,,el,,seo ,,reclus ,,el ,,arroyo ,el ,,arroyo ,elseo ,reclus ,traduccin de ,a4 ,lpez ,rodrigo ,,el ,,arroyo ,,cap,,tulo ,,prim]o ,la fu5te ,la hi/oria de un arroyo1 ha/a la del ms pequeo que nace y se pi]de entre el musgo1 es la hi/oria del inf9ito4 ,sus gotas c5telleantes han atravesado el granito1 la roca calcrea y la arcilla2 han sido nieve sobre la cumbre del fro monte1 molcula de vapor en la nube1 blanca espuma en las erizadas olas4 ,el sol1 en su c>r]a di>ia1 las ha he*o respl&ec] con h]mosos reflejos2 la plida luz de la luna las ha irisado ap5as p]ceptiblem5te2 el rayo la ha conv]tido en hidrg5o y oxg5o1 y luego1 en un nuevo *oque1 ha he*o desc5d] en =ma de lluvia sus elem5tos primitivos4 ,todos los ag5tes de la atmsf]a y el espacio y todas las fu]zas csmicas1 han trabajado en conci]to p>a modific> incesantem5te el aspecto y la posicin de la imp]ceptible gota2 su vez1 ella misma es un mundo como los a/ros enormes que dan vueltas por los cielos1 y su rbita se des5vuelve de cielo en cielo et]nam5te y s9 reposo4 ,toda nue/ra imag9acin no ba/a p>a ab>c> en su conjunto el circuito de la gota y por eso nos limitamos seguirla en su curso y su cada1 desde su ap>icin en la fu5te1 ha/a mezcl>se con el agua del caudaloso ro y el ocano inm5so4 ,como s]es dbiles1 int5tamos m$ir la naturaleza con nue/ra propia talla2 cada uno de sus f5m5os se resume p>a nosotros en un pequeo nm]o de impresiones que hemos s5tido4 ,qu es el arroyo1 s9o el sitio h]moso y apacible donde hemos vi/o corr] el agua cri/al9a bajo la sombra de los lamos1 balance>se sus hi]bas l>gas como s]p5t9as y tembl> agitados los juncos de sus islitas8 ,la orilla florida donde gozbamos aco/ndonos al sol1 s&o en la lib]tad1 el s5d]o tortuoso que bordea el m>g5 y que nosotros seguimos con paso l5to contempl&o el curso del agua1 la ari/a de la pi$ra desde la cual el agua unida en apretado haz se precipita en cascada se de%ace en espuma2 he ah lo que en nue/ro recu]do es el arroyo1 casi con toda su inf9ita y compleja naturaleza1 pue/o que lo re/ante se pi]de en las obscuridades de lo inconcebible4 ,la fu5te1 el punto donde el *orro de agua1 oculto ha/a all1 se manifie/a rep5t9am5te1 es el p>aje encantador hacia el cual nos s5timos inv5ciblem5te atrados2 que /a p>ezca adormecida en un prado como simple balsa entre los juncos1 que salga borbotones de la ar5a arra/r&o lam9itas de cu>zo de mica1 que sub5 y bajan arremol9ndose en un torbell9o s9 f91 que brote mode/am5te entre dos pi$ras1 la sombra discreta de los gr&es rboles1 bi5 que salga con e/rpito de una ab]tura de la roca cmo no s5tirse fasc9ado por el agua que acaba de salir de la obscuridad y tan alegrem5te refleja la luz8 ,goz&o nosotros del espectculo encantador que el manantial nos (rece1 nos es fcil compr5d] por qu los rabes1 los espaoles1 los campes9os de los ,pir9eos y otros mu*os hombres de todas las razas y de todos los climas han cred v] en las fu5tes ojos de s]es enc]rados en las t5ebrosas entraz de las rocas1 con los cuales contemplan el espacio y la v]dura4 ,libre de la crcel que la aprisionaba1 la n9fa alegre mira el cielo azul1 los rboles1 las hi]bas1 las caz que se balancean2 refleja la inm5sa naturaleza en el h]moso zafiro de sus aguas1 y1 suge/ionados por sus lmpidas miradas1 nos s5timos posedos de mi/]iosa t]nura4 ,la transp>5cia de las fu5tes fu en todo tiempo el smbolo de la pureza moral2 en la poesa de todos los pueblos1 la inoc5cia se comp>a con el agua cri/al9a de las fu5tes1 y el recu]do de e/a imag51 transmitido de siglo en siglo1 se ha conv]tido p>a nosotros en atractivo4 ,no cabe duda que e/a agua se enturbi> ms lejos2 pas> por rocas que le dej>n mat]ias impuras y arra/r> vegetales en putrefaccin2 se escurrir por sucias ti]ras y se c>g> de inmundancias por los animales y los hombres2 p]o aqu1 en su balsa de pi$ra en su cuna de juncos1 es tan pura1 tan lum9osa1 que p>ece aire cond5sado3 los reflejos movibles de la sup]ficie1 los rep5t9os borbotones1 los crculos concntricos de sus rizos1 los contornos indecisos y flotantes de las pi$ras sum]gidas1 es lo nico que revela que ese fluido tan cl>o1 es agua lo mismo que los ros c5agosos4 ,incl9ndonos sobre la fu5te y vi5do en ella reflejada nue/ra c>a fatigada y con frecu5cia nada bu5a sobre su lmpida sup]ficie1 no hay nadie que no repita in/9tivam5te1 ha/a s9 hab]lo apr5dido1 el antiguo canto que los gebros enseaban sus hijos3 ,acrcate la flor1 p]o no la de%ojes1 ,mrala y d en voz baja3 ,oh1 quin fu]a tan bu5o6 ,en fu5te cri/al9a no arrojes nunca pi$ras2 ,contmplala y exclama3 ,oh1 quin fu]a tan puro6 ,qu h]mosas son esas cabezas de nyade con la cabell]a coronada de hojas y flores que los arti/as helnicos han burilado en sus m$allas y esas e/atuas de n9fas que han elevado sobre las columnatas y los templos6 ,cun encantadoras son esas img5es lig]as y vaporosas que ,g\jon ha sabido1 no ob/ante1 fij> p>a los siglos en el mrmol de sus fu5tes6 ,cun graciosa y alegre no es esa fu5te que el viejo ,+res ha casi esculpido con su p9cel6 ,nada p>ece s] tan fugitivo1 tan indeciso como el agua corri5te vi/a entre juncos2 es cosa de pregunt>se cmo una mano humana pu$e atrev]se simul> la fu5te1 con sus rasgos precisos1 en el mrmol la tela2 p]o p9tor escultor1 el arti/a no ti5e ms que mir> e/a agua transp>5te1 dej>se s$ucir por el s5timi5to que le invade1 p>a v] que ap>ece ante su vi/a la imag5 graciosa y de r$ondeces abultadas y h]mosas4 ,hla ah1 bella y desnuda1 sonri5do la vida1 fresca como la onda en la que su pie se baa2 es jov5 y no envejec] jams2 aunque las g5]aciones pas5 rpidas ante ella1 sus =mas s]n siempre igualm5te suaves1 su mirada igualm5te pura1 y el agua que se exti5de como p]las en su urna encantada1 brill> siempre al sol con iguales respl&ores4 ,qu importa que la n9fa inoc5te1 desconoc$ora de las mis]ias de la vida1 no t5ga en su cabeza un torbell9o de ideas6 ,feliz ella1 no suea en nada2 p]o su dulce mirada nos hace sar nosotros y1 su vi/a1 nos prometemos s] s9c]os y bu5os ha/a s] su igual1 y su virtud nos =talece contra el mundo odioso del vicio y la calumnia4 ,la ley5da romana nos dice que ,numa ,pompilio t5a como consej]a la n9fa ,eg]ia4 ,p5etraba solo en el int]ior de los bosques1 bajo la sombra mi/]iosa de las enc9as2 se aproximaba confiadam5te la gruta sagrada y con su sola pres5cia1 al agua pura de la cascada1 con su ropaje bordado de espuma y el flotante velo de vapor1 irisado1 adquira la =ma de una muj] h]mosa y le sonrea con amor4 ,numa1 el ms]o mortal1 la hablaba como su igual1 y la n9fa le conte/aba con voz cri/al9a1 la que se mezclaban como un coro lejano el murmullo del follaje y los ruidos del bosque4 ,el legislador apr5di all su sabidura4 ,n+n anciano con su b>ba blanca hubi]a pronunciado palabras tan juiciosas como las que salan de los labios de la n9fa1 inmortal y et]nam5te jov54 ,qu nos dice e/a ley5da1 s9o que slo la naturaleza y no la b>anda de las multitudes pu$e inici>nos en la v]dad8 qu p>a inici>se en los mi/]ios de la ci5cia es preciso retir>se la sol$ad y des>roll> su intelig5cia por la reflexin8 ,numa ,pompilio1 ,eg]ia1 no son ms que nombres simblicos que resum5 todo un p]odo de la hi/oria del pueblo romano1 lo mismo que la de toda soci$ad naci5te3 las n9fas1 1 por mejor decir1 las fu5tes2 los bosques1 los montes deb5 los hombres la inspiracin de sus co/umbres y sus leyes en el orig5 de la civilizacin4 ,y aun cu&o fu]a ci]to que la discreta naturaleza hubi]a dado z consejos los legisladores1 trans=mados bi5 pronto en opresores de la humanidad1 cunto bi5 no ha he*o sobre ella en favor de los que sufr5 en la ti]ra1 p>a d>les en]ga1 consol>los en las horas de desgracia y =talec]los p>a la gran batalla de la vida6 ,si los oprimidos no hubi]5 t5ido donde templ> las en]gz y cre>se un alma fu]te contempl&o la ti]ra y sus gr&es paisajes1 la iniciativa y la audacia hubi]an mu]to ha mu*os siglos4 ,todas las cabezas se hubi]an incl9ado ante unos cuantos dspotas y todas las intelig5cias hubi]an cad en una inde/ructible r$ de sutilezas y m5tiras4 ,en nue/ras univ]sidades in/itutos1 mu*os pr(esores1 s9 sab] lo que hac5 crey5do hac] bi51 int5tan dism9uir el valor de la juv5tud educ&o la fu]za y la orig9alidad segn sus propias ideas1 imponi5do todos la misma discipl9a y m$iocridad4 ,exi/e una tribu de pieles rojas en la que las madres int5tan hac] hijos p>a consej]os y p>a la gu]ra hacindoles incl9> la cabeza hacia adelante hacia atrs por m$io de slidos in/rum5tos de mad]a y v5dajes apropiados2 lo mismo que e/a tribu exi/5 p$agogos que se consagran la obra fune/a de fabric> cabezas de funcion>io y otros c>gos1 lo cual consigu51 desgraciadam5te1 con h>ta frecu5cia4 ,p]o pasan los diez meses de cad5a1 los diez l>gos meses de e/udios1 y llegan los dz felices de vacaciones3 la juv5tud adqui]e su lib]tad2 vuelve al campo1 ve nuevam5te los lamos del prado1 los rboles del bosque1 y la fu5te sobre cuyas aguas flotan ya las prim]as hojas am>illas que el otoo m>*ita2 ll5an sus pulmones con el aire puro de la campia1 r5uevan su sangre1 =talec5 un cu]po y todos los aburrimi5tos de la escuela s]n insufici5tes p>a hac] que desap>ezcan del c]ebro los recu]dos de la naturaleza libre4 ,que el colegial salido de la crcel1 escptico y ext5uado1 se aficione seguir el tortuoso s5d]o que bordea al arroyo1 que contemple los remol9os de las aguas1 que sep>e las hojas levante las pi$ras p>a v] salir el agua de los pequeos manantiales1 y e/e ej]cicio le h> muy pronto s5cillo de corazn1 jovial y cndido4 ,y lo mismo que suc$e los jv5es suc$e los pueblos en su adolesc5cia4 ,a miles1 los sac]dotes y directores de las naciones1 prfidos ll5os de bu5as int5ciones1 se han armado del ltigo y la mordaza1 bi51 con mayor habilidad se han limitado hac] repetir en todos los siglos las ideas de ob$i5cia con objeto de mat> las voluntades y envilec] los espritus2 p]o1 a=tunadam5te1 todos esos pa/ores que han qu]ido esclaviz> al hombre por el t]ror1 la ignorancia la apla/ante rut9a1 no han conseguido cre> un mundo su imag51 no han podido hac] de la naturaleza un gran j>dn de olorosos n>anjos1 con rboles retorcidos en =ma de mon/ruos y de enanos1 con valles cortados como figuras geomtricas y rocas talladas la ltima moda4 ,la ti]ra1 por la magnific5cia de sus horizontes1 las frescuras de sus bosques y la pureza de sus fu5tes1 ha sido y cont9a si5do la gran educadora y no ha cesado de llam> las naciones la armona y la conqui/a de la lib]tad4 ,tal monte cuyas nieves y hielos ap>ec5 en pl5o cielo por encima de las nubes1 tal bosque en el que el vi5to ruge1 tal ria*uelo que corre susurrante por prados y valles1 han he*o con frecu5cia mu*o ms que =midables ejrcitos por la lib]tad de un pueblo4 ,z lo s9ti]on los antiguos vascos1 nobles desc5di5tes de los b]os1 nue/ros abuelos3 por el anhelo de lib]tad y altiva val5ta1 con/ruan sus resid5cias al borde de las fu5tes1 la sombra de los gr&es rboles1 y ms an que su fi]eza1 el amor la naturaleza asegur durante siglos su indep5d5cia4 ,nue/ros otros antepasados1 los arios de ,asia1 adoraban las aguas corri5tes1 y desde el orig5 de las edades hi/ricas1 fu]on objeto de un culto v]dad]o4 ,vivan en la salida de los h]mosos valles que desc5dan de ,palmira1 el te*o del mundo1 saban utiliz> todos los torr5tes de agua cl>a dividindolos en num]osos canales1 trans=m&o z en frtiles hu]tas sus ridas ti]ras1 y si invocaban las fu5tes1 si las (recan sacrificios1 no era slo porque el agua f]tilizaba sus campos y haca crec] sus rboles y calmaba la s$ de ellos y sus ganados1 s9o tambin1 segn decan1 porque el agua purifica los hombres1 equilibra las pasiones y calma los deseos desm$idos4 ,el agua era qui5 les evitaba los odios y furias ins5satos de sus vec9os1 los semitas del desi]to1 y ella era qui5 les haba salvado de la vida errante fecund&o sus campos y alim5t&o sus cultivos2 ella deban el hab] podido fij> la prim]a pi$ra del hog>1 y luego1 la poblacin y la ciudad1 ensan*&o z el crculo de sus s5timi5tos y sus ideas4 ,sus hijos1 los hel5os1 compr5di]on la importancia del agua y su influ5cia decisiva en el orig5 de las soci$ades1 segn ms t>de demo/r>on con/ruy5do un templo y levant&o la e/atua de un dios al borde de cada una de sus fu5tes4 ,ha/a entre nosotros1 ltimos desc5di5tes de los arios1 subsi/e en algunos puntos un re/o de la antigua adoracin las fu5tes4 ,despus de la mu]te de los antiguos dioses y la de/ruccin de sus templos1 los pueblos cri/ianos cont9u>on en mu*as p>tes v5]&o el agua de los manantiales3 z en el nacimi5to del ,cefiso en ,beocia1 se ve una al lado de otra1 las ru9as de dos n9feos griegos con sus elegantes columnas y la pesada arquitectura de una capilla de la ,edad ,m$ia4 ,en la ,europa occid5tal algunas iglesias y conv5tos han sido con/rudos en la orilla de las fu5tes2 p]o en mu*os ms puntos aun1 los sitios encantadores en donde alegrem5te sal5 del suelo las aguas cri/al9as1 han sido maldecidos como p>ajes frecu5tados por demonios4 ,durante los dolorosos siglos de la ,edad ,m$ia1 el temor trans=m los hombres1 y e/e s5timi5to fune/o les hizo v] c>as ge/iculantes y ridculas1 en donde nue/ros antepasados sorpr5di]on la sonrisa de los dioses1 trans=m&o en antesala del infi]no la alegre ti]ra que p>a los hel5os fu la base del ,olimpo4 ,los negros sac]dotes1 compr5di5do por in/9to que la lib]tad podra r5ac] del amor la naturaleza1 haban entregado la ti]ra los g5ios inf]nales2 haban pue/o los demonios y los fantasmas en el mismo punto que antes ocupaban los dradas y las fu5tes donde en otro tiempo se baaban las n9fas4 ,al nacimi5to de las aguas acudan los espectros de los mu]tos p>a unir sus sollozos con los quejidos la/im]os de los rboles y el murmullo del agua al *oc> con las pi$ras2 era tambin el punto de reunin de las be/ias salvajes1 en donde por las no*es el s9ie/ro du5de se emboscaba detrs de una brea p>a lanz>se de un salto sobre los cam9antes y conv]tirlos en cabalgadura suya4 ,en ,francia1 como en ,espaa cuntas fu5tes del diablo y bocas de infi]no exi/51 no frecu5tadas por los campes9os sup]/iciosos1 y t5i5do nicam5te de inf]nal1 s9 emb>go1 esas fu5tes temidas y esos antros subt]rneos1 la maje/ad salvaje del lug> la azul pr(undidad de sus aguas6 ,en adelante1 todos los hombres que aman la vez la poesa y la ci5cia1 todos los que deb5 trabaj> de comn acu]do p>a el bi5e/> g5]al1 corresponde el deb] de levant> la maldicin arrojada sobre las fecundas y encantadoras fu5tes por los sac]dotes de la ,edad ,m$ia4 ,no ador>emos1 es ci]to1 como nue/ros antepasados1 arios1 semitas b]os1 el agua transp>5te que sale borbotones del suelo2 p>a manife/> nue/ro agradecimi5to por la vida y las riquezas que produce las soci$ades1 no lo con/ruiremos n+n n9feo1 no le d$ic>emos n+una libacin solemne1 p]o en honor de la fu5te h>emos ms que todo eso4 ,e/udi>emos en sus aguas1 en su espuma1 en la ar5a que arra/ra1 en las ti]ras que disuelve y1 pes> de las t9ieblas1 remont>emos el curso subt]rneo ha/a la prim]a gota que la roca transpira2 la luz del da la seguiremos de cascada en cascada1 de curva en curva1 ha/a lleg> al inm5sa depsito del m> donde va confundirse1 y conoc]emos con exactitud el papel importante que desempea en la hi/oria del planeta4 ,al mismo tiempo1 apr5d]emos utiliz>la de un modo completo en el riego de nue/ros campos1 convirtindola en una de nue/ras riquezas1 ponindola al s]vicio comn de la humanidad1 en vez de dej>la arras> los cultivos p]d]se en pe/il5tes pantanos4 ,cu&o hayamos1 en f91 compr5dido la fu5te con exacta p]feccin1 entonces s] nue/ra fiel asociada en la obra de embellecimi5to del globo2 entonces apreci>emos prcticam5te su encanto y su belleza1 y nue/ras miradas no s]n ya de infantil admiracin4 ,el agua1 como la ti]ra que vivifica1 nos p>ec] cada da ms h]mosa en cuanto se haya purificado1 no s9 p5a1 de su l>ga maldicin4 ,las tradiciones de nue/ros antepasados1 los ciudadanos helnicos1 que miraban con tanto amor el p]fil de los montes1 el nacimi5to de las aguas y el contorno accid5tado de las orillas del arroyo1 han sido vueltas la vida por nue/ros arti/as p>a la ti]ra ent]a como p>a la fu5te1 y gracias e/a resurreccin la humanidad florece de nuevo en su juv5tud y su alegra4 ,cu&o empez el r5acimi5to de los pueblos europeos1 un mito extrao se propag entre los hombres4 ,se contaba que lejos1 muy lejos1 ms all de los lmites del mundo conocido1 exi/a una fu5te m>avillosa1 que reuna las virtudes de todas las dems fu5tes2 no slo curaba los males s9o que rejuv5eca y daba la inmortalidad4 ,el vulgo crey e/a fbula y se puso busc> la ,fu5te d la ,juv5tud1 esp]&o encontr>la1 no en la entrada de los infi]nos1 como la laguna ,e/igia1 s9o al contr>io1 en un p>as t]re/re1 en m$io de flores y v]dura1 bajo una primav]a et]na4 ,despus del descubrimi5to del ,nuevo ,mundo1 los soldados espaoles1 mill>es1 se av5turaban con h]osmo inusitado en m$io de ti]ras desconocidas1 travs de los bosques1 pantanos1 b>rancos y montes1 y en regiones pobladas de enemigos2 iban siempre adelante1 y cada una de sus etapas se m>caba con la mu]te de mu*os de ellos2 p]o los que qu$aban avanzaban s9 det5]se1 esp]&o hall> al f91 en recomp5sa de sus esfu]zos1 esa agua m>avillosa cuyo contacto les h>a v5c] la mu]te4 ,aun hoy1 segn se dice1 los pescadores desc5di5tes de los prim]os conqui/adores espaoles dan vueltas alr$$or de las islas del e/re*o de las ,bahamas1 con la esp]anza de v] en alguna playa salir borbotones la m>avillosa agua4 ,y qu es debido el que hombres1 goz&o despus1 de todo de un excel5te bu5 s5tido y gran fu]za de voluntad1 busc>an con tanta pasin la fu5te div9a que deba r5ov> sus cu]pos y se exponan alegrem5te todos los peligros con la esp]anza de encontr>la8 ,consi/e en que nada les p>eca imposible los que haban vi/o realiz>se las m>avillas del ,r5acimi5to4 ,en ,italia1 los sabios haban sabido resucit> el mundo griego con sus p5sadores y arti/as2 en la brumosa ,alemania los magos de la v]dad haban descubi]to la m>avilla de hac] grab> el metal y la mad]a2 los libros se impriman1 y el dom9io inf9ito de las ci5cias se abra z las masas del pueblo1 cond5adas en otro tiempo la obscuridad de la ignorancia2 en f91 los navegantes g5oveses1 v5ecianos1 espaoles y portugueses haban he*o surgir1 como un segundo planeta unido al nue/ro1 un cont95te nuevo con sus plantas1 sus animales1 sus pueblos y sus dioses4 ,la inm5sa r5ovacin de las cosas haba embriagado los espritus2 slo lo posible p>eca quimrico4 ,la ,edad ,m$ia desap>eci en el abismo de los siglos pasados1 y1 p>a los hombres empezaba una nueva era1 ms libre y feliz4 ,los que por el e/udio se haban emancipado del error y las sup]/iciones1 compr5di]on que la ci5cia1 el trabajo y la unin frat]nal podan slo aum5t> el pod] de la humanidad y hac]la triunf> def9itivam5te de la influ5cia del pasado2 p]o los soldados gros]os1 hroes contra el bu5 s5tido1 iban busc&o en el pasado leg5d>io esa gran era de r5ovacin que se abra precisam5te por las conqui/as de la obs]vacin y la negacin del milagro2 t5an necesidad de un smbolo mat]ial p>a cre] en el progreso1 y e/e smbolo era el de la fu5te1 en donde los miembros del anciano recobr>an la fu]za y la belleza4 ,la imag5 que se pres5taba naturalm5te su imag9acin era la de la fu5te1 naci5do la lib]tad del fondo t5ebroso del suelo y haci5do crec] en seguida sobre sus orillas frondosas las plantas1 las flores y la juv5tud4 ,,cap,,tulo ,,ii ,el agua del desi]to ,p>a compr5d] la importancia que han t5ido los manantiales y los arroyos en la vida de las soci$ades1 es preciso transport>se1 aunque slo sea con el p5sami5to1 los pases donde la ti]ra av>a no deja brot> ms que muy r>as fu5tes4 ,aco/ados bl&a y cmodam5te sobre la hi]ba de nue/ros prados1 c]ca del agua que se escapa borbotones1 es muy fcil ab&on>nos la voluptuosidad de vivir1 cont5tndonos slo con los encantadores horizontes de nue/ro clima2 p]o dejemos nue/ro espritu vag> ba/ante ms all de los lmites donde alcanza nue/ra mirada4 ,viajemos capri*o lejos de las matas gramneas que se balancean nue/ro lado la otra p>te de los lamos que hac5 sombra la fu5te1 y de los surcos que rayan la falda de la col9a2 ms all todava de las ondulaciones vaporosas de las cre/as que m>can las front]as del valle y de los blancos jirones de nubes que fe/onean el horizonte4 ,sigamos en su vuelo1 al otro lado de los montes y los m>es1 al pj>o que se m>*a hacia otros cont95tes4 ,la fr5te refleja un in/ante su rpida imag5 p]o bi5 pronto desap>ece en el espacio4 ,aqu1 en nue/ros ricos valles de la ,europa occid5tal1 el agua corre en abundancia2 las plantas bi5 regadas1 se des>rollan con toda su belleza2 las ramas de los rboles1 con su corteza lisa y ti]na1 e/n rebos&o savia2 el aire tibio e/ c>gado de vapores4 ,por influ5cia del contra/e1 es natural p5s> en otras com>cas m5os felices1 en las que la atmsf]a no produce lluvia1 y el suelo1 demasiado rido1 da vida raqutica una insignificante vegetacin4 ,en esas regiones es donde las g5tes sab5 apreci> el agua en su ju/o valor4 ,en el int]ior del ,asia1 en la ,p5nsula arbiga1 en el ,sah>a y el desi]to del ,africa ,c5tral1 en las llanuras del ,nuevo ,mundo1 y ha/a en ci]tas regiones de ,espaa1 cada fu5te es algo ms que el smbolo de la vida2 es la vida misma3 que el agua sea abundante y la prosp]idad del pas se acrec5t>2 si la cantidad dism9uye desap>ece completam5te1 los pueblos se empobrec5 mu]53 su hi/oria es la del hilo de agua1 c]ca del cual con/ruy5 sus cabaz4 ,los ori5tales1 cu&o ti55 ensueos de felicidad1 se v5 siempre al borde de un arroyuelo1 y en sus cantos celebran1 sobre todo1 la belleza de las fu5tes4 ,mi5tras que en nue/ra ,europa1 con ba/ante agua p>a el des5volvimi5to de la vida1 nos saludamos burguesam5te preguntndonos por la salud y los negocios1 los gallos del ,africa ori5tal1 se preguntan incl9ndose4 ,has hallado agua8 ,en el ,indo/n1 al criado enc>gado de refresc> la morada roci&o el piso1 le llaman el p>adisiaco4 ,en las co/as del ,p] y de ,bolivia1 donde el agua pura es muy r>a1 miran frecu5tem5te con desesp]acin la va/a ext5sin de las ondas saladas4 ,la ti]ra rida ti5e un color am>illo1 el cielo es azul de un color de ac]o4 ,suc$e veces que una nube se =ma en la atmsf]a3 inm$iatam5te1 las g5tes se juntan p>a seguir con la mirada el h]moso li5zo de vapor que se de%ace en el espacio s9 resolv]se en lluvia4 ,no ob/ante1 despus de meses y aos de esp]a1 un feliz movimi5to del aire funde en agua la nube sobre las arideces de la co/a4 ,qu alegra1 v] ca] el *ap>rn tanto tiempo esp]ado6 ,los nios sal5 de la casa p>a recibir la lluvia sobre sus cu]pos desnudos y se baan en las *>cas lanz&o gritos de alegra2 los adultos esp]an impaci5tes el f9al de la torm5ta p>a salir al aire libre y goz> del contacto con las molculas hm$as que flotan todava en la atmsf]a4 ,la lluvia que acaba de ca] va r5ac] por todas p>tes1 no en fu5tes1 s9o cambiada por la m>avillosa qumica del suelo1 en v]dura1 en flores y en aromas1 p>a trans=m> durante algunos dz el desi]to rido en h]moso prado4 ,por desgracia1 esas hi]bas se secan en muy pocas semanas1 la ti]ra se calc9a de nuevo1 y los habitantes1 afligidos1 se v5 obligados ir en busca del agua neces>ia1 las llanuras lejanas cubi]tas de efloresc5cias salitrosas4 ,el agua se deposita en gr&es t9ajas1 y les gu/a mir>se en ella1 lo mismo que en nue/ros felices climas podemos hac] en el mgico espejo de nue/ras fu5tes4 ,el extranj]o que se av5tura por ci]tos pueblos del alto ,aragn1 con/rudos sobre las cumbres de los montes que sirv5 de base los ,pir9eos lo mismo que rocas punto de rod> ha/a el valle1 se ve sorpr5dido por la ti]ra roja que cim5ta las pi$ras irregul>es de las mis]ables casu*as4 ,supone que la roja argamasa se ha amasado con ar5a rojiza1 p]o no es z2 los con/ructores1 av>os de su agua1 han pref]ido hac] el mort]o con v9o4 ,la cose*a del ao ant]ior ha sido bu5a1 sus bodegas e/n ll5as de lquido1 y si se qui]e coloc> la nueva cose*a1 no ti5e otro recurso que vaci> una bu5a p>te4 ,p>a ir en busca del agua1 muy lejos en el valle1 al pie de las col9as1 s]a neces>io p]d] dz ent]os y c>g> num]osas c>avanas de mulas4 ,en cuanto s]virse del agua que cae gota gota por la h5didura de la roca inm$iata1 es un sacrilegio en el cual nadie pi5sa4 ,e/a agua1 las muj]es que van todos los dz recog]la en sus cnt>os1 la cons]van con un amor religioso4 ,cunto ms viva todava debe s] la admiracin que por el agua si5te el viaj]o que atraviesa el desi]to de pi$ras de ar5a1 y que ignora si t5dr la su]te de hall> un poco de hum$ad en algn pozo1 cuyas p>$es e/n =madas con huesos de camello6 ,llega al punto indicado1 p]o la ltima gota acaba de s] evaporada por el sol2 ahonda el hm$o suelo con la punta de su lanza2 todo 9til1 la fu5te que buscaba no volv] t5] agua ha/a la prxima temporada de lluvias4 ,qu ti5e1 pues1 de extrao que su imag9acin1 siempre obsesionada por la visin de las fu5tes1 dirigida hacia la imag5 de las aguas1 se las haga ap>ec] rep5t9am5te8 ,el espejismo no es slo1 tal como lo dice la fsica mod]na1 una ilusin de la vi/a producida por la refraccin de los rayos del sol al travs de un plano en el que la temp]atura no es en todas p>tes la misma2 es tambin con frecu5cia una aluc9acin del fatigado viaj]o4 ,p>a l1 el colmo de su felicidad s]a v] ap>ec] sus pies mismo un lago de agua fresca1 en el cual pudi]a al mismo tiempo que calm> su s$1 refresc> su cu]po1 y tal es la int5sidad de su deseo1 que trans=ma su ensueo en una imag5 visible4 ,el h]moso lago que describe en su p5sami5to1 se le ap>ece al f9 reflej&o lo lejos la luz del sol y pres5t&o su vi/a la orilla dilatada ha/a el horizonte1 poblada de tupidas y elegantes palm]as4 ,d5tro de algunos m9utos nad> voluptuosam5te en sus aguas1 y ya que no pu$e goz> de la realidad1 disfruta al m5os con la ilusin4 ,qu mom5to de entusiasmo y alegra aquel en que el gua de la c>avana1 dotado de vi/a ms p5etrante que sus compaeros1 divisa en el horizonte el punto negro que le revela el v]dad]o oasis6 ,lo seala con el d$o los que le sigu51 y todos si5t5 en el mismo in/ante dism9uir la laxitud3 la vi/a de ese pequeo punto casi imp]ceptible ha sido sufici5te p>a rep>> sus fu]zas y cambi> en alegra su desesp]acin2 las caball]z al>gan el paso1 porque tambin ellas sab5 que la t]rible jornada va t5] pronto f94 ,el punto negro aum5ta poco poco2 ahora se pres5ta ya como una nube indecisa1 contra/&o por su color negro con la sup]ficie inm5sa del desi]to de un color rojo deslumbrador2 luego la nube se exti5de y se levanta sobre la llanura3 es un bosque1 sobre el cual empiezan di/+uirse las r$ondas cimas de las palm]as1 p>ecidas b&adas de gigantescos pj>os4 ,al f91 el viaj]o p5etra bajo la alegre sombra1 y ahora s que es agua1 agua v]dad]a1 lo que oye murmur> al pie de los rboles4 ,p]o qu cuidado religioso pon5 los habitantes del oasis en utiliz> ha/a la ltima gota del precioso lquido6 ,divid5 el nacimi5to en una multitud de pequeos regu]os1 con objeto de esp>cir la vida sobre la mayor ext5sin posible1 y trazan todas e/as pequez v5as de agua el cam9o ms recto hacia las plantaciones y los cultivos4 ,empleada z ha/a la ltima gota1 la fu5te no va p]d]se en el arroyo y en el desi]to3 sus lmites son los del oasis mismo2 donde crec5 los ltimos arbu/os1 all acaban las ltimas art]ias del agua1 absorbida por las races p>a trans=m>la en savia4 ,extrao contra/e el de las cosas6 ,p>a los que habitan el oasis es e/e un presidio2 p>a los que lo divisan de lejos lo v5 slo con la imag9acin1 es un p>as4 ,sitiado por el inm5so desi]to1 donde el viaj]o desori5tado slo halla hambre1 s$1 la locura1 tal vez la mu]te1 los habitantes del oasis son adems diezmados por las fiebres que la pe/il5cia de las aguas produc51 al pie mismo de las poticas palm]as4 ,cu&o los emp]adores romanos1 modelo de todos los que les han suc$ido en la hi/oria de la autoridad1 t5an int]s en de%ac]se de un enemigo s9 necesidad de d]ram> sangre1 se limitaban de/]r>los un oasis1 y poco tiempo despus t5an la alegra de sab] que la mu]te haba he*o rpidam5te el s]vicio esp]ado4 ,y no ob/ante1 esos oasis mortf]os1 gracias sus aguas cri/al9as y al contra/e que (rec5 con las sol$ades ridas1 hac5 surgir en el hombre la idea de un lug> de delicias y han llegado s] el smbolo mismo de la felicidad4 ,en sus viajes de conqui/a travs del mundo1 los rabes1 deseosos de cre>se una patria en todas las com>cas donde les llevaba el amor de conqui/a y el fanatismo de la fe1 int5t>on cre> por doqui] pasaban pequeos oasis4 ,qu son en ,&aluca esos j>d9es enc]rados entre las tri/es murallas de un alcz> moro1 s9o m9iaturas del oasis1 que les recordaban los del desi]to8 ,por el lado de la poblacin y de sus calles ll5as de polvo1 las altas murallas coronadas de alm5as y aguj]eadas de tre*o en tre*o por algunas ango/as ab]turas1 pres5tan un aspecto t]rible2 p]o cu&o se ha p5etrado en el rec9to y se han pasado las bv$as1 los corr$ores y las arcadas1 se nos pres5ta el j>dn rodeado de elegantes columnas que recu]dan los esbeltos troncos de las palm]as4 ,las plantas trepadoras se enlazan en los fu/es de mrmol1 las flores ll5an el r$ucido espacio con su p]fume p5etrante1 y el agua1 poco abundante1 p]o di/ribuida con el mayor arte1 cae como p]las sonoras en el vaso de la fu5te4 ,en pres5cia de las h]mosas fu5tes de nue/ro clima1 cuya agua nos apaga la s$ y nos enriquece1 se nos ocurre pregunt> cul de los ag5tes naturales de la civilizacin ha he*o ms p>a ayud> la humanidad en su l5to des5volvimi5to4 ,es acaso el m> con sus aguas pobladas de vidas1 con sus playas1 que fu]on los prim]os cam9os empleados por el hombre1 y su sup]ficie inf9ita excit&o en el brb>o el deseo de recorr]la de una otra orilla8 ,es acaso el monte con sus altas cimas1 que son la belleza de la ti]ra1 sus pr(undos valles1 donde los pueblos hallan abrigo1 su atmsf]a pura1 que da los que la respiran una alma fu]te8 ,o s] tal vez la humilde fu5te1 hija del m> y de los montes8 ,s2 la hi/oria de las naciones nos ensea cmo la fu5te y el arroyo han contribuido directam5te al progreso del hombre ms que el ocano1 los montes y toda otra p>te del gran cu]po del planeta que habitamos4 ,co/umbres1 religiones1 e/ado social1 dep5d51 sobre todo1 de la abundancia de aguas corri5tes4 ,segn una ley5da ori5tal1 fu la orilla de una fu5te del desi]to donde los leg5d>ios antepasados de las tres gr&es razas del antiguo mundo ces>on de s] h]manos p>a conv]tirse en enemigos4 ,los tres1 fatigados por la m>*a travs de la ar5a1 se s5tan morir de calor y de s$4 ,ll5os de alegra al divis> una fu5te1 corri]on p>a arroj>se en sus aguas4 ,el ms jov5 que lleg prim]o1 sali trans=mado2 su color1 negro como el de sus h]manos antes de sum]girse en la fu5te1 haba tomado el color de un blanco rosado1 y sobre sus espaldas brillaban rubios cabellos4 ,el agua desap>eca por mom5tos1 y el segundo h]mano no pudo baarse por ent]o2 no ob/ante1 se revolc sobre la ar5a hm$a1 y su piel se ti de un color dorado4 ,a su vez el t]c]o se arroj en la balsa1 poro no qu$aba ya ni una gota de agua4 ,el desgraciado se agitaba 9tilm5te qu]i5do beb] y hum$ec] su cu]po2 p]o slo las plantas de los pies y las palmas de sus manos1 apret&o la ar5a se hum$eci]on un poco y adquiri]on un matiz lig]am5te blanco4 ,e/a ley5da relativa los habitantes de los tres cont95tes del ,antiguo ,mundo1 nos cu5ta1 tal vez en =ma velada1 cules son las v]dad]as causas de la prosp]idad de las razas4 ,las naciones de ,europa han llegado s] las ms morales1 las ms intelig5tes y las ms felices1 no porque llev5 en s preem95cia alguna1 s9o porque gozan de un mayor nm]o de ros y fu5tes1 y sus cu5cas fluviales e/n ms felizm5te di/ribudas4 ,el ,asia1 donde mu*os pueblos son del mismo orig5 ario que las pr9cipales naciones de ,europa1 ti5e una hi/oria mu*o ms antigua1 y ha he*o1 no ob/ante1 m5os progresos en civilizacin y pod]o sobre la naturaleza porque sus canales de riego e/n peor di/ribudos1 y porque va/os desi]tos sep>an sus frtiles valles4 ,y el ,africa1 cont95te in=me1 poblado de desi]tos1 de mesetas1 de llanuras to/adas por el sol1 y de pantanos1 hace l>gos siglos que es la ti]ra de%]$ada causa de la falta de fu5tes y de ros4 ,p]o pes> de los odios y las gu]ras1 en auge todava1 los pueblos se hac5 ms solid>ios cada da1 y sab5 ya comunic>se sus privilegios p>a hac] de ellos un patrimonio comn2 gracias la ci5cia y la indu/ria que se propagan de da en da1 sab5 ya hac] brot> el agua donde nue/ros antepasados no saban hall>la1 y pon] en comunicacin unos ros con otros1 aunque e/n muy di/antes4 ,los tres prim]os hombres se sep>>on enemigos en la fu5te de la ,discordia1 p]o la misma ley5da aade que se reconcili>on un da en el manantial de la ,igualdad1 p>a s] et]nam5te h]manos4 ,en las regiones pr$ilectas del sol1 donde tradiciones y mitos van busc> la mayor p>te de las causas de la civilizacin de las naciones1 es alr$$or de la fu5te1 condicin pr9cipal de la vida1 donde afirman que por vez prim]a se reuni]on los hombres4 ,en m$io del desi]to1 la tribu vive aprisionada en el oasis2 =zosam5te agrcola1 los lmites de su t]ritorio e/n m>cados por el alcance que el agua ti5e4 ,las e/epas de abundante hi]ba1 ms fciles de atraves> que el desi]to1 no manti55 en cautiv]io las tribus1 y los pa/ores nmadas conduci5do sus rebaos1 viajan1 segn la temporada1 de un extremo otro de la llanura2 p]o los puntos de reunin son siempre las fu5tes1 y de la mayor m5or abundancia del manantial dep5de el pod]o de la tribu4 ,la in/itucin patri>cal de los semitas del ,asia occid5tal y de las dems razas del mundo1 es debida sobre todo la c>5cia de manantiales4 ,la altiva ciudad griega1 y con ella la admirable civilizacin de los hel5os1 que cont9u> respl&eci5te travs de la hi/oria1 se explica tambin en gran p>te por la =ma del ,hlada1 donde num]osos lagos1 sep>ados unos de otros por col9as y elevadas montaz1 ti55 cada uno su pequea familia de arroyuelos y de valles4 ,se pu$e imag9> ,esp>ta s9 el ,eurotas1 ,olimpia s9 el ,alfeo y ,at5as s9 el ,iliso8 ,adems1 los poetas griegos supi]on reconoc] lo que deba su patria esas pequez corri5tes de agua que un salvaje de ,amrica ni siqui]a se dign>a mir>4 ,los aborg5es del ,nuevo ,mundo desprecian al arroyo porque v5 corr] con su t]rible maje/ad los gr&es ros como el ,madeira1 el ,tapajoz y el ,amazonas2 p]o esas enormes masas de agua no las compr5d5 ni siqui]a lo neces>io p>a apreci> su pot5cia1 y al contempl>las se qu$an como e/pidos4 ,el griego1 al contr>io1 ll5o de gratitud por el ms insignificante hilillo de agua1 lo deificaba como una fu]za natural2 le con/rua templos1 le eriga e/atuas y acuaba m$allas en su honor4 ,y el arti/a que grababa esculpa esos rasgos div9izados1 compr5da tan p]fectam5te las virtudes ntimas de la fu5te1 que1 al v] la imag5 los ciudadanos que corran contempl>la1 la reconocan inm$iatam5te4 ,cun clebres son los nombres de los pequeos arroyuelos del ,hlada y del ,asia ,m5or z transfigurados por los escultores y los poetas6 ,cu&o el viaj]o desemb>ca en el ,helesponto1 sobre las mismas playas donde ,ulises y ,aquiles sac>on sus emb>caciones sobre la ar5a2 cu&o ap]cibe el llano que en otro tiempo so/5a las murallas de ,troya y ve su propia imag5 reflej>se1 bi5 en los famosos manantiales del ,escam&ro1 en el agua cri/al9a del pequeo ro ,simois1 donde e/uvo punto de p]ec] el vali5te ,ajax1 bi5 pobre es su imag9acin y bi5 rebelde su corazn si no se si5te pr(undam5te conmovido en pres5cia de esas aguas que el viejo ,hom]o ha cantado6 ,quin no se s5tir conmovido al visit> esas fu5tes de ,grecia1 con sus hombres armoniosos de ,caliroe1 ,mnemos9a1 ,hipocr5e1 ,ca/alia8444 ,el agua que entonces manaba y que cont9a naci5do todava1 es la que los poetas miraban con amor como si la inspiracin hubi]a salido del suelo al mismo tiempo que las fu5tes2 esos hilillos transp>5tes iban beb]1 p5s&o en la inmortalidad y qu]i5do le] el de/9o de sus obras en los rizos de la pequea laguna y en las pequez ondulaciones de la cascadita4 ,no es posible que haya un viaj]o que no se deleite record&o esas clebres fu5tes1 si ha t5ido la felicidad de contempl>las un da6 ,yo recu]do todava con v]dad]a emocin las horas y los m9utos en que1 cual humilde amante de las fu5tes1 pude dirigir mi mirada hacia las aguas puras de los manantiales de la ,sicilia griega1 y sor pr5d] en su alegre nacimi5to1 ac>iciados por la luz del sol1 los pequeos torr5tes ,aeis y ,am5anos1 y los borbotones transp>5tes de ,cianea y ,aretusa4 ,es ci]to que e/as fu5tes son h]mosas1 p]o me p>ecan mil vec5 ms encantadoras al record> que mu*os millones de hombres ya desap>ecidos1 las haban admirado como yo3 una especie de pi$ad filial me haca p>ticip> de los s5timi5tos de todos aquellos1 que desde el juicioso ,ulises1 se haban det5ido al borde de esas aguas p>a satisfac] su s$1 tan slo p>a contempl> la pr(undidad azul y la cri/al9a corri5te4 ,el recu]do de los pueblos que se haban unido alr$$or de esas fu5tes1 y cuyos palacios y templos se haban reflejado tembl&o sobre la rizada sup]ficie1 se mezclaba p>a m con el murmullo de la fu5te sali5do fu]a de su crcel calcrea de lava4 ,los pueblos han sido de/ruidos2 div]sas civilizaciones se han suc$ido con su flujo y reflujo de progreso y decad5cia2 p]o la fu5te1 con su voz cl>a1 no cesa un in/ante de cont> la hi/oria de las antiguas ciudades griegas3 ms aun que la grave hi/oria1 las fbulas con las que los poetas han adornado la descripcin de las fu5tes1 sirv5 en nue/ros dz p>a resucit> ante nosotros las pasadas g5]aciones4 ,el ria*uelo ,acis que fe/ejaban ,galatea y las n9fas del bosque y que el gigante ,polifemo m$io ent]r entre las rocas1 nos habla de una erupcin del ,etna1 el gigante t]rible1 con la mirada de fuego1 enc5dida sobre la como el ojo fijo del ,ciclope2 ,cifanelo el ,azulado que se coronaba de flores cu&o el negro ,platn v9o llev>se ,pros]p9a p>a abism>se con ella en las cav]nas del infi]no1 nos hace ap>ec] los dioses jv5es en la poca de sus amores con la ti]ra virg5 todava2 la encantadora ,aretusa que la ley5da nos dice hab] v5ido de ,grecia nad&o travs de las olas del m> ,jnico1 sigui5do la e/ela de las emb>caciones dricas1 nos cu5ta la emigracin de los colonos griegos en su m>*a gradual de progreso hacia ,occid5te4 ,alfeo1 el ro de ,olimpia1 corri5do en p]secucin de la bella ,aretusa1 haba tambin salvado el m> y mezclado sus aguas1 en las co/as de ,sicilia1 con la onda adorada de la fu5te4 ,segn dic5 los m>9os1 se ve veces al ,alfeo levant>se sobre el m> en gr&es borbotones1 c]ca de los muelles de ,siracusa1 y en su corri5te arremol9a las hojas1 las flores y los frutos de ,grecia4 ,la naturaleza ent]a1 con sus aguas y sus plantas1 haba seguido al hel5o su nueva patria4 ,ms c]ca de nosotros1 en el ,m$ioda de ,francia1 p]o tambin sobre esas v]ti5tes del ,m$it]rneo que1 por sus rocas blancas1 su vegetacin y su clima se p>ece ms al ,africa y ,siria que la ,europa templada1 una fu5te1 la de ,nimes1 nos cu5ta las bi5&anzas del agua de los manantiales4 ,fu]a de la poblacin1 se abre un anfiteatro de rocas poblado de p9os1 cuyas cimas sup]iores e/n incl9adas por el vi5to que baja de la torre ,magua3 en el fondo de e/e anfiteatro1 entre murallas blancas con balau/res de mrmol es donde ap>ece la balsa de la fu5te4 ,alr$$or se v5 algunos re/os de con/ruccin antigua4 ,en la orilla misma se levantan aun las ru9as de un templo de las n9fas que se crea en otro tiempo hab] sido consagrado ,diana1 la diosa ca/a1 causa1 s9 duda1 de la belleza de las no*es1 en las que se refleja sobre las aguas el disco de la luna rielante y tembloroso4 ,bajo la t]raja del templo1 un doble hemiciclo de mrmol rodea la fu5te y sus gradas1 donde las jv5es iban en otro tiempo aprovision>se de agua1 bajan ha/a hundirse en el lquido cri/al9o4 ,la fu5te es de un azul insondable la mirada4 ,sali5do del fondo de un abismo abi]to como un embudo1 la masa de agua se ensan*a subi5do y se exti5de circul>m5te en la sup]ficie4 ,como un enorme ramo de v]dura que sobresale del j>ro1 las hi]bas acuticas con sus plateadas hojas que crec5 al borde de la fu5te1 y las algas de limo con sus l>gas cu]das enguirnaldadas c$i5do la presin del agua que rebasa1 se doblan hacia afu]a por el borde del e/anque2 por entre su espesa capa la corri5te se escapa abri5do an*os regu]os con su cauce adornado de flotantes s]p5t9as4 ,al escap>se del tazn de la fu5te1 el arroyo acaba de nac]2 se sum]ge lo lejos bajo bv$as sonoras1 se precipita en pequez cascadas por entre los troncos sombreados de gr&es ca/aos2 luego1 enc]rado en un canal de pi$ra1 atraviesa la ciudad1 de la que es art]ia de vida1 y ms lejos1 c>gado de s$im5tos impuros1 se corrompe1 conv]tido en canal de inmundicias4 ,s9 la fu5te que le alim5ta1 ,nimes no se hubi]a fundado2 y si las aguas se ext+ui]an1 la ciudad dej>a tal vez de exi/ir3 en los aos de sequa1 cu&o el manantial arroja tan slo un hilito de agua1 los habitantes emigran en gran nm]o4 ,s9 duda1 los naturales de ,nimes podran tra] de lejos sus calles y plazas mu*as otras fu5tes y ha/a un brazo del ,arde*e el ,rdano2 p]o1 en cuntos trabajos ftiles no di/ra5 su actividad s9 p5s> antes en procur>se lo indisp5sable1 es decir1 agua abundante p>a proporcion>se con ella bi5e/> higi5e6 ,como p>a burl>se de su propia incuria1 los nimeses han erigido en una de sus plazas1 la ms rida y ll5a de polvo1 un grupo magnfico de ros adornados con trid5tes y arroyuelos coronados de n5f>es2 p]o1 pes> de ese fau/o escultural1 el nico recurso es siempre la fu5te v5]ada1 h]mosa y pura como en los dz en que sus antepasados los galos con/ruy]on la prim]a cabaa al borde mismo de sus aguas4 ,en los pases del ,norte1 regados casi todos con abundancia por fu5tes1 arroyos y ros1 los manantiales no han atrad hacia ellos1 como las fu5tes del ,m$ioda1 la poesa de las ley5das y la at5cin de la hi/oria4 ,como brb>os que miramos slo las v5tajas del trfico1 admiramos el ro caudaloso en proporcin al nm]o de sacos toneladas que transportan durante el ao1 y ap5as si nos ocupamos de los ros secund>ios que lo =man y de las fu5tes que los alim5tan4 ,entre los mu*os millones de hombres que habitan en las orillas de los gr&es ros de la ,europa occid5tal1 slo algunos mill>es1 en sus paseos viajes1 se dignan desvi>se un poco de su cam9o p>a ir contempl> las fu5tes pr9cipales del ro que riega sus ricas ti]ras de la vega donde naci]on1 pone en movimi5to sus fbricas y manti5e flote las emb>caciones4 ,algunas fu5tes1 admirables por la transp>5cia de sus aguas y por el encanto del paisaje que las rodea1 p]manec5 completam5te ignoradas p>a los burgueses de la ciudad vec9a1 que1 fieles las rut9as en boga1 van todos los aos ll5>se de polvo por las calles y cam9os de las ciudades en moda4 ,como viv5 una exi/5cia artificial1 han olvidado completam5te la naturaleza y no sab5 siqui]a abrir los ojos p>a contempl> el horizonte1 ni mir> lo que exi/e en donde pon5 sus pies4 ,poco nos importa6 ,es acaso la naturaleza m5os h]mosa porque ellos la mir5 con indif]5cia8 ,porque jams se hayan dignado mir>las1 son m5os encantadoras las pequez fu5tes que nac5 susurrantes en m$io de las flores y el pod]oso manantial que se escapa borbotones de las concavidades de la roca8 ,,cap,,tulo ,,iii ,el torr5te de la montaa ,entre los innum]ables arroyos que corr5 por la sup]ficie de la ti]ra y se precipitan en el m> se ren5 p>a =m> gr&es ros1 /e1 cuyo curso vamos seguir1 no ti5e nada que p>ticul>m5te atraiga la at5cin de los hombres4 ,no sale de altos montes cubi]tos de hielo2 sus orillas no ap>ec5 pobladas de una especial vegetacin2 su nombre no es tampoco clebre en la hi/oria4 ,no ob/ante1 es encantador1 p]o qu arroyo no lo es1 m5os de que corra por ftidas ti]ras pantanosas1 por el desage de las ciudades que sus orillas no hayan sido afeadas por un cultivo s9 arte8 ,los montes de donde nac5 aguas del arroyuelo son de una m$iana elevacin3 v]des ha/a la cima1 ap>ec5 afelpados por los prados de sus hondonadas2 las pequez col9as que le rodean e/n pobladas de bosque1 y los t]r5os p>a el pa/oreo1 m$io cubi]tos por los azulados vapores del aire1 tapizan las altas p5di5tes4 ,una cima de an*o lomo dom9a las dems cumbres1 que1 al9endose en l>ga fila1 =man una prolongada cad5a de col9as entre los valles lat]ales4 ,las bruscas esc>paduras y los promontorios avanzados1 no p]mit5 enc]r> el paisaje en una mirada3 al pronto slo se ve una especie de lab]9to donde depresiones y alturas alt]nan s9 ord52 p]o si volramos como los pj>os1 si nos balanceramos en la b>quilla de un globo1 se v]a que los lmites de las v]ti5tes se r$ondean alr$$or de todas las fu5tes del arroyo como un anfiteatro1 y que los b>rancos abi]tos en la va/a r$ondez se incl9an y conv]g5 p>a reunirse en un valle comn4 ,la cad5a pr9cipal de las alturas =ma el borde ms elevado del circo2 otros dos lados los =man cad5as lat]ales que1 baj&o gradualm5te1 se alejan de la gr&e ari/a1 y algunas pequez col9as se aproximan p>a c]r> el circo p>alelam5te los gr&es montes2 dejan1 s9 emb>go1 una ab]tura por la cual se escapa el arroyo4 ,los montes1 dif]5tes por su elevacin1 lo son tambin por la naturaleza de los t]r5os1 el p]fil y el aspecto g5]al4 ,la cima ms elevada1 que p>ece el pa/or del rebao de montes1 es una an*a cpula con resi/5tes bases2 la masa de granito1 oculta bajo las plantas1 se revela por los maje/uosos movimi5tos de la v]dura que =ma su relieve4 ,otras cimas ms humildes1 ensean en las inm$iaciones sus l>gas cre/as como di5tes de si]ra gigantesca en rpidos declives3 son asi5tos esqui/osos que el cono c5tral de granito ha =mado al levant>se4 ,ms lejos ap>ec5 alturas calcreas1 cortadas v]ticalm5te y se cont9an por va/as mesetas lig]am5te r$ondeadas4 ,cada cima ti5e su vida propia2 como un s] di/9to1 ti5e su osam5ta p>ticul> y su =ma ext]ior correspondi5te2 cada arroyuelo que corre por sus flancos ti5e su curso y accid5tes p>ticul>es y su l5guaje1 su murmullo y su e/ru5do propio4 ,la fu5te que nace mayor altura es la que brota del pico ms elevado y la que por consecu5cia recorre ms espacio ha/a lleg> al valle4 ,con frecu5cia1 en los dz lluviosos1 y ha/a en los que e/n los campos alumbrados por un sol h]moso1 hemos vi/o1 una di/ancia de v>ias leguas1 =m>se la fu5te en las alturas del aire4 ,una nube blanca se levanta como una hum>$a de la cima lejana1 crece poco poco rpidam5te y cubre los prados1 dividindose en jirones impelida por el vi5to4 ,el monte se pone el sombr]o1 dice el campes9o1 y ese sombr]o de nubes no es otra cosa que la fu5te bajo dif]5te =ma3 despus de hab] sido nube1 niebla y lluvia1 reap>ece ya fu5te algunos ci5tos de metros ms abajo de la cima por una h5didura de la roca por un lig]o repliegue del t]r5o4 ,durante el invi]no y p>te de la primav]a1 el vi5to deposita en las alturas en =ma de nieve el agua que ha de brot> del suelo como fu5te p]man5te4 ,las nubes grises que se pegan al suelo de la cumbre1 no se evaporan s9 dej> huellas de su paso2 en el punto donde antes se vea la v]de dehesa se exti5de ahora un va/o li5zo de blanca nieve4 ,e/a blanca capa de copos1 es todava1 bajo una nueva =ma1 la nube de vapor que se cond5saba en el espacio1 que bi5 pronto s] el arroyo que se dirija alegrem5te hacia la llanura4 ,mi5tras que la sup]ficie de la nieve cada se endurece por el fro del invi]no1 sobre todo durante las no*es1 un sordo trabajo se realiza debajo del gran laboratorio del monte3 las gotas que el sol ha fundido durante el da1 p5etran en el suelo ha/a las rocas de granito y de un grano de ar5a otro1 y del cri/al de cu>zo la molcula de arcilla1 desci5de imp]ceptiblem5te por la p5di5te2 se juntan unas gotas otras1 se hac5 ms gruesas1 su vez /as se ren5 y se =man hilillos de agua que corr5 subt]rneam5te por entre las races del csp$ por las fisuras de la roca subyac5te4 ,luego1 cu&o llegan los prim]os calores del v]ano1 la nieve se funde rpidam5te en agua1 p>a aum5t> el caudal de las corri5tes ocultas1 y la hi]ba1 que p>ece abrasada por un inc5dio1 reap>ece la luz y adqui]e nuevam5te su color v]de4 ,si el monte tuvi]a grietas pr(undas1 las aguas se sum]giran por las h5diduras y no reap>ec]an s9o muy lejos en la llanura1 ha/a pudi]a s] que no r5aci]an otra vez2 p]o no1 la roca es compacta y slo lig]am5te h5dida en la sup]ficie2 el agua corri5te no se introduce mu*o en el monte y hla nuevam5te1 de una depresin del suelo1 salir en pequeos borbotones levant&o granillos de ar5a y balance&o bl&am5te las v]des hojas del b]ro4 ,es ci]to que la h]mosa fu5te no es abundante1 sobre todo durante los calores del v]ano1 cu&o slo qu$a en la ti]ra la hum$ad de las nubes y la niebla2 aco/ndose en el suelo p>a beb] en la fu5te1 se ve dism9uir su recipi5te m$ida que los labios la absorb52 p]o el pequeo depsito m$io vaco se ll5a de nuevo1 y el agua pura se desborda por la p5di5te p>a empr5d] su viaje por el mundo ext]ior4 ,la fu5te ms alta y el csp$ que la rodea son el p>aje ms delicioso de todas las montaz4 ,all se e/ en el lmite de dos mundos2 de un lado1 por encima de los promontorios poblados de vegetacin exub]ante1 ap>ece el valle frondoso con sus cultivos1 sus casas1 sus aguas tranquilas1 y la bruma indi/9ta que all lejos pesa sobre la ciudad2 por el otro lado1 se exti5d5 las lad]as solit>ias y el pico baado en el pr(undo azul del cielo4 ,el aire es =tificante y suave3 se si5t5 deseos de lanz>se al espacio1 y cu&o se divisa el guila vol&o lo lejos so/5ida por sus fu]tes alas1 llegamos casi pregunt>nos por qu nosotros no volamos tambin1 como ella1 sobre los montes y los llanos1 mir&o desde arriba las pequez obras de los hombres4 ,cuntas veces1 ms por la voluptuosidad de v] que por las dulzuras del reposo1 me he s5tado c]ca del alto manantial del monte1 ap>t&o mis miradas de la discreta fu5te p>a dirigirlas hacia ese mundo que se difum9aba lo lejos d5tro del gran crculo del horizonte6 ,de la pequea laguna de la fu5te se escapa un *orrito de agua que desap>ece entre las h5diduras del suelo y por entre las races del csp$ p>a ap>ec] y desap>ec] alt]nativam5te1 produci5do el efecto de una s]ie de fu5tes escalonadas4 ,a cada salida1 la pequea corri5te adqui]e una fisonoma nueva2 *oca contra el sali5te de una roca y salta en grupos de p]las2 se rompe entre las pi$ras1 luego se exti5de en un pequeo rellano ar5oso1 lanzndose en seguida en una pequea cascada cuyas gotas1 sep>adas en el salto1 van moj> las hi]bas de la orilla4 ,a d]e*a izqui]da1 nuevos manantiales vi55 aum5t> el caudal unindose la pr9cipal corri5te1 y muy pronto la masa lquida es ba/ante abundante p>a pod] corr] por la sup]ficie3 cu&o en su curso llega una roca incl9ada1 se exti5de ampliam5te en un va/o li5zo1 que se pu$e v] desde el llano algunos kilmetros de di/ancia4 ,esa agua que cae resbal&o por la pi$ra1 y que el sol hace brill>1 ap>ece lo lejos como una placa de pulido metal4 ,desc5di5do s9 ces> y creci5do con/antem5te1 el arroyo se vuelve e/repitoso2 c]ca del nacimi5to ap5as si su arrullo era p]ceptible2 en ci]tos puntos1 p>a oir el susurro de las aguas es preciso pre/> mu*a at5cin1 escu*&o de un modo indef9ido el pequeo e/remecimi5to de la hi]ba y el *oque ins5sible contra las pequez pi$ras2 p]o he aqu que el pequeo arroyo habla con voz cl>a1 luego se hace ruidoso1 y cu&o corre por rpidas p5di5tes se arroja en cascadas1 su ruido lo rep]cut5 los ecos del bosque y las concavidades del monte4 ,ms abajo todava1 sus saltos produc5 el ruido del tru5o1 y ha/a en los p>ajes de su curso donde el cauce es casi horizontal1 el arroyo muge y produce sordos murmullos al roz> en las orillas y arra/r>se sobre el fondo s9uoso4 ,al pr9cipio slo arra/ra pequeos granos de ar5a2 luego1 ms fu]te ya1 mueve los pequeos guij>ros2 y ahora arra/ra en su m>*a pi$ras enormes que *ocan unas con otras produci5do sordos ruidos2 m9a en su base las p>$es de la roca que le aprisionan1 y hace ca] masas de ti]ra y pi$ra1 rompi5do las races de los rboles que le pre/an su sombra4 ,z1 la pequea hebra lquida1 ap5as p]ceptible1 se ha cambiado en arroyuelo1 y ms t>de en v]dad]o torr5te4 ,con los nuevos b>rancos tribut>ios aum5ta el caudal de sus aguas1 impetuoso y alborotador1 sale al f9 de los desfilad]os del monte p>a corr] ms l5tam5te por el an*o valle dom9ado slo por las r$ondeadas col9as4 ,el intrpido explorador que ha seguido su curso desde su nacimi5to ha/a la sup]ficie m5os accid5tada del valle1 ha vi/o1 durante su l>go desc5so1 en mu*as p>tes peligroso1 las ms bruscas desigualdades del t]r5o1 con sus inesp]adas dif]5cias de incl9acin3 los rellanos en donde el agua p>ece e/ancada1 suc$5 rep5t9am5te los precipicios p]p5dicul>es donde el arroyo se arroja furioso2 abismos1 declives ms m5os rpidos1 sup]ficies horizontales1 ap>ec5 s9 ord5 ap>5te prim]a vi/a2 y1 s9 emb>go1 cu&o el gegrafo1 s9 hac] caso de detalles1 calcula y traza sobre el papel la curva descrita por el arroyo desde la fu5te situada en la regin de los pa/os ha/a el valle frondoso1 se ve que e/a curva es de una regul>idad casi p]fecta4 ,el torr5te trabaja s9 descanso p>a =m>se un cauce1 y1 rebaj&o los sali5tes y ll5&o de ar5a y arcilla los aguj]os de la roca1 ha conseguido det]m9> una p>bola regul>1 p>ecida la que describe un c>ro baj&o desde lo alto de una montaa rusa4 ,,cap,,tulo ,,iv ,la gruta ,al pie de un promontorio de base esc>pada y r$onda cima1 poblado de gr&es rboles1 el torr5te de la montaa vi5e *oc> con otro arroyo1 casi tan abundante1 y como l1 corri5do y salt&o por un plano excesivam5te incl9ado4 ,las aguas del aflu5te1 que se mezclan las mas caudalosas corri5tes1 =m&o an*os torbell9os bordeados de espuma1 son de una pureza cri/al9a2 ni una molcula de arcilla enturbia su transp>5cia1 y por el fondo de limpia roca1 ni siqui]a se arra/ra un grano de ar5a4 ,la masa lquida no ha t5ido todava tiempo p>a ensuci>se1 d]rib&o las orillas y mezclndose con el b>ro que el suelo rezuma2 acaba da salir del s5o de la col9a1 y lo mismo que corra por un cauce t5ebroso1 salta ahora transp>5te de luz y de alegra4 ,la gruta de donde sale el arroyo no e/ lejos del conflu5te2 ap5as se han &ado algunos pasos1 cu&o se ve ya1 por entre las ramas que se cruzan1 la pu]ta gr&e y negra que da acceso al templo subt]rneo4 ,el umbral ap>ece cubi]to por el agua que se esp>ce en raudal sobre las pi$ras amontonadas2 p]o salt&o de uno otro sali5te de las rocas sobre las pi$ras que el agua no llega cubrir1 se pu$e p5etr> en la gruta y seguir junto la corri5te1 una e/re*a y resbaladiza cornisa por la cual se pu$e asc5d]1 no s9 peligro4 ,a los pocos pasos se si5te el curioso transportado otro mundo4 ,un fro hm$o sorpr5de rep5t9am5te2 el aire e/ancado1 donde los bi5he*ores rayos del sol no p5etran jams1 ti5e yo no s qu de agrio1 como si no lo debi]an respir> los pulmones humanos2 el murmullo del agua rep]cute en ecos lejanos por sonoras cavidades1 y p>ece oirse las rocas lanz> clamores1 unas rep]cuti5do lo lejos1 y otras exhal&o sordos y delicados suspiros en las subt]rneas gal]z4 ,todos los objetos adqui]5 =mas fant/icas3 cualqui] orificio practicado en la roca se nos antoja un abismo2 la convexidad insignificante que ap>ece en la regul>idad de la bv$a adqui]e las proporciones de un monte d]ribado2 las concreciones calcreas entrevi/as aqu y all toman el aspecto de mon/ruos enormes2 un murcilago que vuela1 cualqui] cosa que se despr5de1 nos produce un extremecimi5to de horror4 ,no es e/o el palacio encantado1 rico y esplndido que nos describe el poeta rabe de las ,mil y una no*es2 es1 al contr>io1 un antro sombro y s9ie/ro1 un lug> t]rible4 ,e/a s5sacin la s5tiremos1 sobre todo1 si p>a goz> como arti/as de la emocin del espanto1 que exp]im5ta ha/a el hombre ms fu]te y bravo al entr> en una cav]na1 nos atrevemos p5etr> s9 compaero y s9 gua3 s9 la emulacin que proporciona la compaa de los amigos1 s9 el amor propio que nos induce adopt> una actitud audaz1 s9 el embriagami5to ficticio que produc5 las exclamaciones1 el eco de las voces1 la luz de las antor*as1 slo osamos m>*> con el santo t]ror del griego al entr> en el infi]no4 ,a cada mom5to volvemos atrs la mirada p>a v] la h]mosa luz del da3 como en un cuadro1 el paisaje sonri5te y vaporoso ap>ece entre las sombrz p>$es1 fe/oneadas en la entrada de hi$ra y de via virg54 ,a m$ida que se avanza1 el foco lum9oso dism9uye gradualm5te2 de rep5te1 una salida de la roca nos oculta la luz1 y slo una cl>idad mortec9a se refleja sobre las p>$es y pil>es de la cav]na4 ,luego p5etramos en la obscuridad s9 fondo de las t9ieblas1 y1 p>a gui>nos1 slo t5emos la inci]ta y capri*osa luz de las antor*as4 ,el viaje es p5oso y p>ece l>go causa del temor lo desconocido que ll5a las simas y las gal]z4 ,en ci]tos p>ajes1 slo se pu$e avanz> con mu*a p5a3 es preciso entr> en el cauce de la corri5te y t5]se en equilibrio sobre las pi$ras resbaladizas2 ms lejos1 la bv$a se rebaja por una curva rep5t9a1 y slo deja un e/re*o paso1 que es preciso atraves> arra/rndose4 ,se sale del paso ll5o de b>ro1 y se sube una roca escalonada1 por cuyas desiguales gradas se asci5de tembl&o4 ,las salas1 con bv$as inm5sas1 suc$5 los desfilad]os y /os las salas2 montones de pi$ras despr5didas del te*o se levantan como islas en m$io del agua4 ,el ria*uelo1 siempre v>i&o1 dif]5te siempre1 salta sobre las rocas2 en algunos puntos se exti5de como tranquila laguna1 turbada slo por las gotas que ca5 por las grietas de la bv$a4 ,ms arriba1 se oculta por el asi5to de una pi$ra2 ni siqui]a se oye el ruido1 p]o en una curva viol5ta1 ap>ece de nuevo salt&o rpidam5te1 ha/a que1 por f91 se llega ante una e/re*a ab]tura1 de donde el agua sale como por la boca de un tubo4 ,al lleg> aqu1 nue/ro viaje1 sigui5do el curso del arroyo1 se ve =zosam5te det5ido4 ,s9 emb>go1 la gruta se ramifica ha/a el inf9ito en las pr(undidades del monte4 ,a d]e*a izqui]da se abr51 como bocas de mon/ruo1 las negras av5idas de las gal]z lat]ales4 ,mi5tras que en el libre valle1 corri5do s9 ces>1 ac>iciado por la luz1 el arroyo ha d]ribado y arra/rado los escombros de las enormes masas de pi$ra que unan las ari/as de los montes1 actualm5te cortadas1 el agua de las cav]nas que con el auxilio del cido c>bnico atacaba la dura roca p>a disolv]la y aguj]e>la paulat9am5te1 ha practicado tambin gal]z1 balsas y tneles1 s9 hab] he*o hundirse al enorme edificio en cuyas entraz nace4 ,en ci5tos de metros de altura y algunas leguas de l>go1 la masa de las rocas e/ aguj]eada en todos s5tidos por antiguos le*os que el agua ha =mado y que luego ha ab&onado por hab] hallado una nueva salida4 ,las cavidades inm5sas como salas de fabulosos palacios1 se suc$5 e/re*os desfilad]os y /os aqullas2 *im5eas1 abi]tas en la roca por antiguas cascadas1 ap>ec5 en la bv$a2 al borde de e/os pozos s9ie/ros nos det5emos con horror1 en los cuales1 las pi$ras que arrojamos1 bajan *oc&o contra los sali5tes de las p>$es y slo despus de algunos segundos deja de oirse el ruido que produce en la cada4 ,desgraciado del que se desori5t>a en el lab]9to inf9ito de las grutas p>alelas y ramificadas que sub5 y bajan2 t5dra que tom> la resolucin de s5t>se sobre un banco de e/alagmitas1 y contempl> cmo su antor*a se apagaba l5tam5te1 lo mismo que su vida1 si t5a ba/ante resignacin p>a no morir desesp]ado4 ,no ob/ante1 esas cav]nas sombrz1 en donde ha/a acompaado de un gua y s9 p]d] de vi/a los lejanos reflejos del sol1 s5timos el corazn oprimido por el t]ror1 eran los antros que habitaban nue/ros antepasados4 ,p>a rev]5ci> el pasado1 nos dirigimos en p]egr9acin las ru9as de las ciudades mu]tes1 y contemplamos con emocin uni=mes montones de pi$ras1 porque sabemos que bajo esos escombros yac5 los huesos de hombres que trabaj>on y sufri]on por nosotros1 cre&o p5osam5te con la mis]ia y la lu*a la preciosa h]5cia de exp]i5cias que llamamos hi/oria4 ,p]o si la v5]acin las g5]aciones pasadas no es ms que un vano s5timi5to1 con cunto ms respeto todava debiramos recorr] e/as cav]nas1 donde se refugiaban nue/ros prim]os abuelos1 los brb>os iniciadores de toda civilizacin6 ,busc&o det5idam5te en la gruta y escudri&o los depsitos calcreos1 podemos hall> las c5izas y el c>bn del antiguo hog> donde se agrupaba la familia naci5te2 al lado e/n los huesos rodos1 re/os de fe/9es que se celebr>on hace ci5tos de mill>es de aos1 y en un r9cn cualqui]a se encu5tran los esqueletos de los s]es que en l tom>on p>te rodeados de sus armas de pi$ra1 ha*as1 mazas y v5ablos4 ,no cabe duda que entre esos re/os humanos1 mezclados con los de r9oc]ontes1 hi5as y osos de las cav]nas1 n+uno enc]raba el c]ebro de un ,esquilo de un ,hip]co2 p]o ni ,hip]co ni ,esquilo hubi]an exi/ido si los prim]os trogloditas div9izados por los griegos con el smbolo de ,hrcules1 no hubies5 conqui/ado el fuego del rayo del volcn1 si no hubies5 fabricado armas p>a limpi> la ti]ra de los mon/ruos que la poblaban1 si no hubi]an z1 en una inm5sa batalla que dur siglos y siglos1 prep>ado p>a sus desc5di5tes las pocas de relativo descanso1 durante las cuales se ha elaborado el p5sami5to4 ,la labor de nue/ros antepasados fu ruda1 y su exi/5cia ll5a de t]rores4 ,salidos de la gruta p>a ir en busca de caza1 arra/rbanse por entre las hi]bas y races p>a sorpr5d] su presa1 y lu*aban cu]po cu]po con las ms f]oces be/ias2 veces t5an que lu*> con otros hombres1 fu]tes y giles como ellos2 durante la no*e1 temi5do la sorpresa1 vigilaban la entrada de la cav]na1 p>a lanz> l grito de al>ma en cuanto advirti]an la pres5cia de un enemigo y t5] tiempo sufici5te p>a que las familias pudi]an escond]se en el ddalo de las gal]z sup]iores4 ,s9 emb>go1 tambin ellos deban t5] mom5tos de reposo y alegra4 ,cu&o volvan de la excursin de caza de la batalla1 se regocijaban oy5do el murmullo del arroyo y el acompasado y montono ritmo de las gotas que caan2 lo mismo que el leador al volv] su cabaa1 miraban con pi$ad nue/ros prim]os padres los pil>es de la gruta bajo los cuales descansaban sus muj]es y en donde haban nacido sus hijos4 ,en cuanto /os1 corran y jugaban lo l>go del arroyo subt]rneo1 en los lagos cri/al9os1 bajo la du*a de las cascadas2 se div]tan ocultndose en los t5ebrosos corr$ores como los nios de nue/ros dz en los &5es de los j>d9es1 y tal vez en m$io de sus alegres proezas trep>an por las p>$es p>a sorpr5d] los murcilagos en sus negros refugios1 practicados en la bv$a4 ,ci]tam5te no s]emos nosotros los que afirmemos que la exi/5cia actual sea m5os p5osa p>a el hombre4 ,mu*os de nosotros1 de%]$ados todava1 viv5 en las alcant>illas de los palacios que habitan sus h]manos ms felices que ellos2 miles y millones de individuos del mundo civilizado habitan *ozas e/re*as y hm$as1 grutas artificiales ba/ante ms insanas que las cav]nas naturales donde se refugiaban nue/ros antepasados4 ,p]o si consid]amos la situacin en conjunto1 nos es preciso reconoc] que los progreses realizados desde aquellos tiempos son bi5 gr&es4 ,el aire y la luz entran en la mayor p>te de nue/ras resid5cias2 el sol p5etra por las v5tanas2 travs de los rboles vemos brill> lo lejos las p]las lquidas del arroyo y nue/ra vi/a se pres5ta ha/a el inm5so horizonte4 ,es ci]to que el m9]o habita durante la mayor p>te de su exi/5cia las gal]z subt]rneas que l mismo ha vaciado1 p]o esas sombras de mu]te donde se deposita el gris1 no son su nica patria2 si trabaja en ellas1 su p5sami5to e/ en otra p>te1 arriba1 sobre la ti]ra alegre1 al borde del fresco arroyo que murmura bajo los olmos1 fe/oneado de juncos4 ,a veces1 cu&o nos cu5tan esc5as de gu]ras antiguas1 horribles episodios nos recu]dan lo que debi s] la vida de nue/ros antepasados los trogloditas1 y lo que s]a la nue/ra si ellos no nos hubi]an prep>ado dz ms felices que los suyos4 ,mu*as tribus p]seguidas se han refugiado en las cav]nas que sirvi]on de morada comn sus abuelos1 y los p]seguidores brb>os pret5didos civilizados1 negros blancos1 ve/idos con pieles uni=mados con bordados y condecoraciones1 no se les ha ocurrido nada ms humano que asfixi> por el humo los refugiados en ellas1 enc5di5do hogu]as la entrada de la gruta4 ,en otras p>tes1 los desgraciados enc]rados han t5ido que com]se unos otros1 y luego morir de hambre1 int5t&o ro] algunos re/os de huesos2 multitud de cadv]es han qu$ado esp>cidos por el suelo1 y durante mu*os aos se han vi/o rod> sus esqueletos1 antes que el agua cada de las bv$as los haya envuelto en un blanco sud>io de e/alagmitas4 ,como smbolo del tiempo que todo lo modifica1 la gota1 c>gada de la pi$ra que ha disuelto1 hace desap>ec] l5tam5te las huellas de nue/ros crm5es4 ,ha/a las grutas dejan de exi/ir por la accin del tiempo4 ,la lluvia que cae sobre el monte y p5etra en las fisuras de la pi$ra1 se c>ga con/antem5te de molculas calcreas4 ,cu&o despus de un recorrido ms m5os l>go1 vi5e ca] tembl&o por la bv$a de la cav]na1 una p>te de lquido se evapora en el aire1 y una pequea "pcula de pi$ra1 prolongada como la gota que la t5a en susp5sin1 qu$a susp5dida de la roca2 una nueva gota deposita otra "pcula sobre la prim]a1 luego se deposita una t]c]a y mill>es de millones ha/a el inf9ito4 ,lo mismo que rboles de pi$ra1 los e/alactitas crec5 por capas concntricas endurecindose poco poco4 ,bajo ellas1 en el suelo de la gruta1 el agua cada se evapora igualm5te y deja en su pue/o otras concreciones calcreas1 que1 de hoja en hoja1 se levantan por grados hacia la bv$a4 ,con el tiempo1 las irregul>idades de arriba y los conos de abajo1 llegan encontr>se2 prim]o se convi]t5 en pil>es y luego acaban por conv]tirse en p>$es que se exti5d5 lo l>go de la gal]a1 y la gruta z ob/ruida1 se encu5tra dividida en una s]ie de salas di/9tas4 ,en el int]ior del monte1 los rezumami5tos y los hilos de agua que se asocian p>a =m> el arroyo1 realizan z dos trabajos inv]sos3 de un lado1 ensan*an las fisuras1 aguj]an las rocas y =man an*os cauces2 y de otro1 ci]ran las h5diduras del monte1 apoyan la bv$a con columnas y ll5an de pi$ra los enormes aguj]os que ellas mismas practic>on miles de aos antes4 ,de otra p>te1 las e/alactitas1 como todas las cosas de la naturaleza1 v>an ha/a el inf9ito1 segn la =ma de la gruta1 la disposicin de las fisuras y la ms m5os cantidad de gotas que depositan las revocaciones calcreas4 ,a pes> de las obscuras t9ieblas que las ll5an1 inf9idad de cav]nas se han cambiado z en m>avillosos palacios subt]rneos4 ,v]dad]os cort9ajes de pi$ra con innum]ables y elegantes pliegues1 coloreados trozos por el ocre de rojo y am>illo1 se exti5d5 como escap>ates de tejidos en las entradas de las salas2 en el int]ior se suc$5 ha/a p]d]se de vi/a las columnas con basam5tos y capiteles adornados con relieves capri*osos2 mon/ruos1 quim]as y grifos1 se retu]c5 en grupos fant/icos en las naves lat]ales2 altas e/atuas de dioses se levant5 aisladas1 y veces1 la luz de las antor*as1 p>ece que su mirada se anima y que1 con enrgico ademn1 al>gan sus brazos hacia nosotros4 ,esas rop]z de pi$ra1 esas columnatas1 esos grupos de animales1 esas figuras de hombres de dioses1 las ha esculpido el agua1 y cada da1 cada m9uto1 s9 ces> en su obra1 trabaja p>a aadir alguna modificacin graciosa la inm5sa arquitectura4 ,,cap,,tulo ,v ,la sima ,no lejos de la cav]na1 gran laboratorio de la naturaleza1 donde se ve la =macin de un arroyo gota gota1 se abre un valle tranquilo en el fondo del cual brota otra fu5te4 ,sale tambin de la roca1 p]o e/a roca no se levanta p]p5dicul> como la de la gran cav]na2 se ha incl9ado consecu5cia de algn despr5dimi5to4 ,del csp$ que la cubre crec5 algunas plantas salvajes2 y en su base1 alr$$or de la cri/al9a fu5te1 se han agrupado gr&es rboles1 cuyas ramas entrelazadas se balancean armoniosa y rtmicam5te1 impulsadas por la brisa4 ,todo es apacible y encantador en ese pequeo r9cn del univ]so4 ,la laguna es transp>5te1 casi s9 ondas1 y el agua1 sali5do por un arco de algunas pulgadas de altura1 se exti5de s9 temor4 ,incl9ado sobre el agua que c5tellea por los rayos del sol1 m$ito mir&o la sombra por donde sale1 y envidio la pequea araa acutica que corre pat9&o sobre la sup]ficie lquida y va refugi>se en un aguj]o de la roca4 ,en la entrada di/+o todava algunas s9uosidades del fondo2 pi$ras blancas1 un poco de ar5a que se mueve l5tam5te1 empujada por el agua que sale1 produci5do ruidos de h]vor2 un poco hacia d5tro se di/+u5 an los rizos de las pequeitas ondulaciones1 y las dim9utas columnas que soportan la bv$a2 alumbradas vagam5te por reflejos de luz1 p>ec5 tembl> en la sombra3 dirase que una r$ecilla de s$a flota sobre ella con lig]as ondulaciones4 ,ms all todo e/ negro2 la corri5te subt]rnea no se revela ya1 ms que veces1 por el ahogado susurro4 ,qu s9uosidades son las del agua ms ad5tro del punto donde alcanzan los ltimos reflejos de luz8 ,esas curvas del arroyo son las que yo int5t busc> con la imag9acin4 ,en mis ensueos de hombre curioso1 me convi]to en un s] pequesimo1 de algunas pulgadas de alto1 como el gnomo de las ley5das1 y salt&o de pi$ra en pi$ra1 ins9undome por debajo de las protub]ancias de la bv$a1 obs]vo todos los conflu5tes de los arroyuelos en m9iatura1 y remonto los imp]ceptibles hilos de agua1 ha/a que conv]tido en tomo1 llego por f9 al punto donde la prim]a gota de agua rezuma en la pi$ra4 ,no ob/ante1 s9 conv]tirnos en g5ios como hacan nue/ros antepasados en los tiempos fabulosos1 podemos1 pase&o tranquilam5te por los campos cultivados las ridas lomas1 reconoc] en la sup]ficie del suelo los indicios que revelan el curso del oculto arroyo4 ,un s5d]o tortuoso que empieza al borde mismo de la fu5te1 sube por el flanco de la col9a1 contorn&o los troncos de los rboles1 desap>ece luego cubi]to por las altas plantas en un repliegue del t]r5o1 y llega1 por f91 al llano1 sembrado de h]moso trigo4 ,con frecu5cia1 cu&o yo era un colegial libre1 suba corri5do ese s5d]o p>a baj>lo despus en pocos saltos2 veces1 tambin me av5turaba alejndome algo por el llano1 ha/a p]d] de vi/a el bosquecillo de la fu5te2 p]o en un ngulo del cam9o me p>aba sorpr5dido y s9 ali5to p>a ir ms lejos4 ,a mi lado vea abi]to un abismo en =ma de embudo1 ll5o de p>ras y z>zas enlazadas4 ,pi$ras de ba/ante peso1 arrojadas por los transeuntes arra/radas por las lluvias viol5tas1 se vean flot&o sobre el follaje polvori5to y mortec9o2 en el fondo se entrelazaban algunas ramas gruesas1 y por entre sus hojas vea la negrura temida de un abismo4 ,un sordo murmullo sala de all con/antem5te como quejidos de algn animal enc]rado4 ,actualm5te me alegro de volv] encontr> el gran aguj]o y ha/a me atrevo desc5d] por l aunque p>a ello t5ga que asu/> los animales que se refugian en su maleza4 ,p]o en otro tiempo1 con qu horror mirbamos1 cu&o nios todava1 se cruzaba en nue/ro cam9o e/e s9ie/ro pozo en cuyo borde se det5a el arado6 ,una no*e tranquila1 de h]mosa luna1 tuve que pas> solo c]ca del sitio t]rible4 ,aun tiemblo al record>lo4 ,el abismo me miraba1 me atraa2 mis rodillas se doblaban desob$eci5do mi esfu]zo y los tallos de los arbu/os avanzaban p>a arra/r>me hacia la negra boca4 ,pas1 s9 emb>go1 golpe&o con mis pies el suelo cav]noso y ocult&o el pavor que me invada2 p]o detrs de m un gigante inm5so1 =mado de vapor1 surgi inm$iatam5te3 se incl9 p>a cog]me y el murmullo del abismo reson en mi od durante l>go rato como risa de odio de triunfo4 ,ahora ya lo s2 ese abismo es una sima que sirve de respirad]o al arroyo1 y el sordo ruido que de ella sale es el que produce el agua *oc&o con las pi$ras4 ,en una poca no conocida1 mu*o antes que fu]an r$actados por el not>io del pas los prim]os docum5tos de propi$ad1 uno de los asi5tos de las rocas que =man el valle subt]rneo se hunda en el le*o del arroyo2 luego1 las ti]ras1 faltas de base1 fu]on gradualm5te arra/radas hacia el llano2 poco poco el gran aguj]o se fu abri5do1 y las aguas1 corri5do por sus declives1 le di]on la =ma de un embudo casi regul>4 ,los campes9os de la com>ca que pasan con frecu5cia c]ca de l1 le llaman el ,bebe-todo1 porque bebe en efecto1 todas las lluvias que podran f]tiliz> los campos4 ,el agua cada en la llanura que la ti]ra se niega embeb]1 corre hacia el aguj]o en pequez corri5tes1 coloreadas por la arcilla1 p>a reap>ec] luego en la fu5te1 cuya cri/al9a pureza enturbia durante algunas horas4 ,la sima que me asu/aba en mi infancia1 no es la nica que se ha abi]to sobre las gal]z pr(undas4 ,sigui5do la p>te ms baja1 det]m9ada por una especie de repliegue del suelo en la llanura1 se pasa por c]ca de otras cavidades que indican los transeuntes el curso int]ior de las aguas4 ,e/as cavidades son dif]5tes en =ma y dim5siones4 ,algunas son enormes pozos donde desap>ec]an enormes ros2 otras son simples depresiones del suelo1 especies de nidos bi5 tapizados por el csp$1 donde en los h]mosos dz de otoo se pu$e goz> de las tibias c>icias del sol1 s9 temor al aire que pasa silb&o sobre las hi]bas secas del llano4 ,algunos de esos aguj]os se ob/ruy5 y se ll5an gradualm5te2 p]o hay otros que se ensan*an y se ahondan de ao en ao visiblem5te4 ,algunas ab]turas que nos p>ecan refugio de s]pi5tes1 en las que no hubiramos metido la mano por temor s] mordidos1 eran un pr9cipio del abismo2 las lluvias y los d]rumbami5tos int]iores las han ensan*ado tanto1 que mu*as de ellas son hoy pr9cipios con declives de roja arcilla1 surcados por la corri5te de las aguas4 ,de e/os pozos naturales1 los ms p9torescos son los ms alejados del nacimi5to de la fu5te4 ,donde se encu5tran /os1 el llano1 cuyo plano es ya ms desigual1 t]m9a bruscam5te al pie de una muralla rocosa1 al lado de la cual se abre un valle que lleva sus aguas un ro lejano4 ,las rocas levantan ha/a el cielo sus bellos frontis dorados por la luz2 p]o sus bases e/n ocultas por un bosquecillo de enc9as y ca/aos2 gracias la v]dura y v>i$ad del follaje1 el contra/e demasiado duro que =m>a la abrupta p>$ de las rocas con la sup]ficie horizontal del llano1 ap>ece suave4 ,en el p>aje ms espeso del bosque1 es donde se encu5tra el abismo4 ,sobre sus bordes1 algunos arbu/os incl9an sus tallos hacia la sup]ficie azul1 que se ve por entre las ramas de la enc9a2 slo un ab$ul deja ca] por encima de la sima sus ramas delicadas4 ,al lleg> e/os p>ajes es preciso tom> algunas precauciones1 porque el suelo e/ demasiado accid5tado y los pozos no ti55 n+n brocal como los que con/ruy5 los +5i]os4 ,avanzamos l5tam5te arra/rndonos bajo las ramas2 luego1 t5didos sobre el vi5tre1 apoy&o la cabeza en nue/ras manos1 dirigimos nue/ra mirada hacia el vaco4 ,las p>$es del pozo circul>1 ennegrecidas trozos por la hum$ad que de/ila la roca1 desci5d5 v]ticalm5te2 ap5as si algn pequeo sali5te se ins9a fu]a del plano de los muros de pi$ra4 ,matas de hele*os y escolop&ras crec5 en las anfractuosidades ms altas2 ms abajo la vegetacin desap>ece1 m5os que una man*a roja que se ve en la obscuridad del fondo1 sobre un sali5te de la roca1 sea un grupo de algas inf9itam5te pequeo4 ,a prim]a vi/a1 en el fondo no hay ms que t9ieblas2 p]o nue/ros ojos1 aco/umbrndose poco poco la obscuridad1 di/+u5 luego una sup]ficie de agua cl>a sobre un le*o de ar5a4 ,adems1 pu$e desc5d]se al pozo1 y yo soy uno de los que han t5ido ese plac]4 ,la av5tura produce una agradable sorpresa1 pue/o que es un viaje de exploracin2 p]o en s misma no ti5e nada de s$uctora1 y n+uno de los que han he*o e/os desc5sos al abismo qu$an en disposicin de repetirlo4 ,una cu]da1 pre/ada por un campes9o de las inm$iaciones1 se ata fu]tem5te al tronco de una enc9a1 y dejndola ca] al fondo del abismo1 oscila dulcem5te por la impulsin de la pequea corri5te de agua1 en la cual se moja la extremidad libre4 ,el viaj]o areo se coge fu]tem5te la cu]da1 al mismo tiempo que con las manos1 con las rodillas y los pies1 y desci5de con l5titud por la boca t5ebrosa4 ,el desc5so no es siempre fcil1 desgraciadam5te2 se da vueltas con la cu]da alr$$or de s mismo1 se enr$a en las matas de hele*o1 que el peso del cu]po romp51 se *oca v>ias veces contra la roca ll5a de asp]ezas1 y con la ropa se enjuga el agua fra que las p>$es rezuman4 ,por f9 se aborda una cornisa1 se descansa un poco en ella p>a tom> ali5to y equilibrio1 y luego se lanza nuevam5te en el vaco p>a descans> ms t>de sobre el fondo de ti]ra firme4 ,yo recu]do s9 alegra mi e/ancia durante algunos in/antes en el fondo del abismo4 ,mis pies1 e/aban d5tro del agua2 el aire era fro y hm$o2 la roca e/aba cubi]ta de una especie de pa/a resbaladiza de arcilla diluda2 una sombra s9ie/ra me rodeaba y un respl&or tibio1 vago reflejo de la luz del da1 me revelaba solam5te algunas =mas indecisas y una gruta ll5a de arrogantes protub]ancias4 ,a pes> mo1 mis ojos se dirigan hacia la zona ilum9ada que ap>eca r$onda sobre la boca de la sima2 miraba con amor la guirnalda de v]dura que adornaba el borde del pozo1 las gr&es ramas con su follaje sup]pue/o1 que los rayos del sol doraban alegrem5te1 y los pj>os lejanos vol&o con lib]tad por el azul del cielo4 ,t5a vehem5tes deseos de volv] la luz2 d el grito de aviso y mis compaeros me sac>on fu]a del pozo1 ayudados por m1 que asc5da apoy&o mis pies en las s9uosidades de las rocas4 ,como cndido jov51 me crea un gran hroe por hab] realizado el pequeo desc5so los infi]nos1 unos tre9ta metros de pr(undidad1 y buscaba en mi cabeza algunas rimas p>a el poeta que se av5tura baj> al fondo de un abismo p>a sorpr5d] la sonrisa de una n9fa encantada1 mi5tras olvidaba los v]dad]os hroes1 que1 s9 recit> jams v]sos por sus frecu5tes entrevi/as con las div9idades subt]rneas1 se relacionan con ellas durante dz y semanas ent]os4 ,e/os son los que conoc5 bi5 el mi/]io de las aguas ocultas4 ,al lado de sus cabezas1 la pequea gota1 susp5dida de las e/alactitas de la bv$a1 brilla como un diamante la luz de sus lmp>as1 y cae sobre el pequeo *>co e/ancado1 produci5do un ruido seco que rep]cute el eco de las gal]z4 ,pequez corri5tes de agua1 =madas por ese de/ilami5to de gotas1 corr5 bajo sus pies1 y =m&o regu]os y ms regu]os se dirig5 hacia la balsa de recepcin1 donde la bomba vapor1 p>ecida un coloso encad5ado1 sum]ge alt]nativam5te sus dos brazos de hi]ro1 lanz&o prolongados gemidos cada esfu]zo4 ,al ruido de las aguas de la m9a se mezcla veces el sordo rumor de las aguas ext]iores que un desgraciado golpe de pico pu$e hac] inund> rep5t9am5te la gal]a4 ,m9]os hay que no ti55 temor en llev> sus trabajos de zapa ha/a debajo del m>1 desde donde no cesan de oir al t]rible ocano arra/r> con/antem5te los guij>ros de granito por encima de la bv$a que los protege2 durante los dz de tempe/ad1 slo algunos metros de donde ellos trabajan van e/rell>se los navos contra las rocas4 ,,cap,,tulo ,,vi ,el b>ranco ,desc5di5do por el curso del arroyo1 en el que vi55 unirse el ruidoso torr5te de la montaa1 el arroyuelo nacido en la cav]na y el agua apacible del manantial1 vemos d]e*a izqui]da suc$]se los valles1 dif]5tes unos de otros por la naturaleza de sus t]r5os1 su p5di5te1 el aspecto que pres5tan y la vegetacin1 di/+uindose adems por el caudal de aguas que aportan al cauce g5]al del valle4 ,casi enfr5te de un torr5te pequeo y murmurador1 que salta alegrem5te de pi$ra en pi$ra p>a sum>se la ba/ante consid]able cantidad de agua del arroyo1 se abre un b>ranco de rpida p5di5te y seco con frecu5cia4 ,es probable que e/e b>ranco1 =mado por la depresin en un suelo poroso1 e/ sobre el cauce subt]rneo de un arroyo p]man5te2 e/e b>ranco slo se ve baado por la corri5te de agua despus de *ubascos tempe/uosos de gr&es lluvias4 ,como todos los pequeos valles lat]ales1 el b>ranco es tribut>io del cauce c5tral1 p]o tribut>io int]mit5te4 ,s9 emb>go1 es curiossimo el visit>lo1 porque pasendose sobre su seco cauce1 se pu$e e/udi> det5idam5te la accin del curso de las aguas4 ,un pequeo s5d]o que los surcos del labrador de/ruye cada otoo1 y que el trnsito de los cam9antes m>ca de nuevo muy pronto1 s]p5tea sobre la rib]a del b>ranco4 ,es v]dad que las ramas de esp9o1 plantadas por el campes9o av>i5to1 prohib5 el paso2 p]o el humilde ob/culo1 simulacro del temible dios ,trm9o1 no ti5e nada de t]rorfico p>a los agricultores vec9os1 y el cam9o1 practicado tal vez por los hombres desde la edad de pi$ra1 no cesa de re=m>se de ao en ao4 ,s]a1 pues1 fcil remont> el b>ranco en su l>go curso s9 t5] necesidad de s]virse de las manos p>a salv> los accid5tados ob/culos de su cauce1 p]o qui5 ama la naturaleza y la qui]e goz> de c]ca1 ab&ona el pequeo s5d]o y se lanza con entusiasmo por el e/re*o espacio abi]to entre sus bordes4 ,desde los prim]os pasos se halla como sep>ado del mundo4 ,por detrs1 una curva de la desembocadura le oculta el arroyo y los v]des prados que riega2 por delante1 el horizonte se limita bruscam5te por una s]ie de gradas que el agua salta en pequez cascadas despus de la lluvia2 por encima1 las bran*as de rboles que bordean las rib]as se curvan y entrelazan =m&o bv$a1 y los ruidos de fu]a no p5etran en e/e salvaje cauce casi subt]rneo4 ,es una gran alegra hall>se z en la naturaleza virg51 slo algunos pasos de los campos arados en surcos p>alelos y s5tirse obligado traz>se un cam9o por entre las pi$ras y la maleza1 no lejos del hone/o burgus que se pasea plcidam5te contempl&o sus cose*as4 ,a cada vuelta del tortuoso b>ranco1 la incl9acin y la =ma del le*o cambian bruscam5te3 los saltos y los hoyos se suc$5 contra/&o de un modo extrao4 ,encima de un grupo de arbu/os enlazados por z>zas que el agua invade slo en las mayores crecidas1 se exti5de un pequeo prado de algunos metros de an*o y frecu5tem5te baado por las inundaciones de un mom5to4 ,alr$$or del prado y el grupo de arbu/os1 se des>rolla en semicrculo una playa ar5osa1 en donde los mat]iales f9os gruesos1 se han depositado con ord51 segn la fu]za de la corri5te que los arra/r4 ,el mode/o le*o fluvial1 de donde el agua ha desap>ecido1 es an tal cual lo traz el torr5te efm]o1 y revela tanto mejor las leyes de su =macin1 por cuanto ni un pequeo *>co de agua se halla en su curso4 ,una especie de foso con su borde ll5o de ci5o seco y hojas en descomposicin1 nos ensea que en e/e p>aje el curso de las aguas es tranquilo y casi s9 corri5te2 ms lejos1 el le*o ap>ece ap5as trazado porque las aguas se resbalan con rapidez por la gran p5di5te2 en otra p>te1 las ari/as p>alelas de los asi5tos rocosos atraviesan oblicuam5te el fondo desde una otra orilla1 =m&o ob/culos sobre los cuales la corri5te se descompone =m&o pequez ondas4 ,una gran pi$ra ha he*o det]m9> una curva la corri5te1 lanz&o /a contra otra orilla1 =m&o una brusca s9uosidad1 y z gradualm5te se ha cavado un cauce segn su capacidad3 ms arriba1 ramas encad5adas2 hi]bas y pi$ras1 han s]vido de punto de apoyo p>a =m> uno v>ios islotes rodeados de cauces tortuosos ll5os de ar5a h]mosam5te blanca4 ,a unos cuantos pasos de all1 el aspecto del b>ranco cambia todava4 ,aqu el fondo no es ms que un pequeo regu]o practicado por el agua en arcilla dura1 casi rocosa2 no s9 p5a1 consigo pas> por el desfilad]o asindome de algunas ramas que se mec5 sobre mi cabeza4 ,el hilo de agua la columna lquida1 segn la fu]za del arroyo p]idico1 murmura dulcem5te ruge con e/rpito por el e/re*o corr$or resbalndose rpidam5te por una sucesin de grados2 luego1 al pie de la cada1 ha =mado una especie de cubo1 an*a balsa donde las pi$ras arra/radas ru$an empujadas por la presin de las aguas4 ,despus de hab] pasado el desfilad]o1 encu5tro an algo que fu]on islas en otro tiempo1 curvas1 rpidas corri5tes1 cascadas3 ha/a encu5tro fu5tes ext+uidas que reconozco por la hum$ad de la ar5a y las fisuras rocosas4 ,el borde desde donde se lanza una cascada lo =man dos races enlazadas1 sujetas slo por un lado1 encru/adas en la arcilla4 ,en e/e b>ranco1 en el cual p5etramos con alegra p>a contempl> en un pequeo espacio el cuadro de la naturaleza libre y p>a huir del aburrimi5to de los campos cultivados con brb>a monotona1 una multitud de animalejos de v>ias especies1 refract>ios como nosotros al ext]ior1 p5etran tambin busc&o un refugio contra el hombre1 inflexible p]seguidor2 desgraciadam5te1 el t5az cazador los p]sigue ha/a e/e retiro1 pes> de las z>zas y las races4 ,las ti]ras reci5tem5te removidas1 los negros aguj]os practicados en las p>$es de la orilla1 nos revelan el sitio donde se ocultan los conejos y los zorros2 al not> nue/ra pres5cia1 las s]pi5tes enroscadas des5rrollan rpidam5te sus crculos y desap>ec5 en la espesura2 las lag>tijas1 ms rpidas1 corr5 haci5do crugir las hojas cadas2 los insectos saltan sobre la ar5a se balancean por las hi]bas4 ,en las ramas de los arbu/os se v5 nidos de pj>os3 todo un mundo de fugitivos puebla e/e asilo1 en donde se encu5tra abrigo y comida4 ,y es que1 en efecto1 d5tro de e/e pequeo b>ranco1 de algunos metros de an*o1 la vegetacin es muy v>iada2 una multitud de plantas de orig5 y altitud div]sos se encu5tra aqu reunida1 mi5tras que en los campos vec9os la uni=midad del t]r5o cultivado deja g]m9> ap5as1 adems de la simi5te arrojada por el campes9o1 ha/a cuatro c9co malas hi]bas1 trivial adorno de los campos arados4 ,en e/a e/re*a h5didura1 invisible de lejos1 no s] por la v]dura de sus orillas1 todas las cualidades del suelo1 todos los contra/es de sequa y hum$ad1 todas las dif]5cias de la sombra y el sol se encu5tran en yuxtaposicin y1 como consecu5cia1 num]osas plantas1 de/]radas de vulg>es t]r5os de cultivo1 hallan en e/e r9cn1 respetado por el hombre1 el ambi5te propio p>a su des>rollo4 ,la ar5a tamizada por las aguas ti5e sus plantas especiales1 lo mismo que los amontonami5tos de pi$ras arra/radas1 la arcilla color de ocre y los int]/icios de la dura roca4 ,las ti]ras vegetales1 mezcladas en div]sas proporciones1 ti55 tambin su flora y su fauna2 las rpidas p5di5tes expue/as al sol del m$ioda1 se encu5tran pobladas de hi]bas y arbu/os que fabrican su savia en t]r5o seco2 el fondo hm$o donde jams llega un rayo de sol1 da tambin vida otra vegetacin y el ci5o que el agua cubre an1 ap>ece cubi]to por un mundo vegetal que le es peculi>4 ,y1 s9 emb>go1 nada ap>ece desord5ado en e/a div]sidad6 ,al contr>io1 las plantas1 librem5te agrupadas1 segn sus secretas af9idades y la naturaleza del t]r5o que les da vida1 con/ituy5 en conjunto un espectculo que ll5a el alma de una impresin s+ul> de paz y armona4 ,nada hay aqu de artificial ni de impue/o como en un regimi5to de soldados con sus movimi5tos mecnicos y sus uni=mes1 s9o lo p9toresco1 el encanto potico1 la lib]tad de actitud y de vida como en una multitud de hombres de todos los pases1 aproximndose por af9idad cada cual los suyos4 ,es ci]to que en e/e b>ranco1 al igual que en toda la ti]ra1 la batalla de la vida por el goce del aire1 del agua1 del espacio y de la luz1 no cesa un in/ante entre las especies y las familias vegetales2 p]o e/a lu*a no ha sido regul>izada todava por la int]v5cin del hombre1 y p>ece que en m$io de e/as plantas tan div]sas y tan graciosam5te asociadas1 nos encontramos en una repblica f$]ativa en la que cada vida e/ g>antizada por la alianza de todas4 ,ha/a las colonias de plantas extraz la naturaleza libre1 son respetadas1 al m5os por algn tiempo3 sobre una cornisa de ti]ra rebajada que ha qu$ado susp5dida al flanco de la rib]a1 veo balance>se las caz flexibles de una mata de av5a1 humilde colonia de esclavos fugitivos av5turados en un mundo de libres hroes brb>os4 ,lo mismo que el arroyo del valle y los gr&es ros del llano1 el pequeo b>ranco ti5e sus orillas sombreadas por rboles4 ,el lamo blanco se levanta al lado del haya y el ab$ul2 las hojas f9am5te cortadas del fresno1 ap>ec5 por entre dos altos olmos con su ramaje como arreglado por la mano del hombre2 el tronco blanco del ab$ul resalta al lado de la rugosa y sombra corteza de la enc9a4 ,en lo ms alto de la lad]a1 donde el b>ranco no es ms que un repliegue del t]r5o1 los p9os1 en actitud grave y de hojas casi negras1 se v5 reunidos como en un concilio4 ,alr$$or de ellos1 la ti]ra s9 vegetacin ha desap>ecido bajo una espesa capa de agujas color de hi]ro oxidado mi5tras que no lejos de all1 un alegre al]ce color v]de cl>o1 levanta su cima1 h]mosam5te adornada por clemtides1 sobre un grupo de arbu/os y plantas4 ,a causa de la extrema v>i$ad de las condiciones del suelo1 el e/re*o b>ranco es ba/ante ms rico en especies div]sas que los gr&es bosques que cubr5 va/os t]ritorios4 ,en algunos p>ajes1 los troncos e/n tan juntos que de una otra rib]a no se ve p5etr> ni un rayo de sol2 del fondo de las hondanadas1 los rboles sub5 como columnas amontonadas p>a un edificio2 luego1 al nivel de los bordes1 las ramas se exti5d5 ampliam5te1 cubr5 la mad]a con su v]dura y se prolongan sobre las ti]ras cultivadas busc&o vidam5te su alim5to de aire y de luz4 ,bajo sus sombrz bv$as1 en las pr(undidades del b>ranco1 la temp]atura es siempre fresca1 ha/a en lo ms fu]te del v]ano2 las ramas enlazadas impid5 la hm$a atmsf]a su salida hacia el espacio y1 gracias al acuoso vapor1 los hele*os1 con sus gr&es hojas cadas y los hongos1 agrupados frat]nalm5te en pequez asambleas1 crec5 y prosp]an en las orillas4 ,el aire e/ tan c>gado de hum$ad1 que ba/a c]r> los ojos p>a hac]se la ilusin de que se e/ la orilla de un arroyo1 cuyas tranquilas aguas corr5 sil5ciosas4 ,despus de todo1 el agua all e/2 si ha desap>ecido es slo en ap>i5cia4 ,el musgo que tapiza el fondo del b>ranco y recubre las races de los rboles1 se pres5ta h9*ado del lquido absorbido durante la ltima inundacin3 dilatados como esponjas1 gu>dan1 durante mu*o tiempo1 la fecunda y bi5he*ora hum$ad2 despus1 la ms insignificante lluvia1 se h9*an de nuevo1 empapndose con avidez de las gotas cadas4 ,z1 de musgo musgo y de planta planta1 en la multitud inf9ita de clulas orgnicas1 se encu5tra an el caudal de aguas corri5tes del arroyuelo1 desde1 el pr9cipio al f9 del b>ranco4 ,es v]dad que no se ve e/a corri5te1 que no se oye su murmullo1 p]o se adiv9a y se goza la dulce frescura que esp>ce por la atmsf]a4 ,s9 emb>go1 hay algo que me encanta y admira4 ,e/e arroyuelo es pobre int]mit5te1 p]o su accin geolgica no es m5os gr&e2 es tanto ms pod]osa relativam5te cuanto ms insignificante es el agua que por l corre4 ,una pequeita corri5te ha cavado el enorme foso1 ha abi]to esas pr(undas h5diduras travs de la arcilla y la dura roca1 ha esculpido las gradas de sus pequez cascadas1 y por los hundimi5tos de ti]ra ha =mado esos amplios crculos en sus orillas4 l es tambin qui5 da vida la rica vegetacin de musgo1 hi]bas1 arbu/os y gr&es rboles4 ,es que el ,misisipi1 el ,amazonas proporcionalm5te su caudal de agua1 realizan en la sup]ficie de la ti]ra la milsima p>te del trabajo de /e8 ,si los caudalosos ros tuvi]an igual fu]za relativa que el pequeo arroyuelo int]mit5te1 arras>an las cordill]as1 s]an sus cauces abismos de algunos mill>es de metros de pr(undidad1 alim5t>an bosques con rboles cuyas cimas iran balance>se en las ms elevadas capas atmosfricas4 ,precisam5te1 en e/os pequeos retiros es donde la naturaleza se nos mue/ra en todo su espl5dor4 ,aco/ado sobre un tapiz de musgo1 entre dos races que me sirv5 de apoyo1 contemplo con admiracin e/as altas rib]as1 sus desfilad]os1 sus circos1 sus gradas y la bv$a de follaje1 que me cu5tan con tanta elocu5cia la gr&iosa obra de la pequea gota de agua4 ,,cap,,tulo ,,vii ,los manantiales del valle ,a todos los arroyuelos visibles invisibles que desci5d5 de b>rancos y vallecillos hacia el arroyo pr9cipal1 se un5 an c5t5>es inf9idad de pequez fu5tes y v5as de agua1 todas dif]5tes por el aspecto y el paisaje de las pi$ras1 los z>zales1 arbu/os rboles que las rodean1 dif]5cindose tambin por la cantidad de sus aguas y por la oscilacin de su nivel1 segn los meteoros y las e/aciones del ao4 ,algunas de ellas slo ti55 una exi/5cia temporal2 despus de hab] manado durante ci]to nm]o de horas1 se secan rep5t9am5te2 los pequeos saltos de agua cesan de susurr>1 las p>$es de su balsita se secan y las hi]bas que hum$eca se doblan lnguidam5te4 ,luego1 pasados m9utos horas1 se oye un murmullo subt]rneo y he aqu el agua que sale nuevam5te de su crcel de pi$ra1 p>a devolv] la vida las races y las flores2 con sus arg5t9os sonidos anuncia alegrem5te su resurreccin los insectos ocultos entre el csp$1 todo un mundo inf9itam5te pequeo que esp]aba su desp]t> p>a desp]t> ellos mismos4 ,los hombres de ci5cia nos explican la causa de e/as int]mit5cias2 nos dic5 el por qu de ese salir y ocult>se del agua alt]nativam5te en las cavidades subt]rneas1 dispue/as en =ma de sifn4 ,todo e/o es h]moso1 p]o e/os juegos de la naturaleza1 esas fu5tes que ap>ec5 y se ocultan en un in/ante1 pref]imos los manantiales p]man5tes de los que omos con/antem5te su alegre murmullo1 y en los cuales1 cualqui]a hora1 podemos v] cmo se refleja la luz1 riel&o en su ondulada sup]ficie4 ,ms encantadora aun me p>ece la discreta fu5te que nace en el fondo del arroyo la que slo contemplan los obs]vadores e/udiosos de la naturaleza4 ,en m$io del agua transp>5te1 no siempre se sabe di/+uir la columna lquida del manantial que brota1 p]o se revela por las ondulaciones de las hi]bas que ac>icia su onda asc5d5te1 por las burbujas que sal5 de la ar5a y vi55 de%ac]se al contacto del aire1 y por el sil5cioso h]vor que se produce en la sup]ficie del agua y se propaga alejndose en rizos ondulados que dism9uy5 gradualm5te4 ,desiguales por su caudal y por el paisaje que las rodea1 no lo son m5os por la gran div]sidad de sub/ancias m9]ales que llevan en susp5sin4 ,por muy pura que el agua del manantial p>ezca nue/ra vi/a1 no es e/a1 como la qumica dice1 una comb9acin de dos cu]pos simples1 el hidrg5o1 que =ma1 segn dic51 los inm5sos torbell9os de las ms lejanas nebulosas1 y el oxg5o1 que p>a todos los s]es es el gran alim5to de la vida2 conti5e adems mu*as otras sub/ancias1 ya rod&o por su cauce en e/ado de ar5a1 ya disueltas en su masa lquida y transp>5tes como ella4 ,entre las fu5tes tribut>ias del arroyo1 hay algunas que1 surgi5do de la dura pea1 arra/ran pepitas de oro en sus aluviones4 ,si arra/r>an gr&es cantidades como ci]tos manantiales de ,cali=nia1 ,colombia1 el ,brasil los ,urales1 inm$iatam5te una multitud de hombres se precipit>a con avidez hacia las fu5tes bi5he*oras1 y las ar5as depositadas en sus orillas1 s]an muy pronto tamizadas1 y ha/a la roca s]a atacada por los picos y azadones y sus fragm5tos s]an sometidos los m>tillos de la fundicin2 poco tiempo despus1 las cabaz de un villorrio1 habitadas por m9]os1 reemplaz>an los gr&es rboles de los prados y los valles4 ,tal vez el pas al s] ms rico1 ms populoso y prsp]o1 s]a tambin1 la l>ga1 ms in/rud y feliz2 no ob/ante1 nos paseamos ll5os de noble alegra por las vrg5es orillas de nue/ro ,pactolo1 desconocido de la multitud1 en el que hallamos la sol$ad y el sil5cio1 como en los dz que vimos brill> por vez prim]a las pepitas de oro4 ,en sus alr$$ores slo exi/e1 a=tunadam5te1 un solo buscador de pepitas1 viejo gelogo que ensea con orgullo algunos granos brillantes cont5idos d5tro de una caja de c>tn1 donde posee todo el fruto de sus l>gos trabajos4 ,otro manantial1 vec9o al pequeo ,eldorado1 se pres5ta tambin prdigo en pepitas brillantes p]o de bi5 di/9ta especie4 ,es un *orro de agua que surge de rocas micceas y que arra/ra sus "pculas hacia la luz4 ,las pepitas que la corri5te hace rod> por el fondo se arremol9an un mom5to y luego se depositan llanas sobre otras lm9as1 de modo que se ve siempre lucir sus reflejos bajo la temblorosa sup]ficie4 ,los nios de la vec9dad se divi]t5 en sus juegos1 v9i5do sac> con sus manos e/a ar5a brillante2 apilan en montoncitos las pepitas de oro y las de plata1 sabi5do1 a=tunadam5te1 los pobres nios1 que la masa reluci5te no es oro y plata ms que en ap>i5cia2 de otro modo1 empez>an1 tal vez1 en la orilla de la apacible fu5te1 esa dura batalla por la vida1 que ms t>de1 cu&o sean hombres1 t5drn que empr5d] unos contra otros p>a arranc>se1 en =ma de mon$a1 el pan de cada da4 ,en un pequeo valle1 al pie de rocas calcreas1 nace otra fu5tecita que1 lejos de arra/r> pepitas brillantes1 recubre1 al contr>io1 de una especie de bao gris las pi$ras1 las hojas y las ramitas cadas de los arbu/os que la adornan4 ,e/e bao se compone de innum]ables molculas calcreas disueltas por el agua en el int]ior de la col9a4 ,cont5ida el agua por un ob/culo cualqui]a1 la corri5te se despr5de de las "pculas de pi$ra de que e/aba saturada4 ,al lado de la balsita crece un hele*o que balancea sus v]des hojas agitadas por el aire hm$o1 mi5tras que sus races1 sum]gidas en el agua1 e/n recubi]tas de una capa de pi$ra4 ,la naturaleza de los manantiales v>a por las sub/ancias slidas y gaseosas que arra/ran disuelv5 en su curso subt]rneo y que sacan al ext]ior4 ,hay algunas que conti55 sal1 otras son ricas en hi]ro1 en cobre y en div]sos metales1 habi5do alguna que exhala cido c>bnico emanaciones de gases sulfurosos4 ,la proporcin de mezclas que se op]an z en el laboratorio de las fu5tes difi]e cada una de ellas1 y el qumico que qui]e conoc] e/a proporcin de un modo preciso1 se ve obligado hac] un l>go anlisis especial1 que ti5e que repetir v>ias veces4 ,luego1 cu&o ha pesado las div]sas sub/ancias1 utiliz&o los m$ios prodigiosos que actualm5te le sum9i/ra la ci5cia1 ti5e que e/udi> los rayos coloreados que el agua del manantial despide en un espectro lum9oso4 ,e/as rayas que p]mit5 al a/rnomo descubrir los metales en los a/ros1 brillan como un punto en el fondo del espacio inf9ito y advi]t5 al qumico la exi/5cia de cu]pos que se hallan en cantidades inf9itesimales en la pequea gota de agua del manantial4 ,el da que dos alemanes seal>on1 mejor di*o1 arranc>on la fu5te por la fu]za de la ci5cia1 metales que no eran todava conocidos1 es uno de los gr&es dz de la hi/oria4 ,comp>ados con e/a fe*a1 cun insignificantes son en los anales de la humanidad las victorias la mu]te de los ms clebres conqui/adores6 ,las fu5tes1 dif]5tes entre s por las sub/ancias que arrancan en sus viajes subt]rneos1 arra/rndolas al arroyo1 son tambin dif]5tes por sus temp]aturas div]sas4 ,en algunas1 el calor de sus aguas es la temp]atura m$ia del pas2 otras e/n por debajo de e/e trm9o m$io1 porque desci5d5 de las nieves porque una fu]te evaporacin se v]ifica en sus canales int]iores bajo la influ5cia de las corri5tes de aire2 otras tambin1 pres5tan al ext]ior tibias cali5tes sus aguas2 se encu5tran div]sas temp]aturas desde la del hielo ha/a la del vapor gran presin4 ,por su temp]atura1 la fu5te nos resume su hi/oria subt]rnea3 con slo moj> un d$o en sus aguas1 podemos sab] cmo ha sido su viaje travs de los ocultos abismos4 ,desde la orilla de un manantial fro1 miramos los montes nevados y podemos decir3 ,e/a agua baja de all arriba6 ,p]o si sale tibia1 es1 s9 duda alguna1 porque ha desc5dido1 salt&o de hueco en hueco ha/a baj> gr&es pr(undidades1 habindose cal5tado en esos conductos t5ebrosos antes de salir la sup]ficie4 ,y1 en f91 cu&o la temp]atura de una fu5te se aproxima la del vapor gr&es presiones1 sabemos por ello que sus aguas han llegado dos tres kilmetros bajo la sup]ficie del suelo1 porque slo tal pr(undidad la temp]atura de las rocas es la misma que la del agua en ebullicin4 ,s5tados sobre el csp$1 al borde del manantial1 con toda comodidad podemos seguir con el p5sami5to el it9]>io recorrido por el pequeo canal del agua en las entraz del monte antes de salir la luz1 ayudados de los datos ci5tficos que la dolorosa exp]i5cia del m9]o ha adquirido habit&o las pr(undas gal]z4 ,las aguas tibias t]males1 mu*o ms que las frz1 contribuy5 disolv] las pi$ras en el int]ior de los montes1 p>a deposit>la bajo otra =ma su salida4 ,en mu*os p>ajes1 el agua cali5te que corre unirse con el arroyo1 se exti5de prim]o en un gran lago que ella misma ha =mado molcula tras molcula2 al lado se encu5tran otras lagunas secas1 y uno y otro lado las fisuras abi]tas en la pi$ra e/n bordadas por h]mosas concreciones p>ecidas los adornos de mrmol que vemos ornam5t&o las fa*adas de nue/ros edificios4 ,p]o cun insignificantes son esos depsitos silceos calcreos comp>ados con las enormes con/rucciones erigidas en div]sos pases del mundo por esos ros t]males1 como por ejemplo los de ,holly-,spr+s1 en los ,e/ados ,unidos6 ,los viaj]os nos cu5tan que esas aguas cali5tes edifican v]dad]os palacios1 ciudadelas y murallas de algunos kilmetros de longitud4 ,blancos como el alaba/ro1 los pil>es y basam5tos crec5 incesantem5te por el depsito de las cascadas susurrantes que poco poco ocupan la llanura4 ,el agua1 con/ruy5do s9 ces>1 se ci]ra el paso1 y1 busc&o cont9uam5te un nuevo cauce1 deja detrs gr&es balsas1 pu5tes no t]m9ados y bosquejos de admirables columnatas4 ,montes ent]os que el gelogo explora con admiracin1 han sido =mados por los torr5tes de agua cali5te al salir de las pr(undidades4 ,p]o esas m>avillas lejanas y nada num]osas1 pocos de nosotros las han podido contempl> y v] al mismo tiempo esos ros de agua cali5te cmo trabajan en la con/ruccin de sus m>mreos edificios4 ,mu*o ms mode/a1 la fu5te de la pequea laguna no cambia los accid5tes del t]r5o ni el aspecto del pas en algunos aos2 p]o emple&o siglos y siglos en su trabajo1 llega por f9 r5ov> todo el espacio que baa2 cambian poco poco la pi$ra y se trazan un cauce dif]5te al que les haba prep>ado la naturaleza4 ,el gelogo y el m9]o que p5etran por la fu]za con su pico y m>tillo en las entraz de la roca1 descubr5 v5as de jaspe y otras pi$ras transp>5tes coloreadas2 es el hilillo de agua t]mal1 arra/r&o arcilla en disolucin1 que lo ha depositado en la fisura por donde corra1 y que luego ha cambiado de curso4 ,todos esos filones s9uosos que atraviesan las rocas como art]ias de cri/al1 deb5 su orig5 mode/as corri5tes de agua4 ,es ci]to que en la mayor p>te de los casos1 el agua sale de las pr(undidades del suelo1 no en =ma de lquido1 s9o en =ma de vapor y elevada temp]atura1 porque de otro modo no podra disolv] los mat]iales que tapizan las p>$es de sus antiguos le*os4 ,z los m9]ales de oro y plata han sido arrancados de las entradas de la roca por los vapores de un ,pactolo subt]rneo4 ,fu]tes por el enorme pod] que les da el tiempo1 los manantiales que disuelv5 las pi$ras y oxidan los metales1 consigu5 tambin alguna vez hac] tembl> los montes4 ,en una h]mosa t>de de otoo1 un temblor de ti]ra se dej s5tir en la pequea cu5ca del arroyo2 las casas se balance>on con gran t]ror de sus habitantes1 y algunas p>$es ya agrietadas se d]rumb>on con e/rpito4 ,el temblor de ti]ra no tuvo otras fune/as consecu5cias1 p]o fu el tema que durante algn tiempo preocup los sabios ignorantes de los pueblos y aldeas4 ,unos hablaban de un m> de fuego que ll5>a la ti]ra1 y que una tempe/ad haba agitado sus olas2 otros pret5dan que un volcn int5taba surgir en las inm$iaciones1 y que d5tro de poco tiempo1 el crt] se abrira2 haba qui5 no sabi5do nada de fuego c5tral1 ni habi5do jams vi/o crt]es ni corri5tes de lava1 p5saba en un grupo de fu5tes sal9as y yesosas que nacan en un vallecillo al pie de una lad]a p$regosa2 al not> que despus del temblor sus aguas se haban enturbiado y arra/raban lodo1 y que algunas de ellas haban cambiado de orificio de salida1 se preguntaban si no s]an ellas la v]dad]a y nica causa4 ,tal vez1 los aldeanos t5an razn4 ,es v]dad que ni en un segundo1 e/as fu5tes arra/raban una pequea cantidad de sulfato de cal y otras sub/ancias slidas2 p]o en el transcurso de aos y siglos1 los hilos de agua subt]rneos han ido de/ruy5do la base de los montes4 ,debilitados los colosales cimi5tos del gigantesco edificio1 c$5 al peso1 las bv$as se hund51 el monte se e/remece1 y la ti]ra se agita algunos ci5tos de kilmetros alr$$or1 como si una t]rible explosin hubi]a dislocado sus capas4 ,el gigante ,encelado que ha he*o tembl> z los montes1 las col9as y los llanos1 es el tranquilo manantial que pu$e ocult> una mata de hi]ba4 ,a=tunadam5te1 las fu5tes sab5 hac] que las p]donemos los mom5tos de t]ror que nos causan veces haci5do trepid> el suelo4 ,ellas nos dan agua p>a beb] nosotros y abrev> nue/ros ganados1 f]tilizan nue/ros campos y hac5 g]m9> las simi5tes1 alim5tan nue/ros rboles y nos tra5 del fondo de la ti]ra tesoros que s9 ellas jams hubiramos conocido2 =tifican1 en f91 nue/ro cu]po1 nos devuelv5 la salud p]dida y re/ablec5 el equilibrio en nue/ro tra/ornado espritu4 ,tales son al salir de la ti]ra bi5he*ora las virtudes curativas de las fu5tes t]males y m9]ales1 que en todos los pases civilizados se han con/rud edificios en los nacimi5tos de los manantiales1 p>a aprision> el agua y m$ir cuidadosam5te el empleo en los baos y pisc9as4 ,con objeto de recog] ha/a la ltima gota del precioso lquido1 los +5i]os cavan lo lejos las rocas p>a sorpr5d] en su curso el pequeo hilo de agua que corre por las h5diduras int]iores y el escape de vapor que sube desde las ocultas pr(undidades4 vidos de salud1 los enf]mos utilizan todo lo que el manantial lleva consigo y todo lo que baan sus aguas2 respiran el gas que despr5d51 se envuelv5 en el lodo negro que =man la arcilla y la ar5a y llegan cubrirse como tritones con el v]de limo que se exti5do cual tapiz sobre las aguas4 ,s9 emb>go1 no llevan la religin ha/a ac>ici> contra sus cu]pos los animales que nac5 y se des>rollan al dulce calor del agua t]mal4 ,exi/5 bonitas culebras1 muy num]osas en algunas fu5tes4 ,cu&o el bai/a ve al reptil ondul&o su lado sus graciosos anillos1 no cree en la m>avillosa ap>icin de la s]pi5te de ,esculapio1 s9o que1 ll5o de t]ror1 salta sobresaltado prorrumpi5do en gr&es gritos4 ,en otro tiempo1 los he*ic]os y los adiv9os eran los enc>gados de ensear los enf]mos los manantiales donde encontr>an la salud el alivio de sus males2 hoy los mdicos y los qumicos reemplazan los magos de la ,edad ,m$ia1 indicndonos con mayor autoridad el agua bi5he*ora que nos ha de devolv] las fu]zas y ha de d>nos una segunda juv5tud4 ,cu&o la ci5cia se complete con nuevos conocimi5tos1 el hombre1 sabi5do p]fectam5te cul debe s] su gn]o de vida1 sabr tambin qu aguas1 qu atmsf]a son tiles p>a cur> sus males y entonces goz> pl5am5te de la vida ha/a el trm9o natural1 con la sola condicin de que nue/ro e/ado social no sea el de odi>nos y ext]m9>nos4 ,en ,arabia1 los fanticos sob]anos de ,wahabites hacan tap> cuidadosam5te todas las fu5tes t]males y m9]ales1 por temor que sus sbditos1 conv5cidos de la virtud de las aguas de sus manantiales1 se olvid>an de pon] toda su confianza en el solo pod] de ,alah4 ,en el porv5ir1 al contr>io1 sabremos utiliz> todas las gotas que surjan del suelo1 todas las molculas que salgan la sup]ficie y sabremos design> su funcin p>a el prove*o de la humanidad4 ,,cap,,tulo ,,viii ,las corri5tes y las cascadas ,mezclndolo todo en su cauce1 lo mismo las aguas que bajan del monte que las fu5tes que brotan del suelo1 manantiales fros1 tibios y t]males1 sal9os1 calcreos y f]rug9osos1 el arroyo crece y crece s9 ces> en cada vuelta del valle1 cada nuevo aflu5te4 ,rpido y alegre como jov5 que entra en la vida1 ruge y salta desord5adam5te2 ya le lleg> la calma y h> ms l5ta su corri5te al lleg> la llanura horizontal y montona2 en el mom5to se resbala con alegra por la p5di5te precipitndose hacia el m>4 ,es que se encu5tra todava en el p]odo h]oico de su exi/5cia4 ,en e/a p>te de su curso1 las corri5tes1 las cascadas y los saltos1 son los gr&es f5m5os de la vida del arroyo4 ,no si5do todava ba/ante fu]te p>a regul>iz> completam5te la incl9acin de su le*o1 y m9> las bases de la roca1 arras> los sali5tes de la pi$ra y r$ucir polvo los cantos esp>cidos1 ti5e el arroyo que salv> e/os ob/culos salt&o por encima escap>se por los lados4 ,los saltos v>an ha/a el inf9ito1 segn la altura de las pi$ras que ha de franque>1 la incl9acin de la p5di5te1 la abundancia de las aguas1 el aspecto de sus orillas1 la vegetacin de sus rib]as y el volum5 de las pi$ras em]gidas4 ,aunque dif]5tes entre s1 todas son igualm5te h]mosas1 ya por su graciosa =ma1 ya por su maje/ad1 s9tindose alegre y satisfe*o qui5 se deja moj> los pies4 ,las corri5tes son el bosquejo de las cascadas donde toman e/as su mpetu1 p>a det5]se luego y precipit>se despus4 ,aqu1 el agua que *oca contra una pi$ra musgosa la envuelve como con un globo de transp>5te cri/al1 y cie su base con una orla de espuma2 all1 la corri5te incl9ada desap>ece rpidam5te por entre dos rocas1 y despus1 por encima de ocultos escollos1 se repliega en ondas p>alelas2 ms lejos1 el caudal se divide en v>ias curvas lanzndose por saltos desiguales4 ,el hoyo pr(undo1 la sutil capa de agua y la franja de espuma1 se suc$5 con desord5 ha/a abajo de la p5di5te donde el arroyo recobra su calma y la regul>idad de su curso4 ,y cun gr&e es tambin la div]sidad de las cascadas6 ,yo conozco una1 encantadora entre todas1 que se oculta bajo las flores y el follaje4 ,antes de precipit>se1 la sup]ficie del arroyo es completam5te lisa y pura2 ni una roca sali5te1 ni una hi]ba en su fondo int]rump5 su curso rpido y sil5cioso2 el agua cae en un canal trazado con igual regul>idad que si fu]a obra del hombre4 ,p]o en el punto de la cada1 el cambio es rep5t9o4 ,sobre la cornisa de donde el agua se lanza en cascada1 se levantan macizos de roca p>ecidos pil>es de un pu5te d]ribado1 apoyndose sobre an*os e/ribos cuya base lame la espuma4 ,grupos de saponceas y otras plantas salvajes1 crec5 como en j>rones de adorno en las anfractuosidades de los puntos dom9ados por las cascadas1 mi5tras que las z>zas y clemtides1 desplegadas como cort9ajes1 descansan sus guirnaldas sobre los sali5tes de la pi$ra y velan los di/9tos despead]os de la cada4 ,la espesa r$ de v]dura oscila l5tam5te por la presin del aire que arra/ra el agua al ca]1 y las lianas aisladas1 cuyas extremidades se baan en los remol9os de espuma1 se e/remec5 incesantem5te4 ,los pj>os hac5 su nido en e/e follaje y se dejan balance> por el aire4 ,h]moseado por las flores en primav]a1 adornado de frutos en v]ano y otoo1 el cort9aje susp5dido delante de la cat>ata ahoga en p>te el e/rpito2 ha/a podra suponrsele lejana si el sol1 p5etr&o sus rayos por entre las ramas1 no hici]a brill> por div]sos puntos el gigantesco diamante que oculta la v]dura4 ,a poca di/ancia de e/a cascada cubi]ta por las hojas y las flores1 otro asi5to de peascos atraviesa el arroyo1 p]o e/os son tan duros que el agua ha he*o muy poca mella en ellos y ap5as si e/ trazado su le*o4 ,ha t5ido por consecu5cia que ext5d]se lo an*o y1 rode&o pi$ras y arra/r&o ti]ras vegetales1 se ha dividido en num]osos hilos de agua1 procurndose cada cual un curso favorable p>a lleg> al punto de cada4 ,cortado en su paso por una roca pulida que se levanta en m$io de sus cascaditas1 los vemos salt> por todas p>tes2 unos ba/ante fu]tes p>a arra/r> las pi$ras y otros tan dbiles que ap5as pu$5 descubrir las races del csp$4 ,aqu una pequea capa de agua se exti5de sobre una roca cubi]ta de v]doso limo y luego resbala por un asi5to incl9ado rodeado de hele*os1 ocultndose furtivam5te por entre dos ramas de sauce que se incl9an hacia el lquido4 ,ms lejos un pequesimo hilo de agua1 cont5ido en una pequea h5didura1 corre1 c5tellea y murmura en mi cada4 ,otro se precipita por una fisura negra y no se di/+ue desde fu]a ms que por c5telleos indi/9tos2 otro aun se lanza por aqu y all retorcindose como una s]pi5te de crculos alt]nativam5te negros y plateados4 ,a travs de las rocas1 los arbu/os y las hi]bas1 todos los arroyuelillos1 despus de un mom5to en reposo1 se juntan nuevam5te como una porcin de nios al grito de la madre4 ,y todo e/o re y canta con alegra4 ,cada cascadita ti5e su voz1 dulce grave1 arg5t9a pr(unda1 produci5do en conjunto un encantador conci]to que adormece el p5sami5to1 dndole1 al igual que la msica1 un movimi5to acompasado y rtmico4 ,por f91 todas las fracciones se han reunido en el cauce comn2 *ocan las corri5tes bordadas de espuma y luego juntas empr5d5 el cam9o hacia la llanura4 ,la cat>ata es otra cosa di/9ta4 ,en ella las aguas no se exti5d5 sobre un an*o espacio p>a precipit>se luego al az>2 se ren51 al contr>io1 p>a lanz>se en masa compacta por el e/re*o paso abi]to entre dos puntas de roca4 ,deprimido en sus orillas h9*ado en el m$io por la presin de la corri5te1 el arroyo se e/re*a y se curva ha/a el corte1 desde donde se lanza al vaco4 ,el agua1 empujada por rpida velocidad1 ha p]dido sus ondulaciones y sus pequez olas2 todos sus rizos1 prolongados por la rapidez del torr5te se han cambiado en otras tantos lneas p]p5dicul>es como trazadas por la punta de un e/ilete4 ,p>ecida una tela s$osa que se despliega1 el li5zo lquido se despr5de de la ari/a de la roca y se curva por encima de un negro corr$or1 en el fondo del cual bull5 las aguas en torbell9o4 ,la base de la cat>ata es un caos de espuma4 ,la masa que cae se de%ace en olas que *ocan entre s1 dirigindose en tumulto hacia el *orro enorme contra el que se precipitan como p>a escal>lo4 ,en el e/ru5doso remol9o1 el agua y el aire1 arra/rados un mismo tiempo por la tromba1 se confund5 en una masa blanca que se agita incesantem5te4 ,cada torr5te1 cambi&o cada in/ante de =ma1 es un caos en el caos4 ,escapndose del torbell9o1 el aire aprisionado levanta mill>es de gotas pequez1 que al dirigirse hacia el espacio produc5 f9a niebla que el sol irisa4 ,a veces tambin1 enc]rado bajo la masa del agua1 arra/ra torr5tes espumosos que se v5 entre ella escurrirse lo l>go de la roca como blancos espectros2 ba/ante lejos1 delante de la cada1 cont9a el torbell9o del arroyo4 ,por cada lado ru$an viol5tos remol9os en el fondo de los cuales *ocan las pi$ras1 produci5do p>a las edades futuras ollas de gigante4 ,por la fu]za del huracn que la empuja1 el agua1 blanca y *ispeante1 entra rpida en el canal2 s9 emb>go1 poco poco su m>*a se hace l5ta y adqui]e un tono de azul calizo como el del palo2 luego1 slo pres5ta lig]as e/rz de espuma1 y poco despus encu5tra su calma y su reflejo azul4 ,nada recu]da ya la e/repitosa cada del arroyo1 si no es la niebla de imp]ceptibles gotas que se ve brill> lo lejos sobre el raudal que cae1 produci5do un cont9uo mugido que hace vibr> la atmsf]a4 ,ci]to que la mode/a cat>ata del arroyo no es un m> que se despea como el salto del ,nig>a2 p]o por pequeo que sea1 no deja de producir una impresin de gr&eza qui5 sabe mir>lo1 y no pasa indif]5te por su lado4 ,irresi/ible implacable1 como si fu]a empujada por el de/9o1 el agua que cae lleva tal velocidad1 que ni el p5sami5to pu$e seguirla3 se cree t5] ante la vi/a la mitad visible de una an*a ru$a que gira incesantem5te alr$$or de la roca4 ,contempl&o e/a corri5te siempre la misma y r5ovndose s9 ces>1 se pi]de la nocin de la realidad4 ,p]o p>a s5tirse pod]osam5te atrad por el vrtigo de la cascada1 es preciso mir> hacia arriba1 por encima del sitio donde el agua cesa de corr] y1 describi5do su curva1 se lanza libre al espacio4 ,los botones de espuma y las hojas arra/radas1 llagan l5tam5te la compacta masa como viaj]os cuya quietud nadie turba2 despus1 rep5t9am5te1 se les ve tembl>1 d> vueltas sobre s mismos y1 aum5t&o la rapidez cada in/ante1 se precipitan en los pliegues del agua p>a desap>ec] en la cada4 ,z1 en inf9ita procesin1 todo lo que baja por la sup]ficie del agua ob$ece la atraccin del abismo2 todos e/os objetos se v5 desap>ec] como rpidas e/rz1 como pequez visiones que desap>ec5 en el mom5to de s] vi/as2 la mirada misma1 arra/rada por la p5di5te1 por ese pas> desord5ado de hojas y ar*ipilagos de espuma1 ti5de desc5d] al abismo hacia el cual todo p>ece m>*>1 como si fuese all1 en el rugi5te pozo1 donde debe hall>se la paz4 ,frecu5tem5te se ve lleg> un insecto que hace esfu]zos que int5ta subir sobre una hoja flotante1 arra/rado tambin hacia el precipicio4 ,se le ve agit> sus patas y ant5as la desesp]ada1 se mueve y retu]ce en todas direcciones1 p]o en cuanto ha s5tido la inv5cible atraccin1 cu&o ha empezado describir con la masa de agua la gran curva de la cada1 cesa rep5t9am5te todos sus movimi5tos ab&onndose su de/9o4 ,del mismo modo1 un indio y su muj]1 rem&o en su piragua1 corta di/ancia de la cat>ata del ,nig>a1 fu]on cogidos en un viol5to remol9o y arra/rados hacia la cada4 ,durante l>go rato int5t>on lu*> contra la t]rible presin2 los asu/ados espectadores que e/aban en las orillas crey]on durante un mom5to que conseguiran dom9> la corri5te2 p]o no2 la piragua1 v5cida en su esfu]zo1 c$e y c$e s9 ces>2 la arra/ra la corri5te2 se ac]ca la t]rible curva1 se ha p]dido toda esp]anza4 ,entonces los dos indios cesan de rem>1 se cruzan de brazos1 miran con s]5idad el turbul5to espacio que les rodea y altivos ha/a en la mu]te1 como es propio los hroes1 desap>ec5 en la inm5sa tromba4 ,contemplada por la mirada de la ci5cia en el inf9ito de las edades1 la cascada en s no es un f5m5o m5os pasaj]o que los insectos los s]es humanos arra/rados hacia el abismo1 porque tambin ella ha nacido y desap>ec]4 ,en la sup]ficie de la ti]ra todo nace1 envejece y se r5ueva como el planeta mismo4 ,todo valle1 cu&o fu recorrido la prim]a vez por el ro el arroyo que hoy lo baa1 e/aba ba/ante ms accid5tado que en la actualidad2 la graciosa sucesin de fisuras y de *>cos1 no (reca ms que una s]ie de lagos unidos y de cascadas que se sum]gan en ellos2 p]o poco poco la p5di5te se ha det]m9ado1 los huecos se han ll5ado de aluvin1 las cascadas que desga/aban gradualm5te la roca se convirti]on en torr5tes y despus en arroyos pacficos4 ,t>de temprano la corri5te desc5d] hacia el m>1 sigui5do un curso tranquilo y regul>4 ,al f91 toda irregul>idad desap>ec]a si la ti]ra1 al envejec] por un lado1 no rejuv5eci]a por otro4 ,si hay montes que desap>ec51 rodos por el tiempo y la intemp]ie1 hay otros que surg5 empujados hacia la luz por fu]zas subt]rneas2 mi5tras unos ros se secan l5tam5te absorbidos por el desi]to1 otros torr5tes nac5 y crec52 unas cascadas se oblit]an1 p]o otras1 despus de hab] roto las p>$es que las ret5an1 se despr5d5 de los altos lagos desplegndose en lig]as velas se lanzan en compactas masas sobre las faldas de los montes4 ,,cap,,tulo ,,ix ,las s9uosidades y los remol9os ,pue/o que desde la cumbre del monte ha/a la llanura baja1 el suelo removido por las aguas durante el curso de las edades se incl9a en p5di5te regul> hacia el ocano1 el arroyo1 empujado por su peso1 deba1 al p>ec]1 desc5d] en lnea recta2 p]o1 por el contr>io1 su curso es una sucesin de curvas4 ,la lnea recta es una pura ab/raccin del espritu1 otra quim]a como el punto matemtico1 que no exi/e ms que p>a los gemetras4 ,en la inm5sidad del espacio1 el sol y los cometas ru$an en curvas inm5sas2 en nue/ro globo planet>io1 arra/rado como los dems en una espiral de elipses inf9itas1 los huracanes1 las trombas1 los aires1 el ms insignificante cfiro1 se propagan en lneas curvas2 las aguas del m> se pliegan y des>rollan1 en curvadas olas2 todas las =mas orgnicas1 animales y plantas1 no (rec5 en sus clulas y cavidades ms que sup]ficies curvas y s9uosidades2 ha/a los duros cri/ales1 mirados con el microscopio1 no ti55 esos planos regul>es1 esas ari/as inflexibles que ap>ec5 simple vi/a4 ,los di5tes1 las agujas1 las e/rz de los m9]ales y de los organismos inf9itam5te pequeos1 revelan1 bajo la mirada del in/rum5to que los analiza1 las suaves ondulaciones de sus contornos4 ,donde se produzca un movimi5to1 tanto en la pi$ra como en otro cu]po en la juntura de los mundos1 e/e movimi5to1 resultante de div]sas fu]zas1 se realiza sigui5do una direccin curvilnea4 ,p>a v] las s9uosidades de los arroyos1 no es preciso que nos armemos de un microscopio4 ,el cauce tortuoso y bajo los rboles que le dan sombra1 se des>rolla en crculos1 en remol9os1 en espirales2 las hi]bas del fondo1 cabell]as ondulosas1 los rizos de la sup]ficie1 las liblulas que revolotean entre los juncos y que se juntan y se sep>an p>a volv]se reunir2 los mosquitos que giran en crculos s9 f91 el vi5to que pasa matiz&o de obscuro la brillante capa sobre la que dibuja sus circul>es soplos1 en todo1 en f91 no veo ms que curvas graciosam5te cruzadas1 crculos enlazados y figuras de contornos flotantes4 ,tal cual lo indican las inm]siones y em]siones sucesivas de la hoja arra/rada1 el agua que baja al fondo remonta en nueva curva hacia la sup]ficie1 ap>ece la luz y desap>ece otra vez bajo las curvas lquidas1 que1 al mismo tiempo1 han desc5dido ha/a el fondo del cauce4 ,por la ,impulsin de la corri5te1 las molculas de agua cambian con/antem5te su posicin respectiva2 dirg5se unas hacia la d]e*a y otras se desvan haca la izqui]da4 ,en el cauce comn cada gota ti5e su curso p>ticul>1 graciosa s]ie de curvas v]ticales1 horizontales1 oblicuas1 comprimidas en las gr&es s9uosidades del arroyo3 z es tambin como el circuito de un planeta se des5vuelve en la rbita inm5sa del si/ema sol> que lo arra/ra4 ,e/udiado en conjunto1 el arroyo se desva un lado y otro como las gotas que lo compon54 ,su masa1 cont5ida por una pi$ra un tronco de rbol que ob/ruye su le*o1 se desva un poco y va *oc> contra una orilla4 ,re*azado por el ob/culo1 se dirige hacia la orilla opue/a1 la hi]e y1 nuevam5te re*azado1 se lanza en s5tido inv]so4 ,z la corri5te se dirige s9 ces> de un lado otro traz&o curvas sucesivas3 desde el manantial la desembocadura1 el agua no hace ms que rebot> contra los dos ribazos4 ,las ondulaciones cncavas y convexas alt]nan en toda la longitud de sus bordes3 p>a la mirada es e/o un ritmo1 una msica4 ,tampoco la regul>idad de las curvas es matemtica2 las s9uosidades v>an de =ma ha/a el inf9ito1 segn la naturaleza del t]r5o1 el declive del suelo1 la viol5cia de la corri5te y los guij>ros que ru$5 por su cauce4 ,entre las p>$es de las rocas1 los ngulos se r$ondean lig]am5te en las vueltas rep5t9as2 el agua1 impot5te p>a m9> los asi5tos de las pi$ras1 retroc$e bruscam5te2 en los montes1 sobre todo1 donde la p5di5te del cauce es muy consid]able1 el torr5te encajonado por los desfilad]os1 s]p5tea uno y otro lado con mpetus sucesivos1 como animal p]seguido que procura salirse de la punt]a del cazador4 ,en el llano1 sus rib]as1 consolidadas por las races de gr&es rboles1 resi/5 tambin durante mu*o tiempo la accin de la corri5te1 y en mu*os puntos el cauce del arroyo no (rece ms que lig]as s9uosidades en un gran tre*o3 asindose fu]tem5te de una rama incl9ndose por encima de las aguas1 se ve lo lejos la p]spectiva de ramas y troncos reflejados sobre el movible cri/al1 rayado por la luz de tre*o en tre*o4 ,no ob/ante1 tambin aqu1 donde el curso p>ece casi recto1 concluye por det]m9> una s9uosidad la que suc$5 otros rodeos ha/a que el arroyo se mezcla con las aguas del ro p>a confundirse con las del m>4 ,las corri5tes que ms encantadoram5te pres5tan e/a rtmica sucesin de r9cones y pequez p5nsulas1 son los torr5tes cuyo cauce se exti5de por un amplio le*o de ar5as y guij>ros1 y los ria*uelos b>rancos que corr5 por prados1 entre orillas ar5osas que se hund5 fcilm5te por la accin de la corri5te4 ,tales son las orillas de nue/ro arroyo en casi todo su curso que empieza en la base de los montes4 ,al igual que mu*as otras aguas corri5tes cantadas por los poetas1 e/a despi]ta en la imag9acin la idea de una gigantesca s]pi5te que se resbala bajo la hi]ba reflej&o sus crculos4 ,vi/o desde la cumbre de una col9a1 sus curvas brillan la luz como los pliegues y repliegues de una culebra con reflejos de plata2 slo que1 mayor que los dragones de la antigua mitologa1 e/as enormes s]pi5tes ti55 por le*o un valle que se exti5de ha/a p]d]se de vi/a1 desde los montes ha/a la ti]ra baja ha/a las ar5osas playas del ocano4 ,en casi todas las com>cas del mundo1 los campes9os han t5ido la natural idea de asimil> el nacimi5to del arroyo la cabeza de un animal inm5so3 p>a ellos la fu5te es el ,jefe del ,agua1 ,ras el ,a94 ,lo mismo que nue/ro arroyo y todos los ria*uelos y ros del mundo1 igual que el tortuoso ,me&ro de ,asia1 que ha dado su nombre las s9uosidades de su curso1 los arroyuelos de algunos metros de l>go que se det]m9an en las playas del ocano1 despus de los reflejos de la m>ea1 ti55 tambin graciosas =mas s]p5t9as4 ,cada uno de e/os pequeos surcos1 con sus aflu5tes casi imp]ceptibles que l conv]g51 se dibuja sobre el suelo como la imag5 de un arbu/o cuyas ramas sacude el aire4 ,el m>1 pod]oso1 con una sola de sus olas cubre de ar5a todos esos pequeos si/emas de ros en m9iatura2 p]o los hilillos de agua que desci5d5 luego se practican un nuevo cauce1 y sus le*os1 de slo algunos milmetros de an*o1 se det]m9an otra vez en una s]ie de ondulaciones regul>es4 ,si se practica un aguj]o en la ar5a por encima de un cu]po slido arra/rado tras la corri5te1 en el punto ocupado por una con*a m>9a1 el pequeo torr5te de unas cuantas gotas1 atrad hacia e/e hoyo1 desap>ece d&o vueltas en movimi5to anlogo al de un tornillo4 ,cu&o el microscopio nos revela los mi/]ios de la simple gota de agua ap5as p]ceptible prim]a vi/a qu vemos en ella1 s9o corri5tes s9uosas y remol9os circul>es1 como en el ro y el gran ocano8 ,el viaje del agua que baja desde el monte al m> se v]ifica por un circuito de curvas que se suc$5 con/antem5te4 ,es tal vez por e/o por lo que la ley5da g]mnica nos repres5ta las ond9as de los arroyos vol&o durante las no*es en va/os crculos1 toc&o con el pie el agua de las fu5tes8 ,por encima de los remol9os y torbell9os es donde las danzas de las n9fas1 vi/as por la imag9acin de los poetas1 deb5 s] int]m9ables porque el agua da vueltos s9 f9 en un crculo s9 salida4 ,al pie de una cascada1 un promontorio de rocas1 sitiado por el espumoso torr5te1 protege con su masa un hoyo tranquilo donde ru$an las aguas que la corri5te lanza lat]alm5te4 ,nada ms alegre prim]a vi/a1 ni ms entri/ec$or que el espectculo (recido por el movimi5to de un objeto que se ha p]dido en el remol9o al precipit>se con la cascada4 ,una bellota de enc9a1 todava d5tro de su cpula1 acaba de s] arra/rada por la cada y reap>ece en m$io de la espuma4 ,durante algunos in/antes p>ece desap>ec] con la corri5te1 p]o un movimi5to oblicuo del agua la re*aza y sep>a2 entra nuevam5te en el remol9o y1 flot&o1 roz&o la base del promontorio1 vuelve poco poco hacia la cascada4 ,se encu5tra de nuevo en la lu*a de las aguas que *ocan1 p]o avanza l5tam5te1 s9 emb>go1 p>a lleg> bi5 pronto bajo la masa del arroyo que se despea2 entonces1 como animada de un sbito arranque de la voluntad1 se sum]ge en el pequeo abismo1 d&o una s]ie de piruetas4 ,ms abajo reap>ece en las tranquilas aguas1 p]o p>a cont9u> su cam9o y sum]girse de nuevo por la fu]za de nuevas du*as4 ,a veces se aleja tanto1 que se la llega cre] def9itivam5te libre de la atraccin del remol9o y p>ece decidida m>*>se juntam5te con un copo de espuma2 p]o no2 se deti5e todava y luego1 como si fu]a un b>co ob$i5te al timn1 vuelve su cabeza hacia la cascada y empieza nuevam5te su movimi5to giratorio4 ,tal vez e/as vueltas s9 f91 dur>n ha/a que1 sep>ada la bellota de su cpula1 ya completam5te impregnada de agua1 desci5da al fondo del pozo p>a disgreg>se y conv]tirse en lodo4 ,con frecu5cia suel5 hall>se sobre las orillas del arroyo extraz bolas erizadas de p9*os como ca/az en el rbol todava2 son agrupaciones de esp9as que se han aglom]ado rod&o por el remol9o4 ,durante las gr&es crecidas del arroyo1 cu&o sus aguas arra/ran hacia el m>1 no solam5te bellotas de enc9a y ramitas de esp9o1 s9o rboles ent]os1 en el torbell9o del pozo es donde t]m9a1 al m5os por algn tiempo1 la odisea de los troncos viaj]os4 ,una maana1 algunos amigos y yo fuimos visit> la cascada p>a v] brill> los prim]os rayos del sol la espuma matizada de rosa4 ,un gran p9o1 desbran*ado por sus *oques contra las pi$ras1 rodaba pesadam5te por el *>co4 ,jv5es y muy ignorantes an de las cosas de la naturaleza1 mirbamos con extraesa los sobresaltos inm]siones del de/rozado rbol4 ,traqueteado el tronco incesantem5te por el movimi5to de las aguas1 iba desde la cascada la roca y volva luego de e/a la cascada2 giraba aqu un mom5to1 se p]da un in/ante en las olas de agua y espuma1 y luego reap>eca por otro lado1 levantndose fu]a del abismo como el palo de un navo naufragado4 ,volvi5do ca] con e/rpito1 flotaba l5tam5te ha/a la extremidad del *>co y *ocaba contra una orilla1 hacindolo retroc$] la cat>ata4 ,smbolo de los desgraciados qui5es p]sigue el de/9o inexorable1 daba vueltas y ms vueltas con la incesante desesp]acin de una fi]a salvaje enc]rada en una jaula de hi]ro4 ,entretanto1 nosotros esp]bamos cndidam5te que sali]a del crculo fatal p>a v]lo flot> sobre la corri5te4 ,secretam5te irritados contra l por su t>danza en cont9u> su viaje1 nos habamos prometido no m>*>nos de all ha/a su salida p>a sabore> con tal triunfo nue/ra comida4 ,p]o1 ay de nosotros6 el mon/ruo no puso trm9o sus vueltas inm]siones1 y1 atorm5tados por el hambre1 nos hubimos de resign> m>*>nos av]gonzados1 no s9 lanz> una mirada furiosa al tronco de p9o que1 impasible1 cont9uaba d&o vueltas an4 ,antes de decidirse p>tir1 esp]aba que la corri5te cambi>a de nivel4 ,no solam5te corre el agua por num]osas s9uosidades1 torbell9os1 curvas y remol9os1 s9o que adems toda impulsin que vi5e de fu]a se propaga en la sup]ficie del arroyo1 det]m9&o r$ondeadas =mas4 ,una hoja que se despr5da del rbol1 un grano de ar5a que caiga de la orilla1 hace riz>se el agua =m&o lig]os pliegues4 ,alr$$or de la depresin se levanta un reborde circul> rodeado por un pequeo foso4 ,un segundo crculo concntrico1 luego un t]c]o1 y otro y otros se =man alr$$or del prim]o2 la sup]ficie ent]a del arroyo se cubre de r$ondeces tanto ms an*as y desiguales cuanto ms se alejan del c5tro4 ,golpe&o en la orilla1 cada onda de agua se propaga en s5tido inv]so cruz&o las olitas que la sigu52 otras s]ies de pliegues producidos por la cada de un nuevo grano de ar5a por un e/remecimi5to de la onda1 se confund5 con las prim]as y una multitud de lneas1 propagndose en todas direcciones1 sub5 y bajan como las mallas de una r$ cuya trama slo la mirada hbil pu$e di/+uir4 ,comp>adas con el an*o del arroyo1 sus dbiles ondulaciones son mil veces mayores que las ms =midables impetuosas olas del m>4 ,reflejados en el ondulado cri/al de la sup]ficie lquida1 los rboles de la orilla1 las ramas cruzadas y las nubes del cielo1 se retu]c5 y desplazan en rtmicas curvas2 el espacio inf9ito p>ece danz> sobre el c5telleante espejo4 ,si la lquida masa del arroyo no se arra/r>a hacia el m> y e/uvi]a inmvil como la de un lago e/anque1 cada ola concntrica se ext5d]a en crculo con p]fecta regul>idad2 p]o la corri5te es rpida1 las molculas de agua cambian de punto con/antem5te y1 por consecu5cia1 el crculo regul>1 como la lnea recta1 son una pura ab/raccin4 ,de e/a de=macin de crculos resulta una v>i$ad ms en el entrecruzami5to de los lquidos rizos4 ,las desigualdades de la corri5te que arra/ra el si/ema ent]o de ondulaciones1 modifica sus curvas1 aproximndolas alejndolas unas de otras2 un ob/culo comprime y frunce las olas1 un impulso rpido las sep>a y prolonga alis&o la sup]ficie3 por la duracin de cada int]valo entre los rizos de agua se pu$e calcul> exactam5te la velocidad de las pequez corri5tes p>ciales que compon5 el torr5te total4 ,en los sitios en que es mayor la pr(undidad1 cada pi$ra sirve de dique p>a cont5] la corri5te1 cada e/re*o entre dos guij>ros es una esclusa por la que el agua se precipita y el caudal del arroyo qu$a dividido en inf9idad de pequeos tringulos esfricos1 multitud inf9ita de ondulaciones que es la vez r$ lum9osa que hace vibr> y c5telle> las bruidas pi$ras del fondo4 ,adems1 no son solam5te cu]pos in]tes los que ondulan la sup]ficie del arroyo1 hay tambin s]es vivos que1 cambi&o de punto1 trans=man al mismo tiempo el c5tro de las ondulaciones4 ,un pez que pasa como un d>do da al conjunto de las vibraciones la =ma de un valo muy prolongado2 el insecto flotante que se mueve por impulsos sucesivos1 deja tras s dos e/elas oblicuas en las que se enci]ran crculos desiguales2 otro bi*o1 una abeja tal vez cada de un rbol1 se de%ace d&o vueltas agit&o sus alas con tal rapidez que el agua se riza con una mirada de lneas vibrantes1 entrecruz&o sus innum]ables crculos3 el insecto que se agita con tanta viveza1 es l5tam5te arra/rado por el curso del arroyo y veces lo vemos desap>ec] rep5t9am5te2 es que un pez1 con rapidez incomp>able1 acaba de trag>se al insecto1 ces&o todo su cortejo de lneas circul>es4 ,y yo tambin1 tranquilo contemplador del arroyo y sus m>avillas1 pu$o v>i> ha/a el inf9ito el aspecto de la sup]ficie lquida con slo sum]gir mi mano en la corri5te4 ,dirigindola al az>1 l5ta rpidam5te1 cada uno de mis movimi5tos modifica las ondulaciones de la sup]ficie movible4 ,las ondas1 los remol9os y los torbell9os cambian de punto2 todo el rgim5 del curso lquido v>a por mi voluntad segn la posicin de mi brazo1 y las ondas que se =man ante m las veo agrup>se hacia la corri5te1 mezcl>se otras ondulaciones y1 cada vez ms dbiles1 p]o siempre visibles1 se exti5d5 ha/a la inm$iata curva del arroyo4 ,la pres5cia de esa sup]ficie rizada1 ob$eci5do al impulso de mi mano1 despi]ta en m una especie de tranquila alegra mezclada con no s qu de melancola4 ,las pequez ondulaciones que yo provoco en la sup]ficie del agua se propagan lo lejos de ola en ola gr&es di/ancias4 ,de igual modo1 toda idea vigorosa1 toda palabra enrgica y firme1 todo esfu]zo en el gran combate de la ju/icia y la lib]tad1 rep]cut5 al salir de nosotros de hombre en hombre1 de pueblo en pueblo1 y desde los ms remotos tiempos las edades futuras4 ,p]o si nos colocamos en otro punto de vi/a1 y obs]vamos la int]m9able sucesin de las cosas1 entonces1 la hi/oria ent]a de la humanidad no es otra cosa1 segn la expresin de ,heimholz1 que una ola casi imp]ceptible en el m> s9 lmites del tiempo4 ,,cap,,tulo ,x ,la inundacin ,durante mu*as horas seguimos con la mirada el curso del torr5te y con sorpresa obs]vamos que la sup]ficie del arroyo cambia nue/ra vi/a4 ,al p>ec] es en el mismo punto donde las hojas entran en el remol9o y se sum]g5 d&o vueltas2 en esos sitios el agua se exti5de en li5zos1 se pliega en ondulaciones y se precipita por rpidas p5di5tes2 la misma altura1 al p>ec]1 se mojan las races del lamo y la flor de miosotis se baa en el agua transp>5te4 ,no ob/ante1 el caudal cambia s9 ces>2 al mismo tiempo cambian tambin de sitio los torbell9os1 la =ma y ext5sin de los remansos y sus ondulaciones2 la altura de las cascadas y la inm]sin d las plantas y races de los rboles4 ,todas e/as pequez v>iaciones de la corri5te s]an fciles de obs]v> si en vez de m$ir el agua con una simple mirada1 se consign>a la altura por m$io de un in/rum5to de precisin4 ,las oscilaciones del arroyo1 que son ap5as p]ceptibles durante los dz apacibles1 cu&o gozamos pase&o por la orilla de las aguas susurrantes1 se vuelv5 por el contr>io1 fu]tes y rpidas1 despus de los bruscos cambios de temp]atura y de las gr&es lluvias4 ,si no tememos pes> de la lluvia y el vi5to huracanado1 det5]nos en la orilla1 protegidos por el pobre abrigo que (rece el tronco de un sauce1 v]emos con cunta rapidez pu$e aum5t> el caudal del arroyo1 cmo se aum5ta la velocidad de su corri5te1 ll5a su cauce ha/a los bordes y1 salv&o las orillas1 inunda los campos cultivados4 ,en las g>gantas de los montes las crecidas y las inundaciones son an ms rpidas4 ,all1 el agua que cae de las nubes1 *oc&o en las ari/as de las pi$ras corre inm$iatam5te por los declives2 de todos los pequeos regu]os de los vallecillos1 afluy5 los hilos de agua y los torr5tes p>a reunirse en enorme masa1 en el gran receptculo abi]to al orig5 de casi todos los valles4 ,al agua de lluvia las montaz de nieve m$io d]retida que el tibio *ubasco ha he*o despr5d] de las lad]as1 se mezclan los re/os fangosos1 las pi$recitas y los fragm5tos de roca cados de los flancos del monte4 ,por los cauces1 donde de ord9>io salta en sonoras cascadas un pequeo torr5te de cri/al9a agua1 corre ahora con e/rpito una especie de fango1 un lquido semislido que es al mismo tiempo que un diluvio un despr5dimi5to4 ,e/os son los f5m5os que1 con el tiempo1 rebajan poco poco los montes y los exti5d5 en capas horizontales de aluvin sobre los llanos y en el fondo de los m>es4 ,el curso de los torr5tes acaba por allan> las ms altas cimas2 d]rib>n los ,&es y el ,himalaya como han he*o ya desap>ec] montes no m5os elevados que los gelogos nos dic5 han exi/ido en otras edades4 ,yo recu]do an el t]ror de una no*e pasada orillas del ,*iru1 pequeo torr5te de ,si]ra ,nevada1 en los ,e/ados ,unidos de ,colombia4 ,el da haba sido h]moso2 slo una tempe/ad haba e/allado algunas leguas de all1 en las g>gantas sup]iores de la ,si]ra1 y e/a tempe/ad haba contribuido la h]mosura del da4 ,el sol se haba ocultado detrs de un horizonte espl5doroso1 cuya prpura realzaba el extrao contra/e de las nubes sombrz con reflejos de cobre1 ocultndonos las cimas de algunos montes1 donde el e/ru5do del tru5o se oa s9 ces>4 ,a la cada de la t>de la viol5cia de la torm5ta haba t]m9ado2 ces>on los tru5os1 se apag>on los relmpagos1 inm$iatam5te la luna1 asomndose por la cumbre lejana1 p>eci disp]s> por el cielo los jirones de nube1 lo mismo que un navo rompe con su proa las flotantes islas de alga4 ,ll5o de confianza y fatigado por una l>ga corr]a1 no me entretuve ni p]d tiempo en busc> un refugio4 ,la ar5a del b>ranco brillaba los rayos de la luna y vea con agrado que me br9daba una cama ms bl&a y m5os hm$a que las hi]bas del bosque2 adems e/aba seguro de no encontr> n+una s]pi5te enroscada en la maleza1 y contra todo otro animal1 t5a la v5taja de encontr>me en un espacio libre desde donde poda1 al m5or aviso1 di/+uir mi enemigo4 ,me desemb>ac de mi mo*ila p>a conv]tirla en almohada1 me afloj el c9turn y con el cu*illo en la mano me t5d p>a descans>4 ,a=tunadam5te1 los mosquitos no ces>on de turb> mi reposo2 como durmi5do con sueo intranquilo1 mi od p]ciba vagam5te todos los ruidos mi alr$$or y oa la *>anga en]vante de los mosquitos y el salt> de los monos *illones4 ,p]o1 rep5t9am5te1 al tri/e conci]to se uni un murmullo creci5te p>ecido al de una multitud lejana que sollozaba1 gema y gritaba desesp]adam5te4 ,mi sueo se haca intranquilo por mom5tos1 cambindose al in/ante en pesadilla y desp]t&o sobresaltado4 ,ya era hora2 mis ojos1 extraviados por el t]ror1 di/+ui]on corta di/ancia una especie de muralla movible prec$ida de una masa espumosa que avanzaba hacia m con la velocidad de un caballo desbocado4 ,esa muralla de b>ro1 agua y pi$ras1 era la que produca el t]rible e/ru5do que me haba desp]tado y me am5azaba4 ,recog mi bagaje precipitadam5te1 y gr&es saltos1 consegu gan> la orilla del torr5te4 ,cu&o volv la vi/a1 el furioso elem5to cubra ya el punto donde e/aba aco/ado mom5tos antes4 ,las olas1 amontonadas en torbell9os1 pasaban silb&o2 las pi$ras del cauce1 empujadas por las aguas1 cambiaban l5tam5te de pue/o como mon/ruos desp]tados de su sueo y *ocaban entre s produci5do un sordo ruido2 rboles arrancados de raz1 se levantaban fu]a del agua y se sum]gan pesadam5te rompindose las ramas contra las pi$ras arra/radas2 las orillas temblaban s9 ces> por los *oques de los enormes proyectiles que el agua furiosa lanzaba contra ellas4 ,durante toda la no*e1 el ,*iru cont9u mugi5do1 p]o el e/rpito dism9uy poco poco2 el agua1 negra por el arra/re de mat]ias extraz1 se acl> un poco1 y las pesadas pi$ras que arra/raba la corri5te se detuvi]on en mitad del cauce4 ,cu&o los rayos del sol esp>ci]on por la sup]ficie del arroyo sus prim]os reflejos1 me p>eci que el agua haba dism9uido lo sufici5te p>a franque> el arroyo y cont9u> mi m>*a despus de li> mis ropas en una especie de turbante que rodeaba mi cabeza2 me av5tur franque> la corri5te y1 no s9 peligro1 consegu lleg> la orilla opue/a4 ,el rpido torr5te haca tembl> mis pi]nas y dobl>se mis rodillas2 guij>ros de punta me cortaban los pies2 pequez pi$ras arra/radas *ocaban an contra m1 y la corri5te me empujaba viol5tam5te4 ,cu&o llegu al f91 sano y salvo la p>te opue/a1 s5t no hab] t5ido la bu5a idea del campes9o au/raco1 que esp]aba cndida y paci5tem5te sobre las orillas del ,danubio1 que el ro ces>a de corr]3 algunas horas despus de mi paso1 el ,*iru no era ms que un dbil hilo de agua1 s]p5te&o por entre las pi$ras1 que hubi]a podido franque>se salt&o de una otra orilla4 ,a=tunadam5te1 e/as crecidas rep5t9as1 que debiramos llam> avalan*as de agua1 cambian de aspecto en la base de las montaz4 ,en los llanos donde la incl9acin del suelo es relativam5te dbil1 y veces imp]ceptible1 la masa lquida del arroyo pi]de su fu]za de impulsin y cesa de empuj> las mat]ias arrancadas de las lad]as4 ,las pi$ras son las prim]as que se deti551 luego los objetos pesados1 y1 por f91 el torr5te1 conv]tido en arroyo1 no arra/ra por el fondo de su cauce ms que pequea grava1 y slo lleva en susp5sin la f9a ar5a y la tamizada arcilla4 ,se calma la furia del diluvio1 sobre todo1 despus de hab]se unido otros cursos de agua v5idos de otras regiones donde no ha llovido1 por lo m5os1 no al mismo tiempo4 ,s9 emb>go1 aun p]di5do su velocidad1 el caudal aum5ta s9 ces> por los aflu5tes que desci5d5 de las g>gantas sup]iores1 acumulndose z en masa consid]able2 gana en an*ura y pr(undidad1 se desborda de su cauce demasiado e/re*o1 y se exti5de lat]alm5te por encima de los ribazos2 veces trans=ma los campos de sus rib]as en v]dad]os lagos1 donde las aguas1 llevadas por la crecida1 se cl>ifican poco poco1 deposit&o el aluvin4 ,en ms m5os tiempo1 la sup]ficie sucia del lago reemplaza la v]dura de los prados1 ha/a que al f91 la capa lquida p5etra en el suelo y se cambia en vapor1 bi51 despus de la crecida1 vuelve al cauce del arroyo4 ,durante la inundacin1 el pequeo arroyo1 olvid&o sus pacficas co/umbres1 se convi]te en de/ructor de cuanto encu5tra su paso4 ,d]rumba sus pu5tes1 ahonda su le*o1 cambia de sitio sus corri5tes y remol9os1 nivela sus cascadas1 arrasa las p>tes de la orilla que se oponan su m>*a y vaca pr(undas grutas en los basam5tos de las rocas4 ,las hi]bas del fondo son arrancadas y saltan la sup]ficie1 =m&o l>gos montones que se posan de%ac5 en las ramas de los rboles2 luego se las encu5tra algunos metros de altura del suelo susp5didas en las extremidades de las ramas como los nidos de ci]tos pj>os de ,amrica4 ,los aguj]os de los t]r5os de la orilla se ll5an de agua bi5 se hund5 por la presin de la corri5te2 los animales que huy5 la v5tura se ahogan son devorados por las aves de rapia las fi]as del bosque2 los cultivos del hombre son deva/ados cubi]tos de ci5o4 ,p>a el rudo agricultor que ha conc5trado su amor en la siembra que g]m9a bajo la ti]ra y en la v]de mata ac>iciada por el sol1 la inundacin1 tan h]mosa impon5te los ojos del arti/a1 es el ms t]rible espectculo que pu$e pres5ci>4 ,qu son1 pues1 esas pequez oscilaciones p]idicas1 esas crecidas y desc5sos de nivel comp>adas con los cambios que se han realizado durante el curso de los siglos8 ,en un int]valo de miles de siglos los mayores ros pu$5 conv]tirse en arroyuelos y /os en ros caudalosos2 las corri5tes crec5 y dism9uy51 aum5tan y se secan1 oscilan incesantem5te con los cont95tes y los climas4 ,todo cambia en la naturaleza2 la =ma de los montes y las col9as1 las s9uosidades de los valles1 los accid5tes de las mrg5es y todos los rasgos de la gran figura de la ti]ra se modifican de ao en ao4 ,el calor aum5ta unas veces y dism9uye otras2 las lluvias ca5 torr5tes durante un siglo2 luego1 durante otro p]odo1 son r>as faltan casi completam5te en un mismo punto de nue/ro planeta4 ,z cambian tambin los cauces de las aguas1 cuya direccin y volum5 dep5d5 la vez de todas las condiciones del relieve y el clima4 ,en cuanto nue/ro arroyo1 fu seguram5te en tiempos pasados un an*o y pr(undo ro4 ,su valle1 cuyos campos y prados ocupan actualm5te toda su an*ura1 e/aban ll5os de agua1 y sobre las p5di5tes opue/as de las col9as se v5 todava las antiguas mrg5es esculpidas por la corri5te4 ,el espacio en el cual los rboles de la orilla balancean librem5te sus cabezas1 e/aba ocupado1 ha/a ve9te tre9ta metros del suelo1 por una masa lquida enorme1 corri5do con una velocidad de diez kilmetros por hora4 ,e/o es1 al m5os1 lo que nos han di*o los gelogos despus de hab] he*o remov] el suelo por los campes9os y hab] obs]vado durante l>go tiempo en la llanura y las v]ti5tes de las col9as las ar5as1 las pi$ras y arcillas arra/radas en otras pocas por la corri5te4 ,p>ece que el ,s5a arra/raba en otro tiempo en sus gr&es crecidas un caudal de agua como el ,misisipi4 ,nue/ro ro1 pues1 era gr&e como el ,danubio2 por l hubi]an podido naveg> gr&es escuadras1 si en aquel tiempo hubi]a habido hombres que las con/ruy]an4 ,p>a v] hoy el humilde arroyo tal cual fu en otra poca de nue/ro planeta1 nos hemos de transport> con el p5sami5to sobre las mrg5es de algn gran ro de la ,amrica del ,sur4 ,qu cambio de espectculo tan rep5t9o6 ,me encu5tro slo1 olvidado1 sobre una isla de ar5a1 un m$io del agua4 ,ni uno ni otro lado di/+o la ti]ra2 la curva vaporosa del horizonte une el li5zo gris del ro con la bv$a del cielo4 ,una de las rib]as e/ tan lejos que ni siqui]a di/+o las s9uosidades1 y los rboles me p>ece que se levantan encima de las aguas como una muralla de v]dura4 ,la otra orilla e/ ms prxima1 p]o el bosque impide v] los accid5tes del suelo2 no hay ni un cl>o entre las ramas que p]mita v] prados1 campos y rocas2 los troncos de los rboles1 tocndose unos con otros1 las bran*as entrelazadas y las lianas y los tapices de hojas y plantas p>sitas1 limitan completam5te el paisaje4 ,la masa v]de1 uni=me y gr&iosa1 se pres5ta como ilum9ada3 p>ece que bajo el azul del cielo la ti]ra e/ completam5te ocupada por rboles y agua4 ,ante mi vi/a corre un ro rpido1 impon5te4 ,dif]5te al arroyo que murmura encantador en sus cascadas de p]las1 el gran ro se dirige hacia el m> s9 e/ru5do1 casi s9 ruido1 p]o llev&o en su s5o un mpetu furioso2 si encu5tra un ob/culo1 inm$iatam5te sus aguas lo salvan =m&o fu]tes torbell9os donde se sum]g5 arra/rados p>a reap>ec] una gran di/ancia de all4 ,los rboles flotantes y las hi]bas arra/radas por la corri5te se suc$5 en procesin int]m9able2 veces se oye el e/ru5do de un tru5o2 es el hundimi5to de un trozo de bosque que las aguas haban m9ado4 ,trabaj&o s9 ces>1 el ro de/ruye y r5ueva con/antem5te sus orillas1 sus islas1 sus bancos de ar5a1 y como la tempe/ad y el huracn1 es una fu]za de la naturaleza que modifica visiblem5te la ap>i5cia ext]ior de la ti]ra4 ,tal vez en el porv5ir e/a corri5te de agua que fu un ro y que actualm5te es un arroyuelo1 dism9uir su caudal ha/a el punto de que un pj>o pu$a sec>lo4 ,el cambio de las rib]as cont95tales1 el desc5so gradual de las alturas que det5an las nubes de lluvia y de nieve1 la direccin di/9ta que los vi5tos hm$os seguirn por el espacio2 la divisin de su cu5ca actual en valles di/9tos1 y en f91 la ap]tura de canales subt]rneos en los cuales desap>ec]n las aguas1 pu$5 t5] por resultado la ext9cin de manantiales y la desap>icin completa del arroyo4 ,z es como en los desi]tos de ,africa y ,arabia mu*os ros1 consid]ables en otras edades1 han dejado de exi/ir3 sus cauces se han ll5ado de ar5a y los indg5as slo los conoc5 por los inci]tos datos de las tradiciones4 ,segn ellos1 son los cri/ianos qui5es con sus op]aciones mgicas han he*o desap>ec] las aguas1 y si algn nigromntico pod]oso no hace ap>ec] nuevam5te las fu5tes1 sus valles e/>n et]nam5te secos4 ,de esos ros malditos del ,sah>a1 conocemos algunos cuyos valles ti55 ci5tos y miles de kilmetros de an*ura4 ,en los p>ajes donde en remotas edades corra un caudaloso ro1 la c>avana du]me tranquilam5te en nue/ros dz durante las no*es1 y cu&o qui]e calm> su s$ no le qu$a otro rem$io que practic> un hoyo en la ar5a con la punta de su lanza1 p>a busc> algunas gotas de agua que no siempre halla4 ,,cap,,tulo ,,xi ,las rib]as y los islotes ,no es neces>io remont>se con la imag9acin miles de siglos atrs p>a v] al arroyo1 tan mode/o actualm5te1 modific> la =ma de sus orillas y cambi> su c5tro4 ,ha/a durante el v]ano1 cu&o sus aguas e/n en el ms bajo nivel y se arra/ran l5tam5te por entre matas de hi]bas aromticas m$io secas1 no cesa de trabaj> p>a cambi> su cauce1 y r5ov>1 en la m$ida de sus fu]zas1 el aspecto de la naturaleza4 ,si no es en los puntos donde el hombre int]vi5e p>a regul>iz> la p5di5te1 limpi> el fondo y reemplaz> las orillas de ti]ra friable por empalizadas y diques de pi$ra1 el arroyo1 siempre deseoso de cambio1 halla el m$io de de/ruir poco poco sus mrg5es p>a recon/ruirlos nuevam5te4 ,ha/a en los sitios donde las murallas lo han dom9ado1 al p>ec]1 no cesa su trabajo de re=ma3 ataca la pi$ra1 roe l5tam5te sus cimi5tos1 m9a los asi5tos1 y1 en un mom5to dado1 hunde la muralla y qu$a libre err&o por los campos4 ,esas incesantes trans=maciones de sus rib]as1 las realiza el arroyo por virtud de un doble trabajo2 de un lado1 d]riba1 llevndose granos de ar5a1 molculas de arcilla1 fragm5tos desm5uzados de roca y trozos de raz corrodos por la corri5te2 de otro1 edifica1 deposit&o todos esos re/os en una capa que se eleva poco poco sobre el fondo del agua4 ,z1 la corri5te1 enturbiada por el aluvin de que se c>ga en su c>r]a1 trabaja s9 ces> p>a cl>ific>se nuevam5te1 y cu&o su curso se deti5e1 se filtra4 ,pocos espectculos son ms int]esantes que el de esas nubes de aluviones que arra/ra la corri5te3 ocultan el fondo con su suci$ad1 p]o poco poco se alig]a el color am>ill5to rojizo y poco despus no son ms que brumas casi imp]ceptibles que se desvanec5 inm$iatam5te recobr&o el agua toda su limpidez4 ,en los remansos donde el agua da vueltas con l5titud1 la purificacin se realiza la vez que en el fondo en la sup]ficie2 los re/os de limo1 las hojas1 las races1 las bran*as mojadas ca5 al fondo y se depositan en bancos de ci5o2 en la sup]ficie las simi5tes1 el pol5 de las plantas y las sub/ancias orgnicas en descomposicin1 se amontonan en capas grises que aum5tan incesantem5te los copos de espuma1 lleg&o en islas1 islotes y ar*ipilagos disem9ados4 ,alr$$or de e/a capa1 ba/ante espesa p>a ocult> la pr(undidad de las aguas1 se exti5de una pelcula transp>5te de excesiva delgadez1 =mada por sub/ancias grasosas de orig5 animal vegetal4 ,por el reflejo de la luz1 e/a pelcula brilla con todos los tonos del arco iris1 flot&o sobre las aguas como vela de oro1 de prpura y azul1 no ob/ante s] casi imp]ceptible1 pues que algunos fsicos que han m$ido su espesor lo valan en algunas millonsimas de milmetro ap5as4 ,a veces un rep5t9o remol9o rompe la irisada capa1 y pequeitas man*as de agua pura se de/acan en negro como lagos sobre el fondo colorado4 ,en cuanto los e/ratos de espuma1 unos se deti55 por las orillas1 otros se ensan*an por el impulso de la corri5te1 y se curvan =m&o semicrculos1 espirales y ondulaciones graciosas4 ,por sus pliegues y repliegues de espuma1 por su div]sidad de colores1 sus man*as y tonalidades1 la sup]ficie del *>co se p>ece al mrmol pulido1 el que1 por otra p>te1 no cabe duda que debe sus colores y dibujos elegantes1 lo mismo que otras rocas admirablem5te maqueadas1 los capri*os de la espuma1 los l5tos movimi5tos de las aguas deposit&o sus aluviones4 ,todos e/os depsitos1 por lig]os que sean1 contribuy5 levant> el fondo1 y t>de temprano1 transcurridos aos siglos1 em]g5 nuevam5te1 y f]tiliz&o el t]r5o1 se recubre /e de vegetacin4 ,e/e trabajo se hace l5ta p]o cont9uam5te y cada ao1 cada da1 la =ma del cauce cambia por las cont9uas s$im5taciones4 ,dondequi]a que un ob/culo cont5ga la rapidez1 el arroyo cesa de empuj> los granos de ar5a del fondo y ab&ona las "pculas slidas que llevaba en susp5sin4 ,si una pi$ra cada1 si un rbol d]ribado1 si un haz de caz turba la regul>idad del le*o1 inm$iatam5te la tranquila corri5te del fondo del arroyo deposit> un pequeo banco de ar5a delante del dique1 que ms t>de es probable se convi]ta en islote4 ,sobre todos los puntos bajos donde el agua se arra/re con esfu]zo1 los depsitos se acumulan1 nac5 los juncos1 y las rib]as1 levantadas sobre pequez p5nsulas1 avanzan incesantem5te sobre la sup]ficie del arroyo4 ,cl>ificndose s9 ces> por las asp]idades del fondo y de las mrg5es1 la corri5te que por arriba haba enturbiado el viol5to *ubasco los hundimi5tos de ti]ra1 recobr>a bi5 pronto su pureza si en su m>*a no d]rib>a cont9uam5te de un lado p>a edific> en otro4 ,conti5e su m>*a y se purifica contorne&o los cabos ar5osos1 p]o se precipita con furia contra los altos ribazos1 los m9a por la base y se c>ga nuevam5te de mat]ias extraz4 ,de curva en curva y de una otra rib]a1 alt]na en su trabajo2 deja en la d]e*a lo que ha tomado en la izqui]da3 el ritmo de los me&ros se completa por el del trabajo4 ,en los prados que no e/n protegidos por un dique una hil]a de rboles contra el mpetu del arroyo1 las dbiles mrg5es son fcilm5te d]ribadas4 ,el agua que las golpea m9a su base2 p]o durante algn tiempo1 las races entremezcladas en el csp$ so/i55 la capa sup]ior1 sali5te como cornisa por encima del agua4 ,cu&o nios1 ha sido la alegra de todos nosotros corr] die/ram5te lo l>go de e/e borde tembloroso y hundirlo patadas en enormes fragm5tos1 huy5do oportunam5te p>a no s] arra/rados en la cada1 si5do gr&e nue/ra alegra1 cu&o una enorme masa de ti]ra se despr5da y caa con e/rpito enturbi&o ext5sam5te el agua del arroyo4 ,p]o ms de una vez tambin1 la s]ie de nue/ras av5turas ha t]m9ado con un imprevi/o remojn y el desgraciado nufrago1 rep5t9am5te calmado de su loca alegra1 ha t5ido que retir>se cabizbajo la *oza inm$iata del campes9o p>a enju5juag>se ropas en la hogu]a de s>mi5tos4 ,despus de las p>$es de dura roca1 las rib]as que mejor resi/5 la fu]za de la corri5te son las protegidas por una pod]osa plantacin de rboles4 ,los lamos1 *opos y alisos1 sirv5 de balu>te contra la invasin del agua4 ,sus races1 que p5etran pr(undam5te en la ti]ra1 hac5 el papel de fu]tes pilotes1 mi5tras que las races pequez1 agitndose como extraz cabell]as y desplegndose en l>gos haces1 se sum]g5 ha/a el fondo del cauce1 y por sus mill>es de fibras se convi]t5 en inde/ructibles tejidos4 ,en las gr&es crecidas1 cu&o la masa de agua ha disuelto y arrancado la ti]ra que rodea esos tejidos de races1 /as conti55 la rapidez de la corri5te1 cons]v&o entre sus mallas las "pculas de limo2 las obligan deposit>se en sus int]/icios y =man una capa que reemplaza la orilla ant]ior4 ,protegidos z1 los mrg5es1 am5azados por la viol5cia del lquido elem5to1 se manti55 durante aos y siglos mi5tras que1 desprovi/os de vegetacin1 cambi>an con/antem5te4 ,no ob/ante1 el tiempo hace siempre su obra4 ,como consecu5cia de un despr5dimi5to de trabajos subt]rneos de algunos animales1 la rib]a concluye por pres5t> un punto dbil al que la corri5te ataca p>a de/ruir las empalizadas que encajonan el arroyo4 ,las races de los rboles qu$an al aire1 el agua m9a la base del tronco1 y1 privado del punto de apoyo1 se incl9a por encima del agua4 ,llegado e/e mom5to1 el peso del rbol activa su propia ru9a2 las l>gas races que se sujetaban al suelo del prado ti55 que resi/ir un esfu]zo cada vez mayor2 c$5 prim]o por un punto1 luego por otro1 y el rbol se incl9a cada vez ms4 ,gr&es grietas se abr5 en el suelo viol5tado por la t5sin de los cables subt]rneos que so/i55 el gigante cad2 el agua de lluvia se introduce por esas fisuras y las ensan*a2 alr$$or del tronco se =ma una depresin circul> que facilita ms el des5t]rami5to de las gruesas races4 ,en un da de torm5ta inundacin se v5ce la resi/5cia de /as1 se romp5 las am>ras y el coloso cae con e/rpito1 rompi5do las ramas de los rboles de la otra orilla2 el rbol que cae1 rompi5do sus ramas pequez1 llega descans> en la m>g5 opue/a1 convirtindose en un gracioso pu5te1 sobre el cual se pu$e pas> s9 temor4 ,el acceso1 no ob/ante1 es algo difcil4 ,por un lado1 la entrada del pu5te ti5e como ob/culo el enorme abanico de races arrancadas y el montn de ti]ra y pi$ras que ll5an los int]/icios2 y por el otro1 las ramas enlazadas y las a/illas ob/ruy5 el paso4 ,en una com>ca virg51 donde el hombre deja s9 su int]v5cin que se realic5 con el tiempo los f5m5os de la naturaleza1 el rbol se qu$>a z t5dido al travs del arroyo durante aos ent]os1 ha/a que el agua cambi>a de curso1 que el tronco1 c>comido por los insectos1 desap>eciese conv]tido en polvo4 ,en nue/ros pases civilizados el campes9o se enc>ga de cort> las races ha*azos y llev>se el tronco del rbol limpi&o el suelo ha/a de sus ms pequeos trozos4 ,la mad]a1 v5dida1 se convi]te en d9]o y el pequeo ramaje lo consume el fuego3 slo qu$an fragm5tos de races subt]rneas2 s9 emb>go1 el agua1 cambi&o de curso1 concluir t>de temprano por arra/r> la ti]ra que las rodean y por dej>las aisladas en mitad del arroyo4 ,desde hace ya mu*os aos las ramas pequez han sido atadas en haces y el tronco s]rado en tablas p]o se v5 surgir del fondo del arroyo los trozos de antiguas races p>ecidas una hil]a de e/acas plantadas4 ,la fecunda naturaleza ha ocultado con su v]de envoltura las roturas de la mad]a2 sobre los viejos p$azos esponjosos1 un bosquecillo de musgo vegeta como un grupo de palm]as sobre un islote del ocano4 ,el trozo de raz se revi/e1 despojado de su corteza1 de un mundo de plantas alegres y v]dosas4 ,antes que la inexorable ha*a del leador haya cortado en viguetas1 palos y ramajes el rbol cad1 transcurr5 an mu*os dz durante los cuales podemos av5tur>nos pas> por el s+ul> pu5tecillo1 fe/oneado de guirnaldas de hi$ra baada por la corri5te4 ,la travesa no (rece peligro alguno1 porque el tronco es an*o y en caso de necesidad1 se pu$e pas> resbal&o con ayuda de las manos2 p]o es pref]ible pas> la orilla opue/a cons]v&o la posicin v]tical sirvindose de los brazos como de un balancn4 ,es cosa agradable cambi> z de orilla1 s5t>se tan pronto la sombra de un lamo como de un sauce1 ir de la prad]a ya arrasada por la hoz1 embalsamada por el olor del h5o1 al csp$ matizado de flores4 ,y adems nos hacemos la ilusin de volv] los prim]os siglos de la humanidad naci5te1 cu&o el salvaje1 s9 la sufici5te de/reza p>a con/ruir pu5tes sobre los arroyos1 se s]va como nosotros de los que le dep>aba la prdiga naturaleza4 ,el viaje areo por encima del agua1 vindola corr] bajo los pies1 no es ms agradable cu&o el rbol cad llega la rib]a opue/a que cu&o slo descansa en un islote del arroyo4 ,los conv5cionalismos de la vida han he*o de la mayor p>te de nosotros s]es pret5ciosos que nos creemos humillados al s5tirnos felices por poca cosa2 por eso nos es neces>io remont>nos nue/ra infancia p>a compr5d]1 en aquella cndida edad1 la alegra que nos produca la excursin1 de algunos pasos solam5te1 sobre una pequea isla4 ,all adoptbamos actitudes de ,rob9sn3 los sauces1 que nacan en el lodo1 alr$$or del banco de ar5a1 eran nue/ro bosque2 los grupos de juncos eran p>a nosotros inm5sos prados2 t5amos tambin gr&es montes1 pequez dunas amontonadas por el aire en el c5tro del islote1 y en ellas con/ruamos nue/ros palacios con pequeitas ramas cadas1 practic&o aguj]os en la ar5a4 ,los dos brazos del arroyo nos p>ecan an*simos e/re*os1 y p>a conv5c]nos ms de nue/ra sol$ad en la inm5sidad de las aguas1 ha/a les dbamos el nombre de ocanos3 uno era p>a nosotros el ,pacfico2 el otro1 el ,atlntico4 ,una pi$ra aislada sobre la que *ocaba la corri5te1 se llamaba la blanca ,albin1 y ms lejos1 una cabell]a de limo det5ida por la ar5a1 era la v]de ,er94 ,es v]dad que ms all de las islas y los m>es1 travs del follaje de los lamos1 veamos sobre la col9a el rojizo tejado de la casa pat]na2 p]o1 encantados en el fondo de sab] que e/aba tan c]ca1 hacamos como que ignorbamos tal cosa1 crey5do hab]la dejado al otro lado del globo4 ,con frecu5cia1 el tronco del rbol sep>ado de la orilla1 se qu$a incl9ado por encima de la corri5te y su ramaje no e/ en contacto con las hi]bas de la opue/a rib]a4 ,e/e rbol m$io cad1 es tambin una especie de isla por la que nos podemos av5tur> s9 temor4 ,como consecu5cia del desc5so de las ti]ras1 la base del tronco e/ sum]gida en el agua y ceida de caz y brozas flotantes4 ,de un salto pu$e pos>se uno sobre la isla que se e/remece1 y luego1 ext5di5do los brazos p>a mant5] el equilibrio1 se sube con precaucin y cortos pasos por el rbol1 que se mece como un sr vivo4 ,encima precisam5te del punto donde el arroyo es ms pr(undo y el agua pasa ante la vi/a con mayor rapidez1 las ramas gr&es se sep>an del tronco y se divid5 en ramitas pequez curvadas por el peso de sus ti]nas hojas4 ,cuntas veces1 ya en pl5a juv5tud1 busc&o la sol$ad1 me he s5tado sobre el espacio libre entre rama y rama1 descans&o encima del arroyo y balance&o mis pi]nas en el vaco6 ,all poda tranquilam5te encontr> la alegra de vivir ab&on>me en paz mis tri/ezas4 ,desde lo alto de mi oscilante asi5to1 segua con la vi/a el hilo de agua1 las islas islotes de espuma1 unas veces aislados1 otras agrupados como ar*ipilagos1 las hojas d&o vueltas1 los l>gos montones de hi]ba y los pobres insectos sum]gidos1 agitndose en vano contra la inexorable corri5te4 ,de vez en cu&o1 mi mirada1 ab&onada al declive como todos esos objetos flotantes1 se remontaba ms all p>a dej>se arra/r> por una nueva procesin de trozos de caa y otros fragm5tos rodeados de espuma4 ,alegre melanclico1 me dejaba z fasc9> por la corri5te1 smbolo de ese curso que nos arra/ra todos hacia la mu]te1 y luego1 su/rayndome con p5a la atraccin del agua1 elevaba mi mirada los frondosos rboles1 en los que se e/remeca la vida1 y hacia los ricos prados y s]5os montes inundados de sol4 ,,cap,,tulo ,,xii ,el paseo ,si es encantador y v>iado p>a el ,rob9sn t5dido en el islote enc>amado al tronco de un rbol1 el aspecto del arroyo1 es mu*o ms h]moso todava p>a el visitante que sigue la orilla de s9uosidad en s9uosidad1 cam9&o tan pronto sobre las rocas tapizadas de z>zas1 como sobre la espesa hi]ba de la prad]a1 bajo la mvil sombra de las ramas agitadas4 ,no todos1 s9 emb>go1 sab5 goz> de la belleza de las aguas corri5tes4 ,el desgraciado que se pasea por holgazan]a y p>a mat> el tiempo1 que no sabe en qu emple>1 ve en todas p>tes objetos que le aburr51 ha/a en las cascadas1 en los remol9os1 en las hi]bas ondulantes del fondo y en los torbell9os de espuma4 ,p>a sabore> todo cuanto (rece de delicioso un paseo por la orilla del arroyo1 es preciso que el d]e*o de la p]eza haya sido v5cido con el trabajo y que el espritu cansado t5ga necesidad de adquirir nuevo ali5to contempl&o la naturaleza4 ,el trabajo es indisp5sable p>a qui5 desea goz> del reposo1 lo mismo que el recreo cotidiano es neces>io al obr]o p>a r5ov> sus fu]zas4 ,no habr tranquilidad en el mundo1 ni equilibrio ine/able en la soci$ad1 mi5tras los hombres1 cond5ados en nm]o inf9ito la mis]ia1 no t5gan todos1 despus de la di>ia t>ea1 un mom5to de descanso p>a reg5]> el vigor y mant5]se z con la dignidad de s]es libres y p5santes4 ,juguete> por la orilla del agua es un reposo agradable y un pod]oso rem$io p>a no lleg> al nivel de las be/ias4 ,desde que le no s donde1 en la prosa de un autor lat9o1 que ,escipin el ,jov5 y su amigo ,loelius gu/aban de di/ra]se pase&o por la orilla de los arroyos1 si5to hacia ellos ci]ta simpata4 ,es v]dad que ,escipin era un gu]r]o que hizo mat> y mat mu*os hombres honrados que def5dan su patria contra la invasora ,roma y saque inc5di mu*as ciudades2 p]o pes> de sus crm5es1 que son los de todos los enemigos del hombre1 no era un conqui/ador vulg>1 pue/o que en vez de exhibirse orgullosam5te en actitud maje/uosa entre sus conciudadanos1 no se crea rebajado divirtindose como un nio de aldea1 y se entret5a arroj&o p$azos de mad]a al agua y lanz&o pi$ras llanas sobre la sup]ficie p>a v]las resbal> y salt> por encima del arroyo4 ,los graves hi/oriadores no cre5 digno consign> ese ttulo de gloria del gran gu]r]o1 p]o1 pes> de ellos1 es el que ms acre$or le hace la simpata de la po/]idad4 ,p]o no nos es neces>io busc> ejemplos en la antigedad romana p>a pod] goz> s5cillam5te de la naturaleza4 ,no es tampoco neces>io exam9> polvori5tos libros p>a conv5c]nos de que es agradable y bu5o pase> por las mrg5es del arroyo contempl&o su v>iado aspecto4 ,todas las img5es graciosas de sus saltos1 de sus rizadas ondas y sus bordados de espuma1 nos repon5 bi5 pronto de los fa/idios del (icio de las laxitudes del trabajo1 reanim&o nue/ro espritu1 ha/a cu&o la mirada1 fatigada1 vaga errante sobre las aguas s9 fij>se en n+n objeto det]m9ado4 ,por otra p>te1 la vi/a del arroyo nos =tifica y rejuv5ece tanto ms cuanto mayor y v>iado es el espectculo que nos (rece1 cambi&o cada poca del ao1 cada mes y ha/a cada da4 ,gracias la v>iacin del paisaje que nos rodea1 nue/ras ideas rejuv5ec5 tambin2 el ambi5te que nos rodea satura nue/ra vida de nuevas fu]zas4 ,ha/a en la temporada en que la naturaleza se mue/ra ms av>a de sus riquezas1 el arroyo nos encanta por su nuevo aspecto4 ,durante los gr&es fros1 los hombres que mejor resi/5 las bajas temp]aturas1 pu$5 asi/ir pres5ci> la lu*a conmov$ora que se v]ifica entre el hielo invasor y el agua que qu$a lquida4 ,de cada pequea pi$ra y de cada raz descubi]ta1 p>t5 una s]ie de agujas de cri/al que1 ord5ndose unas tras otras1 avanzan por la sup]ficie del agua =m&o lm9as radiantes d]e*a izqui]da y una capa de hielo =mada por innum]ables lm9as1 se teje l5tam5te sobre la sup]ficie lquida4 ,luego1 una especie de coll>ete1 graciosam5te cortado1 oscila alr$$or de los puntos prom95tes de la orilla1 de los juncos y las races sum]gidas en el agua1 y cada una de esas franjas de hielo1 adqui]e sucesivam5te desde el tono mate del cri/al sucio1 al brillo del diamante1 segn el movimi5to de las pequez ondulaciones que la agitan y la hac5 cont5]se1 tan pronto sobre una capa de aire como sobre la misma masa de agua4 ,avanz&o poco poco hacia la an*ura1 el simple coll>ete de cri/al se agr&a1 y recubre una gran di/ancia de la orilla la tranquila corri5te del pequeo arroyo4 ,slo un e/re*o cam9o por donde pasa la corri5te rpida1 qu$a abi]ta por entre las dbiles pelculas con que t]m9a la helada lm9a4 ,sobre la sup]ficie de las rocas que bordean la cascada1 las gotas de agua =man un t5ue capa de hielo y el lquido que se exti5de l5tam5te por las fisuras de la pea se endurece en l>gos regu]os transp>5tes1 tan h]mosos como las e/alactitas de las grutas4 ,al f91 si la temp]atura cont9a baj&o1 el arroyo se solidifica de una otra orilla1 y veces se congela ha/a el fondo1 convirtindose en una calzada de mrmol v]doso man*ado de puntos blancos por las vesculas de aire que enci]ra4 ,las cascadas1 solidificadas1 p>ec5 de lejos cort9ajes de s$a cuyos pliegues han cesado de ondul>4 ,p]o en nue/ros climas templados1 es r>o que los invi]nos sean ba/ante fros p>a hel> completam5te el arroyo trans=mndolo en pi$ra2 se pasan veces mu*os aos durante los cuales slo se v5 sobre la sup]ficie lquida algunas agujas de cri/al4 ,en e/os invi]nos1 ord9>ios en nue/ras zonas1 las capas slidas no se exti5d5 de una otra orilla del arroyo1 y la m5or subida del t]mmetro se romp5 por el empuje de la corri5te y los fragm5tos1 entre*ocndose1 se fund5 muy pronto arra/rados por el torbell9o4 ,el hielo desempea un papel de escasa importancia en la hi/oria inv]nal del arroyo de nue/ra com>ca2 el v]dad]o aspecto del curso lquido provi5e1 pues1 de la nieve que cubre los montes y la llanura4 ,el efecto de la nieve es admirable1 sobre todo durante los dz s9 sol1 cu&o el azul del cielo e/ ent]am5te velado por las nubes y ha/a adqui]e un tono obscuro por su contra/e con la sup]ficie de la ti]ra1 cubi]ta de respl&eci5te blancura4 ,el arroyo ti5e entonces el color gris del hi]ro2 las hi]bas del fondo ondulan tri/em5te2 el agua1 tan alegre y susurrante en la poca de las flores1 p>ece que en su masa lleve algo doloroso y sombro4 ,algunos viejos raigones situados c]ca de la orilla ap>ec5 cubi]tos con mantos de nieve4 ,en los mrg5es1 los grupos de hi]ba se de/acan en negro pes> de los copos blancos de que e/n c>gados1 si no e/n situados muy c]ca del agua1 donde la hum$ad ha producido el despr5dimi5to de pequez avalan*as de nieve4 ,los arbu/os1 algunos de%ojados ya desde el otoo y otros cubi]tos de hoja todava1 se balancean dbilm5te sobre el blanco almohadn de armio que les rodea1 y con los extremos de sus ramas trazan curvas concntricas4 ,un p9o solit>io so/i5e la nieve sobre sus ramas ext5didas como gr&es abanicos horizontales1 blancos por encima y v]des por debajo4 ,otros rboles de corteza rugosa1 cuyos troncos sal5 de la misma orilla del arroyo1 slo ap>ec5 blancos de nieve por el lado del vi5to2 el re/o del rbol cons]va su propio color y las ramas slo ap>ec5 salpicadas de algunos copos4 ,ms h]mosos tal vez que en la primav]a1 porque su f9o ramaje no e/ cubi]to por multitud de hojas1 e/os rboles se p]filan en el fondo del cielo con sus gr&es y pequez ramas matizadas de un lig]o y delicado tono violeta1 y sus innum]ables ramificaciones p>ec5 tanto ms elegantes cuanto ms sepultada ap>ece la naturaleza bajo la montona capa de nieve4 ,en la llanura1 los campos e/n por todas p>tes cubi]tos por una capa uni=me3 slo suele v]se algo de v]dura en los p>ajes regados reci5tem5te4 ,a lo lejos1 en las altas col9as1 los rboles del bosque dejan entrev] travs del follaje y de las ramas1 ya rojizas por los capullos y la savia1 algo agradable la vi/a como el plumn de las aves3 es la nieve tamizada que pudre los brezos y hele*os bajo los gr&es rboles4 ,al f9aliz> el invi]no1 pequez flores levantan la tapa de nieve y se nos pres5tan mode/as y tmidas1 como la dulce promesa de un prximo r5acimi5to4 ,es que /e vi5e en efecto2 la nieve se funde por las rfagas de aire tibio y se infiltra en el suelo1 bi51 mezclada con el b>ro1 se dirige hacia el arroyo por los vallecillos y regu]os2 la vegetacin1 adormecida durante los fros1 despi]ta l5tam5te4 ,todo p>ece r5ac]4 ,un hlito v5ido del ,m$ioda ha r5ovado la vida en la arbol$a1 en el arroyo y en nosotros mismos4 ,el plido invi]no se ha alejado hacia el ,norte1 p]seguido en el espacio por vivificantes rayos1 y desde el hombre al insecto1 lo mismo la gota de agua que las hojas todas1 nos s5timos reanimados por el calor p]fumado del sol de primav]a4 ,las yemas de las plantas1 tan apretadas durante el invi]no1 tan pres]vadas por su capa de vello y tan slidam5te cubi]tas por sus escamas de goma1 abr5 con alegra su prisin1 y como d>dos1 ap>ec5 en el vaco sus ti]nas hojitas2 el pj>o1 cant&o1 levanta el vuelo de su nido que las hojas empiezan abrig>2 los mosquitos y las liblulas1 salidos de sus l>vas1 vuelan alegrem5te por el espacio2 la orilla del agua1 que re y c5tellea1 se abr5 las flores am>illas de los rannculos y jac9tos2 ha/a las desmoronadas ru9as cubi]tas de floridos gir(les1 p>ec5 rejuv5ecidas1 como si la primav]a1 como el invi]no1 no trabaj>a igualm5te p>a consum> su de/ruccin4 ,la belleza del cielo1 del agua que corre y la v]dura de las plantas nos extasa4 ,en e/e r5ac] del ao1 nos s5timos como transportados hacia la juv5tud del mundo y al nacimi5to de la humanidad4 ,a pes> de los siglos pasados nos s5timos tan jv5es como los prim]os mortales1 desp]t&o la vida en el s5o de la madre bi5he*ora2 ha/a somos ms jv5es que ellos1 pue/o que t5emos pl5a conci5cia de nue/ra vida4 ,la ti]ra es hoy tan bella como el da que nutra los ,c5tauros1 y nosotros1 ms que esos mon/ruos1 llevamos en nue/ro pe*o un corazn de hombre4 ,lo que ms nos encanta1 es el juego de luz que p5etra en las pr(undidades del agua y nos (rece delicadsimos espectculos1 incesantem5te modificados por los rizos y las ondulaciones de la sup]ficie4 ,incl9ndonos sobre la corri5te1 donde la sombra de los rboles se retu]ce en espirales y se desdobla en delicadas curvas1 miramos al fondo con sus pi$ras que p>ec5 e/remec]se1 su ar5a que bulle1 y sus hi]bas ondulantes4 ,ramitas y hojas se suc$5 s9 ces> por la sup]ficie radiante1 y sus sombras1 de=madas por la refraccin1 resbalan por las ar5as y las plantas1 cuyas races y hojas brillan como hilos de plata4 ,cualqui]a que sea el contorno del objeto flotante1 ap>ece siempre modificado por la luz3 la hoja1 des>rollada en =ma de corazn1 prolongada como el ac]o de una lanza1 toma sobre el fondo el aspecto de un disco de un valo2 la paja el junco se refleja como hil]a de pequeos crculos1 p>ecido un coll> prolongado2 el insecto de agua1 pat9ador insum]gible1 que remonta la corri5te por rep5t9os empujes1 se repres5ta sobre el le*o de ar5a de ci5o por c9co circulitos1 de los cuales uno1 el ms pequeo1 lo det]m9an las dos patas ant]iores1 mi5tras que los otros cuatro1 agrupados p>es1 se aproximan sep>an segn los movimi5tos del animal4 ,alr$$or de cada disco1 gris negro1 un crculo de luz se det]m9a como anillo de f9o oro2 sombras y rayos de luz1 cambiados z por las condiciones y circun/ancias del m$io que atraviesan1 se proyectan s9 ces> sobre el fondo1 cambi&o con/antem5te de aspecto4 ,el c5telleo de la luz1 tan encantador sobre las pi$ras lisas que cubr5 el le*o del arroyo1 lo es ms todava en las p>tes donde el fondo e/ alfombrado con multitud de hi]bas acuticas4 ,los guij>ros e/n tapizados de musgo de un v]de sombro con plateados reflejos2 las delicadas algas que =man el limo1 se levantan en pirmides empujadas por las burbujas de aire que se despr5d5 de la ar5a y que1 p>ecidas globos envueltos en inm5sos cordajes1 brillan como p]las bajo la temblorosa r$ de fibras4 ,manojos de hi]bas1 desplegadas como l>gas cabell]as1 ondulan por el impulso del arroyo3 agitadas por la rpida corri5te se e/remec5 de impaci5cia1 y en los remansos de agua casi inmvil1 se muev5 maje/uosam5te2 p]o l5tas precipitadas en sus ondulaciones1 se alejan y aproximan la vi/a1 causa de sus v>iados tonos que cambian incesantem5te del blanco mate al v]de obscuro4 ,en otra p>te1 un grupo de hojas ovaladas1 triangul>es y en =ma de lanza1 sobresal5 por encima de otro grupo de plantas1 tan bi5 entremezcladas1 que p>ec5 salir todas de una misma raz1 las que agita un tiempo mismo una sola onda del arroyo4 ,en un r9cn1 en el fondo del cual los remol9os han depositado una capa de b>ro1 las n5f>es exti5d5 sus an*os discos1 donde el agua produce reflejos de p]las1 y sus h]mosas flores blancas que p>a nue/ros antepasados los egipcios indo/anos1 repres5taban el smbolo de la vida4 ,ms lejos1 los juncos crec5 en apretadas lneas en m$io del arroyo sobre un banco que se trans=m> t>de temprano en islote3 las ramitas incl9adas vibran por la presin de la corri5te en movimi5tos convulsivos1 y cada una de ellas se rodea de olitas1 donde la sombra y la luz =man una r$ que se agita s9 ces>4 ,ha/a ci]tos rboles de la orilla contribuy5 la riqueza de la vegetacin acutica por innum]ables radculas flotantes que cubr5 las gruesas races de l>gos mantos color de rosa4 ,en m$io de ese mundo de plantas se agita el mundo inf9ito de los animales4 ,peces azulados1 rojos1 grises y blancos1 surcan como rayos la cri/al9a agua pasan bajo las guirnaldas del bosquecillo acutico como si pas>an bajo arcadas triunfales4 ,la vida e/ en todas p>tes2 en el fondo1 donde las =mas graciosas indi/9tas se agitan sobre la ar5a y el lodo1 entre el espeso tapiz de plantas e/remecidas con/antem5te por las sacudidas de una pululante multitud1 oculta en la sup]ficie por donde corr5 los gir9os y se enlazan los insectos pat9adores por entre los juncos donde brilla el ala matizada de la liblula1 y bajo los arbu/os de la orilla1 donde respl&ece como un zafiro el plumaje del m>tn-pescador4 ,a quin p]t5ece1 pues1 el arroyo1 del cual nos titulamos propiet>ios como si furamos los nicos en goz>lo8 ,no p]t5ece tambin1 mejor que nosotros1 todos los s]es que lo pueblan1 del que sacan la subsi/5cia y la vida8 ,p]t5ece los peces y las plantas1 los mosquitos que vuelan en torbell9os encima de los remol9os y los gr&es rboles que el agua y los aluviones del arroyo h9*an de savia4 ,entre e/os s]es que buscan p>a ellos la mayor p>te de cuanto es de su dom9io1 exi/e una gu]ra implacable2 cada uno1 en lu*a por la exi/5cia1 vive en detrim5to de su vec9o4 ,en cuanto m1 quisi]a vivir en paz con todos2 procuro respet>1 la flor y el insecto2 p]o s9 ap]cibirme1 cuntos s]es de/ruyo6 ,apla/o multitudes inf9itam5te pequez cu&o dejo ca] mi pesada masa sobre la hi]ba2 arraso y produzco cataclismos en la hi/oria de un mundo imp]ceptible cu&o subo un rbol p>a balance> mis pi]nas por encima del agua4 ,como un brb>o1 qu de atrocidades he cometido s9 qu]]1 cu&o en los prim]os aos de mi infancia sala e/udi> por el campo y me in/alaba en el tronco cav]noso de un sauce1 p>a le] cmodam5te alguna novela declam> v]sos con retumbante voz4446 ,,cap,,tulo ,,xiii ,el bao ,cu&o se si5te amor al arroyo1 no produce ba/ante satisfaccin el mir>lo1 e/udi>lo y pase> por sus rib]as2 se si5te la necesidad de mayor intimidad con l1 sum]gindose en sus aguas4 ,como nue/ros antepasados1 nos conv]timos en tritones4 ,p]o no siempre es e/o cosa fcil1 y durante el invi]no1 cu&o el aire fro silba en las ramas1 cu&o la nieve cubre el suelo1 en la sup]ficie del agua se =man lm9as de cri/al1 son poco num]osos los hombres ba/ante activos que se atrevan baarse en el agua helada4 ,el contacto con el agua corri5te da ci]tam5te fu]za los que no tem5 roz>se con ella2 s9 emb>go1 antes de realiz> la c]emonia del bao nos suele p>ec] s+ul>m5te peligrosa4 ,es preciso que nos desnudemos rpidam5te detrs del tronco de un rbol1 p>a e/> al abrigo del aire helado1 que nos olvidemos del fro que contrae nue/ros miembros2 todo es en vano2 el vi5to nos recu]da la dura realidad4 ,a nue/ros pies corre el agua1 rpida y sombra2 s9 toc>la1 s5timos que e/ helada2 el soplo de aire que la riza nos hace tembl> de fro4 ,p>a s5tir m5os la viol5ta c>icia del agua t5dramos que obr> con decisin y arroj>nos bruscam5te en el arroyo2 vacilamos1 no ob/ante1 y antes de realiz> el salto def9itivo tomamos ali5to dos tres veces4 ,despus de hab] triunfado de los pu]iles temores1 describimos una curva por debajo del agua y s5timos el aire silb> en nue/ros odos2 la sup]ficie1 abi]ta por nue/ra cabeza1 se agita en d]r$or2 nos s5timos como p]didos en un abismo rugi5te que nos aprisiona4 ,en un abrir y c]r> de ojos1 por un movimi5to de asc5sin1 salt&o del fondo con un empuje del pie y un esfu]zo de los brazos1 salimos la sup]ficie2 p]o1 al m5os yo1 no ceso de agit>me como p>a libr>me del escozor que el agua helada me produce3 nado la desesp]ada igual que si lu*>a contra una corri5te am5azadora4 ,no ob/ante1 p>a tranquilidad de mi conci5cia1 me sum]jo de nuevo completam5te2 luego1 satisfe*o de hab] cumplido con mi deb]1 me precipito hacia la orilla1 que salvo con rapidez1 enjugo mi cu]po enrojecido por el fro y me cubro de prisa con mis ropas todava cali5tes4 ,a mi inquieta agitacin suc$e la tranquilidad del alma3 por los sufrimi5tos de un mom5to1 me he he*o ms fu]te1 ms dispue/o1 ms feliz1 y dirijo una mirada altiva sobre esa corri5te rpida y obscura que un m9uto antes miraba at]rorizado4 ,no ob/ante1 decl>o que es ms agradable el bao fro que se toma en pl5o v]ano en las pr(undas balsas del torr5te1 por donde pasan las prim]as aguas del arroyo en las g>gantas mismas de la montaa4 ,la masa lquida que p>ece helada1 es nieve ap5as fundida que no se ha entibiado todava absorbi5do abundante aire2 cons]va toda la crudeza prim]a1 y su color1 de un azul fu]te1 ti5e yo no s qu de ho/il4 ,se tiembla anticipadam5te1 no slo de fro1 s9o tambin de deseo1 y p>a calm> el cansancio de la m>*a nos arrojamos voluptuosam5te en el agua helada4 ,las pi$ras y ar5a del fondo brillan con un tono am>illo plido travs de la capa lquida2 p]o en algunas brazadas nos encontramos encima del abismo2 el agua transp>5te p>ece aire cond5sado1 y1 no ob/ante1 no di/+uimos el fondo2 p>ece que nos hallemos susp5didos en el espacio y nadamos con precaucin como si rep5t9am5te furamos ca] en una sima4 ,despus s5timos que el fro nos dom9a poco poco1 y d&o unos cuantos empujes nos dirigimos la orilla p>a volv] al calor de la vida y goz> de nue/ro acrec5tado vigor4 ,oh lagos qu]idos de los ,pir9eos y los ,alpes1 ,sculejo1 ,dor$om1 ,lauzanni]1 os cons]vo todava en mi memoria tal cual os vea cu&o yo1 con otros amigos1 resbalaba rpidam5te sobre vue/ra sup]ficie4 ,veo an las pi$ras de granito amontonadas en la orilla1 el bosque de p9os reflejado sobre el agua rizada1 los declives1 las altas v]ti5tes de los prados y1 ms lejos1 las gr&es explanadas donde empieza la curva oscilante de la cascada6 ,os veo tambin1 h]mosos manantiales de los gr&es ros1 que vais p]d]os en el m> ci5tos de kilmetros de vue/ro orig56 ,con slo c]r> los ojos1 mi p5sami5to se transporta hacia un alegre torr5te1 al ,vesubio1 al ,gordol>que1 al susurrante ,embalire1 hacia cualqui] otro sitio de la libre montaa6 ,en la primav]a1 el arroyo de la llanura no produce la fu]te voluptuosidad de reaccion> contra el fro glacial del agua1 y las inm]siones produc5 ap5as impresin4 ,la tibieza del aire se ha comunicado la masa lquida1 y ha/a los nios pu$5 baarse y juguete> en el agua fresca4 ,los mu*a*os1 s5tados en los bancos de la escuela1 levantan con frecu5cia los ojos de los libros de e/udio p>a mir> con avidez el cam9o que conduce al arroyo2 luego1 cu&o al salir se si5t5 libres1 se dirig5 con alegra hacia el *>co pr(undo1 donde retozones y alegres van baarse4 ,rpidam5te se desnudan1 y cada uno se convi]te en un ,neptuno levantador de olas2 y trabaja con todas sus fu]zas p>a agit> las ondas y conv]tirlas en masa de espuma1 produci5do pequez tempe/ades en el arroyo conqui/ado p>a s] su dom9io durante una hora4 ,en el v]ano1 durante los dz calurosos en que el aire p]manece inmvil1 es cu&o ms agradable resulta conv]tirse en tritn4 ,no es preciso t5] doce qu9ce aos p>a arroj>se al agua ll5o de felicidad como en su elem5to propio2 cualqui]a de nosotros1 si los conv5cionalismos y fals$ades de la vida no nos han corrompido ent]am5te1 pu$e volv] las alegrz de la juv5tud dej&o por un mom5to sus ropas en la orilla del agua4 ,por mi p>te1 decl>o que me si5to todava nio cu&o me arrojo en el arroyo qu]ido4 ,despus de hab] satisfe*o mi prim] entusiasmo atraves&o v>ias veces el *>co pr(undo donde se agitan las aguas1 y despus de hab] qu]ido remont> la corri5te1 levant&o mi alr$$or un caos de olas precipitndose unas con otras1 descanso ab&onndome tranquilam5te la felicidad de la vida sobre el agua dulce que me ac>icia4 ,qu alegra s5t>me sobre una pi$ra bajo el *orro de la cascada1 s5tir ca] el agua sobre m como sobre una roca y v]me envuelto en un manto de espuma6 ,qu plac] tambin dej>me arra/r> por las aguas corri5tes ha/a un escollo donde me ag>ro con una mano1 mi5tras que el re/o de mi cu]po1 levantado por las olas1 flota de un lado otro bajo el impulso de la corri5te6 ,me dejo arra/r>1 y voy p>> como un mad]o sobre un banco de ar5a donde cri/alitos de mica brillan como pepitas de oro y plata4 ,por el peso de mi cu]po1 el banco se hunde1 los granos de slex y las delgadas pi$ras cambian de punto4 ,corri5tes p>ciales1 pequeos remol9os1 se =man mi lado como alr$$or de un islote2 muellem5te aco/ado1 contemplo el espectculo int]esante que bajo la pequea capa de agua me (rece la trans=macin del banco de ar5a1 dism9uy5do de un lado por la corri5te y aum5t&o del otro por el cont9uo arra/re de aluviones4 ,a veces1 el fondo sobre que me arra/ra la corri5te1 e/ cubi]to de v]des y oscilantes hi]bas1 muelles s9uosidades que me ac>ician1 me enlazan2 improvisndome un le*o encantador4 ,es el agua8 es la ondulante cabell]a de las plantas la que me levanta z1 hacindome flot> en la sup]ficie del arroyo8 ,no lo s2 mi imag9acin se pi]de adems en una especie de ensueo4 ,ha/a me p>ece que me he conv]tido en p>te integrante del m$io que nos rodea2 me si5to homogneo las hi]bas flotantes1 la ar5a que se arra/ra por el fondo1 la corri5te que hace oscil> mi cu]po2 miro con extraeza los rboles que se incl9an sobre el arroyo1 los espacios del cielo azul que se v5 por entre las ramas1 y el escueto contorno de las montaz que di/+o lo lejos en el horizonte4 ,es acaso real todo ese mundo ext]ior8 ,yo tambin1 como el pescador de la ley5da1 veo la m>avillosa sir5a hac]me sez con el d$o1 me si5to atrad por su mirada que fasc9a y oigo reson> el eco de su canto prfido y melodioso1 ,ah6 v51 v5 conmigo y s]emos felices4 ,a veces me si5to envidioso del jov5 que c$e al llamami5to de la s9uosa ond9a1 cuya flotante cabell]a va mezcl>se con las del v]de limo4 ,p]o yo s que1 desemb>azndose de las am>gas preocupaciones de la vida1 su exi/5cia va ext+uirse por las c>icias del agua pura y las ondulaciones de las e/remecidas hi]bas4 ,la naturaleza ti5e p>a sus amantes s$ucciones de las que es preciso desconfi> como de la voz de las sir5as de la belleza de la hada ,melus9a4 ,hacindonos am> demasiado la sol$ad1 nos arra/ra lejos del campo de batalla1 donde todo hombre de corazn ti5e el deb] de combatir por la lib]tad y la ju/icia6 ,la naturaleza es h]mosa1 s2 todos debemos compr5d] su encanto1 p]o hemos de sab] goz>la con prud5te alegra1 no ab&onndonos jams sus fatales suge/iones4 ,uno de los gr&es plac]es del bao1 de los cuales no siempre nos damos cu5ta1 p]o que no por eso deja de s] real1 es que mom5tneam5te se vuelve la vida de nue/ros remotos antepasados4 ,s9 s] esclavos por la ignorancia como los salvajes1 somos1 como ellos1 fsicam5te libres sum]gindonos en el agua2 nue/ros miembros no sufr5 el odioso contacto de las ropas1 y con nue/ro ve/ido dejamos tambin sobre la orilla una p>to por lo m5os de nue/ros prejuicios de pr(esin de (icio2 no somos ni obr]o1 ni com]ciante1 ni pr(esor2 olvidamos por una hora las h]rami5tas1 libros in/rum5tos1 y1 vueltos al e/ado natural1 podramos cre]nos todava en las edades de pi$ra bronce1 durante las cuales los pueblos brb>os levantaban sus *ozas sobre pilotajes en m$io de las aguas4 ,como los hombres de remotas edades1 e/amos libres de conv5cionalismos2 nue/ra grav$ad de enc>go pu$e desap>ec] p>a s] su/ituda por franca y ruidosa alegra2 nosotros1 civilizados1 envejecidos por el e/udio y la exp]i5cia1 nos encontramos he*os nios como en los prim]os tiempos de la infancia del mundo4 ,recu]do todava con qu extraeza v por vez prim]a una compaa de soldados tom> el bao en un ro4 ,nio todava1 no poda imag9>me los milit>es de otro modo que con sus ve/idos colorados1 las hombr]as rojas azules1 los botones de metal1 los div]sos adornos de cu]o1 de lana y tela2 no los compr5da s9o m>*&o paso acompasado en columnas regul>es con tambores al fr5te y (iciales los co/ados1 como si =m>an un inm5so y extrao animal empujado hacia adelante por no s qu ciega voluntad4 ,p]o1 f5m5o h]moso2 aquel s] mon/ruoso al lleg> la orilla del agua1 se fragm5t en grupos individuos di/9tos2 ve/idos rojos y azules se arrojaban en montones como vulg>es ropas1 y de todos esos uni=mes de s>g5tos1 cabos y simples soldados1 vea salir hombres que se arrojaban al agua lanz&o gritos de alegra4 ,no ms ob$i5cia pasiva1 no ms abdicacin de su p]sona2 los nadadores1 con voluntad propia por algunos in/antes1 se disp]saban librem5te por el agua3 nada les di/+ua unos de otros4 ,p]o1 desgraciadam5te1 al poco rato se oy un silbido1 y la salida se op] rep5t9am5te4 ,mi5tras nosotros cont9ubamos jug&o en el arroyo1 nue/ros compaeros desap>eci]on en sus trajes enc>nados con los botones num]ados1 y bi5 pronto los vimos alej>se m>*&o en lnea con paso montono por la polvori5ta c>ret]a4 ,desde entonces he t5ido ocasin de v]1 en otro clima di/9to al de ,francia1 cmo dism9uye la ho/ilidad rep5t9am5te entre enemigos que acaban de despoj>se de sus ve/idos1 con los cuales han adquirido la co/umbre de v]se y odi>se4 ,era c]ca de una ciudad de las co/as de ,colombia1 en la desembocadura de un pr(undo arroyo sep>ado del m> por un e/re*o banco de ar5a1 contra el que se e/rellan las olas4 ,todas las maanas1 ci5tos de individuos p]t5eci5tes dos razas casi siempre en gu]ra1 se encontraban en e/e punto del arroyo4 ,de un lado1 e/aban los desc5di5tes de los espaoles1 ms m5os mezclados1 que v5an hac] sus abluciones cotidianas2 del otro1 los indios que se aprove*aban de una tregua p>a dirigirse al m]cado de la playa4 ,de orilla orilla se lanzaban miradas de odio y palabras de insulto1 porque se acordaban de combates y degollaciones1 de vctimas e/ranguladas1 ahogadas1 ent]radas con vida2 p]o cu&o los gu]r]os rojos1 despojndose de su tnica p>ecida la de los antiguos hel5os1 ap>ecan con la respl&eci5te belleza de sus =mas y al lanz>se al ro p>a atraves>lo de unos cuantos empujes1 se olvidaban del antiguo odio y ha/a p>eca que nos ambamos4 ,a pes> de todo1 no ramos h]manos8 ,tambin ellos me p>eca que nos miraban s9 ira1 p]o al salir del agua sacudan su l>ga y negra cabell]a1 alejndose altivam5te s9 volv] la cabeza1 desap>eci5do muy pronto tras un sali5te de la playa4 ,,cap,,tulo ,,xiv ,la pesca ,el arroyo no es slo p>a nosotros el ms gracioso ornam5to del paisaje y el lug> encantado de nue/ras alegrz2 es adems p>a la vida mat]ial del hombre un depsito de alim5tacin1 y su agua fecunda nutre las plantas y los peces que sirv5 p>a nue/ra subsi/5cia4 ,la incesante batalla por la vida1 que nos ha he*o enemigos del animal de los prados y del pj>o del cielo1 excita tambin nue/ros in/9tos contra los habitantes del arroyo4 ,al v] la tru*a resbal> rpida por la masa lquida como un rayo de luz1 no nos cont5tamos con slo admir> la =ma prolongada de su cu]po y la m>avillosa rapidez de sus movimi5tos1 s9o que lam5tamos tambin no pod] cog] al animal y t5] el plac] de comrnoslo4 ,e/a t]rible boca poblada de di5tes que se abre en m$io de nue/ra c>a1 nos hace p>ecidos al tigre1 al tiburn y al cocodrilo4 ,nosotros1 como e/os animales1 resultamos be/ias f]oces4 ,en siglos pasados1 cu&o nue/ros asc5di5tes ignoraban el arte de cultiv> el suelo y sembr> el grano alim5ticio p>a conv]tirlo en espiga1 el hombre que no t5a el recurso de la antrop(agia1 haba de recurrir1 p>a alim5t>se1 des5t]r> races del suelo1 com]se las matas de hi]bas sabrosas1 los cadv]es de los animales cazados en el bosque y los peces cogidos en el m> en los ros4 ,z lleg>on1 apremiados por la necesidad1 adquirir una habilidad como pescadores1 que hoy nos m>avill>a4 ,no m5os hbil que el sollo1 se le escapaba r>am5te la presa que haba divisado4 ,inmvil sobre la orilla1 p>ecido un tronco de rbol1 esp]aba paci5tem5te que el pez pas>a la di/ancia de su brazo1 y1 cogindolo con rapidez1 le apla/aba la cabeza con una pi$ra4 ,los indios de ,amrica1 que son todava salvajes1 atraviesan al pez que pasa con su ayagaza el d>do salido de su c]batana1 con una seguridad admirable4 ,adems1 los arroyos y los ros e/aban en otro tiempo ba/ante ms ricos de peces que en nue/ros dz4 ,despus de hab] cogido en las aguas lo neces>io p>a el su/5to de la familia1 el salvaje1 satisfe*o1 dejaba los mill>es y millones de huevos que se des>roll>an en paz1 y gracias la inm5sa fecundidad de las especies animales1 las aguas e/aban siempre pobladas y exub]antes de vida4 ,p]o el +5io del hombre civilizado ha hallado el m$io de de/ruir esas razas tan prolficas1 que cada hembra podra en algunas g5]aciones ll5> las aguas de una masa slida de c>ne4 ,con su imprevisor afn ha llegado hac] desap>ec] mu*as especies que vivan en otros tiempos en nue/ros arroyos4 ,no solam5te se ha s]vido de r$es que tamizan la masa lquida y aprisionan todos los s]es que la pueblan1 s9o que ha recurrido tambin al v55o p>a de/ruir de una sola vez gr&es multitudes y hac] una ltima captura ms abundante que las ant]iores4 ,s9 emb>go1 los v]dad]os pescadores1 los que se honran con tal ttulo1 reprueban esos m$ios v]gonzosos de de/ruccin que no ti55 el mrito de la sagacidad ni el conocimi5to de las co/umbres de los peces4 ,de otra p>te1 por un contra/e que p>ece extrao prim]a vi/a1 el pescador ama todas esas pobres be/ias de las que es p]seguidor2 ha e/udiado sus hbitos y gn]o de vida con ci]to entusiasmo y procura descubrir sus virtudes intelig5cia4 ,como el cazador que habla de los int]esantes he*os del *acal y el jabal1 el pescador se exalta cont&o las f9ezas de la c>pa y las a/ucias de la tru*a1 respetndolos casi como adv]s>io1 los combate con hbil juego y se irrita contra los indignos sujetos que de/ruy5 la raza4 ,pasendome con frecu5cia por la orilla del arroyo1 he podido e/udi> det5idam5te al pescador ideal1 al tranquilo pescador de caa1 detrs del cual las araz tej5 tranquilam5te su nido4 ,ms de una vez he notado que el pacfico pescador no agradeca mi pres5cia que turbaba sus ritos casi religiosos2 no volvi5do hacia m la cabeza ni haci5do un ge/o de impaci5cia1 he compr5dido no ob/ante1 su ho/ilidad1 y1 tem]oso de excit> su ira1 he pasado por detrs de l1 m>*&o sobre la hi]ba y cont5i5do ha/a el ali5to4 ,cu&o ya no me vea ms que como una lnea del paisaje igual que una pi$ra un tronco de rbol1 yo1 satisfe*o de v]lo l tranquilo1 le miraba tranquilam5te4 ,en l no hay fraude alguno4 ,con fe s9c]a pone su cebo1 lanza su caa y durante m9utos y horas esp]a que el pez indiscreto t5ga la desgracia de mord] el anzuelo4 ,nada consigue di/ra]le de su ocupacin2 con su aguda mirada atraviesa el agua pr(unda2 ve relucir como imp]ceptible reflejo la aleta del pez que pasa1 di/+ue la m>*a del pequeo gusanillo sobre el ci5o2 en ci]tos e/remecimi5tos del agua adiv9a al pez oculto bajo las hi]bas acuticas2 int]roga la vez las olas y los remol9os1 las e/rz de la corri5te y las rfagas de vi5to4 ,at5to todos los ruidos1 todos los movimi5tos1 dirige con su caa el anzuelo por el fondo lo sube un poco1 segn le aconsejan los elem5tos de la naturaleza que le rodea4 ,e/&o tan bi5 acompaado qu le importan los pr(anos8 ,ni se digna dirigirles una sola mirada1 d$icado completam5te vigil> al pez en su madrigu]a4 ,un da1 un a]onauta1 enr$ado en el cordaje de su b>quilla1 asfixindose por el gas que se escapaba del globo1 cay en m$io del ,s5a1 entre dos hil]as de pescadores1 inmviles como e/atuas lo l>go del m>g54 ,n+uno se movi4 ,mi5tras los b>qu]os desam>raban toda prisa sus emb>caciones p>a op]> el salvam5to del nufrago1 los p]sev]antes pescadores cont9uaban esp]&o tranquilam5te el bi5he*or movimi5to que les adv]ta de la captura deseada4 ,por otra p>te1 n+n hombre es ms fu]te que el pescador contra las adv]sidades del de/9o4 ,el pez pu$e maliciosam5te no dej>se cog]1 jug> con el anzuelo s9 engan*>se2 el hombre de la caa1 sil5cioso y prud5te como un airn sobre su pata1 no deja por eso de t5] su brazo prep>ado y su mirada fija2 jams se desesp]a3 al s5t>se en la orilla del agua se halla depositado de las pasiones humanas1 de impaci5cia ira4 ,consagrado su ocupacin1 esp]a y esp]a ha/a s9 esp]anza4 ,yo conoca un pescador qui5 la desgracia le p]segua por todas p>tes4 ,jams caa en su anzuelo una tru*a ni una t5ca2 sus dolorosas exp]i5cias negativas le hacan afirm> que la captura de un pez era cosa imposible y que todas las hi/orias de pesca1 prodigiosas no1 eran inv5ciones novelescas4 ,y1 s9 emb>go1 en cuanto dispona de una hora de tiempo1 aquel escptico1 consagrado la desgracia1 coga su caa1 y s9 desilusin1 susp5da su anzuelo en m$io de los burlones peces que jugaban d&o vueltas alr$$or del in(5sivo in/rum5to4 ,en cambio1 hay pescadores que p>ec5 fasc9> el pescado1 atra]lo irresi/iblem5te4 ,el pblico desocupado que los contempla1 cree que ej]c5 una especie de magnetismo sobre su presa como la culebra sobre las ranas2 ha/a cu5tan que tru*as y c>pas1 arra/rados su pes>1 van mord] el fatal anzuelo4 ,no es z1 s9 emb>go1 s9o fu]za de ci5cia como esos pescadores han llegado s] p>a nosotros especies de magos ord5&o sus vctimas la m>*a en procesin hacia su anzuelo4 ,si atra5 con tanto xito al pobre pez fu]a de su madrigu]a de hi]bas roca1 es porque conoc5 todas las necesidades1 apetitos y a/ucias del animal1 porque obs]van sus co/umbres y ha/a los vicios p>ticul>es3 prim]a vi/a sab5 qu c>ct] es el de la pobre vctima4 ,adems1 por una l>ga exp]i5cia1 han apr5dido comb9> todos sus movimi5tos2 la mirada1 el brazo1 la mano1 la caa y tambin la intelig5cia1 obran casi siempre de conci]to4 ,r>os son1 no ob/ante1 los pescadores g5iales1 y el adepto los reconoce por no s qu rasgo c>act]/ico emanado de su sr4 ,en #ahae1 cu&o por segunda vez ,p>s1 r5dido por qu9ce aos de s]vidumbre milit>1 oa el rod> de los caones prusianos por sus calles1 dos hombres1 indif]5tes la causa pblica1 e/aban tranquilam5te s5tados las orillas del ,s5a con su caa en la mano4 ,jams se haban vi/o ant]iorm5te1 p]o cada uno de ellos haba od celebr> la gloria de un rival4 ,s9 mir>se siqui]a se reconoci]on1 al v] de reojo cada uno su compaero con qu seguridad en la mirada y los movimi5tos e/aba manejado el in/rum5to y con cunta intelig5cia haca que el cebo busc>a los pescados4 --,indudablem5te es u/$ el clebre ,x8 --,p>a s]virle4 ,es acaso al famoso ,y4 qui5 t5go el honor de conte/>8 ,gr&ville1 c>icaturi/a con frecu5cia demasiado +5ioso1 se imag9 figur> los p5sami5tos ntimos de un pescador de caa1 pres5t&o al pobre hombre con su crneo abi]to y dividido en regiones segn el si/ema de ,gall4 ,en cada una de las cavidades c]ebrales se tramaba un crim5 horrible4 ,y el pobre pescador in(5sivo1 con su mirada pura y ll5a de c&or1 ap>eci s&o siempre en p]petr> toda clase de atrocidades posibles4 ,bajo la protub]ancia de la adquisividad slo p5saba en desc]raj> pu]tas y llev>se montones de oro2 bajo la de la secretividad1 falsificaba toda clase de docum5tos2 en la caja de la combatividad ases9aba un anciano2 en cualqui] otro r9cn de la cabeza raptaba la muj] de un amigo1 y qu s yo cuntas infamias ms4 ,todas las mon/ruosidades imag9ables se fraguaban en ese c]ebro4 ,el arti/a calumniaba villanam5te al pescador de caa1 atribuyndole todas esas aluc9aciones crim9ales2 mi5tras ti5e su vi/a fija en el agua y su brazo pre/o levant> su caa1 el pobre hombre no ti5e conci5cia de las fugitivas img5es1 bu5as malas1 que flotan en su c]ebro2 se encu5tra fasc9ado por las ondulaciones que brillan1 por los hoyuelos v>iables que s9 ces> cambian1 por el agua que le sonre y el pez que esp]a4 ,tal vez causa de e/a extraa fasc9acin que ej]c5 sobre el pescador las aguas libres del arroyo1 haya he*o tan pocos progresos el arte de la piscicultura desde los tiempos ms remotos4 ,millones de hombres se d$ican sorpr5d] el pez salvaje que se agita en las aguas3 y muy poco num]osos relativam5te son los que se ocupan en cog] su presa p>a cautiv>la y devor>la cu&o lo crean conv5i5te4 ,en los pases llamados civilizados1 la caza no es otra cosa que un pasatiempo y la p]secucin de las be/ias salvajes ha sido reemplazada por la cra de animales p>a el matad]o4 ,slo los hombres holgazanes y vanidosos que qui]5 mant5] las tradiciones de sus antepasados p>a di/ra] su ociosidad1 han he*o de la caza la pr9cipal ocupacin de su vida4 ,p]o desde hace ya miles de aos1 los pueblos arianos1 de evolucin en evolucin han cesado de s] cazadores1 y se d$ican cultiv> la ti]ra1 tom&o la vez por compaeros vctimas los toros desc5di5tes del urus salvaje que p]seguan en el bosque en otras edades1 ,en nue/ros dz1 los pieles rojas1 tan combatidos por los am]icanos1 y que pres5cian la disp]sin de los ganados al ruido de las locomotoras que pasan silb&o por las prad]as1 apr5d5 tambin uncir los bueyes al yugo1 y pasan s9 transicin del e/ado de cazadores al de pa/ores y cultivadores del suelo4 ,p]o en lo que se refi]e la explotacin de la fauna de las aguas1 los hombres e/n todava y en todas p>tes1 salvo en ,*9a1 pas de las g5tes li/as1 en las prcticas rudim5t>ias de la b>b>ie primitiva4 ,han reemplazado el simple palo por una caa ms flexible y elegante1 han apr5dido torc] hilos ms delgados y fu]tes1 p]feccion> los anzuelos1 atra] cada especie por un cebo especial1 y ha/a han modificado la =ma natural de los cursos de agua1 haci5do en las cascadas peldaos como los de una escal]a1 por los cuales el pez salido del m> pu$e remont> el arroyo ha/a la fu5te primitiva2 no ob/ante1 es muy excepcional el modo de cog] al pez1 de fecund>lo artificialm5te y mant5]lo como animal dom/ico1 pudi5do z pres5t> al m]cado por qu9tales y toneladas1 la c>ne exquisita del bu5 pescado como se hace con la de t]n]a y c>n]o4 ,en algunas p>tes1 s9 emb>go1 pescadores indu/riales han int5tado reemplaz> la pesca por la recra del pescado4 ,como hombres ociosos la mayor p>te1 han obt5ido resultados curiosos1 completam5te 9tiles p>a aum5t> nue/ros conocimi5tos sobre los animales1 sus co/umbres y naturaleza1 y casi insignificantes bajo el punto de vi/a econmico4 ,en un pequeo e/ablecimi5to de piscicultura1 oculto por las murallas de un p>que1 y v$ado los transeuntes1 he podido =m>me una idea de la ci5cia y habilidad pr(undas que debi]a t5] un bu5 recriador de peces p>a el bu5 xito de su empresa4 ,la piscicultura exige sab]lo todo y prev]lo todo tambin4 ,es preciso conoc] la naturaleza del fondo y de las aguas favorables cada especie2 obs]v> los f5m5os del aire y las v>iaciones de la temp]atura p>a elegir el mom5to favorable de la extraccin artificial de los huevos en las hembras y la mat]ia fecundadora en los ma*os2 regul>iz> el impulso de la corri5te y d>le la fu]za neces>ia calculada anticipadam5te2 e/udi> los huevos con el microscopio y extra] todos los que no t5gan el color y la transp>5cia neces>ias2 exam9> la mat]ia fecundante y arroj>la si no ti5e el sufici5te color y fluido y 444 qu s yo cuntas cosas ms8 ,el piscicultor debe adems sab]se s]vir de inf9idad de in/rum5tos delicados2 limpia los huevos con un p9cel1 sep>a los cu]pos extraos y malsanos por m$io de unas p9zas2 se sirve de ampolletas p>a trasvas> la simi5te de uno otro recipi5te1 con/ruye lug>es propsito p>a los huevos que se adhi]5 las hi]bas y ramitas del fondo y mu*as otras op]aciones entret5idas intelig5tes4 ,durante la poca de la incubacin necesita vel> con cuidado p>a evit> que los enemigos de toda especie1 b>bos1 mosquitos y setas de agua1 ataqu5 la poblacin naci5te1 v>i&o de hora en hora la corri5te y la temp]atura4 ,despus de la salida del huevo es preciso sab] alim5t> los animalitos oportunam5te y con las1 mismas sub/ancias que ellos mismos se hubi]an buscado4 ,y adems de todo /o1 ti5e an que prev5ir ci]tas t]ribles enf]m$ades que rep5t9am5te pu$5 ap>ec] en su cultivo y de/ruirlo en algunos dz4 ,entre los piscicultores hay algunos que consigu5 z salv> de toda desgracia la morralla que ha de trans=m> en pescado de peso4 ,en pres5cia de su xito1 qu tri/e recu]do de las cosas humanas se despi]ta en nosotros p5s&o en los miles de criaturas1 bi5 con/ituidas p>a lleg> hombres1 que p]ec5 todava en la cuna6 ,es ci]to que los nios recin nacidos ya de algunos aos e/n ms ligados nue/ro corazn que el salmonete y la tru*a1 p]o no por eso deja la mu]te de llevrselos miles tambin4 ,nue/ros hospicios p>a la infancia1 ba/ante ms preciosos que todos los e/ablecimi5tos de piscicultura1 no son frecu5tem5te otra cosa que el ve/bulo del cem5t]io4 ,los huevos de la t5ca del b>bo1 lo mismo que los de otros peces ms exquisitos1 son p>a nosotros m5os preciosos que los nios confiados la soci$ad por la desgracia y la mis]ia1 y m5os dignos de nue/ra def5sa contra las ase*anzas de la mu]te4 ,si alguna vez se llega dome/ic> completam5te el pescado de agua dulce y sum9i/r>lo voluntad p>a la aum5tacin pblica1 s] ci]tam5te motivo de jbilo1 pue/o que todas las vidas inf]iores se emplean an p>a alim5t> la del hombre2 p]o no se podr evit> el record> con tri/eza el tiempo en que todos nadaban en completa lib]tad4 ,contempl&o las corri5tes de agua regul>izadas y r$ucidas cajas cuadrangul>es1 donde los peces se engordan como esclavos1 nue/ros desc5di5tes p5s>n con ci]ta tri/eza en nue/ros arroyos libres todava4 ,lo mismo que nosotros nos encanta el relato de la vida salvaje en la selva virg51 lo mismo s5tirn ellos el encanto cu&o se les hable del libre arroyo1 donde multitud de peces errantes remaban contra la corri5te1 retozones y alegres1 con sus aletas y cola1 del pez solit>io que atravesaba la corri5te como un rayo de luz ap5as entrevi/o1 bi5 de las hi]bas flotantes e/remecidas con/antem5te por las ocultas multitudes que las poblaban4 ,comp>ado con el gu>da del criad]o de pescado1 el pescador actual1 s5tado bajo la discreta sombra de un rbol1 les p>ec] una especie de ,nemrod1 un hroe de remota antigedad4 ,,cap,,tulo ,,xv ,el riego ,consolmonos1 no ob/ante4 ,en el porv5ir que nos prep>a la explotacin ci5tfica de la ti]ra y sus riquezas1 la mayor utilidad del arroyo no s] la de s] una fbrica de c>ne viva4 ,el agua que entra en tan gr&es proporciones en todos los organismos1 plantas y animales1 no ces> de emple>se1 como actualm5te se hace1 en alim5t> el mundo vegetal de sus orillas4 ,bebida por las races que se mojan en el arroyo1 el agua sube de poro en poro por los int]/icios capil>es del suelo1 h9*a de savia multitudes s9 f9 de rboles y hi]bas1 y sirve z indirectam5te la alim5tacin del hombre por tubrculos1 matas1 hojas1 frutos y simi5tes4 ,en el trabajo agrcola es donde pr9cipalm5te el arroyo se hace un pod]oso auxili> de la humanidad4 ,despus del sol1 que lo r5ueva todo con sus rayos1 el aire1 que con sus vi5tos y la mezcla incesante de gases pu$e llam>se hlito del planeta1 el agua del arroyo es el pr9cipal ag5te de r5ovacin4 ,por el amor inm5so que hacia todo cambio s5timos1 escu*amos con satisfaccin el relato de las metamorfosis1 sobre todo1 aquellos de nosotros que son an nios y que el conocimi5to de las inflexibles leyes no turba todava su +5ua cr$ulidad4 ,ley5do las ,mil y una no*es1 se complace nue/ro espritu vi5do cmo los g5ios se convi]t5 en vapor y los mon/ruos nac5 de un regu]o de sangre2 nos gu/a contempl> todos los objetos de la naturaleza1 bajo los aspectos y =mas que adqui]5 sucesivam5te1 lo mismo que en el aire cali5te del desi]to di/+uimos tan pronto palacios con columnatas como ejrcitos en m>*a4 ,en las fbulas de la antigedad griega1 en los mitos p]sas y en los viejos cantos indo/anes1 lo lo que ms nos s$uce son las trans=maciones de la pi$ra y de la hi]ba1 del animal1 del hombre y del dios1 smbolos primitivos del encad5ami5to inf9ito de la vida en el univ]so4 ,a la vi/a del nio1 cualqui] viejo tapiz se puebla de s]es animados4 ,con qu s5cilla fe contempla sobre los viejos y apolillados li5zos la imag5 de ,syr9x ext5di5do an los brazos1 cu&o ya e/ conv]tida m$ias en grupo de caz1 ,procrios e*&o races p>a conv]tirse en lamo1 la n9fa ,byblis fundindose en llanto1 p>a corr] et]nam5te en =ma de fu5te6 ,pues bi52 cambios p>ecidos los que inv5t>on la imag9acin de los pueblos en su infancia y la ficcin de los poetas1 no cesan de realiz>se en el gran laboratorio de la naturaleza2 slo que se efectan por un l5to trabajo int]ior1 por transicin gradual de vida y de mu]te entre todo lo que mu]e y lo que nace1 y no por sbitos milagros4 ,la gota de agua se cambia en clula de planta1 e/a se trans=ma en simi5te1 luego en pan y1 en el cu]po del hombre1 en p>te de vida4 ,p>ece prim]a vi/a que el arroyo no pu$a trans=m>se z en otras plantas que en las de sus orillas4 ,s9 duda que la vegetacin de los mrg5es1 aspir&o la hum$ad por sus races y bebi5do abundante vapor por sus hojas1 es ba/ante ms viva y alegre2 las p>ras salvajes1 los lamos blancos y el tembln con sus hojas de plata con/antem5te e/remecidas1 se levantan hacia el espacio altos1 d]e*os1 h9*adas de jugo sus fibras y lisa su corteza1 rompindose por el impulso de la savia que se desborda4 ,las hi]bas1 en apiados y compactos grupos1 y multitud de arbu/os1 ll5an los int]/icios entre los troncos2 el ms pequeo espacio vaco se puebla inm$iatam5te de plantas deseosas de aproxim>se al arroyo bi5he*or4 ,p]o el agua realiza tambin su obra lejos de sus bordes4 ,ha/a durante la sequa1 exti5de su vivificante frescura rezum&o por las p$regosas y ar5osas mrg5es1 y p5etra en el subsuelo donde alim5ta las raicillas de las plantas4 ,despus de las lluvias1 cu&o se eleva el nivel del arroyo1 la p]colacin subt]rnea se propaga y se exti5de lo lejos bajo las capas sup]ficiales del suelo de los campos1 y durante las gr&es crecidas1 las aguas desbordadas r5uevan la ti]ra1 la saturan de hum$ad y sum9i/ran z los elem5tos de vida la multitud vegetal4 ,el espectculo de los campos inundados es tri/e ci]tam5te4 ,los c]cos m$io cubi]tos det]m9an an los lmites bi5 conocidos que sep>an la propi$ad2 los rboles frutales1 incl9ados por la corri5te1 sum]g5 en el agua fangosa la extremidad de sus ramas2 corri5tes y remol9os socavan el suelo donde crecan h]mosas cose*as4 ,ha/a los bordes del lago temporal1 todos los surcos abi]tos por el arado1 se convi]t5 en otros tantos regu]os1 y los caballones dibujan en la corri5te l>gas e/elas p>alelas4 ,la inundacin1 que desvanece la esp]anza del campes9o1 es una desgracia1 y1 s9 emb>go1 en sus temidas aguas1 lleva el arroyo un tesoro p>a aos v5id]os4 ,al de/ruir las cose*as del ao pres5te1 deposita el aluvin f]tilizante que alim5t> las futuras fructificaciones4 ,el suelo de la llanura1 removido con/antem5te por el trabajo del labrador1 se e/]iliz>a bi5 pronto si las rocas de la montaa1 trituradas y tamizadas por la corri5te1 no se ext5di]an en capas r5ovadoras y fecundas sobre los campos de la rib]a4 ,segn nos ensean los sondeos geolgicos1 la ti]ra vegetal y el subsuelo son capas de aluvin sucesivam5te depositadas de siglo en siglo y arra/radas desde las e/ribaciones de las rocas4 ,en el llano n+una planta hubi]a podido g]m9> si la montaa no se de%ici]a s9 ces>1 y si el arroyo no baj>a cada ao e/os residuos p>a sum9i/r> un nuevo elem5to la vegetacin de sus rib]as4 ,p]o qu hac] p>a evit> que las aguas desbordadas deva/5 los cultivos y deposit5 al mismo tiempo el aluvin f]tilizante8 ,cmo regul>iz> las oscilaciones del nivel p>a aprove*> sus b5eficios1 s9 t5] que sufrir sus desbordami5tos8 ,poco num]osos son los agricultores que han sabido resolv] ya ese problema1 hall&o el m$io de dom9> al arroyo1 dirigindolo su gu/o4 ,durante el v]ano la corri5te no es ms que un pequeo hilo lquido1 y el campes9o se queja2 en otras pocas1 en la primav]a y el otoo1 segn los climas1 el arroyo se sale de madre y el campes9o se queja tambin4 ,por otra p>te1 se lam5t> siempre1 y con razn1 ha/a que sepa asoci>se con su vec9o p>a utiliz> los recursos que (rece el agua corri5te4 ,actualm5te la explotacin de esas riquezas se hace con el mayor desord5 y casi al az>1 segn el capri*o de los propiet>ios rib]eos1 si5do el resultado de e/os disp>ates1 el desa/re p>a todos1 con mu*sima frecu5cia4 ,uno seca t]r5os pantanosos1 con/ruy5do canales subt]rneos que desembocan en el arroyo y aum5tan su caudal2 otro lo empobrece1 al contr>io1 hacindole sangrz d]e*a izqui]da p>a reg> sus campos2 otro aun1 rebaja su nivel m$io limpi&o el fondo1 de/ruy5do las ari/as de las pi$ras en las corri5tes y cascadas1 mi5tras que en otra p>te1 los indu/riales1 elevan la sup]ficie del arroyo1 con/ruy5do presas p>a llev> el agua sus fbricas4 ,todo e/o son fantasz contradictorias1 avideces en conflicto1 que pret5d5 todas1 no ob/ante1 det]m9> la m>*a del arroyo4 ,qu s]a de un pobre rbol1 cuntas enf]m$ades mon/ruosas no se v]a cond5ado1 si1 lozano y ll5o de vida1 fu]a rep>tido entre v>ios propiet>ios1 si num]osos dueos pudi]an ej]c] el d]e*o de uso y abuso1 uno sobre sus races1 otro sobre su tronco1 sus ramas1 sus hojas y sus flores8 ,el arroyo1 en conjunto1 pu$e s] comp>ado con un organismo vivo como el de un rbol4 ,tambin l1 desde su nacimi5to ha/a su desembocadura1 =ma un todo armnico con sus manantiales1 sus s9uosidades y las oscilaciones regul>es de sus aguas1 y es una desgracia pblica el que la s]ie natural de sus f5m5os sea alt]ada por la explotacin capri*osa de propiet>ios ign>os4 ,gracias la ci5cia y los esfu]zos p>ticul>es1 podemos desde hoy vislumbr> la poca en que el arroyo s] til al int]s comn de los pueblos4 ,como riqueza p]t5eci5te todos1 el trabajo asociado lo trans=m> en una v]dad]a art]ia de vida p>a la produccin agrcola4 ,los num]osos trabajos de canalizacin1 presas y azudes ejecutados p>a el riego de los campos en mu*as p>tes orillas de los ros1 nos p]mit5 imag9> cul s] el rgim5 de nue/ro arroyo en un porv5ir ms m5os lejano3 con la previsin que nos da la ci5cia1 lo vemos ya desde hoy4 ,como en los tiempos antiguos1 antes de la explotacin del bosque1 p9os y hayas entremezclados1 volv]n crec] en las faldas de la montaa1 de donde bajan las prim]as aguas2 las races que brotan1 el musgo que las cubre1 las hi]bas que la rodean y que la cabra no v5dr arras>1 cont5drn en su cada las gotas de lluvia y los hilillos de nieve fundida4 ,en vez de conv]tirse en corri5tes de una hora1 el agua se filtr> en el int]ior del suelo durante las lluvias1 y desc5di5do l5tam5te por los poros1 reap>ec] en el le*o inf]ior del arroyo durante las pocas de sequa4 ,el caudal m$io de la corri5te s] ms igual1 y no pas> sbitam5te de la sequa la inundacin4 ,en los abruptos declives no se ahond>n rep5t9am5te pr(undos b>rancos1 y las prad]as del valle no desap>ec]n bajo los amontonami5tos de pi$ras y troncos arra/rados desde las lad]as4 ,acequias abi]tas en lneas p>alelas sobre las r$ondeces1 alt]nativam5te sali5tes y entrantes de las curvas y promontorios1 llev>n la vida y h>n g]m9> las flores ha/a en las ridas p5di5tes4 ,pu$e suc$] que la accin reguladora de los bosques y el empleo de las aguas del torr5te en el riego de las altas hu]tas1 no fu]a sufici5te p>a prev5ir las rep5t9as crecidas por lluvias torr5ciales2 p]o hay otros recursos p>a evit> e/e peligro4 ,el valle no es igualm5te an*o en toda su longitud4 ,en ci]tos p>ajes1 su fondo nivelado se exti5de en =ma de crculo de valo1 donde antes hubo un antiguo lago1 ll5ado gradualm5te por sucesivas capas de aluvin2 en otras p>tes1 las alturas rocosas que se levantan d]e*a izqui]da del arroyo1 se aproximan unas otras1 y slo e/n sep>adas por una e/re*a fisura1 por la cual se desliza el agua rugi5do4 ,en e/e punto se encontraba antes el dique que cont5a las olas del lago4 ,durante las gr&es lluvias1 e/a muralla ret5a las aguas creci5tes1 las obligaba ext5d]se hacia arriba ha/a los e/ribos de las col9as1 y1 l5tam5te1 salv&o la valla inf]ior1 desc5dan por la llanura1 salt&o de cascada en cascada4 ,la naturaleza1 con su incesante trabajo1 ha conclud por d]rib> e/a presa2 los troncos1 arra/rados como palos de buque por la corri5te1 han conmovido las rocas2 el agua se ha infiltrado por las h5diduras1 y ms m5os pronto1 el lago ha podido vaci>se1 abrindose paso por la bre*a practicada entre las dos col9as4 ,pues bi52 e/e lago pu$e cre>lo el hombre nuevam5te y det]m9> su gu/o la altura1 la ext5sin y el cont5ido2 pu$e levant> el dique calcul&o con precisin su fu]za p>a resi/ir la presin de las aguas en las gr&es crecidas4 ,posesor de e/e lago artificial y de ese p>apeto con sus esclusas movibles1 el agricultor se convi]te en director de las lluvias y sequz2 impide las aguas impetuosas corr] en torr5tes deva/adores sobre los campos cultivados1 prohibe al arroyo baj> en demasa su nivel durante la poca de sequa1 y le obliga alim5t> con/antem5te los canales de riego1 llev&o los campos la frescura y la vida4 ,el aluvin depositado en el fondo del lago1 le s]vir adems p>a r5ov> el vigor de sus cultivos1 y si qui]e1 enc>g> al arroyo el transporte de todos esos abonos al suelo que debe s] fecundado4 ,esp]amos tambin1 pue/o que samos en el porv5ir y hacia l se dirig5 nue/ras miradas1 que los +5i]os enc>gados de la regul>izacin del arroyo1 sabrn hac] del gran depsito lquido de alim5tacin1 no una *>ca vulg> con sus playas malsanas y aguas corrompidas1 s9o un lago puro y encantador1 sembrado por gr&es rboles y bordado de plantas acuticas1 p>a que el arti/a1 lo mismo que el labrador1 exp]im5te un gran plac] al contempl> las aguas cri/al9as bajadas de la montaa4 ,el v]dad]o peligro p>a el porv5ir1 es el que el agua1 consid]ada con ju/icia por los campes9os como el ms preciado de sus tesoros1 sea utilizada ha/a la ltima gota por los prim]os en disfrut>la4 ,en vez de am5az> los campos con sus crecidas1 el arroyo1 sangrado por innum]ables art]ias1 pu$e qu$>se seco1 dej&o en la pobreza los rib]eos de su curso int]ior4 ,tal es la desgracia que ocurre ya en algunas regiones del ,m$ioda1 en la ,prov5za1 en ,espaa1 en ,italia1 en la ,india4 ,a su salida de los montes1 el susurrante arroyo p>ece que vaya salv> de un slo salto la di/ancia que le sep>a del m>2 su espuma *oca contra las pi$ras1 corre precipitadam5te por las p5di5tes y ll5a las depresiones pr(undas de un azul insondable4 ,como jov5 que entra en la vida s9 desconfianzas1 el arroyo encu5tra delante el espacio inm5so y qui]e aprove*>lo2 p]o1 d]e*a izqui]da1 prfidas presas y pequez esclusas1 re/an su caudal porciones de agua que van ramific>se lo lejos por los j>d9es y las hu]tas4 ,empobrecido de azud en azud1 el arroyo se convi]te en pequeo torr5te1 sus aguas s9 impulso se arra/ran s]p5te&o por entre las pi$ras y luego desap>ece bajo la ar5a1 en la que el campes9o practica hoyos p>a recog] las ltimas gotas del precioso lquido4 ,al lleg> los prim]os campos de la llanura1 el alegre arroyo de los montes ha desap>ecido por completo4 ,s9 emb>go1 desap>eci5do de su cauce el agua corri5te y dividida en pequez art]ias s9 nombre1 no cesa un in/ante de trabaj>4 ,r$ucida hilitos ba/ante pequeos p>a s] bebidos su paso por las raicillas de las plantas1 entra ms fcilm5te en el torr5te de la circulacin vegetal p>a cambi>se en savia1 luego en mad]a1 en hojas y en flores1 y esp>cirse de nuevo por la atmsf]a mezclndose con los p]fumes de las corolas4 ,en el llano1 trans=mado en inm5so cultivo1 no se ve agua en p>te alguna y1 no ob/ante1 ella es qui5 da la ti]ra la frescura y fecundidad2 la que puebla los j>d9es de flores1 arbu/os y follaje2 la que multiplica las ramas d&o z las umbrosas av5idas el pr(undo mi/]io que nos encanta4 ,bajo otra =ma1 es tambin el agua la que nos rodea y nos he*iza4 ,a veces omos nue/ros pies un murmullo arg5t9o como ruido de p]las rod&o por el suelo2 es la voz del agua que corre por un canal subt]rneo1 y cuyos fugitivos reflejos nos ap>ec5 vagam5te travs de los int]/icios de las losas4 ,c]ca de una casita1 oculta bajo la v]dura1 un pequeo *orro de agua se lanza al vaco descubri5do una curva que el vi5to ondula1 y las gotitas de niebla irisada ca5 lo lejos sobre las flores como roco de diamantes4 ,,cap,,tulo ,,xvi ,el mol9o y la fbrica ,el vali5te arroyo no se limita slo f]tiliz> nue/ras ti]ras2 sabe tambin trabaj> de otro modo cu&o no se le emplea completam5te en el riego de los campos4 ,es un gran factor en nue/ras empresas indu/riales4 ,mi5tras su aluvin y sus aguas se trans=man cada ao en trigo por la m>avillosa qumica del suelo1 su corri5te sirve p>a conv]tir el grano en h>9a1 lo mismo que podra amas> e/a misma h>9a p>a conv]tirla en pan si quisiramos confi>le e/e trabajo4 ,si su masa lquida es sufici5te1 el arroyo su/ituye con su fu]za la de los brazos humanos p>a realiz> todo lo que en otros tiempos hacan los esclavos las muj]es si]vas de su brutal m>ido3 monda el trigo1 muele los m9]ales1 tritura la cal convirtindola en mort]o1 prep>a el camo y teje telas4 ,por eso el humilde mol9o1 aun cu&o su base e/ c>comida y sus p>$es pobladas de plantas p>sitas1 me inspira v5]acin2 gracias l1 millones de s]es humanos no e/n ya tratados como be/ias de c>ga2 han podido erguir la cabeza y gan> en dignidad al mismo tiempo que en felicidad4 ,qu recu]do ms encantador cons]vamos del pequeo mol9o de nue/ra aldea6 ,e/aba m$io oculto1 y tal vez lo e/ todava1 en un nido de gr&es rboles1 lamos1 *opos1 nogales y sauces2 lo lejos se oa su tic-tac1 p]o s9 v] la casa1 oculta por la vegetacin4 ,slo en invi]no1 las p>$es sucias y agrietadas se vean por entre las ramas desprovi/as de hoja2 p]o en cualqui]a otra poca del ao1 p>a v] el mol9o1 haba que p5etr> en la plazoleta que se ext5da ante su pu]ta1 espant> el grupo de ocas y desp]t> de su cu*itril al p]ro gu>din1 siempre gruendo4 ,no ob/ante1 protegidos por el nio de la casa1 compaero nue/ro de colegio y de juego1 nos atrevamos lleg> c]ca del leal ,c]b]o y ha/a aproxim> nue/ra mano su t]rible boca1 ac>icindole dulcem5te la cabeza4 ,el mon/ruo se dignaba al f9 reconoc]nos y m5eaba su rabo con b5evol5cia en seal de hospitalidad4 ,nue/ro sitio pr$ilecto era una pequea isla en la cual podamos entr>1 bi5 pas&o por el mol9o1 con/rud transv]salm5te sobre el arroyo1 resbalndonos lo l>go de una e/re*a cornisa con/ruida en =ma de ac]a en el ext]ior de la casa2 all e/aban las palas y adonde el mol9]o iba regul>iz> la m>*a del agua4 ,nue/ro cam9o pref]ido era e/e4 ,en unos cuantos saltos llegbamos nue/ro islote1 in/alndonos bajo la sombra de un gigantesco nogal c su corteza lisa por los frecu5tes escalos4 ,desde all1 los rboles1 el arroyo1 las cascadas y las viejas p>$es1 se pres5taban nue/ra vi/a en su aspecto ms encantador4 ,c]ca de nosotros1 en el gran brazo del arroyo1 un dique =mado por fu]tes mad]os cont5a la corri5te2 una cascada caa por encima del ob/culo y la espuma iba *oc> contra las pilas de un pu5te con sus grietas pobladas de v]dura4 ,al otro lado1 el viejo mol9o ll5aba todo el espacio desde los rboles de la orilla ha/a los del islote4 ,del fondo de una sombra arcada1 practicada bajo las murallas1 el agua agitada sala como arrojada por un mon/ruo1 y en la negra pr(undidad del antro abi]to di/+uamos vagam5te pilotajes musgosos1 ru$as m$io dislocadas que daban vueltas torpem5te como ala rota de gigantesco pj>o1 y palas que se sum]gan en el torbell9o produci5do cada una su pequea cascadita4 ,alr$$or de la arcada1 espesa hi$ra tapizaba las p>$es y1 trep&o ha/a el tejado1 enlazaba las vigas con su cordaje nudoso y se e/remeca alegrem5te por encima de las tejas4 ,en el int]ior de la casa cun extrao nos p>eca todo1 desde el asno fils(o doblndose bajo el peso de los sacos que desc>gaban c]ca de las muelas1 ha/a el mol9]o mismo con su l>ga blusa siempre blanca por la h>9a6 ,en toda la casa ni un slo objeto dejaba de agit>se convulsivam5te vibr> por la trepidacin de la invisible cascada que ruga bajo nue/ros pies4 ,las p>$es1 los tabiques1 el te*o1 todo temblaba incesantem5te por las sacudidas de la fu]za oculta4 ,en un r9cn del mol9o1 el rbol motor rodaba y rodaba como el g5io del cas]n2 ru$as d5tadas1 correas t5didas de uno otro extremo del local1 transmitan el movimi5to las re*9antes muelas1 la tolva oscilante1 con ruido seco1 una porcin de artefactos de mad]a metal1 que cantaban1 crugan gritaban en h]moso conci]to4 ,la h>9a1 que sala como humo de los granos molidos1 flotaba en el aire de la casa1 blanque&o todos los objetos con su f9o polvillo2 las tel>az colgadas en las vigas del te*o e/aban rotas por el peso que las c>gaba y se balanceaban como blancos cordajes2 las huellas de nue/ros pasos se m>caban en negro sobre el piso4 ,en el inm5so e/ru5do que producan todos aquellos engranajes1 muelas1 ap>atos1 y ha/a las p>$es mismas1 ap5as se poda oir mi propia voz por ms que ni siqui]a osaba habl>1 preguntndome si el habitante de e/e extrao cas]n no s]a brujo he*ic]o4 ,su hijo1 mi compaero de colegio1 me p>eca m5os temible1 y en ci]tas ocasiones no t5a mi$o de ir con l todas p>tes2 s9 emb>go1 no poda rem$i> el error de v] en mi simptico amiguito un sr mi/]ioso1 con ci]to dom9io sobre las fu]zas de la naturaleza4 ,conoca todos los secretos del fondo del agua2 nos deca el nombre de hi]bas y peces2 poda di/+uir en la ar5a el ci5o movimi5tos imp]ceptibles nue/ras miradas y revel>nos dramas ntimos slo por l visibles4 ,sus compaeros le creamos anfibio1 no def5dindose ap5as de nue/ras acusaciones4 ,habase paseado por el cauce del arroyo ha/a en los sitios ms pr(undos y m$a con exactitud extraa los remol9os que nue/ras p]*as no alcanzaban sonde>4 ,conoca tambin la fu]za de la corri5te en todos los puntos contra la cual haba lu*ado nad&o con los remos2 ms de una vez haba e/ado prximo s] arra/rado por las ru$as y triturado entre los engranajes2 p]o famili>izado con el peligro1 lo desafiaba resueltam5te1 cont&o con su fu]za y con una cu]da que le arroj>an en ltimo caso4 ,uno de sus h]manos1 m5os a=tunado1 hall la mu]te en una concavidad de la roca1 donde le arra/r un remol9o4 ,nosotros mirbamos asu/ados el p>aje s9ie/ro al que el padre1 ll5o de un horror sagrado1 haba he*o arroj> pi$ra y ti]ra4 ,el mi/]io que p>a nosotros rodeaba al viejo mol9o1 no envolva la gigantesca fbrica1 situada ba/ante ms abajo1 en la llanura1 donde el arroyo ha recibido ya todos sus aflu5tes4 ,la fbrica1 desde luego1 es una enorme con/ruccin que1 lejos de e/> rodeada de rboles1 se levanta en m$io de un espacio desnudo casi la altura de las col9as c]canas4 ,al lado del edificio1 una *im5ea p>ecida un obelisco1 se eleva ms de diez metros sobre el edificio y p>ece an prolong>se hacia el cielo por las negras columnas de humo que de ella sal54 ,durante el da1 sus p>$es enjalbegadas la de/acan en blanco del fondo v]de de la hu]ta que le rodea2 por las t>des1 en cuanto el sol se pone1 c5t5>es de cri/ales se alumbran en su fa*ada2 ya de no*e1 las luces del int]ior irradian su luz por las v5tanas1 y1 como la de un f>o1 brillan diez leguas de di/ancia4 ,tanto en el int]ior como en el ext]ior1 la fbrica no pres5ta ms que ngulos rectos y lneas geomtricas4 ,sus gr&es salas ll5as de la luz que entra raudales por las v5tanas1 ti55 no ob/ante algo de t]rible en su aspecto4 ,pil>es de hi]ro se levantan di/ancias iguales1 so/5i5do el te*o2 mqu9as1 tambin de hi]ro1 hac5 d> vueltas sus ru$as con movimi5tos regul>es1 lo mismo que sus bielas y curvos brazos2 di5tes de ac]o cog5 la mat]ia que se les e*a p>a dividir1 tritur>1 mol] amas>la de nuevo1 y la convi]t5 en pa/a1 en hilos en nube ap5as p]ceptible1 segn lo exige la voluntad del dueo4 ,de todos esos mon/ruos de metal1 el hombre ha he*o sus esclavos2 los hace producir la labor p>a que fu]on creados y los deti5e en su furioso tritur> cu&o ha conclud la t>ea2 s9 emb>go1 tiembla ante esa fu]za brutal que ha dom9ado4 ,que olvide el desgraciado obr]o por un slo in/ante pon] en armona su propio trabajo con el de la =midable mqu9a1 que bajo la impresin de una idea1 de un s5timi5to1 se det5ga en sus movimi5tos rtmicos1 y tal vez el pod]oso mecanismo lo descu>tice lanzndolo contra la p>$1 conv]tido en masa sangri5ta4 ,las ru$as dan vueltas con movimi5to uni=me1 lo mismo si apla/an un obr]o que si tu]c5 un hilo ap5as visible4 ,de lejos1 cu&o nos paseamos por las col9as1 omos el t]rible gemido de la mqu9a que hace vibr> su alr$$or la atmsf]a y la ti]ra4 ,e/a fu]za discipl9ada y1 no ob/ante1 temible1 con sus engranajes y brazos de hi]ro1 no es otra cosa que la fu]za del arroyo trans=mada en en]ga mecnica4 ,el agua1 que en otro tiempo no realizaba ms trabajo que d]rib> sus mrg5es p>a e/ablec] otros y ahond> unas p>tes de su le*o p>a elev> otras1 es ahora el auxili> directo del hombre p>a tej] ropas y mol] granos4 ,guiado por el +5i]o1 el movimi5to torpe del agua sigue la direccin que se le traza1 y se la ha di/ribud por las ms f9as p9zas y delicadas bro*as1 igual que por los ms fu]tes engranajes de la pod]osa mqu9a4 ,su impulso indirecto rompe y tritura cuanto pon5 bajo el m>tillo-piln y e/ira los metales pasados por el lam9ador2 p]o sabe tambin elegir y junt> los hilos casi imp]ceptibles1 amalgam> los colores1 afelp> las telas y realiz> la vez los ms div]sos trabajos1 los que ni siqui]a poda sar un ,hrcules1 y los que no podran realiz> los hbiles d$os de un ,aracneo4 ,d&o su fu]za la mqu9a1 el arroyo se ha conv]tido en un gigantesco esclavo1 reemplaz&o l solo los mill>es de prision]os de gu]ra y la s]vidumbre de muj]es que ll5aban los palacios de los reyes2 toda la labor de e/os tri/es animales encad5ados1 sabe el torr5te hac]la mejor que jams fu he*a1 y cuntas otras cosas h>a adems6 ,bi5 utilizada1 una cat>ata como la del ,nig>a anim>a las mqu9as sufici5tes p>a realiz> todo el trabajo de una nacin4 ,incalculables son las riquezas con que la fbrica ha enriquecido la humanidad1 y e/as aum5tan cada ao1 gracias la fu]za que se sabe sac> de los combu/ibles1 y gracias tambin al empleo ms sabio y g5]al que se da las aguas corri5tes que ru$an por el incl9ado cauce del arroyo4 ,y1 s9 emb>go1 esos productos tan num]osos que sal5 de las fbricas p>a enriquec] la humanidad ent]a1 inici> de cambio en cambio los ms lejanos pueblos en una civilizacin sup]ior1 no alcanzan todos los hombres1 dej&o en la ms negra mis]ia los que los produc54 ,no lejos de la maje/uosa fbrica1 cuyos mon/ruos de hi]ro han co/ado tanto2 no lejos de esa magnfica resid5cia seorial1 rodeada de h]mosos rboles exticos1 importados con gr&es ga/os del ,himalaya1 del ,japn y de ,cali=nia1 pequeitas casas de ladrillo1 ennegrecido por la hulla1 se alnean en m$io de un espacio ll5o de amontonami5tos antie/ticos y de *>cas de agua ftida4 ,en esas humildes habitaciones1 m5os repugnantes1 es ci]to1 que los tugurios de los si]vos dom9ados por el ca/illo del seor feudal1 las familias se ren5 r>am5te alr$$or de la misma mesa2 unas veces el padre1 otras la madre los hijos1 llamados por la inexorable campana de la fbrica1 deb5 alej>se del hog> y suc$]se al s]vicio de las mqu9as1 que trabajan s9 tregua ni descanso1 lo mismo que la corri5te del arroyo que las pone en movimi5to4 ,con frecu5cia1 la honrada casita se encu5tra completam5te vaca1 m5os que en cualqui] r9cn no qu$e algn nio de teta1 reclam&o 9tilm5te la pres5cia de su madre con llantos desesp]ados ent]nec$ores suspiros4 ,la pobre criatura1 envuelta en hm$os paales1 crece raqutica causa de la falta de aire de cuidados1 y t>de temprano s] roda por el escr(ulismo m5os que una enf]m$ad cualqui]a1 tisis1 s>ampin cl]a no se la lleve en sus prim]os aos4 ,por e/a razn no todo es alegra y felicidad en las orillas del encantador arroyo1 donde la vida p>ece s] tan agradable1 donde p>ece natural que todos se am5 y goc5 de la exi/5cia4 ,tambin all la gu]ra social produce sus e/ragos2 tambin all los hombres ap>ec5 envueltos en ese torbell9o de la lu*a por la exi/5cia4 ,lo mismo que en la gota de agua las mnadas y los vibriones procuran arranc>se la presa unos otros1 igual sobre las mrg5es cada planta busca quit> la vec9a su p>te de sombra y hum$ad4 ,en el arroyo el sollo se arroja sobre la espnola1 y /a su vez sobre el gubio3 todo animal es p>a otro un cebo1 un plato ya s]vido4 ,entre los hombres1 la lu*a no (rece ese aspecto de tranquila f]ocidad1 p]o nos miramos unos otros con r5cor y odio1 envidiosos del manj> que nue/ro h]mano se lleva la boca1 al cual no todos t5emos d]e*o1 segn p>ece4 ,los espectros del hambre y la mis]ia se levantan tras nosotros1 y p>a evit> que nosotros y nue/ras familias seamos presas de sus t]ribles g>ras1 corremos todos tras la =tuna1 aunque la hayamos de conqui/>1 directa indirectam5te1 en detrim5to de nue/ros semejantes4 ,s9 duda e/o nos entri/ece mu*os1 p]o movidos por el engranaje1 igual que el m>tillo-piln que se levanta y apla/a1 apla/amos tambin nosotros s9 qu]] hac] dao4 ,t5dr f9 e/a lu*a f]oz1 por la exi/5cia entre los hombres nacidos p>a am>nos8 ,s]emos siempre enemigos unos de otros8 ,los ricos se abrog>n et]nam5te el d]e*o de despreci> los pobres1 y /os su vez1 cond5ados la mis]ia1 no ces>n de conte/> al desprecio con el odio y la opresin con el furor8 ,no2 no s] siempre z4 ,en su amor la ju/icia1 la humanidad1 que cambia incesantem5te1 ha empezado ya su evolucin hacia un nuevo ord5 de cosas4 ,e/udi&o con calma la m>*a de la hi/oria1 vemos al ideal de cada siglo conv]tirse en la realidad del siglo sigui5te1 vemos el ensueo del utopi/a adquirir =ma precisa1 p>a hac]se necesidad social en la voluntad de todos4 ,con la imag9acin podemos ya contempl> la fbrica y los campos que la circundan tal cual el porv5ir los habr cambiado4 ,el p>que se ha ensan*ado2 actualm5te compr5de la llanura ent]a2 gr&es columnatas se levantan sobre la v]dura1 *orros de agua ca5 por encima de los macizos de flores1 y alegres nios corr5 por sus av5idas4 ,la fbrica e/ all todava2 ahora ms que nunca se ha conv]tido en un gran laboratorio de riquezas1 p]o e/os tesoros no se divid5 ya en dos p>tes1 de las cuales una p]t5ece uno solo1 si5do la otra1 la de los obr]os1 una mis]able limosna2 def9itivam5te p]t5ece todos los trabajadores asociados4 ,gracias la ci5cia que les hace utiliz> mejor el pod] de la corri5te y otras fu]zas de la naturaleza1 los obr]os no son los esclavos desgraciados de la mqu9a de hi]ro2 despus del trabajo del da1 gozan del reposo y de la fie/a1 las alegrz de la familia1 las lecciones del anfiteatro1 las emociones de la esc5a4 ,son iguales y libres1 son dueos de s mismos y se miran fr5te fr5te con la cabeza erguida1 porque n+uno lleva en su c>a impreso el e/igma de la esclavitud4 ,tal es el cuadro que podemos contempl> anticipadam5te p>ndonos por la t>de c]ca del arroyo qu]ido1 cu&o el sol poni5te se rodea de un crculo de oro con las volutas de vapor que se escapan de la fbrica4 ,e/o no es an ms que un espejismo1 p]o si la ju/icia no es una palabra vana1 e/e espejismo nos refleja ya la ciudad lejana1 m$io oculta detrs del horizonte4 ,,cap,,tulo ,,xvii ,la navegacin y la armada ,al travs de los siglos1 los progresos mat]iales de la humanidad pu$5 m$irse por los di/9tos s]vicios que el arroyo ha pre/ado4 ,actualm5te1 el impulso de su corri5te se trans=ma en fu]za viva p>a mol] el trigo1 tej] telas y producir un s9nm]o de trans=maciones en la prim]a mat]ia4 ,sus aguas y aluviones se cambian en savia y tejidos vegetales en los prados y alam$as2 en la agricultura y la indu/ria es nue/ro gran auxili>4 ,en otro tiempo no suc$a z4 ,el bosque s9 lmites cubra los montes y llanuras2 las s5das que s]p5teaban entre los rboles eran muy r>as y mal trazadas1 ob/rudas por hi]bas y maleza2 por eso1 los salvajes utilizaban la sup]ficie del arroyo p>a asc5d] desc5d] por su cauce sobre el tronco de rbol vaciado que les s]va de emb>cacin4 ,en nue/ros dz1 gracias las c>ret]as1 cam9os y s5das que atraviesan nue/ras campiz en todas direcciones1 la navegacin s]ia sobre el arroyo es cosa casi desconocida2 slo se boga ya por el plac] de rem> y s5tirse balanceado muellem5te por las rizadas ondas4 ,p>a el hombre es e/e uno de los ms agradables recreos fsicos que pu$a proporcion>se4 ,no nos es posible t5] un ensueo de felicidad1 s9 imag9>nos inm$iatam5te que flotamos con s]es qu]idos en una b>ca que surca las aguas impelida por remos que se sum]g5 acompasadam5te4 ,ha/a cu&o e/amos solos1 es una voluptuosidad real pod] anim> con los brazos uno de esos b>quitos afilados que cortan el agua con agilidad de pez4 ,se cambia de punto capri*o2 tan pronto nos ac]camos una cascada1 como descansamos en un *>co tranquilo2 aqu nos rozamos con el csp$ de la orilla1 all con el tronco de un sauce2 se pasa de la obscura av5ida1 negra de sombra1 la sup]ficie salpicada de luces que cae como lluvia travs del follaje4 ,y adems1 no se =ma un mismo cu]po con la b>quilla1 especie de extrao animal la vez hombre y delfn8 ,con sus l>gos remos1 p>ecidos pod]osas aletas1 se produc5 remol9os en cada lado de la b>ca y se hace ca] como lluvia de p]las las gotas sobre la sup]ficie del agua2 voluntad se abre el lquido en surcos espumosos1 y detrs se deja una l>ga e/ela donde vibra la luz s]p5te&o4 ,desgraciadam5te1 sobre el arroyo las emb>caciones no se v5 con frecu5cia4 ,ap5as si b>qui*uelos de uno dos remos se reflejan en los remansos donde las aguas se acumulan antes de ca] sobre las ru$as de la fbrica y pon] en movimi5to muelas y engranajes4 ,a veces suele v]se algn viejo b>quillo atado con una cad5ita una rama cualqui]a1 una e/aca clavada en la orilla2 casi siempre e/ m$io sum]gido en el agua2 indudablem5te en otro tiempo sirvi algn pescador1 p]o ahora sus tablas e/n desunidas1 el agua p5etra por todas p>tes y los nicos navegantes que se av5turan utiliz>la son los malos e/udiantes en los dz que hac5 novillos2 poni5do cada uno de los pies sobre una de las bordas1 adelantan con precaucin p>a mant5] el equilibrio2 luego1 apoyndose en el bi*]o1 empujan la casi de%e*a emb>cacin al m$io de la corri5te1 y1 de un salto vigoroso1 alcanzan la opue/a orilla2 veces se qu$an cortos y ca5 sobre el b>ro1 p]o la travesa1 bi5 mal1 se ha realizado y se m>*an alegres cont9u> sus proezas por el monte4 ,a todo e/o se r$uce p>a los nios la navegacin por el arroyo4 ,no ob/ante1 cu&o llega la primav]a1 se entreti55 con/ruy5do pequeos navos vaci&o un p$azo de cor*o donde plantan un palito cualqui]a veces el portaplumas1 adornado en su extremidad con una b&]a roja azul2 luego1 con gritos de alegra1 lo arrojan al agua1 dndole por toda tripulacin algn insecto1 esclavo de los t]ribles calafates4 ,p]fectam5te 9til p>a el transporte de viaj]os1 el arroyo es casi inneces>io p>a la navegacin4 ,los bosques de la llanura han desap>ecido1 reemplazados por los prados1 los campos y los pueblos y p>a los rboles cortados sobre las col9as1 los cam9os han facilitado m$ios de transportes m5os capri*osos que la corri5te del arroyo4 ,p>a imag9>nos el aspecto de nue/ra corri5te de agua y los s]vicios p>a que la utiliz>on nue/ros antepasados en los tiempos de la b>b>ie primitiva1 nos es preciso atraves> el ,ocano y desemb>c> c]ca de las co/as del m> de las ,antillas1 en uno de esos bosques de ,honduras1 del ,yucatn y el ,mosquitos1 donde los c>ibes y los zambos cortan la acacia1 el c$ro y el campe*e4 ,el arroyo no es ms que una l>ga calle abi]ta en el espesor del bosque2 la sup]ficie lquida1 sombreada por las bv$as de rboles1 e/ unida como un cri/al2 solo los oblicuos rayos de luz que en algunos puntos aguj]ean la espesa enramada1 hac5 brill> como pepitas de oro los ms pequeos insectos y ha/a el pol5 de las plantas2 las lianas que se mojan en el agua la rayan con pequeitos surcos negros donde vacila un in/ante la imag5 de las ramas4 ,rep5t9am5te1 en una vuelta ap>ec5 algunos hombres s5tados en un tronco vaciado y seguidos de un gran haz de troncos1 m$io sum]gidos en el agua3 es la armada de acacia que resbala sil5ciosa por la sup]ficie del arroyo4 ,la tripulacin no ti5e que hac] ms que dej> la d]iva el montn que le sigue1 acompa&o con su cant9ela la cad5cia de los remos4 ,si algn ob/culo se pres5ta1 si los troncos se deti55 sobre un banco de ar5a una roca oculta1 los atletas c>ibes1 de msculos pod]osos y an*o trax de bronce1 pon5 bi5 pronto flote el convoy ent]o1 y cu&o llegan la playa donde los esp]an gr&es navos1 un fu]te movimi5to con el palo que les sirve de remo ba/a p>a abord>4 ,cuan h]mosos resultan1 esos hombres de la naturaleza1 cu&o la desembocadura de los ros1 y ms h]oicos aun en pl5a m>1 se av5turan en su dbil esquife sobre las gr&es olas1 donde tan pronto p>ec5 sepultados bajo las aguas como reap>ec5 rodeados de espuma6 ,y cun abnegados y honrados son e/os bu5os brb>os1 y qu pr(unda y grata impresin dejan en el cansado viaj]o que ha recibido una sola vez hospitalidad en su cabaa6 ,la hi/oria de su raza es la de las gr&es degollaciones de su pas2 en sus antepasados1 tal vez no haya uno durante tres siglos despus de la conqui/a de las ,antillas1 que no haya sido brutalm5te degollado por algn civilizador2 s9 emb>go1 no cons]van n+n r5cor1 y su honrada bondad se armoniza con su lmpido cielo1 sus ti]ras tan fecundas1 y sus arroyos con inm>cesibles y encantadoras rib]as4 ,el trabajo de nue/ros mad]]os de ,europa es mu*o ms p5oso4 ,la tala gradual de los bosques de la llanura les ha obligado cont9u> su indu/ria en los accid5tados desfilad]os de las si]ras4 ,en vez de dej>se mec] dulcem5te por el curso tranquilo de una corri5te s9uosa1 es preciso discipl9> el salvaje torr5te1 refr5> ese mon/ruo furioso det5indolo unas veces y activ&o su corri5te otras4 ,el peligro les am5aza cada in/ante1 y si mu*as veces salvan su vida1 no es ms que por la fu]za1 la agilidad y un cont9uo h]osmo4 ,el p>aje mismo donde trabajan1 ti5e en s algo de t]rible2 no durante el v]ano1 cuyo ardi5te sol dora las hojas de los rboles y hace sonreir ha/a el horror de los precipicios1 p]o en el otoo1 cu&o las nubes pasan corri5do por encima de los sombros b>rancos y dejan en las cimas de los montes sus jirones como gigantescos li5zos rotos1 y el vi5to1 ya helado1 p5etra con e/ru5do en los e/re*os valles1 produci5do un prolongado ruido de tru5o que rep]cute lo lejos4 ,luego1 la nieve se exti5de sobre las alturas1 y1 con frecu5cia1 la niebla que sube por la p5di5te del monte1 deja tras s un triple f5m5o de tri/eza2 en lo ms alto ha teido de blanco el obscuro bosque2 ms abajo1 un color gris de agua y de nieve1 y en las g>gantas de la si]ra lluvia fra y abundante4 ,no ob/ante1 en la glacial atmsf]a los cortadores de mad]a sudan *orros porque manejan el ha*a y cada golpe desc>gado sobre el tronco del rbol1 pone en movimi5to todos sus msculos4 ,en lu*a con el enorme p9o1 que desde mu*os siglos viva librem5te en las faldas del monte1 se si5t5 poco poco posedos de ese furor que se apod]a siempre de los hombres consagrados de/ruir otras exi/5cias4 ,como el cazador p]sigui5do su presa1 como el soldado d$icado mat> sus semejantes1 el cortador de rboles enloquece en su obra de de/ruccin porque si5te t5] ante s un sr vivo4 ,el tronco gime por la mord$ura del ac]o1 y su lam5to se repite de rbol en rbol por todo el bosque1 como si p>ticip>an de su dolor y compr5di]an que el ha*a se volv] contra ellos tambin4 ,por f91 el p9o cae pesadam5te sobre el suelo1 rompi5do en su cada las ramas de los rboles vec9os4 ,los leadores rodean al coloso cad2 cortan las ramas y las extremidades flexibles1 y luego1 cu&o e/ limpio el tronco1 lo arra/ran por las v]ti5tes que rayan los flancos del monte y por las cuales corr5 las pi$ras despr5didas y las nieves fundidas en la altura4 ,ci5tos y veces miles de palos se aproximan sucesivam5te c]ca del precipicio con objeto de que un simple empujn ba/e p>a lanz>los rod&o por la p5di5te4 ,cu&o todos los prep>ativos e/n t]m9ados empieza el arra/re3 los troncos se pon5 en movimi5to por el plano incl9ado2 al pr9cipio l5tos y luego1 con velocidad creci5te1 t]m9an su c>r]a en rapidez v]tig9osa1 y1 embadurnados de b>ro y despojados de su corteza1 arra/ran en la cada tempe/ades de pi$ra p>a ir p>> al lago de agua que se ha =mado por un azud1 al pie mismo de la p5di5te4 ,g5]alm5te1 los rboles ca5 z1 s9 det5]se1 p]o veces la extremidad sali5te de una roca una punta de palo clavado en el suelo1 conti5e la avalan*a en su desc5so2 entonces es preciso que un hombre baje y1 con exposicin de su vida1 pone en movimi5to nuevam5te los troncos det5idos4 ,por f91 todos los mad]os1 ms m5os ent]os1 se ren5 en el lago artificial2 amontonados unos sobre otros1 se muev5 dbilm5te por la presin del agua4 ,como animales cansados que el pa/or acaba de enc]r> en el p>que1 descansan los troncos1 esp]&o el mom5to de pon]se en m>*a4 ,nada ms extrao durante la no*e que v] el espectculo de esos gr&es mon/ruos t5didos y reflej&o luz por los rayos de la luna4 ,una maana1 todos los mad]os bajados del monte1 se han agrupado sobre la pi$ra del desfilad]o1 al lado de la b>ricada que conti5e las aguas del lago1 y sobre la cual cae el agua sobrante en dbil cascada4 ,los troncos de p9o1 los pies d]e*os y contrafu]tes que so/i55 slidam5te el dique1 se retiran con cuidado2 luego1 una seal1 la traviesa que s]va de c]rojo la enorme pu]ta1 es precipitada al fondo1 la compu]ta se levanta y la masa impetuosa del agua corre con furor hacia la salida que le acaban de abrir4 ,levantada del c5tro p>a salir por el orificio en columna pod]osa1 se precipita en cat>atas p>a conv]tir en ro tumultuoso el tranquilo arroyo que corra s9 ruido por las pr(undidades del desfilad]o4 ,p]o el nuevo ro no corre solo2 arra/ra con l toda la mad]a amontonada en el depsito lacu/re4 ,los troncos se dirig5 hacia la salida como enormes reptiles2 se *ocan1 ru$an y saltan2 luego1 incl9ndose por la cascada1 se juntan y dan vueltas1 ense&o travs de la espuma las rojas man*as del ha*a1 y desap>ec5 un in/ante en el abismo p>a surgir ms lejos en el h]vor del agua1 y resbal>se oscil&o sobre la corri5te rpida4 ,z se suc$5 en una s]ie de inm]siones los troncos que no ha mu*o se balanceaban en el bosque1 produci5do murmullos que eran la voz del monte4 ,todos los ruidos aislados se pi]d5 en el e/ru5do de ese lago y esa selva que desap>ec5 juntos por el sonoro valle4 ,lanzados por la fu]za de proyeccin del gran depsito1 los troncos corr5 precipitadam5te unos tras otros1 y detrs de ellos1 por el p$regoso cam9o que baja s]p5te&o por la lad]a1 corr5 los leadores4 ,m>9os su modo1 ti55 que dirigir la navegacin de la flotilla de mad]a4 ,al pr9cipio les ba/a con seguir lo l>go del torr5te1 p]o muy pronto es neces>io que int]v5gan directam5te1 y entonces los intrpidos compaeros necesitan todo el vigor de sus agudos gan*os1 toda la agilidad de sus brazos1 toda la habilidad de su mirada y toda la en]ga de su voluntad4 ,si un palo se deti5e d&o vueltas en un remol9o1 un leador lo ha de sac> de la atraccin del torbell9o2 armado de su bi*]o salta de sali5te en sali5te ha/a lleg> al m>g5 del agua con grave peligro de ca] en el crculo lquido2 se deja entonces ca] ha/a c]ca del agua1 casi susp5dido de una fu]te raz1 y con su gan*o1 empuja al tronco hacia el hilo de la corri5te hacindole salir del crculo fatal4 ,ms lejos1 otro tronco ha sido cogido entre el promontorio y una anfractuosidad de la pi$ra1 y1 aunque vibr&o por la presin del agua1 no pu$e cont9u> su cam9o4 ,el leador ti5e que p5etr> en el arroyo con agua ha/a la c9tura y cog] por una extremidad la viga p>a lanz>la al m$io del arroyo4 ,en otra p>te1 un tronco se ha atravesado en el cauce1 det5i5do como un dique todas las mad]as que bajan4 ,se =ma una presa1 presa irregul> y graciosa que aum5ta s9 ces> con todos los troncos que arra/ra la corri5te4 ,all es donde los conductores del convoy ti55 que desafi> la mu]te c>a c>a4 ,las aguas1 det5idas por la b>r]a1 aum5t&o su nivel y salv&o los ob/culos1 se desbordan en cascadas2 el torr5te1 fu]a de su curso normal1 se lanza en rep5t9os y gigantescos borbotones2 los mon/ruos se agitan convulsivam5te haci5do tembl> y gemir su mad]a4 ,a e/e caos movible ti5e que atac> con d5u$o el conductor de la armada4 ,los vali5tes leadores se han de lanz> sobre ese &amiaje engaador que tiembla bajo sus pies2 uno uno ti55 que arranc> todos los troncos sup]iores y hac]los rod> por encima del dique la p>te libre del arroyo1 p]o bi5 un palo m$io libre se levanta de improviso1 un pie resbala sobre la mad]a lisa y mojada1 un salto de agua1 un remol9o rep5t9am5te =mado vi5e *oc> contra la mad]a donde l flota1 un palo cad en la corri5te salta hacia los leadores1 y algunos de ellos1 lvidos y sangri5tos1 flot>n tambin en compaa de los mu]tos p9os1 por el ro abajo2 los que fu]za de en]ga1 de/reza y su]te1 escapan de todos esos peligros1 los que desde el bosque la s]r]a sab5 conducir la flotilla de p9os s9 t5] n+una desgracia1 ti55 motivos p>a cre]se a=tunados2 p]o que esp]5 semanas y meses porque el cortejo de las enf]m$ades les sigue con paso inci]to4 ,algunas veces suc$e que son vanos todos sus esfu]zos p>a conducir los p9os la s]r]a que los ha de cort>2 el agua falta en el arroyo1 y contra todo el +5io y la fu]za de los trabajadores1 no pu$5 conseguir que flot5 las pesadas masas que se deti55 en todas p>tes1 sobre los bancos de ar5a1 sobre las pi$ras del fondo y sobre las puntas de las rocas4 ,ti55 que esp]> la crecida que ponga en movimi5to los troncos atascados2 p]o entonces1 /os1 arra/rados demasiado pronto y demasiado rpidos1 suel5 salv> las mrg5es y se van lo lejos corr] mundo1 pes> de los obr]os que los miran codiciosos al pas>4 ,en las desembocaduras de los ros que bajan de los ,ap59os al ,m$it]rneo1 multitud de p9os1 sorpr5didos de rep5te por la inundacin1 van p]d]se en el m> y conv]tirse en islas flotantes que los m>9os extranj]os toman por escollos4 ,los b>qu]os que se lanzan en busca de los troncos extraviados1 van pesc>los como ca*alotes1 y los conduc5 atados la popa de sus b>cas4 ,ms m5os pronto1 e/a indu/ria de armada1 actualm5te relegada los ms lejanos inaccesibles montes1 dej> de exi/ir4 ,las c>ret]as y cam9os de fcil trnsito1 van subi5do desde los valles hacia los mas inaccesibles promontorios1 y lleg>n sitios los ms elevados de los montes2 los cam9os de hi]ro y todas las pod]osas mqu9as inv5tadas1 vi55 pon]se tambin al lado del leador p>a facilit>le su t>ea2 los bosques combatidos por los agricultores1 se bat5 en retirada hacia las altas cimas1 y all donde se mant5gan1 donde conqui/5 ext5sin1 tom>n un aspecto nuevo1 porque los rboles en vez de crec] en lib]tad1 se plantan en todas p>tes di/ancias regul>es y crec5 bajo la vigilancia de gu>dabosques que los cortan antes de la edad4 ,nue/ros desc5di5tes no conoc]n ms que por tradicin la flota de armadz1 rudo empleo de la navegacin1 que s9 duda inspir los salvajes asc5di5tes de ,cook y de ,b\ga9ville la idea de av5tur>se sobre las olas del ocano4 ,discipl9adas en lo sucesivo las aguas del arroyo1 ni siqui]a nos s]virn p>a transport> nue/ras poblaciones a/illas y lea p>a el fuego4 ,,cap,,tulo ,,xviii ,el agua de la ciudad ,en nue/ros pases de la ,europa civilizada1 donde el hombre int]vi5e por todas p>tes p>a modific> la naturaleza su gu/o1 el arroyo cesa de s] libre y se convi]te en cosa de los habitantes de sus rib]as4 ,lo utilizan1 segn les convi5e1 p>a reg> las ti]ras p>a mol] el trigo4 ,p]o1 frecu5tem5te1 no sab5 utiliz>lo con intelig5cia y lo aprisionan entre murallas mal con/rudas que la corri5te d]riba2 conduc5 el agua hacia hondonadas donde se e/aciona en *>cas pe/il5tes2 las ll5an de basura que debi]a s]vir de abono sus campos y trans=man el alegre arroyo en lug> inmundo4 ,a m$ida que se va ac]c&o la gran ciudad indu/rial1 el arroyo se ll5a de impurezas4 ,las aguas de las casas inm$iatas se mezclan su curso2 viscosidades de todos los colores alt]an su transp>5cia1 repugnantes haces ll5an sus orillas c5agosas y cu&o el sol las seca un olor ftido se esp>ce por la atmsf]a4 ,por f91 el arroyo1 conv]tido en cloaca1 entra en la ciudad1 donde su prim] aflu5te es una repugnante alcant>illa1 con su enorme boca ovalada1 c]rada con b>rotes de hi]ro4 ,casi s9 corri5te1 por la escasa incl9acin del suelo1 la masa fangosa corre l5tam5te por entre dos lneas de casas con sus p>$es cubi]tas de algas v]dosas1 su mad]am5 rod por la hum$ad y sus enlucidos cayndose p$azos4 ,por esas casas1 donde trabajan los pelet]os1 los curtidores y otros indu/riales1 la corri5te c5agosa es an una riqueza1 y s9 ces> los obr]os aprove*an el agua nauseabunda4 ,sus mrg5es han p]dido toda =ma natural2 ahora son murallas p]p5dicul>es1 en las que tre*os se v5 algunas gradas de escal]a2 sus orillas e/n cubi]tas de resbaladizas losas2 las curvas son aqu rep5t9as vueltas2 en vez de ramas y follaje1 ropas ext5didas sobre cu]das1 se balancean por encima del foso1 y tabiques otras b>r]as1 pas&o de uno otro lado1 indican los lmites de propi$ad4 ,al f9 la obscura masa p5etra bajo una s9ie/ra bv$a4 ,el arroyo que yo he vi/o salir la luz1 tan limpio y alegre en el manantial1 no es ahora ms que una alcant>illa1 en la que toda una ciudad arroja sus dese*os4 ,en un int]valo de algunos kilmetros el contra/e es gr&e4 ,all arriba1 en el libre monte1 el agua c5tellea al sol y transp>5te1 pes> de la pr(undidad1 deja v] las blancas pi$ras1 la ar5a y las hi]bas e/remecidas de su le*o2 murmura dulcem5te entre las caz2 los peces surcan la corri5te1 rpidos1 como fle*as de plata1 y los pj>os hac5 tembl> la sup]ficie al *oque de sus alas4 ,en sus orillas surg5 mazos de flores2 rboles ll5os de savia exti5d5 sus l>gos brazos1 y el que se pasea lo l>go de su orilla pu$e tranquilam5te descans> su sombra1 contempl&o el esplndido cuadro que se des>rolla entre dos s9uosidades4 ,cun dif]5te es el arroyo bajo las ciudades6 ,el agua es igual en sub/ancia1 p]o slo p>a el qumico4 ,en realidad1 ap>ece c>gada de tantas inmundicias1 que ha/a es viscosa4 ,no se ve luz bajo la sombra bv$a1 s9o de tre*o en tre*o1 en que algn rayo de sol pasa por entre b>rotes de hi]ro1 reflejndose sobre las viscosas p>$es4 ,la vida p>ece aus5te de esas t9ieblas1 p]o exi/e1 no ob/ante2 repugnantes hongos1 alim5tados por la podr$umbre1 crec5 en los r9cones2 inf9idad de ratas se ocultan en sus aguj]os4 ,los nicos s]es humanos que se av5turan por tan tri/es lug>es son albaal]os1 enc>gados de re/ablec] la corri5te sep>&o los amontonami5tos de b>ro4 ,por f91 la infecta masa llega al ro1 desemboc&o en l pesadam5te4 ,negra violcea1 se prolonga lo l>go de la orilla1 s9 mezcl>se con el agua relativam5te pura de la corri5te1 y det]m9&o una lnea s9uosa francam5te trazada4 ,durante l>ga di/ancia se ve e/a masa corri5do por un flanco del ro s9 mezcl>se con l2 p]o los remol9os1 los reflujos de toda especie causados por los accid5tes del fondo y las s9uosidades de la orilla1 consigu5 al f9 la fusin de las aguas2 la lnea que las sep>aba se borra poco poco1 gruesos y transp>5tes borbotones surg5 del fondo travs de la masa c5agosa2 las mat]ias impuras1 ms pesadas que el agua que las arra/ra1 se depositan en los mrg5es4 ,el arroyo se purifica cada vez ms1 p]o al mismo tiempo deja de s] el mismo1 y se pi]de en la pod]osa corri5te del ro1 que lo lleva hacia el ocano4 ,su pequea masa1 gota gota y molcula molcula1 se ha confundido con la gran masa3 la hi/oria del arroyo ha t]m9ado1 al m5os en ap>i5cia4 ,p]o la boca de la alcant>illa no ha vomitado en el ro toda el agua que corra entre las mrg5es sombreadas ms arriba de la ciudad y de sus fbricas4 ,mi5tras que una p>te de la corri5te sigue su cauce natural1 trans=mado en foso y luego en canal subt]rneo por la mano del hombre1 otra p>te del arroyo1 arrancado de su curso normal1 entra en un amplio acu$ucto y se dirige hacia la ciudad1 sigui5do el flanco de las col9as y pas&o por enormes sifones por debajo de los b>rancos4 ,el agua1 protegida contra la evaporacin por las p>$es de pi$ra de metal1 ll5a su entrada en la ciudad un va/o depsito de mampo/]a1 especie de lago artificial donde el lquido se deti5e y purifica4 ,de all es de donde sale p>a di/ribuirse de b>rio en b>rio1 de calle en calle1 por las casas y por los pisos1 por conductos y ramificaciones inf9itas y sobre la gran sup]ficie habitada4 ,el agua es indisp5sable en todas p>tes2 se necesita p>a limpi> las calles y las habitaciones2 p>a beb] todos los s]es que ti55 vida1 desde el hombre y los animales dom/icos1 ha/a la mode/a flor que crece en la maceta de la v5tana en el csp$ que hum$ece el vapor emanado de las fu5tes4 ,por esas miradas de bocas y de poros absorbi5do incesantem5te v5illas1 gotas simple hum$ad d]ivada del arroyo1 la ciudad se convi]te en un inm5so organismo1 en un mon/ruo prodigioso absorbi5do torr5tes de un solo sorbo p>a calm> su s$4 ,hay ciudades que no se satisfac5 con slo un arroyo y se alim5tan la vez de v>ios1 afluy5do de todos lados por acu$uctos div]g5tes4 ,una sola ciudad1 ,londres1 la capital ms populosa del mundo1 consume cada da ms de un milln de metros cbicos de agua1 los sufici5tes p>a ll5> un sitio donde pudi]an flot> cmodam5te ci5 navos de gran porte4 ,despus de inf9itas ramificaciones por las calles y casas1 el agua de los acu$uctos1 ya sucia por el uso y mezclada impurezas de toda clase1 empr5de nuevam5te su cam9o p>a alej>se de la ciudad donde eng5dr>a la pe/e4 ,cada caera vomita como boca inmunda las aguas de uso dom/ico y de las calles1 y se convi]te en un torr5te nauseabundo2 al lleg> una curva se precipita en cascada por un tragad]o4 ,e/e torr5te impuro es el nico que los nios de la ciudad pu$5 e/udi> y que contribuye1 ms de lo que p>ece1 hac]nos am> la naturaleza4 ,recu]do todava lo que haca de nio4 ,cu&o la fu]te lluvia haba limpiado las pi$ras de la calle1 ll5ndola casi de agua1 otros amiguitos y yo con/ruamos vallas1 enc]rbamos las aguas en un desfilad]o1 la hacamos precipit> en corri5tes y =mbamos capri*o islas y p5nsulas4 ,llegados hombres1 los pequeos +5i]os que *apoteaban en el agua con tanto jbilo1 no pu$5 record> s9 alegra los juegos de su infancia2 pes> suyo miran con ci]ta emocin el pequeo torr5te c5agoso que corre junto la ac]a4 ,desde los prim]os aos de nue/ra niez1 en el espacio de una g5]acin1 cuntos y cun div]sos residuos1 arra/rados por la corri5te viscosa1 han seguido su cam9o hacia el m>6 ,ha/a la sangre de los ciudadanos se ha mezclado con el b>ro6 ,todas las impuras corri5tes de las calles se dirig5 hacia un c5tro comn que1 con frecu5cia1 suele s] el del antiguo arroyo1 de modo que la ciudad se p>ece esos plipos cuyo nico orificio se abre alt]nativam5te p>a la defecacin y el alim5to4 ,s9 emb>go1 en la mayor p>te de las corri5tes subt]rneas de nue/ras ciudades1 se ha t5ido el cuidado de e/ablec] ci]ta sep>acin entre dos di/9tas direcciones del agua4 ,tubos de hi]ro de obra sup]pue/os1 sirv5 de conductos di/9tas corri5tes cuya direccin suele s] inv]sa2 unos llevan el agua pura que va ramific>se por las casas2 otros el agua sucia que sale de ellas4 ,como en el cu]po animal1 las art]ias y las v5as se acompaan2 un crculo no int]rumpido se =ma entra la corri5te que lleva la vida y la que producira la mu]te4 ,desgraciadam5te1 el organismo artificial de las ciudades1 e/ lejos todava de p>ec]se por su p]feccin los organismos naturales de los cu]pos vivos4 ,la sangre v5osa1 expulsada del corazn los pulmones1 se r5ueva al contacto del aire2 se limpia de todos los productos impuros de la combu/in int]ior1 y1 recibi5do de fu]a el alim5to de su propia llama1 pu$e empr5d] de nuevo su viaje desde el corazn las extremidades1 llev&o el calor de la vida desde las mayores las ms pequez art]ias4 ,en nue/ras ciudades1 al contr>io2 cu]po in=me donde se bosqueja la organizacin1 el agua sucia cont9a corri5do por las alcant>illas y va enturbi> los ros1 donde no se purifica s9o l5tam5te1 cu&o la indu/ria humana no la recoge p>a alim5t> la ciudad entr&o en la circulacin subt]rnea4 ,p]o en e/a depuracin que la ci5cia del hombre comete la torpeza de no llev> efecto1 las fu]zas de la naturaleza trabajan de conci]to con los habitantes del agua4 ,en las desembocaduras de las gr&es alcant>illas1 donde no sum]ge su vido anzuelo el pescador de caa1 multitud de peces1 amontonados en v]dad]os bancos como los ar5ques del m>1 se nutr5 con los re/os del fe/n arra/rados por el c5agoso torr5te2 el limo de las murallas1 las mrg5es y las hi]bas del fondo1 deti55 tambin y hac5 entr> en sus propias sub/ancias el ci5o que las baa2 los residuos ms pesados desci5d5 y se mezclan con la grava del fondo1 los objetos flotantes son arrojados la orilla se deti55 en los bancos de ar5a2 poco poco el agua se cl>ifica2 gracias su fauna y su flora ha/a se desemb>aza de las sub/ancias disueltas que la desnaturalizan1 y si en su curso no fu]a ensuciada de nuevo por otras impurezas arra/radas de otras ciudades1 concluira por volv] su primitiva pureza antes de lleg> al ocano4 ,en la ciudad futura1 lo que aconseje la ci5cia h>n los hombres4 ,ya mu*as ciudades1 sobre todo en la intelig5te ,+lat]ra1 ensayan cre>se un si/ema art]ial y v5oso1 funcion&o con regul>idad p]fecta y unindose el uno al otro1 de modo que se complete un pequeo circuito de las aguas1 anlogo al que se produce en la naturaleza entre los montes y el m> por los manantiales y las nubes4 ,al salir de la ciudad las aguas de las alcant>illas1 aspiradas por mqu9as1 como la sangre lo es por el jugo de los msculos1 se dirigirn hacia un an*o depsito cubi]to1 donde se recog] el agua mezclada con inmundicias4 ,all otras mqu9as se apod]>n de e/e lquido fangoso y lo lanz>n por caos hacia div]sos conductos que corr]n bajo el suelo de los campos4 ,ab]turas practicadas de tre*o en tre*o sobre la cubi]ta de los acu$uctos1 p]mitirn que salga la sup]ficie lo que no pu$a cont5] el canal1 p]o en cantidades calculadas anticipadam5te y sobre todos los campos empobrecidos que sea preciso reg5]> por el abono4 ,e/a c5agosa corri5te1 que s]a la mu]te de la poblacin si se e/ancase en ella corri]a por los ros1 se convi]te1 por el contr>io1 en vida p>a las naciones1 pue/o que se trans=ma en alim5tos p>a el hombre4 ,el suelo ms e/ril y ha/a la ar5a pura1 produc5 una vegetacin exub]ante cu&o se empapan de e/e lquido2 por otra p>te1 el agua que s]va de vehculo todas las mat]ias del albaal1 se encu5tra z limpia por la op]acin qumica de las hi]bas y races2 recogida subt]rneam5te en los conductos p>alelos las caerz de agua sucia1 pu$e entr> en la ciudad p>a limpi>la y prove]la bi5 dirigirse hacia el ro s9 enturbi> la lmpida corri5te4 ,en otros tiempos1 debajo de la prim]a ciudad que baaba1 el ro no era otra cosa1 ha/a el ocano1 s9o un gran canal de inmundicias2 en nue/ros dz recobra la belleza de los tiempos antiguos4 ,los edificios de las ciudades y los arcos de los pu5tes1 que durante siglos no se han reflejado ms que sobre turbias ondas1 empiezan ahora mir>se en un espejo transp>5te4 ,,cap,,tulo ,,xix ,el ro ,el caudal ent]o del ro no es otra cosa que el conjunto de todos los arroyos1 visibles invisibles1 sucesivam5te absorbidos3 es un arroyo aum5tado miles de veces1 y no ob/ante1 difi]e s+ul>m5te por su aspecto del pequeo curso de agua que s]p5tea por los valles lat]ales4 ,como el dbil tribut>io que mezcla su humilde corri5te su pod]oso raudal1 pu$e t5] tambin sus saltos y sus corri5tes1 sus desfilad]os y sus g>gantas1 bancos de grava1 escollos islas1 playas y rocas2 p]o1 con todo1 es mu*o m5os v>iado que el arroyo1 y los contra/es que (rece en su curso son m5os sorpr5d5tes4 ,como ms gr&e1 llama la at5cin por el volum5 de su cauce1 por la fu]za de su corri5te1 p]o su maje/uoso aspecto es casi siempre uni=me4 ,el arroyo1 mu*o ms p9toresco1 ap>ece y desap>ece alt]nativam5te3 se le ve corr] bajo la sombra1 ensan*>se como un lago y despus ca] en cascada como manojo de rayos lum9osos1 p>a ocult>se de nuevo en una obscura cav]na4 ,y el arroyo no slo es sup]ior al ro por lo inci]to de su m>*a y la belleza de sus orillas2 lo es tambin por el mpetu de sus aguas3 relativam5te es ms fu]te que el ro ,amazonas p>a modific> sus orillas1 v>i> sus s9uosidades1 deposit> bancos de ar5a y em]g] islas4 ,la naturaleza revela su fu]za por sus ag5tes mas dbiles4 ,vi/a con el microscopio1 la gota que se ha =mado bajo la roca1 realiza una obra geolgica relativam5te ms gr&e que la del ocano inf9ito4 ,el hombre1 por su p>te1 ha sabido ha/a el pres5te utiliz> mu*o mejor las aguas del arroyo que las de los gr&es ros4 ,de e/os1 ap5as la milsima p>te de su fu]za es empleada por la indu/ria2 sus aguas1 en vez de ramific>se por los campos en canales fecundos1 son1 al contr>io1 encajonadas en diques lat]ales y det5idas 9tilm5te en su cauce4 ,el arroyo p]t5ece ya en la hi/oria de la humanidad al p]odo indu/rial1 que es el ms avanzado2 el ro no repres5ta s9o una poca remotsima de las soci$ades1 aquella en la que las corri5tes de agua no s]van ms que p>a hac] flot> algunas emb>caciones4 ,y aun e/a utilidad dism9uye en nue/ros dz1 causa de las c>ret]as y los cam9os de hi]ro que facilitan el transporte los pueblos de las rib]as4 ,antes que el agricultor y el indu/rial consigan con ent]a seguridad hac] trabajos p>a aprove*> las aguas del ro1 es preciso que ces5 de tem] sus desbordami5tos1 y sean dueos de di/ribuirlas segn sus necesidades4 ,y ha/a que la ci5cia les sum9i/re los m$ios de somet] al ro1 result>n impot5tes p>a dom9>lo1 mi5tras vivan aislados en sus trabajos1 s9 asoci>se p>a regul>iz> en conci]to la fu]za1 aun brutal1 de la masa de agua que corre casi 9tilm5te por delante de ellos4 ,como nue/ros antepasados1 cont9uamos todava mir&o al ro con una especie de t]ror religioso1 pue/o que aun no lo hemos dom9ado4 ,no es1 como el arroyo1 una graciosa nyade con su cabell]a coronada de juncos2 es un hijo de ,neptuno que1 en su =midable mano1 bl&e el trid5te4 ,p>a contempl> en toda su maje/ad una de esas pod]osas masas de agua1 y compr5d] que se ti5e ante la vi/a una de las fu]zas en movimi5to de la ti]ra1 no es neces>io hac] un l>go viaje1 atraves> el ,viejo ,mundo1 ir visit>1 c]ca de su desembocadura el ,brahmaputrah y el ,yat-tse-kiang1 los dos1 hijos del mismo dios2 no es neces>io tampoco salv> el ,atlntico y viaj> por el ,misisipi1 el ,or9oco el ,amazonas1 an*os como m>es y sembrados de ar*ipilagos4 ,nos ba/a1 en los lmites del pas que habitamos1 con seguir el m>g5 de uno de esos cursos de agua que conti55 su m>*a y se exti5d5 ampliam5te al aproxim>se un e/u>io donde su masa tranquila va mezcl>se con las olas del ocano4 ,vistese el bajo ,somme el ,s5a c]ca de ,tanc>ville1 el ,loira entre ,paimb\ef y ,sa9t ,nazaire1 el ,g>ona y el ,dordoa en el punto donde se ren5 p>a =m> el m> de ,gironda6 ,contmplese sobre todo la punta sept5trional de la ,cam>ga donde el ,rdano se divide en dos brazos6 ,el ro es inm5so y tranquilo4 ,su enorme caudal1 que ocupa un le*o de ms de un kilmetro de an*o1 se di/+ue en seguida entre las dos corri5tes3 ap5as algn remol9o de espuma ru$a al abrigo de una roca que prolonga la punta de la isla en =ma de espuela4 ,por la izqui]da1 el brazo m5os caudaloso1 que llaman el pequeo ,rdano1 es1 no ob/ante1 una pod]osa corri5te ba/ante ms fu]te que la del ,g>ona1 el ,loira y el ,s5a2 por la d]e*a1 el gran ,rdano1 se oculta la vi/a por una rib]a poblada de sauces que cubr5 la mitad del vaporoso espacio4 ,en el inm5so crculo del horizonte no se ve ms que agua ti]ras arra/radas por el ro y depositadas en capas por "pculas sucesivas2 slo al ,e/e se di/+u5 algunas cimas rocosas de los montes ,alp9os1 azules como el cielo1 y hacia el ,norte ap>ec5 vagam5te las cimas cnicas de ,beaucaire1 al pie de las cuales empieza el antiguo golfo m>9o que los arra/res del ro han ll5ado poco poco4 ,islas1 p5nsulas1 rib]as1 todo e/ compue/o de una ar5a obscura que el ,rdano y sus aflu5tes han mezclado1 despus de hab] recibido de los torr5tes sup]iores los detritos de los ,alpes1 del ,jura y de los ,cev5as4 ,la gran isla de ,cam>ga1 cuyos bordes se v5 lo lejos entre los dos ,rdanos1 y que ti5e lo m5os o*oci5tos kilmetros de sup]ficie1 es en s1 un pres5te del ro que en otros tiempos =maba p>te de los montes de ,suiza y de ,saboya4 ,tal es el trabajo geolgico de la corri5te1 trabajo colosal que se cont9a s9 ces>4 ,no ob/ante1 el sil5cio ms pr(undo imp]a su alr$$or4 ,s5tado la sombra de un sauce1 se int5t>a en vano p]cibir el murmullo de la villa de ,arles1 de la que se ve1 con slo pon]se en pie1 sus arcadas romanas y torres s>rac5as4 ,el nico que se oye es el de las locomotoras y los vagones que ru$an al otro lado del ro haci5do trepid> el suelo4 ,no se les ve1 p]o su tru5o lejano se armoniza tan bi5 con la inm5sidad del ,rdano1 que p>ece la voz del ro4 ,nos p>ece que el hijo del m>1 debe t5]1 como el ocano1 su et]no y =midable e/ru5do4 ,mas abajo de su bifurcacin1 los dos ros pres5tan l>gas s9uosidades en su cauce4 ,las aguas lanzadas de una otra orilla baan el pie de la ltima col9a y reflejan las torres de la ltima ciudad4 ,ya el humo que se levanta de las casas se confunde con las lejanas brumas1 y en las orillas1 pobladas de rboles de dorada corteza1 no ap>ec5 ms que cabaz y r>as qu9tas m$io ocultas en la v]dura4 ,por f91 la ltima casa qu$a detrs1 y nos encontr>amos completam5te solos si algunas obscuras emb>caciones1 p>ecidas gr&es insectos1 no bog>an por el ro4 ,los rboles de la orilla no se suc$5 con tanta frecu5cia y son m5os altos2 un poco ms abajo ya no hay ms que maleza1 y luego1 ha/a las plantas desap>ec53 no qu$a otra vegetacin que la de las caz sobre el suelo an fangoso1 sali5do ap5as por encima del agua t]rosa4 ,en e/e p>aje la naturaleza se pres5ta tal cual era hace mill>es de siglos antes de que el hombre se in/al>a en la orilla de los ros y los arroyos que lo alim5tan4 ,como en los tiempos del pl]iosauro1 la ti]ra y el agua se confund5 en un caos3 bancos de ci5o1 islas em]gi5do aqu y all1 p]o ap5as di/9tas del agua que las baa1 brillan como ella y reflejan las nubes del espacio4 ,li5zos lquidos se exti5d5 entre e/os islotes1 p]o no se mezclan con el lodo del fondo3 son ci5o ms lquido que el b>ro de las orillas4 ,por todas p>tes se e/ rodeado de ti]ra en =macin y1 no ob/ante1 nos encontramos ya como en m$io del m>2 tan h]moso es el p>aje en que nos encontramos4 ,es que1 en efecto1 todo el espacio ab>cado con la mirada era en otro tiempo m>4 ,el ro lo ha ll5ado poco podo1 p]o el suelo1 de reci5te =macin1 no e/ todava afirmado4 ,s9 inm5sos trabajos de desecacin1 es probable que jams e/uvi]a en condiciones de s] habitado por los hombres1 pue/o que de su ci5o y agua corrompida se escapan mortales miasmas4 ,llegado e/os p>ajes que fu]on antes dom9ios del m>1 el ro1 gradualm5te cont5ido1 se exti5de cada vez ms y se hace m5os pr(undo4 ,por f91 se aproxima al m>1 y sus aguas dulces1 resbal&o tranquilas1 van *oc> contra las ondas espumosas de agua salada que se agitan con e/ru5do cont9uo4 ,en el *oque de los masas lquidas1 el agua del ro se mezcla pronto con las olas del inm5so abismo1 p]o1 aun despus de confundida1 trabaja todava4 ,todas las nubes de b>ro1 que haba arrancado de sus orillas sup]iores y que t5a aun en susp5sin1 son re*azadas por las olas hacia el le*o fluvial2 no pudi5do ir ms lejos1 se depositan en el fondo y =man z una especie de balu>te mvil sirvi5do de lmite temporal entre los dos elem5tos en lu*a4 ,aunque depositndose molcula sobre molcula1 el banco1 que ob/ruye la boca del ro1 no cesa de traslad>se p>a =m>se ms lejos4 ,empujado por la corri5te fluvial1 incesantem5te aum5tado por nuevos arra/res1 el b>ro es llevado hacia d5tro del m>1 y poco poco la masa ent]a ha ido progres&o4 ,de siglo en siglo1 de ao en ao1 de da en da1 ese ro que p>ece dbil ante el pod]oso m>1 consigue p5etr> en l1 y ha/a se pu$e calcul> cunto avanz> en un p]odo dado por la uni=midad de su m>*a4 ,pues bi51 e/a victoria del ro sobre el ocano1 es debida los mil pequeos arroyuelos y arroyos de las lad]as y los montes4 ,ellos son los que han rod las p>$es de los desfilad]os1 los que arra/ran los fragm5tos de roca1 los que muel5 y trituran las pi$ras1 y los que arra/ran la ar5a y diluy5 la arcilla4 ,ellos son tambin los que poco poco rebajan los cont95tes p>a engan*>los hacia el m> en va/as llanuras en donde t>de temprano con/ruir ciudades y practic> pu]tos4 ,,cap,,tulo ,,xx ,el cielo de las aguas ,lo mismo que los gr&es ros1 el ,rdano1 ,danubio la corri5te del ,amazonas1 el m> e/ compue/o por millones de arroyos que afluy5 sus tribut>ios4 ,una vez mezcladas en el ro sus aguas1 afluy5do de todos los puntos de los cont95tes1 se mezclan de un modo ms completo en la inm5sa pr(undidad del abismo m>9o1 ba/ante gr&e p>a cont5] toda el agua que todos los ros arroj>an durante c9cu5ta millones de aos4 ,por sus movimi5tos de flujo y reflujo2 sus movimi5tos ondulados1 sus olas de tempe/ad y sus corri5tes y contra-corri5tes1 pasea el agua de todos los ros de una otra extremidad del globo4 ,la gota salida de una roca en las entraz del monte1 da la vuelta al planeta1 purificada del aluvin que cont5a1 disuelve las molculas sal9as1 y de onda en onda1 segn los p>ajes que atraviesa1 cambia de peso especfico1 de sal9idad1 de color y de transp>5cia2 la fauna inf9itam5te pequea que la habita1 se modifica tambin en los div]sos climas3 tan pronto son animculos fos=esc5tes los que la pueblan y la hac5 brill> durante las no*es1 como infusorios que la hac5 p>ec]se una man*a de le*e4 ,su temp]atura v>a con/antem5te4 ,en los m>es pol>es la gota se trans=ma en un pequeo cri/al de hielo2 en los m>es ecuatoriales se entibia ba/ante p>a que los corales pu$an deposit> sus molculas de pi$ra4 ,comp>ado con el ocano s9 lmites1 el arroyo de la montaa no es nada1 y s9 emb>go1 sus aguas1 divididas ha/a el inf9ito1 se v]an en todos los m>es y en todas las rib]as si fu]a posible seguirlas con la vi/a en todo su inm5so recorrido4 ,p>a cada gota m>9a que corri en otro tiempo por el arroyo1 difi]e la duracin del viaje2 una1 ap5as entrada en el ocano1 es absorbida por las frondas de una alga m>9a y sirve p>a h9*> sus tejidos2 otra es absorbida por un organismo animal2 una t]c]a1 ret5ida por un cri/al de sal1 se deposita en una playa ar5osa y otra aun se cambia en vapor y vuela invisible por el espacio4 ,e/e es el cam9o que toma ms m5os pronto toda molcula acuosa4 ,lib]tada por su expansin rep5t9a1 escapa de los lazos que la det5an en la sup]ficie horizontal de los m>es y se levanta en la atmsf]a1 por donde viaja como viajaba por el ocano1 bajo otra =ma4 ,el vapor de agua asci5de z por toda la masa area1 ha/a por encima de los ardi5tes desi]tos1 donde en ci5tos de leguas no corre ni un slo hilo de agua2 sube los lmites extremos del ocano atmosfrico1 ses5ta kilmetros de altura sobre la sup]ficie del m>1 y1 s9 duda1 una p>te de e/e vapor halla tambin cam9o hacia otros si/emas planet>ios porque los blidos que atraviesan los cielos e/rellados =m&o fle*as lum9osas y arrojan sus *ispas sobre el suelo1 deb51 en cambio1 llev>se consigo un poco de aire hm$o que oxide su sup]ficie4 ,s9 emb>go1 el vapor de agua que se escapa de la esf]a de atraccin t]re/re p>a ir con los blidos p>> los lejanos a/ros1 es relativam5te bi5 poco2 el gran m> de hum$ad1 t5ido en susp5sin en nue/ra atmsf]a1 e/ de/9ado ca] casi en su totalidad sobre el globo t]rqueo en =ma de lluvia4 ,las innum]ables molculas de agua son invisibles mi5tras el aire no se encu5tra saturado2 p]o si el crecimi5to de hum$ad el desc5so de la temp]atura det]m9an el punto de saturacin1 inm$iatam5te las "pculas de vapor se cond5san1 se convi]t5 en gotitas de niebla de nube1 y se engloban con millones de otras molculas1 =m&o un volum5 inm5so1 susp5dido en las alturas4 ,si son demasiado pesadas1 las nubes se de%ac5 en lluvia sobre el ocano1 de donde han salido1 bi51 empujadas por los aires1 van *oc> contra las esc>paduras de las col9as1 por encima de los cont95tes1 det5indose en los campos de las mesetas en las ari/as y picos de las montaz4 ,ca5 en =ma de lluvia de nieve2 luego1 gotas y copos1 divididos ha/a el inf9ito1 p5etran en la ti]ra por las cav]nas1 las fisuras de las rocas y los int]/icios del fecundo suelo4 ,durante l>go tiempo el agua qu$a oculta2 despus ap>ece la luz en =ma de alegre fu5te1 y empieza de nuevo su viaje hacia el ocano por los le*os incl9ados del arroyo1 de b>rancos y ros4 ,e/e gran circuito de las aguas no es la imag5 de toda vida8 ,no es el smbolo de la inmortalidad8 ,el cu]po vivo1 animal vegetal1 es un compue/o de molculas que cambian s9 ces>1 que los rganos de la nutricin respiracin han cogido de fu]a p>a hac]lo entr> en el torbell9o de la vida4 ,arra/rados por el torr5te circulatorio de la savia1 de la sangre de otros lquidos1 entran =m> p>te de un tejido1 luego de otro y de otros an2 z viajan por todos los organismos1 ha/a que son def9itivam5te expulsadas1 y entran en ese gran mundo ext]ior1 donde millones de s]es vivos se empujan y combat5 p>a amp>>se de ellas como de una presa y utiliz>las su vez4 ,a los ojos del anatomi/a y del micrgrafo1 cada uno de nosotros1 pes> del duro esqueleto y de las =mas def9idas de nue/ro cu]po1 no somos otra cosa que una masa lquida1 un ro por el que corr5 con una velocidad ms m5os gr&e1 como en un cauce prep>ado por adelantado1 innum]ables molculas que provi55 de todas las regiones de la ti]ra y del espacio1 empez&o nuevam5te el viaje inf9ito1 despus de un corto paso por nue/ro organismo4 ,p>ecidos al arroyo que pasa1 nosotros cambiamos cada in/ante2 nue/ra vida se r5ueva por m9utos y1 si nosotros nos creemos s] siempre los mismos1 es por una ilusin de nue/ro espritu4 ,lo mismo que el hombre1 consid]ado aisladam5te1 la soci$ad en conjunto pu$e comp>>se con el agua que corre4 ,a todas horas1 en todos los in/antes1 un cu]po humano1 una simple milmillonsima p>te de la humanidad se r9de se disuelve1 mi5tras que por otra p>te sale un nio de la inm5sidad de las cosas1 abre sus ojos la luz y se convi]te en sr p5sante4 ,como en una llanura todos los granos de ar5a y glbulos de arcilla han sido arra/rados por el ro y depositados sobre sus orillas1 todo el polvo que cubre el planeta ha corrido con la sangre del corazn en las art]ias de nue/ros antepasados4 ,a travs de las edades1 las g5]aciones se suc$5 modificndose poco poco2 los brb>os1 con su aspecto be/ial y lu*&o por la preem95cia con las fi]as1 fu]on reemplazados por s]es ms intelig5tes1 los cuales la exp]i5cia y el e/udio de la naturaleza han enseado el arte de dome/ic> los animales y cultiv> la ti]ra2 luego1 por el progreso1 los hombres llegan fund> ciudades1 trans=m> las prim]as mat]ias1 cambi> sus productos1 pon]se en relaciones con todas las p>tes del mundo2 z se civilizan1 es decir1 se ennoblece su tipo1 su c]ebro es ms va/o1 su p5sami5to ms amplio1 y1 ensan*ndose el crculo de las concepciones1 los he*os vi55 agrup>se en el espritu4 ,cada g5]acin que p]ece prec$e otra dif]5te1 que su vez1 da impulso otras4 ,los pueblos se mezclan unos otros como los arroyos entre s y los ros con los ros2 t>de temprano no =m>n ms que una sola nacin2 lo mismo que todas las aguas de una misma cu5ca1 concluy5 por confundirse en un mismo ro4 ,la poca en la que todas esas corri5tes humanas se junt>n1 no ha llegado todava3 razas y pueblos div]sos1 siempre af]rados la gleba natal1 no se han reconocido como h]manos1 p]o se aproximan ms cada da2 cada da tambin aum5ta el amor1 y1 de conci]to1 empiezan mir> hacia un ideal comn de ju/icia y lib]tad4 ,los pueblos que han llegado s] intelig5tes1 apr5d]n asoci>se librem5te3 la humanidad1 dividida ha/a aqu en corri5tes di/9tas1 no s] ms que un mismo ro1 y reunidos en una sola corri5te1 desc5d]emos juntos hacia el m> inm5so donde van p]d]se y r5ov>se todas las vidas4 ,,ndice ,captulos ,i4--,la fu5te ,,ii4--,el agua del desi]to ,,iii4--,el torr5te de la montaa ,,iv4--,la gruta ,v4--,la sima ,,vi4--,el b>ranco ,,vii4--,los manantiales del valle ,,viii4--,las corri5tes y las cascadas ,,ix4--,las s9uosidades y los remol9os ,x4--,la inundacin ,,xi4--,las rib]as y los islotes ,,xii4--,el paseo ,,xiii4--,el bao ,,xiv4--,la pesca ,,xv4--,el riego ,,xvi4--,el mol9o y la fbrica ,,xvii4--,la navegacin y la armada ,,xviii4--,el agua de la ciudad ,,xix4--,el ro ,,xx4--,el ciclo de las aguas