,notas del ,transcriptor3 ,texto en letras itlicas se denota con lneas y texto enegrecido se denota con signos de igual4 ,errores obvios de imprenta han sido corregidos4 ,pginas en blanco han sido eliminadas ,,salvador ,,brau ,,rafael ,,cordero ,,elogio ,p,,stumo con que se iniciara en el ,ateneo ,puertorriqueo la velada del #ca de octubre de #ahia ,,puerto ,,rico ,,tipograf,a ,,de ,,arturo ,,cordova #ahia ,a ,,la ,,memoria ,,del ,,acto ,,merit,,simo ,,realizado ,,por ,,los ,,ilustres ,,rep,,blicos ,d4 ,,segundo ,,ruiz ,,belvis1 ,d4 ,,jos ,,julian ,,acosta ,y ,d4 ,,francisco ,,mariano ,,qui,,ones al solicitar de la ,metrpoli1 en noviembre de #ahff1 la reintegracin de la raza negra en sus humanos derechos1 consagro esta siempreviva1 perfumada con las sublimes virtudes de un negro humanitario4 ,salvador ,brau4 ,puerto ,rico1 octubre #ca de #ahia ,,se,,ores3 ,una vez ms nos congrega en este recinto consagrado la cultura del espritu1 el sentimiento de gratitud social4 ,la ,directiva del ,ateneo ha querido solemnizar con una fiesta literaria la instalacin en sus salones del retrato de un compatriota benemrito1 el virtuoso ,rafael ,cordero1 legado la contemplacin de la posteridad por el pincel de otro puertorriqueo distinguido y generoso3 el seor don ,francisco ,oller4 ,ese retrato figurar dignamente1 desde hoy1 en la galera que ilustran el ,padre ,rufo1 ,campeche1 ,tapia1 ,gautier ,bentez1 ,corchado y ,tavrez1 y en la que en breve ocupar puesto de honor el venerable ,acosta1 el grave y experimentado maestro de cuya ausencia no nos hemos consolado todava1 y cuya voz1 muda para siempre1 ha de apreciarse como nota de deficiencia en este acto4 ,afortunado iniciador1 en las columnas de ,,el ,,clamor ,,del ,,pa,s1 del propsito que hoy se traduce en hecho consumado1 mediante popular donativo que engrosaron con su bolo todas las clases sociales del pas y algunos compatriotas residentes en la ,metrpoli1 complzcome en dar voz al agradecimiento de que me reconozco deudor por tan eficacsima cooperacin4 ,ese agradecimiento comprende los respetables seores que forman la ,directiva del ,ateneo y en especial su ,presidente1 mi querido amigo don ,manuel ,elzaburu1 por la indiscutible acogida que prestaron al propsito1 apenas enunciado1 identificndose en absoluto con la idea1 como se ha identificado su actual vicepresidente1 el seor don ,enrique ,alvarez ,prez1 gustossimo patrocinador de esta solemnidad4 ,y fuerza es que haga extensivos esos sentimientos de gratitud la prensa peridica2 esa prensa en cuyas filas tengo el honor de militar y cuyos rganos1 sin distincin de escuela1 han contribuido mover los entusiasmos pblicos en pro de esta ofrenda1 que la virtud modesta y al mrito reconocido consagramos1 no por voluntad de uno1 no por sentimiento de varios1 sino por sentimiento y voluntad de los elementos individuales que constituyen nuestra sociedad1 cuya alteza espiritual1 cuya fraternidad culta y vivificadora recibe esplndida sancin en estos instantes4 ,porque no se trata de honrar la memoria de un compatriota favorecido con la inspiracin maravillosa del arte1 decorado con los atributos nobilsimos de la ciencia ceido con los laureles de una popularidad legtimamente adquirida en defensa de cvicos derechos4 ,se trata de un artesano humildsimo2 de un artesano procedente de esa raza laboriosa privada hasta ayer de su libertad individual por errores que ha rectificado la accin de los tiempos3 se trata de un negro tabaquero4 ,y cuando ese negro humilde colocamos1 en materia de veneracin pblica1 la altura del doctor don ,rufo ,manuel ,fernndez1 el cannigo gallego para quien slo bendiciones guarda nuestra historia regional1 preciso ser reconocer la grandiosidad de los mritos del venerado1 pero reconociendo la vez la transformacin radical operada en nuestras ideas sociales impulsos del progreso avasallador4 ,no entraa este reconocimiento improbable suposicin1 ,veinte y tres aos ha que un miembro de la ,sociedad ,econmica de amigos del pas--don ,jos ,estban ,ramos--solicit para el retrato del ,maestro ,rafael ,cordero honor anlogo ste que el ,ateneo le acuerda1 y la ,sociedad ,econmica que haba adjudicado un premio pecuniario la virtud del septuagenario artesano2 esa ,sociedad que le haba considerado acreedor al ttulo de socio de mrito1 accedi la solicitud4444 dejando en suspenso sus efectos4 ,esto se explica por el estado social del pas1 del que necesariamente he de ocuparme1 siquiera grandes rasgos1 para demostrar las generaciones nuevas1 los conterrneos bisoos1 los huspedes de la vspera que slo por referencias tradicionales histricas han de poder apreciar la contextura tnica de nuestro regionalismo1 cual es la trascendencia de este acto1 que patrocina el ,ateneo1 pero al que toda esta brillante concurrencia presta cumplidsima cooperacin4 99 99 99 99 99 ,desde los instaladores comienzos de la colonia subdividise la sociedad puertorriquea en dos castas3 blanca y negra2 seora la una1 sierva la otra2 oriunda aquella de las regiones hesperias1 de antiguo vigorizadas por el derecho romano y la moral evanglica2 originaria la otra de esos territorios africanos donde an tropieza con obstculos insuperables el carro luminoso de la universal civilizacin4 ,de esta ltima proceda el ,maestro ,rafael4 ,hijo de ,lucas ,cordero1 artesano de esta capital1 y de ,rita ,molina1 natural de ,arecibo1 por ms que el estado matrimonial de stos pruebe la condicin de libres que les asista1 y que acaso disfrutaron sus antecesores1 es innegable que el prejuicio de casta deba subsistir para ellos1 puesto que doblemente cimentado se hallaba en general por las leyes y las costumbres4 ,es por esto que ha de atribuirse al estado social del pas la dificultad ofrecida1 en #ahfh1 la colocacin del retrato del obscuro menestral en la sala de sesiones de la ,real ,sociedad ,econmica4 ,y1 sin embargo1 es el medio social en que se dilatara la actividad benfica del ,maestro ,rafael1 el que valora con opulentas cifras la elevacin apostlica de sus humanitarias virtudes4 ,naci en octubre de #agij1 es decir1 veinte y cinco aos despus de haber visitado ,puerto ,rico1 en calidad de ,comisario rgio1 el mariscal de campo don ,alejandro ,o',reylly y de haber consignado en la ,memoria acerca de su visita que en la isla haba no ms que dos escuelas3 una en ,puerto ,rico y otra en ,san ,germn1 fuera de cuyos puntos pocas personas saban leer4 ,entre esas pocas personas hay que colocar al maestro ,lucas y su consorte que se ejercitaban1 voluntaria y gratuitamente1 en transmitir sus escasos conocimientos nios de mbos sexos4 ,podr extraarse por alguno que hallndose tan limitada1 en #agij1 la instruccin primaria1 entre las clases superiores de ,puerto ,rico1 existiesen negros aptos para transmitirla por espontneo y caritativo impulso2 mas esa extraeza cabe responder1 recordando que tampoco haba en la isla1 por aquella poca1 escuelas de dibujo y pintura1 y ya las vrgenes de ,jos ,campeche1 tambin sometido las preocupaciones de casta1 alcanzaban notoriedad al pincel que deba perpetuar la memoria del general don ,ramn de ,castro y la popular hazaa en que hubo de figurar aquel caudillo4 ,que las facultades naturales de la inteligencia necesitan factores auxiliares para su desarrollo1 es innegable4 ,donde hallaron ese auxilio los padres de ,rafael ,cordero no lo dicen las crnicas2 pero el hijo hubo de encontrarlo en el hogar domstico4 ,all adquiri sus modestos conocimientos y el hbito de transmitirlos2 hbito que ejercit con verdadera vocacin1 concilindolo con el oficio sedentario de tabaquero1 elegido para ganar el necesario sustento1 y practicado asduamente durante su vida2 an despus de haber sido nombrado1 oficialmente1 maestro incompleto en #ahfe1 por hallarse comprendido en las prescripciones del ,decreto reformador de la enseanza pblica que autorizara el general ,messina4 ,en #ahaj1 esto es con una anterioridad de treinta y cinco aos la organizacin oficial de la enseanza primaria1 no abordada hasta #ahde por el ,gobierno ,superior de la isla1 instal su escuela de prvulos gratuita el ,maestro ,rafael1 mantenindola1 sin interrupcin1 hasta julio de #ahfh en que ocurri su fallecimiento4 ,lectura1 caligrafa1 doctrina cristiana y conocimientos numricos comprenda el programa de aquella escuela3 programa reducidsimo1 pero valioso por la conciencia que presida su aplicacin4 --,yo tumbo el rbol y lo descortezo2--cuentan que sola decir--manos ms hbiles que las mas se encargarn de labrar la madera y darle barnz4 ,en cincuenta y ocho aos de magisterio1 qu de rboles tan variados y robustos descortez6 ,durante cincuenta y ocho aos se agruparon al pi de aquella mesa de tabaquero1 convertida en ctedra de instruccin pblica por la intuicin maravillosa de un espritu privilegiado1 generaciones sucesivas de hombres que deban dar lustre las letras patrias1 elevarse las altas dignidades del sacerdocio y la milicia1 conquistar puesto prominente en las ciencias revestirse con el ttulo de legisladores nacionales4 ,las diversas aptitudes de esos hombres adquirieron cumplido desarrollo en vastos crculos de enseanza1 pero la base fundamental de su instruccin se inculc bajo la frula del ,maestro ,rafael ,cordero2 bajo la accin educadora de aquel rebenque que ha consagrado filial recuerdo el doctor don ,francisco del ,valle ,atiles1 uno de los ms jvenes asistentes al aula4 ,contraste singular el que ofrece ese rebenque simblico la observacin del analista6 ,porque el rgimen de la colonia estableca la pena de azotes como correctivo la holganza los vicios del esclavo1 y era precisamente el azote la expresin suprema de la severidad escolar que el ,maestro ,rafael dejaba sentir sus discpulos rebeldes desaplicados4 ,el mismo castigo que excitaba el fomento de la riqueza material en el ingenio1 rebajando y encalleciendo el espritu1 daba acicate1 en el taller-escuela1 las facultades intelectuales tardas adormecidas4 ,el azote que enseaba al negro cultivar la caa y cristalizar el azcar1 esgrimido por un negro1 enseaba al blanco deletrear el castellano y balbucir el ,padre nuestro6 ,verdad que el rebenque del ,maestro ,rafael no abri nunca sanguinoso surco en las carnes de sus discpulos4 ,jams hubo de formularse una protesta paternal contra el rigor de aquellos castigos3 ljos de ello1 solicitar su aplicacin solan acudir algunas madres obreras1 las horas del aula1 por consecuencia de grave rebelda infantil pecaminoso callejeo filial tras de las msicas militares de las distracciones ms peligrosas del hoyuelo y la raya4 ,y es fama que1 una vez formulada la queja materna1 con sumaria diligencia se substanciaba el proceso1 y ordenado el descenso de las menudas bragas el ascenso de la flotante camisola del acusado1 all mismo1 claustro pleno1 se le propinaba el nmero de rebencazos determinados en la escala gradual establecida por la trimurti pedaggica que compendiaba al legislador prudente1 al juez ntegro y al ejecutor de justicia metdico impasible1 en una sola personalidad4 ,es as que las azotainas del ,maestro ,rafael no trasponan los lindes de la previsora rigidz paternal1 creciendo comps de ellas el cario de sus alumnos de una y otra clase4 ,y digo de una y otra1 porque en aquella escuela de la calle de la ,luna1 se distribua el grmen fecundo de cristiana enseanza lo mismo al primognito de un linajudo ,oidor de la ,real ,audiencia que al hijo de un rudo mozo de carga adscrito las faenas del muelle2 as se educaba all al descendiente de un ,saint ,just1 el veterano glorioso de ,bailn1 como al nieto desarrapado de lavandera annima4 ,el privilegio de la casta se anulaba democrticamente los pis del crucifijo que iluminaba con sus redentoras fulguraciones aquella pobre escuela4 ,el sinite parvulos venire ad me del ,evangelio nivelaba las categoras sociales de la colonia1 ante el ara de aquel santuario reconstituido por la inspiracin artstica de ,oller1 en ese cuadro ofrecido la consideracin pblica1 sin presentir acaso que trasladaba al lienzo1 con sus peculiarsimas tintas1 no un episodio local1 sino accidente tan ntimo como extenso de nuestra regional historia4 ,si1 seores2 bueno es decirlo los que tengan motivo para ignorarlo4 ,en materia de igualdad cristiana1 la escuela del ,maestro ,rafael puede considerarse como tipo modelo de todas las de su poca en ,puerto ,rico4 ,el rgimen de la colonia que autorizaba la servidumbre corporal de los obreros de color1 no negaba el beneficio de la instruccin los manumisos4 ,a los bancos de las rudimentarias escuelas pblicas no llegaban las subdivisiones de casta3 blancos y negros1 confundidos1 aprendan el catecismo y la gramtica2 y tal exactitud entraa esta afirmacin1 que no necesito rebuscar mucho en los rincones de la memoria1 para encontrar el nombre de algunos descendientes de esclavos quienes tuve por condiscpulos en la escuela de mi pueblo natal1 en el perodo comprendido desde #ahdi #ahed4 ,igual solidaridad enlazaba las aspiraciones del estudio que la disciplina escolar1 y las distinciones estimuladoras que la ,academia ,real de buenas letras conceda anualmente1 influidas eran por las pruebas de exmen no por el pigmentum que coloraba la epidrmis de los alumnos4 ,el perodo estudiantil terminaba2 el nio1 transformado en hombre1 lanzbase los combates de la vida1 ocupando el sitio que la suerte le concediera3 el menestral empuaba el tirapis la garlopa1 el doctor se ajustaba la muceta1 ascendia al altar el sacerdote1 el militar se ufanaba con el ureo uniforme2 las divisorias lneas sociales se mantenan escrupulosamente2 pero detrs de ellas sentase aletear el espritu de confraternidad1 generado sobre los deslucidos bancos escolares al amparo de la religin y de las leyes4 ,en la escuela de ,rafael ,cordero debi acentuarse ese fenmeno por la condicin individual del maestro1 que l supo mantener dentro de estrechsimos lmites1 obedeciendo la sencillz exquisita de sus sentimientos1 informados por la ms ardiente caridad4 ,el ejercicio de esa virtud humanitaria compendia la vida de ,cordero con exclusivismo absoluto1 blanqueando su tz de bano con las nitideces del lirio2 de ese lirio de nuestras sabanas incultas1 que brota con espontaneidad inconsciente1 embelleciendo los cardos que le constrien y embalsamando el aire que le azot4 ,casto y sobrio1 laborioso y humilde1 austero y benvolo1 ese obrero de mano callosa y alma de ngel antepone el bien de sus semejantes todos los mundanos afectos4 ,la ,sociedad ,econmica le adjudica en un certmen de la virtud premio de cien pesos2 l1 que no cuenta con otros recursos materiales para subsistir que su modesta labor de tabaquero1 rechaza el premio2 obligado aceptarlo1 distribuye la mitad entre sus alumnos menesterosos de ropa y de libros1 y riega la otra mitad1 como semilla de bendiciones1 entre pordioseros1 convocados por medio de sus discpulos1 convidados aquel sublime banquete de la caridad4 ,su jornal es mezquino y con l ha de atender al cuidado de hermana infelz privada de razn1 que no se siente con valor para confiar la beneficencia oficial4 ,el presupuesto familiar1 sobrado exguo1 se constrie an ms por esas exigencias fraternales y no puede tolerar extraordinarios dispendios2 sin embargo1 acierta un mendigo famlico implorar alimento en aquella escuela horas del desayuno1 y el maestro1 juzgando mezquina su colacin para dos1 la adjudica toda al necesitado4 ,un dia llega manos de ,cordero el ttulo de ,maestro imcompleto que le concede el ,gobierno1 con la asignacin de quince pesos mensuales4 ,ya es funcionario municipal1 despus de haberlo sido voluntario y gratuito durante cincuenta y cinco aos4 ,el cambio no le altera2 acepta la asignacin1 merced las reflexiones de los amigos que le recuerdan su ancianidad2 pero mantiene inalterables sus hbitos1 sin modificar siquiera la sencilla vestimenta1 slo engalanada con la chaqueta de menestral al asistir al templo1 admitiendo entonces1 como testimonio de religioso respeto1 lo que1 como prenda innecesaria1 rechazaba en los dems actos de la vida comn4 ,tales eran los ejemplos prcticos que sus discpulos ofreca el ,maestro ,rafael4 ,con los rboles humanos que as descortez1 se labraron en ,europa mdicos1 abogados1 literatos1 profesores en ciencias1 sacerdotes1 hacendistas y militares4 ,y l los vea regresar la tierra nativa1 con la dulce satisfaccin del padre que se goza en el adelanto de sus hijos1 pero sin mostrar envanecimientos por su obra2 tratndolos con afecto anlogo al de aquellas nodrizas esclavas que nos tutearon en la cuna cuando nios1 y nios siguieron llamndonos respetuosamente1 pesar de nuestros cabellos grises4 ,alejandro llamaba el ,maestro ,rafael al bigrafo de ,campeche y de ,power2 ,romn decale al futuro constituyente de #ahfi1 tratndolos ellos y sus dems discpulos1 con la misma familiar sencillz que los tratara en la escuela4 ,y ellos le correspondan con tan filial respeto1 que an se recuerda al coronel ,espino1 prescidiendo de su militar temperamento y de su autoritarismo de corregidor1 para contestar al--,adis ,cayetano6 del anciano obrero1 llevando la mano al jipijapa y repitindo la frase sacramental de la escuela3--,la bendicin1 maestro4 ,qu de recuerdos no surgiran en la mente del veterano cristino1 evocados por esa frase cabalstica6 ,dejadme mi vez que los evoque6 ,evocadlos tambin vosotros1 viajeros de la vida que doblsteis ya el cabo de las tormentas6 ,repasad las notas ntimas de vuestro libro de memorias1 y no vacileis en reconstruir con ellas todo el pasado colonial1 con sus errores1 tristezas1 olvidos1 soledades y desconsuelos1 pues que por sobre aquel montn de cenizas destella1 y destellar siempre1 el sentimiento de concordia que vivific nuestra sociedad y que tuvo en el ,maestro ,rafael acabadsimo intrprete4 ,asistidos de ese sentimiento1 bien pudieron los ilustres informadores de #ahff reclamar de la hidalga ,metrpoli la dignificacin del trabajo en nuestra colonia1 reivindicando para toda la raza negra los derechos naturales inherentes la humana personalidad4 ,es por ese sentimiento1 tan arraigado en ,puerto ,rico1 que se explica el xito maravilloso obtenido por aquel ,decreto redentor de #ahgc que inmortaliza la ,asamblea ,nacional espaola y que slo cnticos de jbilo y religiosas preces de gratitud despertara en nuestro pueblo4 ,esa concordia en las voluntades1 esa harmona en los afectos1 esa reciprocidad en los servicios1 esos respetos mtuos que fincan su abolengo en las necesidades impuestas los viejos colonos de esta comarca por el aislamiento social que se vieron reducidos1 ha llegado constituir cualidad caracterstica de nuestro temperamento1 espritu peculiar y propio de la regin1 aliento de gigante que la confort en los dias de prueba y la condujo al grado de desenvolvimiento culto que hoy muestra y de que este acto da cumplida f4 ,procuremos cultivar esos afectos2 esforcmonos en hacerlos reverdecer2 qu no mueran1 no6 ya que gracias ellos la historia de ,puerto ,rico1 que no enrojece sus pginas con los nombres de un ,toussaint de un ,dessalines1 se ilumina con los destellos del espritu bienhechor de un ,rafael ,cordero4