,,la ,,monta,a ,,el,,seo ,,reclus ,traduccin de ,a4 ,lpez ,rodrigo ,,la ,,monta,a ,,cap,,tulo ,,prim]o ,el asilo ,encontrbame tri/e1 abatido1 cansado de la vida3 el de/9o me haba tratado con dureza1 arrebatndome s]es qu]idos1 fru/r&o mis proyectos1 aniquil&o mis esp]anzas3 hombres qui5es llamaba yo amigos1 se haban vuelto contra mi1 al v]me lu*> con la desgracia3 toda la humanidad1 con el combate de sus int]eses y sus pasiones des5cad5adas1 me causaba horror4 ,qu]a escap>me toda co/a1 ya p>a morir1 ya p>a recobr> mis fu]zas y la tranquilidad de mi espritu en la sol$ad4 ,s9 sab] fijam5te dnde diriga mis pasos1 sal de la ruidosa ciudad y cam9 hacia las altas montaz1 cuyo d5tado p]fil vislumbraba en los lmites del horizonte4 ,&aba de fr5te1 sigui5do los atajos y det5indome al ano*ec] en ap>tadas hosp$]z4 ,e/remecame el sonido de una voz humana de unos pasos3 p]o1 cu&o segua solit>io mi cam9o1 oa con plac] melanclico el canto de los pj>os1 el murmullo de los ros y los mil rumores que surg5 de los gr&es bosques4 ,al f91 recorri5do siempre al az> cam9os y s5d]os1 llegu la entrada del prim] desfilad]o de la montaa4 ,el an*o llano rayado por los surcos se det5a bruscam5te al pie de las rocas y de las p5di5tes sombreadas por ca/aos4 ,las elevadas cumbres azules columbradas en lontananza haban desap>ecido tras las cimas m5os altas1 p]o ms prximas4 ,el ro1 que ms abajo se ext5da en va/a sbana rizndose sobre las guijas1 corra un lado1 rpido incl9ado entre rocas lisas y reve/idas de musgo negruzco4 ,sobre cada orilla1 un ribazo1 prim] contrafu]te del monte1 ergua sus esc>paduras y so/5a sobre su cabeza las ru9as de una gran torre1 que fu en otros tiempos gu>da del valle4 ,s5tame enc]rado entre ambos muros2 haba dejado la regin de las gr&es ciudades1 del humo y del ruido2 qu$aban detrs de mi enemigos y amigos falsos4 ,por vez prim]a despus de mu*o tiempo1 exp]im5t un movimi5to de v]dad]a alegra4 ,mi paso se hizo ms rpido1 mi mirada adquiri mayor seguridad4 ,me detuve p>a respir> con mayor voluptuosidad el aire puro que bajaba de la montaa4 ,en aquel pas ya no haba c>ret]as cubi]tas de guij>ros1 de polvo de lodo2 ya haba dejado la llanura baja1 ya e/aba en la montaa1 que era libre an4 ,una v]$a trazada por los pasos de cabras y pa/ores1 se sep>a del s5d]o ms an*o que sigue el fondo del valle1 y sube oblicuam5te por el co/ado de las alturas4 ,tal es el cam9o que empr5do p>a e/> bi5 seguro de encontr>me solo al f94 ,elevndome cada paso1 veo dism9uir el tamao de los hombres que pasan por el s5d]o del fondo4 ,aldeas y pueblos e/n m$io ocultos por su propio humo1 niebla de un gris azulado que se arra/ra l5tam5te por las alturas1 y se desg>ra por el cam9o en los l9d]os del bosque4 ,hacia el ano*ec]1 despus de hab] dado la vuelta esc>pados peascos1 dej&o tras de m num]osos b>rancos1 salv&o1 saltos de pi$ra en pi$ra1 ba/antes ruidosos arroyuelos1 llegu la base de un promontorio que dom9aba lo lejos rocas1 selvas y pa/os4 ,en su cima ap>eca ahumada cabaa1 y su alr$$or pacan las ovejas en las p5di5tes4 ,semejante una c9ta ext5dida por el at]ciopelado csp$1 el am>ill5to s5d]o suba hacia la cabaa y p>eca det5]se all4 ,ms lejos no se vislumbraban ms que gr&es b>rancos p$regosos1 desmoronami5tos1 cascadas1 nieves y v5tisqu]os4 ,aquella era la ltima habitacin del hombre2 la *oza que1 durante mu*os meses1 me haba de s]vir de asilo4 ,un p]ro prim]o1 y despus un pa/or me acogi]on ami/osam5te4 ,libre en adelante1 dej que mi vida se r5ov>a gu/o de la naturaleza4 ,ya &aba errante entre un caos de pi$ras d]rumbadas de una cue/a peascosa1 ya recorra al az> un bosque de abetos2 otras veces suba las cre/as sup]iores p>a s5t>me en una cima que dom9aba el espacio2 y tambin me hunda con frecu5cia en un pr(undo y obscuro b>ranco1 donde me poda cre] sum]gido en los abismos de la ti]ra4 ,poco poco1 bajo la influ5cia del tiempo y la naturaleza1 los fantasmas lgubres que se agitaban en mi memoria fu]on solt&o su presa4 ,ya no me paseaba con el nico f9 de huir de mis recu]dos1 s9o tambin p>a dej> que p5etr>an en mi las impresiones del m$io y p>a goz> de ellas1 como s9 d>me cu5ta de tal cosa4 ,si haba s5tido un movimi5to de alegra mis prim]os pasos en la montaa1 fu por hab] entrado en la sol$ad y porque rocas1 bosques1 todo un nuevo mundo se elevaba entre lo pasado y yo1 p]o compr5d un da que una nueva pasin se haba deslizado en mi alma4 ,amaba la montaa por si misma1 gu/aba de su cabeza tranquila y sob]bia1 ilum9ada por el sol cu&o ya e/bamos entre sombras2 gu/aba de sus fu]tes hombros c>gados de hielos de azulados reflejos2 de sus lad]as1 en que los pa/os alt]nan con las selvas y los d]rumbad]os2 de sus pod]osas races1 ext5didas lo lejos como la de un inm5so rbol1 y sep>adas por valles con sus ria*uelos1 sus cascadas1 sus lagos y sus prad]as2 gu/aba de toda la montaa1 ha/a del musga am>illo v]de que crece en la roca1 ha/a de la pi$ra que brilla en m$io del csp$4 ,asimismo1 mi compaero el pa/or1 que casi me haba desagradado1 como repres5tante de aquella humanidad1 de la cual hua yo1 haba llegado gradualm5te s]me neces>io2 inspirbame ya confianza y ami/ad2 no me limitaba d>le las gracias por el alim5to que me traa y por sus cuidados2 e/udiaba y procuraba apr5d] cuanto pudi]a ensearme4 ,bi5 leve era la c>ga de su in/ruccin1 p]o cu&o se apod] de mi el amor la naturaleza1 l me hizo conoc] la montaa donde pacan sus rebaos1 y en cuya base haba nacido4 ,me dijo el nombre de las plantas1 me ense las rocas donde se encontraban cri/ales y pi$ras r>as1 me acompa las cornisas v]tig9osas de los abismos p>a indic>me el mejor cam9o en los pasos difciles4 ,desde lo alto de las cimas me mo/raba los valles1 me trazaba el curso de los torr5tes1 y despus1 de regreso en nue/ra cabaa ahumada1 me contaba la hi/oria del pas y las ley5das locales4 ,en cambio1 yo le explicaba tambin cosas que no compr5da y que ni siqui]a haba deseado compr5d] nunca2 p]o su intelig5cia se abra poco poco1 y se haca vida4 ,me daba gu/o repetirle lo poco que saba yo1 vi5do brill> sus miradas y sonreir su boca4 ,desp]tbase la fisonoma en aquel ro/ro antes c]rado y tosco2 ha/a entonces haba sido un s] indif]5te1 y se convirti en hombre que reflexionaba ac]ca de s mismo y de los objetos que le rodeaban4 ,y al propio tiempo que in/rua mi compaero1 me in/rua yo1 porque1 procur&o explic> al pa/or los f5m5os de la naturaleza1 los compr5da yo mejor1 y era mi propio alumno4 ,solicitado z por el doble int]s que me inspiraban el amor la naturaleza y la simpata por mi semejante1 int5t conoc] la vida pres5te y la hi/oria pasada de la montaa en que vivamos1 como p>sitos en la epid]mis de un elefante4 ,e/udi la masa enorme en las rocas con que e/ con/ruida1 en las fragosidades del t]r5o que1 segn los puntos de vi/a1 las horas y las e/aciones1 le dan tan gran v>i$ad de aspecto1 ora graciosos1 ora t]ribles2 la e/udi en sus nieves1 en sus hielos y en los meteoros que la combat51 en las plantas y en los animales que habitan en su sup]ficie4 ,procur compr5d] tambin lo que haba sido la montaa en la poesa y en la hi/oria de las naciones1 el papel que haba repres5tado en los movimi5tos de los pueblos y en los progresos de la humanidad ent]a4 ,lo que apr5d lo debo la colaboracin del pa/or1 y tambin1 p>a decirlo todo1 la del insecto que se arra/ra1 la de la m>iposa y la del pj>o cantor4 ,si no hubi]a pasado l>gas horas e*ado en la y]ba1 mir&o escu*&o tales s]es1 h]manillos mos1 quiz no habra compr5dido tan bi5 cunta es la vida de e/a gran ti]ra que lleva en su s5o todos los inf9itam5te pequeos y los transporta con nosotros por el espacio insondable4 ,,cap,,tulo ,,ii ,las cumbres y los valles ,vi/a desde la llanura1 la montaa es de =ma muy s5cilla2 es un cono d5tado que se alza entre otros relieves de altura desigual1 sobre un muro azul1 rayas blancas y sonrosadas y limita una p>te del horizonte4 ,p>ecame v] desde lejos una si]ra mon/ruosa1 con di5tes capri*osam5te recortados2 uno de esos di5tes es la montaa donde he ido p>>4 ,y el cono que di/+ua desde los campos inf]iores1 simple grano de ar5a sobre otro grano llamado ti]ra1 me p>ece ahora un mundo4 ,ya veo desde la cabaa algunos c5t5>es de metros sobre mi cabeza una cre/a de rocas que p>ece s] la cima2 p]o si llego trep> ella v] alz>se otra cumbre por encima de las nieves4 ,si subo otra esc>padura1 p>ec] que la montaa cambia de =ma ante mis ojos4 ,de cada punta1 de cada b>ranco1 de cada v]ti5te el paisaje ap>ece con di/9to relieve1 con otro p]fil4 ,el monte es un grupo de montaz por si solo1 como en m$io del m> e/ compue/a cada ola de innum]ables ondillas4 ,p>a apreci> en conjunto la arquitectura de la montaa1 hay que e/udi>la y recorr]la en todos s5tidos1 subir todos los peascos1 p5etr> en todos los alfoces4 ,es un inf9ito1 como lo son todas las cosas p>a qui5 qui]e conoc]las por completo4 ,la cima en que yo gu/aba ms de s5t>me no era la altura sob]ana donde pu$e uno in/al>se como un rey sobre el trono p>a contempl> sus pies los re9os ext5didos4 ,me s5ta ms gu/o en la cima secund>ia1 desde la cual mi vi/a poda un tiempo ext5d]se sobre p5di5tes ms bajas y subir luego1 de ari/a en ari/a1 hacia las p>$es sup]iores y hacia la punta baada en el cielo azul4 ,all1 s9 t5] que reprimir el movimi5to de orgullo que mi pes> hubi]a s5tido en el punto culm9ante de la montaa1 saboreaba el plac] de satisfac] completam5te mis miradas1 contempl&o cuantas bellezas me (recan nieves1 rocas1 pa/os y bosques4 ,hallbame mitad de altura entre las dos zonas de la ti]ra y del cielo1 y me s5ta libre s9 e/> aislado4 ,en n+una p>te p5etr en mi corazn ms dulce s5sacin de paz4 ,p]o tambin es inm5sa alegra la de alcanz> una alta cumbre que dom9e un horizonte de picos1 de valles y de llanuras4 ,con qu voluptuosidad1 con qu arrebato de los s5tidos se contempla en su conjunto el edificio cuyo remate se ocupa6 ,abajo1 en las p5di5tes inf]iores1 no se vea ms que una p>te de la montaa1 lo ms una sola v]ti5te2 p]o desde la cumbre se v5 todas las faldas huy5do1 de resalte en resalte y en contrafu]te en contrafu]te1 ha/a las col9as y promontorios de la base4 ,se mira de igual igual los montes vec9os2 como ellos1 ti5e uno la cabeza al aire puro y la luz2 yrguese uno en pl5o cielo1 como el guila so/5ida en su vuelo sobre el pesado planeta4 ,a los pies1 ba/ante ms abajo de la cima1 ve uno lo que la mu*$umbre inf]ior llama el cielo3 las nubes que viajan l5tam5te por la lad]a de los montes1 se desg>ran en los ngulos sali5tes de las rocas y en las entradas de las selvas1 dejan un lado y otro jirones de niebla en los b>rancos1 y despus1 vol&o por encima de las llanuras1 proyectan en ellas sus sombras enormes1 de =mas v>iables4 ,desde lo alto del sob]bio obs]vatorio1 no vemos &> los ros como las nubes de donde han salido1 p]o se nos revela su movimi5to por el brillo *ispeante del agua que se mue/ra de di/ancia en di/ancia1 ya al salir de v5tisqu]os quebrados1 ya en las lagunas y en las cascadas del valle en las revueltas tranquilas de las campiz inf]iores4 ,vi5do los crculos1 los precipicios1 los valles1 los desfilad]os1 asi/imos1 como conv]tidos de pronto en inmortales1 al gran trabajo geolgico de las aguas que abri]on sus cauces en todas direcciones en torno de la masa primitiva de la montaa4 ,se les ve1 digmoslo z1 esculpir incesantem5te esa masa enorme p>a arranc>le despojos con que nivelan la llanura ciegan una baha del m>4 ,tambin veo esa baha desde la cima donde he trepado2 all se exti5de el gran abismo azul del ,ocano1 del cual sali la montaa1 y al cual volv] t>de temprano4 ,invisible e/ el hombre1 p]o se le adiv9a4 ,como nidos ocultos m$ias entre el ramaje1 columbra cabaz1 aldeas1 pueblecillos esp>cidos por los valles y en la p5di5te de los montes que v]dean4 ,all abajo1 entre humo1 en una capa de aire viciada por innum]ables respiraciones1 algo blanquec9o indica una gran ciudad4 ,casas1 palacios1 altas torres1 cpulas se fund5 en el mismo color enmohecido y sucio1 que contra/a con las t9tas ms cl>as de las campiz vec9as4 ,p5samos entonces con tri/eza en cuantas cosas malas y prfidas se hallan en esos hormigu]os1 en todos los vicios que f]m5tan bajo esa p/ula casi invisible4 ,p]o1 vi/o desde la cumbre1 el inm5so panorama de los campos1 lo h]moso1 en su conjunto con las ciudades1 los pueblos y las casas aisladas que surg5 de cu&o en cu&o en aquella ext5sin la luz que las baa1 fnd5se las man*as con cuanto las rodea en un todo armonioso1 el aire exti5de sobre toda la llanura su manto azul plido4 ,gran dif]5cia hay entre la v]dad]a =ma de nue/ra montaa1 tan p9toresca y rica en v>iados aspectos1 y la que yo le daba en mi infancia1 al v] los mapas que me hacan e/udi> en la escuela4 ,p>ecame entonces una masa aislada1 de p]fecta regul>idad1 de iguales p5di5tes en todo el contorno1 de cumbre suavem5te r$ondeada1 de base que se p]da ins5siblem5te en las campiz de la llanura4 ,no hay tales montaz en la ti]ra4 ,ha/a los volcanes que surg5 aislados1 lejos de toda cordill]a y que crec5 poco poco1 d]ram&o lat]alm5te sobre sus taludes lavas y c5izas1 c>ec5 de esa regul>idad geomtrica4 ,la impulsin de las mat]ias int]iores se v]ifica ya en la *im5ea c5tral1 ya en alguna de las grietas de las lad]as2 volcanes secund>ios nac5 por uno y otro lado en las v]ti5tes del pr9cipal1 haci5do brot> jorobas en su sup]ficie4 ,el mismo vi5to trabaja p>a d>le =ma irregul>1 haci5do que caigan donde l le place las c5izas arrojadas durante las erupciones4 ,p]o podra comp>>se nue/ra montaa1 anciano te/igo de otras edades1 un volcn1 monte que ap5as naci ay] y que an no ha sufrido los ataques del tiempo8 ,desde el da en que el punto de la ti]ra en que nos encontramos adquiri su prim]a rugosidad1 de/9ada trans=m>se gradualm5te en montaa1 la naturaleza 7que en el movimi5to y la trans=macin incesantes7 ha trabajado s9 descanso p>a modific> el aspecto de la protub]ancia2 aqu ha elevado la masa2 all la ha deprimido2 la ha erizado con puntas1 la ha sembrado de cpulas y cimborrios2 ha doblado1 ha arrugado1 ha surcado1 ha labrado1 ha esculpido ha/a lo inf9ito aquella sup]ficie movible1 y aun ahora1 ante nue/ros ojos1 cont9a el trabajo4 ,al espritu que contempla la montaa travs de la duracin de las edades1 se le ap>ece tan flotante1 tan inci]ta como la ola del m> levantada por la borrasca3 es una onda1 un vapor3 cu&o haya desap>ecido1 no s] ms que un sueo4 ,de todos modos1 en esa decoracin v>iable trans=mada siempre1 producida por la accin contnua de las fu]zas naturales1 no cesa de (rec] la montaa una especie de ritmo sob]bio qui5 la recorre p>a conoc] su e/ructura4 ,de la p>te culm9ante una an*a meseta1 una masa r$ondeada1 una p>$ v]tical1 una ari/a pirmide aislada1 un haz de agujas div]sas1 el conjunto del monte pres5ta un aspecto g5]al que se armoniza con el de la cumbre4 ,desde el c5tro de la masa ha/a la base de la montaa se suc$51 cada lado1 otras cimas grupos de cimas secund>ias4 ,a veces tambin1 al pie de la ltima e/ribacin rodeada por los aluviones de la llanura las aguas del m>1 an se ve una m9iatura de monte brot>1 como col9a del m$io del campo1 como escollo desde el fondo de las aguas4 ,el p]fil de todos esos relieves que se suc$5 baj&o poco poco bruscam5te1 pres5ta una s]ie de graciossimas curvas4 ,esa lnea s9uosa que reune las cimas1 desde la ms alta cumbre la llanura1 es la v]dad]a p5di5te3 es el cam9o que escog]a un gigante calzado con botas mgicas4 ,la montaa que me alb]g tanto tiempo es h]mosa y s]5a entre todas por la tranquila regul>idad de sus rasgos4 ,desde los pa/os ms altos se vislumbra la cumbre elevada1 erguida como una pirmide de gradas desiguales3 placas de nieve que ll5an sus anfractuosidades1 le dan un matiz sombro y casi negro por el contra/e de su blancura1 p]o el v]dor de los csp$es que cubr5 lo lejos todas las cimas secund>ias ap>ece ms suave al mir>1 y los ojos1 baj&o de la masa enorme de =midable aspecto1 reposan voluptuosam5te en las muelles ondulaciones que (rec5 las dehesas4 ,tan agraciado es su contorno1 tan at]ciopelado su aspecto1 que p5samos involunt>iam5te en lo agradable que s]a ac>ici>las la mano de un gigante4 ,ms abajo1 rpidas p5di5tes1 rebordes de rocas y e/ribaciones cubi]tas de bosques ocultan en gran p>te las lad]as de la montaa2 p]o el conjunto p>ece tanto ms alto y sublime cuanto que la mirada ab>ca solam5te una p>te1 como una e/atua cuyo p$e/al e/uvi]a oculto2 respl&ece en mitad del cielo1 en la regin de las nubes1 entre la luz pura4 ,a la belleza de las cimas y rebordes de todas clases1 corresponde la de los huecos1 arrugas1 valles desfilad]os4 ,entre la cumbre de nue/ra montaa y la punta ms c]cana1 la cue/a baja mu*o y deja un paso ba/ante cmodo entre las opue/as v]ti5tes4 ,en e/a depresin de la ari/a empieza el prim] surco del valle s]p5t9o abi]to entre ambos montes4 ,a e/e surco sigu5 otros1 y otros ms1 que rayan la sup]ficie de las rocas y se un5 en quebradas1 las cuales conv]g5 un crculo1 desde donde1 por una s]ie escalonada de desfilad]os y de hoyas1 corr5 las nieves y bajan las aguas del valle4 ,all1 en un suelo p5di5te ap5as1 ya ap>ec5 los prados1 los grupos de rboles dom/icos1 los cas]os4 ,por todas p>tes se incl9an las caadas1 ya de gracioso1 ya de sev]o aspecto1 hacia el valle pr9cipal4 ,desap>ece /e ms all de un codo lejano1 p]o si se ha dejado de v] su fondo se adiv9a1 lo m5os1 su =ma g5]al1 z como sus contornos1 por las l9eas ms m5os p>alelas que dibujan los p]files de las e/ribaciones4 ,en su conjunto1 pu$e comp>>se el valle con sus innum]ables ramificaciones que p5etran por todas p>tes en el espesor de la montaa1 los rboles1 cuyos mill>es de ramas se divid5 y subdivid5 en delicadas fibrillas4 ,la =ma del valle y de su r$ de caadas es la mejor base p>a d>se cu5ta del v]dad]o relieve de las montaz que sep>a4 ,desde las cumbres en que la vi/a se ci]ne ms librem5te por el espacio1 tambin se v5 num]osas cimas que se comp>an unas con otras1 y que se hac5 compr5d] mutuam5te4 ,por encima del contorno s9uoso de las alturas que se elevan al otro lado del valle1 se vislumbra en lontananza otro p]fil de montaa1 azulada ya2 despus1 ms all an1 t]c]a y ha/a cu>ta s]ie de montes c]leos4 ,esas filas de montes1 que van unirse la gran cre/a de las cumbres pr9cipales1 son vagam5te p>alelas no ob/ante s] d5tadas1 y ora se aproximan1 ora se alejan ap>5tem5te1 segn el juego de las nubes y el &> del sol4 ,dos veces al da se des>rolla incesantem5te el inm5so cuadro de las montaz1 cu&o los rayos oblicuos de las auroras y los ocasos dejan en la sombra los planos sucesivos vueltos hacia la obscuridad y baan en cl>idad los que miran hacia la luz4 ,desde las ms lejanas cimas occid5tales las que ap5as se columbran en occid5te1 hay una escala armoniosa de todos los colores y matices que pu$an nac] al brill> del sol en la transp>5cia del aire4 ,entre esas montaz hay algunas que pudi]an borr>se con un soplo1 tan leves son sus torsos1 tan delicadam5te e/n dibujados sus trazos en el fondo del cielo4 ,elvese lig]o vapor1 frmese una bruma imp]ceptible en el horizonte1 djese v5ir el sol1 incl9ndose1 por la sombra1 y esas h]mosas montaz1 esos v5tisqu]os1 esas pirmides1 se desvanec]n gradualm5te1 en un abrir y c]r> de ojos4 ,las contemplbamos en todo su espl5dor1 y ctate que han desap>ecido del cielo2 no son ms que un sueo1 una inci]ta memoria4 ,,cap,,tulo ,,iii ,la roca y el cri/al ,la roca dura de las montaz1 lo mismo que la que se exti5de por debajo de las llanuras1 e/1 recubi]ta casi completam5te por una capa cuya pr(undidad v>a1 de ti]ra vegetal y de dif]5tes plantas4 ,aqu son bosque2 all malezas1 brezos1 mirtos juncos2 acull1 y en mayor ext5sin1 el csp$ corto de los pa/os4 ,ha/a donde la roca p>ece desnuda y brota en agujas se y]gue en p>$es1 cubr5 la pi$ra lqu5es am>illos1 rojos blancos1 que dan veces la misma ap>i5cia rocas de muy di/9to orig54 nicam5te en las regiones frz de la cumbre al pie de los v5tisqu]os1 al borde de las nieves1 se mue/ra la pi$ra bajo cubi]ta vegetal que la disfraza4 ,granitos1 pi$ra caliza y asp]n p>ec5 al viaj]o di/rad de una misma y nica =macin4 ,s9 emb>go1 gr&e es la div]sidad de las rocas2 el m9]logo que recorre las montaz m>tillo en mano1 pu$e recog] c5t5>es y mill>es de pi$ras dif]5tes por el aspecto y la e/ructura ntima4 ,unas son de grano igual en toda su masa2 otras e/n compue/as de p>tes div]sas y contra/an por la =ma1 el color y el brillo2 las hay con man*as1 con rayas y con p9tas2 las hay translcidas1 transp>5tes y opacas4 ,unas e/n erizadas de cri/alizaciones regul>es2 otras adornadas con arborizaciones semejantes grupos de tam>9dos hojas de hele*o4 ,todos los metales se encu5tran en las pi$ras1 ya en e/ado puro1 ya mezclados unos con otros4 ,ora ap>ec5 en cri/ales en ndulos1 ora con simples irisaciones fugitivas1 semejante los reflejos brillantes de la pompa de jabn4 ,hay adems los innum]ables fsiles1 animales vegetales que conti5e la roca1 y cuya impresin cons]va4 ,hay tantos te/igos dif]5tes de los s]es que han vivido durante la incalculable s]ie de los siglos pasados1 como fragm5tos esp>cidos exi/54 ,s9 s] m9]logo ni gelogo de pr(esin1 el viaj]o que sabe mir>1 ve p]fectam5te cul es la m>avillosa div]sidad de las rocas que con/ituy5 la masa montaosa4 ,tal es el contra/e entre las p>tes div]sas que con/ituy5 el gran edificio1 que se pu$e conoc] desde lejos qu =macin p]t5ec54 ,desde una cima aislada que dom9a ext5so espacio1 se di/+ue fcilm5te la ari/a la cpula de granito1 la pirmide de piz>ra1 la p>$ de roca calcrea4 ,la roca grantica se revela mejor en las c]canz inm$iatas del pico pr9cipal d la montaa4 ,all1 una cre/a de rocas negras1 sep>ados campos de nieve que o/5tan ambos lados su deslumbrante blancura1 p>ec5 una diadema de azaba*e en su velo de musel9a4 ,por aquella cre/a es ms fcil lleg> al punto culm9ante de la montaa1 porque z se evitan las grietas ocultas bajo la lisa sup]ficie de la nieve2 all pu$e s5t>se con seguridad el pie en el suelo1 mi5tras pulso se enc>ama uno de escaln en escaln en las p>tes esc>padas4 ,por all v]ificaba yo casi siempre mi asc5sin1 cu&o1 alejndome del rebao y de mi compaero el pa/or1 iba pas> algunas horas en el elevado pico4 ,vi/a de lejos1 travs de los azulados vapores1 de la atmsf]a1 la ari/a de granito p>ece uni=me2 los montaeses1 que emplean comp>aciones prcticas y casi gros]as1 le llaman el pe9e2 asemjase1 en efecto1 una hil]a de agudas pz colocadas con regul>idad4 ,p]o en m$io de las mismas rocas se encu5tra una especie de caos2 agujas1 pi$ras mov$izas1 montaz de peascos1 sill>es sup]pue/os1 torres dom9adoras1 muros apoyados unos en otros y que dejan entre ellos e/re*os pasos1 tal es la ari/a que =ma el ngulo de la montaa4 ,ha/a en aquellas alturas la roca e/ cubi]ta casi por todas p>tes de una especie de unto1 por la vegetacin de los lqu5es1 p]o en v>ios sitios han descubi]to la pi$ra el roce del hielo1 la hum$ad de la nieve1 la accin de las heladas1 de la lluvia1 del vi5to1 de los rayos sol>es2 otras rocas1 quebradas por el rayo1 cons]van la imantacin causada por el fuego del cielo4 ,en m$io de esas ru9as1 es fcil obs]v> lo que fu an reci5tem5te el mismo int]ior de la roca4 ,se v5 los cri/ales en todo su brillo3 el cu>zo blanco1 el feldespato de color de rosa plido1 la mica que f+e l5tejuelas de plata4 ,en otras p>tes de la montaa1 el granito descubi]to pres5ta aspecto di/9to3 en unas rocas1 es blanco como el mrmol y e/ sembrado de puntitos negros2 en otras1 es azulado y sombro4 ,casi en todas p>tes es de una gran dureza y las pi$ras que pudi]an labr>se con l s]viran p>a con/ruir durad]os monum5tos2 p]o en otras1 es tan frgil y e/n aglom]ados los cri/ales tan dbilm5te1 que pu$5 apla/>se con los d$os4 ,un arroyo1 nacido al pie de un promontorio1 cuyo grano es de poca cohesin1 corre por el b>ranco sobre un le*o de ar5a f9sima abrillantado por la mica2 p>ece v]se brill> el oro y la plata travs de las rizadas aguas4 ,ms de un patn llegado de la llanura se ha equivocado y se ha precipitado sobre los tesoros que se lleva descuidadam5te el burln arroyuelo4 ,la incesante accin de la nieve y del agua nos p]mite obs]v> otra especie de roca que con/ituye en gran p>te la masa del edificio inm5so4 ,no lejos de las ari/as y cimborrios de granito que son las p>tes ms elevadas de la montaa1 y p>ec51 digmoslo z1 un ncleo1 ap>ece una cima secund>ia1 cuyo aspecto es de asombrosa regul>idad1 p>ece una pirmide de cuatro lados colocada sobre el enorme p$e/al que le (rec5 mesetas y p5di5tes4 ,e/ compue/a de rocas piz>rosas que el tiempo pule s9 ces> con sus meteoros1 vi5to1 rayos del sol1 nieves1 nieblas y lluvias4 ,las hojas quebradas de la piz>ra se abr51 se romp5 y bajan resbal&o lo l>go de los taludes4 ,a veces ba/a el paso lig]o de una oveja p>a mov] mill>es de pi$ras en la lad]a4 ,muy di/9ta de la piz>rosa es la roca caliza que =ma algunos de los promontorios avanzados4 ,cu&o se rompe1 no se divide1 como la piz>ra1 en innum]ables fragm5tillos1 s9o en gr&es masas4 ,hay fractura que ha sep>ado1 de la base al remate1 toda una pea de tresci5tos metros de altura2 ambos lados sub5 ha/a el cielo las v]ticales p>$es2 ap5as p5etra la luz en el fondo del abismo1 y el agua que lo ll5a1 desc5dida de las nevadas alturas1 slo refleja la cl>idad de arriba en el h]vor de sus corri5tes y en los saltos de sus cascadas4 ,en n+una p>te1 ni aun en montaz diez veces ms altas1 ap>ece con mayor gr&iosidad la naturaleza4 ,desde lejos1 la p>te calcrea de la montaa vuelve tom> sus proporciones reales1 y se la ve dom9ada por masas de rocas mu*o ms elevadas4 ,p]o siempre asombra por la pod]osa belleza de sus cimi5tos y de sus torres2 p>ece un templo babilnico4 ,tambin son muy p9torescas1 aunque relativam5te de m5or importancia los peascos de asp]n de conglom]ado compue/os de fragm5tos unidos unos otros4 ,donde qui]a que la incl9acin del suelo sea favorable la accin del agua1 /a disuelve el cem5to y abre un canalillo1 una e/re*a h5didura que1 poco poco1 acaba por p>tir la roca en dos p$azos4 ,otras corri5tes de agua han abi]to tambin en las c]canz r5dijas secund>ias tanto ms pr(undas cuanto ms abundante sea la masa lquida arra/rada4 ,la roca recortada de ese modo acaba por p>ec]se un ddalo de obeliscos1 torres y =talezas4 ,hay fragm5tos de montaz cuyo aspecto recu]da ahora el de ciudades desi]tas1 con calles hm$as y s9uosas1 murallas alm5adas1 torres1 torrecillas dom9adoras1 capri*osas e/atuas4 ,an recu]do la impresin de asombro1 prximo al espanto1 que s5t al ac]c>me la salida de un alfoz invadido ya por las sombras de la no*e4 ,vislumbraba lo lejos la negra h5didura1 p]o1 al lado de la entrada1 en el extremo del monte1 adv]t tambin extraz =mas que se me antoj>on gigantes =mados4 ,eran altas columnas de arcilla1 coronadas por gr&es pi$ras r$ondas que desde lejos p>ecan cabezas4 ,las lluvias haban disuelto y arra/rado l5tam5te el t]r5o en los alr$$ores1 p]o las pesadas pi$ras haban sido respeta das1 y con su peso daban consi/5cia los gigantescos pil>es de arcilla que las so/5an4 ,cada promontorio1 cada roca de la montaa ti5e1 pues1 su aspecto peculi>1 segn la mat]ia que la =ma y la fu]za con que resi/e los elem5tos de degradacin4 ,nace z inf9ita v>i$ad de =mas que acreci5ta an el contra/e (recido en el ext]ior de la roca por la nieve1 el csp$1 el bosque y el cultivo4 ,a lo p9toresco de la lnea y los planos se aad5 los cont9uos cambios de decoracin de la sup]ficie4 ,y s9 emb>go1 poco num]osos son los elem5tos que con/ituy5 la montaa y por su mezcla le dan tan prodigiosa v>i$ad de pres5tacin4 ,los qumicos que analizan las rocas en sus laboratorios nos ensean la composicin de los div]sos cri/ales4 ,nos dic5 que el cu>zo es slice1 es decir1 silicio oxidado1 metal que1 puro1 se asemej>la la plata1 y que por su mezcla con el oxg5o del aire1 se ha conv]tido en roca blancuzca4 ,nos dic5 tambin que el feldespato1 mica1 angrita1 horubl5da y otros cri/ales que se encu5tran en gran v>i$ad en las rocas de la montaa1 son compue/os en que se encu5tran1 con el silicio1 otros metales1 como el alum9io y el potasio1 unidos en div]sas proporciones y segn ci]tas leyes de af9idad qumica1 con los gases de la atmsf]a4 ,el monte ent]o1 las montaz vec9as y lejanas1 las llanuras de su base y la ti]ra en su conjunto1 todo ello es metal en e/ado impuro2 si los elem5tos mezclados y fundidos de la masa del globo recobras5 sbitam5te su pureza1 la ti]ra se pres5t>a ante los ojos de los habitantes de ,m>te de ,v5us que nos dirigi]an sus telescopios1 bajo la ap>i5cia de una bala de plata rod&o por las negruras del cielo4 ,el sabio1 que busca los elem5tos de la pi$ra1 av]igua que todas las rocas macizas1 compue/as de cri/ales de pa/a cri/al9a1 son como el granito1 metales oxidados2 tales son el prfido1 la s]p5t9a y las rocas gneas que brotan del suelo en las erupciones volcnicas1 traquita1 basalto1 obridiana1 pi$ra pmez2 todo es silicio1 alum9io1 potasio1 sodio y calcio4 ,en cuanto las rocas dispue/as en tajos e/ratos1 colocadas en capas sup]pue/as1 tambin son metales1 pue/o que proc$5 en gran p>te de la desagregacin y nueva di/ribucin de las rocas macizas4 ,pi$ras rotas en fragm5tos1 cim5tadas despus de nuevo1 ar5as aglut9adas en roca despus de hab] sido trituradas y pulv]izadas1 arcillas que hoy son compactas despus de hab] sido disueltas por las aguas1 piz>ras que no son otra cosa que arcilla endurecida1 todo ello no es ms que re/o de rocas ant]iores1 y como /as1 se compon5 de metales4 nicam5te los calcreos que =man tan consid]able p>te de la corteza t]re/re1 no proc$5 directam5te de la de/ruccin de antiguas rocas2 e/n =mados por residuos que han pasado por los organismos de animales m>9os4 ,han sido comidos y dig]idos1 p]o no por eso dejan de s] metlicos3 su base es el calcio comb9ado con el azufre1 el c>bono y el fs=o4 ,de modo que1 gracias las mezclas y comb9aciones v>iables1 la masa lisa1 uni=me1 imp5etrable1 del metal1 ha adquirido =mas atrevidas y p9torescas1 se ha ahuecado en hoyos p>a ros y lagos1 se ha reve/ido de ti]ra vegetal1 ha acabado por entr> en la savia de las plantas y en la sangre de los animales4 ,ac y acull se revela an el metal puro en las pi$ras de la montaa4 ,en m$io de los desmoronami5tos y la orilla de las fu5tes1 vnse con frecu5cia masas f]rug9osas4 ,cri/ales de hi]ro1 cobre y plomo1 comb9ados con otros elem5tos1 se hallan tambin en los re/os esp>cidos2 veces brilla una "pcula de oro en la ar5a del arroyo4 ,p]o en la roca dura1 ni el m9]al precioso ni el cri/al se encu5tran di/ribuidos al az>2 e/n dispue/os en v5as ramificadas que se des>rollan sobre todo en los cimi5tos de las dif]5tes =maciones4 ,esos filones de metal1 semejantes al hilo mgico del lab]9to1 han llevado los m9]os1 y ms t>de los gelogos1 al espesor1 la hi/oria de la montaa4 ,segn nos refi]5 los cu5tos m>avillosos1 era fcil en otro tiempo ir recog] tales riquezas lo int]ior del monte2 ba/aba con t5] algo de su]te cont> con el favor de los dioses4 ,al d> un paso en falso se ag>raba uno un arbu/o2 el frgil tronco c$a1 arra/r&o consigo una pi$ra gr&e que c]raba una gruta desconocida ha/a entonces4 ,el pa/or se meta osadam5te por la ab]tura1 no s9 pronunci> alguna frmula mgica s9 toc> algn amuleto1 y despus de hab] &ado l>go tiempo obscuro cam9o1 se encontraba de rep5te bajo una bv$a de cri/al y diamante2 erguanse alr$$or e/tuas de oro y plata pr(usam5te adornadas con rubes1 topacios y zafiros2 ba/aba con incl9>se p>a recog] tesoros4 ,en nue/ros dz1 el hombre necesita trabaj>1 dejndose de conjuros y encantami5tos1 p>a conqui/> el oro y otros metales que du]m5 en las rocas4 ,los preciosos fragm5tos son r>os1 hllanse impuros y mezclados con ti]ra1 y la mayor p>te de ellos no alcanzan brillo y valor s9o despus de af9ados en el horno4 ,,cap,,tulo ,,iv ,el orig5 de la montaa ,z1 pues1 ha/a en su ms dim9uta molcula1 la montaa enorme (rece una comb9acin de elem5tos div]sos que se han mezclado en v>iables proporciones2 cada cri/al1 cada m9]al1 cada grano de ar5a "pcula da caliza1 ti5e su inf9ita hi/oria1 como los mismos a/ros4 ,el m5or fragm5to de roca ti5e su gnesis como el ,univ]so1 p]o mi5tras se ayudan con la ci5cia unos otros1 el a/rlogo1 el gelogo1 el fsico y el qumico1 an se e/n pregunt&o con ansi$ad si han compr5dido bi5 lo que es esa pi$ra y el mi/]io de su orig54 ,y e/n bi5 seguros de hab] pue/o en cl>o el orig5 de la propia montaa8 ,vi5do todas esas rocas1 asp]ones1 calizas1 piz>ras y granitos1 podemos cont> cmo se ha acumulado la masa prodigiosa1 cmo se ha erguido hacia el cielo8 ,podemos nosotros1 pigmeos dbiles1 contemplndola en su sob]bia belleza1 decirle con el orgullo consci5te de la intelig5cia satisfe*a3 ,la ms *ica de tus pi$ras pu$e apla/>nos1 p]o te compr5demos1 y conocemos tu nacimi5to y tu hi/oria8 ,como nosotros y an ms que nosotros1 dirig5 preguntas los nios al v] la naturaleza y sus f5m5os1 p]o casi siempre1 con cndida confianza1 se cont5tan con la respue/a vaga engaosa de un padre otra p]sona mayor que nada sabe1 de un pr(esor que supone sab]lo todo4 ,si no alcanz>an los nios esa respue/a1 inve/ig>an y cont9u>an inve/ig&o1 ha/a que encontr>an una explicacin cualqui]a1 porque el nio no gu/a de p]manec] en la duda2 ll5o del s5timi5to de su exi/5cia1 empez&o la vida como un v5c$or1 qui]e habl> como qui5 dom9a todas las cosas4 ,nada debe s] desconocido p>a l4 ,z los pueblos1 salidos ap5as de su b>b>ie primitiva1 encontraban una afirmacin def9itiva p>a cuanto los *ocaba1 y diputaban por bu5a la prim]a explicacin que respondi]a lo mejor posible la intelig5cia y las co/umbres de aquel grupo humano4 ,pas&o de boca en boca1 acab la ley5da por conv]tirse en palabra div9a y surgi]on c>tas de intrpretes p>a apoy>la con su autoridad moral y sus c]emonias4 ,z es como en la h]5cia mtica de casi todas las naciones encontramos relatos que nos cu5tan el nacimi5to de las montaz1 de los ros1 de la ti]ra1 del ,ocano1 de las plantas1 de los m9]ales y ha/a del hombre4 ,la explicacin ms s5cilla es la que nos mue/ra los dioses los g5ios arroj&o las montaz desde las alturas cele/iales y dejndolas ca] al az>2 bi5 levant>las y model>las con cuidado como columnas de/9adas so/5] la bv$a del cielo4 ,z fu]on con/ruidos el ,lbano y el ,h]mn2 z se arraig en los lmites del mundo el monte ,atlas1 de hombros robu/os4 ,por otra p>te1 las montaz1 despus de creadas1 cambiaban de sitio con frecu5cia1 y s]van los dioses p>a arrojrselas con hondas4 ,los titanes1 que no eran dioses1 tran/orn>on todos los montes de ,tesalia p>a alz> murallas en torno del ,olimpo3 el mismo gigantesco ,altus no era demasiado peso p>a sus brazos1 que lo llev>on desde el fondo de ,tracia ha/a el sitio en que hoy se levanta4 ,una giganta del ,norte se haba ll5ado de col9as el delantal y las iba sembr&o iguales di/ancias p>a conoc] un cam9o4 ,vi*n1 que vi un da dormir una mu*a*a bajo los ardi5tes rayos del sol1 cogi una montaa y la so/uvo en equilibrio en la punta de un d$o p>a d> sombra la h]mosa durmi5te4 ,e/e fu1 segn dice la ley5da1 el orig5 de las sombrillas4 ,no siempre necesitaban1 dioses y gigantes1 ag>r> las montaz p>a que cambi>an de sitio1 porque ob$ecan /as cualqui] sea4 ,las pi$ras acudan al sonido de la lira de ,orfeo y las montaz se alzaban p>a oir ,apolo3 z naci el ,helicn1 morada de las musas4 ,el pr(eta ,mahoma debi nac] dos mil aos antes2 si hubi]a nacido en edades de ms cndida fe1 no habra t5ido que ir la montaa1 y /a se habra dirigido hacia l4 ,adems de e/a explicacin del nacimi5to de las montaz por la voluntad de los dioses1 la mitologa de num]osos pueblos1 da otra m5os gros]a4 ,segn /a1 las rocas y los montes son rganos vivi5tes que han brotado naturalm5te del cu]po de la ti]ra1 como sal5 los e/ambres en la corola de la flor4 ,mi5tras por una p>te se hunda el suelo p>a recibir las aguas del m>1 por otra se alzaba hacia el sol p>a recibir su luz vivificante1 z como las plantas end]ezan el tallo y vuelv5 los ptalos hacia el a/ro que las mira y les da brillo4 ,p]o ya no hay qui5 crea en las ley5das antiguas1 que no son p>a la humanidad mas que poticos recu]dos2 han ido junt>se con los sueos1 y el espritu del inve/igador1 ap>tado por f9 de tales ilusiones1 p]sigue con mayor avidez la v]dad4 ,z es que los hombres de nue/ros dz1 lo mismo que los de antiguos tiempos1 sigu5 repiti5do1 al contempl> las cumbres doradas por la luz1 cmo han podido alz>se hacia el cielo8 ,ha/a en nue/ra poca1 cu&o los sabios no apoyan sus teorz s9o sobre la obs]vacin y la exp]i5cia1 hay algunas tan fant/icas sobre el orig5 de los montes1 que se asemejan ba/ante las ley5das de los antiguos4 ,un libro mod]no de respetable volum5 int5ta demo/r>nos que la luz del sol que baa nue/ro planeta ha tomado cu]po y se ha cond5sado en mesetas y montaz alr$$or de la ti]ra4 ,otro afirma que la atraccin del sol y de la luna1 no cont5ta con levant> dos veces al da las olas del m>1 ha he*o h9*>se tambin la ti]ra1 y ha alzado las ondas slidas ha/a la regin de las nieves4 ,f9alm5te1 otro hay que refi]e cmo los cometas1 extraviados por los cielos1 han v5ido *oc> con nue/ro globo1 han aguj]eado su envoltura como pi$ras que atraves>an un c>mbano y han he*o brot> las macizas montaz en l>gas hil]as4 ,a=tunadam5te la ti]ra1 siempre trabaj&o en nuevas creaciones1 no cesa en su labor nue/ros ojos y nos ensea como hace cambi> poco poco las rugosidades de su sup]ficie4 ,se de/ruye1 p]o se recon/ruye di>iam5te de un modo con/ante2 nivela unas montaz p>a edific> otras1 y abre valles p>a ceg>los otra vez4 ,al recorr] la sup]ficie del globo y al exam9> con cuidado los f5m5os de la naturaleza1 se v5 =m> ribazos y montes l5tam5te en v]dad1 y no con sbito empujn1 como quisi]an los aficionados lo milagroso4 ,se los ve nac]1 ya directam5te del s5o de la ti]ra1 sea indirectam5te1 digmoslo z1 por la erosin de las mesetas1 como surge poco poco la escultura del p$azo de mrmol4 ,cu&o una masa insul> cont95tal1 cuya altura llega c5t5>es mill>es de metros1 recibe lluvias abundantes1 van qu$&o sus v]ti5tes gradualm5te esculpidas en b>rancos1 caadas y valles2 la uni=me sup]ficie de la meseta se reco/a en cimas1 ari/as y pirmides2 se ahueca en crculos1 hoyas y precipicios2 ap>ec5 poco poco si/emas de montaz donde exi/e el t]r5o liso en ext5sin enorme4 ,lo mismo acontece en aquellas regiones de la ti]ra donde la meseta1 atacada nicam5te en un lado por las lluvias1 slo =ma montaz por e/a v]ti5te3 tal es1 en ,espaa1 la meseta de la ,man*a que se hunde hacia ,&aluca por las esc>paduras de ,si]ra ,mor5a4 ,adems de e/as causas ext]iores que convi]t5 las mesetas en montaz1 v]ifcanse tambin en lo int]ior de la ti]ra l5tas trans=maciones que ocasionan hundimi5tos enormes4 ,los hombres laboriosos que1 m>tillo en mano1 atraviesan las montaz durante aos ent]os p>a e/udi> su e/ructura y su =ma1 obs]van en las nuevas hiladas de =macin m>tima que con/ituy5 la p>te no cri/al9a de los montes1 gigantescos padra/ros h5diduras de sep>acin que se exti5d5 por c5t5>es de kilmetros de longitud4 ,masas de mill>es de metros de espesor han sido alzadas d]ribadas en esas cadas1 de modo que su antigua sup]ficie se ha conv]tido hoy en su plano inf]ior4 ,las hiladas1 aplomndose en sucesivas cadas1 han dejado descubi]to el esqueleto de rocas cri/al9as que cubran como una capa2 han revelado el ncleo de la montaa como una cort9a sbitam5te descorrida descubre un monum5to oculto4 ,p]o ni aun e/os hundimi5tos ti55 tanta importancia como las rugosidades en la hi/oria de la ti]ra y en la de las montaz que =man sus asp]ezas ext]iores4 ,sometidas l5tas presiones secul>es1 la roca1 la arcilla1 las capas de asp]n1 las v5as de metal1 todo se arruga lo mismo que una tela1 y los pliegues que z nac5 =man montes y valles4 ,semejante la sup]ficie del ,ocano1 agtase en olas la de la ti]ra1 p]o son mu*o ms pod]osas e/as ondulaciones3 son los ,&es y el ,himalaya que se y]gu5 sobre el nivel m$io de la llanura4 ,las rocas de la ti]ra e/n sometidas incesantem5te e/as impulsiones lat]ales que las hac5 pleg>se y despleg>se div]sam5te1 y los cimi5tos e/n en cont9ua fluctuacin4 ,z se arruga el pellejo de las frutas4 ,las cimas que surg5 directam5te del suelo y sub5 de una man]a gradual1 desde el nivel del ,ocano ha/a las alturas heladas de la atmsf]a1 son las montaz de lavas y c5izas volcnicas4 ,en ms de un sitio de la sup]ficie t]re/re se las pu$e e/udi> con comodidad1 alzndose1 aum5t&o la simple vi/a4 ,muy di/9tos de las montaz ord9>ias1 los v]dad]os volcanes e/n p]=ados por una *im5ea c5tral1 de la cual se escapan vapores fragm5tos pulv]izados de rocas inc5diadas1 p]o cu&o se apagan1 la *im5ea se ci]ra y las p5di5tes del cono volcnico1 cuyo p]fil pi]de su primitiva regul>idad bajo la influ5cia de las lluvias y de la vegetacin1 acaban por p>ec]se las de los dems montes4 ,por otra p>te1 hay masas rojizas que al elev>se desde el s5o de la ti]ra1 sea en e/ado lquido1 sea en e/ado pa/oso1 sal5 s5cillam5te de una an*a grieta del suelo y no las lanza un crt]1 como las escorias del ,vesubio y del ,etna4 ,las lavas que se acumulan en cimas y se ramifican en promontorios1 slo difi]5 por su juv5tud de las montaz viejas que erizan en otras p>tes la sup]ficie de la ti]ra4 ,lavas en otro tiempo c&5tes se enfran poco poco y se revi/5 de ti]ra vegetal3 recib5 el agua de la lluvia por sus int]/icios y la devuelv5 en arroyos y ros4 ,al f9 y al cabo se cubr5 en su base de =maciones geolgicas nuevas y se rodean1 como las otras montaz1 de hiladas de morrillos1 de ar5a de arcilla4 ,a la l>ga1 la mirada del sabio pu$e nicam5te reconoc] que han brotado del s5o de la ti]ra1 de la gran hornaza1 como una masa de metal en fusin4 ,entre los antiguos montes que =man p>te de las si]ras y de los si/emas que se llaman columnas v]tebrales de los cont95tes1 hay mu*os que e/n compue/os de rocas semejantes las lavas actuales y ti55 igual composicin qumica4 ,como e/as lavas1 el prfido y otros m9]ales han salido de la ti]ra por h5diduras y se han esp>cido por el suelo1 semejantes una mat]ia viscosa que se coagulase pronto al contacto del aire2 la mayor p>te de las rocas granticas p>ec5 hab]se =mado del mismo modo4 ,son cri/al9as como las lavas1 y sus cri/ales ti55 por elem5tos los mismos cu]pos simples1 el silicio y el alum9io4 ,razonable es p5s> que e/os granitos han sido tambin masa pa/osa y que sus surtidores inc&esc5tes han brotado de grietas del t]r5o4 ,de todos modos1 s es una hiptesis en discusin y no una v]dad demo/rada4 ,z como las lavas que brotan del suelo levantan veces p$azos de t]r5o con sus bosques sus prad]as1 p5samos que del mismo modo la erupcin de los granitos otras rocas semejantes ha sido la causa ms frecu5te del levantami5to de hiladas de div]sas =maciones que con/ituy5 la p>te ms consid]able de las montaz4 ,e/ratos calcreos1 de ar5a1 de arcilla1 que aguas de m>es lagos haban depositado antes en capas p>alelas en el fondo de sus cauces y que se haban conv]tido z en la pelcula ext]ior de la ti]ra1 habrn sido plegadas y end]ezadas por la masa que se elevaba desde las pr(undidades y que buscaba una salida4 ,aqu la ola creci5te del granito haba roto las hiladas sup]iores en islas y en islotes que1 dislocados1 h5didos1 arrugados en capri*osos pliegos se han esp>cido por las depresiones y los rebordes de la roca levantadora2 all1 el granito habr abi]to en el suelo una sola grieta de salida1 repleg&o un lado y otro las hiladas ext]iores1 segn div]sos ngulos de incl9acin2 acull1 el granito1 s9 conseguir romp]la1 ha abollado las capas sup]iores4 /as1 bajo la presin que las mova1 habrn cesado de s] llanuras p>a conv]tirse en col9as y montaz4 ,ha/a las alturas =madas por e/ratos1 pacficam5te depositados en el fondo del agua habrn podido elev>se en cimas1 z como las protub]ancias de lava2 un pozo p]=ado travs de las capas sup]pue/as lleg>a al ncleo de prfido de granito4 ,admiti5do que la mayor p>te de las montaz hayan ap>ecido como las lavas1 todava no ha descubi]to el p5sami5to la causa que ha he*o brot> del suelo todas esas mat]ias en fusin4 ,ord9>iam5te se supone que han sido exprimidas1 digmoslo z1 por la contraccin de la envoltura ext]ior del globo1 que se enfra l5tam5te irradi&o calor los espacios4 ,en otro tiempo era nue/ro planeta una gota de metal ardi5do4 ,al rod> por las frialdades de los cielos1 se ha ido coagul&o poco poco4 ,p]o se ha solidificado la pelcula sola1 segn se repite frecu5tem5te1 se ha endurecido la gota ha/a el ncleo8 ,no se sabe an1 porque nada prueba que las lavas de los volcanes brot5 de inm5so receptculo que ll5e lo int]ior del globo4 nicam5te sabemos que e/as lavas se escapan veces de las grietas del suelo y corr5 por la sup]ficie4 ,lo mismo los granitos1 los prfidos y otras rocas semejantes habrn brotado de las r5dijas de la corteza t]re/re como se escapa la savia de la h]ida de un vegetal4 ,la m>ea de pi$ras fundidas habr subido desde el c5tro1 bajo la presin de la envoltura planet>ia1 gradualm5te comprimida por efecto de su propio enfriami5to4 ,,cap,,tulo ,v ,los fsiles ,cualqui]a que sea el orig5 primitivo de la montaa1 conocemos lo m5os su hi/oria desde una poca muy ant]ior los anales de nue/ra humanidad4 ,ap5as se han suc$ido ci5to c9cu5ta g5]aciones de hombres desde que v]ific>on nue/ros antepasados los prim]os actos cuyo te/imonio haya llegado ha/a nosotros4 ,antes de e/a poca1 nicam5te inci]tos monum5tos nos revelan la exi/5cia de nue/ra raza4 ,la hi/oria de la montaa inanimada1 en cambio1 e/ escrita en visibles c>act]es hace millones de siglos4 ,el he*o importante1 el que *oc nue/ros prog5itores desde la infancia de la civilizacin1 y fu contado di>iam5te en sus ley5das1 consi/e en que las rocas1 di/ribuidas en hiladas regul>es1 en capas sup]pue/as como las de un edificio1 han sido colocadas por las aguas4 ,si nos paseamos la orilla de un ro2 si en un da de lluvia miramos el arroyuelo temporal que se =ma en las depresiones del suelo1 v]emos la corri5te apod]>se de las guijas1 de los granos de ar5a1 del polvo y de todos los residuos esp>cidos1 p>a di/ribuirlos ord5adam5te en el fondo y en las orillas del cauce2 los fragm5tos ms pesados se deposit>n en capas en los sitios donde el agua pi]de la rapidez de su prim] impulso2 las molculas ms lig]as irn ms lejos ext5d]se en e/ratos en la sup]ficie lisa2 f9alm5te1 las t5ues arcillas1 cuyo peso ap5as exc$e al del agua1 se amonton>n donde se det5ga el movimi5to torr5cial de /a4 ,en las playas y en las cu5cas de lagos y m>es1 las hiladas de residuos sucesivam5te depositados gu>dan mayor regul>idad1 porque las aguas no ti55 el mpetu de las ondas fluviales y todo cuanto recibe su sup]ficie se tamiza travs de la pr(undidad de sus aguas2 y all p]manece1 s9 que nada turbe la accin igual de las olas y las corri5tes4 ,z es como se divide el trabajo en la gran naturaleza4 ,en las co/as peascosas del ,ocano combatidas por las olas de la alta m>1 se v5 cantos y guij>ros amontonados4 ,en otras p>tes se exti5d5 ha/a donde alcanza la vi/a playas de ar5a f9a1 en las cuales las ondas de la m>ea se des>rollan en espumosas volutas4 ,los buzos que e/udian el fondo del m> nos dic5 que en va/os espacios1 gr&es como prov9cias1 los despojos arrancados por los in/rum5tos se compon5 siempre de un ci5o uni=me con div]sas mezclas de arcilla de ar5a1 segn los p>ajes4 ,tambin han comprobado que en otros sitios del m> la roca =mada en el fondo del le*o m>timo es creta pura4 ,con*as1 espiguillas de esponjas1 animalillos de todas clases1 organismos inf]iores1 silceos calcreos1 ca5 en lluvia incesante desde las aguas de la sup]ficie y se mezclan con los innum]ables s]es que se acumulan1 viv5 y mu]5 en el fondo1 en mu*$umbres que ba/an p>a con/ruir hiladas tan gr&es como las de nue/ras montaz4 ,por otra p>te1 /as e/n =madas con residuos del mismo gn]o4 ,en un porv5ir desconocido1 cu&o los actuales abismos del ,ocano se exti5dan como llanuras se y]gan en cimas ante la luz del sol1 nue/ros desc5di5tes v]n t]r5os geolgicos semejantes los que hoy contemplamos1 y que quizs hayan desap>ecido1 he*os aicos por las aguas fluviales4 ,durante la s]ie de las edades1 las hiladas de =maciones m>timas lacu/res que compon5 la mayor p>te de nue/ra montaa han llegado ocup> gran altura sobre el nivel del m> su posicin incl9ada y contorneada en arrugas capri*osas4 ,ya hayan sido levantadas por una presin proc$5te de abajo1 ya se haya bajado el ,ocano consecu5cia del enfriami5to y la contraccin de la ti]ra por otra causa1 y haya dejado de ese modo capas de asp]n y de caliza en los antiguos fondos conv]tidos en cont95te1 el caso es que las hiladas all e/n y podemos e/udi> cmodam5te los re/os que mu*as de ellas han sacado del mundo subm>9o4 ,e/os re/os son los fsiles1 despojos de plantas y animales cons]vados en la roca4 ,v]dad es que las molculas que con/ituan el esqueleto animal vegetal de aquellos cu]pos han desap>ecido1 z como los tejidos de la c>ne y las gotas de savia de sangre1 p]o todo ha sido su/itud por granos de pi$ra que han cons]vado la =ma y ha/a el color del s] de/ruido4 ,en el espesor de las pi$ras e/n las con*as de los moluscos y discos1 bolas1 esp9as1 cil9dros y v>illas silceos calcreos de las =am9f]as y las diatomas que se encu5tran en ms asombrosas mu*$umbres2 p]o tambin hay =mas que su/ituy5 exactam5te las c>nes bl&as de aquellos s]es organizados2 vnse esqueletos de peces con sus aletas y sus escamas3 litros de insectos1 ramillas y hojas2 ha/a huellas de pasos hay1 y en la dura roca que fu en otro tiempo ar5a inci]ta de las playas1 se encu5tra la impresin de las gotas de lluvia y la r$ de los surcos trazados por las olas de la orilla4 ,los fsiles1 muy r>os en ci]tas rocas de =macin m>tima1 num]osos en cambio en otros1 y que con/ituy5 casi toda la masa de los mrmoles y las cretas1 sirv5 p>a conoc] la edad relativa de las hiladas que se han ido deposit&o durante la s]ie de los tiempos4 ,en efecto1 todas las capas fosilf]as no han sido d]ribadas y mezcladas capri*osam5te por las roturas y los desmoronami5tos2 han cons]vado en su mayor p>te su regul> sup]posicin1 de modo que pu$a obs]v>se y recog]se los fsiles en su ord5 de ap>icin4 ,donde las hiladas1 todava en su e/ado normal1 cons]van la posicin que t5an en otro tiempo1 despus de hab] sido depositadas por las aguas m>9as lacu/res1 la con*a descubi]ta en la capa sup]ior es ci]tam5te ms mod]na que en las inf]iores4 ,c5t5>es y mill>es de aos1 repres5tados por las innum]ables molculas int]m$ias del asp]n de la creta1 han sep>ado ambas exi/5cias4 ,si las mismas especies de plantas y de animales hubi]an exi/ido siempre en la ti]ra desde que e/os organismos vivi5tes ap>eci]on por prim]a vez en la corteza enfriada de la ti]ra1 no se podra calcul> la edad relativa de las capas t]re/res sep>adas una de otra2 p]o se han suc$ido dif]5tes s]es segn las edades1 suc$indose tambin por lo tanto en las hiladas sup]pue/as4 ,ci]tas =mas que vemos con gran abundancia en el s5o de las rocas e/ratificadas ms antiguas1 van si5do ms r>as en las de orig5 ms reci5te1 y acaban por desap>ec] absolutam5te4 ,las especies nuevas que sigu5 las prim]as ti55 tambin1 como cada sr en p>ticul>1 su p]iodo de r5acimi5to1 de propagacin1 de decad5cia y de mu]te2 podra comp>>se cada especie de fsil vegetal animal gigantesco rbol1 cuyas races se hund5 en los t]r5os inf]iores de =macin antigua1 y cuyo tronco se ramifica y se pi]de en las capas altas de orig5 ms mod]no4 ,los gelogos que en div]sos pases del mundo pasan el tiempo exam9&o las rocas y e/udindolas molcula por molcula p>a descubrir en ellas ve/igios de s]es que vivi]on1 han podido reconoc] 7gracias al ord5 de sucesin de los fsiles de todas especies7 en los re/os enc]rados la edad relativa de las dif]5tes hiladas de la ti]ra depositadas por las aguas4 ,en cuanto fu]on ba/ante num]osas las obs]vaciones comp>adas1 lleg ha/a s] fcil frecu5tem5te decir1 con slo v] un fsil1 qu poca de las edades t]re/res p]t5ece la roca en que se encontr4 ,cualqui] pi$ra caliza1 de esqui/o de asp]n (rece cl>a huella de con*a de planta8 ,pues ba/a veces con eso4 ,el naturali/a1 s9 temor equivoc>se1 decl>a que la pi$ra que cons]va esa impulsin p]t5ece tal cual s]ie de rocas y debe s] clasificada en tal cual poca de la hi/oria del planeta4 ,e/os fsiles reveladores que en =ma de s]es vivi5tes se agitaban hace millones de aos en el lgamo de los abismos ocenicos1 se encu5tran hoy todas las alturas en las hiladas de las montaz4 ,se los ve en la mayor p>te de las cimas pir5aicas2 =man alpes ent]os2 se los encu5tra en el ,cucaso y las cordill]as1 y si el hombre pudi]a subir ha/a las cumbres del ,himalaya1 tambin all los hall>a4 ,hay ms2 e/as capas fosilf]as que pasan hoy de la zona m$ia de las nubes1 alcanzaban en otro tiempo alturas ms consid]ables4 ,en mu*os sitios1 en v]ti5tes de montaz1 se comprueba que exi/5 int]rupciones frecu5tes en las hiladas de rocas4 ,ac y all encu5tra tal vez el gelogo en las caadas algunos trozos de e/os t]r5os1 p]o las capas cont9uas no se reanudan ha/a mu*o ms lejos1 en la v]ti5te opue/a4 ,qu ha sido de los fragm5tos int]m$ios8 ,exi/i]on1 porque1 aun al quebr>los1 la masa grantica que suba desde lo int]ior1 slo ha podido h5d]los2 p]o las hiladas h5didas cont9uaban sobre la resbaladiza cumbre4 ,,cap,,tulo ,,vi ,la de/ruccin de las cimas ,y1 s9 emb>go1 aquellas masas enormes1 montes apilados sobre montes1 han pasado como nubes b>ridas del cielo por el vi5to2 hiladas de tres1 cuatro y c9co kilmetros de espesor1 cuya exi/5cia nos revela el corte geolgico de las rocas1 han desap>ecido p>a entr> en el circuito de una nueva creacin4 ,v]dad es que la montaa todava nos p>ece =midable y contemplamos con admiracin p>ecida al espanto sus sob]bios picos que atraviesan las nubes en el aire glacial del espacio4 ,son tan altas e/as pirmides nevadas1 que nos ocultan la mitad del cielo4 ,desde abajo1 sus precipicios1 que la mirada int5ta en balde m$ir1 nos causan vrtigos4 ,y1 s9 emb>go1 todo ello no es ms que una ru9a1 un simple residuo4 ,en otro tiempo1 las capas de caliza1 piz>ra y asp]n que se apoyan en la base de la montaa y se y]gu5 ac y acull en cimas secund>ias1 se unan por encima del remate grantico en capas uni=mes2 sumaban su espesor enorme la elevacin ya altsima del pico sup]ior4 ,doble era la altura de la montaa2 llegaba entonces su vrtice aquella regin en que e/ tan enr>ecida la atmsf]a1 que ni aun pu$o so/5]se en ella el ala del guila4 ,no es ya la mirada1 s9o la imag9acin la que se espanta al p5s> en lo que la montaa era entonces y en lo que le han robado nieves1 hielos1 lluvias y torm5tas durante la s]ie de los tiempos4 ,qu inf9ita hi/oria1 qu innum]ables vicisitudes en la sucesin de las plantas1 de los animales y de los hombres1 desde que los montes cambi>on de =ma y p]di]on la mitad de su elevacin6 ,e/e prodigioso trabajo de escombrado no ha podido llev>se cabo s9 dej> en mu*os sitios ra/ros irrecusables4 ,los re/os que han resbalado desde lo alto de las cimas con las nieves1 que han sido empujadas por el hielo1 triturados1 desm5uzados1 arra/rados en p$ruscos1 guij>ros y ar5as por el agua1 no han vuelto todos al m>1 del cual haban salido en p]iodo ant]ior3 enormes montones qu$an an en el espacio que sep>a las atrevidas p5di5tes de la montaa y las ti]ras bajas rib]ez del ,ocano4 ,en e/a zona int]m$ia donde las col9as se exti5d5 en l>gas ondulaciones como las olas en el m>1 el suelo e/ ent]am5te compue/o de cantos rodados y pi$ras amontonadas4 ,todo eso son los re/os de la montaa que las aguas han r$ucido fragm5tos m5udos1 transportndolos y v]tindolos en enormes aluviones la salida de los gr&es valles4 ,los torr5tes bajados de las alturas revuelv5 su gu/o las mesetas de residuos y hac5 que sus taludes se desmoron5 en el surco que han abi]to4 ,en las p5di5tes del foso pr(undo donde s]p5tean las aguas1 se di/+u51 en ap>5te desord51 las div]sas rocas que han s]vido de mat]iales al gran edificio de la montaa4 ,ah e/n los peascos de granito y los fragm5tos de prfido2 all los esqui/os de aguda ari/a m$io hundidos en la ar5a2 ms all1 p$azos de cu>zo y asp]n1 guij>ros calizos1 trozos de m9]al1 cri/ales a*atados4 ,tambin hay fsiles de dif]5tes pocas1 y en los espacios en que las aguas se han arremol9ado mu*o tiempo1 se han p>ado esqueletos de animales flotantes4 ,all se han descubi]to mill>es las osam5tas del hip>in1 del uro1 del alce1 del r9oc]onte1 del ma/odonte1 del mamut y de otros gr&es mamf]os que recorran en lejanos tiempos nue/ros campos1 y hoy han desap>ecido1 dej&o al hombre el imp]io del mundo4 ,los torr5tes que traj]on tales re/os1 se los llevan p$azo por p$azo1 r$ucindolos polvo4 ,esqueletos y fsiles1 arcillas y ar5as1 peascos de esqui/o1 asp]n y prfido1 todo se desmorona poco poco1 todo empr5de el cam9o del m>2 el inm5so trabajo de d5udacin que se v]ific con la gran montaa1 empieza de nuevo en m5or proporcin con los montones de escombros4 ,ahuecados por el agua1 dism9uy5 gradualm5te de altura1 se p>t5 en col9as dif]5tes4 ,no ob/ante1 aun am9orada por el trabajo de los siglos1 d]ruida y arru9ada1 la meseta que se exti5de en la base de la montaa ba/>a p>a acrec5t> en algunos mill>es de metros la cumbre sup]ior1 si adquiri]a nuevam5te su prim]a posicin en las hiladas de rocas4 ,una antigua oracin de los indios dice3 ,lami5do los montes es como ha =mado los campos la roca cele/ial1 es decir1 la lluvia del cielo4 ,ante nue/ros propios ojos cont9a el trabajo de d5udacin de las rocas con asombrosa actividad4 ,hay montaz compue/as de mat]iales poco coh]5tes que vemos fundirse y disolv]se1 digmoslo z4 ,abr5se alfoces en las lad]as del monte y bre*as en m$io de la cre/a2 surcada por los aludes y por las aguas tempe/uosa la gran masa1 antes una y solit>ia1 se divide poco poco en dos cimas di/9tas1 que p>ec5 alej>se una de otra m$ida que se ahonda ms el abismo que las sep>a4 ,especialm5te en primav]a1 cu&o el suelo e/ empapado en las nieves fund5tes1 los desmoronami5tos1 los montones1 las erosiones alcanzan proporciones tales1 que toda la montaa p>ece que se d]rumba y empr5da el cam9o de la llanura4 ,un da de calor hm$o y suave1 me haba metido en un alfoz de la montaa p>a v] otra vez las nieves antes de que se las llev>an las aguas primav]ales4 ,seguan ob/ruy5do el fondo de la quebrada1 p]o en mu*os sitios e/aban desconocidas porque las cubran re/os negruzcos1 mezclados con lodo4 ,las rocas piz>rosas que dom9aban el alfoz p>ecan conv]tidas en una especie de pa/a y se d]rumbaban en an*as hojas4 ,el negro fondo que se filtraba por las p>$es del desfilad]o se hunda con sordo *apoteo en la nieve m$io lquida4 ,por todas p>tes vea cat>atas de nieve sucia y de re/os1 y me preguntaba con ci]to espanto in/9tivo si1 h5dindose las rocas como la misma nieve1 se iran unir por encima del valle en una sola masa viscosa1 d]ramndose lo lejos por el campo4 ,el torr5te1 que columbraba yo en algunos sitios1 por los pozos en cuyos fondos se haban abismado las capas sup]iores de la nieve1 p]eca trans=mado en un ro de t9ta por los despojos que cubran sus aguas2 era aquello una enorme masa de fango en movimi5to4 ,en lug> del sonido cl>o y alegre que solamos oir1 el torr5te lanzaba cont9uo mujido1 el de los escombros que *ocaban unos con otros y rodaban por su le*o4 ,en la primav]a1 en la poca anual de la r5ovacin t]re/re1 es cu&o ve uno como se v]ifica esa prodigiosa labor de/ructora4 ,adems1 inm5so invisible trabajo se produce en la misma pi$ra4 ,todos los cambios causados por los meteoros no son ms que modificaciones ext]iores2 las trans=maciones ntimas que se v]ifican d5tro de las molculas de la roca ti551 por lo m5os1 resultados de igual importancia4 ,mi5tras la montaa cambia s9 ces> de ap>i5cia por fu]a1 toma int]iorm5te una e/ructura nueva1 y las mismas hiladas modifican su composicin4 ,tomado en su conjunto1 el monte es un inm5so laboratorio natural1 donde trabajan todas las fu]zas fsicas y qumicas1 sirvindose p>a su t>ea de un ag5te sob]ano que no e/ disposicin del hombre3 el tiempo4 ,por lo pronto1 el enorme peso de la montaa1 igual c5t5>es de mill>es de toneladas1 gravita tan pod]osam5te sobre las rocas inf]iores1 que da mu*as de ellas aspecto bi5 di/9to del que tuvi]an al salir del m>4 ,poco poco1 bajo la =midable presin1 las piz>ras y otras =maciones esqui/osas se dispon5 en hojas4 ,durante los mill>es y mill>es de siglos que transcurr51 las molculas comprimidas se adelgazan en hojillas que pu$5 sep>>se fcilm5te despus1 cu&o tras alguna revolucin geolgica1 vuelve s] llevada la roca la sup]ficie4 ,la accin del calor t]re/re1 que ha/a ci]ta di/ancia por lo m5os1 crece con la pr(undidad1 contribuye tambin cambi> la e/ructura de las rocas4 ,z es como se convirti]on las calizas en mrmoles4 ,p]o no slo se ac]can1 se sep>an y se agrupan div]sam5te las molculas de las rocas1 segn las condiciones fsicas en que se encu5tran durante el curso de los siglos1 s9o que tambin cambia la composicin de las pi$ras en una c>r]a cont9ua1 un viaje incesante de los cu]pos que mudan de sitio1 se mezclan y se p]sigu54 ,el agua que p5etra por todas las r5dijas en el espesor de la montaa y la que sube en vapor desde los abismos pr(undos1 sirv5 de pr9cipal vehculo esos elem5tos que se atra5 y se re*azan despus1 arra/rados por el gran torbell9o de la vida geolgica4 ,un cri/al e*a otro cri/al en las h5diduras de la montaa2 el hi]ro1 el cobre1 la plata y el oro su/ituy5 la arcilla la cal4 ,la roca mate adqui]e el irisado de las mu*as sub/ancias que p5etran en ella4 ,por el cambio de lug> del c>bono1 del azufre y del fs=o1 convirtese la cal en m>ga1 dolomita y en espejuelo cri/al9o2 consecu5cia de esas comb9aciones la roca se h9*a se encoge1 y l5tas revoluciones se v]ifican en el s5o de la montaa4 ,pronto la pi$ra1 comprimida en espacio h>to e/re*o1 levanta y sep>a las hiladas sup]iores1 hace ca] enormes li5zos1 y con l5tos esfu]zos1 cuyos resultados son iguales los de pod]osa explosin1 agrupa de nueva man]a las rocas de la montaa4 ,ora se contrae la pi$ra1 ora se hi5de1 ya se abre en grutas1 ya en gal]z1 ya se v]ifican gr&es hundimi5tos1 modific&o z la ap>i5cia y ext]ioridad del monte4 ,a cada modificacin ntima en la composicin de la roca1 corresponde un cambio en el relieve4 ,la montaa reune en s todas las revoluciones geolgicas4 ,ha crecido durante mill>es de siglos1 ha decrecido1 durante igual tiempo1 y en sus hiladas se suc$5 s9 trm9o todos los f5m5os de crecimi5to y decrecimi5to1 de =macin y de/ruccin1 que se v]ifican en la ti]ra en proporcin mayor4 ,la hi/oria de la montaa es la del planeta2 de/ruccin incesante1 inacabable r5ovacin4 ,cada roca resume un p]iodo geolgico4 ,en esa montaa de tan agraciado p]fil1 que surge de la ti]ra con tan nobles actitudes1 cre]amos v] la obra de un da1 tanto es la unidad del conjunto1 y tanto es lo que concurr5 los porm5ores la armona g5]al4 ,y s9 emb>go1 e/a montaa ha sido esculpida durante un milln de siglos4 ,ah1 antiguo granito relata las viejsimas edades en que an no haba cubi]to la escoria t]re/re la fibra vegetal4 ,la egnesia que se =m quizs en la poca en que an no haban nacido animales ni plantas1 nos dice que1 cu&o el ,ocano la dej en sus orillas1 ya haban sido demolidas por las olas algunas montaz4 ,la placa de piz>ra que cons]va los huesos de un animal1 solam5te una lig]a huella1 nos cu5ta la hi/oria de las innum]ables g5]aciones que se han suc$ido sobre la ti]ra en la incesante batalla de la vida3 los ra/ros de huella nos hablan de aquellos bosques inm5sos1 repres5tados despus de su mu]te por lig]as capas de c>bn2 el acantilado calizo1 amontonami5to de animales revelados por el microscopio1 nos hace asi/ir al trabajo de las multitudes de organismos que pululaban en el fondo de los m>es2 los residuos de todas clases nos recu]dan las aguas pluviales1 las nieves1 los v5tisqu]os1 los torr5tes1 limpi&o los montes como lo hac5 hoy y cambi&o de siglo en siglo el teatro de su actividad4 ,al p5s> en todas esas revoluciones1 en esas trans=maciones incesantes1 en esa s]ie cont9ua de f5m5os que se produc5 en la montaa1 en el papel que repres5ta en la vida g5]al de la ti]ra y en la hi/oria de la humanidad se compr5de los prim]os poetas que1 con la base del ,pamir del ,bolor1 cont>on los mitos de donde se han d]ivado todos los re/antes4 ,dc5nos que la montaa es una creadora2 vi]te en las llanuras las aguas f]tilizadoras y les enva el lgamo alim5ticio2 con la ayuda del sol1 da nacimi5to plantas1 animales y hombres2 da flores al desi]to y lo siembra de ciudades felices4 ,segn antigua ley5da helnica1 el que hizo surgir los montes y model la ti]ra fu ,eros1 el dios et]nam5te jov51 el primognito del caos1 la naturaleza r5ovada s9 ces>1 el dios del amor et]no4 ,,cap,,tulo ,,vii ,los despr5dimi5tos ,no se trans=ma nicam5te la montaa en llanura por las erosiones que le hac5 sufrir lluvias1 heladas1 nieves resbaladizas y aludes2 tambin consid]ables fragm5tos se desg>ran viol5tam5te p>a hundirse de pronto4 ,es frecu5te semejante cat/r(e en las p>tes del monte donde los e/ratos1 end]ezados incl9ados1 e/n muy sep>ados unos de otros por mat]ias de dif]5te naturaleza que el agua pu$e abl&> disolv]4 ,si e/as sub/ancias int]m$ias llegan desap>ec]1 las hiladas1 desprovi/as de apoyo1 se d]rumb>n en el valle t>de temprano4 ,al lado de los gr&es tajos1 =man1 despus de cados e/os re/os1 un c]ro1 un montecillo ha/a una montaa secund>ia4 ,una cima elevada1 la cual gu/aba yo de trep> por su aislami5to y la altiva belleza de sus ari/as1 me haba p>ecido siempre 7como la cumbre pr9cipal7 una roca indep5di5te1 sujeta por sus pr(undos cimi5tos la ti]ra subyac5te1 y no era1 s9 emb>go1 ms que un despr5dimi5to de la montaa vec9a4 ,lo conoc un da en la posicin de las capas y en el aspecto de los planos de fractura visibles an en las dos p>$es correspondi5tes4 ,la masa d]rumbada que llevaba consigo aldeas1 campos1 bosques y pa/os1 no haba he*o1 despus de la rotura1 ms que gir> sobre su base y d> vuelta sobre si misma4 ,una de sus c>as e/aba hundida en el suelo1 y por el otro lado se haba des>raigado en p>te4 ,al ca] haba c]rado la salida de un valle1 y el torr5te1 que en otro tiempo corra pacficam5te por su fondo1 haba t5ido que trans=m>se en lago p>a ceg> la hoya en que e/aba enc]rado y de donde vuelve baj> hoy en corri5tes y cascadas sucesivas4 ,s9 duda ocurri]on e/os cambios antes de e/> habitado el pas1 porque la tradicin no ha cons]vado el acontecimi5to4 ,el gelogo es qui5 cu5ta al aldeano la hi/oria de su propia montaa4 ,cuanto los desmoronami5tos de m5or importancia1 esas cadas de rocas que1 s9 trans=m> ap>5tem5te el aspecto de la com>ca1 no dejan de de/ruir los pa/os1 ni de apla/> los pueblos con sus habitantes1 no necesitan los montaeses que se los describan2 desgraciadam5te1 h>tas veces han pres5ciado tan t]ribles sucesos4 ,g5]alm5te lo suel5 conoc] por anticipado4 ,el impulso int]ior de la montaa que trabaja1 hace vibr> incesantem5te las pi$ras en toda la p>$2 guij>ros m$io arrancados se sep>an prim]am5te y ru$an salt&o lo l>go de las p5di5tes2 masas de mayor peso1 arra/radas su vez1 sigu5 las pi$ras1 dibuj&o como ellas pod]osas curvas en los espacios2 despus les toca li5zos ent]os de roca2 todo lo que debe d]rumb>se rompe los lazos que lo unan al si/ema int]ior de la montaa1 y de pronto espantoso granizo de peascos cae sobre la llanura e/remecida4 ,el e/rpito es in5>rable2 p>ece la lu*a de ci5 huracanes4 ,ha/a en mitad del da1 los trozos de roca1 mezclados con polvo1 ti]ra vegetal y fragm5tos de plantas1 obscurec5 completam5te el cielo4 ,y veces1 s9ie/ros relmpagos producidos por peascos que dan unos contra otros1 brotan de la t9iebla4 ,despus de la tempe/ad1 cu&o la montaa no despr5de ya sobre la llanura rocas quebradas1 cu&o la atmsf]a ha acl>ado otra vez1 los habitantes de los campos respetados se ac]can contempl> el desa/re4 ,casas y j>d9es1 c]cados y pa/os han desap>ecido bajo el horroroso caos de pi$ras3 all du]m5 tambin el sueo et]no amigos y p>i5tes4 ,unos montaeses me cont>on que1 en su valle1 una aldea de/ruda dos veces por esos aludes de pi$ras1 ha sido edificada por t]c]a vez en el mismo sitio4 ,los habitantes habran qu]ido huir de all y elegir an*o valle p>a su morada2 p]o n+n pueblo vec9o quiso acog]los ni c$]los ti]ras2 han t5ido que p]manec] bajo la am5aza de las rocas susp5didas4 ,todas las no*es algunas campanadas les recu]dan los pasados t]rores y les advi]t5 la su]te que quiz les cabr durante la no*e4 ,mu*as rocas desplomadas que se v5 en m$io de los campos ti55 ley5das t]ribles2 otras hay cuya presa se les escap4 ,uno de esos enormes peascos1 incl9ado1 y con la base arraigada por todas p>tes en el suelo1 se y]gue junto al cam9o4 ,al admir> sus sob]bias proporciones1 su pot5te masa1 la f9ura de su grano1 exp]im5taba yo ci]to espanto4 ,una v]$illa que se ap>taba del cam9o1 iba d]e*a ha/a el pie de una pi$ra =midable4 ,all c]ca e/aban amontonados re/os de vajilla y de c>bn2 la valla de un j>dn se p>aba bruscam5te en la roca1 y acirates de legumbres1 m$io invadidos por la hi]ba1 rodeaban un lado de la enorme masa4 ,quin haba escogido tan capri*oso lug> p>a e/ablec] all un j>dn y p>a ab&on>lo luego8 ,poco poco fu compr5dindolo4 ,el s5d]o1 la pila de c>bn1 el j>dn haban p]t5ecido una casuca apla/ada entonces bajo la roca4 ,supe ms t>de que durante la no*e del d]rumbami5to dorma un hombre solo en aquella casa2 desp]tle sobresaltadam5te el e/rpito del peasco1 baj&o de punta en punta por la montaa1 y sali escapado por la v5tana p>a busc> abrigo detrs del ribazo del torr5te2 ap5as haba dejado su habitacin1 cu&o el enorme proyectil se desplomaba sobre la cabaa y la hunda algunos metros en el t]r5o1 bajo su peso4 ,desde su a=tunada fuga1 recon/ruy el hombre su *oza1 cobijndola confiadam5te en la base de otra roca despr5dida del muro =midable4 ,en ms de un valle hay hac9ami5tos de pi$ras1 las cuales =man desfilad]os por donde difcilm5te se abr5 paso s5d]os y torr5tes4 ,nada ms curioso que el desord5 de esas masas mezcladas en lab]9to s9 f94 ,arriba1 en la lad]a del monte1 se conoce todava1 por el color y =ma de las rocas1 el lug> donde se produjo el despr5dimi5to2 p]o resulta inexplicable que un espacio de tan corta dim5sin ap>5te haya podido vomit> en el valle semejante diluvio de pi$ras4 ,en m$io de esos capri*osos y =midables peascos1 al viaj]o se le antoja aquello un mundo extrao1 en nada semejante al planeta que conocemos1 la sup]ficie lisa regul>m5te s9uosa4 ,alzanse aqu y all rocas semejantes fant/icos monum5tos1 que figuran torres1 obeliscos1 prticos alm5ados1 fu/es de columnas1 tumbas erigidas d]ribadas4 ,pu5tes de una sola pieza ocultan el torr5te2 vnse abism>se y desap>ec] las aguas bajo el enorme arco y ha/a su ruido deja de oirse4 ,entre los mon/ruosos edificios ap>ec5 =mas gigantescas1 como las de los animales fsiles1 cuyas osam5tas dislocadas se hallan algunas veces en las capas t]re/res4 ,megat]ios1 ma/odontes1 tortugas gigantescas1 cocodrilos alados1 todos esos s]es quimricos se hac9an en el caos espantoso4 ,hay mill>es de pi$ras amontonadas en el desfilad]o1 y cualqui]a de ellas podra s]vir de cant]a y ba/> p>a la con/ruccin de pueblos ent]os4 ,esos conjuntos caticos1 que miro con tanta admiracin1 y en cuya entraa p5etro no s9 titube>1 son poca cosa comp>ados con algunas montaz d]rumbadas1 cuyos re/os cubr5 di/ritos de gran ext5sin4 ,hay masas montaosas cuyos vrtices se compon5 de compacta y pesada roca que descansan sobre capas fciles de desm5uz> por las aguas4 ,en semejantes masas1 las cadas de pi$ras son un f5m5o normal1 como los aludes y la lluvia1 y siempre debe mir>se la cima por si se prep>a el despr5dimi5to4 ,en una regin no muy lejana1 llamada el pas de las ru9as1 hay dos montaz que1 segn cu5tan los habitantes1 combati]on en otro tiempo una contra otra4 ,ambos gigantes de pi$ra1 animados por un soplo vital1 se arm>on con sus propias rocas p>a de/roz>se y demol]se mutuam5te4 ,no lo consigui]on1 porque an sigu5 en pie1 p]o es fcil de imag9> el prodigioso hac9ami5to de pez que1 desde aquel combate1 cubr5 lo lejos las llanuras4 ,a veces el hombre1 pes> de su debilidad1 ha qu]ido imit> la montaa1 con el nico f9 de apla/> al prjimo4 ,especialm5te en los desfilad]os1 en los sitios en que al e/re*o alfoz dom9an tajos esc>pados1 era donde se reunan los montaeses p>a hac] rod> los peascos sobre las cabezas de sus enemigos4 ,de esa man]a1 ocultos los vascongados detrs de las malezas en las p5di5tes de las montaz de ,altabisc>1 esp]aban al ejrcito francs del paladn ,roldn1 que deba p5etr> en el e/re*o paso de ,roncesvalles4 ,cu&o las columnas de soldados extranj]os1 semejantes l>ga s]pi5te que se escurre por una r5dija1 ll5>on el desfilad]o1 oyse un grito y desplomse un diluvio de peascos sobre la mu*$umbre que pasaba por debajo4 ,el arroyo del valle se aum5t con la sangre que sala de las apla/adas c>nes1 como el v9o del lag>1 y arra/r humanos cu]pos y miembros triturados como arra/raba los guij>ros en tiempo de torm5ta4 ,p]eci]on todos los gu]r]os francos1 confundidos unos con otros en sangri5ta masa4 ,todava se ensea al pie del ,altabisc> el sitio en que muri el paladn ,roldn con sus compaeros1 p]o las pi$ras que apla/>on su ejrcito tiempo ha que e/n cubi]tas bajo una alfombra de brezos y de juncos4 ,el resultado de nue/ra dim9uta labor humana1 es poca cosa comp>ado con los despr5dimi5tos naturales producidos por la accin de los meteoros consecu5cia del impulso int]ior del monte4 ,aun pasados l>gos siglos1 los gr&es aludes de pi$ras (rec5 tan revuelto aspecto1 que dejan en el espritu una impresin de horror y de espanto4 ,p]o cu&o la naturaleza ha acabado por sep>> el desa/re1 los sitios ms agradables de la montaa son precisam5te aquellos en que lo esc>pado se ha sacudido p>a ll5> de rocas su base4 ,durante el curso de los siglos trabaj>on las aguas1 llev&o arcilla y leve ar5a p>a recon/ituir su cauce y =m> en las c]canz una capa de ti]ra vegetal2 los torr5tes han limpiado poco poco su le*o1 roy5do sep>&o las pi$ras que les mole/aban2 el mon/ruoso pavim5to =mado por las rocas ms pequez se ha cubi]to de hi]bas1 convirtindose en pa/o montuoso1 erizado de puntas2 los gr&es peascos se han ve/ido de musgo y se agrupan ac y all en p9torescos collados2 grupos de rboles crec5 al lado de cada reborde roquizo y siembran de encantadoras man*as de v]dura el grato paisaje4 ,como el ro/ro del hombre1 cambia de expresin la faz de la naturaleza2 la mueca ha suc$ido la sonrisa4 ,,cap,,tulo ,,viii ,las nubes ,comp>ada con el tamao del globo1 la montaa1 por alta que p>ezca1 es una simple arruga1 m5os gruesa en proporcin1 que una v]ruga en el cu]po de un elefante3 es un punto1 un grano de ar5a4 ,y s9 emb>go1 ese relieve1 tan mnimo en relacin con el gran planeta1 baa sus lad]as y su cre/]a en regiones areas muy di/9tas de las que en la llanura sirv5 de resid5cia los pueblos4 ,el peatn que en el transcurso de algunas horas sube desde la base del monte ha/a las pez de la cima1 hace en realidad un viaje ms gr&e1 ms fecundo en contra/es que si emple>a aos en d> la vuelta al mundo1 travs de los m>es y de las regiones bajas de los cont95tes4 ,gravita el aire en pesada masa sobre el ,ocano y las com>cas que ti55 poca altura sobre el nivel del m>1 y en las alturas se enr>ece y adqui]e cada vez mayor lig]eza4 ,c5t5>es y mill>es de montes elevan en la ti]ra sus cumbres una atmsf]a cuyas molculas e/n dos veces ms sep>adas que las del aire en llanuras inf]iores4 ,cambian all arriba los f5m5os de la luz1 del calor1 del clima y de la vegetacin2 el aire ms enr>ecido deja pas> ms fcilm5te los rayos calricos1 ya desci5dan del sol1 ya suban desde la ti]ra4 ,cu&o brilla el a/ro en su cielo cl>o1 elvase rpidam5te la temp]atura en las p5di5tes sup]iores4 ,p]o en cuanto desap>ec51 se enfra en seguida la montaa2 pi]de velozm5te con la radiacin el calor que haba recibido4 ,por eso re9a el fri casi siempre en las alturas2 en nue/ras montaz1 hace por trm9o m$io un grado ms de fri por cada espacio v]tical de dosci5tos metros4 ,a los que habitamos en ciudades1 e/amos cond5ados sucia atmsf]a1 recibimos en los pulmones aire ponzooso1 respirado ya por otros mu*os pe*os1 lo que ms nos asombra y nos regocija1 cu&o recorremos las altas cimas1 es la m>avillosa pureza del aire4 ,respiramos alegrem5te1 bebemos el hlito que pasa1 nos embriagamos con l4 ,nos p>ece la ambrosa de la cual hablan las mitologz antiguas4 ,extindese nue/ros pies1 en la llanura1 all lejos1 muy lejos1 un espacio brumoso y sucio donde nada pu$e di/+uir la mirada3 aquella es la gran ciudad4 ,y p5samos con repugnancia en los aos que hemos t5ido que vivir bajo aquella nube de humo1 de polvo y de ali5tos impuros4 ,qu contra/e entre esa ap>i5cia de la llanura y el aspecto de la montaa1 cu&o su cumbre e/ libre de vapores1 y podemos contempl>la en lontananza travs de la pesada atmsf]a que gravita sobre las ti]ras bajas6 ,h]moso es el espectculo1 sobre todo cu&o la lluvia ha arrojado al suelo el polvo flotante y el aire e/1 digmoslo z1 rejuv5ecido4 ,el p]fil de rocas y nieves resalta con limpidez en el cielo azul2 pes> de la di/ancia enorme1 el monte1 azulado tambin como las pr(undidades areas1 se dibuja con todos sus relieves de ari/as y promontorios2 di/+uimos los valles1 las quebradas1 los precipicios2 veces1 al v] un punto negro que se mueve l5tam5te en la nieve1 ha/a podemos1 con auxilio de un catalejo1 conoc] un amigo que trepa la cima4 ,despus del ocaso1 la pirmide ap>ece con una belleza esplndida y pursima un tiempo4 ,el re/o de la ti]ra e/ en la sombra1 el crepsculo gris vela los horizontes del llano2 la t9iebla ennegrece ya la entrada de los alfoces1 p]o arriba todo es alegra y luz2 las nieves1 contempladas por el sol1 reflejan todava sus sonrosados rayos2 deslumbran1 y p>ece tanto ms viva la cl>idad cuanto que sube poco poco la sombra1 invadi5do sucesivam5te las p5di5tes1 cubrindolas como con un pao negro4 ,f9alm5te1 slo el vrtice es ba/ante alto p>a v] el sol1 dom9&o la curva de la ti]ra2 se ilum9a como con una *ispa3 p>ece uno de esos prodigiosos diamantes que1 segn las ley5das del ,indo/n1 fulguraban en la cumbre de las montaz div9as4 ,sbitam5te desap>eci la llama2 desvanecise en el espacio4 ,p]o no dejis de mir>2 al reflejo del sol suc$e el de los purpreos vapores del horizonte4 ,ilumnase de nuevo la montaa1 p]o con ms suave brill>4 ,p>ece que no exi/e la roca dura bajo su ve/idura de rayos3 slo qu$a un espejismo2 una luz area3 p>ece que el sob]bio monte se despr5di de la ti]ra y flota en la pureza del cielo4 ,z contribuye el enr>ecimi5to del aire en las altas regiones la belleza de las cimas1 impidi5do la suci$ad de la atmsf]a baja lleg> ha/a las cumbres1 p]o tambin obliga los invisibles vapores salidos del m> y las llanuras cond5s>se y engan*>se como nubes en las lad]as de la montaa4 ,g5]alm5te1 el vapor de agua susp5dido en las capas inf]iores del aire no se encu5tra en cantidad ba/ante consid]able p>a conv]tirse en nube y ca] trocada en lluvia3 la atmsf]a en que flota la so/i5e en e/ado de gas invisible4 ,p]o en cuanto la capa de aire suba al cielo1 llev&o consigo el vapor1 se enfri> gradualm5te1 y pronto se revel> el agua1 cond5sada en molculas di/9tas4 ,p>ece al pr9cipio nubecilla casi imp]ceptible1 un copo blanco en el cielo azul1 p]o luego e/e copo se aad5 otros1 y con/ituy5 un velo cuyos desg>rones p]mit5 la mirada que p5etre en las pr(undidades del espacio1 y por f9 se pres5tan como espesa masa1 arrollndose en cil9dros hac9ndose en pirmides4 ,algunas de e/as nubes se y]gu5 en el horizonte bajo la =ma de v]dad]as montaz4 ,sus cre/as y sus cpulas1 sus nieves y sus hielos respl&eci5tes1 sus sombros b>rancos1 sus precipicios dibujan todo su relieve con p]fecta limpieza4 ,lo que hay es que los montes de vapor son flotantes y fugitivos2 =mlos una corri5te de aire1 y otra corri5te pu$e de/roz>los y disolv]los4 ,ap5as duran algunas horas1 cu&o los montes de pi$ra duran millones de aos2 p]o en realidad la dif]5cia no es gr&e4 ,con relacin la vida del globo1 nubes y montaz son f5m5os de un da4 ,m9utos y siglos se confund51 cu&o se han sum]gido en el abismo de los tiempos4 ,las nubes gu/an de amonton>se alr$$or de las rocas que se alzan al descubi]to3 unas las atrae hacia la roca una electricidad contr>ia la suya2 otras1 impulsadas en el espacio por el vi5to1 van *oc> contra la p5di5te del monte1 b>r]a enorme colocada como p>a imp$irles el paso2 otras1 invisibles en el aire tibio1 ap>ec5 al contacto de la pi$ra fra de la nieve4 ,la montaa cond5sa el vapor y lo exprime del aire4 ,mu*as veces1 contempl&o un pico un promontorio sali5te1 he vi/o las nubecillas naci5tes hac9>se en torno la helada punta4 ,elvase una hum>$a semejante la que brota de un crt]2 pronto envuelve todos los sali5tes y el monte acaba por coron>se con un turbante d nubes tejido por l mismo en el aire transp>5te4 ,p>ece que invisibles manos trabajan en la =macin de las tempe/ades y en la cada de las lluvias4 ,cu&o los habitantes del llano v5 la montaa desap>ec] bajo un montn de nubes1 presum51 al obs]v> el tocado del gigante1 la fie/a que se les prep>a4 ,cu&o *ocan en el vrtice dos corri5tes de aire1 ardi5te una y fra otra1 la nube sbitam5te =mada se end]eza y se arremol9a en el cielo3 la montaa es un volcn1 y el vapor se escapa incesantem5te de ella con una especie de furor p>a ir repleg>se en la lontananza cele/e1 =m&o inm5sa curva4 ,nubes despr5didas se esp>c5 librem5te por el espacio1 se juntan1 se desg>ran se de%ila*an en el vi5to1 se ensan*an y vuelan sub5 ha/a la atmsf]a sup]ior1 muy por encima de las ms elevadas cumbres t]re/res4 ,la div]sidad de sus =mas es mu*o mayor que la de las nubes que cien los picos de la montaa1 pes> de que /os pres5tan asimismo gran movilidad en sus aspectos4 ,ora son nubes aisladas las que la corri5te de aire fro hace cambi> de sitio2 y entonces se las ve s]p5te> por los b>rancos &> lo l>go de las ari/as desg>rndose en las rocas agudas2 ora son nubes gr&es que tapan de una vez toda una p5di5te1 mi5tras travs de su masa espesa que aum5ta dism9uye1 viaja se rompe1 se ve de cu&o en cu&o una cima conocida1 tanto ms sob]bia en ap>i5cia1 cuanto que p>ece vivir y mov]se entre los vapores giratorios4 ,otras veces1 las brumas areas1 sup]pue/as y de dif]5te temp]atura1 ap>ec5 p]fectam5te horizontales y di/9tas1 como e/ratos geolgicos1 y dan anloga =ma los nub>rones que nac5 de ellas1 disponindolas en fajas regul>es y p>alelas que ocultan bosques y pa/os1 nieves y rocas1 la velan m$ias1 como una gasa transp>5te4 ,otras veces1 la pesada masa de las nubes borra las cimas1 las p5di5tes sup]iores1 toda la alta montaa1 como si el cielo c5ici5to obscuro desc5di]a ha/a la ti]ra3 el monte se aleja y se aproxima segn el juego de los vapores que se adelgazan y se espesan4 ,de pronto1 todo desap>ece desde la base ha/a el vrtice2 la montaa se ha p]dido ent]am5te entre las brumas1 despus baja la torm5ta desde las cimas1 fu/iga aquel m> de pesados vapores y ap>ece de nuevo el gigante1 negro y tri/e1 entre el vuelo et]no de las nubes4 ,,cap,,tulo ,,ix ,la niebla y la torm5ta ,nos encontramos como en un mundo nuevo1 temible y fant/ico un tiempo1 cu&o recorremos la montaa entre la niebla4 ,ha/a subi5do un s5d]o trillado1 de fcil p5di5te1 exp]im5tamos ci]to mi$o al contempl> las =mas que nos rodean1 cuyo inci]to p]fil p>ece oscil> en la bruma1 que se va espes&o y acl>&o alt]nativam5te4 ,hay que t5] mu*a intimidad con la naturaleza p>a no s5tir inquietud al v]se cautivo de la niebla2 el objeto ms *ico adqui]e proporciones inm5sas1 inf9itas4 ,algo vago y obscuro p>ece v5ir nue/ro encu5tro p>a apod]>se de nosotros4 ,p>ece una rama y ha/a un rbol lo que no es ms que un tallo de hi]ba4 ,creemos que un crculo de cu]das nos ci]ra el cam9o1 y luego es una ms]a tela de araa4 ,un da que la niebla t5a poco espesor1 me detuve ll5o de admiracin ante un rbol gigantesco1 que se retorca los brazos como un atleta en lo mas alto de un promontorio4 ,nunca haba yo t5ido el gu/o de v] rbol ms fu]te y mejor colocado p>a lu*> h]oicam5te con la borrasca3 l>go tiempo lo e/uve contempl&o1 p]o poco poco lo v ac]c>se m y a*ic>se al propio tiempo4 ,cu&o el sol v5c$or disip la niebla1 el sob]bio tronco qu$ r$ucido dbil arbolillo nacido en una c]cana h5didura de roca4 ,el viaj]o p]dido1 desc>riado entro la niebla1 en m$io de precipicios y torr5tes1 se encu5tra en situacin realm5te t]rible2 ac*anle por todas p>tes el peligro y la mu]te4 ,ti5e que &>1 y &> de prisa1 p>a alcanz> lo antes posible el t]r5o llano del valle las p5di5tes fciles de los montes y encontr> algn cam9o de salvacin2 p]o en la vagu$ad de las cosas nada pu$e s]vir de indicio y todo p>ece un ob/culo4 ,a la d]e*a huye la ti]ra3 se cree e/> al borde de un abismo2 la izqui]da se y]gue un peasco3 su p>$ p>ece inaccesible4 ,p>a ap>t>se del precipicio1 se int5ta escal> la abrupta roca1 se pone el pie en una asp]eza de la pi$ra y se sube de reborde en reborde4 ,pronto se e/ como susp5dido entre el cielo y la ti]ra4 ,por f91 se alcanza la ari/a2 p]o detrs de la prim]a roca se end]eza otra de p]fil mov$izo1 indeciso4 ,los rboles y las malezas que crec5 en las fragosidades apuntan en las ramas travs de la niebla de un modo am5azador2 veces1 slo vemos s]p5te> una masa negruzca en la sombra c5ici5ta1 y es una rama cuyo tronco p]manece invisible4 ,nos baa el ro/ro una t5ue lluvia3 matas de hi]ba y malezas son otros tantos depsitos de agua helada que nos mojan como si atravesramos un lago4 ,entumc5se nue/ros miembros3 nue/ro paso pi]de la seguridad2 e/amos expue/os resbal> en la hi]ba en la roca hm$a y ca] en l precipicio4 ,t]ribles rumores sub5 de lo hondo y p>ec5 pr$ecirnos mala su]te3 oimos la cada de las pi$ras que se desmoronan1 el ruido de las ramas c>gadas de lluvia que re*9an en el tronco1 el sordo tru5o de la cascada1 y el *apoteo de las aguas del lago contra la orilla4 ,vemos la niebla con espanto c>g>se con la sombra del crepsculo y p5samos en la t]rible alt]nativa de morir de fri despeados4 ,en mu*os climas1 la impresin de asombro y ha/a de horror que dejan las montaz en el espritu1 provi5e de casi siempre1 e/> rodeadas de nieblas4 ,hay montaa en ,escocia ,noruega que p>ece =midable1 aunque sea en realidad m5os alta que otras mu*as cimas t]re/res4 ,se las ve con frecu5cia veladas por vapores1 revel>se en p>te1 volv]se ocult>1 como si viaj>an por el s5o de la nube1 alej>se ap>5tem5te p>a ac]c>se de pronto1 a*ic>se cu&o el sol ilum9a con limpieza sus contornos1 crec] despus cu&o /os se c>gan de nieblas4 ,todos esos aspectos v>iables1 esas l5tas rpidas transfiguraciones de la montaa1 la hac5 asemej>se vagam5te un gigante prodigioso que m5e>a la cabeza por encima de las nubes4 ,bi5 dif]5tes son las inmutables cimas de fijos p]files que baa la luz pura del cielo de ,egipto1 de e/as montaz cantadas por los poemas de ,ossin4 ,e/as nos miran2 sonren unas veces1 am5azan otras1 p]o viv5 nue/ra vida1 si5t5 con nosotros1 por lo m5os z se cree1 y el poeta que las canta les da alma humana4 ,h]mosa por los vapores que la rodean1 cu&o se la ve desde abajo travs de una atmsf]a pura1 no lo es m5os la montaa p>a qui5 la mira desde lo alto1 sobre todo por la maana1 cu&o la misma cima resalta en el cielo1 mi5tras envuelve su base un m> de nubes1 que es un v]dad]o ,ocano ext5dido por todas p>tes ha/a donde alcanza la vi/a4 ,las olas blancas de la niebla ru$an por la sup]ficie de aquel m>1 no con la regul>idad de las lquidas1 s9o con maje/uoso desord5 en que se pi]de la mirada4 ,aqu se las ve h]vir1 h9*>se en trombas de humo y desp>ram>se despus en copos como la nieve y desap>ec] en el espacio2 all se abr5 como valles ll5os de sombras4 ,acull hay cont9uo remol9o1 movimi5to de olas que se p]sigu5 y se alcanzan en capri*osos crculos4 ,a veces es ba/ante lisa la faja de vapores2 el nivel de las ondas de bruma se so/i5e altura casi uni=me en todo el contorno de rocas que sobresal5 como promontorios1 y en mu*os sitios cimas de col9as aisladas se y]gu5 encima de la niebla como islas escollos4 ,en otras ocasiones1 el ,ocano brumoso se rep>te en m>es di/9tos y deja v] por sus desg>raduras el fondo de los valles como un mundo inf]ior que nada ti5e de la suave s]5idad de las cimas4 ,el sol ilum9a oblicuam5te todas las volutas de bruma que se elevan en aquel m>3 los matices dorados1 purpur9os y sonrosados que se mezclan con el blanco puro1 v>an ha/a lo inf9ito la ap>i5cia de la niebla flotante4 ,proyctase lo lejos sobre los vapores la sombra de los montes y v>a incesantem5te con la m>*a del sol4 ,el espectador obs]va con asombro su propia sombra reproducida en el lago de vapor1 algunas veces con gigantescas proporciones4 ,p>cele v] un mon/ruo espectoral1 al cual hace mov] su gu/o1 incl9ndose1 &&o1 movi5do los brazos4 ,ci]tas montaz que se y]gu5 en el s5o del m> azul de los vi5tos alseos e/n casi siempre rodeadas1 hacia la mitad de su altura1 de una faja de niebla que oculta casi siempre al viaj]o1 que lleg la cima1 la vi/a de la llanura c]lea2 p]o alr$$or de la cima cuyas c]canz recorro1 las nieblas sub5 y bajan1 cambian1 se disuelv5 al az>1 s9 que sus f5m5os sean con/antes4 ,despus de horas dz de obscuridad1 acaba el sol por p]=> la masa brumosa1 la desg>ra1 disp]sa sus jirones1 los evapora en el aire y pronto se ilum9a de nuevo bajo la luz vivificante la ti]ra de abajo que e/aba privada de la suave cl>idad4 ,p]o tambin suc$e que se espesan y se acumulan las nieblas en nubes apretadas y arremol9adas3 se atra5 y se re*azan2 amontnase electricidad en los vapores acrec5tados2 e/alla la torm5ta y el mundo inf]ior se pi]de bajo el tumulto tempe/uoso4 ,ya des5cad5ada1 no siempre sube la torm5ta escal> las alturas que la dom9an3 p]manece frecu5tem5te en las zonas bajas de la atmsf]a en que se =m1 y el espectador tranquilam5te s5tado en la hi]ba seca de los altos prados ilum9ados pu$e v] sus plantas las nubes contr>ias batall> enfurecidas4 ,cuadro tan magnfico como t]rible6 ,lvida cl>idad exhalan las hirvi5tes masas2 reflejos cobrizos1 matices violados dan al hac9ami5to de nubes el aspecto de un horno inm5so de metal en fusin2 p>ece que se ha abi]to la ti]ra1 dej&o brot> de su s5o un ,ocano de lavas4 ,los relmpagos que brotan en las pr(undidades del caos1 vibran como s]pi5tes de fuego4 ,la rasgadura del aire1 rep]cutida por los ecos de la montaa1 se prolonga en inacabables tableteos4 ,todas las rocas p>ec5 lanz> su tru5o un tiempo4 ,oyese al mismo tiempo un murmullo sordo que sube de los campos inf]iores travs de las nubes arremol9adas2 es el ruido de la lluvia del granizo1 el e/rpito de los rboles que se romp51 de las rocas que se hi5d51 de los aludes de pi$ra que se desploman1 de los torr5tes que se h9*an y mug51 de/ruy5do los ribazos1 p]o todos esos e/ru5dos div]sos se confund5 al subir hacia la s]5a montaa4 ,all arriba no llega ms que una queja1 un gemido que asci5de desde la llanura donde viv5 los hombres4 ,un da que1 s5tado en una tranquila cima1 con h]moso cielo1 vea yo una torm5ta que se agitaba con furor en la base de la montaa1 no pude resi/ir al llamami5to que p>eca dirigirseme desde el mundo de los humanos4 ,baj p>a p5etr> en la masa negra de los vapores giratorios2 me met 7digmoslo z7 en m$io de los rayos1 bajo la sucesin de los relmpagos1 entre los torbell9os de granizo y de lluvia4 ,baj&o por una v]$a conv]tida en arroyo1 saltaba de pi$ra en pi$ra4 ,exaltado por el furor de los elem5tos1 por el e/ampido del tru5o1 por el corr] de las aguas1 por el mugir de los rboles sacudidos1 corra con alegra fr5tica4 ,cu&o recobr la calma y encontr lumbre1 pan1 ve/ido seco1 todas las dulzuras de la bu5a hospitalidad montaesa1 casi e*aba de m5os la pod]osa voluptuosidad que acababa de disfrut> all fu]a4 ,me p>eca que arriba1 entre la lluvia y el vi5to1 habla yo =mado p>te de la borrasca1 reuni5do durante algunas horas mi consci5te individualidad los ciegos elem5tos4 ,,cap,,tulo ,x ,las nieves ,blanco1 brillante1 nevado1 tal es el significado primitivo de casi todos los nombres dados las altas montaz por los pueblos que en su base se suc$i]on4 ,alz&o los ojos hacia las cumbres v5 por encima de las nubes la c5telleante blancura de nieves y de hielos1 y su admiracin es tanto ms gr&e1 cuanto que los campos inf]iores pres5tan1 por el tono uni=me y obscuro de los t]r5os1 extrao contra/e con los picos blancos4 ,en lo ms riguroso del e/o1 cu&o se alza polvo ardi5te de los cam9os y el viaj]o fatigado se p>a la sombra1 es cu&o gu/a mir> hacia las heladas masas1 que los rayos sol>es hac5 respl&ec] como placas arg5t9as4 ,de no*e1 un suave reflejo1 como el de un mundo lejano1 revela las altas nieves de la montaa4 ,las p5di5tes m$ias1 los promontorios inf]iores e/n cubi]tos con frecu5cia de capas nevadas4 ,ya hacia el f9 del v]ano1 cu&o los torr5tes han arra/rado las llanuras el agua de los aludes fundidos1 y los rboles han soltado el peso de la nieve que hacia dobl>se sus ramas1 y las mismas matas1 cal5t&o el espacio que las rodea1 han conseguido de%ac] los copos de nieve que las rodeaban1 sbito enfriami5to de la atmsf]a convi]te en nieve los vapores de la montaa4 ,la vsp]a1 las e/ribaciones de los montes y los pa/os alpe/res e/aban completam5te libres de esc>*a2 bi5 se di/+ua el color p>do am>ill5to en las desnudas rocas1 del v]de en bosques y prados y del rojo en los brezos4 ,por la maana1 al desp]t>1 el blanco manto nevado ha cubi]to ha/a los promontorios sali5tes4 ,s9 emb>go1 ese ve/ido nveo de que hablan los poetas1 e/ aguj]eado y desg>rado por mil p>tes4 ,los sali5tes de la montaa atraviesan esa envoltura1 y los matices sombros de las rocas1 contra/&o con la blancura de la nieve1 acusan con ms cl>idad los relieves de las fragosidades4 ,en las hondonadas pr(undas se han acumulado los copos en gruesas capas2 en las p5di5tes rpidas bordan lig]am5te las h5diduras como t5ue velo de encaje2 en los abruptos tajos slo ap>ec5 de cu&o en cu&o1 como man*as brillantes4 ,cada arruga de la montaa pu$e reconoc]se desde lejos en su v]dad]a =ma por la esplndida corri5te de nieve que la ocupa2 cada roca sali5te revela sus protub]ancias en las capas nevadas de di/9to espesor1 que alt]nan con la roca desnuda4 ,donde la pea e/ =mada por e/ratos regul>es1 la nieve dibuja limpiam5te las lneas de sep>acin4 ,se posa sobre las cornisas y cae por las p>$es de los d]rumbad]os4 ,a travs de toda clase de fragosidades sali5tes y entrantes se ve al>g>se con asombrosa regul>idad la lnea de las hiladas por espacio de mu*as leguas3 p>ec5 hab] sido sup]pue/as por manos de un arquitecto gigantesco4 ,s9 emb>go1 e/as pasaj]as nieves de e/o que envuelv5 man]a de velo la montaa1 y que en lug> de ocult> las =mas de /as1 las dibujan con todas sus p>ticul>idades1 son una coquet]a de la naturaleza4 ,pronto desap>ec5 de las col9as inf]iores y de los montes avanzados3 cada da acortan sus lmites hacia arriba los rayos sol>es4 ,en los dz h]mosos pu$5 seguirse de hora en hora1 con la mirada1 los progresos de la fusin4 ,cada quebrada de las que recortan ha/a la mitad de la altura las lad]as de la montaa1 nos mue/ra una v]ti5te libre ya de nieves 7la que ilum9a librem5te el sol de m$ioda71 y otra de respl&eci5te blancura 7la que mira al horizonte sept5trional74 ,despus e/a misma v]ti5te descubre sus csp$es y sus rocas2 de la cada e/ival de las nieves no qu$a ms que un corto nm]o de *>cos1 cada vez ms *icos1 huella de los aludes en m9iatura que ll5>on los huecos de los alfoces4 ,e/os aguazales se mezclan con ti]ra y guij>ros y el arroyo que pasa se va llev&o gota gota sus man*ados residuos4 ,encanta v] esas nieves de algunos dz4 ,gu/a seguir con la mirada su v>iable decoracin1 ap5as ap>ec51 cu&o se de%ac54 ,p>a contempl> la nieve con su v]dad]a ap>i5cia y compr5d] su trabajo como ag5te de la naturaleza1 hay que v]lo en invi]no1 en la ruda e/acin del fro4 ,entonces todo lo cubr5 enormes capas de agua cri/alizada en agujas y en c>mbanos2 la montaa1 sus e/ribaciones y las col9as de su falda no se pres5tan bajo su =ma real4 ,la espesa masa que las tapa v>a su relieve y le da nuevos contornos4 ,en lug> de ap>ec] sali5te1 d5tada1 con truncadas puntas1 des5vuelve la p5di5te del monte con ondulaciones encantadoras1 con curvas de dibujo atrevido1 p]o s9uoso siempre4 ,z como el agua1 por la influ5cia de la grav$ad equilibra su nivel p>a ext5d]se en sup]ficie horizontal1 la nieve1 ob$eci5do leyes propias1 se dispone en capas r$ondeadas4 ,el vi5to1 que la trae en remol9os1 prim]o le hace ll5> los huecos1 despus suaviz> todos los ngulos1 despleg> sus curvas en los relieves2 la montaa sp]a1 puntiaguda1 salvaje1 suc$e otra de p]files suaves y puros1 de maje/uosas curvas4 ,p]o pes> de la suave pureza de sus lneas1 no pi]de su =midable ap>i5cia el gigante4 ,yrgu5se rocas p]p5dicul>es y fragosas1 en las cuales no ha podido so/5]se la nieve1 sobre inm5sas p5di5tes de blancura deslumbradora1 y el contra/e hace p>ec] negras las p>$es4 ,nos sobrecoje el espanto al contempl> esas murallas prodigiosas que se reco/an en la nieve como acantilados de c>bn en la arillo de un ,ocano pol>4 ,en e/a trans=macin1 cambia ms el aspecto de las llanuras que el de las protub]ancias de la montaa4 ,al desplom>se por todas p>tes las nieves han cegado las cavidades1 han nivelado los huecos1 han borrado las quebraduras secund>ias del t]r5o4 ,cubi]tos e/n torr5tes y cascadas2 todo descansa1 helado1 bajo aquel inm5so sud>io4 ,ha/a los lagos qu$>on sepultados3 el hielo de su sup]ficie ti5e encima enormes capas de nieve1 y veces no se sabe encontr> el sitio de sus cu5cas4 ,si acaso1 alguna h5didura p]mite v] en el fondo de un abismo la sup]ficie del lago1 tranquila1 negra1 s9 su reflejo3 p>ece un pozo1 una sima s9 fondo4 ,por bajo de las gr&es cumbres y de los crculos sup]iores1 donde se amontona la nieve en capas altas como casas1 se v5 m$ias los bosques de abetos4 ,en cada una de las ramas ext5didas ti5e cada rbol el peso de nieve que pu$e resi/ir s9 romp]se2 los ramajes entretejidos =man juntos bv$as1 en las cuales se agrupan masas de nieve en cpulas desiguales3 nicam5te algunas ramas rebeldes se escapan de la prisin de hielo y apuntan al cielo con sus fle*as de color v]de obscuro1 casi negro1 que so/i55 en los extremos pesada c>ga nvea4 ,cu&o sopla el vi5to sobre esas ramas1 ca5 con ruido metlico trozos de nieve helada4 ,un movimi5to vibratorio g5]al agita el bosque oculto y el brillante te*o que lo cubre4 ,a veces hay una rotura1 desprndese un alud en lo int]ior y ap>ece un precipicio1 que cont9u> abi]to ha/a que lo oculte otra borrasca con un pu5te de hielo4 ,a gr&es peligros se expondra el viaj]o que se extraviase en invi]no en ese bosque1 que recorre tan cmodam5te en invi]no1 en v]ano1 pis&o hi]ba1 la sombra de pod]osos rboles4 ,expondrase cada paso ca] en el abismo1 ahogado bajo un d]rumbami5to de nieve4 ,abajo1 en el valle1 p>ec5 ms difciles de di/+uir las casas del pueblo que los bosques y grupos de rboles4 ,ent]am5te cubi]tos de nieve que hace e/all> la armazn1 confnd5se los te*os con los c]canos campos nevados4 ,lig]a y azul hum>$a es la nica seal de que viv5 y trabajan hombres bajo el sud>io blanco4 ,algunas tapias1 un campan>io resaltan en la monotona del fondo4 ,adems1 en esos sitios no se deja en paz la nieve como lejos de las habitaciones humanas3 el vi5to1 gir&o en torno de las casas1 ha levantado un lado montones de nieve y la ha b>rido al lado contr>io4 ,ci]to desord5 en la naturaleza indica la proximidad del hombre4 ,p]o ah1 como en todas p>tes1 re9a el sil5cio2 r>o es el rumor que lo turba1 en el valle y en los montes4 ,de todos modos1 es neces>io que el hombre y los dems habitantes de las montaz salgan alguna vez de su alb]gue y turb5 el gran reposo de la naturaleza4 ,unicam5te la m>mota1 oculta en su aguj]o1 bajo el espesor de la nieve pu$e dormir durante los l>gos meses de invi]no y esp]>1 en su e/ado de mu]te ap>5te1 que la primav]a devuelva la lib]tad los arroyos1 la hi]ba y las flores4 ,m5os feliz la gamuza1 qui5 arroja la nieve de las altas cimas1 ti5e que &> errante junto los bosques1 busc> su refugio entre los apretados rboles1 royndoles corteza y hojas4 ,el hombre por su p>te1 ti5e que dej> su morada p>a el cambio de productos1 compra de provisiones satisfaccin de compromisos con familia y amigos4 ,entonces hay que limpi> los montones de nieve que se han acumulado delante de la pu]ta y abrirse p5osam5te cam9o4 ,desde una alta casa con/ruida en un promontorio1 v una vez esos entecillos casi imp]ceptibles1 esas negras hormigas humanas1 &> l5tam5te por una especie de cuneta1 entre dos p>$es de nieve4 ,nunca me haba p>ecido tan nfimo el hombre4 ,en m$io de la va/a ext5sin blanca1 aquellos paseantes p>ecan p]didos1 absurdos1 quimricos2 no me explicaba cmo una raza compue/a de semejantes pigmeos haba podido llev> cabo las gr&es cosas de la hi/oria y realiz>1 de progreso en progreso1 lo que hoy se llama la civilizacin1 promesa de un futuro e/ado de bi5e/> y lib]tad4 ,no ob/ante1 aun en m$io de esas =midables nieves del invi]no1 ha podido el hombre hac] triunf> su intelig5cia y su audacia por los cam9os com]ciales que le p]mit5 exp$ir librem5te sus m]cancz y viaj> casi en todo tiempo4 ,la gamuza ha dejado de recorr] las alturas1 y num]osas aves1 que volaban en v]ano muy por encima de las cumbres1 han bajado prud5tem5te las tibias regiones llanas4 ,p]o el hombre cont9a recorri5do los cam9os que1 de desfilad]o en desfilad]o1 de e/ribacin en e/ribacin1 se elevan ha/a una bre*a de la cre/a y desci5d5 por la otra v]ti5te4 ,en el bu5 tiempo1 cu&o los alegres torr5tes saltan en cascadas al lado del cam9o1 ha/a co*es arra/rados por caballos con ruidosos cascabeles pu$5 subir con facilidad las p5di5tes dispue/as gran co/a en las fragosidades4 ,cu&o las nieves han cubi]to el cam9o1 hay que cambi> de vehculo2 en lug> de c>ros y co*es se usan tr9eos que se deslizan lig]am5te sobre los copos amontonados4 ,la travesa de la montaa no se hace con m5os rapidez que durante los ms calurosos dz del v]ano2 y cue/a abajo1 la velocidad produce vrtigos4 ,viaj&o en tr9eo por las montaz es como se apr5de hac] conocimi5to con las nieves4 ,la lig]a armazn se desliza s9 ruido2 no se nota el *oque del h]raje con el suelo duro1 y p>ece que viaja uno por el espacio1 arrebatado como un espritu1 ora se rodea la curva de un b>ranco1 ora el relieve de un promontorio4 ,si pasa desde el fondo de las simas la ari/a de los precipicios y en todas las v>iadas =mas que se (rec5 la vi/a1 cons]va el monte su inmaculada blancura4 ,si ilum9a el sol la sup]ficie de la nieve1 se v5 brill> innum]ables diamantes2 si el cielo ap>ece bajo y c5ici5to1 los elem5tos p>ece que se confund54 ,jirones de nubes y montecillos nevados no se dif]5cian unos de otros4 ,el viaj]o se figura no p]t5ec] ya la ti]ra y flot> en el espacio inf9ito4 ,mu*o ms se p5etra an en las regiones de los sueos1 cu&o1 despus de hab] atravesado el punto culm9ante se baja por la p5di5te opue/a1 arrebatado de vuelta en vuelta con espantosa rapidez4 ,al pon]se en m>*a la c>avana1 cu&o se mueve el po/r] tr9eo1 ya desp>eci el prim]o detrs de un sali5te del abismo4 ,se le ve1 y desap>ece de nuevo2 se le columbra otra vez1 y vuelve desap>ec]4 ,sumrgese el viaj]o en v]tig9oso abismo en el cual se d]rumban montones de nieve como col9as2 conv]tido en alud tambin1 se desliza uno sobre los aludes1 y ve desfil> al lado1 como arra/rados por una tempe/ad1 crculos1 quebradas1 promontorios4 ,las mismas cumbres p>ec5 huir por el horizonte1 arrebatadas en fr5tico torbell9o1 en una especie de galope inf]nal4 ,y cu&o al acab> la des5fr5ada c>r]a se llega la base de la montaa1 las llanuras desprovi/as 7 ap5as salpicadas7 de nieve1 cu&o se respira otra atmsf]a y se ve una naturaleza nueva bajo otro clima1 es cosa de pregunt> si no se ha padecido una aluc9acin1 si se han recorrido en realidad las pr(undas nieves por encima de la regin de nubes y torm5tas4 ,p]o1 durante los dz tempe/uosos1 la travesa es h>to peligrosa p>a que el viaj]o pu$a record>la y cons]v> memoria exacta de sus av5turas4 ,el vi5to levanta s9 ces> torbell9os de nieve que ocultan la ruta modifican su =ma1 rebaj&o taludes y ceg&o el cam9o recorrido ya4 ,los caballos1 hbiles p>a pis> t]r5o slido1 ti55 que atraves> veces masas de nieve bl&a1 mov$iza an1 y mi5tras uno se hunde ha/a el pretal1 otro se encabrita sobre la nieve amontonada4 ,la tempe/ad que silba junto sus orejas1 los cri/ales de nieve que le entran en los ojos y en las n>ices y los t]nos brutales de los co*]os1 los irritan y casi los enloquec54 ,el tr9eo1 por el e/re*o cam9o1 se incl9a veces hacia la p>$ de la montaa1 veces hacia el precipicio2 porque el abismo e/ all1 se pasa por su borde1 se le sigue lo lejos en p]spectivas inm5sas1 como si al ca] debi]a irse p>> otro mundo4 ,el co*]o ha dejado la fu/a1 no lleva ms que un cu*illo en la mano1 dispue/o cort> las ri5das si los caballos1 enloquecidos por el t]ror resbal&o por un talud de nieve1 llegas5 ca] por el precipicio abajo4 ,t]rible es la situacin del cam9ante desdi*ado1 cu&o1 al atraves> las nieves l5tam5te1 le sorpr5de de pronto una tempe/ad4 ,desde abajo1 la g5te de la llanura admira cmodam5te el meteoro4 ,la cumbre del monte1 ca/igada por el vi5to1 p>ece que humea como un crt]2 las innum]ables molculas heladas que levanta la borrasca se juntan =m&o nubes que se arremol9an encima de los picos4 ,las ari/as de los contornos1 esfumadas por esa niebla de nieves giratorias1 pi]d5 su precisin1 como si flot>an en el espacio4 ,la misma montaa p>ece vacil> sobre su enorme base4 ,y qu es del pobre viaj]o1 cogido en el torbell9o de la tempe/ad que ruge en las elevadas cumbres8 ,las agujas de hielo1 lanzadas contra l como fle*as1 le dan en la c>a1 am5azan ceg>le y p5etran ha/a en sus ropas2 envuelto en resi/5te abrigo1 cu/ale trabajo def5d]se contra ellas4 ,si da un paso en falso1 sigui5do ra/ro equivocado deja la v]$a un in/ante1 se pi]de casi inevitablem5te4 ,&a al az> de *>co en *>co2 veces m$io se hunde en un aguj]o ll5o de nieve bl&a y p]manece algn tiempo1 como p>a esp]> la mu]te1 en el hueco que se abri delante de l4 ,despus se levanta con desesp]acin y pr9cipia otra vez la cam9ata insegura travs de las nubes de cri/ales que el vi5to le arroja la c>a4 ,las rfagas ac]can y aproximan el horizonte alt]nativam5te4 ,ora no ve su alr$$or ms que el torbell9o de los copos2 ora mira la d]e*a la izqui]da una cumbre inmvil que se despr5de de la nube y p>ece que le mira s9 odio y s9 amor1 indif]5te su desesp]acin4 ,a lo m5os1 el peatn ve en ella una especie de seal que le p]mite reanud> la m>*a con alguna esp]anza2 p]o todo es 9til4 ,cegado1 atontado1 entumecido por el fro1 acaba por p]d] la voluntad2 da vueltas s9 mov]se del sitio y se agita s9 objeto4 ,al f91 cad en alguna sima1 mira pas> con e/upor los torbell9os de la torm5ta y se deja v5c] poco poco por el sueo1 precursor de la mu]te4 ,d5tro de algunos meses1 cu&o el calor haya fundido la nieve y la hayan limpiado los aludes1 algn p]ro de ganado d> con el cadv] y llam> su dueo con espantables ladridos4 ,en otro tiempo1 los re/os humanos encontrados en la montaa t5an que descans> p>a siempre en el sitio donde los haba descubi]to algn pa/or4 ,amontonbanse pi$ras sobre el cu]po1 y todo viaj]o t5a la obligacin de aadir un canto al creci5te montn4 ,aun hoy1 el montas que pasa al lado de uno de esos antiguos sepulcros1 nunca deja de recog] su pi$ra p>a coloc>la sobre las otras4 ,el mu]to fu olvidado hace tiempo2 quiz fu siempre desconocido1 p]o de siglo en siglo1 el cam9ante no cesa de pre/>le su hom5aje p>a d> paz sus manes4 ,,cap,,tulo ,,xi ,el alud ,al l>go invi]no y sus t]ribles borrascas suc$e por f9 la dulce primav]a con sus lluvias1 sus brisas tibias y su calor vivificante4 ,todo se rejuv5ece1 y la montaa y la llanura pres5tan nuevo aspecto4 ,aquella sacude su manto de nieve1 y bosques1 csp$es1 cascadas y lagos1 reap>ec5 bajo los rayos del sol4 ,el hombre se ha librado ya en el valle de los montones de nieve que le e/orbaban4 ,ha b>rido el umbral de la pu]ta1 ha rep>ado los cam9os1 ha limpiado el te*o y el j>dn1 y despus esp]a que el sol haga lo dems4 ,ya las solanas p5di5tes1 bi5 expue/as los rayos del m$ioda1 empiezan salir del blanco sud>io que las envuelve2 aqu y all reap>ec51 travs de la capa de nieve1 la ti]ra1 la pea y la mata1 y esos espacios negruzcos van aum5t&o de tamao4 ,p>ec5 grupos de islas que crec5 incesantem5te y acaban por junt>se4 ,dism9uy5 en nm]o y en ext5sin con man*as blancas2 fnd5se1 y p>ece que sub5 gradualm5te la p5di5te montaosa4 ,los rboles del bosque1 libres de entumecimi5to1 empiezan su tocado primav]al2 ayudados por los paj>illos que vuelan de rama en rama1 sacud5 la c>ga de esc>*a y nieve que les pesaba y baan en lib]tad sus retoos en la tibia atmsf]a4 ,debajo de la capa protectora de las nieves1 la temp]atura del suelo no ha bajado tanto como en la sup]ficie ext]ior1 b>rida por los vi5tos fros1 y durante los l>gos meses de invi]no1 depsitos dim9utos de aguas1 que semejan gotitas en un vaso diamant9o1 exi/5 bajo los hielos4 ,en la primav]a1 esos depsitos1 hacia los cuales se dirig5 todos los hilillos de nieve fundida1 no ba/an p>a enc]r> la masa lquida4 ,las cubi]tas heladas se quiebran1 las hoyas se desbordan y el agua procura abrirse cam9o bajo la nieve4 ,en cada b>ranco1 en cada depresin del suelo1 se v]ifica el mismo trabajo oculto1 y el torr5te del valle1 alim5tado por tanto ria*uelo que baja de las alturas1 reanuda su c>r]a1 int]rumpida por el fro inv]nal4 ,prim]o pasa como un tnel bajo la nieve amontonada2 despus1 gracias los incesantes progresos de la fusin1 ensan*a el cauce1 levanta las bv$as1 ha/a que llega el mom5to en que la masa que lo dom9a no pu$e so/5]se1 y se d]rumba como el te*o de un templo cuyos pil>es se hubi]an bamboleado4 ,abr5se fugas tambin en las masas nevadas que ll5an el fondo de los valles2 si nos incl9amos al borde de uno de esos precipicios1 v]emos en el fondo algo negro bordado1 como con encaje1 por un poco de espuma2 es el agua del torr5te1 y el sordo murmullo de los guij>ros que rozan unos contra otros1 sube por la t5ebrosa ab]tura4 ,a e/e prim] socavami5to de la nieve suc$5 otros1 ms num]osos cada vez1 y pronto el torr5te1 recobrada en gran p>te su lib]tad1 no le qu$a s9o d]rib> los diques =mados por las nieves ms espesas y ms compactas4 ,algunas de e/as murallas resi/5 semanas y meses ent]os al mpetu del agua4 ,aun c]ca de las cascadas1 cons]van t5azm5te su =ma masas de nieve conv]tidas en hielo y rociadas cont9uam5te por el salto del agua4 ,p>ece que se niegan fundirse4 ,se ve con frecu5cia delante de la movible cat>ata del torr5te una especie de pantalla =mada por una cat>ata solidificada1 la de las nieves heladas que detuvi]on el curso del torr5te durante el invi]no4 ,re=m&o su cauce en cada valle que limita la falda del monte1 en cada hondonada que corta sus lad]as1 el agua de arroyos y torr5tes quita la nieve de las p5di5tes el cimi5to que le s]va de punto de apoyo4 ,bajo la accin de la grav$ad1 ti5d5 entonces despr5d]se los aludes1 y la montaa1 como un s] animado1 hace ca] de sus hombros el nevado traje que la cubre4 ,en todas las e/aciones1 ha/a en lo ms riguroso del invi]no1 masas de nieve arra/radas por su peso se d]rumban desde las cimas y las p5di5tes2 p]o mi5tras esos aludes se compon5 nicam5te de la p>te sup]ficial de la nieve1 no pasan de s] un lig]o incid5te de la vida montaesa4 ,a veces1 emp]o1 es la masa ent]a de la nieve la que se despr5de de las alturas p>a abism>se en el valle2 el agua que ha p5etrado travs de las capas 7heladas an7 de la sup]ficie ha pue/o el suelo resbaladizo y ha prep>ado el cam9o el alud4 ,llega el mom5to en que todo un campo de nieve no se encu5tra ya sujeto la p5di5te2 c$e1 y la enorme sacudida que comunica las nieves vec9as las hace c$] tambin4 ,toda la masa se precipita un tiempo por la v]ti5te de la montaa1 llevndose por delante todo cuanto encu5tra en el cam9o1 troncos de rboles1 pi$ras y peascos4 ,arra/r&o consigo las c]canas capas de aire1 d]rib&o ha/a bosques di/antes1 el =midable d]rumbami5to b>re de una vez todo un lado de la montaa en una ext5sin de mu*os c5t5>es de metros1 y el valle se ve cegado en p>te4 ,los torr5tes que van *oc> con el ob/culo ti55 que conv]tirse temporalm5te en lagos4 ,con t]ror hablan montaeses y viaj]os de e/as masas de aludes4 ,z es que num]osos valles1 ms expue/os que otros1 han recibido nombres s9ie/ros1 como ,valle del ,espanto ,desfilad]o del ,t]remoto1 que les dan los dialectos locales4 ,un valle conozco1 t]rible sobre todos los dems1 en que no entran nunca los acemil]os s9 llev> la vi/a fija en las alturas4 ,especialm5te en los h]mosos dz de primav]a1 cu&o la suave y tibia atmsf]a e/ c>gada de vapores disueltos1 los viaj]os hablan poco y miran mu*o4 ,sab5 que el alud no esp]a ms que un *oque1 un e/remecimi5to del t]r5o del aire1 p>a pon]se en movimi5to4 ,z es que &an como ladrones1 con paso sil5cioso y rpido2 veces1 ha/a envuelv5 con paja los cascabeles de las mulas p>a que el ret9tn del metal no irrite al g5io malfico que desde all arriba les am5aza4 ,f9alm5te1 cu&o han salido de las t]ribles hondonadas en las cuales suel5 solt> las p5di5tes sus aludes de nieve y ru9as por todas p>tes1 pu$5 respir> gu/o los viaj]os y p5s>1 s9 angu/ia p]sonal1 en sus antecesores1 m5os felices1 cuyas t]ribles hi/orias se hablan contado la vsp]a4 ,mu*as veces1 mi5tras cont9an muy tranquilos baj&o la llanura1 un ruido como el del tru5o1 un e/ru5do que rep]cute l>gam5te de roca en roca1 les hace volv]se sbitam5te2 acaba de v]ific>se el d]rumbami5to de la nieve y de ll5> todo el an*o del desfilad]o que acaban de recorr]4 ,a=tunadam5te1 la disposicin y la =ma de las p5di5tes p]mite los montaeses reconoc] los lug>es peligrosos4 ,z es que nunca con/ruy5 sus cabaz debajo de las v]ti5tes en que se =man los aludes1 y al traz> los s5d]os cuidan de elegir pasos seguros4 ,p]o todo cambia en la naturaleza1 y hay casa1 hay s5d]o que no tuvi]on nada que tem] en otro tiempo y hoy corr5 riesgo1 por hab] desap>ecido el ngulo de un promontorio1 por hab]se modificado la direccin del escurrid]o del alud1 por hab] c$ido la presin de las nieves la orilla protectora de un bosque1 pues todas esas causas pu$5 inutiliz> las precauciones del montas4 ,por las mil columnas apretadas de sus troncos1 los bosques son una de las mejores b>r]as contra la cada de los aludes1 y mu*os pueblos no ti55 contra ellos otro m$io de def5sa4 ,por eso miran su bosque sagrado con respeto y casi religiosa v5]acin4 ,el extranj]o que se pasee por sus montaz1 admira el bosque por la belleza de sus rboles1 por el contra/e de su v]dor con la blancura de las nieves4 ,p]o ellos le deb5 la vida y el reposo4 ,gracias l1 pu$5 dormir tranquilam5te s9 el temor de s] aniquilados una no*e4 ,ll5os de gratitud1 han div9izado el bosque protector4 ,desgraciado de qui5 toque con el ha*a uno de sus troncos salvadores6 ,qui5 mata al rbol sagrado1 mata al montas1 dice uno de sus prov]bios4 ,y s9 emb>go1 matadores de e/os ha habido1 y no pocos4 ,lo mismo que aun en nue/ros dz1 soldados s$ic5tes civilizados obligan somet]se los habitantes de un oasis d]rib&o las palm]as que son la vida de una tribu1 z tambin suc$i frecu5tem5te que1 p>a v5c] los montaeses1 tal>on los rboles que s]van los pueblos de salvagu>dia contra la de/ruccin1 ya los invasores sueldo de algn seor1 ya los pa/ores de otro valle4 ,tales eran1 y son an1 las prcticas de la gu]ra4 ,no es m5os f]oz la vida especulacin4 ,cu&o por una compra1 por los az>es de h]5cia de conqui/a1 un hombre ad9]ado llega s] el propiet>io de uno de esos bosques1 desgraciados de aquellos cuya su]te dep5da de su b5evol5cia de su capri*o6 ,pronto trabajan los leadores en la selva1 ca5 cortados los troncos1 son lanzados la llanura1 v5didos en tablones y pagados en d9]o contante y sonante4 ,z se abre an*o cam9o al alud4 ,privados de su balu>te1 quiz los habitantes de la aldea am5azada p]si/an en no mov]se de all por amor su hog> natal2 p]o t>de temprano1 el peligro se hace inm95te1 y hay que emigr> toda prisa1 llevndose los objetos preciosos y dej&o la casa m]c$ de las nieves am5azadoras4 ,en todo pueblo de montaa1 cuntase en las veladas la t]rible crnica de los aludes1 y los nios la oy5 acurrucndose entre las rodillas mat]nales4 ,lo que es el fuego gris p>a el m9]o1 es el alud p>a el montas4 ,am5aza su casa1 sus trojes1 su ganado y tambin le am5aza l4 ,cuntos p>i5tes y amigos suyos du]m5 ahora bajo la nieve6 ,por la no*e1 cu&o pasa al lado del sitio en que los trag la enorme masa1 p>cele que la montaa1 de la cual se despr5di el alud1 le mira de mala man]a1 y entonces apresura el paso p>a huir del lug> s9ie/ro4 ,tambin algunas veces los re/os del d]rumbami5to le recu]dan la inesp]ada salvacin de un compaero4 ,all1 durante una no*e primav]al1 se v9o abajo un talud de nieve ms gr&e que los ms altos abetos y que la torre de la iglesia4 ,un grupo de casitas y de hrreos se encontraba bajo la =midable masa4 ,los montaeses1 que acudi]on de las aldeas vec9as1 crey]on que indudablem5te todas las armaduras de los edificios haban qu$ado demolidas y apla/ados los habitantes bajo los escombros4 ,s9 emb>go1 pusi]on animosam5te manos la obra de reconoc] el inm5so hac9ami5to4 ,trabaj>on cuatro dz con cuatro no*es1 y cu&o lleg>on con los azadones al te*o de la prim]a casa1 oy]on cnticos que se respondan unos otros4 ,eran las voces de los amigos cuya p]dicin se consid]aba segura4 ,sus moradas haban resi/ido al viol5to *oque1 y haba ba/ado p>a respir> el aire que cont5an4 ,durante su cautiv]io1 haban pasado el tiempo e/ableci5do comunicaciones de casa en casa y abri5do un tnel de salida1 mi5tras cantaban p>a anim>se trabaj>4 ,cu&o desap>ec5 los bosques protectores1 es muy difcil su/ituirlos4 ,los rboles crec5 l5tam5te1 sobre todo en las montaz1 p]o en los cam9os del alud no nac54 ,v]dad es que fu]za de trabajo se podra sujet> la nieve en las altas p5di5tes y precav] z el desa/re de su desplomo los valles4 ,podra cort>se la p5di5te en gradas horizontales donde t5dran que det5]se las capas de nieve como en los peldaos de una gigantesca escal]a2 tambin podran su/ituirse los troncos de los rboles con hil]as de e/acas de hi]ro y empalizadas que evit>an el resbal> de las masas sup]iores4 ,todas esas t5tativas las ha coronado feliz xito1 p]o en valles habitados por poblaciones num]osas y ricas4 ,aldeanos pobres 7como no les ayud>a toda la soci$ad71 no pu$5 p5s> en esculpir de nuevo el relieve de la montaa y los aludes cont9u>n precipitndose sobre sus prad]as por el cam9o aco/umbrado4 ,ti55 que limit>se proteg] sus casucas con enormes espuelas de ti]ra que romp5 la fu]za de la nieve despr5dida y la obligan dividirse en dos corri5tes1 siempre que la nieve no baje en masa lo ba/ante pod]osa p>a de/ruirlo todo con su mpetu4 ,de todos los de/ructores de la montaa1 el ms enrgico es el alud4 ,arra/ra ti]ras y rocas como lo h>a un torr5te desbordado2 hay ms3 por la fusin gradual de las nieves que =man sus capas inf]iores1 diluye tanto la ti]ra1 que la convi]te en un lodo blanco1 h5dido por pr(undas grietas y que se hunde por su propio peso4 ,el t]r5o adqui]e fluidez ha/a gr&es pr(undidades y se escurre lo l>go de las p5di5tes1 llevndose consigo no slo v]$as y fragm5tos de roca sueltos1 s9o ha/a casas y bosques4 ,li5zos ent]os de montaa1 empapados por la nieve1 han resbalado z en conjunto con campos1 pa/os1 bosques y habitantes2 amontonndose y p5etr&o l5tam5te en el suelo con el agua producida por su fusin1 la nieve ba/a p>a demol] una montaa4 ,en primav]a1 cada quebrada pone de manifie/o ese trabajo de/ructor3 nieves1 rocas y aguas bajan de las cimas en aludes1 d]rumbami5tos y cascadas1 encam9ndose la llanura4 ,,cap,,tulo ,,xii ,el v5tisqu]o ,ha/a en m$io del e/o1 cu&o el soplo de los vi5tos clidos ha fundido todas las nieves1 enormes montones de hielo1 enc]rados en los valles altos1 con/ituy5 todava un invi]no local1 que el contra/e hace ms r>o4 ,cu&o el sol respl&ece con todo su brillo1 el calor directo y el que reflejan los hielos hac5 padec] ba/ante al viaj]o3 en ap>i5cia hace ms calor que en los valles1 por la sequ$ad del aire1 privado cont9uam5te de su hum$ad por la rida sup]ficie del v5tisqu]o4 ,en las c]canz se oye cant> los pj>os entre el follaje2 las flores esmaltan el prado1 los frutos maduran en las ramas1 y1 s9 emb>go1 al lado de ese mundo alegre1 el v5tisqu]o sombro1 con sus abi]tas grietas1 sus montones de pi$ras1 su sil5cio t]rible1 su ap>5te inmovilidad1 repres5ta la mu]te al lado de la vida4 ,no ob/ante1 tambin ti5e su movimi5to la gran masa helada4 ,con l5titud2 p]o con inv5cible fu]za1 trabaja como el vi5to1 las nieves1 las lluvias y las corri5tes de agua en la r5ovacin de la sup]ficie del planeta4 ,por donde qui]a que han pasado los v5tisqu]os1 durante alguna de las edades de la ti]ra1 trans=m su accin el aspecto del paisaje4 ,llevan la llanura1 lo mismo que los aludes1 los escombros de las d]rumbadas montaz1 s9 viol5cia1 con paci5te esfu]zo de todos los in/antes4 ,la obra del v5tisqu]o1 tan difcil de apreci> en su secreta cont9uidad1 aunque va/sima en sus resultados1 empieza en la cumbre de la montaa1 en la sup]ficie de las capas nveas4 ,all arriba1 en los crculos donde en torbell9os se amonton>on las nubes de agujas blancas fu/igadas por la tempe/ad1 la uni=me ext5sin de las nieves no cambia de aspecto4 ,de ao en ao y de siglo en siglo1 sigue si5do blanca1 mate la sombra de las nubes1 deslumbradora los rayos del sol4 ,p>ece que aquella nieve es et]na1 y z la llaman los habitantes de las llanuras que la v5 brill>1 desde abajo1 junto al cielo4 ,cre5 que siempre p]manece en las altas cimas y que si el vi5to la levanta en sus borrascas1 la deja luego ca] en el mismo sitio4 ,nada de eso4 ,una p>te de la nieve se evapora y vuelve las nubes de las cuales sali4 ,otra p>te1 expue/a los rayos del sol la influ5cia del clido vi5to del m$ioda1 se salpica de gotitas fundidas que resbalan por la sup]ficie p5etran en las capas1 ha/a que1 aprisionadas otra voz por el fri1 se congelan en imp]ceptibles cri/ales4 ,de modo que1 por mill>es de molculas que se fund5 y se hielan de nuevo p>a volv]se fundir y solidific>se otra vez1 la masa de la nieve se trans=ma ins5siblem5te4 ,al mismo tiempo1 cambia de lug>1 gracias la grav$ad que arra/ra algunos milmetros las gotas fundidas1 y poco poco las nieves que cay]on en otro tiempo en la cima de la montaa han bajado toda su p5di5te4 ,otras nieves han ocupado su lug> y baj>n tambin por una s]ie de fusiones1 s9 que t5gan que sufrir1 al p>ec]1 el m5or cambio4 ,v]dad es que ll55 ante s toda la inf9idad del tiempo3 l5tam5te corrsum]gi]anl m>1 en el cual se sum]g]n algn da4 ,despus de hab]se suc$ido dos g5]aciones humanas en las llanuras1 hay copo de nieve cad en el pico que todava no ha salido de la masa g5]al4 ,p]o1 por l5tam5te que lo haga1 ese copo conv]tido en cri/al1 no deja de adelant>4 ,la masa nvea1 que ha adquirido homog5eidad y se ha trans=mado en hielo1 cae al alfoz de la montaa hacia el cual la arra/ra su peso4 ,siempre inmvil al p>ec]1 el conjunto de hielo se ha conv]tido en v]dad]o ro que corre por un cauce de rocas4 ,en las p5di5tes de ambos lados se ha fundido completam5te la nieve del invi]no1 y ocupan su lug> las flores4 ,todo un mundo de insectos vive y zumba en las prad]as de los pa/os2 el aire es suave1 y el hombre gua sus ganados por fragosidades ll5as de hi]ba1 desde las cuales la mirada divisa en lontananza la helada corri5te4 ,y /a1 con incesante esfu]zo1 cont9a su viaje hacia la llanura2 se ext5d]a por los campos de la falda del monte1 llegada ha/a el m>1 si la suave temp]atura de los valles inf]iores1 lo tibio de las brisas y los rayos del sol no consigui]an fundir la p>te ms baja de sus hielos4 ,en su c>r]a1 el ro slido se las arregla lo mismo que uno de aguas vivas4 ,ti5e sus curvas y sus remol9os1 sus bajadas y sus crecidas1 sus durmi5tes1 sus rpidas y sus cat>atas4 ,como el agua que se ensan*a se e/re*a1 segn la =ma de su cauce1 z el hielo se adapta las dim5siones del b>ranco que lo enci]ra2 sabe amold>se exactam5te la roca1 z en la hoya va/a cuyas p>$es se ap>tan ambos lados1 como en el ango/o desfilad]o cuyo paso casi completam5te se le ci]ra4 ,empujado por las masas con que le alim5ta cont9uam5te la nieve sup]ior1 el v5tisqu]o sigue resbal&o sobre el fondo1 tanto si la p5di5te es muy suave1 como si lo =ma una sucesin de precipicios4 ,s9 emb>go1 como el hielo no ti5e la flexibilidad ni la fluidez del agua1 v]ifica con una especie de brb>a torpeza todos los movimi5tos que le impone la naturaleza del suelo4 ,en las cat>atas no sabe sum]girse en una ext5sin lisa como la corri5te de agua1 s9o que1 sigui5do las desigualdades del fondo y la cohesin de los cri/ales de hielo1 se quiebra1 se hi5de1 se recorta en p$azos que div]sam5te se incl9an1 se ca5 unos sobre otros1 se truecan en obeliscos capri*osos1 en torrecillas1 en fant/icos grupos4 ,ha/a donde el fondo de la inm5sa ranura ti5e incl9acin regul>1 se dif]5cia la sup]ficie del v5tisqu]o de la corri5te igual del ro4 ,el roce del hielo contra los bordes no la riza en ondas semejantes las de la ola en la rib]a1 s9o que la quiebra y la p>te en grietas que se cruzan en un lab]9to de abismos4 ,en invi]no1 y ha/a cu&o la primav]a ha r5ovado ya el adorno de las prad]as inf]iores1 mu*as grietas e/n ocultas por espesas masas de nieve que se exti5d5 en capas cont9uas sobre la sup]ficie del v5tisqu]o4 ,entonces1 si no ha abl&ado la nieve el calor del sol1 es fcil viaj> por encima de la boca de los abismos ocultos2 el viaj]o los desconoce1 como desconoce las grutas abi]tas en el espesor de la montaa4 ,p]o la vuelta anual del v]ano funde poco poco las nieves sup]ficiales4 ,el v5tisqu]o que no deja de &>1 y cuya h5dida masa vibra con e/remecimi5to cont9uo1 sacude el manto de nieve que lo cubre3 aqu y all se hund5 las bv$as y ca5 en gr&es trozos en las pr(undidades de las grietas4 ,mu*as veces no qu$an ms que e/re*os pu5tes por los que no se &a s9 hab] probado con el pie la solidez de la nieve4 ,entonces es cu&o ms de un v5tisqu]o es peligroso de atraves> por la an*ura de las h5diduras que se v]ifican ha/a lo inf9ito4 ,desde los bordes de la sima se v5 veces en su int]ior capas sup]pue/as de un azulado hielo que fu antes nieve1 sep>adas por fajas negruzcas1 re/o de los residuos que cay]on de la cpula nevada4 ,otras veces1 el hielo1 cl>o y homogneo en toda su masa1 p>ece un solo cri/al4 ,se ignora la pr(undidad del pozo4 ,las t9ieblas y un reborde del hielo no dejan lleg> la mirada ha/a las rocas del fondo4 nicam5te se oy5 ruidos mi/]iosos que se elevan desde el abismo3 agua que gotea1 una pi$ra que cae1 un p$azo de hielo que se hi5de y se desploma4 ,algunos exploradores han bajado esas simas p>a m$ir su espesor y e/udi> la temp]atura y la composicin de los hielos pr(undos4 ,han podido hac]lo algunas veces s9 mu*o peligro1 p5etr&o lat]alm5te en las h5diduras por los rebordes de las rocas que sirv5 de ribazo esos ros de hielo4 ,otras veces ha habido que baj>los con cu]das1 como al m9]o que p5etra en las entraz de la ti]ra4 ,p]o si algn sabio ha explorado z los pozos de los v5tisqu]os1 con las neces>ias precauciones1 en cambio mu*os desgraciados pa/ores han encontrado la mu]te en ellos4 ,se sabe de montaeses que1 cados en el fondo de las grietas1 molidos1 ensangr5tados1 p]didos en la obscuridad1 han cons]vado su valor y la resolucin de v] de nuevo la luz del da4 ,hubo uno que sigui el curso de un arroyo sub-glacial y llev z cabo un v]dad]o viaje por debajo de la enorme bv$a de tmpanos p5di5tes1 ,despus de excursin semejante1 no le qu$a al hombre ms que baj> al fondo de un crt] p>a explor> el depsito subt]rneo de las lavas4 ,digno es de los ci]tam5te el animoso sabio que baja las pr(undidades del v5tisqu]o p>a e/udi> sus e/rz1 las burbujas del aire1 los cri/ales1 p]o ba/antes cosas podemos contempl> en la sup]ficie2 mu*as encantadoras p>ticul>idades podemos sorpr5d]2 mu*as leyes se revel>n nue/ros ojos si sabemos mir>4 ,en efecto1 en aquel caos ap>5te1 todo e/ sometido leyes4 ,por qu se produce siempre en la masa glacial una h5didura fr5te det]m9ado sitio del ribazo8 ,por qu la grieta1 ci]ta di/ancia por debajo1 despus de hab]se ensan*ado1 ac]ca de nuevo sus bordes uno otro1 sold&o el v5tisqu]o8 ,por qu se r$ondea regul>m5te la sup]ficie en un punto p>a agriet>se en otros8 ,vi5do todos esos f5m5os que reproduc5 gros]am5te las rizaduras1 las ondas1 los remol9os el nivel liso de las aguas fluviales1 se compr5de mejor la unidad que1 bajo v>i$ad inf9ita de aspectos1 preside todas las cosas de la naturaleza4 ,cu&o se ha adquirido intimidad con el v5tisqu]o por l>gas exploraciones y se conoc5 los lig]os cambios de su sup]ficie1 es delicioso y gratsimo recorr]lo en un h]moso da de v]ano4 ,el calor del sol le ha devuelto el movimi5to y la voz4 ,v5illas de agua1 casi imp]ceptibles al pr9cipio1 se =man en v>ios sitios1 se un5 luego en relumbrantes ria*uelos1 que s]p5tean en el fondo de dim9utos cauces fluviales que ellos mismos se han abi]to y desap>ec5 de pronto en una h5didura del hielo con una especie de queja de arg5t9o sonido4 ,aum5tan dism9uy51 segn las oscilaciones de la temp]atura4 ,si cubre una nube la cl>idad del sol y enfra la atmsf]a1 ap5as corr52 si el calor aum5ta1 los arroyos sup]ficiales hac5 como los torr5tes3 arra/ran consigo casquijo y ar5a p>a deposit>los en aluviones y =m> con ellos islotes y ribazos3 al ano*ec] se calm>n y el fro de la no*e los congel> de nuevo4 ,bajo los rayos calorficos que animan temporalm5te el campo helado por la fusin de la capa sup]ficial1 agtase tambin el conjunto de los guij>ros cados de la p>$ vec9a4 ,una esc>pa de casquijo situada la orilla de un arroyuelo1 se vi5e abajo en d]rumbami5tos p>ciales y se sum]ge en las grietas4 ,en otra p>te1 pi$ras negruzcas disem9adas por el v5tisqu]o1 absorb5 y conc5tran el calor1 y p]=&o el hielo que ti55 debajo1 lo ll5an de aguj]illos cilndricos4 ,en cambio1 ms lejos1 gr&es montones de escombros y pi$ras gr&es impid5 que p5etre en la capa inf]ior el calor sol>4 ,alr$$or se funde y se evapora el hielo y aquellas pi$ras llegan =m> pil>es que p>ec5 crec]1 brot&o del suelo como columnas de mrmol1 ha/a que una por una acaban por debilit>se y romp]se bajo el peso1 y todos los fragm5tos que so/5an ca5 con e/rpito p>a empez> al otro da igual evolucin4 ,ms encantadores son an e/os dramas pequeos de la naturaleza inanimada1 cu&o toman p>te en ellos animales plantas4 ,atrad por lo tibio del aire1 acrcase revolote&o la m>iposa1 mi5tras la planta1 cada con la ti]ra desmoronada desde lo alto de la roca vec9a1 aprove*a el corto reposo de vida p>a arraig> otra vez y ensear al sol su ltima corola4 ,en las co/as pol>es1 los navegantes han vi/o toda una alfombra vegetal cubrir un alto acantilado1 cuya cima era de ti]ra y cuya base era el hielo4 ,,cap,,tulo ,,xiii ,los hac9ami5tos de rocas y los torr5tes ,todos esos f5m5os que se v]ifican di>iam5te p>ec5 de poqusima importancia p>a la hi/oria de la ti]ra4 ,qu repres5ta1 efectivam5te1 el trabajo del v5tisqu]o durante un da de v]ano8 ,su masa1 que adelanta por cont9uo esfu]zo1 ap5as ha recorrido algunos c5tmetros2 dos tres rocas se han despr5dido d la p>$ p>a ca] en el movible campo de hielo2 se ha ensan*ado algo ms el arroyo que se lleva las aguas proc$5tes de la fusin1 y los guij>ros ms num]osos tropiezan unos con otros con mayor e/ru5do en el cauce4 ,lo dems cons]va su aco/umbrada ap>i5cia4 ,en n+una p>te p>ece llev> adelante con mayor l5titud la naturaleza su obra de p]petua r5ovacin4 ,y1 s9 emb>go1 esas trans=macinillas de cada da1 de cada m9uto1 acaban por producir cambios inm5sos en el aspecto de la ti]ra1 v]dad]as revoluciones geolgicas4 ,esos cascotes1 esos fragm5tos de roca que ca5 de las quebraduras sup]iores al cauce de hielo1 se amontonan poco poco al pie de las p>$es como enormes murallas de pi$ra2 cam9an l5tam5te con la masa helada que los lleva1 p]o otros escombros1 despr5didos de los mismos lados de la montaa1 ocupan el lug> que han dejado aquellos4 ,z es que l>gos convoyes de rocas1 desord5adam5te hac9adas1 sigu5 el &> del v5tisqu]o4 ,smanse al ro de hielo ros de pi$ras que bajan de todo d]ruido promontorio1 de todo crculo surcado por el alud4 ,llegado la salida de los altos desfilad]os1 en una zona de temp]atura ms suave1 el v5tisqu]o no pu$e cont9u> en e/ado cri/al9o3 se convi]te en agua y suelta su c>ga de pi$ras4 ,todas /as se desploman1 =m&o caos inm5so1 como una b>ricada en el valle2 y en la extremidad de mu*os v5tisqu]os se v5 v]dad]as montaz de pi$ras mal so/5idas en sus esc>pas4 ,si despus de una l>ga s]ie de aos de nieve se h9*a y se al>ga la masa del v5tisqu]o1 volv] cog] esas montaz de pi$ras y las llev> ms lejos4 ,cu&o despus1 y bajo la influ5cia de ms b5igna temp]atura de invi]nos m5os prdigos en nieve se funda el v5tisqu]o en toda su p>te inf]ior dej&o vacos la oqu$ad de roca que le s]va de cauce1 el hac9ami5to de peascos1 libre de la presin que le empujaba hacia adelante1 qu$> aislado ci]ta di/ancia del v5tisqu]o2 detrs de l se v] la pi$ra desnuda1 lisa1 cepillada por el enorme peso que reci5tem5te la cubra y sembrada en algunos sitios del b>ro rojizo producido por los guij>ros y el casquijo que se e/rell>on en ella4 ,otro hac9ami5to de escombros se =m> poco poco delante de la esc>pa del v5tisqu]o4 ,pues bi52 enormes di/ancias del valle1 que pu$5 m$irse1 pasado /e1 por dec5as de leguas1 se obs]van huellas indiscutibles de la antigua accin de los hielos4 ,llanuras ent]as1 ll5as de agua en otro tiempo1 han sido cegadas por el lodo y los guij>ros que el v5tisqu]o impulsaba hacia adelante2 los rebordes de las montaz y las col9as ap>ec5 desga/ados2 f9alm5te1 rocas esp>cidas hac9adas han qu$ado ab&onadas lo lejos1 ha/a en p5di5tes de montaz p]t5eci5tes otros si/emas4 ,se conoce con facilidad el orig5 de e/as pi$ras en su composicin qumica1 en la disposicin de sus cri/ales en sus fsiles4 ,ti55 tal precisin veces sus c>act]es di/9tivos1 que se pu$e det]m9> el elevado crculo de donde se sep> el errante p$azo4 ,cuntos aos1 cuntos siglos habr durado ese viaje8 ,indudablem5te ha sido l>gusimo1 si lo juzgamos por las enormes rocas que transportan hoy los v5tisqu]os y cuyo &> se ha m$ido4 ,algunos de esos peascos que viajan han adquirido celebridad por las obs]vaciones de los sabios y se los ve con gu/o1 como si de amigos se trat>a4 ,esas pi$ras v>adas en la llanura1 esos montones de b>ro transportados tan lejos1 todas esas huellas al paso de antiguos v5tisqu]os1 nos p]mit5 imag9> cuales han sido las gr&es alt]nativas de clima y las inm5sas modificaciones del relieve y el aspecto t]re/re durante las sucesivas edades del planeta4 ,en los pasados tiempos que nos revelan esos escombros1 vemos nue/ra montaa y las vec9as erguirse mu*a mayor altura que la actual4 ,sus vrtices dom9aban las ms altas nubes1 y todos los vapores que viajaban por el espacio se depositaban como nieve como helado cri/al en sus enormes p5di5tes4 ,sus crculos de pa/os1 las v]des caadas1 las v]ti5tes ll5as hoy de bosques1 e/aban cubi]tas por uni=me capa de hielo4 ,nada ap>eca an en el valle3 ni cascadas1 ni prad]as1 ni arroyos1 ni lagos4 ,el inm5so ro helado1 no m5os recio que las actuales hiladas del monte1 ll5aba todas las depresiones1 y despus1 al salir de los alfoces1 se ext5da lo lejos1 en la llanura1 dom9&o caadas y c]ros4 ,tal era1 en tiempo de nue/ros antepasados1 la imag5 que les pres5taba la montaa c>gada de hielo3 los tat>anietos de nue/ros hijos1 que vivan en la indef9ida lontananza de los siglos1 v]n cuadros completam5te di/9tos4 ,tal vez entonces1 completam5te fundido el v5tisqu]o1 corra en su lug> arroyuelo humilde1 ni que qu$e otra huella de aqul que una lig]a convexidad del t]r5o4 ,la actual llanura1 trans=mada por los cambios de nivel1 habr producido montes que gradualm5te se irn elev&o4 ,y mi5tras p5samos en la hi/oria de la montaa y su v5tisqu]o1 en lo que fu]on y en lo que lleg>n s]1 sale el torr5te1 susurr&o1 de los hielos y vase por el mundo contribuir la labor de la r5ovacin cont9ua de la ti]ra4 ,el agua1 blanquec9a le*osa por las innum]ables molculas de roca triturada que lleva en susp5sin1 no es ms que el mismo v5tisqu]o1 que ha pasado sbitam5te al e/ado lquido4 ,y no es *ico1 s9 emb>go1 el contra/e entre la masa slida1 con sus grietas1 sus montones de pi$ras1 sus p5di5tes fangosas sus grutas1 y el agua que brota alegrem5te lum9osa y s]p5tea con cl>o murmullo entre las flores4 ,uno de los ms curiosos espectculos de la montaa es e/a brusca ap>icin del arroyo que durante todo el curso por las regiones sup]iores ha corrido por la sombra1 acrec5tndose con los millones de gotitas despr5didas de las h5diduras de las bv$as4 ,la cav]na1 de la cual se escapa el torr5te1 cambia di>iam5te de =ma segn los d]rumbami5tos la fundicin del hielo3 no ob/ante1 es fcil p5etr> ci]ta di/ancia en la gruta y admir> sus e/alactitas1 sus p>$es translcidas1 su azulada luz1 sus cambiantes reflejos4 ,lo extrao y vago del espectculo1 la emocin que sobrecoje el alma1 le hac5 cre] uno que le han conducido lug> sagrado4 ,tres veces1 mil veces b5ditos se cre5 los p]egr9os indios que1 despus de hab] llegado las fu5tes del ,ganges1 se atrev5 an p5etr> bajo la t5ebrosa bv$a de donde brota el ro santo4 ,con gran regul>idad1 causada por la de las e/aciones1 llevan los torr5tes del v5tisqu]o la llanura el agua fecundante y los b>ros de aluvin1 que provi55 del enorme tall] triturador que funciona incesantem5te bajo el v5tisqu]o4 ,durante la e/acin del fro en nue/ras zonas templadas1 cu&o cae la lluvia en los campos con ms frecu5cia y en lug> de evapor>se empr5de el cam9o hacia los ros1 hllase ms apretadam5te el v5tisqu]o4 ,se adhi]e por todas p>tes la bv$a que le sirve de cauce y no deja salir de ella ms que una t5ue corri5te1 veces se ci]ra ent]am5te y ni una gota de agua baja de la montaa4 ,p]o m$ida que vuelve el calor y la alegre vegetacin pide mayor cantidad de agua p>a sus hojas y sus flores1 m$ida que se hace ms activa la evaporacin y ti5de baj> el nivel de los ros1 aum5tan los torr5tes glaciales1 p>ec5 ros temporales y proporcionan la neces>ia hum$ad los campos s$i5tos4 ,z se e/ablece utilsima comp5sacin p>a la prosp]idad de las com>cas regadas por corri5tes de agua que alim5tan los v5tisqu]os en p>te4 ,cu&o los aflu5tes1 acrecidos por la lluvia1 corr5 abundantem5te1 los torr5tes de la montaa llevan muy escaso caudal lquido1 p]o se desbordan en cambio1 cu&o las otras corri5tes de agua e/n casi secas4 ,gracias ese f5m5o de comp5sacin1 cons]va ci]ta igualdad el ro al cual van p>> todas las div]sas aguas4 ,en la economa g5]al de la ti]ra1 el v5tisqu]o1 inmvil ap>5tem5te1 de fu]za tan l5ta y tan tranquila1 es un gran elem5to de regul>izacin4 ,es r>o que introduzca algn imprevi/o desord5 en la naturaleza1 como pu$e ocurrir1 por ejemplo1 cu&o un v5tisqu]o lat]al1 empuj&o un l>go muro de escombros adelantndose travs de un ria*uelo salido del v5tisqu]o primitivo1 acumula las aguas y =ma z un lago incesantem5te crecido4 ,resi/e el dique durante mu*o tiempo la presin de la masa lquida1 p]o consecu5cia de una fusin consid]able de nieves1 de un retroceso del v5tisqu]o1 de desmoronami5tos l5tam5te producidos por las aguas1 pu$e c$] de pronto la b>r]a de hielo y peascos4 ,entonces se convi]te el lago en alud t]rible2 mezclada el agua con pi$ras1 tmpanos y todos los re/os arrancados la orilla1 se precipita rabiosam5te en el valle inf]ior2 arranca los pu5tes1 de/ruye los mol9os1 arrasa las habitaciones1 des>raiga los rboles de las p5di5tes bajas1 y revolvi5do ha/a las prad]as1 como lo h>a la reja de un arado inm5so1 las arrolla al pas> y las confunde con el caos de tal diluvio4 ,inm5so es el desa/re en los valles que la inundacin recorre1 y transmtese su relato de g5]acin en g5]acin4 ,p]o esos sucesos son r>os y ha/a se hac5 imposibles p>a lo porv5ir en los pases civilizados1 porque las am5azadas poblaciones cuidan de precav] el peligro abri5do subt]rneos de desahogo p>a los depsitos lacu/res que se =man detrs de un dique movible de hielo de pi$ra4 ,previ/os z sus desmanes1 el v5tisqu]o es un bi5he*or de las regiones que han de recorr] sus aguas4 ,el las riega en la e/acin ms temible por la sequa1 las r5ueva con aluviones de ti]ra vegetal fresca an y con todos sus elem5tos de nutricin qumica4 ,el v5tisqu]o es en realidad un lago1 un m> de agua dulce que conti5e billones de metros cbicos2 p]o ese lago1 susp5dido en las lad]as de los montes1 se vi]te l5tam5te y como con m$ida4 ,conti5e ba/ante agua p>a inund> todos los campos inf]iores1 p]o rep>te sus tesoros discretam5te4 ,esa helada masa1 que (rece la ap>i5cia de la mu]te1 contribuye no poco la vida y la fecundidad de la ti]ra4 ,,cap,,tulo ,,xiv ,los bosques y los pa/os ,con sus nieves y con sus hielos d]retidos1 que sirv5 p>a aum5t> el caudal de torr5tes y ros en v]ano1 cons]va la montaa la vegetacin ha/a enormes di/ancias de su base1 p]o se qu$a con hum$ad ba/ante p>a alim5t> su propia flora de bosques1 csp$es y musgos1 muy sup]ior1 por el nm]o de las especies1 la flora de igual ext5sin en la llanura4 ,desde abajo1 no divisa la mirada los porm5ores del cuadro que pres5ta la v]dura de la montaa1 p]o ab>ca todo el magnfico conjunto y disfruta de los mil contra/es que la altura1 las fragosidades del suelo1 la incl9acin de las p5di5tes1 la abundancia del agua1 la vec9dad de las nieves y las dems condiciones fsicas produc5 en la vegetacin4 ,en la primav]a1 cu&o r5ace todo1 da gu/o v] el v]dor de hi]bas y follaje dom9> la blancura de las nieves4 ,los tallos del prado que pu$5 respir> otra vez y v] la luz de nuevo1 pi]d5 su tono rojizo y su ap>i5cia calc9ada y adqui]5 prim]o un color am>ill5to y despus v]de h]moso4 ,multitud de flores esmaltan la prad]a3 vase aqu nicam5te rannculos1 anmonas prmulas que brotan =m&o ramilletes3 ms all desap>ece el v]de bajo la blancura nvea del gracioso y potico n>ciso1 al vivo color del azafrn1 que es flor desde la raz ha/a la corola4 ,c]ca de las corri5tes de agua abra su delicada flor la p>nasia y en otras p>tes florecillas blancas y azules1 rojas am>illas1 se multiplican y =man tales mu*$umbres1 que dan su color toda la p5di5te vegetal1 y desde las v]ti5tes opue/as se pu$e conoc] qu especie de planta dom9a en la prad]a1 m$ida que la nieve retroc$e hacia las alturas ante la alfombra de florida v]dura4 ,pronto toman p>te los rboles en la fie/a4 ,abajo1 en las prim]as p5di5tes1 los rboles frutales1 despus de hab]se librado de la nieve del invi]no1 se cubr5 con la nieve de las flores4 ,ms arriba1 ca/aos1 hayas y div]sos arbu/os1 se cubr5 de hojas de v]de cl>o2 de un da otro1 p>ece que la montaa se ha reve/ido con un tejido m>avilloso de t]ciopelo y s$a4 ,poco poco sube hacia las cimas el nuevo v]dor de bosques y de malezas2 escala caadas y b>rancos p>a conqui/> las quebraduras sup]iores junto al v5tisqu]o4 ,en lo alto1 todo inesp]ado y alegre aspecto4 ,ha/a las rocas sombrz1 que p>ecan negras por su contra/e1 con las nieves1 adornan sus fragosidades con matas v]des4 ,tambin ellas p>ticipan de la primav]al alegra4 ,m5os suntuosos por la exub]ancia del v]dor y la prodigiosa multitud de flores1 son1 s9 emb>go1 los pa/os altos ms agradables que las prad]as bajas2 ms ntima y b5igna es la alegra de sus masas de v]dor4 ,es ms grato pase>se por la corta hi]ba y entr> en conocimi5to con las flores que brotan mill>es de la alfombra v]de4 ,incomp>able es el brillo de sus corolas4 ,el sol les enva rayos ms clidos1 de ms pod]osa y rpida accin qumica1 y elabora en la savia sub/ancias colorantes de ms p]fecta belleza4 ,el qumico y el botnico1 armados de sus l5tes1 comprueban el f5m5o como es debido2 p]o s9 necesidad de in/rum5tos bi5 ve el paseante1 la simple vi/a1 que n+una flor de la llanura ti5e un azul tan pr(undo como el de la dim9uta g5ciana4 ,las plantas1 en su prisa por vivir y goz>1 adqui]5 mayor h]mosura2 adrnanse con ms vivos colores1 porque la e/acin de la v5tura s] corta2 cu&o haya desap>ecido el v]ano1 la mu]te las sorpr5d]4 ,deslumbra la vi/a el brillo que despid5 las an*as ext5siones de hi]ba salpicada con las e/rellas de color sonrosado subido del sueo1 con los azules manojos de miosotis1 con las an*as flores del a/] de los ,alpes1 cuyo corazn es de oro4 ,en las p5di5tes ms secas1 en m$io de las rocas ridas1 crec5 el negro orquiso con fragancia de va9illa1 y el pie de len1 cuya flor nunca se m>*ita1 y es smbolo de et]na con/ancia4 ,de esas plantas de brillantes flores1 algunas no tem5 la vec9dad de la nieve y el agua helada4 ,no si5te el fro2 al lado de los cri/ales de nieve circula librem5te la savia en los tejidos de la delicada soldanela1 que incl9a sobre la nieve su corola de tan puro y suave matiz3 cu&o brilla el sol1 de ella pu$e decirse mejor que de la palm]a de los oasis que ti5e el pie en el hielo y en el fuego la cabeza4 ,en la salida misma de las nieves1 el torr5te1 cuya agua le*osa p>ece hielo ap5as d]retido1 rodea con sus brazos un florido islote1 encantador ramillete de tallos que se e/remec5 s9 ces>4 ,ms lejos1 el cauce nevado que la sombra de una roca def5di de los rayos sol>es1 e/ esmaltado completam5te de flores3 la b5igna temp]atura que despid5 ha d]retido la nieve su alr$$or4 ,p>ece que brotan de una copa de cri/al de fondo azulado por la sombra4 ,otras flores de mayor s5sibilidad no se atrev5 entr> en inm$iato contacto con la nieve1 y cuidan de rode>se de muelle funda musgosa4 ,z hace la clavell9a roja de los vrtices nevados1 y semeja un rub colocado en almohadn de t]ciopelo en m$io de un le*o de blanco plumn4 ,en las p5di5tes de la montaa1 los bosques alt]nan con las man*as de csp$1 p]o nunca al az>4 ,la pres5cia de rboles gr&es indica siempre1 en la v]ti5te que los produce1 ti]ra vegetal de ba/ante espesor y abundante agua de riego3 de modo que1 gracias la di/ribucin de bosques y prad]as1 pu$5 le]se de lejos algunos secretos de la montaa1 siempre que el hombre no haya int]v5ido brutalm5te d]rib&o los rboles y modific&o el aspecto del monte4 ,regiones ent]as hay en que el hombre1 vido de riquezas1 ha talado todos los rboles3 no ha qu$ado ni un tronco1 porque las nieves1 las cuales no deti5e ya la b>r]a viva1 resbalan librem5te en la temporada de los aludes4 ,desc>nan el suelo1 lo raspan ha/a la roca1 llevndose consigo todos los residuos de las races4 ,la antigua v5]acin casi ha desap>ecido4 ,en otro tiempo1 el leador ap5as se atreva la selva montaesa3 el vi5to que en ella gema se le figuraba voz de los dioses4 ,haba s]es sobr5aturales ocultos bajo la corteza1 y la savia del rbol era tambin sangre div9a4 ,cu&o t5an que toc> con el ha*a uno de aquellos troncos1 lo hacan tembl&o1 y el montas de los ,ap59os deca3 ,si eres dios diosa1 p]d"n2 y recitaba devotam5te las pleg>ias propias del caso1 p]o no se qu$aba muy tranquilo despus de sus g5uflexiones4 ,al bl&ir el ha*a1 vea agit>se las ramas encima de su cabeza4 ,p>ecale que las rugosidades de la corteza adquiran expresin de ira y se animaban con t]rible mirada4 ,al prim] golpe1 p>eca la hm$a mad]a como sonrosada c>ne de n9fa4 ,el sac]dote lo ha p]mitido1 p]o qu dir la propia div9idad8 ,no retroc$] el ha*a de pronto1 p>a h5dir el cu]po de qui5 la e/a manej&o8 ,an qu$an hoy mismo rboles adorados3 el montas ignora por qu1 y no gu/a de que le pregunt5 sobre ello2 p]o en mu*os sitios exi/5 enc9as respetadas1 rodeadas de vallas por los indg5as1 p>a proteg]las contra los animales y los viaj]os errantes4 ,en ,bretaa1 cu&o un hombre e/aba en peligro de mu]te y no se hallaba c]ca n+n sac]dote1 poda confes>se al pie de un rbol3 las ramas le oan1 y su rumor llevaba al cielo la ltima oracin del moribundo4 ,de todos modos1 aunque qu$e algn tronco respetado en memoria del tiempo viejo1 no inspira ya el bosque aquel t]ror sagrado4 ,ahora los leadores no se &an con tantos mirami5tos como sus antepasados1 especialm5te cu&o no d]riban bosques que sirv5 de vallad> los aludes4 ,ba/a con que pu$an explot>los tilm5te1 es decir1 gan&o con la v5ta de la mad]a ms de lo que les cue/a la corta y el transporte4 ,num]osas selvas cons]van su pr/9a virg9idad por lo difcil que es al explotador lleg> ha/a ellas y sac> los rboles cortados4 ,p]o cu&o el cam9o es cmodo1 cu&o la montaa (rece bu5os resbalad]os1 por los cuales se pu$e hac] baj> con un solo impulso los troncos pelados1 cu&o al pie de la p5di5te el torr5te del valle ti5e ba/ante fu]za p>a arra/r> los rboles en balsas ha/a la llanura p>a d> movimi5to pod]osas si]ras mecnicas1 en gran peligro e/n los bosques de ca] manos de los leadores4 ,si son explotados con intelig5cia1 si se regulan cuidadosam5te las talas1 de modo que siempre qu$e en pie ba/ante rbol p>a los aos sucesivos1 y se des>rolle en el suelo =e/al la mayor fu]za posible de produccin1 pu$e congratul>se la humanidad de las nuevas riquezas que se le procuran4 ,p]o cu&o se corta y de/ruye de una vez todo el bosque1 como en un acceso de fr5es1 dan int5ciones de maldecir qui5 tal dispuso4 ,la belleza de los bosques que an qu$an en las p5di5tes de la montaa hace que e*emos de m5os1 con mayor p5a1 los que nos han robado viol5tos especuladores4 ,abajo1 junto la llanura1 han sido respetados los bosques de ca/aos1 gracias las hojas1 recogidas por los aldeanos p>a la cuadra1 y los frutos que /os mismos com5 en las no*es de invi]no4 ,pocas selvas1 ni aun en las regiones tropicales1 donde alt]nan los grupos de rboles de ms dif]5tes especies1 pres5tan ms p9toresca v>i$ad que los bosques de ca/aos4 ,las p5di5tes de csp$ ext5didas al pie de los rboles e/n ba/ante libres de malezas p>a que la mirada pu$a alcanz> num]osas p]spectivas por debajo de las ramas4 ,en mu*os sitios deja pas> la v]de bv$a la luz del cielo3 la sombra gris y el rayo suavem5te dorado oscilan segn el movimi5to del follaje3 musgos y lqu5es que cubr5 con sus tapices la rugosa corteza1 acrec5 la suavidad de luces y sombras fugitivas4 ,los mismos rboles1 bi5 irguindose aislados1 bi5 =m&o grupos1 difi]5 de aspecto y de =ma4 ,casi todos1 por los surcos de la corteza y la direccin de sus ramas1 p>ec5 hab] sufrido un movimi5to de torsin de izqui]da d]e*a2 p]o mi5tras unos ti55 el tronco ba/ante liso y bifurcan regul>m5te sus ramas1 otros ti55 extraz jorobas1 nudos y v]rugas capri*osam5te adornadas con hojas4 ,hay rboles viejos de enorme tronco que han p]dido sus ramas mayores consecu5cia de las tempe/ades y las han su/itud con tallitos puntiagudos como lanzas3 otros cons]van completo el ramaje1 p]o e/n podridos por d5tro2 royles el tronco el tiempo1 abrindoles pr(undas cav]nas y no dejndoles veces ms que una lig]a capa de mad]a cubi]ta de corteza p>a so/5] todo el peso de la vegetacin sup]ior4 ,vse de cu&o en cu&o en el suelo huella de una cepa de pod]osa dim5sin3 desap>eci el rbol1 p]o alr$$or de aquella ru9a vegetal crec5 otros ca/aos1 unidos antes al gigantesco pil> y aislados ahora1 encogidos1 limitados su ru9 individualidad4 ,de modo que el bosque pres5ta div]sidad gr&sima4 ,al lado de rboles bi5 crecidos1 de aspecto sob]bio y porte maje/uoso1 hay grupos cuyas extraz =mas evocan en la imag9acin los mon/ruos del sueo de la fbula4 ,mu*o ms semejantes unas otras son las hayas1 que tambin gu/an de asoci>se y =m> bosques1 como los ca/aos4 ,casi todas son rectas como columnas1 y la ext5sin abi]ta entre los fu/es p]mit5 la vi/a alcanz> l>gas di/ancias4 ,las hayas son lisas1 de brillante corteza cubi]ta por el liqu51 y de v]de musgo en la base2 mazorquillas de hojas adornan la p>te baja del tronco1 p]o los ramajes se exti5d5 qu9ce metros de altura y se un5 de rbol en rbol en cont9ua bv$a1 p]=ada por rayos p>alelos que =man dibujos en la hi]ba4 ,el aspecto de la selva es sev]o y hospital>io al mismo tiempo4 ,suave cl>idad1 compue/a de hacecillos brillantes y la cual comunican entonacin v]de las hojas1 ll5a los paseos y se mezcla con la sombra p>a producir una impresin de luz c5ici5ta1 s9 crudeza de matices1 p]o tambin s9 obscuridad4 ,tal cl>idad hace v] bi5 cuanto vive al pie de los rboles gr&es2 los insectos que se arra/ran1 las florecillas que se balancean1 los hongos y musgos que alfombran ti]ra y races1 y sobre los mismos rboles1 lqu5es blancos y dorados que se mezclan y confund5 con los rayos de luz4 ,segn las e/aciones1 cambia incesantem5te de ap>i5cia el bosque de hayas4 ,en otoo1 el follaje adqui]e div]sos tonos1 dom9&o los matices obscuros y rojizos2 m>*itase despus y cae ti]ra y la cubre con espesa capa de hoj>asca que zumba al m5or soplo de aire4 ,p5etra librem5te la luz sol> en el bosque por entre las desnudas ramas1 p]o p5etran tambin nieves y brumas4 ,p]manece tri/e y sombro el bosque ha/a la primav]a1 cu&o las prim]as flores se abr5 junto los *>cos de nieve d]retida1 cu&o las sonrosadas yemas irradian sobre todo el ramaje como una vaga luz auroral4 ,ms sombra y de ms t]rible ap>i5cia es la selva de abetos que crece la misma altura que las hayas en la v]ti5te de la montaa1 p]o con dif]5te expansin4 ,p>ece gu>d> un t]rible secreto3 brotan de sus ramas rumores sordos y despus se ext+u5 p>a r5ac] de nuevo1 como el murmullo lejano de las olas4 ,arriba es1 en las copas1 donde el ruido se propaga2 abajo todo e/ inmvil1 impasible y s9ie/ro4 ,las ramas1 c>gadas de negro follaje1 se incl9an ha/a el suelo1 y e/remece el pas> bajo aquellas bv$as sombrz4 ,cu&o el invi]no c>gue de nieve las robu/as ramas1 no se dobl>n1 y slo dej>n ca] en el csp$ plateado polvo4 ,p>ece que pose5 e/os rboles t5az voluntad1 tanto ms pod]osa1 cuanto que les une todos el mismo p5sami5to4 ,trep&o por la selva hacia la cumbre de la montaa1 se ve que los rboles ti55 que lu*> cada vez ms p>a cons]v> su exi/5cia en la atmsf]a1 que se va enfri&o4 ,su corteza es ms rugosa1 su tronco m5os recto1 sus ramas ms nudosas1 su follaje m5os abundante y ms duro4 ,slo pu$5 resi/ir las nieves1 las tempe/ades y al fro por el abrigo que se dan unos otros4 ,aislados1 p]ec]an2 unidos en el bosque1 cont9an vivi5do1 ,p]o si por la p>te de la cima los rboles que =man el prim] valladn de def5sa llegan c$] en cualqui] punto1 pronto conmov] y d]rib> la torm5ta sus compaeros4 ,presntase el bosque como un ejrcito1 =m&o sus rboles en batalla1 como si fu]an soldados4 nicam5te dos tres abetos1 ms robu/os que los re/antes1 se han adelantado1 semejantes campeones4 ,slidam5te arraigados en la roca1 bi5 plantados1 acorazados con rugosidades y nudos como con una armadura1 desafan las borrascas y sacud5 de cu&o en cu&o sus p5a*os de bohojas,he vi/o uno de sus hroes que se haba apod]ado de una punta aislada y dom9aba desde all inm5sa ext5sin de caadas y b>rancos4 ,sus races1 que no haba podido cubrir la poco pr(unda ti]ra vegetal1 envolvan la roca ha/a l>ga di/ancia3 ra/r]as y tortuosas como s]pi5tes1 se reunan en un tronco bajo y nudoso que p>eca tom> posesin de la montaa2 las ramas del rbol lu*ador se haban torcido ante los ataques del vi5to1 p]o slidas y recogidas sobre si mismas1 podan arro/r> an el esfu]zo de ci5 tempe/ades4 ,por encima de los bosques de abetos y de su vangu>dia expue/a todas las tempe/ades1 todava crec5 rboles1 p]o son de especie que1 en vez de elev>se hacia el cielo1 se arra/ran por la ti]ra y se escurr5 mi$osam5te por las fragosidades p>a huir del fro y del vi5to4 ,se des>rolla en ellos la an*ura3 las ramas1 que s]p5tean como races1 se repliegan sobre /as y aprove*an su escaso calor4 ,z se juntan unos otros los c>n]os p>a cal5t>se durante las no*es de invi]no1 ,a*icndose1 (reci5do poco cu]po la torm5ta1 poca sup]ficie al fro1 los enebros de la montaa consigu5 cons]v> su exi/5cia1 se le ve an arra/r>se hacia las nevadas cimas c5t5>es de metros por encima del abeto ms atrevido en el asalto4 ,tambin los arbu/os como el rosal de los ,alpes y el brezo logran subir gr&es alturas1 gracias la =ma esfrica de cpula que ti55 todas sus ramas apretadas una contra otra4 ,el vi5to resbala en e/as bolas vegetales4 ,p]o ya ms arriba ti55 que r5unci> lu*> contra el fro y dej> sitio los musgos que se exti5d5 por el suelo y los lqu5es que se incorporan la roca4 ,la vegetacin sali de la pi$ra1 y la pi$ra vuelve4 ,,cap,,tulo ,,xv ,los animales de la montaa ,rica por su vegetacin en selvas1 arbu/os1 prad]as y musgos1 la montaa p>ece pobre de animales3 e/>a casi completam5te desi]ta si el pa/or no le llev>a sus rebaos de vacas y ovejas que se v5 de lejos1 sobre el v]dor de los pa/os1 como puntitos rojos blancos1 y si los celosos p]ros de ganado no corri]an cont9uam5te d]e*a izqui]da1 haci5do repetir sus ladridos los ecos4 ,esos son inmigrantes temporales que en primav]a subi]on de las llanuras bajas1 las cuales volv]n en invi]no1 como no se les oculte en el fondo de los e/ablos en las aldeas del valle4 ,los nicos hijos de la montaa que se encu5tran al trep> por las p5di5tes son insectos que atraviesan los s5d]os1 escurrindose entre la hi]ba1 zumb&o por el aire2 m>iposas entre las cuales se nota al erebo negro de metlicos reflejos y al magnfico ,apolo1 vivi5te flor que revolotea entre otras flores ac y acull1 algn reptil que desap>ece entre unas pi$ras4 ,pocas aves cantan en los bosques sil5ciosos4 ,no ob/ante1 la montaa1 =taleza natural que se y]gue entre las llanuras1 ti5e tambin sus husp$es3 unos1 tem]osos fugitivos1 que buscan inaccesible refugio2 otros1 ladrones atrevidos1 animales rapaces que desde sus atalayas exam9an el horizonte lo lejos antes de empr5d] sus excursiones de pillaje4 ,cosa extraa y que da compr5d] la cob>da de los hombres3 las be/ias mont>aces que de/rozan y matan las dems son precisam5te las ms admiradas4 ,se les d>a con gu/o la realeza1 y en mitos1 fbulas1 ley5das y ha/a en algn libro viejo de hi/oria natural1 se les da el nombre de reyes4 ,empecemos por el guila y otras aves de rapia y c>nic]as que todos los seores de la ti]ra han elegido como emblema1 ponindoles veces dos cabezas1 como si quisi]an ellos t5] dos bocas p>a devor>4 ,es h]mosa ci]tam5te el guila cu&o se planta altan]a sobre peasco inaccesible los hombres1 y ms magnfica todava cu&o se ci]ne tranquilam5te en los aires1 sob]ana del espacio4 ,p]o poco importa su belleza4 ,si el rey la admira1 el pa/or la odia1 y le ha decl>ado gu]ra mortal1 por enemiga del rebao4 ,pronto no habr guilas1 buitres ni gipactos ms que en los museos3 ya no se ve en mu*as montaz ni un nido1 el nico que qu$a no gu>da ms que un paj>raco solit>io y desconfiado1 viejo1 m$io tullido y comido por los p>sitos4 ,tambin el oso es un devorador de c>n]os1 y t>de temprano el pa/or lo ext]m9> en las montaz4 ,a pes> de su prodigioso vigor1 del arte con que tritura los huesos1 no es el favorito de los reyes1 que no deb5 de encontr>lo ba/ante elegante p>a figur> en sus blasones3 en cambio1 mu*os pueblos le qui]5 por sus cualidades y ha/a el cazador que le p]sigue si5te por l1 aun s9 qu]]1 ci]ta simpata4 ,el o/iak1 despus de hab]le dado el ltimo golpe y hab]lo t5dido1 cubi]to de sangre en la nieve1 se arrodilla ante el cadv] p>a implor> su p]dn y le dice3 ,te he matado1 p]o t5amos hambre mi familia y yo1 y eres tan bu5o1 ,dios mo1 que habrs de p]don> mi crim54 ,s9 emb>go1 no nos hace nosotros el efecto de un dios1 p]o p>ece honrado1 cndido y b5volo4 ,qu bi5 practica las virtudes famili>es6 ,qu bu5o es p>a sus ca*orros1 y qu alegres1 salt>9es y capri*osos son /os6 ,las co/umbres patri>cales de que con tanto encomio se nos habla1 hay que ir busc>las la cav]na del oso su enorme nido1 cmodam5te tapizado de musgo4 ,v]dad es que el animal da de cu&o en cu&o algn mordisco los c>n]os del pa/or1 p]o g5]alm5te es la misma sobri$ad4 ,se cont5ta con masc> hojas1 pac] arndanos1 sabore> panales de miel3 veces se arriesga baj> la playa p>a ir com] tranquilam5te uvas y p]as en la planta que las produce4 ,ts5di1 naturali/a suizo1 afirma bajo palabra de honor que si el bu5 animal se encu5tra en el cam9o alguna *ica con su ce/o de fresas1 se con=ma con coloc> delicadam5te la pata en el ce/o p>a p$ir su p>te4 ,y cu&o entra al s]vicio del hombre es s]vicial y magnnimo3 ti5e bu5 humor y desdea las injurias4 ,si5to mu*o1 s9 pod]lo rem$i>1 que desap>ezca de nue/ras montaz el oso1 cuyas patas suele clav> orgullosam5te el cazador en la pu]ta del hrreo4 ,qu$> suprimida la raza1 p]o creo que1 con ms intelig5cia1 se hubi]a podido dome/ic> asocindole nue/ras labores4 ,en cambio nadie e*> de m5os al lobo cu&o haya desap>ecido completam5te de la montaa4 ,ese s que es un bi*o sangu9>io1 prfido1 malfico1 cob>de y vil por todos cuatro co/ados4 ,no pi5sa ms que en desg>r> la vctima y en beb]se la sangre que brota cali5te de la h]ida4 ,todos los animales le odian1 y todos los odia l1 p]o no se atreve atac> ms que los dbiles los h]idos4 ,slo el fr5es del hambre pu$e impuls>le met]se con otro ms fu]te4 ,en cambio se apresura lanz>se sobre la presa ya cada1 sobre un enemigo que no pu$e def5d]se4 ,ha/a cu&o un lobo acaba de ca]1 vivo todava1 h]ido por la bala del cazador1 arrjanse todos sus compaeros sobre l p>a remat>lo y disput>se sus re/os4 ,roma la sangri5ta ha dejado recu]do c>gado con todas las maldades imag9ables3 arras ciudades mill>es1 de/roz hombres millones1 se h>t de todas las riquezas t]re/res1 fu la re9a del antiguo mundo por infamias innum]ables2 por p]fidias y por viol5cias1 y pes> de todos sus crm5es todava se ha calumniado s misma1 tom&o una loba por abogada y madre4 ,el pueblo cuyas leyes1 bajo ap>i5cia di/9ta1 nos rig5 hoy1 era realm5te f]oz y duro1 p]o no tan malo como pudi]a hac]lo cre] el smbolo1 que eligi4 ,p>a el que gu/a de la montaa1 es muy grato sab] que el lobo1 sr odioso1 es animal de las gr&es llanuras4 ,la de/ruccin de las arbol$as natales y el creci5te nm]o de los cazadores le han obligado refugi>se en los alfoces de las alturas1 p]o no ha dejado de s] un intruso4 ,sus condiciones naturales son propsito p>a d> c>r]as de c9cu5ta leguas por las e/epas p>a trep> por las rocas4 ,el animal qui5 la =ma de su cu]po y la ela/icidad de sus msculos di]on mayores facilidades p>a br9c> de pea en pea y salt> las grietas es la graciosa gamuza1 el antlope de nue/ras com>cas4 ,ese es el v]dad]o habitante de la montaa4 ,n+n precipicio le espanta1 n+una p5di5te nevada le asu/a2 trepa en dos br9cos por fragosidades v]tig9osas que el cazador ms vali5te no se atrev]a escal>3 colcase de un salto en rebordes m5os an*os que sus cuatro patas1 reunidas en un solo soporte1 y aunque es animal t]re/re1 p>ece alado4 ,adems1 es b5igno y sociable3 con gu/o se confundira con nue/ros rebaos de cabras y ovejas3 pocos esfu]zos s]an neces>ios p>a que aum5t>a el nm]o de nue/ros animales dom/icos2 p]o es ms fcil mat>lo que dom>lo1 y las pocas gamuzas que qu$an e/n res]vadas p>a d> gu/o al cazador4 ,probable es que desap>ezca pronto la raza1 y al f9 y al cabo ms vale morir librem5te que vivir en la esclavitud4 ,ms arriba an que la gamuza1 en v]icuetos y pez rodeadas de nieve por todas p>tes1 han escogido alb]gue otros animales4 ,uno de e/os es una especie de liebre que sabe cambi> de librea todas las e/aciones1 de man]a que su piel se confunde con el suelo que la rodea1 y z se escapa la p]spicaz vi/a del guila4 ,en invi]no1 cu&o todo e/ cubi]to de nieve1 su piel es tan blanca como los copos3 en primav]a1 cu&o matas y guij>ros ap>ec5 tre*os entre la capa de nieve1 el pelaje del animal se matiza con man*as grises3 en v]ano1 es del color de las pi$ras y del csp$ abrasado1 y despus1 en otro brusco cambio de e/acin1 cambia tambin bruscam5te de pelo4 ,an mejor protegida1 la m>mota pasa el invi]no en la pr(unda madrigu]a1 en donde la temp]atura es igual siempre1 pes> de las espesas capas de nieve que cubr5 el suelo1 y durante meses ent]os susp5de el curso de su vida ha/a que el p]fume de las flores y los rayos primav]ales la despi]tan de su sueo letrgico4 ,f9alm5te1 uno de esos ro$orcillos activos y despi]tos siempre que se encu5tran en todas p>tes1 se ha decidido lleg> la cumbre de la montaa1 abri5do tneles y gal]z por debajo de la nieve3 es el campaol4 ,cubi]to con tan helada capa1 busca por el suelo su escaso alim5to1 y lo encu5tra1 lo cual es m>avilloso4 ,tal es la fecundidad de la ti]ra1 que produce p>a la incesante batalla de la vida poblaciones de devoradores y de vctimas que combat5 en la obscuridad ms de mil metros sobre el lmite de las nieves p]petuas4 ,esa t]rible lu*a por la exi/5cia1 cuyo odioso espectculo me haba e*ado de las llanuras1 se encu5tra tambin arriba1 en las capas de ti]ra helada4 ,mu*as veces se ci]ne el ave de rapia en regiones aun ms altas1 p]o es p>a viaj> de una otra p5di5te de la montaa p>a vigil> la ext5sin en lontananza y descubrir una presa4 ,m>iposas y liblulas1 arrebatadas por la alegra de revolote> al sol1 se elevan veces ha/a la zona ms alta de la montaa1 y s9 prev] el fro de la no*e sigu5 subi5do hacia la luz2 con mu*a frecu5cia vnse arra/rados los pobres animalillos1 z como moscas y otros insectos1 hacia las cumbres sup]iores por vi5tos de torm5ta1 y sus despojos alfombran1 mezclados con el polvo1 la sup]ficie de la nieve4 ,p]o adems de esos =a/]os que volunt>iam5te por fu]za visitan las regiones del sil5cio y de la mu]te1 exi/5 indg5as que se encu5tran all realm5te en su casa1 s9 que les p>ezca demasiado fro el aire demasiado helado el suelo4 ,extindese su alr$$or la callada inm5sidad de las nieves1 p>o hay puntas de rocas que1 de tre*o en tre*o1 son p>a ellos los oasis en m$io del desi]to1 y s9 duda all1 en m$io de los lqu5es1 encu5tran el alim5to neces>io su subsi/5cia4 ,de todos modos1 milagroso es que lo hall51 y los naturali/as se asombran al comprob>lo4 ,araz1 insectos aradores de las nieves1 todos e/os animalejos deb5 de conoc] el hambre1 y quizs los div]sos f5m5os de su vida se v]ifiqu5 con extraord9>ia l5titud4 ,en ese imp]io de la esc>*a1 las crislidas deb5 p]manec] mu*o tiempo entumecidas en su sueo de ap>5te mu]te4 ,no slo se revela la vida junto la nieve1 s9o que ha/a la propia nieve vive en ci]tos sitios1 tal es en ella el pulul> de animalillos4 ,se divisan desde lejos1 en la ext5sin blanca1 gr&es man*as rojas am>illas4 ,los montaeses dic5 que es nieve podrida4 ,los sabios1 armados con el microscopio1 dic5 que son billones y billones de s]es que se agitan1 viv51 se qui]51 se reproduc5 y acaban por com]se unos otros4 ,,cap,,tulo ,,xvi ,el escalonami5to de los climas ,los naturali/as que recorr5 la montaa e/udi&o los s]es vivi5tes que la habitan1 plantas animales1 no se limitan e/udi> las especies en su =ma y en sus co/umbres actuales3 qui]5 conoc] tambin la ext5sin de su dom9io1 la di/ribucin g5]al de sus repres5tantes en las p5di5tes y la hi/oria de su raza4 ,consid]an los innum]ables s]es de una misma especie1 hi]bas1 insectos mamf]os1 como un individuo inm5so1 cuyas moradas todas en la sup]ficie de la ti]ra y cuya duracin en la s]ie de las edades deb5 s] conocidas4 ,escal&o una v]ti5te de la montaa1 el viaj]o obs]va al pr9cipio cun poco num]osas son las plantas que le acompaan ha/a la cumbre4 ,las que ha vi/o en la falda y en las prim]as quebraduras1 no las vuelve v] en las ms elevadas p5di5tes2 y si algunas qu$an1 desap>ec5 junto las nieves p>a que las su/ituyan otras especies4 ,es un cambio cont9uo en el aspecto de la flora1 con=me su aproxima uno las altas cumbres4 ,ha/a cu&o la planta de las col9as inf]iores cont9a ap>eci5do al lado del s5d]o contiguo la nieve1 p>ece que cambia poco poco4 ,abajo ya se m>*it>on sus flores1 cu&o en las alturas ap5as e/n en capullo3 all ha pasado ya por el v]ano3 aqu todava e/ en la primav]a4 ,cl>o es que no pu$e m$irse exactam5te la altura en que tal planta deja de crec] y tal otra empieza mo/r>se4 ,mil condiciones de t]r5o y de clima contribuy5 cont9uam5te mov]1 ensan*> y e/re*> los lmites que sep>an el dom9io natural de las dif]5tes especies4 ,cu&o cambia el t]r5o1 cu&o suc$e la roca la ti]ra vegetal la arcilla la ar5a1 num]osas plantas suc$5 tambin otras4 ,igual contra/e se pres5ta cu&o el agua empapa la ti]ra cu&o falta en el suelo s$i5to1 cu&o el vi5to sopla librem5te en todo su furor cu&o encu5tra algo que sirva de ob/culo su viol5cia4 ,a la salida de los callejones en que se abisman las tempe/ades1 hay p5di5tes tan b>ridas por su sp]o ali5to1 que rboles y arbu/os se deti55 ante l1 como se p>>an ante una muralla de hielo4 ,en otras p>tes v>a la vegetacin segn lo esc>pado de las fragosidades4 ,en los acantilados v]ticales no hay ms que musgos3 nicam5te las malezas pu$5 ag>r>se las incl9adas p>$es de los precipicios4 ,si la p5di5te es m5os rpida1 p]o aun inaccesible p>a el hombre1 se arra/ran los rboles entre las rocas y se ag>ran las h5diduras con sus races2 en las planicies se end]ezan1 en cambio1 los tallos y se exti5de el follaje4 ,v>a la es5cia de los rboles g5]alm5te tanto como su altura4 ,donde la dif]5cia de las p5di5tes fu orig9ada por la de las hiladas roquizas que los ag5tes atmosfricos han atacado con desigualdad1 (rece la montaa una sucesin de escalones p>alelos de vegetacin del efecto ms extrao4 ,pi$ras y plantas cambian la vez en regul>es alt]nativas4 ,de todos los contra/es de vegetacin1 el ms importante en su conjunto es el que produce la dif]5cia de exposicin los rayos sol>es4 ,al p5etr> en un valle regul>1 dom9ado por uni=mes v]ti5tes1 una al ,norte y otra al ,m$ioda1 pu$e v]se cunto modifica la vegetacin en ambas p5di5tes la dif]5cia de luz y de calor2 veces es absoluto el contra/e y pres5ta dos regiones t]re/res que p>ec5 hall>se c5t5>es de leguas una de otra4 ,a un lado e/n los rboles frutales1 los cultivos1 las prad]as opul5tas3 enfr5te no hay campos ni j>d9es3 no se v5 ms que bosques y pa/os4 ,ha/a las selvas que crec5 una fr5te otra en las dos v]ti5tes1 enci]ran especies div]sas4 ,all arriba1 bajo la plida cl>idad que refleja el cielo del ,norte1 hay abetos de ramas obscuras3 la cl>idad vivificadora del m$ioda1 viv5 tan gu/o como en una espald]a los al]ces de delicado v]dor4 ,como las plantas que buscan p>a florec] los rayos del sol1 el hombre ha elegido p>a morada suya las p5di5tes que miran al ,m$ioda4 ,por aquel lado las casas e/n contiguas al cam9o en lnea casi cont9ua1 y las ques]as se esp>c5 como rocas grises en los altos pa/os4 ,sobre la v]ti5te fra que e/ enfr5te slo se ve alguna casuca alb]gada en los pliegues de un b>ranco4 ,las p5di5tes de la montaa son dif]5tes por el aspecto1 el clima y la vegetacin1 p]o ti55 un f5m5o comn1 y es que al subirlas p>ece que se dirige uno los polos de la ti]ra3 si se trepa ci5 pasos ms arriba p>ece v]se transportado el viaj]o c9cu5ta kilmetros ms lejos del ,ecuador4 ,hay cima que se ve erguirse encima de la cabeza del espectador y cuya flora se asemeja la de ,esc&9avia2 pasada e/a punta p>a elev>se ms arriba1 se entra en ,laponia y una altura mayor se encu5tra la vegetacin del ,spitzb]g4 ,cada montaa es1 por sus plantas1 como un resum5 de todo el espacio que se exti5de desde su base ha/a las regiones pol>es1 travs de los cont95tes y los m>es4 ,en sus relatos dan veces los botnicos te/imonio del jbilo1 de la emocin que si5t5 cu&o1 despus de hab] escalado rocas vivas1 de hab] recorrido las nieves1 de hab] &ado lo l>go de abi]tas grietas1 llegan un espacio libre1 un j>dn1 cuyas floridas plantas les recu]dan algunas ti]ras qu]idas del ,norte lejano1 quiz de su patria1 situada mill>es de kilmetros de di/ancia4 ,realizse p>a ellos el prodigio de las ,mil y una no*es3 con slo algunas horas de cam9ata1 htelos transportados otra naturaleza1 un nuevo clima4 ,todos los aos1 algunos desrd5es viol5tos1 p]o temporales1 tra/ornan e/a regul>idad del escalonami5to de la flora4 ,pasendose por reci5tes d]rumbad]os junto los montones de ti]ra trados desde lo alto de las montaz por las aguas torr5ciales1 el botnico obs]va frecu5tes p]turbaciones en la di/ribucin de las tribus vegetales4 ,esos f5m5os le int]esan1 porque1 fu]za de e/udi> las plantas1 se acaba por simpatiz> con ellos4 ,e/e espectculo que le hace palpit> el corazn reconoce por causa la =zada expatriacin de hi]bas y musgos viol5tam5te arra/rados un clima p>a el cual no naci]on4 ,al ca] al resbal> desde las fragosidades sup]iores1 las rocas se han llevado flores1 simi5tes1 races1 tallos ent]os4 ,semejantes los fragm5tos de un planeta lejano que hici]an desemb>c> en la ti]ra habitantes de otros mundos1 esas rocas cadas de la cumbre tambin sirv5 de vehculo colonias de plantas4 ,asombradas las pobrecillas de respir> otra atmsf]a1 de encontr>se en otras condiciones de fro y de calor1 de sequ$ad y de hum$ad1 de sombra y de luz1 procuran aclimat>se en su nueva patria4 ,algunas de ellas consigu5 so/5]se contra la mu*$umbre de plantas indg5as que los rodea1 p]o la mayor p>te1 por ms que se agrupan y se aprietan unas contra otras como refugiadas qui5es odia todo el mundo 7y que se qui]5 ms unas otras por lo mismo71 vnse cond5adas p]ec] en breve plazo4 ,asaltadas por todas p>tes por los antiguos propiet>ios del t]r5o1 acaban por ab&on> el sitio que el d]rumbami5to de su roca madre le haba he*o conqui/> viol5tam5te4 ,el botnico1 que las e/udia en su nuevo ambi5te1 las ve p]ec] poco poco4 ,despus de algunos aos de resid5cia1 ya no se compon5 las colonias ms que de un corto nm]o de individuos enf]mizos1 que acaban por s] ahogados tambin4 ,z es1 como1 en nue/ra humanidad1 van muri5do sucesivam5te colonos extranj]os1 en m$io de un pueblo que los odia y un clima que les es contr>io4 ,a pes> de las irregul>idades temporales1 el escalonami5to de la flora en las lad]as de las montaz cons]va1 pues1 el c>ct] de una ley con/ante4 ,de dnde proc$e e/e extrao rep>to de plantas por la sup]ficie del globo8 ,por qu especies orig9>ias de las ms lejanas com>cas se han juntado =m&o colonias en las altas fragosidades de los montes8 ,indudablem5te las semillas de algunas de ellas habrn podido s] transportadas por las aves y por los vi5tos tempe/uosos1 p]o la mayor p>te ti55 simi5tes que no sirv5 p>a alim5to de aves y pesan demasiado p>a adh]irse las plumas de sus patas4 ,entre las plantas de regiones frz que colonizan la montaa1 hay familias ent]as que nac5 de cebollas1 y seguram5te ni el vi5to ni las aves han podido llev>las atraves&o cont95tes y m>es4 ,es neces>io por consigui5te que las plantas se hayan propagado de tre*o en tre*o1 por invasiones graduales1 como acontece en nue/ros campos y prad]as4 ,las colonias que hoy se v5 en los altos j>d9es rodeados de nieve1 han subido l5tam5te desde la llanura1 mi5tras otras plantas de la misma especie1 &&o en s5tido contr>io1 se dirigan hacia las regiones pol>es1 en las cuales habitan en la actualidad4 ,s9 duda era entonces el clima de nue/ros campos tan fri como lo es hoy el de las gr&es cimas y la zona boreal2 p]o poco poco se hizo ms b5igna la temp]atura3 las plantas qui5es agrada el sp]o ali5to del invi]no tuvi]on que huir1 unas hacia el ,norte1 otras hacia las p5di5tes de los montes4 ,de las dos fajas fugitivas1 sep>adas por una zona siempre creci5te1 ocupada por especies enemigas1 la que se retiraba hacia la montaa vea dism9uir el espacio ante ella1 en proporcin la suavidad del clima3 ocup prim]o las e/ribaciones de la falda1 despus las p5di5tes m$ias1 despus las altas cimas1 y ahora ti55 algunas como refugio ltimo las cre/as supremas de la montaa4 ,si el clima vuelve enfri>se consecu5cia de algn cambio csmico1 empr5d]n de nuevo las plantas su viaje hacia la llanura3 victoriosas otra vez1 arroj>n otra p>te las especies que necesitan ms suave temp]atura4 ,segn las alt]nativas de los climas y sus ciclos inm5sos1 los ejrcitos de plantas adelantan retroc$5 por la sup]ficie del globo1 dej&o detrs grupos de rezagados que nos revelan cul fu en otro tiempo la m>*a del cu]po pr9cipal4 ,los mismos f5m5os ocurr5 en las tribus de los hombres que en la de los animales y plantas4 ,durante las oscilaciones del clima1 pueblos de dif]5tes razas que no podan adapt>se tan v>iable m$io1 se dirigan l5tam5te hacia el ,norte el ,sur1 ahuy5tados por el exceso del calor del fri4 ,desgraciadam5te1 la hi/oria1 que an no haba nacido1 no ha podido cont>nos todo el ir y v5ir de aquellos pueblos1 y por otra p>te1 en sus mayores emigraciones1 ob$ec5 siempre los hombres un conjunto de pasiones mltiples que no sab5 analiz>4 ,mu*as tribus han &ado z y han cambiado de morada1 s9 d>se cu5ta de lo que las impulsaba hacia adelante4 ,en seguida contaban en sus tradiciones que las haba guiado una e/rella una columna de fuego1 que haban seguido el vuelo de un guila que haban ido coloc&o sus pies en las huellas del casco de un bisonte4 ,si la hi/oria enmudece dice pocas palabras sobre las m>*as y contram>*as que los cambios de climas han impue/o los pueblos1 ba/a en cambio con mir>1 p>a v] cmo responde la dif]5cia de los hombres en las lad]as opue/as de casi todas las montaz1 la div]sidad de temp]atura y de m$io ambi5te4 ,cu&o cada lado del monte es poco s5sible el contra/e de los climas1 ya porque la direccin de toda la hil]a de alturas es de ,norte ,sur1 ya porque vi5tos del mismo orig5 y c>gados de igual cantidad de hum$ad riegu5 ambas v]ti5tes1 pu$5 entonces los hombres de una misma raza di/ribuirse librem5te en una y otra p>te1 entreg>se los mismos cultivos1 iguales indu/rias1 practic> anlogas co/umbres4 ,la muralla que se y]gue entre ellos1 int]rumpida quiz por v>ias bre*as1 no es un muro de sep>acin4 ,p]o si la montaa y toda la s]ie de cimas que le correspond5 ti55 una v]ti5te vuelta hacia el ,norte y s9 vi5tos fros1 y la opue/a recibe de ll5o los suaves rayos del ,m$ioda1 bi5 por una p>te los vapores del m> se resuelv5 en torr5tes1 mi5tras por la otra e/n siempre secas las hondonadas1 ci]tam5te que la flora1 la fauna y la humanidad de ambas v]ti5tes (rec]n el ms notable contra/e4 ,cada paso que da el viaj]o1 despus de hab] doblado el vrtice1 le pres5ta una nueva naturaleza3 p5etra en un mundo donde hace descubrimi5to sobre descubrimi5to4 ,prase ante una hi]ba olorosa que nunca haba vi/o3 una extraa m>iposa revolotea ante l3 mi5tras e/udia las nuevas especies de plantas animales procura d>se cu5ta del conjunto de los rasgos de aquella naturaleza desconocida1 se le ac]ca un pa/or1 hombre de otra raza y de otra civilizacin3 ha/a su idioma es di/9to4 ,sep>&o dos zonas de climas1 la cre/a de la montaa tambin sep>a dos pueblos1 y e/e es un f5m5o con/ante en cuantos pases de la ti]ra donde la conqui/a no ha mezclado suprimido brutalm5te las razas2 y aun pes> de las viol5cias de la conqui/a1 ese contra/e normal entre las poblaciones de ambas v]ti5tes se ha re/ablecido con frecu5cia4 ,ejemplo de ello pres5ta la hi/oria de ,italia4 ,el espl5dor de aquel pas fasc9 los brb>os del ,norte y del ,noroe/e4 ,mu*as veces1 franceses y alemanes1 atrados por la riqueza del t]ritorio1 por los tesoros de las ciudades1 por el sabor de los frutos1 por todas sus bellezas naturales1 se precipit>on en armadas mu*$umbres sobre las llanuras que rodea el gr&ioso hemiciclo de los ,alpes4 ,por ms que han matado1 inc5diado y de/ruido1 por ms que han ocupado el sitio de los v5cidos1 por ms que han edificado ciudades y han con/ruido ciudadelas1 la poblacin nativa ha acabado por triunf> de ellos4 ,y los extranj]os1 ya celtas1 ya teutones1 han t5ido que volv] pas> los ,alpes4 ,z es que los montes1 rugosidades relativam5te insignificantes en la sup]ficie del globo1 s5cillos ob/culos1 que el hombre pu$e atraves> en un da1 ti55 gran importancia hi/rica como front]as naturales entre naciones div]sas4 ,ese papel en la vida de la humanidad1 m5os lo deb5 la falta de cam9os1 lo fragoso de sus v]icuetos1 su zona nevada y de rocas infecundas1 que la div]sidad y veces la enemi/ad de las poblaciones domiciliadas en las dos opue/as faldas4 ,la hi/oria de lo pasado nos ensea que todo lmite natural1 colocado entre pueblos por un ob/culo difcil de salv>1 montaa1 meseta1 desi]to ro1 es al mismo tiempo front]a moral p>a los hombres4 ,como en los cu5tos de hadas1 se =tificaba con invisible muro1 erigido por el odio y el desprecio4 ,el hombre que llegaba all5de los montes1 no era slo un extranj]o1 s9o un enemigo4 ,odibanse los pueblos1 p]o veces un pa/or1 mejor que todos los de su raza1 cantaba bajito algunas palabras de cndido afecto1 mir&o por encima de la montaa4 l saba1 por lo m5os1 salv> la elevada b>r]a de nieves y de rocas4 ,su corazn saba consid]> como patria ambas v]ti5tes4 ,un antiguo canto de nue/ros ,pir9eos cu5ta e/e triunfo en un s5timi5to dulce sobre la naturaleza y sobre las tradiciones de odios nacionales3 ,bai*a-b\s1 montagnos6 ,planos1 havussa b\s6 ,daqu p\squi b$e oun sonn mas am\s6 ,bajos1 montaz6 alzos1 llanuras6 ,y que yo v] pu$a d e/n mis amores6 ,,cap,,tulo ,,xvii ,el montas libre ,las rugosidades =madas en la sup]ficie t]re/re por montaz y valles son por consigui5te un he*o capital en la hi/oria de los pueblos1 y explica veces sus viajes1 sus emigraciones1 sus conflictos y sus div]sos de/9os4 ,z es como una top]a1 que surge en un prado1 en m$io de poblaciones de insectos solcitos que &an y5do y v9i5do1 cambia inm$iatam5te todos los planos y hace desvi> en s5tido inv]so la m>*a de las tribus viaj]as4 ,sep>&o con su enorme masa las naciones que por una y otra p>te sitian sus v]ti5tes1 la montaa protege tambin los habitantes1 g5]alm5te poco num]osos1 que han ido busc> asilo los valles4 ,los abriga1 los hace suyos1 les da co/umbres especiales1 ci]to gn]o de vida1 p>ticul> c>ct]4 ,sea cual fu]e su raza orig9>ia1 el montas se ha he*o tal como es1 bajo la influ5cia del m$io que le rodea4 ,la fatiga del trep> y del baj> p5osam5te1 la s5cillez del alim5to1 el rigor de los fros inv]nales1 la lu*a contra la intemp]ie han he*o de l un hombre ap>te1 le han dado una actitud1 un &>1 un juego de movimi5tos muy dif]5te de los usados entre sus vec9os de la llanura4 ,le han dado adems un modo de p5s> y de s5tir que le di/+ue4 ,han reflejado en su espritu1 como en el del m>9o1 algo de la s]5idad de los gr&es horizontes3 tambin en mu*os sitios le han asegurado el tesoro inapreciable de la lib]tad4 ,una de las causas que ms han contribud so/5] la indep5d5cia de ci]tos pueblos montaeses1 es que p>a ellos el trabajo solid>io y los esfu]zos de conjunto son una necesidad4 ,todos son tiles p>a cada uno1 y cada uno p>a todos4 ,el pa/or que va los pa/os altos gu>d> los rebaos de la comunidad1 no es el m5os neces>io la prosp]idad g5]al4 ,cu&o ocurre un desa/re1 aydanse todos mutuam5te p>a enm5d> el dao4 ,si el alud se ha desplomado sobre algunas cabaz1 todos trabajan en el desescombro4 ,si la lluvia ha desmoronado los campos1 que se cultivan en gradas sobre las p5di5tes1 todos se ocupan en recog] la ti]ra que se ha v5ido abajo y subirla en espu]tas ha/a la v]ti5te de donde se cay4 ,si el torr5te desbordado ha cubi]to de pi$ras las prad]as1 todos se afanan en limpi> el csp$ de tales escombros que lo ahogan4 ,cu&o en invi]no es peligroso arriesg>se entre la nieve1 cu5tan unos con la hospitalidad de los otros4 ,todos son h]manos y p]t5ec5 la misma familia4 ,z es que cu&o los atacan1 resi/5 de comn acu]do1 movidos1 digmoslo z1 por un solo p5sami5to4 ,por otra p>te1 la vida de combates s9 tregua contra toda clase de peligros y quiz tambin el aire puro y saludable que respiran los convi]t5 en hombres atrevidos y desdeosos de la mu]te4 ,trabajadores pacficos1 nadie atacan1 p]o sab5 def5d]se4 ,la montaa protectora les da m$ios p>a precav]se contra la invasin4 ,defi5de el valle con e/re*os desfilad]os de entrada1 en que algunos hombres ba/an p>a det5] gr&es grupos3 oculta sus frtiles valles en los huecos de gr&es t]raplanes cuyas fragosidades p>ec5 inaccesibles4 ,en ci]tos sitios e/ p]=ada por cav]nas que se comunican entre s y pu$5 s]vir de escondrijos4 ,en la p>$ de un desfilad]o que visitaba yo con frecu5cia1 haba una de esas =talezas ocultas4 ,con gran trabajo pude lleg> la entrada ag>rndome las asp]ezas de la roca y algunas ramas de boj que haban arraigado en las h5diduras4 ,mu*o ms difcil hubi]a sido escal>la p>a los asaltantes4 ,peascos amontonados en la boca de la gruta e/aban dispue/os rod>1 salt&o de punta en punta1 ha/a el torr5te4 ,a cada lado de la entrada1 la roca1 absolutam5te recta y lisa1 no hubi]a dejado pas> ni una s]pi5te3 encima1 el acantilado que la dom9aba1 protega la ab]tura como prtico gigantesco1 y1 adems1 m$io la c]raba un gran muro4 ,la gruta era inexpugnable1 no s] por sorpresa4 ,los enemigos t5an que con=m>se con vigil>la de lejos1 p]o cu&o no oan salir de ella n+n rumor1 cu&o se arriesgaban enc>am>se ha/a all p>a cont> los cadv]es1 encontraban las gal]z subt]rneas completam5te vacz4 ,los habitantes se haban escurrido de cav]na en cav]na ha/a otra salida secreta oculta entre malezas4 ,haba que empez> de nuevo la caza1 que veces se t]m9aba por desdi*a1 captur&o las vctimas4 ,el hombre es una presa p>a el hombre4 ,en ci]tos sitios en que la montaa no pres5ta cavidades propicias1 una roca aislada en el valle1 una roca de planos p]p5dicul>es era la que s]va p>a =taleza4 ,cortada v]ticalm5te por los tres lados que rodea el torr5te en su base1 slo era accesible por una sola v]ti5te1 y por aquella p>te1 el grupo de montaeses que qu]a hac] de ella atalaya y ca/illo1 no t5a ms que proseguir el trabajo empr5dido por la naturaleza4 ,esc>paba la roca1 la haca intransitable al paso humano y dejaba una sola entrada subt]rnea p]=ada pico en el espesor de la pea4 ,metidos en su gu>ida1 los habitantes de la =taleza ob/ruan la ab]tura con un peasco1 y ya no les poda visit> ms que algn ave4 ,la arquitectura no haca gran falta aquella ciudadela1 y s9 emb>go1 alguna vez1 por una especie de coquet]a1 el montas adornaba la ari/a del precipicio con un muro alm5ado1 que p]mita sus hijos jug> s9 riesgo en toda la ext5sin de la meseta1 y desde cuyas alturas poda espi> gu/o cuanto se divis>a en las c]canas p5di5tes4 ,en mu*as com>cas montaesas de ,ori5te1 cuyos valles e/n poblados de razas enemigas unas de otras1 y en las cuales el homicidio se consid]a por consigui5te como leve culpa1 hay mu*as rocas =talezas habitadas an4 ,cu&o llega un husp$ al pie de la esc>pa1 anuncia su pres5cia gritos4 ,poco despus baja una ce/a de una trampa abi]ta en la roca3 se in/ala all el viaj]o1 y los brazos de sus amigos de arriba izan l5tam5te la pesada ce/a1 que da vueltas por el aire4 ,si las rocas abruptas de los altos valles sirvi]on p>a def5d] las poblaciones pacificas contra toda invasin1 en cambio los montecillos del llano sirvi]on mu*as veces de atalaya y lug> de rapia algn rapaz b>n4 ,mu*os1 pueblos aun en nue/ro pas1 demue/ran con su arquitectura que no hace todava mu*o tiempo haba all gu]ra p]man5te1 y que cada mom5to haba que tem] ataques de seores de b&ol]os4 ,no hay casas aisladas en las p5di5tes indef5sas2 todos los tugurios1 semejantes c>n]os espantados por la borrasca1 se han reunido en un solo grupo1 va/o montn de pi$ra4 ,desde abajo p>ece aquello una cont9uacin de la roca1 una escotadura de la cima1 ora deslumbrante de cl>idad1 ora ennegrecida por la sombra4 ,sbese all por s5d]os v]tig9osos que di>iam5te ti55 que baj> los aldeanos p>a cultiv> sus campos1 y que ti55 que subir de nuevo todas las no*es1 despus del l>go trabajo di>io4 ,una sola pu]ta da entrada al pueblo1 y en las torres lat]ales qu$an an huellas del ra/rillo y de otros m$ios de def5sa2 n+una v5tana se abre sobre la inm5sa ext5sin de los valles c]canos4 ,las nicas ab]turas son las aspill]as por donde pasaban en otro tiempo los v5ablos los caones de los fusiles4 ,aun hoy1 los desc5di5tes de aquellos desgraciados1 sitiados de g5]acin en g5]acin1 no se atrev5 con/ruir sus habitaciones en m$io del campo4 ,podran hac]lo1 p]o la co/umbre 7la ms ob$ecida de todas las tiranz7 los ti5e enc]rados en la antigua crcel4 ,libres eran los altos valles de la montaa1 libres los montaeses1 p]o fu]a de los pasos e/re*os donde nunca se arriesgan impunem5te los agresores4 ,un promontorio casi aislado so/5a el ca/illo del b>n4 ,desde all arriba1 el b&ol]o ennoblecido por sus propios crm5es y los de sus antepasados poda vigil> las llanuras c]canas y los b>rancos y desfilad]os de la montaa4 ,como una s]pi5te enroscada en una pea y]gue la inquieta cabeza p>a ace*> un nido ll5o de paj>illos1 el b&ol]o obs]va desde lo alta de la torre del hom5aje3 no se atreve atac> los montaeses en su valle1 p]o e/ seguro de sorpr5d] y cautiv> los que se arriesgu5 por la llanura4 ,el ca/illo del noble desvalijador de cam9antes e/ hoy arru9ado4 ,un s5d]o p$regoso1 ob/rud por los z>zales1 ha su/itud el cam9o por donde los gu]r]os hacan c>acole> sus alegres caballos al empr5d] la m>*a1 por donde suban los m]cad]es encad5ados y los mulos c>gados de botn4 ,en el sitio donde e/uvo el pu5te levadizo se ha cegado el foso con pi$ras1 y despus el vi5to y los pies de los transeuntes le han llevado un poco de ti]ra vegetal1 donde han arraigado sacos4 ,los muros e/n casi todos d]ruidos1 y enormes fragm5tos1 semejantes peascos1 yac5 por el suelo4 ,por otras p>tes1 pi$ras desmoronadas ll5an m$ias el foso que cubre espesa alfombra de pampl9a4 ,el patio gr&e1 en el cual se juntaban en otro tiempo los hombres de armas antes de las exp$iciones de pillaje1 e/ ll5o de escombros y de hoyos3 difcil es abrirse cam9o travs de tupidos grupos de arbu/os y de hi]bas altas3 se teme pis> alguna vbora oculta entre dos pi$ras ca] en la boca1 abi]ta an1 de una mazmorra4 ,&emos1 s9 emb>go1 mir&o at5tam5te al suelo4 ,llegamos al fondo del pozo1 rodeado an a=tunadam5te por un re/o de brocal3 nos asomamos con espanto la negra ab]tura del abismo int5tamos sonde> su pr(undidad travs de las escolop5dras y hele*os entrelazados4 ,p>c5os vislumbr> abajo el reflejo de un rayo extraviado en ese precipicio2 p>c5os oir un murmullo ahogado que sube hacia nosotros4 ,es una corri5te de aire que se arremol9a en la sima8 ,es un manantial1 cuya agua se filtra entre las pi$ras y cae gota gota8 ,es una salam&ra que cae al agua y la hace *apote>8 ,quin sabe8 ,la ley5da nos dice que en otro tiempo los ruidos confusos que salan de esas pr(undidades eran gritos de desesp]acin1 sollozos de vctimas4 ,el agua del pozo cubre un le*o de osam5tas4 ,ap>to con esfu]zo mis ojos del microscopio que los fasc9a1 y los dirijo la masa cuadrada de la torre del hom5aje1 que brilla toda luz4 ,las otras torres se han d]rumbado2 nicam5te qu$a /a en pie1 y ha/a cons]va algunas alm5as de su corona4 ,los muros1 dorados por el sol1 e/n tan lisos como al da sigui5te del prim] banquete celebrado por el seor en el saln4 ,no hay en ella r5dija ni rozadura ap5as3 nicam5te el mad]am5 y los h]rajes de las e/re*as v5tanas semejantes aspill]as han desap>ecido4 ,a c9co metros sobre el suelo se alza en el espesor de la muralla lo que fu pu5te de entrada2 an*a pi$ra sali5te =ma su umbral1 y la p>te sup]ior de la ojiva e/ adornada con tosca escultura que o/5ta un capri*oso monograma y las huellas de la antigua divisa del b>n4 ,la escal]a movible que se engan*aba en el umbral ya no exi/e1 y el celoso arquelogo que quisi]a le] ms bi5 adiv9> las pocas palabras orgullosas esculpidas en la pi$ra1 ti5e que cog] una escal]a de mano4 ,p>a introducirse en la torre1 adopt>on los aldeanos m$io ms viol5to3 han p]=ado el muro al nivel del suelo4 ,p5oso trabajo fu /e1 p]o quiz les animaba la v5ganza contra aquel torren1 donde mu*os de los suyos hablan p]ecido entre torm5tos de hambre3 quiz se figuras5 tambin que iban encontr> un tesoro escondido4 ,entro con ci]to temor por e/a bre*a3 el aire int]ior1 con el cual no se mezcla nunca un rayo de sol1 me hiela antes de entr>4 ,s9 emb>go1 la luz baja ha/a el fondo de la torre3 el te*o e/ hundido3 los ent>imados han ardido en algn antiguo inc5dio1 y se v5 de tre*o en tre*o re/os de vigas ennegrecidas4 ,todos esos residuos1 pi$ra1 mad]a y c5iza1 se han conv]tido poco poco en una especie de pa/a que el agua del cielo1 baj&o all como al fondo del pozo1 cons]va hm$a siempre4 ,pegajoso limo cubre esa ti]ra bl&a1 en la cual resbala el pie que pongo en ella con repugnancia4 ,p>ceme e/> ya enc]rado en el horrible calabozo y respiro con asco su aire rancio y meftico1 y1 s9 emb>go1 aquel aire es puro1 comp>ado con el olor de moho y osam5tas que sale de la ab]tura mellada de la mazmorra4 ,me asomo al negro aguj]o int5to divis> algo1 p]o nada veo4 ,necesit>a t5] la mirada aguzada por l>ga obscuridad p>a columbr> los reflejos extraviados en las t9ieblas4 ,s9ie/ra oqu$ad6 ,ignoro de cuntos ases9atos has sido cmplice1 p]o me e/remezco de mi$o al v]te y como en dem&a de fu]zas2 miro hacia el cielo azul1 al cual sirv5 de m>co las cuatro murallas de la torre4 ,un mo*uelo asu/ado se agita all arriba1 lanz&o desagradable *illido4 ,una escal]a practicada en el espesor del muro1 p]mite subir ha/a las alm5as4 ,hay mu*os peldaos desga/ados y convi]t5 la escal]a en un plano incl9ado difcil de subir1 p]o apoyndome en las p>$es1 ag>rndome las asp]ezas1 resbal&o en el polvo p>a incorpor>me despus1 acab por lleg> lo ms alto de la torre4 ,la pi$ra es an*a y no haba peligro alguno2 s9 emb>go1 ap5as me atrev d> algunos pasos1 por temor de que me v5ci]a el vrtigo4 ,e/aba gran altura1 en la regin de aves y nubes1 entre dos abismos2 un lado e/ la negra sima de la torre2 al otro la pr(undidad lum9osa de las rocas y las v]ti5tes alumbradas por el sol4 ,el promontorio que so/i5e el torren p>ece otra torre de mu*os c5t5>es de metros de elevacin4 ,y el ro que s]p5tea en torno su base no p>ece ms que su foso de def5sa4 ,cu5tan que uno de los antiguos seores del lug> satisfaca veces el capri*o de hac] salt> sus prision]os desde la azotea del torren4 ,res]vaba sus ms odiados enemigos la mu]te l5ta en el fondo de las mazmorras1 p]o los cautivos contra los cuales no t5a n+n motivo de odio1 t5an que demo/r>1 al precipit>se desde la torre1 el nimo y gall>da con que saban morir4 ,por la no*e se hablaba de ello alr$$or de la humeante mesa1 ri5do al record> las contorsiones de cuantos retroc$an espantados al borde del abismo1 y encomi&o los que de un br9co se haban lanzado s9 aj5o impulso en el vaco4 ,el noble seor muri en un conv5to vec9o en olor de santidad4 ,agrpanse desord5adam5te al pie del peasco las humildes casu*as con te*o de piz>ra de camo1 del antiguo lug> esclavizado4 ,mu*os son los cambios que se han v]ificado1 no slo en las in/ituciones y co/umbres1 s9o tambin en el alma humana1 desde que el seor t5a z sus sbditos bajo sus miradas y bajo sus plantas1 desde que el h]$]o de su nombre creca p5s&o en en que todos los s]es mal ve/idos que vea mov]se all abajo1 todos aquellos hombres s]an1 cu&o l quisi]a1 c>ne p>a su espada4 ,imposible habra sido1 aun p>a el ms bu5o1 p>a el de mejores s5timi5tos de los hijos del noble1 que no s9ti]a su pe*o h5*irse de f]oz orgullo al contempl> todo aquel horizonte de ti]ras sometidas1 aquel pueblo abatido1 aquellos villanos abyectos agitndose en el e/ircol4 ,aunque hubi]a qu]ido imag9> que los hombres ti55 al nac] igual d]e*o la felicidad1 aunque se hubiese consid]ado como nacido del mismo lodo1 habra ba/ado p>a des5gaarle una sola mirada dirigida al espacio desde la sob]bia azotea de su torre p>a cre] en la igualdad 7no de la alegra1 s9o de la desesp]acin del remordimi5to71 t5dra que dej> su ca/illo1 met]se en el sombro conv5to del augu/o valle y golpe>se la fr5te contra el pavim5to de las iglesias4 ,en nue/ros dz1 el desc5di5te de aquellos caball]os antiguos no ti5e que conv]tirse en c>cel]o de su pueblo1 ni ti5e que vigil> los habitantes con suspicaz mirada1 como no sea propiet>io de una fbrica y puebl5 los aldeanos sus tall]es4 ,la qu9ta que se ha m&ado edific> en la v]ti5te de un c]ro pu$e decirse que e/ oculta4 ,una cort9a de rboles corpul5tos tapa el ms c]cano grupo de casas1 y si algunas aldeas lejanas se v5 de tre*o en tre*o1 no son ms que man*as del paisaje1 trazos del gran cuadro4 ,ya no es el ca/ellano el dueo y p>a nada le s]vira d> su morada una posicin dom9adora4 ,ms le vale una sol$ad donde pu$a goz> en paz de la naturaleza4 ,y es que1 desde que pas la ,edad ,m$ia1 ya no con/ituy5 aldeas y ca/illo un mundo ap>te3 volunt>iam5te por fu]za1 han entrado en otro ms gr&e1 en una soci$ad cuyas lu*as ti55 mayor amplitud1 en que los progresos ti55 mu*o mayor alcance4 ,el re9o *ico cuyo dueo absoluto era el seor1 ya no es ms que un di/rito cualqui]a1 y el desc5di5te de los antiguos b>ones p>a nada le sirve el enmohecido m&oble de sus antepasados4 ,a veces int5ta cons]v> alguno de los privilegios ap>5tes reales que le qu$an del pod] de sus abuelos3 en otras ocasiones se resigna su papel de sbdito de ciudadano1 mezclndose con la mu*$umbre4 ,de todos modos1 los combates y conqui/as de sus antecesores han sido tiles otros1 sea pueblos1 sea reyes4 ,si aquellos gu]r]os1 despus de l>gas lu*as con los montaeses1 logr>on v5c]los en sus gu>idas1 y llev>on ha/a las nevadas cre/as los l9d]os de sus dom9ios1 tuvi]on que sufrir luego el ataque de otro invasor1 y la front]a que haban dado sus posesiones se pi]de en la inm5sa ext5sin de un imp]io pod]oso4 ,un nombre r>o1 que se encu5tra en v>ios sitios de la montaa1 me ha he*o p5s> en las cosas de lo pasado4 ,en una hondonada1 lig]a depresin del suelo1 brilla en lontananza como diamantito movible1 un manantial que jams se v]a si el sol no revelase su exi/5cia con uno de sus rayos4 ,me ac]co l1 veo dobl>se y erguirse alt]nativam5te los tallos de hi]ba bajo la arg5t9a gota que pasa3 gorjean en torno algunos pj>os1 y el csp$ que baa sus races en el agua oculta exti5de sus tallos v]des y sus florecillas muy por encima de la hi]ba ajada de los pa/os4 ,esa corta ext5sin de v]dor1 que divisan de lejos los pa/ores en la sup]ficie gris y quemada de la v]ti5te1 es la ,fu5te de los tres ,seores4 ,cul era el orig5 de tan extrao nombre8 ,cmo haba tomado el de tres pot5tados fu5te tan humilde8 ,cu5ta la ley5da de la montaa que en poca muy antigua1 cu&o =talezas rodeadas de fosos se erguan en todos los promontorios de los desfilad]os1 tres condes que por casualidad no gu]reaban1 se encontr>on un da de caza c]ca de la fu5tecilla4 ,l>ga c>r]a en p]secucin de jabales y ci]vos los haba cansado1 y el sudor les caa de la fr5te4 ,una turba de criados1 que &aban solcitos su alr$$or1 (recales porfa v9o y aguamiel1 p]o el hilillo de agua que brotaba de una r5dija de la roca les p>eci ms agradable bebida que los licores escanciados en j>ros de plata4 ,incl9ronse uno tras otro sobre el remanso de la fu5te1 ap>t>on con la mano las hi]bas que flotaban en la sup]ficie y bebi]on en la hoya1 como pa/ores como c]vatillos de la montaa4 ,despus se mir>on1 se di]on la mano de amigos y se pusi]on dep>tir alegrem5te reco/ados en la hi]ba4 ,haca bu5 tiempo1 tocaba casi el sol ya el horizonte1 algunos celajes disem9ados proyectaban sombras en las am>illas mieses de la llanura y leves hum>$as se despr5dan tre*os en los pueblecillos4 ,los tres condes e/aban de bu5 humor4 ,ha/a entonces sus inm5sos dom9ios no haban t5ido exactos l9d]os en la montaa4 ,decidi]on que desde entonces la fu5te que con helado *orro le haba apagado la s$ s]a el lmite de sep>acin de los tres condados4 ,uno seguira la orilla d]e*a1 otro la izqui]da del arroyuelo y el t]c]o ocup>a la loma t5dida desde el manantial la cima c]cana1 y desde all la v]ti5te opue/a4 ,y como consagracin del tratado que acababan de conv5ir1 los tres seores moj>on las die/ras manos con algunas gotas de la fu5te1 y cada uno salpic con ellas el csp$ de su dom9io4 ,p]o el bu5 tiempo no es durad]o y los condes no cons]van mu*o su sonrisa y compaerismo4 ,peleronse los tres amigos y e/all la gu]ra4 ,matronse mutuam5te vasallos1 burgueses y villanos en hondonadas y bosques p>a que cambi>a de sitio la l9de de los tres condados4 ,la llanura fu asolada1 y durante v>ias g5]aciones corri]on torr5tes de sangre por la posesin de aquella gota de agua que brota all arriba en pacficas alturas4 ,pactse paz por f91 y si han vuelto empez> las gu]ras1 no se han enc5dido entre los tres b>ones1 ni por la conqui/a de una fu5te1 s9o entre pod]osos sob]anos y por la posesin de inm5sos t]ritorios con montaz1 ros1 bosques y ciudades populosas4 ,ya no se de/rozan una otra g5tes mal armadas1 s9o c5t5>es de miles de hombres1 provi/os de los ms ci5tficos m$ios de de/ruccin los que *ocan y se de/ruy5 recprocam5te4 ,seguram5te la humanidad progresa1 p]o al v] tan espantosos conflictos1 hay que dud> algunas veces4 ,entonces nos p>ec5 di*ossimas las poblaciones retiradas en los valles altos que nunca han padecido los males de la gu]ra3 lo m5os1 pes> del flujo y reflujo de los ejrcitos en m>*a1 han acabado por cons]v> su indep5d5cia primitiva4 ,ba/antes pueblos de la montaa1 protegidos por enormes masas de roca unidas unas otras1 han t5ido la felicidad de p]manec] libres4 ,ya sab5 que no deb5 nicam5te al h]osmo de sus corazones1 la fu]za de sus brazos1 la unin de sus voluntades el no hab]se vi/o esclavizados por sus pod]osos vec9os4 ,tambin ti55 que agradecrselo los gr&es ,alpes3 esas han sido las firmsimas columnas que han def5dido la entrada del templo4 ,,cap,,tulo ,,xviii ,el cret9o ,al lado de esos hombres fu]tes1 de esos vali5tes de slido pe*o y p5etrante mirada que trepan con paso firme por las rocas1 arr/ranse asqu]osas masas de c>ne viva1 los cret9os de p5di5tes pap]as4 ,y mu*as de esas masas hay que ni siqui]a pu$5 arra/r>se2 p]manec5 s5tados en sillas ftidas1 movi5do un lado y otro el cu]po y la cabeza1 cayndoles la baba por los pegajosos h>apos4 ,esos s]es no sab5 &>1 y algunos de ellos no han sabido apr5d] el arte primordial de llev>se la comida la boca3 se les da de com]1 se les ceba1 y cu&o notan que el alim5to +]ido baja al e/mago1 exhalan lig]os gruidos de cont5to4 ,esos son los ltimos repres5tantes de la humanidad1 cuyo ro/ro fu creado p>a contempl> los a/ros4 ,qu enorme int]valo salvado entre la cabeza ideal del ,apolo ,pitio y la del pobre cret9o1 de ojos1 s9 mirada y risa que p>ece mueca6 ,ms h]mosa es todava la cabeza del reptil1 porque /a corresponde su tipo1 y no esp]amos v]la de otra man]a1 mi5tras la c>a del idiota es una =ma espantosam5te deg5]ada4 ,a pes> de hab]nos p>ecido un hombre desde lejos1 ni siqui]a ap>ece la intelig5cia del animal en sus facciones4 ,p>a mayor dolor1 los s5timi5tos rudim5t>ios que se revelan en el s] desdi*ado1 no siempre son bu5os4 ,algunos cret9os son malsimos3 re*9an los di5tes1 lanzan rugidos f]oces1 hac5 airados ademanes con los torpes brazos1 patean el suelo1 y si no se lo impidi]an1 se com]an la c>ne y se beb]an la sangre de qui5es los cuidan con abnegacin3 nada importa esa rabia los montaeses1 bu5os y cndidos4 ,no por eso han dejado de d> los pobres idiotas el nombre de cret9os1 de cre/ias de inoc5tes1 figurndose que tales s]es1 incapaces de razon> sus actos y de lleg> la compr5sin del mal1 disfrutan del privilegio de no t5] n+n pecado en la conci5cia4 ,cri/ianos desde la cuna1 la fu]za ti55 que ir d]e*os al cielo4 ,por lo mismo1 pro/rnase la multitud ante locos y aluc9ados en los pases musulmanes1 y se consid]a muy glorificado aquel qui5 ensucian con su saliva sus excrem5tos1 pue/o que1 bajo humana =ma1 viv5 fu]a de la humanidad2 s9 duda e/n sumidos en div9o sueo4 ,por otra p>te1 algunos de e/os desdi*ados son v]dad]am5te bu5os y gu/an de hac] bi51 en el lmite de sus fu]zas4 ,haba yo bajado un da al valle p>a subir por la otra p5di5te los pa/os de una meseta1 en cuyo c5tro haba divisado las aguas de una laguna4 ,haba dejado detrs de m1 s9 det5]me en ella1 una *ocilla hm$a rodeada por algunos alisos1 y segua con decidido paso un s5d]o indicado vagam5te por pasos de animales la orilla de una corri5te rpida4 ,hallbame ya ms de un tiro de pi$ra de la *oza1 cu&o o detrs de mi precipitado y pesado paso2 al mismo tiempo1 un resuello gutural1 casi un e/]tor1 sala de aquel s] que me p]segua y me daba alcance4 ,volvme y v una pobre cret9a1 cuya pap]a1 bazuqueada por la c>r]a1 oscilaba pesadam5te de uno otro hombro4 ,gran trabajo me co/ reprimir una expresin de horror vi5do aquella masa humana ac]c>se mi1 t5indose alt]nativam5te en una y otra pi]na4 ,el mon/ruo me hizo sea de que esp]>a1 y despus se p> delante de m1 contemplndome fijam5te los e/pidos ojos y dndome con el resuello en la c>a4 ,seal con ge/o negativo el desfilad]o en el cual iba yo entr> y junt las manos p>a indic>me que cortaban el paso peascos v]ticales4 ,all1 all61 dijo1 design&o un s5d]o mejor trazado que se enc>ama d&o vueltas en una p5di5te y llega una meseta p>a rode> el infranqueable desfilad]o del fondo4 ,cu&o me vi seguir su cu]do consejo y empez> subir la cue/a1 lanz dos tres gruidos de satisfaccin1 me acompa con la mirada durante algn tiempo y despus se m>* tranquilam5te1 cont5ta por hab] he*o una bu5a obra4 ,confieso que e/aba yo m5os cont5to y ha/a pr(undam5te humillado4 ,un s] maltratado por la naturaleza1 horrible1 una especie de cosa s9 =ma y s9 nombre1 no haba p>ado ha/a sac>me de un lance apurado1 y yo1 hombre ll5o de altivez1 dotado de ci]ta razn por la naturaleza1 y llegado por ella al s5timi5to de la responsabilidad moral1 haba dejado mil veces1 s9 hac]les adv]t5cia alguna1 met]se otros hombres1 ha/a los que llamaba amigos1 en pasos ba/ante ms t]ribles que el desfilad]o de una montaa4 ,la idiota1 la cret9a1 me haba enseado mi deb]4 ,de modo que1 en aquello que me p>eca inf]ior la humanidad1 encontraba una b5evol5cia de la cual c>ec5 mu*as veces los que se ti55 por gr&es y por fu]tes4 ,n+n s] es ba/ante bajo p>a no m]ec] amor y ha/a respeto4 ,quin ti5e razn1 el esp>tano de la antigedad que arrojaba una sima los recin nacidos defectuosos1 la madre que1 aunque sea llor&o1 amamanta y ac>icia al hijo idiota y de=me8 ,cl>o es que nadie c5sur> las madres que lu*an contra toda esp]anza p>a disput> sus hijos la mu]te1 p]o es neces>io que la soci$ad acuda en auxilio de esos desdi*ados1 con la ci5cia y con el c>io1 p>a cur> los que pu$a1 d> toda la v5tura posible aquellos cuyo e/ado no deja esp]anzas y vel> p>a que las prcticas higinicas y la compr5sin de las leyes fisiolgicas r$uzcan cada vez ms el nm]o de semejantes nacimi5tos4 ,una educacin cont9ua pu$e desb>at> esas toscas naturalezas1 y cu&o al afecto de la madre suc$e la solicitud de un compaero que consigue que haga algn trabajo gros]o el pobre inoc5te1 /e se des>rolla poco poco y acaba por llev> en la c>a algo como reflejo de intelig5cia4 ,entre los innum]ables cuadros que qu$>on grabados en mi memoria cu&o recorr la montaa1 hay uno que an me conmueve1 pasados tantos aos4 ,era al ano*ec]1 en los ltimos dz del v]ano4 ,acababan de seg> por segunda vez las prad]as del valle1 y vea pilillas de h5o esp>cidas1 cuya suave fragancia me traa el vi5to4 ,&aba por un cam9o s9uoso1 disfrut&o de la frescura de la t>de1 del olor de la hi]ba1 de la h]mosura de las cumbres ilum9adas por el sol poni5te4 ,de pronto1 en una revuelta del cam9o encontrme en pres5cia de un grupo que me llam la at5cin4 ,un cret9o de enorme pap]a e/aba engan*ado con cu]das una especie de c>ro c>gado de h5o4 ,no le co/aba trabajo arra/r> el pesado vehculo1 y no vea ni los ba*es1 ni los peascos disem9ados1 tir&o como una fu]za ciega4 ,p]o llevaba al lado un h]manito suyo1 nio esbelto y agraciado1 cuyo ro/ro era todo mirada y sonrisa4 /e vea y p5saba por el mon/ruo4 ,con una seal1 con toc>lo un poco1 le hacia v>i> la d]e*a la izqui]da p>a evit> los ob/culos y apresuraba acortaba su &>3 =maba con el idiota una p>eja1 si5do uno el alma y otro el cu]po4 ,cu&o pas>on por mi lado el nio me salud con amabilidad1 y empuj&o ,cliban con el codo1 le hizo quit>se la gorra y volv] hacia m sus ojos s9 expresin4 ,p>ecime1 s9 emb>go1 que vea ap>ec] en ellos como vislumbre de un s5timi5to humano de respeto y de ami/ad4 ,yo salud con una especie de v5]acin aquel grupo conmov$or1 smbolo de la humanidad en su cam9o hacia lo porv5ir4 ,ab&onado s mismo1 y s9 disfrut> otras luces que las del in/9to animal1 el cret9o pu$e alguna vez hac] cosas que s]an sup]iores la fu]za de un hombre intelig5te y consci5te de su val]4 ,me contaba veces mi compaero el pa/or cmo haba cad en una grieta del v5tisqu]o1 y cu&o hablaba de ello1 todava se dibujaba el espanto en su semblante4 ,e/aba s5tado en una esc>pa1 junto al borde del v5tisqu]o1 cu&o al desmoron>se una pi$ra le hizo p]d] el equilibrio1 y s9 pod] val]se resbal por una h5didura que se abra entre la roca y la compacta masa de hielo1 hallndose de pronto como en el fondo de un pozo1 en el cual ap5as vislumbraba un reflejo de la cl>idad del cielo4 ,e/aba aturdido1 magullado1 p]o no se haba roto n+n miembro4 ,impulsado por el in/9to de la cons]vacin1 pudo ag>r>se la p>$ de roca y subir de asp]eza en asp]eza ha/a algunos metros de la boca4 ,el sol1 los pa/os1 las ovejas y su p]ro e/aban ante su vi/a1 y /e le miraba con ardi5tes ojos4 ,p]o1 llegado aquel reborde1 no poda subir ms el pa/or3 la roca1 lisa por todas p>tes1 no (reca n+n punto de apoyo4 ,el p]ro e/aba tan desesp]ado como su amo3 acurrucndose de tre*o en tre*o1 al borde del precipicio1 di algn ladrido corto y luego sali de pronto como una fle*a hacia el valle4 ,nada t5a ya que tem] el pa/or1 pues saba que el p]ro ira busc> socorro y pronto volv]a con g5te provi/a de cu]das4 ,s9 emb>go1 mi5tras dur la esp]a1 pas por las horribles angu/ias de la desesp]acin4 ,p>ecale que el fiel animal no acababa de volv]3 se vea ya mu]to de hambre en la pea y p5saba horrorizado en que quiz las guilas fu]an arranc>le trozos de c>ne antes de e/> mu]to4 ,y1 s9 emb>go1 recordaba lo que1 en semejante situacin1 haba he*o un inoc5te4 ,cad al fondo de una grieta1 de la cual le era imposible salir1 el cret9o no se haba fatigado en 9tiles esfu]zos3 esp] con paci5cia1 pate&o el suelo p>a cons]v> el calor animal y z se aguant toda la t>de y toda la no*e y toda la mitad del da sigui5te4 ,oy entonces llam>le por su nombre los que le buscaban1 conte/1 y en seguida lo sac>on de la sima4 nicam5te se quej de hab] pasado mu*o fro4 ,p]o sean cuales fu]5 los privilegios inmunidades del cret9o1 aunque el desdi*ado no t5ga que tem] los cuidados y las decepciones del hombre que ti5e que abrirse cam9o en el mundo por s mismo1 hay que int5t> que el cret9o sea arrancado su inoc5cia y sus asqu]osas enf]m$ades p>a d>le1 al mismo tiempo que la salud del cu]po1 el s5timi5to de su propia responsabilidad moral4 ,es neces>io que p5etre en la soci$ad de los hombres libres1 y1 p>a cur>le y dignific>le1 lo prim]o es conoc] las causas de su deg5]acin4 ,sabios hay que1 incl9ados sobre sus retortas y sus libros1 expon5 div]sos p>ec]es3 dic5 unos que la de=midad de la pap]a proc$e sobre todo de la falta de iodo en el agua potable1 y que por el cruzami5to1 la de=midad moral acaba por junt>se la del cu]po4 ,otros cre5 que pap]a y cret9ismo nac5 de que el agua proc$5te de la nieve no ha t5ido tiempo p>a agit>se y aire>se lo sufici5te cu&o llega al pueblo1 de que ha pasado por rocas que conti55 magnesia4 ,ci]to es que el agua mala pu$e contribuir mu*as veces que nazcan y se des>roll5 enf]m$ades2 p]o s] ese slo el orig58 ,ba/a entr> en una cabaa de esas donde nac5 y vegetan los idiotas p>a v] que su lam5table situacin proc$e tambin de otras causas4 ,el tugurio es sombro y ahumado3 devoran gusanos c(res1 mesas y vigas3 en los r9cones donde no pu$e p5etr> del todo la mirada1 se vislumbran =mas indecisas1 cubi]tas de basura y tel>az4 ,la ti]ra que sirve de pavim5to p]manece siempre hm$a y como viscosa1 por todas las aguas sucias que la ll5an de grasa4 ,el aire que se respira en tal gu>ida es acre y ftido4 ,flotan en l un tiempo los h$ores del humo1 del toc9o rancio1 del pan de mu*os dz1 de la mad]a c>comida1 de la ropa sucia1 de las emanaciones humanas4 ,de no*e se ci]ran todas las ab]turas p>a que no p5etre en la habitacin el fro ext]ior4 ,abuelos1 padres hijos du]m5 todos en una especie de arm>io con tablas cuyas cort9as se ci]ran de da1 y en el cual1 durante el sueo nocturno1 se acumula un aire d5so y mu*o ms impuro que el del re/o de la cabaa4 ,y hay ms3 durante los fros del invi]no1 la familia1 p>a t5] ms calor1 se va del piso bajo y baja la cueva1 que al propio tiempo sirve de cuadra4 ,en un lado e/n los animales tumbados en la paja sucia1 y en el otro yac5 hombres y muj]es entre sbanas nada limpias4 ,un sucio regu]o sep>a ambos grupos de v]tebrados mamf]os1 p]o el aire respirable es comn todos2 y ni e/e aire que p5etra por e/re*os tragaluces pu$e r5ov>se durante semanas ent]as1 por las nieves que cubr5 el t]r5o4 ,hay que abrir especie de *im5eas1 por las cuales baja nicam5te un lvido reflejo de luz4 ,en esas cuevas el da p>ece una no*e del polo4 ,no es asombroso que en semejantes mansiones nazcan *iquillos escr(ulosos1 raquticos y contrahe*os4 ,desde su prim]a semana1 mu*os recin nacidos se v5 sacudidos por t]ribles convulsiones que la mayor p>te no pu$5 resi/ir3 en ci]tos pases1 las madres e/n tan seguras de que sus hijos han de morirse1 que no los consid]an como nacidos ha/a que han pasado el t]rible desfilad]o de la enf]m$ad de los c9co dz4 ,mu*os de los que se salvan de /a1 pasan luego toda la vida entre la enf]m$ad y la locura4 ,tan conv5i5tes son p>a des>roll> la fu]za y la de/reza del hombre sano el aire libre de la montaa y el trabajo en el campo1 como propios empeor> el e/ado de los cret9os el espacio e/re*o y la hm$a obscuridad de la cabaa4 ,al lado de un h]mano que llega s] el ms guapo y robu/o jov51 se arra/ra otro1 especie de excrec5cia c>nosa horriblem5te viva4 ,ya se ha p5sado en mu*os sitios en con/ruir hospicios p>a esos desv5turados3 nada falta en esos edificios nuevos4 ,circula librem5te el aire puro1 el sol ilum9a todas las habitaciones1 el agua es pura y sana1 los muebles y especialm5te las camas o/5tan exquisita limpieza3 los inoc5tes ti55 vigilantes que los cuidan como nodrizas y pr(esores que procuran hac] entr> un rayo de luz intelectual en aquellas duras moll]as4 ,lgrase eso veces1 y el cret9o pu$e nac] gradualm5te una vida sup]ior4 ,p]o importa ms trabaj> en precav] el mal que en rep>> el ya exi/5te4 ,las *ozas infe/adas1 tan p9torescas veces en el paisaje1 deb5 desap>ec] p>a que las su/ituyan casas cmodas y sanas4 ,deb5 entr> librem5te aire y luz en todas las habitaciones humanas4 ,debe obs]v>se en todas p>tes una bu5a higi5e p>a el cu]po1 unida p]fecta dignidad moral4 ,de ese modo adquirirn los montaeses en v>ias g5]aciones una completa inmunidad de todas esas enf]m$ades que ahora degradan tan gran nm]o de ellos4 ,entonces sus habitantes s]n dignos del m$io que los rodea1 podrn contempl> satisfactoriam5te las altas cumbres nevadas y decir como los griegos3 ,esos son nue/ros antepasados1 y nos p>ecemos ellos4 ,,cap,,tulo ,,xix ,la adoracin de las montaz ,la adoracin de las montaz exi/e todava entre nosotros ms viva de lo que se la cree4 ,mu*as veces un aldeano1 al descubrirse la cabeza1 me ha sealado el sol con el d$o y me ha di*o solemnem5te3 ,aquel es nue/ro ,dios4 ,y yo tambin 7casi no me atrevo decirlo71 ms de una vez1 al contempl> las augu/as cimas que dom9an valles y llanuras1 me he s5tido dispue/o calific>las cndidam5te de div9as4 ,iba yo un da pacficam5te por un p5di5te desfilad]o1 ob/rud por pi$ras sueltas4 ,encallejonbase all el vi5to y me daba de c>a1 trayndome con cada soplo una niebla de lluvia y nieve m$io d]retida4 ,c5ici5to velo ocultaba las rocas y slo poda yo divis> tre*os vagas masas negras y am5azadoras que1 segn lo espeso de la bruma1 se ac]caban y alejaban alt]nativam5te4 ,hallbame transido de fro1 entri/ecido1 mal humorado4 ,de pronto hzome levant> la vi/a una cl>idad reflejada por innum]ables gotas4 ,habase desg>rado la nube de agua y nieve encima de mi cabeza4 ,el cielo azul se me ap>eca radiante y all arriba resaltaba la s]5a cumbre de la montaa4 ,las nieves1 bordadas por las ari/as de las rocas como con delicados arabescos1 brillaban con arg5t9o respl&or y el sol las orlaba con un ribete de oro4 ,puros eran los contornos de la cima y limpios como los de una e/atua se dibujaban lum9osos en la sombra1 p]o la sob]bia pirmide p>eca hall>se completam5te sep>ada de la ti]ra4 ,tranquila y fu]te1 inmutable en su reposo1 p>eca flot> en el cielo4 ,p]t5eca otro mundo y no e/e planeta envuelto en nubes y brumas como en srdidos trapajos4 ,en aquella ap>icin1 cre yo v] algo ms que la morada de la di*a1 algo ms que el ,olimpo1 mansin de los inmortales4 ,p]o una nube maliciosa c]r de nuevo la salida por donde haba yo vi/o la montaa4 ,hallme de nuevo entre vi5to1 nieve y lluvia y consolme con decir3 un ,dios se me ha ap>ecido6 ,en el orig5 de los tiempos hi/ricos1 todos los pueblos1 nios s5cillos de mil cabezas1 miraban z hacia las montaz2 vean en ellas las div9idades1 lo m5os sus tronos ap>eci5do y ocultndose alt]nativam5te bajo el cambiante velo de los celajes4 ,en aquellas montaz vean casi todos el orig5 de su raza2 all juzgaban que residan sus tradiciones y sus ley5das2 all esp]aban la futura realizacin de sus ambiciones y de sus sueos2 de all suponan que haba de baj> el salvador1 el ngel de la gloria de la lib]tad4 ,tan importante era el papel de las altas cumbres en la vida de las naciones1 que se podra relat> la hi/oria de la humanidad por el culto de los montes4 ,son /os como gr&es hitos de etapas colocados de di/ancia en di/ancia en el cam9o de los pueblos4 ,en los valles de las gr&es montaz del ,asia c5tral dic5 los sabios que fu donde aquellos antepasados nue/ros1 qui5es debemos los idiomas europeos1 lleg>on con/ituirse por vez prim]a en tribus cultas1 y en la base m]idional de las montaz ms altas del mundo es donde viv5 los indios1 aquellos arios qui5es su antigua civilizacin conc$e una especie de d]e*o de primog5itura4 ,sus cantos de otros tiempos no dic5 con qu s5timi5to de adoracin celebraban las o*5ta y cuatro mil montaz de oro que v5 alz>se baadas en luz por encima de bosques y llanuras4 ,p>a mu*os de ellos1 los enormes montes del ,himalaya1 de nevada cumbre1 de gr&es ros de hielo1 son los mismos dioses en el pl5o goce de sus fu]zas y de su maje/ad4 ,el ,gaurisank>1 cuyo vrtice p]=a el cielo1 y el ,*amal>i1 m5os alto p]o ms colosal1 en ap>i5cia1 por su aislami5to1 son doblem5te adorados1 como la ,gran ,diosa unida al ,gran ,dios4 ,aquellos hielos son el le*o de cri/al y de diamante2 aquellas nubes de oro y prpura son el velo sagrado que los rodea4 ,all en lo alto e/ el dios ,siva1 que de/ruye y crea3 all tambin la diosa ,*ama1 la ,gauri1 que concibe y p>e4 ,de ella desci5d5 los ros1 las plantas1 los animales y los hombres4 ,en aquella prodigiosa selva de las epopeyas y tradiciones indo/nicas1 han g]m9ado otras ley5das relativas las montaz del ,himalaya y todas nos las mue/ran vivi5do con vida sublime1 ya como diosas1 ya como madres de cont95tes y pueblos4 ,tal es la potica ley5da que nos describe la ti]ra como una gran flor de loto cuyos ptalos son las p5nculas ext5didas sobre el ,ocano y cuyos e/ambres y pi/ilos son las montaz de ,m]u1 g5]atrices de toda vida4 ,los v5tisqu]os1 los torr5tes y los ros que bajan de las alturas p>a llev> las ti]ras los b5ficos aluviones1 son tambin s]es animados1 dioses y diosas secund>ios que pon5 los humildes mortales de las llanuras en relacin indirecta con las div9idades supremas que re9an por encima de las nubes en el espacio lum9oso4 ,no slo el monte ,m]u1 punto culm9ante del planeta1 s9o tambin todas las cordill]as1 todas las cimas de la ,india eran adoradas por los pueblos que viv5 en sus p5di5tes y en su falda4 ,montaz de ,v9dyah1 de ,satpurah1 de ,aravalli1 de ,nilagh]ry1 todas t5an sus adoradores4 ,en las ti]ras bajas1 donde los fieles no t5an montaz que contempl>1 con/ruan templos que por sus calles de capri*osas pirmides1 enormes p$azos de granito1 repres5taban las v5]adas cimas del monte ,m]u4 ,quiz fu un anlogo s5timi5to de adoracin las gr&es cumbres el que impuls los antiguos egipcios edific> las pirmides1 montaz artificiales que se levantan dom9&o la llana sup]ficie de ar5a y lgamo4 ,la isla de ,ceiln1 ,lanka la respl&eci5te1 bi5av5turado pas al cual1 segn la ley5da ori5tal1 fu]on enviados los prim]os hombres por la mis]icordia div9a1 despus de s] expulsados del ,p>as1 tambin alza hacia el firmam5to montaz sagradas4 ,tal es1 adems de otras1 la cima aislada en m$io de las llanuras1 la ciudad santa de ,an>adjapura4 ,es el ,mih9tala4 ,en aquella roca se detuvo1 hace ve9tids siglos1 el vuelo de ,mah9do1 el conv]tidor indio que se haba lanzado desde las llanuras del ,ganges p>a atra] los naturales la religin de ,budha4 ,hoy se ha edificado un templo en la cima donde puso el pie el santo4 ,alta y enorme es la pagoda y1 s9 emb>go1 tal es la solicitud de los p]egr9os1 que mu*as veces las han cubi]to1 desde el suelo al remate1 con un tapiz de jazm9es4 ,un c>bnculo1 color de fuego1 brillaba en lo ms alto del monum5to1 reflej&o lo lejos los rayos del sol1 y hubo un rajah que m& ext5d] desde la cima de la montaa ha/a las llanuras una alfombra de doce kilmetros de longitud p>a que no man*ase los pies de los fieles una ti]ra impura1 proc$5te de un suelo pr(ano4 ,y no ob/ante1 e/e monte sagrado de ,mih9tala no es tan glorioso como el pico de ,adn1 que v5 los m>9os en m$io de las olas cu&o se ac]can la isla de ,ceiln4 ,la huella de un pie gigantesco que p]t5ece1 segn dic51 un hombre de diez metros de altura1 e/ impresa en la roca1 en la punta que remata la cumbre4 ,esa huella1 segn mahometanos y judos1 es la de ,adn1 el prim] hombre que subi al pico p>a contempl> la inm5sa ti]ra1 los va/os bosques1 los montes y las llanuras1 las orillas y el ,ocano con sus islas y sus escollos4 ,segn los de ,ceiln y los indios1 no es un hombre1 s9o un ,dios1 el que dej ese ra/ro de su paso4 ,segn los brahmanes1 ese dios dom9ador era ,siva3 segn los budhi/as1 era ,budha3 segn los gn/icos de los prim]os siglos cri/ianos1 era ,jehov4 ,cu&o los portugueses desemb>c>on en la isla de ,ceiln y la conqui/>on1 degrad>on 7digmoslo z7 la montaa1 que1 segn su man]a de p5s>1 no poda comp>>se con la de ,ti]ra ,santa3 consid]an que la seal mi/]iosa es la huella del pie de santo ,toms de un antiguo mision]o1 ap/ol secund>io1 el eunuco de ,caudaces4 ,m5os respetuoso an1 un arm5io1 ,moiss de ,*or5e1 entusia/a por su noble montaa del ,ar>at1 ve en la cima del pico de ,adn la huella de ,satans1 el et]no enemigo4 ,f9alm5te1 los viaj]os +leses que1 ms num]osos cada da1 sub5 todos los aos la montaa santa1 cre5 que la div9a huella no es ms que un aguj]o vulg>1 gros]am5te r$ondeado4 ,v]dad es que semejantes extranj]os son mirados con desprecio por los conv5cidos p]egr9os que van pro/]n>se la cima1 bes> devotam5te la huella y deposit> sus (r5das en casa del sac]dote4 ,todo les p>ece te/imonio de la aut5ticidad del milagro4 ,a algunos metros por bajo de la cima brota un manantial3 el bculo del dios le hizo surgir del suelo4 ,mu*os rboles crec5 en las p5di5tes1 y e/os rboles 7z se les antoja los fieles71 incl9an su ramaje hacia la cumbre p>a veget> y crec] adorndola4 ,las rocas del monte e/n sembradas de pi$ras preciosas3 son las lgrimas que brot>on de los ojos del dios al v] los padecimi5tos y los crm5es de los hombres4 ,cmo no han de cre] en el prodigio1 vi5do todas esas riquezas que han dado orig5 los fabulosos relatos de las ,mil y una no*es8 ,los arroyos que corr5 por la montaa no arra/ran1 como nue/ros torr5tes1 despreciables guij>ros y ar5a3 llevan consigo polvo de rubes1 granates y zafiros3 el bai/a que nada entre sus ondas pu$e revolc>se1 como las sir5as1 en un le*o de pi$ras preciosas4 ,las razas del extremo ,ori5te1 cuya civilizacin ha seguido m>*a di/9ta la de los pueblos de raza aria1 tambin han adorado montaz4 ,lo mismo en la ,*9a y el ,japn que en la ,india1 las altas cimas so/i55 templos consagrados los dioses1 se las consid]a como g5ios tutel>es v5gativos4 ,los pueblos procuran que su hi/oria proc$a de e/as montaz div9as por tradiciones y ley5das4 ,las montaz hi/ricas ms antiguas son las de la ,*9a1 porque el imp]io del ,m$io es uno de los prim]os pueblos que han llegado la conci5cia de s mismos1 el prim]o que ha escrito su propia hi/oria de un modo cont9uo4 ,c9co son sus montes sagrados1 que se elevan todos en com>cas clebres por su agricultura1 su indu/ria1 las mu*$umbres que se agitan en su falda los acontecimi5tos que han ocurrido en sus c]canz4 ,la montaa ms santa1 la de ,tai-,*an1 dom9a todas las dems cimas de la rica p5nsula de ,*an-,tung1 entre los dos golfos del ,m> ,am>illo4 ,desde la cumbre1 la cual se llega por un cam9o emp$rado y peldaos abi]tos en la roca1 se divisan1 ext5didas los pies del obs]vador1 las ricas llanuras que atraviesa el ,hoang ,ho1 corri5do ora hacia uno1 ora hacia otro golfo1 apag&o con su agua la s$ de multitudes de hombres ms num]osas que las espigas en un campo4 ,el emp]ador ,*ung trep esa cima hace cuatroci5tos tre9ta aos1 segn lo recu]dan los anales clsicos del pas4 ,confucio tambin quiso subir1 p]o la p5di5te es muy sp]a2 el fils(o no pudo con ella1 y todava se ensea el sitio en que empr5di la bajada la llanura4 ,todos los dioses gr&es y los g5ios pr9cipales ti55 templos y oratorios en la santa montaa1 z como las ,nubes1 el ,cielo1 la ,osa ,mayor y la ,e/rella ,pol>4 ,los diez mil g5ios deti55 el vuelo all p>a contempl> la ti]ra y las ciudades de los hombres4 ,el vi5to del ,tai-,*an es igual al del cielo4 ,es el dom9ador del mundo4 ,recoge las nubes y nos enva las lluvias4 ,decide los nacimi5tos y las defunciones1 el in=tunio1 la desv5tura1 la gloria y la v]genza4 ,de los picos que se elevan al cielo1 es el ms digno de s] visitado4 ,por eso los p]egr9os acud5 num]ossimos all p>a implor> todas las gracias1 y el s5d]o e/ sembrado de cav]nas donde yac5 m5digos de asqu]osas llagas que horrorizan al transeunte4 ,con ms razn que los *9os1 porque sus montaz volcnicas son de una p]fecta belleza de =ma1 los japoneses miran con adoracin las cumbres nevadas4 ,no hay dolo en el mundo que pu$a comp>>se su magnfico ,furiyama1 la montaa simp> que se y]gue casi aislada en m$io del campo1 cubi]ta abajo de selvas1 ve/ida de nieves arriba4 ,humeaba en otro tiempo el volcn y arrojaba lavas y fuego2 reposa ahora1 p]o ti5e en aquel ar*ipilago num]osas montaz h]manas que vi]t5 todava ros de fuego en la e/remecida ti]ra4 ,entre esos montes hay uno1 el ms t]rible1 al cual se crey aplac> arrojndole como (r5da mill>es de cri/ianos4 ,z fu como en el ,nuevo ,mundo1 dcese tambin que se quiso calm> al ,monotombo1 lanz&o en l los sac]dotes que se haban atrevido pr$ic> contra l1 dici5do que no era tal ,dios1 s9o boca del infi]no4 ,por otra p>te1 los volcanes no suel5 esp]> que les arroj5 vctimas3 ya sab5 ellos encontr>las cu&o hi5d5 la ti]ra1 vomitan lagos de lodo1 cubr5 con c5iza prov9cias ent]as y hac5 p]ec] de una vez toda la poblacin de un pas4 ,ba/ante es eso p>a que los adore todo aquel que se incl9e ante la fu]za4 ,el volcn devora1 luego es ,dios4 ,z se ha apod]ado del hombre la religin de las montaz 7como todas las dems71 por los div]sos s5timi5tos de su s]4 ,al pie de la montaa que vomita lava1 el t]ror le ha pro/]nado con la c>a hundida en el polvo3 en los campos s$i5tos1 el deseo es qui5 le ha he*o mir> suplicante la nieve1 madre de los arroyos3 el agradecimi5to le ha dado adoradores en aquellos que encontr>on seguro refugio en el valle en el esc>pado promontorio3 f9alm5te1 la admiracin ha debido de dom9> los hombres m$ida que se des>rollaba en ellos el s5timi5to de lo bello y ha/a cu&o e/aba adormecido1 en e/ado de in/9to4 ,y cul es la montaa que no ti5e un tiempo h]mosos aspectos y seguros asilos y que no es t]rible b5fica y mu*as veces ambas cosas juntam5te8 ,los pueblos1 &&o por el mundo1 podan relacion> fcilm5te todas sus tradiciones la montaa que dom9aba su horizonte y d>le culto4 ,en cada e/acin de su l>go viaje se edificaba un nuevo templo4 ,en otro tiempo1 las tribus errantes en las mesetas de ,p]sia vean surgir siempre al ano*ec] una montaa entre las polvori5tas llanuras3 era el monte ,telesmo1 el div9o ,talismn que segua sus adoradores en sus p]egr9aciones por el mundo4 ,y cu&o1 despus de l>ga emigracin1 la montaa columbrada lo lejos no era engaador espejismo1 s9o v]dad]a cumbre con nieves y rocas1 quin habra podido dud> del viaje he*o por el dios p>a acompaar su pueblo8 ,z es como la montaa1 cuya punta acogi los refugiados del diluvio1 no ha cesado de &> por los cont95tes4 ,una v]sin sam>itana del ,p5tateuco so/i5e que el arca de ,no se detuvo en el pico de ,adn3 las otras v]siones afirman que el v]dad]o pico fu el ,ar>at2 p]o1 qu ,ar>at es ese8 ,es el de ,arm5ia otra cualqui]a montaa1 en la cual hayan sido encontrados por pa/ores algunos despojos del sagrado b>co8 ,por todas p>tes reclaman los pueblos ori5tales ese honor p>a la montaa protectora cuyas aguas riegan sus propios campos4 ,aquel es el monte desde el cual volvi baj> la vida la ti]ra1 sigui5do el cam9o de las nieves y el curso de los arroyos4 ,no han faltado pruebas1 por supue/o1 p>a e/ablec] la v]acidad de todas esas tradiciones4 ,se han encontrado montones de prad]a petrificada bajo los hielos y en las mismas rocas se encontr>on huellas enmohecidas de aquellos anillos del diluvio que1 segn nue/ros mod]nos sabios1 son amonitas fsiles4 ,por eso ms de ci5 montaz de ,p]sia1 de ,siria1 de ,arabia1 del ,asia ,m5or se ha indicado como desemb>co del patri>ca1 segundo padre de los hombres4 ,tambin ,grecia hablaba de su ,p>naso1 cuyas pi$ras1 lanzadas al limo del diluvio1 se conv]tan en hombres4 ,ha/a en ,francia hay montaz donde se p> el arca2 una de esas cumbres div9as es ,*ame*aude1 c]ca de la gran ,c>tuja de ,gr5oble3 otra es ,puy de ,progne1 dom9ador de las fu5tes del ,&e4 ,el mito es1 pues1 con/ante2 de las altas cimas es de donde han bajado los hombres4 ,desde esas fragosidades1 trono de la div9idad1 ha salido la gran voz que dict sus deb]es los mortales4 ,el ,dios de los judos resida entonces en la cumbre del ,s9a1 entre nubes y relmpagos1 y hablaba con la voz del rayo al pueblo reunido en la llanura4 ,lo mismo ,baal ,molo* y todos los dioses sangu9>ios de aquellos pueblos del ,ori5te se ap>ecan sus fieles en la cspide de los montes4 ,en la ,arabia ,ptrea1 en los pases de ,edom y de ,moab no hay una altura1 una col9a ni una roca que no so/5ga su tosca pirmide de pi$ra1 sobre cuyo alt> d]ramaban sangre los sac]dotes p>a t5] propicio al dios4 ,en ,babel faltaba la montaa1 y se la su/ituy con aquel famoso templo que deba lleg> al cielo4 ,el poeta ha recon/ruido aquel gigantesco edificio1 no tal como fu1 s9o tal como lo imag9aban los pueblos4 ,la ms alta montaa1 era un sill> p>a aquella grantica muralla4 ,con su envidioso odio los cultos extranj]os1 los pr(etas judos maldij]on ms de una vez los altos lug>es en que los pueblos vec9os colocaban sus dolos1 p]o no proc$an ellos de otra man]a y miraban las montaz p>a evoc> los ngeles que los socorran3 sobre una montaa se elevaba su templo3 tambin conv]saba ,elz con ,dios sobre una montaa4 ,y cu&o el ,galileo se transfigur y se c]ni en la luz increada con los dos pr(etas ,moiss y ,elz1 desde el monte ,?abor se elev4 ,cu&o muri entre dos ladrones1 en la cima de una montaa le crucific>on1 y cu&o vuelva1 segn la pr(eca1 rodeado de santos y de ngeles1 y asi/a al ca/igo de sus enemigos1 tambin lo h> en una montaa1 p]o al toc>la con la planta la romp]4 ,otra montaa1 otra cima ideal que so/5ga una ciudad de oro y diamantes surgir en el espacio lum9oso y all vivirn siempre los elegidos1 c]nindose en los aires alr$$or de las cumbres alegres1 muy por encima de e/a ti]ra de cuidados y de desdi*as4 ,,cap,,tulo ,,xx ,el ,olimpo y los dioses ,z como la gloria de la imp]ceptible ,grecia sobrepuja en brillo la de todos los imp]ios de ,ori5te1 z el ,olimpo1 la ms alta y bella de las montaz sagradas de los hel5os1 ha llegado s] en la imag9acin de los pueblos el monte por excel5cia3 n+una cima1 ni la del ,m]u1 ni las del ,elburs1 el ,ar>at el ,lbano1 despi]ta en el espritu humano tantos recu]dos de gr&eza y de maje/ad4 ,pocas ha habido1 por supue/o1 tan admirablem5te situadas p>a atra] la mirada y s]vir de seal las razas que recorran el mundo4 ,colocado en el ngulo del m> ,egeo y dom9&o todas las cspides c]canas desde la mitad de su altura1 vean los m>9os el ,olimpo desde enormes di/ancias4 ,desde las llanuras de ,mac$onia1 desde los ricos valles de ,tesalia1 desde los montes ,o?rys1 ,f9do1 ,b]mio y ,a?os1 se ve en el horizonte su triple cpula y sus p5di5tes de mil rugosidades1 de las cuales habla ,hom]o4 ,la f]tilidad de los campos ext5didos en su falda llamaba s desde todas p>tes las mu*$umbres que all iban encontr>se1 ya p>a mezcl>las1 ya p>a mat>se unas otras4 ,f9alm5te1 el ,olimpo dom9a los desfilad]os que =zosam5te haban de seguir las tribus los ejrcitos en m>*a1 de ,asia ,europa de ,grecia los pases brb>os del ,norte4 ,se alza como hito milit> en la c>ret]a que seguan entonces las naciones4 ,mu*as otras montaz del mundo helnico deban sus nieves respl&eci5tes el nombre de ,olimpo lum9osa1 p]o n+una lo m]eca tanto como la de ,tesalia1 cuya cumbre s]va de trono los dioses4 ,y es que el mismo pueblo hel5o haba pasado su infancia nacional en el valle y las llanuras1 t5dido la sombra de la gran montaa4 ,de ,tesalia proc$an los hel5os del ,atica y del ,peloponeso3 all haban combatido con los mon/ruos sus prim]os hroes y all sus prim]os poetas1 guiados por la voz de las musas ,pirides1 haban compue/o himnos y cnticos de victoria y de jbilo4 ,inund&o pueblos en lejanas com>cas1 recordaban las tribus griegas la div9a montaa que en sus caadas les haba dado vida y alim5to4 ,casi todos los gr&es acontecimi5tos de la hi/oria mtica se haban v]ificado en aquella p>te de ,grecia1 y entre ellos1 el ms importante1 el que decidi del m&o en cielo y ti]ra4 ,el ,olimpo era la ciudadela elegida por los nuevos dioses1 y en d]r$or haban acampado las div9idades antiguas1 los titanes mon/ruosos hijos del ,cos4 ,de pie en los montes ,o?rys1 que se des5vuelv5 al ,sur en va/o semicrculo1 los gigantes ag>raban enormes rocas1 montaz ent]as y las arrojaban contra el ,olimpo m$io des>raigado4 ,p>a erguirse ms arriba1 hac9>on los viejos titanes monte sobre monte que les sirvi]a de p$e/al1 p]o la gran cumbre nevada los dom9aba siempre y los rodeaba con nubes sombrz de donde brotaban los rayos4 ,los gigantes1 alim5tados con las propias fu]zas de la ti]ra1 llevaban en la voz los rugidos del huracn y en los brazos el vigor de la torm5ta3 con sus ci5 manos lanzaban al az> el p$risco de rocas1 p]o lu*aban con el ciego furor de los elem5tos contra dioses jv5es intelig5tes4 ,sucumbi]on1 y bajo los escombros del monte qu$>on apla/ados con ellos pueblos ent]os4 ,no de otro modo los capri*os de los reyes han sido causa de la de/ruccin de naciones1 como por equivocacin4 ,haban cesado hacia tiempo los prodigiosos combates del ,olimpo1 cu&o los pueblos jonios y dorios tuvi]on poetas p>a cant> sus propias hazaz y ms t>de hi/oriadores p>a relat>las4 ,entonces ,zeus1 padre de dioses y de hombres1 resida en paz en la montaa sagrada3 un lado e/aba ,heza1 la diosa muj] siempre y siempre virg54 ,en torno e/aban los otros inmortales de ro/ro et]nam5te alegre y bello4 ,lum9oso t] baaba la cumbre del ,olimpo y jugueteaba en la cabell]a de los dioses3 nunca p]turb la torm5ta el descanso de aquellos di*osos s]es1 ni lluvia1 ni nieve caa sobre la esplndida cspide4 ,las nubes amontonadas por ,zeus se enrollaban sus pies1 alr$$or de los peascos que =maban el sob]bio cimi5to de su trono4 ,a travs de los int]/icios de aquel velo que abran y c]raban las ,horas gu/o del sueo1 contemplaba /e el m>1 la ti]ra1 las ciudades y los pueblos4 ,sobre la cabeza de aquellos hombres que se agitaban1 susp5da el inflexible de/9o1 decida la vida la mu]te1 di/ribua su antojo b5fica lluvia rayo v5gador4 ,n+una lam5tacin de abajo turbaba los dioses en su quietud et]na4 ,el nct> era siempre delicioso1 la ambrosa exquisita4 ,saboreaban el olor de las hecatombes1 oan como una msica el conci]to de las voces suplicantes4 ,debajo de ellos se ext5da como espectculo inf9ito el cuadro de las lu*as y de la mis]ia humana3 vean *oc> las armas1 sum]girse las armadas1 conv]tirse en fuego y humo las ciudades1 ext5u>se de fatiga los infelices labradores1 mirmidones casi invisibles1 p>a alcanz> cose*as que haba de rob>les un pod]oso2 ha/a bajo el te*o de las casas1 vean llor> las muj]es y gemir los nios4 ,a lo lejos1 su enemigo ,prometeo lam5tbase1 ah]rojado en una pea del ,cucaso4 ,tales eran las v5turas de los dioses4 ,hubo algn hel5o1 pa/or1 sac]dote rey que se atrevi]a trep> por las p5di5tes de ,olimpo que dom9an los altos pa/os de las caadas y las lomas8 ,atrevise algui5 pon] el pie sobre la cumbre p>a encontr>se de pronto en pres5cia de los dioses t]ribles8 ,refi]5 los escritores antiguos que hubo fils(os que no temi]on escal> el ,etna1 con s] mu*o ms elevada que el ,olimpo1 p]o no m5cionan n+n mortal que tuviese la audacia de subir la montaa div9a1 ni siqui]a en la poca ci5tfica1 cu&o la filos(a enseaba que ,zeus y los otros inmortales eran m]as concepciones del espritu humano4 ,ms t>de1 otras religiones de pueblos div]sos que viv5 en las llanuras c]canas se apod]>on de la montaa santa y la consagr>on nuevas div9idades4 ,en vez de ,zeus1 ador>on los cri/ianos griegos en ella la ,santsima ,tr9idad3 en sus tres pr9cipales cspides miran todava los tres gr&es tronos del cielo4 ,uno de sus ms elevados promontorios1 que so/5a tal vez en otro tiempo el templo de ,apolo1 lo dom9a ahora un mona/]io de ,san ,elz3 una de sus caadas1 que recorran las bacantes cant&o ,evoke en honor de ,dionysos ,baco1 la habitan los monjes de ,san ,dionisio4 ,suc$i]on sac]dotes sac]dotes1 y el respeto sup]/icioso de los mod]nos la adoracin de los antiguos1 p]o quiz la cumbre ms alta1 p]manece aun hoy virg5 de huella humana4 ,la suave luz que respl&ece en sus rocas y en sus nieves no ha ilum9ado an nadie desde que se fu]on los dioses griegos4 ,hace pocos aos1 todava habra sido difcil al europeo lleg> ha/a el vrtice de la montaa1 porque los kleptos hel5os1 de infalible punt]a1 ocupaban todos los desfilad]os3 all se haban =tificado como en una ciudadela enorme1 y desde all1 r5ov&o la lu*a de los dioses contra los titanes1 empr5dan exp$iciones contra los turcos del monte ,orsa4 ,orgullosos de su valor1 creanse inv5cibles como la montaa que los alb]gaba3 p]sonificaban el propio ,olimpo4 ,soy 7deca uno de sus cantos71 soy el ,olimpo1 ilu/re en todas las pocas y clebre en todas las naciones3 cu>5ta y dos picos coronan mi cabeza y set5ta y dos fu5tes corr5 por mis hondonadas1 y en mi cima ms alta se posa un guila que lleva en sus g>ras la cabeza de un hroe d5odado4 ,aquella guila era s9 duda la del antiguo ,zeus3 todava se alim5ta hoy con la c>ne del hombre mu]to por su semejante4 ,la imag9acin popul> corre librem5te cu&o se trata de los dioses que ha creado4 ,durante el curso de los siglos1 v>a sus nombres1 sus atributos y su pod]1 segn las alt]nativas de la hi/oria1 los cambios del l5guaje1 las v>iantes individuales nacionales de la tradicin2 al f9 y al cabo les da mu]te como les di vida1 y los su/ituye con nuevas div9idades4 ,poco le cue/a1 por lo tanto1 hac]los viaj> de monte en monte4 ,z es que cada cima t5a su dios y ha/a su plyade de reses cele/iales4 ,zeus viva en el monte ,ida1 z como en el ,olimpo de ,grecia1 en los de ,creta y ,*ipre y en las rocas de ,eg9a4 ,apolo t5a su morada en el ,p>naso y en el ,helicn1 en el ,cil5o y en el ,taigeto1 en todos los montes disem9ados que se elevan fu]a del m> ,egeo4 ,las cimas que iban dor> los rayos de la aurora1 cu&o las llanuras inf]iores e/aban todava obscuras1 t5an que e/> consagradas al dios del sol4 ,z1 casi todas las cspides aisladas de la ,hlada llevan hoy el nombre de ,elz4 ,el pr(eta judo ha llegado s]1 en virtud de su nombre y por un sagrado juego de palabras1 el h]$]o de ,helios1 hijo de ,jpit]4 ,v$ ese trono1 c5tro de la ti]ra1 dice ,esquilo1 habl&o de ,delfos4 ,en mu*os otros sitios1 segn la fantasa del poeta la imag9acin popul>1 se ergua la columna c5tral4 ,p9d>o la vea en el ,etna3 los m>9]os del ,ar*ipilago la ponan en el monte ,a?os3 el gran hito que se vea siempre por encima del agua1 ya dej&o las orillas de ,asia1 ya naveg&o por los m>es de ,europa4 ,decase que aquella montaa era tan alta1 que el sol se pona en su pico tres horas ms t>de que en las llanuras de su falda1 y que desde su altura se alcanzaban los mismos lmites de la ti]ra4 ,cu&o la ,hlada1 antes libre1 fu esclavizada por el mac$onio1 cu&o fu la propi$ad de un dueo1 hubo un adulador ba/ante vil1 un hombre ba/ante ra/r]o p>a rog> ,alej&ro 7el cual se haba proclamado ,dios7 que emple>a un ejrcito en trans=m> el monte ,a?os en una e/atua del nuevo hijo de ,zeus ms pod]oso que su padre4 ,la imposible obra habra podido t5t> un dios he*o de pronto1 loco de orgullo1 p]o /e no se atrevi empr5d]la4 ,los m>9os que navegaban al pie de la gran montaa cont9u>on vi5do en ella un antiguo dios1 ha/a el da en que empez otro ciclo de la hi/oria con nuevo culto y nuevas div9idades4 ,refirise entonces que el monte ,a?os era precisam5te aquella montaa la cual transport el diablo ,jess el ,galileo p>a mo/r>le todos los re9os de la ti]ra ext5didos sus pies3 ,europa1 ,asia y las islas del m>4 ,todava lo cre5 los habitantes del monte1 y no es muy posible1 en efecto1 encontr> una cima en que la vi/a dom9e panorama1 si no tan va/o1 lo m5os tan bello y tan v>iado4 ,fu]a del mundo helnico en que la imag9acin popul> era tan potica y tan fecunda1 v]n tambin los pueblos en sus montaz tronos de los dueos del cielo y de la ti]ra4 ,no slo las gr&es cumbres de los ,alpes eran adoradas como mansin de los dioses y por si mismas1 s9o que1 ha/a en las llanuras del ,norte de ,alemania y de ,d9am>ca1 col9itas que elevan sus lomas por encima de los pramos uni=mes1 eran ,olimpos no m5os v5]ados que lo era el de ,tesalia p>a los griegos4 ,ha/a en la fra ,isl&ia1 ti]ra de brumas y de hielos et]nos1 los adoradores de los sob]anos cele/es se volvan hacia las montaz de lo int]ior1 crey5do v] en ellas la resid5cia de sus dioses4 ,indudablem5te1 si hubi]an podido trep> ha/a la cima de las cue/as surcadas de sus volcanes1 si hubies5 contemplado el horror de sus crt]es donde lu*an incesantem5te lavas y nieves1 no habran p5sado en hac] de aquellos lug>es t]ribles el encantador alcz> de sus felices div9idades4 ,p]o no vean las montaz ms que de lejos3 divisaban sus blancas cimas travs de desg>radas nubes y se las figuraban tanto ms bellas cuanto ms salvajes y ms difciles de recorr] eran las llanuras de la base4 ,aquellos montes1 sep>ados de la ti]ra de los humanos por vallad>es de infranqueables precipicios1 eran la ciudad de ,asg>d1 en la cual vivan los dioses alegrem5te1 bajo un cielo clem5te siempre1 y la gran nube de vapores que surga de la cumbre y se ext5da en an*o espacio por los cielos1 no era una columna de c5iza1 s9o el enorme ,fresno ,idgrasl1 cuya sombra descansaban los dueos del univ]so4 ,,cap,,tulo ,,xxi ,los g5ios ,l5tam5te se trans=man las religiones4 ,los cultos del mundo antiguo1 ext+uidos al p>ec] hace tanto tiempo1 exi/5 an1 bajo las ext]ioridades de nuevos cultos4 ,han cambiado con frecu5cia los nombres de los dioses1 p]o el alt> sigue si5do el mismo4 ,los mismos son ahora los atributos de la div9idad que hace dos mil aos1 y la fe que la invoca cons]va la santa simplicidad de su fanatismo4 ,en los valles agre/es del ,olimpo1 por donde saltaban las bacantes desmel5adas1 murmuran hoy oraciones los monjes4 ,en el santo monte ,a?os1 al cual adoraban desde la sup]ficie de las rumorosas olas m>9os de todas las razas y todos los idiomas1 se alzan #ice iglesias en honor de todos los santos3 el dios de los cri/ianos ha h]$ado ,zeus1 que haba suc$ido dioses mas antiguos4 ,tambin el templo de ,m9]va1 en ,siracusa1 cuya lanza de oro saludaban los m>9]os desde lejos1 d]ram&o en las aguas una copa de v9o1 se ha conv]tido en capilla de la ,virg54 ,todos los promontorios m>timos y toda cima de col9a1 toda montaa coronada por un templo1 ti]ra ad5tro1 ha cons]vado adoradores1 aunque haya cambiado el nombre4 ,recorre un viaj]o la isla de ,*ipre1 busc&o el templo de ,v5us ,afrodita4 ,ya no la llamamos ,afrodita 7dice devotam5te la muj] qui5 ha int]rogado72 ahora la llamamos la ,virg5 ,crisaplita4 ,p]o no slo han cont9uado los pueblos cri/ianos v5]&o las montaz santas de griegos y romanos1 s9o que han ext5dido su man]a su culto por todas las com>cas en que habitan4 ,lo mismo que nue/ros antepasados de los tiempos de la ley5da1 antecesores nue/ros ms prximos que vivan en la ,edad ,m$ia1 no podan contempl> la montaa s9 que su imag9acin hici]a1 vivir s]es sup]iores en los valles mi/]iosos y en las cimas radiantes4 ,v]dad es que aquellos s]es no t5an d]e*o al dictado de dioses2 maldecidos por la iglesia1 se trans=maban en diablos1 en demonios malficos1 tol]ados por ella1 se conv]tan en g5ios tutel>es1 dioses de contrab&o1 invocados nicam5te hurtadillas4 ,jpit]1 ,apolo y ,v5us haban desc5dido de su trono y se haban refugiado en el fondo de antros3 aquellos cuyo augu/o ro/ro irradiaba la luz1 qu$aban cond5ados vivir p>a siempre en las t5ebrosas cav]nas4 ,las fie/as del ,olimpo se haban trans=mado en aquel>res los cuales iban asqu]osas brujas cabalg&o en escobas evoc> al diablo en las no*es borrascosas4 ,adems1 el clima fro1 el nublado cielo de nue/ras com>cas del ,norte haban de contribuir en gran p>te la reclusin de los antiguos dioses4 ,entre nieves y vi5tos1 en m$io de las tempe/ades1 cmo haban de pod] solaz>se en alegres banquetes1 sabore> la ambrosa y taer la urea lira8 ,ap5as se poda sar con su pres5cia en aquellos palacios fant/icos edificados en un mom5to por los rayos del sol en las respl&eci5tes cspides y no m5os rpidam5te desap>ecidos como ensueos vanos espejismos4 ,dioses y g5ios son las p]sonificaciones de cuanto ti5e y de cuanto desea el hombre4 ,todos sus t]rores y todas sus pasiones tomaban en otro tiempo sobr5atural =ma4 ,z es que uno de los espritus de la montaa son magos =midables que abrasan la hi]ba de los pa/os1 matan el ganado1 malefician los cam9antes1 cu&o otros1 en cambio1 son s]es b5volos1 cuyos favores conqui/a una j>ra de le*e v]tida un s5cillo conjuro4 ,al bu5 g5io se dirige el pa/or p>a que acreci5te sus rebaos con *otos y cord]os vigorosos y p]fectos4 ,a l especialm5te acud5 jv5es y viejos1 hombres y muj]es1 p>a p$irle lo que desgraciadam5te s]a p>a todos la alegra suprema de la vida1 oro1 riquezas1 un tesoro4 ,cuntannos antiguas tradiciones como los g5ios de la montaa se met5 por las v5as de la ti]ra p>a introducir en ellas cri/ales y metal1 p>a mezcl> div]sam5te m9]ales y ti]ras4 ,otras ley5das dic5 cmo y qu hora hay que golpe> la pi$ra sagrada que tapa las riquezas1 qu seales hay que hac]1 qu extraz slabas hay que pronunci>4 ,p]o si algo se olvida1 si en vez de un sonido se oye otro1 todos los conjuros son ineficaces4 ,he vi/o enormes excavaciones practicadas por montaeses en lo ms alto de una punta de rocas oculta por las nieves durante nueve meses del ao4 ,aquella punta e/aba consagrada un santo que1 como protector del monte1 haba suc$ido un dios pagano4 ,todos los v]anos volvan los buscadores de tesoros ahond> en la cima1 sirvindose de las palabras y de los ge/os sacram5tales4 ,no encontraban ms que hojas de esqui/o debajo de otras hojas iguales1 p]o no faltaba vido cazador que siguiese trabaj&o1 y procuraba evoc> al g5io con nueva frmula1 con grito victorioso4 ,ms int]esantes que e/os dioses gu>dadores de tesoros son aquellos que en las cav]nas de la montaa ti55 el enc>go de cons]v> el g5io de toda una raza4 ,ocultos en el espesor de una roca1 repres5tan al pueblo ent]o1 con sus tradiciones1 su hi/oria y su porv5ir4 ,viejos como el monte1 dur>n tanto como l1 y mi5tras vivan ellos vivir la raza cuyos grupos &an esp>cidos por los valles c]canos4 ,por eso miran los vascos con orgullo el pico de ,anie donde su dios se esconde tanto ms vivi5te1 cuanto ms desconocido p>a el sac]dote4 ,mi5tras e/s ah 7le dic571 aqu e/>emos nosotros4 ,y poco les falta p>a cre]se et]nos1 cu&o ha/a su l5guaje desap>ec] maana4 ,al mismo ord5 de ideas popul>es p]t5ec5 las ley5das de los gu]r]os pr(etas que1 durante siglos ent]os1 esp]an un da gr&e ocultos en alguna gruta pr(unda de la montaa4 ,tal es el mito de aquel emp]ador alemn que m$itaba1 apoyado en una mesa de pi$ra y cuya blanca b>ba1 s9 ces> de crec]1 se haba arraigado en la roca4 ,a veces un cazador un b&ol]o p5etraba en la cav]na y turbaba el descanso del pod]oso anciano4 ,e/e levantaba l5tam5te la cabeza1 haca una pregunta al tembloroso visitante y despus volva su int]rumpida m$itacin1 dici5do al suspir>3 ,todava no8 ,qu esp]aba p>a morir en paz8 ,indudablem5te el eco de alguna gran batalla1 el h$or de un ro de sangre humana1 una inm5sa degollacin en honor de su imp]io4 ,ah6 ,ojal se haya dado ya esa ltima batalla y se haya conv]tido en un montn de c5izas el s9ie/ro emp]ador6 ,mu*o ms conmov$ora y h]mosa es la ley5da de los tres suizos que tambin esp]an un da gr&e en el espesor de una alta montaa de los antiguos cantones4 ,son tres1 como los tres que jur>on conqui/> la lib]tad en la prad]a del ,grutli1 y los tres se apellidan ,tell1 como el que d]rib al tirano4 ,tambin e/n adormecidos3 tambin m$itan1 p]o el fondo de su ensueo no es la gloria1 s9o la lib]tad1 y no slo la lib]tad suiza1 s9o la lib]tad de todos los hombres4 ,de cu&o en cu&o1 levntase uno p>a mir> el mundo de lagos y prad]as1 p]o vuelve tri/em5te hacia sus compaeros y suspira al decir3 ,todava no4 ,el da de la gran lib]acin no ha llegado4 ,esclavos an1 no han dejado los pueblos de ador> el sombr]o de sus amos4 ,,cap,,tulo ,,xxii ,el hombre ,esp]emos1 de todos modos1 confiadam5te3 el da gr&e v5dr4 ,vnse los dioses y llvanse consigo los reyes1 tri/es repres5tantes suyos en la ti]ra4 ,apr5de despacio el hombre habl> el l5guaje de la lib]tad3 apr5d] tambin practic>la4 ,las montaz que ti551 lo m5os1 el mrito de s] h]mosas1 =man p>te del nm]o de esos dioses que van p]di5do ya sus adoradores4 ,sus tru5os y sus aludes no son ya p>a nosotros los rayos de ,jpit]3 sus nubes dej>on ya de s] los ve/idos de ,juno3 ya subimos s9 temor los valles altos1 resid5cia de los dioses gu>ida de g5ios4 ,las cumbres1 =midables en otro tiempo1 son hoy atractivo de mill>es de trepadores que han empr5dido la t>ea de que no qu$e pen ni campo de hielo virg5 de paso humano4 ,en nue/ras com>cas occid5tales de ,europa1 casi todas las cspides han sido conqui/adas sucesivam5te3 las de ,asia1 ,africa y ,amrica lo s]n con el tiempo4 ,ya que ha t]m9ado casi la era de los gr&es descubrimi5tos geogrficos y se conoce la ti]ra en su conjunto1 salvo en algunos tre*os1 num]osos viaj]os1 obligados cont5t>se con gloria m5or1 disptanse la honra de s] los prim]os en subir montaz aun no visitadas4 ,ha/a ,gro5l&ia han ido busc> cimas desconocidas los aficionados asc5siones4 ,p>ece que mu*os de esos que cada ao1 en el bu5 tiempo1 int5tan trep> alguna cima alta y de difcil acceso1 sub5 impulsados por ftil vanidad4 ,buscan1 segn se dice1 un m$io p5oso1 p]o seguro1 de que los p]idicos repitan su nombre1 como si con una asc5sin de esas hici]an algo til la humanidad4 ,llegados la cumbre1 r$actan1 con las manos entumecidas por el fro1 un acta de su gloria1 de/apan ruidosam5te botellas del espumoso v9o1 disp>an pi/oletazos como v]dad]os conqui/adores y tremolan b&]as fr5ticam5te4 ,donde la cima de la montaa no e/ reve/ida de nieve1 colocan en ella un montn de pi$ras1 f9 de encontr>se algunos c5tmetros ms de altura4 ,considranse reyes y seores del mundo1 ya que la montaa toda es su p$e/al p>a ellos y v5 los re9os yaci5do sus pies4 ,exti5d5 la mano como p>a cog]los4 ,no de otro modo un poeta campes9o1 invitado por prim]a vez visit> un real sitio1 pidi p]miso p>a s5t>se un mom5to en el trono4 ,cu&o lo logr1 apod]se de l el vrtigo del m&o1 y vi5do revolote> una mosca c]ca de l1 exclam3 ,ah6 ,como ahora soy rey1 te apla/o6 y espa*urr al pobre insecto contra el brazo del dorado silln4 ,s9 emb>go1 el hombre mode/o1 el que no pregona su asc5sin1 ni ambiciona la gloria efm]a de hab] subido algn pico de difcil acceso1 tambin exp]im5ta una gran alegra cu&o huella una elevada cumbre4 ,saussure no ha pasado tantos aos con la mirada fija en la cpula del ,monte ,blanco1 ni ha int5tado su asc5sin tan repetidas veces con el nico f9 de s] til la ci5cia4 ,cu&o1 despus de ,bahuat1 lleg la nieve ha/a entonces inmaculada1 no tuvo slo el gu/o de pod] hac] obs]vaciones nuevas3 debi de entreg>se tambin la inoc5te di*a de hab] conqui/ado por f9 el rebelde monte4 ,el cazador de animales y el de hombres tambin se alegran cu&o1 despus de porfiada p]secucin por bosques y b>rancos1 ribazos y valles1 se encu5tran fr5te su vctima y consigu5 alcanz>la con sus balas4 ,ni fatigas ni riesgos les han he*o cej>1 porque una esp]anza los so/5a1 y cu&o descansan junto la d]ribada presa1 olvidan cuanto han padecido4 ,como el cazador1 el trepador de cimas disfruta de e/e jbilo de la conqui/a despus del esfu]zo1 p]o adems si5te la di*a de no hab] arriesgado ms que su vida propia4 ,ha cons]vado puras las manos4 ,en las gr&es asc5siones1 el peligro es inm95te mu*as veces y cada mom5to se expone uno la mu]te1 p]o siempre sigue adelante y se si5te so/5ido impulsado por una gran alegra al consid]> que se sabe evit> el peligro con la solidez de los msculos y la s]5idad del nimo4 ,hay que so/5]se mu*as veces en una p5di5te de nieve helada1 en la cual un paso mal dado cue/a la cada al precipicio4 ,otras veces hay que arra/r>se por un v5tisqu]o1 ag>rndose una asp]eza de la nieve que1 si se rompe1 ocasiona el desplome en una sima1 cuyo fondo no se ve4 ,tambin hay que escal> p>$es de rocas1 cuyas sali5tes ap5as ti55 la an*ura sufici5te p>a apoy> en ellas el pie1 y e/n cubi]tas por una capa de esc>*a que p>ece palpit> bajo el agua glacial que corre por encima4 ,p]o tales son el valor y la tranquilidad del espritu1 que ni un msculo se p]mite un movimi5to falso1 y todos armonizan sus esfu]zos p>a evit> el peligro4 ,resbala un viaj]o sobre una roca de piz>ra lisa y muy p5di5te1 cortada bruscam5te por un precipicio de ci5 metros de altura4 ,baja con rapidez v]tig9osa por el plano incl9ado1 p]o se exti5de tambin p>a (rec] mayor sup]ficie al roce y tropez> con todas las lig]as asp]ezas de la pea2 utiliza con tal habilidad los brazos y las pi]nas man]a de fr5os1 que se deti5e en el borde del abismo4 ,precisam5te corre por all un arroyuelo antes de =m> cascadas y como el viaj]o t5a s$1 bebe tranquilam5te1 con la c>a en el agua1 antes de p5s> en levant>se p>a volv] empr5d] la m>*a por rocas m5os peligrosas4 ,el trepador ti5e ms amor la montaa1 cuanto ms expue/o ha e/ado p]ec]1 p]o el s5timi5to del peligro v5cido no es la nica alegra de la asc5sin1 especialm5te p>a el hombre que1 durante su vida1 ha t5ido que so/5] rudos combates p>a cumplir con su deb]4 ,aunque no qui]a1 ha de v] en el cam9o no recorrido1 con difciles pasos1 nieves1 grietas1 ob/culos de todo gn]o1 una imag5 del p5oso cam9o de la virtud3 e/a comp>acin de las cosas mat]iales con el mundo moral se impone su espritu y le hace p5s>3 ,a pes> de la naturaleza1 he alcanzado xito prsp]o3 la cumbre e/ bajo mis plantas3 v]dad es que he sufrido1 p]o v5c1 y cumpl mi deb]4 ,e/e s5timi5to hace toda su fu]za en aquellos que han de llev> cabo realm5te la misin ci5tfica de escal> una cima peligrosa1 ya p>a e/udi> rocas y fsiles1 ya p>a enlaz> una r$ de tringulos y levant> el plano de una com>ca4 ,e/os ti55 d]e*o su propio aplauso despus de hab] conqui/ado la altura3 si en su viaje les ocurre una desgracia1 m]ec5 el dictado de mrtires4 ,la humanidad agradecida debe record> sus nombres1 ba/ante ms nobles que los de tantos supue/os gr&es hombres4 ,t>de temprano las edades h]oicas de la exploracin de las montaz acab>n como las de la exploracin de la llanura1 y el recu]do de los trepadores famosos se conv]tir en ley5da4 ,unas tras otras habrn sido escaladas todas las montaz de las regiones populosas3 con/ruanse s5d]os cmodos y despus gr&es c>ret]as desde la falda la cspide p>a facilit> la asc5sin ha/a los hombres ociosos y e/ragados3 se disp>>n b>r5os entre las grietas de los v5tisqu]os p>a ensear los papanatas la contextura del cri/al3 se e/ablec]n asc5sores mecnicos junto las p>$es de los montes inaccesibles en otro tiempo1 y los que viajan por recreo se h>n subir lo l>go de los v]tig9osos muros fumndose un cig>ro y habl&o de cosas esc&alosas4 ,p]o si ya se sube las cumbres en f]roc>ril6 ,ahora han discurrido los inv5tores locomotoras de montaa p>a que podamos respir> el aire libre del cielo durante la hora de dige/in que sigue la comida4 ,los am]icanos1 g5te prctica ha/a en la poesa1 han inv5tado e/e nuevo si/ema de asc5sin4 ,p>a lleg> pronto y s9 cansancio al vrtice de su ms v5]ada montaa1 la cual han dado el nombre de ,wa%+ton1 hroe de la indep5d5cia1 la han enlazado con la r$ de sus f]roc>riles4 ,rocas y pa/os e/n rodeados de una espiral de rieles que sub5 y bajan alt]nativam5te los tr5es silb&o y des5roll&o sus anillos como gigantescas s]pi5tes4 ,hay una e/acin en la cima y tambin fondas y kioscos de e/ilo *9esco4 ,el viaj]o que va en busca de emociones encu5tra all bizco*os1 licores y poesz la salida del sol4 ,lo que han he*o los am]icanos en el monte ,wa%+ton1 lo han imitado escape los suizos en el ,righi1 en el c5tro del panorama gr&ioso de lagos y montaz4 ,tambin lo han he*o en el ,utli2 lo h>n en otros1 llev&o sus cumbres1 como si dijramos1 al nivel de la llanura4 ,la locomotora pas> de valle en valle y por encima de los picos1 como pasa un b>co subi5do y baj&o encima de las olas del m>4 ,cuanto las altas cspides de los ,&es y del ,himalaya1 sobradam5te elevadas en la regin del fro p>a que el hombre pu$a subir ellas directam5te1 ya v5dr da en que se las arregle p>a alcanz>las4 ,ya le han llevado los globos dos tres kilmetros ms de altura3 otras naves areas irn dej>le encima del ,gaurisank>1 sobre la ,gran ,diadema del ,cielo brillante4 ,en esa gran labor de arreglo de la naturaleza no ba/a con hac] fcil la subida los montes2 en caso neces>io se int5ta suprimirlos4 ,no cont5tos con hac] escal> sus c>ret]as los montes ms arduos1 los +5i]os p]=an las rocas que le e/orban p>a que pas5 sus vz de hi]ro de valle valle4 ,a pes> de cuantos ob/culos ha pue/o su cam9o la naturaleza1 el hombre pasa y hace una ti]ra nueva apropiada sus necesidades4 ,cu&o necesita un gran pu]to p>a refugio de sus navos1 coge un promontorio de la orilla del m> y lo tira roca por roca al fondo del agua p>a conv]tirlo en rompe-olas4 ,por qu1 si se le antoj>a1 no haba de cog] montaz gr&es1 p>a tritur>las y disem9> sus re/os por el suelo de las llanuras8 ,y el caso es que ya se ha empr5dido ese trabajo4 ,cansados los m9]os de ,cali=nia de que los arroyos les vayan tray5do la ar5a con "pculas de oro1 se les ha ocurrido atac> la misma montaa4 ,en mu*os sitios de/rozan el duro pen p>a sac>le el metal1 p]o el trabajo es difcil y co/oso4 ,la t>ea es ms fcil cu&o han de habrselas con t]r5os de transporte1 como ar5a movible y guij>ros4 ,de modo que se han in/alado enfr5te de la montaa con enormes bombas p>a inc5dios1 ahond&o s9 ces> las esc>pas con cont9uo *orro de agua y demoli5do z poco poco la montaa p>a extra]le todas las molculas de oro4 ,tambin en ,francia ha brotado la idea de desmoron> de la misma man]a una p>te del inm5so hac9ami5to de aluviones antiguos acumulados en mesetas delante de los ,pir9eos3 por m$io de canales1 todos esos residuos1 trans=mados en limo f]tilizador1 s]viran p>a elev> y fecund> las secas llanuras de las ,saudas4 ,esos progresos son ci]tam5te consid]ables4 ,ya pas>on los tiempos en que los nicos cam9os de la montaa eran rodadas tan e/re*as que dos peatones que fu]an en s5tido contr>io no podan dej>se paso y t5a que pas> uno por encima del otro1 tumbado en el s5d]o4 ,todos los puntos de la ti]ra van si5do accesibles1 ha/a p>a los invlidos y los enf]mos2 al mismo tiempo1 todos los recursos van si5do utilizables y la vida del hombre se prolonga con todas las horas robadas al p]iodo de esfu]zos1 mi5tras su hab] se acreci5ta con todos los tesoros arrancados la ti]ra4 ,como todas las cosas humanas1 tra]n consigo esos progresos los correspondi5tes abusos3 y alguna vez habr qui5 e/ punto de maldecirlos1 como ya se han lanzado maldiciones en otro tiempo contra la palabra1 la escritura1 el libro y ha/a el p5sami5to4 ,digan lo que qui]an los aficionados al tiempo viejo1 la vida que es tan dura p>a la mayor p>te de los hombres1 se ir haci5do cada vez ms fcil4 ,velemos p>a que una educacin fu]te arme al jov5 con enrgica voluntad y le haga siempre capaz de h]oico esfu]zo1 nico m$io de so/5] el vigor moral y mat]ial de la humanidad4 ,su/ituyamos con pruebas metdicas el rudo combate de la exi/5cia con el cual t5emos que compr> hoy la fu]za de nimo4 ,antes1 cu&o la vida era una incesante batalla del hombre contra el hombre y contra la fi]a1 al adolesc5te se le miraba como un nio1 mi5tras no llev>a algn tr(eo sangri5to la *oza pat]na4 ,t5a que prob> la fu]za de su brazo1 la solidez de su valor antes de atrev]se tom> la palabra en el consejo de los gu]r]os4 ,en los pases donde el peligro1 ms que en combatir al enemigo1 consi/a en t5] que sufrir hambre1 fro1 intemp]ie1 el c&idato al ttulo de hombre era ab&onado en el bosque s9 alim5to1 s9 ve/idos1 expue/o al ci]zo y las picaduras de los insectos3 t5a que p]manec] all1 inmvil1 altivo y plcido el ro/ro1 y despus de v>ios dz de esp]a haba de t5] an ba/antes fu]zas p>a dej>se atorm5t> s9 quej>se y asi/ir una abundante comida s9 adelant> la mano p>a cog] su p>te4 ,hoy no se impon5 ya nue/ros jv5es tan brb>as pruebas1 p]o hay que sab] hac] elevadas y firmes las almas de los nios1 no slo contra las desgracias posibles1 s9o tambin1 y ms an1 contra las facilidades de la vida1 si qu]emos evit> la decad5cia y el embrutecimi5to4 ,trabajemos p>a hac] di*osa la humanidad1 p]o ensemosle al mismo tiempo triunf> de su propia di*a con la virtud4 ,en e/a capital1 labor de la educacin de los hijos1 y por consigui5te1 de la humanidad futura1 la montaa ti5e que repres5t> un papel importante4 ,la v]dad]a escuela debe s] la naturaleza libre con sus h]mosos paisajes p>a contempl>los1 con sus leyes p>a e/udi>las1 p]o tambin con sus ob/culos1 p>a v5c]los4 ,no se educan hombres animosos y puros en salas e/re*as con v5tanas enrejadas4 ,dseles1 al contr>io1 la alegra de baarse en los lagos y en los torr5tes de la montaa1 hgaseles pase> por los v5tisqu]os y los campos de nieve1 llveselos escal> las elevadas cumbres4 ,no slo apr5d]n fcilm5te lo que no les podra ensear n+n libro1 no slo record>n todo lo que hayan apr5dido en aquellos dz felices en que la voz del pr(esor se confunda p>a ellos en una misma impresin1 con la vi/a de paisajes encantadores1 s9o que tambin se habrn encontrado fr5te al peligro y lo habrn arro/rado alegrem5te4 ,el e/udio s] un plac] p>a ellos y su c>ct] se =m> en la alegra4 ,no pu$e dud>se de que e/amos en vsp]as de llev> cabo los cambios ms importantes en el aspecto de la naturaleza1 z como en la vida de la humanidad3 ese mundo ext]ior que tan pod]osam5te hemos modificado ya en su =ma1 lo trans=m>emos p>a nue/ro uso ms enrgicam5te an4 ,segn van creci5do nue/ro sab] y nue/ro pod] mat]ial1 la voluntad humana se manifie/a ms imp]iosa fr5te la naturaleza4 ,actualm5te1 casi todos los pueblos que se llaman civilizados emplean todava la mayor p>te de su sobrante anual en prep>> los m$ios de mat>se mutuam5te y de asol> los t]ritorios aj5os1 p]o cu&o1 con mejor consejo1 lo apliqu5 aum5t> la fu]za productiva del suelo1 utiliz> en comunidad todas las fu]zas de la ti]ra1 suprimir todos los ob/culos naturales que opone la lib]tad de nue/ros movimi5tos1 cambi> ante la vi/a la ap>i5cia del planeta que en su torbell9o nos lleva4 ,cada pueblo d>1 digmoslo z1 nueva ve/idura la naturaleza que le rodee4 ,con campos y cam9os1 moradas y con/rucciones de todo gn]o1 por la agrupacin impue/a los rboles1 por el ord5ami5to g5]al de los paisajes1 la poblacin d> la m$ida de su ideal propio4 ,si posee en realidad el s5timi5to de la belleza1 h> la naturaleza ms h]mosa3 p]o si la gran masa de la humanidad tuvi]a que seguir como es hoy1 gros]a1 ego/a y falsa1 cont9u> grab&o tri/es huellas en la ti]ra4 ,entonces s] una v]dad el grito del poeta3 ,a dnde huir8 ,la naturaleza se afea6 ,sea como fu]e la humanidad en lo porv5ir1 cualqui]a que deba s] el aspecto del m$io que ha de cre>se1 la sol$ad1 en lo que qu$a de la naturaleza libre1 se h> cada vez ms neces>ia al hombre que1 lejos del conflicto de deseos y de op9iones1 qui]a =talec] su p5sami5to4 ,si los sitios ms h]mosos de la ti]ra lleg>an conv]tirse un da en punto de reunin de los ociosos1 aquellos que gu/an de vivir en la intimidad con los elem5tos1 no les qu$>a otro recurso que huir en una b>ca al alta m> esp]> el da en que pu$an c]nirse como el ave en las pr(undidades del espacio1 p]o siempre e*>an de m5os los frescos valles de las montaz1 los torr5tes que brotan de la inmaculada nieve1 las blancas sonrosadas pirmides que se y]gu5 en lo azul del cielo4 ,a=tunadam5te1 la montaa es siempre el retiro ms b5igno p>a qui5 huye de los cam9os abi]tos por la moda4 ,durante mu*o tiempo podremos ap>t>nos del mundo frvolo y reconc5tr>nos en la v]dad de nue/ro p5sami5to1 alejados de esa corri5te de op9iones vulg>es y ficticias que turban y descam9an ha/a los espritus ms s9c]os4 ,qu asombro1 qu inslita impresin s5t en todo mi s] cu&o1 traspue/o el umbral del ltimo desfilad]o de la montaa1 me volv v] en la gran llanura de indi/9tas y fugitivas lontananzas de ilimitado espacio6 ,ante m e/aba el mundo inm5so4 ,poda yo ir hacia el punto del horizonte al cual me impuls>a el capri*o1 y1 s9 emb>go1 por ms que &aba1 me p>eca que no cambiaba de sitio1 de tal modo haba p]dido la naturaleza que me rodeaba su encanto y su v>i$ad4 ,ya no oa el torr5te1 ya no vea rocas ni nieves2 la montona campia era la misma siempre4 ,libres eran mis pasos1 y s5tame no ob/ante ms prision]o que en la montaa4 ,cualqui] rbol1 cualqui] arbu/o ba/aban ocult>me el horizonte3 todos los cam9os e/aban c]rados en ambas p>tes por setos vallas4 ,al alej>me de los amados montes1 que p>ecan huir lejos de m1 miraba veces hacia atrs p>a contempl> sus curvas empequeecidas4 ,confundanse poco poco las p5di5tes en una misma masa azulada3 dejaban de v]se las an*as cortaduras d los valles3 p]danse las cimas secund>ias3 nicam5te se dibujaba en el fondo lum9oso el p]fil de las altas cspides4 ,por f91 la bruma de polvo y de impurezas que se eleva desde las llanuras me ocult las p5di5tes bajas3 qu$aba tan slo una especie de decoracin cim5tada en nubes y p5as poda encontr> mi mirada alguna de las cumbres pisadas en otro tiempo4 ,despus los vapores cubri]on todos los contornos2 rodeme por todas p>tes la llanura de invisibles lmites4 ,desde entonces qu$aba detrs de m la montaa y volva yo al gran tumulto de los humanos4 ,p]o lo m5os he podido cons]v> en la memoria la suave impresin de lo pasado4 ,veo surgir nuevam5te ante mis ojos el amado p]fil de los montes1 vuelvo entr> con el p5sami5to en las umbrosas caadas1 y durante algunos in/antes pu$o disfrut> apaciblem5te de la intimidad con la roca1 el insecto y el tallo de hi]ba4 ,,f9 ,,indice ,captulos ,i4--,el asilo ,,ii4--,las cumbres y los valles ,,iii4--,la roca y el cri/al ,,iv4--,el orig5 de la montaa ,v4--,los fsiles ,,vi4--,la de/ruccin de las cimas ,,vii4--,los despr5dimi5tos ,,viii4--,las nubes ,,ix4--,la niebla y la torm5ta ,x4--,las nieves ,,xi4--,el alud ,,xii4--,el v5tisqu]o ,,xiii4--,los hac9ami5tos de rocas y los torr5tes ,,xiv4--,los bosques y los pa/os ,,xv4--,los animales de la montaa ,,xvi4--,el escalonami5to de los climas ,,xvii4--,el montas libre ,,xviii4--,el cret9o ,,xix4--,la adoracin de las montaz ,,xx4--,el ,olimpo y los dioses ,,xxi4--,los g5ios ,,xxii4--,el hombre