallar para estas visiones que son miradas una palabra divina3 las llam ideas4 ,pues bien1 la tercera dimensin de la naranja no es ms que una idea y ,dios es la ltima dimensin de la campia4 ,no hay en esto mayor cantidad de misticismo que cuando decimos estar viendo un color desteido4 ,qu color vemos cuando vemos un color desteido8 ,el azul que tenemos delante lo vemos como habiendo sido otro azul ms intenso y este mirar el color actual con el pasado1 a travs del que fu1 es una visin activa que no existe para un espejo1 es una idea4 ,la decadencia o desvado de un color es una cualidad nueva y virtual que le sobreviene1 dotndole de una como profundidad temporal4 ,sin necesidad del discurso1 en una visin nica y momentnea descubrimos el color y su historia1 su hora de esplendor y su presente ruina4 ,y algo en nosotros repite1 de una manera instantnea1 ese mismo movimiento de cada1 de mengua2 ello es que ante un color desteido hallamos en nosotros como una pesadumbre4 ,la dimensin de profundidad1 sea espacial o de tiempo1 sea visual o auditiva1 se presenta siempre en una superficie4 ,de suerte que esta superficie posee en rigor dos valores3 el uno cuando la tomamos como lo que es materialmente2 el otro cuando la vemos en su segunda vida virtual4 ,en el ltimo caso la superficie1 sin dejar de serlo1 se dilata en un sentido profundo4 ,esto es lo que llamamos escorzo4 ,el escorzo es el rgano de la profundidad visual2 en l hallamos un caso lmite donde la simple visin est fundida con un acto puramente intelectual4 #e4 ,restauracin y erudicin4 ,en torno mo abre sus hondos flancos el bosque4 ,en mi mano est un libro3 ,don ,quijote1 una selva ideal4 ,he aqu otro caso de profundidad3 la de un libro1 la de este libro mximo4 ,don ,quijote es el libro-escorzo por excelencia4 ,ha habido una poca de la vida espaola en que no se quera reconocer la profundidad del ,quijote4 ,esta poca queda recogida en la historia con el nombre de ,restauracin4 ,durante ella lleg el corazn de ,espaa a dar el menor nmero de latidos por minuto4 ,permtaseme reproducir aqu unas palabras sobre este instante de nuestra existencia colectiva1 dichas en otra ocasin3 ,qu es la ,restauracin8 ,segn ,cnovas1 la continuacin de la historia de ,espaa4 ,mal ao para la historia de ,espaa si legtimamente valiera la ,restauracin como su secuencia6 ,afortunadamente es todo lo contrario4 ,la ,restauracin significa la detencin de la vida nacional4 ,no haba habido en los espaoles durante los primeros cincuenta aos del siglo ,,xix complejidad1 reflexin1 plenitud de intelecto1 pero haba habido coraje1 esfuerzo1 dinamismo4 ,si se quemara los discursos y los libros compuestos en ese medio siglo y fueran sustitudos por las biografas de sus autores1 saldramos ganando ciento por uno4 ,riego y ,narvez1 por ejemplo1 son como pensadores la verdad6 un par de desventuras2 pero son como seres vivos dos altas llamaradas de esfuerzo4 ,hacia el ao #ahed--que es donde en lo soterrao se inicia la ,restauracin--1 comienzan a apagarse sobre este haz triste de ,espaa los esplendores de aquel incendio de energas2 los dinamismos van viniendo luego a tierra como proyectiles que han cumplido su parbola2 la vida espaola se repliega sobre s misma1 se hace hueco de s misma4 ,este vivir el hueco de la propia vida fu la ,restauracin4 ,en pueblos de nimo ms completo y armnico que el nuestro1 puede a una poca de dinamismo suceder fecundamente una poca de tranquilidad1 de quietud1 de xtasis4 ,el intelecto es el encargado de suscitar y organizar los intereses tranquilos y estticos1 como son el buen gobierno1 la economa1 el aumento de los medios1 de la tcnica4 ,pero ha sido la caracterstica de nuestro pueblo haber brillado ms como esforzado que como inteligente4 ,vida espaola1 digmoslo lealmente1 vida espaola1 hasta ahora1 ha sido posible slo como dinamismo4 ,cuando nuestra nacin deja de ser dinmica1 cae de golpe en un hondsimo letargo y no ejerce ms funcin vital que la de soar que vive4 ,as parece como que en la ,restauracin nada falta4 ,hay all grandes estadistas1 grandes pensadores1 grandes generales1 grandes partidos1 grandes aprestos1 grandes luchas3 nuestro ejrcito en ,tetun combate con los moros lo mismo que en tiempo de ,gonzalo de ,crdoba2 en busca del ,norte enemigo hienden la espalda del mar nuestras carenas1 como en tiempos de ,felipe ,,ii2 ,pereda es ,hurtado de ,mendoza y en ,echegaray retoa ,caldern4 ,pero todo esto acontece dentro de la rbita de un sueo2 es la imgen de una vida donde slo hay de real el acto que la imagina4 ,la ,restauracin1 seores1 fu un panorama de fantasmas1 y ,cnovas el gran empresario de la fantasmagora#a4 ,cmo es posible1 cmo es posible que se contente todo un pueblo con semejantes valores falsos8 ,en el orden de la cantidad1 es la unidad de medida lo mnimo2 en el orden de los valores1 son los valores mximos la unidad de medida4 ,slo comparndolas con lo ms estimable1 quedan justamente estimadas las cosas4 ,conforme se van suprimiendo en la perspectiva de los valores los verdaderamente ms altos1 se alzan con esta dignidad los que les siguen4 ,el corazn del hombre no tolera el vaco de lo excelente y supremo4 ,con palabras diversas viene a decir lo mismo el refrn viejo3 ,en tierra de ciegos1 el tuerto es rey4 ,los rangos van siendo ocupados de manera automtica por cosas y personas cada vez menos compatibles con ellos4 ,perdise en la ,restauracin la sensibilidad para todo lo verdaderamente fuerte1 excelso1 plenario y profundo4 ,se embot el rgano encargado de temblar ante la genialidad transente4 ,fu1 como ,nietzsche dira1 una etapa de perversin en los instintos valoradores4 ,lo grande no se senta como grande2 lo puro no sobrecoga los corazones2 la calidad de perfeccin y excelsitud era invisible para aquellos hombres1 como un rayo ultravioleta4 ,y fatalmente lo mediocre y liviano pareci aumentar su densidad4 ,las motas se hincharon como cerros y ,nez de ,arce pareci un poeta4 ,estdiese la crtica literaria de la poca2 lase con detencin a ,menndez ,pelayo1 a ,valera1 y se advertir esta falta de perspectiva4 ,de buena fe aquellos hombres aplaudan la mediocridad porque no tuvieron la experiencia de lo profundo#b4 ,digo experiencia1 porque lo genial no es una expresin ditirmbica2 es un hallazgo experimental1 un fenmeno de experiencia religiosa4 ,schleiermacher encuentra la esencia de lo religioso en el sentimiento de pura y simple dependencia4 ,el hombre1 al ponerse en aguda intimidad consigo mismo1 se siente flotar en el universo sin dominio alguno sobre s ni sobre lo dems2 se siente dependiendo absolutamente de algo--llmese a este algo como se quiera4 ,pues bien2 la mente sana queda1 a lo mejor1 sobrecogida en sus lecturas o en la vida por la sensacin de una absoluta superioridad--quiero decir1 halla una obra1 un carcter de quien los lmites trascienden por todos lados la rbita de nuestra dominacin comprensiva4 ,el sntoma de los valores mximos es la ilimitacin#c4 ,en estas circunstancias1 cmo esperar que se pusiera a ,cervantes en su lugar8 ,all fu el libro divino mezclado eruditamente con nuestros frailecicos msticos1 con nuestros dramaturgos torrenciales1 con nuestros lricos1 desiertos sin flores4 ,sin duda2 la profundidad del ,quijote1 como toda profundidad1 dista mucho de ser palmaria4 ,del mismo modo que hay un ver que es un mirar1 hay un leer que es un intelligere o leer lo de dentro1 un leer pensativo4 ,slo ante ste se presenta el sentido profundo del ,quijote4 ,mas acaso1 en una hora de sinceridad1 hubieran coincidido todos los hombres representativos de la ,restauracin en definir el pensar con estas palabras3 pensar1 es buscarle tres pies al gato4 #f4 ,cultura mediterrnea4 ,las impresiones forman un tapiz superficial1 donde parecen desembocar caminos ideales que conducen hacia otra realidad ms honda4 ,la meditacin es el movimiento en que abandonamos las superficies1 como costas de tierra firme1 y nos sentimos lanzados a un elemento ms tenue1 donde no hay puntos materiales de apoyo4 ,avanzamos atenidos a nosotros mismos1 mantenindonos en suspensin merced al propio esfuerzo dentro de un orbe etreo habitado por formas ingrvidas4 ,una viva sospecha nos acompaa de que a la menor vacilacin por nuestra parte1 todo aquello se vendra abajo y nosotros con ello4 ,cuando meditamos1 tiene que sostenerse el nimo a toda tensin2 es un esfuerzo doloroso e integral4 ,en la meditacin1 nos vamos abriendo un camino entre masas de pensamientos2 separamos unos de otros los conceptos1 hacemos penetrar nuestra mirada por el imperceptible intersticio que queda entre los ms prximos1 y una vez puesto cada uno en su lugar1 dejamos tendidos resortes ideales que les impidan confundirse de nuevo4 ,as1 podemos ir y venir a nuestro sabor por los paisajes de las ideas que nos presentan claros y radiantes sus perfiles4 ,pero hay quien es incapaz de realizar este esfuerzo2 hay quien1 puesto a bogar en la regin de las ideas1 es acometido de un intelectual mareo4 ,cirrale el paso un tropel de conceptos fundidos los unos con los otros4 ,no halla salida por parte alguna2 no ve sino una densa confusin en torno1 una niebla muda y opresora4 ,cuando yo era muchacho1 lea1 transido de fe1 los libros de ,menndez ,pelayo4 ,en estos libros se habla con frecuencia de las nieblas germnicas1 frente a las cuales sita el autor la claridad latina4 ,yo me senta1 de una parte1 profundamente halagado2 de otra1 me naca una compasin grande hacia estos pobres hombres del ,norte1 condenados a llevar dentro una niebla4 ,no dejaba de maravillarme la paciencia con que millones de hombres1 durante miles de aos1 arrastraban su triste sino1 al parecer sin quejas y hasta con algn contentamiento4 ,ms tarde he podido averiguar que se trata simplemente de una inexactitud1 como otras tantas con que se viene envenenando a nuestra raza sin ventura4 ,no hay tales nieblas germnicas1 ni mucho menos tal claridad latina4 ,hay slo dos palabras que1 si significan algo concreto1 significan un interesado error4 ,existe1 efectivamente1 una diferencia esencial entre la cultura germnica y la latina2 aqulla es la cultura de las realidades profundas1 y sta la cultura de las superficies4 ,en rigor1 pues1 dos dimensiones distintas de la cultura europea integral4 ,pero no existe entre ambas una diferencia de claridad4 ,sin embargo1 antes de ensayar la sustitucin de esta anttesis3 claridad-confusin1 por esta otra3 superficie-profundidad1 es necesario cegar la fuente del error4 ,el error procede de lo que quisiramos entender bajo las palabras cultura latina4 ,se trata de una ilusin dorada que nos anda por dentro y con la cual queremos consolarnos--franceses1 italianos y espaoles--1 en las horas de menoscabo4 ,tenemos la debilidad de creernos hijos de los dioses2 el latinismo es un acueducto genealgico que tendemos entre nuestras venas y los riones de ,zeus4 ,nuestra latinidad es un pretexto y una hipocresa2 ,roma1 en el fondo1 nos trae sin cuidado4 ,las siete colinas son las localidades ms cmodas que podemos tomar para descubrir a lo lejos el glorioso esplendor puesto sobre el mar ,egeo1 el centro de las divinas irradiaciones3 ,grecia4 ,esta es nuestra ilusin3 nos creemos herederos del espritu helnico4 ,hasta hace cincuenta aos sola hablarse indistintamente de ,grecia y ,roma como de los dos pueblos clsicos4 ,de entonces ac1 la filologa ha caminado mucho3 ha aprendido a separar delicadamente lo puro y esencial1 de las imitaciones y mezclas brbaras4 ,cada da que pasa1 afirma ,grecia ms enrgicamente su posicin hors ligne en la historia del mundo4 ,este privilegio se apoya en ttulos perfectamente concretos y definidos3 ,grecia ha inventado los temas sustanciales de la cultura europea y la cultura europea es el protagonista de la historia1 mientras no exista otra superior4 ,y cada nuevo avance en las investigaciones histricas separa ms de ,grecia el mundo oriental1 rebajando el influjo directo que sobre los helenos pareca haber ejercido4 ,del otro lado1 va hacindose patente la incapacidad del pueblo romano para inventar temas clsicos2 no ha colaborado con ,grecia2 en rigor1 no lleg nunca a comprenderla4 ,la cultura de ,roma es1 en los rdenes superiores1 totalmente refleja--un ,japn occidental4 ,slo le quedaba el derecho1 la musa ideadora de instituciones1 y ahora resulta que tambin el derecho lo haba aprendido de ,grecia4 ,una vez rota la cadena de tpicos que mantena a ,roma anclada en el ,pireo1 las olas del mar ,jnico1 de inquietud tan afamada1 la han ido removiendo hasta soltarla en el ,mediterrneo1 como quien arroja de casa a un intruso4 ,y ahora vemos que ,roma no es ms que un pueblo mediterrneo4 ,con esto ganamos un nuevo concepto que sustituye al confuso e hipcrita de la cultura latina2 hay1 no una cultura latina1 sino una cultura mediterrnea4 ,durante unos siglos1 la historia del mundo est circunscrita a la cuenca de este mar interior3 es una historia costera donde intervienen los pueblos asentados en una breve zona prxima a la marina desde ,alejandra a ,calpe1 desde ,calpe a ,barcelona1 a ,marsella1 a ,ostia1 a ,sicilia1 a ,creta#d4 ,la onda de especfica cultura empieza1 tal vez1 en ,roma1 y de all se trasmite bajo la divina vibracin del sol en medioda a lo largo de la faja costera4 ,lo mismo1 sin embargo1 poda haber comenzado en cualquier otro punto de sta4 ,es ms1 hubo un momento en que la suerte estuvo a punto de decidir la iniciativa en favor de otro pueblo1 ,cartago4 ,en aquellas magnficas guerras--nuestro mar conserva en sus reflejos innumerables el recuerdo de aquellas espadas refulgentes de lumnica sangre solar--1 en aquellas magnficas guerras luchaban dos pueblos idnticos en todo lo esencial4 ,probablemente no hubiera variado mucho la faz de los siglos siguientes si la victoria se hubiera transferido de ,roma a ,cartago4 ,ambas estaban del alma helnica a la misma absoluta distancia4 ,su posicin geogrfica era equivalente y no se habra desviado las grandes rutas del comercio4 ,sus propensiones espirituales eran tambin equivalentes3 las mismas ideas habran peregrinado por los mismos caminos mentales4 ,en el fondo de nuestras entraas mediterrneas podamos sustituir a ,scipion por ,anbal sin que nosotros mismos notsemos la suplantacin4 ,nada hay de extrao1 pues1 si aparecen semejanzas entre las instituciones de los pueblos norteafricanos y los sudeuropeos4 ,estas costas son hijas del mar1 le pertenecen y viven de espaldas al interior4 ,la unidad del mar funda la identidad de las costas fronteras4 ,la escisin que ha querido hacerse del mundo mediterrneo1 atribuyendo distintos valores a la ribera del ,norte y a la del ,sur--es un error de perspectiva histrica4 ,las ideas ,europa y ,africa1 como dos enormes centros de atraccin conceptual1 han reabsorbido las costas respectivas en el pensamiento de los historiadores4 ,no se advirti que cuando la cultura mediterrnea era una realidad1 ni ,europa ni ,africa existan4 ,europa comienza cuando los germanos entran plenamente en el organismo unitario del mundo histrico4 ,africa nace entonces como la no-,europa1 como de ,europa4 ,germanizadas ,italia1 ,francia y ,espaa1 la cultura mediterrnea deja de ser una realidad pura y queda reducida a un ms o menos de germanismo4 ,las rutas comerciales van desvindose del mar interior y transmigran lentamente hacia la tierra firme de ,europa3 los pensamientos nacidos en ,grecia toman la vuelta de ,germania4 ,despus de un largo sueo1 las ideas platnicas despiertan bajo los crneos de ,galileo1 ,descartes1 ,leibnitz y ,kant1 germanos4 ,el dios de ,esquilo1 ms tico que metafsico1 repercute toscamente1 fuertemente1 en ,lutero1 la pura democracia tica en ,rousseau y las musas del ,partenon1 intactas durante siglos1 se entregan un buen da a ,donatello1 y ,miguel ,angel1 mozos florentines de germnica prosapia4 #g4 ,lo que dijo a ,goethe un capitn4 ,cuando se habla de una cultura especfica1 no podemos menos de pensar en el sujeto que la ha producido1 en la raza2 no hay duda que la diversidad de genios culturales arguye a la postre una diferencia fisiolgica de que aqulla en una u otra forma proviene4 ,pero convendra hacer constar que aunque lo uno lleve a lo otro1 son1 en rigor1 dos cuestiones muy distintas la de establecer tipos especficos de productos histricos--tipos de ciencia1 artes1 costumbres1 etc4--y la de buscar1 una vez hecho esto1 para cada uno de ellos el esquema anatmico1 o en general1 biolgico que le corresponde4 ,hoy nos faltan por completo los medios para fijar relaciones de causa a efecto entre las razas como constituciones orgnicas1 y las razas como maneras de ser histricas1 como tendencias intelectuales1 emotivas1 artsticas1 jurdicas1 etc4 ,tenemos que contentarnos1 y no es poco1 con la operacin meramente descriptiva de clasificar los hechos o productos histricos segn el estilo o nota general que en ellos encontramos manifiesto4 ,la expresin cultura mediterrnea deja1 pues1 por completo intacto el problema del parentesco tnico entre los hombres que vivieron y viven en las playas del mar interior4 ,sea cualquiera su afinidad1 es un hecho que las obras de espritu entre ellos suscitadas tienen unos ciertos caracteres diferenciales respecto a las griegas y germnicas4 ,sera una labor sumamente til ensayar una reconstruccin de los rasgos primarios1 de las modulaciones elementales que integran la cultura mediterrnea4 ,al realizarla convendra no mezclar con aqullos lo que la inundacin germnica haya dejado en los pueblos que slo durante unos siglos fueron puramente mediterrneos4 ,quede tal investigacin para algn fillogo1 capaz de sensibilidad altamente cientfica3 al presente yo no he de referirme sino a esta nota tpicamente admitida como aneja al llamado latinismo1 ahora rebajado a mediterranismo3 la claridad4 ,no hay--segn el bosque me ha dicho en sus rumores--una claridad absoluta2 cada plano u orbe de realidades tiene su claridad patrimonial4 ,antes de reconocer en la claridad un privilegio adscrito al ,mediterrneo1 sera oportuno preguntarse si la produccin mediterrnea es ilimitada2 quiero decir1 si hemos dejado caer sobre toda suerte de cosas1 las gentes meridionales1 esa nuestra domstica iluminacin4 ,la respuesta es obvia3 la cultura mediterrnea no puede oponer a la ciencia germnica--filosofa1 mecnica1 biologa--productos propios4 ,mientras fu pura--es decir1 desde ,alejandro a la invasin brbara--1 la cosa no ofrece duda4 ,despus1 con qu seguridad podemos hablar de latinos o mediterrneos8 ,italia1 ,francia1 ,espaa1 estn anegadas de sangre germnica4 ,somos razas esencialmente impuras2 por nuestras venas fluye una trgica contradiccin fisiolgica4 ,houston ,chamberlain ha podido hablar de las razas caos4 ,pero dejando a un lado1 segn es debido1 todo este vago problema tnico1 y admitiendo la produccin ideolgica llevada a cabo en nuestras tierras desde la ,edad ,media hasta hoy como relativamente mediterrnea1 encontramos slo dos cimas ideolgicas capaces de emular las magnficas cumbres de ,germania3 el pensamiento renacentista italiano y ,descartes4 ,pues bien2 dado que uno y otro fenmenos histricos no pertenezcan en lo esencial1 como yo creo1 al capital germnico1 hemos de reconocer en ellos todas las virtudes1 salvo la claridad4 ,leibniz o ,kant o ,hegel1 son difciles1 pero son claros como una maana de primavera2 ,giordano ,bruno y ,descartes1 tal vez no sean del mismo modo difciles1 pero1 en cambio1 son confusos4 ,si de estas alturas descendemos por las laderas de la ideologa mediterrnea1 llegamos a descubrir que es caracterstico de nuestros pensadores latinos una gentileza aparente1 bajo la cual yacen1 cuando no grotescas combinaciones de conceptos1 una radical imprecisin1 un defecto de elegancia mental1 esa torpeza de movimientos que padece el organismo cuando se mueve en un elemento que no le es afn4 ,una figura muy representativa del intelecto mediterrneo es ,juan ,bautista ,vico2 no puede negrsele genio ideolgico1 pero quien haya entrado por su obra1 aprende de cerca lo que es un caos4 ,en el pensar1 pues1 no ha de buscarse la claridad latina1 como no se llame claridad a esa vulgar prolijidad del estilo francs1 a ese arte del developpement que se ensea en los liceos4 ,cuando ,goethe baj a ,italia hizo algunas etapas del viaje en compaa de un capitn italiano4 ,este capitn--dice ,goethe--es un verdadero representante de muchos compatriotas suyos4 ,he aqu un rasgo que le caracteriza muy peculiarmente4 ,como yo a menudo permaneciera silencioso y meditabundo1 me dijo una vez3 ,che pensa6 non deve mai pensar l'uomo1 pensando s'invecchia6 ,non deve fermarsi l'uomo in una sola cosa perch allora divien matto2 bisogna aver mille cose1 una confusione nella testa4 #h4 ,la pantera o del sensualismo4 ,hay1 por el contrario1 en el dominio de las artes plsticas1 un rasgo que s parece genuino de nuestra cultura4 ,el arte griego se encuentra en ,roma--dice ,wickhoff--frente a un arte comn latino1 basado en la tradicin etrusca4 ,el arte griego1 que busca lo tpico y esencial bajo las apariencias concretas1 no puede afirmar su ideal conato frente a la voluntad de imitacin ilusionista que halla desde tiempo inmemorial dominando en ,roma#e4 ,pocas noticias podan de la suerte que sta sernos una revelacin4 ,la inspiracin griega1 no obstante su suficiencia esttica y su autoridad1 se quiebra al llegar a ,italia contra un instinto artstico de aspiracin opuesta4 ,y es ste tan fuerte e inequvoco1 que no es necesario esperar para que se inyecte en la plstica helnica a que nazcan escultores autctonos2 el que hace el encargo ejerce de tal modo una espiritual presin sobre los artistas de ,grecia arribados a ,roma1 que en las propias manos de stos se desva el cincel1 y en lugar de lo ideal latente1 va a fijar sobre el haz marmreo lo concreto1 lo aparente1 lo individual4 ,aqu tenemos desde luego iniciado lo que despus va a llamarse impropiamente realismo y que1 en rigor1 conviene denominar impresionismo4 ,durante veinte siglos los pueblos del ,mediterrneo enrolan sus artistas bajo esta bandera del arte impresionista3 con exclusivismo unas veces1 tcita y parcialmente otras1 triunfa siempre la voluntad de buscar lo sensible como tal4 ,para el griego lo que vemos est gobernado y corregido por lo que pensamos y tiene slo valor cuando asciende a smbolo de lo ideal4 ,para nosotros esta ascensin es ms bien un descender3 lo sensual rompe sus cadenas de esclavo de la idea y se declara independiente4 ,el ,mediterrneo es una ardiente y perpetua justificacin de la sensualidad1 de la apariencia1 de las superficies1 de las impresiones fugaces que dejan las cosas sobre nuestros nervios conmovidos4 ,la misma distancia que hallamos entre un pensador mediterrneo y un pensador germnico1 volvemos a encontrarla si comparamos una retina mediterrnea con una retina germnica4 ,pero esta vez la comparacin decide en favor nuestro4 ,los mediterrneos que no pensamos claro1 vemos claro4 ,si desmontamos el complicado andamiaje conceptual1 de alegora filosfica y teolgica que forma la arquitectura de la ,divina ,comedia nos quedan entre las manos fulgurando como piedras preciosas unas breves imgenes1 a veces aprisionadas en el angosto cuerpo de un endecaslabo1 por las cuales renunciaramos al resto del poema4 ,son simples visiones sin transcendencia donde el poeta ha retenido la naturaleza fugitiva de un color1 de un paisaje1 de una hora matinal4 ,en ,cervantes esta potencia de visualidad es literalmente incomparable3 llega a tal punto que no necesita proponerse la descripcin de una cosa para que entre los giros de la narracin se deslicen sus propios puros colores1 su sonido1 su ntegra corporeidad4 ,con razn exclamaba ,flaubert aludiendo al ,quijote3 ,comme on voit ces routes d',espagne qui ne sont nulle part decrites6#f4 ,si de una pgina de ,cervantes nos trasladamos a una de ,goethe--antes e independientemente de que comparemos el valor de los mundos creados por ambos poetas--percibimos una radical diferencia3 el mundo de ,goethe no se presenta de una manera inmediata ante nosotros4 ,cosas y personas flotan en una definitiva lejana1 son como el recuerdo o el ensueo de s mismas4 ,cuando una cosa tiene todo lo que necesita para ser lo que es1 aun le falta un don decisivo3 la apariencia1 la actualidad4 ,la frase famosa en que ,kant combate la metafsica de ,descartes--treinta thaler posibles no son menos que treinta thaler reales--es filosficamente exacta pero a la vez equivale a una ingnua confesin de los lmites propios al germanismo4 ,para un mediterrneo no es lo ms importante la esencia de una cosa1 sino su presencia1 su actualidad3 a las cosas preferimos la sensacin viva de las cosas4 ,los latinos han llamado a esto realismo4 ,como realismo es ya un concepto latino y no una visin latina1 es un trmino exento de claridad4 ,de qu cosas--res--habla ese realismo8 ,mientras no distingamos entre las cosas y la apariencia de las cosas lo ms genuino del arte meridional se escapar a nuestra comprensin4 ,tambin ,goethe busca las cosas3 como l mismo dice3 ,el rgano con que yo he comprendido el mundo es el ojo#g1 y ,emerson agrega3 ,goethe sees at every pore4 ,tal vez dentro de la limitacin germnica puede valer ,goethe como un visual1 como un temperamento para quien lo aparente existe4 ,pero puesto en confrontacin con nuestros artistas del ,sur ese ver goethiano es ms bien un pensar con los ojos4 ,nos oculos eruditos habemus3#h lo que en el ver pertenece a la pura impresin es incomparablemente ms enrgico en el mediterrneo4 ,por eso suele contentarse con ello3 el placer de la visin1 de recorrer1 de palpar con la pupila la piel de las cosas es el carcter diferencial de nuestro arte4 ,no se le llame realismo porque no consiste en la acentuacin de la res1 de las cosas1 sino de la apariencia de las cosas4 ,mejor fuera denominarlo aparentismo1 ilusionismo1 impresionismo4 ,realistas fueron los griegos--pero realistas de las cosas recordadas4 ,la reminiscencia al alejar los objetos los purifica e idealiza1 quitndoles sobre todo esa nota de aspereza que aun lo ms dulce y blando posee cuando obra actualmente sobre nuestros sentidos4 ,y el arte que se inicia en ,roma--y que poda haber partido de ,cartago1 de ,marsella o de ,mlaga--1 el arte mediterrneo busca precisamente esa spera fiereza de lo presente como tal4 ,un da del siglo ,i1 a4 de ,j4 ,c41 corri por ,roma la noticia de que ,pasiteles1 el gran escultor segn nuestro gusto1 haba sido devorado por una pantera que le serva de modelo4 ,fu el primer mrtir4 ,qu se cree8 ,la claridad mediterrnea tiene sus mrtires especficos4 ,en el santoral de nuestra cultura podemos inscribir1 desde luego1 este nombre3 ,pasiteles1 mrtir del sensualismo4 ,porque as debiramos1 en definitiva1 llamar la clara aptitud adscrita a nuestro mar interior3 sensualismo4 ,somos meros soportes de los rganos de los sentidos3 vemos1 omos1 olemos1 palpamos1 gustamos1 sentimos el placer y el dolor orgnicos444 ,con cierto orgullo repetimos la expresin de ,gautier3 el mundo exterior existe para nosotros4 ,el mundo exterior6 ,pero es que los mundos insensibles--las tierras profundas--no son tambin exteriores al sujeto8 ,sin duda alguna3 son exteriores y an en grado eminente4 ,la nica diferencia est en que la realidad--la fiera1 la pantera--cae sobre nosotros de una manera violenta1 penetrndonos por las brechas de los sentidos mientras la idealidad slo se entrega a nuestro esfuerzo4 ,y andamos en peligro de que esa invasin de lo externo nos desaloje de nosotros mismos1 vace nuestra intimidad1 y exentos de ella quedemos transformados en postigos de camino real por donde va y viene el tropel de las cosas4 ,el predominio de los sentidos arguye de ordinario falta de potencias interiores4 ,qu es meditar comparado al ver8 ,a penas herida la retina por la saeta forastera1 acude all nuestra ntima1 personal energa1 y detiene la irrupcin4 ,la impresin es filiada1 sometida a civilidad1 pensada--y de este modo1 entra a cooperar en el edificio de nuestra personalidad4 #i4 ,las cosas y su sentido4 ,toda esta famosa pendencia entre las nieblas germnicas y la claridad latina viene a aquietarse con el reconocimiento de dos castas de hombres3 los meditadores y los sensuales4 ,para stos es el mundo una reverberante superficie3 su reino es el haz esplendoroso del universo--facies totius mundi1 que ,spinoza deca4 ,aqullos1 por el contrario1 viven en la dimensin de profundidad4 ,como para el sensual el rgano es la retina1 el paladar1 las pulpas de los dedos1 etc41 el meditador posee el rgano del concepto4 ,el concepto es el rgano normal de la profundidad4 ,antes me he fijado principalmente en la profundidad temporal--que es el pasado1 y en la espacial--1 que es la lejana4 ,pero ambas no son ms que dos ejemplos1 dos casos particulares de profundidad4 ,en qu consiste sta tomada in genere8 ,en forma de alusin queda ya indicado cuando opona el mundo patente de las puras impresiones a los mundos latentes constitudos por estructuras de impresiones4 ,una estructura es una cosa de segundo grado1 quiero decir1 un conjunto de cosas o simples elementos materiales1 ms un orden en que esos elementos se hallan dispuestos4 ,es evidente que la realidad de ese orden tiene un valor1 una significacin distintos de la realidad que poseen sus elementos4 ,este fresno es verde y est a mi derecha3 el ser verde y el estar a mi derecha son cualidades que l posee1 pero su posesin no significa lo mismo con respecto a la una y a la otra4 ,cuando el sol caiga por detrs de estos cerros1 yo tomar una de estas confusas sendas abiertas como surcos ideales en la alta grama4 ,cortar al paso unas menudas flores amarillas que aqu crecen lo mismo que en los cuadros primitivos1 y moviendo mis pasos hacia el monasterio1 dejar el bosque solitario1 mientras all en su fondo vierte el cuco sobre el paisaje su impertinencia vespertina4 ,entonces este fresno seguir siendo verde1 pero habr quedado desposedo de la otra cualidad1 no estar ya a mi derecha4 ,los colores son cualidades materiales2 derecha e izquierda1 cualidades relativas que slo poseen las cosas en relacin unas con otras4 ,pues bien1 las cosas trabadas en una relacin forman una estructura4 ,cun poca cosa sera una cosa si fuera slo lo que es en el aislamiento8 ,qu pobre1 qu yerma1 qu borrosa6 ,dirase que hay en cada una cierta secreta potencialidad de ser mucho ms1 la cual se liberta y expansiona cuando otra u otras entran en relacin con ella4 ,dirase que cada cosa es fecundada por las dems1 dirase que se desean como machos y hembras1 dirase que se aman y aspiran a maridarse1 a juntarse en sociedades1 en organismos1 en edificios1 en mundos4 ,eso que llamamos ,naturaleza no es sino la mxima estructura en que todos los elementos materiales han entrado4 ,y es obra de amor naturaleza1 porque significa generacin1 engendro de las unas cosas en las otras1 nacer la una de la otra donde estaba premeditada1 preformada1 virtualmente inclusa4 ,cuando abrimos los ojos--se habr observado--hay un primer instante en que los objetos penetran convulsos dentro del campo visual4 ,parece que se ensanchan1 se estiran1 se descoyuntan como si fueran de una corporeidad gaseosa a quien una rfaga de viento atormenta4 ,mas poco a poco entra el orden4 ,primero se aquietan y fijan las cosas que caen en el centro de la visin1 luego las que ocupan los bordes4 ,este aquietamiento y fijeza de los contornos procede de nuestra atencin que las ha ordenado1 es decir1 que ha tendido entre ellas una red de relaciones4 ,una cosa no se puede fijar y confinar ms que con otras4 ,si seguimos atendiendo a un objeto este se ir fijando ms porque iremos hallando en l ms reflejos y conexiones de las cosas circundantes4 ,el ideal sera hacer de cada cosa centro del universo4 ,y esto es la profundidad de algo3 lo que hay en ello de reflejo de lo dems1 de alusin a lo dems4 ,el reflejo es la forma ms sensible de existencia virtual de una cosa en otra4 ,el sentido de una cosa es la forma suprema de su coexistencia con las dems1 es su dimensin de profundidad4 ,no1 no me basta con tener la materialidad de una cosa1 necesito1 adems1 conocer el sentido que tiene1 es decir1 la sombra mstica que sobre ella vierte el resto del universo4 ,preguntmonos por el sentido de las cosas--o lo que es lo mismo1 hagamos de cada una el centro virtual del mundo4 ,pero no es esto lo que hace el amor8 ,decir de un objeto que lo amamos y decir que es para nosotros centro del universo1 lugar donde se anudan los hilos todos cuya trama es nuestra vida1 nuestro mundo1 no son expresiones equivalentes8 ,ah6 ,sin duda1 sin duda4 ,la doctrina es vieja y venerable3 ,platn ve en el eros un mpetu que lleva a enlazar las cosas entre s2 es--dice--una fuerza unitiva y es la pasin de la sntesis4 ,por esto1 en su opinin1 la filosofa1 que busca el sentido de las cosas1 va inducida por el eros4 ,la meditacin es ejercicio ertico4 ,el concepto rito amoroso4 ,un poco extraa parece1 acaso1 la aproximacin de la sensibilidad filosfica a esta inquietud muscular y este sbito hervor de la sangre que experimentamos cuando una moza valiente pasa a nuestra vera hiriendo el suelo con sus tacones4 ,extraa y equvoca y peligrosa1 tanto para la filosofa como para nuestro trato con la mujer4 ,pero1 acaso1 lleva razn ,nietzsche cuando nos enva su grito3 ,vivid en peligro6 ,dejemos la cuestin para otra coyuntura#i4 ,ahora nos interesa notar que si la impresin de una cosa nos da su materia1 su carne1 el concepto contiene todo aqullo que esa cosa es en relacin con las dems1 todo ese superior tesoro con que queda enriquecido un objeto cuando entra a formar parte de una estructura4 ,lo que hay entre las cosas es el contenido del concepto4 ,ahora bien1 entre las cosas hay1 por lo pronto1 sus lmites4 ,nos hemos preguntado alguna vez dnde estn los lmites del objeto8 ,estn en l mismo8 ,evidentemente no4 ,si no existiera ms que un objeto aislado y seero1 sera ilimitado4 ,un objeto acaba donde otro empieza4 ,ocurrir1 entonces1 que el lmite de una cosa est en la otra8 ,tampoco1 porque esta otra necesita1 a su vez1 ser limitada por la primera4 ,dnde pues8 ,hegel escribe que donde est el lmite de una cosa no est esta cosa4 ,segn esto los lmites son como nuevas cosas virtuales que se interpolan e interyectan entre las materiales1 naturalezas esquemticas cuya misin consiste en marcar los confines de los seres1 aproximarlos para que convivan y a la vez distanciarlos para que no se confundan y aniquilen4 ,esto es el concepto3 no ms1 pero tampoco menos4 ,merced a l las cosas se respetan mutuamente y pueden venir a unin sin invadirse las unas a las otras4 #aj4 ,el concepto4 ,conviene a todo el que ame honrada1 profundamente la futura ,espaa1 suma claridad en este asunto de la misin que atae al concepto4 ,a primera vista1 es cierto1 parece tal cuestin demasiado acadmica para hacer de ella un menester nacional4 ,mas sin renunciar a la primera vista de una cuestin1 por qu no hemos de aspirar a una segunda y a una tercera vista8 ,sera1 pues1 oportuno que nos preguntsemos3 cuando adems de estar viendo algo1 tenemos su concepto1 qu nos proporciona ste sobre aquella visin8 ,cuando sobre el sentir el bosque en torno nuestro como un misterioso abrazo1 tenemos el concepto del bosque1 qu salimos ganando8 ,por lo pronto1 se nos presenta el concepto como una repeticin o reproduccin de la cosa misma1 vaciada en una materia espectral4 ,pensamos en lo que los egipcios llamaban el doble de cada ser1 umbrtil duplicacin del organismo4 ,comparado con la cosa misma1 el concepto no es ms que un espectro o menos an que un espectro4 ,por consiguiente1 a nadie que est en su juicio le puede ocurrir cambiar su fortuna en cosas por una fortuna en espectros4 ,el concepto no puede ser como una nueva cosa sutil destinada a suplantar las cosas materiales4 ,la misin del concepto no estriba1 pues1 en desalojar la intuicin1 la impresin real4 ,la razn no puede1 no tiene que aspirar a sustituir la vida4 ,esta misma oposicin1 tan usada hoy por los que no quieren trabajar1 entre la razn y la vida es ya sospechosa4 ,cmo si la razn no fuera una funcin vital y espontnea del mismo linaje que el ver o el palpar6 ,avancemos un poco ms4 ,lo que da al concepto ese carcter espectral1 es su contenido esquemtico4 ,de la cosa retiene el concepto meramente el esquema4 ,ahora bien2 en un esquema poseemos slo los lmites de la cosa1 la caja lineal donde la materia1 la sustancia real de la cosa queda inscrita4 ,y estos lmites1 segn se ha indicado1 no significan ms que la relacin en que un objeto se halla respecto de los dems4 ,si de un mosico arrancamos uno de sus trozos1 nos queda el perfil de ste en forma de hueco1 limitado por los trozos confinantes4 ,del mismo modo el concepto expresa el lugar ideal1 el ideal hueco que corresponde a cada cosa dentro del sistema de las realidades4 ,sin el concepto1 no sabramos bien dnde empieza ni dnde acaba una cosa2 es decir1 las cosas como impresiones son fugaces1 huideras1 se nos van de entre las manos1 no las poseemos4 ,al atar el concepto1 unas con otras las fija y nos las entrega prisioneras4 ,platn dice que las impresiones se nos escapan si no las ligamos con la razn1 como1 segn la leyenda1 las estatuas de ,demetrios huan nocturnamente de los jardines si no se las ataba4 ,jams nos dar el concepto lo que nos da la impresin1 a saber3 la carne de las cosas4 ,pero esto no obedece a una insuficiencia del concepto1 sino a que el concepto no pretende tal oficio4 ,jams nos dar la impresin lo que nos da el concepto1 a saber3 la forma1 el sentido fsico y moral de las cosas4 ,de suerte que1 si devolvemos a la palabra percepcin su valor etimolgico1 donde se alude a coger1 apresar--el concepto ser el verdadero instrumento u rgano de la percepcin y apresamiento de las cosas4 ,agota1 pues1 su misin y su esencia1 con ser no una nueva cosa1 sino un rgano o aparato para la posesin de las cosas4 ,muy lejos nos sentimos hoy del dogma hegeliano1 que hace del pensamiento sustancia ltima de toda realidad4 ,es demasiado ancho el mundo y demasiado rico para que asuma el pensamiento la responsabilidad de cuanto en l ocurre4 ,pero al destronar la razn1 cuidemos de ponerla en su lugar4 ,no todo es pensamiento1 pero sin l no poseemos nada con plenitud4 ,esta es la adehala que sobre la impresin nos ofrece el concepto2 cada concepto es literalmente un rgano con que captamos las cosas4 ,slo la visin mediante el concepto es una visin completa2 la sensacin nos da slo la materia difusa y plasmable de cada objeto2 nos da la impresin de las cosas1 no las cosas4 #aa4 ,cultura4--,seguridad4 ,slo cuando algo ha sido pensado1 cae debajo de nuestro poder4 ,y slo cuando estn sometidas las cosas elementales1 podemos adelantarnos hacia las ms complejas4 ,toda progresin de dominio y aumento de territorios morales1 supone la tranquila1 definitiva posesin de otros donde nos apoyemos4 ,si nada es seguro bajo nuestras plantas1 fracasarn todas las conquistas superiores4 ,por esto una cultura impresionista est condenada a no ser una cultura progresiva4 ,vivir de modo discontinuo1 podr ofrecer grandes figuras y obras aisladas a lo largo del tiempo1 pero todas retenidas en el mismo plano4 ,cada genial impresionista vuelve a tomar el mundo de la nada1 no all donde otro genial antecesor lo dej4 ,no es esta la historia de la cultura espaola8 ,todo genio espaol ha vuelto a partir del caos1 como si nada hubiera sido antes4 ,es innegable que a esto se debe el carcter bronco1 originario1 spero de nuestros grandes artistas y hombres de accin4 ,sera incomprensivo desdear esta virtud1 sera necio1 tan necio como creer que con esa virtud basta1 que esa virtud es toda la virtud4 ,nuestros grandes hombres se caracterizan por una psicologa de adanes4 ,goya es ,adan--un primer hombre4 ,el espritu de sus cuadros--cambiando la indumentaria y lo ms externo de la tcnica--sera transferible al siglo ,x despus de ,jesucristo1 y aun al siglo ,x antes de ,jesucristo4 ,encerrado en la cueva de ,altamira1 ,goya hubiera sido el pintor de los uros o toros salvajes4 ,hombre sin edad1 ni historia1 ,goya representa--como acaso ,espaa--una forma paradgica de la cultura3 la cultura salvaje1 la cultura sin ayer1 sin progresin1 sin seguridad2 la cultura en perpetua lucha con lo elemental1 disputando todos los das la posesin del terreno que ocupan sus plantas4 ,en suma1 cultura fronteriza#aj4 ,no se d a estas palabras ningn sentido estimativo4 ,yo no pretendo decir ahora que la cultura espaola valga menos ni ms que otra4 ,no se trata de avalorar1 sino de comprender lo espaol4 ,desertemos de la vana ocupacin ditirmbica con que los eruditos han tratado los hechos espaoles4 ,ensayemos frmulas de comprensin e inteligencia2 no sentenciemos1 no tasemos4 ,slo as podr llegar un da en que sea fecunda la afirmacin de espaolismo4 ,el caso ,goya ilumina perfectamente lo que ahora intento decir4 ,nuestra emocin--me refiero a la emocin de quien sea capaz de emociones sinceras y hondas--es acaso fuerte y punzante ante sus lienzos1 pero no es segura4 ,un da nos arrebata en su frentico dinamismo1 y otro da nos irrita con su caprichosidad y falta de sentido4 ,es siempre problemtico lo que vierte el atroz aragons en nuestros corazones4 ,pudiera ocurrir que esta indocilidad fuera el sntoma de todo lo definitivamente grande4 ,pudiera ocurrir todo lo contrario4 ,pero es un hecho que los productos mejores de nuestra cultura contienen un equvoco1 una peculiar inseguridad4 ,en cambio1 la preocupacin que1 como un nuevo temblor1 comienza a levantarse en los pechos de ,grecia para extenderse luego sobre las gentes del continente europeo1 es la preocupacin por la seguridad1 la firmeza-- --#aa4 ,cultura--meditan1 prueban1 cantan1 predican1 suean los hombres de ojos negros en ,jonia1 en tica1 en ,sicilia1 en la magna ,grecia--es lo firme frente a lo vacilante1 es lo fijo frente a lo huidero1 es lo claro frente a lo oscuro4 ,cultura no es la vida toda1 sino slo el momento de seguridad1 de firmeza1 de claridad4 ,e inventan el concepto como instrumento1 no para sustituir la espontaneidad vital1 sino para asegurarla4 #ab4 ,la luz como imperativo4 ,una vez reducida a su punto la misin del concepto1 una vez manifiesto que no podr nunca darnos la carne del universo1 no corro el riesgo de parecer demasiado intelectualista si cerceno levemente lo dicho ms arriba sobre las varias suertes de claridad4 ,hay ciertamente una peculiar manera de ser claras las superficies y otra de ser claro lo profundo4 ,hay claridad de impresin y claridad de meditacin4 ,sin embargo1 ya que se nos presenta la cuestin en tono de polmica1 ya que con la supuesta claridad latina se quiere negar la claridad germnica no puedo menos de confesar todo mi pensamiento4 ,mi pensamiento--y no slo mi pensamiento6--tiende a recoger en una fuerte integracin toda la herencia familiar4 ,mi alma es oriunda de padres conocidos3 yo no soy slo mediterrneo4 ,no estoy dispuesto a confinarme en el rincn ibero de m mismo4 ,necesito toda la herencia para que mi corazn no se sienta miserable4 ,toda la herencia y no slo el haz de ureos reflejos que vierte el sol sobre la larga turquesa marina4 ,vuelcan mis pupilas dentro de mi alma las visiones luminosas2 pero del fondo de ella se levantan a la vez enrgicas meditaciones4 ,quin ha puesto en mi pecho estas reminiscencias sonoras1 donde--como en un caracol--perviven las voces ntimas que da el viento en los senos de las selvas germnicas8 ,por qu el espaol se obstina en vivir anacrnicamente consigo mismo8 ,por qu se olvida de su herencia germnica8 ,sin ella--no haya duda--padecera un destino equvoco4 ,detrs de las facciones mediterrneas parece esconderse el gesto asitico o africano1 y en ste--en los ojos1 en los labios asiticos o africanos--yace como slo adormecida la bestia infrahumana1 presta a invadir la entera fisonoma4 ,y hay en m una sustancial1 csmica aspiracin a levantarme de la fiera como de un lecho sangriento4 ,no me obliguis a ser slo espaol si espaol slo significa para vosotros hombre de la costa reverberante4 ,no metis en mis entraas guerras civiles3 no azucis al ibero que va en m con sus speras1 hirsutas pasiones contra el blondo germano1 meditativo y sentimental1 que alienta en la zona crepuscular de mi alma4 ,yo aspiro a poner paz entre mis hombres interiores y los empujo hacia una colaboracin4 ,para esto es necesario una jerarqua4 ,y entre las dos claridades es menester que hagamos la una eminente4 ,claridad significa tranquila posesin espiritual1 dominio suficiente de nuestra conciencia sobre las imgenes1 un no padecer inquietud ante la amenaza de que el objeto apresado nos huya4 ,pues bien2 esta claridad nos es dada por el concepto4 ,esta claridad1 esta seguridad1 esta plenitud de posesin transcienden a nosotros de las obras continentales y suelen faltar en el arte1 en la ciencia1 en la poltica espaolas4 ,toda labor de cultura es una interpretacin--esclarecimiento1 explicacin o exgesis--de la vida4 ,la vida es el texto eterno1 la retama ardiendo al borde del camino donde ,dios da sus voces4 ,la cultura--arte o ciencia o poltica--es el comentario1 es aquel modo de la vida en que1 refractndose esta dentro de s misma1 adquiere pulimento y ordenacin4 ,por esto no puede nunca la obra de cultura conservar el carcter problemtico anejo a todo lo simplemente vital4 ,para dominar el indcil torrente de la vida medita el sabio1 tiembla el poeta y levanta la barbacana de su voluntad el hroe poltico4 ,bueno fuera que el producto de todas estas solicitudes no llevara a ms que a duplicar el problema del universo6 ,no1 no2 el hombre tiene una misin de claridad sobre la tierra4 ,esta misin no le ha sido revelada por un ,dios ni le es impuesta desde fuera por nadie ni por nada4 ,la lleva dentro de s1 es la raz misma de su constitucin4 ,dentro de su pecho se levanta perpetuamente una inmensa ambicin de claridad--como ,goethe1 hacindose un lugar en la hilera de las altas cimas humanas1 cantaba3 ,yo me declaro del linaje de esos ,que de lo oscuro hacia lo claro aspiran4 ,y a la hora de morir1 en la plenitud de un da1 cara a la primavera inminente1 lanza en un clamor postrero un ltimo deseo--la ltima saeta del viejo arquero ejemplar3 ,luz1 ms luz6 ,claridad no es vida1 pero es la plenitud de la vida4 ,cmo conquistarla sin el auxilio del concepto8 ,claridad dentro de la vida1 luz derramada sobre las cosas es el concepto4 ,nada ms4 ,nada menos4 ,cada nuevo concepto es un nuevo rgano que se abre en nosotros sobre una porcin del mundo1 tcita antes e invisible4 ,el que os da una idea os aumenta la vida y dilata la realidad en torno vuestro4 ,literalmente exacta es la opinin platnica de que no miramos con los ojos1 sino al travs o por medio de los ojos2 miramos con los conceptos#ab4 ,idea en ,platn quera decir punto de vista4 ,por el contrario1 la superfetacin de lo problemtico1 de lo oscuro de la vida hace de la religin una forma insuficiente de la cultura4 ,frente a lo problemtico de la vida la cultura representa el tesoro de los principios4 ,podremos disputar sobre cules sean los principios suficientes para resolver aquel problema2 pero sean cualesquiera1 tendrn que ser principios4 ,y para poder ser algo principio tiene que comenzar por no ser a su vez problema4 ,ahora bien1 los principios religiosos son problemticos en grado superior a la vida misma que tratan de esclarecer y sustentar4 ,al fin y al cabo1 la vida se nos presenta como un problema2 pero como un problema1 soluble1 o cuando menos1 no insoluble4 ,la religin nos propone que lo expliquemos por medio de misterios--es decir--de problemas formalmente insolubles4 ,el misterio nos lleva de lo oscuro a lo tenebroso4 ,el misterio es la lujuria de la oscuridad4 #ac4 ,integracin4 ,la obra de arte no tiene menos que las restantes formas del espritu1 esta misin esclarecedora1 si se quiere luciferina4 ,un estilo artstico que no contenga la clave de la interpretacin de s mismo1 que consista en una mera reaccin de una parte de la vida--el corazn individual--al resto de ella producir slo valores equvocos4 ,hay en los grandes estilos como un ambiente estelar o de alta sierra en que la vida se refracta vencida y superada1 transida de claridad4 ,el artista no se ha limitado a dar versos como flores en ,marzo el almendro2 se ha levantado sobre s mismo1 sobre su espontaneidad vital2 se ha cernido en majestuosos giros aguileos sobre su propio corazn y la existencia en derredor4 ,al travs de sus ritmos1 de sus armonas de color y de lnea1 de sus percepciones y sus sentimientos descubrimos en l un fuerte poder de reflexin1 de meditacin4 ,bajo las formas ms diversas1 todo grande estilo encierra un fulgor de medioda y es serenidad vertida sobre las borrascas4 ,esto ha solido faltar en nuestras producciones castizas4 ,nos encontramos ante ellas como ante la vida4 ,he ah su grande virtud6--se dice4 ,he ah su grave defecto6--respondo yo4 ,para vida1 para espontaneidad1 para dolores y tinieblas me bastan con los mos1 con los que ruedan por mis venas2 me basto yo con mi carne y mis huesos y la gota de fuego sin llama de mi conciencia puesta sobre mi carne y sobre mis huesos4 ,ahora necesito claridad1 necesito sobre mi vida un amanecer4 ,y estas obras castizas son meramente una ampliacin de mi carne y de mis huesos y un horrible incendio que repite el de mi nimo4 ,son como yo1 y yo voy buscando algo que sea ms que yo--ms seguro que yo4 ,representamos en el mapa moral de ,europa el extremo predominio de la impresin4 ,el concepto no ha sido nunca nuestro elemento4 ,no hay duda que seramos infieles a nuestro destino si abandonramos la enrgica afirmacin de impresionismo yacente en nuestro pasado4 ,yo no propongo ningn abandono1 sino todo lo contrario3 una integracin4 ,tradicin castiza no puede significar1 en su mejor sentido1 otra cosa que lugar de apoyo para las vacilaciones individuales--una tierra firme para el espritu4 ,esto es lo que no podr nunca ser nuestra cultura si no afirma y organiza su sensualismo en el cultivo de la meditacin4 ,el caso del ,quijote es1 en este como en todo orden1 verdaderamente representativo4 ,habr un libro ms profundo que esta humilde novela de aire burlesco8 ,y1 sin embargo1 qu es el ,quijote8 ,sabemos bien lo que de la vida aspira a sugerirnos8 ,las breves iluminaciones que sobre l han cado proceden de almas extranjeras3 ,schelling1 ,heine1 ,turgeef444 ,claridades momentneas e insuficientes4 ,para esos hombres era el ,quijote una divina curiosidad3 no era1 como para nosotros1 el problema de su destino4 ,seamos sinceros3 el ,quijote es un equvoco4 ,todos los ditirambos de la elocuencia nacional no han servido de nada4 ,todas las rebuscas eruditas en torno a la vida de ,cervantes no han aclarado ni un rincn del colosal equvoco4 ,se burla ,cervantes8 ,y de qu se burla8 ,de lejos1 slo en la abierta llanada manchega la larga figura de ,don ,quijote se encorva como un signo de interrogacin3 y es como un guardin del secreto espaol1 del equvoco de la cultura espaola4 ,de qu se burla este pobre alcabalero desde el fondo de una crcel8 ,y qu cosa es burlarse8 ,es burla forzosamente una negacin8 ,no existe libro alguno cuyo poder de alusiones simblicas al sentido universal de la vida sea tan grande1 y1 sin embargo1 no existe libro alguno en que hallemos menos anticipaciones1 menos indicios para su propia interpretacin4 ,por esto1 confrontado con ,cervantes1 parece ,shakespeare un idelogo4 ,nunca falta en ,shakespeare como un contrapunto reflexivo1 una sutil lnea de conceptos en que la comprensin se apoya4 ,unas palabras de ,hebbel1 el gran dramaturgo alemn del pasado siglo1 aclaran lo que intento ahora expresar3 ,me he solido dar siempre cuenta en mis trabajos--dice--de un cierto fondo de ideas3 se me ha acusado de que partiendo de l formaba yo mis obras2 pero esto no es exacto4 ,ese fondo de ideas ha de entenderse como una cadena de montaas que cerrara el paisaje4 ,algo as creo yo que hay en ,shakespeare3 una lnea de conceptos puestos en el ltimo plano de la inspiracin como pauta delicadsima donde nuestros ojos se orientan mientras atravesamos su fantstica selva de poesa4 ,ms o menos1 ,shakespeare se explica siempre a s mismo4 ,ocurre esto en ,cervantes8 ,no es1 acaso1 lo que se quiere indicar cuando se le llama realista1 su retencin dentro de las puras impresiones y su apartamiento de toda frmula general e ideolgica8 ,no es1 tal vez1 esto el don supremo de ,cervantes8 ,es1 por lo menos1 dudoso que haya otros libros espaoles verdaderamente profundos4 ,razn de ms para que concentremos en el ,quijote la magna pregunta3 ,dios mo1 qu es ,espaa8 ,en la anchura del orbe1 en medio de las razas innumerables1 perdida entre el ayer ilimitado y el maana sin fin1 bajo la frialdad inmensa y csmica del parpadeo astral1 qu es esta ,espaa1 este promontorio espiritual de ,europa1 sta como proa del alma continental8 ,dnde est--decidme--una palabra clara1 una sla palabra radiante que pueda satisfacer a un corazn honrado y a una mente delicada--una palabra que alumbre el destino de ,espaa8 ,desdichada la raza que no hace un alto en la encrucijada antes de proseguir su ruta1 que no se hace un problema de su propia intimidad2 que no siente la heroica necesidad de justificar su destino1 de volcar claridades sobre su misin en la historia6 ,el individuo no puede orientarse en el universo sino al travs de su raza1 porque va sumido en ella como la gota en la nube viajera4 #ad4 ,parbola4 ,cuenta ,parny que en su viaje polar avanz un da entero en direccin ,norte1 haciendo galopar valientemente los perros de su trineo4 ,a la noche verific las observaciones para determinar la altura a que se hallaba y1 con gran sorpresa1 not que se encontraba mucho ms al ,sur que de maana4 ,durante todo el da se haba afanado hacia el ,norte corriendo sobre un inmenso tmpano a quien una corriente ocenica arrastraba hacia el ,sur4 #ae4 ,la crtica como patriotismo4 ,lo que hace problema a un problema es contener una contradiccin real4 ,nada1 en mi opinin1 nos importa hoy tanto como aguzar nuestra sensibilidad para el problema de la cultura espaola1 es decir1 sentir a ,espaa como contradiccin4 ,quien sea incapaz de esto1 quien no perciba el equvoco subterrneo sobre que pisan nuestras plantas1 nos servir de muy poco4 ,conviene que nuestra meditacin penetre hasta la ltima capa de conciencia tnica1 que someta a anlisis sus ltimos tejidos1 que revise todos los supuestos nacionales sin aceptar supersticiosamente ninguno4 ,dicen que toda la sangre puramente griega que queda hoy en el mundo1 cabra en un vaso de vino4 ,cun difcil no ser encontrar una gota de pura sangre helnica8 ,pues bien1 yo creo que es mucho ms difcil encontrar ni hoy ni en otro tiempo verdaderos espaoles4 ,de ninguna especie existen acaso ejemplares menos numerosos4 ,hay1 es cierto1 quienes piensan de otra suerte4 ,nace la discrepancia de que1 usada tan a menudo1 la palabra espaol corre el riesgo de no ser entendida en toda su dignidad4 ,olvidamos que es1 en definitiva1 cada raza un ensayo de una nueva manera de vivir1 de una nueva sensibilidad4 ,cuando la raza consigue desenvolver plenamente sus energas peculiares1 el orbe se enriquece de un modo incalculable3 la nueva sensibilidad suscita nuevos usos e instituciones1 nueva arquitectura y nueva poesa1 nuevas ciencias y nuevas aspiraciones1 nuevos sentimientos y nueva religin4 ,por el contrario1 cuando una raza fracasa1 toda esta posible novedad y aumento quedan irremediablemente nonnatos porque la sensibilidad que los crea es intransferible4 ,un pueblo es un estilo de vida1 y como tal1 consiste en cierta modulacin simple y diferencial que va organizando la materia en torno4 ,causas exteriores desvan a lo mejor de su ideal trayectoria este movimiento de organizacin creadora en que se va desarrollando el estilo de un pueblo y el resultado es el ms monstruoso y lamentable que cabe imaginar4 ,cada paso de avance en ese proceso de desviacin soterra y oprime ms la intencin original1 la va envolviendo en una costra muerta de productos fracasados1 torpes1 insuficientes4 ,cada da es ese pueblo menos lo que tena que haber sido4 ,como este es el caso de ,espaa1 tiene que parecernos perverso un patriotismo sin perspectiva1 sin jerarquas1 que acepta como espaol cuanto ha tenido a bien producirse en nuestras tierras1 confundiendo las ms ineptas degeneraciones con lo que es a ,espaa esencial4 ,no es un cruel sarcasmo que luego de tres siglos y medio de descarriado vagar1 se nos proponga seguir la tradicin nacional8 ,la tradicin6 ,la realidad tradicional en ,espaa ha consistido precisamente en el aniquilamiento progresivo de la posibilidad ,espaa4 ,no1 no podemos seguir la tradicin4 ,espaol significa para m una altsima promesa que slo en casos de extrema rareza ha sido cumplida4 ,no1 no podemos seguir la tradicin2 todo lo contrario2 tenemos que ir contra la tradicin1 ms all de la tradicin4 ,de entre los escombros tradicionales1 nos urge salvar la primaria sustancia de la raza1 el mdulo hispnico1 aquel simple temblor espaol ante el caos4 ,lo que suele llamarse ,espaa no es eso1 sino justamente el fracaso de eso4 ,en un grande1 doloroso incendio habramos de quemar la inerte apariencia tradicional1 la ,espaa que ha sido1 y luego1 entre las cenizas bien cribadas1 hallaremos como una gema iridiscente1 la ,espaa que pudo ser4 ,para ello ser necesario que nos libertemos de la supersticin del pasado1 que no nos dejemos seducir por l como si ,espaa estuviese inscrita en su pretrito4 ,los marinos mediterrneos averiguaron que slo un medio haba para salvarse del canto mortal que hacen las sirenas y era cantarlo del revs4 ,as los que amen hoy las posibilidades espaolas tienen que cantar a la inversa la leyenda de la historia de ,espaa1 a fin de llegar a su travs hasta aquella media docena de lugares donde la pobre vscera cordial de nuestra raza da sus puros e intensos latidos4 ,una de estas experiencias esenciales es ,cervantes1 acaso la mayor4 ,he aqu una plenitud espaola4 ,he aqu una palabra que en toda ocasin podemos blandir como si fuera una lanza4 ,ah6 ,si supiramos con evidencia en qu consiste el estilo de ,cervantes1 la manera cervantina de acercarse a las cosas1 lo tendramos todo logrado4 ,porque en estas cimas espirituales reina inquebrantable solidaridad y un estilo potico lleva consigo una filosofa y una moral1 una ciencia y una poltica4 ,si algn da viniera alguien y nos descubriera el perfil del estilo de ,cervantes1 bastara con que prolongramos sus lneas sobre los dems problemas colectivos para que despertramos a nueva vida4 ,entonces1 si hay entre nosotros coraje y genio1 cabra hacer con toda pureza el nuevo ensayo espaol4 ,mas en tanto que ese alguien llega1 contentmonos con vagas indicaciones1 ms fervorosas que exactas1 procurando mantenernos a una distancia respetuosa de la intimidad del gran novelista2 no vaya a ser que por acercarnos demasiado digamos alguna cosa poco delicada o extravagante4 ,tal aconteci en mi entender al ms famoso maestro de literatura espaola1 cuando hace no muchos aos pretendi resumir a ,cervantes diciendo que su caracterstica era444 el buen sentido4 ,nada hay tan peligroso como tomarse estas confianzas con un semi-dios--aunque este sea un semi-dios alcabalero4 99 99 99 99 99 ,tales fueron los pensamientos de una tarde de primavera en el boscaje que cie el monasterio del ,escorial1 nuestra gran piedra lrica4 ,ellos me llevaron a la resolucin de escribir estos ensayos sobre el ,quijote4 ,el azul crepuscular haba inundado todo el paisaje4 ,las voces de los pjaros yacan dormidas en sus menudas gargantas4 ,al alejarme de las aguas que corran1 entr en una zona de absoluto silencio4 ,y mi corazn sali entonces del fondo de las cosas1 como un actor se adelanta en la escena para decir las ltimas palabras dramticas4 ,paf444 paf444 ,comenz el rtmico martilleo y por l se filtr en mi nimo una emocin telrica4 ,en lo alto1 un lucero lata al mismo comps1 como si fuera un corazn sideral1 hermano gemelo del mo y como el mo lleno de asombro y de ternura por lo maravilloso que es el mundo4 ,,meditaci,n ,,primera 7,,breve ,,tratado ,,de ,,la ,,novela7 ,vamos1 primero1 a pensar un poco sobre lo que parece ms externo del ,quijote4 ,se dice de l que es una novela2 se aade1 acaso con razn1 que es la primera novela en el orden del tiempo y del valor4 ,no pocas de las satisfacciones que halla en su lectura el lector contemporneo1 proceden de lo que hay en el ,quijote comn con un gnero de obras literarias1 predilecto de nuestro tiempo4 ,al resbalar la mirada por las viejas pginas1 encuentra un tono de modernidad que aproxima certeramente el libro venerable a nuestros corazones3 lo sentimos1 de nuestra ms profunda sensibilidad1 por lo menos tan cerca como a ,balzac1 ,dickens1 ,flaubert1 ,dostoyewsky1 labradores de la novela contempornea4 ,pero qu es una novela8 ,acaso anda fuera de la moda disertar sobre la esencia de los gneros literarios4 ,tinese el asunto por retrico4 ,hay quien niega hasta la existencia de gneros literarios4 ,no obstante1 nosotros1 fugitivos de las modas y resueltos a vivir entre gentes apresuradas con una calma faranica1 vamos a preguntarnos3 qu es una novela8 #a4 ,gneros literarios4 ,la antigua potica entenda por gneros literarios ciertas reglas de creacin a que el poeta haba de ajustarse1 vacos esquemas1 estructuras formales dentro de quienes la musa1 como una abeja dcil1 depona su miel4 ,en este sentido no hablo yo de gneros literarios4 ,la forma y el fondo son inseparables y el fondo potico fluye librrimamente sin que quepa imponerle normas abstractas4 ,pero1 no obstante1 hay que distinguir entre fondo y forma3 no son una misma cosa4 ,flaubert deca3 la forma sale del fondo como el calor del fuego4 ,la metfora es exacta4 ,ms exacto an sera decir que la forma es el rgano y el fondo la funcin que lo va creando4 ,pues bien1 los gneros literarios son las funciones poticas1 direcciones en que gravita la generacin esttica4 ,la propensin moderna a negar la distincin entre el fondo o tema y la forma o aparato expresivo de aqul1 me parece tan trivial como su escolstica separacin4 ,se trata1 en realidad1 de la misma diferencia que existe entre una direccin y un camino4 ,tomar una direccin no es lo mismo que haber caminado hasta la meta que nos propusimos4 ,la piedra que se lanza lleva en s predispuesta la curva de su area excursin4 ,esta curva viene a ser como la explicacin1 desarrollo y cumplimiento del impulso original4 ,as es la tragedia la expansin de un cierto tema potico fundamental y slo de l1 es la expansin de lo trgico4 ,hay1 pues1 en la forma lo mismo que haba en el fondo1 pero en aqulla est manifiesto1 articulado1 desenvuelto lo que en ste se hallaba con el carcter de tendencia o pura intencin4 ,de aqu proviene la inseparabilidad entre ambos1 como que son dos momentos distintos de una misma cosa4 ,entiendo1 pues1 por gneros literarios1 a la inversa que la potica antigua1 ciertos temas radicales1 irreductibles entre s1 verdaderas categoras estticas4 ,la epopeya1 por ejemplo1 no es el nombre de una forma potica sino de un fondo potico sustantivo que en el progreso de su expansin o manifestacin llega a la plenitud4 ,la lrica no es un idioma convencional al que puede traducirse lo ya dicho en idioma dramtico o novelesco1 sino1 a la vez1 una cierta cosa a decir y la manera nica de decirlo plenamente4 ,de uno u otro modo1 es siempre el hombre el tema esencial del arte4 ,y los gneros entendidos como temas estticos irreductibles entre s1 igualmente necesarios y ltimos1 son amplias vistas que se toman sobre las vertientes cardinales de lo humano4 ,cada poca trae consigo una interpretacin radical del hombre4 ,mejor dicho1 no la trae consigo sino que cada poca es eso4 ,por esto1 cada poca prefiere un determinado gnero4 #b4 ,novelas ejemplares4 ,durante la segunda mitad del siglo ,,xix1 las gentes de ,europa se satisfacan leyendo novelas4 ,no hay duda de que cuando el transcurso del tiempo haya cribado bien los hechos innumerables que compusieron esa poca1 quedar como un fenmeno ejemplar y representativo el triunfo de la novela4 ,sin embargo1 es asunto claro qu deba entenderse en la palabra novela8 ,cervantes llam ,novelas ejemplares a ciertas producciones menores suyas4 ,no ofrece dificultades la comprensin de este ttulo8 ,lo de ejemplares no es tan extrao3 esa sospecha de moralidad que el ms profano de nuestros escritores vierte sobre sus cuentos1 pertenece a la heroica hipocresa ejercitada por los hombres superiores del siglo ,,xvii4 ,este siglo en que rinde sus cosechas ureas la gran siembra espiritual del ,renacimiento1 no halla empacho en aceptar la contrareforma y acude a los colegios de jesuitas4 ,es el siglo en que ,galileo1 despus de instaurar la nueva fsica1 no encuentra inconveniente en desdecirse cuando la iglesia romana le impone su spera mano dogmtica4 ,es el siglo en que ,descartes1 apenas descubre el principio de su mtodo1 que va a hacer de la teologa ancilla philosophiae1 corre a ,loreto para agradecer a nuestra ,seora la ventura de tal descubrimiento4 ,este siglo de catlicos triunfos no es tan mala sazn que no puedan llegar1 por vez primera1 a levantarse en l los grandes sistemas racionalistas1 formidables barbacanas erectas contra la fe4 ,vaya este recuerdo para los que1 con envidiable simplismo1 cargan sobre la ,inquisicin toda la culpa de que ,espaa no haya sido ms meditabunda4 ,pero volvamos al ttulo de novelas que da ,cervantes a su coleccin4 ,yo hallo en sta dos series muy distintas de composiciones1 sin que sea decir que no interviene en la una algo del espritu de la otra4 ,lo importante es que prevalezca inequvocamente una intencin artstica distinta en ambas series1 que gravite en ellas hacia diversos centros la generacin potica4 ,cmo es posible introducir dentro de un mismo gnero ,el amante liberal1 ,la espaola inglesa1 ,la fuerza de la sangre1 ,las dos doncellas1 de un lado1 y ,rinconete y ,el celoso extremeo de otro8 ,marquemos en pocas palabras la diferencia3 en la primera serie nos son referidos casos de amor y fortuna4 ,son hijos que1 arrancados al rbol familiar1 quedan sometidos a imprevistas andanzas2 son mancebos que1 arrebatados por un vendaval ertico1 cruzan vertiginosos el horizonte como astros errantes y encendidos2 son damiselas transidas y andariegas que dan hondos suspiros en los cuartos de las ventas y hablan en comps ciceroniano de su virginidad maltrecha4 ,a lo mejor1 en una de tales ventas viene a anudarse tres o cuatro de estos hilos incandescentes tendidos por el azar y la pasin entre otras tantas parejas de corazones3 con grande estupor del ambiente venteril sobrevienen entonces las ms extraordinarias anagnrisis y coincidencias4 ,todo lo que en estas novelas se nos cuenta1 es inverosimil y el inters que su lectura nos proporciona nace de su inverosimilitud misma4 ,el ,persiles1 que es como una larga novela ejemplar de este tipo1 nos garantiza que ,cervantes quiso la inverosimilitud como tal inverosimilitud4 ,y el hecho de que cerrara con este libro su ciclo de creacin1 nos invita a no simplificar demasiado las cosas4 ,ello es que los temas referidos por ,cervantes en parte de sus novelas1 son los mismos venerables temas inventados por la imaginacin aria1 muchos1 muchos siglos hace4 ,tantos siglos hace1 que los hallaremos preformados en los mitos originales de ,grecia y del ,asia occidental4 ,creis que debemos llamar novela al gnero literario que comprende esta primera serie cervantina8 ,no hay inconveniente2 pero haciendo constar que este gnero literario consiste en la narracin de sucesos inverosmiles1 inventados1 irreales4 ,cosa bien distinta parece intentada en la otra serie de que podemos hacer representante a ,rinconete y ,cortadillo4 ,aqu apenas si pasa nada2 nuestros nimos no se sienten solicitados por dinmicos apasionamientos ni se apresuran de un prrafo al siguiente para descubrir el sesgo que toman los asuntos4 ,si se avanza un paso es con el fin de tomar nuevo descanso y extender la mirada en derredor4 ,ahora se busca una serie de visiones estticas y minuciosas4 ,los personajes y los actos de ellos andan tan lejos de ser inslitos e increbles que ni siquiera llegan a ser interesantes4 ,no se me diga que los mozalbetes pcaros ,rincn y ,cortado2 que las revueltas damas ,gananciosa y ,cariharta2 que el rufian ,repolido1 etc41 poseen en s mismos atractivo alguno4 ,al ir leyendo1 con efecto1 nos percatamos de que no son ellos sino la representacin que el autor nos da de ellos1 quien logra interesarnos4 ,ms an3 si no nos fueran indiferentes de puro conocidos y usuales1 la obra conducira nuestra emocin esttica por muy otros caminos4 ,la insignificancia1 la indiferencia1 la verosimilitud de estas criaturas1 son aqu esenciales4 ,el contraste con la intencin artstica que manifiesta la serie anterior no puede ser ms grande4 ,all eran los personajes mismos y sus andanzas mismas motivo de la fruicin esttica3 el escritor poda reducir al mnimo su intervencin4 ,aqu1 por el contrario1 slo nos interesa el modo cmo el autor deja reflejarse en su retina las vulgares fisonomas de que nos habla4 ,no falt a ,cervantes clara conciencia de esta diversidad cuando escribe en el ,coloquio de los ,perros3 ,quirote advertir de una cosa1 de la cual vers la experiencia cuando te cuente los sucesos de mi vida1 y es que los cuentos1 unos encierran y tienen la gracia en ellos mismos2 otros1 en el modo de contarlos2 quiero decir1 que algunos hay1 que aunque se cuenten sin prembulos y ornamentos de palabras1 dan contento2 otros hay1 que es menester vestirlos de palabras1 y con demostraciones del rostro y de las manos1 y con mudar la voz se hacen algo de nonada1 y de flojos y desmayados se vuelven agudos y gustosos4 ,qu es1 pus1 novela8 #c4 pica4 ,una cosa es1 por lo pronto1 muy clara3 lo que el lector de la pasada centuria buscaba tras el ttulo novela no tiene nada que ver con lo que la edad antigua buscaba en la pica4 ,hacer de sta derivarse aqulla1 es cerrarnos el camino para comprender las vicisitudes del gnero novelesco1 dado que por tal entendamos principalmente la evolucin literaria que vino a madurar en la novela del siglo ,,xix4 ,novela y pica son justamente lo contrario4 ,el tema de la pica es el pasado como tal pasado3 hblasenos en ella de un mundo que fu y concluy1 de una edad mtica cuya antigedad no es del mismo modo un pretrito que lo es cualquier tiempo histrico remoto4 ,cierto que la piedad local fu tendiendo unos hilos tnues entre los hombres y dioses homricos y los ciudadanos del presente2 pero esta red de tradiciones genealgicas no logra hacer viable la distancia absoluta que existe entre el ayer mtico y el hoy real4 ,por muchos ayer reales que interpolemos1 el orbe habitado por los ,aquiles y los ,agamemnon no tiene comunicacin con nuestra existencia y no podemos llegar a ellos paso a paso1 desandando el camino hacia atrs que el tiempo abri hacia adelante4 ,el pasado pico no es nuestro pasado4 ,nuestro pasado no repugna que lo consideremos como habiendo sido presente alguna vez4 ,mas el pasado pico huye de todo presente1 y cuando queremos con la reminiscencia llegarnos hasta l1 se aleja de nosotros galopando como los caballos de ,dimedes1 y mantiene una eterna1 idntica distancia4 ,no es1 no1 el pasado del recuerdo1 sino un pasado ideal4 ,si el poeta pide a la ,mneme1 a la ,memoria1 que le haga saber los dolores aqueos1 no acude a su memoria subjetiva1 sino a una fuerza csmica de recordar que supone latiendo en el universo4 ,la ,mneme no es la reminiscencia del individuo sino un poder elemental4 ,esta esencial lejana de lo legendario libra a los objetos picos de la corrupcin4 ,la misma causa que nos impide acercarlos demasiado a nosotros y proporcionarles una excesiva juventud--la de lo presente--1 conserva sus cuerpos inmunes a la obra de la vejez4 ,y el eterno frescor y la sobria fragancia perenne de los cantos homricos1 ms bien que una tenaz juventud1 significan la incapacidad de envejecer4 ,porque la vejez no lo sera si se detuviera4 ,las cosas se hacen viejas porque cada hora1 al transcurrir1 las aleja ms de nosotros1 y esto indefinidamente4 ,lo viejo es cada vez ms viejo4 ,aquiles1 empero1 est a igual distancia de nosotros que de ,platn4 #d4 ,poesa del pasado4 ,conviene hacer almoneda de los juicios que mereci ,homero a la filologa de hace cien aos4 ,homero no es la ingenuidad1 ni es un temperamento de alborada4 ,nadie ignora hoy que la ,iliada1 por lo menos1 nuestra ,iliada1 no ha sido nunca entendida por el pueblo4 ,es decir1 que fu desde luego una obra arcaizante4 ,el rapsoda compone en un lenguaje convencional que le sonaba a l mismo como algo viejo1 sacramental y rudo4 ,las costumbres que presta a los personajes son tambin de vetusta aspereza4 ,quin lo dira8 ,homero1 un arcaizante63 la infancia de la poesa consistiendo en una ficcin arqueolgica6 ,quin lo dira8 ,y no se trata meramente de que en la pica haya arcasmo1 sino de que la pica es arcasmo1 y esencialmente no es sino arcasmo4 ,el tema de la pica es el pasado ideal1 la absoluta antigedad1 decamos4 ,ahora aadimos que el arcasmo es la forma literaria de la pica1 el instrumento de poetizacin4 ,esto me parece de una importancia suma para que veamos claro el sentido de la novela4 ,despus de ,homero fueron necesarios a ,grecia muchos siglos hasta aceptar lo actual como posibilidad potica4 ,en rigor no lo acept nunca ex abundantia cordis4 ,potico estrictamente era para ,grecia slo lo antiguo1 mejor an1 lo primario en el orden del tiempo4 ,no lo antiguo del romanticismo1 que se parece demasiado a lo antiguo de los chamarileros y ejerce una atraccin morbosa1 suscitando pervertidas complacencias por lo que tiene de ruinoso1 de carcomido1 de fermentado1 de caduco4 ,todas estas cosas moribundas contienen slo una belleza refleja1 y no son ellas1 sino las nubes de emocin que su aspecto en nosotros levanta fuente de poesa4 ,mas para el griego fu belleza un atributo ntimo de las cosas esenciales3 lo accidental y momentneo le pareca exento de ella4 ,tuvieron un sentido racionalista de la esttica#ac que les impeda separar el valor potico de la dignidad metafsica4 ,bello juzgaban lo que contiene en s el origen y la norma1 la causa y el mdulo de los fenmenos4 ,y este universo cerrado del mito pico est compuesto exclusivamente de objetos esenciales y ejemplares que fueron realidad cuando este mundo nuestro no haba comenzado aun a existir4 ,del orbe pico al que nos rodea no haba comunicacin1 compuerta ni resquicio4 ,toda esta vida nuestra con su hoy y con su ayer pertenece a una segunda etapa de la vida csmica4 ,formamos parte de una realidad sucednea y decada3 los hombres que nos rodean no lo son en el mismo sentido que ,ulises y ,hctor4 ,hasta el punto que no sabemos bien si ,ulises y ,hctor son hombres o son dioses4 ,los dioses estaban entonces ms al nivel de los hombres1 porque stos eran divinos4 ,dnde acaba el dios y empieza el hombre para ,homero8 ,el problema revela la decadencia de nuestro mundo4 ,las figuras picas corresponden a una fauna desaparecida1 cuyo carcter es precisamente la indiferencia entre el dios y el hombre1 por lo menos la contigidad entre ambas especies4 ,de aqul se llega a ste1 sin ms peldao que el desliz de una diosa o la brama de un dios4 ,en suma1 para los griegos son plenamente poticas slo las cosas que fueron primero1 no por ser antiguas sino por ser las ms antiguas1 por contener en s los principios y las causas#ad4 ,el stock de mitos que constituan a la vez la religin1 la fsica y la historia tradicionales1 encierra todo el material potico del arte griego en su buena poca4 ,el poeta tiene que partir de l1 y dentro de l moverse1 aunque sea--como los trgicos--para modificarlo4 ,no cabe en la mente de estos hombres que pueda inventarse un objeto potico1 como no cabra en la nuestra que se fantaseara una ley mecnica4 ,con esto queda marcada la limitacin de la pica y del arte griego en general1 ya que hasta su hora de decadencia no logra ste desprenderse del tero mtico4 ,homero cree que las cosas acontecieron como sus hexmetros nos refieren3 el auditorio lo crea tambin4 ,ms an3 ,homero no pretende contar nada nuevo4 ,lo que l cuenta lo sabe ya el pblico1 y ,homero sabe que lo sabe4 ,su operacin no es propiamente creadora y huye de sorprender al que escucha4 ,se trata simplemente de una labor artstica1 ms an que potica1 de una virtuosidad tcnica4 ,yo no encuentro en la historia del arte otra intencin ms parecida a la que llevaba el rapsoda1 que la resplandeciente en la puerta del baptisterio florentino labrada por ,ghiberti4 ,no son los objetos representados lo que a ste preocupa1 sino que va movido por un loco placer de representar1 de transcribir en bronce figuras de hombres1 de animales1 de rboles1 de rocas1 de frutos4 ,as ,homero4 ,la mansa fluencia de la pica ribera1 la calma rtmica con que por igual se atiende a lo grande y lo pequeo1 sera absurda si imaginsemos al poeta preocupado en la invencin de su argumento4 ,el tema potico existe previamente de una vez para siempre3 se trata slo de actualizarlo en los corazones1 de traerlo a plenitud de presencia4 ,por eso no hay absurdo en dedicar cuatro versos a la muerte de un hroe1 y no menos que dos al cerrar de una puerta4 ,el ama de ,telmaco sali del aposento2 del anillo de plata tirando1 tras s cerr la puerta1 y afianz en la correa el cerrojo4 #e4 ,el ,rapsoda4 ,los tpicos estticos de nuestra poca pueden ser causa de que interpretemos mal esta fruicin que en hacer ver los objetos bellos del pretrito senta el quieto y el dulce ciego de ,jonia4 ,puede ocurrrsenos1 con efecto1 llamarla realismo4 ,terrible1 incmoda palabra6 ,qu hara con ella un griego si la deslizramos en su alma8 ,para nosotros real es lo sensible1 lo que ojos y odos nos van volcando dentro3 hemos sido educados por una edad rencorosa que haba laminado el universo y hecho de l una superficie1 una pura apariencia4 ,cuando buscamos la realidad1 buscamos las apariencias4 ,mas el griego entenda por realidad todo lo contrario3 real es lo esencial1 lo profundo y latente2 no la apariencia1 sino las fuentes vivas de toda la apariencia4 ,plotino no pudo nunca determinarse a que le hicieran un retrato1 porque era esto1 segn l1 legar al mundo la sombra de una sombra4 ,el poeta pico1 con la batuta en la mano1 se alza en medio de nosotros1 su faz ciega se orienta vagamente hacia donde se derrama una mayor luminosidad2 el sol es para l una mano de padre que palpa en la noche las mejillas de un hijo2 su cuerpo ha aprendido la torsin del heliotropo y aspira a coincidir con la amplia caricia que pasa4 ,sus labios se extremecen un poco1 como las cuerdas de un instrumento que alguien templa4 ,cul es su afn8 ,quisiera ponernos bien claras delante las cosas que pasaron4 ,comienza a hablar4 ,pero no2 esto no es hablar1 es recitar4 ,las palabras vienen sometidas a una disciplina1 y parecen desintegradas de la existencia trivial que llevaban en el hablar ordinario4 ,como un aparato de ascensin1 el hexmetro mantiene suspensos en un aire imaginario los vocablos e impide que con los pies toquen en la tierra4 ,esto es simblico4 ,esto es lo que quiere el rapsoda3 arrancarnos de la realidad cuotidiana4 ,las frases son rituales1 los giros solemnes y un poco hieratizados1 la gramtica milenaria4 ,de lo actual toma slo la flor3 de cuando en cuando una comparacin extrada de los fenmenos cardinales1 siempre idnticos1 del cosmos--el mar1 el viento1 las fieras1 las aves--1 inyecta en el bloque arcaico la savia de actualidad estrictamente necesaria para que el pasado1 como tal pasado1 se posesione de nosotros y desaloje el presente4 ,tal es el ejercicio del rapsoda1 tal su papel en el edificio de la obra pica4 ,a diferencia del poeta moderno1 no vive aquejado por el ansia de originalidad4 ,sabe que su canto no es suyo slo4 ,la conciencia tnica1 forjadora del mito1 ha cumplido antes que l naciera1 el trabajo principal2 ha creado los objetos bellos4 ,su papel queda reducido a la escrupulosidad de un artfice4 #f4 ,helena y ,madama ,bovary4 ,yo no comprendo cmo un espaol1 maestro de griego1 ha podido decir que facilita la inteligencia de la ,iliada imaginar la lucha entre los mozos de dos pueblos castellanos por el dominio de una garrida aldeana4 ,comprendo que a propsito de ,madame ,bovary se nos indicara que dirigisemos nuestra atencin hacia el tipo de una provinciana practicante del adulterio4 ,esto sera oportuno2 el novelista consume su tarea cuando ha logrado presentarnos en concreto lo que en abstracto conocamos ya#ae4 ,al cerrar el libro1 decimos3 ,as son1 en efecto1 las provincianas adlteras4 ,y estos comicios agrcolas son1 en verdad1 unos comicios agrcolas4 ,con tal resultado hemos satisfecho al novelista4 ,pero leyendo la ,iliada no se nos ocurre congratular a ,homero1 porque su ,aquiles es efectivamente un buen ,aquiles1 un perfecto ,aquiles1 y una ,helena inconfundible su ,helena4 ,las figuras picas no son representantes de tipos1 sino criaturas nicas4 ,slo un ,aquiles ha existido y una sola ,helena2 slo una guerra al margen del ,scamandros4 ,si en la distrada mujer de ,menelao creyramos ver una moza cualquiera1 requerida de amores enemigos1 ,homero habra fracasado4 ,porque su misin era muy circunscrita--no libre como la de ,ghiberti o ,flaubert1--nos ha de hacer ver esta ,helena y este ,aquiles1 los cuales1 por ventura1 no se parecen a los humanos que solemos hallar por los trivios4 ,la pica es primero invencin de seres nicos1 de naturalezas heroicas3 la centenaria fantasa popular se encarga de esta primera operacin4 ,la pica es luego realizacin1 evocacin plena de aquellos seres3 esta es la faena del rapsoda4 ,con este largo rodeo hemos ganado1 creo yo1 alguna claridad1 desde la cual nos sea patente el sentido de la novela4 ,porque en ella encontramos la contraposicin al gnero pico4 ,si el tema de ste es el pasado1 como tal pasado1 el de la novela es la actualidad como tal actualidad4 ,si las figuras picas son inventadas1 si son naturalezas nicas e incomparables1 que por s mismas tienen valor potico1 los personajes de la novela son tpicos y extrapoticos2 tmanse1 no del mito1 que es ya un elemento o atmsfera esttica y creadora1 sino de la calle1 del mundo fsico1 del contorno real vivido por el autor y por el lector4 ,una tercera claridad hemos logrado3 el arte literario no es toda la poesa1 sino slo una actividad potica secundaria4 ,el arte es la tcnica1 es el mecanismo de realizacin4 ,este mecanismo podr y deber en ocasiones ser realista2 pero no forzosamente y en todos los casos4 ,la apetencia de realismo1 caracterstica de nuestro tiempo1 no puede levantarse al rango de una norma4 ,nosotros queremos la ilusin de la apariencia1 pero otras edades han tenido otras predilecciones4 ,presumir que la especie humana ha querido y querr siempre lo mismo que nosotros1 sera una vanidad4 ,no2 dilatemos bien a lo ancho nuestro corazn para que coja en l todo aquello humano que nos es ajeno4 ,prefiramos sobre la tierra una indcil diversidad a una montona coincidencia4 #g4 ,el mito1 fermento de la historia4 ,la perspectiva pica que consiste1 segn hemos visto1 en mirar los sucesos del mundo desde ciertos mitos cardinales1 como desde cimas supernas1 no muere con ,grecia4 ,llega hasta nosotros4 ,no morir nunca4 ,cuando las gentes dejan de creer en la realidad cosmognica e histrica de sus narraciones ha pasado1 es cierto1 el buen tiempo de la raza helnica4 ,mas descargados los motivos picos1 las simientes mticas de todo valor dogmtico no slo perduran como esplndidos fantasmas insustitubles1 sino que ganan en agilidad y poder plstico4 ,hacinados en la memoria literaria1 escondidos en el subsuelo de la reminiscencia popular1 constituyen una levadura potica de incalculable energa4 ,acercad la historia verdica de un rey1 de ,antioco1 por ejemplo1 o de ,alejandro1 a estas materias incandescentes4 ,la historia verdica comenzar a arder por los cuatro costados3 lo normal y consuetudinario que en ella haba perecer indefectiblemente consumido4 ,despus del incendio os quedar ante los ojos atnitos1 refulgiendo como un diamante1 la historia maravillosa de un mgico ,apolonio#af1 de un milagroso ,alejandro4 ,esta historia maravillosa1 claro es que no es historia3 se la ha llamado novela4 ,de este modo ha podido hablarse de la novela griega4 ,ahora resulta patente el equvoco que en esta palabra existe4 ,la novela griega no es ms que historia corrompida1 divinamente corrompida por el mito1 o bien1 como el viaje al pas de los ,armaspes1 geografa fantstica1 recuerdos de viajes que el mito ha desconyuntado1 y luego1 a su sabor1 recompuesto4 ,al mismo gnero pertenece toda la literatura de imaginacin1 todo eso que se llama cuento1 balada1 leyenda y libros de caballeras4 ,siempre se trata de un cierto material histrico que el mito ha dislocado y reabsorbido4 ,no se olvide que el mito es el representante de un mundo distinto del nuestro4 ,si el nuestro es el real1 el mundo mtico nos parecer irreal4 ,de todos modos1 lo que en uno es posible es imposible en el otro2 la mecnica de nuestro sistema planetario no rige en el sistema mtico4 ,la reabsorcin de un acontecimiento sublunar por un mito1 consiste1 pues1 en hacer de l una imposibilidad fsica e histrica4 ,consrvase la materia terrenal1 pero es sometida a un rgimen tan diverso del vigente en nuestro cosmos1 que para nosotros equivale a la falta de todo rgimen4 ,esta literatura de imaginacin prolongar sobre la humanidad hasta el fin de los tiempos el influjo bienhechor de la pica1 que fu su madre4 ,ella duplicar el universo1 ella nos traer a menudo nuevas de un orbe deleitable1 donde1 si no continan habitando los dioses de ,homero1 gobiernan sus legtimos sucesores4 ,los dioses significan una dinasta1 bajo la cual lo imposible es posible4 ,donde ellos reinan1 lo normal no existe2 emana de su trono omnmodo desorden4 ,la constitucin que han jurado tiene un slo artculo3 ,se permite la aventura4 #h4 ,libros de ,caballeras4 ,cuando la visin del mundo que el mito proporciona es derrocada del imperio sobre las nimas por su hermana enemiga la ciencia1 pierde la pica su empaque religioso y toma a campo traviesa en busca de aventuras4 ,caballeras quiere decir aventuras3 los libros de caballeras fueron el ltimo grande retoar del viejo tronco pico4 ,el ltimo hasta ahora1 no simplemente el ltimo4 ,el libro de caballeras1 conserva los caracteres picos1 salvo la creencia en la realidad de lo contado#ag4 ,tambin en l se dan por antiguos1 de una ideal antigedad1 los sucesos referidos4 ,el tiempo del rey rtus1 como el tiempo de ,maricastaa1 son telones de un pretrito convencional que penden vaga1 indecisamente1 sobre la cronologa4 ,aparte los discreteos de algunos dilogos1 el instrumento potico en el libro de caballeras es1 como en la pica1 la narracin4 ,yo tengo que discrepar de la opinin recibida que hace de la narracin el instrumento de la novela4 ,se explica esta opinin por no haber contrapuesto los dos gneros bajo tal nombre confundidos4 ,el libro de imaginacin narra2 pero la novela describe4 ,la narracin es la forma en que existe para nosotros el pasado1 y slo cabe narrar lo que pas1 es decir1 lo que ya no es4 ,se describe1 en cambio1 lo actual4 ,la pica gozaba1 segn es sabido1 de un pretrito ideal--como el pasado que refiere--que ha recibido en las gramticas el nombre de aoristo pico o gnmico4 ,por otra parte1 en la novela nos interesa la descripcin1 precisamente porque1 en rigor1 no nos interesa lo descrito4 ,desatendemos a los objetos que se nos ponen delante para atender a la manera como nos son presentados4 ,ni ,sancho1 ni el cura1 ni el barbero1 ni el caballero del ,verde ,gabn1 ni madame ,bovary1 ni su marido1 ni el majadero de ,homais son interesantes4 ,no daramos dos reales por verlos a ellos4 ,en cambio1 nos desprenderamos de un reino en pago a la fruicin de verlos captados dentro de los dos libros famosos4 ,yo no comprendo cmo ha pasado esto desapercibido a los que piensan sobre cosas estticas4 ,lo que1 faltos de piedad1 solemos llamar lata1 es todo un gnero literario1 bien que fracasado4 ,la lata consiste en una narracin de algo que no nos interesa#ah4 ,la narracin tiene que justificarse por su asunto1 y ser tanto mejor cuanto ms somera1 cuanto menos se interponga entre lo acontecido y nosotros4 ,de modo que el autor del libro de caballeras1 a diferencia del novelista1 hace gravitar toda su energa potica hacia la invencin de sucesos interesantes4 ,estas son las aventuras4 ,hoy pudiramos leer la ,odisea como una relacin de aventuras2 la obra perdera sin duda nobleza y significacin1 pero no habramos errado por completo su intencin esttica4 ,bajo ,ulises1 el igual a los dioses1 asoma ,sindbad el marino1 y apunta1 bien que muy lejanamente1 la honrada musa burguesa de ,julio ,verne4 ,la proximidad se funda en la intervencin del capricho gobernando los acontecimientos4 ,en la ,odisea el capricho acta consagrado por los varios humores de los dioses2 en la patraa1 en las caballeras ostenta cnicamente su naturaleza4 ,y si en el viejo poema las andanzas cobran inters levantado por emanar del capricho de un dios--razn al cabo teolgica--1 es la aventura interesante por s misma1 por su inmanente caprichosidad4 ,si apretamos un poco nuestra nocin vulgar de realidad1 tal vez hallramos que no consideramos real lo que efectivamente acaece1 sino una cierta manera de acaecer las cosas que nos es familiar4 ,en este vago sentido es1 pues1 real1 no tanto lo visto como lo previsto2 no tanto lo que vemos como lo que sabemos4 ,y si una serie de acontecimientos toma un giro imprevisto1 decimos que nos parece mentira4 ,por eso nuestros antepasados llamaban al cuento aventurero una patraa4 ,la aventura quiebra como un cristal la opresora1 insistente realidad4 ,es lo imprevisto1 lo impensado1 lo nuevo4 ,cada aventura es un nuevo nacer del mundo1 un proceso nico4 ,no ha de ser interesante8 ,a poco que vivimos hemos palpado ya los confines de nuestra prisin4 ,treinta aos cuando ms tardamos en reconocer los lmites dentro de los cuales van a moverse nuestras posibilidades4 ,tomamos posesin de lo real1 que es como haber medido los metros de una cadena prendida en nuestros pies4 ,entonces decimos3 ,esto es la vida8 ,nada ms que esto8 ,un ciclo concluso que se repite1 siempre idntico8 ,he aqu una hora peligrosa para todo hombre4 ,recuerdo a este propsito un admirable dibujo de ,gavarni4 ,es un viejo socarrn junto a un tinglado de esos donde se ensea el mundo por un agujero4 ,y el viejo est diciendo3 ,il faut montrer a l'homme des images1 la ralit l'embte6 ,gavarni viva entre unos cuantos escritores y artistas de ,pars defensores del realismo esttico4 ,la facilidad con que el pblico era atrado por los cuentos de aventuras1 le indignaba4 ,y1 en efecto1 razas dbiles pueden convertir en un vicio esta fuerte droga de la imaginacin1 que nos permite escapar al peso grave de la existencia4 #i4 ,el retablo de maese ,pedro4 ,conforme va la lnea de la aventura desenvolvindose1 experimentamos una tensin emocional creciente1 como si1 acompaando a aqulla en su trayectoria1 nos sintiramos violentamente apartados de la lnea que sigue la inerte realidad4 ,a cada paso da sta sus tirones amenazando con hacer entrar el suceso en el curso natural de las cosas1 y es necesario que un nuevo embite del poder aventurero lo liberte y empuje hacia mayores imposibles4 ,nosotros vamos lanzados en la aventura como dentro de un proyectil1 y en la lucha dinmica entre ste1 que avanza por la tangente1 que ya escapa1 y el centro de la tierra1 que aspira a sujetarlo1 tomamos el partido de aqul4 ,esta parcialidad nuestra aumenta con cada peripecia y contribuye a una especie de alucinacin1 en que tomamos por un instante la aventura como verdadera realidad4 ,cervantes ha representado maravillosamente esta mecnica psicolgica del lector de patraas en el proceso que sigue el espritu de ,don ,quijote ante el retablo de maese ,pedro4 ,el caballo de don ,gaiferos1 en su galope vertiginoso1 va abriendo tras su cola una estela de vaco3 en ella se precipita una corriente de aire alucinado que arrastra consigo cuanto no est muy firme sobre la tierra4 ,y all va volteando1 arrebatada en el vrtice ilusorio1 el alma de ,don ,quijote1 ingrvida como un vilano1 como una hoja seca4 ,y all ir siempre en su seguimiento cuanto quede en el mundo de ingenuo y de doliente4 ,los bastidores del retablo que anda mostrando maese ,pedro son frontera de dos continentes espirituales4 ,hacia dentro1 el retablo constrie un orbe fantstico1 articulado por el genio de lo imposible3 es el mbito de la aventura1 de la imaginacin1 del mito4 ,hacia fuera1 se hace lugar un aposento donde se agrupan unos cuantos hombres ingenuos1 de estos que vemos a todas horas ocupados en el pobre afn de vivir4 ,en medio de ellos est un mentecato1 un hidalgo de nuestra vecindad1 que una maana abandon el pueblo impelido por una pequea anomala anatmica de sus centros cerebrales4 ,nada nos impide entrar en este aposento3 podramos respirar en su atmsfera y tocar a los presentes en el hombro1 pues son de nuestro mismo tejido y condicin4 ,sin embargo1 este aposento est a su vez incluso en un libro1 es decir1 en otro como retablo ms amplio que el primero4 ,si entrramos al aposento1 habramos puesto el pie dentro de un objeto ideal1 nos moveramos en la concavidad de un cuerpo esttico4 7,velzquez en las ,meninas nos ofrece un caso anlogo3 al tiempo que pintaba un cuadro de reyes1 ha metido su estudio en el cuadro4 ,y en ,las hilanderas ha unido para siempre la accin legendaria que representa un tapiz1 a la estancia humilde donde se fabric47 ,por el conducto de la simplicidad y la amencia van y vienen efluvios del uno al otro continente1 del retablo a la estancia1 de sta a aqul4 ,dirase que lo importante es precisamente la osmosis y endsmosis entre ambos4 #aj4 ,poesa y realidad4 ,afirma ,cervantes que escribe su libro contra los de caballeras4 ,en la crtica de los ltimos tiempos se ha perdido la atencin hacia este propsito de ,cervantes4 ,tal vez se ha pensado que era una manera de decir1 una presentacin convencional de la obra1 como lo fu la sospecha de ejemplaridad con que cubre sus novelas cortas4 ,no obstante1 hay que volver a este punto de vista4 ,para la esttica es esencial ver la obra de ,cervantes como una polmica contra las caballeras4 ,si no1 cmo entender la ampliacin incalculable que aqu experimenta el arte literario8 ,el plano pico donde se deslizan los objetos imaginarios era hasta ahora el nico1 y poda definirse lo potico con las mismas notas constituyentes de aqul#ai4 ,pero ahora el plano imaginario pasa a ser un segundo plano4 ,el arte se enriquece con un trmino ms2 por decirlo as1 se aumenta en una tercera dimensin1 conquista la profundidad esttica1 que1 como la geomtrica1 supone una pluralidad de trminos4 ,ya no puede1 en consecuencia1 hacerse consistir lo potico en ese peculiar atractivo del pasado ideal ni en el inters que a la aventura presta su proceder1 siempre nuevo1 nico y sorprendente4 ,ahora tenemos que acomodar en la capacidad potica la realidad actual4 ,ntese toda la estringencia del problema4 ,llegbamos hasta aqu a lo potico merced a una superacin y abandono de lo circunstante1 de lo actual4 ,de modo que tanto vale decir realidad actual como decir lo no potico4 ,es1 pues1 la mxima ampliacin esttica que cabe pensar4 ,cmo es posible que sean poticos esta venta y este ,sancho y este arriero y este trabucaire de maese ,pedro8 ,sin duda alguna que ellos no lo son4 ,frente al retablo significan formalmente la agresin a lo potico4 ,cervantes destaca a ,sancho contra toda aventura1 a fin de que al pasar por ella la haga imposible4 ,esta es su misin4 ,no vemos1 pues1 cmo pueda sobre lo real extenderse el campo de la poesa4 ,mientras lo imaginario era por s mismo potico1 la realidad es por s misma antipotica4 ,hic ,rhodus1 hic salta3 aqu es donde la esttica tiene que aguzar su visin4 ,contra lo que supone la ingenuidad de nuestros almogvares eruditos1 la tendencia realista es la que necesita ms de justificacin y explicacin1 es el exemplum crucis de la esttica4 ,en efecto1 sera ininteligible si la gran gesticulacin de ,don ,quijote no acertara a orientarnos4 ,dnde colocaremos a ,don ,quijote1 del lado de all o del lado de ac8 ,sera torcido decidirse por uno u otro continente4 ,don ,quijote es la arista en que ambos mundos se cortan formando un bisel4 ,si se nos dice que ,don ,quijote pertenece ntegramente a la realidad1 no nos enojaremos4 ,slo haramos notar que con ,don ,quijote entrara a formar parte de lo real su indmita voluntad4 ,y esta voluntad se halla plena de una decisin3 es la voluntad de la aventura4 ,don ,quijote1 que es real1 quiere realmente las aventuras4 ,como l mismo dice3 ,bien podrn los encantadores quitarme la ventura1 pero el esfuerzo y el nimo es imposible4 ,por eso con tan pasmosa facilidad transita de la sala del espectculo al interior de la patraa4 ,es una naturaleza fronteriza1 como lo es1 en general1 segn ,platn1 la naturaleza del hombre4 ,tal vez no sospechbamos hace un momento lo que ahora nos ocurre3 que la realidad entra en la poesa para elevar a una potencia esttica ms alta la aventura4 ,si esto se confirmara1 veramos a la realidad abrirse para dar cabida al continente imaginario y servirle de soporte1 del mismo modo que la venta es esta clara noche un bajel que boga sobre las trridas llanadas manchegas1 llevando en su vientre a ,carlomagno y los doce ,pares1 a ,marsilio de ,sansuea y la sin par ,melisendra4 ,ello es que lo referido en los libros de caballeras1 tiene realidad dentro de la fantasa de ,don ,quijote1 el cual1 a su vez1 goza de una indubitable existencia4 ,de modo que1 aunque la novela realista haya nacido como oposicin a la llamada novela imaginaria1 lleva dentro de s infartada la aventura4 #aa4 ,la realidad1 fermento del mito4 ,la nueva poesa que ejerce ,cervantes no puede ser de tan sencilla contextura como la griega y la medioeval4 ,cervantes mira el mundo desde la cumbre del ,renacimiento4 ,el ,renacimiento ha apretado un poco ms las cosas3 es una superacin integral de la antigua sensibilidad4 ,galileo da una severa polica al universo con su fsica4 ,un nuevo rgimen ha comenzado2 todo anda ms dentro de horma4 ,en el nuevo orden de cosas las aventuras son imposibles4 ,no va a tardar mucho en declarar ,leibnitz que la simple posibilidad carece por completo de vigor1 que slo es posible lo compossbile1 es decir1 lo que se halle en estrecha conexin con las leyes naturales#bj4 ,de este modo lo posible1 que en el mito1 en el milagro1 afirma una arisca independencia1 queda infartado en lo real como la aventura en el verismo de ,cervantes4 ,otro carcter del ,renacimiento es la primaca que adquiere lo psicolgico4 ,el mundo antiguo parece una pura corporeidad sin morada y secretos interiores4 ,el ,renacimiento descubre en toda su vasta amplitud el mundo interno1 el me ipsum1 la conciencia1 lo subjetivo4 ,flor de este nuevo y grande giro que toma la cultura es el ,quijote4 ,en l periclita para siempre la pica con su aspiracin a sostener un orbe mtico lindando con el de los fenmenos materiales1 pero de l distinto4 ,se salva1 es cierto1 la realidad de la aventura2 pero tal salvacin envuelve la ms punzante irona4 ,la realidad de la aventura queda reducida a lo psicolgico1 a un humor del organismo tal vez4 ,es real en cuanto vapor de un cerebro4 ,de modo que su realidad es1 ms bien1 la de su contrario1 la material4 ,en verano vuelca el sol torrentes de fuego sobre la ,mancha1 y a menudo la tierra ardiente produce el fenmeno del espejismo4 ,el agua que vemos no es agua real1 pero algo de real hay en ella3 su fuente4 ,y esta fuente amarga1 que mana el agua del espejismo1 es la sequedad desesperada de la tierra4 ,fenmeno semejante podemos vivirlo en dos direcciones3 una ingenua y rectilnea2 entonces el agua que el sol pinta es para nosotros efectiva2 otra irnica1 oblicua cuando la vemos como tal espejismo1 es decir1 cuando a travs de la frescura del agua vemos la sequedad de la tierra que la finge4 ,la novela de aventuras1 el cuento1 la pica1 son aquella manera ingenua de vivir las cosas imaginarias y significativas4 ,la novela realista es esta segunda manera oblicua4 ,necesita1 pues1 de la primera3 necesita del espejismo para hacrnoslo ver como tal4 ,de suerte que no es slo el ,quijote quien fu escrito contra los libros de caballeras1 y1 en consecuencia1 lleva a stos dentro1 sino que el gnero literario novela consiste esencialmente en aquella intususcepcin4 ,esto ofrece una explicacin a lo que pareca inexplicable3 cmo la realidad1 lo actual1 puede convertirse en sustancia potica4 ,por s misma1 mirada en sentido directo1 no lo sera nunca3 esto es privilegio de lo mtico4 ,mas podemos tomarla oblicuamente como destruccin del mito1 como crtica del mito4 ,en esta forma la realidad1 que es de naturaleza inerte e insignificante1 quieta y muda1 adquiere un movimiento1 se convierte en un poder activo de agresin al orbe cristalino de lo ideal4 ,roto el encanto de ste1 cae en polvillo irisado que va perdiendo sus colores hasta volverse pardo terruo4 ,a esta escena asistimos en toda novela4 ,de suerte que1 hablando con rigor1 la realidad no se hace potica ni entra en la obra de arte1 sino slo aquel gesto o movimiento suyo en que reabsorbe lo ideal4 ,en resolucin1 se trata de un proceso estrictamente inverso al que engendra la novela de imaginacin4 ,hay adems la diferencia de que la novela realista describe el proceso mismo1 y aqulla slo el objeto producido1 la aventura4 #ab4 ,los molinos de viento4 ,es ahora para nosotros el campo de ,montiel un rea reverberante e ilimitada1 donde se hallan todas las cosas del mundo como en un ejemplo4 ,caminando a lo largo de l con ,don ,quijote y ,sancho1 venimos a la comprensin de que las cosas tienen dos vertientes4 ,es una el sentido de las cosas1 su significacin1 lo que son cuando se las interpreta4 ,es otra la materialidad de las cosas1 su positiva sustancia1 lo que las constituye antes y por encima de toda interpretacin4 ,sobre la lnea del horizonte en estas puestas de sol inyectadas de sangre1--como si una vena del firmamento hubiera sido punzada--1 levntanse los molinos harineros de ,criptana y hacen al ocaso sus aspavientos4 ,estos molinos tienen un sentido3 como sentido estos molinos son gigantes4 ,verdad es que ,don ,quijote no anda en su juicio4 ,pero el problema no queda resuelto porque ,don ,quijote sea declarado demente4 ,lo que en l es anormal1 ha sido y seguir siendo normal en la humanidad4 ,bien que estos gigantes no lo sean pero444 y los otros81 quiero decir1 y los gigantes en general8 ,de dnde ha sacado el hombre los gigantes8 ,porque ni los hubo ni los hay en realidad4 ,fuere cuando fuere1 la ocasin en que el hombre pens por vez primera los gigantes no se diferencia en nada esencial de esta escena cervantina4 ,siempre se tratara de una cosa que no era gigante1 pero que mirada desde su vertiente ideal tenda a hacerse gigante4 ,en las aspas giratorias de estos molinos hay una alusin hacia unos brazos briareos4 ,si obedecemos al impulso de esa alusin y nos dejamos ir segn la curva all anunciada1 llegaremos al gigante4 ,tambin justicia y verdad1 la obra toda del espritu1 son espejismos que se producen en la materia4 ,la cultura--la vertiente ideal de las cosas--pretende establecerse como un mundo aparte y suficiente1 adonde podamos trasladar nuestras entraas4 ,esto es una ilusin1 y slo mirada como ilusin1 slo puesta como un espejismo sobre la tierra1 est la cultura puesta en su lugar4 #ac4 ,la poesa realista4 ,del mismo modo que las siluetas de las rocas y de las nubes encierran alusiones a ciertas formas animales1 las cosas todas desde su inerte materialidad hacen como seas que nosotros interpretamos4 ,estas interpretaciones se condensan hasta formar una objetividad que viene a ser una duplicacin de la primaria1 de la llamada real4 ,nace de aqu un perenne conflicto3 la idea o sentido de cada cosa y su materialidad aspiran a encajarse una en otra4 ,pero esto supone la victoria de una de ellas4 ,si la idea triunfa1 la materialidad queda suplantada y vivimos alucinados4 ,si la materialidad se impone y1 penetrando el vaho de la idea1 reabsorbe sta1 vivimos desilusionados4 ,sabido es que la accin de ver consiste en aplicar una imagen previa que tenemos sobre una sensacin ocurrente4 ,un punto oscuro en la lejana es visto por nosotros sucesivamente como una torre1 como un rbol1 como un hombre4 ,vinese a dar la razn a ,platn que explicaba la percepcin como la resultante de algo que va de la pupila al objeto y algo que viene del objeto a la pupila4 ,sola ,leonardo de ,vinci poner a sus alumnos frente a una tapia con el fin de que se acostumbraran a intuir en las formas de las piedras1 en las lneas de sus junturas1 en los juegos de sombra y claridad1 multitud de formas imaginarias4 ,platnico en el fondo de su ser1 buscaba en la realidad ,leonardo slo el paracleto1 el despertador del espritu4 ,ahora bien1 hay distancias1 luces e inclinaciones desde las cuales el material sensitivo de las cosas reduce a un mnimo la esfera de nuestras interpretaciones4 ,una fuerza de concrecin impide el movimiento de nuestras imgenes4 ,la cosa inerte y spera escupe de s cuantos sentidos queramos darle3 est ah1 frente a nosotros1 afirmando su muda1 terrible materialidad frente a todos los fantasmas4 ,he ah lo que llamamos realismo3 traer las cosas a una distancia1 ponerlas bajo una luz1 inclinarlas de modo que se acente la vertiente de ellas que baja hacia la pura materialidad4 ,el mito es siempre el punto de partida de toda poesa1 inclusive de la realista4 ,slo que en sta acompaamos al mito en su descenso1 en su cada4 ,el tema de la poesa realista es el desmoronamiento de una poesa4 ,yo no creo que pueda de otra manera ingresar la realidad en el arte que haciendo de su misma inercia y desolacin un elemento activo y combatiente4 ,ella no puede interesarnos4 ,mucho menos puede interesarnos su duplicacin4 ,repito lo que arriba dije3 los personajes de la novela carecen de atractivo4 ,cmo es posible que su representacin nos conmueva8 ,y1 sin embargo1 es as3 no ellos1 no las realidades nos conmueven1 sino su representacin1 es decir1 la representacin de la realidad de ellos4 ,esta distincin es1 en mi entender1 decisiva3 lo potico de la realidad no es la realidad como sta o aqulla cosa1 sino la realidad como funcin genrica4 ,por eso1 es1 en rigor1 indiferente1 qu objetos elija el realista para describirlos4 ,cualquiera es bueno1 todos tienen un halo imaginario en torno4 ,se trata de mostrar bajo l la pura materialidad4 ,vemos en ella lo que tiene de instancia ltima1 de poder crtico1 ante quien se rinde la pretensin de todo lo ideal1 de todo lo querido e imaginado por el hombre a declararse suficiente4 ,la insuficiencia1 en una palabra1 de la cultura1 de cuanto es noble1 claro1 aspirante--este es el sentido del realismo potico4--,cervantes reconoce que la cultura es todo eso1 pero1 ay6 es una ficcin4 ,envolviendo a la cultura--como la venta el retablo de la fantasa--yace la brbara1 brutal1 muda1 insignificante realidad de las cosas4 ,es triste que tal se nos muestre1 pero que le vamos a hacer61 es real1 est ah3 de una manera terrible se basta a s misma4 ,su fuerza y su significado nico radica en su presencia4 ,recuerdos y promesas es la cultura1 pasado irreversible1 futuro soado4 ,mas la realidad es un simple y pavoroso estar ah4 ,presencia1 yacimiento1 inercia4 ,materialidad#ba4 #ad4 ,mimo4 ,claro es que ,cervantes no inventa a nihilo el tema potico de la realidad3 simplemente lo lleva a una expansin clsica4 ,hasta encontrar en la novela1 en el ,quijote1 la estructura orgnica que le conviene1 el tema ha caminado como un hilillo de agua buscando su salida1 vacilante1 tentando los estorbos1 buscndoles la vuelta1 filtrndose dentro de otros cuerpos4 ,de todos modos tiene una extraa oriundez4 ,nace en los antpodas del mito y de la pica4 ,en rigor1 nace fuera de la literatura4 ,el germen del realismo se halla en un cierto impulso que lleva al hombre a imitar lo caracterstico de sus semejantes o de los animales4 ,lo caracterstico consiste en un rasgo de tal valor dentro de una fisonoma--persona1 animal o cosa--1 que al ser reproducido suscita los dems1 pronta y enrgicamente1 ante nosotros1 los hace presentes4 ,ahora bien1 no se imita por imitar3 este impulso imitativo--como las formas ms complejas de realismo que quedan descritas--1 no es original1 no nace de s mismo4 ,vive de una intencin forastera4 ,el que imita1 imita para burlarse4 ,aqu tenemos el origen que buscamos3 el mimo4 ,slo1 pues1 con motivo de una intencin cmica parece adquirir la realidad un inters esttico4 ,esto sera una curiossima confirmacin histrica de lo que acabo de decir acerca de la novela4 ,con efecto1 en ,grecia1 donde la poesa exige una distancia ideal a todo objeto para estetizarlo1 slo encontramos temas actuales en la comedia4 ,como ,cervantes1 echa mano ,aristfanes de las gentes que roza en las plazuelas y las introduce dentro de la obra artstica4 ,pero es para burlarse de ellas4 ,de la comedia nace1 a su vez1 el dilogo--un gnero que no ha podido lograr independencia--4 ,el dilogo de ,platn tambin describe lo real y tambin se burla de lo real4 ,cuando transciende de lo cmico es que se apoya en un inters extrapotico--el cientfico4 ,otro dato a conservar4 ,lo real1 como comedia o como ciencia1 puede pasar a la poesa1 jams encontramos la poesa de lo real como simplemente real4 ,he aqu los nicos puntos de la literatura griega donde podemos amarrar el hilo de la evolucin novelesca#bb4 ,nace1 pues1 la novela llevando dentro el aguijn cmico4 ,y este genio y esta figura la acompaarn hasta su sepultura4 ,la crtica1 la zumba1 no es un ornamento inesencial del ,quijote1 sino que forma la textura misma del gnero1 tal vez de todo realismo4 #ae4 ,el hroe4 ,mas hasta ahora no habamos tenido ocasin de mirar con alguna insistencia la faz de lo cmico4 ,cuando escriba que la novela nos manifiesta un espejismo como tal espejismo1 la palabra comedia vena a merodear en torno a los puntos de la pluma como un can que se hubiera sentido llamar4 ,no sabemos por qu1 una semejanza oculta nos hace aproximar el espejismo sobre las calcinadas rastrojeras y las comedias en las almas de los hombres4 ,la historia nos obliga ahora a volver sobre el asunto4 ,algo nos quedaba en el aire1 vacilando entre la estancia de la venta y el retablo de ,maese ,pedro4 ,este algo es nada menos que la voluntad de ,don ,quijote4 ,podrn a este vecino nuestro quitarle la ventura1 pero el esfuerzo y el nimo es imposible4 ,sern las aventuras vahos de un cerebro en fermentacin1 pero la voluntad de la aventura es real y verdadera4 ,ahora bien1 la aventura es una dislocacin del orden material1 una irrealidad4 ,en la voluntad de aventuras1 en el esfuerzo y en el nimo nos sale al camino una extraa naturaleza biforme4 ,sus dos elementos pertenecen a mundos contrarios3 la querencia es real1 pero lo querido es irreal4 ,objeto semejante es ignoto en la pica4 ,los hombres de ,homero pertenecen al mismo orbe que sus deseos4 ,aqu tenemos1 en cambio1 un hombre que quiere reformar la realidad4 ,pero no es l una porcin de esa realidad8 ,no vive de ella1 no es una consecuencia de ella8 ,cmo hay modo de que lo que no es--el proyecto de una aventura--gobierne y componga la dura realidad8 ,tal vez no lo haya1 pero es un hecho que existen hombres decididos a no contentarse con la realidad4 ,aspiran los tales a que las cosas lleven un curso distinto3 se niegan a repetir los gestos que la costumbre1 la tradicin1 en una palabra1 los instintos biolgicos les fuerzan a hacer4 ,estos hombres llamamos hroes4 ,porque ser hroe consiste en ser uno1 uno mismo4 ,si nos resistimos a que la herencia1 a que lo circunstante nos impongan unas acciones determinadas es que buscamos asentar en nosotros1 y slo en nosotros1 el origen de nuestros actos4 ,cuando el hroe quiere1 no son los antepasados en l o los usos del presente quienes quieren1 sino l mismo4 ,y este querer l ser l mismo es la heroicidad4 ,no creo que exista especie de originalidad ms profunda que esta originalidad prctica1 activa del hroe4 ,su vida es una perpetua resistencia a lo habitual y consueto4 ,cada movimiento que hace ha necesitado primero vencer a la costumbre e inventar una nueva manera de gesto4 ,una vida as es un perenne dolor1 un constante desgarrarse de aquella parte de s mismo rendida al hbito1 prisionera de la materia4 #af4 ,intervencin del lirismo4 ,ahora bien1 ante el hecho de la heroicidad--de la voluntad de aventura--1 cabe tomar dos posiciones3 o nos lanzamos con l hacia el dolor1 por parecernos que la vida herica tiene sentido1 o damos a la realidad el leve empujn que a esta basta para aniquilar todo heroismo1 como se aniquila un sueo sacudiendo al que lo duerme4 ,antes he llamado a estas dos direcciones de nuestro inters1 la recta y la oblicua4 ,conviene subrayar ahora que el ncleo de realidad a que ambas se refieren es uno mismo4 ,la diferencia1 pues1 proviene del modo subjetivo en que nos acercamos a l4 ,de modo que si la pica y la novela discrepaban por sus objetos--el pasado y la realidad--1 aun cabe una nueva divisin dentro del tema realidad4 ,mas esta divisin no se funda ya puramente en el objeto1 sino que se origina en un elemento subjetivo1 en nuestra postura ante aqul4 ,en lo anterior se ha abstrado1 por completo1 del lirismo que es1 frente a la pica1 el otro manantial de poesa4 ,no conviene en estas pginas perseguir su esencia ni detenerse a meditar qu cosa pueda ser lirismo4 ,otra vez llegar la sazn4 ,baste con recordar lo admitido por todo el mundo3 el lirismo es una proyeccin esttica de la tonalidad general de nuestros sentimientos4 ,la pica no es triste ni es alegre3 es un arte apolneo1 indiferente1 todo l formas de objetos eternos1 sin edad1 extrnseco e invulnerable4 ,con el lirismo penetra en el arte una sustancia voluble y tornadiza4 ,la intimidad del hombre vara a lo largo de los siglos1 el vrtice de su sentimentalidad gravita unas veces hacia ,oriente y otras hacia ,poniente4 ,hay tiempos jocundos y tiempos de amargor4 ,todo depende de que el balance que hace el hombre de su propio valer1 le parezca1 en definitiva1 favorable o adverso4 ,no creo que haya sido necesario insistir sobre lo que va sugerido al comienzo de este breve tratado3 que--consista en el pretrito o en lo actual el tema de la poesa--1 la poesa y todo arte versa sobre lo humano y slo sobre lo humano4 ,el paisaje que se pinta se pinta siempre como un escenario para el hombre4 ,siendo esto as1 no poda menos de seguirse que todas las formas del arte toman su origen de la variacin en las interpretaciones del hombre por el hombre4 ,dime lo que del hombre sientes y decirte h qu arte cultivas4 ,y como todo gnero literario1 aun dejando cierto margen1 es un cauce que se ha abierto una de estas interpretaciones del hombre1 nada menos sorprendente que la predileccin de cada poca por uno determinado4 ,por eso la literatura genuina de un tiempo es una confesin general de la intimidad humana entonces4 ,pues bien2 volviendo al hecho del herosmo1 notamos que unas veces se le ha mirado rectamente y otras oblicuamente4 ,en el primer caso1 converta nuestra mirada al hroe en un objeto esttico que llamamos lo trgico4 ,en el segundo1 haca de l un objeto esttico que llamamos lo cmico4 ,ha habido pocas que apenas han tenido sensibilidad para lo trgico1 tiempos embebidos de humorismo y comedia4 ,el siglo ,,xix--siglo burgus1 democrtico y positivista--1 se ha inclinado con exceso a ver la comedia sobre la tierra4 ,la correlacin que entre la pica y la novela queda dibujada1 se repite aqu entre la propensin trgica y la propensin cmica de nuestro nimo4 #ag4 ,la tragedia4 ,hroe es1 deca1 quien quiere ser l mismo4 ,la raz de lo heroico hllase1 pues1 en un acto real de voluntad4 ,nada parecido en la pica4 ,por esto ,don ,quijote no es una figura pica1 pero s es un hroe4 ,aquiles hace la epopeya1 el hroe la quiere4 ,de modo que el sujeto trgico no es trgico1 y1 por tanto1 potico1 en cuanto hombre de carne y hueso1 sino slo en cuanto que quiere4 ,la voluntad--ese objeto paradoxal que empieza en la realidad y acaba en lo ideal1 pues slo se quiere lo que no es--1 es el tema trgico1 y una poca para quien la voluntad no existe1 una poca determinista y darwiniana1 por ejemplo1 no puede interesarse en la tragedia4 ,no nos fijemos demasiado en la griega4 ,si somos sinceros1 declararemos que no la entendemos bien4 ,aun la filologa no nos ha adaptado suficientemente el rgano para asistir a una tragedia griega4 ,acaso no haya produccin ms entreverada de motivos puramente histricos1 transitorios4 ,no se olvide que era en ,atenas un oficio religioso4 ,de modo que la obra se verifica ms an que sobre las planchas del teatro1 dentro del nimo de los espectadores4 ,envolviendo la escena y el pblico est una atmsfera extrapotica--la religin4 ,y lo que ha llegado a nosotros es como el libreto de una pera cuya msica no hemos oido nunca--es el revs de un tapiz1 cabos de hilos multicolores que llegan de un envs tejido por la fe4 ,ahora bien1 los helenistas se encuentran detenidos ante la fe de los atenienses1 no aciertan a reconstruirla4 ,mientras no lo logren1 la tragedia griega ser una pgina escrita en un idioma de que no poseemos diccionario4 ,slo vemos claro1 que los poetas trgicos de ,grecia nos hablan personalmente desde las mscaras de sus hroes4 ,cundo hace esto ,shakespeare8 ,esquilo compone movido por una intencin confusa entre potica y teolgica4 ,su tema es tanto1 por lo menos1 como esttico1 metafsico y tico4 ,yo le llamara teopoeta4 ,le acongojan los problemas del bien y el mal1 de la libertad1 de la justificacin1 del orden en el cosmos1 del causante de todo4 ,y sus obras son una serie progresiva de acometidas a estas cuestiones divinas4 ,su estro parece ms bien un mpetu de reforma religiosa4 ,y se asemeja1 antes que a un homme de lettres a ,san ,pablo o a ,lutero4 ,a fuerza de piedad quisiera superar la religin popular que es insuficiente para la madurez de los tiempos4 ,en otro lugar1 esta mocin no habra conducido a un hombre hacia los versos1 pero en ,grecia1 por ser la religin menos sacerdotal1 ms fluda y ambiente1 poda el inters teolgico andar menos diferenciado del potico1 poltico y filosfico4 ,dejemos1 pues1 el drama griego y todas las teoras que1 basando la tragedia en no s qu fatalidad1 creen que es la derrota1 la muerte del hroe quien le presta la calidad trgica4 ,no es necesaria la intervencin de la fatalidad1 y aunque suele ser vencido1 no arranca el triunfo1 si llega1 al hroe su heroismo4 ,oigamos el efecto que el drama produce al espectador villano4 ,si es sincero1 no dejar de confesarnos que en el fondo le parece un poco inverosmil4 ,veinte veces ha estado por levantarse de su asiento para aconsejar al protagonista que renuncie a su empeo1 que abandone su posicin4 ,porque el villano piensa muy juiciosamente que todas las cosas malas sobrevienen al hroe porque se obstina en tal o cual propsito4 ,desentendindose de l1 todo llegara a buen arreglo1 y como dicen al fin de los cuentos los chinos1 aludiendo a su nomadismo antiguo1 podra asentarse y tener muchos hijos4 ,no hay1 pues1 fatalidad1 o ms bien1 lo que fatalmente acaece1 acaece fatalmente1 porque el hroe ha dado lugar a ello4 ,las desdichas del ,prncipe ,constante eran fatales desde el punto en que decidi ser constante1 pero no es l fatalmente constante4 ,yo creo que las teoras clsicas padecen aqu un simple quid pro quo1 y que conviene corregirlas aprovechando la impresin que el heroismo produce en el alma del villano1 incapaz de heroicidad4 ,el villano desconoce aquel estrato de la vida en que sta ejercita solamente actividades suntuarias1 suprfluas4 ,ignora el rebasar y el sobrar de la vitalidad4 ,vive atenido a lo necesario y lo que hace lo hace por fuerza4 ,obra siempre empujado2 sus acciones son reacciones4 ,no le cabe en la cabeza que alguien se meta en andanzas por lo que no le va ni le viene4 ,le parece un poco orate todo el que tenga la voluntad de la aventura1 y se encuentra en la tragedia con un hombre forzado a sufrir las consecuencias de un empeo que nadie le fuerza a querer4 ,lejos1 pues1 de originarse en la fatalidad lo trgico1 es esencial al hroe querer su trgico destino4 ,por eso1 mirada la tragedia desde la vida vegetativa1 tiene siempre un carcter ficticio4 ,todo el dolor nace de que el hroe se resiste a resignar un papel ideal1 un rle imaginario que ha elegido4 ,el actor en el drama1 podra decirse paradjicamente1 representa un papel que es a su vez1 la representacin de un papel1 bien que en serio esta ltima4 ,de todos modos1 la volicin librrima inicia y engendra el proceso trgico4 ,y este querer1 creador de un nuevo mbito de realidades que slo por l son--el orden trgico--1 es1 naturalmente1 una ficcin para quien no haya ms querer que el de la necesidad natural1 la cual se contenta con slo lo que es4 #ah4 ,la comedia4 ,la tragedia no se produce a ras de nuestro suelo2 tenemos que elevarnos a ella4 ,somos asumptos a ella4 ,es irreal4 ,si queremos buscar en lo existente algo parecido1 hemos de levantar los ojos y posarlos en las cimas ms altas de la historia4 ,supone la tragedia en nuestro nimo una predisposicin hacia los grandes actos--de otra suerte nos parecer una fanfarronada--4 ,no se impone a nosotros con la evidencia y forzosidad del realismo1 que hace comenzar la obra bajo nuestros mismos pies1 y sin sentirlo1 pasivamente1 nos introduce en ella4 ,en cierta manera1 el fruir la tragedia pide de nosotros que la queramos tambin un poco1 como el hroe quiere su destino4 ,viene1 en consecuencia1 a hacer presa en los sntomas de heroismo atrofiado que existan en nosotros4 ,porque todos llevamos dentro como el mun de un hroe4 ,mas una vez embarcados segn el heroico rumbo1 veremos que nos repercuten en lo hondo los fuertes movimientos y el mpetu de ascensin que hinchen la tragedia4 ,sorprendidos hallaremos que somos capaces de vivir a una tensin formidable y que todo en torno nuestro aumenta sus proporciones recibiendo una superior dignidad4 ,la tragedia en el teatro nos abre los ojos para descubrir y estimar lo heroico en la realidad4 ,as ,napolen1 que saba algo de psicologa1 no quiso que durante su estancia en ,frankfurt1 ante aquel pblico de reyes vencidos1 representara comedias su compaa ambulante1 y oblig a ,talma a que produjera las figuras de ,racine y de ,corneille4 ,mas en torno al hroe mun que dentro conducimos1 se agita una caterva de instintos plebeyos4 ,en virtud de razones1 sin duda1 suficientes1 solemos abrigar una grande desconfianza hacia todo el que quiere hacer usos nuevos4 ,no pedimos justificacin al que no se afana en rebasar la lnea vulgar1 pero la exigimos perentoriamente al esforzado que intenta transcenderla4 ,pocas cosas odia tanto nuestro plebeyo interior como al ambicioso4 ,y el hroe1 claro est que empieza por ser un ambicioso4 ,la vulgaridad no nos irrita tanto como las pretensiones4 ,de aqu que el hroe ande siempre a dos dedos de caer1 no en la desgracia1 que esto sera subir a ella1 sino de caer en el ridculo4 ,el aforismo3 de lo sublime a lo ridculo no hay ms que un paso1 formula este peligro que amenaza genuinamente al hroe4 ,ay de l como no justifique con exuberancia de grandeza1 con sobra de calidades su pretensin de no ser como son los dems1 como son las cosas6 ,el reformador1 el que ensaya nuevo arte1 nueva ciencia1 nueva poltica1 atraviesa1 mientras vive1 un medio hostil1 corrosivo1 que supone en l un fatuo1 cuando no un mixtificador4 ,tiene en contra suya aquello por negar lo cual es l un hroe3 la tradicin1 lo recibido1 lo habitual1 los usos de nuestros padres1 las costumbres nacionales1 lo castizo1 la inercia omnmoda1 en fin4 ,todo esto1 acumulado en centenario aluvin1 forma una costra de siete estados a lo profundo4 ,y el hroe pretende que una idea1 un corpsculo menos que areo1 sbitamente aparecido en su fantasa1 haga explotar tan oneroso volumen4 ,el instinto de inercia y de conservacin no lo puede tolerar y se venga4 ,enva contra l al realismo1 y lo envuelve en una comedia4 ,como el carcter de lo heroico estriba en la voluntad de ser lo que an no se es1 tiene el personaje trgico medio cuerpo fuera de la realidad4 ,con tirarle de los pies y volverle a ella por completo1 queda convertido en un carcter cmico4 ,difcilmente1 a fuerza de fuerzas1 se incorpora sobre la inercia real la noble ficcin heroica3 toda ella vive de aspiracin4 ,su testimonio es el futuro4 ,la vis comica se limita a acentuar la vertiente del hroe que da hacia la pura materialidad4 ,al travs de la ficcin1 avanza la realidad1 se impone a nuestra vista y reabsorbe el rle trgico#bc4 ,el hroe haca de ste su ser mismo1 se funda con l4 ,la reabsorcin por la realidad consiste en solidificar1 materializar la intencin aspirante sobre el cuerpo del hroe4 ,de esta guisa vemos el rle como un disfraz ridculo1 como una mscara bajo la cual se mueve una criatura vulgar4 ,el hroe anticipa el porvenir y a l apela4 ,sus ademanes tienen una significacin utpica4 l no dice que sea1 sino que quiere ser4 ,as1 la mujer feminista aspira a que un da las mujeres no necesiten ser mujeres feministas4 ,pero el cmico suplanta el ideal de las feministas por la mujer que hoy sustenta sobre su voluntad ese ideal4 ,congelado y retrotrado al presente lo que est hecho para vivir en una atmsfera futura1 no acierta a realizar las ms triviales funciones de la existencia4 ,y la gente re4 ,presencia la cada del pjaro ideal al volar sobre el aliento de un agua muerta4 ,la gente re4 ,es una risa til3 por cada hroe que hiere1 tritura a cien mixtificadores4 ,vive1 en consecuencia1 la comedia sobre la tragedia1 como la novela sobre la pica4 ,as naci histricamente en ,grecia a modo de reaccin contra los trgicos y los filsofos que queran introducir dioses nuevos y fabricar nuevas costumbres4 ,en nombre de la tradicin popular1 de nuestros padres y de los hbitos sacrosantos1 ,aristfanes produce en la escena las figuras actuales de ,scrates y ,eurpides4 ,y lo que aqul puso en su filosofa y ste en sus versos1 lo pone l en las personas de ,scrates y ,eurpides4 ,la comedia es el gnero literario de los partidos conservadores4 ,de querer ser a creer que se es ya1 va la distancia de lo trgico a lo cmico4 ,este es el paso entre la sublimidad y la ridiculez4 ,la trasferencia del carcter heroico desde la voluntad a la percepcin causa la involucin de la tragedia1 su desmoronamiento--su comedia4 ,el espejismo aparece como tal espejismo4 ,esto acontece con ,don ,quijote cuando1 no contento con afirmar su voluntad de la aventura1 se obstina en creerse aventurero4 ,la novela inmortal est a pique de convertirse simplemente en comedia4 ,siempre va el canto de un duro1 segn hemos indicado1 de la novela a la pura comedia4 ,a los primeros lectores del ,quijote debi parecerles tal aquella novedad literaria4 ,en el prlogo de ,avellaneda se insiste dos veces sobre ello3 ,como casi es comedia toda la ,historia de ,don ,quijote de la ,mancha1 comienza dicho prlogo1 y luego aade3 contntese con su ,galatea y comedias en prosa1 que eso son las ms de sus novelas4 ,no quedan suficientemente explicadas estas frases con advertir que entonces era comedia el nombre genrico de toda obra teatral4 #ai4 ,la tragicomedia4 ,el gnero novelesco es1 sin duda1 cmico4 ,no digamos que humorstico1 porque bajo el manto del humorismo se esconden muchas vanidades4 ,por lo pronto1 se trata simplemente de aprovechar la significacin potica que hay en la cada violenta del cuerpo trgico1 vencido por la fuerza de inercia1 por la realidad4 ,cuando se ha insistido sobre el realismo de la novela1 debiera haberse notado que en dicho realismo algo ms que realidad se encerraba1 algo que permita a esta alcanzar un vigor de poetizacin que le es tan ajeno4 ,entonces se hubiera patentizado que no est en la realidad yacente lo potico del realismo1 sino en la fuerza atractiva que ejerce sobre los aerolitos ideales4 ,la lnea superior de la novela es una tragedia2 de all se descuelga la musa siguiendo a lo trgico en su cada4 ,la lnea trgica es inevitable1 tiene que formar parte de la novela1 siquiera sea como el perfil sutilsimo que la limita4 ,por esto1 yo creo que conviene atenerse al nombre buscado por ,fernando de ,rojas para su ,celestina3 tragicomedia4 ,la novela es tragicomedia4 ,acaso en la ,celestina hace crisis la evolucin de este gnero1 conquistando una madurez que permite en el ,quijote la plena expansin4 ,claro est que la lnea trgica puede engrosar sobremanera y hasta ocupar en el volumen novelesco tanto espacio y valor como la materia cmica4 ,caben aqu todos los grados y oscilaciones4 ,en la novela como sntesis de tragedia y comedia se ha realizado el extrao deseo que1 sin comentario alguno1 deja escapar una vez ,platn4 ,es all en el ,banquete1 de madrugada4 ,los comensales rendidos por el jugo dionisiaco1 yacen dormitando en confuso desorden4 ,aristodemos despierta vagamente1 cuando ya cantan los gallos2 le parece ver que slo ,scrates1 ,agatn y ,aristfanes siguen vigilantes4 ,cree oir que estn trabados en un difcil dilogo1 donde ,scrates sostiene frente a ,agatn1 el joven autor de tragedias1 y ,aristfanes1 el cmico1 que no dos hombres distintos1 sino uno mismo deba ser el poeta de la tragedia y el de la comedia4 ,esto no ha recibido explicacin satisfactoria1 mas siempre al leerlo he sospechado que ,platn1 alma llena de grmenes1 pona aqu la simiente de la novela4 ,prolongando el ademn que ,scrates hace desde el ,symposion en la lvida claridad del amanecer1 parece como que topamos con ,don ,quijote1 el hroe y el orate4 #bj4 ,flaubert1 ,cervantes1 ,darwin4 ,la infecundidad de lo que ha solido llamarse patriotismo en el pensamiento espaol1 se manifiesta en que los hechos espaoles positivamente grandes no han sido bastante estudiados4 ,el entusiasmo se gasta en alabanzas estriles de lo que no es loable y no puede emplearse1 con la energa suficiente1 all donde hace ms falta4 ,falta el libro donde se demuestre al detalle que toda novela lleva dentro1 como una ntima filigrana1 el ,quijote1 de la misma manera que todo poema pico lleva1 como el fruto el hueso1 la ,iliada4 ,flaubert no siente empacho en proclamarlo3 ,je retrouve--dice--mes origines dans le livre que je savais par cur avant de savoir lire1 don ,quichotte#bd4 ,madame ,bovary es un ,don ,quijote con faldas y un mnimo de tragedia sobre el alma4 ,es la lectora de novelas romnticas y representante de los ideales burgueses que se han cernido sobre ,europa durante medio siglo4 ,mseros ideales6 ,democracia burguesa1 romanticismo positivista6 ,flaubert se da perfecta cuenta de que el arte novelesco es un gnero de intencin crtica y cmico nervio3 ,je tourne beaucoup a la crtique--escribe al tiempo que compone la ,bovary--2 le roman que j'cris m'aiguise cette facult1 car c'est une uvre surtout de critique ou plutot d'anatomie4#be ,y en otro lugar3 ,ah6 ce qui manque la societ moderne ce n'est pas un ,christ1 ni un ,washington1 ni un ,socrate1 ni un ,voltaire1 c'est un ,aristophane4#bf ,yo creo que en achaques de realismo no ha de parecer ,flaubert sospechoso y que ser aceptado como testigo de mayor excepcin4 ,si la novela contempornea pone menos al descubierto su mecanismo cmico1 dbese a que los ideales por ella atacados apenas se distancian de la realidad con que se los combate4 ,la tirantez es muy dbil3 el ideal cae desde poqusima altura4 ,por esta razn puede augurarse que la novela del siglo ,,xix ser ilegible muy pronto3 contiene la menor cantidad posible de dinamismo potico4 ,ya hoy nos sorprendemos cuando al caer en nuestras manos un libro de ,daudet o de ,maupassant1 no encontramos en nosotros el placer que hace quince aos sentamos4 ,al paso que la tensin del ,quijote promete no gastarse nunca4 ,el ideal del siglo ,,xix era el realismo4 ,hechos1 slo hechos--clama el personaje dickensiano de ,tiempos difciles4 ,el como1 no el por qu1 el hecho1 no la idea--predica ,augusto ,comte4 ,madame ,bovary respira el mismo aire que ,mr4 ,homais--una atmsfera comtista4 ,flaubert lee la ,filosofa positiva en tanto va escribiendo su novela3 est un ouvrage--dice--profondment farce2 il faut seulement lire1 pour s'en convaincre1 l'introduction qui en est le rsum2 il y a1 pour quelqu'un qui voudrait faire des charges au thtre dans le got aristophanesque1 sur les thories sociales1 des californies de rires#bg4 ,la realidad es de tan feroz genio que no tolera el ideal ni aun cuando es ella misma la idealizada4 ,y el siglo ,,xix no satisfecho con levantar a forma herica la negacin de todo herosmo1 no contento con proclamar la idea de lo positivo1 vuelve a hacer pasar este mismo afan bajo las horcas caudinas de la aspersima realidad4 ,una frase escapa a ,flaubert sobradamente caracterstica3 on me croit pris du rel1 tandis que je l'excre2 car c'est en haine du ralisme que j'ai entrepris ce roman4#bh ,estas generaciones de que inmediatamente procedemos haban tomado una postura fatal4 ,ya en el ,quijote se vence el fiel de la balanza potica del lado de la amargura para no recobrarse por completo hasta ahora4 ,pero este siglo1 nuestro padre1 ha sentido una perversa fruicin en el pesimismo3 se ha revolcado en l1 ha apurado su vaso y ha comprimido el mundo de manera que nada levantado pudo quedar en pi4 ,sale de toda esta centuria hacia nosotros como una bocanada de rencor4 ,las ciencias naturales basadas en el determinismo haban conquistado durante los primeros lustros el campo de la biologa4 ,darwin cree haber conseguido aprisionar lo vital--nuestra ltima esperanza--dentro de la necesidad fsica4 ,la vida desciende a no ms que materia4 ,la fisiologa a mecnica4 ,el organismo que pareca una unidad independiente1 capaz de obrar por s mismo1 es inserto en el medio fsico1 como una figura en un tapz4 ,ya no es l quien se mueve sino el medio en l4 ,nuestras acciones no pasan de reacciones4 ,no hay libertad1 originalidad4 ,vivir es adaptarse3 adaptarse es dejar que el contorno material penetre en nosotros1 nos desaloje de nosotros mismos4 ,adaptacin es sumisin y renuncia4 ,darwin barre los hroes de sobre el haz de la tierra4 ,llega la hora del roman experimental4 ,zola no aprende su poesa en ,homero ni en ,shakespeare sino en ,claudio ,bernard4 ,se trata siempre de hablarnos del hombre4 ,pero como ahora el hombre no es sujeto de sus actos sino que es movido por el medio en que vive1 la novela buscar la representacin del medio4 ,el medio es el nico protagonista4 ,se habla de producir el ambiente4 ,se somete el arte a una polica3 la verosimilitud4 ,pero es que la tragedia no tiene su interna1 independiente verosimilitud8 ,no hay un vero esttico--lo bello8 ,y una similitud a lo bello8 ,ah est1 que no lo hay1 segn el positivismo3 lo bello es lo verosimil y lo verdadero es slo la fsica4 ,la novela aspira a fisiologa4 ,una noche en el pre ,lachaise1 ,bouvard y ,pcuchet entierran la poesa--en honor a la verosimilitud y al determinismo4 ,,ndice ,pgs4 ,,lector444 #aa ,,meditaci,n ,,preliminar #fe ,,meditaci,n ,,primera #acg ,,este ,,libro ,,se ,,acab ,,de ,,imprimir ,,en ,,la ,,imprenta ,,cl,,sica ,,espa,,ola ,,de ,,madrid ,,el ,d,a #ba ,,de ,,julio ,,de #aiad4 ,,notas3 #a ,vieja y nueva poltica1 pgs4 #bb-bd4 #b ,estas palabras no implican por mi parte un desdn caprichoso hacia ambos autores1 que sera incorrecto4 ,sealan meramente un grave defecto de su obra que pudo coexistir con no pocas virtudes4 #c ,hace poco tiempo--una tarde de primavera1 caminando por una galiana de ,extremadura1 en un ancho paisaje de olivos1 a quien daba uncin dramtica el vuelo solemne de unas guilas1 y1 al fondo1 el azul encorvamiento de la sierra de ,gata--1 quiso ,po ,baroja1 mi entraable amigo1 convencerme de que admiramos slo lo que no comprendemos1 que la admiracin es efecto de la incomprensin4 ,no logr convencerme1 y no habindolo conseguido l1 es difcil que me convenza otro4 ,hay1 s1 incomprensin en la raz del acto admirativo1 pero es una incomprensin positiva3 cuanto ms comprendemos del genio ms nos queda por comprender4 #d ,para m el punto en que nace este concepto de la cultura mediterrnea--es decir1 no latina--1 es el problema histrico planteado por las relaciones entre la cultura cretense y la griega4 ,en ,creta desemboca la civilizacin oriental y se inicia otra que no es la griega4 ,mientras ,grecia es cretense no es helnica4 #e ,franz ,wickhoff-,werke1 tomo ,,iii1 #eb-ec4 #f ,correspondence1 ,,ii1 #cje4 #g ,verdad y ,poesa1 libro #f4 #h ,cicern--,de paradox4 #i ,un amplio desarrollo de estas relaciones entre el pensar1 la atencin y el amor1 as como de las distancias entre el amor y el impulso sexual--puede verse en el libro en preparacin ,la esttica de ,myo ,cid--captulo ,,vi3 ,dilogo del amor a orillas del ,duero4 #aj ,vase en ,la ,esttica de ,myo ,cid la exposicin de esta idea y un ensayo panormico sobre la cultura de ,espaa interpretada como cultura fronteriza4 #aa ,platn1 vase ,fedon1 #ajj ,d1 #aja ,d4 #ab ,vase el dilogo ,teetetos4 #ac ,el concepto de proporcin1 de medida que acude siempre al labio heleno cuando habla de arte1 ostenta bien a la vista su musculatura matemtica4 #ad ,se crea que lo ms sagrado es lo inmemorial1 lo antiqusimo--dice ,aristteles refirindose al pensamiento mtico4 ,metafsica4 #ihc1 b4 #cc4 #ae ,ma pauvre ,bovary sans doute souffre et pleure dans vingts villages de ,france a la fois1 a cette heure mme4--,,flaubert3 ,correspondance1 ,,ii1 #bhd4 #af ,la figura de ,apolonio est hecha con material de la historia de ,antioco4 #ag ,an esto dira yo que1 en cierto modo1 se conserva4 ,pero me vera obligado a escribir muchas pginas aqu innecesarias1 sobre esa misteriosa especie de alucinacin que yace1 a no dudarlo1 en el placer sentido cuando leemos un libro de aventuras4 #ah ,en un cuaderno de ,la ,crtica cita ,croce la definicin que un italiano da del latoso3 es1 dice1 el que nos quita la soledad y no nos da la compaa4 #ai ,desde el principio nos hemos desentendido del lirismo1 que es una gravitacin esttica independiente4 #bj ,para ,aristteles y la ,edad ,media es posible lo que no envuelve en s contradiccin4 ,lo compossbile necesita ms4 ,para ,aristteles es posible el centauro3 para nosotros no1 porque no lo tolera la biologa4 #ba ,en pintura se hace ms patente an la intencin del realismo4 ,rafael1 ,miguel ,angel pintan las formas de las cosas4 ,la forma es siempre ideal--una imagen del recuerdo o una construccin nuestra4 ,velzquez busca la impresin de las cosas4 ,la impresin es informe y acenta la materia--raso1 terciopelo1 lienzo1 madera1 protoplasma orgnico--1 de que estn hechas las cosas4 #bb ,la historia de amor--los ,erotici--procede de la comedia nueva4 ,willamowitz-,moellendorf en ,greek historical writing1 7#aijh71 p4 p4 #bb-bc4 #bc ,cita ,bergson un ejemplo curioso4 ,la reina de ,prusia entra en el cuarto donde est ,napolen4 ,llega furibunda1 ululante y conminatoria4 ,napolen se limita a rogarle que tome asiento4 ,sentada la reina1 enmudece2 el rle trgico no puede afirmarse en la postura burguesa propia de una visita1 y se abate sobre quien lo llevaba4 #bd ,correspondence1 ,,ii1 #af4 #be ,ibid4 #cgj4 #bf ,ibid4 #aei4 #bg ,loc4 cit4 ,,ii4 #bfa4 #bh ,correspondence1 ,,iii1 #fg-fh4 ,vase lo que escribe sobre su ,diccionario de lugares comunes3 ,gustavus ,flaubertus1 ,bourgeoisophobus4